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lunes, 26 de octubre de 2020

Narcolombia, un viaje al interior del capitalismo

 Altair Magazine

Colectivo Narcolombia 

 

Collage de Gabriel Linares (fragmento)

«Narcolombia» es un proyecto de creación de Omar Rincón, Lucas Ospina y X Andrade, con las imágenes de Gabriel Linares, en el que la narración se desarrolla combinando múltiples enfoques: el arte, el periodismo y la antropología. «Narcolombia» pone en evidencia las diversas formas de blanqueo y lavado de activos intelectuales, políticos y éticos que produce lo narco. Lo narco es colombiano por destino, pero capitalista por ética. No es Colombia, es el capitalismo, y el capitalismo soy yo. Esto es Narcolombia un viaje al interior del capitalismo.

Cuando se habla de Narcolombia, nos imaginamos Narcos de Netflix o Escobar el patrón del malde Caracol o los documentales y ficciones que hablan de la genialidad del mal de los narcos; nos llega mucha noticia de gozo mediático, arte problemático, escándalos políticos y seducciones turísticas. Todo se resume en Pablo Escobar, el Che Guevara de nuestro tiempo, o el colombiano más pop-star. Somos la tierra de Pablo. Bueno, también de Shakira, J Balvin y Maluma.

Narcolombia es «líneas de investigación y creación sobre estética y narcotráfico en Colombia» [1]que viajan sobre lo narco como producción cultural; por eso, es moda, música, imágenes, arte, mercancías, objetos y relatos narco. Esta experiencia devela que la narco-estética no es mal gusto, es otra estética, la del nuevo riquismo prometido por el capitalismo. Trump, Bolsonaro, Bukele, Berlusconi, Uribe, Chávez, Zuckerberg, Bezos, Maluma y siga listando… No son narcos, pero habitan los valores de la narco-cultura y expresan en sí mismos y en sus modos de actuar la narco-estética. No es la estética colombiana, es la del capitalismo.

Collage de Gabriel Linares; incluye un fragmento de la obra «Héroes y Anti-Héroes» de Germán Arrubla,
publicada en el libro The Memory of Pablo 
Escobar de James Mollison.

EL NARCO VA A LA UNIVERSIDAD Narcolombia es una creación, investigación, publicación y exposición artística de los profesores de la Universidad de los Andes Omar Rincón, Lucas Ospina y X Andrade. Como parte de la exposición se hicieron camisetas con 5 motivos: #1. Allí donde está lo narco, está lo más colombiano, si dicen que este es mal gusto, el mal gusto sería nacional. #2. Eran tres académicos que raspando teorías sobrevivían. Uno artista, otro antropólogo, el último periodista. #3. Donde el pueblo manda, la universidad obedece. #4. Y aunque de narco se vista, académico se queda. #5. No es Colombia, es el capitalismo, y el capitalismo soy yo. Somos nosotros.

La verdad, los narcos molestan por sus gustos, pero su dinero nos hace bien, le hace mucho bien al capitalismo. ¿Pero qué hacer cuando grandes secciones de la población de toda una sociedad se comporta de modo narco? Decir «moralmente» que son nuevos ricos, que son de gusto narco o asumir que les tenemos envidia porque ellos y ellas sí tienen el dinero y el atrevimiento social para exponer su gusto ostentoso, exagerado y desproporcionado. Asumir que ellos y ellas sí fueron capaces de elevar su gusto a estatus social del éxito. Reconocer que pasaron de nosotros, los supuestamente ilustrados y éticos. Pasaron de nosotros y eso jode. Y eso es el capitalismo gore o necro o como quieran llamarlo.


LA MONITA RETRECHERA. Monita dícese en Colombia a quién es rubia de pelo; monita también se dice a las personas que venden dulces, café y demases en la Universidad de los Andes. Retrechera a quien se pone difícil, y por eso el presidente Ernesto Samper (1994-1998) le dijo: «Ay monita, no sea retrechera». Y así se quedó: La monita retrechera, la mujer más famosa de Narcolombia porque fue violenta como un capo, infiltró la política para elegir a un presidente y creó una obra con su vestuario de alta couture. Su marca preferida fue la alemana ESCADA. Los periodistas dicen que era «la amante del lujo». #1. Ese BMW está en un sueter. #2. Esos zapatos de Dick Tracy son de verdad. #3. Esa pintura de monita con sombrero es ella. #4. La mataron cuando estaba protegida por la santería. #5. «Y aunque la mona se vista de seda, mona se queda», dice el clasismo colombiche.

La narco-estética se comprende desde una óptica moralista (de clase) o exhibicionista (por los artistas) o como problema cultural (por los académicos) o como pecado nacional (por los políticos), pero es la evidencia de las diversas formas de blanqueo y lavado de activos intelectuales, políticos y éticos que produce el capitalismo. Por eso, moralizar la narco-estética es un acto de arrogancia, porque lo narco es la moral capitalista de billete mata cabeza; todo se compra (sobre todo la ley) y el éxito se exhibe en capital y consumo. En este sentido, lo narco es el espejo donde ver en qué consiste nuestro capitalismo actual.

El gusto narco es el gusto auténticamente capitalista: ese del yo, el yo valgo por el billete, yo soy mi visaje, yo soy mi consumo y mi moral.  Lo narco es colombiano por destino: producimos la mayor cantidad de hoja de coca del mundo y tenemos la épica de Pablo Escobar, pero lo narco es capitalista por ética y expresa nuestro capitalismo cultural. No es Colombia, es el capitalismo, y el capitalismo soy yo.


ARTNACOPARTNACOP Una cosa es el arte confiscado a los narcos y que administra el Estado a través de la Sociedad de Activos Especiales, SAE, que informó a RCN radio, el 19 de febrero del 2020, que el arte incautado era de «722 obras de arte … cuadros de Caballero, de Obregón, de Manzur, tenemos unas esculturas de Botero, pero estas tuvieron un proceso de repudio por el artista lo que hace que pierda bastante precio. También se tiene unos cuadros atribuidos al taller de Rubens, que están en proceso de certificación de originalidad. La idea es contratar una casa de subastas que nos ayuden en la promoción y comercialización de las obras de arte». Y otra cosa es el ARTE SOBRE LAS DROGAS que ha curado Santiago Rueda (Una línea de polvo y Plata y plomo). Aquí se usan obras de su curaduría de los artistas Camila Botero, Yeyo, Leonardo Herrera, Nelson Guzmán Pierre Vallas y Tarazona. La puta y la madre. Muy católicos. Muy narcos. Muy emprendedores, después de todo, cafeína y cocaína, nuestros dos icónicos productos de exportación, son drogas laborales (que lo digan los corredores de bolsa de Wall Street).

El narco hace realidad eso de un capitalismo para todos: directo, sin intermediarios, sin Estado, sin impuestos, sin moral, sin filtro. El narco es el auténtico entrepreneur prometido por el capitalismo. Pura creatividad para delinquir. Pero esa creatividad se debe a que los narcos son mecenas de investigación, creación e innovación, ya que contratan científicos brillantes para que diseñen submarinos, para que hagan cocaína negra en vino, para que impriman libros con tinta de cocaína y piensen muchos más inventos de genio científico. Y, además, contratan a los mejores pilotos, banqueros, marchantes de arte, policías, jueces y políticos. Y usan las tecnologías de punta de manera sofisticada; nadie como ellos sabe hacer aprovechar el mundo digital. Los narcos financian la posibilidad de innovación, creatividad y emprendimiento; aquello que los ministerios de Ciencia y Tecnología del Estado dicen hacer y no concretan.


CORRIDOS PROHIBIDOS#1. Corridos música de influencia mejicana. #2. Prohibidos para ser pasado por medios legales porque canta a lo paralegal. #3. Crónicas de las vidas, hazañas, modos de pensar de los mundos narcos. #4. Se han producido más de 70 compilados de corridos prohibidos y cada uno contiene 50 temas. #5. Se pueden disfrutar en cd piratas, rockolas, bares, cantinas, autos, Youtube. #6. ¿Estética? Lo que se ve no se pregunta.

Este negocio es la mejor y más cuidada organización de la integración mundial: unos países producen (Colombia, Perú, Bolivia), otros circulan (los países centroamericanos), otros comercializan (México, Estados Unidos, España), muchos consumen (Estados Unidos y Europa como mercados prioritarios) y pocos ganan (los capitalistas dueños del negocio). Financia la ciencia y la tecnología innovadora. Crea una cultura de consumo que moviliza la economía formal. Entonces, los expertos en comercio mundial deberían estudiar esta «buena práctica» para imitar este caso de éxito de la integración a escala de los mercados y la globalización, ese sueño capitalista de convertir al mundo en un único mercado. Nadie viaja e integra mejor que los narcos.

Asistimos a la gobernanza criminal del mundo y todo porque los Estados decidieron hacer la guerra y la violencia más que la salud pública y los derechos humanos.  Y todo porque somos súbditos de USA. La mata de coca no mata, lo que mata es la violencia gringa.

269 millones de personas consumen sustancias psicoactivas en todo el mundo. Drogas depresoras, o estimulantes; alucinógenos, inhalantes, cocaína. Y no incluye el alcohol. Cada tipo de droga guarda una relación social con su consumidor, con su habitus y construye un estilo de vida. En esta forma de relacionarse entre el consumidor y la droga juegan un papel sumamente relevante el asunto de la legalidad de la sustancia y de los imaginarios sociales creados entorno a ella. Mientras las políticas made in USA convierte en criminal al consumidor, la industria popmade in USA maravilla con el potencial de vivir en las drogas.

Collage de Gabriel Linares; incluye un fragmento de la obra «Héroes y Anti-Héroes» de Germán Arrubla, publicada en el libro The Memory of Pablo Escobar de James Mollison.

LA ÉPICA DE PABLO. No escribió, pero hizo de su vida algo para ser narrado, su épica ha inspirado miles de versiones. Los cinco libros infaltables: #1. Dicen que es el que cuenta todo. La parábola de Pablo (2001), Alonso Salazar, Planeta. #2. Ella era la diva de la tele, y Pablo la sedujo. Amando a Pablo, odiando a Escobar (2007), Virginia Vallejo, (2007), Random House. #3. El hermano celebra la genialidad de Pablo. Mi hermano Pablo (2000), Roberto Escobar Gaviria, Random House. #4. Las memorias de la esposa. Mi vida y mi cárcel con Pablo Escobar (2018), Victoria Eugenia Henao, Planeta. #5. El cuento contado por el periodismo. Operación Pablo Escobar (2012), German Castro Caicedo. Planeta.

Lo narco concreta el «capitalist dream»: capitalismo para todos, para que podamos participar del consumo de marcas, estilos, viajes, objetos, arquitecturas, relojes, felicidades capitalistas. Lo narco es una revolución capitalista.

Hay que dejar de seguir analizando la estética y ética narco desde una perspectiva de clase (los de buen gusto y moral), una perspectiva de guerra (los Estados deciden los enemigos) y colonial (un problema de latinos y del mal gusto de los pobres), para pasar a reconocerla como expresividad de nuestros modos culturales de ser y habitar la vida en el capitalismo. Lo narco es colombiano y latino por destino, pero capitalista por ética; tanto que, si Trump fuera presidente de Colombia, le llamarían un narco-presidente.

[1] narCOlombia es el resultado de un proyecto de creación ganador de la convocatoria interdisciplinar 2017 de la Vicerrectoría de investigación y creación de la Universidad de los Andes.

Tutorial narColombia

  1. El narco expresa la entrada del pueblo al capitalismo: el ideal del «hombre» hecho a sí mismo.
  2. El narco testimonia la ética del ascenso social vía el consumo de lujos, propiedades, cuerpos en espíritu festivo.
  3. El narco devela el alma/la moral/los valores del capitalismo.
  4. El narco expresa las violencias instauradas en machismos, pobrezas, militarización y sexualización de los cuerpos.
  5. El narco es un gusto popular & pop contraburgués y postmoderno.
  6. El narco no es ese discurso moral de «dinero fácil», «vida fácil»; es dinero muy trabajado, vida muy difícil, de ahí lo festivo de la celebración.
  7. El narco expresa la liberación de los órdenes sociales, morales y políticos.
  8. El narco vive para contar sus épicas vi-vidas en redes digitales, música, arquitectura, fiesta y consumo.
  9. El narco es mecenas de invención química, tecnológica, política, arquitectónica, artística.
  10. El narco es el modelo orgánico más eficiente de integración del libre comercio latinoamericano.
  11. El narco todo lo bendice y se lo juega religiosamente en la Virgen, amén.

Narcolombia Esta historia es obra de Gabriel Linares y Omar Rincon y forma parte del proyecto NARCOLOMBIA, un trabajo de investigación cultural, artística y periodística realizado por el colectivo NARCOLOMBIA formado por Omar Rincón, Lucas Ospina, X. Andrade y la Universidad de los Andes de Bogotá.Tienen un blog en la revista colombiana cerosetenta: https://cerosetenta.uniandes.edu.co/tema/blog/narcolombia/


viernes, 27 de diciembre de 2019

Rebeldía popular contra el régimen fantoche



Por Luis Alfonso Mena S.

Este martes 3 de diciembre de 2019 se produjeron en Bogotá dos hechos que retratan de cuerpo entero a Iván Duque, el presidente fantoche que desgobierna en Colombia, y al régimen uribista en el poder.

Uno: su negativa, a través de un par de segundones, a aceptar puntos mínimos de acuerdo con el Comando Nacional de Paro que permitieran no dilatar más la discusión del pliego de trece puntos presentado al Gobierno por las centrales obreras y otras organizaciones sociales, cuyo eje es el rechazo al paquetazo económico neoliberal que tiene en marcha el Gobierno, y contra el cual el pueblo está en las calles desde el 21 de noviembre.

Dos: el estruendoso fracaso de la reunión de cancilleres del denominado Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR, aparataje de la Guerra Fría desenterrado por Duque y el grupo de mandaderos de EE.UU. que lo acompañan en su agresión contra la República Bolivariana de Venezuela, y que concluyó con una declaración fantasmagórica, espejo de la famélica reunión de burócratas que vinieron a conspirar y a gastarse los dólares con los que los compra el imperio.

Pero Duque es, además de fantoche, cínico: en vez de buscar solución a las exigencias del pueblo, se burla de él poniendo en ejecución el llamado holding financiero, camino hacia la privatización de entidades públicas, y, apoyado en las fichas del establecimiento en el Congreso de la República, como las de Cambio Radical, el conservatismo y el liberalismo, que se sumaron al uribismo, negocia la aprobación de la Reforma Tributaria, que exonerará de impuestos por alrededor de diez billones de pesos a grandes empresarios y acrecentará los abismos sociales en el país.

Así, el Ejecutivo y el Legislativo le dan de nuevo la espalda al pueblo, y se unen en la defensa de la estructura económica imperante, correspondiendo a la esencia del Estado capitalista, en tanto aparato de dominación social, política, jurídica y coercitiva de las clases oligárquicas (gran burguesía financiera, industrial, comercial y grandes poseedores de latifundios) sobre las clases y sectores populares.

Dos semanas después de iniciada la portentosa protesta, que este miércoles 4 de diciembre tiene una nueva gran movilización en todo el país, y que el miércoles 27 de noviembre registró otro punto elevado de acción reivindicativa, el régimen sigue maniobrando para darle largas a la discusión del Pliego de Exigencias con la táctica tramposa de convocar comisión tras comisión hasta el 15 de marzo de 2020.

Con infinidad de reuniones insustanciales, que a nada conducen y desconocen a los orientadores del paro, el Gobierno le apuesta a agotar la protesta, confiado en que los afanes de las festividades navideñas y de fin de año diluyan el movimiento.

Fiel a la táctica de la traición practicada a lo largo de la historia, la oligarquía colombiana sigue actuando con falsedad y despotismo, apoyada en el engaño y en la violencia, con su brazo predilecto contra la movilización popular, el Esmad de la Policía, escuadrón convertido en el enemigo de estudiantes, trabajadores, campesinos y de todos los que marchan sometidos a la amenaza de sus disparos.

La represión ha campeado en las últimas dos semanas, ocasionando centenares de retenidos, heridos y varios muertos, entre ellos el joven bachiller Dylan Cruz, asesinado por el Esmad cuando ejercía su derecho a la protesta de manera pacífica en Bogotá, y convertido en símbolo de la rebeldía juvenil en la actual coyuntura.

La campaña del régimen fantoche cuenta con la complicidad de sus medios de comunicación y de los esquiroles que no faltan, que cumplen sus roles: los primeros, como propagandistas del poder y censores de las causas populares, y los segundos, como vulgares cancerberos de los bolsillos de sus amos, que jamás dejarán de tratarlos como sirvientes.

Pero en Colombia los factores subjetivos de las luchas están cambiando, y sectores cada vez más amplios de la población asumen una actitud consciente y se incorporan, de manera independiente, incluso sin banderías políticas definidas, a la lucha contra las reformas pensional y laboral que negará más el futuro a los jóvenes; contra la violencia estatal y paramilitar que sigue acabando la vida de líderes sociales y de excombatientes; por reformas profundas en materia de salud y educación; contra las cargas impositivas que afectan el bolsillo de pobres y capas medias, y en procura de soluciones a los demás reclamos enarbolados en el paro.

Redes contra la dictadura mediática

El eco de las luchas populares escenificadas en los meses recientes en Ecuador y Chile contra el neoliberalismo sirve de acicate a la población colombiana, que hace uso de las nuevas herramientas de las redes electrónicas y, empoderada, se autoconvoca e incorpora al cúmulo de reclamos los derechos de las mujeres, el medio ambiente, los animales, la defensa del agua, del páramo de San Turbán y el rechazo al fracking, por ejemplo.

Los tiempos han cambiados y las ciudadanías están en todo su derecho a ser tenidas en cuenta, a organizarse para la protesta de masas, pacífica, pero firme, contra la corrupción y las lacras de un Estado en descomposición. Ahora no se trata de obedecer a ciegas, sino de unirse contra el régimen criminal y antipopular.

En medio de su desesperación por el avance y multiplicación de las luchas sociales, que no esperaban, grupos, políticos y periodistas de la extrema derecha tratan de reactivar la ofensiva contra Venezuela, en la misma tónica de Duque con la fracasada reunión del Tiar en Bogotá, con el propósito de tender una cortina de humo sobre el Paro Nacional. Pero no les funcionó. Ya en muchos sectores en Colombia no tienen audiencia.

Un hecho importante en el momento actual ha sido precisamente la derrota de la prédica de los medios tradicionales que, con la doble moral que los caracteriza, estigmatizan la protesta en Colombia, pero la enaltecen en otros países, cuando ella es usada como ardid de la derecha golpista para conspirar contra procesos y gobiernos progresistas.

Otro elemento novedoso en la actual coyuntura, que evidencia el arraigo popular del paro por las sentidas reivindicaciones que levanta, son los masivos y sonoros cacerolazos registrados durante días seguidos en las principales urbes del país. La cacerola ahora acompaña todo acto ciudadano y salió de casa para marchar también en las calles.

De igual manera, se destacan formas nuevas de expresión, como los conciertos callejeros, las velatones y las protestas en escenarios deportivos, como la expresada por el pueblo hincha del América de Cali, que, al inicio del partido frente a Santafé en el estadio Pascual Guerrero, gritó al unísono: “Uribe, paraco, el pueblo está berraco”.

Asimismo, ha sido determinante el papel de las redes sociales, no solo en la autoconvocatoria de las comunidades para las protestas, sino en la difusión de contenidos orientados a contrarrestar la desinformación y la censura de los medios masivos de comunicación propiedad de las élites. La censura es antiperiodística, es antidemocrática, es el silenciamiento con turbios objetivos políticos.

De ello hemos sido testigos los pobladores del Valle del Cauca, y especialmente los de Cali, donde, mientras se desarrollaban constantes marchas todos los días y noches (con protestas, cacerolazos y pronunciamientos de sectores obreros, estudiantiles, indígenas, afrodescendientes, etc.), en los medios televisivos regionales ese caudal de expresión popular se desconocía de plano o se cubría con sesgo, otorgando mayor despliegue a actos vandálicos ajenos al paro, a las medidas represivas del Estado local o a las estrategias de pánico inducido y claramente desarrolladas por enemigos de la movilización popular, interesados en introducir matrices para tratar de desacreditar y deslegitimar el Paro Nacional.

La coyuntura ha puesto en evidencia, una vez más, la importancia de los medios de comunicación alternativos y populares para enfrentar la dictadura de los medios de las clases dirigentes, visibilizar las luchas sociales y convertirse en canales de expresión de sus reclamos, tergiversados o, simplemente, silenciados por la prensa de las oligarquías.

Y ha evidenciado también la urgencia del respaldo por parte del campo alternativo a esos medios contrahegemónicos, para que puedan tener la sostenibilidad que la vida y las luchas sociales reclaman.

Una movilización por el futuro

Vivimos tiempos de cambio, con comunidades y subjetividades movilizadas a pesar de la vergonzosa manguala de la inmensa mayoría de los medios de prensa con el Gobierno, que persiste en la imposición de sus medidas neoliberales, obedeciendo a los dictámenes leoninos de la Ocde y de la banca internacional (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional), en detrimento de la vida de la población en general, y del futuro de la juventud y la niñez, en particular.

El que está en marcha es, precisamente, un paro de los jóvenes, convertidos en uno de los ejes de la protesta, porque la política del régimen se orienta contra ellos, no solo porque el desempleo los azota, porque la reforma pensional oscurece su perspectiva de vida, porque las propuestas salariales y laborales los precarizan sin misericordia y la falta de acceso a la educación los condena al ostracismo, sino porque la represión y la violación de los derechos humanos los tienen en la mira.

El caso de Dylan Cruz es el más paradigmático. Pero esta protesta ha dejado otras víctimas de las nuevas generaciones, como el joven herido por la represión policial en Cali el 21 de noviembre, y que hoy está a punto de quedar parapléjico; o el soldado que se suicidó al no resistir la presión de sus superiores luego de pronunciarse en favor del paro, o como otro joven soldado que fue detenido y sometido, insólitamente, a un proceso penal por también haber expresado su apoyo al paro.

La juventud, en todos los campos de la sociedad y no solamente el universitario, ha tomado la iniciativa, y acompaña a líderes sindicales, campesinos, de pensionados y desempleados en la brega porque, más temprano que tarde, el país se enrute por el camino de las grandes reformas que reclama.

Un régimen fantoche, como el que encabeza Duque, no podrá detener ese movimiento social, este empuje de futuro, así intente desviar la atención con su política de agresión contra la hermana Venezuela.

Este 4 de diciembre, obreros de Cali y de Yumbo volvieron a bloquear las vías de acceso a la zona industrial, en Sameco y Menga, al norte de la capital del Valle del Cauca; colectivos populares hicieron lo propio en inmediaciones de Juanchito, en la vía a Candelaria, otra zona económica importante, al oriente de la ciudad; nuevos grupos barriales estuvieron en Puerto Rellena, ya conocido como Puerto Resistencia, con copamiento de la Autopista Simón Bolívar, en inmediaciones del Distrito de Aguablanca; mientras que los estudiantes de la Universidad del Valle y de otros centros de educación superior se dirigían hacia el sur de Cali, para recibir a la minga indígena del Cauca y cerrar la vía a Jamundí.

Acciones similares madrugaron a hacerse en centenares de puntos del país, con movilizaciones confluyentes en las grandes plazas de las principales ciudades, y en muchos municipios de las regiones también. El paro no cesa.

El régimen fantoche del uribismo y Duque no podrá seguir tendiendo cortinas de humo, ni dilatando el diálogo con los orientadores de la protesta, ni endilgándoles la responsabilidad de ella a cuanto fantasma se le ocurre, porque estos se hallan en vías de extinción y los colombianos creen cada vez menos en cuentos.

Del 21 de noviembre al 4 de diciembre de 2019 han transcurrido 14 días de movilizaciones, cacerolazos, pronunciamientos, actos múltiples y diversos del pueblo colombiano en calles, plazas, barrios y veredas del país. 

El paro pica y se extiende, y el año 2020 será de continuidad de estas luchas, porque la sociedad las reclama y porque ellas serán el mejor homenaje a quienes ofrendaron sus vidas y cayeron bajo la violencia estatal en busca de justicia social y democracia en Colombia.

lunes, 18 de diciembre de 2017

La Organización Mundial del Comercio se ha constituido como una institución para la imposición y perpetuación de las relaciones desiguales en un mercado totalmente inhumano


Colombia ha estado y esta trastocada por diferentes organizaciones internacionales como es el caso de la Organización Mundial de Comercio, la cual ha implementado con beneplácito de los gobiernos de turno, las transformaciones económicas, políticas y jurídicas en el país necesarias para la dinamización de la globalización neoliberal.

Dicha globalización parte de la necesidad de generar una mayor acumulación de capital por medio de la pauperización de los derechos laborales, la privatización y mercantilización de los servicios públicos y los derechos sociales, culturales y políticos, la subordinación a una división internacional del trabajo que impone la sobreexplotación de los bienes comunes y de los trabajadores, el blindaje normativo al interés individual y de acumulación de capital sobre el conjunto de la sociedad por medio de los tratados de libre comercio y los tratados bilaterales de inversión, la desregulación estatal que ocasiona una debilidad endémica ante las fuerzas del mercado, el aumento y transferencia de las cargas impositivas tributarias desde los grandes capitales hacia la población en general, entre otras dinámicas totalmente odiosas e ilegitimas, impuestas por medio de la violencia física, estructural y simbólica en el país.

Hemos podido evidenciar que, desde finales de la década de los años 60, el país fue liberalizando la economía con varios flujos y reflujos en la incorporación de las políticas de reducción arancelaria y aniquilamiento de las políticas de subsidios y fomento impulsadas por la OMC otrora GATT -Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio-, consecuencia directa del vaivén de los precios internacionales de la exportación por antonomasia de la época el café. Sin embargo, debido al fin del pacto de cuotas a nivel internacional de este producto, desde el año 1990 se ha vivido la completa liberalización de la economía, bautizada en nuestro país como el momento de la apertura económica.


Ilustración 1 Exportaciones por categoría en Colombia entre 1915 a 2012.  |1|

Estas leves pero concisas transformaciones desde finales de la década de los 60 y la completa liberalización en la década de los 90 ocasionaron una transferencia de la dependencia de la exportación del café hacia el aumento de la exportación de la minería en el país, en la que evidenciamos como el café pasa de tener una participación en las exportaciones de aproximadamente el 60% en el año 1970 ha rondar el 7% en el año 2012, mientras que la exportación derivada de la minería en Colombia pasara de ser aproximadamente un 20% en el año 1970 a rondar el 65% en el año 2012 como se puede cotejar en la anterior gráfico.

Esta transferencia de la dependencia de la exportación del café hacia el extractivismo en el país, es consecuencia directa de la apertura económica jalonada entre otras por la OMC, puesto que el fin de las políticas de fomento y la dramática reducción arancelaria generó la materialización de la nueva división internacional del trabajo en done Colombia, como país periférico, está subsumida a la exportación de los llamados recursos naturales o commoditiesmientras los países metropolitanos demandan estos recursos a bajos precios y los transforman generando un aumento de capital en las mercancías que posteriormente serán exportadas hacia nuestros países, caracterizando la subordinación económica directa desde las metrópolis hacia las periferias bajo el sistema imperialista.

Esta subordinación puede ser vista en el desenvolvimiento en el tiempo de la participación de los sectores económicos en el Producto Interno Bruto del país, donde el sector agropecuario pasó de una participación en el PIB de aproximadamente el 30% en el año 1964 a menos del 7% en el año 2015 como se puede evidenciar en la siguiente gráfica, cotejando que el 30% de los alimentos que se consumen en el país son importados, equivalente a unos 14 millones de toneladas para el año 2016. Algo paradójico manifestando el gran potencial agrario de nuestra nación, que se podría materializar en una soberanía alimentaria base de cualquier política progresista y/o revolucionaria. 



Ilustración 2 Estructura económica colombiana, crisis de los sectores reales, extractivismo y financiarización (1925-2015)  |2|

Una de las grandes consecuencias de las múltiples políticas de la Organización Mundial de Comercio materializada en la economía colombiana, es la reducción dramática de los aranceles en el país que pasaron de representar en los ingresos fiscales un 33% en 1970 a tan solo el 3% en el año 2017, mientras que los impuestos indirectos en particular el IVA -Impuesto al Valor Agregado- en nuestro país pasó de 9% en el año 1970 a rondar parcialmente el 39% en el año 2017, donde el impuesto al valor agregado en la última reforma tributaria en el año 2016 pasa del 16% al 19% y se plantea una nueva reforma para el año 2018 donde el IVA aumente entre 2 a 3 puntos porcentuales.

Estas transformaciones evidentes en el siguiente grafico implican que la caída de los ingresos devenidos por los impuestos arancelarios en el país bajo la política de apertura económica desde finales de la década de los 60, ejercieron una transferencia de la opresión fiscal hacia el aumento de los impuestos indirectos y regresivos, los cuales parten de una lógica que grava la demanda sin tener en cuenta la desigualdad económica en la sociedad.

Por otro lado, aunque se evidencia una aparente estabilidad en el impuesto a la renta (impuesto directo) en el país, que pasó de tener una participación del 53% de los ingresos fiscales en el año 1970 a rondar el 34% en el año 2016 y parcialmente en un 42% en el año 2017, estos datos no ejemplifican las transformaciones y transferencias de las cargas impositivas desde los grandes capitales hacia la sociedad en común, puesto que las múltiples reformas desde 1970 han partido de la reducción de impuestos directos al gran capital por medio del aumento del margen impositivo en la sociedad.


Gráfica 1 Ingresos fiscales en Colombia 1970-2016: IVA, Renta, Aranceles y Otros. |3|

Esta política de transferencia de los impuestos desde el gran capital hacia la sociedad en común, manifiesta una de las base de la globalización neoliberal financiera, que parte del aumento de la opresión fiscal en la sociedad como fuente indirecta de acumulación de capital y paralelamente la reducción de los aranceles en el país generaron el aumento radical de la dependencia y subordinación a la nueva división internacional del trabajo que nos impone una lesiva reprimarización de la economía.

Como se ha evidenciado la Organización Mundial del Comercio junto a sus similares, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, han gestado las trasformaciones de nuestras naciones en los últimos años. Los múltiples tratados de libre comercio y los tratados bilaterales de inversión impulsados por la OMC implican la prelación de los derechos del capital por encima de los derechos humanos.

Estas prelaciones de los derechos del capital por encima de los derechos humanos se pueden dar por medio de la subordinación de la normatividad nacional y/o por la manipulación económica en la cual recaen nuestros Estados al firmar estos tipos de tratados donde las empresas poseen un mayor poder, ejemplificando el poder del 1% por encima del otro 99%. 
Colombia actualmente está oprimida por aproximadamente 6 demandas internacionales interpuestas por multinacionales con un peso económico de aproximadamente 23.500 millones de dólares, algo semejante a 70 billones de pesos, que equivale a 23 años de presupuesto de la educación superior, a más de 3 años de presupuesto de salud y protección social y a más de 100 veces el presupuesto dirigido a ambiente y desarrollo sostenible. 


Ilustración 3 Demandas en curso contra Colombia en tribunas internacionales de arbitramento  |4|

Estas demandas implican la materialización de las ataduras de la globalización neoliberal ejercidas por el derecho corporativista internacional en el cual los derechos humanos son totalmente subordinados al interés de acumulación, donde la vida de grandes franjas de la población es menos importante que la tasa de ganancia y rentabilidad, y donde los estándares de humanidad dan paso al consumo desmedido y fetichizado.

A su vez, estas demandas en conjunto con los Tratados Internacionales -sin importar su naturaleza ya sea comerciales o de inversión, entre otros- constituyen un nuevo orden jurídico transnacional que se impone sobre los paises y su orden jurídico interno, incluso sobre las decisiones judiciales sobre vulneraciones de derechos humanos como ha sucedido en nuestro país, generando un ambiente de impunidad en torno del actuar de las empresas transnacionales en nuestros países que se encuentran cobijadas por estos tratados e instrumentos internacionales.

Por lo que hemos reseñado anteriormente manifestamos nuestro apoyo a la contra cumbre de la OMC que se llevara a cabo entre el 7 y 13 de diciembre en Buenos Aires – Argentina, en la cual anudamos nuestros gritos de dignidad, estrechamos nuestros lazos de solidaridad y sumamos nuestras formas de resistencia y lucha por una sociedad en la que prevalezca las necesidades humanas por encima de las del mercado.

Desde Colombia llamamos a la unidad del pueblo y de nuestra América en contra de las instituciones financieras internacionales en este caso la Organización Mundial del Comercio con sus intereses mezquinos e individualistas.

¡Por una Nuestra América sin TLC’s y sin OMC!

Firmantes:

Grupo de Investigación Grupo de Estudio Economía Digna – GEED de la Universidad Nacional de Colombia

Plataforma Ciudadana por la Auditoria de la Deuda en Colombia -En Deuda con los Derechos

Movimiento Ecosocialista de Colombia

Sindicatos REDES Red de Empleados de la energía y los servicios públicos domiciliarios

Grupo de Investigación de Derecho y Política Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia

Grupo de Investigación y Editorial Kavilando

Red Interuniversitaria por la Paz- RediPaz

Grupo de Investigación de Socioeconomia, Instituciones y Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia

Comité Promotor Consulta Popular “Por el medio ambiente Yopal se siente”

Enrique Hernández Contreras, Secretario de Política Nacional e Internacional de la Unión Nacional de Empleados Bancarios – UNEB

Federación Nacional de Sindicatos Bancarios – FENANSIBANCOL

CUT Subdirectiva Risaralda

Comando Departamental Unitario de Risaralda

Sindicato Nacional de Trabajadores y Empleados Universitarios de Colombia – SINTRAUNICOL

Grupo de Investigación Ignacio Torres de la Universidad Libre de Colombia

Semillero de Investigación Orlando Fals de la Universidad Libre de Colombia

Octava Papeleta por la Salud y la Seguridad Social como Derechos Fundamentales

Luis Alberto Rubiano, Periodista y teoìlogo luterano

Alirio Uribe Muñoz, Representante a la Cámara por el Polo Democrático Alternativo

Alba Luz Arrieta C., Coordinadora Regional Central Programa Alternativas a la Violencia-PAV Colombia

John Hernández, Pastor Iglesia Evangelica Luterana de Colombia en Medellín y Coordinador de la Casa de Paz Emaús

Alberto Cerón Diaz, Defensor de DD.HH.

Anna Jiménez Mauri, Secretaria Ejecutiva de RIZOMA Internacional.

Mesa de Cerros Orientales de Bogotá

Comité Páramo Cruz Verde

Centro Integral de Educación Ambiental de Sevilla

Notas
|1| Grafica extraída de Kalmanovitz, S. (Julio de 2015). Breve historia económica de Colombia. Obtenido de Universidad Jorge Tadeo Lozano: http://www.utadeo.edu.co/files/node...

|2| Gráfica extraída de Sarmiento Anzola, L. (13 de Julio de 2015). Colapso del modelo de desarrollo colombiano. Obtenido de Le monde diplomatique: http://www.eldiplo.info/portal/inde...

|3| Gráfica propia realizada a partir de datos de la DIAN

|4| Elaborada por el Grupo de Investigación Grupo de Estudio Economía Digna - GEED

jueves, 7 de septiembre de 2017

El Gobierno norteamericano abona el sentimiento latinoamericano bolivariano

Rebelión

Por Ollantay Itzamná

Ante la incapacidad destituyente de los vándalos de camiseta blanca, y de los inútiles alfiles pro yanquis en la OEA (para derrocar al Presidente Nicolás Maduro, y abortar el proceso constituyente), el excéntrico Presidente de los EEUU., Donald Trump, amenaza con invadir militarmente al pueblo digno y soberano de Venezuela.
Pero, como toda bravuconada irracional, lejos de legitimar y fortalecer a los agentes destituyentes, los debilita aún más, y fortalece de sobre manera al pueblo constituyente de Venezuela.

¿Cuáles son las consecuencias inmediatas de la amenaza militar gringa contra Venezuela?

Cohesiona a los venezolanos frente al enemigo común externo. Al desenmascarar las falsas intensiones “humanitarias” de la política norteamericana contra Venezuela, y revelar la verdadera intensión de los EEUU sobre este país, cataliza el sentimiento patriótico de las y los venezolanos frente a un enemigo común externo confeso: el gobierno norteamericano. Incluso, quienes no son chavistas, ni anti chavistas, ahora se ratifican como venezolanos.

Legitima al proceso constituyente en curso como el único camino para resolver los desencuentros internos. Encuestas recientes indican que más del 80% de venezolanos están en contra de la intervención militar extranjera contra su país para resolver los problemas internos. Ahora, no hay más opción democrática que esperar y confiar en la Asamblea Constituyente para pacificar y continuar construyendo el país.

Obligó a los gobiernos latinoamericanos a ratificar la vocación pacífica de la región. Los gobiernos latinoamericanos, al ser “sorprendidos” por las amenazas militares de Trump, incluso los “pro yanquis”, ahora, abogan al unísono por la resolución de los desencuentros internos de Venezuela por la vía diplomática y del diálogo. Habrá que estar atentos a las ordenanzas que dejará el Vicepresidente de los EEUU, ahora, de visita a los gobiernos serviles de (Colombia, Argentina, Chile y Panamá).

Abona el sentimiento latinoamericano bolivariano. Trump, con su amenaza militarista, activó/catalizó, por lo menos en las redes sociales, el sentimiento latinoamericano bolivariano. En mi caso, me reconfirma en mi firme convicción latinoamericana bolivariana.

Incluso quienes estuvieron aporreando con sus plumas al gobierno constitucional de Venezuela, ahora, tienen que recapacitar: o están a favor de la intervención militar norteamericana en América Latina o están a favor de la soberanía y dignidad de los pueblos.

Golpe fuerte a la debilitada oposición política. El más golpeado, con el sinceramiento de Donald Trump, es la debilitada oposición política que, ahora, mira difícil su futuro en las próximas elecciones de gobernadores en Venezuela, en el mes de octubre. 

viernes, 25 de agosto de 2017

Comunicación para la paz: Un desafío aún pendiente


Rebelión

Por Tomás García Laviana *

En Colombia, a través de los años e intensos procesos, han surgido un sinnúmero de personajes que han configurado formas y caminos de aprehensión y representación del mundo, desde acciones de lectura de la realidad de forma crítica, propiciando y promoviendo espacios comunicativos alternativos.
Esos recorridos se han transitado teniendo en cuenta las necesidades de la sociedad y las coyunturas de un país dominado por la maquinaria comunicativa y el periodismo voraz que permea, cosifica y desestabiliza a los individuos, ofertando des-información, distractores, construcciones sociales de la realidad que no permiten tomar postura desde dinámicas de consciencia.

En ese sentido se reconoce y reivindica a todos los que se han comprometido con la tarea de informar y comunicar desde la realidad, desde la verdadera razón del periodismo: ¡la verdad!

Teniendo en cuenta esto, el próximo 13 de agosto se realizará la conmemoración de la siembra del abogado, filósofo, humorista, activista, periodista y ante todo mediador de paz Jaime Garzón Forero, quien fue asesinado por los enemigos de la paz, la justicia y la verdad. Un hombre que instauró una propuesta comunicativa desde el humor inteligente y que supo ser un crítico de los medios hegemónicos aun desde sus propias pantallas. En ese entendido se puede decir que su legado tiene algo imprescindible: la “reflexión”, pues se convierte en el ambiente propicio para que, como pueblo, reflexionemos sobre el papel que juegan los medios de comunicación y los emporios de la información, en la conformación de redes de la sociedad y, por ende, de la forma de relacionarse, sea esta pacífica o altamente conflictiva.

Así mismo, en un mundo que está totalmente codificado, el lenguaje como aspecto esencial de la comunicación, puede prestarse para manipular y polarizar la sociedad, afectando la cultura en tanto la mercantiliza y banaliza, igual que la democracia y los bienes comunes que la deben configurar.

Colombia no es ajena a esta dinámica y en su medio de descomposición, se construye, funciona y actúa a través de ese lenguaje con fines políticos. Todo ello se da en un escenario social caracterizado por la alta concentración del poder y la riqueza, así como por la fragmentación e insolidaridad, motivo por el cual los medios de comunicación son factores esenciales e incidentes en la solución de conflictos, en su prolongación y no resolución, pudiendo y debiendo actuar en otro sentido, pues es desde allí que se reconfiguran los mismos, donde se propende por la construcción de estrategias, propuestas y acciones que permitan avanzar o retroceder en la consecución de un verdadero desarrollo humano, lo más anhelado en el país; sin embargo, la realidad colombiana nos muestra unas empresas de comunicación al servicio de la guerra y del expolio, que generan y promueven conflictos nacionales e incluso internacionales.

A su vez, la manera cómo se maneja el lenguaje de la comunicación para la construcción de estos discursos de violencia, debe ser confrontado por esa amplia mayoría que está a favor de la paz y la verdad, a través de medios que respondan a las necesidades propias de los pueblos de Colombia, y en la coyuntura actual, de medios que sirvan a la verdad, a la construcción de memoria, de educación y de una solución pacífica a los conflictos, que no promueva la “pacificación” como acallamiento de las diferentes voces. El ejercicio consciente y responsable del periodismo debe subordinarse al bien común, estar al servicio de las mayorías sustituyendo la perversidad y la mezquindad del sistema económico individualista; cuya tarea sea la identidad, el humanismo social y la resignificación de las culturas que habitan Colombia.

Entender la comunicación como un bien común

La comunicación para la paz debe ser entendida como un ejercicio de poder popular, que propicia la formación y construcción colectiva de saberes, propendiendo por la posibilidad y responsabilidad de ser sujetos políticos participantes de la consolidación de una paz con trasformaciones, es decir que sea una comunicación que garantice búsqueda permanente de soluciones a los grandes problemas que afectan al país y que sólo se legitima en la medida que los colombianos y colombianas vean los beneficios de una información desintoxicada del lenguaje de la guerra.

En este sentido es fundamental la concertación y un plan estratégico donde confluyan periodistas independientes, alternativos, populares, que junto a los sectores que se encuentran organizados, pugnen por un proyecto de nación, entendida ésta como la posibilidad de tejer redes sociales desde la colectividad y cada uno de sus actores, donde se trabaje por un cambio real y estructural para Colombia, sin segregaciones, entendiendo y realizando el ejercicio del periodismo ético como una parte del gran proyecto de las diferentes agremiaciones que se dignifican desde ese posicionamiento resistente.

Es así que en Colombia más de tres millones de personas no tienen acceso a la internet o no cuentan con medios de comunicación regionales (FLIP, 2016); a la vez la concentración de medios es abrumadora: solo tres grupos empresariales concentran el 57% de la audiencia en los distintos soportes comunicativos: radio, internet y prensa. (MONITOREO DE MEDIOS, RSF 2016), por lo cual la fuente de información casi exclusiva y por ende excluyente con la que cuenta la sociedad es la que ofrecen los medios tradicionales al servicio de las elites, a través de los grandes medios que controlan económica y politicamente, los cuales resultan estando a favor de poderes económicos y políticos que por su naturaleza opresora merecen ser afrontados.

De esta forma es importante exponer a la par y como condición de posibilidad de ese genocidio político en curso, que en los últimos cuarenta años han sido asesinados más de 150 periodistas, que tienen un común denominador: “Las víctimas adelantaban investigaciones que evidenciaban corrupción en el poder público y militar” (CNMH,2015). Sin contar que en lo transcurrido del 2017 más de 200 periodistas han sido víctimas de violaciones a sus derechos bajo la forma de amenazas, acoso judicial, detención ilegal, estigmatización, hurto de material periodístico, entre otras acciones que ponen en riesgo la labor periodística (FLIP,2017).

Paz también es democratizar los medios de comunicación

En efecto, el buen vivir no debe ser monopolio de quienes llevan las riendas del poder político y económico del Estado y la consolidación de un país con prosperidad e igualdad debe propender por el rescate y construcción de la memoria histórica, considerándose ésta como un valor y un beneficio colectivo que fomenten las estructuras de una organización social digna.

Para esto es necesario la recuperación de espacios que garanticen la asociación, en sentido colectivo de los medios para las comunidades, que permitan sus propias formas de desarrollar la comunicación a través de una legislación efectiva y de garantías que responda a la democratización y los recursos necesarios para la comunicación, así como la igualdad de oportunidades para asegurar a las comunidades el acceso al espectro electromagnético, permitiendo de esta manera desarrollar una comunicación proactiva que beneficie a las comunidades, y cree verdaderas condiciones de seguridad en el ejercicio del periodismo, así como el respeto a la libertad de prensa.

En ese caso es necesario y urgente reglamentar un nuevo marco legal para la comunicación dentro de la sociedad colombiana que, quizá, sea referente del presente de nuestro país.

En conclusión, es imperativo realizar un ejercicio constante y consciente de reivindicación en memoria del legado de Jaime Garzón y de muchos otros periodistas que han abonado con su sangre y su vida el ejercicio del periodismo ético, responsable e independiente; es momento de que en conjunto, un periodismo organizado, aporte las condiciones necesarias para que el ejercicio ético de la profesión desarrolle una pedagogía de paz que aporte a la formación de los comunicadores en campos y ciudades, en los diferentes contextos y rincones del país, brindando información, material que les permita obtener insumos fundamentales en la toma de decisiones ecuánimes, honestas, transparentes y coherentes con la labor comunicativa, que apunten al buen vivir y posibiliten transitar a una nueva cultura política de emancipación, bienes comunes y cuidado de nuestro habitar en el planeta. Los retos entonces son definitivos e históricos.

Tomás García Laviana. Productor de imagen, realizador audiovisual, comunicador popular, integrante de la Delegación para los Diálogos de paz del ELN.


jueves, 15 de junio de 2017

Disfunciones


Rebelión

Por Ramón Reig

Se han producido demasiadas disfunciones en los últimos tiempos, señal de que la sociedad aún no está totalmente adocenada. El poder y sus medios de comunicación han visto cómo no les ha funcionado el mensaje que pretendían convertir en realidad a pesar de la unanimidad con que la orquesta mediática ha actuado. La opinión pública, en estos casos, no ha sido la opinión publicada, en contra de lo que suelen estar acostumbrados en las articuladas altas esferas.
Qué bien engrasada estaba la maquinaria del poder cuando en 2005 nos hicieron votar la llamada constitución europea. Sin embargo, Francia y Holanda dijeron no. Leí aquel texto y básicamente era un salvoconducto para la libre circulación de capitales y una postración ante la maquinaria militar de Estados Unidos. Los franceses dijeron no, entre otros motivos, hartos, ya por entonces, de la deslocalización de las grandes empresas, uno de los motivos que ha encaminado el voto hacia Le Pen o que ha llevado a Trump a la Casa Blanca. De todas formas, luego, ya sin referéndums, ese poder real firmó el Pacto de Lisboa que era casi como colar aquella “constitución” por la puerta de atrás.

En 2016 los colombianos tumbaron el Acuerdo de Paz con las FARC, impulsado por su presidente, Juan Manuel Santos, aunque con el 62,5 por ciento de abstención, mientras que Inglaterra le decía adiós a la Unión Europea con su brexit y en los EEUU Trump nos daba la sorpresa. La maquinaria mediática –obedeciendo órdenes de sus dueños- había apostado por el acuerdo de paz, contra el brexit y a favor de Clinton. La Mesa Redonda Europea de Empresarios Industriales (ERT, por sus siglas en inglés), que aglutina a 51 de las multinacionales industriales y tecnológicas más importantes del continente, se pronunció en contra del brexit. A Clinton la apoyaron multinacionales mediáticas y magnates conectados a ellas como Carlos Slim (accionista de The New York Times), James Murdoch (Fox), Thompson Reuters, Google, Time Warner, Comcast, NBC Universal, The Hufftington Post Media Group o Steven Spielberg.

Pero los ciudadanos dijeron “no, vamos a protagonizar una disfuncionalidad”. Y ahora, a pequeña escala, Sánchez manda a San Telmo a Susana contra pronóstico y hasta un portugués llamado Salvador Sobral aparece con su piano y le demuestra a la TV que la gente no sólo quiere humo, cohetes, luces y coreografía barata sino música, sólo música. Está pasando algo muy serio pero los medios de comunicación no quieren enterarse. Hace tiempo que van detrás de la Historia.
   

sábado, 25 de marzo de 2017

Cuando las derechas latinoamericanas pensaron en Trump



Por Esteban De Gori, Ava Gómez y Bárbara Ester

En Trump no hay pospolítica. Mientras el universo progresista busca atajos discursivos y retóricos en la moderación, el candidato republicano, y ahora presidente, eligió otra trayectoria. Se colocó en el centro del orden.

Desde el primer momento eligió una dimensión tajante, divisoria y conflictiva. Salió a marcar el campo discursivo y político. Desestructuró algo que ciertas derechas y el progresismo daban por sentado: el consenso en las rutinas económicas y financieras mundiales configurado en las últimas décadas. El Partido Demócrata se quedó sin margen de maniobra, como sus aliados internacionales, que empezaron a hacer cuentas de cuánto impactaría el decisionismo trumpiano. México comenzó a padecerlo y ha obligado a Peña Nieto a reactualizar una fórmula que lo ha incomodado tanto a él como al PRI: el nacionalismo. El propio Carlos Slim apoyó al presidente mexicano y rompió todo lazo con Trump1. La comunidad nacional vuelve a reactivarse.

Lo que Trump expresó en campaña ya está en marcha. Los gobiernos progresistas y conservadores de América Latina (y de la Unión Europea) están expectantes. Ese orden geopolítico y sus rutinas conocidas desde fines de la década de los ‘80 comienzan a modificarse con grandes cuotas de incertidumbre. Trump busca reactualizar el orden norteamericano y global. El “manodurismo” viene a corroborar esto mismo. Construir un orden a golpe de decisiones, las cuales van desde la construcción del muro, la persecución y estigmatización de inmigrantes y mujeres, hasta la relocalización interna de capitales para generar empleo en EE.UU.. El líder republicano vino a ensayar una nueva fórmula de integración y exclusión que ni siquiera su partido se había propuesto e imaginado.

El ‘bussinesman president’ hace un ejercicio de fuerza con otros empresarios. Les exige la relocalización de inversiones. Los presiona. Muestra quién manda. El sistema político norteamericano tiene un sheriff. El tipo que entra al bar a poner orden. Obliga a sus colegas a realizar su rentabilidad en su propio suelo estatal. Trump, como el Brexit, avisan que existen las fronteras y que el Estado vive de lo que pasa en su interior. El Estado ha vuelto. Inclusive, el muro posee un gran efecto político, más allá de lo propiamente operativo. Un muro implica un mayor consumo interno. Puede impactar en aquellos que ven necesario cambiar sus vidas económicas. Cierto “internacionalismo” de la globalización –propiciado por China- y del “progresismo” europeo es puesto en crisis. Sus pobres resultados en indicadores sociales han alentado esta crítica y propiciado una mirada que parecía desgastada durante el largo siglo XX. Trump y el Brexit recuerdan que el viejo y moderno concepto de Estado, su fiscalidad y fronteras pueden ser reactualizados. Estan ahí como “monstruos” disponibles, funcionales, que albergan memorias de grandezas, de crueldades y de utopías de integración social. De todo ese repertorio, Trump construyó un discurso de campaña y una simbología.

Sus acciones tendrán efectos en las agendas económicas y políticas de los diversos países latinoamericanos. Tanto, izquierdas existentes como neoconservadores que se creen exitosos pueden “funcionalizar” la agenda de Trump en diversos sentidos. Correa indicó que Trump puede ser una oportunidad para consolidar propuestas progresistas. Beppe Grillo del Movimento 5 Stelle reivindicó a los hombres fuertes2 como Putin y el presidente norteamericano. Trump parece una “significante” que puede ser aprovechada por todos.

Una derecha latinoamericana atónita “amiga de la globalización” comienza a sentir el peso del Brexit y de Trump. No sabe si mirar a China y a su partido comunista, decidido por la liberación absoluta de la economía, o a Estados unidos. No saben si quedarse con el trabajador hiperflexibilizado chino o el wasp3 que reclama sus derechos a punta de pistola y discriminación.

Las primeras medidas, entre las que se encuentra la vinculada a la inmigraciónm, han suscitado la reacción de varios gobiernos. Hoy México parece el más perjudicado. Pero todavía hay una gran “cuota de incertidumbre” en cuanto a la política comercial, especialmente en torno a cómo instrumentará la creación de empleo y protección de la economía norteamericana. Esto pone sobre el escenario debates que las actuales derechas latinoamericanas creían haber “superado” o “endosado” a las experiencias progresistas. Las diversas derechas deberán reacomodarse en este nuevo escenario. Volver a tomar el pulso. Decidir qué hacer con los temas que plantea e instala Trump.

Trump y los liderazgos latinoamericanos

Los liderazgos latinoamericanos no auguraban un triunfo de Trump y, en la mayoría de los casos, manifestaron sus simpatías por la candidata demócrata. Su victoria ha significado poner en jaque sus acuerdos bilaterales e internacionales.  Perú y Chile –paladines de Alianza Pacífico- no sólo han resguardado sus acuerdos comerciales, sino que han destacado la misoginia del mandatario. Otros como Brasil vislumbran nuevas oportunidades de negocio , ante el rediseño del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), reforzando así las relaciones comerciales entre ambos. Contrariamente, Correa considera que la falta de mercado jugará a favor de una nueva integración regional, forzada por la coyuntura.

En cuanto a las políticas migratorias, México se erige como el gran damnificado, ante la promesa de campaña de la construcción de un muro con el vecino del norte. Este hecho ha sido cuestionado por los mandatarios de diversos países con distinto grado de énfasis. Sin embargo, la política de Trump no necesariamente constituye un nuevo modelo a seguir, Argentina y Chile presentan dos caras opuestas en política migratoria. Argentina con medidas más restrictivas y punitivas contra su población migrante y Chile con un proyecto de ley para flexibilizar los requisitos para migrantes.

Venezuela y Bolivia se abstuvieron de expresar su preferencia en cuanto a demócratas o republicanos, sin embargo, no dejaron de manifestar el rechazo a su discurso discriminatorio y xenófobo, una vez electo presidente. Sin duda las críticas a Trump han aunado los discursos de líderes que habitualmente presentan posturas disímiles.

México

México y los mexicanos se convirtieron en el “otro negativo” de Donald Trump antes, durante y después de la campaña presidencial. La inmigración se estableció en el imaginario colectivo como la fuente de los problemas de EE.UU.; crisis, desempleo e inseguridad, fueron las claves que llevaron a Trump a ofertar “protección” del extranjero.

Por su parte, los medios de comunicación han llevado el debate de la política migratoria a las concepciones de la “defensa al honor” del pueblo mexicano. En efecto se han hecho eco de supuestas humillaciones que recibió el presidente Peña Nieto por parte de Trump, en las amenazas de llevar las tropas a la frontera, en que México debería construir el muro, etc.4. El inmovilismo (o tibieza) en las respuestas de Peña Nieto5 ha sido redituado por algunos posibles candidatos a 2018, entre ellos, Carlos Slim, que parece que haberse convertido en “la voz de autoridad de México” para responderle al magnate norteamericano6.

Sin embargo, el problema que más preocupa a la derecha mexicana es cómo puede afectar a la elite empresarial la renegociación del TLCAN. A noviembre de 2016, Trump proponía “la renegociación o abandono” de dicho tratado7, esta situación dejaba con cierta incertidumbre a un país cuya elite empresarial dirige la mayor parte de sus exportaciones manufactureras (90%) al vecino del norte, siendo también muy importante la exportación de materias primas8.

El proteccionismo de Trump se ampara en que el déficit comercial de EE.UU. creció a su nivel más alto de los últimos cuatro años en 2016. Marcando desequilibrios persistentes con China, Europa y México. En efecto el saldo negativo de intercambios de bienes y servicios de EE.UU. con el resto de países ascendió a 502.200 millones de dólares (un 2,7% del PIB)9. Por ello, la propuesta de política comercial, particularmente con México, con el que el déficit aumentó un 4,1% en 2016, es gravar con imposiciones arancelarias de un 20% a los productos con origen en este país.

En la actualidad, Trump está empeñado en avanzar en ese proceso de renegociación (ya no habla de abandono) y se centra en que el tratado enfatice en la “justicia y la libertad” comercial: “ Quiero cambiar esto y quizá lo haremos. Quizá hacemos un nuevo TLCAN con una f extra en el nombre del TLC. ¿Saben qué significa? Comercio libre y justo. No sólo comercio libre, sino comercio libre y justo. Porque es muy injusto ”10. Una renegociación que, por cierto, Peña Nieto ya habría anunciado durante la anterior legislatura norteamericana11.

Argentina

Macri apostó por Hillary y le salió mal. Declaró en 2015: “Con 24 años, tuve que negociar con ese tipo que ahora es candidato a presidente y está totalmente chiflado”12. Es decir, a pesar de contar con un historial de negocios en común, desaprovechó la oportunidad de establecer buenas relaciones con el actual presidente norteamericano. Su pronóstico falló en su apuesta por Hillary, a diferencia del actual líder de la oposición, Sergio Massa, quien desde 2014 mantiene una estrecha relación con Rudolph Giuliani –ex alcalde de Nueva York famoso por su política de “tolerancia cero” y actual asesor de seguridad cibernética- quien lo ha invitado a la asunción del nuevo mandatario.

Paradójicamente, aunque el mandatario argentino afirma que “es evidente que la visión macro que Trump tiene es una visión muy de cerrarse, muy hacia adentro”13, el endurecimiento de su política hacia los extranjeros, por medio de la reforma migratoria, vía decreto de necesidad y urgencia (DNU), pone de manifiesto que Macri está más cerca que cualquier otro líder a las decisiones de Trump en torno a esta temática14.

La gran apuesta por la “inserción al mundo” del macrismo se vió afecatada por la suspensión por sesenta días del acuerdo comercial para importar limones tucumanos a los Estados Unidos. Los limones cobraron protagonismo ya que desde diciembre de 2016 se enfatizó como un logro de gestión la exportación del cítrico norteño bajo el gobierno del entonces presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Otra cuestión se evidenció en relación a las visas para ingresar al gigante del norte. El Gobierno de Cambiemos auguraba que los trámites para obtener la visa de entrada a EE.UU. se volverían más laxos que durante el kirchnerismo. El arribo de Trump intensificó los requisitos burocráticos: a partir de ahora, se deberá solicitar audiencia con funcionarios consulares en la mayoría de los casos15.

Brasil

El Gobierno de Temer recibió el apoyo del Gobierno demócrata de Obama y por ello, durante el periodo preelectoral, el Ejecutivo brasileño se posicionó a favor de Hillary. Así, el ministro de Relaciones Exteriores, José Serra, señalaba a finales de 2016, que la posibilidad de que Trump fuese elegido podría resultar una “pesadilla” para el Brasil16.

Poco después, con Trump electo, la derecha brasileña, al igual que otras derechas regionales, buscó mantener unas relaciones cordiales con EE.UU.. Se impuso el pragmatismo y Temer se apresuró a señalar que las políticas del Gobierno republicano tendrían poco impacto en Brasil17. Luego, manifestó la necesidad de un trabajo conjunto con el presidente electo, “para estrechar los lazos de amistad y cooperación”, señalando (paradójicamente) que los dos países son “democracias que comparten valores y mantienen, históricamente, unas fuertes relaciones en los más diversos ámbitos”18.

Ya en diciembre de 2016, las declaraciones de intención de Michel Temer se consolidaron en la configuración de una agenda conjunta para el crecimiento de Brasil y EE.UU. En ese marco, el Gobierno de Temer ve en el rediseño del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) una oportunidad para reforzar las relaciones comerciales de Brasil con EE.UU.19 .

En cuanto al debate relacionado con las políticas migratorias de EE.UU., Temer ha manejado un discurso ambiguo (a pesar de ser de origen libanés), evitando entrar en el terreno de la disputa: “ Este país se formó exactamente por la inmigración, por todos los que vinieron a Brasil, de las más variadas razas, de las más variadas tendencias y construyeron nuestro país, también con nuestros vecinos convivimos en paz desde hace muchísimos años”20.

Colombia

Las actuales relaciones del Gobierno Trump con el Gobierno colombiano de Juan Manuel Santos reflejan una dinámica particular propia de los procesos políticos que vive el país, en gran medida, inscriptos en una histórica cercanía con los Estados Unidos. Si bien las relaciones del Gobierno colombiano con el demócrata de Obama fueron fluidas y cordiales, el nuevo articulado de relaciones a establecer con el Gobierno republicano no puede dejarse de lado, debido a la existencia de diversos intereses bilaterales en juego.

El Gobierno de Barack Obama apoyó la reapertura de los diálogos con las FARC. En este marco la administración demócrata siempre estuvo dispuesta a apoyar el diálogo, pero, sobre todo, a contribuir con el periodo posterior a los acuerdos: con un fondo de 450 millones de dólares anuales a invertirse en programas de cooperación al desarrollo, diseño de las políticas públicas y cambios normativos a implementarse en el eventual posconflicto.

Todo ello también vinculado a la necesidad de apertura de nuevos espacios empresariales y explotación de recursos naturales, en los que EE.UU. sería uno de los actores principales. Porque, como señaló Humberto de la Calle (jefe negociador), desde que los diálogos se hicieron públicos, “el modelo de desarrollo de Colombia no está en cuestión”. Con ello el líder negociador se refiere a que el modelo caracterizado por una fuerte concentración de la tierra, en el que el extractivismo minero-energético se ha convertido en la forma de desarrollo aceptada unilateralmente por Gobierno y líderes negociadores como la principal forma de desarrollo económico, no es en absoluto cuestionado.

En este sentido, y aunque el Gobierno Santos se volcó en la campaña con los demócratas, señalando, a septiembre de 2016, que Hillary ofrecía más garantías para la paz que Trump21, conforme avanzaron los meses, el plebiscito puso los acuerdos de paz en serias dudas y, con Trump alzándose en la Casa Blanca, Santos reculó, enviando saludos al presidente electo y celebrando “el espíritu democrático de EE.UU.”22: “Hablé con el presidente electo Donald Trump. Acordamos fortalecer la relación especial y estratégica entre Colombia y los Estados Unidos”, señalaba poco después de las elecciones23.

Los más recientes anuncios del republicano han abierto las puertas hacia un discurso, que empieza a popularizarse entre algunos liderazgos latinoamericanos, posicionado en contra de la política migratoria del mandatario norteamericano. Así, sin grandes aspavientos, Juan Manuel Santos, en su discurso en la XVI Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, que tuvo lugar en Bogotá a finales de enero de 2017, observó sin remitirse a nombres, pero en un claro llamado de atención sobre la nueva política migratoria norteamericana: “La discriminación, la crisis de los refugiados y el rechazo creciente y absurdo a los migrantes frente al discurso de odio y exclusión que conquista los corazones atemorizados ¿Qué le podemos decir a la humanidad?”24.

Chile

En septiembre del pasado año durante su gira por Estados Unidos, la presidenta Michelle Bachelet reconoció su apoyo a la entonces candidata Hillary Clinton, de cara a la contienda electoral por llegar a la Casa Blanca. La mandataria no sólo se reconoció amiga de Hillary Clinton, sino que también afirmó “creo que necesitamos más presidentas mujeres en el mundo”25. Asimismo, hizo hincapié en la persistencia de sexismo en la política actual, en referencia a las campañas con un elevado grado de misoginia en contra de la candidata demócrata.

Ante la victoria de Trump, la presidenta chilena declaró estar a la espera de las decisiones y sus viabilidades, atenta a conocer “cuáles de los compromisos de campaña el presidente Trump lleva a la práctica”26. En el caso de chileno, y respecto al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) –el cual Chile suscribió y promovió pero que Trump pretende desmantelar-, Bachelet se reconoció también expectante. En contraposición, Trump manifestó mediante la divulgación de un video que dicho acuerdo comercial es “un potencial desastre” para Estados Unidos y que él pretende negociar acuerdos bilaterales “justos”. Michelle Bachelet aseguró recientemente que los países miembros del TPP acordaron seguir impulsando la iniciativa a pesar del evidente rechazo inicial de Trump.

Piñera estuvo en consonancia con la mandataria al sostener que “ojalá no siga por la ruta del proteccionismo, porque al final el libre comercio favorece a todos los países y para Chile es muy importante que el mercado americano siga siendo un mercado abierto para las exportaciones de nuestro país”27.

En lo concerniente al nuevo paradigma en política migratoria –inaugurado por Trump y al que se sumó Argentina- la postura de Chile es diametralmente opuesta. Próximamente ingresará al Parlamento un proyecto de ley de migraciones que crea un Registro Nacional de Extranjeros –de carácter reservado- y que define un catálogo de derechos y deberes en materia de salud, educación y trabajo. La normativa –que a diferencia del caso argentino será debatida por el legislativo- no sólo flexibiliza el ingreso y permanencia de los migrantes en el país sino que además, en uno de los puntos que genera más polémica, establece que la comisión de un delito no obligará a una expulsión inmediata28.

Perú

El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), se encuentra entre los más férreos detractores de Trump. En septiembre del año pasado, PPK se opuso enfáticamente a la construcción de un muro en la frontera con México, acto al que catalogó como un crimen, recordando además la caída del muro de Berlín en 198929.

A fines de octubre, al acercarse a los 100 días de su mandato, PPK concedió una entrevista a TV Perú en la que manifestó su inquietud por las propuestas del entonces candidato norteamericano, a las cuales calificó de “preocupantes” resaltando que “su actitud hacia las mujeres también lo es”30.

En lo referente a las políticas migratorias, PPK dejó clara su postura en una entrevista con la agencia Bloomberg, donde manifestó que “los latinos, pese a lo que diga Donald Trump, hemos ayudado a Estados Unidos porque la inmigración ha disminuido la edad promedio de su población, han aparecido más jóvenes y ello ayuda a que el Seguro Social se mantenga financiado”31.

La tensión entre ambos mandatarios radica en los acuerdos de libre comercio. Cabe recordar que Trump ha mencionado su intención de renegociar los términos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) –suscrito con México y Canadá- y ha anunciado además que se retirará del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP)32. En contraposición a esta postura, PPK considera que la “Alianza del Pacífico es el eje pensante de América Latina, en el otro lado está el proteccionismo, el gasto en subsidios desenfrenado”. Durante el Encuentro Nacional de la Empresa (Enade), el principal foro empresarial de Chile, Kuczynski advirtió acerca de los riesgos del proteccionismo: “lo que estamos viendo es una nube gris que se acerca llamada proteccionismo, que estaba escondida y ahora reapareció. Empezó a reaparecer con el ‘Brexit’ y ahora apareció en pleno cielo con la elección en Estados Unidos”33, manifestó desde Santiago.

Por último, PPK ha sido uno de los pocos en destacar la problemática ambiental, asegurando que el medio ambiente se encuentra “bajo ataque” debido a los nombramientos anunciados por el nuevo gobierno de EE.UU.. Según Kuczynski los retos del Perú en cuanto al cuidado de la ecología son inmensos, especialmente, frente a la desglaciación, puesto que Perú es considerado como el tercer país más vulnerable al cambio climático según la organización Tyndall Center. En cambio, para Trump, el calentamiento global constituye un invento de China para mermar la competitividad de la industria estadounidense y ya ha manifestado que podría cancelar la adhesión de su país al Acuerdo de París, compromiso suscrito el año pasado por 193 países para contener los efectos del cambio climático34.

Ecuador

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha sido uno de los pocos que ha percibido una oportunidad en el nuevo gobierno norteamericano. En lo concerniente ha manifestado que, si bien para América Latina habrá costos –ante el proteccionismo de Estados Unidos, el principal destino de las exportaciones latinoamericanas- y dolor –por el tratamiento a los migrantes y los discursos crueles e inhumanos-, dichas dificultades pueden convertirse en un factor de unidad. En sus propias palabras, “es tan torpe su discurso, tan básico, que despertaría una reacción de América Latina”35.

El mandatario recordó que el proteccionismo esgrimido por Trump no es una mala palabra, sino que se trata de políticas soberanas, para un adecuado desarrollo del aparato productivo y la protección de la pequeña y mediana industria; modelo de desarrollo de países como Estados Unidos, Alemania o Japón. Por lo que el cese del mercado internacional propicia el desafío de construir capacidades nacionales, aumentando, por ejemplo, el comercio intrarregional36. En el mismo sentido destacó que los países que optaron por la apertura de sus mercados y acuerdos con el país del norte enfrentarán serias dificultades.

“Yo lo escribí hace casi una década: la globalización neoliberal durará lo que duren los beneficios para EE.UU.. Esa es una de las razones del triunfo de Trump: ese EE.UU. profundo, el de los pequeños empresarios y trabajadores blue-collar afectados por la globalización y deslocalización de las empresas, y que no son noticia en los medios de comunicación, donde aparecen tan solo los intereses del capital trasnacional”37, afirma el primer mandatario.

Bolivia

El presidente boliviano, Evo Morales, se enfocó en un discurso anti-imperialista, señalando –en el periodo preelectoral- que independientemente de quién gobernara (demócratas o republicanos), la política de EE.UU. hacia América Latina no iba a cambiar, en sus palabras: “Estados Unidos tiene una sola política, la intervención”38. La respuesta del primer mandatario boliviano se remite a una historia de fuertes tensiones con los gobiernos norteamericanos.

La crisis más reciente produjo la expulsión del embajador estadounidense Philip Goldberg, durante el Gobierno de George W. Bush. Ello debido a que en 2008 el enviado norteamericano habría apoyado y se habría reunido con Rubén Costas a fin de afianzar y apoyar los planes separatistas de los estados orientales, una reunión que fue considerada la prueba de un nuevo intento de desestabilización del país, aupado desde los Estados Unidos de América.

Sin embargo, a enero de 2017 el mandatario expresó poco antes de que Trump asumiera su cargo la necesidad de reestablecer relaciones, renovando el intercambio de embajadores, pero siendo enfático en la necesidad de respeto de la soberanía nacional39.

No obstante, desde la crisis desatada en América Latina por la política migratoria en la que avanzaría el nuevo Gobierno norteamericano, Evo Morales se ha convertido en un liderazgo que denuncia sin tapujos las decisiones “racistas” del líder republicano. En este sentido, sus intervenciones han dado una luz sobre las contradicciones del gobernador de extrema derecha: “Al norte hacen muros para latinos, no frenan ni las bases militares en el mundo. Qué injusticia el racismo y fascismo”, denunciaba en su cuenta de Twitter40.

Aprovechando esta situación de inconformismo en la región, el mandatario Morales también ha denunciado a los liderazgos de la derecha regional que aplican políticas similares a las del líder republicano, como es el caso del Gobierno argentino que endureció las políticas migratorias recientemente. Frente a la decisión de Macri, Morales hace un llamado a la unidad a los líderes latinoamericanos sentenciando: “ Hermanos presidentes latinoamericanos: seamos Patria Grande, no sigamos políticas migratorias del norte. Juntos por nuestra soberanía y dignidad ”41. En este sentido el presidente llama la atención sobre el fortalecimiento de los acuerdos multilaterales regionales, pide refuerzo en CELAC e invita al líder mexicano, Enrique Peña Nieto, a mirar hacia al sur en el marco de la crisis que está teniendo lugar por las decisiones en torno a la frontera binacional42.

Venezuela

En la línea con el posicionamiento marcado por el presidente de Bolivia, el primer mandatario de Venezuela señaló desde octubre de 2016 que ninguna de las dos candidaturas, ni la de Hillary, ni la de Trump, venían con buenos intereses para el país43. El mandatario venezolano, quien se decantaba por Bernie Sanders, durante las primarias del partido demócrata, quiso inicialmente alejarse del debate internacional en torno a la elección de Trump.

Tras el ascenso de Trump a la Casa Blanca, el presidente Nicolás Maduro decidió defender un discurso de respeto mutuo, apuntando a una relación de equidad entre los dos países: “Quiero unas relaciones de respeto, de altura y de cooperación con el Gobierno de EE.UU., ojalá que este siglo XXI vea más temprano que tarde nacer la cooperación entre EE.UU. y nuestra América”44, manifestó el jefe de Estado.

El presidente venezolano, quien considera que las relaciones con la administración Obama fueron una prolongación de la política internacional de la era Bush, señaló que las relaciones de EE.UU. con Venezuela sólo podrían mejorar45. Esta afirmación fue, sin embargo, tomada como una declaración de intenciones exagerada por la prensa internacional la cual estableció nexos entre los liderazgos de Maduro y Trump.

No obstante, con los recientes hechos asociados a la política migratoria, se enfatizan las distancias del presidente venezolano con la administración Trump. En línea combativa, Maduro rechaza las políticas recientemente adoptadas por el Gobierno y, ante las declaraciones del presidente norteamericano, Maduro expresó su rechazo46. De esta manera, el presidente Maduro, que hasta ahora había mantenido cierta distancia (e incluso optimismo, que no identificación) con el nuevo liderazgo de la Casa Blanca, comienza a forjar un claro discurso contra la nueva administración norteamericana.

Puerto Rico

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, quien asumió su cargo el 1 de enero de este año enfrenta una situación compleja respecto de su principal promesa de campaña: la anexión de la isla a EE.UU. “Ustedes saben que yo había apoyado a Hillary Clinton para la presidencia, pero lo cierto es que yo estoy aquí para trabajar, y en la política pasan imprevistos y uno tiene que trabajar con ellos”47.

El mandatario calificó como “inesperado” el triunfo del magnate en las elecciones y confió en que este, apoye el cambio de estatus en la isla. “La plataforma republicana es muy clara en cuanto al estatus de Puerto Rico y favorecerá un acta de admisión para la isla si así el pueblo lo decidiera”48, opinó. Roselló confía en que el programa de Trump contemple en su agenda de gobierno, entre otras cosas, la inclusión y validación de la transición de Puerto Rico. Sus expectativas se sustentan en las declaraciones del entonces precandidato republicano quien en marzo del pasado año aseveró que los puertorriqueños deberían tener la posibilidad de elegir su propio estatus político, comprometiéndose además a respetar la voluntad del pueblo, aun si este reclamara la anexión, en caso de resultar electo presidente estadounidense.

Conclusión

Trump construye una agenda local que posee efectos internacionales. Su llegada a la Casa Blanca puede acelerar o potenciar procesos políticos que ya están en marcha, como aquellos que se desarrollan en Europa (Brexit, ultraderechas, etc.) o puede reconfigurar coaliciones contra algunas de sus políticas, como lo hizo la Union Europea indicando que Trump se ha vuelto una amenaza49. “Patear el tablero”, como estrategia de consolidación de la “vuelta del orden” en el Estados Unidos, abre muchas posibilidades al resto de los gobiernos latinoamericanos, europeos o de otras regiones. Las derechas “amigas de la globalización” tendrán que explorar una alianza con China y otros países asiáticos o recalibrar de manera individual o regional su relación con los EE.UU.. El MERCOSUR está obligado a pensar la “Agenda Trump”, al igual que la Unión Europea, a la cual se añade una mayor tensión a partir del vínculo entre los presidentes norteamericano y ruso.

El mundo y las derechas están obligados a recalibrar y a ensayar nuevos cursos de acción posible, tanto económicos, políticos, como regionales. Hoy todos los gobiernos han encendido el GPS, uno que hace mucho que no usaban, y que ahora será de vital utilidad para orientarse.

Notas:



3  Wasp: americanismo que designa a las personas de origen anglosajón y religión protestante.