jueves, 17 de diciembre de 2015

Censura periodística en Guatemala


Por Ilka Oliva Corado
Blog de la autora: Crónicas de una Inquilina

A miles de kilómetros que me separan de Guatemala en lo físico, pero con ella en el corazón, entristecida lo primero en lo que pensé cuando Jimmy Morales ganó la presidencia fue en que los votantes no aprendieron la lección. Que de nada han servido tantos años de historia, tantas pruebas irrefutables, tantos testimonios, tanta sangre derramada, tanta injusticia en el presente; porque no se sentaron ni por un segundo a analizar su voto, a pensar en el país. Cualquiera con sentido común y con un poquito de amor a la tierra no lo hubiera votado.
Es realmente deprimente darse cuenta que por más que vayan a la universidad carecen de sentido crítico, de análisis propio y de autodeterminación. Que carecen de sensibilidad, de conciencia, de identidad y de solidaridad. Van a donde van las masas. No sé si tendrán noción alguna de lo que representa para la impunidad que impera en el país un presidente como Jimmy Morales que, corregido y aumentado es un personaje dantesco que solo está ahí para beneficiar a la oligarquía, al ejército y a Estados Unidos. Y que arremeterá contra el pueblo mismo si éste levanta la voz.

A Guatemala le esperan años muy difíciles en materia de Derechos Humanos y justicia. De por sí la guatemalteca es una sociedad desinformada, perezosa, cómoda y echada en sus laureles a la que le gusta que le lleven la comida a la boca, Jimmy Morales sabe muy bien que dentro de la gama del periodismo hay de todas las tonalidades: los vendidos, los rastreros, los que ni fu ni fa, los que para la foto, los que si te vi no me acuerdo, los que por el hueso y los que son de verdad.

Por desgracia los que son de verdad en las sociedades como la nuestra son los que más reciben palo, por insurgentes, por cabales. Son los que reciben amenazas de toda índole y son también quienes terminan en cualquier cuneta, desaparecidos o acribillados. “Es que en algo andaban” claro que andaban en algo, haciendo su trabajo de forma honrada y profesional para llevarle a esa sociedad acomodada un información verídica que los motive a despertar. Y a eso mismo le temen personajes como Jimmy Morales, al despertar de las masas. Que unos cuántos no hacen ni pío por más que brinquen, pero un pueblo unido sí. Un pueblo unido es inquebrantable. Un pueblo unido puede cambiar el rumbo de la historia. Un pueblo herido es capaz de todo.

Jimmy Morales le teme al buen periodismo, a simple vista se le caen los pantalones. Se ha empezado a curar en salud y con esto arremetiendo contra el periodismo, ya no como amenaza de tintes electoreros, sino sentado en la poltrona con todo el poder de la impunidad a sus pies.

El buen periodismo es el comprometido con la denuncia social, es profesional e insobornable. El buen periodismo es pueblo, lucha, voz, llama a la acción. Su deber principal es despertar mentes en la colectividad e incitarlas a la rebelión. A despabilar de la sumisión. El buen periodismo dice las cosas claras y las evidencia.

El buen periodismo requiere arrestos. La obligación moral y política del buen periodismo es decir siempre la verdad. El buen periodismo combate la injuria, el sobordo, la doble moral. Combate la desvergüenza, la subordinación. El buen periodismo es el rugir de un volcán despierto, es el grito a viva voz. El buen periodismo es independiente. Siempre fiel y en defensa de la justicia, combatiendo la impunidad. Defendiendo la voz de los pueblos.

Jimmy Morales sabe que no nos majea a todos, él puede tener periodistas rastreros a sus pies en los medios de información más sofisticados y leídos en el país. En esos medios de carácter empresarial oligárquico. También sabe que desde su poltrona puede quitar y poner gente. También lo sabemos nosotros, sabemos el tipo de calaña que es. Pero lo que también sabe y lo tiene muy claro es que no puede callar a todos, que más personas siguen despertando, que más voces se siguen sumando a la investigación y la denuncia. Sabe que dentro y fuera de Guatemala hay gente comprometida con la identidad, la Memoria Histórica, el tejido social, la dignidad y la justicia.

Gente de profesiones y oficios, gente de todas las edades que queremos ver a Guatemala en plusvalía y en democracia. Que queremos una Guatemala libre de corruptos, genocidas, lamebotas y vende patrias.

Vienen tiempos difíciles para Guatemala, que sepa Jimmy Morales que podrá sobornar a unos cuántos, y que otros sin lugar a dudas se bajen los pantalones solitos a cambio de un hueso, pero que no podrá con todos.

¿Le tiene miedo Jimmy Morales al buen periodismo? Que demuestre lo contrario garantizando un periodismo independiente, un periodismo honrado y verídico. Sin intimidación ni censura. Si no tienen nada que esconder no tienen nada que temer. Jimmy Morales debe comprometerse con la democracia, veremos si tiene los arrestos para hacerlo.

Y vamos a ver si esa masa amorfa que lo votó, a la hora de los cuentazos sale a poner el pecho o cobarde recula.

@ilkaolivacorado

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