viernes, 18 de junio de 2021

Desaparición forzada y el genocidio de los pobres


Jornada

Por R. Aída Hernández Castillo

El término genocidio de los pobres es un concepto que don José Dolores Suazo, del Comité de Migrantes Desparecidos del Centro de Honduras (Cofamicenh), ha venido proponiendo en varios espacios públicos, ampliando el uso del concepto le­gal de genocidio, para señalar la responsabilidad directa o indirecta de los estados en la continuidad de una política de muerte que desaparece, masacra y mutila los cuerpos de personas pobres en el continente.

Partiendo del profundo conocimiento de las masacres de migrantes, como la de Cadereyta, Nuevo León, donde asesinaron a su hermano Mauricio Suazo, el 13 de mayo del 2012, don José Dolores argumenta que se trata de un crimen de odio que busca destruir total o parcialmente a un grupo étnico-racial: los migrantes pobres y racializados.

El pasado 11 de junio en el conversatorio Vidas en búsqueda: desaparición y luchas por las justicias (https://www.youtube.com/watch?v=R3toVSgnJl4) a las reflexiones de don José Dolores se unieron las voces de Diana Gómez, de Hijos e Hijas por la Memoria y Contra la Impunidad en Colombia; Angélica Rodríguez Monroy, de Regresando a Casa Morelos; Vanesa Orieta, militante contra la represión estatal en Argentina, y Priscila Sette, activista del pueblo cree contra la desaparición de mujeres indígenas en Canadá. Desde distintos contextos geográficos, estos hombres y mujeres, que han sufrido la tortura que implica tener a un ser querido desaparecido, coincidieron en rechazar la tipificación legal que diferencia la desaparición forzada, de la desaparición por particulares. Se argumentó que esa dicotomía invisibiliza las responsabilidades que los estados siempre tienen, ya sea por omisión o por participación directa en la desaparición de personas. Cuando existen contextos de impunidad y complicidad estatal todas las desapariciones son forzadas, argumentaron las participantes. Se trata de teorizaciones encarnadas, que surgen de sus experiencias y conocimientos buscando a sus seres queridos y reclamando justicia para todos los desaparecidos.

El conversatorio inició uniendo sus voces a la demanda de la aparición con vida del líder yaqui Tomás Rojo, desaparecido desde el 27 de mayo pasado en el pueblo de Vícam, Sonora. Tomás, como cientos de indígenas desaparecidos en el continente, había encabezado la lucha de sus pueblos en la defensa del territorio, contra la construcción del Acueducto Independencia que afectaría los embalses que abastecen a los pueblos yaquis. Se recordó también a nuestra compañera de Ciesas-Noreste, Gisela Mayela Álvarez, quien cumple 10 meses de haber desaparecido en Monterrey, Nuevo León. Bajo la consigna de los queremos vivos, estos activistas compartieron experiencias y teorizaciones. Pese a las diferencias en los contextos nacionales, los testimonios presentados tenían en común el uso de la desaparición forzada como crimen de lesa humanidad que se perpetra mayoritariamente contra personas jóvenes, pobres y racializadas, en contextos de impunidad estatal, algunas veces por parte de fuerzas de seguridad o en complicidad y aquiescencia de éstas con los perpetradores. En Centroamérica, Argentina, México y Colombia, el uso de la desaparición forzada contra activistas políticos durante las guerras sucias y los conflictos armados internos, y las décadas de impunidad en torno a las mismas, crearon el clima cultural que posibilitó la continuidad de esta práctica en tiempos de supuestas democracias.

Las 5 mil mujeres nativo-ame­ricanas desaparecidas en Canadá; los más de 200 mil migrantes desaparecidos en México; los 100 mil desaparecidos en Colombia, 87 de ellos en las últimas semanas, en el marco del paro nacional en ese país; Luciano Arruga y los cientos de jóvenes desaparecidos o asesinados por la policía argentina; los más de 80 mil desaparecidos en México, incluyendo los 201 que aún esperan ser identificados en las fosas de Jojutla y Telecingo (https://www.jornada.com.mx/2020/ 08/09/opinion/015a1pol), tienen en común haber sido tratados como vidas que no importan, estigmatizados y criminalizados por un sistema racista para justificar la impunidad estatal y la indiferencia de la sociedad. Las voces de don Lolo, de Angélica, Diana, Vanesa y Priscila, con las de miles de familiares de desaparecidos en las Américas, nos recuerdan que mientras no regresen con vida a sus hogares, ningún país en este continente puede considerarse plenamente democrático.


CJS establece jurisdicción especial a las Zede


Radio Progreso

El Pleno de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia aprobó, por mayoría de votos, el Establecimiento de la Jurisdicción Especial de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, ZEDE. “La Suprema Corte en su parte considerativa establece que esta Jurisdicción fue creada por mandato Constitucional y atendiendo lo señalado en el artículo 329 de la Carta Fundamental, es responsabilidad del Poder Judicial para la solución de conflictos dentro de las ZEDES, establecer tribunales con competencia exclusiva y autónoma sobre éstos”, dijo el Portavoz del Poder Judicial, Melvin Duarte.

La nota de prensa explica que la resolución detalla que la Constitución establece en su artículo 308 que la Corte Suprema de Justicia, como máximo órgano jurisdiccional, teniendo entre sus atribuciones al tenor del artículo 313 en sus numerales 11 y 12 de la misma Constitución, dirige al Poder Judicial en la potestad de impartir justicia y es la encargada de crear, suprimir, fusionar o trasladar los juzgados, Corte de Apelaciones y demás dependencias previo dictamen del Consejo de la Judicatura, dictamen que no es necesario en este caso por haberse creado esta jurisdicción por mandato constitucional; por lo que este órgano de dirección judicial es el encargado de proceder al establecimiento de la Jurisdicción de los Tribunales con competencia exclusiva en zonas del país sujetas a regímenes especiales.

En el análisis jurídico planteado los magistrados indican que “la función jurisdiccional debe adaptarse a los nuevos requerimientos que la sociedad hondureña demanda, respetando, promoviendo y tutelando los derechos humanos de todos los habitantes y garantizando el imperio de la Constitución y las leyes, la existencia de seguridad jurídica y el efectivo ejercicio de las libertades ciudadanas”.

“Asimismo, subrayan que la Constitución de la República establece los alcances que debe tener la jurisdicción especial de estas zonas, correspondiendo ahora al Poder Judicial llevar a cabo el acto de formalización de su establecimiento”, dijo Duarte.

En ese sentido, la Corte Suprema de Justicia al tenor de lo dispuesto en los artículos 313 numerales 11) y 12) de la Constitución de la República, y 6 numerales 1), 6) y 12) del Reglamento Interior que la rige, manifiesta que “le corresponde a este Alto Tribunal, entre otras atribuciones, fijar la división del territorio para efectos jurisdiccionales, así como crear, suprimir, fusionar o trasladar los juzgados, las cortes de apelaciones y demás dependencias del Poder Judicial”.

Es así que en su parte dispositiva, el Máximo Tribunal en su decisión mayoritaria como único punto Acuerda “Establecer de conformidad con los artículos 303 y 329 de la Constitución de la República, la Jurisdicción Especial de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), creada por mandato constitucional; la cual estará conformada por órganos jurisdiccionales que formarán parte integral del Poder Judicial de Honduras, con competencia exclusiva sobre dichas zonas.

“Esta jurisdicción especial conocerá de los asuntos en las materias penal, niñez y adolescencia de conformidad con la Constitución, tratados internacionales vigentes en la República de Honduras y las leyes aplicables”, manifestó Melvin Duarte.

De igual manera, conocerán en todos los asuntos de carácter contractual o patrimonial sujetos a arbitraje obligatorio, cuando exista convenio en que se manifieste la renuncia al arbitraje y la decisión de someterse al conocimiento de los órganos jurisdiccionales competentes, de acuerdo a la materia y ámbito territorial donde se encuentre la ZEDE.




Mercado negro controla medicamentos para pacientes con Covid 19 en El Progreso


Radio Progreso

El presidente del Colegio Médico de Honduras, capítulo de El Progreso, Yoro, doctor Roberto Castellanos, denunció en Radio Progreso el tráfico Criminal de medicamentos por redes bien articuladas que se aprovechan de la crisis humanitaria y de la inoperancia de la Secretaría de Salud y el absoluto fracaso de la Administración Hernández Alvarado en la gestión de la crisis para hacer un grotesco negocio con la enfermedad y la muerte del pueblo hondureño.

El doctor Castellanos contó, de acuerdo con testimonios de pacientes, que, por ejemplo, la compra del frasco del antiviral Remdesivir, un medicamento cuyo valor anda entre tres mil y cuatro mil lempiras, se está comprado a 18 mil y hasta 19 mil lempiras en el denominado mercado negro porque no está en las farmacias.

El antiviral Remdesivir se utiliza en la primera etapa del contagio de Covid-19, y generalmente se utilizan unos 5 frascos por pacientes. Siendo un medicamento básico en la atención a pacientes afectados, la Secretaría de Salud no lo proporciona a los centros médicos públicos.

Muchos de los medicamentos para pacientes con Covid-19 no los está proporcionando el gobierno, los familiares de los pacientes deben comprarlos por su cuenta y no se encuentran en las farmacias, pero sí hay personas que ofrecen conseguirlos, pero con precios abusivamente alterados.

“Mucha gente en la desesperación por salvar a su pariente, los que pueden, lo compran a esos precios”, manifestó el doctor Castellanos.


El Pacto Verde Europeo y las perspectivas de América Latina




Alainet

Por Mónica Bruckmann 

Se trata de una estrategia ambiciosa de transformación de la economía y de la sociedad europea con el objetivo de conseguir la neutralidad climática y con pretensiones de colocar la UE como líder mundial de este proceso.

Uno de los temas centrales del debate contemporáneo es la sustentabilidad del planeta frente a la gigantesca devastación ambiental acumulada y los continuos fracasos, o ínfimos avances -como prefiera el lector- de la comunidad internacional en la construcción de una agenda global capaz de desacelerar y frenar el cambio climático. El tema ambiental adquiere aún más relevancia en un momento en que la humanidad atraviesa por una de las mayores crisis de los últimos tiempos, generada por la pandemia del COVID 19 pero que ha impactado todas las dimensiones de la vida social y económica, e incluso paradigmas y visiones de mundo. La forma diferenciada en que la crisis está impactando regiones, países y pueblos, muestra con mayor nitidez los límites del sistema de acumulación global y la necesidad de construir un amplio consenso planetario de defensa de la vida en todas sus formas y del medio ambiente como principios de un nuevo orden internacional multilateral y democrático.

Actualmente han ganado visibilidad tres grandes proyectos de descarbonización de la economía: el Pacto Verde Europeo, el Green New Deal de Estados Unidos y los planes estratégicos que viene desplegando China en el desarrollo de nuevas tecnologías para la producción de energía limpia. En este artículo nos referiremos al primer proyecto y sus impactos geopolíticos a nivel global y, principalmente, en relación con América Latina.

Se equivoca quien piensa que el Pacto Verde Europeo es apenas una política restringida al tema ambiental. Se trata más bien de una estrategia ambiciosa de transformación de la economía y de la sociedad europea con el objetivo de conseguir la neutralidad climática y con pretensiones de colocar la UE como líder mundial de este proceso, dispuesta a establecer relaciones estratégicas con Asia, principalmente China, África y América Latina, a través de la denominada “Diplomacia por el Pacto Verde”.

Esta estrategia multidimensional se coloca como el eje articulador de las diversas políticas de la UE en todos los sectores. Por lo tanto, tiene implicaciones científico-tecnológicas, de seguridad y defensa y un potencial impacto geopolítico a nivel global. Sus principales metas son:

Modernización y transformación de la economía para obtener la neutralidad climática en 2050, es decir, una reducción drástica de emisión de gases de efecto invernadero a niveles equivalentes a los que la tierra es capaz de absorber;

Transformación del sector industrial en todas sus cadenas de valor en los próximos 5 años. Esto ciertamente, significará la destrucción o reconversión de complejos industriales completos, que serán substituidos por nuevos complejos industriales que dependerán, a su vez, de nuevos ciclos tecnológicos;

Joseph Schumpeter analizó en detalle esta dinámica que denominó “la destrucción creadora” que coloca la innovación como elemento central del capitalismo contemporáneo y que obliga a las empresas a incluir, permanentemente, innovaciones tecnológicas en los procesos productivos como condición de sobrevivencia en el mercado. Este proceso produce la obsolescencia tecnológica de complejos industriales que dependen de ciclos tecnológicos que entran en desuso y son substituidos por nuevas tecnologías y nuevos parques industriales.

La Comisión de la UE prepara una Estrategia Industrial y un nuevo Plan de acción económica circular que busca establecer “derechos de reparación ambiental”, colocar un “coto a la obsolescencia programada” por las empresas y establecer prácticas de “uso compartido de productos y servicios”;

Creación de un sistema de financiamiento a partir de diversos instrumentos y productos financieros con fondos del presupuesto del bloque y los Estados miembro e inversiones privadas (InvestEU, Fondo de Innovación del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la EU, etc.). Además, la Comisión ha propuesto que el 25% del presupuesto de todos los programas de la UE sea destinado a la dimensión climática. Se estima que, a lo largo de 10 años, el bloque destine al menos 1 billón de euros a la transición ecológica.

El desarrollo de tecnologías de vanguardia en sectores industriales claves. Entre las áreas prioritarias se contemplan: la producción de hidrógeno limpio, pilas de combustible y otros combustibles alternativos, así como el almacenamiento de energía, y la captura, almacenamiento y utilización de carbono.

Creación de un sistema de tarifación a los procesos económicos que no atiendan las demandas y directrices del Pacto Verde y/o que dependan intensivamente de la energía fósil;

Creación de sistemas de información y bases de datos actualizadas para la toma de decisiones de empresas, gobiernos en todos los niveles, inversionistas, científicos, académicos y ciudadanía;

Protección del llamado “capital natural” europeo, que incluye biodiversidad, recursos hídricos, pisos ecológicos, etc.

Siga leyendo en el pdf.

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Filosofías de mercado, mercados de la filosofía


Rebelión

Por Fernando Buen Abad Domínguez 

“¡Gloriosa civilización ésta, cuyo gran problema estriba en saber cómo 

desprenderse de los montones de cadáveres hechos por ella después de haber cesado la batalla!” 

K. Marx la Comuna de París. 

Entre los santorales del “best seller”, abundan los mercachifles del ego muñido con sermones petulantes y sabihondos. Aunque se disfracen bajo camuflajes terminológicos diversos, todos ellos venden sus “cuentas de vidrio” a precio de hallazgos trascendentales. Interpelan al universo, a la existencia, a la imaginación, a la palabra misma, mientras beben sorbos gruesos de nadería, nihilismo y escepticismo. La realidad no transita por sus cabezas salvo cuando se presenta en forma de cheque o cuenta bancaria. Se anuncian como dueños del pensamiento, de la Filosofía, de los métodos, de las cátedras, de las becas, de las investigaciones y de los “derechos reservados”.  Lenin los vio venir desde 1908 (Materialismo y Empiriocriticismo) 

Ha transcurrido tiempo suficiente, acaso demasiado, para interpelar, al menos en parte, la cantidad y la calidad de las exiguas “transformaciones del mundo” que los filósofos han aportado porque, con excepciones honrosas, hasta hoy, los filósofos no han hecho más que mercadear con interpretaciones de interpretaciones… lo que más ha cambiado son las vitrinas en el mercado de las “ideas”. Algunos se han acuartelado en la “academia” (su idea de academia) para hacernos creer que ahí residen los poderes de la “sabiduría” que dicta las normas del pensar según los apetitos burgueses de los jefes. Desde sus catedrales de saliva crean y destruyen santones de ocasión para garantizar blindaje a sus burocracias. Rodilla en tierra ante el Olimpo ideológico de la clase dominante, amasan fortunas entre refritos de refritos huérfanos de realidad social. Eli de Gortari.

Del aporte fenomenal hecho por la Revolución Soviética (y en general por las revoluciones) se han ocupado, principalmente, para denostarlas y suprimirles su contribución y derecho filosófico legítimo a la transformación del mundo. Algunos se especializan en vivir de la fabricación de confusiones haciendo pasar por “iguales” los logros del pensamiento emancipador y los debates entre algunos teóricos de la época. Trastada barata típica de algunos “doctos”. Grandes “críticos” que jamás se incluyen en su propia agenda. Ocupan centímetros en los diarios mercachifles. Y es que la lucha de clases no se detiene en las puertas de las “academias”. Al contrario, la ideología de la clase dominante encontró en esos espacios algunas de sus trincheras más rentables. Por inútiles que parezcan, algunos filósofos y filosofías, serviles a los oligarcas, prestan grandes servicios intelectuales a sus (frecuentemente ignorantes) amos. Incluso si se disfrazan de “progres”. Hasta Vargas Llosa se cree filósofo.

Y no les falta “creatividad”, oportunismo ni agencias de publicidad, o “Think Tanks”, para encumbrar las más bobaliconas ideas que refuercen la resignación, el escepticismo, la depresión y la desorganización de las fuerzas sociales realmente transformadoras. Hacen congresos, conferencias y becas. Tienen fundaciones y reciben, con avidez, dineros de la Casa Blanca. Crean “éxitos” bibliográficos y ponen de moda los enredos terminológicos más abigarrados como si se tratase de respuestas iluminadas. Ahora trabajan arduamente en destruir toda noción de calidad concreta. Alimentan con fruición las fauces del irracionalismo y se tornan creacionistas fanáticos, resuelven todo en un “idealismo” represor de nuevo tipo basado en imponer como verdad la ausencia de ésta. Su éxtasis proviene del anhelo ideológico de servir para desmovilizar las luchas sociales. Nada es verdad ni es mentira, todo es según los “mass media” con que se mira. Es la “bolsonarización” de la filosofía. Ética y estética del fanatismo por el odio como “novedad” en el mercado ideológico burgués. Estulticia de mercado para una “performance” que llena con miserias ideológicas los vacíos preparados minuciosamente por la educación burguesa, sus iglesias y todas sus instituciones. Incluida la industria mediática. 

Su plan consiste en escupir falacias a mansalva. Impúdica e impunemente. Hacer de las calumnias una ética histriónica del “todo vale” si le sirve al conservadurismo. Su estilo es proferir, con énfasis dogmático e ingenio retórico, todo género de sofismas serviles al fin último, y primero, de resguardar y eternizar la plusvalía, la explotación, el saqueo y la humillación de los rebeldes. Estallidos de luces apagadas, colores ciegos y sonidos inaudibles para anestesiar a los pueblos con argumentos “nuevos”, irrefutables, incomprobables e irresistibles… para desmovilizar toda intención, por incipiente que sea, en la organización de la verdadera transformación del mundo dispuesta a terminar con el infierno terrible que es el capitalismo. ¿Alguien sabe cuánto le costó a la especie humana combatir a las “armas de destrucción masiva” que nunca existieron en Irak? ¿Ese no es tema de la filosofía? A la historia de los filósofos que trabajan como productores individuales de opiniones mercancía, conocimiento o hipótesis de mercado, se añade ahora la fase del trabajo en equipos organizados jerárquicamente en alguna forma de burocracia, pública o privada. Cada uno de ellos debe producir mercancías atadas a un objetivo que así, en secreto, acordado con un “director de proyecto” financian las metas del negocio. Se han convertido en maquiladores de detalles, anécdotas y palabrerío de autoayuda.

Hay que democratizar a la Filosofía, dejarla crecer en el tiempo presente. Fecundarla y cultivarla con métodos que la emancipen para que cobre vigor emancipador en la praxis revolucionaria… transformadora. (Sánchez Vázquez). Día a día. Devolverle su lugar en las luchas, en las calles, en las trincheras. Asumir, también, la batalla al interior de la Filosofía y encarar los debates necesarios para combatir a los cenáculos incubadores del pensamiento sirviente de la destrucción humana. Pero no quedarse ahí. Revolucionar la noción sectaria de “lo académico” y romper, de una vez por todas, con las burbujas de los sedicentes “genios del saber”. Aprovechar mejor la obra del pensamiento revolucionario que eleva al ser humano, con su praxis transformadora, al peldaño más alto de su especie. Aprovechar la revolución filosófica de Marx, sin los fardos dogmáticos, mecanicistas o reduccionistas que lo infestaron, y trabajar ato-críticamente en perfeccionar su método crítico con sus propios métodos (sometiéndolo a crítica dialéctica permanente) para ascender con él a la práctica que el presente requiere e impone. No hay tiempo que perder. 

No aceptemos que la filosofía sea ese pantano de palabrerío relativista donde nada se afirma. Que “todo depende” de cómo lo vea el individualismo o el ego del filósofo que vende sus cursos, sus conferencias o sus libros. Por más encantador que parezca. Desconfiar si tratan de esconder o negar la lucha de clases. Desconfiar si pontifican que las palabras (o las ideas) son la madre de todas las realidades. Desconfiar si se empeñan en convencernos de que el mundo es incognoscible y que hay que ningunear a los “sentidos”. Desconfiar de la desconfianza rentable que orilla a la humanidad a no confiar ni en la fuerza social que será la verdadera transformadora del mundo. ¿La industria de la guerra, asociada a la dictadura financiera y las mafias mediáticas no son temas filosóficos? 

Basta ya de esa Filosofía subordinada al decorativismo ideológico burgués, es demagogia para el lucro. Basta ya de la Filosofía para la acumulación de la capital amaestrada por los sectores de la industria, las instituciones gubernamentales, las iglesias y las universidades esclerotizadas por el mercado. Basta ya de la Filosofía que se dedica a desarrollar la inteligencia de la mercancía, el saqueo de la materia prima, e incrementar las ganancias de sus amos. Los vimos, de la mano de Octavio Paz, lambisconear a los “popes” de la Economía de Mercado. Basta ya de la Filosofía represora para el control social que adopta dos formas: opera para la defensa contra enemigos “externos” o se presta para justificar las “técnicas” para la “pacificación”, manipulación, desorganización y control de de toda rebeldía contra el capitalismo. Incluso un examen superficial de las bibliografías filosóficas evidenciaría una “industrialización” de la Filosofía burguesa bajo una orientación abrumadora hacia la acumulación y el control. Basta ya de la Filosofía prostituida, directa y estrechamente, por la maquinaria del estado y del gobierno burgués, al punto de convertirse en inteligencia ideológica sirviente entre el estado y la producción industrial, sus amos salariales que se caracterizan por su intenso carácter represor y, por lo tanto, de operaciones ocultas. De ahí la pobreza teórica en la farándula bibliográfica burguesa. 

Quizás sea bueno recordar que el debate Capital-Trabajo no ha sido considerado como indispensable para los Filósofos de mercado que, ni en sus investigaciones, abarcan aquella problemática que tenían un interés tanto teórico como práctico. No se ve que abunde una línea que denuncie el hecho monstruoso (sus raíces y consecuencias) que Nagasaki e Hiroshima marcaron inequívocamente con el sello capitalista y la alianza criminal para la dominación de la naturaleza con la dominación de la humanidad a cambio del poder financiero. ONU: 30 millones de personas están al borde de la hambruna. Y es que sólo con un reconocimiento crítico muy riguroso, y consensuado, de la fase presente del capitalismo y del imperialismo será posible desarrollar una producción filosófica que permita a los pueblos trascender el fetichismo ideológico y ascender a una práctica filosófica realmente emancipadora capaz de devolverle fuerza al desarrollo del verdadero papel de la Filosofía en sociedades sometidas por el capitalismo. Una Filosofía transformadora que desenmascare a “tigres de papel”, miseria de la bibliografía) a quienes se debe combatir y derrotar, definitivamente, si se quiere ensanchar el camino de una genuina Filosofía (la emancipación humana de la peor etapa del capitalismo) deseable, posible y realizable -Sánchez Vázquez- hecha por el pueblo emancipado y emancipador. Y transformar al mundo. Karl Marx escribió en la primavera de 1845 (aunque publicado por Engels hasta 1888) “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. (Die Philosophen haben die Welt nur verschieden interpretiert; es kommt aber darauf an, sie zu verändern.) No se necesita licencia para pensar y actuar.

* Dr. Fernando Buen Abad Domínguez. Director del Instituto de Cultura y Comunicación y Centro Sean MacBride. Universidad Nacional de Lanús. Miembro de la Red en Defensa de la Humanidad. Miembro de la Internacional Progresista Miembro de REDS (Red de Estudios para el Desarrollo Social)


jueves, 17 de junio de 2021

Doctora Ligia Ramos abandonó el país tras recibir amenazas de muerte


Radio Progreso

La reconocida doctora Ligia Ramos del Colegio Médico de Honduras y luchadora en la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación Pública, dijo en un foro televisivo capitalino, que se vio obligada a abandonar el país tras recibir amenazas a muerte.

“Se me notificó hace tres martes que se había girado una orden de asesinato en mi contra, tuve que salir del país inmediatamente con mis hijos”, contó la doctora Ramos.

“Y están enterados de mi caso a nivel internacional todos los mecanismos de Derechos Humanos, y a nivel nacional está llevando mi caso Cofadeh (Comité de Familiares de Detenidos uy Desaparecidos en Honduras)”, dijo Ligia Ramos.

Manifestó que está luchando para regresar al país porque dijo que aquellos que la amenazaron no van a quebrar la lucha ni la intención de cambiar a Honduras.

“Se tiene que entender que este movimiento de cambio que necesita Honduras no se va a cambiar con amenazas y con asesinatos, no sólo existe Ligia Ramos, hay un montón de mujeres, hay montón de jóvenes, hay un montón de hombres que quieren este cambio, y lo vamos a lograr”, aseguró.

La doctora Ligia Ramos, que aspira a una diputación en el próximo proceso electoral por el Partido Salvador de Honduras, dijo que, al regresar a Honduras, responsabiliza al gobierno de lo que les pueda pasar a ella y a su familia.


Lluvia de críticas contra el gobierno por retrasar la aplicación de la segunda dosis de la vacuna contra el Covid


Radio Progreso

A través de un comunicado, la Secretaría de Salud, informó que las personas que se vacunaron contra la Covid-19 a inicios del mes de mayo, recibirán su segunda dosis hasta el mes de agosto. Es decir, tres meses después de la primera.

El doctor Marco Girón, especialista en salud pública, dijo en Radio Progreso que, en el fondo, el gobierno busca justificar que no tienen la segunda dosis de la vacuna, lo que demuestra la incapacidad gobierno para gestionar y manejar bien la pandemia.

Los especialistas se preguntan cuál es la justificación para dicho atraso porque científicamente no se ha comprobado que entre más se tarde la segunda dosis mayor efecto de protección tendría, tal y como lo señala el gobierno.

El retraso en aplicación de segunda dosis es una estrategia de la Secretaría de Salud para ganar tiempo porque ya no hay vacunas, señala el doctor Fidel Barahona, otro especialista en salud pública.

Las nuevas variantes de la Covid-19 mantienen preocupados a los médicos en Honduras. Frente a un lento proceso de vacunación, el peligro para el país es enorme, dijo en Radio Progreso el doctor Carlos Umaña, Presidente de la Asociación de Médicos del Seguro Social en San Pedro Sula.

Umaña aseguró que el problema de tener una sola dosis de la vacuna es que no se logra inmunidad alguna. Y cuando se separa mucho el tiempo de la aplicación de las mismas, se corre el riesgo que no se adquiera inmunidad. Esa situación frente a las nuevas variantes es extremadamente peligrosa, advirtió.


UNAH demanda al Congreso Nacional derogar decreto que da vida a las Zedes


Radio Progreso

La Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, hizo un enérgico llamado al Congreso Nacional, para que, en cumplimiento de su deber patriótico, derogue las acciones emanadas del Decreto 236-2012, que reforman de manera ilegal la Constitución de la República, así como el Decreto 120-2013 y toda la normativa derivada, de forma que se pueda retornar de manera decorosa el estado de derecho y la soberanía en el país.

El posicionamiento de las Unah, fue dada a conocer a través de un comunicado donde expresa su profunda preocupación por las decisiones que, a nivel de los poderes del Estado, se han tomado en las últimas semanas, con el pretendido afán de generar empleo para solventar la problemática económica y social que atraviesan la mayoría de las familias del país.

Las autoridades universitarias recuerdan que, desde la formación del estado liberal, las élites hondureñas han promovido la atracción de inversión extranjera como medio para facilitar el crecimiento económico y la integración del país al mundo. Se hizo con la aprobación de la “Ley de Concesiones” de 1917 y las reformas a la “Ley de Migración” de 1929, cuyas acciones a la larga desembocaron en funestos enclaves que son un claro ejemplo de la débil, inadecuada e ineficaz gestión de la clase política hondureña.

“Estas prácticas que entregan la soberanía del país, se han exacerbado en las últimas décadas con la concesión para la explotación minera y forestal, así como la privatización desordenada e inconsulta de las formas de administrar la electricidad, el agua potable, la telefonía, el internet y otros servicios, a grupos de inversionistas cuyo único mérito es su cercanía con la clase política de cada momento, generando conflictividad y violencia en los territorios”, señala el comunicado.

En otro punto de su comunicado, la Unah, señala que la aprobación de las llamadas Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES), que surgieron de forma intempestiva desde hace más de ocho años, como adicción al evidente deterioro institucional que el país enfrenta, lejos de cohesionar a la sociedad, la dividen y la debilitan, generando incertidumbre y mayor inseguridad jurídica, factores que perjudican, en lugar de incentivar la inversión domestica e internacional, lo cual se hace evidente con sólo observar los datos oficiales.

El extenso comunicado de la Unah, cierra con una propuesta a todos los diferentes sectores de la sociedad hondureña, al establecimiento de un diálogo abierto que sirva de punto de partida para la instauración de un nuevo contrato social que involucre a todas y todos sin distinción. “Sólo así podemos alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible, que deben ser la luz que oriente nuestro camino hacia el bienestar”, señaló la Unah.


El progreso nos comerá


GustavoDuch.wordpress.com

Por Gustavo Duch 

Las tierras fértiles siempre han sido territorios de disputa. En ocasiones, simplemente por su ubicación que la sitúa allá donde despierta otros intereses, como la instalación de infraestructuras, polígonos industriales, aeropuertos o, como estamos viendo actualmente, para instalar parques de renovables. En otras ocasiones por lo que guarda su subsuelo, petróleo o minerales. Sin olvidarnos de la presión turística, que no solo ha usurpado sus tierras, sino que ha desorganizado por completo una cultura de vivir.

Aquello que se produce, los alimentos, también está sujeto a múltiples presiones. La más grave de todas, la sustitución de cultivos para aprovisionar a las comunidades y ciudadanía local por cultivos para la exportación. Esta circunstancia es, precisamente, la responsable de la pobreza rural en los países del Sur global, con su pandemia del hambre. Como ya explicó Eduardo Galeano en el capítulo “El Rey Azúcar y otros monarcas”, de Las Venas Abiertas, el cacao, el café o el azúcar despojó a los pueblos para enriquecer a las metrópolis, igual que ahora ocurre con la soja o la palma africana, que hacen más y más ricas a las corporaciones.

Aunque de manera simbólica, me preocupan también casos como los que están ocurriendo en la horticultura campesina próxima a la ciudad de Barcelona, donde proyectos apoyados por las universidades y las administraciones están desplazando cosechas de alimentos para dejar sitio a nuevos cultivos con posibles aplicaciones cosméticas, como el del cáñamo.

Un sinfín de intereses de los agronegocios, del sector energético, del sector minero, del turístico… que hasta ahora non han conseguido acabar con la pequeña agricultura. Pero ya ha llegado el competidor imbatible, el más prestigioso de todos, aquel al que la sociedad rinde culto en el más pomposo de los altares. El que no puede faltar en esta sociedad del progreso: los chips de la tecnología. Como hemos podido leer estos días, en Taiwán, que sufre una de sus peores sequías de los últimos cincuenta años, han tenido que decidir entre dedicar el agua para el riego de sus cultivos básicos, como el arroz, o emplearla en la industria de semiconductores. —Y no hay color —han dicho los dirigentes, y se ha suspendido el riego de 74.000 hectáreas de tierra agrícola para abastecer a estas empresas de la tecnología que consumen unas 60.000 toneladas de agua al día.

No puedo dejar de pensar en aquella frase, la de “cuando hayamos quemado el último bosque y secado el último río, nos daremos cuenta de que el dinero no se come”, pero no sé si para añadir que la tecnología no se come o para añadir que el progreso nos comerá a nosotros.


La urgencia de poner a la deuda en el centro del debate


CADTM

Por Mats Lucia Bayer *

1. La pandemia ha empujado el capitalismo hacia la crisis

Un año tras la extensión mundial de la pandemia de la Covid-19, podemos afirmar que el 2020 pasará a la historia como aquel año en el que el capitalismo entró en la mayor crisis de su historia. La paralización parcial de la economía durante el año ha empujado las economías a situaciones de crisis sólo experimentadas hasta la fecha en contextos de guerra. Todo comenzó con la paralización de la producción y distribución desde Hubei, una de las provincias chinas con más peso en las exportaciones industriales de aquel país. Los sucesivos confinamientos en los demás países asiáticos, así como en Europa y posteriormente en América y el resto del planeta, han afectado gravemente durante meses a sectores estratégicos como el de la distribución de mercancías, garantes tanto de las cadenas de valor transnacionales en la producción, como del consumo de productos acabados.

Desde entonces, hemos asistido a un juego de espejismos entre las previsiones económicas anunciadas por grandes instituciones y medios y la realidad de la crisis para la mayoría. En el momento en el que la pandemia comenzó a extenderse desde China, los debates en los medios financieros se centraron en calificar la forma que tendría la crisis económica. Se esperaba que tomase la forma de “V”, es decir, que hubiese un efecto rebote cuando las medidas de confinamiento se relajasen. A puro de meses, las previsiones se han ido adaptando a la fuerza a la realidad de unos datos que más bien reflejan una crisis del capitalismo mucho más profunda. En la actualización del informe económico de octubre que el FMI publicó en enero, la institución asumelos efectos van a ser duraderos en muchos países, especialmente en países “avanzados”. Mientras que el FMIcalculaque a nivel mundial, el año 2020 ha supuestouna caída económica de -3,5%,trasladado a la Eurozona estas cifras serían de-7,2%,yen el caso español sería de -11,1% [1].

La otra cara de la moneda ha sido la patente desorientación política en torno a las soluciones a esta crisis. Ésta ha catalizado las contradicciones que el capitalismo ha ido acumulando durante las últimas décadas. De hecho, el FMI afirma que los Estados van a tener un papel muy importante en la recuperación de las economías, en particular en el refuerzo de los sistemas sanitarios, cruciales, se afirma, para la recuperación económica, protegiendo a la población más vulnerable. Al mismo tiempo, se afirma, de forma sorprendente, que los Gobiernos tendrán que hacer más con menos, siendo esto el colmo de la contradicción, teniendo en mente de limitar los déficits y consiguientes niveles de endeudamiento.

Por último, la pandemia ha puesto el foco sobre las mutaciones que ha ido sufriendo la globalización. En particular se hace patente una rivalidad cada vez más apurada entre EEUU y China, así como una UE en decadencia, falta de herramientas para abordar la crisis sanitaria de manera coordinada. Además, se han exacerbado las contradicciones con respecto a algunos países del Sur global, poniendo de relieve las fuertes jerarquías geopolíticas que existen. Sin embargo, es necesario puntualizar un elementoimportante aquí: que el sistema no tenga una solución a sus contradicciones mayores, no quiere decir que la clase dominante no tenga recetarios y herramientas para salir del paso. En el actual contexto caótico, el capital busca usa su repertorio de armas para sobrevivir y salir reforzado, a costa de las clases trabajadoras. Como intentaremos mostrar en este texto, la deuda constituye un mecanismo esencial para la supervivencia del capitalismo.

2. Una crisis en la que resuenan los ecos de la anterior

La manera sobrevenida de la crisis económica a causa de la situación de confinamiento en la mayoría de países ha abiertoeldebate en torno al tipo de crisis frente al cual nos encontramos. Como apuntábamos, el pensamiento dominante insiste en el carácter excepcional de esta crisis, cuyas causas estarían únicamente en la pandemia [2]. De manera recurrente, se infiere en una secuencia temporal triple: puede existir una resolución de la pandemia a corto plazo; la resolución de la pandemia permitirá una “vuelta a la normalidad”; esta vuelta a la normalidad hará que la actividad económica vuelva a su curso.

En el seno de la economía crítica hemos asistido a un debate en torno al tipo de crisis a la que nos enfrentamos. Este debate ha girado en torno carácter endógeno o exógeno de esta crisis. La diferencia entre ambos enfoques radica en si el proceso de valorización del capital o si la crisis de la economía se debe a otra razón. Como apunta François Chesnais, podemos considerar el desencadenante de la crisis como exógeno, ya que no se encontraba en el núcleo del proceso de valorización del capital: es decir, el proceso que el capital realiza desde que se decide invertir, se produce un bien o un servicio, se distribuye y se vende la mercancía, produciendo un beneficio. No nos encontramos así a una crisis del capitalismo “al uso”.Es más, Chesnaisapunta correctamente que las salidas a la crisis dependen del retroceso de la pandemia, no de un restablecimiento de la tasa de beneficio.

Para seguir ahondando en este debate, pensamos que como mejor se efectúan análisis materialista dé la crisis es ponderandolosmúltiplesfactoresque influyenensuestallido, desarrollo y perspectivas. En este sentido, debemos recordar que, a finales de 2019, se estaban mostrando ya claros síntomas de recesión. La industria del automóvil, una de las principales referencias para medir la salud de la industriaen general, mostraba síntomas de agotamientoy recesión en dos grandes productores,Alemania y China [3]. En enero de 2020 (poco antes de la extensión mundial de la pandemia),de entre las 3000 mayores empresas de EEUU, aproximadamente el 20%podíanser consideradascomo “empresaszombis” (su producciónapenas alcanzaba a pagar los intereses de la deuda contraída) [4]. A finales de 2019, el núcleo de estas empresas “zombis” representaba en EEUU un agujero de 1,09 billones de dólares (2/3 del PIB español).Un año más tarde, a finales2020, esta cifra había doblado [5]. La larga crisis de rentabilidad ha aglutinado toda una serie de factores que ya hacían prever una crisis financiera y económica inminentes.Su único medio de supervivencia estaba siendo unos mercadoscompletamente autonomizadospor causa de las políticas monetarias,manteniendo las economías occidentalesa flote inundando los mercados de dinero y asegurando una parte de las deudas públicas.

Por otra parte, poniendo el foco en el carácter depredador del capitalismo sobre el medio ambiente, se puede poner en duda el carácter exógeno de esta crisis, y considerarla más bien una crisis de incompatibilidad entre acumulación del capital y respeto de la biodiversidad.Teniendo en mente la originalidad y las especificidades históricas de cada crisis, entendemos que lo más judicioso para su análisis no es tanto poner el foco en si nos encontramos ante una crisis “endógena” o “exógena”, sinocómo se conjugan los factores quedesencadenan,así como aquellos que le dan forma.Evitando enfoques mecanicistas podremos desarrollar más fácilmente un análisis materialista que tenga en mente los factoresestructurales,así como coyunturales.

3. El papel que juega la deuda en esta crisis

Pasemos a ver qué impacto tiene la deuda en la crisis y qué papel puede tener en las tentativas de resolución de la misma. Como apuntábamos, la situación económica global previa a la pandemia era en sí preocupante. Uno de los indicadores de la fragilidad de la situación eran los altos niveles de deuda que afectaban tanto a economías avanzadas como subalternas. Este es un dato significativo, puesto que, una década tras la crisis financiera del 2008 que desencadenó la mayor crisis económica conocida hasta la fecha, nos encontramos a las puertas de una nueva crisis de la deuda. Así, el foco en la mayoría de casos se ha mantenido en la deuda pública, que en realidad se ha mantenido estable a partir del año 2013 se ha mantenido estable en Europa.

La deuda fue transferida del sector privado al sector público, cumpliendo enteramente su papel de mecanismo de expropiación de los estados y de las clases trabajadoras mediante las políticas de ajuste. Sin embargo, estas políticas de ajuste, que sirvieron para salvar a una serie de capitales, no bastaron para su objetivo de abrir un nuevo ciclo de crecimiento. Así, como veremos, la deuda no ha parado de aumentar desde los inicios de la década de 2010, con un aumento importante de la deuda de las empresas en los países del norte y de la deuda pública en los países del Sur global. Lejos de haber mitigado los niveles de endeudamiento, estos han aumentado de forma global desde la crisis del 2008. A pesar de lo que los medios pro-capitalistas quieran insistir, el ciclo capitalistase encontrabarenqueante y sin soluciones.

4.Ante una nueva crisis de la deuda en el Sur global

A nivel de los países del Sur global nos encontramosen los iniciosde una nueva crisis de la deuda, que en términos de gravedad puede superar a la crisis sufrida en los años 80 y que se tradujo en lo que se llamó “la década perdida”. La deuda externa de los países llamados en “vías de desarrollo” ha doblado su tamaño entre 2008 y 2018, pasando de 2,7 a 5,5 billones de dólares [6].Este aumentotienetodoque ver con la crisis de la deuda en el Norte entre 2007 y 2008 y con las respuestas que se le dieron. Es decir, están directamente relacionadas con el agotamiento del ciclo económico en los países del Norte. La intervención de los bancos centrales en el norte permitió tener tasas de interés muy bajas, lo que permitió a los paísesdel Sur globalendeudarse fácilmente. Al mismo tiempo, los precios de las materias primas, principal bien exportador de estos países, ha ido cayendo, lo que ha acelerado las necesidades de endeudamiento de muchos de estos países. Esto hizo que para muchos capitales financieros se considerase como un mercado en alza y con tasas de retorno más interesantes que las que se podíanobtener en el Norte. A partir de la segunda mitad de la década, volvieron a caer los precios de las materias primas. Esto hizo que ahora las tasas de interés aumentasen, con una subida media de 4% en los últimos 5 años [7].Los países del Sur global (llamados países en desarrollo) se encuentran en una situación mucho más frágil que hace 12 años, en la última crisis. Su posición al final de las cadenas de valor les emplaza a ser altamente dependientes de los países del Norte.

Esta situación se ha exacerbado durante el año 2020. Así, en junio del año pasado, 28 países se encontraban con dificultades importantes para afrontar el reembolso de sus deudas. Además,al menos19 países se encuentran en una situación de suspensión de pagos. Además de los problemas que la pandemia lleva a las economías internas de estos países, nos encontramos igualmente con que la imbricación de muchos países del “Sur global” en los mercados mundiales de exportación de materias primas e importación de capital, implica una nueva crisis de la deuda de estos países, cuyas consecuencias pueden ser insospechadas. Por el momento, esta crisis se produce en un contexto de tasas de interés bajas, con índices directores cercanos a 0 (aunque esto signifique para estos países una tasa real de alrededor de 4%). Sólo cabe imaginar qué consecuencias puede tener la crisis si las tasas de interés aumentasen.

A pesar de la urgencia de la situación y de algunos llamamientos por parte de países y organizaciones no gubernamentales para aliviar el peso de estas deudas, los principales discursos de los Jefes de Estado y de las instituciones internacionales no se han concretado más que en espejismos. En abril de 2020, el ’Club de París’ (que reúne a los Estados acreedores más importantes) decidió una moratoria sobre ciertos pagos que vencían en 2020 [8]. Sin embargo, este alivio sólo representaría el 1,68% de los reembolsos previstos en 2020 por todos los países en desarrollo. Esto sólo concierne a los préstamos bilaterales entre países, dejando fuera a grandes instituciones como el Banco Mundial y el FMI. Estas moratorias sólo aplazarían el pago, no anularían sus importes. Por último, el FMI ha amenazado a los países que participaran en este protocolo con una degradación de su calificación soberana.En consecuencia, sólo 46 de los países elegibles solicitaron la DEDS, para un total de 5.000 millones de dólares, es decir, menos del 0,2% del total de la deuda pública externa de los países del Sur. Vemos pues que una vez más, la gestión de la deuda de los países del sur por parte de los países del Norte se hace en beneficio de los acreedores. La situación de emergencia humanitaria sólo es considerada a la hora de hacer discursos.

5. EEUU y la UE ante niveles de endeudamiento nunca vistos

La crisis del coronavirus marcando su impronta específica, no debemos olvidar que, en conjunto, las economías avanzadas aún seguían lastrando los efectos de la crisis del 2008. Como indicábamos, la situación a finales de 2019 era francamente preocupante. El arsenal de soluciones que se propuso para atajar aquella crisis, y en particular las políticas monetarias, tales como los programas de “flexibilización cuantitativa” (quantitative easing) o las bajas tasas de interés han tenido un efecto casi nulo en términos de inversión productiva. Manteniendo el enfoque neoliberal, la política económica tanto en EEUU como en Europa ha seguido una suerte de “economía del goteo”, que parte de la base de que, la inyección masiva de liquidez, gestionada por el sistema bancario en el sector bancario de liquidez permitiría disminuir el coste del dinero y así potenciar que los bancos financiasen inversiones productivas en el conjunto de las economías. En la práctica, los fondos inyectados han servido a Las tasas de productividad,y en especial de beneficio en el ámbito productivo se han mantenido bajas, de tal manera que todos los ingredientes para reforzar las dinámicas especulativas de los capitales financieros [9]. La crisis crónica de sobreproducción que adolece el capitalismo y la consecuente autonomización del capital financiero no han hecho más que conducir a una nueva crisis de la deuda.

En el caso de los EEUU, el endeudamiento ha explotado desde el estallido de la crisis financiera de 2007. En lo que respecta la deuda pública, entre 2009 y 2019 se ha pasado de 9 billones de dólares a 22 billones de dólares de deuda pública. Entre el 30 de septiembre de 2019 y el 30 de septiembre de 2020 se ha incrementado en casi 5 billones más [10], situándose así en el 130% del PIB estadounidense. Las deudas privadas también despegaron a partir de la década de 2010. A nivel de la economía privada, el impacto de las medidas monetarias se aprecia especialmente en el crecimiento de la deuda en empresas no financieras. La deuda de estas empresas ha pasado así de 6 a 11 billones de dólares en una década (55% del PIB de EEUU) [11]. Las empresas financieras sufrieron un descenso durante la primera mitad de la década, para volver a subir progresivamente hasta superar los 15 billones de dólares (alcanzando el nivel que tuvieron en el momento del estallido de la crisis precedente) [12]. Por su parte, la deuda de los hogares constituye 16,4 billones, es decir 2 billones más que poco antes del estallido de la anterior crisis financiera [13]

Siguiendo los planteamientos del “quantitative easing”, el masivo endeudamiento de las empresas no financieras indicaría que vamos a asistir a un profundo ciclo de inversiones productivas, que desembocará en una oleada de innovaciones que puedan abrir la puerta a un nuevo ciclo productivo. En realidad, ha ocurrido todo lo contrario. Frente a rendimientos productivos estancados, muchas grandes empresas se han dedicado a mejorar su situación en los mercados financieros y a hacer negocio en ellos. Las inyecciones masivas de dinero han provocado que muchas de las grandes empresas tomaban dinero prestado para así poder prestarlo a otras empresas o recomprando sus propias acciones con el fin de que se apreciasen sus índices bursátiles (es decir, especulando con sus propias acciones). Los desequilibrios derivados de este tipo de estrategias del capital financiero estuvieron a punto de provocar un crack bursátil en el año 2018 [14]. En el año 2019, la reserva federal estadounidense se vio obligada a inyectar dinero de manera urgente ya que el mercado interbancario amenazaba con desmoronarse [15]. En resumen, asistimos una y otra vez a nuevas alertas por parte de medios frente a nuevas burbujas especulativas [16].Las políticas monetarias que se han llevado a cabo durante este año han empujado a que los mercados financieros hayan acabado el año en máximos, teniendo en cuenta el desplome que se produjo a principios de año debido a la pandemia [17]. Sin embargo, estas buenas cifras no consiguen disimular las enormes fragilidades de los sistemas financieros. El reciente caso de las millonarias pérdidasde fondos de inversión por un fenómeno de “especulación impugnatoria” con las acciones dela empresa GameStopdan buena cuenta de ello.

En Europa, los niveles de deuda no han sufrido las mismas subidas que en EEUU, sin embargo, las medidas monetarias aplicadas por el BCE, más que impulsar inversiones productivas, han abierto márgenes de acción a fondos de inversión especulativos. Frente a las regulaciones y recomendaciones formuladas por las autoridades europeas, como la reducción de los activos tóxicos en los balances de la banca (llamados Non-Performing Loans), otros actores, como los fondos de inversión, han ido ocupando cada vez más espacio en los mercados, en particular algunos como Black Rock, o Black Stone con los patrimonios inmobiliarios. Las políticas de tímido saneamiento operadas por el BCE han procurado que la banca se deshiciese de los activos tóxicos con los que contaba [18]. De hecho, estas políticas han llevadoa quea finales de 2019 un cuarto de las empresas europeas tuviera problemas de liquidez. Sin embargo, esta política de saneamiento ha ido dando un aliento mayor al mercado secundario, considerado por autoridades como el BCE como el vehículo para llevar a cabo este saneamiento. Las alertas sobre la posible recesión en Europa en el 2019 ponían ya en duda la viabilidad de este modelo, y con la experiencia de la anterior crisis en el retrovisor, ya sólo se podían imaginar desastrosas consecuencias que podría tener para la población el estallido de una nueva crisis.

Llegada de la COVID ha forzado a los Estados y a la UE a cambiar su enfoque con respecto al endeudamiento. Por ir centrándonos en la UE, frente a la situación actual, la UE ha suspendido el Pacto deEstabilidady Crecimiento, para permitir el gasto público suficiente y que el apoyo pueda darse para la pandemia. Es por ello también que los Estados se han endeudado fuertemente desde marzo de 2020. Según las cifras del FMIpublicadas en octubre de 2020, la deuda ha aumentado alrededor de 14% en laZona euro [19], En algunos casos, como Italia o España, estas cifras aumentaríanmás del 20% (24% en el caso español según proyecciones del FMI en enero de 2021 [20]). La crisis delaCOVID ha catalizado y agravado la situación previamente existente. La paralización de la actividad económica ha multiplicado el endeudamiento de los Estados, que ha reforzado el statu quo, sirviendo ante todo para garantizar los beneficios de los grandes capitales. Los mecanismos de la deuda están generando un triple movimiento en los capitales: los capitales más grandes, con acceso fácil a los mercados financieros, están aprovechándose de las bajas tasas de interés para endeudarse a bajo coste y poder así anticipar la fase de recuperación económica; esto redunda en que el número de empresas zombis, es decir, que apenas generan ingresos para poder seguir refinanciando sus deudas, se haya ido multiplicando a lo largo del año [21]; las grandes desigualdades en el acceso a la financiación y a nivel del apoyo de los Estados hace que sea previsible un proceso importante de destrucción de pequeñas empresas, que se encontrarían ante une total falta de acceso a liquidez [22] [23].

La gran particularidad en esta crisis ha sido la evolución de la intervención de la UE durante el año 2020. En los primeros compases de la extensión de la pandemia en Italia y en el resto de Europa, se hizopatente la incapacidad política de la UE como un espacio supranacional con un reparto de competencias, empujando a que cada país se buscase la vida. Por otra parte, sólo ha demostrado ser un espacio de coordinación de políticas económicas. A diferencia de la pasada crisis, esta vez se ha puesto en marcha un paquete de medidas conjuntas, llamado el Fondo Next Generation EU, que llegaría a la altura de 750 mil millones de €, que serán administrados durante los 7 años que dura el presupuesto europeo (2021-2027). De ellos, 672 mil millones van a destinarse al llamado Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia. Este a su vez se divide en dos partes: 312,5 mil millones en concepto de transferencias y 360 mil millones en préstamos a los estados miembros. Al Estado español le corresponderán 140 mil millones, de ellos 84000 serían bajo la forma de préstamos.

El Fondo Next Generation EU condensa varias claves de cómo se pretende atajar la crisis en Europa. La primera de las claves es que los fondos se financian directamente a través de la UE. Es decir,que,a diferencia de la pasada crisis, existe una suerte de “mutualización” de los costes de la deuda (la deuda necesaria para financiar este fondo costará lo mismo a Grecia que a Francia). La segunda clave redunda en que, a pesar de ser una primicia en el funcionamiento de la UE, estos fondos parecen estar muy por debajo de lo necesario para hacer frente a la pandemia. A título de ejemplo, la caída del PIB español de 2020 se ha estimado al 11%, es decir, 125000 millones de €; el primer tramo del fondo de recuperación que le tocaría al Estado español en 2021 asciende a 14000 millones. A pesar de que en los años posteriores se sigan percibiendo partes de este fondo, el alargamiento de la situación pandémica indica de todo menos una recuperación rápida de la economía. Tercero, que, a pesar de lo anunciado en un principio, las transferencias directas están sometidas a ciertas condiciones, siguiendo los dogmas del Tratado de Maastricht [24]. En el caso español,se han mantienen las dudas sobre el mantenimiento de la reforma laboral aprobada por el PP en 2012, así como la predisposición por parte del PSOE de poneren marchaunanuevareforma de las pensiones [25]. Cuarto, que más allá de lo que transmiten públicamente las instituciones europeas, este fondo no está destinado a aliviar los sectores que más han sufrido la crisis o que más habría que reforzar (como la sanidad pública), sino que tiene como objetivo el sentar las bases para une recuperación productiva “post-covid” [26]. Esta se basaría en dos objetivos: impulsar la digitalización y “resiliencia” en los servicios públicos; desarrollar los sectores de energías renovables, así como la adaptación de las diferentes industrias a las normativas medioambientales enmarcadas en los objetivos expuestos por la Comisión Europea en su Pacto Verde Europeo [27]. La cuarta clave, relacionada con el punto precedente, radica en que, el fondo reproduce y refuerza el desarrollo económico desigual en el que se ha basado la UE desde su nacimiento. Por las informaciones disponibles hasta la fecha, la gestión de estos fondos se realizará mediante colaboraciones público-privadas (PPP por sus siglas en inglés), y los principales receptores de los fondos en el caso español serán las grandes empresas energéticas. Esto supondría un refuerzo de un mercado que ya a día de hoy es un oligopólico; por muy verde que fueran las energías que se buscasen producir, el modelo capitalista aplicado a las energías renovables redunda en una relación extractivista con los territorios, reproduciendo y exacerbando las dicotomías entre ciudades y medio rural, es decir, antagónica de una relación que haga enraizar a las poblaciones de una manera sostenible. Más allá de las jerarquías espaciales en el seno de los países, esta suerte de capitalismo verde también reproducirá jerarquías a nivel de la UE, donde unas regiones como lapenínsula ibérica serán tendrán el papel de reserva energética, mientras que otras se dedicarán a la producción en sus diferentes niveles. De esta manera, los capitales europeos pretenden mantener posiciones competitivas con respecto a China y EEUU, siendo a medio plazo menos dependientes de energías fósiles.

A pesar de estos elementos, algunas fuerzas progresistas como Unidas Podemos o Más País, inciden en el carácter innovador y necesario de estos fondos [28].En particular, se incideen que las soluciones propuestas para el contexto actual de crisisson radicalmente distintas alas soluciones puestas en marcha a la crisisdel 2008.En particular, se explica queestos fondos puedan ser una suerte de nuevoNew Deal, es decir, de una gran intervención por parte de los Estadospara reconducir a la economía a una senda de crecimiento sostenido en el tiempo y que sea además generador de empleo.Esta perspectivano refleja larealidad. Primero, porque las cuantías incluidas en el programa Next Generation EUsonmodestascon respecto al agujero que implica elimpacto de la crisis a las economías europeas.Mientras que el FMI estima una caída de 7,2% en el PIB de la zona euro en 2020, el plan de ayudas Next Generation implica en torno al 6,5% del PIB de esta zona (5,5% del PIB de la UE en su conjunto), que se repartirán entre 2021 y 2023(de los cuales en torno a la mitad serán distribuidos en 2021).

Por otra parte, el análisisestá basadoenunaprofundaconfusión. Se equipara el control parcial de la economía por parte del Estado, defendida por las voces keynesianastras la crisis de 1929 con los actuales planes de rescate estatal de las empresas privadas. El punto clave en el que observamos que las grandes empresas privadas siguen estando en el centro de las políticas llevadas a cabo se encuentra en que la intervención pública noestáacompañada de impuestos, sino de endeudamiento.Es el Estado quien, una vez más, va al rescate del (gran) capital privado.

Por último, el hecho de que el BCEhaya lanzado programas de compradeuda soberanadelos países miembros (actualmente es el mayor acreedor de deuda pública europea con casi un cuarto del total de la deuda emitida) entra en contradicción con las reglas ordoliberales sobre las cuales se ha construido, impidiendo que se financie a los países. Esta posición de acreedor puede parecer absurda (y lo es), pero sirve ante todo para mantener el marco político de aplicación de políticas neoliberales en las que el Estado se pone a la entera disposición del capital privado para garantizar sus tasas de beneficios.El mantenimiento de estas deudas por parte del BCE agravaráuna eventualcrisis de la deuda. Al uso del comportamiento del FMI o el BM con respecto a países en el sur global, el BCE podrá exigir reformas de austeridad a cambio de renegociaciones de esta deuda.


6. El mecanismo de la deuda va a jugar un papel importante en la lucha sobre las salidas a la crisis

Desde sus inicios, la deuda ha jugado un papel en el desarrollo del capitalismo. La deuda se configurado durante los últimos siglos por parte del capitalismo como un potente medio de dominación de los pueblos. De hecho, es necesario recordar que el nacimiento y desarrollo de la mayoría de los Estados capitalistas durante el siglo XIX ha estado marcado por la deuda [29]. Para Karl Marx, en el sistema capitalista, la “deuda pública, o sea la alienación del Estado, deja su impronta” [30]siendo “una de las de laspalancas más efectivas de la acumulación originaria”. La existencia de un proceso permanente de acumulación originaria, o acumulación por desposesión, no limitado únicamente a los primeros estadios del capitalismo industrial (como durante mucho tiempo se había interpretado), ha sido uno de los factores que ha permitido al capitalismo seguir acumulando durante las últimas cuatro décadas. En el contexto de una crisis crónica de sobreacumulación, la deuda ha adquirido un papel clave a la hora de buscarle salidas [31]. El estancamiento en las tasas de beneficio ha empujado a abrir nuevos espacios de inversión en los mercados financieros, multiplicando así lo que denominamos capital ficticio. Estableciendo una analogía con idea de David Harvey sobre la búsqueda incesante del capital de “spatial fixes” (arreglos espaciales), entendemos que la hipertrofia de los mercados financieros en las últimas décadas es una clara representación del papel de “arreglo temporal” que el capital financiero (la deuda) están cumpliendo. A pesar de que el capital haya podido ir sorteando durante décadas algunas de sus mayores contradicciones, con el tiempo, el crecimiento del capital ficticio no ha ido más que amplificando estas mismas contradicciones, hecho palpable en los intervalos temporales entre grandes crisis se van acortando, y que estas son cada vez más profundas y devastadoras.

Los mecanismos de la deuda permiten al capital el ejercer relaciones de dominación sobre los países, regiones y municipios. La deuda pública es un mecanismo de extracción continua de riquezas. En lo que respecta a las deudas públicas, es un mecanismo permite una extracción segura y perpetua de riquezas financiadas en su mayoría por impuestos que afectan a las mayorías sociales. Esto se produce en especial mediante el mecanismo del “roll over” de la deuda, es decir el prolongamiento de la fecha final del pago de una deuda, prorrogándola, mientras que se siguen pagando los intereses [32], elemento clave en el mantenimiento de las relaciones neocoloniales con respecto a los pueblos del Sur global. Son los mecanismos de la deuda que han permitido poner en marcha las reformas de ajuste estructural y de austeridad a lo largo y ancho del mundo, mecanismos que de hecho dan a la deuda un papel fundamental e imprescindible para el funcionamiento de las administraciones públicas. Pero es que la deuda también forma parte de los aparatos de dominación social que con más eficacia ha puesto en marcha el capitalismo neoliberal. Desde la extensión del microcrédito en Marruecos y Sri Lanka, hasta las burbujas de la deuda hipotecaria en el Estado español o estudiantil en los EEUU, el endeudamiento creciente de las poblaciones como medio para acceder a servicios y bienes básicos como la alimentación, la sanidad o la educación han actuado como mecanismos de extracción de riquezas suplementaria a la par que sirve para disciplinar a la población [33]. Este disciplinamiento se opera tanto en espacios productivos (precarización del empleo y empobrecimiento) como reproductivos. Precisamente, las más afectadas por los mecanismos de la deuda son mujeres. Por una parte, se incrementa la precarización la supresión de servicios públicos a causa de los planes de ajuste y austeridad desemboca en que sean las mujeres que deban asumir muchas de las tareas de cuidados y asistencia, necesarias para la sociedad y fundamentales para el funcionamiento del capitalismo. Por otro lado, la deuda privada se fundamenta en la disponibilidad de ingresos en el futuro. Así, muchas mujeres se ven obligadas a hacer dobles, triples jornadas de trabajo para poder realizar las tareas de cuidado asignadas y poder reembolsar la eventual deuda. En el caso de algunos países del Sur global, las principales víctimas de las instituciones de microcrédito son igualmente mujeres, encontrándose en situaciones de vulnerabilidad.

Nos encontramos ante una crisis de la deuda, que ya ha comenzado en los países del Sur y que en el Norte se está fraguando. Los mecanismos de la deuda van a jugar un papel primordial en la búsqueda de salidas a esta crisis por parte del capital: permitirá mitigar las pérdidas del capital en esta crisis, acelerando el proceso de destrucción creativa en la economía que abra la puerta a un nuevo ciclo de acumulación; dictará las políticas que deben aplicarse para la salida de esta crisis y limitando todo lo posible las resistencias de las clases subalternas.

7. Tener en cuenta la deuda como un ejetransversal en nuestros análisis yen nuestra acción política

La oposición a los mecanismos de la deuda debe formar parte del programa y la praxisdetodaorganizaciónque busque un cambio radical.Es estratégicamente esencial el acabar con el carácter expropiatorio de los mecanismos de la deuda, que se materializan en las políticas de ajuste y de austeridad. Esto pasa por el impulso de movilizaciones que exijan el impago y la anulación de las deudas generadas bajo el capitalismo. Estas movilizaciones pueden basarse en la organización deauditorías ciudadanas bajo control democrático, quepermitandecidir colectivamentela anulación de todas las deudas que se consideren ilegales, ilegítimas y/o odiosas.En particular, la movilización en torno a auditorías democráticas permite construir amplios frentes bajo la premisa del control de decisiones clave en términos del gasto público, y que dan la posibilidad de avanzar progresivamente hacia el horizonte del impago.Este impago también debe entenderse bajo su vertiente feminista. La ofensiva neoliberal a la que asistimos desde hace más decuatrodécadas ha redundado en un empeoramiento de nuestras condiciones de reproducción social. La austeridad, así como la precarización del trabajo y las condiciones de vida han sido posibles gracias a una exacerbación de las contradicciones entre las esferas sociales de la producción y la reproducción, cuyo peso ha recaído en millones de mujeres, asignadas a realizar un trabajo sinónimo de falta de reconocimiento. El impago de las deudas debe tener clara su dimensión feminista, y que permita así sacar las tareas reproductivas del ámbito privado para ponerlas en el centro de las sociedades.

A nivel europeo, es esencial acabar con los tratados europeos que imponen los límites al gasto público y que permiten así que el mecanismo de la deuda ejerza toda su presión. El Banco Central Europeo debe ponerse bajo control democrático, anulando las deudas que posee los Estados miembros (actualmente el BCE es poseedor del 25% de la deuda pública europea), con las que está lucrando. Por último, es indispensable una transformación radical del sector bancario, que permita desarrollar una banca pública y bajo control social, que permita financiar los inversiones necesarias y decididas democráticamente. Más allá de la UE, las luchas contra la deudadeben desarrollarse bajouna perspectiva internacionalista,incidiendo enla anulación de la deuda que los países del sur tengan con respecto a los países del norte, creando frentes transnacionales contra la deuda.

Notas:

[1] https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2021/01/26/2021-world-economic-outlook-update

[2] https://vientosur.info/la-originalidad-absoluta-de-la-crisis-sanitaria-y-economica-mundial/

[3] https://www.ft.com/content/b38adcac-169f-11ea-9ee4-11f260415385

[4] https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-11-17/america-s-zombie-companies-have-racked-up-1-4-trillion-of-debt

[5] https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-11-17/america-s-zombie-companies-have-racked-up-1-4-trillion-of-debt

[6] http://www.cadtm.org/Evolution-de-la-dette-exterieure-des-PED-entre-2000-et-2019

[7] http://www.cadtm.org/La-bombe-a-retardement-de-la-dette-exterieure-des-Pays-en-developpement#2_evolution_des_taux_d_interets

[8] http://www.cadtm.org/11-questions-11-reponses-sur-la-nouvelle-crise-mondiale-de-la-dette-et-les

[9] https://www.cuartopoder.es/ideas/2021/01/18/el-debate-sobre-la-productividad-del-trabajo-manuel-gari-fernando-luengo/

[10] https://fiscaldata.treasury.gov/datasets/historical-debt-outstanding/historical-debt-outstanding

[11] https://fred.stlouisfed.org/series/BCNSDODNS

[12] https://fred.stlouisfed.org/series/FBDSILQ027S

[13] https://www.federalreserve.gov/releases/z1/dataviz/z1/nonfinancial_debt/chart/

[14] https://www.cadtm.org/La-crisis-economica-y-los-bancos-centrales

[15] https://www.cadtm.org/Panique-a-la-Reserve-Federale-et-retour-du-Credit-Crunch-sur-un-ocean-de-dettes

[16] https://www.lecho.be/les-marches/actu-actions/Le-mot-bulle-se-fait-de-plus-en-plus-insistant-a-Wall-Street/10279154

[17] https://www.sinpermiso.info/textos/covid-y-capital-ficticio

[18] https://ec.europa.eu/info/publications/201216-non-performing-loans-action-plan_en

[19] https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2020/09/30/world-economic-outlook-october-2020

[20] https://www.imf.org/en/Publications/FM/Issues/2021/01/20/fiscal-monitor-update-january-2021

[21] https://www.ft.com/content/cd90dfbe-3089-4cec-8436-39aed04cafc3

[22] https://www.ft.com/content/39a6c0f4-cc28-4173-b7c4-05c65d3baacb?desktop=true&segmentId=7c8f09b9-9b61-4fbb-9430-9208a9e233c8#myft:notification:daily-email:content

[23] https://www.bde.es/bde/es/secciones/informes/

[24] https://www.cadtm.org/Fondo-Europeo-de-Recuperacion-Es-todo-oro-lo-que-reluce-o-es-su-oro-el-que

[25] https://www.elsaltodiario.com/analisis/nuevos-fondos-europeos-next-generation-capitalismo-verde

[26] idem

[27] https://ec.europa.eu/info/strategy/priorities-2019-2024/european-green-deal_es

[28] https://www.publico.es/entrevistas/entrevista-secretario-derechos-sociales-nacho-alvarez-2021-ano-recuperacion-situacion-requiere-todavia-ayudas-personas-empresas.html

[29] Éric Toussaint, 2018,ElSistema deuda, Icaria editorial.

[30] Karl Marx 2009 [1867], El Capital, Siglo XXI editores, página 943.

[31] Ernest Mandel,1997 [1972],Le Troisième âge du capitalisme, Éditions de la Passion

[32] http://www.cadtm.org/11-preguntas-11-respuestas-sobre-la-nueva-crisis-mundial-de-la-deuda-y-las

[33] https://www.cadtm.org/Microcreditos-cuando-los-pobres https://www.cadtm.org/Nuevos-acreedores-y-nuevas-formas

* Mats Lucia Bayer trabaja en el CADTM Bélgica.