viernes, 25 de septiembre de 2020

El magisterio debe liderar procesos y luchas populares


Radio Progreso

Ante la actual coyuntura social y política, más allá del aula de clases, la tarea específica de los maestros y maestras debe ser formarse, liderar procesos, desarrollar conciencia en la población y llamarles a que se incorporen a las luchas populares, dijo el presidente del Colegio de Pedagogos de Honduras (Colpedadodosh), Edwin Hernández.

La reflexión de Hernández se da en el marco del Día del Maestro y Maestra en Honduras -17 de septiembre-, la cual fue establecida en honor a José Trinidad Reyes, fundador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).

“Nosotros somos el abono, nadie tiene más facilidades de estar con la población que el docente”, manifiesta Hernández, al apuntar que a los maestros deben pagarles por crear conciencia y no por dar clases.

Una Asamblea Nacional Constituyente

Frente a los problemas estructurales de país, se debe convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que de paso a un nuevo pacto social en el que estén representados todos los sectores, propone Luis Sosa, dirigente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH).

El profesor Luis Sosa recuerda la defensa por la salud y educación pública, iniciada en el 2019: “nos golpearon, nos denigraron y hoy, que estamos en medio de una pandemia, con el sistema educativo y de salud colapsado, el tiempo nos da la razón; el problema es estructural, pues bueno, hay que modificar de raíz todo el marco jurídico que tenemos y es a través la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente”.

Sosa indica que la Constituyente puede instalarse antes o después de un proceso eleccionario, y añade que, ante el proceso de elecciones 2021, se debe crear una gran fuerza social política que pueda convertirse en un fuerte grupo de oposición.

“Un grupo de oposición para derrotar a este grupo económico que es poderoso, porque han saqueado las arcas del Estado, han corrompido a todos los sectores y no se ha escapado las Iglesias, Fuerzas Armadas, o sea, el país el lema principal que tiene es la corrupción”, reitera Sosa.

Por su parte, Edwin Hernández, quien también es integrante de la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación Pública, y en el marco del inicio de un nuevo año electoral, dice que están luchando por una verdadera Ley Electoral.

“Por la decencia del proceso electoral, por construir andamiajes que permitan que los luchadores sociales accedan a los puestos, si vinimos desde el Golpe de Estado pidiendo una Asamblea Nacional Constituyente Originaria, entonces, qué tal nos la dieran, quiénes van a participar sino somos los luchadores sociales”, manifiesta Hernández.

Los dirigentes de la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación consideran que los sectores gremialistas deben incorporarse a proceso electorales limpios y honestos, en los cuales la prioridad sea la unidad popular.


Estudiantes debaten sobre la criminalización y violencia social en Latinoamérica

Radio Progreso

Encuentro virtual Criminalización y violencia social en la región.

Una región donde aumenta la estigmatización y violencia hacia los movimientos estudiantiles, y donde la militarización, como política de seguridad pública de los Gobiernos latinoamericanos y caribeños, ha acaparado los presupuestos nacionales, abandonando otras necesidades como educación y salud; son parte de las reflexiones que movimientos estudiantiles realizaron a través de un encuentro virtual.

La Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación, CLADE, organizó el segundo encuentro latinoamericano estudiantil: Criminalización y violencia social en la región, con el fin de analizar y debatir la situación que estudiantes enfrenta en América. En ese diálogo y debate se dieron cita organizaciones estudiantiles de secundaria, universidad, educación no formal, migrantes, comunidad LGTBI e indígenas.

La Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE) es una red plural de organizaciones de la sociedad civil, con presencia en 18 países de América Latina y el Caribe, que impulsa acciones de movilización social e incidencia política para defender el derecho humano a una educación transformadora, pública, laica y gratuita para todos y todas, a lo largo de la vida y como responsabilidad del Estado.

Como palabras de inauguración al encuentro, Adelaida Entenza, coordinadora de CLADE, dijo que es necesario la promoción de una educación desde una perspectiva de derechos humanos y de igualdad de género, y no desde la criminalización y violencia como ha ocurrido en varios países de la región.

“En varios países estas realidades no se visibilizan, es necesario conocer la problemática de criminalización de los y las estudiantes en su lucha por defender la educación pública. Desde la Campaña estamos denunciando esta criminalización, pero de fondo pidiendo que se respete el derecho a la educación y la vida de estudiantes que luchan, como lo ha manifestado en reiteradas ocasiones el relator especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, en materia de defensores y defensoras”, dijo Entenza.

Entre las conclusiones de la Mesa sobre la criminalización, las y los jóvenes apuntaron que los ataques y violencia que se hacen también son parte “del estatus económico o social, y el efecto que tiene sobre los movimientos sociales. «Crea división en los pueblos o vernos como enemigos por velar el respeto a los derechos humanos y por estar en contra de agendas gubernamentales que afectan a toda la sociedad. Por ello se han buscado nuevas formas de expresión y manifestación…»

La fuerza de los movimientos sociales siempre será la base para que los cambios a futuro sean de beneficio para todos y todas por igual”, concluyeron jóvenes que confirmaron la Mesa de Criminalización.

Entre los casos de criminalización y violencia estudianttil está Chile, país que atraviesa uno de los más grandes estallidos sociales, debido a la agenda represiva que mantienen el Gobierno de Sebastián Piñera. Honduras que continúa utilizando el derecho penal para criminalizar a quienes defienden derechos humanos, incluidos las y los estudiantes, y Colombia donde las juventudes siguen reclamando cambios estructurales.

Desde el Movimiento Estudiantil Latinoamericano, MELAC, se debatió el tipo de educación que quieren para la sociedad que desean construir, y le apuestan a una educación que sea gratuita, de calidad y universal, lo que requiere de mayor inversión de los Estados, quienes tiene el reto impostergable de apostar por una educación transformadora.

El segundo encuentro finalizó con el compromiso de estos espacios estudiantiles de continuar luchando para lograr que la educación gratuita y de calidad sea un derecho para todos y todas, y no un privilegio de unos pocos.

El tercer encuentro está programado para el próximo 12 de octubre.


Vamos a la Milpa: Una apuesta a la esperanza


Representantes de las organizaciones que participan en la campaña Vamos a la Milpa.

Radio Progreso

La pandemia del coronavirus continúa amenazando a la humanidad, y con mayor fuerza a países como Honduras, donde el Gobierno de corte autoritario responde con malversación y desfalco de los fondos destinados a la emergencia, lo que ha provocado el colapso del sistema de salud y la zozobra para gran parte de la población que carente de salud, educación y empleo. 

A esto se suma la siempre voraz intención neoliberal de privatizar los servicios y bienes públicos, con lo cual se agudiza la ya permanente crisis expresada en tres dimensiones:

1) agudización de las desigualdades; 2) deterioro y degradación ambiental y ecológica; y 3) debilidad profunda de la democracia y la institucionalidad del Estado de derecho.

Ante esta dramática realidad, y en memoria del legado del Padre Guadalupe Carney, mártir del campesinado hondureño, hoy cuando recordamos sus 37 años de desaparecimiento forzado, el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC-SJ), la Parroquia San Isidro Labrador, la Fundación San Alonso Rodríguez, la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguán (COPA), el Comité en Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa, Colón y el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) en Honduras junto a la Fundación Share en Estados Unidos- entre otras que quieran sumarse – nos proponemos unir esfuerzos en la atención y cuidado organizativo, técnico, político y psicosocial alrededor del derecho humano a la alimentación, condición fundamental para la existencia de la sociedad. 

Vamos a la Milpa representa un proyecto de futuro y esperanza, que deberá concretizarse en el mediano y largo plazo, mediante la soberanía alimentaria, cultural y territorial, es decir: agroecología, diversificación de cultivos, recuperación de semillas propias, técnicas nuevas y antiguas para el cultivo y comercialización de nuestros productos, nuevas relaciones de poder y género. Formación popular e inclusiva.  Diálogo y debate sobre el tipo de desarrollo que deseamos, todo en sintonía con la cosmovisión original de nuestros pueblos mesoamericanos.

Las organizaciones que promovemos y acompañamos este proceso soñamos, creemos y apostamos por la comunidad organizada como camino y proceso, no solo como fin.

La milpa es la mediación gratuita entre el trabajo de hombres y mujeres y el maíz, y todos los cultivos de la tierra para garantizar soberanía alimentaria de toda la sociedad.

Volver al maíz es volver a la fuente; a las relaciones armónicas con la Madre Tierra y con la comunidad.  Es volver al fundamento de nuestra historia enriquecida ahora por la técnica y la experiencia, y solidaridad de la comunidad local y global.

Vamos a la milpa es una invitación a desandar los caminos del egoísmo humano e individual, y avanzar hacia el futuro con esperanza.


Tatuy Tv cumple 13 años de trabajo comunicacional



Rebelión

Tatuy Tv es un colectivo comunicacional que hace vida en el estado de Mérida, Venezuela. Nació al calor de los impulsos organizativos del pueblo venezolano durante la Revolución Bolivariana, cuando la democratización del espectro radioeléctrico buscaba ampliar y diversificar las voces que en la mediática tradicionalmente no se veían o escuchaban.

En un momento de tensiones en el país, cuando desafiando a los poderes mediáticos tradicionales en Venezuela el Presidente Chávez decide la no renovación de la concesión en el espectro radioeléctrico de Radio Caracas Televisión (RCTV), este grupo de jóvenes se planteó la creación de una televisora que contribuyera a retratar la realidad del pueblo venezolano. De este modo, buscaban participar en la efervescencia cultural a la que llamaba el proceso bolivariano, por ello una de sus primeras consignas fue: “retratar la realidad para transformarla”.

La lucha en todas las trincheras

Aunque formalmente se organizaron como fundación en 2007, desde el 2006 venían realizando video-foros en los barrios de Mérida y organizando talleres de fotografía para niñxs.

Apenas en 2012 lograron tener su señal de tv al aire. Sin embargo, esta sólo estuvo activa por dos años, por saboteos que no pudieron ser superados ante las limitaciones técnicas y presupuestarias de la organización.

Ante la pérdida de la señal al aire, el colectivo migró hacia la producción de contenidos digitales. Hoy trabajan líneas de producción audiovisual como “Chávez Radical”, “Fin de la Cita”, “Trabajo Vivo”, Alí Protesta, entre otras, el objetivo sigue siendo acompañar y retratar las luchas del pueblo organizado, al mismo tiempo que aportar a la reflexión de lo acontecido políticamente en Venezuela y en el mundo. Cuentan con un espacio en la web: www.tatuytv.org. así como en redes sociales: Youtube, Twitter, Facebook y más recientemente Instagram y Telegram.

Una herramienta política

Para hablar de este proyecto es imprescindible hablar de la Revolución Bolivariana y del chavismo como movimiento político. Tatuy Tv se ha tejido a través de la historia de lucha popular venezolana de los últimos tiempos,  de los avances o retrocesos que ésta ha celebrado o padecido. Confrontando también las contradicciones propias de cualquier proceso de transformación, tanto a lo interno de la organización como en el contexto general, junto al pueblo que lucha en contra de las injusticias y por construir una sociedad mejor.

Es así como este proyecto arriba a sus 13 años de trabajo, con más de 1200 producciones audiovisuales y escritas donde queda clara la defensa y los aportes a la propuesta del socialismo como la vía para una vida digna para todxs.


Salvador Allende a cincuenta años de su victoria


Rebelión

Por Atilio A Boron 

Con su obra de gobierno y heroico sacrificio Allende heredó a los pueblos de Nuestra América un legado extraordinario, sin el cual es imposible comprender el camino que a finales del siglo pasado comenzarían a recorrer los pueblos de estas latitudes y que culminara con la derrota del principal proyecto geopolítico y estratégico de Estados Unidos para la región, el ALCA, en Mar del Plata en el año 2005.

Hay fechas que marcan hitos imborrables en la historia de Nuestra América. Hoy, 4 de septiembre, es uno de esos días. Como el 1º de enero de 1959, triunfo de la Revolución Cubana; o el 13 de abril del 2002, cuando el pueblo venezolano salió a las calles y reinstaló en el Palacio de Miraflores a un Hugo Chávez prisionero de los golpistas; o el 17 de octubre de 1945, cuando las masas populares argentinas lograron la liberación del coronel Perón y comenzaban a escribir una nueva página en la historia nacional. La de hoy, objeto de este escrito, se encuadra en esa selecta categoría de acontecimientos épicos de Latinoamérica. En 1970 Salvador Allende se imponía en las elecciones presidenciales chilenas, obteniendo la primera minoría y derrotando al candidato de la derecha, Jorge Alessandri y relegando al tercer lugar a Radomiro Tomic, de la Democracia Cristiana.

La de 1970 fue  la cuarta elección presidencial en la cual competía Allende: en 1952 había hecho su primera incursión cosechando poco más del 5 por ciento de los sufragios, muy lejos del ganador, Carlos Ibáñez del Campo, que se alzó con casi el 47 por ciento de los votos. No se desalentó y en 1958 como candidato del FRAP, el Frente de Acción Popular, una alianza de los partidos socialista y comunista recibe el 29 por ciento de los votos y estuvo cerca de arrebatarle el triunfo a Jorge Alessandri, que recibió el 32 por ciento de los sufragios.

Ya en ese momento comenzaron a sonar todos los timbres de alarma en el Departamento de Estado como lo prueba el tráfico creciente de memoranda y telegramas relacionados con Allende y el futuro de Chile que saturaba los canales de comunicación entre Santiago y Washington. El triunfo de la Revolución Cubana proyectó al FRAP como una inesperada amenaza no sólo para Chile sino para la región porque Salvador Allende aparecía ante los ojos de los altos funcionarios de Washington –la Casa Blanca, el Departamento de Estado y la CIA- como un “extremista de izquierda” no diferente a Fidel Castro y tan lesivo para los intereses de Estados Unidos como el cubano.

A medida que se acercaba la fecha de las cruciales elecciones presidenciales de 1964 el involucramiento de Estados Unidos en la política de Chile se acentuó exponencialmente. Informes previos de varias misiones que visitaron ese país coincidían en que existía en la opinión pública una preocupante ambivalencia: una cierta admiración por el “modo americano de vida” y reconocimiento del papel cumplido por las empresas de Estados Unidos radicadas en Chile.  Pero al mismo tiempo notaban, debajo de esta aparente simpatía,  una hostilidad latente que, unida a la marcada popularidad que gozaban Fidel Castro y la Revolución Cubana, podría embarcar al país sudamericano por una senda revolucionaria que Washington no estaba dispuesto a tolerar. Por eso el apoyo a la candidatura de la Democracia Cristiana fue descarado, torrencial y multifacético. No sólo en términos financieros (para apoyar a la campaña de Eduardo Frei) sino también diplomáticos, culturales y comunicacionales, apelando a los peores ardides de la propaganda para  estigmatizar a Allende y el FRAP y ensalzar al futuro gobierno demócrata cristiano como una esperanzadora “Revolución en Libertad”,  por contraposición al tan odiado (por Washington, obvio) proceso revolucionario cubano.

Un memorándum enviado por Gordon Chase a Mc.George Bundy, Consejero de Seguridad Nacional del presidente Lyndon B. Johnson y fechado el 19 de marzo de 1964, revela la intranquilidad que despertaba en Washington la próxima elección presidencial chilena.[1] Chase planteaba que en esa coyuntura se abrían cuatro posibles escenarios:   a) una derrota de Allende; b) una victoria del candidato del FRAP pero sin lograr la mayoría absoluta, lo cual permitiría maniobrar en el Congreso Pleno para elegir a Frei; c) Allende podría ser derrocado por un golpe militar, pero esto tendría que ocurrir antes que asumiera el gobierno porque después sería mucho más difícil; d) victoria de Allende. Ante esta infortunada contingencia,  escribía Chase, “estaríamos en problemas porque nacionalizaría las minas del cobre y se plegaría al bloque soviético buscando ayuda económica” y concluía que   “debemos hacer todo lo posible para conseguir que la gente respalde a Frei”. De hecho, es lo que Estados Unidos hizo y se concretó la ansiada victoria de Frei (56 por ciento de los votos) sobre Allende, que pese a la “campaña de terror” de la que fue víctima cosechó un 39 por ciento de los sufragios.

La victoria de la democracia cristiana fue saludada en Washington con gran alivio y como  un golpe definitivo no sólo contra Allende y sus compañeros sino como la ratificación del aislamiento continental de la Revolución Cubana. Pero la tan alabada “Revolución en Libertad” terminó en un fracaso rotundo y dejando el Palacio de La Moneda con un saldo de poco más de treinta militantes o manifestantes populares acribillados por las fuerzas de seguridad. Fracaso económico, frustración política, retroceso en la batalla cultural al punto tal que el propio candidato de la continuidad oficialista, Radomiro Tomic, tuvo que saltar al ruedo electoral enarbolando la consigna de una “vía no capitalista al desarrollo” para contrarrestar la creciente adhesión que las propuestas socialistas de la Unidad Popular ejercían sobre el electorado chileno y captar parte de quienes podrían volcarse a favor de la Unidad Popular en la contienda del 4 de Septiembre. Pero en este cuarto intento los resultados le sonrieron a Allende, quien pese a la fenomenal campaña de desprestigio y  difamaciones lanzada en su contra logró prevalecer, aunque muy ajustadamente, sobre el candidato de la derecha Jorge Alessandri: 36.2 por ciento de los votos contra 34.9 de su contendor. Todo quedaba ahora en manos del Congreso Pleno, porque al no haberse logrado una mayoría absoluta debía expedirse eligiendo entre los dos candidatos que obtuvieron la mayor cantidad de votos. Las alternativas manejadas por Washington eran las que Chase había concebido para la elección anterior, y con el triunfo de Allende ahora sólo quedaban dos cartas sobre la mesa: el golpe militar preventivo, de ahí el asesinato del general constitucionalista René Schneider, o manipular a los legisladores del Congreso Pleno (apelando a la persuasión y, en caso de que ésta no arrojase buenos resultados, al soborno y la extorsión) para que rompieran la tradición y designaran a Alessandri como presidente. Ambos planes fracasaron y el 4 de Noviembre de 1970 el candidato de la Unidad Popular asumía la presidencia de la república. Se consagraba así como el primer presidente marxista elegido en el  marco de la democracia burguesa y el primero en intentar avanzar en la construcción del socialismo mediante una vía pacífica, proyecto que fue violentamente saboteado y destruido por el imperialismo y sus peones locales.

Pese a estos enormes obstáculos el inacabado gobierno de Allende abrió una brecha que luego, treinta años más tarde, otros comenzarían a transitar. Era un gobierno asediado desde antes de ingresar a La Moneda, debiendo enfrentar un ataque brutal de “la embajada” y sus infames aliados locales: toda la derecha, la vieja y la nueva (la Democracia Cristiana), las corporaciones empresariales, los grandes empresas y sus medios de comunicación, la jerarquía eclesiástica y un sector de las capas medias, víctimas indefensas ante  un terrorismo mediático que no tenía precedentes en Latinoamérica. Pese a ello pudo avanzar significativamente en el fortalecimiento de la intervención estatal y la planificación de la economía. Logró estatizar el cobre mediante una ley aprobada casi sin oposición en el Congreso poniendo fin al fenomenal saqueo que practicaban las empresas estadounidenses con el consentimiento de los gobiernos precedentes. Por ejemplo, con una inversión inicial de unos 30 millones de dólares al cabo de 42 años la Anaconda y la Kennecott remitieron al exterior utilidades superiores a los 4.000 millones de dólares. ¡Un escándalo! También puso bajo control estatal al carbón, el salitre y el hierro, recuperando la estratégica acería de Huachipato; aceleró la reforma agraria otorgando tierras a unos 200.000 campesinos en casi 4.500 predios y nacionalizó la casi la totalidad del sistema financiero,  la banca privada y los seguros, adquiriendo en condiciones ventajosas para su país la mayoría accionaria de sus principales componentes. También nacionalizó a la corruptaInternational Telegraph and Telephone (IT&T), que detentaba el monopolio de las comunicaciones y que antes de la elección de Allende había organizado y financiado, junto a la CIA, una campaña terrorista para frustrar la toma de posesión del presidente socialista.[2]  Estas políticas fructificaron en la creación de  un “área de propiedad social” en donde las principales empresas que condicionaban el desarrollo económico y social de Chile (como el comercio exterior, la producción y distribución de energía eléctrica; el transporte ferroviario, aéreo y marítimo; las comunicaciones; la producción, refinación y distribución del petróleo y sus derivados; la siderurgia, el cemento, la petroquímica y química pesada, la celulosa y el papel) pasaron a estar controladas o al menos fuertemente reguladas por el estado. Todas estas impresionantes conquistas fueron de la mano de un programa alimentario, donde sobresalía la distribución de medio litro de leche para los niños. Promovió la salud y la educación en todos sus niveles, democratizó el acceso a la universidad y puso en marcha a través de una editorial del estado, Quimantú, un ambicioso programa cultural que se tradujo, entre otras cosas, en la publicación de millones de libros que se distribuían gratuitamente o a precios irrisorios.

Con su obra de gobierno y heroico sacrificio Allende heredó a los pueblos de Nuestra América un legado extraordinario, sin el cual es imposible comprender el camino que a finales del siglo pasado comenzarían a recorrer los pueblos de estas latitudes y que culminara con la derrota del principal proyecto geopolítico y estratégico de Estados Unidos para la región, el ALCA, en Mar del Plata en el año 2005. Allende fue, por lo tanto, el gran precursor del ciclo progresista y de izquierda que conmovió a Latinoamérica a comienzos de este siglo.

Fue también un antiimperialista sin fisuras y un amigo incondicional de Fidel, del Che y la Revolución Cubana cuando tal cosa equivalía a un suicidio político y lo convertía carne de cañón para el sicariato mediático teledirigido desde Estados Unidos. Pero Allende, un hombre de una integridad personal y política ejemplares, se sobrepuso a tan adversas condiciones y abrió esa brecha que conduciría a las “grandes alamedas” por donde marcharían las mujeres y hombres libres de Nuestra América, pagando con su vida su lealtad a las grandes banderas del socialismo, la democracia y el antiimperialismo. Hoy, al celebrarse los 50 años de aquella victoria merece que lo recordemos con la gratitud que se les debe a los padres fundadores de la Patria Grande y a quienes inauguraron la nueva etapa que conduce hacia la Segunda y definitiva Independencia de nuestros pueblos.  

[1] Cf. texto en https://history.state.gov/historicaldocuments/frus1964-68v31/d249

[2] Estos documentos fueron dados a conocer en Estados Unidos por el periodista Jack Anderson a mediados de marzo de 1972. Fueron traducidos y publicados como  Documentos Secretos de la ITT  por  la Editorial Quimantú el 3 de Abril de 1972. Disponible en:  http://www.memoriachilena.gob.cl/archivos2/pdfs/MC0016021.pdf


jueves, 24 de septiembre de 2020

15 jóvenes detenidos deja la brutal represión del régimen dictatorial de JOH


Defensores en Línea

Por Riccy Ponce

El martes 15 de septiembre el pueblo salió  a las calles para exigir que se respete la soberanía nacional en el país, pero el régimen dictatorial mandó a elementos policiales y militares a que los reprimieran, por lo que actuaron con brutalidad, dejando como saldo 15 personas detenidas en las diferentes postas policiales de Tegucigalpa y dos personas heridas.

Desde que el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) conoció de la detención de la que estaba siendo víctima  varios jóvenes, se trasladó hasta las diferentes postas para constatar que en efecto había varios jóvenes detenidos.

COFADEH constató que se encontraban 15 jóvenes detenidos, de los que ocho de ellos estaban en la posta policial de El Manchen.

Así mismo se trasladaron a la  Metropolitana #1 para verificar si otros siete jóvenes se encontraban detenidos, en primera instancia un oficial expresó a procuradoras del COFADEH que no se encontraba nadie en el lugar detenido por la movilización, pero se determinó permanecer unos minutos cerca del lugar para esperar a ver si estaban siendo trasladados a esa jefatura.

Los jóvenes si se encontraban detenidos en esa posta, también conocida como Core7,   y estaban a punto de ser trasladados a la Cuarta Estación Policial acusados por el supuesto delito de faltas a la autoridad.

El COFADEH solicitó nuevamente poder ver a los jóvenes para corroborar que si  estaban siendo trasladados en una patrulla para la posta policial conocida como la Cuarta Estación de policías.

Abogadas del área de Acceso a la justicia del COFADEH se trasladaron hasta la posta policial para realizar las acciones pertinentes para la liberación de los jóvenes, que fueron liberados  por las gestiones oportunas de las procuradoras del comité.

Entre los jóvenes detenidos en la Cuarta Estación Policial se encontraba un menor de edad de 14 años que también fue liberado, y el periodista Alex Fabricio  Paz, quien después de que lograra su libertad expresó que “a mí me detienen por el simple hecho que  yo venía de mi casa e iba a comer y estaba en frente de un supermercado  en el mismo centro, yo decidí tomar un video de unos jóvenes que estaban siendo detenidos injustamente, y por ese video me llevaron a la patrulla donde estaban otras personas detenidas”.

“Yo al ver que ellos son funcionarios públicos decidí tomar el video y de repente un policía me agarró de la camisa y me dijo que  lo borrara  del teléfono, yo no lo quise borrar porque pensé que iba  ser  alguna prueba más adelante, luego ellos dijeron que me iban a montar a la patrulla y en efecto  me subieron y me trajeron aquí a la posta de Belén”, añadió.

Finalizó diciendo que “después de haber sido detenido injustamente, me siento más relajado porque estaba un poco estresado allí a dentro, pero al saber que estaban cometiendo una injustica contra mi persona y contra la de los muchachos que estaban  allí recluidos conmigo, y la verdad que me siento bien satisfecho y agradecido con COFADEH por esta noble labor que realizan”.

Nahúm Pavón, otro de los jóvenes que fue detenido, expresó que él no estaba haciendo nada malo, pero que los policías a parte de tenerlo lo golpearon en la espalda, en el pecho y casi le fracturan la nariz, producto de los golpes que le hicieron.

“Me detienen cuando estaba en la movilización pacífica, todo mundo tiene derecho a protestar, no andaba haciendo nada malo, pero  me golpearon en la espalda, el pecho y la nariz con los toletes, yo me siento bien golpeado porque ando golpes internos”.

Así mismo el joven estudiante de la carrera de periodismo de la Universidad  Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Olvin Javier Lagos, de 21 años, dijo que se encontraba con sus colegas en la movilización.

“Yo tuve este incidente con la policía, ya que estaba con mis colegas, con ellos íbamos camino ya para nuestra casa y la policía nos iba persiguiendo y al alcanzarnos nos detuvieron, a mí me pagaron dos patadas y no me golpearon más porque había una cámara y ellos dijeron no lo golpees porque allí esta una cámara, yo me siento todavía un poco nervioso, pero con ganas de seguir en la lucha”.

Los otros cuatro jóvenes fueron detenidos cuando pasaban por el lugar de la movilización sin tener idea de lo que pasaba y que estaban a punto de ser detenidos por los cuerpos represores del estado.

La movilización dio inicio desde Plaza Tigo con destino al Parque Central de Tegucigalpa, donde inició la brutal represión, dejando como saldo 15 personas detenidas, entre ellas personas que se movilizaban pacíficamente, estudiante, y periodistas que daban cobertura a la represión del cual eran víctimas el pueblo Hondureño.


MP y Cofadeh formalizan acusación contra cuatro policías responsables de dar muerte a una persona en San Esteban, Olancho


Defensores en Línea

El Ministerio Público y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), en audiencia preliminar realizada en los Juzgados de Catacamas, Olancho, formalizaron acusación contra cuatro policías señalados como responsable de dar muerte a Rinel Eclicerio Argueta Oliva, hecho ocurrido el 21 de junio pasado en el municipio de San Esteban.

Los encausados son Elmer Alexander Castellanos Castillo, Melvin Josué Murillo Gonzales, Ruperto Antonio Rodríguez Zelaya, Alex Manrique Andara Vallecillo, agentes asignados a la Policía Nacional y al escuadrón de élite de la Tropa de Inteligencia y Grupo de Respuesta Especial de Seguridad (Tigres).

De acuerdo a los hechos, el 21 de junio del año en curso Rinel Eclicerio Argueta Oliva a eso de la 1:45 de la madrugada se conducía  en un vehículo marca Toyota Hilux, color gris, tipo paila, placa PDK 3950, a trabajar a una de sus propiedades, cuando a la altura del desvío a la comunidad de Corral Viejo, se montaban un operativo, y al no detenerse, los agentes dispararon, quitándole la vida de forma inmediata.

En la formalización de la acusación, la fiscal del Ministerio Público, Leyda Mejía, señaló que en el patrullaje estaban los agentes policiales, José Amílcar Corea Mendoza, Julio Cesa Castellano Zúniga, Kilver Miguel Fúnez Gonzales, Elmer Alexis Castellano Castillo, Melvin Josué Murillo Gonzales, Ruperto Antonio Rodríguez, Alexis Manrique Andará Vallecillo, en compañía también de otros agentes policiales.

Pese a que se encontraban más agentes policiales en el lugar de los hechos, el Ministerio Público solo formalizó acusación contra cuatro de ellos, porque al parecer se presentaron voluntariamente a las oficinas de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) manifestando que ellos habían disparado contra la humanidad del hoy occiso.

Por su parte la apoderada legal del Cofadeh, Karol Cárdenas, indicó que esta institución de derecho humano se constituyó como acusador privado en la causa donde Rinel Eclicerio Argueta Oliva fue víctima de homicidio por parte de agentes de la Policía nacional y del escuadrón élite Tigres asignados a la posta policial de San Esteban.

Asimismo señaló que los agentes acusados quieren justificar esta acción al señalar que la víctima iba a exceso de velocidad y que los iba a embestir, hecho que no fue acreditado en el juicio, sino al contrario, según se dieron las circunstancias del hecho se puede acreditar que el carro ya había pasado cuando los agentes policiales comenzaron a disparar.

“Este es un hecho claro a las violaciones a los derechos humanos que se produce por agentes policiales, en una clara posición de poder y ventaja, y de una forma arbitraria al disparar contra Rinel Argueta produciéndole la muerte”, expresó Cárdenas, quien a la vez agregó que en la audiencia solicitaron al juez que se eleve la presente causa a juicio oral y público.

Para el día 22 de septiembre está programada una exhumación del cuerpo de Rinel Argueta Oliva, con el fin que se le practique una autopsia para obtener nuevos elementos de prueba.

La apoderada legal señaló que “como Cofadeh no estamos de acuerdo como se presentó el requerimiento fiscal porque el mismo solo está presentado contra cuatro agentes, y en el operativo estaba el oficial Amílcar Mendoza que es el encargado de la posta y era el que ejercía autoridad en ese momento y el cual pudo haber detenido la acción.

Indicó que en el operativo participaron siete agentes policiales y que el requerimiento fiscal debió presentarse contra todos ellos.

El Cofadeh solicitó que se ampliara el requerimiento fiscal contra los otros tres agentes que participaron en el operativo.

En la audiencia la defensa de los cuatros agentes policiales también cuestionó el actuar del Ministerio Público, al presentar requerimiento fiscal contra sus clientes y no contra todos los que participaron en el operativo.

“El caso no ha sido bien llevado, si había siete agentes policiales porque el Ministerio Público solo presentó requerimiento fiscal contra  cuatro, en virtud que el que tiene mayor responsabilidad y el encargado del operativo era el comisario Corea”, señaló el abogado Pedro Nolasco Rodríguez.

Señaló que el Ministerio Público no hizo una calificación del tipo penal factico, ya que los policías pusieron su vida por estar en el cumplimiento de su oficio y que utilizaron armas de fuego como defensa.

Finalmente expresó que conforme con la formalización de la acusación del Ministerio Público y el acusador privado, va hacer en juico oral y público que va acreditar la inocencia de los hoy imputados.


Por brutal represión policial joven estuvo a punto de perder la vista


Defensores en Línea

Por Riccy Ponce

El joven Cristian Espinoza se encuentra en  observación en el Hospital Escuela  Universitario, luego que elementos de la Policía Nacional a bordo de una tanqueta le dispararan con la bomba de agua a presión, que le fue a impactar en su rostro afectándole directamente los ojos, durante una manifestación pacífica del pueblo, bajo la consigna ¿Cuál Independencia?

El  golpe con presión que Cristian recibió por parte de los elementos policiales  le causo  desprendimiento de los parpados, por lo que tuvo que ser  intervenido inmediatamente por los médicos del Hospital Escuela Universitario y así lograr reconstruirlos nuevamente.

Al  muchacho de 26 años lo tienen en constante chequeo para descartar daños en la vista, así informaron  los médicos a las  procuradoras de derechos Humanos del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), que se apersonaron al centro asistencial, para darle acompañamiento al joven.

Cristian es parte de la mayoría de la población que vive del día a día y que demandaban  también que se respete la soberanía hondureña, pero como siempre el régimen dictatorial   mandó a sus cuerpos represores para que fuera reprimido, causándole graves lesiones al joven en su vista.

Con este accionar  y con el ataque al joven, nuevamente  el régimen queda en evidencia con estos actos la barbarie que comete  con el pueblo hondureño.

El ataque contra el joven se dio a eso de las  11:00 de la mañana  cuando regresaba a su casa con un grupo de amigos, cerca de donde estaba la movilización pacífica, mismos que fueron los que lo auxiliaron, trasladándolo al centro asistencial, cuando la policía al causarle las heridas lo dejó tirado en el suelo, sin importarles lo que pasara con él.

Otro de los jóvenes que resulto herido fue  Nahúm Pavón a quien la policía lo golpeó brutalmente con los toletes  y casi le fractura la nariz, y también le dejaron golpes en el pecho.

Cabe mencionar que la movilización dio inicio desde Plaza Tigo con destino al Parque Central de Tegucigalpa, donde inició la brutal represión, dejando como saldo dos personas heridas, 15 personas detenidas, entre ellas menores de edad, personas que se movilizaban pacíficamente, estudiante, y periodistas que daban cobertura a la represión del cual eran víctimas el pueblo Hondureño.


Tatuajes, mitos y estereotipos


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Por Miguel Lorente Acosta 

Una joven de 16 años, Danna Reyes, ha sido asesinada en Mexicali (Baja California), y el fiscal del caso comenta a modo de justificación que “traía tatuajes por todos lados”, como si los tatuajes y su número supusieran una especie de escala para explicar la violencia contra las mujeres. Lo mismo hasta piensa que un tatuaje es razón para acosar, entre 2 y 5 para abusar, entre 6 y 10 para maltratar… y así hasta justificar el homicidio con su “tenía tatuajes por todos lados”.

Lo que aún sorprende de la mirada del machismo es que sea capaz de ver los tatuajes sobre el cuerpo de una mujer, pero no vea a ese cuerpo sobre el fondo de una sociedad que lo cosifica, lo interpreta, y lo pone a disposición de los hombres y sus mandatos, tanto en la vida pública como en la privada.

El machismo viene a actuar como una especie de “guardián de la moral” para que las mujeres no se salgan del guion escrito por los hombres, bien sea en el lenguaje de la ropa, en el de la conducta, en el de las palabras, o en la forma de maquillar, complementar o reescribir su cuerpo… En definitiva, para que se ajusten al guion de la libertad limitada que ellos imponen. Es el mismo argumento que utilizan sistemáticamente para justificar la violencia sexual; cuando no es la ropa es la hora, cuando no el lugar es el alcohol ingerido o la compañía que llevaban… siempre hay alguna razón para culpabilizar a la mujer que sufre la violencia y liberar al hombre que la ejerce.

Ahora han sido los tatuajes, es decir, la “marca que deja el grabado sobre la piel humana a través de la introducción de materias colorantes bajo la epidermis”, tal y como recoge la primera acepción del Diccionario de la Lengua Española, pero también indica en su segunda acepción que un tatuaje es “marcar, dejar huella en alguien o en algo”. Por eso llama la atención que el fiscal del caso, y la sociedad en general, sean capaces de ver los tatuajes en el cuerpo de las mujeres como razón para juzgarlas hasta el punto de justificar la violencia que las asesina y viola, y, en cambio, no sean capaces de ver la “marca” que deja el machismo en la mente y en la mirada de quienes justifican esa violencia contra las mujeres, sin que utilicen esos mismos argumentos sobre los tatuajes que llevan los hombres para justificar lo que les pasa, ni tampoco sus ropas, ni su peinado, ni el tipo de afeitado, como tampoco dicen nada de la hora o el lugar donde son abordados.

Entre mitos y estereotipos anda el juego, esa es la trampa que hace que siempre gane la banca del machismo. Y están grabados en la mente de quienes forman parte de la cultura para que la inmensa mayoría de los homicidios, agresiones y violaciones por violencia de género queden impunes.

El estereotipo, al asociar determinadas características a las personas y circunstancias, evita que se produzca el conflicto social, pues circunscribe lo ocurrido al contexto definido por los elementos estereotipados. Así, por ejemplo, cuando se produce la violencia de género y su resultado no es especialmente intenso, se recurre a los argumentos que hablan de que son cosas propias de las parejas, que los “trapos sucios se lavan en casa”, que “se le ha ido la mano”, que “quien bien te quiere te hará llorar”… de manera que se ve como algo privado que ha de resolverse en el seno de la relación, no en las instituciones que forman parte de la sociedad. Y cuando la violencia es lo suficientemente intensa como para traspasar los límites establecidos por los estereotipos, se recurre al mito para justificar socialmente algo que, en principio, no es aceptable, como ocurre con la violencia de género de intensidad grave, pues como afirmó Claude Levi-Strauss, el objeto del mito es proporcionar un modelo lógico para resolver una contradicción. De ese modo, el mito viene a resolver el conflicto social que supone encontrarse con una violencia contra las mujeres cuando, en teoría, no debería de producirse, de manera que se recurre a la idea de que esta violencia se debe al alcohol, las drogas o a los problemas mentales de “algunos hombres”, o incluso a la actitud, ropa, tatuajes… de las mujeres, y se evita tener que enfrentarse a la realidad social de la violencia de género en todas sus formas.

Al final, lo que el estereotipo no lograr retener dentro de determinados contextos es resuelto por el mito como algo puntual, excepcional o patológico, de forma que todo sigue bajo las mismas referencias generales.

El problema es que mientras que el tatuaje corporal se puede quitar de forma relativamente rápida con láser, el mental es más difícil de remover y sólo se puede hacer con educación, información y crítica. Esta es la única manera de limpiar y liberar la conciencia de los barrotes grabados por el machismo, y hacer que los ojos, además de mirar, vean la realidad.

Pero el machismo no quiere que se liberen las miradas que ven tatuajes en los cuerpos de las mujeres para justificar la violencia que sufren, porque hacerlo supondría que vieran también los privilegios en las vidas de los hombres que habitan su cultura patriarcal. Por eso el machismo está empeñado en recuperar el terreno perdido y presentar la Igualdad como un ataque, la libertad de las mujeres como una amenaza, y la educación en Igualdad como adoctrinamiento.

El machismo impone la moral y los machistas son sus guardianes. No lo olvidemos.


«Chicos, tenemos que hablar»


Mientras Tanto

Por José Ángel Lozoya Gómez 

Carta abierta al Movimiento de Hombres por la Igualdad

El artículo «El maltratador políticamente correcto» de June Fernández [elDiario.es 30/07/2020] ha sido como una piedra que ha agitado las tranquilas aguas del Movimiento de Hombres por la Igualdad. No es la primera vez que alguien de nuestro movimiento es acusado de maltrato, pero sí la primera que algunos de nosotros hemos decidido pronunciarnos públicamente a favor de la denunciante [«Somos lo que hacemos«, elDiario.es 11/08/2020].

No ha sido una decisión fácil, al menos para mí. No conozco a June, ni sé de las relaciones que denuncia más que lo que cuenta, pero sí que conozco al acusado y me une a él una relación de cariño y militancia. Tenemos algunas diferencias sobre el camino a seguir, pero nunca imaginé que pudiera ser acusado de violencia sexista. Aunque, como dice June, «No son agresiones que una pueda denunciar a la policía y las heridas que dejan no son visibles«, que ella no las olvide ni las perdone dan idea de lo que aún le duelen. No nos corresponde decidir hasta qué punto son ciertos los hechos que denuncia, pero no podemos, bajo ningún pretexto, olvidar que toda mujer que se atreve a denunciar merece ser creída, y que el silencio nos hace cómplices.

Me ha sorprendido el silencio de muchos conocidos militantes de nuestro movimiento; también que algunos lo hayan justificado por falta de datos, o que la mayoría se haya limitado a clicar un “me gusta” al artículo de June o a nuestra respuesta. Pero me ha sorprendido menos que algunos compañeros comenten que alguna de sus parejas anteriores podría decir de ellos cosas similares a las que denuncia June. Es un clásico oír en determinados ambientes que «se liga más» si uno se presenta como igualitario, o que se suelen poner en duda las acusaciones cuando conocemos al acusado por su actividad en pro de la igualdad. Sabemos que no es el primer caso, ni será el último, en el que un militante por la igualdad es acusado de maltrato por su ex pareja.

No se trata por tanto de un caso aislado que podamos despachar echando al acusado a los leones, como hacen muchos defraudadores con quienes han tenido la mala suerte de ser pillados por Hacienda. La lucha contra la violencia ejercida por hombres contra las mujeres es la columna vertebral y la razón de ser de nuestro movimiento. Nuestra prioridad es la lucha contra las desigualdades que la reproducen, y por eso contribuimos a explicar las múltiples formas de violencia contra las mujeres y las causas estructurales que las sustentan. Sabemos que la responsabilidad personal crece con nuestro grado de conocimiento de las violencias sexistas y del impacto que estas tienen sobre quien las sufre, con independencia de que hayan sido ejercidas de forma consciente o inconsciente. Sostenemos que todos hemos sido educados en el sexismo y nos hemos socializado en los privilegios masculinos, pero que cada cual es responsable de la violencia particular que ejerce ante su víctima y ante la justicia.

Sabemos que el camino hacia la igualdad no es fácil. Muchos hombres hemos empezado este camino precisamente a partir del contacto con el movimiento feminista en los foros públicos del activismo social, y de nuestro contacto en lo personal con nuestras compañeras, mujeres feministas, y en este doble aprendizaje hemos comprendido, por encima de la «corrección política» [tan simplista como engañosa], que lo personal es político. Esto nos obliga a un esfuerzo consciente de revisión de nuestra masculinidad que exige la permanente renuncia a los privilegios cotidianos.

Sabemos que, mientras nos movemos en la difusa frontera que a veces separa la discusión de pareja de formas sutiles de maltrato y comportamientos machistas, la reflexión y la aceptación de las críticas nos ayudan a cambiar. También sabemos que por estar a favor del cambio creamos (en algunas compañeras y en nosotros mismos) unas expectativas exageradas, que llevan a esperar que nos comportemos como si hubiéramos llegado al final del camino y estuviéramos definitivamente deconstruidos. No podemos bajar el nivel de exigencia, aunque nos sepamos una suerte de adictos en rehabilitación que tratan de superar el impacto del machismo (del patriarcado) en sus biografías, que tienen recaídas que los sitúan bajo sospecha permanente, y que necesitan mantener la alerta activada para que estas sean cada vez menos frecuentes e importantes. En este camino hacia la igualdad nadie es el que era cuando inició el cambio, y ni el punto de partida ni los errores cometidos en el camino nos han de impedir seguir luchando por la igualdad.

No debería ser necesario recordar que es fundamental que los hombres por la igualdad seamos coherentes para ser convincentes. Nos jugamos muchos años de trabajo tratando de vencer las legítimas resistencias de los sectores del movimiento feminista que desconfían de nuestras intenciones, que nos ven como a los nuevos semblantes del patriarcado («los mismos perros con distinto collar»), capaces de simular para conservar nuestros privilegios, y nos perciben como una amenaza, tanto a su liderazgo como a parte de los recursos que han logrado arrancar a las instituciones.

En el ámbito público, el patriarcado utiliza la «corrección política» como arma que banaliza y vacía de contenido la lucha en favor de la igualdad. En este contexto, y contra lo que suele suponerse, los hombres por la igualdad somos muy vulnerables a las denuncias por conductas que pueden calificarse de violencia machista; la denuncia se difunde tan deprisa como conocido sea el denunciado y queda en su biografía, aunque la acusación no llegue a probarse. En estos casos podemos ver cómo funcionan algunas relaciones de poder en nuestro entorno observando cómo salen parados sus protagonistas. La víctima es creída y reforzada, y el presunto victimario, pese al tiempo transcurrido y lo que haya cambiado su vida en ese periodo, puede llegar a pagar un precio muy alto en el plano personal, profesional y familiar.

Para avanzar en nuestro camino, los hombres por la igualdad tenemos que tomar nota, evitar las complicidades, censurar las conductas denunciadas y exigir al acusado que asuma el daño causado, aunque no lo provocara de forma intencionada. Que pida perdón e intente repararlo en lo posible. A partir de ahí, creo que, en la mayoría de los casos, no cabe exigir el abandono de la lucha pública por la igualdad, porque eso equivale a una especie de condena de inhabilitación permanente no revisable que les niega la capacidad de cambio que pedimos a la mayoría de los hombres.

* José Ángel Lozoya Gómez es miembro del Foro y de la Red de Hombres por la Igualdad.