lunes, 26 de octubre de 2020

Honduras se quedará sin argumentos para superar el Exámen Periódico Universal (EPU) de Naciones Unidas


Defensores en Línea

Por Marc Allas 

Vistas las extensas recomendaciones y observaciones del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas hechas al estado de Honduras, se concluye que el régimen de Juan Orlando Hernández se quedará sin argumentos para justificar la no aplicación de las disposiciones emanadas por el organismo mundial, enfocadas en el tema de los derechos humanos.

Un Informe de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) que contiene la recopilación sobre las observaciones y recomendaciones del organismo al estado de Honduras y que fue publicado en mayo de 2020 por el Consejo de Derechos Humanos a través del Grupo de Trabajo sobre el Examen Periódico Universal (EPU), refleja la inmensa deuda que el estado mantiene con grandes sectores de la sociedad hondureña.

El EPU ofrece a cada Estado la oportunidad de declarar qué medidas ha adoptado para mejorar la situación de los derechos humanos en el país y para cumplir con sus obligaciones en la materia.El próximo viernes 6 de noviembre de 2020  (de 9:00 AM – 12:30 PM), Honduras se someterá a su tercer Examen Periódico Universal (EPU), un mecanismo del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que revisa la situación de los derechos humanos en cada uno de los 193 países miembros de la ONU.

Según el estado de Honduras de las 152 recomendaciones, 101 están implementándose. Resaltándose entre otras, las de protección a la mujer, personas migrantes, protección a defensores de derechos humanos y seguridad ciudadana.

El régimen asegura que 34 se encuentran implementadas, entre las cuales destaca la que tienen que ver con  defensores de derechos humanos, periodistas, comunicadores sociales y operadores de justicia y que 17 están pendientes de implementación, principalmente las relativas a la ratificación de protocolos facultativos de tratados internacionales.

Mientras tanto, numerosos órganos y mecanismos de derechos humanos seguían preocupados por la persistencia de los asesinatos, las agresiones, la criminalización, el acoso, las amenazas y las campañas de desprestigio contra defensores de los derechos humanos, incluidos periodistas, letrados, sindicalistas, defensores de los derechos sobre la tierra, defensores del medio ambiente, líderes de pueblos indígenas y afro hondureños, defensoras de los derechos humanos y defensores de los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales.Por otro lado Honduras manifiesta su profunda preocupación por el cambio climático, la presencia del crimen organizado y narcotráfico, factores que inciden en la capacidad del Estado de garantizar los derechos humanos. En el ámbito doméstico también se necesitan mayores esfuerzos para avanzar en el acceso a la justicia, reducción a la impunidad, la erradicación de la pobreza y la igualdad de género.

El Grupo de Trabajo sobre empresas y derechos humanos destacó que la impunidad de las agresiones contra los defensores de los derechos humanos y los periodistas seguía siendo la regla y no la excepción.

Tres comités expresaron preocupación porque el procedimiento de selección y nombramiento del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH) todavía no era suficientemente transparente ni participativo y porque los recursos asignados a la Comisión Nacional de Derechos Humanos eran insuficientes.

Varios órganos y mecanismos de derechos humanos se mostraron preocupados por el hecho de que el nuevo Código Penal contuviera disposiciones en las que, entre otras cosas, se restringía la libertad de expresión, se tipificaba como delito la disidencia y se reducían las penas por fraude y corrupción

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) observó que las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales; seguían siendo objeto de discriminación en todos los ámbitos de la vida y recomendó a Honduras que adoptara medidas concretas para eliminar la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género.

El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial expresó preocupación por las repercusiones de los proyectos energéticos, extractivos, turísticos, agroindustriales y de infraestructura sobre los territorios y recursos de los pueblos indígenas y afro hondureños.

El ACNUDH observó que se seguían otorgando títulos privados, así como licencias de concesiones sobre las tierras indígenas, sin que se celebraran consultas, y señaló que la implementación de las decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) que involucraban a las comunidades garífunas del Triunfo de la Cruz y Punta Piedra había enfrentado retrasos significativos.

Varios órganos y mecanismos de derechos humanos y el equipo en el país se mostraron preocupados porque el proyecto de ley sobre la consulta previa a los pueblos indígenas y afro-hondureños que se remitió al Congreso Nacional no se ajustaba plenamente a las normas internacionales de derechos humanos y recomendaron que se agilizara la aprobación de leyes que garantizaran los derechos de dichos pueblos y se asegurara que estos tuvieran la posibilidad de participar en el proceso de manera activa, plena y transparente.

El Grupo de Trabajo sobre empresas y derechos humanos observó que la intensificación de los conflictos sociales relacionados con los proyectos de desarrollo a gran escala, solía guardar relación con la falta de celebración de consultas pertinentes y destacó la urgente necesidad de establecer un marco regulatorio claro sobre la participación.

Además, observó la falta de transparencia en el otorgamiento de licencias y concesiones ambientales, que se veía agravada por la posibilidad de clasificar elementos fundamentales del proceso en calidad de “información secreta” con arreglo a la ley.

Por otro lado, preocupa al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales las repercusiones negativas que tenían algunos proyectos de explotación de recursos naturales, que estaban ocasionando daños irreparables al medio ambiente e incidían en los derechos de las comunidades afectadas, en particular de los pueblos indígenas y afrohondureños.

El ACNUDH informó de que en 2018, siete personas acusadas del asesinato de la defensora de los derechos humanos Berta Cáceres, fueron declaradas culpables y una quedó absuelta, y que el presidente de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. estaba siendo juzgado en un procedimiento separado, pero afirmó que en la tramitación del caso se observaban varias deficiencias.

Varios titulares de mandatos de procedimientos especiales subrayaron la importancia de llevar ante la justicia a los autores intelectuales y a los financiadores del asesinato

El equipo de las Naciones Unidas en el país (Honduras) recomendó que se revisara la normativa que obstaculizaba el acceso a la información pública, en particular la Ley de Secretos, y se aplicara la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública a todas las instituciones del Estado.

El Comité de Derechos Humanos expresó preocupación por que las disposiciones relativas a la difamación se aplicaran de manera excesiva contra las personas que ejercían su derecho a la libertad de expresión.

El Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos señaló que, si bien la difamación ya no era un delito con arreglo al nuevo Código Penal, la calumnia y la injuria seguían tipificadas como delito.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) registró que, desde 2008, 37 periodistas habían sido asesinados, y observó que solo se habían resuelto 7casos.

Recomendó que Honduras investigara los casos no resueltos de periodistas asesinados y considerara la posibilidad de aprovechar el Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad.

El Relator Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos señaló que el delito de asociación terrorista, previsto en el nuevo Código Penal tenía un alcance excesivamente amplio que podía utilizarse en contra de los defensores de los derechos humanos.

El equipo de las Naciones Unidas en el país (Honduras) consideró urgente que se dotara de recursos suficientes al Mecanismo Nacional de Protección a Defensores. El ACNUDH observó que el Consejo del Mecanismo Nacional seguía siendo débil, principalmente debido al modesto compromiso de algunas de las instituciones que lo integraban y observó deficiencias en la aplicación de las medidas de protección.

Varios órganos y mecanismos de derechos humanos señalaron la disminución de la tasa de homicidios, pero destacaron que el nivel de violencia e inseguridad en Honduras seguía siendo elevado.

El ACNUDH observó que la delincuencia organizada, incluidos los cárteles y las bandas como las maras y las pandillas, se había infiltrado en organismos públicos y en el ámbito político más amplio.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales expresó preocupación por el programa “Guardianes de la Patria”, que llevaban a cabo las Fuerzas Armadas (FFAA)  en instalaciones militares, y recomendó que la educación formal y todo tipo de formación dirigida a los niños, fueran llevadas a cabo por entidades especializadas en la educación de la niñez.

La Relatora Especial sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias señaló la creación en 2013 de la Policía Militar del Orden Público como respuesta de emergencia a corto plazo destinada a apoyar a la policía nacional.

El ACNUDH observó que la medida que se había adoptado en calidad de régimen excepcional se había convertido en una práctica normalizada y que en 2018 el Gobierno había reforzado el trabajo conjunto policial-militar.

Entre tanto, el ACNUDH  observó que el Presidente de la Corte Suprema de Justicia y el Fiscal General eran parte del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad, órgano dependiente del poder ejecutivo encargado de diseñar las estrategias de prevención y combate de las conductas delictivas, y consideró que correspondía modificar la composición y estructura del mismo; para no afectar la independencia de la administración de justicia.

El Comité de Derechos Humanos se mostró preocupado porque un número considerable de recomendaciones formuladas en 2011 por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en relación con las vulneraciones que se habían producido durante el golpe de estado de 2009, aún no se habían aplicado plenamente.

Recomendó que Honduras asegurara la investigación y el enjuiciamiento de las presuntas vulneraciones de los derechos humanos cometidas durante el golpe de estado

El ACNUDH afirmó que la credibilidad del sistema electoral se había visto afectada por las elecciones de 2017 y se hizo eco de la información que indicaba que el decreto de 2019 por el que se reformaban los órganos electorales, contenía incoherencias y ambigüedades que dificultaban asegurar la transparencia del proceso en las elecciones presidenciales de 2021.

El Exámen Periódico Universal (EPU) es uno de los elementos clave del Consejo que recuerda a los Estados su responsabilidad de respetar y aplicar plenamente todos los derechos humanos y las libertades fundamentales. El objetivo final de este mecanismo es mejorar la situación de derechos humanos en todos los países y abordar las violaciones de los derechos humanos dondequiera que se produzcan. En la actualidad, no existe ningún otro mecanismo universal como éste.

Un ciclo de revisión tiene un período de duración de cuatro años y medio en que todos los Estados miembros de la ONU en materia de derechos humanos son examinados. El Grupo de Trabajo se reúne dos o tres semanas de sesiones por año, o 14 sesiones a lo largo de un ciclo completo.


Piden al gobierno un plan de fortalecimiento hospitalario por rebrote de Covid -19


Radio Progreso

A criterio del exministro de Salud, Carlos Aguilar, urge un plan preventivo que apueste a fortalecer la red hospitalaria nacional, de cara a la llegada de un nuevo brote de COVID-19 en el país. Para Aguilar se debe poner ojo en las zonas rurales, puesto que en esas regiones hay centros de atención médica muy débiles.

“La pandemia está moviéndose lentamente hacia algunos departamentos del país, particularmente Olancho donde se ha visto un incremento, y el gran temor es que se expanda a otros departamentos que no cuentan con infraestructura, que los hospitales no tienen ni insumos, y que esto pueda significar que esta segunda oleada que tanto estamos temiendo, vaya a golpear fuertemente a la zona rural y en consecuencia el número de personas fallecidas pueda incrementarse”, dijo Aguilar.

El exministro de Salud dijo en Radio Progreso que las autoridades tienen el deber de asumir su responsabilidad ante este tipo de decisiones y también invitar a otros sectores para poder implementar un plan conjunto que fortalezca la administración de la crisis sanitaria en el país.


Comayagüenses exigen justicia por crímenes contra periodista y una niña


Defensores en Línea

En una ciudad aparentemente tranquila, cuya historia data de 1537 entre el conservadorismo de un asentamiento español, un grupo de personas se apostaron frente al Ministerio Público a exigir que los crímenes recientes que han conmocionado a la sociedad no sean simple estadística de impunidad, sino de justicia.

Considerado un destino cultural, turísticos y religioso donde dos veces al año reúne hasta 25 mil personas para disfrutar de las alfombras de aserrín y procesiones de Semana Santa, o recibir el año nuevo con los 12 repiques de la campana más antigua en Latinoamérica que cuelga de la torre de Catedral, Comayagua ha sido noticia por el crimen contra el periodistaLuís Almendares y la niña Fátima Valeria Benítez Jaco.

Ambos crímenes ocurrieron en el marco de toque de queda instaurado por el régimen de Juan Orlando Hernández, según Decreto Ejecutivo PCM 021-2020, del 16 de marzo pasado, supuestamente para evitar el contagio por Covid-19, que ya supera oficialmente los 90 mil casos, pero la cifra puede ser mayor.

Luís Almendares, de 35 años, los describen sus compañeros como un periodista amable, comprometido, conocido y muy querido por el pueblo comayagüense. Fue víctima de una emboscada cerca de su casa la noche del pasado 27 de septiembre, cuando desconocidos le impactaron cuatro disparos en zonas delicadas de su cuerpo. Fue atendido en el Hospital Santa Teresa de Comayagua y trasladado al Hospital Escuela Universitario de Tegucigalpa, donde falleció la madrugada del lunes 28.

Mientras que Fátima Benítez, de 10 años, era una niña alegre, estudiosa, religiosa, sociable, cursaba el quinto grado de educación primaria, y formaba parte de una familia respetada y querida en su barrio. Ella estaba en la acera de su casa, cuando una persona en motocicleta le daba persecución a un hombre, haciendo disparos a mansalva que impactaron en la menor, falleciendo minutos después en un centro médico, el 13 de octubre. Según familiares, la policía tardó en llegar.

El grupo se apersonó este martes 20 de octubre, para solicitar información sobre estos últimos crímenes en la cabecera departamental de Comayagua, pero se encontraron con un cerco policial tras el portón de las instalaciones públicas. El grupo se quedó a la orilla de la calle, porque no se darán por vencidos en la búsqueda de justicia.Estos solo son dos casos que han trascendido el cerco mediático, pero hay otros que están en la impunidad, es así que venimos la Ministerio Público a exigir justicia por Luís, Fátima y todas las demás víctimas de violaciones a los derechos humanos, declaró a Defensores en Línea, el abogado Gerson Soler, parte del grupo convocante a las acciones públicas para exigir justicia.

Soler teme por la vida de todos, porque “si una persona es capaz de asesinar a la voz del pueblo, una persona tan querida como Luís Almendares o impactarle 10 disparos a una niña, realmente nosotros estamos expuestos, nos llena de preocupación a la sociedad civil”, agregó.

Dejó claro que existe desconfianza en la policía y en las autoridades judiciales, por lo que continuarán con manifestaciones auto convocadas y públicas, porque exigir justicia no es delito.

Entre los manifestantes estaba Gustavo Argueta, quien lamentó mucho el crimen contra su amigo Luís, un periodista cuyo único pecado fue decir la verdad; y condenó el asesinato de la niña Fátima, su vecina en el Barrio Arriba, dejando luto en una familia muy querida, la familia Amador.

En Honduras la justicia está engavetada -afirmó Argueta- no hay justicia. Las autoridades saben quiénes son los autores materiales e intelectuales de estos dos crímenes, pero la policía nunca investiga nada, la gente que muere de esta manera solo viene a ser una estadística más, aquí no tenemos autoridades ni justicia, desde el gobierno de la República que es un usurpador que está allí, hasta los alcaldes, especialmente en de Comayagua.

Por lo que es necesario esta clase de protestas, que son permitidas por la ley y estamos pidiendo que nos aclaren estos asesinatos y otros que han ocurrido en Comayagua, agregó Argueta mientras portaba una pancarta con la leyenda “Justicia para Fátima”.

La policía está ocultando información porque hay autores intelectuales en el crimen contra Luisito, él era un hombre que ayudaba a las personas humildes, a alguna gente le decía sus verdades y por eso lo mataron, más o menos se sabe quiénes son los responsables. Exigimos que el Ministerio Público acelere el proceso contra estas personas, puntualizó Gustavo Argueta.Lamentó que “en este país se caya la verdad, por que decirla es un crimen. Pero a los delincuentes que gobiernan están tranquilos, nadie los toca por esa razón estamos elevando nuestra voz de protesta”.

Es posible que muchas personas quisieran acudir a los actos de protesta, pero la crisis sanitaria no lo permite. El velorio de Luisito hizo que más de cuatro mil personas desatendieran la orden gubernamental del toque de queda, para dar el último adiós al comunicador que se convirtió en la tercera víctima mortal en el gremio periodístico hondureño este 2020. Reiterando que los crímenes se ejecutaron en el tiempo de la pandemia donde la policía y militares tienen la custodia ciudadana.

El hermano de Luisito, Franklin Almendares, dejó rodar sus lágrimas al recordar todo el bien que hizo el periodista, sin saber de dónde sacaría los medios necesarios para ayudar a la población que lo buscaba, y que todavía lo llora.

Había infantes llorando “Luisito era como mi papá” decían porque él se movía para llevarle alimentos o medicina a la gente que solicitaba su ayuda, si alguien ocupaba una silla de ruedas, muletas, camisa, lo que necesitara la gente, no sé cómo le hacía, pero lo conseguía, afirmo Franklin.

Añadió que la familia tiene miedo de las represalias por exigir justicia. Y aunque sea una familia humilde que no tiene problemas con nadie no se cansará de clamar justicia, por que quisieron callar la voz de una persona, pero es todo un pueblo con ellos reclamando que quien cometió el crimen debe pagar y que le caiga todo el peso de la ley.

También afirmó que, la policía ya sabe quiénes son los responsables, pero que la información no es pública, hasta esperar el juicio.

Estamos esperando que se haga justicia, que agarren a las personas que cometieron el error de asesinar a mi hermano. Antes de fallecer él dio nombres e información, todo mundo sabe, pero la policía dice que quiere esclarecer bien el caso, detalló Franklin.

El hermano del periodista confía en que los próximos días la policía capture al hechor con evidencia correcta, según las autoridades han dicho.

El Estado tiene la obligación de proteger la vida y labor de los defensores de derechos humanos y periodistas, según la Ley de Protección para las y los Defensores de Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia, aprobada por el Congreso Nacional el 15 de mayo del 2015, según decreto 34-2015 y publicada en el Diario Oficial La Gaceta número 33,730.La finalizar la activad, salió a la calle Carlos Ávila, vocero del Ministerio Público de Comayagua, sin dar mayores detalles, afirmó que el caso del periodista Luís Almendares, por ser de impacto nacional fue remitido a la Fiscalía de Delitos contra la Vida en Tegucigalpa. Mientras que el caso de Fátima Benítez está a cargo de la Dirección Policial de Investigación (DPI), por lo que lo que ahí no había información.

El pueblo de Comayagua, una ciudad conservadora, ha salido a las calles exigiendo justicia en los crímenes que atentan contra la vida y que mantienen la impunidad en el 80 por ciento de los casos que llegan al Ministerio Público, por falta de capacidad de los órganos de investigación, según declaraciones del entonces Fiscal General Luís Rubí, ante el Congreso Nacional, en abril de 2014.


Narcolombia, un viaje al interior del capitalismo

 Altair Magazine

Colectivo Narcolombia 

 

Collage de Gabriel Linares (fragmento)

«Narcolombia» es un proyecto de creación de Omar Rincón, Lucas Ospina y X Andrade, con las imágenes de Gabriel Linares, en el que la narración se desarrolla combinando múltiples enfoques: el arte, el periodismo y la antropología. «Narcolombia» pone en evidencia las diversas formas de blanqueo y lavado de activos intelectuales, políticos y éticos que produce lo narco. Lo narco es colombiano por destino, pero capitalista por ética. No es Colombia, es el capitalismo, y el capitalismo soy yo. Esto es Narcolombia un viaje al interior del capitalismo.

Cuando se habla de Narcolombia, nos imaginamos Narcos de Netflix o Escobar el patrón del malde Caracol o los documentales y ficciones que hablan de la genialidad del mal de los narcos; nos llega mucha noticia de gozo mediático, arte problemático, escándalos políticos y seducciones turísticas. Todo se resume en Pablo Escobar, el Che Guevara de nuestro tiempo, o el colombiano más pop-star. Somos la tierra de Pablo. Bueno, también de Shakira, J Balvin y Maluma.

Narcolombia es «líneas de investigación y creación sobre estética y narcotráfico en Colombia» [1]que viajan sobre lo narco como producción cultural; por eso, es moda, música, imágenes, arte, mercancías, objetos y relatos narco. Esta experiencia devela que la narco-estética no es mal gusto, es otra estética, la del nuevo riquismo prometido por el capitalismo. Trump, Bolsonaro, Bukele, Berlusconi, Uribe, Chávez, Zuckerberg, Bezos, Maluma y siga listando… No son narcos, pero habitan los valores de la narco-cultura y expresan en sí mismos y en sus modos de actuar la narco-estética. No es la estética colombiana, es la del capitalismo.

Collage de Gabriel Linares; incluye un fragmento de la obra «Héroes y Anti-Héroes» de Germán Arrubla,
publicada en el libro The Memory of Pablo 
Escobar de James Mollison.

EL NARCO VA A LA UNIVERSIDAD Narcolombia es una creación, investigación, publicación y exposición artística de los profesores de la Universidad de los Andes Omar Rincón, Lucas Ospina y X Andrade. Como parte de la exposición se hicieron camisetas con 5 motivos: #1. Allí donde está lo narco, está lo más colombiano, si dicen que este es mal gusto, el mal gusto sería nacional. #2. Eran tres académicos que raspando teorías sobrevivían. Uno artista, otro antropólogo, el último periodista. #3. Donde el pueblo manda, la universidad obedece. #4. Y aunque de narco se vista, académico se queda. #5. No es Colombia, es el capitalismo, y el capitalismo soy yo. Somos nosotros.

La verdad, los narcos molestan por sus gustos, pero su dinero nos hace bien, le hace mucho bien al capitalismo. ¿Pero qué hacer cuando grandes secciones de la población de toda una sociedad se comporta de modo narco? Decir «moralmente» que son nuevos ricos, que son de gusto narco o asumir que les tenemos envidia porque ellos y ellas sí tienen el dinero y el atrevimiento social para exponer su gusto ostentoso, exagerado y desproporcionado. Asumir que ellos y ellas sí fueron capaces de elevar su gusto a estatus social del éxito. Reconocer que pasaron de nosotros, los supuestamente ilustrados y éticos. Pasaron de nosotros y eso jode. Y eso es el capitalismo gore o necro o como quieran llamarlo.


LA MONITA RETRECHERA. Monita dícese en Colombia a quién es rubia de pelo; monita también se dice a las personas que venden dulces, café y demases en la Universidad de los Andes. Retrechera a quien se pone difícil, y por eso el presidente Ernesto Samper (1994-1998) le dijo: «Ay monita, no sea retrechera». Y así se quedó: La monita retrechera, la mujer más famosa de Narcolombia porque fue violenta como un capo, infiltró la política para elegir a un presidente y creó una obra con su vestuario de alta couture. Su marca preferida fue la alemana ESCADA. Los periodistas dicen que era «la amante del lujo». #1. Ese BMW está en un sueter. #2. Esos zapatos de Dick Tracy son de verdad. #3. Esa pintura de monita con sombrero es ella. #4. La mataron cuando estaba protegida por la santería. #5. «Y aunque la mona se vista de seda, mona se queda», dice el clasismo colombiche.

La narco-estética se comprende desde una óptica moralista (de clase) o exhibicionista (por los artistas) o como problema cultural (por los académicos) o como pecado nacional (por los políticos), pero es la evidencia de las diversas formas de blanqueo y lavado de activos intelectuales, políticos y éticos que produce el capitalismo. Por eso, moralizar la narco-estética es un acto de arrogancia, porque lo narco es la moral capitalista de billete mata cabeza; todo se compra (sobre todo la ley) y el éxito se exhibe en capital y consumo. En este sentido, lo narco es el espejo donde ver en qué consiste nuestro capitalismo actual.

El gusto narco es el gusto auténticamente capitalista: ese del yo, el yo valgo por el billete, yo soy mi visaje, yo soy mi consumo y mi moral.  Lo narco es colombiano por destino: producimos la mayor cantidad de hoja de coca del mundo y tenemos la épica de Pablo Escobar, pero lo narco es capitalista por ética y expresa nuestro capitalismo cultural. No es Colombia, es el capitalismo, y el capitalismo soy yo.


ARTNACOPARTNACOP Una cosa es el arte confiscado a los narcos y que administra el Estado a través de la Sociedad de Activos Especiales, SAE, que informó a RCN radio, el 19 de febrero del 2020, que el arte incautado era de «722 obras de arte … cuadros de Caballero, de Obregón, de Manzur, tenemos unas esculturas de Botero, pero estas tuvieron un proceso de repudio por el artista lo que hace que pierda bastante precio. También se tiene unos cuadros atribuidos al taller de Rubens, que están en proceso de certificación de originalidad. La idea es contratar una casa de subastas que nos ayuden en la promoción y comercialización de las obras de arte». Y otra cosa es el ARTE SOBRE LAS DROGAS que ha curado Santiago Rueda (Una línea de polvo y Plata y plomo). Aquí se usan obras de su curaduría de los artistas Camila Botero, Yeyo, Leonardo Herrera, Nelson Guzmán Pierre Vallas y Tarazona. La puta y la madre. Muy católicos. Muy narcos. Muy emprendedores, después de todo, cafeína y cocaína, nuestros dos icónicos productos de exportación, son drogas laborales (que lo digan los corredores de bolsa de Wall Street).

El narco hace realidad eso de un capitalismo para todos: directo, sin intermediarios, sin Estado, sin impuestos, sin moral, sin filtro. El narco es el auténtico entrepreneur prometido por el capitalismo. Pura creatividad para delinquir. Pero esa creatividad se debe a que los narcos son mecenas de investigación, creación e innovación, ya que contratan científicos brillantes para que diseñen submarinos, para que hagan cocaína negra en vino, para que impriman libros con tinta de cocaína y piensen muchos más inventos de genio científico. Y, además, contratan a los mejores pilotos, banqueros, marchantes de arte, policías, jueces y políticos. Y usan las tecnologías de punta de manera sofisticada; nadie como ellos sabe hacer aprovechar el mundo digital. Los narcos financian la posibilidad de innovación, creatividad y emprendimiento; aquello que los ministerios de Ciencia y Tecnología del Estado dicen hacer y no concretan.


CORRIDOS PROHIBIDOS#1. Corridos música de influencia mejicana. #2. Prohibidos para ser pasado por medios legales porque canta a lo paralegal. #3. Crónicas de las vidas, hazañas, modos de pensar de los mundos narcos. #4. Se han producido más de 70 compilados de corridos prohibidos y cada uno contiene 50 temas. #5. Se pueden disfrutar en cd piratas, rockolas, bares, cantinas, autos, Youtube. #6. ¿Estética? Lo que se ve no se pregunta.

Este negocio es la mejor y más cuidada organización de la integración mundial: unos países producen (Colombia, Perú, Bolivia), otros circulan (los países centroamericanos), otros comercializan (México, Estados Unidos, España), muchos consumen (Estados Unidos y Europa como mercados prioritarios) y pocos ganan (los capitalistas dueños del negocio). Financia la ciencia y la tecnología innovadora. Crea una cultura de consumo que moviliza la economía formal. Entonces, los expertos en comercio mundial deberían estudiar esta «buena práctica» para imitar este caso de éxito de la integración a escala de los mercados y la globalización, ese sueño capitalista de convertir al mundo en un único mercado. Nadie viaja e integra mejor que los narcos.

Asistimos a la gobernanza criminal del mundo y todo porque los Estados decidieron hacer la guerra y la violencia más que la salud pública y los derechos humanos.  Y todo porque somos súbditos de USA. La mata de coca no mata, lo que mata es la violencia gringa.

269 millones de personas consumen sustancias psicoactivas en todo el mundo. Drogas depresoras, o estimulantes; alucinógenos, inhalantes, cocaína. Y no incluye el alcohol. Cada tipo de droga guarda una relación social con su consumidor, con su habitus y construye un estilo de vida. En esta forma de relacionarse entre el consumidor y la droga juegan un papel sumamente relevante el asunto de la legalidad de la sustancia y de los imaginarios sociales creados entorno a ella. Mientras las políticas made in USA convierte en criminal al consumidor, la industria popmade in USA maravilla con el potencial de vivir en las drogas.

Collage de Gabriel Linares; incluye un fragmento de la obra «Héroes y Anti-Héroes» de Germán Arrubla, publicada en el libro The Memory of Pablo Escobar de James Mollison.

LA ÉPICA DE PABLO. No escribió, pero hizo de su vida algo para ser narrado, su épica ha inspirado miles de versiones. Los cinco libros infaltables: #1. Dicen que es el que cuenta todo. La parábola de Pablo (2001), Alonso Salazar, Planeta. #2. Ella era la diva de la tele, y Pablo la sedujo. Amando a Pablo, odiando a Escobar (2007), Virginia Vallejo, (2007), Random House. #3. El hermano celebra la genialidad de Pablo. Mi hermano Pablo (2000), Roberto Escobar Gaviria, Random House. #4. Las memorias de la esposa. Mi vida y mi cárcel con Pablo Escobar (2018), Victoria Eugenia Henao, Planeta. #5. El cuento contado por el periodismo. Operación Pablo Escobar (2012), German Castro Caicedo. Planeta.

Lo narco concreta el «capitalist dream»: capitalismo para todos, para que podamos participar del consumo de marcas, estilos, viajes, objetos, arquitecturas, relojes, felicidades capitalistas. Lo narco es una revolución capitalista.

Hay que dejar de seguir analizando la estética y ética narco desde una perspectiva de clase (los de buen gusto y moral), una perspectiva de guerra (los Estados deciden los enemigos) y colonial (un problema de latinos y del mal gusto de los pobres), para pasar a reconocerla como expresividad de nuestros modos culturales de ser y habitar la vida en el capitalismo. Lo narco es colombiano y latino por destino, pero capitalista por ética; tanto que, si Trump fuera presidente de Colombia, le llamarían un narco-presidente.

[1] narCOlombia es el resultado de un proyecto de creación ganador de la convocatoria interdisciplinar 2017 de la Vicerrectoría de investigación y creación de la Universidad de los Andes.

Tutorial narColombia

  1. El narco expresa la entrada del pueblo al capitalismo: el ideal del «hombre» hecho a sí mismo.
  2. El narco testimonia la ética del ascenso social vía el consumo de lujos, propiedades, cuerpos en espíritu festivo.
  3. El narco devela el alma/la moral/los valores del capitalismo.
  4. El narco expresa las violencias instauradas en machismos, pobrezas, militarización y sexualización de los cuerpos.
  5. El narco es un gusto popular & pop contraburgués y postmoderno.
  6. El narco no es ese discurso moral de «dinero fácil», «vida fácil»; es dinero muy trabajado, vida muy difícil, de ahí lo festivo de la celebración.
  7. El narco expresa la liberación de los órdenes sociales, morales y políticos.
  8. El narco vive para contar sus épicas vi-vidas en redes digitales, música, arquitectura, fiesta y consumo.
  9. El narco es mecenas de invención química, tecnológica, política, arquitectónica, artística.
  10. El narco es el modelo orgánico más eficiente de integración del libre comercio latinoamericano.
  11. El narco todo lo bendice y se lo juega religiosamente en la Virgen, amén.

Narcolombia Esta historia es obra de Gabriel Linares y Omar Rincon y forma parte del proyecto NARCOLOMBIA, un trabajo de investigación cultural, artística y periodística realizado por el colectivo NARCOLOMBIA formado por Omar Rincón, Lucas Ospina, X. Andrade y la Universidad de los Andes de Bogotá.Tienen un blog en la revista colombiana cerosetenta: https://cerosetenta.uniandes.edu.co/tema/blog/narcolombia/


"La meritocracia es un sistema de legitimación de los privilegios heredados"


El Diario

Por Rodrigo Ponce de León 

El profesor de sociología de la Universidad Complutense de Madrid rompe en su libro con los mitos de la supuesta igualdad de oportunidades ya que la meritocracia «no sirve para incrementar la movilidad social, al contrario, bloquea esa posibilidad para la mayoría»

Si hay un discurso recurrente en la derecha es su apuesta encendida por la meritocracia. Como respuesta vehemente en la que define la meritocracia como una fórmula propuesta por las élites para perpetuar sus privilegios, y como defensor de la necesidad de la centralidad de las políticas igualitaristas en una sociedad democrática digna, César Rendueles (Girona, 1975), profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, ha escrito Contra la igualdad de oportunidades. Un panfleto igualitarista (Editorial Seix Barral), un libro donde tumba el mito de la igualdad de oportunidades y reivindica que «los países donde hay más movilidad social, que más se aproximan a ese ideal de que cada uno logre dedicarse a lo que se le da mejor, son los países más igualitaristas».

Ante la abducción del ideal de libertad por parte de los sectores más reaccionarios, Rendueles aboga por que la izquierda «reaccione y reivindique la libertad como un valor, que además se retroalimenta positivamente con la igualdad» y por que las fuerzas progresistas hagan un defensa intensa de la institucionalidad frente a la posición de la derecha, que solo busca «vaciar las instituciones para después de destruirlas pedir que las sustituya la empresa privada o sus chiringuitos».

¿Cómo interpreta las medidas que se han tomado en las zonas sanitarias del sur de Madrid?, quizás no haya una situación más clara que ejemplifique que esa supuesta igualdad de oportunidades es una mentira dependiendo de donde vivas.

El desarrollo de la pandemia ha colocado una especie de lente de aumento sobre dinámicas sociales que ya estaban en marcha. En particular, ha intensificado las desigualdades sociales de ciudades ya muy estratificadas, como Madrid. La COVID-19 ha convertido procesos más o menos inerciales e invisibles, de los que normalmente no éramos conscientes, en una guerra abierta. 

El barrio de Salamanca y, en general, las élites económicas y sociales madrileñas salieron a la calle en mayo para lanzar un mensaje muy claro a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Isabel Díaz Ayuso ha aceptado ese mandato y está actuando en consecuencia. Esto hace que las desigualdades que ya existían resulten más manifiestas, más visibles.

Durante la pandemia una serie de trabajos como cajero o reponedora en un supermercado fueron considerados como esenciales, pero las condiciones económicas de este tipo de empleos siguen siendo absolutamente precarias. Hay un reconocimiento, pero está claro que tratar de llegar a una igualdad material es un objetivo político a largo plazo como usted plantea en su libro.  

La pandemia ha mostrado con mucha nitidez el valor social negativo o positivo de algunos trabajos. Enseguida vimos que algunos empleos muy mal remunerados y poco prestigiosos eran realmente imprescindibles para nuestra vida. Desde el trabajo de los reponedores al personal de limpieza de hospitales. En esos trabajos nos va la vida y, sin embargo, están mal pagados y son poco apreciados. 

Al principio del confinamiento creo que sí vivimos una cierta revalorización colectiva de esos trabajos pero fue algo fugaz y sobre todo expresivo: se plasmó en aplausos y mensajes de agradecimiento. Que un cambio así penetre en nuestra estructura social es complicado, no basta con sonrisas. Implica que algunos grupos sociales bastante amplios, no sólo una pequeña minoría de superricos, asumamos –hablo en primera persona– cambios y sacrificios para permitir que los que peor están mejoren su situación. Es imprescindible que los millonarios empiecen a pagar impuestos dignos de tal nombre, pero también el 20% o 30% de la sociedad española que mejor vivimos tenemos que asumir costes. Esto es políticamente complicado y muy difícil de vender en un programa electoral.

Es su libro tumba el mito de la meritocracia como un ejemplo de igualdad y deja entrever que la igualdad de oportunidades no deja de ser una falacia. ¿Cómo se lo explicaría a alguien de derechas?

Me gusta esta pregunta porque escribí este libro pensando en un lector de derechas, no tanto en un lector de izquierdas. Creo que mucha gente conservadora o de derechas no es tanto que rechace el igualitarismo como que le preocupa que ese proyecto sea incompatible con los valores asociados a la responsabilidad y el esfuerzo. Me parece un punto importante. Los valores relacionados con las obligaciones son imprescindibles para un proyecto igualitarista y desde la izquierda no siempre hemos sabido integrarlos en nuestro discurso. Lo que respondería a esas personas es que la meritocracia les está dando gato por liebre. No es un sistema de recompensa del esfuerzo sino de legitimación de los privilegios heredados. En España se puede predecir con bastante exactitud los resultados académicos de un niño sencillamente conociendo su código postal. La meritocracia no sirve para incrementar la movilidad social, al contrario, bloquea esa posibilidad para la mayoría.

De hecho, sabemos que los países donde hay más movilidad social, que más se aproximan a ese ideal de que cada uno logre dedicarse a lo que se le da mejor, son los países más igualitaristas. La manera más sencilla de promover que la hija de un fontanero llegue a ser ingeniera es que los fontaneros y las ingenieras ganen lo mismo. De esa manera sí que se fomenta la movilidad social.

Ahora el discurso neoliberal está tratando de imponer que hay que elegir entre igualdad y libertad, que son conceptos incompatibles y que la igualdad es un freno a la libertad.

La derecha y, sobre todo, la ultraderecha se han vuelto actores políticos muy dinámicos. En la última década han reformulado sus posiciones para encontrar nuevos nichos discursivos. Uno de los giros más sorprendentes es que la gente más conservadora y reaccionaria está consiguiendo monopolizar el discurso de la defensa de la libertad, lo cual es manifiestamente absurdo y contradictorio, pero en términos de proyección pública están teniendo éxito. Tenemos que reaccionar y reivindicar la libertad como un valor progresista, como un valor netamente de izquierdas que además se retroalimenta positivamente con la igualdad. 

La libertad que defiende la derecha es muy limitada, es la libertad del ‘déjame hacer lo que quiera’, del ‘no me diga cuánto vino puedo beber’ de Aznar. La igualdad nos ayuda a entender que la libertad es algo complejo que tenemos que ir descubriendo con la ayuda de los demás, nos ayuda a descubrir en qué consiste ser libres. La igualdad nos permite entender que ser libres no consiste sólo en esa cosa tan infantil de satisfacer nuestros deseos inmediatos lo antes posible sino también en descubrir dimensiones más ricas de nuestra subjetividad compartida.

Es sorprendente que la gente más conservadora y reaccionaria está consiguiendo monopolizar el discurso de la defensa de la libertad, lo cual es manifiestamente absurdo y contradictorio 

¿Podría poner un ejemplo?

Creo que es evidente en el caso de la igualdad de género. Los hombres que intentan vivir vidas igualitarista con las mujeres no tienen menos libertad que los que quieren conservar sus privilegios. Creo que vivir en libertad con nuestros iguales nos permite acceder a una libertad enriquecida, más plena de la de quienes necesitan de subalternos.

Usted asegura en el libro que «las bases de nuestra servidumbre voluntaria al mercado es que parece extrapolítico, ajeno al control o la intervención de nadie y, por tanto, también insustituible». Pero la realidad es que todos conocemos los nombres y apellidos de los grandes empresarios, los nombres de las empresas, cómo funcionan los lobbys, qué partidos defienden determinadas políticas, etc.  

Bueno, es verdad que el mito del mercado anónimo e invisible como una especie de engranaje social en el que ninguna instancia o ningún grupo de interés tiene ningún protagonismo, sino que es fruto de un equilibrio espontáneo, es una leyenda completamente lisérgica. La realidad es que todos los procesos de mercantilización han sido impulsados, a menudo violentamente, por el Estado y por grupos sociales muy concretos. Hay intereses con apellidos que contaminan permanentemente las relaciones mercantiles, muy especialmente en España, donde una importante parte de las élites económicas son estrictamente parasitarias, se dedican a vampirizar lo público y son incapaces de desarrollar un proyecto propio.

En España hay una importante parte de las élites económicas que son estrictamente parasitarias, se dedican a vampirizar lo público y son incapaces de desarrollar un proyecto propio

También señala en su libro que «solo para revertir los efectos de la revolución neoliberal y volver al punto de partida de los años 60 necesitaríamos medidas económicas igualitaristas que hoy nos parecen casi utópicas». ¿Cuáles serían esas medidas? Al definirlas como utópicas, ¿No las estamos convirtiendo en imposibles?

Son medidas que se manejan habitualmente en el debate político y sociológico de izquierdas como una reforma fiscal agresiva, cambios en el mercado de trabajo que restauren derechos perdidos, políticas de restauración y ampliación del Estado de Bienestar como la renta básica… Pero incluso con medidas de ese tipo, muy ambiciosas desde la perspectiva actual, se tardarían mucho años en volver al escenario anterior a la revolución neoliberal. Es un diagnóstico de Anthony B. Atkinson, y resulta bastante desazonador. 

A pesar de todo, no soy pesimista. Hay una lección que deberíamos aprender de los neoliberales: plantando la semilla del cambio se generan procesos de retroalimentación positiva que hacen que los cambios se vayan acelerando progresivamente. De hecho, la propia velocidad del proceso mercantilización nos da idea de que a veces las transformaciones históricas son posibles y son muy rápidas.

Portada del último libro de César Rendueles. Seix Barral.

Qué cree que les ocurrió a los sindicatos durante la revolución neoliberal. No supieron hablar a las nuevas generaciones en un momento determinado, falló el discurso… Lo pregunto porque usted coloca como una pieza fundamental para alcanzar la igualdad el trabajo sindical y la negociación colectiva.

Por un lado, el modelo keynesiano afrontaba una crisis real, era un sistema que hacía aguas. Las derechas supieron encontrar un proyecto capaz de interpelar a un grupo social heterogéneo, que ilusionó a la gente y logró transformar las subjetividades y la cultura política vigente hasta entonces. En cambio, desde la izquierda compitieron distintos proyectos, no se logró construir una alternativa con un respaldo social amplio.

En España, como en otros países, la resistencia más importante al proyecto de mercantilización vino de los sindicatos. Los grupos políticos a la izquierda del PSOE no tenían capacidad de movilización para resistir el tsunami neoliberal. Y lo que ocurrió fue, sencillamente, que los sindicatos fueron derrotados. Fue un proceso global, ocurrió en casi todo el mundo a finales de los 80 y principios de los 90. Pero es de justicia reconocer que los sindicatos los intentaron, tal vez no con toda la firmeza que algunos pedíamos, pero fueron la única oposición real que hubo en esos años.

Con la revolución neoliberal que vino después hemos vivido en una especie de experimento de laboratorio diseñado para que el trabajo sindical sea prácticamente imposible, excepto para unos pocos trabajadores con contratos estables. Todo nuestro reglamento laboral está diseñado para que el sindicalismo no sea difícil, sino imposible.

Todo nuestro reglamento laboral está diseñado para que el sindicalismo no sea difícil, sino imposible

En el siglo XXI, ¿tiene sentido mantener un discurso como la lucha de clases o habría que conformarse con tratar de explicar por qué el impuesto de sucesiones es justo y abogar por medidas de este calado?

Tiene sentido hablar de lucha de clases porque es una manera de recoger conflictos esenciales de nuestro tiempo, conflictos que vertebran nuestras sociedades, que no son episódicos ni sectoriales. Por eso es una herramienta analítica irrenunciable. Dicho esto, a veces este tipo de terminología se convierte en una bandera identitaria. Hay conflicto de clases en nuestro país, pero también es cierto que las clases sociales en España son complejas. Hay un conflicto entre el 99% y el 1% más rico de la sociedad, pero también hay otros conflictos entre el 30% mejor situado económicamente y el 70% restante. Es decir, que hay toda una serie de conflictos adicionales a ese gran enfrentamiento entre los superpoderosos y todos los demás. Esa idea de la lucha de clases como un objeto muy simple, muy fácil de entender, oculta otros conflictos.

En su libro escribe que «lo que nos compromete con la emancipación son las responsabilidades compartidas que estamos dispuestos a asumir colectivamente» y, posteriormente apunta que «el igualitarismo es incompatible con la competición generalizada, incluso si es una competición de intereses virtuosos». ¿Cuál es su opinión sobre las luchas dentro de la izquierda con movimientos como el feminismo o la reivindicación LGTBI?

Las luchas faccionales son una enfermedad de la izquierda de hace dos siglos. La izquierda se ha dedicado siempre a darse de bofetadas en organizaciones que cabrían en un locutorio telefónico. Es nuestra enfermedad política porque somos incapaces de tratarnos con generosidad política y saber dirimir lo importante de lo accesorio. Otra cuestión diferente es la sospecha sobre aquellos movimientos que en las últimas décadas han hecho reivindicaciones que no formaban parte mejor del patrimonio político de la izquierda más tradicional. Echar la culpa a esos movimientos de la fragmentación de la izquierda es absurdo. Esos movimientos que han sido llamados identitarios han enriquecido a la izquierda porque ayudan a entender justamente que la igualdad es un proyecto complejo, que la igualdad es un proyecto no consiste en dar lo mismo a todo el mundo, sino en dar a cada uno lo que necesita, lo que requiere para su pleno desarrollo individual y colectivo. 

La tesis de que hace 100 o 150 años los movimientos emancipatorios eran un gran bloque sociológico homogéneo es una leyenda urbana. Selina Todd, en su libro El Pueblo, da un dato divertido y muy revelador: en la Inglaterra de principios de siglo XX, el grupo laboral más numeroso era el servicio doméstico. Y era una fuente de conflictividad inmensa para las clases burguesas, porque era como tener al enemigo literalmente en casa. El sujeto de la lucha de clases no eran sólo los mineros y trabajadores siderúrgicos sino también, tal vez sobre todo, las criadas. Y lo mismo se podría decir de los migrantes u otros colectivos.

Me ha llamado la atención que señale en su libro que la sociedad de mercado «es esencialmente desinstuticionalizada» y que «el rasgo más característico del capitalismo contemporáneo, al menos en Occidente, no es su anticomunitarismo sino su rechazo al institucionalismo». Sin embargo, en España vemos como los principales poderes económicos, los grandes empresarios, son los principales defensores de determinadas instituciones como la monarquía.

Claro, porque hacen una defensa de las instituciones muy tramposa y nihilista. Para empezar, no todas las instituciones merecen ser conservadas. Hay algunas, como la esclavitud o la monarquía, que son irreformables y deberíamos deshacernos de ellas cuanto antes. Hay otras instituciones como las educativas, sanitarias o judiciales que merece la pena conservar y reformar.

A veces desde la izquierda nos centramos en esa tarea crítica, en lo que nos gustaría mejorar de esas instituciones. Me parece razonable. Pero también deberíamos hacer valer que somos sus auténticos defensores. En cambio, la supuesta defensa de la institucionalidad por parte de la derecha es básicamente retórica: lo que hacen es vaciar las instituciones para después de destruirlas pedir que las sustituya la empresa privada o sus chiringuitos.

@rodrigopdl


sábado, 24 de octubre de 2020

Trigésimo Primer Manifiesto Público


Defensores en Línea

Vivimos en una de las dictaduras más sangrientas de nuestra historia, una dictadura que se fortalece en el narcotráfico, en la cultura neoliberal, el saqueo, la militarización, la judicialización y la planificación de la muerte de quienes defienden la territorialidad, la ética, la vida misma. Consideramos que siempre estaremos a tiempo de frenar este pasaje triste de nuestras vidas, y lo haremos en la medida que colectivicemos y descolonicemos la lucha, que hagamos la dignidad una costumbre y nos abramos a una nueva cultura política ciudadana, donde el amor a la patria siga recorriendo nuestras luchas, así como está presente en este Encuentro de organizaciones que alzan su palabra en este Trigésimo primero manifiesto público:

1.- Con toda la rabia hecha conciencia, condenamos el asesinato de Arnoldo Joaquín Morazán, quien le fue arrebatada cobardemente su vida el pasado 13 de octubre en la comunidad de Guapinol, donde la dictadura, Inversiones Los Pinares y Ecotek, siguen cobrando venganza contra una lucha legitima, pertinente y llena de dignidad. Mientras la lucha de los Guapinoles y Berta Cáceres es reconocida mundialmente con el prestigioso galardón Sájarov 2020, aquí se les asesina, se les amenaza y se inventan procesos judiciales cada vez más graves. Exigimos justicia y lo exigiremos hasta verla andar en nuestros campos y avenidas.

2.- Exigimos la inmediata cancelación del proyecto de las ZEDEs, en Crawfish Rock, Roatán, en Choloma y en cualquier otro territorio nacional, cuyos suelos son sagrados portadores del futuro de las siguientes generaciones. Demandamos que se desista de esta apuesta de muerte por parte de capitales y pensamientos racistas, patriarcales y clasistas. A su vez, invitamos al pueblo a luchar contra este golpe del neocoloniaje, la defensa de la soberanía hoy se vuelve aún más importante y urgente.

3.- Exigimos además la aparición con vida de los compañeros garífunas, defensores de los territorios, la ancestralidad y la vida misma. Condenamos las acciones de intimidación contra la compañera Aurelia Arzu, subcoordinadora de OFRANEH. Estos ataques contra las comunidades y liderazgos garífunas, responde directamente a la necesidad capitalista del despojo territorial.

4.- Extendemos nuestra solidaridad militante a los compañeros de ADEPZA, condenamos los recientes ataques, incluidas amenazas a muerte al compañero Pedro Canales. De igual forma estos ataques se desarrollan en un contexto de despojo, para la instalación de megaproyectos de construcción y extractivos en los territorios del golfo de Fonseca. Así mismo saludamos las acciones en contra de la corrupción y la ZEDES impulsadas por el pueblo de Amapala, en este momento de la historia, “nos salvamos en racimo, en comunidad”.

Honduras, octubre de 2020

Tres meses y los garífunas no aparecen


Radio Progreso

Tres meses han pasado desde que el 18 de julio, cinco pobladores garífunas de la comunidad de El Triunfo de la  Cruz en Tela, Atlántida fueron secuestrados por hombres fuertemente armados con vestimenta policial.

Por un lado, el gobierno asegura que las investigaciones van bastante avanzadas y que se han encontrado muchos elementos. Sin embargo, las familias siguen denunciando el desinterés del Estado para dar con el paradero de sus familiares.

“Se está trabajando en el caso, lógicamente es una situación muy compleja, pero el Ministerio Público está trabajando y se le está informando a los familiares de cada acción que se hace. Se está trabajando y en su momento se darán a conocer los resultados”, dijo el portavoz del Ministerio Público en la zona noroccidental, Elvis Guzmán.

“Nosotros no tenemos nada de las autoridades hondureñas, sólo lo que dicen cada 25 o 30 días en los diarios de que tienen sospechosos y que tienen a los responsables pero no los presentan nunca”, se quejó Juan Pablo Centeno, padre de Alberth Snider Centeno Tomas, uno de los desaparecidos.

Los garífunas secuestrados el pasado 18 de julio son: Alberth Snider Centeno Tomas, quien es el presidente del patronato de la comunidad Triunfo de la Cruz, también está desaparecido Suami Aparicio Mejía García, Milton Joel Martínez Álvarez y Gerardo Mizael Róchez Cálix y Junior Rafael Mejía.


Familiares denuncian violación a DDHH de privados de libertad en batallón militar


Defensores en Línea

La situación de los privados de libertad en el Primer Batallón de Infantería, es motivo de consternación entre sus familiares, quienes denuncian nuevos abusos de parte de los oficiales a cargo de dicho módulo.

En Honduras más de 22 mil personas guardan prisión en 25 centros penales y tres módulos militares, con características similares en cuanto hacinamiento, limitaciones en acceso a salud, reinserción social y el debido proceso.

Esta semana, mediante una carta dirigida a las autoridades competentes y organizaciones defensoras de derechos humanos, familiares de los privados de libertad reclusos en Primer Batallón de Infantería, en el Distrito Central, claman por su acción urgente “ya que hemos recibido relato de que los oficiales a cargo de la custodia de este módulo, el coronel Ramiro Múñoz, capitán Oliva, tenientes Vásquez y Múñoz han cometido nuevamente abusos atentatorios contra nuestros confinados”.

Según la denuncia de los familiares, a los privados de libertad en la cárcel militar, le niegan el acceso a toda comunicación. A los recién detenidos no les permiten hacer una llamada a sus abogados para preparar una audiencia inicial.

Teniendo en cuenta que desde hace siete meses hay un distanciamiento supuestamente como medida de prevención ante la pandemia del Covid-19, a los privados de libertad se les quitó el derecho a visitas, pero, según los familiares denunciantes, “les han privado del derecho a recibir medicinas, e incluso del derecho a recibir la dieta especial aprobada por un médico para controlar enfermedades crónicas”.

Esta situación fue denunciada antes, en otros centros penitenciarios como el de Choluteca, donde estaba el preso político Antonio Esquivel, quien requería de medicamentos controlados, él recobró su libertad el 27 de junio de 2020. Y desde el Primer Batallón fue remitido por sospechas de contagiado por COVID-19 el periodista y preso político David Romero Ellner, quien falleció el pasado 18 de julio en el Hospital Nacional Cardiopulmonar (Tórax), el resultado de su prueba “Reacción en Cadena de la Polimersa” (PCR por sus siglas en inglés) dio positiva al virus.

“Sabemos que han puesto arbitrariamente en confinamiento solitario a un privado de libertad después que recientemente sufrió un infarto que lo llevó al borde de la muerte, sometiéndolo a condiciones infrahumanas”, detallan los familiares, en el texto que dijeron de conocimiento al Comité d e Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

Finalmente, el documento ruega a las instituciones competentes investigar en la extensión posible estos hechos y asegurar la integridad personal de las personas internas, aisladas e indefensas en este espacio.“Nos preocupa sumamente el calvario que han sufrido nuestros parientes a lo largo de esta cuarentena, pues esta denuncia se suma otras por agravios tan extremos como torturas, encierros prolongados y arbitrarios, destrucción de la propiedad y actos de intimidación traumáticos en contra de nuestros familiares reclusos a lo largo de más de siete meses que han estado aislados, al grado que una ONG [Organización No Gubernamental] que recopiló estas denuncias nombró al coronel Múñoz como un violador de derechos humanos insigne en nuestro país”.

El pasado 7 de agosto, el COFADEH remitió al abogado Ricardo Matute de la Discalía Especial de Derechos Humanos del Ministerio Público, una denuncia por graves violaciones a los derechos humanos, contra el joven Ángelo Roberto López, de 24 años, víctima de tortura de parte del Coronel Ramiro Fernando Múñoz Bonilla el Teniente Oliva, los oficiales Irías, Morán y Díaz, asignados al Primer Batallón de Infantería.

El ataque contra Angelo López, fue el sábado 20 de junio del 2020, cuando estaba realizado llamadas telefónicas a  su hija, en ese momento ingresó a su cuarto el  teniente Irías, quien procedió a decomisarle el celular y lo reportó con el comandante del Batallón, Ramiro Fernando Múñoz Bonilla, a los oficiales capitan Oliva y el teniente Morán Vásquez, detalla la denucia.

Posteriormente ellos allanaron el dormitorio, destruyendo todos los objetos personales de Ángelo, le mojaron el colchón y seguidamente lo sometieron a la fuerza con las esposas y lo trasladaron a la parte exterior de los recintos penitenciarios donde fue torturado físicamente, le propinaban varios golpes con los toletes, puños en todo su cuerpo y lo amenazaron a muerte a tal punto que el coronel Fernando Muñoz Bonilla le mordió las orejas, mientras los otros agentes de seguridad lo tenía sometido a la impotencia .

Después lo trasladaron nuevamente a su cuarto donde los militares lo siguieron golpeando hasta dejarlo inconsciente.

Entre los privados de libertad, hay un enfermo de esquizofrenia que por no tener su medicamento se pone agresivo, agregó la denuncia en ese momento.Después a todos los Privados de libertad que están asignados a la misma área del Ángelo los mantuvieron aislados por una semana, El 24 de julio, se apersono al Primer Batallón el Juez de Ejecución Elvis Javier Alvarado, para indagar sobre los hechos antes descritos.

Días antes del inicio de la cuarentena por la crisis sanitaria derivada del COVID-19 en Honduras, la Coalición Contra de Impunidad compareció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la audiencia “Violaciones a los derechos humanos de las personas privadas de libertad en Honduras”.

Por lo que, el tema no es ajeno al conocimiento de organismos internacionales. Después del 175 Periodo de Sesiones de la CIDH, en Puerto Príncipe, república de Haití, las denuncias continuaron ya en el marco de la pandemia.

Y en el 177 Periodo de Sesiones de la CIDH, diversas organizaciones nacionales y regionales, junto a la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH- Honduras), y el Comité Nacional de Prevención contra la Tortura y Otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes (CONAPREV) expusieron la situación que enfrentan las personas privadas de libertad ante la crisis sanitaria por COVID-19 en Honduras.

Y el mes pasado, La Mesa de Seguimiento al Cumplimiento de las Sentencias y Resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, copmpartió de manera virtual el foro “Los derechos de las personas privadas de libertad a la luz de las sentencias López Álvarez y Pacheco Teruel y otros vs. Honduras”, a fin de generar un espacio de reflexión sobre los avances, obstáculos y desafíos que enfrenta la implementación efectiva de las sentencias y resoluciones de la Corte IDH, particularmente en el contexto de crisis sanitaria generada por la pandemia del COVID-19, desde marzo pasado.

En cada una de las denuncias internacionales, el COFADEH formó parte de las organizaciones que velan por los derechos de las personas privadas de libertad.

Isabel Albaladejo, representante de la OACNUDH expresó preocupación por la situación de salud de personas privadas de libertad y la falta de atención médica en los centros; la suspensión de las visitas y la limitada información brindada tanto a familiares, como representantes legales y organizaciones; la militarización del sistema penitenciario; y la violencia a lo interno de las cárceles. En particular aseguró que su oficina ha documentado casos de tortura y tratos cueles en contra de las personas privadas de libertad y denunció que, desde el inicio de la pandemia, 14 personas, entre ellas 7 mujeres, han fallecido en hechos violentos dentro de los centros. Al respecto, llamó a la implementación de protocolos de investigación y al acceso a la justicia para todas las personas víctimas y sus familiares.


Adictos a la deuda y el caos


El Viejo Topo, septiembre de 2020

Por Higinio Polo 

La última década del siglo XX conoció el apogeo del capitalismo norteamericano: había desaparecido la URSS, disminuyó el presupuesto militar del Pentágono, la prosperidad económica redujo el porcentaje de la deuda en relación al PIB, e incluso, durante el cambio de siglo, entre 1998 y 2002, el país tuvo superávit presupuestario, algo que no ocurría desde finales de los años cincuenta, y ningún país del planeta podía discutir su hegemonía.

Fue la década de la pax americana, aunque estuviera salpicada de guerras y agresiones, como en Yugoslavia. Sin embargo, en Washington esa confiada felicidad duró poco: la ambición de dominio mundial que impulsó el llamado Proyecto para el Nuevo siglo americano desató las guerras de Afganistán e Iraq, con un aumento sin precedentes del gasto militar, que fue acompañado de rebajas de impuestos que redujeron los ingresos fiscales. El sueño neocom fracasó por completo: sólo supo incendiar Oriente Medio, causando las mayores matanzas del siglo XXI, y ni siquiera había previsto la emergencia china. Después, todo empeoró. Tras la crisis económica de 2008, el rescate bancario decidido por el gobierno Obama y los estímulos fiscales para empresas, que costaron al país centenares de miles de millones de dólares, además de los gastos del Medicare, acabaron por dilapidar aquel breve espejismo de la última década del siglo XX cuando Washington se creyó dueño del mundo.

En ese 2008, la deuda norteamericana era de 10 billones de dólares, que aumentó rápidamente con el Troubled Asset Relief Program de George W. Bush para comprar activos de las instituciones financieras que estaban en situación crítica tras la crisis de las hipotecas subprime. Obama, presidente desde 2009, continuó con el programa y firmó otro plan, denominado American Recovery and Reinvestment Act of 2009, para combatir la recesión con bajadas de impuestos, programas sociales y de infraestructuras, y un año después llegó el Obamacare para atención médica. La combinación de ambos hizo aumentar rápidamente la deuda en más de tres billones en apenas dos años, y continuó aumentando después. Incluso el Fondo Monetario Internacional activó las alarmas en 2018 afirmando que la deuda norteamericana no puede mantenerse: es insostenible. En octubre de 2019, el Departamento de Estado norteamericano publicaba que el déficit presupuestario (entre septiembre de 2018 y octubre de 2019, el año fiscal estadounidense) había llegado a 984.000 millones de dólares, casi un billón, la cantidad más elevada desde 2012. Tres años atrás, casi había alcanzado el billón y medio de dólares a causa de los estímulos fiscales que aprobó el gobierno Obama para hacer frente a la crisis financiera de 2008 por la estafa de las hipotecas subprime y por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.

Cuando finalizó 2019, la deuda norteamericana había aumentado más de un 16 % desde la llegada de Trump a la presidencia. El anterior año fiscal, 2017, con la reforma tributaria, el déficit llegó a los 666.000 millones, y en 2018 a 779.000 millones. Así, no podía extrañar que el último día de octubre de 2019 el Departamento del Tesoro anunciase que la deuda de Estados Unidos había superado, por primera vez en la historia, los veintitrés billones de dólares: una cifra disparatada, monstruosa, aunque, para mayor alarma de las instituciones financieras, quedaría rápidamente superada en menos de un año. Pese a ello, no faltaron las voces de miembros del gobierno y de economistas liberales afirmando que no era preocupante, dado que otros países se encuentran en una situación parecida, con una deuda que supera el 100 % del PIB.

La deuda soberana de Estados Unidos supone un tercio del total de la deuda soberana mundial, mientras Japón debe una quinta parte. Por su parte, China apenas debe cargar con un seis por ciento del total. La agencia federal Congressional Budget Office, CBO (Oficina de Presupuesto del Congreso), estima que en 2020 el déficit norteamericano alcanzará la cifra de 3’7 billones, casi el 19 % del PIB. Nunca, desde la Segunda Guerra Mundial, había alcanzado un nivel semejante. Se calcula que desde 2008 la deuda global en el mundo se ha incrementado en sesenta y cinco billones, y sigue aumentando. La deuda global en el planeta alcanza ya los 250 billones de dólares, que, en cinco años, en 2025, se convertirán en 325 billones de dólares, según el Instituto de Finanzas Internacionales. De manera que el capitalismo y el sistema financiero internacional viven en una economía de casino, mirando una ruleta donde la ruina acecha.

El propósito que anunció Trump de bajar impuestos (favoreciendo a los más ricos) era incompatible con la creciente deuda del país: aumentar los gastos cada año (con un abultado presupuesto militar), reduciendo los ingresos, es la receta segura para caminar hacia el abismo, aunque Estados Unidos confíe en la máquina de imprimir billetes y en el recurso a la deuda. Trump hizo una primera rebaja de impuestos con el propósito de estimular el crecimiento económico, aunque sus efectos quedaron diluidos por las consecuencias de la guerra comercial que inició contra China, mientras reclamaba, en agosto de 2019, a la Reserva Federal nuevas reducciones de los tipos de interés. Su política fiscal favorece a las grandes empresas: según un informe que elaboró el Institute on Taxation and Economic Policy, ITEP (una entidad independiente con sede en Washington, aunque entre sus patrocinadores se encuentra la Fundación Ford), de las 500 mayores corporaciones de la lista Fortune 500, en 2018 no pagaron impuestos 91 (entre ellas, Amazon, que obtuvo casi once mil millones de dólares de beneficios; General Motors y Chevron), gracias a todo tipo de beneficios otorgados y de argucias fiscales. Antes de la llegada de Trump, el impuesto de sociedades era del 35 %, que quedó reducido durante su presidencia al 21 %… y que con las desgravaciones e ingeniería contable disminuyó al 11 %. El 6 de octubre de 2019, The New York Times se hacía eco de un estudio de la Universidad de California-Berkeley, que había examinado las estadísticas fiscales desde 1950, y que llegó a la conclusión de que, en 2018, las cuatrocientas familias norteamericanas multimillonarias pagaron menos impuestos (un 23%) que sesenta y dos millones de familias trabajadoras pobres (un 24’4%). De manera que los recursos del país proceden de los impuestos de los trabajadores y del recurso a la deuda. Mientras corre hacia el desastre, el capitalismo sigue exprimiendo a los más pobres.

Pese a ello, numerosos miembros del poder político y económico en Washington, así como economistas asociados, afrontan el problema con despreocupación, seguros de que la creciente deuda es un asunto que se resolverá en el futuro, aunque no sepan a ciencia cierta cómo. Los demócratas creen que un aumento de los impuestos llevará a la reducción del déficit y de la deuda global, mientras los republicanos sostienen que es un asunto peligroso y defienden la disminución de los presupuestos gubernamentales y el recorte de programas sociales para disminuir el gasto, aunque no contemplan el aumento de los impuestos a las empresas y a los ciudadanos más ricos, y pretenden que no afecte al presupuesto militar, en constante aumento. Las campañas electorales suelen ser la plataforma para ofrecer promesas de reducción de la deuda por parte de los candidatos del sistema, que después quedan rápidamente olvidadas, enterradas bajo la convicción de que el poder norteamericano en el mundo seguirá siendo hegemónico y su recurso a la máquina de imprimir billetes y a la deuda podrá continuar: el sindicato del poder que componen demócratas y republicanos, hoy en constantes disputas, sigue creyendo que el dios del dinero protege a Estados Unidos. Además, la mayor parte delstablishment de Washington confía en la estabilidad por el hecho de que la mitad de la deuda está en manos de inversores norteamericanos, y de que China evitará vender sus bonos del Tesoro porque debilitaría al dólar y como consecuencia dañaría también sus propias reservas en la moneda norteamericana. China y Japón disponen cada uno de más de un billón de dólares en bonos del Tesoro norteamericanos. Además, la mayoría de las grandes corporaciones y empresas saben que el Estado acudirá en su ayuda si caen en la insolvencia, aunque eso suponga enormes subvenciones y un mayor endeudamiento del país. Sin embargo, ello no impide que continúe la práctica del capitalismo moderno, donde los beneficios siempre son privados y las pérdidas pueden ir a cargo del Estado.

El factor chino se ha convertido ahora en una cuestión central. Para entender la posición china ante el aumento de la deuda norteamericana, el aspecto más relevante no es la hipotética pérdida de valor de una parte de sus reservas que tendría que asumir si se deshiciera de sus bonos del Tesoro (aunque quiere evitarlo, como es lógico), sino su deseo de afianzar la estabilidad internacional, reforzar la cooperación entre países y desactivar los peligros de enfrentamiento, porque quiere un entorno pacífico para proseguir su fortalecimiento. Esa cautelosa y sabia estrategia explica que China solamente responda ante medidas agresivas por parte de Estados Unidos, tanto en la guerra comercial como en las líneas rojas trazadas por Pekín en los asuntos de Hong-Kong, Taiwán, Tíbet, Xinjiang y el mar de China meridional, para evitar la intromisión norteamericana, y lo haga siempre de forma contenida, dejando de lado cuestiones menores, pero nunca tome la iniciativa con decisiones que puedan aumentar el enfrentamiento y la tensión. China, hoy mucho más segura de su fuerza, mantiene un delicado equilibrio entre su deseo de estabilidad internacional y la inevitable respuesta a las provocaciones norteamericanas. La reciente aprobación en Washington de leyes especiales sobre Hong-Kong y sobre la minoría uigur china de Xinjiang, ilustran el proceder norteamericano. Además de su intervención en esas regiones y su estímulo a exigencias nacionalistas en Tíbet y Taiwán, Estados Unidos opera en todo el arco marítimo que va de Corea al mar de China meridional frente a las costas de Malasia y Vietnam, con la peregrina excusa de defender la “libertad de navegación” con los barcos de guerra de la Navy, enviando portaaviones con su escolta de barcos de guerra. No es extraño que a Pekín le preocupe la posible fabricación de un incidente en esa zona, como Estados Unidos ha hecho en tantas ocasiones, en Corea y en Vietnam, en Cuba y en Venezuela, por citar algunos. De hecho, en buena parte de Asia se están reactivando litigios que crean dificultades a Pekín: la disputa por las islas Diaoyu (Senkaku, para Japón) entre China y Japón ha vuelto a primer plano, y en la India (tras el enfrentamiento entre soldados chinos e indios en el valle del río Galwan, situado en Aksai Chin, objeto de una vieja disputa entre Pekín y Delhi) el partido Mahasabha, de extrema derecha (que llega a propugnar la esterilización de cristianos y musulmanes para evitar que crezca su número y ponga en peligro la preponderancia hindú), y el partido-grupo religioso Vishvá Hindú Parishad, fundamentalista hindú y ultranacionalista, impulsan protestas contra China en distintas ciudades de la India, quemando fotografías de Xi Jinping. Estados Unidos estimula ese tipo de protestas, mientras Modi asiente y calla, porque persigue la incorporación de la India al frente antichino que construye en Asia.

En Washington se han levantado voces haciendo responsable a China de los crecientes gastos para hacer frente al Covid-19, como si fuera culpable del brote, pidiendo que se le obligue a pagar la factura, y exigiendo que Pekín perdone parte de la deuda norteamericana. Esa acusación carece de fundamento, pero es revelador que aunque Estados Unidos recurra al espantajo del supuesto expansionismo chino en el Mar de China meridional, no pueda acusar a China de comportamiento agresivo en el escenario internacional, y apenas se escude en inconcretas acusaciones de espionaje (común, por otra parte, a todos los países), que no acompaña de pruebas, de ser responsable de la pérdida de puestos de trabajo industriales en Estados Unidos (como si no hubiesen sido los empresarios norteamericanos los responsables del cierre de las factorías) y de constante actividad cibernética, imputaciones que no tienen credibilidad partiendo de un país como Estados Unidos que ha levantado el mayor sistema de espionaje mundial, con evidentes rasgos ilegales y una vulneración del derecho internacional que ha alcanzado incluso hasta a sus propios aliados, como atestiguó el espionaje a Angela Merkel.

La combinación de una creciente deuda y la pulsión del viejo imperialismo norteamericano que lleva a aumentar su despliegue militar en todos los continentes con objeto de imponer sus condiciones a otros países, con el correspondiente aumento de los gastos del Pentágono, plantea serios problemas para el futuro. Los bonos del Tesoro constituyen el principal instrumento financiero del gobierno norteamericano para financiar sus crecientes gastos. Cuenta con una ventaja: al ser el dólar la moneda de reserva, los principales compradores de los bonos son bancos centrales de otros países, de manera que Estados Unidos no queda expuesto a las condiciones del mercado y a las imposiciones de los grandes inversores. La preponderancia del dólar en el sistema financiero internacional, desde Bretton Woods, ha favorecido su dominio, que se articula en el sistema SWIFT, en su control del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, y en los intercambios comerciales basados en su moneda, como ocurre con el petróleo, aunque hoy su moneda viva asistida y sin soporte: en 1971, Estados Unidos abandonó los acuerdos de Bretton Woods y el dólar dejó de ser convertible y de regirse por el patrón-oro, de manera que sus nuevas emisiones carecen de respaldo, aunque no por ello disminuyen. Solamente en la Oficina de Grabado e Impresión (BEP), en el centro de Washington, se imprimen cada día 500 millones de dólares: es una verdadera fábrica de dinero, de papel, de dólares-chatarra. Lo mismo hace en Fort Worth, Texas, el otro centro de la Reserva Federal para imprimir montañas de papel moneda, aunque arguye en su defensa que la mayoría de los dólares impresos son para sustituir a los billetes viejos y dañados. Y en la Reserva Federal creen que el mundo necesita todavía más dólares: unos trece billones.

Estados Unidos compra más al exterior de lo que exporta, su industria y manufacturas han perdido terreno, y su ventaja tecnológica se está reduciendo, hasta el punto de que ha perdido cuotas de mercado en sectores que hace una década dominaba por completo. A ello se añaden las dificultades creadas por la pandemia de la Covid-19: más de cuarenta millones de norteamericanos han perdido su trabajo. Muchos lo volverán a recuperar, pero los estímulos aprobados por la Reserva Federal ascienden a dos billones, que junto con los créditos que el país ofrece a las empresas, las ayudas individuales, y las subvenciones a ciudades y gobiernos de los Estados, así como otras obligaciones y asistencias, llegará a los seis billones puestos en circulación. En junio de 2020, Steven Mnuchin, responsable del Tesoro, y Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, anunciaron un nuevo paquete de estímulos por valor de 250.000 millones de dólares: el dinero se crea de la nada, desde esas Oficinas de Grabado e Impresión. La Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense considera que el déficit presupuestario del país llegará al 17,9% del Producto Interno Bruto en 2020, y al 9,8% en 2021, circunstancia que unida a la depreciación del dólar preocupa en Washington. El peso de la deuda puede llevar a que quienes actúan en el mercado aumenten el interés por los préstamos a Estados Unidos.

En mayo de 2020, Estados Unidos lanzó deuda pública por valor de tres billones de dólares, con objeto de afrontar la crisis económica causada por la Covid-19. Con los tipos de interés a cero, la deuda pública emitida por Estados Unidos es comprada por la Reserva Federal, que está adquiriendo también deuda empresarial sin tener en cuenta si las empresas podrán devolver las ayudas, una cuestión que es también una bomba de relojería. Sólo entre marzo y abril de 2020, la Reserva compró bonos del Tesoro por valor de más de dos billones de dólares, y sus responsables se han comprometido a comprarlos sin límite: un gigantesco juego de manos que ilustra la tramposa prestidigitación del capitalismo. Así, además de los ciudadanos norteamericanos, la Reserva Federal es el principal tenedor de deuda norteamericana, seguida por China y Japón.

Esa situación de creciente déficit y aumento vertiginoso de la deuda deja escasas posibilidades: o bien se consigue un rápido crecimiento económico, acompañado de inflación, algo difícil en la actual situación mundial; o se impone una reducción de gastos, que inevitablemente comportaría menos derechos sociales (recortando el Medicare, dedicado a los mayores de 65 años, y elMedicaid, para asistencia a los necesitados, reduciendo programas de atención a la pobreza y aumentando la edad de jubilación) y el recorte de los presupuestos militares; o bien se consigue un aumento de los ingresos, que supondría reducir las deducciones fiscales a empresas, aprobar impuestos más elevados al patrimonio, introducir nuevos tributos y gravar más los existentes: algo difícil para Trump o para Biden.

Cuando Donald Trump llegó a la Casa Blanca, en enero de 2017, la deuda estadounidense no llegaba a los veinte billones. En febrero de 2019 llegó a los 22 billones, y hoy supera los veintiséis billones. Los datos facilitados por el Departamento del Tesoro indican que la deuda alcanzó los 24 billones el 7 de abril de 2020, los 25 billones el 5 de mayo, y los 26 billones el 11 de junio. La locura de esas cifras indica que Estados Unidos mira el precipicio: ahora, en poco más de un mes, acumula un billón de dólares en nueva deuda externa. A principios de 2019, cuando la deuda había alcanzado el 107 % del PIB, la mayoría de los economistas liberales norteamericanos consideraba que era perfectamente asumible, puesto que la deuda de un país nunca se paga sino que acaba refinanciándose, y siguen alegando el caso japonés, que mantiene una deuda que supera el 200 % del PIB, aunque olvidan el efecto que una deuda elevada tiene sobre el crédito del país: Japón, pese a ser la tercera economía mundial, no tiene una influencia equivalente en la esfera internacional, mientras que Estados Unidos ejerce de potencia hegemónica y quiere mantener su predominio, objetivo que se complica con las crecientes deudas. En mayo de 2020, la deuda norteamericana alcanzó el 123 % del PIB. La mezcla explosiva de la reforma fiscal de Trump y del constante aumento de los gastos militares, más los efectos de la pandemia, explican buena parte del incremento de la deuda. Trump prometió durante la campaña electoral de 2016 que, con dos mandatos, eliminaría la deuda norteamericana, fiando el crecimiento económico del país a la disminución del déficit comercial. Sin embargo, la deuda no ha parado de aumentar y de acelerarse, y la guerra comercial con China, el amago de otra guerra semejante con la Unión Europea, y los efectos de la pandemia, complican sobremanera el futuro.

El fracaso del capitalismo, la quiebra ecológica que impone al mundo, el desastre de la pandemia, ensombrecen el futuro de Estados Unidos. Las empresas norteamericanas pueden esquilmar el planeta, imponer condiciones más duras a los trabajadores, despedir sin ninguna responsabilidad, y, al mismo tiempo, pueden acogerse a la ayuda del Estado, aunque eso tiene consecuencias: la decadencia de Estados Unidos, la burbuja del dólar, el aumento de la deuda; de manera que el gobierno y el Congreso deben acordar con regularidad subir el llamado techo de la deuda para hacer frente a sus crecientes gastos. El déficit presupuestario obliga a Estados Unidos a hipotecarse, lo que unido a la crisis económica causada por la pandemia, a un dólar cotizándose a la baja en relación a otras divisas internacionales, y a los problemas de discriminación racial y violencia policial que causan frecuentes crisis, debilita su posición internacional. En el Congreso ya han aparecido voces que temen la bancarrota: la deuda externa que se consideraba uno de los rasgos e hipoteca de países pobres, aqueja a un país que sigue creyéndose favorecido por su dios.

Estados Unidos se ha acostumbrado a vivir con deudas crecientes, que no devuelve, como los sablistas, igual que Alejandro Sawa, el Max Estrella de Valle Inclán, y pretende seguir imponiendo sus reglas a otros, al margen del derecho internacional y de la convivencia pacífica entre países. Aunque Estados Unidos sigue disponiendo de los mayores recursos financieros y militares en el mundo, su declive empieza a ser evidente para sus aliados y para sus enemigos, y tiene consecuencias estratégicas. Trump amenaza a China, acusa a sus propios aliados europeos de la OTAN, impone sanciones a Rusia, persigue a Irán, Venezuela, Siria, Cuba, y el nuevo enfrentamiento con Pekín aumenta las alarmas: el 15 de mayo de 2020, The New York Times daba por desatada la guerra fría con China y alertaba de una posible ruptura. Como haciéndose eco de esa señal, Trump declaraba en junio que estaba dispuesto a “desconectar completamente” de China.

Sin embargo, esos preocupantes síntomas de debilidad no fuerzan a su gobierno a una política exterior prudente, sino a una mayor agresividad, que se expresa, por ejemplo, en la aprobación el pasado junio de la Defense Space Strategy, que persigue el predominio norteamericano en el espacio, considerado como “escenario de guerra”, define a China y Rusia como enemigos, y está provocando una nueva carrera de armamentos. Si esos planes siguen adelante, en un mundo herido por la progresiva desaparición de los acuerdos de desarme nuclear, la estabilidad internacional quedará seriamente dañada. Adictos a la deuda, el caos y la guerra, Estados Unidos quiere tener las manos libres para mantener su hegemonía en el planeta, y no quiere un mundo de iguales, pero eso puede poner en peligro la paz.

Reloj de la deuda nacional de Estados Unidos: https://www.usdebtclock.org/


En riesgo de morir miles de mujeres e infantes por falta de atención en América Latina


SEMlac

Con la suspensión parcial o total de los servicios de salud sexual, reproductiva y pediátrica; las dificultades de acceso por la falta de transporte público; el miedo a exponerse al coronavirus y el aumento de la malnutrición causada por la pobreza, miles de mujeres, niños, niñas y adolescentes corren el riesgo de morir por falta de atención en salud, y no por Covid-19.

La suspensión o el cierre de los servicios esenciales de salud en América Latina y el Caribe, debido a la pandemia de Covid-19, pueden revertir gravemente los avances en la reducción de la mortalidad de las mujeres y los niños de la región, advierte un nuevo estudio apoyado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), informa la Agencia Noticias ONU.

Según el informe, una reducción del 10 por ciento de la cobertura de los servicios esenciales de salud materno-infantil podría causar hasta 28.000 muertes de madres y 168.000 de recién nacidos.

Además, el aumento del hambre en medio de la pandemia conlleva la malnutrición de las embarazadas e infantes, causando el posible retraso del crecimiento intrauterino, así como la desnutrición aguda y crónica durante la niñez, incrementando el riesgo de muerte por enfermedades infecciosas.

La doctora Arachu Castro, autora del informe, asegura que se registran diariamente 30.000 nacimientos en la región y que de ellos 4.800 nacen de una madre adolescente. Según la experta, la mayoría de los países había logrado disminuir la mortalidad causada por el embarazo, parto y postparto y la de menores de cinco años a los niveles recomendados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

«Pero con la suspensión parcial o total de los servicios de salud sexual, reproductiva y pediátrica; con las dificultades de acceso por la falta de transporte público; con el miedo a exponerse al coronavirus; y con el aumento de la malnutrición causada por la pobreza, miles de mujeres, niños, niñas y adolescentes corren el riesgo de morir por falta de atención en salud, y no por Covid-19», expresa en un blog publicado en la página del PNUD.

El estudio señala, además, que hasta junio de 2020, las circunstancias redujeron a la mitad la demanda de los servicios de vacunación en los 38 países de la región y que por lo menos 18 Estados han reportado dificultades en la obtención de inmunizaciones e insumos, como jeringuillas, por dificultades en el transporte y el cierre de fronteras.

Durante la pandemia del coronavirus han aumentado los casos de violencia contra las mujeres y las niñas.

Aumento de la mortalidad en general

El informe indica que, además de miles de muertes por COVID-19 y del sufrimiento causado en la región, comparar los decesos reportados por cualquier causa con las del mismo período de años anteriores «puede indicar con mayor fidelidad el impacto de la pandemia en la mortalidad».

En algunas semanas, el exceso de muertes se ha estimado en 185 por ciento en Perú, 219 por ciento en México y 242 por ciento en Ecuador. Esas muertes se deben tanto a Covid-19 como a las causas indirectas producidas por la disminución de la provisión de servicios de salud y por la disminución de la utilización de estos servicios. Se calcula que el efecto indirecto de la pandemia en los servicios y en la salud de la mujer, de la niñez y de la adolescencia es de gran magnitud, incluso mayor que el de las muertes directas por Covid-19, alerta el documento.

El aumento del número de personas con síntomas que buscan atención colapsa los establecimientos de salud, en particular si requieren atención crítica. Las camas de cuidados intensivos han sido insuficientes en países como Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá o Perú.

Algunos países han designado hospitales para atender de forma exclusiva a personas con Covid-19, han interrumpido la provisión de servicios de prevención y promoción de la salud y de atención clínica y han reubicado a una parte del personal de salud en los hospitales más sobrecargados, lo que ha desabastecido otros establecimientos de personal y de insumos, advierte la autora del estudio.

La necesidad de invertir más en la salud

«En el informe Desafíos de la pandemia de Covid-19 en la salud de la mujer, de la niñez y de la adolescencia en América Latina y el Caribe, expongo la necesidad de restablecer lo antes posible los servicios esenciales de salud, de reforzar la estrategia de atención primaria y de incrementar el gasto público en salud más allá del gasto inmediato para enfrentar la pandemia», expresa la doctora Castro.

La experta de la Universidad de Tulane recalca que países como Cuba, Costa Rica y Uruguay, que antes de la pandemia habían priorizado la inversión en la salud pública y en el fortalecimiento de la atención primaria, son los que no han suspendido la atención y los que están mejor preparados para prevenir más muertes por causas distintas a las de Covid-19.

El informe también recomienda a los países que las políticas públicas se establezcan con perspectiva de género para que tengan prioridad las mujeres, quienes en su mayoría se encargan de cuidar a los niños, así como a las personas mayores, con discapacidad y aquellas que sufren violencia por parte de sus parejas.