Mostrando entradas con la etiqueta ALBA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ALBA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de febrero de 2016

A pesar de los pesares


Rebelión

Por Olmedo Beluche

A pesar de todos los pesares que quiera poner por delante la derecha latinoamericana, las alternativas políticas populares que propugnan por el cambio social y la izquierda tienen futuro en este continente. A pesar de las relativas victorias de frentes electorales de derecha en Argentina y Venezuela, las elecciones mostraron que casi la mitad de los electores siguen votando a propuestas progresistas o de izquierda.
En Venezuela, que hace más de 15 años es la vanguardia de los procesos políticos del continente donde la lucha es más álgida; pese a que Estados Unidos le ha puesto la proa en contra, decreto de por medio de Obama declarándola como peligro a su seguridad nacional; pese a la campaña mediática mundial de difamaciones permanentes; pese al desplome abrupto de los precios del petróleo que hizo trizas los ingresos nacionales; pese al sabotaje y la guerra económica interna; pese a una buena dosis de corrupción e ineptitud de sus funcionarios (que ni Maduro puede negar); pese a todo, el Polo Patriótico obtuvo una alta proporcionalidad de votos que no se ve reflejada en la composición del Congreso.
¿Por qué un sector del electorado le da la espalda a los "progresistas" en este momento? En esencia porque se acabó la bonanza de los altos precios de las materias primas que Latinoamérica exporta. Desde 2014-15, la economía capitalista mundial se está estancando, principalmente porque su motor, China, llegó a su tope de crecimiento y empieza a caer. Hay quienes especulan que estamos ante una crisis como la de 2008. 
El problema es que los gobiernos "progresistas" no rompieron el ciclo de la dependencia económica hacia la monoexportación de materias primas y las importaciones de productos manufacturados. Tampoco nacionalizaron la banca, ni controlaron las importaciones. El socialismo se quedó más en las consignas que en los hechos. Es decir, dejaron el grueso de la economía en manos de los capitalistas.
Con la exportación petrolera en Venezuela, por ejemplo, durante los años buenos hubo para pagar los planes sociales, las "misiones", como las llamó Hugo Chávez y fue la manera de drenar hacia abajo, de repartir un poco de la renta petrolera que antes se quedaba en manos de un puñado de empresarios y políticos. En la abundancia se cumplían los planes sociales, se le aseguraba su parte a la burguesía y no se notaban los errores de gestión, el burocratismo y la corrupción.
Con la crisis llegó la disyuntiva, habiendo menos para repartir, ¿dónde se corta para equilibrar los presupuestos? ¿Se cortan los planes sociales o se corta la tajada que se embolsa la burguesía con la especulación cambiaria y otras formas de acumulación?
La derecha tiene clara su elección: cortar lo poco que le llega al pueblo. Es lo que siempre ha hecho y vuelve a hacer donde gana, miren a Macri. Si en esta coyuntura crítica, los procesos electorales devienen en más victorias para gobiernos de derecha, ya veremos a la vuelta de pocos años a los pueblos en las calles luchando para sacárselos de encima. Así fue como empezó el "ciclo progresista", desde los años 80.
Sólo la izquierda, si corrige y aprende de los errores recientes, puede ofrecer una alternativa de cambios reales basados en la justicia social. Por eso tiene futuro a pesar de todo. ¿Pero qué hay que corregir?
Romper con el capitalismo dependiente latinoamericano requiere como primer requisitos, la movilización popular, con organismos de poder popular de tipo asambleario y verdadero control obrero de la industria y control comunal de la democracia verdaderamente incluyente. En segundo lugar, no se puede dejar la economía en manos de los capitalistas quienes a través los bancos pueden ahogar la industria nacionalizada. Se requiere nacionalización de la gran industria (para su diversificación) y nacionalización de la banca.
Es obligante la nacionalización del comercio exterior, incluyendo las importaciones, si no se quiere sufrir la estafa que ha sucedido en Venezuela, donde el estado entrega las divisas (dólares) a importadores privados, que luego no las usan para comprar lo que dijeron, falsifican las facturas y usan los dólares para especular en el mercado negro contra la moneda nacional.
Para enfrentar los embates económicos del imperialismo yanqui, hay que continuar promoviendo y desarrollando mecanismos de integración autóctonos e independientes de la tutela imperialista, basados en la solidaridad y complementariedad entre nuestras naciones, no en la expoliación económica, como las instituciones fundadas por Hugo Chávez: ALBA, Petrocaribe, CELAC, etc.
Lo último, pero no menos importante, es el combate a la corrupción y los empresarios “progresistas” que le chupan la sangre al estado para enriquecerse y que al final son peores que los opositores de derecha, porque solo sirven para el sabotaje desde adentro y para desprestigiar pues, las masas populares, que no son pendejas, son movidas a la desconfianza y la incertidumbre.
Aquí es donde se escinde la izquierda: entre el reformismo que teme romper con la burguesía, frena las medidas necesarias y acaba por confrontar a su propia base social con lo cual ayuda a la derrota; y el sector dispuesto a avanzar hacia medidas realmente socialistas, los revolucionarios. La disyuntiva es la misma de hace 50 años, reforma o revolución, no entre participación electoral y lucha armada (como se malentendió entonces), sino entre capitular al capitalismo o tomar verdaderas medidas de poder popular y socialistas.
El dilema sigue puesto en el sentido que el Che Guevara dio en su Mensaje a la Tricontinental (abril de 1967): “Por otra parte las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo –si alguna vez la tuvieron– y sólo forman su furgón de cola. No hay más cambios que hacer: o revolución socialista o caricatura de revolución.”

viernes, 23 de octubre de 2015

Ramos y la Patria Grande



Por Andrés Soliz Rada

Ernesto Laclau, autor del notable libro “La Razón Populista”, considera que Jorge Abelardo Ramos (JAR) es el pensador político argentino más importante de la segunda mital del Siglo XX. Esta opinión está expuesta en el Documental “Ideas Recuperadas”, dirigido por Florencia Fossati. En el film, se destaca que JAR recuperó a la izquierda de manos del Partido Socialista Argentino, ligado a la social democracia europea, cuyo positivismo lo llevó a defender la destrucción de los pueblos africanos. La rescató también del estalinismo, que impuso una dictadura genocida en la URSS. La diferenció, finalmente, del foquismo guerrillero, predicado por Regis Debray y Ernesto Guevara. Con estas discrepancias, JAR construyó los cimientos ideológicos y políticos de la Izquierda Nacional latinoamericana (Salvador Cabral).
Los libros más importantes de JAR: “Historia de la Nación Latinoamericana” y “Revolución y Contrarrevolución en la Argentina” afirmaron la conciencia de la Patria Grande latinoamericana, al llevar las ideas a la política (Pedro Godoy). Los textos del “Colorado” Ramos contribuyeron a la nacionalización de las capas medias en la Argentina y explican el triunfo electoral de Perón, en 1973, luego de 18 años de proscripción política (Arturo Peña Lillo). JAR fue un convencido de que las ideas crean el partido (Roberto Ferrero).

JAR enfrentó con éxito a corrientes foráneas aplicadas en nuestro medio, sin sentido crítico, procedentes de la URSS, Europa Occidental o China. Rechazó la lucha armada generalizada, sin analizar las condiciones concretas de cada país. JAR creía en las ideas y en la política como esencia de las transformaciones sociales. Sobre esta base, el Frente de Izquierda Popular (FIP) tomó la dirección de la Federación Universitaria Argentina (FUA), lo que ayudó a valorar la herencia de Hipólito Irigoyen, del 17 de octubre de 1945 y de la alianza entre trabajadores y universitarios. Defendió, asimismo, la participación de la mujer en la política, siguiendo el ejemplo de Eva Perón (Eduardo Fossati).

El Documental muestra el enfrentamiento del FIP con el resto de los partidos políticos, la jerarquía castrense y los estratos judiciales que condenaron a los mandos militares que desataron la guerra de las Malvinas, iniciada el 2 de abril de 1981. En opinión de Ramos, el Ejército argentino, al enfrentar a los ingleses, cortó la sumisión colonial al imperialismo y recuperó su esencia nacional y patriótica, más allá de errores tácticos e inclusive de la derrota bélica, ya que, a su juicio, en toda guerra hay victorias y derrotas.

Sobre esta base, convocó a continuar la guerra por medios no bélicos, como la nacionalización de las empresas y de los Bancos británicos que aún hoy reciben tratamiento privilegiado. Puso de relieve la solidaridad latinoamericana a la gesta de Malvinas, con excepción de la dictadura de Pinochet. Quienes condenan la gesta de Malvinas se niegan a admitir que sin el sacrificio de sus combatientes el tema de la recuperación de las islas del Atlántico Sur no hubiera alcanzado el apoyo mundial que ahora tiene. Como complemento, cabe recordar el respaldo de JAR a la causa marítima de Bolivia.

JAR, en opinión de Laclau, es el precursor de la moderna integración latinoamericana, a través de organismos como la CELAC, el MERCOSUR, la UNASUR y el ALBA. Ramos expuso este planteamiento, en 1949, en su libro “América Latina un País”. En el video, Víctor Ramos (hijo de JAR), recoge una idea fuerza de los escritores de la generación del 900 (Rodó, Vasconcelos, Ugarte y otros) al puntualizar que todo lo que une a Latinoamérica es revolucionario y lo que la divide es contrarrevolucionario.

El documental muestra el homenaje del comandante Hugo Chávez a JAR en la reunión fundacional de la CELAC, de diciembre de 2012, en cuya oportunidad enfatiza la importancia excepcional del libro “La Historia de la Nación Latinoamericana”. También aparecen adhesiones de Cristina Fernández de Kirchner a la obra de Ramos.

La cinta cinematográfica no explica la escisión que JAR ocasionó en la Izquierda Nacional al capitular “ante el menemismo pro imperialista, lo que no disminuye en nada sus grandes méritos”, como sostiene Roberto Ferrero. Una parte de los herederos de Ramos aceptó la disolución del partido para incorporarse al peronismo. Hoy en día, existe un sector kirchnerista de la Izquierda Nacional, otro que ha optado por el apoyo crítico al actual gobierno en tanto una tercera corriente se halla en oposición radical al kirchnerismo.

jueves, 22 de octubre de 2015

Confusión en América Latina


Rebelión

Por Mario R. Fernández

Algunas semanas atrás el Prof. James Petras publicó un artículo en Global Research (The Two Faces of Capitalism and Left Options, Las dos caras del capitalismo y las opciones de la Izquierda) en el que analiza las relaciones de lo que identifica como dos bloques capitalistas derechistas: el bloque Norteamérica-Unión Europea y el bloque China-Rusia. En su artículo Petras analiza las relaciones de estos dos bloques capitalistas con gobiernos y movimientos del mundo, que incluyen a quienes él define como centro izquierda en América Latina, nacionalistas y seculares en el Medio Oriente y otros nacionalismos del resto del mundo –sin considerar el gobierno del Partido de los Trabajadores de Brasil y el gobierno reelegido de Syriza en Grecia, que aunque son todavía llamados de izquierda han capitulado al bloque Norteamérica-Unión Europea y son para Petras parte de este bloque. Petras identifica la arrogancia y la diversidad de intervenciones y conspiraciones del bloque Norteamérica-Unión Europea con respecto al resto del mundo e incluso al bloque Chino-Ruso, este último también representante de una forma de capitalismo pero de mal menor.
Las relaciones comerciales y de inversiones de los países que tratan de vivir en un proyecto político diferente reciben del bloque Chino-Ruso un mejor trato; Petras agrega que no por esto debemos idealizar estas relaciones y verlas como relaciones con aliados tácticos. No debemos olvidar que tanto China como Rusia han abandonado a gobiernos caídos en desgracia ante el bloque Norteamérica-Unión Europea. Petras explica: “Todos los gobiernos operan en un mundo capitalista donde no hay aliados permanentes, sólo intereses permanentes” por lo que no es recomendable entregar sectores económicos estratégicos al bloque Chino-Ruso, este bloque también tiene oligarquías propias y millonarias con la diferencia de que por ahora los estados Chino y Ruso no acompañan a saboteadores y conspiradores contra gobiernos soberanos. Podríamos agregar, por hechos recientes, que además Rusia ha tomado una posición defensiva relevante, sólida, frente a la gran conspiración occidental contra el resto del mundo.

El análisis de Petras podría servirnos para entender las relaciones entre gobiernos Latinoamericanos. Por ejemplo, la resistencia de la Revolución Cubana fue acompañada, en 1994 en Chiapas, por el levantamiento al mando del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional que devolvió esperanzas liberadoras al continente. El triunfo presidencial de Hugo Chávez en 1998 en Venezuela aclara el panorama político, mostrando que todo no estaba perdido como pregonaban las oligarquías latinoamericanas y los ex-izquierdistas convertidos en apologistas y defensores de las élites y el imperialismo. Venezuela comienza a vivir un cambio constitucional que hace posible la implementación de un proyecto de reformas y favorece una posición bolivariana –como la llamara Hugo Chávez, que desafiaba de alguna manera al imperialismo reinante y en menor grado a la oligarquía venezolana misma, que aunque no fue tocada mayormente en sus intereses económicos se sintió igualmente amenazada y ha reaccionado haciendo todo lo posible para destruir el proyecto bolivariano. Este proyecto ha tenido un impacto en América Latina pero también en el mundo seguido por el triunfo político de proyectos alternativos en Bolivia y en Ecuador que eventualmente se unieron a Venezuela y que llevaron a la formación del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) junto a Cuba, Nicaragua y seis pequeñas naciones caribeñas.

Tanto el ALBA como el luego frustrado Banco del Sur –eran proyectos que para Chávez atraerían a otros gobiernos autodefinidos como “progresistas” en especial a los gobiernos de Brasil y de Argentina que habían ya rechazado el ALCA (tratado de “Libre Comercio” promovido por Estados Unidos). Debemos aclarar que el rechazo al ALCA no fue por motivos latinoamericanistas sino por intereses nacionales y esta confusión ha favorecido mayores confusiones que nos persiguen hasta nuestros días. ALBA es una unión económica y política basada en la solidaridad y en un intercambio justo; ha sido quizás un proyecto único en el mundo y por ello desafía a quienes funcionan de forma muy diferente basados en la opresión a los pueblos y favoreciendo una ideología neoliberal o neoconservadora imperialista y occidental. Para los centros del poder imperialista está muy claro quiénes son sus amigos y quiénes no lo son; y, la perspectiva de cómo proceder con respecto a los diferentes gobiernos de América Latina es clara también. Basta visitar un centro de estudios, una consultora de inversiones, agencias del gobierno estadounidense y canadiense, centros bursátiles y prensa oficial (empresarial) para entender quiénes son el enemigo para ellos. Los ricos nunca se confunden de enemigo ni aceptan “gobiernos neutrales.” Sus exigencias son siempre claras: estas con ellos o en contra de ellos.

En Canadá, cuando se anunció el fallecimiento de Chávez en el 2013 el Primer Ministro Stephen Harper dijo: “Esto es una buena noticia para el mundo y para los negocios.” Es una actitud que no ha cambiado, hoy se siguen difundiendo las “atrocidades del gobierno venezolano” y se habla constantemente de que Venezuela está hundida en el “caos social y económico” y se define al presidente venezolano Nicolás Maduro como “un dictador a cargo de un gobierno corrupto y violador de los derechos humanos.” Similares barbaridades se difunden sobre Bolivia y su presidente al quien presentan siempre como “indio cocalero” y sobre Ecuador y su presidente destacado siempre como alguien que continuamente “ataca la prensa libre.” El gobierno argentino tampoco se ha salvado; ha sido presentado de forma muy negativa y desprestigiado con prejuicios; nunca ha recibido merecidos elogios por el marcado proyecto de derechos humanos que ha implantado en Argentina luego de la terrible Guerra Sucia. La prensa en occidente favorece sin tapujos a los gobiernos terroristas de México y Colombia, admirados de su “progreso y democracia;” la prensa también distorsiona la realidad de Chile y de Uruguay, considerados amigos de occidente por haber aceptado completamente la ideología neoliberal y sus recetas económicas.

En este cuadro actual se desarrolla toda la dinámica de América Latina. Por un lado, los gobiernos del ALBA con un proyecto liberador pero con algunas carencias, contradicciones y falta de iniciativa; por otro lado los gobiernos que parecen reformistas sin serlo, y actúan sigilosamente entre la confusión y la adulación de algunos gobiernos del ALBA por un lado y el franco apoyo de instituciones y gobiernos neoliberales por otro. No faltan los gobiernos latinoamericanos francamente pro-imperialistas; estos formaron obedientemente la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México, Perú y además el futuro miembro Costa Rica) con el objetivo principal de favorecer los tratados de Libre Comercio promovidos por el imperio y de atacar para destruir el ALBA. La falsimedia occidental muestra a la Alianza del Pacifico simplemente como una alternativa al Mercosur; no debemos olvidar que la Alianza del Pacifico cuenta con observadores –países latinoamericanos interesados en pertenecer a ella en el futuro entre ellos, inexplicablemente, Ecuador, y menos sorprendentemente Uruguay y El Salvador.

En las últimas décadas, Hugo Chávez, uno de los principales líderes de América Latina y de parte del Tercer Mundo, con energía y entusiasmo llevó adelante medidas de bienestar para su pueblo venezolano y creó espacios de desafío al destino neocolonialista siempre al acecho e imponiéndose en América Latina, Chávez además motivó los movimientos populares de todo el continente. Chávez impulsó organizaciones latinoamericanas y caribeñas con principios bolivarianos, el ALBA y PETROCARIBE son las pruebas más consistentes de ese esfuerzo, aunque se crearon también UNASUR todavía carente de compromiso y poder, incapaz de detener los golpes de estado en Honduras el 2009 y en Paraguay el 2012. UNASUR es ambivalente debido a las posiciones contrarias en su seno y a las contradictorias prioridades y perspectivas de los gobiernos sudamericanos que la integran con respecto al neoliberalismo y al imperialismo. CELAC, la organización americana y caribeña magna no ha sabido salir de su condición de reunión cumbre.

Pienso que Hugo Chávez idealizó conscientemente las relaciones que su gobierno tenía con otros gobiernos latinoamericanos, en especial con el de la Argentina de Néstor Kirchner y Cristina Fernández y el de Brasil de Lula da Silva y de Dilma Rousseff, y de esta forma condicionó indirectamente su proyecto continental. Igual que el bloque China-Rusia en sus tratos con Venezuela y con el ALBA ha sido generalmente respetuoso y ha mostrado cierta solidaridad pero no por eso pueden ser considerados aliados, los gobiernos de Argentina y Brasil nunca fueron aliados del ALBA aunque tampoco fueron enemigos del proyecto pero si han dejado siempre claro su independencia al respecto. En varias oportunidades tanto Kirchner como Lula fueron claros al afirmar que representaban otros proyectos, no al ALBA; Chávez parecía querer ignorar esto quizás porque esta era su estrategia frente al continuo y despiadado ataque de la oligarquía venezolana y del imperialismo. El problema en favorecer este tipo de estrategia es que desorienta a los aliados y confunde a los pueblos, incluso al pueblo venezolano; al final, debilita a los protagonistas latinoamericanos y caribeños del ALBA al no crear una identidad propia que se identifique totalmente con el proyecto emancipador que el ALBA representa y Chávez contribuyó a forjar.

Recuerdo que cuando colapsó la Unión Soviética, Fidel Castro, siempre elocuente y verdadero en sus discursos a su pueblo, dijo claramente que Cuba quedaba sola, que nadie los iba a ayudar y que dependían solamente de su propia fuerza y esfuerzos para sobrevivir ese colapso. Esta verdad claramente expresada aportó mucho, seguramente, a la resistencia del pueblo cubano, resistencia quizás única en la historia. Es fundamental saber que terreno pisamos, lo que no impide que existan relaciones de respeto mutuo con otros gobiernos; es fundamental entender que en algún punto del camino vamos a tener que aclarar cuáles rutas cada uno de nosotros elegimos. La buena intención no basta; el gobierno venezolano ha demostrado muy buenas intenciones, intenciones solidarias y humanitarias con los pueblos latinoamericanos todos y ha sabido mantener una posición amistosa y generosa hasta con los jefes de gobierno latinoamericanos menos merecedores de ella. Al tiempo que Chávez abría las puertas al desarrollo del movimiento popular en su país trataba con confianza amigable a Tabaré Vásquez y a José Mujica, que no podemos ignorar frustraron y desarticularon las bases mismas del movimiento popular uruguayo. Lo mismo sucedió con Lula en Brasil y hasta con Michelle Bachelet, presidenta de Chile, elogiada simplemente por su presencia siendo que representaba a un gobierno chovinista de centro derecha enemigo del pueblo Mapuche y más que crítico del gobierno bolivariano de Venezuela.

Otro proyecto bolivariano, TELESUR, creado para informar y así servir de balance frente a la falsimedia mundial, ha sufrido de falta de difusión y no siempre ha cumplido con su papel de difusor de la verdad frente al engaño, la propaganda y la mentira. TELESUR, al no ser consistente en cuanto a su papel revolucionario en América Latina, ha contribuido a la confusión ideológica y práctica. Muchas veces cae en resaltar un positivismo latinoamericano superficial y falto de crítica, por ejemplo cuando muestra los discursos de presidentes latinoamericanos en la última Asamblea de las Naciones Unidas, mezcla la poderosa crítica al organismo que plantea el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien plantea directamente la necesidad de crear otras Naciones Unidas, una que responda a la necesidades fundamentales de sus miembros y no del imperialismo occidental, con la propaganda barata que plantean otros presidentes latinoamericanos, que usan esta oportunidad como un lucimiento personal mas, un circo.

Sin duda, TELESUR exageró el protagonismo del Papa en sus visitas a América Latina, lo puso como que realmente fuera un salvador y no planteó tampoco crítica alguna, pero todos sabemos y ya no podemos ignorar que la institucionalidad de la Iglesia Católica está quebrada, plagada de escándalos de abusos sexuales y de una historia criminal inaceptable. Defenderla es defender a las oligarquías latinoamericanas y del mundo que han encontrado en esta institución una afirmación personal e ideológica. Cuando TELESUR presenta a José Mujica como una estrella política latinoamericana muestra nuevamente su pobreza de criterio al elegir de modelo a un demagogo y a un cuentista. Cuando nos muestra en primer plano las conversaciones de paz entre el gobierno Colombiano y la FARC vuelve a insistir en fallas garrafales al no diferenciar las partes en conflicto, igualarlas a nivel de bien y de mal y obviar el desafío que para los guerrilleros significa negociar con un gobierno terrorista la entrega de sus armas. Vemos constantemente en TELESUR, y en otros medios, el desarrollo de las nuevas relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba plasmadas como un acercamiento bien intencionado de Estados Unidos con respecto a la Revolución Cubana; en realidad estas relaciones presentan un gran reto a Cuba que tiene nuevamente en su suelo una embajada americana hostil, operando con 27 agencias del departamento de estado (incluidas la CIA, NSA, FBI y sucursales del ejercito y otras) y sin conseguir gran garantía a cambio ni el fin del bloqueo a la isla.

A estas alturas los que se oponen al neoliberalismo, al imperialismo y al capitalismo en general ya debieran sacar conclusiones que todo occidente quizás la excepción de los países del ALBA, ha caído en un verdadero círculo vicioso donde pueblos apoyan una candidatura de supuesta izquierda o con un programa de cambios y si estos suben al poder sin ninguna vergüenza los pueblos son estafados descaradamente y sin duda lo van a seguir haciendo en el futuro cercano. Hay casos espectaculares que vale mencionar como cuando el presidente del Perú Ollanta Humala el año 2011 ganó las elecciones con un programa de cambios y apoyado por la izquierda, antes que este asumiera el poder ya se había dado vuelta a la derecha. Con estas traiciones políticas los pueblos terminan siendo domesticados por lo menos por un tiempo, ya que se les frustran sus alternativas. Vivimos en un mundo en que pareciera que todo va, sin principios ni ética entre esto están los administradores, políticos y muchos dirigentes sindicales de cualquier origen partidista que no se han puesto al servicio de los trabajadores y trabajadoras sino de los ricos. Quizás ya vivimos en una decadencia de la civilización occidental o algo más grande, pero no por eso se tiene que aceptar ser confundido, se tiene que creer en las propias fuerzas del movimiento social y popular, se tiene que seguir creyendo en la participación alegre y crítica. 

lunes, 16 de febrero de 2015

ALBA es antiimperialista y cumplió diez años de fructífera misión



Por Emilio Marin

El ALBA ha llegado a once países miembros, partiendo de sus dos pilares, Cuba y Venezuela. Este domingo los presidentes de ese espacio festejaron la década ganada con una reunión en Cuba. Trazaron nuevos objetivos de integración.
A los elementos anticastristas les revienta admitir que en muchas cosas Fidel Castro no sólo tiene razón en sus planteos sino que además visualiza los objetivos con antelación de años. El caso del ALBA lo confirma una vez más. El comandante en jefe recibió por primera vez a un muy joven Hugo Chávez en diciembre de 1994, recién salido de prisión. Allí tuvieron sus primeras reuniones; de algunas participó el actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que también penaba lejos del poder, como el venezolano. Recién en 1999 éste llegó al Palacio de Miraflores, luego de ganar las elecciones presidenciales. El sandinista las había perdido frente a Violeta Chamorro y una oposición unida desde Washington; demoraría varios años en retornar al gobierno en Managua.
¿Qué le habrá visto Castro a Chávez en 1994, cuando éste salía de la cárcel luego de haber intentado un golpe de Estado en febrero de 1992? Hasta ese momento el gobierno cubano se llevaba aceptablemente bien con el socialdemócrata Andrés Pérez...
Puede ser que influyera el discurso bolivariano del ex paracaidista, así como el pasado militante de izquierda de su hermano Adán. También las críticas al sistema de corrupción que el alzado repetía contra los adecos y copeyanos de la IV República; esta nadaba en petróleo pero de su renta poco y nada iba para el pueblo. Si Chávez pidió ser recibido en la isla quería decir que no era un militar fascistoide, de esos que con la “cara-pintada” habían proliferado en la Argentina. Una cosa era levantarse contra la democracia y pedir “solución política” para los crímenes del terrorismo de Estado (Aldo Rico); y otra era dar un putsch contra un gobierno corrupto que dilapidaba el petróleo.
En fin, algunas de esas cuestiones y su olfato político habrá tenido en cuenta el líder cubano cuando recibió a Chávez hace veinte años. Allí se produjo lo que ahora se llama “buena química” y comenzó no sólo una amistad duradera, sino también un acercamiento político entre los dos países. Hubieron de pasar otros cinco años hasta que Chávez y su Movimiento V República pudieran ser gobierno.
En abril de 2002 el bolivariano fue derrocado por 48 horas mediante un golpe militar-cívico orquestado por los gobiernos de George Bush y José M. Aznar, que puso a Pedro Carmona (Fedecámaras) fugazmente en Miraflores. El contragolpe popular y de militares bolivarianos repuso a Chávez en su democrático sitial. Quizás ese peligro mortal para el proceso bolivariano y su vida decidió a Chávez a tomar compromisos más estratégicos con su amigo Fidel. A partir de allí se aceleraron los acuerdos entre Cuba y Venezuela. El 14 de diciembre de 2004 ambos firmaron el acta fundacional de la Alternativa Bolivariana de los pueblos de Nuestra América.

Más sumas que bajas
No es que la colaboración bilateral comenzara en 2004. Dio un salto cualitativo, abierto a otros países latinoamericanos y el Caribe, pero programas solidarios ya existían antes de la partida de nacimiento del ALBA. Cuba enviaba alfabetizadores para que Venezuela se pudiera librar del analfabetismo con el programa cubano “Yo sí puedo” en la Misión Robinson. También médicos para nutrir al programa “Barrio Adentro”, que instalaron consultorios en barrios donde no habían llegado galenos en décadas.
A su vez Venezuela mandaba a la isla barriles de crudo a precios subsidiados, que tanto ofendió a la derecha venezolana (en el golpe de 2002 esos sectores, con Hernán Capriles Radonski incluido, quisieron asaltar la embajada de Cuba en Caracas y su consigna era “ni un barril a Cuba comunista”).
Los programas cubanos de salud y educación, que se empezaron a aplicar en otras latitudes latinoamericanas y del Tercer Mundo, y la ayuda energética venezolana, que por boca de Chávez aseguraba tener petróleo para abastecer a los socios por 200 años, tuvieron grandes consecuencias políticas.
Cada vez más naciones fueron pidiendo su ingreso al ALBA, que había cambiado el significado de su primera letra. La “A” ya no era de Alternativa sino de Alianza. Los vientos políticos en la región habían adquirido una dirección antiyanqui muy fuerte, luego que en noviembre de 2005 los presidentes -sobre todo Chávez y Néstor Kirchner, en menor medida Lula da Silva- desbarataran en Mar del Plata el proyecto estadounidense del ALCA.
Se fueron sumando Nicaragüa, Bolivia y más tarde Ecuador. Y varios más, entre ellos Honduras, bajo la presidencia de Manuel Zelaya, que fue depuesto por un golpe de Estado pro-norteamericano por haber osado pedir la membresía del ALBA.
La salida de Tegucigalpa, fue la única baja, forzada “manu militari”. El resto fue todo sumatoria hasta la reunión del 14/12 en La Habana, con la incorporación de Granada y de la Federación de San Cristóbal y Nieves. El plantel completo es de once: Antigua y Barbuda, San Vicente y Las Granadinas, Ecuador, Venezuela, Cuba, Bolivia, Dominica, Nicaragua, Santa Lucía, Federación de San Cristóbal y Nieves, y Granada. Con Honduras habrían llegado a la docena, una cifra que van a sobrepasar porque hay invitados como Haití y otros interesados.
Para la Casa Blanca es una derrota muy amarga que Cuba se aliara con Venezuela y ambos lograran armar esta sociedad regional. Todos los socios del ALBA están en la CELAC y votan allí contra el bloqueo norteamericano a Cuba. La isla socialista tiene relaciones con todos los miembros del CARICOM, la unión caribeña. Han pasado 42 años desde que los primeros cuatro países caribeños desafiaran el úkase yanqui y establecieran relaciones diplomáticas con La Habana: Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago. En una reciente cumbre CARICOM-Cuba quedó claro que todos los caribeños han normalizado su relación con la Patria de José Martí.
Pregunta: ¿quién es el que está aislado? Respuesta obvia: Estados Unidos.

Razones concretas
El domingo 14, en el Palacio de la Revolución, Raúl Castro y los presidentes del ALBA tuvieron su XIII Cumbre donde hicieron un repaso de la década ganada, esta sí sin ninguna discusión. Entre los once socios hay una mayor sintonía política y en algunos casos hasta ideológica, muy evidente entre Cuba, Venezuela y Bolivia.
Junto con esa mayor cohesión, basada en una plataforma que Evo Morales definió en esa reunión como antiimperialista, pesan mucho las acciones y trabajos conjuntos. Este último, más que las definiciones “programáticas”, parece ser el cemento que une los cimientos del ALBA y le permite ir levantando su sólida arquitectura.
En esa reunión, Ecuador estuvo representado por el vicepresidente y el canciller Ricardo Patiño, quien puso en su cuenta de Twitter que gracias a la “Misión Milagro”, 3.482.360 personas recuperaron su vista en nueve naciones del ALBA. Añadió que ese programa oftalmológico impulsado por Cuba ya benefició a 144.134 habitantes en Ecuador. Patiño, según Prensa Latina, “destacó los programas de discapacidad física y neurológica que han permitido identificar y atender a más de un millón de personas con esta condición, en seis países a la Alianza; se entregó ayuda técnica a 864.000 discapacitados”.
En estos tiempos de crisis del capitalismo global y de los capitalismos dependientes, a la gente humilde se la arroja sin miramientos al abismo de la pobreza y el abandono. En cambio en ALBA se aplican políticas de hondo humanismo. El discurso de Raúl Castro el domingo 14, puso de relieve que cinco millones de ciudadanos de 18 países de la región fueron alfabetizados mediante la aplicación del método “Yo sí puedo”; que 23.944 médicos integrales comunitarios de América Latina y el Caribe se han graduado gracias a programas desarrollados por el ALBA, de ellos 10.228 son de países de la Alianza.
En la agenda de la reunión estuvo la extensión de los planes de Petrocaribe, la ampliación del Banco del ALBA y de la moneda regional, el Sucre (sistema único de compensación regional para el comercio).
El crudo venezolano, que antes dilapidaba la oligarquía de ese país, sirvió de base para la creación de la empresa Petrocaribe, que favorece a los países socios con mejores precios e inversión social. El primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, en la reciente cumbre expresó: “a nombre del Caribe les digo que Venezuela ha repartido su riqueza con el resto del mundo, nunca ha enviado una bomba, sino que ha aliviado a millones de personas de la pobreza, y aún así existe una campaña en su contra”. Se refería a las sanciones votadas en el Capitolio.
Esa solidaridad se lleva a cabo también con países que no son del ALBA, como cuando Haití sufrió tremendo terremoto en 2010, o ahora que África sufre la epidemia del Ébola. El 20 de octubre la Alianza hizo una Cumbre Extraordinaria en La Habana para aprobar planes de lucha al respecto. Allí el presidente cubano recordó que el 1 de ese mes había partido una brigada médica especializada a Sierra Leona y que el 21 salían otras dos brigadas a Liberia y Guinea.
A muchísimos argentinos esta historia los mueve al reconocimiento y admiración. Y a muchos les queda una pregunta: ¿cuándo Argentina será el socio número 12 del ALBA?

viernes, 28 de marzo de 2014

Hacia una geopolítica de la emancipación


Rebelión

Por Katu Arkonada

O inventamos, o erramos
Simón Rodríguez

A pesar de que aún no tenemos claridad si nos encontramos ante una crisis más del sistema capitalista, que sirva para reacomodar su tasa de ganancia, o si estamos vislumbrando el propio sistema capitalista en crisis (y de las crisis surgen oportunidades, pero también monstruos), lo que es cierto es que la crisis es global y civilizatoria.

El Vicepresidente boliviano Álvaro García Linera sostiene que el capitalismo ha adquirido una medida geopolítica planetaria absoluta a la vez que regresa a una acumulación primitiva perpetua, una especie de reactualización de la acumulación originaria, a la que se suma la acumulación por desposesión de los bienes comunes que define David Harvey (biodiversidad, agua, recursos naturales, conocimiento…).

Por lo tanto esta crisis se cristaliza también en un reordenamiento geopolítico, que tiende hacia un mundo pluripolar y multicéntrico. 

Estamos viviendo un declive relativo del imperialismo estadounidense y un auge de los BRICS, donde hay que destacar a una China que ya ha desbancado a los Estados Unidos como el mayor consumidor mundial de energía, y una Rusia extremadamente rica en petróleo, gas y minerales, que además dentro del tablero geopolítico ha neutralizado la diplomacia de guerra de estadounidense con tres movimientos, el asilo a Snowden, la paralización de la agresión militar a Siria, y el apoyo a Irán, como nos recordaba recientemente Atilio Boron en su balance de 2013.

Lo que es cierto es que este desplazamiento geopolítico se une a la crisis en un sistema-mundo capitalista cuyo Norte no puede sostener su Estado del Bienestar en la medida en que el Sur recupera su soberanía política, económica y territorial, en la medida en que el Norte ya no puede explotar a los pueblos, las personas y la naturaleza del Sur.

En los próximos años estos dos factores (crisis y geopolítica) se van a ver intrínsecamente ligados en América Latina en la medida en que el subcontinente tiene la mitad de las reservas de agua del planeta y una gran riqueza en recursos naturales, minerales, petróleo y biodiversidad.

De hecho, nada es casualidad, y los nuevos golpes del Siglo XXI, Haití en 2004, Honduras en 2009 y Paraguay en 2012, además de los golpes/agresiones a los procesos de cambio de Venezuela en 2002, Bolivia en 2008 y Ecuador en 2010, están estrechamente vinculados con la perdida de hegemonía imperialista, la recuperación de soberanía de América Latina y el reacomodo geopolítico.

Integración latinoamericana

Si bien el año 2013 fue un año marcado por la muerte del Comandante Chávez a la vez que la demostración de la plena vigencia del chavismo, el año 2014 se presenta como un año de transición, relativa también, marcado por 7 procesos electorales en el subcontinente.

En primer lugar tenemos Centroamérica, con segundas vueltas en marzo en El Salvador, donde se espera una victoria del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que esta vez sí se presenta con un candidato con el ADN del Frente, Salvador Sánchez Cerén, el ex guerrillero Comandante Leonel; asimismo en Costa Rica en abril a pesar de la decepción de que la izquierda articulada en el Frente Amplio no haya pasado a segunda vuelta, si esta da su apoyo al PAC, podría producirse una victoria del centro-izquierda en un año que Costa Rica ostenta la presidencia de la CELAC. El tercer país centroamericano con elecciones es Panamá en el mes de mayo donde no se esperan grandes cambios en la orientación de su gobierno.

En mayo también, y pasando a Sudamérica, se celebran elecciones en Colombia, con una mirada puesta en Cuba, donde lo importante es reforzar los Diálogos de Paz de La Habana entre el gobierno de Santos y la insurgencia de las FARC-EP que puedan conducir a un escenario de verdadera democracia y justicia social para el pueblo colombiano después de más de 50 años de desgarrador conflicto político-militar. Asimismo octubre es otro mes clave, pues prácticamente de manera simultánea se celebran elecciones en Brasil, donde cada vez está más claro que el proyecto político del PT va más allá del lulismo; Uruguay, donde el Frente Amplio de izquierda celebrará con una nueva victoria los 10 años en el gobierno; y Bolivia, donde se espera una aplastante victoria electoral del proceso de cambio liderado por Evo Morales y el MAS.

Además de todos estos procesos electorales, el 2014 comienza con la asunción de Michelle Bachelet como Presidenta de Chile, un país convertido en el Israel de Sudamérica, que tiene la oportunidad ahora de mirar más hacia los mecanismos de integración latinoamericana como UNASUR y CELAC, y menos a una Alianza del Pacifico de la que es miembro fundador.

Alianza del Pacifico que no es sino un mecanismo impulsado por los Estados Unidos para reeditar un Área de Libre Comercio de las Américas que junto al Plan Colombia y las bases militares en torno a la Amazonia, pretende recuperar el terreno perdido por el imperialismo desde la derrota del ALCA en Mar del Plata 2005 y la conformación del ALBA en 2006.

Pero el ALBA, UNASUR y la propia CELAC, que en la reciente Cumbre de La Habana demostró que se consolida como un importante mecanismo de concertación política que va sustituyendo progresivamente a la propia OEA (logrando una importante victoria diplomática para la revolución cubana), tienen el reto de precisamente pasar de ser instrumentos de concertación a verdaderos mecanismos de integración política y económica a nivel latinoamericano.

Si bien ese es el reto general, hay otros desafíos estructurales entre los que destaca el debate sobre el modelo de desarrollo de los procesos de cambio en el continente. Es importante pensar desde la izquierda un nuevo modelo que combine el derecho al desarrollo de pueblos que han sido expoliados durante 500 años de colonización y 20 de neoliberalismo en un equilibrio con los Derechos de la Madre Tierra. Pero todo ello desde una conciencia antiimperialista, anticolonial y anticapitalista, porque como nos recuerda Isabel Rauber, la ecología no puede estar separada del modo de producción y reproducción de la vida social.

Y entre los desafíos concretos para lograr una verdadera integración latinoamericana, están los casos de (neo)colonialismo que persisten en el continente, la independencia de Puerto Rico; el fin de la ocupación británica de las Malvinas y del bloqueo criminal contra Cuba; o la resolución en clave pacífica y negociada del enclaustramiento boliviano, encaminarán a América Latina hacia la plena independencia y soberanía.

En definitiva, todo lo anterior debe servir para romper el paradigma de la democracia liberal, construyendo una democracia continental real, viva, dinámica, de alta intensidad que deje atrás las democracias fosilizadas que promueve la Alianza del Pacifico y la derecha continental, y conviertan los diferentes procesos de cambio del continente en un proceso de cambio continental.

Bolivia 2014

Y es precisamente el proceso de cambio que se vive en Bolivia el que más tiene en juego en este 2014 con unas elecciones en las que aunque en principio no está en riesgo la perdida de la conducción política del mismo, sí tiene otros dilemas que ir resolviendo.

En clave geopolítica, Bolivia transita entre la plena implicación en los mecanismos de coordinación del ALBA, a través de una estrecha relación con Cuba y Venezuela, y un vínculo cada vez más fuerte con Brasil como forma de acercamiento al Mercosur y especialmente a los BRICS. Todo ello con un discurso claramente antiimperialista y anticolonial.

En clave de proyecto, el reto está en pasar de la revolución política y descolonizadora que lidera Evo Morales, a una revolución social que profundice aún más en el modelo de Estado Plurinacional y en el nuevo modelo económico, pilar fundamental de la nueva Constitución Política.

Porque es difícil, como reflexiona el compañero Hugo Moldiz, construir socialismo a partir del capitalismo de Estado dentro de un capitalismo planetario. Pero el reto está ahí, en cómo construir ese socialismo comunitario bajo el horizonte del Vivir Bien, en como continuar el desmontaje de un Estado heredado colonial y patriarcal, construyendo y refundando un nuevo Estado sobre las ruinas del anterior. Y la principal amenaza para construir este socialismo comunitario no viene de la restauración conservadora, de una derecha derrotada política y militarmente entre 2008 y 2009, sino de la izquierda lightberal, de la instalación de una nueva socialdemocracia similar a la europea que busque más la consolidación de una concepción liberal de la democracia que la profundización del proceso. Es crucial la lucha emprendida contra la pobreza y continuar la senda del crecimiento económico, pero siempre si es bajo un horizonte poscapitalista que radicalice el proceso de cambio.

En cualquier caso, y dada la más que previsible victoria de Evo Morales en las elecciones presidenciales de octubre (actualmente la popularidad y posible intención de voto del Presidente se sitúa en torno al 60%), en estos momentos lo importante es continuar la buena gestión gubernamental traducida en políticas publicas y en los numerosos eventos internacionales programados para este 2014.

En junio se va a celebrar en Santa Cruz, ciudad del oriente boliviano donde hace pocos años hubiera sido impensable el trabajo conjunto entre el ejecutivo, legislativo y los sectores de oposición regional, una importantísima Cumbre del G77+China por el 50 aniversario de este organismo de coordinación intergubernamental. Ya han confirmado su asistencia los presidentes Raúl Castro, Nicolás Maduro, Cristina Fernández y Rafael Correa, y se espera la presencia de más de 20 presidentes de todo el mundo junto a delegados/as de los 133 países que conforman el G77+China. Además, en julio en Cochabamba se realizará un encuentro sindical internacional coordinado junto a la Federación Sindical Mundial (FSM) con la presencia de sindicatos que cuentan millones de afiliados de India, China y otras partes del mundo. Finalmente, y ya en plena campaña electoral, a finales de agosto se celebrará en La Paz el Foro de Sao Paulo, foro que cumple 20 años en 2014, reuniendo a los principales partidos de izquierda del continente, muchos de ellos en tareas de gobierno.

Desafíos

Volviendo a la mirada regional, es obvio que nos encontramos ante un proceso político de alcance continental que no es lineal, que tiene avances y retrocesos. Proceso continental con un motor que son los procesos de cambio y los países del ALBA, y un freno que son los países de la Alianza de Pacifico. Alianza que hay que erosionar trabajando estrechamente con los pueblos, movimientos sociales y organizaciones de izquierda de México, Colombia, Perú y Chile.

Pero el freno a los procesos de cambio no se da simplemente desde el desgaste a la integración continental y la apertura de áreas de libre comercio con Estados Unidos y la Unión Europea, sino que con los recientes sucesos de Venezuela, con el golpe de Estado encubierto que ya ha dejado varios muertos y decenas de heridos, tenemos la demostración palpable de que la derecha y el imperialismo no han tardado en recuperarse de su última derrota electoral de diciembre y no van a parar de golpear y desgastar al gobierno bolivariano y al chavismo en general, en un laboratorio venezolano de las prácticas contrarrevolucionarias que después podrían ser aplicadas en Bolivia.

Porque estos procesos de cambio han producido importantísimos cambios, la refundación del Estado y nacionalización de los recursos naturales, y con ellos la recuperación de la soberanía, pero no son suficientes. Es necesario irradiar el sentido común de época de los procesos de cambio al resto de países del continente. Tenemos que pasar de la voluntad de poder a la consolidación hegemónica de los proyectos de cambio rupturistas, en una transición desde los proyectos posneoliberales a los proyectos anticapitalistas. Para ello hace falta mucha audacia, y como recuerda García Linera, reivindicar la dimensión heroica de la política. O convertimos estos procesos en irreversibles, o el enemigo seguirá buscando la desestabilización y retroceso de los mismos.

Esa dimensión heroica de la política pasa necesariamente por asumir las tensiones y contradicciones al interior de cada proceso. Es muy fácil sacar el lápiz rojo para señalar lo que está mal, pero la dirección y el sentido común de cada proceso se disputa desde dentro. No hay un afuera de los procesos de cambio y las fuerzas revolucionarias y transformadoras al interior deben empujar para impulsarlos desde abajo y hacia la izquierda.

En ese sentido, son también numerosos los retos que tenemos para este 2014. En el ámbito de los partidos políticos el ya mencionado Foro de Sao Paulo en Bolivia; en el ámbito de los movimientos sociales la coordinación continental de ALBA Movimientos se reunirá a finales de marzo en Colombia además de organizar un encuentro latinoamericano de escuelas de formación política en Venezuela y un encuentro de economía autogestionada en Argentina, todo ello en el primer semestre de 2014. Para el segundo semestre, la Red de Redes de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad prepara un encuentro al cumplirse de los 10 años de conformación de la Red en diciembre de 2004 en Caracas junto al Comandante Chávez. Y si bien la agenda política, social e intelectual es densa y llena de propuestas, seguimos teniendo el reto de cómo articular estos espacios en un nivel de coordinación más amplio, una internacional de partidos, movimientos e intelectuales orgánicos que ayude a pensar mejor las propuestas para la transición hacia un nuevo proyecto político pos y anticapitalista.

Tenemos límites, demasiados límites, tanto externos derivados del propio sistema-mundo capitalista, como internos propios de las particularidades de cada proceso e inherentes a la propia izquierda. Pero estamos acumulando, y solo a partir de la acumulación de estas experiencias, de las tensiones (creativas) y contradicciones, podrá surgir algo nuevo. Y ese algo nuevo traerá nuevas formas de entender la democracia, la economía y el Estado. Mientras tanto, solo queda seguir trabajando en defensa de nuestros procesos de cambio y de un nuevo orden geopolítico, tampoco exento de contradicciones, pero que supone un avance respecto al orden anterior.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La aún lejana Patria Grande


Rebelión

Por Andrés Soliz Rada

En el último cuarto de siglo, proliferaron libros, folletos, declaraciones, seminarios, congresos y conferencias en torno a la unidad de América Latina (AL). En esa dirección, fue rescatado el pensamiento de Ugarte, Vasconcelos, Rodó y Haya de la Torre, entre muchos otros, el que adquirió plena vigencia con la creación (26-03-91), del MERCOSUR, el suceso más importante en Latinoamérica en los últimos 200 años, según Hugo Chávez, y el de mayor trascendencia histórica desde las guerras de la independencia, según Jorge Abelardo Ramos (JAR).

El MERCOSUR fue precedido por importantes esfuerzos integradores, como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), (26-05-69), y continuado con la UNASUR (11-03-11), la CELAC (03-12-11) y el ALBA (14-12-04). El MERCOSUR se fortaleció, en lo geopolítico, con la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), ocurrida en la cumbre presidencial de Mar del Plata (05-11-05), auspiciada por EEUU y Canadá, y, en lo ideológico, con el reconocimiento de Chávez a la obra fundamental de JAR: “La Historia de la Nación Latinoamericana”, en la fundación de la CELAC (03-12-11).

JAR, quien enseñó que la autodeterminación en AL es el derecho a unirse, no a fragmentarse, refutó a las corrientes estalinistas que plantearon la existencia de “repúblicas plurinacionales” en nuestra región. Así, por ejemplo, el Partido Comunista (PC) argentino, al advertir la presencia de miles de chacareros italianos en Santa Fe y de chacareros judíos en Entre Ríos, proclamó que tenían derecho a su “autodeterminación nacional”, que los escindiera del resto de la Argentina.

El PC del Perú planteó dividir a este país en una república aymara y en otra quechua (1931). Jorge Obando, al copiar de manera mecánica el libro “Sobre el Problema Nacional y Colonial”, de José Stalin, propuso la atomización de Bolivia en 34 grupos étnicos. Ese el antecedente de las actuales 36 naciones indígenas, impulsadas por las ONGs del imperio. 

El estalinismo sufrió otro traspié con la decisión del gobierno de Cuba de otorgar el premio nacional de literatura 2012, al novelista Leonardo Padura, cuyo libro “El hombre que amaba a los perros”, ya traducido a 15 idiomas, es una implacable condena al dogmatismo soviético.

JAR, frente a quienes creen que los intentos revolucionarios en la América morena son una mera prolongación de la Revolución rusa, defiende la originalidad de nuestros movimientos nacionales de liberación, como el peronismo argentino, el “emenerrismo” boliviano o el aprismo peruano, ya que, a su juicio, el socialismo en AL emergerá de la profundización de sus revoluciones nacionales y no de su negación, como cree el marxismo dogmático. 

El Ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorín, en conferencia dictada en el Ministerio de Defensa argentino (13- 09-13), sostuvo que UNASUR “debe progresivamente ser uno de los centros políticos del mundo” y que “América del Sur tiene un papel que ejercer en el orden mundial” Esas metas colisionan con la incapacidad del MERCOSUR para controlar los recursos estratégicos de la región: Petróleo, minería, Bancos y agricultura. 

Brasil licitó el 21-10-13, el campo Libra, un enorme yacimiento sub oceánico de gas, a favor de un consorcio en el que Petrobrás sólo tiene el 40 % de acciones, Shell y Total, articuladas a compañías de EEUU e Inglaterra, en cuyo benefició espió la CIA, otro 40 %, y dos estatales chinas el restante 20 %. 

El MERCOSUR se enfrenta a la Alianza del Pacifico (México, Perú, Colombia y Chile), una versión encogida del ALCA. En el ALCA se aplica el capitalismo del consenso de Washington. En el MERCOSUR, en mayor o menor grado, el capitalismo de Estado, el que, con la participación de los pueblos indígenas, se halla más próximo a la Patria Grande y al Socialismo Latinoamericano.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Los Estados Unidos preparan ejércitos regionalizados


Rebelión

Por Roberto M. Yepe Papastamatin *

El pasado 19 de octubre el diario The New York Times publicó un reportaje que debiera preocupar seriamente a todos los gobiernos y las fuerzas políticas y sociales que defienden la soberanía de sus respectivos países y que luchan por un mundo más equilibrado. Con el sugestivo título de “Los Estados Unidos preparan una estrategia para África, en Kansas”, el trabajo del periodista Eric Schmitt impresiona por la claridad con la que revela la estrategia del Pentágono para superar los fiascos de Afganistán e Iraq y mantener la supremacía hegemónica de los Estados a nivel mundial, esta vez con una utilización más eficiente del poder militar.

Según el reportaje, miles de efectivos militares anteriormente destinados a Iraq y Afganistán se están alistando en Fort Riley, Kansas, para desarrollar misiones en África, como parte de una nueva estrategia del Pentágono para entrenar y asesorar fuerzas nativas en el enfrentamiento a “amenazas terroristas” y “otros riesgos de seguridad”, de manera que las fuerzas estadounidenses no tengan que hacerlo directamente. En la etapa inicial de este programa, se está utilizando una brigada de 3 mil 500 efectivos de la Primera División de Infantería del Ejército, conocida como la Big Red One, para desarrollar más de 100 misiones en África durante el próximo año. Estas misiones abarcarían desde equipos de dos francotiradores en Burundi, hasta ejercicios aerotransportados y humanitarios en Sudáfrica con agrupaciones de 350 soldados. Equipos de la brigada que se prepara en Kansas ya han entrenado a fuerzas en Kenya y Tanzania que en este momento están enfrentando al movimiento Al-Shabab en Somalia. Según el teniente coronel Robert E. Lee Magee, cuyo batallón ha enviado tropas a Burundi, Níger y Sudáfrica durante los últimos meses, y cuya unidad se desplegará en Djibouti el próximo mes de diciembre, “nuestro objetivo es ayudar a los africanos a resolver los problemas africanos, sin tener una gran presencia estadounidense”.

Siempre siguiendo el reporte del diario neoyorquino, “el Comando militar de los Estados Unidos para África es el balón de ensayo para este nuevo programa del Ejército, con la finalidad de crear brigadas alineadas regionalmente que eventualmente se extenderán a todos los comandos del Pentágono que se ocupan de las distintas zonas geográficas del mundo, incluyendo Europa y América Latina el próximo año”. Para el general Ray Odierno, Jefe del Estado Mayor del Ejército, el objetivo es alistar un ejército que pueda ser utilizado regionalmente en todos los comandos combativos, “con la finalidad de sostener y ejecutar nuestra estrategia de seguridad nacional”.

Para cualquier lector bien informado resultará evidente el significado del manido concepto de la “seguridad nacional” estadounidense. En tiempos de crisis fiscal y de un deterioro moral sin precedentes del imperialismo norteamericano, los estrategas políticos y militares de los Estados Unidos están buscando la manera de mantener su supremacía global de la manera más económica posible y minimizando la presencia y las pérdidas de efectivos militares propios. Y para eso buscan potenciar la preparación y la movilización de fuerzas militares de otros países, en función de los intereses estadounidenses en cada escenario regional.

En el caso de América Latina y el Caribe, este nuevo diseño estratégico fue plasmado de manera transparente hace un año, en el documento del Pentágono titulado “ La política de defensa para el Hemisferio Occidental ”, en el que se señala sin ningún pudor: “Continuará la identificación de oportunidades de colaboración para desarrollar asociaciones que trasciendan el hemisferio. Este enfoque no solo fortalece las asociaciones de los Estados Unidos en el hemisferio, sino que realza la importancia que ellas revisten para apoyar las prioridades globales de los Estados Unidos, incluyendo el vuelco hacia Asia y el Pacífico.” Es decir, lo que se pretende es lograr la movilización subordinada de las fuerzas militares latinoamericanas y caribeñas en función de los intereses estadounidenses a nivel global, y particularmente en su objetivo estratégico de mantener una posición dominante en Asia y contener la emergencia de una nueva superpotencia en esa región.

La nueva estrategia regional de los Estados Unidos requiere una respuesta de América Latina y el Caribe, y esa respuesta también debería ser regional. Sin dudas es un tema sumamente pertinente para discutir en el Alba-TCP, el Consejo de Defensa de Unasur y en la Celac. No se trata de previsiones agoreras de militantes radicales de izquierda o anti norteamericanos. Los propios documentos del gobierno de los Estados Unidos y la prensa de ese país nos están advirtiendo sobre lo que viene. En el nuevo equilibrio mundial que se va conformando, urge defender la autonomía estratégica de América Latina y el Caribe no solo en la dimensión política, sino también en la militar.
* Roberto M. Yepe Papastamatin es profesor en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García”. 

martes, 25 de junio de 2013

Luchar, crear, poder popular: construyendo la integración latinoamericana desde los movimientos sociales del ALBA *


Rebelión

Por Katu Arkonada

Este continente trae en su vientre una revolución. Tardará más o menos en nacer, tendrá un parto más o menos difícil, mas es inevitable, nosotros no tenemos la menor duda. Habrá victorias, habrá reveses, habrá avances, habrá retrocesos, mas vemos la llegada de una nueva era, la victoria de los pueblos frente a la injusticia, frente a la explotación, frente a la oligarquía, frente al imperialismo; cualesquiera sean los errores humanos, cualesquiera sean las concepciones equivocadas que puedan entorpecer el camino, la revolución es inevitable! 
Fidel Castro

Del 16 al 20 de mayo, en la Escuela Nacional Florestan Fernandes, la escuela de formación política que el MST tiene en Guararema, estado de Sao Paulo, se ha celebrado la primera, y por tanto fundacional, Asamblea Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA. En esta asamblea se han reunido cerca de 200 delegados y delegadas de 22 países de todo el continente. Desde Argentina a Canadá, sin olvidarnos del Caribe, bien representado por las delegaciones de Cuba, Haití, República Dominicana o Curasao.

El reto no era sencillo, en un momento de reestructuración del capital, con una América Latina que no sufre los efectos de la crisis del capitalismo como en otras latitudes y cuenta con gobiernos de cambio en una buena parte de los países, se hacía más que necesaria una discusión sobre el rol de los movimientos sociales en este escenario posneoliberal. En la Asamblea Continental se dieron cita movimientos sociales de países de la Alianza del Pacifico, que resisten la acometida de gobiernos neoliberales y en muchos casos narco-para-militares, movimientos con gobiernos progresistas que se mueven en una ambivalencia entre la crítica y el apoyo a políticas públicas que benefician a las mayorías sociales, y movimientos que han conseguido impulsar revoluciones democráticas y culturales en sus respectivos países y de una manera u otra apoyan o hacen parte del gobierno. Con tan amplia gama de cartografías políticas, solo el hecho de reunirse y consolidar un proceso histórico de construcción de esta articulación de movimientos, se puede considerar que se ha dado un gran avance para seguir profundizando el horizonte del ALBA que nos han legado los dos grandes arquitectos del proceso de integración regional, los comandantes de la revolución latinoamericana Fidel Castro y Hugo Chávez.

Breve historia de la construcción de la articulación

Precisamente este primer encuentro fue nombrado oficialmente como Asamblea Continental de los Movimientos Sociales hacia el ALBA “Hugo Chávez Frías” en homenaje a uno de los principales responsables que nos hayamos podido reunir en la Florestan. Fue a inicios de 2010 en Caracas, en reunión de líderes y operadores políticos de varios países con Chávez y parte de su gobierno, donde se dio el impulso necesario para que esta articulación continental se haya hecho realidad.

Después de una década (1990-1998) de resistencia al neoliberalismo, la victoria de Hugo Chávez en Venezuela en 1998 dio paso a una nueva etapa de construcción de propuesta y ofensiva frente al Imperio que tuvo una referencia con la derrota del proyecto ALCA en Mar del Plata en 2005. Un año antes Cuba y Venezuela habían dado nacimiento al ALBA y un año después en 2006 Bolivia se incorporaba a este proyecto de integración regional.

En 2007 se da otro paso importante en la construcción de este proyecto de integración cuando durante la V Cumbre del ALBA-TCP realizada en Barquisimeto (Venezuela) se realiza un encuentro de movimientos sociales que alumbra la Declaración de Tintorero1 donde se propone la creación de un Consejo de Movimientos Sociales del ALBA (CMS-ALBA) con el mismo rango en el organigrama oficial que el Consejo de Ministros. En julio y octubre de 2008 se dan dos pasos importantes más en la construcción de un proyecto continental de los movimientos sociales hacia el ALBA que vaya más allá de un Consejo de Movimientos Sociales únicamente de países del ALBA. En julio en la Escuela Nacional Florestan Fernandes, la misma escuela del MST donde se ha realizado la I Asamblea Continental, se realiza una reunión de líderes de movimientos sociales que cristaliza en octubre durante el III Foro Social de las Américas con la redacción de la Carta de los Movimientos Sociales de las Américas que poco después, en enero de 2009 durante el Foro Social Mundial realizado en Belem do Para (Brasil) es lanzada oficialmente con el nombre de “ Construyendo la integración de los pueblos desde abajo. Impulsando el ALBA y la solidaridad de los pueblos, frente al proyecto del imperialismo”.

Ese mismo año se celebra una nueva Cumbre del ALBA-TCP en Cochabamba, Bolivia, mientras se realiza en paralelo la Primera Cumbre de Consejos de Movimientos Sociales del ALBA-TCP, y entre esa reunión en octubre de 2009 y la realizada en Caracas con el comandante Chávez a inicios de 2010 se da inicio a la construcción de capítulos nacionales no solo en países del ALBA, sino en todo el continente, en un proceso impulsado desde una secretaria operativa a quien hay que agradecer, a pesar de las limitaciones, el haber podido llegar a la I Asamblea Continental con la presencia de 22 delegaciones, con capítulos nacionales más consolidados, como puede ser los de Argentina, Cuba o Perú, y otros en proceso de construcción.

Resultados de la Asamblea Continental

En el manifiesto final2 de la Asamblea se apuesta por lograr la autodeterminación de los pueblos y la soberanía popular en todos los órdenes: territorial, alimentario, energético, económico, político, cultural y social. Además se manifiesto el apoyo y solidaridad al pueblo colombiano en su anhelo, que es el de todas y todos, de lograr una paz que solo puede venir acompañada de justicia social. También manifestamos nuestro apoyo al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y a su/nuestro Presidente Nicolás Maduro.

Pero más importante que el manifiesto final es un documento, aún en proceso de trabajo y edición junto con las relatorías de los grupos de trabajo y plenarias, donde se elaboran y desarrollan 5 líneas de trabajo para las acciones de los movimientos sociales frente a los enemigos comunes. En primer lugar se sitúa la lucha contra las empresas trasnacionales y el capital financiero, haciendo énfasis en la defensa del control estatal y publico de los recursos de la naturaleza, especialmente agua, minería y energía. En segundo lugar se desarrollan diferentes propuestas para luchar contra la militarización del continente y la criminalización de la protesta social, señalando las bases militares de Haití, Honduras, Panamá, Puerto Rico, Guantánamo, Colombia y Malvinas, etc., el retiro de las tropas de la MINUSTAH de Haití o la liberación de los 5 cubanos presos en Estados Unidos por su lucha antiterrorista, que siguen siendo cinco aunque uno de ellos ya está en Cuba. En tercer lugar tenemos como línea de acción la lucha por la justicia ambiental y climática con la propuesta de construcción de un nuevo paradigma de convivencia con la naturaleza, basado en los principios del Buen Vivir, los saberes de los pueblos originarios, el ecosocialismo y los valores de una nueva civilización. La cuarta línea de acción común es la del internacionalismo, la solidaridad entre los pueblos, donde se destaca un llamado a acompañar las próximas citas electorales en Honduras, Panamá y El Salvador.

En quinto lugar se sitúan un listado de acciones conducentes a la construcción de espacios continentales de articulación del poder popular, desde la construcción de medios de comunicación popular al intercambio en procesos de agroecología, reproducción de semillas y la búsqueda de la soberanía alimentaria.

Además de las líneas de acción, en los documentos de trabajo de la Asamblea se hace especial énfasis en líneas de acción dirigidas a la comunicación y a la formación política. Ya está en marcha la Editorial ALBA Movimientos y además de la propia Florestan Fernandes, contamos con la Escuela Latinoamericana José Carlos Mariátegui en Argentina y la futura escuela de formación política “Hugo Chávez Frías” que celebrara su primera edición entre enero y febrero de 2014 en una comuna de Concepción, Chile, cuyo alcalde, mapuche, se formó en la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba. También en el terreno de la comunicación se antoja necesario reforzar herramientas como ALBA TV.

Finalmente, los documentos de trabajo hacen un listado de distintas actividades de movilización continental, en defensa de diferentes procesos revolucionarios de Cuba, Venezuela, Bolivia o Ecuador o de los pueblos de Honduras y Paraguay (que en junio cumplen aniversario de los golpes de Estado). Asimismo hay una solidaridad expresa a las luchas en Medio Oriente y apoyo al pueblo palestino, sirio o kurdo.

Para terminar, se reafirma la voluntad de continuar adelante en la construcción de nuestro Proyecto de Integración Popular de carácter anti-capitalista, anti-imperialista, anti-neoliberal, anti-agronegocio y anti-patriarcal como forma de construcción de una sociedad igualitaria y socialista en nuestros países y en todo el continente. 

Mirando hacia delante

Si bien el hecho de celebrarse la Asamblea y consolidar la Articulación es en sí mismo un gran avance, esta Articulación Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA no va a poder profundizar en un proyecto continental de integración poscapitalista si no consolida capítulos nacionales en cada país del continente. La unión en la diversidad, siempre bajo el horizonte del ALBA y el socialismo, es el camino para seguir avanzando. Para ello todos y todas debemos reforzar la secretaria operativa en manos del MST de Brasil con la colaboración de organizaciones de Cuba, Argentina, Venezuela y Colombia.

Los próximos meses serán claves para ello pues se va a agudizar la disputa geopolítica entre una Alianza del Pacifico impulsada por Estados Unidos y los gobiernos del ALBA. En ese sentido, el segundo semestre de 2013 contara con la Presidencia Pro Tempore de Venezuela en el MERCOSUR y de CUBA en la CELAC, abriéndose la posibilidad de convergencias. En ese marco de disputa, es fundamental el apoyo desde los pueblos al ALBA y a los procesos de cambio en el continente. Los movimientos sociales deben convertirse en retaguardias estrategias de los gobiernos del ALBA, al mismo tiempo que estos gobiernos deben ser retaguardias de las luchas continentales por la construcción de un proyecto emancipador socialista.

Lo anterior nos lleva a pensar quien es el sujeto de la integración. He aquí una tarea fundamental con la que nos provocaba en la Asamblea François Houtart, quien junto con Isabel Rauber, Claudio Katz y Gustavo Codas, acompañaron nuestros debates en la Florestan en su calidad de intelectuales orgánicos de la construcción de un proyecto político continental. La respuesta es clara, el sujeto de la integración solo puede ser un sujeto colectivo, construido desde las luchas de los pueblos, desde abajo y a la izquierda. Ese sujeto colectivo debe ser fruto de una articulación entre gobiernos, partidos políticos y movimientos sociales del continente.

Y como la praxis necesariamente debe ir acompañada de la construcción de teoría a partir de las luchas concretas, es necesario también comenzar a pensar en los límites de nuestros procesos de cambio, necesitamos navegar entre las contradicciones de nuestros procesos, sentir y tocar sus límites, para poder pensar en un proyecto que vaya más allá de donde lo han llevado nuestros gobiernos.

Y aquí nos encontramos con la necesidad de que este proyecto político que estamos construyendo transforme tanto los modelos económicos de nuestros países (hay que saludar en este sentido la puesta en marcha del Banco del Sur de cara a buscar una complementariedad económica por encima de la competitividad que nos impone el modelo capitalista) como las prácticas culturales. El horizonte socialista que perseguimos debe ir acompañado de una profunda revolución cultural y descolonizadora en cada uno de nuestros países.

Todo lo anterior no es más que el inicio de la construcción de un proyecto político poscapitalista, que supere los gobiernos posneoliberales que vamos conquistando, y camine hacia el horizonte de una Patria Grande Socialista.

* Katu Arkonada ha participado en la Asamblea Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA como miembro de la delegación boliviana

* Publicado originalmente en la edición boliviana de Le Monde Diplomatique

Notas:



martes, 12 de marzo de 2013

Al noble pueblo y gobierno de Venezuela. A la familia Chávez Frías.




Venezuela y el Presidente Chávez, han contribuido a continuar el cambio en la correlación de fuerzas entre Latino América y el imperio gringo: al cuestionar permanentemente la institucionalidad internacional encabezadas por: Naciones Unidas, OEA y los Organismos Financieros internacionales por sus reiterados actos contra la soberanía, independencia y auto determinación de los pueblos del mundo; y al impulsar, una nueva institucionalidad en Nuestra América: La ALBA, UNASUR, CELAC, Banco del Sur, El Sucre, PETROCARIBE, La Nueva Constitución de Venezuela, MERCOSUR, etc.

Desde esa institucionalidad y desde su pueblo organizado, "Inventando y Errando" ha venido practicando, enriqueciendo y actualizando la hoja de ruta de nuestros próceres latinoamericanos, iniciando un proceso de reversión del modelo neoliberal, rescatando los recursos naturales para su pueblo, creando Misiones y haciendo todo cuanto le fue posible, por salir adelante contribuyendo a darle a Venezuela y Latino América otro perfil en medio de la crisis mundial del capitalismo y de los ataques de una ultraderecha criminal manipulada por el imperio.

El venezolano es un pueblo posesionado de su revolución. Con la muerte física del Comandante Chávez el imperialismo y sus lacayos no han ganado y ni el pueblo venezolano ni el latinoamericano se lo permitiremos. Esa correlación de fuerzas entre Latinoamérica y el imperio gringo, entre la oligarquía y los pueblos, debe continuar cambiando a nuestro favor. Ese es el reto, que deja Chávez, a nuestros pueblos y a los gobiernos progresistas presentes y futuros de la región.

Gloria al Pueblo Venezolano que parió ese estadista.

sábado, 9 de marzo de 2013

Chávez: Un legado de dignidad para un continente




Por Juan Carlos Monedero

"Chávez nuestro que estás en los pueblos". El pueblo, en la calle, reza por Chávez. La espiritualidad se mete en el corazón de los pobres. Tienen mucha necesidad. También se mete en su corazón la gente que se la juega por ellos. Y eso era Chávez: un hombre que se la jugó por su pueblo. Por su pueblo y por los pueblos de la América. Es con Chávez que los pueblos de América se han vuelto a reconocer. La oposición le criticaba la "regaladora" de dinero a los países hermanos. "Diplomacia del petróleo", la denostaban. Chávez sabía que no se salvaba un pueblo solo. Se tenía que salvar todo el continente. ¿No es eso lo que Europa le pide a Merkel? Pero Merkel no es Chávez. Hace falta gente honesta que reconozca que Chávez hizo lo que aquí estamos reclamando. Suramérica, hoy, llora pero crece. Europa sigue arrogante y se hunde.

Venezuela, siempre ha visto en su historia cómo dios dormitaba en las lujosas estancias del norte. Siempre ha necesitado de santos para poder avanzar con esperanza. Santos de a pie y a caballo. Porque por la libertad se pelea. Hoy, Chávez ya está en ese panteón en el que hacía casi un siglo nadie entraba. Entendió a su pueblo. Se ha hecho uno con él. Salvó a su pueblo y su pueblo lo salvó a él cuando el golpe. Qué difícil le resulta a Europa entender una relación con un estadista que no esté guiada por el miedo o la sumisión.

Chávez era un hombre común fuera de lo común. Zambo, feo, con una cualidad especial para desafinar horriblemente, más grueso que delgado. Mágico. Profundamente mágico. Como Venezuela. De nada sirve que corras bajo la lluvia cuando va a empezar un mitin si no está detrás la gente esperándote. Chávez tenía el don de que detrás siempre estaba la gente. Su pueblo. Si arriesgas y no te miran, el fracaso se multiplica. A Chávez siempre lo miraban. ¿Qué otro mandatario ha reunido al 100% de los dirigentes de América Latina? Sólo Chávez, para poner en marcha la CELAC. Mucha inteligencia, memoria prodigiosa, capacidad de convencimiento, el don de encender y también el de tranquilizar (fue él quien convenció a la izquierda venezolana que debía abandonar las armas y optar por la vía electoral).

Chávez una noche en las afueras de Montevideo, recitando durante horas y de memoria poema tras poema mientras Daniel Viglietti rasgaba la guitarra y Pepe Mujica escuchaba con la sonrisa en la boca de viejo guerrillero devenido Presidente. Chávez sintetizando ideas sobre temas bien complejos que sus interlocutores se empeñaban en enturbiar con su lógica de confusos técnicos (un clásico de los consejos de Ministros). Chávez leyendo a Gramsci y comprendiendo la complejidad heterodoxa del comunista italiano y su apuesta por el mundo de las ideas. Y Chávez metiéndose en la obra de Marx, teniendo bien presente aquello que decía el también venezolano Ludovico Silva ("Si los loros fueran marxistas serían marxistas dogmáticos"). Regresando a Marx y usando sus categorías bien lejos de los que las confunden con un catecismo. Porque en 2005, en vez de decirle a su pueblo que iban a construir el "chavismo", les dijo que iban a construir el socialismo. Y con ese programa le sacó 11 puntos al candidato de la oposición, Capriles.

Chávez llamando a los Presidentes latinoamericanos para evitar el golpe de Estado en Bolivia (e insistiendo, frente a la pusilanimidad de algún Gobierno, jurando que América Latina no iba nunca a volver a repetir la vergüenza de quedarse con los brazos cruzados ante los gorilas como ocurrió con el Chile de Salvador Allende). Chávez con una paciencia infinita elaborando los documentos de la UNASUR, cediendo lo que hiciera falta para que todos los Presidentes no tuvieran problemas para incorporarse. Algo que repetiría en la CELAC o con el ingreso de Venezuela a Mercosur o con el ALBA. Chávez en reunión con Clinton, y después de que el Presidente norteamericano le agradeciese la cesión del cielo venezolano a la fuerza aérea gringa con motivo del Plan Colombia, decirle al gendarme mundial: "Tranquilo Bill, que nosotros también os damos las gracias a ustedes por dejar a la fuerza aérea venezolana, en nombre del Plan Colombia, sobrevolar libremente el territorio norteamericano". Clinton no leyó que Chávez era un defensor de la soberanía venezolana. Pasó a formar parte de los amigos de los terroristas.

La fuerza de Chávez tenía también el problema de necesitar enfrente interlocutores fuertes. El barroquismo caribeño y el carisma desatado del Presidente eran una fórmula no apta para el consumo encorbatado de las cancillerías occidentales. Al tiempo, brindaba fáciles caricaturas a unos medios de comunicación mercenarios que no dudaban en sacar de contexto, en recortar un minuto de un discurso con la intención de construir una matriz de opinión contraria a Chávez (con gran éxito, incluso entre la izquierda europea). Estos medios mercenarios presentaban a Chávez cantando una ranchera con un sombrero mexicano, queriendo hacer del Presidente un payaso ocurrente, ignorando que esos gestos han sido los que han ido logrando hermanar a los pueblos latinoamericanos (¿es que sabe alguien en España cómo se llaman los Presidentes de los otros 26 países de la Unión Europea?

En América Latina, ahora, los pueblos sí conocen quiénes son los otros presidentes). ¿Y qué decir del repetido "¡Exprópiese!". ¿Acaso no representan los gobernantes europeos sus actos de gobierno? ¿Acaso no nos hemos enterado en España de recortes sociales a través de declaraciones a periódicos extranjeros? En esa ocasión se estaba representando un proceso de expropiación que buscaba hacer ver a los sectores populares que también se exigía a los ricos su parte de esfuerzo en el proceso bolivariano. La prensa occidental lo entendió como el summun de la arbitrariedad (presentado así por los mismos medios que no cuestionan la relación directa entre la baja popularidad de los Presidentes norteamericanos y la acción bélica correspondiente en cada mandato). La palma de oro se la llevó el diario El país publicando una falsa foto de Chávez moribundo. Prensa de calidad. ¿Quiénes son los bananeros? Esa fuerza de Chávez ha sido la que ha impulsado TeleSur, el SUCRE (el comienzo de una moneda latinoamericana que no repita los errores del euro), el Banco del Sur, la Universidad del Sur, el ALBA, la UNASUR, el ingreso de Palestina en la UNESCO (iniciativa venezolana), que prepararía la incorporación palestina como país observador de la ONU...

Pero no deja de ser cierto que la fuerza de Chávez no encontraba siempre enfrente actores políticos con la voluntad de contradecir al Presidente. La cultura política venezolana sigue siendo en una buena parte "adeca" (marcada por Acción Democrática, el partido del dos veces presidente y amigo de Felipe González, Carlos Andrés Pérez). Esa cultura siempre ha sido clientelar, jerárquica, aduladora, interesada y trepadora (dos palabras maravillosas para el léxico político vienen de esa cultura: pantallear -fanfarronear- y pescuecear -estirar el pescuezo para salir en la foto-). Si añadimos que la existencia de un Estado débil -que viene arrastrándose de la colonia, cuando Venezuela no era Virreinato sino Capitanía General- ha hecho que los militares tengan una capacidad de resolución que no siempre tienen los civiles- y que la oposición, lejos de hacer una oposición constructiva tuvo siempre un ánimo golpista, entendemos que los elementos críticos fueran debilitándose.

Sin embargo, uno de los rasgos esenciales del proceso bolivariano, y donde se juega su futuro, esta en mantener la crítica. Lo que devoró la revolución francesa, la rusa, la cubana fue el ahogamiento de las voces disidentes. En Venezuela tomó otro rumbo. En 2009, el Centro Internacional Miranda organizó un encuentro en Caracas para valorar críticamente las luces y las sombras del proceso. La primera reacción parecía que iba a repetir el fantasma de las revoluciones devorando a sus hijos. El papel implacable de la oposición, de los medios, de la universidad, comprometidos únicamente con el regreso al pasado, había enrocado al gobierno. Pero Chávez supo reaccionar, escuchar a su pueblo que le decía que no era verdad que siempre coincidiera lo que se hacía con lo que se decía. Y en su última comparecencia, en lo que se ha llamado el Cambio de Timón, Chávez resumió su programa: escuchar al pueblo, mucha crítica y autocrítica y transición al socialismo.

Si hay un ámbito en el que Chávez luchó contra el destino, fue en cambiar la manera de pensar de los venezolanos y, desde ahí, de los latinoamericanos. Una vez producido el desarraigo de la conquista, donde el Estado siempre ha sido débil, la esfera pública también siempre ha mostrado la misma debilidad. Lo público no es el espacio de todos, sino el espacio de nadie. El comportamiento lo marca la relación con la naturaleza. Si la naturaleza te da algo, lo coges. Igual con el Estado. Una organización estatal, con leyes impersonales, funcionarios entregados a lo público, políticos virtuosos y redistribución de recursos, es menos creíble que los golpes de fortuna de las telenovelas. Chávez le dijo a su pueblo: vuestra suerte sois vosotros mismos. Y al tiempo que les daba un pez, les decía que tenían que aprender a pescar.

Antes de entrar en el quirófano que no le regresó a la vida, Chávez dejó su testamento: no lloren: luchen por la revolución bolivariana. No se peleen entre ustedes como siempre ha hecho la izquierda: dejen que Nicolás Maduro les guíe en los siguientes pasos del proceso bolivariano. No se crea nadie más importante que el pueblo: manden obedeciendo. Y todo el mundo en Venezuela ha entendido que la soledad de los cien años del continente no puede regresar. El camino ha arrancado. Los venezolanos y las venezolanas, esos que siempre han vivido y viven en Venezuela, saben que ahora tienen patria.

Ese es el legado de Chávez. Pura dignidad. Hace falta todo un pueblo consciente y organizado para continuar esa inmensa tarea. Ya se están secando las lágrimas y poniéndose en marcha.