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sábado, 11 de abril de 2020

A contracorriente, trabajan defensoras de migrantes para reconstruir tejido social

Cimacnoticias

Por Angélica Jocelyn Soto Espinosa 

Los éxodos migrantes (en los que vienen miles de mujeres y sus familias) están dejando impactos psicosociales en las comunidades de origen, donde las defensoras de los Derechos Humanos (DH), especialmente indígenas, trabajan a contracorriente para reconstruir el tejido social y mejorar las condiciones de vida de las familias para que migrar no sea su única alternativa.Reunidas en el IX Encuentro de la Red Mujer, Salud y Migración, que tuvo lugar en Chiapas el pasado 5 y 6 de marzo, defensoras de los DH provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala coincidieron en que son ellas, y no los acuerdos políticos comerciales recientes firmados entre Estados Unidos, México y Centroamérica, quienes se hacen cargo de los impactos que deja la migración y la deportación masiva de personas a los países de origen. 

La migración desde Centroamérica 

  • Guatemala

CIMACFoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa

La coordinadora del Programa de Mujeres de Asociación Pop No’J, en Guatemala, (dedicada a la defensa y promoción de los derechos, especialmente de la población maya) Yolanda Hernández, explicó en entrevista con Cimacnoticias que como país vecino, la migración de su país a México es histórica porque en la separación territorial se dividió a familias enteras. 

Si bien entre Guatemala y México existe una tradición migratoria importante por las visitas familiares, intercambio de productos o la espiritualidad, actualmente muchas personas abandonan sus comunidades por la alta demanda en México de mano de obra guatemalteca para el corte de café y caña en los campos, explicó la defensora. 

Las personas aceptan venir a trabajar a México, incluso en condiciones precarias, porque son empujadas por las grandes brechas de desigualdad, la pobreza y la ausencia de tierras para el trabajo campesino en Guatemala. De acuerdo con el informe “Entre el cielo y el suelo”, de Oxfam internacional, existe una enorme desigualdad en Guatemala, por ejemplo, la desnutrición crónica es 60 veces mayor en algunas escuelas primarias indígenas rurales que en las capitalinas mestizas, el analfabetismo es 3 veces más frecuente en mujeres indígenas que en hombres no indígenas y que las mujeres realizan 5 veces más tareas domésticas y de cuidado que los hombres.

En el caso específico de las mujeres, quienes migran ahora —detalló Hernández— son generalmente madres solteras o jóvenes que tienen la carga de sostener a la familia y, en otros casos, son jóvenes rechazadas por sus comunidades como consecuencia de la misoginia y el machismo. 

Esto impacta en el liderazgo comunitario de los pueblos indígenas en la región, explicó la defensora, pues en el tránsito las migrantes sufren muchos atropellos porque son monolingües o tienen que despojarse de su vestimenta maya para no ser identificadas por las autoridades migratorias. 

El endurecimiento de las políticas migratorias actuales en la frontera sur de México y EU ha hecho que en los meses recientes decenas de migrantes guatemaltecas sean deportadas desde México a sus comunidades de origen. En 2019, 15 mil 332 guatemaltecas fueron detenidas en Estaciones Migratorias, de acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, y según el consulado de Guatemaltecas en Comitán, Chiapas, al menos 9 mil 250 mujeres, adolescentes y niñas fueron deportadas.  Las deportaciones traen consigo un impacto psicosocial del que las mujeres no quieren hablar pero cuya sanación asumen las organizaciones civiles, reconoció Hernández. 

“Es muy fuerte muy doloroso cuando son deportadas, porque muchas de ellas empeñan o prestan la escritura de sus padres para pagar a los coyotes, o hacen otros préstamos, lo cual se atormenta cuando las regresan porque ya no tienen cómo pagar”, explicó. De acuerdo con la defensora, la deportación se vive con miedo y vergüenza. “Las compañeras que son retornadas o deportadas se esconden, no salen a la calle, pero se enferman, hay muchas carencias de enfermedades con las mujeres”. Muchas migrantes además son víctimas de delito durante su tránsito. “La mayoría se esconde, no salen a la luz pública, se sienten derrotadas. El problema es la carencia de atención psicosocial, porque pasan una agonía porque no cuentan lo que les pasa”. 

La asociación en la que Yolanda Hernández colabora como coordinadora del programa de mujeres, acompaña a la población migrante con atención a la salud física y emocional, educación formal e informal, asesoría legal, participación organizativa y búsqueda de alternativas económicas.  De junio 2016 a diciembre 2019, Pop No’j acompañó en la reunificación y reintegración comunitaria a 197 niñas, niños y adolescentes migrantes retornados, en su mayoría indígenas del departamento de Huehuetenango, que regresan de Estado Unidos y México. 

Esta organización también promueve los derechos de la población maya frente a la desigualdad social, capacita a jóvenes para la participación ciudadana y emprendimiento económico y trabaja con las mujeres en la prevención de la violencia sexual. En el caso de las mujeres deportadas, muchas de ellas son apoyadas por “comadronas” o ancianas, y por profesionales, quienes las acompañan en sus procesos de sanación física y mental. 

Lejos de que el gobierno guatemalteco brinde recursos para fortalecer el trabajo de las organizaciones civiles, desde inicio del 2020 se discute en el congreso de ese país una norma conocida como “Ley de ONG” que plantea mayor fiscalización y control contra la sociedad civil organizada. 

  • Honduras

CIMACFoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa

Carmen Isabel Álvarez, de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), explicó a Cimacnoticias que en su caso la defensa del territorio ancestral garífuna ha sido clave para la reconstrucción de las comunidades tras los desplazamientos y deportaciones masivas,

De acuerdo con la defensora, en Honduras la violencia y la falta de empleo son los principales detonantes de la migración, ya que si no se pertenece al partido en el poder o es mayor de 35 años, las posibilidades de colocarse en un empleo son limitadas. A esto se suma un problema creciente de extorsión por parte del narcotráfico. 

En específico, en 2018 y 2019 las poblaciones ancestrales garífunas experimentaron una migración masiva de mujeres y sus familias. Cada lunes, al menos 15 mujeres abandonaban la comunidad garífuna de Trujillo, narró Álvarez, lo cual dejó huella en escuelas vacías y en los centros de salud, donde sobraban cada día decenas de vacunas para niñas y niños.  

En esas comunidades, las mujeres enfrentan el feminicidio, pues en 2019 al menos seis mujeres garífunas (dos defensoras) fueron asesinadas en Honduras. A esto se suma que las defensoras de los territorios son perseguidas y criminalizadas por los gobiernos, quienes presuntamente están aliados con organismos internacionales para el extractivismo y Zonas de Desarrollo (como las Zonas Económicas Especiales en México). En esa región de Honduras, un 3 de marzo de hace cuatro años asesinaron a la defensora indígena Bertha Cáceres, que era compañera de trabajo de la OFRANEH.

Este 2020, dada el amplio número de deportaciones en 2019, las mujeres hondureñas se han abstenido de migrar, aunque todavía hay en México mujeres de Trujillo y otras comunidades hondureñas en espera de Refugio en México, dijo la defensora.

De acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, en enero de 2020, al menos mil 336 mujeres hondureñas permanecían detenidas en Estaciones Migratorias en espera de deportación o inicio de trámite migratorio. “Las mujeres deportadas regresan sin nada porque lo venden todo para pagar a coyotes, pero nosotras tenemos una comunidad que se llama Vallecito, que no fue tan fácil de recuperar porque tuvimos que enfrentarnos con narcos, policías”, explicó Álvarez. 

En Vallecito, las comunidades garífunas formaron campamentos en un espacio de mil 500 hectáreas. Ahí alojan a las personas deportadas que no tienen dónde ir.  “Nosotros trabajamos la tierra, en la siembra del coco, la yuca. Entonces le damos alojamiento (a las familias deportadas), les hacemos una casita y ahí se va a vivir con su familia, la organización les da algo para su sostén. Se abrió un colegio para los niños”, explicó la defensora.

La organización comunitaria enfrenta retos para la reintegración de la población deportada, especialmente la que estuvo mucho tiempo en Estados Unidos o fue retornada por mal comportamiento. A través de la educación popular les impulsan para que, con el tiempo, también participen en la defensa de la tierra y el territorio. 

  • El Salvador


Por su parte, Martha Rivas, integrante de la Asociación de Desarrollo Económico y Social (ADES Santa Marta), explicó que actualmente su organización (que es histórica porque se formó para la reconstrucción de comunidades refugiadas tras la Guerra Civil de los años 90) trabaja en la prevención de las migraciones, sobre todo de personas jóvenes y mujeres. 

Rivas detalló que la migración en El Salvador responde a una escalada de violencia social, relacionada con pandillas y narcotráfico. Según documentó la organización internacional Human Rights Watch hay cerca de 60 mil miembros de maras en al menos 247 de los 262 municipios del país. Controlan los límites de sus territorios y extorsionan y obtienen información sobre residentes y personas que circulan en esas zonas, sobre todo en el transporte público, escuelas y mercados; y, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en 2017 El Salvador encabezó la lista de países con mayor tasa de femicidio/ feminicidio en la región con 10.2 crímenes por cada 100 mil mujeres. 

A esto se le suman las desigualdades económicas en el país provocadas por nuevos proyectos de reconfiguración social y una sensación de “desesperanza”, luego de que a 12 años de dejar la dictadura no se han materializado los ideales de la lucha, explicó la defensora. 

De acuerdo con Rivas, el Estado salvadoreño no está haciendo nada por contrarrestar toda la violencia que se ejerce desde las mafias, impulsadas por intereses económicos y políticos, en las comunidades, la cual se expresa en violencia sexual por parte de pandilleros contra niñas, embarazos adolescentes y suicidios provocados por la violencia social y el contexto de inestabilidad y ruptura. 

En los últimos 20 años, El Salvador se se ha vuelto un país muy dependiente de la migración y de las remesas de los EU; a esto se suma que muchas mujeres migran porque sus parejas también se fueron y, como parte de la violencia en los hogares, deciden migrar con o sin hijos para intentar sostener una relación de familia.

“Todo eso está generando que las mujeres deciden desplazarse incluso al interior del país para generar mejores condiciones para vivir —-observó la defensora— y el derecho a migrar es un derecho libre que ningún país, ninguna política exterior, debería de impedir, ya que siempre habrán territorios, países, que te generen mejor condiciones que otros. En ese sentido, debería de ser una libertad única de las mujeres decidir migrar o no migrar”. 

Sin embargo, las implicaciones y acciones de los actuales acuerdos binacionales (como un acuerdo que se firmó el pasado junio de 2019 para que México aporte 100 millones de dólares a El Salvador para activar programas sociales que frenen la migración) no se han transparentado y no garantizan libertades ni mejores condiciones de vida para las salvadoreñas, de acuerdo con Rivas. 

“Cualquier acuerdo que se tome hacia afuera de el gobierno, y en este caso con el nuevo presidente de El Salvador, es una postura de sumisión con el gobierno estadounidense porque no reconoce la situación de dependencia con EU. Cualquier acuerdo binacional sin duda pone en riesgo la integridad de las personas que deciden migrar porque ya no está viendo a las personas con sentido humano. Nosotros no necesitamos regalías, necesitamos acuerdos comerciales que permitan traer de vuelta a esta gente que se fue y acá generar las condiciones laborales para que no tengan que irse, pero ese es un discurso que no es tan fácil de materializar”, explicó la defensora.

Contrario a lo que se esperaría con estos recursos, en El Salvador la gente tiene menos posibilidades de acceso a derechos, luego de que el gobierno entrante restó presupuesto a la educación, salud y quitó facultades a la Secretaría de la Mujer al integrarla al nuevo Ministerio de Desarrollo Local. Esto ha traído como consecuencia que la población salvadoreña viva en una situación de incertidumbre sobre qué va a pasar en el día a día, lo que las ha impulsado a emigrar de manera masiva. 

En respuesta, ADES continúa con su trabajo de reconstrucción de la vida basado en la organización comunitaria de base y la educación popular, mismo con el que ha hecho por la defensa del agua y frente a los despojos de los territorios para el extractivismo por parte de empresas canadienses. 

De acuerdo con Rivas, las mujeres han mantenido un liderazgo protagónico en este proceso de reconstrucción social pues son ellas (principalmente las adultas mayores) quienes acompañan los procesos de salud mental y salud comunitaria, trabajan para entender los impactos de violencia que la guerra generó y atienden una serie de problemas psicosociales que se siguen viviendo en el país. 

jueves, 8 de noviembre de 2018

Trump anunció sanciones a Honduras, Guatemala y El Salvador



Imagen: Johan Ordoñez/AFP

La caravana de migrantes centroamericanos que camina rumbo a Estados Unidos continúa su marcha atravesando México. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que su gobierno comenzará a recortar la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador por no haber, según dijo, impedido la salida de los migrantes.

"Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese de manera ilegal a Estados Unidos. Comenzaremos ahora a recortar, o reducir sustancialmente, la enorme ayuda extranjera que rutinariamente les damos", afirmó Trump en su cuenta de Twitter. Según los últimos datos oficiales del Departamento de Estado, en el año fiscal 2018, Washington entregó 84 millones de dólares en asistencia extranjera a Guatemala, 58 millones a Honduras y otros 51 a El Salvador.

El mandatario cargó también contra las autoridades de México por ser incapaces de detener a la caravana. "Tristemente, parece que la policía y el Ejército de México no son capaces de detener la caravana que avanza hacia la frontera sur de los Estados Unidos", tuiteó el mandatario. Además, calificó la situación de emergencia nacional. "Criminales y desconocidos de Medio Oriente están mezclados (en la caravana). Ya alerté a la patrulla fronteriza y a las fuerzas armadas que esto es una emergencia nacional. ¡Tenemos que cambiar las leyes!", aseguró Trump. Las emergencias nacionales son situaciones declaradas, por lo general, por un lapso corto de tiempo, durante el cual se desbloquean fondos para afrontarlas. De momento, la Casa Blanca no ha informado que el Presidente haya firmado una declaración de emergencia y no está claro qué significaría en este caso.

Trump aprovechó la ocasión también para atacar a la oposición demócrata, en el marco de la campaña electoral de cara a los comicios legislativos del próximo 6 de noviembre. "¡Cada vez que vean la caravana, o a gente viniendo ilegalmente, o intentando venir a nuestro país ilegalmente, piensen y culpen a los demócratas por no darnos los votos para cambiar nuestras patéticas leyes migratorias! ¡Recuerden las elecciones de medio mandato!", subrayó el magnate en Twitter.

El domingo por la noche, el secretario de Estado, Mike Pompeo, por su parte, había advertido en un comunicado que "Estados Unidos sigue de cerca la caravana de migrantes". Además, aseguró que muchos de ellos, en su peligroso viaje, estaban violando la soberanía de los países que atravesaban. "Como el presidente Trump ha declarado, de conformidad con la ley de Estados Unidos, no permitiremos que los inmigrantes ilegales ingresen o permanezcan en Estados Unidos", aseveró.

La caravana partió de Honduras el 13 de octubre con alrededor de 1000 integrantes, pero durante el camino se les sumaron muchos más, entre ellos, guatemaltecos y salvadoreños. "La caravana comprende a 7233 personas, muchas de las cuales tienen la intención de continuar su marcha hacia el Norte", informó el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Aziz Haq, citando una estimación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El vocero, además, subrayó la necesidad de que los migrantes sean tratados con respeto y dignidad. Haq sostuvo que la OIM y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados se estaban movilizando para ayudarlos. "Durante el fin de semana, el secretario general (Antonio Guterres) habló con varios líderes sobre la situación de los migrantes centroamericanos y subrayó la necesidad de que trabajen con la OIM y la ACNUR", aseguró, sin especificar la identidad de los dirigentes en cuestión.

El contingente llegó este domingo a la ciudad mexicana de Tapachula, en el estado sureño de Chiapas, tras recorrer 40 kilómetros desde Ciudad Hidalgo, en la frontera con Guatemala. Hoy completarían el recorrido hasta la ciudad de Huixtla, a 45 kilómetros.Hasta el momento, más de 1000 caminantes han solicitado refugio en México, aceptando la exhortación de las autoridades a regularizar su estatus. Sin embargo, el trámite de asilo puede tardar hasta tres meses, por lo cual la mayoría optó por ingresar a México de forma ilegal.

"No somos criminales, Donald Trump. No somos terroristas", dijo ante la prensa el hondureño Denys Omar Contreras, uno de los portavoces de la caravana. "Las únicas armas que traemos son las ganas de salir adelante y de proteger nuestras vidas", agregó.

Reunidos en la plaza central Miguel Hidalgo, en Tapachula, los migrantes lanzaron arengas antes de empezar a organizarse para reanudar su recorrido bajo una temperatura de 34 grados. "¡Somos migrantes, no somos criminales! ¡Somos trabajadores internacionales!", gritaron. "¡Manchada de rojo está la frontera, porque ahí se mata a la clase obrera!", fue otro de los gritos que lanzaron.

"Me arriesgo porque en este país no se hace nada, no hay trabajo y si uno lo halla es poco el sueldo, solo para los gastos", manifestó Joselin Castellanos, quien abandonó Honduras junto con sus tres pequeños hijos rumbo a Guatemala, para unirse después a la caravana en la frontera con México.

"Se debe ser muy insensible para no observar que esta gente está decidida a todo, porque no tiene nada que perder", declaró Nelson Ávila, político, economista y precandidato presidencial por el partido de izquierda Libertad y Refundación. En sus palabras, Honduras es la nación más pobre de toda América latina y el Caribe y, además, la nación con más desigualdad, porque pocas familias controlan la riqueza mientras que buena parte de los nueve millones de habitantes vive en la pobreza extrema.

En una encuesta llevada a cabo en diciembre de 2017, el Instituto Nacional de Estadística, especificó que el 64,3 por ciento de la población de Honduras vive en la pobreza y el 40,7 por ciento en la extrema pobreza. Además, el 20 por ciento de la población vive con menos de un dólar al día.

Aparte de la precariedad económica, Honduras sigue siendo uno de los países con mayor índice de criminalidad. El Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández, cuestionado por la oposición, ha invertido miles de millones de dólares para combatir la delincuencia, pero los asesinatos no cesan. El crimen organizado, los narcotraficantes y las pandillas (las maras) generan la mayor cantidad de muertes en ese país.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Trump anunció sanciones a Honduras, Guatemala y El Salvador



Imagen: Johan Ordoñez/AFP

La caravana de migrantes centroamericanos que camina rumbo a Estados Unidos continúa su marcha atravesando México. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que su gobierno comenzará a recortar la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador por no haber, según dijo, impedido la salida de los migrantes.

"Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese de manera ilegal a Estados Unidos. Comenzaremos ahora a recortar, o reducir sustancialmente, la enorme ayuda extranjera que rutinariamente les damos", afirmó Trump en su cuenta de Twitter. Según los últimos datos oficiales del Departamento de Estado, en el año fiscal 2018, Washington entregó 84 millones de dólares en asistencia extranjera a Guatemala, 58 millones a Honduras y otros 51 a El Salvador.

El mandatario cargó también contra las autoridades de México por ser incapaces de detener a la caravana. "Tristemente, parece que la policía y el Ejército de México no son capaces de detener la caravana que avanza hacia la frontera sur de los Estados Unidos", tuiteó el mandatario. Además, calificó la situación de emergencia nacional. "Criminales y desconocidos de Medio Oriente están mezclados (en la caravana). Ya alerté a la patrulla fronteriza y a las fuerzas armadas que esto es una emergencia nacional. ¡Tenemos que cambiar las leyes!", aseguró Trump. Las emergencias nacionales son situaciones declaradas, por lo general, por un lapso corto de tiempo, durante el cual se desbloquean fondos para afrontarlas. De momento, la Casa Blanca no ha informado que el Presidente haya firmado una declaración de emergencia y no está claro qué significaría en este caso.

Trump aprovechó la ocasión también para atacar a la oposición demócrata, en el marco de la campaña electoral de cara a los comicios legislativos del próximo 6 de noviembre. "¡Cada vez que vean la caravana, o a gente viniendo ilegalmente, o intentando venir a nuestro país ilegalmente, piensen y culpen a los demócratas por no darnos los votos para cambiar nuestras patéticas leyes migratorias! ¡Recuerden las elecciones de medio mandato!", subrayó el magnate en Twitter.

El domingo por la noche, el secretario de Estado, Mike Pompeo, por su parte, había advertido en un comunicado que "Estados Unidos sigue de cerca la caravana de migrantes". Además, aseguró que muchos de ellos, en su peligroso viaje, estaban violando la soberanía de los países que atravesaban. "Como el presidente Trump ha declarado, de conformidad con la ley de Estados Unidos, no permitiremos que los inmigrantes ilegales ingresen o permanezcan en Estados Unidos", aseveró.

La caravana partió de Honduras el 13 de octubre con alrededor de 1000 integrantes, pero durante el camino se les sumaron muchos más, entre ellos, guatemaltecos y salvadoreños. "La caravana comprende a 7233 personas, muchas de las cuales tienen la intención de continuar su marcha hacia el Norte", informó el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Aziz Haq, citando una estimación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El vocero, además, subrayó la necesidad de que los migrantes sean tratados con respeto y dignidad. Haq sostuvo que la OIM y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados se estaban movilizando para ayudarlos. "Durante el fin de semana, el secretario general (Antonio Guterres) habló con varios líderes sobre la situación de los migrantes centroamericanos y subrayó la necesidad de que trabajen con la OIM y la ACNUR", aseguró, sin especificar la identidad de los dirigentes en cuestión.

El contingente llegó este domingo a la ciudad mexicana de Tapachula, en el estado sureño de Chiapas, tras recorrer 40 kilómetros desde Ciudad Hidalgo, en la frontera con Guatemala. Hoy completarían el recorrido hasta la ciudad de Huixtla, a 45 kilómetros.Hasta el momento, más de 1000 caminantes han solicitado refugio en México, aceptando la exhortación de las autoridades a regularizar su estatus. Sin embargo, el trámite de asilo puede tardar hasta tres meses, por lo cual la mayoría optó por ingresar a México de forma ilegal.

"No somos criminales, Donald Trump. No somos terroristas", dijo ante la prensa el hondureño Denys Omar Contreras, uno de los portavoces de la caravana. "Las únicas armas que traemos son las ganas de salir adelante y de proteger nuestras vidas", agregó.

Reunidos en la plaza central Miguel Hidalgo, en Tapachula, los migrantes lanzaron arengas antes de empezar a organizarse para reanudar su recorrido bajo una temperatura de 34 grados. "¡Somos migrantes, no somos criminales! ¡Somos trabajadores internacionales!", gritaron. "¡Manchada de rojo está la frontera, porque ahí se mata a la clase obrera!", fue otro de los gritos que lanzaron.

"Me arriesgo porque en este país no se hace nada, no hay trabajo y si uno lo halla es poco el sueldo, solo para los gastos", manifestó Joselin Castellanos, quien abandonó Honduras junto con sus tres pequeños hijos rumbo a Guatemala, para unirse después a la caravana en la frontera con México.

"Se debe ser muy insensible para no observar que esta gente está decidida a todo, porque no tiene nada que perder", declaró Nelson Ávila, político, economista y precandidato presidencial por el partido de izquierda Libertad y Refundación. En sus palabras, Honduras es la nación más pobre de toda América latina y el Caribe y, además, la nación con más desigualdad, porque pocas familias controlan la riqueza mientras que buena parte de los nueve millones de habitantes vive en la pobreza extrema.

En una encuesta llevada a cabo en diciembre de 2017, el Instituto Nacional de Estadística, especificó que el 64,3 por ciento de la población de Honduras vive en la pobreza y el 40,7 por ciento en la extrema pobreza. Además, el 20 por ciento de la población vive con menos de un dólar al día.

Aparte de la precariedad económica, Honduras sigue siendo uno de los países con mayor índice de criminalidad. El Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández, cuestionado por la oposición, ha invertido miles de millones de dólares para combatir la delincuencia, pero los asesinatos no cesan. El crimen organizado, los narcotraficantes y las pandillas (las maras) generan la mayor cantidad de muertes en ese país.

miércoles, 3 de octubre de 2018

El eterno Poema de Amor de los salvadoreños


Rebelión

Por Mauricio R. Alfaro

En su búsqueda por fundirse con lo que creemos podríamos llamar el espíritu nacional, el poeta salvadoreño Roque Dalton creo su Poema de Amor. En él, el poeta sintetiza toda una realidad que reduce a los salvadoreños a vivir en un mundo aparte. Un mundo de tipo darwiniano que, cómo él escribió, hace de los salvadoreños: los hace lo todo, los come lo todo. Los primeros en sacar la cuchilla o que mueren cruzando la frontera o de fiebre amarilla en las selvas. En las que llenan los burdeles o que, en la lejanía, lloran borrachos cantando el himno nacional. Siendo a esos salvadoreños que Roque Dalton, en el momento culminante de su poema, les llama: «los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos».
Roque Dalton, con su poema, refleja (denuncia) entonces toda una realidad erigida en sistema dominante; bajo el control, casi total, de una alianza política-económica ampliamente codiciosa, arribista, rapaz. Peculiaridad que la lleva hasta el extremo de manipular, de podrir, con el fin de lograr sus objetivos de enriquecimiento rápido, toda ley, toda institución. Y que, por el hecho mismo, es esa alianza política-económica la que, como seres desechables, arroja a los pobres del país a una especie de limbo social; en donde, para ellos, el existir se convierte en el más grande problema de la vida misma.

Es entonces esa realidad social (prácticamente organizada para destruir, para pervertir toda forma de humanismo), que Roque Dalton sitúa en el centro de su reflexión creadora. Pero él, no se queda en el lamento sentimental del poeta. Al contrario, diríamos, que fue ella (la realidad) la que le llevo a mutar su poesía en acción revolucionaria. Y con ambas en su poder intentar, como él escribiera: que del pus naciera la flor. Flor añorada que desde el exilio le hacía escribir, en otro de sus poemas: volveré con mi ojo de lince, con mis purgantes, con mis botellas de aguarrás, para sanear, para lavar de tantas inmundicias a ese país. Para hacer después de él, un país nuevecito. ¡Ahí, donde se cura el jiote!

Diríamos pues que en la persona de Roque Dalton y su obra (no solo poética sino que también histórica, política y sociológica) se puede seguir casi paso a paso, las contradicciones de un sistema elitista dominante que, en su momento, saltarían por los aires para darle vida, forma a una de las guerras civiles más sangrientas de la historia de la América latina.

Y pasando ya de lo particular a lo general, diríamos entonces que Roque Dalton perteneció a toda una generación de intelectuales salvadoreños que, en sus análisis, ponían en el centro de sus polémicas, reflexionar sobre las causas que, desde siempre, han hecho de El Salvador, un país inviable para sus mayorías. Es claro que la crítica contenía en sí las propuestas que, según esos intelectuales, sacarían a El Salvador de su estado de perpetua agonía.

Destacamos que, con el correr del tiempo, la idea que hegemonizaría en la política nacional de inspiración popular sería la del cambio estructural-revolucionario; visto como el camino a seguir para resolver, de manera real y permanente, los problemas más acuciantes de la nación. Acto histórico en donde «los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos» serían los grandes hacedores del nuevo proyecto político nacional; con el cual, ellos esperaban ponerle fin a la barbarie oligárquica para después, era la creencia, reconstruir un país en donde sus necesidades, sus anhelos pasarían a ser parte esencial de la nueva agenda política nacional.

Pero sucedió que el conflicto socio-político que, en sus comienzos tenía aspiraciones puramente reformistas, se radicaliza. Y, con ello, una implacable e interminable guerra civil atraviesa al país entero. Pero es de destacar que, a pesar de todo el terror organizado desde el Estado hecho de guerra sucia, de guerra psicológica, de estrategias militares de tierra arrasada, la resistencia de los campesinos, de los obreros, de los estudiantes y otros sectores populares no cedía. Al contrario diríamos que, a más represión, a más brutalidad militar, la resistencia popular, utilizando la acción directa como método de lucha principal, se volvía cada vez más desafiante más radical.

Lo que en otros términos significa, que fue la resistencia-determinación popular la que, en primer momento, desarmó políticamente a la alianza oligárquica-militar. Para, en un segundo momento, esa resistencia popular mutada ya en un pueblo en armas, sentar en la meza de negociaciones a una de las dictaduras más malvadas, más carniceras de la América latina.

Ante esa larga secuencia de dolor, destrucción y muerte en donde los unos luchaban por conservar sus atávicos privilegios mientras que los otros luchaban por hacer de El Salvador un país más humano más equitativo nos preguntamos: ¿Después de todo ese esfuerzo colectivo hecho de muertos en combate, de desaparecidos por los escuadrones de la muerte, de heridos y mutilados de guerra, de torturados y exiliados que, en su conjunto, se cuentan en centenas de miles, qué es lo que realmente cambio en ese país? Y la respuesta más idónea, viendo el desarrollo de las cosas desde una perspectiva popular, parece ser que nada realmente cambio. Y prueba de ello es que, El Salvador, sin transición alguna, pasó de la guerra civil a la guerra social(1).

Por sus altos niveles de pobreza y violencia, El Salvador de ayer y de ahora continúa siendo entonces el descrito por Roque Dalton en su Poema de Amor. Pero entre El Salvador de ayer y el de hoy existe una diferencia abismal. Puesto que para Roque Dalton (que su vida de militante revolucionario fue dedicada a expandir la fe, la confianza en la revolución) todo indica que para él, los las salvadoreños (ñas) como proletarios, con la revolución, solo perdían sus cadenas.

Roque Dalton le cantaba, luchaba entonces por esa esperanza, por ese nuevo amanecer. E igualmente en El Salvador muchos y muchas inspirados en ese ideal vieron sintieron el motivo suficiente para consagrarse a una causa noble. Por la cual valía la pena vivir de pie pero nunca (y en ello, se iba la vida misma) de rodillas.

Ese sería El Salvador de inspiración popular de ayer que, como planteado, no tiene nada, absolutamente nada que ver con El Salvador de hoy. En dónde después de una larga y sangrienta guerra civil, la paz y la democracia pactadas por la ARENA y el FMLN en 1992 no contenían otra cosa que los gérmenes de una nueva matanza; que hace de El Salvador, según las estadísticas, uno de los países más violentos del mundo.

Pero más allá de ese nuevo caos, nosotros no perdemos de vista que, algún día, los salvadoreños, viviendo su eterno Poema de Amor, recuperaran su memoria, su rebeldía histórica. Y que en esos momentos otros Roques deseosos de limpiar, de lavar a ese país de tantas inmundicias, aparecerán en el horizonte. Y con «los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos» recomenzaran a buscar otros molinos de viento, para continuar deshaciendo los entuertos hechos: A los hace lo todo, a los come lo todo de El Salvador.

Referencias


viernes, 16 de junio de 2017

EUA aprueba $72.7 millones para países del Triángulo Norte



Por Mario Beltrán

Foto: CAPRES

La embajadora estadounidense advirtió que existen 16 requisitos para ser parte del plan al cual fueron destinados los fondos y que todos, sin omitir ninguno, deben ser solventados
El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador reveló este viernes que el Gobierno de los Estados Unidos aprobó $72.7 millones de dólares destinados a financiar el Plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte en materia de desarrollo, prevención de violencia y migración ilegal, entre otros aspectos.

“El Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, expresa su agradecimiento y considera que esta decisión es una muestra clara de la apuesta de las autoridades estadounidenses por continuar apoyando de manera firme los esfuerzos por la prosperidad y seguridad en el Triángulo Norte y, conlleva además, la confianza y el reconocimiento a los avances de los tres países en el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el marco del Plan de la Alianza desde el año 2015”, expresa Cancillería por medio de un comunicado.


El monto aprobado supone un aumento presupuestario del 8%, pues pasó de $67.9 a $72.7 millones de dólares a ejecutarse en 2017. Los recursos están destinados directamente a proyectos de desarrollo. Y además, se espera la posibilidad de que la Iniciativa de Seguridad Regional en Centroamérica (CARSI, por sus siglas en inglés) añada $329.2 millones de dólares para la región para los mismos objetivos.

La embajadora de los Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, dijo ayer a medios locales que los países del Triángulo Norte deben cumplir 16 requisitos para ser parte del Plan Alianza para la Prosperidad y que todos, sin omitir ninguno, deben ser solventados.

Entre dichos requisitos se encuentra el combate a la corrupción y a la trata de personas, mejorar seguridad fronteriza, informar a ciudadanos sobre peligros de migración ilegal, entre otros puntos.


De acuerdo con Cancillería salvadoreña, complementando los ya aprobados en el 2016, estos nuevos recursos coadyuvarán a Guatemala, Honduras y El Salvador a seguir avanzado en la generación de oportunidades de desarrollo para sus ciudadanos y desincentivar con ello la migración irregular hacia los Estados Unidos. Además consolidan de esta manera al Plan de la Alianza como un programa multianual con alto potencial de incidencia en las naciones de origen de la población migrante.

martes, 11 de abril de 2017

El Salvador juzga a los militares de una de las mayores matanzas de su guerra civil


Forenses recuperan en 1992 los restos de al menos 50 niños asesinados en El Mozote AP

Tras 27 años de artimañas jurídicas y de denegación de justicia y verdad, el 29 y 30 de marzo pasado, los familiares de las víctimas, sobrevivientes y defensores de los derechos humanos en El Salvador lograron una victoria sin precedentes: sentar en el banquillo a quienes planificaron la masacre de El Mozote, en la que fueron asesinados más de mil campesinos indefensos.

El juicio busca encausar también a quienes implementaron “el terrorismo de Estado” durante la guerra civil (1980-1992), aseveró el abogado querellante de las víctimas David Morales.

La masacre que ejecutada entre el 10 y 12 de diciembre de 1981, se conoció gracias a dos diarios estadounidenses, The Washington Post y The New York Times, casi dos meses después de aquel año.

David Morales, ex-Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (del 2013 al 2016) y en la actualidad abogado de una asociación cívica, es uno de los querellantes en el proceso, en representación de las víctimas.

Los encausados podrían ser responsables también de masacres como la de El Calabozo y Río Sum pul, en las que fallecieron centenares de campesinos, considerados “suministradores logísticos de la guerrilla.

Por primera vez estos militares están sentados en el banquillo de los acusados escuchando los crímenes de lesa humanidad de los que se les acusa. Entre ellos están el exministro de Defensa, general Guillermo García; el exjefe del Estado Mayor, general Rafael Flores Lima y el exjefe del Batallón Atlacatl, coronel Natividad Cáceres, que fue el comandante que dirigió la operación. Todos ellos oficiales retirados.

Se les ha visto callados y nerviosos; no han emitido declaraciones porque sus propios abogados se lo han recomendado, pese al acoso de la prensa nacional e internacional.

Uno de los ausentes durante el juicio será el fallecido coronel Domingo Monterrosa, uno de los principales ejecutores de la masacre. Monterrosa murió en la guerra durante una trampa que la guerrilla le tendió en el norte de Morazán al creer que había capturado los equipos de Radio Venceremos, en octubre de 1984. Sin embargo, los equipos capturados llevaban explosivos que los guerrilleros hicieron estallar en pleno vuelo del helicóptero en el que se conducían Monterrosa y otros importantes oficiales.

“Esperamos que la Fuerza Armada actual, los mandos, y el propio gobierno de la exguerrillla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), cambien su posición y colabore proporcionando los archivos militares. Los altos mandos tienen una tesis de una supuesta destrucción de dichos archivos, pero eso en todo caso debería ser investigado por la Fiscalía, que la vemos actualmente con un rol más activo”, afirmó el abogado Morales, quien apunta que no sabe cuánto tiempo dará este proceso penal.

 La anulación de la Amnistía de 1983

Después de promulgada la Amnistía de 1993, tras la publicación del Informe de la Comisión de la Verdad auspiciada por Naciones Unidas (ONU) que reveló muchos de los horrores de la guerra, cometidos por guerrilleros y militares, se había congelado cualquier posibilidad de investigar y de hacer diligencias sobre la autoría de los participantes de la matanza de El Mozote.

Aquel acto de barbarie, fue comparada en su día por la prensa internacional como la que el ejército estadounidense cometió contra la rural de My Lai, en Vietnam. Sobe la masacre salvadoreña, los informes señalan que: Por “defectos” en la investigación, no se sabe la cifra exacta de asesinados, pero se estima que debió estar entre 347 y 504.

Morales, sin embargo sostiene que en El Mozote los soldados violaron niñas y mujeres; asesinaron embarazadas y a bebés con pocos años de vida hasta llegar aproximadamente a los 1.000 fallecidos.

En el informe de la Comisión de la Verdad, dirigido por el expresidente colombiano Belisario Betancourt, se narra, por ejemplo, que los menores de edad fueron asesinados y después conducidos sus cuerpos a una construcción detrás de la Iglesia que se conocía como convento. Se trató de borrar el crimen masivo de los infantes con lanzallamas.

“A raíz de la sentencia que anula la Amnistía General en 2016, se pudo reabrir el caso lo que ha permitido sentar en el banquillo a los militares que estaban al mando, así como los oficiales del batallón Atlacatl, que planificaron y llevaron a cabo la ejecución de civiles campesinos”, recalcó Morales.

La guerra civil salvadoreña dejó 75.000 muertos y 8.000 desaparecidos. Un millón más de salvadoreños se refugió en Estados Unidos y países vecinos. La Amnistía vigente hasta el año pasado impedía juzgar las atrocidades que cometieron guerrilleros y militares incluido el magnicidio del ahora beato Monseñor Oscar Romero, y los seis sacerdotes jesuitas en  1989. La previsión es que a partir de ahora, uno y otro bando en conflicto inicien una serie de reclamos en busca de la verdad.

jueves, 8 de septiembre de 2016

La Guerra de las 100 horas entre El Salvador y Honduras en 1969



Foto: Cortesía

El texto retrata la guerra de cien horas entre El Salvador y Honduras a partir de la reconstrucción de la crisis interestatal que condujo a ambos países al conflicto

“Una guerra breve y amarga: El conflicto El Salvador-Honduras de 1969”, es la nueva obra creada por el director nacional de investigaciones en Cultura y Arte, Carlos Pérez Pineda en colaboración con la Secretaria de la Cultura de la Presidencia (Secultura) y la Universidad Evangélica.

El texto retrata la guerra de cien horas entre El Salvador y Honduras a partir de la reconstrucción  de la crisis interestatal que condujo a ambos países al conflicto; la cual esta basada en fuentes documentales y orales de personas salvadoreñas y hondureñas que vivieron los acontecimientos militares, políticos, sociales y culturales en los dos países.

Silvia Elena Regalado, secretaria de Cultura, afirmó que la sociedad está atraída en conocer sus procesos y las historias del pasado “A una sociedad le interesa conocer los errores que se han cometido para proteger los procesos que han funcionado y enmendar los que no, conocer los aciertos. La historia se mueve entre el espanto y la ternura, cada acontecimiento puede tener el dolor de una herida pero también la luz de los aciertos”.

La obra se desenvuelve en un primer momento a través del análisis sobre el desarrollo de la crisis entre países lo cual  llevó  a la invasión militar salvadoreña; asimismo estudia la transformación de las sociedades en tiempo de paz en retaguardia militar y la construcción de la figura del enemigo.

“Esta guerra para El Salvador es un punto de ruptura que marca el final de una larga época de crecimiento económico, modernización, integración económica regional y apertura política restringida”, acotó el autor Carlos Pérez Pineda.

Esta es la primera ocasión que salvadoreños escriben con respecto al conflicto entre Honduras y El Salvador; anteriormente solo existía el escrito de Thomas P. Anderson en “La guerra de los desposeídos”.

Para el rector de la Universidad Evangélica, César Quinteros, este es un libro muy significativo tras el aporte historiográfico nacional y centroamericano.

“Tenemos puntos en común con Secultura en la formación de investigadores y en hacer estudios de la cultura e historia salvadoreña”, dijo Quinteros.

Los ejemplares de “Una guerra breve y amarga: El conflicto El Salvador-Honduras de 1969” están disponibles en  Universidad Evangélica, la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) y  Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA), Teatro Nacional de Santa Ana y Museo Regional de Occidente por un costo de trece dólares.

lunes, 20 de junio de 2016

Migrantes centroamericanos: Excluidos entre los marginados



Por Guillermo Castillo Ramírez *

“La gente del gobierno dice que los derechos humanos si se cumplen y que todos somos iguales, que nadie es más que otro. Pero, la verdad, no es así, nuestras vidas, las de los migrantes que salimos porque no hay de otra y todo está en contra nuestra, nuestras vidas valen menos, casi nada. Mire nada más cuantas muertes y agresiones aquí en la frontera, y no pasa nada. Nosotros no les interesamos, sólo nos ven como problemas y no como personas. Nos tratan como delincuentes sólo porque salimos a buscar una vida mejor”. Migrante centroamericano, diciembre, 2015.
“Los migrantes centroamericanos son una de las expresiones más dolorosas y agudas de la exclusión y la desigualdad, dentro de Estados y sociedades donde importa más el dinero y el poder que las vidas humanas”. Dedicado a la memoria de Manuel Antonio Ventura -salvadoreño muerto en Tapachula el 10 de mayo de 2016- y de los migrantes centroamericanos en tránsito por México que han perdido la vida en el arduo camino por buscar una vida digna. 
La migración, cadenas de exclusión e impunidad
La migración de centroamericanos en tránsito por México tiene varios lustros y desde hace más de una década tiene proporciones masivas y representa uno de los procesos regionales de exclusión y violencia contemporáneas más acentuados y graves en Latinoamérica. Es una migración que sobre todo concentra a hombres, mujeres y niños de Guatemala, El Salvador y Honduras, y que tiene diferentes causas relacionadas a la desigualdad y la marginación, los cuales van desde contextos de acentuación de la pobreza y la precariedad de las condiciones de vida relacionados a las reformas económicas estructurales aparejadas al neoliberalismo, hasta situaciones de violencia crónica ligada a grupos delictivos y pandillas –como los casos de Honduras y El Salvador-. Detrás de la migración se asoman Estados nacionales que no han podido garantizar derechos sociales a sus ciudadanos, así como la intervención política y económica del gobierno norteamericano y las multinacionales en la región desde finales del siglo XX a la fecha. Los migrantes, antes que individuos en la larga y peligrosa travesía a Estados Unidos (EU), fueron y son campesinos depauperados, jóvenes sin empleo en la ciudad, personas amenazadas y agredidas por delincuentes y pandillas, niños y adolescentes cuyos padres trabajan en EU.
La migración, en estos drásticos escenarios de adversidad, representa, más que sólo personas sin papeles en movilidad geográfica a través de las fronteras internacionales, los rostros de aquellos que no tienen un lugar digno, ni la esperanza de una mejor vida en el sitio donde viven y nacieron; para ellos la ilusión de un futuro distinto está en otro sitio, lejos de la permanente precariedad y zozobra. Más que individuos en situación migratoria irregular, los centroamericanos en tránsito son excluidos y olvidados, tanto en sus países de origen, como en los Estados nacionales de tránsito y destino.
En esta travesía por el sur de México repleta de adversidades y de agresores –grupos delictivos, pandillas, autoridades y miembros de las fuerzas de seguridad del Estado mexicano-, decenas de miles de migrantes han padecido diversas agresiones, muchos sufrieron lesiones permanentes y graves derivadas de los agravios y no pocos han perdido la vida. Los delitos que han sufrido los migrantes comprenden un amplio espectro, donde, si bien el robo y la extorsión son dos de los más comunes, también ocurren el abuso de autoridad, amenazas, abuso sexual, violaciones sexuales, asalto, cohecho, homicidios, intimidación, lesiones, privación ilegal de la libertad, secuestro soborno y tráfico de personas [1].
Narraciones de la indiferencia y la impunidad
Desde la entrada en vigor del Programa Frontera Sur por parte del gobierno mexicano a mediados de 2014, el flujo migratorio no ha decrecido y, en contraparte y según datos de la Secretaria de Gobernación en México, se observa un incremento en 2015: cerca de 300 mil personas trataron de cruzar México para llegar a EU y, de este total, las autoridades mexicanas detuvieron a casi 200 mil y de éstos deportaron alrededor de 140 mil [2]. De este modo, como lo han señalado diversas organizaciones no gubernamentales y albergues para migrantes de corte religioso –como La 72-, el número de detenciones, deportaciones y violaciones a los derechos humanos de los migrantes ha crecido de manera vertiginosa [3]. Y dentro de los migrantes centroamericanos ya de por si vulnerables -tanto por su situación socioeconómica y nivel de educación escolar como por su condición migratoria irregular y el desconocimiento de sus derechos humanos como personas en tránsito-, hay particularmente dos grupos sociales aún más susceptibles de sufrir delitos y padecer agresiones, se trata de las mujeres y los niños –especialmente los que van solos-. Particularmente en lo referente a la migración de menores centroamericanos no acompañados –principalmente de Guatemala, Honduras y El Salvador- algunos medios de comunicación han señalado que ha habido un incremento del 330% en los últimos dos años y, sólo el año pasado (2015), las autoridades de México deportaron a más 14 mil niños y adolescentes de esta región del continente [4].
Migración y violencia
Las nuevas acciones gubernamentales en el extremo sur de México que enfatizan y apuntalan el control fronterizo y las políticas de seguridad no sólo no han dado una solución a las causas de la migración centroamericana, sino que de facto han acentuado la criminalización de los migrantes, contribuyendo, tanto al detrimento de los derechos humanos de los centroamericanos en tránsito, como a un aumento notorio de la vulnerabilidad físico-emocional y socioeconómica a la que ya estaban expuestos. El cierre de fronteras no resuelve el problema humanitario, ni atiende las razones y casusas por las cuales salen de sus lugares de origen. Por el contrario, estas medidas sólo contribuyen a postergar una solución de fondo y coadyuvan a la invisibilización de los migrantes. De este modo, estos centroamericanos, más que ser vistos y atendidos como sujetos que padecen situaciones de precariedad material y violencia estructural, son tratados como criminales por las autoridades mexicanas.
A semejanza de lo que ocurre con otros grupos sociales excluidos en México, los centroamericanos en tránsito, en tanto no les son respetados sus derechos humanos en su país de origen ni en México, padecen en carne propia un ejercicio selectivo, parcial y discrecional de ley por parte del gobierno mexicano; en lugar de ser tratados como refugiados que en la búsqueda de otras opciones de vida huyen de múltiples y complejos contextos de adversidad –en donde está en juego su vida e integridad física y un proyecto de futuro digno-, son etiquetados como infractores de la ley y delincuentes. A esto, además, habría que añadir que, en la medida en que el gobierno mexicano no hace valer la ley para que se castiguen los delitos contra los migrantes, propicia entornos de impunidad y violencia que permiten que el crimen organizado y ciertos funcionarios públicos lucren con los migrantes y se aprovechen de su indefensión; de facto, se posibilita y alienta la violación de los derechos humanos de estos centroamericanos.
Bibliografía
[1] Migrantes invisibles, violencia tangible, Informe 2014. REDODEM.
[2] Cifra record de migrantes detenidos en México; casi 200 mil al cierre de 2015. La Jornada, 27 de diciembre, 2015.
[3] El programa frontera sur dispara deportaciones y riesgos para migrantes. La Jornada, 19 de octubre, 2015.
[4] En dos años aumentó 330 por ciento la migración de menores no acompañados. La Jornada, 7 de abril, 2016.
* Guillermo Castillo Ramírez es profesor de licenciatura y posgrado de la UNAM 

lunes, 18 de mayo de 2015

El Salvador: Encontraron muerto al presidente de ALGES

LINyM


Foto G. Trucchi | Opera Mundi

Por Giorgio Trucchi 

La noche del 4 de mayo fue encontrado el cuerpo sin vida de Israel Quintanilla, presidente de la Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador “Héroes de noviembre del 89” (ALGES), quien había sido reportado como desaparecido, junto con su hijastro Carlos Alberto Zavala de quien todavía se desconoce el paradero, desde el pasado 1º de Mayo.

De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), el cadaver fue hallado cerca del río San Jerónimo, en el cantón Santa Cruz Porrillo, municipio de Tecoluca, San Vicente, y por el momento no se tienen mayores detalles del hecho.
Durante una conferencia de prensa brindada en la mañana de ayer, Olga Serrano, secretaria ejecutiva de ALGES, había dicho desconocer cuál podía ser el móvil del secuestro, sin embargo no descartaba ninguna opción. "Hasta donde sabemos, no tenía ningún tipo de amenaza política ni tampoco de pandillas, pero no podemos descartar ninguna opción".
José Victorino Quinteros, también directivo de esa importante organización de lisiados de guerra, aseguró que Quintanilla había salido a las tres y media de la tarde a dejar a su hijo a San Vicente, donde un familiar. "A eso de las cinco de la tarde la familia intentó comunicarse con él y ya no respondió las llamadas".
Ex combatiente de las FPL (Fuerzas Populares de Liberación), una de las cinco organizaciones guerrilleras que integraban al FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional), fuerza político-militar que en 1992 se convirtió en partido político, Quintanilla sufrió la amputación de una pierna a raíz de una mina que pisó de forma accidental en la localidad de Berlín, departamento de Usulután.
Fue detenido y encarcelado por más de un año con la acusación de terrorismo y de atentar contra la paz social y sucesivamente liberado. En 1989, junto con otros ex combatientes lisiados, inició una protesta frente a la Catedral de San Salvador, exigiendo atención médica, y finalmente logró salir del país rumbo a Cuba, donde fue curado y obtuvo su primera prótesis.
“Después de la firma de los Acuerdos de Paz regresé al país y me involucré en la lucha para que se diera cumplimiento al decreto 416 - Ley de Beneficio para la Protección de Lisiados y Discapacitados a consecuencia del Conflicto Armado - que creaba el FOPROLYD (Fondo de Protección  de Lisiados y Discapacitados a Consecuencia del Conflicto Armado).
En 1997, con el apoyo de 400 compañeros y compañeras, fundamos ALGES y comenzamos a movilizarnos, sufriendo la represión policial que acabó con la vida de tres compañeros”, dijo Israel Quintanilla durante una entrevista brindada en exclusiva a Opera Mundi, en víspera de la segunda vuelta de las pasadas elecciones presidenciales.


“Gane quien gane este domingo, el nuevo gobierno tendrá que reconocer que somos un sector importante y emblemático del país, testimonio vivo y víctimas de algo que nunca más debe repetirse en El Salvador. En este sentido, no vamos a parar de luchar para que nuestros derechos sean respetados”, decía Quintanilla finalizando la entrevista en marzo del año pasado.
En este momento, una comisión de ALGES y familiares de Quintanilla están viajando hacia San Vicente donde Medicina Legal realizó la autopsia al cuerpo del ex combatiente.

sábado, 25 de abril de 2015

La ocupación silenciosa de El Salvador y Centroamérica

El Independiente

Por Víctor Regalado

Eneko

Cuando se habla de la ocupación de un país o región, pensamos en tropas y blindados estacionados en su territorio; pero ahora con el desarrollo alcanzado en el plano científico y tecnológico, las técnicas, el arte y la ciencia con que la guerra se lleva a cabo han evolucionado a tal punto que una ocupación puede darse sin que la inmensa mayoría de la población ni siquiera se dé cuenta de que su territorio está siendo ocupado. Sin embargo, la finalidad de la ocupación es la misma, y su carácter económico, político y cultural siguen presentes en esa acción militar silenciosa. Y esto es lo que actualmente está pasando con El Salvador y la región de Centro América.

Para mantener su hegemonía mundial y salvar el modelo capitalista los Estados Unidos pretenden, entre otras acciones, ejercer control militar sobre el Océano Pacífico, ruta del creciente comercio de la República Popular de China con América del Sur y Centro América. Por su estrechez geográfica, Centroamérica es una región del continente que con una autoruta como la que planea Estados Unidos construir de El Salvador a la costa atlántica de Honduras, pueden unirse para fines militares el Océano Pacífico con el Océano Atlántico.

Por otro lado, en Centroamérica se encuentra el Golfo de Fonseca, que es una base naval natural, lo que al imperio le resulta vital para su flota desplegada en el Pacífico y complementa los planes del Acuerdo del Pacífico del que forman parte Chile, Colombia, México y Perú. Además, en el Golfo de Fonseca hay numerosas pequeñas islas para los centros de escucha del espionaje cibernético de la NSA.

Como parte de sus planes hegemónicos y su política militar de ocupación en el continente americano, Estados Unidos tiene presente en 31 naciones de América Latina al Comando Sur; en el Océano Pacífico tienen la Flota del Pacífico con su base en San Diego, California, que extiende su control hasta las aguas del Polo Norte; y para el control del sudeste asiático y la región austral del Pacífico, tienen a la Séptima flota con base en Japón.

Probablemente para distraer la atención de sus verdaderos objetivos en la región, recientemente se ha creado la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, que comprende a Guatemala, Honduras y El Salvador. Pero esta Alianza, si vemos lo que fue la Alianza para el Progreso, que Ernesto “Che” Guevara definió como un ardid que intentaba detener el avance revolucionario en América Latina, y analizamos la situación de Centroamérica a la luz de su historia, caemos en la cuenta de que la pretensión estadounidense es tener ocupada silenciosamente a Centroamérica para convertirla en una enorme base de operaciones entre los océanos Pacífico y Atlántico. Y si no veamos: el golpe de Estado dirigido en 1954, desde la embajada de Estados Unidos en contra del Presidente de Guatemala, Jacobo Arvenz Guzmán, elegido democráticamente, y toda la violencia que esto significó durante décadas, en contra del pueblo guatemalteco; la descarada intervención en El Salvador durante el conflicto armado, entre los años 1980 a 1992, conduciendo la guerra contra el pueblo y apoyando a la Fuerza Armada y a la oligarquía con el suministro de armas, municiones, aviones, helicópteros, entrenando a los escuadrones de la muerte y realizando trabajo de inteligencia para que cometieran sus crímenes; el golpe de Estado en junio del 2009 que desde la embajada y la base militar estadounidense de palmerola fraguaron contra Manuel Zelaya, presidente de Honduras elegido democráticamente; y para terminar de descubrir sus verdaderas intenciones citemos la invasión de Nicaragua por tropas estadounidenses bajo el mando del filibustero William Walker. En 1856 Walker fue nombrado presidente de Nicaragua y reconocido como tal por Estados Unidos. La ambición de Walker era unificar las repúblicas de Centroamérica y ser su gobernante con la ayuda de Estados Unidos.

Centroamérica es un territorio que reviste una importancia estratégica para el imperio. Edward Snowden reveló en el diario británico The Guardian, que por su posición geográfica, Estados Unidos considera a esta región como su área natural de influencia. La National Security Agency (NSA) cuenta con centros de espionaje cibernético en cada país de Centroamérica, excepto en Nicaragua. El Golfo de Fonseca es codiciado por Estados Unidos desde cuando en Nicaragua se firmó el Tratado Bryan–Chamorro (5 de agosto de 1914) según el cual el gobierno de Nicaragua cedía a los Estados Unidos por un periodo de 99 años la parte que le corresponde a Nicaragua del Golfo de Fonseca, para el establecimiento de una base naval, así como a perpetuidad el curso de Río San Juan y el Gran Lago de Nicaragua o cualquier ruta conveniente sobre su territorio para la construcción de un canal interoceánico.

Y por último, ahora ya nadie tiene la menor duda de que Venezuela está en la mira del imperio por sus enormes recursos naturales y porque su gobierno no se somete a sus dictados, constituyendo eso un flagrante mal ejemplo para el resto del continente.

Entonces, con un simple raciocinio, se puede afirmar que ven en una Centroamérica ocupada, un muro de contención para detener el clamor y accionar popular continental si agreden militarmente a Venezuela. Sin una Centroamérica ocupada, saben que no hay ninguna garantía de que el fuego que enciendan en el Sur, no se propague hasta su casa.

Presencia militar estadounidense en El Salvador

La base militar de Comalapa, cuya finalidad es el despliegue de tropas de avanzada al resto del continente; la Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley (ILEA), variante o parte de La Escuela de Las Américas; la USAID, fachada de la CIA para operaciones de inteligencia, de penetración económica, culturales y de manipulación de la población en su apreciación de la realidad, y captación de simpatía hacia el imperio; la presencia del FBI, que bajo el pretexto de luchar contra el narcotráfico realiza labores de orden militar y de intromisión en los asuntos internos de otros países. Y muy recientemente, el jefe militar de la embajada estadounidense, coronel Robert Wagner confirmó la llegada de 400 militares del Comando Sur, que permanecerán en el país hasta finales del mes de junio de 2015.

Los medios para la ocupación silenciosa

Se puede ocupar la mente de las personas, cambiando sus valores e idiosincrasia, usando para ello el lenguaje, la cultura, la música, cambiando su manera de vestir, y su manera de interpretar la realidad. De tal manera que las personas del territorio ocupado silenciosamente, hasta desarrollen sentimientos de simpatía hacia los ocupantes.

En El Salvador, todo ello además del aspecto económico a través de la imposición del dólar como moneda nacional, que permite el lavado de dinero y genera una dependencia porque impide que el país tenga su propia política cambiaria; y por supuesto, la violencia de los escuadrones de la muerte, hoy pandillas callejeras, para aterrorizar a la población, y hacer de ella una presa fácil de los designios imperiales y de los planes de la derecha para regresar a gobernar el país.

Al hablar de la ocupación silenciosa también podemos citar a las numerosas sectas provenientes de Estados Unidos, que cuadriculan el territorio nacional recogiendo información de inteligencia o deformando la percepción de la realidad social en sus seguidores, hasta llevarlos a un pensamiento de extrema derecha, a pesar de ser personas de muy escasos recursos que deberían apoyar lo que el actual gobierno de El Salvador les ofrece. De estas sectas tenemos a los Testigos de Jehová, a Los Mormones, a la secta Bautista amigos de Israel, y otro sinnúmero de Iglesias de nombres hasta pintorescos.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, por ejemplo, conocida como Mormones, realiza un silencioso trabajo de inteligencia en medio de la población, yendo de casa en casa registrando los nombres de las personas y de los familiares, conversando, observando, haciendo preguntas de aparente ingenuidad y anotando nombres. Actividad necesaria, según ellos, para que cuando la gente muera, su alma pueda entrar al reino de los cielos a reunirse con su familia porque sus nombres estarán en los registros celestiales. Toda esa información recogida que ellos llaman genealogía, pero que además de la lista de nombres, comprende inclinaciones culturales, hábitos de lectura, escolaridad, etc., constituye un caudal de información que puede servir para el trabajo de inteligencia durante la ocupación. Procesada esa información puede indicarles la idiosincrasia de la población, su grado de desarrollo cultural y político, la tolerancia frente a la ocupación y saber que barrios, colonias y cantones son sectores rebeldes y levantiscos.

El porqué de una ocupación silenciosa

Estados Unidos es una sociedad en descomposición moral, con una crisis aguda en sus órganos del Estado, una deuda externa astronómica, sin oro en las reservas que respalden su moneda, en franca pérdida de su hegemonía mundial, con un mediocre trabajo diplomático, con un presidente que cada día tiene menos credibilidad, y con fracaso militar tras fracaso en sus guerras de rapiña.

En el plano militar fracasaron en Vietnam, en Irak, en Libia, en Siria, en Afganistán, en Pakistán, y en Somalia, países en donde aparte de la bajeza moral de sus pretextos para invadir esos territorios, han dejado destrucción de sus infraestructuras, millones de muertes, la mayoría de personas inocentes, caos en la economía y hambre y condiciones infrahumanas de salud en la población. En El Salvador no lograron derrotar las aspiraciones populares de paz y de justicia social, pese a la fabulosa ayuda económica y militar que le proporcionaron a la Fuerza Armada durante la guerra patria de los años 80.

Ellos deben saber entonces que una intervención descarada y directa, les es en este momento difícil y suicidaría. Un ejemplo es el clamor mundial de solidaridad con Venezuela, cuando apenas han externado una amenaza. Pero también comprenden que es la única carta que les va quedando jugar, y que si es necesario tendrán que arriesgar el todo por el todo.

Sería muy grande el costo político y el costo económico de una agresión militar en América del Sur, podría traducirse en el catastrófico final de sus planes de hegemonía mundial. Pese a la descomposición moral de la sociedad en general, un sector de esta ha comenzado a despertar y a tomar conciencia de que la Casa Blanca representa una pequeña élite y jamás los intereses de las grandes mayorías que pagan impuestos y viven precariamente, y tampoco tolerarían el costo en vidas humanas de sus connacionales. Nadie además, puede garantizarles que el teatro de una guerra continental, no se extienda a sus propias tierras. Les resulta imposible, o por lo menos muy riesgoso realizar una ocupación militar, si esta no es silenciosa.

Resistir y ganar la calle

Qué nos queda ante esta arremetida imperial, sino resistir y ganar la calle ocupando todos los espacios culturales, radiales, redes sociales, y trabajando por la unidad popular. Haciendo sentir a los funcionarios de derecha que laboran en el aparato del Estado, que el poder real es del pueblo, realizando movilizaciones masivas frente a sus oficinas. Pero para llegar a esto se necesita, además de estas condiciones objetivas de ocupación, que están dadas, crear las condiciones subjetivas en la población atrasada políticamente, organizando círculos en los que esa parte rezagada del pueblo estudie y comprenda nuestra historia.

También es el momento de desarrollar mecanismos de comunicación y de solidaridad horizontales con otros pueblos porque ahora la lucha de resistencia contra el invasor es continental. La gente debe comprender con mucha claridad que si ahora no pasamos a la resistencia, más tarde el hecho de mostrar el descontento contra el invasor servirá para ser calificados como enemigos. Abundan los ejemplos en los que a los patriotas y a los revolucionarios que luchan por expulsar al invasor de sus tierras les llaman terroristas, mientras el ejército invasor se autoproclama, ejército de liberación. Son el conocimiento de estas cosas y de la hipocresía de llamar daños colaterales a los crímenes cometidos contra personas mayores, madres y niños, para mantener su hegemonía, sumado al estudio de nuestra historia, los que le indicarán el camino a seguir a toda la población. Solamente así podremos decir como Schafik: “…entonces nosotros hemos decidido, cultivar la memoria histórica, porque la historia educa, hace entender el camino que tenemos, el camino que hemos venido recorriendo y hace entender hacia dónde vamos”¹, y las nuevas generaciones comprenderán la responsabilidad histórica que tenemos por delante: resistir y liberarnos definitivamente, mientras, “La lucha continúa”.

1.-Fragmento del discurso del comandante Schafik Hándal conmemorando la “Ofensiva fuera los fascistas. Feve Elizabeth vive”, de 1989. Conocida por su consigna, “Hasta el Tope”.

"El Independiente" de El Salvador

miércoles, 4 de junio de 2014

El exguerrillero, firmante de los Acuerdos de Paz, Profesor Sánchez Cerén, asume la presidencia de El Salvador



... Mi país (El Salvador) que se levanta desde la pequeñez y el olvido 

para finalizar su vieja pre-historia de dolor y de sangre.

Roque Dalton

“Después de largos años de lucha por la justicia de mi país recibo con mucho respeto la banda presidencial, la recibo con el compromiso de ejercer la presidencia para todos los salvadoreños”, dijo Sánchez Cerén tras tomar la palabra en la ceremonia de investidura.


El jefe de Estado afirmó que asumirá la Presidencia de la nación con honradez, eficiencia y transparencia. “Trabajaré incansablemente para alcanzar los grandes acuerdos de nación, que nos permita resolver los problemas del país”.

Durante el discurso como el nuevo mandatario, Salvador Sanchéz Cerén, ratificó que la participación ciudadana será fundamental en su Gobierno, “queremos una ciudadanía activa, que haga contraloría social, que exija principios éticos a los funcionarios”.

Del mismo modo, dijo que “buscamos el respaldo de todas la sociedad para la creación de políticas públicas, seguridad y educación en atención a eso estamos trabajando por una mayor integración”.

Nuevos ministerios
El presidente anunció que a partir del 2015 “vamos a crear el ministerio de Cultura para fortalecer nuestra identidad y pontenciar las culturas y las artes como fundamento del país”.

“También crearemos el ministerio de la mujer, seguiremos ampliando el beneficio a las mujeres en todas las carteras de los ministerios”, agregó.

Aseguró que todos “juntos romperemos el circulo de la pobreza” y ratificó que "vamos a combatir la delicuencia en todas sus formas", recalcando que "solo juntos podremos superar la inseguridad y el miedo, pero debemos atacar las causas estructurales con más educación y mayor empleo".

A las 09H30 hora local de El Salvador (15H30 GMT) inició este domingo la ceremonia oficial donde Sanchéz Cerén quedó investido como presidente del ese país centroamericano.

martes, 3 de junio de 2014

Contradicciones internas de la derecha hondureña y amenazas de guerra contra El Salvador


Rebelión

Por Ricardo Salgado

Normalmente resulta complicado captar las contradicciones que se producen dentro de la esfera más cerrada de los grupos dominantes en una sociedad, especialmente cuando la misma se encuentra sumida en un cúmulo de conflictos que, muchas veces, nos hacen pensar en la posibilidad de estar frente a una crisis orgánica del sistema. En general, las demostraciones represivas continuadas revelan al menos un debilitamiento significativo en la capacidad de controlar la sociedad de la clase dominante y los partidos políticos a su servicio (entendiendo clase dominante por la suma de intereses de las mal formadas y desnaturalizadas oligarquías locales, el capital transnacional y la visión geoestratégica de estas últimas a través de su gobierno imperial).

Como en todos los procesos, en Honduras la derecha golpista ha sufrido un enorme desgaste debido a la presión interna de las fuerzas antisistema surgidas a partir de 2009, y la coyuntura especial de agresión del imperio que tiene lugar a lo largo de todo el continente latinoamericano, en el que los sectores más violentos hacen uso de los medios de comunicación para implantar una agenda belicosa, en países donde viejos expedientes pueden ser muy útiles para desestabilizar la región.

A nadie le parece que la escalada virulenta contra El Salvador del desastroso desgobierno de Juan Orlando Hernández, sea un producto del patriotismo o el deseo de defender la soberanía del país, especialmente cuando su único argumento para rescatar la economía es el virtual desmembramiento de Honduras como Estado y su reemplazo por varias seudo republicas sociedad anónima. Por el contrario, es cada vez más evidente que toda la verborrea belicosa contra nuestro vecino es parte de un plan norteamericano para agredir al nuevo gobierno de Salvador Sánchez Cerén y el FMLN, que seguramente apuntara a consolidar su proceso transformador.

La aparición ayer en las redes sociales de un mensaje de Ricardo Álvarez, actual designado presidencial (figura equivalente a la de vicepresidente) que decía “No habrá paz abajo si los de arriba están en guerra! No más muertes de hermanos hondureños!” abre una discusión que podría perfectamente llevar a la comprobación de que el gobierno actual, está involucrado directamente en la generación de la violencia generalizada que abate al país, que aquí se produce una limpieza de clase, y cuál es el origen de la vertiginosa ruta guerrerista por la que hoy transita esta nación centroamericana.

No es la primera vez que Álvarez hace acusaciones graves contra su compañero de partido Juan Orlando Hernández; ambos fueron rivales en las elecciones primarias de 2012 por la candidatura a la Presidencia de la Republica, contienda que terminó con Álvarez denunciando un “fraude monstruoso” en su contra. Estas acusaciones se mantuvieron por algunas semanas hasta que el mismo Álvarez termino cediendo y acepto una de las vicepresidencias.

Para aclarar un poco el contexto en que se da todo esto debemos remontarnos al Golpe de Estado Militar de junio de 2009; en aquel momento Juan Orlando Hernández era diputado al Congreso Nacional, y votó a favor del cuartelazo en dos ocasiones y su Partido Nacional apoyó sin reservas el rompimiento de la ilusión democrática en uno de los países más desiguales e injustos de la tierra. En esa misma época, Ricardo Álvarez, cumplía su primer término a cargo de la Alcaldía Municipal de Tegucigalpa, capital del país, y asumió una actitud más agresiva a favor del golpe, encabezando un movimiento pro golpe que se esfumó cuando se agotaron los fondos que le daban vida.

Luego de las cuestionadas elecciones de 2009 que llevaron a Porfirio Lobo Sosa a la presidencia de Honduras, el Congreso Nacional tuvo a Hernández como presidente durante cuatro años. En ese periodo Juan Orlando, se dedicó a la construccion de un nuevo grupo de acaudalados millonarios, a través de la corrupción y la creación de una iniciativa de inversión público-privada que terminó constituyendo un organismo llamado COALIANZA, encargado por ley de pingües negocios en todo el sector estatal, incluyendo la privatización de todas las empresas estatales, y el concesionamiento de todo el territorio nacional, de Ciudades Modelo de las fuentes agua y más.

Con COALIANZA nacieron varias empresas que dejaron por fuera a grupos tradicionales de la oligarquía hondureña, que tradicionalmente ha parasitado de los contratos estatales, y que se vieron arrolladas por la nueva lógica neoliberal de desmembrar el Estado como lo conocimos. Esto provocó desde el principio una reacción de rechazo de la las clases dominantes comprometidas con el Golpe de Estado, lo que hizo a Hernández y su grupo flexibilizar un poco el asunto e incluyeron a 4 bancos en la repartición, con lo que se quitó de encima la presión más fuerte sobre su gestión destructiva y extractiva.

Con la economía del país literalmente en quiebra, al borde de lo desconocido, la lógica de la administración ha sido buscar implacablemente a culpables, entre ellos a Ricardo Álvarez, a quien se asocia con el escandaloso descalabro del Instituto Hondureño de Seguridad Social, donde la malversación de fondos supera los 200 millones de dólares. Esta persecución que en definitiva lleva también como propósito destruir a Álvarez como posible candidato presidencial del Partido de Gobierno, crea una fisura entre golpistas, al extremo de que en las últimas semanas, al menos una vez, funcionarios del gobierno acusaron del incontrolable endeudamiento a Roberto Micheletti, payaso de triste recordación para Latinoamérica en su papel de seudo dictador.

Quizá otro factor importante a considerar es que, contrario a Ricardo Álvarez, hijo de una larga tradición conservadora de extrema derecha, afiliada al Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, es un proyecto político sostenido por el expresidente Carlos Roberto Flores Facussé, quien más que un político del Partido Liberal de Honduras, es “el hombre” de estados Unidos en el país, por lo que queda clara la mano del que mueve los hilos, y que ahora ve como su parto fraudulento hecho presidente, destruye al hombre más afín a la oligarquía tradicional.

Aunque Ricardo Álvarez no es un individuo de muchas luces, con poca cultura y menos capacidad de argumentar, el representa fuertes intereses que hasta la fecha han sido relegados de la repartición; así como el bipartidismo en la forma en que se conoció hasta ahora. En cambio Hernández, con el apoyo abierto de Flores Facussé, apuntan a destruir lo rancio, tradicional de los dos partidos de la atrasada y brutal derecha hondureña.

No es extraño entonces, que Álvarez asegure que existe una guerra entre “los de arriba”. Y que además, ponga al desnudo el carácter criminal y pendenciero del actual gobierno.