sábado, 24 de junio de 2017

La trampa de los bancos


COPINH

Desde el 2013, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) ha exigido el retiro definitivo de los bancos FMO, Finn Fund y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) del proyecto “Agua Zarca” en el sagrado Río Gualcarque, por su vinculación al despojo y muerte en la comunidad de río Blanco.  Hasta la fecha, ninguno de los tres bancos ha completado su salida del proyecto, a pesar de que los bancos FMO y Finn Fund la han anunciado desde mayo de 2016.

Desde el inicio de este proyecto que ha sido impuesto por la empresa DESA, COPINH ha denunciado la manera inconsulta y la introducción de violencia y terror en la comunidad, la compra de conciencias, agresiones, atentados y asesinatos por parte de sicarios y miembros del ejército, la policía y seguridad privada en complicidad con autoridades municipales y nacionales. Todas estas denuncias fueron ignoradas por todas las partes incluyendo a los bancos financiadores, lo que significa que en esa medida han financiado las violaciones a los derechos humanos en Río Blanco y son responsables por poner sus intereses económicos antes de la tranquilidad y paz de las comunidades Lencas, incluyendo la vida de Berta Cáceres y compañeros y compañeras de la comunidad.  

El COPINH debe denunciar, de nuevo, que la falta de salida de los bancos y la prolongación en el tiempo de su salida significan la prolongación de las agresiones e intimidaciones dentro de la comunidad.  La supuesta salida responsable ha sido una estrategia para no asumir sus responsabilidades y por el contrario facilitar la introducción de futuros proyectos hidroeléctricos en la zona con características similares al de “Agua Zarca”.    

El día 4 de junio salió una noticia en el periódico del The Guardian, acerca de la retirada del BCIE, que da a entender su salida inminente, sin embargo, al día de hoy no han salido oficialmente de la inversión en el Proyecto Hidroeléctrico “Agua Zarca”. La comunicación más reciente que ha dado el FMO indica que piensan hacer el anuncio de salida en las próximas semanas. La comunidad de Río Blanco, el COPINH y gran parte de la sociedad hondureña e internacional seguimos esperando esta salida definitiva que termine el financiamiento a la muerte en las comunidades Lencas.  

Acerca del BCIE, el COPINH comunica que no ha habido ninguna respuesta ante las denuncias de su responsabilidad como principal inversor en Agua Zarca y que por el contrario entendemos que sus vinculaciones con la oligarquía hondureña y las vinculaciones entre miembros de la junta directiva de DESA y la junta directiva y representación de Honduras en el BCIE han hecho que sean cómplices de la impunidad en el caso de Berta Cáceres.   Un representante del BCIE dijo a The Guardianque no tienen intención hacer más desembolsos al Proyecto Agua Zarca, lo cual es producto de la lucha del pueblo lenca, sin embargo, nunca se han hecho responsables y entendemos que el interés es no cumplir sus obligaciones por la destrucción y muerte generados por el proyecto “Agua Zarca”. 

En este sentido, el COPINH ratifica el compromiso de denunciar la actuación ilegal de este banco y movilización para demandar su salida inmediata.  Desconfiamos de los anuncios de los bancos, debido a que, en vez de salir de forma inmediata después de las detenciones de dos personas vinculadas con el proyecto Agua Zarca por el asesinato de Berta Cáceres, los bancos FMO y Finn Fund han dedicado sus esfuerzos a evitar su responsabilidad en los asesinatos y violaciones de derechos humanos generados por dicho proyecto; han promovido una falsa narrativa que ignora el papel de la empresa DESA en la violencia y represión buscando culpar a las comunidades como una forma de limpiar su imagen a nivel internacional.

Parte de esta estrategia de salida está constituida por la contratación del consultor Juan Dumas, quien pretende crear un “proceso de diálogo” para tomar una supuesta decisión de si se quiere un proyecto hidroeléctrico, ignorando el ya manifiesto rechazo de las comunidades y la permanente presencia de estructuras de represión que operan en la zona. Esta propuesta pone en más riesgo al pueblo Lenca ya que se ha evidenciado que hay intereses para asesinar y silenciar a la oposición al proyecto.   

El COPINH y el pueblo Lenca de Río Blanco rotundamente rechazan esta propuesta y denunciamos la insistencia racista del FMO de imponer un proceso impuesto que únicamente busca desvirtuar las exigencias de las comunidades.

Exigimos ahora un proceso de justicia, verdad, reparación y garantías de no repetición que incluya el desmantelamiento de las estructuras de represión en la zona. Por esto, denunciamos de manera enfática, que el proceso que propone imponer el FMO violenta estos principios ineludibles.  

El COPINH responsabiliza al FMO, Finn Fund y BCIE aliados a la empresa asesina DESA por cualquier acto de violencia, amenazas, asesinato o ataques que resulten del proceso que los bancos buscan imponer como parte de su salida o la demora de su salida. 

¡Berta Vive, COPINH sigue!  

¡Con la fuerza ancestral de Berta, Lempira, Mota y Etempica se levantan nuestras voces llenas de vida, justicia, dignidad, libertad y paz!   

Dado a los 12 días del mes de junio de 2017

Honduras: Economía que crece y empobrece



Por Crismar Lujano *

A casi 8 años del golpe de estado militar en contra del expresidente Manuel Zelaya, recordado como el primer éxito de la contraofensiva conservadora en la región en el siglo XXI, Honduras, además de haber visto debilitarse su ya frágil institucionalidad, cada día reporta peores condiciones de vida para sus ciudadanos.

Tanto es así que los hondureños son los más infelices de América Latina según lo que dice el último informe Mundial de la Felicidad publicado el pasado marzo por la Organización de las Naciones Unidas. En el estudio se analizan diversos indicadores, como el sistema político, la inversión pública, la corrupción, la educación o el sistema de sanitario de más de 150 países. Para su elaboración este año se utilizaron datos de entre 2014 y 2016.

Crecimiento no inclusivo

Si nos quedamos con el frente macroeconómico, es notorio que el país centroamericano parece haber experimentado una recuperación moderada desde la crisis financiera de 2008, que salvo al año siguiente tras la crisis política después del derrocamiento de Zelaya, ha reportado una expansión promedio del PIB de 3%. En 2017 está previsto que crezca en un rango no menor del 3,5%, impulsado principalmente por las exportaciones y altos ingresos por remesas.

Los pronósticos positivos los alienta el Fondo Monetario Internacional (FMI), institución que el pasado 22 de mayo envió una de sus misiones económicas a Tegucigalpa para discutir las perspectivas económicas y hacer la quinta y penúltima revisión de los resultados de la implementación durante 2016 y el primer trimestre de 2017, del acuerdo económico firmado en diciembre de 2014 con vigencia hasta finales de este año.

A través de este programa se impuso el alza de impuestos regresivos para el grueso de la población como el IVA que pasó del 12% al 15%, así como el aumento de los impuestos a los derivados del petróleo que supusieron ingresos millonarios al Estado, pero que en lugar de reinvertirlos en mejoras productivas, fueron utilizados como un parche para el hoyo fiscal. Por su parte, minorías económicas privilegiadas siguen gozando de importantes exenciones fiscales.

En el documento-declaración hecho al término de la visita de los hombres de negro del FMI, el organismo dirigido por Christine Lagarde, alentó al gobierno del conservador Juan Orlando Hernández, y actual candidato a repetir como presidente de Honduras, a continuar con sus políticas macroeconómicas, financieras y tributarias con las que lograr un crecimiento más “sólido e incluyente”. Como es habitual, esta evaluación y sus consiguientes consideraciones dejaron por fuera asuntos de corte estructural que aquejan la economía real hondureña, expuesta y vulnerable a choques externos, así como las cifras que dan cuenta de cómo este modelo se sostiene sobre la base de un crecimiento empobrecedor.

En este particular, el Banco Mundial ha sido más honesto: reconoce los significativos desafíos que enfrenta Honduras, un país al que califica dentro del renglón “ingreso medio bajo”, donde más de la mitad de la población vive bajo la línea de la pobreza y además es azotada por la normalización del crimen organizado y la violencia.

En menos de un año culminará la segunda administración nacionalista. El próximo 26 de noviembre, poco más de cinco millones de electores tienen cita para definir quién será su presidente para el período 2018-2022. Juan Orlando Hernández, se la volverá a jugar. Busca repetir en el Ejecutivo incluso a pesar de haber sido incapaz, durante todos estos años de diseñar una política económica que atienda las necesidades más urgentes de los hondureños.

Las fuentes de ingresos son escasas y en lo laboral no hay garantías:

  • Puesto N° 5 en el ranking 2016 de los países de América Latina con la tasa más alta de desempleo: 7,4%
  • 1 de cada 2 hondureños tienen problemas de empleo, o se encuentran en desempleo abierto o subempleo.
  • Existen carencias productivas en los principales sectores generadores de puestos de trabajo como la construcción, la agricultura y la industria.

Tampoco existen políticas dirigidas a elevar el nivel educacional:

  • Para junio de 2016, un 11% de los hondureños no sabían ni leer ni escribir.
  • La tasa de analfabetismo continua siendo mayor en la población del área rural con un 17,2% frente a un 6,3% en el cono urbano.
  • Este indicador refleja a su vez otro sobre el nivel educativo: del total de personas que se encuentran ocupadas, un 52,3% alcanzaron educación primaria mientras que únicamente el 11% completó estudios de educación superior.

No hay redes efectivas de protección social y la desigualdad es galopante porque no hay voluntad de hacer algo que resuelva el tema de la redistribución.

Y es que, aunque mucho se habla de cuánto ha crecido, el pastel hondureño no se ha repartido en partes equitativas, de hecho, el principal problema que no ha sabido encarar el gobierno de Juan Orlando Hernández es la pobreza.

Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas de Honduras, el 60,9% de los hogares del país se encuentran en condición de pobreza con ingresos por debajo del costo de una canasta básica de consumo. En números concretos:

  • 5.700.000 personas que viven bajo estas condiciones.
  • 3.700.000 están en situación precaria o extrema.
  • La pobreza es más grave en el área rural (62,9%) y donde aproximadamente 1 de cada 5 hondureños sobrevive con menos de USD$ 2 diarios.
  • El flagelo en el área urbana también alcanza a más de la mitad de los hogares: 59,4%.

Todo esto mientras los niveles de inversión pública en infraestructura se han mantenido al mínimo y han oscilado entre 1% y 2% del PIB, muy por debajo del los estándares internacionales que señalan debería situarse entre el 5% y el 6%.

El año 2017 se presenta como una nueva oportunidad en Honduras para emprender una cruzada democratizadora en búsqueda de un país en el que se multipliquen las oportunidades para todas y todos, en un marco de justicia social económica. Eso, o decidir seguir con el engaño de un crecimiento que excluye a las mayorías.

 * Crismar Lujano (@Clujan0)

 Investigadora CELAG 

La Ciudad modelo en Trujillo, neocolonialismo canadiense y persecución a dirigentes garífunas


OFRANEH 

Una vez más el Juzgado de Letras de Trujillo emite una resolución parcializada, a favor de los inversionistas canadienses, que se apropiaron en la última década de la bahía de Trujillo. El Juez de Letras de Trujillo, el Sr: Víctor Manuel Meléndez Castro, determinó un sobreseimiento provisional a los dirigentes Garífunas; César Geovanny Bernárdez Herrera, Celso Alberto Guillen Mejía, Cosme Enrique Ávila Bernárdez, acusados de usurpar su territorio ancestral.

A partir del golpe de Estado del 2009, la Bahía de Trujillo paulatinamente ha sido entregada a empresarios extranjeros, sin que se haya efectuado consulta previa, libre e informada sobre los proyectos de turismos de enclave que se ha establecido en las comunidades Garífunas y sus hábitats funcionales. 
En el caso específico de CARIVIDA, propiedad del canadiense Patrick Forseth, demuestra la inexistencia de un Estado de ley en Honduras, además del incumpliendo de las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitidas a  favor de las comunidades Garífunas de Punta Piedra y Triunfo de la Cruz.
El empresario canadiense compró un terreno comunitario, el que fue utilizado por un proyecto de ecoturismo comunitario de mujeres, el cual se vieron obligadas a abandonar ante la violencia imperante en la zona.  Posteriormente la Municipalidad de Santa Fe impulsó la venta ilegal, con el apoyo del Instituto de la Propiedad.
Desde el 2008, Randy Jorgenson conocido en su país como el “Rey del Porno”¨, inició una compra masiva de terrenos ubicados en las comunidades Garífunas,  cometiendo un fraude en las compras de tierra en las montaña aledaña a Trujillo, el que fue denunciado en el 2011, tardando el canadiense cuatro años para presentarse en los juzgados.
En contraposición, en el caso de la dirigente comunitaria Medalime David, las autoridades tardaron 8 días un cumplir la orden de captura, la que fue ejecutada de forma violenta por los miembros de la Fuerza Naval.
Los conflictos territoriales que se está agudizando en la Bahía de Trujillo, demuestran la complicidad del Estado de Honduras en la expulsión premedita del pueblo Garífuna de Honduras. Bajo el marco de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) -conocidas también como ciudades modelo- se viene fraguando el desalojo de más de 20 comunidades Garífunas, que se encuentran ubicados dentro de cinco zonas consideradas factibles, Ciudades Modelos (ZEDE).
El racismo insertado dentro de la sociedad hondureña, especialmente entre los operadores de justicia, que ven al pueblo Garífuna como extranjeros, impide la aplicación de un estado de ley, dando lugar a una desprotección jurídica impidiendo el derecho al debido proceso.
La presencia del canadiense Patrick Forseth frente a los juzgados con un grupo de personas a favor de su empresa CARIVIDA, demuestra la capacidad de destrucción del tejido social comunitario. El canadiense pagó a sus acompañantes - el lumpen de la ciudad de Trujillo- para que lanzaran consignas a favor de su empresa y el “desarrollo” que asegura está beneficiando a Guadalupe.
En la sentencia emitida por la Corte IDH en el caso de Punta Piedras vs Estado de Honduras, indica claramente que “Los jueces y órganos vinculados a la administración  de justicia deben tomar en cuenta el tratado (Convenio 169) sino también la interpretación que del mimo ha hecho la Corte Interamericana, interprete ultima de la Convención Americana”.
La determinación asumida por el Juez en el caso de CARIVIDA no se apega a la jurisprudencia del sistema Interamericano de Justicia, de ahí asumimos la imposibilidad de agotar los recursos internos, ante la contravención con los principios de debida diligencia y plazo razonable.
Sambo Creek junio 16 de 2017

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

Se profundiza la dependencia latinoamericana de EE.UU.



Por Raúl Zibechi

Ocho de los nueve cables submarinos que unen América del Sur con Europa pasan por EEUU. Algo muy grave porque, además, la ciudad brasileña Fortaleza está más cerca de la península Ibérica que de Miami. El noveno es un cable obsoleto y saturado, de modo que el 99% del tráfico de Internet desde Sudamérica es controlado desde Washington.
El dato fue proporcionado por la compañía española Eulalink cuando presentó el proyecto de cable submarino que comenzará a operar en 2018, uniendo Brasil con Sines (Portugal) y Madrid, sin pasar por Estados Unidos. El cable tendrá una gran capacidad, nada menos que 72 Tbps (terabits por segundo), siete veces más que la información que América Latina trasmite actualmente al resto del mundo.
Se trata de un pequeño e insuficiente paso, toda vez que la región presenta un panorama absurdo: un correo electrónico entre Santiago de Chile y Buenos Aires (dos ciudades separadas por 1.400 kilómetros), recorre más de 15.000 kilómetros, primero por el océano Pacífico para llegar a la costa de California, luego atraviesa EEUU hasta Miami y finalmente se hunde en el Atlántico hasta llegar a la capital argentina. En paralelo, la Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) y la compañía Huawei de China, firmaron un acuerdo de pre-factibilidad técnica para el desarrollo de una conexión directa entre Asia y Chile a través de un cable de fibra óptica que unirá China con el país andino a través del Océano Pacífico.
Son pequeños avances en dirección a la independencia en materia de comunicaciones. Hace apenas cinco años la UNASUR había decidido construir un anillo de fibra óptica para permitir la interconexión directa de los países de la región. El objetivo era superar la eterna dependencia económica, política y cultural. Un país como Brasil, que pretende ser una potencia global emergente, vive una grave dependencia en las comunicaciones: el 46% de su tráfico internacional de Internet viene de fuera del país, y de esa cantidad el 90% hace una "parada" (pitstop) en Estados Unidos.
En cuanto a la región en su conjunto, el 80% del tráfico internacional de datos de América Latina pasa por Estados Unidos, el doble que Asia y cuatro veces el porcentaje de Europa. Esto hace que las comunicaciones sean más caras.
El entonces ministro de Industria y Energía de Uruguay, Roberto Kreimerman, señaló luego de la cumbre de UNASUR en Asunción, en 2011, que hay varias razones por las cuales se tomó una decisión de construir el anillo sudamericano: "Los costos actuales son muy elevados ya que en el conjunto de la región lo que se paga a los propietarios de los cables submarinos y las conexiones con los países desarrollados suponen entre el 30 y el 50% del precio final".
La otra razón de peso hace referencia a la soberanía nacional, algo que quedó en evidencia cuando las agencias estadounidenses controlaban las comunicaciones de la presidenta Dilma Rousseff, lo que provocó una crisis diplomática entre ambos países.
El proyecto inicial de UNASUR pasaba por un relevamiento y mapeo de todas las redes existentes en cada uno de los países. Luego se establecieron tres etapas: la conexión de los puntos físicos ubicados en las fronteras, como Argentina, Paraguay, Venezuela Bolivia y Uruguay, y en la siguiente etapa las empresas estatales de comunicaciones, como Telebras de Brasil y Arsat de Argentina, y también las privadas, realizarían el tendido de sus redes. Estaba previsto que el anillo de fibra óptica tuviera una extensión de 10.000 kilómetros y fuera gestionado por las empresas estatales de cada país para que las comunicaciones sean más seguras y baratas. La conexión directa aumentaría la velocidad de conexión entre un 20 y un 30% y sus costos serían menores.
El proyecto implicaba la instalación de varios cables submarinos. Uno de ellos entre Brasil y Estados Unidos, que permite también la conexión con Colombia y Venezuela. Un segundo cable se proponía unir el continente directamente con Europa pasando por Cabo Verde, y un tercero unirá Fortaleza (norte de Brasil) con Angola (África) con una derivación hacia Argentina y Uruguay. La empresa encargada de la construcción de buena parte del anillo óptico era la estatal Eletrobrás y la financiación estaba a cargo del banco de desarrollo BNDES.
Todo esto ha quedado paralizado con la crisis política y los cambios de gobiernos que afectan a los principales países de la región, en particular a Brasil, el país que propuso y diseñó los nuevos tendidos de cables de Internet.
Ahora los pasos que se siguen no son ya de carácter regional sino bilateral, como el caso de Brasil con España y de Chile con China. El gobierno de Michelle Bachelet destacó la importancia que el proyectado puente de comunicación directa entre Asia y Latinoamérica tendrá de cara al desarrollo futuro de las telecomunicaciones en la zona. En 2015 la UNASUR y la Corporación Andina de Fomento llegaron a un acuerdo para construir una "Red de Conectividad Suramericana para la Integración" con una inversión de un millón y medio de dólares. El entonces secretario general de UNASUR, Ernesto Samper, recordó que la velocidad de internet en América del Sur es ocho veces más lenta que la de otros países del mundo, lo que supone una traba para el desarrollo.
Samper también aseguró que la red de conectividad ampliará la seguridad y defensa de la región en el área cibernética. "No es un asunto sobre seguridad física, que afecte a las personas a través de un enfrentamiento armado, ni de cuánto se equipan militarmente los países para defenderse unos de otros; sino de otro tipo de defensa colectiva, como la ciberdefensa", dijo Samper.
Sin embargo, en los dos últimos años no hubo ningún avance consistente en esa dirección. Habrá que esperar que la región supere la crisis política y el viraje conservador, para que se retomen los proyectos que prometían ingresar en una era de independencia en las telecomunicaciones.

Estrategias de la guerra mediática (Parte 1)


Rebelión

Por Blanca Montoya

La guerra tiene como objetivo el aniquilamiento del otro, a quien se considera enemigo, para dominarlo y/o apropiarse de lo que le pertenece. Toda guerra implica una serie de técnicas y estrategias que permitan atacar efectivamente al enemigo. Las guerras mediáticas implican un ataque individual y social tan poderoso o más que una guerra nuclear, cuestión que vamos a tratar de la manera más sencilla posible en varias partes. Las estrategias están diseñadas en tanques de pensamiento multidisciplinarios, grupos conformados por psicólogos, sociólogos, antropólogos, economistas, políticos, etc… al servicio de las transnacionales quienes son las dueñas del planeta. Mientras que en las guerras militares se trata de acabar físicamente con el enemigo mediante las armas y las bombas, en las guerras mediáticas se trata de acabarlo psicológicamente, mediante la palabra y la imagen. De manera que si en las guerras militares se apunta a su cuerpo y a sus construcciones materiales, en las mediáticas se apunta a su sistema nervioso y a sus obras intelectuales o artísticas.
El sistema nervioso de los seres humanos es un conjunto de órganos y estructuras formadas por un tejido de neuronas interconectadas. Su función principal es captar y procesar un conjunto de señales externas e internas de nuestro cuerpo para lograr una interacción eficaz que procure nuestra supervivencia. El sistema nervioso central se compone del encéfalo y la médula espinal. El encéfalo está contenido dentro del cráneo, se encarga de todas las funciones básicas de supervivencia, así como de los impulsos y las emociones como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza. Éstos se reprimen o elaboran mediante la corteza cerebral, la parte racional y más reciente en nuestra línea evolutiva que se encarga del análisis, la lógica y la conciencia de las situaciones que vivimos o imaginamos. La racionalidad aparece sólo hace unos miles de años y se desarrolla mediante el ejercicio de la capacidad de pensar, lo que permite ordenar nuestros sentimientos o emociones de acuerdo con la realidad del entorno. Según la teoría estructural del aparato psíquico de Sigmund Freud, éste se divide en tres instancias: el ello, la parte más primitiva que representa los impulsos sexual y agresivo que devienen en emociones y sentimientos; el yo, que se desarrolla a partir del contacto con la realidad, cumple con los deseos del ello de acuerdo con ésta, se encarga del pensamiento, la conciencia y la conducta racional; y el superyó, que surge posteriormente y contiene la conciencia moral, la ética y los valores sociales que conforman el ideal del yo.

En la guerra mediática se estimula al ello para que los sentimientos de miedo, rabia y odio se exacerben de tal forma que el yo no pueda elaborarlos, se neurotice o bien se torne psicótico. Esto permite que la racionalidad disminuya y se pueda manipular la voluntad, las decisiones, la conducta y la visión del mundo de las personas de forma que convenga a los intereses de las transnacionales, que son, obviamente, dueñas de los medios masivos de comunicación. En ese orden el miedo, la rabia y el odio son dirigidos hacia las ideas, los movimientos y/o los dirigentes que amenacen su hegemonía, es decir a la izquierda.

Los mensajes siguen básicamente las teorías comunicacionales de Bernays, Goebbels y Gene Sharp, entre otros. La izquierda es asociada al crimen, al totalitarismo, a la represión o al narcotráfico en mensajes son cortos, contundentes y sin argumentación, pues se trata de que en el imaginario atenten contra la supervivencia y la vida. Frases que se repiten millones de veces en todo el mundo: el comunismo te quita a tus hijos, los socialistas quieren que todos sean pobres, el comunismo significa hambre, el Che Guevara era un asesino,… Estas aseveraciones sin relación con la realidad, provocan miedo, luego rabia y así se va cultivando el odio. Nadie se salva del impacto emocional que conlleva la amenaza a la vida o la libertad. En mayor o menor grado todos se sienten impactados por estas frases y depende del desarrollo de la conciencia, la racionalidad y la cultura de cada persona, razonar, analizar y emitir un juicio sobre semejantes afirmaciones. Quienes sucumben a la irracionalidad se suman a las huestes de la derecha en las que se encuentran, por lo general, las clases medias, las cuales se analizarán más adelante.

Paralelamente a la siembra del odio a la izquierda en el ello, los medios atacan al yo. Evitan el desarrollo del pensamiento racional restringiendo su ejercicio: se invierte poco en salud, base fundamental de la fortaleza física del yo; se reducen los presupuestos para la educación y la cultura; los libros en pro de las ideas capitalistas se editan en una cantidad muy superior a aquellos que explican los argumentos del pensamiento de izquierda; se transmiten comunicaciones frívolas de tal forma que la población tenga las menos oportunidades posibles de pensar o de cuestionar. En cuanto al superyó, la publicidad a la violencia, la muerte y el culto a las drogas se expresa en miles y miles de programas de televisión, cine, videojuegos y redes sociales. De manera que los valores que guían al ideal del yo se pervierten y se conceptualiza justamente en contra de la sociedad: los héroes son, subliminalmente, narcotraficantes, asesinos y ladrones. La información mediática se sucede abrumadoramente de tal forma que el yo sea fácilmente víctima de la confusión en cuanto a su percepción de la realidad y la cultura de la muerte lo deprime y lo desactiva. La minimización de la historia y la idiosincrasia nacional y la preponderancia de culturas extranjeras despoja al yo de una referencia auténtica que le cree una identidad. Un individuo cuyo yo ha sido destruido de esta manera es prácticamente incapaz de escuchar y razonar una idea distinta a la que ha escuchado millones de veces desde la infancia, se aferra a la emoción o sentimiento que le han sembrado e identifica a quien la expresa como el enemigo al que hay que destruir.

Lo anterior es fácilmente detectable en las redes pues ahí la población sometida a la promoción del odio y con poca capacidad de pensar transmite insultos, incoherencias, da muestra de su ignorancia y utiliza expresiones escatológicas, siendo esto último una muestra de su pensamiento primitivo.

Actualmente la tecnología ha sofisticado sus métodos de ataque y manipulación de la psique del individuo. Las redes sociales han permitido el registro de los datos cada vez que el individuo las utiliza, lo que se llama Big Data. A partir de la psicometría, las transnacionales pueden conocer la características de personalidad de los internautas y enviarle la información que conviene en cada caso para mantener su hegemonía.

viernes, 23 de junio de 2017

En Honduras la oposición logra la unidad


Por Javier Calderón Castillo *

Salvador Nasralla

I.- El mediático presentador de televisión Salvador Nasralla, fundador del Partido Anticorrupción, fue investido como el candidato presidencial de la oposición hondureña [1]. En su aspiración de gobierno estará acompañado por Xiomara Castro del Partido LibRe y por Guillermo Valle del Partido Innovación y Unidad-PINU, una fórmula de diversas tendencias políticas que tienen como rasgo identitario la confrontación en contra del gobierno neoliberal del Partido Nacional.

Con esta alianza opositora, se abren las posibilidades –reales– para competir contra el actual presidente Juan Orlando Hernández, quien cuenta con el privilegio del cargo y la maquinaria clientelista de la política tradicional, al tiempo que entrarán en la disputa por los cargos públicos en todos los niveles de gobierno dispuestos en las elecciones generales de diputados, alcaldes y regidores.

Los diez partidos y coaliciones que competirán en las elecciones generales del 26 de noviembre inscribieron cerca de 30 mil candidaturas para optar por 2934 cargos de elección popular. Además de presidente y vicepresidente, los hondureños elegirán 256 diputados al congreso nacional (principales y suplentes), 298 alcaldías, 298 vice-alcaldías, 2092 regidores, 40 parlamentarios centroamericanos (principales y suplentes).

Las formaciones políticas que competirán en el proceso electoral se agruparon en los tradicionales Partido Nacional y Partido Liberal, los partidos Unificación Democrática, Alianza Patriótica Hondureña, Partido Vá Movimiento Democrático, Partido Demócrata Cristiano, el Frente Amplio, y los opositores Partido Libertad y Reconstrucción- LibRe, el Partido Innovación y Unidad, y el Partido Anticorrupción.

A partir del 10 de junio, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) está revisando la legalidad en la inscripción de las candidaturas que no participaron de las elecciones primarias del mes de marzo (7 partidos).Durante lo que resta de junio y el mes de julio, el TSE desarrollará todo el proceso institucional de inscripción, registro, recepción de objeciones y definición de las nóminas de candidatos para dar por iniciada la campaña formalmente el próximo 28 de agosto.

II.- Los desafíos del espacio de oposición:

El nuevo armado electoral,Unidos en Alianza Hasta la Victoria, liderado de forma tripartita por Nasralla, Xiomara y Valle, constituye un avance significativo para Honduras y para la organización de la oposición en miras a lograr recuperar el gobierno luego del golpe de 2009, superando la dispersión de las elecciones del 2013 en las cuales las distintas facciones opositoras participaron por separado, lo cual les impidió derrotar al proyecto de derecha y neoliberal del Partido Nacional. Con esta decisión de unidad, se terminaron los días de holgura para el actual presidente, pues tendrá que defender su pésima gestión gubernamental ante una coalición opositora renovada y forjadora del nuevo escenario de disputa electoral luego de las elecciones primarias de marzo, donde el Partido Nacional obtuvo un triunfo que parecía definitivo de cara a las elecciones generales del 26 de noviembre próximo.

La Alianza opositora, constituye una propuesta electoral que reúne una base política más amplía, establecida bajo un programa que promete centrar el debate sobre los profundos problemas sociales y económicos del país centroamericano, ligados a la concentración de la tierra, la primarización de la economía y la precarización laboral; aunque tendrán que enfrentar, además de la maquinaria conservadora del actual presidente, el escepticismo de un importante sector de la sociedad golpeado por el modelo represivo -que sostiene a los gobiernos después del golpe-, y por el neoliberalismo asfixiante que está depredando el trabajo y el medio ambiente hondureño.

Deberá ofrecer una propuesta convincente de renovación de la política, pues esta esfera pública y los partidos políticos están desprestigiados por la profunda corrupción que carcome al débil Estado hondureño, como lo confirman algunas instituciones multilaterales como la ONU [2]. La Alianza opositora se obligará a enfrentar con transparencia, pero sin ingenuidad, el proceso electoral, pues es parte del entramado de compra-venta de favores con recursos estatales que constituye uno de los principales obstáculos para que proyectos de cambio lleguen a gobernar.  La Alianza Nasralla, Castro y Valle, tendrá que renovar la confianza en el cambio de amplios sectores sociales para obtener su voto, y tendrá que defender los escrutinios de las estrategias de fraude que están listas para arrebatar las posibilidades de triunfo de la voluntad popular.

III.- Los efectos de la constitución de la Alianza opositora no se han hecho esperar. El Partido Anticorrupción-PAC no respaldó unánimemente la decisión de su carismático y mediático dirigente, Salvador Nasralla, de representar una coalición más amplía. Marlene Alvarenga, actual presidenta del PAC, se mostró abiertamente en contra del candidato presidencial de la oposición, quedándose con la personería del partido e impidiendo que Nasralla influyera en las conformaciones de las nóminas a diputados o regidores.

Nasralla, fundador del PAC en el 2011, no se quedará con el partido pero sí con el acumulado político construido a partir de su oposición contra la enquistada corrupción hondureña, un discurso que le permitió obtener el 13,5% de votos en las elecciones del 2013. Sus aliados y colaboradores más cercanos fueron ubicados en las listas o nóminas del Partido Innovación y Unidad – PINU en los principales departamentos y municipios del país. El candidato presidencial, se fue de su partido lanzando un fuerte cuestionamiento sobre su sucesora, al acusar a la facción que lidera de recibir dineros del narcotráfico [3].

Partidarios del actual presidente y otros detractores de la oposición, se han lanzado en los medios de comunicación con toda virulencia, contra el candidato opositor, para infundir temor en los electores, acusándolo de ser títere de Manuel Zelaya y muy cercano a Venezuela [4]. Un libreto ya común en la ofensiva conservadora sobre la región, que encuentra en Salvador Nasralla un político outsider y ligado a la farándula, que tiene facilidad para conectar con el sentido común del pueblo hondureño. Una misma característica que le hace ser incómodo para muchos sectores de la izquierda, quienes ven en el candidato al locutor de fútbol y al presentador del Festival de Viña del Mar y no a un posible estadista. Sospechas comprensibles en un escenario en el que parecería que a Centroamérica le llegó “tiempo de los outsiders”, sobre todo de los provenientes del mundo del espectáculo, como el actual presidente de Guatemala, Jimmy Morales (comediante de TV) quien también llegó al poder con un discurso anticorrupción, pero que rápidamente mostró “no ser tan outsider”, al beneficiarse de los sectores dominantes y cumplir con sus políticas neoliberales y excluyentes. .

Por otra parte, es necesario destacar la madurez política del Partido Libre, al declinar la candidatura presidencial de Xiomara Castro, decisión cuestionada por algunos sectores internos del partido y por algún sector de la opinión [5], pero facilitador del acuerdo con el líder del PAC y con PINU. Es difícil encontrar en Latinoamérica movimientos y partidos que declinen a las aspiraciones personales de sus dirigentes, es muestra de la voluntad de cambio de la dirección del partido conducido por Manuel Zelaya y Patricia Rodas.

En este escenario Honduras tiene candidato opositor, con una confluencia de partidos que aún no se ha medido en elecciones de forma conjunta, pero que promete ser protagonista el 26 de noviembre. La campaña electoral será feroz debido a la capacidad económica y logística del Partido Nacional, sin embargo, ahora nadie puede asegurar que la reelección está servida para el presidente Juan Orlando Hernández.

Notas






Javier Calderón Castillo: Investigador CELAG

El caso Sequeira: Los relatos que trajeron al presente el dolor de una pérdida



Por Marvin Palacios

De izquierda a derecha: Dilcia Maribel Sequeira, Javier Canales y Digna Emérita Canales
Transcurrió el segundo día del juicio incoado contra 7 policías y un oficial, que participaron en forma directa o por omisión  en las torturas que condujeron a la muerte a Mario Sequeira, en la propia sede policial de esta ciudad; en un hecho bochornoso que involucró a agentes del estado de Honduras.

En la audiencia del martes 13 de junio, un testigo protegido habría revelado mediante testimonio ante un juez calificado, que el 2 de junio de 2010, el jefe policial de la Jefatura de Siguatepeque de aquel entonces, el Sub Comisario, Nazir López, después de permitir y consentir a varios de sus subalternos  la aplicación de torturas “dio la orden de que botaran a Sequeira”.

Lo que quiso expresar el testigo protegido fue que el oficial habría ordenado deshacerse del cuerpo de la víctima que sucumbió a manos de agentes policiales.

El Comisario Nazir López, separado de la Policía Nacional en 2016, está acusado por el delito de autor de torturas por omisión, ya que desde su posición jerárquica, pudo haber evitado los abusos cometidos por sus subalternos.

El Sub  Comisario Nazir López, separado de la Policía Nacional en 2016, está acusado por el delito de autor de torturas por omisión, ya que desde su posición jerárquica, pudo haber evitado los abusos cometidos por sus subalternos.

“Yo estaba en la clínica Munguia y vi que entró un policía gritando para que atendieran a un muchacho. Vi al muchacho en ropa interior en la patrulla, salió la doctora, estaba otro policía y el guardia. La doctora le dijo a uno de ellos que ya estaba muerto”.
Así declaró un testigo que cubría completamente su rostro y cuerpo con un traje negro y que hablaba frente al tribunal desde una pequeña cabina habilitada en la sala.

Mario Sequeira estaba muerto. Su cuerpo fue sometido en el patio de la Jefatura Policial durante aproximadamente una hora a garrotazos, patadas y golpes. Los policías descargaron una furia inexplicable contra Sequeira, detenido minutos antes por protagonizar escándalo público en el hotel Gómez.

Otra persona que declaró ante el Tribunal de Sentencia, al que se identificó como el testigo protegido X2 – 10, reveló que el 2 de junio de 2010, alrededor de las 11:00 de la noche, se encontraba detenido en una de las bartolinas  junto a otros privados de libertad.

“Esa noche entró un hombre bañado en llanto, lágrimas y dolor. Lo ingresaron como a media noche, lo garroteaban, lo amarraron con un lazo. Como una hora fue el puro dolor de llanto y tortura; el hecho fue en las pilas, atrás de la pared de la celda…dos policias halaban un lazo, por las pilas fue torturado, se oía que soplaban como una manguera para revivirlo”,  reveló el testigo.

En la audiencia también testificó Dilcia Maribel Sequeira, hermana de Mario Sequeira. Ella dijo al tribunal que al día siguiente de la detención se dirigió a la posta policial, pero que en el camino una vecina le preguntó si era cierto que habían matado a su hermano.

Dilcia Maribel se angustió, llegó apresuradamente a la Jefatura Policial para preguntar por su hermano, y allí,  Nazir López le dijo a un agente que le hiciera varias preguntas relacionadas a su hermano.El agente le dijo también que tendría información en el Ministerio Público.

Decidió no permanecer mucho tiempo en ese lugar y camino hacia el Ministerio Público de Siguatepeque, encontró a su madre y hermano que no pronunciaron palabras. No podía creer que su hermano estaba muerto.

Dilcia Maribel dijo al tribunal que su hermano era el sostén de su familia, que había emigrado a Estados Unidos y que no se veían desde hacía 11 años.

“Mi hermano era como el padre que no tuvimos, venía ilusionado con terminar la casa a mi mamá. No hay nada que llene el vacío que el dejó”, dijo entre lágrimas.

Esas mismas lágrimas corrieron por las mejillas de Digna Emérita Canales, la madre de Mario Sequeira que ha estado presente en el juicio. Ha sido un doble sufrimiento para doña Digna Emérita, pues, escuchar los relatos de los testigos, es abrir una herida sangrante y acrecentar el dolor permanente de lo que implica perder a un hijo bajo condiciones violentas.

En el segundo día del juicio sobre el caso Sequeira, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) conjuntamente con la Fiscalía de Derechos Humanos, presentaron al tribunal; pruebas documentales, periciales y testimoniales que fueron aceptadas por el órgano jurisdiccional.

Comunicado Conjunto CONADEH - OACNUDH



El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), en ejercicio de sus correspondientes mandatos, llaman a actuar de buena fe haciendo prevalecer el derecho a la educación superior de calidad, para resolver integralmente la problemática entre autoridades y estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

La institución del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos actúa en aplicación de su mandato que está claramente enunciado en la Constitución de la República y desarrollado en su Ley Orgánica, y de acuerdo con los requerimientos internacionales señalados en la Resolución de las Naciones Unidas sobre los Principios relativos al estatuto de las instituciones nacionales de promoción y protección de los derechos humanos. Ese mandato la caracteriza como garantía creada para velar porque todas y todos los servidores públicos e instituciones del Estado cumplan con todos los derechos humanos y libertades fundamentales reconocidos constitucionalmente y en la normativa internacional vigente de los derechos humanos, actuando con plena autonomía en la defensa de esos derechos y libertades del pueblo y en el fortalecimiento del Estado de Derecho en Honduras.

A solicitud del Gobierno de Honduras, se firmó el 4 de mayo del año 2015, el Acuerdo relativo al establecimiento de una oficina de país del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), la cual se estableció oficialmente en el 2016. Su mandato incluye el monitoreo y la observación de la situación de derechos humanos, el asesoramiento a instituciones nacionales y de la sociedad civil, así como la promoción y diseminación de información relacionada con su temática. En el ejercicio del mandato global del Alto Comisionado, y conforme a su mandato de país, la Oficina tiene la facultad de comunicar públicamente sus observaciones y recomendaciones sobre temas de derechos humanos, lo que incluye, según necesidad, posicionar su preocupación en relación a desarrollos que se den en el espacio jurídico a través de procesos penales y sus conclusiones.

Ambas instituciones actuaron  como Testigos de Honor en la firma del “Acuerdo entre Autoridades universitarias y el MEU que se validará ante los Órganos Jurisdiccionales Competentes” de 20 de julio de 2016, que tiene el objetivo no sólo de resolver coyuntural y casuísticamente lo acontecido en ese año, sino también lo sucedido anteriormente, superando todos los aspectos que pudiesen incidir sobre su repetición. Esta intención se desprende claramente del Preámbulo del Acuerdo en sus párrafos primero, cuarto, quinto y sexto y de las cláusulas primera a la cuarta del documento. Bajo este entendido, se facilitaría una solución duradera de toda la problemática universitaria en aplicación del derecho humano a la educación superior de calidad de las y los habitantes y el compromiso de asegurar el diálogo permanente de todos los actores universitarios, con un mecanismo de solución de controversias que garantice los derechos humanos, la libertad académica y el progreso formativo de las y los estudiantes.

En ejercicio de sus atribuciones constitucionales y legales, el CONADEH y la OACNUDH recomiendan nuevamente, a los actores universitarios, cumplir de buena fe el precitado Acuerdo de 20 julio de 2016, a fin de posibilitar la solución duradera de la problemática universitaria que es de interés nacional, institucionalizando el diálogo abierto, inclusivo y constructivo, y poniendo en funcionamiento un mecanismo universitario de prevención y solución de controversias. Para ello, se debe avanzar, dentro de la universidad y todo el Estado, hacia un mayor conocimiento y promoción de los derechos humanos inclusive el derecho a la educación superior de calidad; así como a lo concerniente al sentido y el alcance del derecho a la manifestación pacífica y la prevención de situaciones de violencia, en observancia de los estándares internacionales de derechos humanos.

CONADEH y OACNUDH cooperarán, con todas las partes, para alcanzar ese propósito.

Tegucigalpa, Honduras, 13 de junio de 2017
Roberto Herrera Cáceres         Silvia Lavagnoli
Conadeh                                            Representante OACNUDH

Reflexiones de política comercial: Sistema de cuotas de importación en América Latina


CELAG

Por Francisco Navarro y Alfredo Serrano

Están muy presentes los postulados liberales de la economía ortodoxa que defienden que la ruta ideal hacia la prosperidad de un país pasa por el libre comercio exterior. Es como un rayo que no cesa, siempre presente, presionando por infinidad de vías a los países a liberalizar su economía interior y exterior. Su objetivo también es ganar la batalla en el campo de la ideas y salvaguardar su hegemonía como línea de pensamiento económico única, un campo en el que han batallado muy bien, aunque no mediante argumentos teóricos y empíricos, ya que éstos son refutados una y otra vez pero siempre vuelven enmascarados o a cara descubierta, como si nada hubiera pasado.
Especialmente estas políticas de profunda apertura exterior son recomendadas y exigidas a los países que no forman parte del grupo de economías más desarrolladas con mayores niveles de competitividad exterior y, por lo tanto, con mayor ventaja en el libre mercado internacional. Hay un elevado grado de hipocresía en todo esto, en primer lugar porque en la actualidad estos países presentan políticas de proteccionismo estratégico que, en algunos casos como el sector agrícola en la Unión Europea, son muy importantes.

En segundo lugar, como explica brillantemente el economista Ha-Joon Chang en Retirar la escalera, los países como Inglaterra o Estados Unidos que se proclaman como los inventores del libre comercio, esconden que durante siglos fueron los países más proteccionistas del mundo, hasta que se convirtieron en potencias mundiales y comenzaron a “recomendar” el libre comercio como vía de desarrollo para el resto de países, un camino con prácticamente nulas posibilidades y distinto al que ellos habían seguido. Por eso, para este economista nacido en Corea del Sur, cuando desde los poderes neoliberales se realizan estas recomendaciones a países en desarrollo, les “están retirando la escalera” con la que los países más desarrollados ascendieron hacia la prosperidad. Pero además, estos postulados niegan los hechos históricos y el empirismo económico que demuestran la invalidez del camino del libre mercado exterior.

En consecuencia, con el objetivo de defender una estrategia de política económica exterior que contemple la sostenibilidad social y económica de América Latina, se describe el concepto y funcionamiento de las cuotas de importación como un elemento clave en toda política comercial de un país que quiera proteger su producción nacional en línea con un desarrollo económico y hacerlo en equilibrio con el exterior.

1. Concepto y funcionamiento de las cuotas de importación

· Las cuotas de importación son un instrumento de política comercial mediante la cual un país establece límites a la importación de determinados productos de acuerdo a la estrategia comercial que quiera llevar a cabo.

· Técnicamente se considera una medida no arancelaria puesto que no se trata de poner un impuesto a las importaciones sino de limitar directamente la cantidad importada.

· El objetivo principal de este instrumento es la protección de la producción nacional frente a los competidores exteriores.

· Una política comercial que liberalice completamente las importaciones limará gravemente las posibilidades de desarrollo productivo de cualquier economía que se encuentre en el camino de promover la producción nacional.

· Por lo tanto, toda estrategia de transformación-construcción de un modelo productivo requiere de forma imprescindible la implementación de políticas comerciales que protejan la economía interna.

· A lo largo de la historia y en la actualidad, esto es una política habitual de los distintos países del mundo.

· Sin embargo, hay que considerar que cualquier política comercial proteccionista también puede tener efectos negativos en otras variables económicas:

1. Sobre los precios finales de venta en el interior; es posible que importar un producto resulte más barato que su producción interna. Esto puede afectar también a la competitividad de las exportaciones.

2. En el abastecimiento; la limitación de las importaciones nunca puede poner en riesgo al abastecimiento.

3. En la competencia entre los productores nacionales; en ocasiones las importaciones crean cierto nivel de competencia interna que puede limitar las prácticas oligopólicas.

Con el objetivo de optimizar el éxito de esta política, todos estos elementos deben considerarse y estudiarse (de forma separada para cada tipo de producto).

· La implementación de una cuota de importación es complementaria a otras políticas comerciales (por ejemplo, los aranceles). Nada impide gravar con un arancel aquello que se importe dentro de los límites establecidos por una cuota.

· Incluso hay casos en los que los países permiten importar por encima de la cuota establecida pero con el gravamen de un arancel mucho más importante.

· Existen múltiples formas de implementar las cuotas de importación, la mayoría de ellas complementarias entre sí. A continuación señalamos los principales elementos a tener en cuenta:

· De acuerdo a la estrategia comercial y productiva que se lleve a cabo, suelen establecerse cuotas en cantidad (toneladas, número de productos, litros, etc.) al año para cada rubro.

· Es aconsejable distribuir periódicamente (por meses o trimestres) esta cuota para no concentrar toda la importación anual en los primeros meses del año [1].

· Habitualmente se establecen también, con el límite de la cuota anual, una cuota para algunos países determinados en función de intereses comunes y acuerdos existentes.

· Dentro de estas cuotas, pueden concretarse cuotas o licencias de importación para determinadas empresas nacionales o extranjeras. Esto lo convierte en una herramienta que puede resultar válida en la política de inversión extranjera.

· Es muy importante que todas estas cuotas se establezcan como cuotas flexibles, móviles, a discreción del Estado para adaptar la política comercial a las necesidades coyunturales.

2. Algunos ejemplos de aplicación de las cuotas de importación en el mundo

A modo de ejemplo, pero con el objetivo de visualizar las potencialidades de esta medida de política económica y su utilización en la actualidad, se presentan una muy breve muestra de aplicaciones de cuotas de importación por distintos países.

· Con el objetivo de proteger la producción interna del sector siderúrgico, México tiene establecidas unas cuotas a la importación de rollos de acero laminados. Incluso este país establece distintas cuotas por país y para algunas empresas:

· Para las importaciones originarias de Alemania existe una cuota determinada para Arcelor Mittal Bremen y otra cuota para las demás compañías exportadoras.

· Para las importaciones chinas existen unas cuotas concretas para los productos provenientes de la empresa Tangshan y se establecen otras para los demás exportadores del país asiático [2].

· Estados Unidos tiene establecido una cuota de importación global anual de toneladas de azúcar de caña y remolacha. Una cuota que es móvil en cualquier momento del año de acuerdo a las condiciones de producción doméstica y a las necesidades de consumo interno [3]. Es decir, en cualquier momento del año puede variarse la cuota total y la de cada país.

· El objetivo declarado es la protección del sector interno que aglutina cerca de 40.000 puestos de trabajo.

· Una característica especial de la cuota de importación es que los derechos de vender azúcar en Estados Unidos se asignan a los Gobiernos extranjeros, que a su vez los asignan a sus propios residentes.

· Cabe destacar que los países, como Estados Unidos, que tienen acuerdos firmados en el marco de la Organización Mundial del Comercio, acuerdan unas cuotas mínimas anuales que deben respetarse. Aunque existen cláusulas de salvaguarda que permiten hacerlo en determinadas condiciones extraordinarias. En cualquier caso todos estos aspectos deben tenerse en cuenta en la implementación de una política de cuotas de importación.

· Es sobradamente conocido las restricciones que establece la Unión Europea (UE) a los productos de la agricultura y de la ganadería a través de aranceles, cuotas de importación y otras medidas para proteger su producción interna. En este sentido, la UE aplica cuotas anuales más un arancel a las importaciones de tres categorías de productos avícolas: carne de ave salada, preparados de carne de pavo y carne de pollo cocinado. Estas cuotas las asignan por países y las modifican periódicamente.

· Para los envíos de carne de ave salada, la cuota total de importaciones a la UE será de 264.245 toneladas, con un arancel del 15,4 % y de esta cantidad, 170.807 toneladas corresponderán a Brasil. Como vemos en este caso, en ocasiones hay asignaciones muy preferentes para determinados países que son fruto de acuerdos comerciales bilaterales existentes.

· Por encima de la cuota, las importaciones de carne avícola salada estarán gravadas con 1.300 euros por tonelada. Por lo tanto, se grava con un arancel tan elevado que supone una barrera prácticamente infranqueable para la entrada de este producto.

· En otra línea, con un objetivo de protección medioambiental (en concreto la capa de ozono), Ecuador establece unas cuotas anuales de importación de HODROCLOROFLUORCARBONOS (HCFC) a través de licencias para la importación. Estas cuotas tienen un porcentaje de reducción anual hasta llegar en el 2040 a no permitir la importación.

3. Conclusiones finales

· Es fundamental considerar la aplicación de los distintos modelos de cuotas de importación para las diferentes economías de América Latina, teniendo en cuenta las particularidades de cada país e integrando los distintos objetivos de política económica: desarrollo productivo, abastecimiento, inflación, etc.

· Hay que tener claro una premisa económica: no se puede producir liberando totalmente las importaciones al mismo tiempo. Eso es imposible en cualquier economía del mundo. Por ello, las cuotas de importación son una herramienta económica que permite relacionar ambas variables en forma virtuosa.

· Es imprescindible que la configuración de los modelos de cuotas de importación contemplen y coordinen en armonía los objetivos nacionales con los objetivos de desarrollo e integración regional, los cuales coexisten en una retroalimentación continua. Los cada vez más importantes vínculos interregionales de carácter comercial, económico, financiero, social, cultural, político, etc., hacen que la suerte de cada país esté vinculada a la del resto de economías de Latinoamérica y, por lo tanto, al futuro de la región en la economía mundo.

· En este sentido, cabe reforzar los procesos de integración iniciados en el siglo XXI basados en un intercambio económico, social y ecológicamente sostenible, que antepongan el bienestar y la soberanía económica de las poblaciones a las dogmas del libre mercado que condenan a la región a un futuro subordinado a las economías centrales. Consecuentemente, es obvio que esto no significa renunciar u oponerse al comercio, sino que su desarrollo debe someterse a la satisfacción de las necesidades y el bienestar de las personas y no a la concentración del capital y de la riqueza generada que causa el salvaje libre comercio. Es en este marco en el que deben defenderse políticas proteccionistas como las cuotas a la importación, en el camino de fijar fuertemente la escalera que asciende hacia la prosperidad y que tratan continuamente de retirar.

Notas: 

[1] Algo que sería grave para bienes perecederos que no pueden almacenarse. Además de esta manera se combaten estrategias especulativas y monopolísticas.

[2] De hecho, las cuotas de estos países (más Francia) fueron rebajadas por la acusación de prácticas de competencia desleal (dumping) consistentes en establecer precios bajos, por debajo del coste, para ganar mercado.

[3] Por ejemplo, en mayo de 2014 aumentaron la cuota en 650.000 toneladas para ese mismo año, debido a un ajuste en la producción interior. 

Francisco Navarro y Alfredo Serrano / Investigadores CELAG

El periodismo y el arte burgués



En 1970, Ricardo Piglia entrevistó a Rodolfo Walsh sobre sus cuentos, el lugar de la novela en la sociedad de aquellos años y los libros de “denuncia”. La búsqueda de nuevas formas narrativas y la relación ineludible entre literatura y política están en el centro de las preocupaciones del escritor y periodista. Este diálogo forma parte de “Les presentamos a R. J. Walsh” (Editorial Desde la Gente), una compilación seleccionada por Osvaldo Aguirre de 18 entrevistas realizadas al autor de “Operación masacre” entre 1954 y 1974.

1. Estilo y autobiografía

— Empecemos con este cuento  (“Un oscuro día de justicia”), ¿cuándo lo escribiste, en qué época lo escribiste?

— Este cuento lo escribí… me acuerdo de la época en que terminé de escribirlo, lo debo haber terminado en noviembre de 1967 y debo haber empezado a escribirlo a mediados de ese año; me acuerdo de la fecha porque en octubre del 67 murió Guevara y yo terminé de escribirlo más o menos un mes después.

— ¿Cómo lo ves vos dentro de la serie de los Irlandeses, qué idea tenés sobre esos cuentos?

— Claro, bueno, en la serie de los Irlandeses, que por ahora son estos tres cuentos, evidentemente hay una recreación autobiográfica pero, quizá, no tan estrecha como podría parecer. Lo autobiográfico es nada más que un punto de partida, una anécdota y a veces ni siquiera una anécdota entera sino media anécdota. Porque yo estuve en dos colegios irlandeses, uno en Capilla del Señor, que era un colegio de monjas irlandesas en el año 37 y después en el 38, 39 y 40 estuve en este otro, el Instituto Fahy de Moreno, que era un colegio de curas irlandeses. En este sentido hay una realidad mixta, ¿no es cierto?, porque hay un mundo de irlandeses pero al mismo tiempo es la Argentina, y es indudablemente en la Argentina, es decir, hay una burla acerca de uno de los personajes, no sé si en este cuento o en cuál de los cuentos, que dice que uno de los personajes pretendía ser descendiente de reyes y no de humildes chacareros de Suipacha. Cada tanto eso está, está porque estaba, el mundo se vivía así, doblemente… 


— Dicotómicamente.

— Exacto, hay una evidente dicotomía. Por otro lado hay una cierta evolución de la serie, en este cuento aparece… una nota política, la primera más expresamente política, porque había una connotación política en todos los otros pero mucho más simbólica e inconsciente. Quiero decir, hay una evolución en los cuentos; aquí, en este cuento se empieza a hablar del pueblo y de sus expectativas de salvación representadas por un héroe, es un héroe externo, es decir, no deposita sus expectativas en sí mismo, sino en algo que es externo, por admirable que pueda ser… Creo que la clave de la iluminación, de la comprensión sobre la relación política en este caso entre el pueblo, por un lado, y sus héroes, por el otro, está en el final, cuando dice “…mientras Malcolm se doblaba tras una mueca de sorpresa y de dolor, el pueblo aprendió…”, y después, más adelante, cuando dice “…el pueblo aprendió que estaba solo…”, y más adelante “…el pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza…”. Creo que ese es el pronunciamiento más político de toda la serie de los cuentos y muy aplicable a situaciones muy concretas nuestras: concretamente al peronismo e inclusive a las expectativas revolucionarias que aquí se despertaban o se despertaron con respecto a los héroes revolucionarios, inclusive con respecto al Che Guevara, que murió en esos días, te das cuenta, la agente que te decía: “si el Che Guevara estuviera aquí entonces yo me meto y todos nos metemos y hacemos la revolución…”. Concepto totalmente místico, es decir, el mito, la persona, el héroe haciendo la revolución en vez de ser el conjunto del pueblo cuya mejor expresión es sin duda el héroe, en este caso el Che Guevara, pero que ningún tipo aislado por grande que sea puede absolutamente hacer nada, es decir, cuando se delega en él lo que es una cosa de todos no se da el proceso, no se puede dar. Creo que ésa es la lección que ellos aprenden ese día; no es un tipo venido de afuera porque no hay ninguna connotación peyorativa para el tipo que viene de afuera, que pelea, se juega y es un héroe. No deja de ser un héroe por el hecho de que el otro lo cague a patadas, pero lo que ellos aprenden es que ellos, en una segunda instancia, si es que ellos se la quieren cobrar con respecto al celador, se tienen que combinar entre ellos y ellos cagarlo a patadas entre todos. Esa es la lección.

— Una especie de metáfora política…

— Que se me hizo consciente después, en este tipo de relato donde yo recupero cosas muy viejas y que tienen una vida propia muy poderosa; yo no necesito legislar por anticipado lo que va a pasar, eso pasa y después vuelvo y lo interrumpo y a lo sumo hago algunos ajustes.

— Volviendo un poco atrás, ¿qué perspectivas le ves vos a la serie de los Irlandeses? ¿La vas a seguir? ¿La ves como una sola historia?

— Sí, yo pienso seguirla. Hay un par de temas más que tengo pensados por allí y seguramente si me pusiera saldrían muchos más en vez de un par. En ese caso asumiría la forma de esas novelas hechas de cuentos que es una forma primitiva de hacer novela, pero bastante linda. Habría un par de historias adicionales ya pensadas, una de las cuales será de adultos, es decir, es un cuento contado por chicos pero que es de adultos. El título es “Mi tío Willie que ganó la guerra”. Es una historia contada por los chicos en una circunstancia especial: están enfermos en la enfermería. Hay una peste de escarlatina y un chico cuenta la historia de un tío que va a pelear a la guerra mundial, entonces la historia ahí se le escapa: comienza a ser una historia de adultos, después vuelve al narrador final, pero la historia se les escapa. Esa sería una de las historias. Hay otra historia probable con la intervención y participación del diablo, también en la misma enfermería. Probablemente yo calculo a muy grosso modo que la historia puede crecer, pero yo no quiero darle un crecimiento infinito. Es probable que la historia final la integren seis o siete historias que constituyan una novela hecha por cuentos, todos episodios transcurridos en un año, hasta el último día en el colegio.

— ¿Vos veías esto desde el principio, viste la posibilidad de esta serie cuando empezaste a escribir el primer cuento?

— Es medio difícil. Evidentemente la intención de escribir sobre esto yo la tenía hace mucho, es decir, yo tengo borradores o apuntes sobre la vida del colegio que datan de hace muchos años, quince años tal vez, pero como eran muy malos, nunca los retomé. De golpe, en el 64 escribí el primer cuento, yo no sé si en ese momento tuve la intención de escribir más que ese primer cuento, pero ya cuando escribí el segundo la idea de la serie apareció sola.

— También se conecta con cierta tradición de la literatura en lengua inglesa, digo, porque es un poco cierto mundo del primer Joyce, un poco el tono de Faulkner. Sobre todo en la textura de los cuentos, esa escritura que podríamos llamar “bíblica” de algún modo. En este sentido los veo con una personalidad propia en relación con el estilo del resto de tu obra, que tiende a ser más ascético.

— Exacto, puede ser. Yo ahí en ese caso más que con Joyce, si bien evidentemente en el Retrato [del artista adolescente] y en algunos cuentos e inclusive en el Ulises, ya ni me acuerdo, haya algunas historias que transcurren en un colegio de curas, fijate que si yo tuviera que buscar alguna influencia en la forma, es decir en el tipo de estilo que vos llamaste bíblico, es decir en el tipo de desarrollo de la frase, lo buscaría tal vez más en [Lord] Dunsany, que temáticamente no tiene nada que ver. Y yo a Dunsany lo he leído en traducción, salvo algún cuento; no sé si te acordás aquellos Cuentos de un soñador, esa forma creciente, envolvente; eso me impresionó mucho, mucho, cuando lo leí hace muchos años. Ahora, es cierto que son diferentes de los otros. Evidentemente si queremos calificar el modo de escritura o la tentativa que hay en el modo de escritura hacia un uso ampliado de la palabra, es decir, una amplificación de los recursos hacia un lenguaje; si quisiéramos calificarlo de algún modo épico que es lícito usar en el sentido de que las anécdotas y el medio son muy pequeños y entonces vos podés usar un lenguaje grandioso y grandilocuente para historias de chicos que no me lo permitiría quizá si tuviera que escribir una historia épica, entonces tal vez usaría un lenguaje muy reducido.

Contra una concepción burguesa de la literatura

— Otra cosa que me interesa ver es la relación entre cuento y novela, digamos, en términos generales, esta especie de novela fragmentaria que vos proponés. Es una novela que se va leyendo en textos discontinuos, es el lector quien reconstruye distintos momentos que van formando una sola historia y, a la vez, cierta particularidad en la estructura narrativa que siempre se ordena alrededor de una acción breve; incluso relatos largos, como cartas, están armados sobre pequeñas situaciones. Yo no sé si vos has pensado sobre esto.

— Sí, yo he pensado cosas muy contradictorias según mis estados de ánimo o, en fin, pasando por distintas etapas. El mayor desafío que se le presenta hoy por hoy y que se le presenta sistemáticamente a un escritor de ficción es la novela. Yo no sé bien de dónde procede eso, por qué esa exigencia y hasta qué punto la novela es la forma más justificable, porque hasta cierto punto tiene una categoría artística superior, aunque hay excepciones; a Borges, por ejemplo, nadie le pide una novela. Por otro lado esto nos lleva a un problema mucho más general sobre el cual habría que indagar, es decir, no he terminado de convencerme ni de desconvencerme. Habría que ver hasta qué punto el cuento, la ficción y la novela no son de por sí el arte literario correspondiente a una determinada clase social en un determinado período de desarrollo, y en ese sentido y solamente en ese sentido es probable que el arte de ficción esté alcanzando su esplendoroso final, esplendoroso como todos los finales, en el sentido probable de que un nuevo tipo de sociedad y nuevas formas de producción exijan un nuevo tipo de arte más documental, mucho más atenido a lo que es mostrable. Eso me preguntaron, me hicieron la pregunta cuando apareció el libro de Rosendo. Un periodista me preguntó por qué no había hecho una novela con eso, que era un tema formidable para una novela. Lo que evidentemente escondía la noción de que una novela con ese tema es mejor o es una categoría superior a la de una denuncia con ese tema. Yo creo que esa concepción es una concepción típicamente burguesa, de la burguesía y ¿por qué? Porque evidentemente la denuncia traducida al arte de la novela se vuelve inofensiva, no molesta para nada, es decir, se sacraliza como arte. Ahora, en el caso mío personal, es evidente que yo me he formado o me he criado dentro de esa concepción burguesa de las categorías artísticas y me resulta difícil convencerme de que la novela no es en el fondo una forma artística superior; de ahí que viva ambicionando tener el tiempo para escribir una novela a la que indudablemente parto del presupuesto de que hay que dedicarle más tiempo, más atención y más cuidado que a la denuncia periodística que vos escribís al correr de la máquina. Creo que es poderosa, lógicamente muy poderosa, pero al mismo tiempo creo que gente más joven que se forma en sociedades distintas, en sociedades no capitalistas o en sociedades que están en proceso de revolución, gente más joven va a aceptar con más facilidad la idea de que el testimonio y la denuncia son categorías artísticas por lo menos equivalentes y merecedoras de los mismos trabajos y esfuerzos que se le dedican a la ficción. En un futuro, tal vez, inclusive se inviertan los términos: que lo que realmente se aprecie en cuanto a arte sea la elaboración del testimonio o del documento, que, como todo el mundo sabe, admite cualquier grado de perfección. Evidentemente en el montaje, la compaginación, la selección, en el trabajo de investigación se abren inmensas posibilidades artísticas. Digo esto porque pienso en trabajos como el de [Miguel] Barnet, por ejemplo, no tanto en el segundo como en el primero, Biografía de un cimarrón… E inclusive aquí mismo, cuánta gente hay de cuyas vidas uno contaría la historia con mucho gusto realmente y sin limitaciones en cuanto a lo que podés conseguir. No se trata de firmar el certificado de defunción de la novela o de la ficción, pero es muy probable que se pueda caracterizar a la ficción en general como el arte literario característico de la burguesía de los siglos XIX y XX principalmente, y por lo tanto no como una forma eterna e indeleble, sino como una forma que puede ser transitoria. En este sentido es necesario volver siempre y tomar como marco de referencia las cosas que a uno le hicieron creer. No hablo de las cosas que a uno le hicieron creer cuando iba a la escuela, sino de las cosas que a uno le hicieron creer después, cuando ya grande empezaba a escribir, a relacionarse con la literatura. Cosas que a uno lo condicionaron, lo frustraron, lo inhibieron…, y son frustraciones e inhibiciones que llegan hasta el día de hoy por más que uno trate de sacudírselas hasta cierto punto. ¡Cuando pienso en las imbecilidades que realmente uno oyó repetir durante décadas y que incluso tímidamente repitió o no refutó acerca de la relación entre el arte y la política! Pensar que aquí hasta hace poco tiempo hubo quien sostenía que el arte y la política no tenían nada que ver, que no podía existir un arte en función de la política, algo que formaba una vez más parte de ese juego inconsciente en la medida en que las estructuras sociales funcionan también como inconscientes; es parte de ese juego destinado a quitarle toda peligrosidad al arte, toda acción sobre la vida, toda influencia real y directa sobre la vida del momento… Yo hoy pienso que no sólo es posible un arte que esté relacionado directamente con la política, sino que, como retrospectivamente me molesta mucho esa muletilla que hemos usado durante años, yo quisiera invertir la cosa y decir que no concibo hoy el arte si no está relacionado directamente con la política, con la situación del momento que se vive en un país dado; si no está eso, para mí le falta algo para poder ser arte. No es una cosa caprichosa, no es una cosa que yo simplemente la siento, sino que corresponde al desarrollo general de la conciencia en este momento, que incluye por cierto la conciencia de algunos escritores e intelectuales y que realmente se va a ver muy clara a medida que avancen los procesos sociales y políticos, porque es imposible hoy en la Argentina hacer literatura desvinculada de la política o hacer arte desvinculado de la política. Es decir, si está desvinculado de la política, por esa sola definición ya no va a ser arte ni va a ser política. Por eso, lo que yo dije antes no debe tomarse como un descarte aislado de las formas literarias tradicionales de la novela, del cuento, para reemplazarlos siempre y definitivamente por el testimonio, pero sí pienso que va a haber que usar esas formas de otra manera. Pienso que ya no se van a poder usar inocentemente con una serie de convenciones que prácticamente ponen a toda la historia en el Limbo. Me siento incapaz de imaginar, no digo de hacer, una novela o un cuento que no sea una denuncia y que por lo tanto no sea una presentación sino una representación, un segundo término de la historia original, sino que tome abiertamente partido dentro de la realidad y pueda influir en ella y cambiarla usando las formas tradicionales, pero usándolas de otra manera. Por otra parte, es evidente que el solo deseo de hacer propaganda y agitación política no significa que vayas a elegir la literatura para desacreditarla, es decir, porque hay otras maneras: si por ejemplo el cuero o el tiempo no te dan, podés hacer política de otra manera, no necesitás ponerte a escribir una mala novela que le dé la razón a la derecha, que diga: “Ven, esos tipos no saben escribir novelas”.

Escritura y lucha política

— ¿Cómo te instalarías desde esa perspectiva si tuvieras que leer la literatura que sale en este momento en la Argentina?

— Yo estoy muy atrasado, porque debo confesar que leo muy poco; es decir, leo bastante más política que literatura. Creo que el grueso de la literatura argentina, tanto de derecha como de izquierda, incluyendo -supongo- la mía, salvo en los dos libros de testimonios, está todavía de este lado de la franja divisoria que yo tracé hace un rato, es decir, ha sido literatura hecha por burgueses, aun por burgueses opositores, para consumo de la clase burguesa y para afirmar todo el sistema. Creo que del grueso de la literatura nuestra se puede decir esto, independientemente de sus valores como arte literario; es inútil que esto parezca una acusación contra los demás escritores, porque debiera empezar por mí, pero ¿qué es lo que refleja nuestra literatura? Refleja los conflictos de la pequeña clase media, y ni siquiera los conflictos reales de raíz económica, su lucha por el poder, los generalmente llamados conflictos espirituales, íntimos, eróticos, amorosos, alguna parcela de eso. Nosotros no tenemos en nuestra literatura una lucha obrera claramente representada, digamos; no hay ningún cuento, aunque debe de haber alguno, que hable sobre una huelga o una revolución o sobre la Resistencia o sobre lo que está pasando ahora; no tenemos nada. Si nuestra literatura fuera sometida a un marciano, un visitante de afuera, para que a partir de ella desentrañara la realidad argentina, ese visitante se formaría una idea totalmente exótica; quiero decir que más verdad se encuentra en los diarios, porque por lo menos está la foto. Pienso que eso va a cambiar, debe haber ya signos de cambio, pero por ahora…

— De todos modos pienso que esos cambios habría que ligarlos no sólo a la voluntad personal de los escritores, sino también al momento de la lucha de clases en la Argentina. Quiero decirte: no es casual que nos planteemos esa problemática, esta discusión en este momento, a un año del Cordobazo. La movilización de las masas les replantea constantemente a los intelectuales el problema de sus posibilidades y de sus maneras de actuar, participar en la lucha del pueblo.

— Es cierto. Ahora, en ese sentido, los escritores de ficción, dentro del campo de los escritores y de los intelectuales, hemos ocupado una posición de retaguardia porque esto que yo digo en relación con los escritores de ficción no es enteramente cierto en relación con los ensayistas, por ejemplo. No es enteramente cierto porque tipos como Scalabrini Ortiz en 1940 ya eran escritores, no hay ninguna duda, aunque él había empezado escribiendo un cuento. Esos tipos sí fueron una vanguardia. Lo que yo te digo de los escritores era cierto de los estudiantes hace cuatro o cinco años, y la capacidad de ellos de reaccionar con hechos frente al proceso y la de maniobra que tiene un estudiante es mucho mayor que la que tiene un escritor, porque el estudiante reacciona cuando cambia una idea; pero vos cuando cambia la idea tenés que escribir un libro, que es más difícil que tirar una piedra, y entonces el movimiento es más difícil y parece más serio. Yo no creo que haya un atraso, sino que, en efecto, el proceso es más duro para los escritores que nos hemos criado en la idea de la novela burguesa; esa novela que uno quiso escribir desde los quince años no sirve para un carajo y en realidad lo que hay que escribir es otra cosa.

— Digamos que de algún modo entonces lo que hay que enfrentar al mismo tiempo es una idea de la literatura.

— O por lo menosdesacralizarla un poquito, porque evidentemente Occidente ha hecho del escritor una imagen tan monstruosa como la de la actriz: es la puta del barrio. Son sagrados los tipos. Ahora, para desacralizar a los tipos tenés que cuestionar todo, para la utilidad de lo que están haciendo y sobre todo para poder desafiarlos con su propia ambigüedad, salvo Borges, que preservó su literatura confesándose de derecha, que es una actitud lícita para preservar su literatura y él no tiene ningún problema de conciencia. Vos viste que desde la derecha no hay ningún problema para seguir haciendo literatura. Ningún escritor de derecha se plantea si en vez de hacer literatura no es mejor entrar en la Legión Cívica. Solamente se plantea el problema de este lado; entonces vos tenés que hablar, tenés que decir eso con los escritores de izquierda. Hay un dilema. De todos modos no es tarea para un solo tipo, es una tarea para muchos tipos, para una generación o para media generación volver a convertir la novela en un vehículo subversivo, si es que alguna vez lo fue. Desde los comienzos de la burguesía, la literatura de ficción desempeñó un importante papel subversivo que hoy no lo está desempeñando, pero tienen que existir muchas maneras de que vuelva a desempeñarlo y encontrarlas. Entonces, en ese caso, habrá una justificación para el novelista en la medida en que se demuestre que sus libros mueven, subvierten. Por otro lado, mientras uno está fuera de todo contacto con la acción política, ya sea directa o por el medio que te rodea, uno está alienado en el concepto burgués de la literatura. Sos un inocente en realidad, vos estás en realidad compitiendo con estos tipitos a ver quién hace mejor el dibujito cuando en realidad te importa un carajo, porque vas a estar compitiendo con estos tipos… hasta que te das cuenta de que tenés un arma: la máquina de escribir. Según cómo la manejás es un abanico o es una pistola y podés utilizar la máquina de escribir para producir resultados tangibles, y no me refiero a los resultados espectaculares, como es el caso de Rosendo, porque es una cosa muy rara que nadie se la puede proponer como meta, ni yo me lo propuse, pero con cada máquina de escribir y un papel podés mover a la gente en grado incalculable. No tengo la menor duda.