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jueves, 7 de septiembre de 2017

El Gobierno norteamericano abona el sentimiento latinoamericano bolivariano

Rebelión

Por Ollantay Itzamná

Ante la incapacidad destituyente de los vándalos de camiseta blanca, y de los inútiles alfiles pro yanquis en la OEA (para derrocar al Presidente Nicolás Maduro, y abortar el proceso constituyente), el excéntrico Presidente de los EEUU., Donald Trump, amenaza con invadir militarmente al pueblo digno y soberano de Venezuela.
Pero, como toda bravuconada irracional, lejos de legitimar y fortalecer a los agentes destituyentes, los debilita aún más, y fortalece de sobre manera al pueblo constituyente de Venezuela.

¿Cuáles son las consecuencias inmediatas de la amenaza militar gringa contra Venezuela?

Cohesiona a los venezolanos frente al enemigo común externo. Al desenmascarar las falsas intensiones “humanitarias” de la política norteamericana contra Venezuela, y revelar la verdadera intensión de los EEUU sobre este país, cataliza el sentimiento patriótico de las y los venezolanos frente a un enemigo común externo confeso: el gobierno norteamericano. Incluso, quienes no son chavistas, ni anti chavistas, ahora se ratifican como venezolanos.

Legitima al proceso constituyente en curso como el único camino para resolver los desencuentros internos. Encuestas recientes indican que más del 80% de venezolanos están en contra de la intervención militar extranjera contra su país para resolver los problemas internos. Ahora, no hay más opción democrática que esperar y confiar en la Asamblea Constituyente para pacificar y continuar construyendo el país.

Obligó a los gobiernos latinoamericanos a ratificar la vocación pacífica de la región. Los gobiernos latinoamericanos, al ser “sorprendidos” por las amenazas militares de Trump, incluso los “pro yanquis”, ahora, abogan al unísono por la resolución de los desencuentros internos de Venezuela por la vía diplomática y del diálogo. Habrá que estar atentos a las ordenanzas que dejará el Vicepresidente de los EEUU, ahora, de visita a los gobiernos serviles de (Colombia, Argentina, Chile y Panamá).

Abona el sentimiento latinoamericano bolivariano. Trump, con su amenaza militarista, activó/catalizó, por lo menos en las redes sociales, el sentimiento latinoamericano bolivariano. En mi caso, me reconfirma en mi firme convicción latinoamericana bolivariana.

Incluso quienes estuvieron aporreando con sus plumas al gobierno constitucional de Venezuela, ahora, tienen que recapacitar: o están a favor de la intervención militar norteamericana en América Latina o están a favor de la soberanía y dignidad de los pueblos.

Golpe fuerte a la debilitada oposición política. El más golpeado, con el sinceramiento de Donald Trump, es la debilitada oposición política que, ahora, mira difícil su futuro en las próximas elecciones de gobernadores en Venezuela, en el mes de octubre. 

lunes, 8 de mayo de 2017

Se agrieta el régimen político panameño

Rebelión

Por Olmedo Beluche

Las contradicciones crecientes entre las diversas alas de la burguesía panameña ha permitido que ciertos medios de comunicación saquen a la luz pública la descarada corrupción que prevalece en la Asamblea Nacional. Decenas de millones de dólares se han repartido los diputados de todas las bancadas en donaciones ficticias o en fundaciones propias.
Lo denunciado hasta ahora sobre este robo al erario público es apenas lo sucedido en ese órgano del Estado de 2014 a 2016, bajo las dos presidencias del diputado Rubén De León, pero parece una vieja práctica, si recordamos el famoso caso CEMIS, del período 1999-2004, en el que nadie salió sancionado, pese a la confesión del diputado Carlos Afú de haber recibido un sobre amarillo con miles de dólares para aprobar un a ley. Por eso es irónico personajes como este integren ahora una comisión legislativa para "investigar la corrupción" de los últimos gobiernos.
Donde quiera que se apriete sale pus. Estas denuncias se suman al escándalo de Odebrecht, por el cual los funcionarios de los tres últimos gobiernos (Torrijos, Martinelli y Varela) habrían recibido coimas a cambio de jugosos contratos públicos. Ni hablar de los "Panama Papers", que involucra al bufete de uno de los allegados de Varela, Fonseca Mora, en la fabricación de empresas de maletín usadas para lavar dinero. Práctica que común a media docena de bufetes y bancos panameños denunciados en otros países por hechos similares.
Ni hablar de la Corte Suprema de "Justicia", de cuya máxima corporación el magistrado Harry Díaz confesó diversos delitos y prácticas corruptas hace poco más de un año, sin que haya pasado nada. Para no mencionar los fallos judiciales en diversas instancias que han puesto en libertad a mafiosos y a los responsables del envenenamiento masivo con dietilenglycol.
No hay político, ni partido, ni entidad pública que se salve. La corrupción ha permeado todos los poros del estado y el régimen panameño. Si bien la corrupción es una excepción sino la regla en una sociedad capitalista, basada en la explotación del trabajo y la desigualdad social; si bien la República de Panamá nació marcada por la corrupción, al menos desde 1903; lo cierto es que en la última década se ha alcanzado el tope del descaro y la degradación moral de la clase burguesa y sus partidos.
Si al descrédito del régimen y sus partidos sumamos el aumento gigantesco de la pobreza, además de la debacle de los servicios públicos, la situación está servida para una explosión social que derribe el régimen corrupto que nos oprime. El escenario nacional está listo para que el pueblo se eche a las calles para exigir "que se vayan todos" por corruptos e imponer una Constituyente Originaria.
Si esto no sucede, y las energías populares se desgastan en pequeñas luchas barriales para exigir escuelas, calles o agua potable; si el descontento acumulado no convergen en una gran fuerza que barra en las calles al régimen antidemocrático y corrupto; se debe a la inexistencia de un referente prestigiado y unitario que simbolice la esperanza de cambio que existe en nuestro pueblo.
En vez de empecinarse en actitudes sectarias, es hora de que las fuerzas dirigentes del movimiento sindical, gremial y político alternativo asuman la responsabilidad histórica de convocar al diálogo y movilización unitarios.

lunes, 9 de mayo de 2016

La hipocresía ante los papeles de Panamá


Rebelión

Por Rafael Silva *

Desde la publicación de los primeros casos de los que han sido denominados como los "Panamá Papers" asistimos a toda una ceremonia de la hipocresía social y política en torno a ellos. Primero habría que preguntarse algunas cuestiones iniciales, como el por qué de su nombre (el hecho de hacer referencia al país ya denota una cierta campaña de desprestigio hacia el mismo, cuando el hackeo procede fundamentalmente de un bufete de abogados, Mossack-Fonseca, especializado en este tipo de asuntos), y los intereses que pueden existir detrás de su publicación con cuentagotas. Es cierto que el tamaño de los archivos es inmenso, y sólo hemos visto la punta del iceberg de todo lo que hay detrás de ellos, pero en principio, las cosas no parecen estar muy claras. Algunos analistas apuntan a las intenciones de Estados Unidos de recuperar para sus paraísos fiscales grandes cantidades que durante años habrían ido a parar a otros países. Aún no lo tenemos claro. 
Bien, pero después de estas cuestiones iniciales, y a la luz de lo publicado y de la reacción social desatada, existen otras preguntas que podemos hacernos y que serían muy interesantes de evaluar, porque parece que no tratamos igual, con la misma intensidad ni con el mismo reproche ético y social, al hecho de que un particular (incluso alguna empresa) tenga o haya tenido alguna cuenta en un paraíso fiscal, que al hecho de que una de las actividades principales de los bancos sea precisamente ser intermediarios y colaboradores necesarios en todos estos procesos. Pondremos un ejemplo directo y sencillo para que se entienda la reflexión: montamos en cólera porque nos enteramos de que, por ejemplo, el conocido actor Imanol Arias tuvo una empresa durante algún tiempo en un paraíso fiscal, pero nos importa bien poco (o al menos, eso es lo que demostramos) que el Banco de Santander esté implicado en cientos de miles de operaciones con paraísos fiscales...¿es que es acaso más importante que Imanol Arias haya tenido alguna cuenta o empresa en paraísos fiscales, y haya podido defraudar al fisco algunos miles de euros, que el hecho de que el Banco Santander participe activamente en la defraudación (directa o indirecta) de miles de personas, defraudando al fisco cientos de millones de euros? 
La hipocresía social es tremenda, achacable en cierto sentido a la inmensa influencia que el pensamiento dominante (capitalista) proyecta sobre nosotros, y que entiende que, simplemente, los bancos son así. Y al igual que desahucian a las personas, también ayudan a los poderosos o acaudalados a evadir sus impuestos. Y así, desde hace más de una semana, los principales medios de comunicación están con sus campañas de honestidad a bombo y platillo, indignándose por el hecho de que personas conocidas de la cultura, de la música, del cine, futbolistas, empresarios, etc., tengan o hayan tenido empresas en paraísos fiscales para eludir sus impuestos en nuestro país, pero a los principales actores que han posibilitado que toda esta inmensa vergüenza sea posible, es decir, a la gran banca privada internacional, se la exime de dicha "indignación popular". Y ahí tenemos a los periodistas de diversas cadenas de radio, prensa y televisión, persiguiendo y acosando a famosos como Pedro Almodóvar, Leo Messi, Pilar de Borbón, Imanol Arias, y a diversos políticos de la escena nacional e internacional, pero todavía no hemos visto a ningún/a periodista acosar por la calle a Ana Patricia Botín (Santander) o a Francisco González (BBVA), por poner dos conocidos ejemplos de los más grandes bancos, que están detrás no de un caso, sino de miles de casos de empresas y grandes fortunas en paraísos fiscales. 
Y es que la opacidad de la banca es tan conocida como permitida por los serviles políticos a su servicio, que son todos los que nos han gobernado hasta ahora, y además es un problema globalizado. Reformas fiscales que van claramente en su beneficio, exención de impuestos, amnistías fiscales para los ricos y podersos, y anuncios vacíos que nunca llegan a ninguna parte, como la intención de implantar la llamada "Tasa Tobin" (o alguna otra variante) que obligue a que existan impuestos a las transacciones financieras, o esto que nos ocupa, es decir, las grandilocuentes declaraciones llamando a la extinción de los paraísos fiscales, o a la eliminación del secreto bancario. Mentiras y más mentiras. No existe realmente voluntad política para acabar con todos estos desmanes de la banca, porque a la banca se la ha dado ya demasiado poder, y controla demasiadas esferas de nuestra vida. Desde los años 80 hasta la actualidad, el proceso de desregulación del mercado bancario ha sido imparable, y su deriva hacia la incursión en negocios especulativos, algunos de ellos entrando en la esfera de los derechos humanos, ha sido absolutamente intolerable. Y de aquéllos polvos, estos lodos. Hoy día, el flujo incontrolado e incontrolable de capitales es absoluto, y los grandes patrimonios y empresas transnacionales pueden desplazar sus fortunas entre unos y otros paraísos fiscales, y para todo ello, la banca es pieza fundamental. 
Y por supuesto que el reproche ético debe ser para todo el mundo, tanto para el banco internacional más potente, como para la última persona que sea partícipe de estas prácticas. Pero al igual que en casos de corrupción, no podemos comparar la corrupción galopante y a gran escala de los grandes partidos (PP y PSOE), que la corrupción aislada y puntual de algún responsable político de Izquierda Unida, Podemos o Ciudadanos. Sería demagógico, injusto e irresponsable equiparar el pequeño fraude que pueda hacer un desempleado por estar realizando actividades bajo la economía sumergida, que el gran fraude que realiza una empresa multinacional, seguramente porque el segundo será de un tamaño del orden de cientos de miles de veces el del primero. Luego, por tanto, habría que ir acabando con la hipocresía con respecto a estos asuntos. Que los paraísos fiscales existen es un hecho vergonzoso y lamentable al que hay que enfrentarse, y hay que hacerlo atacando a los principales actores que, debido a su tremendo poderío, imposibilitan que los diferentes Gobiernos puedan llevar a cabo medidas que puedan acabar para siempre con dichos nidos de fraude y corrupción. Y en el proceso de identificación de dichos actores, la gran banca privada, entre otros, desempeña un papel fundamental. Sin ir más lejos, 33 de las 35 empresas del IBEX, según informe de Oxfam, eluden impuestos en España, y entre ellas hay unos cuantos bancos. 
Porque esos indecentes banqueros, esos "dictadores de Occidente" (en expresión de Robert Fisk), que son los mismos que gestionan las cuentas opacas en paraísos fiscales, son también los mismos que blanquean el dinero procedente de la droga, desahucian a las personas de sus viviendas, estafan a las personas más vulnerables, compran deuda pública de los Estados, financian empresas de armamento nuclear, y un largo etcétera de negocios sucios, mediante los cuales especulan y obtienen sus astronómicas ganancias. Pero la pregunta es: teniendo pistas tan claras de sus fechorías (como ahora con los papeles de Panamá)...¿por qué no existe un mayor reproche social hacia ellos? ¿Por qué la gente no se indigna con los banqueros como lo hace con el resto de los empresarios, de los políticos y de los particulares? Este hackeo de los papeles de Panamá ha destapado también algunas vergüenzas del sistema financiero internacional, pero como decimos, la prensa está más a la caza del actor, del futbolista, de la modelo o del político de turno. Y ya llueve sobre mojado. Recuérdese la famosa "Lista Falciani", o el pacto del BBVA con la justicia norteamericana, tras ser acusada dicha entidad de complicidad en la evasión fiscal de grandes fortunas estadounidenses a Suiza. Pero claro, después hay que escuchar sin despeinarse a ciertos políticos que nos dicen que para hacer tales o cuales cosas "no hay dinero". Es el colmo. 

viernes, 6 de mayo de 2016

Panama Papers y los secretos de la ganancia


Rebelión

Por Paula Bach

El affaire Panama Papers, del que ya mucho se dijo, constituye sólo el emergente de un asunto de bastante mayor envergadura. Una trama que al estilo de las famosas muñecas rusas mamushkas, contiene un episodio adentro del otro. Si se observa desde el suceso más pequeño podría decirse que la mamushka Panamá papers está adentro de la mamushka más grande llamada “paraísos fiscales” que a su vez está dentro de la muñeca mayor que es la cuestión impositiva y cuya gravitación en la economía mundial adoptó especial relevancia desde los años del fin del boom de la segunda posguerra hasta nuestros días. Hacia fines de los años ‘60 y principios de los ‘70, la tributación –cuya historia de fraude acompaña al capitalismo desde los orígenes- empieza a cambiar su fisonomía adquiriendo particular relevancia. La cuestión impositiva –como se verá- resultó uno de los instrumentos del giro neoliberal destinado a incrementar una tasa de ganancia del capital, en descenso por aquel entonces.
¿Qué son los paraísos fiscales?
Se dice que la denominación “paraíso fiscal” proviene de una confusión lingüística. En realidad el término en inglés es “tax haven” que significa literalmente “puerto fiscal” que fue confundido con “tax heaven” que efectivamente significa “paraíso fiscal”. De todas maneras, el término –tal como se generalizó- les sienta bastante bien. Aunque no todos los puertos fiscales son lugares físicamente paradisíacos, gran parte de ellos sí lo son, convirtiéndose en suertes de “dos por uno”. Lugares verdaderamente celestiales para el pequeño puñado de dueños del capital que vive pensando distintas estratagemas para retener y acrecentar la más amplia porción del tiempo de trabajo sustraído al común de los mortales que habita este planeta. El Fondo Monetario Internacional –pretendiendo no emitir juicio de valor- denomina a los paraísos fiscales, Centros Financieros Offshore (CDO) lo que literalmente se puede traducir como centros financieros en el exterior. Pero ¿qué son?
A fin de acercar una definición, nos basamos en algunos aspectos desarrollados en Paraísos fiscales en la globalización financiera y Los paraísos fiscales a discusión. De acuerdo con estos textos existen al menos 18 definiciones distintas de paraíso fiscal y según cuál de ellas se tome por válida, la cantidad de este tipo de entes se incrementa o disminuye. Según Task Justice Network –que utiliza la definición más amplia- existen 73 paraísos fiscales en el mundo. Entre ellos los conocidos Luxemburgo, Andorra, Bahamas, Mónaco o Panamá. Esencialmente se trata de territorios que gozan de un “autogobierno” que les permite determinar su propia regulación en materia fiscal y económica. Esto significa que no tienen que tener necesariamente condición de países por lo que pueden existir territorios al interior de los Estados que posean características de paraíso fiscal. Sólo por acercar algunos ejemplos, Estados Unidos ocupaba en 2015 el tercer puesto por detrás de Suiza y Hong Kong en el ranking de secretismo financiero de Task Justice Network. Delaware, definido por la organización contra la corrupción, Transparencia Internacional, como “refugio para delitos transnacionales”, encabeza la lista de “paraísos fiscales” norteamericanos, seguido de bastante lejos por Nevada, Wyoming y Dakota del Sur. El Reino Unido –otro “país normal” si los hay-, posee cuatro de los principales paraísos fiscales del ranking elaborado por Tax Justice network: Islas Caimán, Jersey, Islas Vírgenes Británicas y Bermuda.
Se trata de enclaves, es decir, territorios con un sistema regulatorio dual, diferente para residentes y extranjeros. A las entidades que se establecen en paraísos fiscales no se les aplica prácticamente ninguna regulación. Los territorios considerados paraísos fiscales reducen la presión impositiva para extranjeros hasta incluso hacerla desaparecer y gozan de una muy laxa normativa financiera. Estos territorios buscan de este modo atraer capitales y suelen producirse desproporciones aberrantes entre cantidad de habitantes, nivel de actividad financiera y actividad económica. Por ejemplo, según El País, Delaware contaba en 2015 con una población de 935.600 habitantes y 1.181.000 sociedades. Dentro de los “inquilinos fiscales” de Delaware se encuentran American Airlines, Apple, Amazon, Coca-Cola, Facebook, General Electric, Google, JP Morgan, Twitter, Visa y Walmart.
Sobre usos y usuarios
Bancos, empresas transnacionales, grupos de empresas e individuos propietarios de voluminosos patrimonios son quienes usufructúan, mediante variados mecanismos, los paraísos fiscales. Siguiendo la descripción de los textos mencionados, estos territorios se utilizan corrientemente para tres tipos de práctica: la elusión, la evasión impositiva y el lavado de dinero. La elusión es una práctica considerada legal mediante la cual las empresas diversifican los territorios donde pagan impuestos buscando minimizar la carga con respecto a lo que pagarían en un único territorio. Por el contrario, la evasión es una práctica ilegal que consiste en no registrar ganancias que formalmente deberían ser gravadas con algún tipo de impuesto. El lavado de dinero es una operación destinada a lograr que los fondos y activos provenientes de actividades ilícitas aparezcan como resultado de actividades lícitas.
En la actualidad, una de las principales actividades de los bancos consiste en la constitución de fondos de inversión colectiva. Dentro de esos fondos los llamados hedge funds –o fondos de cobertura- son instrumentos de inversión financiera con escasa regulación, elevados apalancamiento, exposición al riesgo y rentabilidad. Estos fondos de los cuales el Long Term Capital Management (LTCM) y el mecanismo mediante el cual el financista Soros apostó contra la libra esterlina en 1992 –y la hundió- , son ejemplos resonantes, se constituyen en su mayoría en paraísos fiscales. Su territorio de establecimiento suele ser distinto del de gestión. Para dar una idea, según datos de 2010, el 60% del total de hedge funds se encontraba establecido en paraísos fiscales –el 27% en Delaware- mientras que el 80% operaba en territorio norteamericano y el 20% restante lo hacía mayormente en territorio londinense. Los bancos gestores de estas operaciones pueden crear sucursales y filiales en los “paraísos” en un instante y casi sin requerimientos, a fin de evitar regulaciones estatales. Pero las quiebras o pérdidas recaen sobre la casa matriz y por lo tanto repercuten sobre el país de origen. Esto es lo que sucedió con las hipotecas subprime en 2008, lo que muestra que los “paraísos” jugaron un rol muy importante en el desarrollo de la crisis. Posteriormente gran parte de las pérdidas bancarias fueron asumidas por los Estados con lo cual la banca… siempre gana.
Por su parte, las empresas transnacionales fragmentan sus actividades para maximizar el beneficio. Suelen así tener sus fábricas en un país, sus oficinas en otro, su servicio de tele asistencia en otro y su sede en un paraíso fiscal (como es bien conocido en Argentina el caso del grupo Techint cuya sede está radicada en Luxemburgo). Esta diversificación les permite combinar la mano de obra más barata con los impuestos y costos medioambientales más bajos o los requisitos legales menores. En los “paraísos” también se pueden constituir empresas enteras o Holdings -entidades creadas para ser propietarias de un grupo de empresas- en instantes y casi sin exigencias, manteniendo el secreto bancario que permite la no revelación del verdadero propietario así como la exención de dividendos e intereses cobrados. Además también se puede obtener financiación mucho más barata, se realizan auto préstamos, compras y ventas entre distintas sociedades de una misma firma, entre otras múltiples transacciones que desvirtúan completamente los balances. La empresa Enron, por ejemplo, conocida por sus escándalos contables, utilizó una red de casi 900 sociedades en paraísos fiscales. Las empresas suelen también manipular los precios exportando figuradamente, por ejemplo, a muy bajo precio –y por tanto con baja ganancia y baja tributación- desde una filial a su sede en un “paraíso”. Exportando luego realmente al precio efectivo desde el “paraíso” al lugar de destino pagando muy baja tributación precisamente porque la operación se realiza desde el “paraíso”. También las empresas transnacionales suelen echar mano al mecanismo de las “banderas de conveniencia” que implica registrar distintos barcos en diferentes paraísos fiscales cada uno como una empresa en sí misma, con el objeto de reducir riesgos.
Por último, los patrimonios de las personas con activos líquidos superiores al millón de dólares suelen colocarse en manos de los bancos que cuentan con secciones especializadas para gestionar -o sea revalorizar- grandes fortunas y utilizan los paraísos fiscales como forma preferente. A través de fideicomisos (personas que detentan la propiedad de algo sólo virtualmente) esquivan regulaciones fiscales de sus propios países e incluso las leyes sobre herencia y sucesiones. La banca privada asesora a esas grandes fortunas creando unos complejos entramados de empresas y entidades que ocultan la propiedad, evitando así las posibles inspecciones fiscales (resulta casi una ironía la pretensión del presidente argentino Mauricio Macri de evadir responsabilidades arguyendo que sólo integraba el directorio de una empresa en Bahamas…). A la vez, el dinero sucio proveniente de la corrupción o de cualquier otro tipo de delito en los “paraísos” se fragmenta y se va introduciendo en muchas cuentas corrientes bancarias. En una segunda fase el dinero se dispersa en los mercados financieros para que en una tercera fase de reciclado, se utilice después en la compra de viviendas, creación de empresas o inversiones productivas.
Vale la pena retener sólo un dato resultante de todas estas encantadoras operatorias. Como señala Vigueras en Los paraísos fiscales, para el año 2005, Tax Justice Network calculaba en alrededor de 11.5 billones de dólares el valor de los activos depositados en estos enclaves. El equivalente a un tercio del PBI mundial en aquel año.
Más acá del paraíso (o una gran contratendencia)
Aunque el origen histórico de los “paraísos” resulte bastante lejano en el tiempo –hay quienes ubican sus primeros antecedentes en Mónaco en 1868 y luego en Estados Unidos a fines del siglo XIX-, son muchos los autores que consideran que tal como los conocemos hoy, se remontan en realidad a los años ‘60 y ‘70. Vigueras, por ejemplo, los vincula al mercado de eurodólares primero y petrodólares después, en el contexto del salto de la globalización financiera. Eurodólares y petrodólares se combinaron hacia principios de los años ‘70 forjando una gran masa de capital líquido en los bancos europeos. Esa masa de capital colisionó con las dificultades para la acumulación derivadas de las condiciones del fin del boom de posguerra.
En este marco, la proliferación de los paraísos fiscales se fue desarrollando como un capítulo de las políticas destinadas a mejorar las condiciones generales de la valorización del capital en un contexto de progresivo descenso de la tasa de ganancia. El desarrollo de los “paraísos” acompañó las políticas de liberalización de los mercados financieros, favorecidas además por el derrumbe del sistema de Bretton Woods. Unos años más tarde estas políticas se complementaron con cambios en las prácticas bancarias vigentes en Estados Unidos, reducciones impositivas, entre otras, implementadas por Reagan a partir de los años ’80, muy pronto seguido por otros países centrales como el Reino Unido y Francia.
Este conjunto de políticas tenía un doble propósito. Por un lado facilitaba la circulación internacional del capital para dar rienda suelta a la especulación financiera. Pero por el otro, buscaba mejorar las condiciones para la apropiación del valor creado, en un contexto de caída de la tasa de ganancia. Dos factores que como señalamos en diversas oportunidades, no resultan independientes.
Los petrodólares y eurodólares cuya circulación los “paraísos” facilitaron, fueron a engrosar las deudas externas de los países dependientes y hasta hoy actúan como formas indirectas de extracción de plusvalor a través del reembolso sistemático de las impagables deudas que originaron. A la vez los paraísos contribuyeron y contribuyen a reducir en niveles sorprendentes las cargas fiscales ya extremadamente reducidas más acá de los “paraísos”. Basta tener en cuenta, por ejemplo, que en Estados Unidos y en Reino Unido, según datos de Piketty, las tasas impositivas máximas sobre los ingresos más altos declinaron desde el 70% en la década del ‘70 hasta aproximadamente el 30% una década después.
De modo que no se trata sólo de los paraísos fiscales sino de una maraña de políticas de reducciones impositivas destinadas a incrementar la apropiación de ganancias. De hecho las reducciones impositivas operan “devolviendo” a los poseedores del capital masas de ganancia sustraídas en décadas anteriores y redistribuidas a través del Estado. Cuestión que evidentemente permitió incrementar una tasa de ganancia reducida. En este sentido y en nuestra impresión estas medidas, conjuntamente con el incremento de la explotación del trabajo y la conquista de nuevas áreas para la expansión del capital, actuaron durante las últimas décadas, como tres significativas tendencias contrarrestantes a la caída de la tasa de ganancia. Por eso, parece interesante repensar el affaire Panama Papers a la luz de una situación en la cual una vez más grandes masas de capital enfrentan serios obstáculos para su acumulación ampliada.

sábado, 30 de abril de 2016

La hipocresía de las élites gobernantes



Por Remi Piet *

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Por primera vez la filtración de los documentos de Panamá ofrece una clara comprensión de cómo las élites mundiales participan en la sombra de los mecanismos financieros para evitar el pago de impuestos que contribuyen a la financiación de los esfuerzos nacionales para consolidar el sistema de bienestar y desarrollo de las naciones.
Más importante aún, las colosales sumas mencionadas arrojan dudas sobre la manera en que las mismas fueron acumuladas -en primer lugar- y la decencia de los 140 funcionarios de alto nivel, muchos de los cuales son jefes de Estado de 50 países.
Lo que se puede considerar la "mayor filtración de datos en la historia del periodismo", en palabras de Edward Snowden, pone de relieve la hipocresía de muchos gobernantes que descaradamente abrieron entidades offshore para proteger los activos personales al tiempo que aplican las cargas fiscales sobre su población.
Desde David Cameron, cuyo padre gestionó durante 30 años una empresa offshore en Panamá, al tiempo que dirigía la lucha contra un plan de rescate griego en Bruselas, hasta los jefes de Estado de siete países de África.
Desde Mauricio Macri -elegido presidente de Argentina hace tres meses en una plataforma política para luchar contra la corrupción- a los gobernantes de algunos de los regímenes más autoritarios en el Medio Oriente y Asia.
Todos han demostrado el mismo flagrante cinismo al tiempo que se eximen las normas fiscales que imponen a sus súbitos o a su electorado.
¿Propaganda deshonesta?
Muchos negarán cualquier implicación en vez de reclamar que son víctimas de una propaganda injusta de fuerzas extranjeras para desestabilizar su país. Sin embargo será difícil para Vladimir Putin explicar cómo su mejor amigo, un músico, está en el centro de un escenario de mil millones de dólares en el extranjero.
Del mismo modo será difícil para las autoridades en China explicar por qué los nombres de los miembros de la familia de al menos ocho miembros o exmiembros de élite del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista - incluyendo a Deng Jiagui, el cuñado del Presidente Xi Jinping - se pueden encontrar en los datos filtrados. Incluso si el aparato del Estado trata de inmediato de contener la propagación de la información en ambos países, la magnitud del escándalo finalmente fuerza a dar explicaciones.
El argumento de un complot extranjero es difícil de defender. En primer lugar porque los documentos de Panamá implican y exponen a rivales políticos. Si se presenta a Putin como que quiso ocultar su riqueza, también estaba enlistado el presidente de Ucrania, Petro Porochenko, uno de los principales opositores de Putin.
La fuga de cuentas implica a Bashar al-Assad a través de su primo Rami Makhlouf, al igual que los gobernantes de varios países que estaban comprometidos en acabar con su Gobierno.
Más importante aún, el análisis de los datos se ha llevado a cabo de forma simultánea por 108 agencias de noticias de 76 países, todos los miembros del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (CIPI), que principalmente se ha conocido hasta ahora por su trabajo de denuncia de los grupos de presión en Estados Unidos.
La conclusión principal de la fuga de documentos de Panamá es la confirmación de que independientemente del interés geopolítico, nacionalidad o afiliación política, nuestro mundo está plagado por la corrupción de nuestras élites políticas y económicas que regularmente piden a los ciudadanos comunes que se aprieten el cinturón mientras ellos utilizan compañías offshore para perpetuar su lujoso estilo de vida.
En este escenario los denunciantes y el CIPI son la única potencia significativa que coadyuva para dar luz sobre el abuso de las castas sociales dominantes.
En una sociedad globalizada que sigue dominada por un sistema viciado de estado-nación en el que los gobernantes pueden perpetuar la legalidad de esquemas financieros offshore, aunque es moralmente discutible, la resistencia sólo puede ser un movimiento popular transnacional de los ciudadanos empoderados.
El comportamiento corrupto
El futuro político de altos funcionarios y jefes de Estado cuyo comportamiento corrupto se ha revelado en los documentos de Panamá, variará significativamente de un país a otro.
Putin, probablemente, utilizará estas denuncias a su favor, en el camino hacia las próximas elecciones presidenciales a finales de año. Su control sobre los medios de comunicación internos es tal que va a presentarse como cabeza de turco rebelde y sigue siendo muy probable su reelección a pesar de la recesión económica en desarrollo.
Por otra parte las reacciones en las democracias más liberales pueden poner en peligro el futuro político de altos funcionarios vinculados a la evasión de impuestos en Panamá.
Cientos de manifestantes en Islandia invadieron la capital Reykjavik pidiendo la dimisión del primer ministro David Sigmundur Gunnlaugsson.
Hasta el momento David Cameron ha declinado hacer comentarios sobre la participación de su padre en estos sistemas de lavado en ultramar, pero tendrá que hacer frente a un fuego intenso en el Parlamento y con los medios de comunicación que tendrán un cierto impacto en el final de su periodo de mandato.
Durante el próximo par de semanas, los documentos de Panamá nos ofrecerán un muestreo de la salubridad de las instituciones nacionales en los países donde las elites se han visto comprometidas. En los regímenes autoritarios, donde la noticia apenas se debatirá, hasta las democracias vibrantes en la que los jefes de Estado tendrán que rendir cuentas y, eventualmente, podrían tener que renunciar.
* Remi Piet es profesor asistente de política pública, diplomacia y economía política internacional en la Universidad de Catar.

viernes, 29 de abril de 2016

Panama Papers: Macri, único presidente latinoamericano involucrado directamente


Por Fernando Vicente Prieto

La investigación fue desarrollada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), que analizó más de 11 millones de documentos que una fuente anónima acercó al diario alemán Süddeustche Zeitung.Hasta el momento, apenas una pequeña parte de esos documentos han sido difundidos, lo cual genera dudas en torno a los beneficiarios de estas primeras revelaciones, que seguramente serán las de mayor impacto. En esta primera instancia, por ejemplo, llamativamente no hay involucradas empresas y figuras políticas de Estados Unidos, lo cual es bastante sospechoso. Estas circunstancias han llevado a Wikileaks y otras organizaciones a pedir que se difunda el total de los documentos filtrados.
Más allá de las especulaciones, es evidente que esa pequeña parte de los documentos visibiliza y pone en cuestión un modo de operaciones dirigido a evadir impuestos y blanquear capitales a partir de la estructuración de “empresas fantasma”, en este caso con la participación de la consultora panameña Mossack Fonseca, un bufete de abogados especializado en la utilización de todo tipo de artimañas legales para que las corporaciones y las familias ricas realicen manejos financieros con el objetivo de acrecentar sus riquezas.
Entre los mencionados en esta primera tanda de papeles analizados, se destaca el presidente argentino Mauricio Macri, el único presidente de América Latina y el Caribe en ejercicio que es mencionado en el informe como responsable directo de compañías fantasma. Otras figuras políticas incluidas son el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko; el primer ministro de Islandia, Sigmundur Davíð Gunnlaugsson (quien renunció a las pocas horas, forzado por la movilización popular); el rey de Arabia Saudita, Salmán bin Abdulaziz y el Presidente de Emiratos Árabes Unidos y emir de Abu Dhabi, el Khalifa bin Zayed. Además de una larga lista de familiares y amigos del rey Felipe de España; del primer ministro inglés, David Cameron; del presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin; del presidente de China, Xi Jinping; del presidente de México, Enrique Peña Nieto; y del comisario de la Unión Europea, Miguel Arias Cañete, entre otros.
El caso de MacriHasta el momento de estas líneas, Macri aparece como director de una compañía llamada Fleg Trading Ltd., que se registró en Islas Bahamas en 1998 y funcionó hasta 2009, cuando el actual presidente ya era Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Y también como director de otra empresa, llamada Kagemusha S.A, que fue constituida en Panamá. En ambas empresas, el presidente es su padre, Franco Macri, quien tiene participación en otras sociedades creadas en paraísos fiscales.
Por otro lado, también poseen empresas fantasmas el ministro de Hacienda de la ciudad de Buenos Aires durante el doble mandato de Macri como alcalde (entre 2007 y 2015), Darío Grindetti, hoy intendente del partido de Lanús; el primo del presidente e intendente del partido de Vicente López, Jorge Macri; y sus dos principales asesores políticos, el empresario Nicolás Caputo (beneficiario además de gran parte de los contratos de obra pública) y el presidente de Boca Juniors, Daniel Angelici, ambos muy amigos de Mauricio Macri. Además, participan en empresas fantasma otras figuras de relevancia en el gobierno derechista, como el ministro de Cultura, Darío Lopérfido; y el director de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, también muy amigo del mandatario.
En síntesis, demasiados elementos para ilustrar sobre el modo de operaciones del actual gobierno argentino, que justifica su política de despidos masivos, aumento de tarifas de servicios públicos y desmantelamiento de programas estatales bajo el argumento del déficit, mientras por otro lado legitima, a través de su participación, la existencia de redes para la evasión fiscal. Cabe acotar, en este punto, que Argentina es el octavo país en el mundo en fuga de capitales y el tercero en relación a su cantidad de habitantes. Todo lo cual es agravado por una política que desde el primer minuto de gobierno, se orientó a la rebaja de impuestos a los grande empresarios.
Esta situación, de la cual apenas se conoce la punta del ovillo, causa preocupación en el alto gobierno, porque pone en evidencia los manejos turbios de los sectores más ricos e instala en la agenda un debate muy incómodo para la clase gran propietaria, de la cual el propio presidente es parte.
A pesar de contar con casi todos los medios privados abiertamente a su favor, que están haciendo malabares para que el tema pase a segundo plano, el escándalo recién podría estar empezando. El miércoles 6 de abril, el abogado Eduardo Barcesat realizó una denuncia en contra el presidente Macri por presunta "evasión fiscal agravada" y "lavado de activos". El mismo día, en la Cámara de Diputados, el bloque oficialista tuvo que apelar a la complicidad de sus aliados del Frente Renovador para negar al Parlamento la posibilidad de investigar esta situación, contradiciendo en los hechos la promesa electoral de un gobierno transparente, “sin nada que ocultar”, en la que Macri basó en gran medida su campaña.
Posdata: Pocas horas después de la publicación de este artículo, el presidente Mauricio Macri fue imputado por el fiscal federal Federico Delgado. El fiscal, en la mañana del jueves 7 de abril, pidió pidió al juez Sebastián Casanello la apertura de un expediente para determinar si Macri omitió en sus declaraciones juradas su participación en la firma Fleg Tranding Ltd. "de manera maliciosa". Además, solicitó investigar la existencia de irregularidades en las operaciones que surgen a partir del caso conocido como Panama Papers.

jueves, 28 de abril de 2016

La jugada maestra detrás de la operación Panamá papers

Rebelión

Por Níkolas Stolpkin

Como bien es sabido, antes de tragar se debe masticar bien lo que se está llevando a la boca. Por estos días nos han dado de comer el famoso "Panamá papers" como la "filtración de documentos confidenciales más grande de la historia", con "11.5 millones de documentos" de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca. En los documentos se revelaría cómo personas con grandes capitales relacionadas con la política, los negocios, el deporte y el espectáculo estarían "ocultando sus riquezas". Poniendo énfasis en posible lavado de dinero y evasión de impuestos.
Ayer, como bien recordarán, fueron las famosas filtraciones de Wikileaks, relacionadas con cables del Departamento de Estado estadounidense y sus embajadas por el mundo. Estas fueron reveladas por la gran prensa a finales del 2010, curiosamente un par de semanas antes de que cayera muerto Mohamed Bouazizi, cuya muerte desencadenaría lo que se denominaría como la "Primavera Arabe".

Llama mucho la atención la relación que estas "revelaciones" gustan tener con los grandes medios de comunicación occidentales y la función que han venido cumpliendo. Por ejemplo: las revelaciones de Wikileaks tuvieron un rol activo en la "Primavera árabe" que no deberíamos olvidar junto con los ataques cibernéticos de "Anonymous", defensores de Wikileaks. No hay que olvidar que la difusión de aquellos cables, a través de los grandes medios, contribuyeron en parte a la desestabilización del Medio Oriente y el Magreb.

Hoy nuevamente tiene lugar esta relación documentos-grandes medios de comunicación, y que tal como ocurrió con los cables de Wikileaks, lo más probable es que cada cierto tiempo nos encontremos con muchas más "revelaciones". Tal como si fuese una caja de pandora.

Operación "Panamá papers"

Pero ¿de dónde proviene tamaña filtración? Todo lo que sabemos es que la información fue obtenida de una fuente anónima, progresiva y gratuitamente desde hacía más de un año, o un año aproximado, por el diario alemán Sueddeutsche Zeitung y que, para procesar tamaña cantidad de información, fue compartida benévolamente con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (International Consortium of Investigative Journalists - ICIJ), creada en 1997 por iniciativa del Center for Public Integrity.

¿Quién financia al Center for Public Integrity? Puras perlas. Las más destacables: Rockefeller Brothers Fund, Rockefeller Family Fund, Open Society Foundations, Ford Foundation, Carnegie Corporation of New York, etc.

¿Quién financia al ICIJ? Entre los más destacados se encuentran la Open Society Foundations y The Ford Foundation. La primera está directamente ligada con el conocido especulador financiero George Soros que, a su vez, es miembro activo del Council on Foreign Relations (CFR), la estructura más influyente de la política exterior estadounidense. La segunda es una fundación que históricamente ha estado relacionada con la CIA, y que le sirve de fachada, al igual que la USAID. Como bien algunos sabrán, George Soros se le conoce mucho por haber jugado un papel clave tanto en la conversión de los países socialistas de Europa al sistema capitalista (a finales de la década de los 80´) como en la "Revolución de las Rosas" en Georgia (2003). Y de la CIA no hay mucho que hablar, todos sabemos su papel que ni hace falta presentación. América Latina la conoce muy bien.

No es que pongamos en duda las "revelaciones" de millones de documentos en manos de la ICIJ. Lo que ponemos en duda es el objetivo que buscan tales "revelaciones".

Todos sabemos que estas prácticas del gran capital y los paraísos fiscales existen, y desde hace mucho que existen, lo que nunca sabemos son los nombres de quienes han transferido activos a estos paraísos fiscales. Pues bien, con el "Panamá papers" se revelan los nombres que posee la firma Mossack Fonseca. El problema es que los medios, sin conocer aún los orígenes de esos activos, lo relacionan automáticamente con prácticas oscuras. ¿O caso los medios creen haber descubierto América?

Es así, entonces, como nos encontramos con una práctica habitual utilizada por los medios: condenar antes de investigar, o llámese "sensacionalismo mediático".

Al principio podíamos ver una clara tendencia a centrarse en la imagen de Vladimir Putin, presidente de Rusia. Pero resulta ser que su nombre, tal como han indicado, no se encuentra en tales "revelaciones". Por lo que ya podemos sospechar de que todo se trataría de distraer y que cada país se encargue de tener su propio circo en casa.

Estados Unidos con la operación "Panamá papers" estaría reafirmando, por un lado, su propaganda hostil en contra de sus enemigos, tales como Rusia, China, Venezuela o Siria, para así seguir apostando por la desestabilización de aquellos gobiernos no alineados a las directrices de Washington. Todo lo demás serían "daños colaterales".

Y quién sabe si dentro de aquella lista de los "Panamá papers" se encuentre Donald Trump o su círculo más intimo, y se vea perjudicado en su carrera por la presidencia de los Estados Unidos. Pero la información no es sacada al azar. Si Donald Trump está implicado, entonces podrían esperar el momento indicado. ¿Será la oportunidad para bajar a Donald Trump de la carrera presidencial?

El Mensaje

El mensaje que está enviando el asunto "Panamá papers" es que los capitales ya no están seguros en paraísos fiscales como Panamá, el gran chivo expiatorio. Por lo que los grandes capitales podrían verse obligados a trasladar sus activos a un lugar más seguro y con menos restricciones.

Ahora bien, la pregunta sería dónde. Esta es la parte buena e interesante que hay que poner mucha atención. A principios del presente año (27 de enero) la afamada compañía de información financiera Bloomberg publicaba un interesante artículo firmado por Jesse Drucker, periodista de investigación, en el que destacaba que Estados Unidos se estaba convirtiendo en el "paraíso fiscal favorito de las grandes fortunas". Según el artículo, el director de Rothschild & Co, Andrew Penney, aconsejaba a los grandes capitales a trasladar sus fortunas a Estados Unidos porque se había convertido en la "mejor opción". Y efectivamente, ya existen firmas proveedores de servicios en paraísos fiscales que ya están trasladando sus clientes a Estados Unidos, señala. Pero ¿por qué Estados Unidos? Porque simplemente no está dispuesta a plegarse a las nuevas normativas de la OCDE firmadas en el 2014 (CRS o Norma de Información Común), la cual busca aumentar las medidas de control y transparencia para las cuentas bancarias depositadas en el extranjero. El artículo señala, y mucha atención aquí: "La firma (Rothschild & Co) dice que su desembarco en Reno (EEUU) responde al interés de las familias de todo el mundo por la estabilidad de EEUU".

Una economía que ha perdido influencia en estas últimas décadas… No estaría mal que le reanimara unas fuertes dosis de capital.

Conclusión

Saquen sus propias conclusiones. Nosotros ya sacamos las nuestras. Si bien EEUU está reafirmando su propaganda hostil contra sus enemigos, toda esta operación mediática titulada como "Panamá papers" trata más bien de una maniobra de "Shock" para que los grandes capitales se vean obligados a trasladar sus capitales a una zona segura y así, de paso, eliminar cierta competencia que pueda haber.

Por lo que podríamos especular de que habrá, o ya está ocurriendo, una significativa fuga de capitales a paraísos fiscales más seguros. Y como podrán notar, Estados Unidos es "la mejor alternativa". Los periodistas de "investigación" o los grandes medios, por supuesto, no están interesados en monitorear alguna "fuga de capital", sino en animar el circo, por lo que difícilmente saldrá algo de aquello en los medios.

Olvidémonos de si fulano o mengano aparece en los "Panamá papers", todo ello es distracción, especialmente diseñado para el vulgo. Allá ellos lo que quieran seguir distraídos con el circo. Lo cierto es que mientras nos distraen otros sacan provecho.

La operación "Panamá papers" se trata de una maniobra inteligente para poder reactivar la alicaída economía de los Estados Unidos.

miércoles, 27 de abril de 2016

"La presentación de los papeles de Panamá está marcada por intereses políticos"



Por Alba Muñoz

Lleva más de tres años viviendo en la clandestinidad y aún se le conoce como el Robin Hood de los bancos. Enric Duran, el activista catalán que estafó casi medio millón de euros a 39 entidades bancarias para denunciar su funcionamiento corrupto, sigue en activo siete años después. Hemos chateado con él para conocer su opinión acerca de la filtración #PanamaPapers

En tu post de Facebook te muestras crítico con un aspecto de las filtraciones: hasta el momento, no ha aparecido ningún afectado alemán o estadounidense.

Bueno, esta discusión es ahora mismo un hervidero de hipótesis y suposiciones, seguramente tardaremos unos días en sacar algo en claro. En lo que hay bastante consenso en las comunidades de discusión online es que la puesta en escena de la información no ha sido nada transparente y está claramente marcada por intereses políticos.

NOTA: En las últimas horas, Wikileaks ha informado a través de Twitter de que la filtración sobre Putin fue financiada directamente por el gobierno de EEUU a través de la agencia USAID. Enric Duran ha publicado en su muro de Facebook que este hecho confirma la intencionalidad política de las filtraciones.

¿Qué intereses?

Las dos empresas periodísticas que han hecho la investigación básicamente reciben financiación alemana y de EEUU, mientras que el principal foco de la información ataca el entorno del presidente ruso. La polémica está servida...

Se habla de guerra fría, pero, ¿se puede empezar a hablar de un "lobby de las filtraciones"?

Esto parece. La información se ha convertido en una de las principales fuentes de poder y de conflicto. Quien puede controlar cómo se difunde una información, tiene mucho ganado.

¿Qué más destacas de la filtración?

Es bien curioso que esta filtración tan masiva, que ataca claramente entornos del poder político en varios países, no ofrece nada en relación a las grandes corporaciones mundiales.

¿Cómo lo interpretas?

Parece que estas corporaciones están ganando la lucha de poder contra los estados sobre la gestión de información. Diría que son las grandes beneficiadas, porque cuanto más débil es la legitimidad política y democrática, más fuertes son las grandes corporaciones mundiales.

¿Algún ausente que encuentres muy flagrante?

Están las grandes corporaciones de gestión de datos, como Google, Apple, Microsoft, Facebook. También los grandes grupos mediáticos y bancarios.

Una de las cosas más escandalosas es que los gobiernos son los responsables de que todo el mundo pague sus impuestos, especialmente de que los más ricos lo hagan. En lugar de avanzar en esto, se demuestra cada vez más que forman parte de la misma élite que se aprovecha de su poder. Eso les quita toda la legitimidad para mejorar la redistribución de recursos.

Ayer hablé con un empresario que me contaba que se esta ahogando cada vez más a los evasores fiscales. Decía que ya no sale a cuenta evadir y que muchos paraísos fiscales están desapareciendo.

Esta puede ser la sensación de los medianos y grandes empresarios. Pero los muuuuy grandes no tienen este problema. Las técnicas de evasión fiscal son cada vez más sofisticadas y están al alcance de una minoría. Quienes poseen los grandes bancos y los medios de comunicación están usando su poder para deslegitimar a los estados, y no al revés.

En este sentido creo que las alertas y filtraciones aún no han sido capaces de llegar a los núcleos de más poder. Que no son, ni mucho menos, los políticos. Por ejemplo, se ve como los futbolistas, artistas, famosos en general que no tienen el apoyo del gran poder económico son los primeros en caer. Son nuevos ricos sin una estructura de poder fuerte detrás.

Si ese poder económico es tan inaccesible, podemos pensar que la denuncia tiene muy poca efectividad. ¿Cuáles son los nuevos paradigmas, o experimentos, de acción social?

Se está trabajando en formas más democráticas de realizar alertas. Es decir, que estas no dependan de un gran conocimiento informático, de una acceso a un determinado grupo de poder mediático ni de asumir grandes riesgos personales.

¿Ejemplos?

Hay varias iniciativas en marcha, como el Buzón X. También se está abriendo un abanico empresarial entorno al sector de las alertas éticas. Un proyecto que puede ser significativo es Keepy, que está promoviendo Hervé Falciani. La propuesta de esta iniciativa es que alertar de forma anónima se convierta en un derecho fundamental, protegido en cada empresa o administración y reconocido como buena práctica. 

Actualmente somos conscientes de la explotación que sufren quienes fabrican para las grandes marcas de ropa, o de cómo las redes sociales hacen negocio con nuestros datos, pero el marketing, su inercia, sigue ganando a la mera información...

Seguramente las capacidades de las alertas son mayores en países de Occidente, donde hay un poder mediático decentralizado como el de las redes sociales, que van cogiendo fuerza. Pero entiendo que en países con mayores injusticias estructurales esto no es suficiente. En todo caso, es importante usarlas allí donde sí pueden tener impacto.

La desconfianza ciudadana hacia los partidos políticos, la politización de sus impuestos… ¿Todo forma parte de la misma rueda que nos hace desconfiar de los poderes públicos?

Sea cual sea el paradigma político, la desconfianza hacia las estructuras de Estado es necesaria para contrarrestar el poder que se delega en las vías representativas. No debemos olvidar el cambio de paradigma que ha significado el 15-M, que es el que al final está detrás de que se hayan destapado tantos y tantos casos de corrupción en España.

Ciudadanos, jueces, fiscales y policías han perdido el miedo a destapar todo esto porque se ha extendido una opinión generalizada que lo refuerza. Pero esto no es así en todos los países de Europa. El movimiento social en España ha generado una situación privilegiada hacia la transformación democrática. De ahí las palabras del Rey: "Sí, este es un país difícil".

¿Hacia dónde crees que se debe ir? ¿Fortalecimiento del Estado? ¿Autogestión sin garantías?

Mientras la nueva izquierda, los comunes y muchas entidades ciudadanas están haciendo un gran esfuerzo para conseguir un estado menos corrupto, otros creemos que la autogestión fiscal es la vía que empodera más la ciudadanía.

Seguramente ambas opciones son complementarias, porque ni el Estado solucionará sus propios problemas estructurales, ni desaparecerá.

Pon un ejemplo.

Para mí el caso de los refugiados en Europa es un paradigma de hasta qué punto son necesarias iniciativas autogestionadas. Mientras la UE, está invirtiendo miles de millones de los ciudadanos en expulsar refugiados, con una cantidad mucho más pequeña y la fuerza de la sociedad civil, estoy seguro de que se podría solucionar la integración de muchísimas personas.

Disobedience.eu, un proyecto de desobeciencia fiscal en el que participas, pretende la imitar a las grandes corporaciones pero con fines sociales. ¿Está funcionando?

Estamos empezando. Trabajamos con muy pocos recursos y eso hace que vamos poco a poco, pero espero que pronto encontremos la forma de extender proyectos de este tipo de una forma más viral.  

¿El cambio llega a través de la ruptura de la endogamia activista?

La endogamia activista se ha ido rompiendo muchísimo, lo he visto en los más de 15 años que llevo participando en iniciativas de este tipo. Hoy en día es muy difícil situar la frontera entre quién es activista y quién no lo es; y eso es muy importante. La tecnología nos está ayudando a que los proyectos permanezcan más abiertos y descentralizados, que cualquier persona pueda tomar la iniciativa si detecta algo que puede aportar al bien común, ya sea a nivel de investigación o de construcción de nuevos proyectos. 

Es doloroso ver cómo nos anestesiamos e incluso empatizamos con los evasores. Primero, no nos sorprende: "Todos roban, vaya novedad". Segundo, se oyen cosas como: "Si tú estuvieras en su posición, también lo harías...". ¿Como hemos llegado a este estado de opinión?

No sé si empatizar está tan extendido, sí lo está la resignación. Y contra eso debemos luchar desde la diversidad de estrategias y puntos de vista.

Pero cómo.

Quien crea en el Estado tiene muchísimo trabajo promoviendo la transformación de las instituciones y reforzando la capacidad de indignación y reacción entre los ciudadanos. Los que no creemos tanto, la tenemos la misión de extender las alternativas que demuestren que desde abajo y en sistemas más pequeños, se puede gestionar mejor el bien común.

En todo caso, que sea humano que los poderosos se aprovechen de su poder no quiere decir que se tenga que permitir que tomen el pelo a la gente. Hay que mejorar el diseño del sistema para que esto no suceda, por una vía u otra. 

Algunos aficionados del Barça firmarían para que Messi no tuviera problemas con la justicia… ¡Un crowdfunding podría triunfar! ¿Que les propondrías a los culés que no quieren ver sufrir a su ídolo?

Que si hacen un crowdfunding que sea para que la redistribución de la riqueza, que los futbolistas deberían promover, suceda realmente. Que pidan a los futbolistas que aporten de verdad al bien común y no se lo gasten en abogados.

martes, 19 de abril de 2016

Los "Panama Papers" o el quinto poder



“Aproximadamente una cuarta parte de los cuatro millones de personas que viven en Panamá se encuentran por debajo de la línea de la pobreza, sufriendo de diarrea y desnutrición. Y, como contrapunto, un gigantesco Bufete de Abogados panameño administra el mayor negocio de “lavado de dinero y evasión fiscal del mundo para la minoría más rica del país”. Con esta nota periodística se hacía pública la divulgación de once millones y medio de documentos, hasta entonces ultrasecretos, del bufete MOSSAK-FONSECA.

Es habitual hacer referencia a los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo y judicial) como los determinantes en el mundo social. Y, desde hace varias décadas, se le había aumentado un “cuarto poder” al mundo de los medios de comunicación social. Pero a partir de ahora, se puede decir que ha cobrado gran relevancia el “quinto poder” que reside en el “periodismo de investigación”, los “blogueros”, los hackers y los “periodistas-activistas” que rompiendo las fronteras de lo secreto, de lo legal, de los consorcios internacionales, la secretividad de los paraísos fiscales, divulgan, visibilizan y divulgan una información patrimonio exclusivo de quienes controlan y dirigen el mundo económico-financiero.

Se le ha denominado como la “wikileakización” del nuevo periodismo. Si el descubrimiento de los “wikileaks” era adentrarse en una montaña de información, los “Panamá-Papers” es hacerlo en una cordillera montañosa. Se han necesitado casi dos años y 370 periodistas de 76 países para divulgar lo que hasta entonces era secreto de los banqueros, dueños de las finanzas y gobernantes. Detrás de todo esto había más de 15,000 empresas de fachada controladas por los líderes mundiales cuyos tentáculos de la corrupción alcanza a 140 políticos y autoridades mundiales.

Entre estos líderes se encuentran Vladimir Putin, el presidente de Rusia, su homólogo de Ucrania, el ex primer ministro de Islandia, el rey de Arabia Saudita, el presidente de China, Gana, Azerbaiján, Mauricio Macri, el clan de los Kichner, el presidente de Pakistán, et, etc. Para hacernos una idea de lo que se mueve en este mundo de la evasión fiscal y el lavado de dinero se calcula que la “fuga de impuestos en Europa fue estimada en 2,000 euros/año para cada uno de los 500 millones de ciudadanos de la unión europea. Y las pérdidas para los países pobres de 125,000 millones de euros/año, fondos indispensables para luchar contra la pobreza, crear empleo y salud.

La complicidad con este mundo encriptado es por parte de todos los Gobiernos, la Comisión Europea, el FMI, la OCDE, el G8 y el G20 pues desde hace años conocen esta situación. No deja de ser irónico que uno de los denunciantes de esta realidad haya sido el candidato republicano Donald Trump quien ha dicho que “los medios legales de evadir impuestos están llevando a ruina de los EUA y al sistema económico mundial”. Tampoco se encontrarán en esta lista muchos nombres norteamericanos puesto que ellos mismos tienen sus propios paraísos fiscales en los estados de Delaware, Nevada y Wyoming, entre otros.

El volumen de información que se encuentra en esta “fuga informativa” nos da una idea del fraude mundial en que vivimos y del número de personalidades (de la política, de los negocios, del deporte, del mundo del espectáculo y del crimen organizado) que no solamente evaden los impuestos sino que consiguen ocultar su riqueza para esconder sus crímenes. Las personas que se sirven de estos paraísos fiscales pretenden ocultar dinero proveniente de negocios sucios, disponer de dinero cuyo origen no pueda ser rastreado para financiar actividades ilegales y, por añadidura, no pagar impuestos en ningún país.

Se sabe también que el dinero que se encuentra en los paraísos fiscales es dinero que fue robado de la economía del país, del erario público, a los contribuyentes y que, en caso de haber voluntad política para enfrentar la evasión fiscal, la mayor parte de los problemas sociales que afectan a nuestro mundo podrían ser resueltos y muchos de los conflictos desaparecerían.

Terminamos señalando lo que la mayoría de los ciudadanos no ve o no quiere ver: las leyes se aplican de forma draconiana a las clases medias, los trabajadores, a los ciudadanos con menos recursos y a los pobres, que son obligados a pagar los impuestos. En el otro extremo los más poderosos, los que detentan la casi totalidad de la riqueza del mundo, viven a costa del sacrificio y la miseria de buena parte de la humanidad. ¡El sistema impone leyes a los más pobres y permite todas las trampas e ilegalidades a los más ricos!.

viernes, 17 de abril de 2015

El mercenariado del gobierno estadounidense en Panamá

Rebelión

Por Ramón Pedregal Casanova

Eneko

Los gobiernos de EEUU, y el de hoy, tienen una historia gruesa y pesada de terrorismo y opresión. Se puede narrar esta desde el dolor causado a los pueblos del mundo, desde la violencia, la axfisia a que somete a todos y especialmente a los que aspiran a la libertad y la justicia social. Pero su trayectoria tiene sus raíces en la conformación opresora, empezando por su propio pueblo. El/los gobiernos de EEUU se caracterizan por los intereses que alguien diría que provienen de una mente enferma, pero que siempre responden a los económicos y estratégicos de su clase dominante.

El envío de mercenarios a Panamá para provocar a los representantes cubanos es la recreación del acoso a que somete el imperio a Cuba independiente y revolucionaria por otros medios. El entusiasmo con que aplaude la prensa del régimen monárquico español, semejante a un salto al vacío, manifiesta su vínculo con la ultraderecha estadounidense, la misma que financia vía presupuestos del Estado gringo a los mercenarios. ¿Hay algún gobierno en el mundo que admita esa intervención mercenaria contra su patria? Y no menciono aquí la ocupación colonial que significa Guantánamo, ni lo que allí hace el invasor, ni el bloqueo al que viene sometiendo a la isla, o su actividad terrorista contra el pueblo cubano y sus representantes dentro y fuera de la isla, todo ello condenado por la Asamblea General de la ONU y el Derecho Internacional.

La prensa española abraza a los provocadores, se tira también al vacío tratando de hacer olvidar al público general a los criminales y sus crímenes. La prensa mercenaria, y el mercenariado en su conjunto, siempre ha ocultado la entrega solidaria de los cubanos con médicos, maestros y sus centros de estudio a los pueblos del mundo. Pero ya sabemos. Desprecian su nivel de protección social, su capacidad cultural, su empeño en ser independientes y socialistas, por todo ello y para todo ello ahora hay, precisamente, elecciones en Cuba. ¿Han leído en alguno de estos periódicos monárquicos que el pueblo cubano elige en estos días a sus representantes?. http://www.granma.cu/cuba/2015-04-05/elegir-el-merito.

Sin embargo dedican páginas y páginas a la provocación que el imperio ha azuzado tildándolo de encontronazo entre las partes. Son periódicos que se resienten de la pérdida de carisma y saltan al vacío desde los brazos del gobierno que no respeta ni las resoluciones de la ONU, ni los Tratados Internacionales, ni los Derechos Humanos.

Parafraseando a Bertolt Brecht: Hacen falta periódicos, pero no estos periódicos, hacen falta otros periódicos.

miércoles, 16 de enero de 2013

De Panamá a Yugoslavia, Irak, Libia y Siria



Por Felicity Arbuthnot

“No comprendo esta gazmoñería sobre el uso de gas.

Hemos adoptado definitivamente la posición en la Conferencia de Paz

de argumentar a favor de la retención del gas como un método permanente de guerra…

Estoy fuertemente a favor de utilizar gas tóxico contra tribus incivilizadas”.

Winston S. Churchill, 1874-1965, del acta del War Office, 12 de mayo de 1919.

Mientras la agresividad contra Siria aumenta, así como las afirmaciones cada vez más aventuradas y los dobles raseros, y agitan, complotan y financian terroristas (perdón: “ayudan a la oposición legítima”), es instructivo considerar las justificaciones presentadas por los gobiernos de EE.UU. en otras incursiones asesinas de la historia reciente. 
Este mes se cumple el vigésimo tercer aniversario de la invasión de Panamá por EE.UU. el 20 de diciembre de 1989, mientras los panameños preparaban sus celebraciones de Navidad. Una rápida búsqueda nos recuerda que el difunto Philip Agee recordó que el presidente George H.W. Bush dijo al pueblo estadounidense que la amenaza de Panamá (población: 3.571.185 – 2011) era tan grande que “nuestro modo de vida está en juego”. Agee se refirió a esto en su conferencia acertadamente llamada “Produciendo la crisis adecuada” [1]. Acertada entonces como ahora. Nada cambia. 
El objetivo de la invasión era capturar al dirigente del país, general Manuel Noriega y, por supuesto, “establecer un gobierno democrático”. Cambio de régimen. 
Con la próxima transferencia del control del Canal de Panamá a Panamá (programada originalmente para el 1 de enero de 1990) después de un siglo de administración colonial estadounidense, EE.UU. quería asegurarse de que estuviera en manos de aliados dóciles. 
Noriega, un activo de la CIA desde 1967 [2] quien también había asistido a la tristemente célebre Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, llegó al poder con el respaldo de EE.UU., pero aparentemente su apoyo a EE.UU. se debilitaba. Para resumir una larga historia, EE.UU. lo secuestró y lo condenó a cuarenta años de cárcel. 
Los planes de invasión se llamaron: “Operación Devocionario”. Después fue rebautizada “Operación Causa Justa”, y el general Colin Powell comentó que era un sobrenombre de lo que él aprobó ya que “Incluso nuestros críticos más duros tendrían que decir “Causa Justa” al atacarnos”. (Colin Powell, con Joseph E. Persico: My American Journey, 1995.) 
Todo el pillaje militar debería llamarse simplemente: “Operación Nombre Estúpido 1, luego 2, 3, 4, etc., hasta que se acabaran los números. 
27.000 soldados estadounidenses apoyados por helicópteros Apache diezmaron gran parte del pequeño país, con una fuerza de defensa de solo 3.000. George Bush padre, dijo que se trataba de derrocar a un maligno dictador que estaba abusando de su propio pueblo (¿suena conocido?) y que la acción era necesaria para “proteger vidas estadounidenses”. También se trataba de “defender la democracia y los derechos humanos en Panamá” y de “proteger el Canal”. ¡Qué sorpresa! ¿Verdad? 
Manuel Noriega fue liberado de la cárcel estadounidense en 2007, extraditado a Francia que le había otorgado el máximo honor del país, la Legion d’honneur en 1987. Permaneció en la cárcel en Francia hasta diciembre de 2011, y fue devuelto a Panamá, donde todavía está en la cárcel. 
En la casi olvidada diezma de Panamá (a menos que se sea panameño) el densamente poblado, empobrecido corregimiento de El Chorrillo fue incinerado por las acciones de EE.UU. en tal medida que se denominó “Pequeña Hiroshima”. 
Una mujer acusó de que “Los norteamericanos comenzaron a quemar El Chorrillo cerca de las 6.30 de la mañana. Lanzaban un pequeño artefacto a una casa y se incendiaba, luego iban a otra, quemaban de una calle a la siguiente, coordinando los incendios con radio-teléfonos portátiles”. 
Según las informaciones un soldado estadounidense declaró: “Pedimos que os rindáis… si no lo hacéis, estamos dispuestos a arrasar todos y cada uno de los edificios”. 
“Disparaban a todo lo que se movía”, dijo un residente de la ciudad. 
Los muertos fueron enviados a fosas comunes y los testigos declararon que los soldados estadounidenses usaron lanzallamas contra los muertos, y señalaron que los cuerpos se retorcían al arder. Otros fueron nivelados con excavadoras [3]. 
Hubo cosas peores. Mientras actuales declaraciones farisaicas, aunque contradictorias, fluyen de Washington y Whitehall sobre las armas químicas no corroboradas de Siria, los hechos probados se relacionan con las de EE.UU. 
“De los años cuarenta a los noventa, EE.UU. utilizó varias partes de Panamá como terreno de pruebas de armas químicas, incluyendo gas mostaza, VX, sarín, cianuro de hidrógeno y otros gases neurotóxicos… en minas, cohetes y obuses; tal vez decenas de miles de municiones químicas”. (William Blum: Rogue State, 2002). 

Además, al partir de Panamá a finales de 1999 dejaron “muchos sitios que contenían armas químicas. También habían: “realizado pruebas secretas de Agente Naranja en Panamá…” En la invasión de 1989, la aldea de Pacora, cerca de Ciudad de Panamá: “fue bombardeada con (productos químicos) por helicópteros y aviones del Comando Sur de EE.UU., con sustancias que quemaban la piel, causaban intenso dolor y diarrea”. 

Muchos analistas pensaron que Panamá fue el terreno de prueba para Irak. 

Nueve meses después del envenenamiento de Panamá, en el Día de Hiroshima de 1990, las Naciones Unidas impusieron el estrangulador embargo contra Irak impulsado por EE.UU., una vez que la embajadora de EE.UU. en Irak, April Glaspie, dio luz verde para que Sadam Hussein invadiera Kuwait, después de la considerable provocación y desestabilización financiera y geográfica de Kuwait [4]. 

El sensacionalismo sobre armas químicas y otras se disparó, llevando a Sadam Hussein a comentar: “Me temo que un día diréis que producimos pólvora usando trigo”. 
Trece meses después de Panamá, EE.UU. dirigió una coalición de 31 países para “reducir Irak a una era pre-industrial”. Los únicos productos químicos liberados en Irak fueron la tóxica mezcla de las fábricas bombardeadas de farmacéuticos y fertilizantes, las plantas productoras de coches y las fábricas de toda la base industrial de Irak, incluyendo los complejos con sustancias químicas y biológicas, y medicamentos, vendidos a Irak por EE.UU., Reino Unido, Alemania y otros durante las décadas anteriores, ventas que irónicamente, continuaban mientras tenía lugar el ataque [5]. 
Sin embargo, se introdujeron sustancias altamente tóxicas y radiactivas en Irak, en la forma de hasta setecientas cincuenta toneladas de municiones de uranio empobrecido químicamente tóxico y radiactivo con una “vida media” tóxica de 4.500 millones de años. La lista interminable de bebés deformes, nacidos muertos, abortados, infantes nacidos con cánceres, las pequeñas tumbas, es un testimonio silencioso de las armas de destrucción masiva de singular perversidad. Irak fue bombardeado durante 42 días y sus noches. 
Las exageradamente publicitadas armas químicas presuntamente fabricadas por Irak, por supuesto nunca se encontraron. 
El 24 de marzo de 1999, la OTAN comenzó a liberar Kosovo de Serbia. (El estúpido nombre dado por EE.UU: Operación Yunque Noble) Se calcula que Kosovo tenía “inagotables” minerales por un valor estimado en diez billones (millones de millones) de dólares en las minas Trebca. 
La “liberación” consistió en 78 días de continuo bombardeo, incluyendo el uso de armamento con uranio empobrecido. Se lanzaron 20.000 toneladas de bombas. Destruyeron sistemáticamente centros de comunicación, depósitos de combustible, aeropuertos, comunicaciones de tráfico, trenes, mercados, la embajada china, que se opuso al ataque. La OTAN, poco convincentemente, dijo que tenía el mapa equivocado. Y, por cierto, el centro de los medios de comunicación. El asesinato de periodistas es ahora otra rutina, un crimen de guerra por el que no hay que rendir cuentas. 
Antes del ataque, el Pentágono declaró que el ejército de Yugoslavia poseía por lo menos dos tipos de gases tóxicos, con instalaciones para producirlos. El Departamento de Defensa de EE.UU. advirtió a Slobodan Milosevic y al Estado Mayor del ejército yugoslavo: “Si Belgrado utiliza gases tóxicos sarín y de mostaza contra la OTAN, la respuesta de la Organización del Tratado del Atlántico Norte será devastadora”. 
Curiosamente, después del inicio de los ataques aéreos, la OTAN no mencionó una sola vez que estaba atacando la capacidad de producción de armas químicas de Serbia declarada por EE.UU. (Zagreb Globus, 16 de abril de 1999, páginas 18-19.) 
La destrucción en escala masiva, sin embargo, no afectó las minas de Trebca. 
El 14 de agosto de 2000, novecientos soldados fuertemente armados británicos, franceses, italianos, paquistaníes y de KFOR aterrizaron en helicópteros en las minas. Los administradores y los trabajadores trataron de resistir y fueron golpeados, atacados con gases lacrimógenos y con balas de plástico. El personal resistente fue arrestado. 
Los documentos de la ONU describieron la acción como “…inducción de la democratización en Kosovo”. El ataque, de hecho, allanó el camino para la venta de las minas con su contenido “inextinguible” de unas 77.302.000 toneladas de carbón, cobre, zinc, plomo, níquel, oro, plata, mármol, manganeso, mineral de hierro, asbesto y piedra caliza “para solo mencionar algunos” a grupos privados extranjeros (Informes noticiosos, sitios en la web.) 
El “Ejército de Liberación de Kosovo” había sido: “…entrenado y apoyado durante años con millones de dólares estadounidenses y marcos alemanes… a través de la CIA y del BND (servicio de inteligencia alemán) para esta guerra, engañosamente llamada guerra civil” [6] por gobiernos y portavoces de los gobiernos de la OTAN. 
Las propiedades químicas y radiológicas del uranio empobrecido también llovieron sobre la antigua Yugoslavia. En 2001, doctores del hospital de Kosovo Mitrovica dirigido por serbios declararon que la cantidad de pacientes que sufrían enfermedades malignas había aumentado un 200% desde un estudio de 1998. 
Un estudio de 2003 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) encontró muestras contaminadas de agua potable y de aire en Bosnia Herzegovina. No hubo, por supuesto: “causa de alarma”. Pekka Haavisto, exministro del Medio Ambiente de Finlandia, jefe de UNEP, pidió una amplia y exhaustiva investigación científica para establecer la verdadera medida y los peligros de la contaminación. EE.UU. –citado como el único país que utilizó armas de uranio empobrecido en ese conflicto– bloqueó la solicitud [7]. 
Sin embargo, hubo alarma en Europa cuando mantenedores de la paz italianos, portugueses, belgas y franceses en la región desarrollaron cánceres, en cosa de meses; una elevada proporción de los diagnosticados murieron. Mantenedores de la paz noruegos se negaron a ser involucrados [8]. 
“Menos de un mes después del fin de la guerra en Yugoslavia en 1999, el Consejo Nacional Británico de Protección Radiológica advirtió a los ciudadanos británicos de los peligros de permanecer en Kosovo debido a la contaminación de su territorio por armas de uranio empobrecido”. 

Los mantenedores de la paz, por cierto, estuvieron en Kosovo solo durante semanas o meses, la gente de la región vive allí, y la condición difícil de su salud y la de futuras generaciones fue ignorada y olvidada por sus “liberadores”. Tenían otros “tiranos” que derrocar, otras poblaciones que librar de sus vidas, sus extremidades y sus medios de vida.

Irak, había vuelto a ser bombardeado por EE.UU. y Reino Unido durante la temporada de Navidad de 1998, cuatro meses antes del ataque a Yugoslavia y había vuelto a los radares de la invasión desde entonces. Las mentiras eran familiares, e incesantes, un ejemplo actualmente tópico, uno de tantos: 
“2 de septiembre de 2002: Expertos: Iraq tiene toneladas de armas químicas. 
“Mientras algunos en el gobierno de Bush presionan a favor de un ataque preventivo contra Irak, expertos en armas dicen que hay creciente evidencia de que el presidente iraquí Sadam Hussein ha acumulado grandes existencias de armas químicas y biológicas que oculta ante un posible ataque militar de EE.UU. 

“La preocupación de Washington es que Irak podría suministrar esas armas a grupos terroristas… ‘Si esperamos hasta que el peligro sea evidente, podría ser demasiado tarde’ dijo el senador Joseph Biden, demócrata de Delaware, presidente del Comité de Relaciones Exteriores”. 
Ahora que Biden es vicepresidente, no podemos dejar de preguntar si tiene alguna participación en el sesgo sobre Siria, con sus palabras extrañamente similares. 
“John Wolfsthal, analista de la Fundación Carnegie por la Paz Internacional, dijo que el inventario de Irak es significativo: ‘Irak sigue poseyendo varias toneladas de agentes de armas químicas, lo suficiente para matar a miles y miles de civiles o soldados’, dijo Wolfsthal” [9].
Además: “Expertos en armas de las Naciones Unidas han dicho que Irak puede haber almacenado más de 600 toneladas métricas de agentes químicos, incluyendo gas mostaza, VX y sarín. Tampoco se conoce el paradero de unos 25.000 cohetes y 15.000 obuses de artillería con agentes químicos, dijeron los expertos. 
“Lo que preocupa es que tienen a mano, o podrían crear rápidamente, la capacidad de producir vastas cantidades de ántrax, toneladas de material”, fue la declaración adicional de Wolfsthal. 
“El secretario de Defensa Donald Rumsfeld” afirmó: “…Irak tiene laboratorios móviles de armas biológicas, que sería casi imposible de identificar y atacar para las fuerzas de EE.UU.” Las vidas de miles de personas están en juego, dijo. Por cierto, desde la invasión las muertes de iraquíes a manos de estadounidenses y británicos o de sus milicias, y el gobierno títere impuesto, representan un verdadero holocausto. 
Según Jonathan Schwartz, quien volvió a enfocar el montón de mentiras sobre Irak del general Colin Powell el 5 de febrero de 2003: “Mis colegas, cada declaración que hago hoy está respaldada por fuentes, fuentes sólidas. No son afirmaciones. Lo que os presento son hechos y conclusiones basados en inteligencia sólida…” Powell está ahora arrepentido. 
Schwartz muestra poca comprensión. En el quinto aniversario de las estupideces engañosas de Powell, el 5 de febrero de 2008, comentó: “A pesar de todas las críticas que Powell ha recibido por esto –lo llama ‘doloroso’ y algo que ‘siempre formará parte de mi historial’– no se aproxima a lo que está justificado. Powell estuvo mucho más que horriblemente equivocado, la evidencia es concluyente de que amañó pruebas e ignoró repetidas advertencias de que lo que estaba diciendo era falso”. 
La invasión totalmente ilegal de Irak, basada en un montón transatlántico de mentiras había comenzado solo 45 días después. ¿Su Nombre muy Estúpido? “Operation Iraqi Liberation”: OIL [Petróleo]. 
Las mentiras sobre Libia –que bajo el coronel Gadafi llegó a la punta del Índex de Desarrollo Humano en África– son de memoria reciente. A pesar de ello, unos pocos recuerdos: 
Los traidores pagados por la CIA abundan en estas invasiones y otras durante muchas décadas. Por ejemplo el general Abdul Fatah Younis, ministro del Interior del coronel Gadafi, quien “desertó hacia la oposición” –¿cuál habrá sido su precio?– y llegó a ser jefe de Estado Mayor de los insurgentes: “…abogó a favor de que los aliados de la OTAN armaran a los rebeldes con armas pesadas, incluidos helicópteros y misiles antitanques, para defender la ciudad sitiada de Misrata. Predijo que el dictador… estaría dispuesto a utilizar armas químicas como último recurso contra los rebeldes o la población civil”. (Sorprendente, palabras idénticas a las de la lista de argumentos de la actual “oposición” siria.) 
“Ahora Gadafi está desesperado. Por desgracia todavía tiene cerca de un 25% de sus armas químicas, que podría utilizar ya que está en una situación desesperada…” 
“Se sabe que el coronel Gadafi tiene cerca de 10 toneladas de gas mostaza restantes de las existencias que había estado destruyendo bajo la supervisión de un organismo de las Naciones Unidas, la Organización para la Prohibición de Armas Químicas” [10]. 

En contexto, en 2002, Neil Mackay, galardonado editor de investigaciones del Sunday Herald, explicó que: “Impulsado por la codicia y una profunda falta de moralidad, el gobierno británico violó la Convención de Armas Químicas vendiendo productos químicos “que podían convertirse en armas de guerra”. 
Los países que se beneficiaron de las ventas británicas, declaró Mackay, incluían a Libia, Yemen, Israel, Arabia Saudí, Chipre, India, Kenia, Kuwait, Malasia, Nigeria, Omán, Pakistán, Singapur, Eslovenia, Sudáfrica, Corea del Sur, Sri Lanka, Tanzania, Turquía y Uganda, “admitió claramente” un encargado del Departamento de Comercio e Industria. 
Después del apretón de manos de Tony Blair con el coronel Gadafi en marzo de 2004, el gobierno británico anunció planes para enviar sus expertos a Libia a fin de destruir las armas químicas que había vendido, señalando que el coronel Gadafi había engañado a Blair sobre su existencia. Parecen haber olvidado que él tenía los documentos de envío. Igual a las ambigüedades del Reino Unido sobre Irak. 
Entre el comienzo de la destrucción de Libia el 19 de marzo de 2011 y la toma de posesión de la OTAN el 31 de marzo de 2011, EE.UU. y el Reino Unido lanzaron 110 misiles Crucero contra un país con una población de menos de 6,5  millones de habitantes. Cuando la OTAN asumió el mando de la “intervención humanitaria”, atacó a esa mínima población con 26.500 incursiones de bombardeo. 
Por supuesto no hubo lágrimas presidenciales por los niños muertos en Libia, cuya defunción debió de estar precedida de un terror inimaginable, en un ataque que tuvo dos Nombres Estúpidos, uno para EE.UU.: “Operación Odisea del Amanecer” y otro para la de OTAN: “Operación Protector Unificado”, esta última, desafía todo comentario. 
El propio Gadafi perdió tres nietos pequeños y tres hijos. En 1986, en otro bombardeo de EE.UU. perdió una pequeña hija adoptada. 
Momentos después de ser informada sobre su terrible muerte a manos de una turba rabiosa “protegida” por la OTAN, la secretaria de Estado Hillary Clinton apareció riendo en la televisión mientras decía: “Fuimos, vimos, murió”. 
Hace tiempo que dijo: “Realmente pienso que se necesita una aldea para criar a un niño”. Ahora parece que piensa que hay que borrar del mapa la aldea, sus niños, sus padres y linchar al anciano de la aldea para tener una oportunidad de estridente regocijo en la televisión. 
El 4 de diciembre de 2012, Clinton advirtió de que el presidente Bashar al-Asad de Siria podría estar moviendo, adivinad qué: “un arsenal de armas químicas”. 
“Hemos dejado muy claros nuestros puntos de vista. Esta es una línea roja para EE.UU. No voy a detallar específicamente lo que haríamos en caso de tener pruebas de que el régimen de Asad ha recurrido al uso de armas químicas contra su propio pueblo, pero baste con decir que ciertamente planificamos entrar en acción en caso de que ocurriera”, dijo en una conferencia de prensa en Praga. 
Por supuesto se “podrían utilizar” armas “para contener gas sarín”, según otro funcionario estadounidense. Otro agregó: “…estamos preocupados por cualquier acción que pueda significar que están dispuestos de alguna manera a utilizar esas armas químicas contra su propio pueblo [11]. 
“Déjà vu una vez más”, como dicen. 
Siria respondió el 6 de diciembre: “Siria vuelve a subrayar, por décima, centésima vez, que si tuviéramos armas semejantes, no se utilizarían contra el pueblo. No cometeríamos suicidio,” dijo el ministro adjunto de Exteriores Faisal Al Maqdad en la televisión libanesa Al Manar …” 
“Tememos que exista una conspiración para suministrar un pretexto para cualesquiera intervenciones subsiguientes en Siria por parte de los países que aumentan la presión sobre Siria”. Por cierto. No se puede decir que sea la primera vez. 
A finales de octubre, tropas estadounidenses llegaron a Jordania para un gran ejercicio conjunto cerca de la frontera siria. Operación Nombre Estúpido e Infantil: “Operación León Ambicioso”. Al Asad se traduce en árabe como: el león. 
Irónicamente, la primera afirmación de que Siria tiene armas químicas parece haber provenido de John R. Bolton, quien según el congresista Henry Waxman persuadió a George W. Bush para que incluyera el cuento de hadas de la compra de óxido de uranio de Níger en su discurso sobre el Estado de la Unión de 2003. La afirmación no se ha demostrado, sin embargo, ya que los documentos todavía están clasificados. 
Bolton está involucrado con una plétora de organizaciones menos que liberales, incluyendo el Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense, el Instituto Judío para Asuntos de Seguridad Nacional (JINSA) y la Asociación Nacional del Rifle. 
En relación con Siria, también hay que recordar que el país sufre sanciones cada vez más duras desde 2004. 
El exinspector jefe de Armas de Irak Scott Ritter ha escrito que: “las armas químicas tienen una vida útil de cinco años. Las armas biológicas tienen una vida útil de tres”. También emiten un “éter”, dicen los expertos, que puede ser identificado por la vigilancia satelital, a la que es seguro que Siria, como antes Irak, ha sido sometida exhaustivamente. 
Dios no lo quiera, Washington, Whitehall, Tel Aviv y la coalición de los coactivos de nuevo hacen aspavientos por nada. Dios ayude al que les crea. 
Notas: 
* Felicity Arbuthnot es una periodista con profundos conocimientos de Irak. Es autora, con Nikki van der Gaag, de la serie “Baghdad in the Great City” para World Almanac Books. Ha sido también investigadora en dos documentales premiados sobre Irak: “John Pilger’s Paying the Price: Killing the Children of Iraq” y “Denis Halliday Ret