jueves, 28 de febrero de 2019

Defensores indígenas tolupanes son asesinados en Locomapa



Por Sandra Rodríguez

Defensores-indigenas Tolupanes son atacados y asesinados por la defensa de los bienes comunes de la naturaleza en Yoro
El Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), confirmó el crimen contra dos de sus integrantes, los compañeros indígenas Salomón Matute y Juan Samael Matute, quienes eran beneficiarios de la Medida Cautelar MC-413/13 otorgada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en diciembre del 2013.

Don Salomón y su hijo Juan eran defensores de los bienes comunes de la naturaleza, específicamente del bosque de San Francisco Locomapa, en el departamento de Yoro y que alberga comunidades del pueblo indígena Tolupán, que se extiende al norte del departamento de Francisco Morazán.

Pese a ser beneficiarios de medidas cautelares, continúan los asesinatos de líderes indígenas y sociales en Honduras, uno de los casos emblemáticos es el de Berta Cáceres, premio Goldman al Ambiente, ocurrido el 02 de marzo del 2016, en su vivienda.

Cabe mencionar que estos dos defensores tolupanes, fueron parte de los huelguistas de hambre entre junio y julio del 2015, cuando se exigía la presencia de una Comisión Internacional Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH), ellos se unieron a las exigencias de justicia contra los que asesinan a sus hermanos y hermanas, como había pasado en el 2013, que en plena toma de carretera para evitar el paso de camiones cargados de madera, dispararon contra tres de sus integrantes, incluyendo a doña María Enriqueta Matute, una mujer mayor.

Según informó el MADJ las nuevas víctimas “han fallecido producto de las heridas con arma de fuego en la Tribu de San Francisco de Locomapa”.

En múltiples ocasiones las y los compañeros indígenas han denunciado las agresiones y amenazas a las que eran y son sometidos por el simple hecho de defender el bosque y territorio Tolupán, saqueado con la venia y complicidad de la policía y toda la institucionalidad de Yoro.

Presuntamente, fueron atacados en la mañana por vecinos afines a los que talan el bosque.

En Locomapa hay un campamento en defensa de los bienes comunes de la naturaleza que pronto cumplirá 500 días, hay conocimiento de dicha acción, y las autoridades competentes están obligadas a cumplir con las medidas de protección determinadas por la CIDH.

Juan era parte del Consejo Preventivo de la comunidad indígena, y su padre un defensor fiel a sus convicciones. El MADJ acompaña a las comunidades en los campamentos de defensa de derechos humanos, y constantemente sus integrantes son víctimas de ataques por autoridades civiles, militares y otros ciudadanos.

El Movimiento que dirige Martín Fernández, informó a través de redes sociales que:   Ramón Matute, hijo y hermano de las victimas, denunció que “ayer domingo en horas de la tarde llegó hasta la vivienda de Salomón Matute el señor René Córdoba y Melvin Córdoba para amenazarlos con quitarles la vida por las tierras que pertenecen a la tribu y que las víctimas trabajaban para su sustento y hoy sus agresores cumplieron al dispararles sin mediar palabra”.

Cabe destacar que las y los integrantes del MADJ en la zona sufren día a día las agresiones y ahora atentados contra su vida ante la inoperancia e incapacidad cómplice y absoluta de las instituciones de Yoro.

En su perfil de la red social Facebook, el coordinador político del MADJ, Víctor Fernández, escribió:

Nuestros hermanos Tolupanes del MADJ siguen ofrendando su vida por la tierra, por la vida, por la justicia y la Dignidad.

Cuánto dolor e impotencia. Abrazamos con todo nuestro amor y solidaridad a la familia inmediata de nuestros hermanos Salomón y Samael. Abrazamos al digno pueblo Tolupán.

Abrazamos a nuestro compañero y hermano Tolupán Ramón Matute, parte de la Conducción Nacional del MADJ
Condenamos la violencia, el saqueo y toda la invasión a la que son sometidos nuestros hermanos y hermanas.

El 18 de diciembre de 2018 , dos líderes tolupanes, de los ancianos de la Tribu fueron heridos con disparos y piedras, según denunció el MADJ, los responsables fueron varios sujetos dedicados al corte ilegal de madera dentro de las tierras indígenas de San Francisco Locomapa.

Las víctimas fueron don Sergio Ávila, antiguo cacique de la tribu y Porfirio Córdova, este último, recibió una grave contusión en la cabeza, ambos son de avanzada edad y beneficiarios de medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Y el 21 de febrero de 2016 en San Francisco de Locomapa fueron asesinados Nahún Alberto Morazán, Roberto Carlos Palencia, José Alvarenga, Elvin Joel Alvarenga y Santos Matute, todos integrantes del pueblo indígena Tolupán.

Por la Paz y la Autodeterminación de los Pueblos



El peligro de la guerra se cierne como una amenaza real sobre América Latina.  La relativa tranquilidad que hemos vivido en esta región del mundo tratando de darle solución a los problemas que nos aquejan desde los tiempos de la independencia, está a punto de perderse en medio de las llamas de una conflagración que podría iniciarse en los próximos días, y frente a este peligro no podemos ser indiferentes.

En efecto, todo parece indicar que bajo el pretexto de llevar ayuda humanitaria al pueblo hermano de Venezuela, está por efectuarse en la frontera que comparten este país y la república de Colombia, una descarada provocación que permita justificar la intervención militar de los Estados Unidos en la república bolivariana de Venezuela con el propósito de derrocar al gobernante de un país soberano.

Violentando el derecho internacional y el principio de autodeterminación de los pueblos, se consumaría de esa manera un crimen imperdonable contra la paz y el derecho de los pueblos a decidir su propio destino.

Es de advertir a la nación hondureña que de estallar la guerra contra el pueblo venezolano difícilmente podría mantenerse en los límites del territorio de esa nación agredida; que la misma se extenderá, casi inevitablemente, al territorio de los estados comprometidos directamente en la agresión.

América Latina es un territorio de paz, como lo estableciera acuerdos internacionales, suscritos incluso por el gobierno de Honduras. Está en interés de la nación y del pueblo hondureño impedir que la muerte y la desolación que conlleva la agresión contra el pueblo venezolano destruya la paz que estos países necesitan para enfrentar con decisión y resolver sus problemas.

La nación hondureña ya sufrió en el pasado las consecuencias de la intervención extranjera y en la década de los años ochenta las de haberse prestado, el Estado hondureño, a servir de instrumento de la política injerencista norteamericana para imponer sus intereses hegemónicos en centro américa.

El alineamiento del régimen actual en esta nueva aventura bélica de los Estados Unidos contra un pueblo latinoamericano es una irresponsabilidad que condenamos, que nos expone a riesgos innecesarios, por cuanto, aparte del apoyo político y diplomático a la agresión, la utilización de la base militar de Palmerola, nos comprometería aún más con consecuencias impredecibles.

Los Estados Unidos han sembrado de guerras el mundo las que no han tenido otros resultados más que la destrucción de pueblos y culturas, sin resolver ninguno de los supuestos problemas que han pretendido solucionar por medio de la violencia.

En defensa de la paz y la autodeterminación de los pueblos condenamos y rechazamos con toda energía la intervención norteamericana en Venezuela y nos solidarizamos con su pueblo en la defensa de su soberanía, de su libertad y de la vida.

Detengamos la guerra, defendamos la paz, elevando nuestra voz de protesta cuando aún es tiempo de evitarla para que nuestra América, la América de Bolívar, de Martí y de Morazán, sea realmente una región de paz.

Convergencia Contra el Continuismo

“Se debe renovar convenio de la MACCIH, apenas estamos arañando las estructuras de poder”



En entrevista exclusiva con Radio Progreso, el Coordinador de la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad de la Corrupción, UFECIC, abogado Luís Javier Santos, manifestó que en el ambiente en que se vive en Honduras ellos, en la UFECIC, trabajan como si fuese el último día que están en la Unidad Fiscal.

Lo anterior se vincula a la amenaza sobre la no continuidad de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras, MACCIH, cuya decisión se anuncia se tomaría en el mes de septiembre.

“Si se renueva o no, es una decisión que debe tomar el Estado de Honduras, nosotros somos del criterio que se debe renovar, apenas estamos “arañando” las estructuras que hay dentro del Estado o en el poder y que están haciendo actos de corrupción”, señaló el fiscal Santos.

En la entrevista exclusiva con Radio Progreso (RP), el Coordinador de la Ufecic, Luís Javier Santos (LJS) habla sobre la lucha contra la corrupción, los impactos, las fortalezas y amenazas.

RP. ¿Qué es la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad de la Corrupción, UFECIC?
LJS. Nace como parte del Convenio que el Estado de Honduras firma con la OEA (Organización de Estados Americanos), a través de ese convenio surge la MACCIH (Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras), y el Ministerio Público, posteriormente, firmó un convenio con la MACCIH donde se compromete a crear una unidad que sea el brazo derecho y que además va ser la responsable de llevar los casos de corrupción ante los tribunales. Acuérdese que la MACCIH no puede actuar ante los tribunales, la UFECIC se constituyó esencialmente para eso, para que los casos que la MACCIH selecciona sean investigados, y que seamos nosotros los que podamos actuar ante los tribunales.

RP. ¿Cómo se integraron ustedes a la UFECIC?
LJS. Fue a través de un concurso interno en el Ministerio Público donde se seleccionó a 39 en un inicio, actualmente somos 37 personas. Una parte son investigadores, otros analistas financieros, hay analistas informáticos y analistas criminales, de esa manera formamos equipos para investigar los casos. También la MACCIH está integrada de la misma forma, en equipo, y cada caso, cada investigación que nosotros conocemos hay un equipo de UFECIC y hay un equipo de la MACCIH.

RP. ¿Antes de presentar los casos, éstos pasan por la jerarquía del Ministerio Público?
LJS. Es una decisión de Ufecic sin embargo acuérdese que el que representa la institución es el Fiscal General, respetando esa jerarquía que hay dentro del Ministerio Público, él tiene que estar informado de las investigaciones, sin embargo tenemos todo el apoyo. Hasta ahora todos los casos que UFECIC ha dicho que se deben judicializar se judicializan, el problema es que la UFECIC no puede conocer cualquier caso, los casos que UFECIC conoce son los que ha seleccionado la MACCIH.


RP. ¿Qué tanto le afecta a la UFECIC los amarres políticos que tiene el Ministerio Público?
LJS. Fíjese que nosotros como fiscales, las valoraciones políticas a veces nos cuesta porque estamos tan compenetrados en el trabajo que se nos olvida hacer ese tipo de valoraciones. Yo creo que el Ministerio Público ha pasado por épocas más difíciles, por épocas en las que en verdad la política ha estado introducida y ha influenciado en las investigaciones. En este momento, al menos en UFECIC, nosotros sentimos que somos autónomos, que somos independientes pero siempre bajo el respeto de la jerarquía con fiscalía general.

RP. ¿En qué ambiente desarrollan su trabajo?
LJS. Estamos trabajando en un ambiente ideal en este momento, si nos hace falta, estamos prácticamente colapsados, tenemos poco personal, pero el ambiente en el que trabajamos creo que es el adecuado, y con un poco de esfuerzo más, aumentando el personal que tiene UFECIC, creo que podemos sacar adelante los casos.

RP. ¿Qué tan difícil es investigar los casos que ya ustedes han hecho público?
LJS. Se dificulta cuando estamos investigando un caso y se ha hecho público, acuérdese que toda la documentación y las pruebas que nosotros presentamos ante los tribunales tienen que estar blindada en ciertas garantías y obtener esa información, cuando las personas que estamos investigando son las titulares de las instituciones, eso es bien difícil.

RP. ¿Cómo vive usted este momento en la UFECIC?, sabiendo que sufrió un atentado contra su vida hace unos años cuando luchaba contra la corrupción en el Ministerio Público.
LJS. Recuerdo la lucha contra la corrupción que se llevó en San Pedro Sula y Tegucigalpa, ahora siento que he madurado bastante en cómo enfrentar estas investigaciones o estos casos, será por la edad, cuando estaba más joven era más emotivo y me enfrentaba a cualquier situación, ahora lo hacemos, pero desde una forma más profesional.

RP. ¿Qué piensa de las amenazas que se advierten de la no continuidad del contrato que da vida a la MACCIH?
LJS. Creo que ese es un tema político que deberían solucionar los políticos. Nosotros siempre trabajamos como que es el último día dentro de la UFECIC, si se renueva o no es una decisión que debe tomar el Estado de Honduras, nosotros somos del criterio que se debe renovar, apenas estamos “arañando” las estructuras que hay dentro del Estado o en el poder y que están haciendo actos de corrupción.

RP. ¿Usted si cree que la MACCIH ya cumplió su rol como lo ha manifestado el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Rolando Argueta?
LJS. Acuérdese que la UFECIC, trabajando realmente en los casos de corrupción, lleva un año tres meses, apenas venimos iniciando las investigaciones, apenas se está celebrando el primer juicio de todos los casos que estamos investigando, entonces no se puede decir que se ha consolidado una lucha contra la corrupción en Honduras, si ni siquiera han avanzado los casos que nosotros tenemos judicializados.

RP. ¿Qué es la Maccih para la UFECIC?
LJS. La MACCIH nos sirve de protección a la Unidad Fiscal, nos sirve como un paraguas en las investigaciones que nosotros estamos realizando, no crea que las investigaciones que estamos haciendo son fáciles, son investigaciones complejas donde los imputados han tratado de ocultar los medios de pruebas.

RP. ¿Qué se busca con la aprobación de la Ley de Colaboración Eficaz?
LJS. Lo que se busca es que muchas personas que fueron involucradas en actos de corrupción y que están decididas a colaborar, a hablar ante las autoridades pero el Ministerio Público se ve con las manos atadas porque no les puede ofrecer ningún beneficio. Esas personas que está en riesgo su vida, está en riesgo su integridad física al venir a la institución y decir que esa estructura operó de esta forma y tienen pruebas de eso, esas personas creo que el sistema de justicia les debe otorgar algún tipo de beneficio con esa colaboración que da.

RP. ¿Eso significa impunidad para los que violan la ley?
LJS. De dónde salen los corruptos, los corruptos no salen de la sociedad, los corruptos no salen de las personas comunes de nuestra población. Los corruptos salen dentro de las instituciones y más dentro de aquellas que tienen cierto grado de poder, por eso se oponen a la aprobación de dicha ley.

RP. ¿Quién debe acuerpar la aprobación de esta ley en el Congreso Nacional?
LJS. Pues yo creo que todos, creo que toda la población debe de acuerparla y también el Estado debe demostrar que realmente está comprometido en la lucha contra la corrupción, porque una cosa es el discurso que maneja pero que ese discurso lo lleve a la práctica.

RP. ¿Qué piensa usted de que hay algunos personajes que están al frente del micrófono y lo atacan hasta el grado de calificarlo de loco?
LJS. De alguna manera tienen razón porque de verdad que hay que estar loco para realizar estas investigaciones y llevarlas ante los tribunales y en el ambiente en inseguridad en la que nos desenvolvemos en el país, pero de lo demás yo no le pongo atención porque es una falacia, una serie de mentiras que no valen la pena ponerle atención.

RP. ¿Qué sí le preocuparía?
LJS. A mí me preocuparía si las personas que siempre han creído en mí me criticaran o dijeran que no se está haciendo el trabajo por X motivos, pero que nos digan el motivo o el fundamento.

RP. ¿Qué poderes reales están empujando el respaldo a la UFECIC?
LJS. Pues yo desconozco, sólo sé que nos sentimos apoyados por la comunidad internacional, lo mismo por la MACCIH e incluso por el Fiscal General sentimos apoyo, por lo demás yo no sé las motivaciones y nada porque no es ese nuestro papel.

RP. ¿Cómo se sentiría apoyado por el Ministerio Público?
LJS. El Ministerio Público funciona solamente con que se deje trabajar a los fiscales, yo siempre he dicho: déjennos trabajar y con eso es suficiente apoyo. Al final somos nosotros los que hacemos las investigaciones y los que las presentamos ante los tribunales y los que vamos a “dar pecho allá” para defender nuestras imputaciones.

RP. ¿Son ustedes meros mandaderos de la embajada de los Estados Unidos?
LJS. Todos somos profesionales y tenemos dignidad, creo que son referencias que no tienen ningún fundamento. Ellos muestran su apoyo como también lo hacen los demás cooperantes como Canadá que nos ha mostrado su apoyo incondicional también la embajada británica, la de Alemania.

RP. ¿Vienen más casos?
LJS. Ese es el objetivo principal de la UFECIC, presentar los casos en la medida vayan saliendo, y si estamos trabajando y si tenemos casos en investigación seguro que van a venir más casos, yo no le puedo decir si son más grandes o más graves que los anteriores porque para nosotros todos los casos tienen un grado de importancia.

RP. Si se presentara un atentado contra su vida, ¿de dónde cree que podría venir?
LJS. Yo no lo puedo decir, pero uno ha madurado durante el transcurso de su vida, tengo todo documentado, la información está resguardada y si alguna vez me llega a pasa alguna situación solo es que se acceda a esa información y se van a poder dar cuenta quien pudo haber actuado o no.

RP. ¿Tiene miedo?
LJS. Yo no tengo miedo, pero como cualquier ser humano se siente algún tipo de temor, pero ese temor no nos detiene en las investigaciones, creo que ese es el principal requisito de todo el personal que está aquí, no podemos estar ausentes del miedo porque es normal en los seres humanos pero que ese miedo no nos detenga en el avance de las investigaciones de los casos que se nos ha asignado.

¿Quién es el culpable del conflicto en Guapinol?



Por Riccy Ponce

“Cuando  vimos que en la  comunidad de Guapinol que el agua se empezó a ensuciar  y no se podía hacer nada con ella, teníamos que comprar el botellón que cuesta 20 lempiras,  entonces no hallábamos  que hacer, el agua parecía como que habían batido un poco de lodo  espeso, y cuando llevábamos  el agua a  la pila, ya empezaba ese mal olor”.

Fue allí cuando nos  unimos  para hacerle frente a la situación y defender el río, expresó María Victoria del Cid del Comité Municipal de Defensora de los Bienes Comunes en el Bajo Aguán.

En un  evento dirigido por la Coalición Contra la Impunidad y realizado en un hotel capitalino, doña María, llevó su testimonio que ha vivido en carne propia desde que decidió defender el río junto a unas mujeres valientes y unos cuatro varones que se animaron, según lo expresó ante los defensores y defensoras que estaban presentes en la sala y que acompañan la lucha de Guapinol.

“Pero por quien  estamos así, se preguntó, digamos el alcalde y la corporación de Tocoa y el presidente también,  porque ellos son los que vendieron y no les importó que nosotros quedemos sin agua. Nosotros estamos haciendo mucho, no solo por nosotros, si no por los jóvenes y por los niños,  por los animales,  porque va a llegar el momento que ni un pez va a ver en el agua  porque el agua se va a secar”, añadió del Cid.

Por su parte Esly Banegas de la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguan (COPA)  y del Comité   Municipal de Defensa de los Bienes Comunes dijo que “la finalidad  de este evento es dar a conocer la serie de ilegalidades y de irregularidades en todo el proceso  de concesión minera que se ha otorgado, en este caso actualmente la representa la Familia Facussé,  el señor  Lenir Pérez  y su esposa  Ana Facussé,  y que ahora se llama Inversiones Los Pinares”.

Agregó que es  todo un proceso de ilegalidades desde el estado, desde instituciones  que debieron inscribir  una zona especial  que se llama parque Nacional Montaña de Botaderos,  que hoy también, a raíz de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos,   también lleva el nombre de Carlos Escaleras.

Para la coordinadora de COPA “el estado es el culpable de el conflicto en El Aguán,  en los niveles que correspondan, desde  las instituciones  del estado, del poder  ejecutivo, el mismo Congreso Nacional  a través de los diputados y además la corporación municipal en  el municipio de Tocoa”.

A dicho evento también se hizo presente  el abogado Carlos Jiménez, quien se preguntó ¿Quiénes  son  los culpables del conflicto? Así como las  Irregularidades e ilegalidades que están  alrededor de la concesión minera.

“Para empezar vamos a hablar sobre la aprobación nacional sobre el Parque Montaña de Botaderos, el parque fue creado en el 2012 bajo el decreto127 -2012, como área protegida,  que su fin es preservar y conservar los recursos naturales, uno de los objetivos generales establecidos en el decreto”.

A través de la protección es  estimular la protección de los ecosistemas, generar alternativas sostenibles para las comunidades.

Continuó diciendo que ” vamos a ver que este  es un tema recurrente y que tanto en el decreto y en el plan de manejo del parque se hace mención a que es siempre en beneficio de las comunidades  a favor de las  poblaciones locales”.

“El parque, según el decreto de su creación cuenta con una extensión de 96,755.4 hectáreas, de las  cuales  24,223.7 conforman la zona núcleo que es la zona  más importante, la zona  de mayor protección y 7,1531.7 corresponden a la zona de amortiguamiento  que es  la encargada de mitigar los efectos de la actividad humana  alrededor del parque,  para que no alcance precisamente la zona núcleo”, añadió.

Según Jiménez “a pesar de que en el decreto de su creación en el artículo 8 se establece que  el parque debe ser inscrito  en el catalogo de patrimonio  forestal inalienable, esto es como un registro especial de bienes del estado, entonces desde este año  2012 este  Parque Nacional debió haber sido inscrito  en dicho catalogo”.

“La ley de minería prohíbe otorgar  derechos mineros en aéreas protegidas  declaradas e inscritas en este catalogo  por lo que el parque es una zona de exclusión minera.

Desde el 2012 las autoridades del Instituto de Conservación Forestal (ICF) que son las encargadas de  este catalogo tenían la obligación  de proceder a esta inscripción, ya estamos en el 2019 y eso no ha pasado todavía”.

“El parque no ha sido inscrito al catalogo bajo el alegato que el proceso, aunque es indispensable, es costoso y lleva tiempo para realizarse, entonces  por eso justifican que todavía no se considere zona de exclusión minera;  sin embargo en el decreto de su creación ya queda una clausula donde a partir de su publicación en La Gaceta se prohíbe cualquier titulación favor de  particulares en el área protegida”.

“Otras de las arbitrariedades que se están cometiendo es la violación al Plan de Manejo del Parque que establece algunas restricciones a los proyectos mineros, como procesos participativos de socialización con las comunidades a fin de que acepten y se involucren en las etapas del proyecto. También prohíbe realizar actividades mineras en zonas de recarga hídrica o tomas de agua donde se abastecen las comunidades y la construcción de carreteras o vías de acceso y construcciones a orillas de quebradas, ríos y zonas de riegos”.

Cabe señalar que Después del evento se trasladaron hasta el Ministerio Público a poner la denuncia.

Y como lo expresó Elsy Banegas “el acceso para dicha denuncia  ha sido  la Fiscalía de Defensores de Derechos Humanos,  que creemos que es a quien tenemos nosotros la obligación de presionar y exigirle que nos defienda, porque en este caso el comité  está integrado por defensores y defensoras de derechos humanos  y ambiente.

Añadió que somos  las víctimas y los afectados y en general todo el municipio  que tal vez una  parte que tenga un sentimiento a favor de  la minera por desconocimiento, por desinformación  y porque han coaptado  casi todos los medios de comunicación en la  zona,  pero  en general es un derecho al agua y a la vida.

“Marx concebía la libertad como autodeterminación individual y colectiva para establecer nuestros fines sin coacciones y la capacidad de alcanzarlos”


Rebelión

Por Salvador López Arnal

Profesor de Historia de Europa y de Teoría de la Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Comahue (Argentina), Ariel Petruccelli ha publicado numerosos ensayos y artículos de marxismo, política y teoría de la historia. Es miembro del consejo asesor de la revista Herramienta. En esta conversación nos centramos en su libro Ciencia y utopía, Buenos Aires, Ediciones Herramienta y Editorial El Colectivo, 2016. Se define como “marxista libertario con una amplia participación política en el movimiento estudiantil (en tiempos ya lejanos) y sindical docente”. Ha cultivado el humor político en un colectivo de agitadores culturales (El Fracaso) que editó a lo largo de más de una década dos publicaciones satírico-revolucionarias: La Poronguita y El Cascotazo.
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Estábamos en las páginas que dedica a los marxistas analíticos y pensadores afines. Antes de entrar en ello, ¿algún comentario sobre la situación política argentina? ¿Cómo ve la reunión del G-20? ¿Algún papel destacado, a día de hoy, en la política internacional? 

Argentina sigue atravesando una recesión económica que, obviamente, influye de manera decisiva en la situación política y en las perspectivas de las elecciones presidenciales de 2019. El gobierno de Macri atraviesa su peor momento, tanto en términos de su baja popularidad, como por las fuertes discrepancias internas cada vez más inocultables. La reunión del G-20 ha pasado sin pena ni gloria. En esta situación, en términos de realpolitik la carrera presidencial tiende a polarizarse entre Macri y Cristina Fernández por medio de una lógica negativa. El macrismo denuncia la corrupción kirchnerista y azuza una campaña mediático-judicial insinuando que ellos, después de todo, no son tan corruptos (cosa difícil de creer, por lo demás); el kirchnerismo parece limitarse, de momento, a preguntar a los futuros votantes: “¿vos estabas mejor antes o ahora?”. Es como si se tratara de ver quién es el menos malo. De momento, todo parece tender en esta vía de polarización, que muchos creen que es incentivada por el gobierno, y algunos lo ven como una jugada de riesgo: elegir quién será el rival suele ser una movida que no ha dado buenos resultados electorales, al menos en Argentina: Alfonsín prefirió a Menem en las internas del peronismo; y Menem luego fue presidente. El kirchnerismo “eligió” a Macri como rival político fundamental; y ya sabemos lo que pasó. Sin embargo, yo pienso que el Macrismo no tiene ninguna otra opción que jugar a la polarización con Cristina.  

¿Por qué? 

La razón es muy sencilla. Tanto Macri como Cristina tienen una intensión de voto cercana al 30 %. En ambos caso su piso está cercano a su techo. Queda una franja intermedia de cerca de un 40 % que en términos de la realpoltik se lo disputan diversos candidatos de extracción peronista con discursos más conciliadores, sobre todo con el empresariado. En una eventual segunda vuelta entre Macri y Cristina esta franja sería disputada en pie de igualdad por ambos candidatos. El resultado, hoy, sería imprevisible. Por el contrario, si una tercera candidatura más “moderada” venciera a Cristina en primera vuelta y pasara a la segunda; las chances macristas de vencer serían irrisorias: poquísimos votos kirchneristas se volcarían a él en segunda vuelta. Sin embargo, la aparición de una candidatura sólida de esta “tercera posición”, está todavía por verse. De momento, de los candidatos posibles Sergio Massa es quien se halla hoy en día mejor parado, aunque lejos, según las encuestas, de Macri y de Cristina. Tengamos en cuenta, empero, el fuerte dinamismo de la situación, en un contexto en el que no hay todavía candidaturas presentadas y cuando faltan muchos meses para las elecciones. 

¿Y la izquierda? 

Fuera de la realpolitik, sin ninguna perspectiva presidencial pero con expectativas de alto crecimiento parlamentario, consolidación en espacios sindicales y sociales y construyendo lentamente una cultura política anti-sistema, hay que decir que la experiencia del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), sin ser una maravilla, tiene más costados positivos que negativos. Actualmente una de las fuerzas que lo integran, el PTS, ha lanzado una propuesta de conformar algo así como un partido unificado de la izquierda anti-capitalista. Parece lejana esa perspectiva, pero es un norte deseable.  

Por cierto, como creo que a usted también le gusta el fútbol, me atrevo a preguntarle (pidiendo disculpas por el atrevimiento): ¿qué ha pasado en el enfrentamiento entre el River y el Boca? ¿Por qué se han disparado tanto las pasiones? 

En Argentina el fútbol despierta, siempre, pasiones enormes. A veces esas pasiones discurren por vías negativas. Este fue una de esos casos. No es que haya habido más pasión, sino que la pasión se orientó de manera violenta. La cosa, por lo demás, no es nueva: hace años que en Argentina no asisten a los estadios las hinchadas visitantes, para evitar disturbios. En la super-final se vio que esa medida, por sí misma, no evita los disturbios. Si no logramos desacoplar pasión de violencia en la cultura futbolera, no habrá solución.

Para mí ya era un escándalo que a la Copa Libertadores de América se le agregara, en el título, el nombre del sponsor del momento. ¡Todo un síntoma de la colonización mercantil y capitalista del más lindo (y democrático) de los deportes!!! Que ahora la final de la Copa Libertadores se haya jugado en España es el colmo de los colmos. Y que se hayan escuchado tan pocas voces críticas me ha provocado una enorme pena. Al menos espero que en el futuro la llaman Copa Conquistadores de América. El negocio que estructura al fútbol contemporáneo es un horror. Pero el juego sigue siendo hermoso y, deportivamente, el más democrático. No hace falta ninguna estructura para poder jugarlo: alcanza con un par de piedras indicando los arcos y una pelota hecha de medias o un bollo de papel. Para no hablar de que Messi, Maradona o Garrincha, que por su contextura nunca hubieran podido ser jugadores profesionales de Voley, Basquet o Rugby, integran el panteón de los mejores futbolistas de todos los tiempos. Por suerte, aunque minoritarios, hay compañeros del ambiente del fútbol -algunos incluso desempeñándose a primer nivel- que lo siguen concibiendo como un juego y como un arte, y que son críticos explícitos del “sistema”. Permítame recomendar al profe Fernando Signorini (preparador futbolístico por 11 años de Diego Maradona) y a Rubén Rossi (campeón mundial juvenil en 1979 y actualmente dedicado al fútbol infanto-juvenil). De ambos hay entrevistas interesantísimas disponibles en la web. Y Signorini ha escrito un libro muy recomendable que ya en el título lo dice todo: Fútbol. Llamado a la Rebelión (La deshumanización del deporte). 

Tomo nota de todo ello. Desconocía los nombres de Signoriri y Rubén Rossi y no había oído hablar del libro que nos recomienda. Gracias.

Vuelvo ahora a su libro: me resuelve esta aparente contradicción apuntada por Norman Geras: “Marx pensaba que el capitalismo era injusto pero no pensaba que pensaba así”. 

Sucede que la obra de Marx se halla plagada de afirmaciones que revelan una fuerte repulsa y condena de las injusticias provocadas por el capitalismo (o que le son inherentes). Por ejemplo al hablar de trabajo no pagado o emplear el lenguaje de la explotación. Sin embargo, también creía que “justicia” era un ideal abstracto y engañoso en el que no había que confiar; y que, en sus propios términos (los del capital), el capital no es necesariamente “injusto”. Marx pensaba, por último, que su estudio no tenía nada que ver con la justicia y que él ni tenía ni proponía un nuevo criterio de justicia; pero su obra está llena de afirmaciones que muestra que sí tenía un criterio de justicia. En fin, como a todos nos pasa, Marx tenía ideas contradictorias entre sí. 

Y, en su opinión, ¿cuál era entonces su criterio de justicia?

Hay una máxima que lo resume maravillosamente: “de cada quién según su capacidad, a cada quién según su necesidad”. Claro, aquí la discusión se torna fina, porque se podría argumentar, y muchos lo han hecho, que dicha máxima no sería un principio de justicia, sino la descripción de cómo suceden las cosas en una sociedad de ilimitada abundancia, como el comunismo que Marx llegó a imaginar. Sin embargo, yo creo que se la puede tomar como una idea regulatoria; dado que la abundancia ilimitada me parece de momento imposible. Por lo demás, en el mismo texto en el que Marx erigió la bandera “de cada quien según su capacidad, a cada quién según su necesidad” como el principio que regiría en la segunda etapa del comunismo, también previó una primera etapa transicional en la que el criterio sería una retribución acorde al trabajo aportado. 

Otra más, esta de Elster, “Marx argumenta en prosa contra la posibilidad de hablar en prosa”. ¿Contradicción marxiana directa en este caso? 

Sí. Se trata de lo mismo. El mismo problema, la misma contradicción marxiana. 

Cita en una nota a pie de página Allen Wood. ¿Qué razones esgrime este autor para sostener que la condena marxiana del capitalismo no la hizo en nombre de la justicia sino de otros ideales como la libertad y la realización personal? 

Es un debate, en cierto modo, a nivel de sutilezas. Allen Wood cita por un lado los tantísimos sitios en los que Marx se mostró hostil o escéptico ante los ideales de “justicia”, en los que solía ver mecanismos de mitificación de la realidad e incluso de ocultamiento de intereses sociales. Eso por un lado; por el otro recuerda que nunca puso reparos al ideal de la libertad (al que concebía como auto-realización). Sin embargo, claro, priorizar la libertad podría ser considerado, en cierto modo, un criterio de justicia.

¿Esa es su opinión? Nos recuerda, perdone el abuso, la noción de libertad defendida por Marx. 

Marx concebía la libertad como autodeterminación individual y colectiva. Como la posibilidad, dicho de otra manera, de establecer nuestros propios fines sin ser coaccionados, y la capacidad (al menos relativa) de alcanzarlos. 

¿Y cuál es en este asunto el análisis de Rawls? 

Rawls sigue a Cohen en este campo. Considera (contra Wood) que hay criterios de justicia en Marx, como los que expone en la Crítica del programa de Gotha.  

Usted sostiene que Marx se equivocaba al afirmar que él o el proletariado en cuanto clase careciesen de ideales. ¿Cómo argumentaba Marx esa, en mi opinión, extraña consideración poliética?  

Marx afirmó ambas tesis, pero nunca las argumentó. Pienso que, si se hubiera puesto detenidamente a meditar y estudiar el punto, difícilmente hubiera sostenido afirmaciones, como usted dice, tan extrañas desde una perspectiva poliética (recordemos una vez más a Paco Fernández Buey, creador, si no marcho equivocado, de esta palabra tan bella). 

No sólo él. El creador, cuando menos en el área de lengua castellana, es Pablo Ródenas.

Tomemos un descanso si le parece.

De acuerdo.

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Nota de edición . Conversaciones anteriores:

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (I). "La perspectiva materialista en los términos de Marx que asumo puede sintetizarse en la sentencia: ‘el ser social determina la conciencia social'" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238338

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (II). "El socialismo como la organización de los productores libremente asociados nunca vio la luz, salvo a pequeña escala o por momentos fugaces" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238571

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía en Marx y en la tradición marxista (III). "Sobre el marxismo sin ismos de Paco Fernández Buey tengo la mejor de las opiniones. En realidad la tengo del conjunto de su obra" (*) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=238794

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (IV). "Antoni Domènech ha realizado un estudio histórico magistral del concepto de fraternidad"http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239177

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (V). "Intento mostrar que Marx tuvo -hasta finales de los sesenta del XIX- una concepción relativamente ingenua del proceso de expansión capitalista" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239526

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (VI). "Para Marx las cosas verdaderamente valiosas son las que constituyen un fin en sí mismas y no un mero medio para otra cosa" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=239785

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (VII), "La concepción usual de la dialéctica en la tradición marxista se basa en generalidades como la negación de la negación" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240133

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (VIII). "La pasión política es tomar la política como una necesidad vital, como un fin en sí mismo y en el que se juegan las convicciones" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240735

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (IX). "Marx, en sus últimos años, corrige algunas concepciones suyas de años anteriores; pero no veo una ruptura total o completa". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241240

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (X). "Engels solía ser más perspicaz que Marx en muchas cuestiones históricas, y en asuntos científicos, por no hablar de los militares" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=241504

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XI). "Plajanov es un exponente del determinismo tecnológico: una concepción que yo no comparto" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=242601

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XII). "No hay ningún vínculo necesario entre clase obrera y socialismo" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=242899

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XIII). Una elite revolucionaria con pocos privilegios materiales sería un gran avance pero no puede ser el objetivo". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243199

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XIV) "Hasta ahora la historia ha sido mucho más padecida que racionalmente creada".http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243480

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XV). “Hay muchas vetas en la producción intelectual de Mariátegui. Es un autor vivo, y cabe esperar que lo seguirá siendo”. 

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XVI). “Mariátegui no rechaza la existencia de una dimensión moral o racial, sino lo que pretendía “explicar” la miseria indígena por elementos raciales o culturales”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=244104

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista (XVII)“La de Trotsky es una ética de la igualdad, del lado de los oprimidos y explotados, y de la rebeldía”. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=245998

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista. “El hiperrealismo suele estar basado en la aceptación moral, no solamente intelectual, de un estado de cosas deplorable” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246277

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista. “La libertad era para Marx el mayor bien, nunca estuvo dispuesto a sacrificar el principio de la libertad por consideraciones pragmáticas de prudencia” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246858

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista. “Conviene no perder de vista los usos sociales y políticos de las concepciones éticas” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=247348

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista. “Las convicciones socialistas deben afincarse en un plano ético sobre el que empíricamente se puede argumentar, pero nunca demostrar nada concluyente” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=249319

Entrevista a Ariel Petrucelli sobre Ciencia y utopía. En Marx y en la tradición marxista

“Igual que con la libertad, las reservas marxianas sobre la justicia son útiles para tener una mirada crítica sobre la misma” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=249588


Cuba plural



Por Osmany Sánchez

La llamada “disidencia” cubana es uno de los grupos más desprestigiados de la historia. El propio gobierno norteamericano reconoce que están desconectados de la sociedad, que solo piensan en las visas y el dinero. A pesar de toda la maquinaria mediática que tienen detrás, no han logrado en todos estos años debilitar al gobierno cubano. Ahora hacen campaña para que la nueva constitución no sea aprobada porque dicen que en Cuba no hay pluralidad.

Es imposible que no exista pluralidad en un país donde millones de personas participan y opinan con total libertad sobre documentos tan trascendentales como la propuesta de lineamientos económicos o la propia constitución. Cientos de miles de intervenciones y opiniones demuestran lo plural de nuestra sociedad, lo que sucede es que para los “disidentes” solo hay pluralidad cuando se elige la opción del capitalismo y en el caso de Cuba el capitalismo tercermundista, como todos los países del área. porque es el que nos tocaría, no el noruego o el canadiense.

Muy contentos están ahora con la llegada de Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil, al que llaman demócrata y luchador por los derechos humanos. Es curioso que critiquen a Cuba por tener un solo partido y por blindar constitucionalmente al país contra el capitalismo, cuando ellos demuestran que si tomaran el poder algún día no dejarían piedra sobre piedra en Cuba. ¿Exagero? Verán que no.

El demócrata Bolsonaro ha declarado una verdadera cruzada contra el comunismo y la izquierda en general. Ha afirmado que hará una limpieza a fondo en Brasil y acabará con “los marginales rojos”, que serían “borrados del país”. Entre sus propuestas está la de tipificar como terroristas al Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y al Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST). Como de tal palo tal astilla, el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente, dijo que “basta con un soldado y un cabo para cerrar el Superior Tribunal Federal (STF)”

Pero hay más. El propio Eduardo Bolsonaro presentó el proyecto de ley Nº 5358/16 que propone criminalizar la apología al comunismo y el fomento a la lucha de clases y condenaría a penas de dos a cinco años de cárcel y multas a quien “comercialice o distribuya símbolos de propaganda que utilicen la hoz y el martillo, o cualquier otro medio de divulgación favorable al comunismo.”

Los cubanos ya vivimos esto cuando Cuba era “libre y democrática” pues en Cuba existía el Buró de Represión de Actividades Comunistas (BRAC) que bastantes jóvenes asesinaron durante la dictadura de Batista, la misma etapa añorada por los “disidentes” y sus patrocinadores.

No son solo los Bolsonaros los demócratas, también la diputada Ana Carolina Campagnolo pide que se permita que los estudiantes puedan denunciar a los profesores que expresen opiniones críticas sobre el presidente electo. Han llegado al extremo de sembrar odio contra las ideas del eminente pedagogo brasileño Paulo Freire cuyo legado quieren expurgar en las escuelas de ese país.

A esto debemos sumarle las amenazas de Bolsonaro a los medios de prensa que lo criticaron durante la campaña.

¿Es Cuba un país plural? Depende del cristal con que se le mire. Para los que creen que pluripartidismo significa democracia y que el imperio de medios de comunicación esté en manos de unos pocos significa libertad de prensa, definitivamente no lo es. Para la gran mayoría de los cubanos sí. Pensar que la revolución se ha mantenido durante sesenta años sin el apoyo del pueblo es un gran absurdo. Basta conocer solo un poco de la historia de Cuba para saber que cuando un gobierno no ha sido aceptado, fue sacado del poder. Machado y Batista son dos ejemplos.

Nadie que se defina como revolucionario puede estar de acuerdo, ni tangencialmente, con el discurso de la contrarrevolución cubana. Ellos podrán simular querer lo mismo que nosotros, pero habría que ser muy ingenuo para creerles.

Hoy nos toca aprobar la constitución y seguir construyendo un país cada día mejor. Podemos tener discrepancia con uno o varios aspectos, pero la constitución es para todos. El momento de opinar ya pasó y lo aprovechamos. No empleemos más palabras que las necesarias, digamos por lo claro que daremos el sí a la nueva constitución. #YoVotoSi

miércoles, 27 de febrero de 2019

Alarmantes cifras de suicidio en Honduras



Las cifras de suicidios en Honduras van en aumento este 2019. Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Seguridad revelan que más de 40 personas se han quitado la vida, un promedio de un caso al día.

Son diferentes las causas que provocan que una persona decida quitarse la vida.

Entre ellos los factores siquiátricos, que en muchas ocasiones son producidos por la crisis económica, inseguridad, violencia y falta de acceso a los servicios públicos.

Alicia Paz, psiquiatra, detalló en una entrevista con Radio Progreso que se deben vigilar algunos trastornos mentales, entre ellos la depresión y la falta de control de los impulsos. “Podríamos decir que, en el 80 por ciento de los casos el suicidio es provocado por la depresión. Otra de las enfermedades mentales es perder el control de impulso. Ellos no han tenido figura de autoridad que les ha enseñado a vivir y tolerar frustraciones, adaptarse a los problemas y poder enfrentarlos”, expresó la psiquiatra Paz.

La doctora Paz reveló que la violencia en el país es un detonante para que alguien tome la decisión de quitarse la vida. “El otro día tuve una madre en mi consultorio que no quiere seguir viviendo ¿qué paso? le mataron a su hijo violentamente. Su hijo un profesional, trabajador, próximo a casarse, esa persona lo único que quiere es morirse y más si no hay justicia. Entonces, la impunidad es parte de una tristeza vivida por la familia”.

El economista Claudio Salgado manifestó que la crisis, la falta de oportunidad y el abandono estatal son indicadores que generan crisis familiar, después separaciones, luego depresiones y suicidio.

“Tenemos 2.5 millones de hondureños con problema de desempleos puede imaginarse estar casado y no tener un ingreso, que su hijo cuando usted llega a su casa no llevarle alimento: eso es deprimente para cualquier hombre o mujer”, informó Salgado.

Además, agregó que de ahí comienza los conflictos conyugales, la violencia doméstica y al final los divorcios y suicidios. “Todos los problemas sociales se agradan cuando no hay una distribución justa de las riquezas”, apuntó.

La especialista en salud, Adriana Zúniga, responsabiliza al Estado en lo que corresponde al acceso de servicios médicos psiquiátricos.

“Es una obligación del Estado brindar políticas de salud mental. Se habla de esta enfermedad, ¿pero sabemos de qué se trata la salud mental? La salud mental es el estado de equilibrio de bienestar entre el individuo y su entorno sociocultural; pero vemos en Honduras el acceso a recibir atención de salud mental; por ejemplo un psicólogo o un psiquiatra es muy reducido, en el país solo hay 70 psiquiatra de los cuales aproximadamente 20 están jubilados; o sea que solo hay 50  para una población de más de 9 millones habitantes”, explicó la doctora Adriana Zúniga.

Asimismo, argumentó que sí una persona busca atención de salud mental para un familiar se dará cuenta que un psiquiatra privado cobra 1,200 lempiras o que conseguir una cita en una institución pública puede demorar de tres a seis meses y que probablemente esta persona necesita medicación.

“Sí por padecimiento comunes tenemos poco acceso, imagínese para poder tratar una depresión, ansiedad con los niveles de violencia, de pobreza podemos abordar los problema desde la salud mental. Un paciente puede estar tomando antidepresivo; pero si no tiene trabajo, o si le matan un familiar obviamente es más fácil que desarrolle problema de salud mental”, agregó la especialista de salud.

Datos y Cifras
 –Según la Organización Mundial de la Salud OMS cerca de 800 mil personas se suicidan cada año.

-Por cada suicidio, hay muchas más tentativas de suicidio cada año. Entre la población en general, un intento de suicidio no consumado es el factor individual de riesgo más importante.

-El suicidio es la segunda causa principal de defunción en el grupo etario de 15 a 29 años.

-El 79% de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos.

-La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo.

Prisión preventiva para defensores de Guapinol



A eso de las 11:50 de la noche, del sábado 23, una  silueta asomó por la ventana de la sala judicial donde permanecían por más de 15 horas, defensores del Río Guapinol. La señal fue juntar ambas muñecas de sus manos, como si llevara puestas esposas policiales.

Producto del cansancio por un viaje de ocho horas, desde Tocoa, departamento de Colón, muchas personas se durmieron en el suelo aledaño del Juzgado de Letras Penal de la Sección Judicial de Tegucigalpa; pero a las 11:30 de la noche se levantaron, juntaron y retornaron las consignas solidaridas con sus compañeros y compañera, que son tratados como delincuentes, por oponerse a empresas mineras que violentan derechos humanos, convenios internacionales  y sentencias para el caso, de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte- IDH), que determinó llamar al Parque Montaña Botaderos (dónde se instalaría la mina Los Pinares) con el nombre de “Carlos Escaleras” en memoria del ambientalista asesinado hace dos décadas.

A las 11:58 de la noche, compareció públicamente el abogado Carlo Jiménez, del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), que como parte del equipo defensor, confirmó lo que se temía.

“El el juez ha dictado prisión preventiva” expresó con un pausado tono de voz. Agregó que el togado Víctor Méndez no tuvo potestad sobre su investidura de Juez con Jurisdicción Nacional, denegando un recurso de inconstitucionalidad, que violenta doctrina y jurisprudencia internacional.

Ellos y ella (defensores) han mostrado su interés en atender el proceso dónde se les responsabiliza de usurpación y daños en perjuicio de empresa minera “Los Pinares”, en Ceibita, municipio de Tocoa, por lo que podían esperar la audiencia inicial gozando de medidas sustitutivas a la prisión, y decretar  detención judicial, cómo lo pidió la defensa, explicó Jiménez, pero les dictó prisión preventiva.

Ya pasada las 12 de  la noche de este domingo 24, expresó que Méndez determinó enviarlos a Támara, dónde está la Penitenciaría Nacional “Marco Aurelio Soto” y el Centro Especial Femenino de Adaptación Social (Cefas), así mismo uno de los criminalizados será llevado al centro penal de Olanchito, departamento de Yoro.

La audiencia inicial será el jueves 28 de febrero, por lo que al defensor llevado a Olanchito, deberá ser traído a Tegucigalpa, lo que será un poco complicado teniendo casi 500 kilómetros de distancia, explicó el abogado Omar Menjivar, integrante del equipo legal de los criminalizados.

Es así que Víctor Méndez siguió la línea del primer Juez con Jurisdicción Nacional, Carlos Irías de León, que tomó el caso en el Juzgado de La Ceiba, el jueves 21, y que habría dicho que no hacer diferente a su labor, y era que no podía darles medidas contrarias a la prisión, según declaraciones emitidas en su momento por Menjivar.

Según el expediente 148-2018 hay 18 personas con orden de captura por los delitos de usurpación y daños en perjuicio de Inversiones Los Pinares, que se instalaría en una zona de amortiguamiento. “Hemos salvado al rio” afirmó uno de los defensores que se vino desde su comunidad a apotar al grupo sometido a una audiencia de más de 20 horas entre viernes y sábado. Sin contar el traslado equivalente a 430 kilómetros de carretera.

“Guapinol está herido pero no vencido” afirmaron los y las pobaldoras, quienes están dispuestos a enfrentar el sistema judicial hondureño, aún sabiendo las consecuencias.

“Sí me criminalizan vengo a presentarme anya el juez” afirmó doña María Victoria, quién a sus 73 años no da muestras de cansancio.

“Ellos saben que no hay mejor acto de revolución que la alegría y están concientes de la grave situación que enfrentan por la situación de país” declaró Berta Oliva, coordinadora general del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), y de la coordinación nacional de la Convergencia Contra el Continuismo, además de la coordinación política la Coalición Contra la Impunidad.

La decisión del juez Víctor Méndez no es tan inesperada, ya que se vive en un régimen dictatorial donde se criminaliza a los y las defensoras del ambiente, y a los que cometen actos de corrupción se le deja en libertad, detalló Esly Banegas, representante de la Coordinado de Organizaciones Populares del Aguán (COPA).

Para Kevin Esquivel, es sorprendente que no cese la impunidad y la corrupción en el país, y hoy su padre, don José Eugenio Esquivel, un hombre de convicciones y solidario, es tratado como un criminal.

Entre los y las criminalizadas hay líderes sociales, comunales, defensores de DDHH, Celebradores de la Palabra de Dios, dirigentes de juntas de agua y compañeros de la Fundación San Alonso Rodríguez (FSAR) y COPA.

El jueves volverán al juzgado de La Granja:

1. Juan Carlos López (aparece en ambos requerimiento)
2. Carlos Leonel George George (aparece en ambos requerimiento)
3. Reinaldo Dominguez Ramos (aparece en ambos requerimiento)
4. Juventino Cruz Hernandez (aparece en ambos requerimiento)
5. Lourdes Elizabeth Gomez Rodas (aparece en ambos requerimiento)
6.Juan Francisco Cruz Garcia (aparece en ambos requerimiento)
7.Jose Eugenio Esquivel (aparece en ambos requerimiento)
8. Rigoberto Rodríguez Arita (solo aparece en el primero requerimiento)
9.Jose Adalid Cedillo Mendoza (aparece en ambos requerimiento)
10. Juan Manuel Cruz Hernández (aparece en ambos requerimiento)
11. Jose Santos Hernandez (aparece en ambos requerimiento)
12. Marcos Tulio Ramos (solo aparece en el segundo requerimiento)
13. Ally Magdaleno Dominguez Ramos (solo aparece en el segundo requerimiento)

La crisis de agua afecta a los pobres en Honduras



El 2019 ha sido calificado por expertos en el clima, como un año extremadamente seco debido al fortalecimiento del fenómeno El Niño. Con la llegada del verano viene también la preocupación para miles de familias en el corredor seco hondureño, pues el agua se vuelve escasa y  que se quedan prácticamente sin el vital líquido para sus cultivos y sus quehaceres diarios.

Según Juan Gabriel Mendoza, técnico de la Pastoral Social Caritas en la Diócesis de Choluteca, aunque inicia la temporada de verano los efectos de la sequía ya se están sintiendo, y  el campesinado de al menos 43 municipios del corredor seco se ha visto afectado.

“Se espera que para finales del mes de abril tengamos temperaturas que oscilen entre los 38 y 40 grados centígrados, temperaturas que son extremadamente calientes”, señala.

Juan Gabriel comenta que la situación es preocupante puesto que las cosechas de la población de se pierden en su totalidad. “En años anteriores las pérdidas de cultivos estuvieron alrededor de 16 mil manzanas de maíz, 14 mil de maicillo y  8 mil manzanas de frijol”.

Falta de políticas
En el sur de Honduras, las sequías han transformado el paisaje. Se reporta pérdidas en la ganadería y el cultivo de granos básicos, para dar paso a  la siembra de monocultivos como el melón, sandía, la ocra, además, la industria del camarón y la instalación de parques para la generación de energía solar.

Sumado a eso, la deforestación, la quema del bosque y la falta de políticas estales son factores que contribuyen a la falta de agua.

Para Wilson Galo, representante de la Mesa Nacional de Incidencia para la Gestión del Riesgo, es necesario que desde el Estado hondureño se generen estrategias que contribuyan a mitigar el impacto que deja la sequía en las comunidades. Además de generar políticas públicas para el cuidado del ambiente.

Comenta que mientras no se tengan estrategias sostenibles, la sequía va a ser recurrente y va a tener mayor impacto en la población. Eso se traducirá en migraciones y mayor pobreza. Las estrategias deben ir encaminadas a la conservación, uso y administración del agua.

Pedro Landa del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación ERIC, expresa que el Estado hondureño tiene mucha responsabilidad al impulsar políticas erradas de extrativismo que implica la deforestación para la instalación de mineras además, la aprobación de grandes extensiones de monocultivos como la palma africana que consume a diario miles de litros de agua, sumado a la concesión de los ríos para la construcción de represas hidroeléctricas.

Estrés hídrico en Honduras
La falta de agua no es un problema exclusivo de la zona sur de Honduras. La falta del vital líquido se ha extendido a varias regiones del territorio hondureño.

Honduras vive un estado de emergencia por la escases de agua. La Ceiba, Atlántida es un vivo ejemplo. A pesar de su riqueza natural, la población está alarmada porque la principal fuente de agua, el río Dando se está secando.

Osman Suazo, del Movimiento Social Organizado, MOSO expresa que la falta de políticas de conservación ambiental y la falta de conciencia tienen a La Ceiba al borde de la sequía.

“Se han hecho algunos intentos de formar una Comisión interinstitucional, pero funciona a medias únicamente cuando viene el tiempo de las elecciones. Tenemos preocupación porque nuestra fuente de agua más importante se está secando. Hay presencia de palma africana y ganadería  a escasos metros de las fuentes de agua”, afirma.

Se habla de estrés hídrico cuando la demanda de agua es más alta que la cantidad disponible durante un período determinado o cuando su uso se ve restringido por su baja calidad. El estrés hídrico provoca un deterioro de los recursos de agua dulce en términos de cantidad (acuíferos sobreexplotados, ríos secos, etc.) y de calidad.

La región hondureña posee agua suficiente, sin embargo, sus recursos hídricos no están distribuidos de manera equitativa y además, se ven sometidos a un estrés hídrico creciente.

Según Sandra Canales, representante de la dirección ejecutiva del Instituto de Conservación Forestal, ICF, el estrés hídrico, producto de las malas prácticas ambientales, se mira reflejado en la escasez de agua que ya presentan varias regiones en el país.

“Este año la sequía es más evidente debido al fenómeno El Niño. Nuestros bosques se vuelven más vulnerables a plagas e incendios y al final todo se vuelve una cadena”, comenta.

La funcionaria detalla que Choluteca, Valle, el sur de Francisco Morazán, La Paz y El Paraíso,  son las regiones  del país donde existe mayor escases de agua.

En las últimas décadas el acceso de agua potable se ha convertido en un gran problema social y económico debido en parte, al crecimiento de la población lo que incrementa la demanda de agua. A su vez, la calidad del agua se ve afectada por la degradación derivada del uso de sustancias tóxicas por parte de la agricultura, la mala gestión de las aguas residuales y por los residuos sólidos procedentes de la minería y la industria.

En el verano disminuyen los recursos hídricos disponibles tanto superficiales, como subterráneos aunque, al mismo tiempo, aumenta la demanda de agua por parte de la población.

Estudios realizados por la Alianza por el Agua, indican que en Centroamérica se utiliza un valor de consumo promedio aproximado de 30 metros cúbicos de agua potable consumidos mensualmente por cada conexión domiciliaria para la población abastecida por medio de redes de distribución de agua potable. Considerando familias promedio constituidas entre cinco y seis miembros, el consumo promedio mencionado corresponde a entre 167 y 200 litros por habitante y día.

Este valor es elevado, incluso superior el consumo de agua potable promedio de algunos países desarrollados y, obviamente, muy por encima del volumen necesario para cubrir las necesidades básicas de la población.

A pesar de la alta dependencia de las aguas subterráneas en Centroamérica, no existe todavía un marco regulador amplio entre todos los países de la región ni una gestión efectiva de los recursos hídricos comunes que preste especial atención a la interconexión entre los mismos. La crisis del agua afecta en primer lugar a las personas más pobres, para quienes su escasez está asociada al hambre, las enfermedades y la falta de servicios públicos, lo cual pone en riesgo su propia existencia.


Un tsunami de atentados al sindicalismo



Por Gerardo Iglesias

Foto: Rel-UITA

Quintana fue secuestrada el 13 de febrero por desconocidos en el municipio de Aguachica (departamento del Cesar) luego de efectuar unos trámites ante la Fiscalía en nombre de su organización: la ataron de pies y manos, la golpearon y la abandonaron tiempo después en las afueras de la localidad, según informó la USO.
La dirigente ya había sido agredida en ocasiones anteriores.

Este ataque se enmarca en la gravísima situación de no respeto a los derechos humanos en Colombia y el goteo continuo de asesinatos de dirigentes sociales en el país.

Desde la firma de los acuerdos de paz, más de 350 líderes sociales murieron como consecuencia de atentados perpetrados por “desconocidos”.

En setiembre del año pasado, una delegación de sindicatos de todo el mundo se reunió con integrantes del gobierno de Iván Duque, para expresarle su preocupación por este estado de cosas.

Los gremialistas denunciaron la criminalización de la protesta social y sindical y reclamaron medidas de seguridad para salvaguardar la vida de los dirigentes obreros.

En esa ocasión, la ministra de trabajo, Alicia Arango, manifestó una actitud que reiteraría en varias oportunidades en las semanas y meses siguientes: descalificó las denuncias y a las propias organizaciones denunciantes, afirmando que el movimiento sindical internacional “lanza acusaciones sin hechos reales”.

Los representantes sindicales respondieron entonces que las declaraciones de Arango y otros miembros del gobierno “fomentan la ola de violencia, la promoción de la criminalización de la protesta social y del derecho a la libertad sindical”, según resumió Marino Vani, secretario regional de IndustriALL Global Union.

La Rel UITA se solidariza con la compañera Dibeth Quintana y su organización la USO, y se dirigirá a las autoridades competentes en Colombia exigiendo que estos hechos sean esclarecidos con urgencia.

"Me hice feminista para profundizar en la revolución, no para desviarme de ella"



Por Dayron Roque Lazo

Dayron Roque (DR): Si tuviéramos que presentar a Claudia Korol a nuestras lectoras y lectores de La Tizza, ¿cómo lo haría?
Claudia Korol (CK): Me presentaría, en primer lugar, como una mujer que, desde jovencita, milita en distintos espacios de lucha política, en lo que aspiramos a que sea lucha revolucionaria por el socialismo. Soy también mamá de una hija que vive conmigo y todavía está creciendo, revolucionándose y revolucionándome. Hago el aporte a esa lucha desde la educación popular. Participo hace muchos años de un espacio que es el equipo de educación popular “Pañuelos en Rebeldía”. Soy feminista, integro Feministas de Abya Yala, una articulación de colectivas del feminismo popular, indígena, negro, campesino. Una red de organizaciones y compañeras de varios lugares del país y del continente. Hago radio en varios programas, y escribo en la medida que puedo.

DR: El momento actual es muy complicado en América Latina y el Caribe. Pasamos de la “época de cambios”, al “cambio de época” y ahora mismo no sabemos en dónde estamos. Todo eso en veinte años, más o menos. ¿Qué lectura hace del momento actual, de sus desafíos, complejidades?
CK: Creo que hubo un apresuramiento en hablar de “cambio de época”, al nombrar a los gobiernos llamados “progresistas”. No se advertía -con esa generalización- las diferencias que había en ese gran paraguas entre todos esos gobiernos. ¿Había cambios estructurales? ¿En qué se alteró la estructura del poder? No se veían los límites de muchos de esos proyectos, sus complejidades, contradicciones. Había un cierto triunfalismo que estimulaba un pensamiento acrítico, en el que las diferencias se estigmatizaban. Se creía que eran procesos irreversibles. Bajo ese nombre, “gobiernos progresistas”, había experiencias muy diferentes, desde la revolución bolivariana de Venezuela -con todas sus contradicciones- pasando por gobiernos capitalistas neodesarrollistas, con alguna propuesta distributiva asistencialista financiada por políticas extractivistas, como el de Kirchner o Lula, procesos con impronta descolonizadora, como el de Evo, y gobiernos fuertemente autoritarios como el de Ortega-Murillo.

Es lamentable esto que ha sucedido, porque todos, todas, hubiéramos querido un cambio de época. Ahora se ve con mucha crudeza que no fue así, cuando con procesos electorales caen algunos de estos gobiernos como castillos de naipes; o con procesos no electorales como intervención, fraudes, golpes de estado -como el caso de Brasil-; y donde la respuesta del movimiento popular muestra una debilidad muy grande. Una se pregunta ¿cuál fue el proceso de cambio? ¿Cuál fue el proceso de transformación, que fue tan débilmente defendido en algunos casos y en otros fue rechazado mediante procesos electorales?

Algunas compañeras nos preguntábamos, cuando asumían estos gobiernos, si lo que estaba sucediendo era resultado de la acumulación de fuerzas de los movimientos populares, o si no era sobre todo un voto castigo a las políticas neoliberales que tanto nos golpearon a los sectores populares, y pensábamos -incluso lo debatimos en otros encuentros de Paradigmas- que así como hubo un voto de castigo contra aquellos gobiernos neoliberales, podría haber luego un voto de castigo hacia los gobiernos “progresistas” que no cumplieran con las expectativas populares; sobre todo -esto es muy importante- si estos gobiernos enajenaban el protagonismo popular y el rol de las organizaciones sociales y políticas. Hay mucho para seguir pensando y aprendiendo entonces de estas experiencias, y es necesario apostarle siempre al pensamiento crítico, ese que permitió experiencias que resultaron tan profundas como la Revolución Cubana.

Yo creo que estamos viviendo un momento muy duro. Podemos caracterizar la etapa como de avance de la derecha conservadora, fascista en algunos casos. Se busca disciplinar a los movimientos populares a través de la represión, del militarismo, del control, del accionar ideológico de las iglesias fundamentalistas, y de un conjunto de medidas que tratan de hacer retroceder a los sectores populares más dinámicos: a las mujeres, a las disidencias sexuales, a los pueblos originarios, negros, afrodescendientes, a las y los migrantes, a movimientos campesinos, de la economía popular, y a quienes sostienen en general su capacidad de lucha, conciencia y movilización.

La actual situación genera una lógica donde las elecciones tienen cada vez menos sentido para la derecha, no así para las izquierdas. Las izquierdas en una gran parte creen en mecanismos de democracia, representación y de gobernabilidad, que las derechas enuncian pero en los que no creen, y utilizan a su antojo desde la hegemonía política del poder.

Lo que está en curso es una guerra contra los pueblos. Hay una guerra contra las comunidades, hay una guerra contra las mujeres, hay una guerra contra las disidencias sexuales.
Las nuevas políticas neoliberales le están arrebatando a los sectores populares organizados los derechos históricos de los trabajadores y trabajadoras, de los pobladores y pobladoras: el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda… hay un conjunto de derechos perdidos, muy rápidamente además. Hay un crecimiento de la pobreza, muy rápido también… Están avanzando sobre los cuerpos de las mujeres, a través de la violencia de género, de los feminicidios, del incremento de la violencia sexual como forma de control. Se pretende la subordinación y el control de los cuerpos y de las subjetividades a través de la violencia. Nos quieren aterrorizar y disciplinar.

Ese es el cuadro que veo en casi todos los países. Al mismo tiempo, hay espacios donde la gente está resistiendo. Lo vemos por ejemplo en Venezuela. Hoy la gente está en las calles defendiendo no a un gobierno, sino a su revolución. Eso es resistencia. Celebramos que haya resistencia, porque es lo que no hubo en otros procesos; vemos que en Bolivia se está resistiendo, y tenemos esta fuerza que es la Revolución Cubana, que sabemos que tiene dificultades, y complejidades, pero que es un aliento para los pueblos del continente.

Tenemos, sin embargo, que estar claras, claros, ya que estamos en una guerra, y nos encontramos en una situación muy difícil donde están en juego nuestras vidas, nuestros proyectos y nuestros sueños. Por esas razones, la tarea más importante en este momento creo yo, junto a la resistencia en los territorios y en las calles, es hacer una mirada autocrítica de las experiencias que hemos vivido. La otra tarea es sostener la esperanza, porque un pueblo sin esperanza deja de luchar -como nos dijo Paulo Freire-. Eso implica ejercer la crítica, la autocrítica, hablar de todos los problemas y dificultades que tenemos, y esclarecernos hasta donde podamos y sepamos, porque tampoco es que tengamos todas las respuestas; pero hacerlo con total honestidad, porque no puede producirse -y es un riesgo latente- que intentemos reglamentar el pensamiento crítico y lo que puede decirse y no decirse: tenemos que ser consecuentes con lo que los compañeros y compañeras nos enseñaron cuando inauguraron la revista Pensamiento Crítico: mostrar todas las realidades y los debates todos. Eso necesitamos ahora, porque si no vamos a llegar a nuevos procesos, con las mismas lógicas ideológicas, sin pasar revista de estos. Sería empezar siempre de nuevo.

Por ejemplo: se abre en México la opción política que significa el gobierno de AMLO. Muchos y muchas, incluso dentro de la intelectualidad de izquierda, lo miran con la misma ingenuidad o falta de crítica con que se miró el gobierno de Lula o Correa. Sin profundizar un análisis concreto de las lógicas del poder, las alianzas, las relaciones de fuerza, incluso de la voluntad personal de los liderazgos de abrir nuevos caminos para el pueblo o de cuidar de modo autorreferencial su gestión política. No se trata de desconocer las oportunidades que abren determinados gobiernos a la irrupción política de las experiencias acumuladas de poder popular. Pero necesitamos también advertir los riesgos que hay en estos procesos, su relación con los sujetos sociales y políticos organizados, los proyectos que están detrás. ¿Por qué privilegiar proyectos extractivistas, que en nombre del desarrollo, enfrentan a las comunidades indígenas y campesinas? ¿Por qué atacar los espacios territoriales organizados?

Si desde el activismo popular queremos sostener la esperanza, no lo podemos hacer si no es aprendiendo de las experiencias. Entendiendo que “esto es lo que nos estuvo pasando, estos son los problemas que tenemos, esto es lo que queda también como dificultad…”. Se pudiera mencionar, como ejemplo de las dificultades, de modo muy superficial y rápido: la cooptación, por parte del Estado, de una gran parte de las organizaciones sociales y sindicales. En el caso de Argentina, una gran parte de lo que fue el movimiento autónomo en el 2000, 2001, el movimiento piquetero, el movimiento de las asambleas barriales, las fábricas sin patrones. La cooptación de algunos de esos movimientos debilitaron al campo popular en los gobiernos kirchneristas. A través de los planes sociales, teníamos un modo de vida más aliviado, porque había recursos que se le daban a esas organizaciones, pero cuando había que pararse a luchar, con autonomía, dependías de esos recursos. Hoy hay que rehacer el debate sobre la autonomía.

En el debate ha sido castigada la idea de autonomía y ha avanzado la idea de una “revolución desde arriba”, desde el Estado. Yo pienso que donde hay un Estado que puede aportar recursos, debe hacerlo, pero sin condicionar la autonomía de los movimientos populares. Eso no puede implicar que el movimiento quede sujeto y subordinado a esa lógica y, mucho menos, las revoluciones. Sabemos que son Estados en tránsito, Estados burocráticos, Estados cooptados por sectores del poder, en fin, Estados en disputa. Tenemos que ser capaces de ser parte de esa disputa, pero sin quedar atrapados o subordinados a ellos y a sus lógicas de poder.

DR: En su presentación, colocaba como un asunto central la militancia feminista. También da la impresión de que en el momento actual el feminismo está en el centro de no pocas luchas en América Latina y el Caribe, y en el mundo en general. Creo que es válido preguntarle entonces cómo ve el movimiento feminista hoy, cuánto ha avanzado, en qué direcciones, qué deudas tiene pendientes.
CK: Yo empecé diciendo que mi vida está ligada al feminismo, pero al principio de mis luchas políticas no era feminista. En los años 70, las izquierdas y los feminismos por lo general caminaban desencontrados.

Si me hice feminista fue porque asumí que era imprescindible la dimensión feminista en la lucha revolucionaria. Todavía hoy, incluso aquí mismo -en espacios como Paradigmas-, hay voces que dicen: “el feminismo puede ser tomado por el enemigo”, o que “el feminismo puede actuar como distractor de las luchas populares, clasistas, revolucionarias”. ¡Claro que sí! pero es un riesgo que está en todos los movimientos revolucionarios. Que algunos movimientos pueden ser tomados por el enemigo es una historia que en América Latina y el Caribe la conocemos demasiado. Sin embargo ¿por qué poner la sospecha en el feminismo? Se está así generando desconfianza en uno de los movimientos más dinámicos en la transformación social en este siglo XXI, en el que el feminismo tiene una enorme vitalidad en la interpelación de la cultura patriarcal, sino capitalista y colonial que no la tienen otros movimientos. El feminismo es también una experiencia masiva, que integra la presencia de los cuerpos, de las comunidades y de los territorios en el desafío del poder.
Un ejemplo muy concreto: el primer paro general a Macri, en Argentina, lo hicimos las feministas. Mientras los sindicatos estaban discutiendo y no convocaban, nosotras hicimos un paro que fue internacional y paralizamos el país ese día… nos movilizamos y salimos a las calles, hicimos asambleas -porque somos un movimiento asambleario, con democracia de base- con debates y lucha territorial. En ese proceso reinventamos las herramientas de lucha como las asambleas, el paro, la huelga general. Hay compañeras que nos dicen -ahora que estamos preparando un nuevo paro internacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans para el próximo 8 de marzo-: “no podemos parar, porque somos desocupadas”. Lo escuchamos, y nos preguntamos colectivamente: “¿cómo para una desocupada?” y “¿qué es ser desocupada?”. Porque no eres desocupada en tu casa, por ejemplo. Debido a la división sexual del trabajo, trabajo tenemos siempre. Ser trabajadora no es tener empleo en el sistema formal -la mayoría no está en el sistema formal-. Nos hacíamos la pregunta “¿cómo paramos en el barrio?”, “¿cómo trabaja una mujer precarizada, que vive ella y su familia de lo que hace cada día?”. Ese fue un gran debate, muy interesante y necesario, que nos excedió y superó a todas las que habíamos pensado el feminismo en otros momentos y con otras mujeres. Tuvimos que hacer una dinámica de autoformación, diálogos, talleres, y debates enérgicos con los líderes de los sindicatos, y en algunos casos con las mujeres sindicalistas. Muchos dirigentes sindicales nos decían: “ustedes, las mujeres, no pueden convocar a un paro nacional o internacional, tienen que ser los sindicatos”. Nosotras les respondimos: “muy bien, convoquen, e incluyan nuestras demandas en sus convocatorias, pero si no lo hacen, lo hacemos nosotras”. Y se hizo un año, se hizo otro año, y vamos ya por el tercer año. Hicimos esos paros y al mismo tiempo debates teóricos, políticos, ideológicos, discusiones de todo tipo.

El aborto no fue legalizado, pero fue legitimado
La lucha por el aborto fue una movilización que no nació espontáneamente. Fue precedido por treinta y tres encuentros nacionales de mujeres, autoconvocados -y en eso discuto también con quienes piensan al feminismo y al movimiento de mujeres como una suma de ONGs-. El movimiento de mujeres en Argentina, es parte de movimientos populares mixtos en algunos casos, o son organizaciones de mujeres barriales, territoriales, autónomas. También hay ONGs, pero no es lo decisivo. El Encuentro que se hizo en la ciudad de Rosario, en 2016, reunió a ciento veinte mil mujeres. Cada año cambia la sede y cambia la Comisión Organizadora -que la integran el conjunto de las organizaciones de mujeres, de lesbianas, de trasvestis, de trans… de la provincia donde se hará el Encuentro-. Los talleres se autorregulan. Hay compañeras que para ir a esos encuentros hacen actividades para reunir el dinero durante todo el año, hay organizaciones que ocupan ministerios para exigir los autobuses. Esos días en la ciudad se utilizan todas las escuelas de la ciudad para los talleres y como alojamiento. Es un momento con una gran potencia histórica. En uno de esos encuentros se creó la Campaña por el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, hace ya más de quince años. Esa campaña ya presentó siete proyectos de ley. La movilización no comenzó el año pasado.

Hay una acumulación detrás de esa lucha y, la verdad, es que el último año fue maravilloso, porque se produjo una irrupción de una generación joven, incluyendo adolescentes. Venían a las asambleas y a las marchas las chicas del colegio secundario con su pañuelo verde, el símbolo de la campaña por el aborto, que como ellas dicen, se volvió parte del uniforme de la escuela.

Yo sé que tanto entusiasmo y optimismo puede generar escepticismo en algunos sectores, pero lo que vivimos fue maravilloso.

Estamos hablando de un millón de mujeres, lesbianas, trasvestis, trans, llenando las calles por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, enfrentándonos a los fundamentalismos religiosos, no en debates teóricos, sino en cada barrio, escuela, universidad, lugar de estudio o de trabajo.
Quiero rescatar el trabajo como feministas en los territorios. No solo fue contra los fundamentalismos religiosos. También hubo sectores de la iglesia de los pobres que salieron a hablar en contra, salieron a decir que las mujeres pobres no abortaban, o que no estaban de acuerdo con el derecho al aborto. Tuvimos que debatir fraternalmente con ellos. Sabemos que en muchas otras luchas vamos a coincidir, pero no estamos dispuestas por ello a silenciarnos, o a negociar nuestros cuerpos y nuestro derecho a decidir.

Este momento de la lucha por el aborto tuvo un golpe en la Cámara de Senadores, a donde había pasado la ley desde la Cámara de Diputados. Sin embargo persistimos. Ya hay un nuevo proyecto de ley para ser presentado otra vez al Congreso este año. No nos hemos desmovilizado. Y con la movilización, superamos lo que imaginábamos que podíamos alcanzar. Logramos que en los barrios populares se pueda hablar de manera abierta del aborto. No fue legalizado, pero fue legitimado. Además, las feministas ya hace año que estamos acompañando prácticas de aborto. Hay una red de socorristas y otra red de profesionales de la salud que hace abortos o los acompaña. Las mujeres que lo necesitan, tienen el acompañamiento de las feministas. Somos feministas compañeras.

El feminismo frente a sus desafíos
Hay una intensa disputa de sentidos en todos los espacios. En el último encuentro nacional de mujeres hubo un debate muy importante por dos temas. Se propuso cambiarle el nombre en dos aspectos: que no fuera más “encuentro nacional”, sino “plurinacional”. Esto lo propusieron las hermanas mapuches y de pueblos originarios que, si bien venían participando en los encuentros anteriores, como esta vez fue en la Patagonia, tuvieron mayor fuerza y presencia. También han profundizado sus debates sobre cómo afecta el patriarcado a las comunidades originarias. Son territorios donde no solo funciona el Estado-Nación.

Hay comunidades de pueblos y naciones que en algunos casos viven ancestralmente en esos territorios, y han resistido a una historia particular de colonización que tiene que ser asumida por el movimiento feminista, porque nos interpela. Nosotras dijimos: “es así, el encuentro tiene que ser plurinacional”, pero no se resolvió en ese encuentro, no se pudo saldar ese debate. Y el otro sentido es que no puede ser solo de mujeres, sino que tiene que ser también de lesbianas, travestis, transgénero; es decir, el Encuentro tiene que integrar también –aunque de hecho ya están participando– a las disidencias sexuales que están siendo parte de la lucha feminista, de la lucha antipatriarcal. Esperamos que en el próximo encuentro, que es este año en octubre, en La Plata, se pueda producir ese cambio de nombre. Esto significa fortalecer la dimensión anticolonial y antirracista del feminismo, sobre todo en Argentina -un país sumamente racista, donde el feminismo históricamente ha tenido una hegemonía blanca, y ha estado alejado de la vida de las comunidades indígenas y negras, así como de territorios de exclusión-. Es cierto que recién ahora comienzan a participar hermanas mapuches o negras que se identifican como feministas. Esto en sí mismo constituye una revolución. Pasa lo mismo con las feministas travestis, transgéneros. Yo creo que tenemos que profundizar el debate antirracista en el feminismo.

El internacionalismo es otro aspecto a profundizar. Si bien está fuerte en el discurso, tenemos que ver cómo rompemos los límites de las fronteras, más en un tiempo donde el tema migratorio es tan fuerte, y sin embargo, hay una adhesión en sectores populares al nacionalismo. El debate sobre el Estado-Nación lo tenemos que hacer, porque el impacto del populismo, muy ligado al Estado-Nación, ha sido fatal para estas personas, que son víctimas también de la creciente xenofobia.

Otra idea a profundizar es la del feminismo, no como una identidad biologicista -encarnada en el cuerpo de la mujer y sus genitales- sino como una ideología y una experiencia política. Hay feminismos que son construidos desde los cuerpos travestis, trans, desde el deseo lésbico Hay compañeras que nos abrieron el camino muy claramente, como Lohana Berkins, feminista, travesti, comunista, como Diana Sacayan, también como Lohana feminista travesti, que fue asesinada hace dos años en un violento crimen cuyo autor fue juzgado y condenado por la figura de travesticidio –un juicio histórico en ese sentido–.

Creo que hay otros desafíos de los feminismos populares, en esta etapa, para actuar en la vida cotidiana. Nos planteamos cómo enfrentarnos a los movimientos neoliberales que nos dejan sin salud, sin alimentos, sin educación. Así nació el feminismo popular en la última etapa en Argentina: eran los espacios de mujeres de los movimientos piqueteros, que eran las responsables de las ollas populares, de las huertas comunitarias, de los comedores. Hoy vamos a regresar a esas iniciativas, y sostener el acompañamiento en situaciones de violencia -porque cuando crece la violencia económica, crece también la violencia en la familia-.

También debemos incorporar en nuestras prácticas otras dimensiones. Decíamos: “haremos olla popular, sí, y ¿qué tiramos a la olla?”. Podemos pensar, por ejemplo, en no tirar alimentos contaminados con agrotóxicos, que nuestras huertas comunitarias produzcan de otro modo. Ello nos ha llevado a que realicemos intercambios con el movimiento campesino, que nos permiten discutir la soberanía alimentaria y no solo la sobrevivencia. Pensamos también en la soberanía energética, el cuidado de los ríos y, con ello, replanteamos nuestra mirada a la naturaleza, no desde una idea de dominación, sino desde la idea y el sentir que somos parte de ella, la cuidamos y la defendemos. Hay una enorme cantidad de temas que rozan problemáticas ecológicas, que los pueblos originarios lo han hecho siempre. ¿Cómo aprendemos a escuchar la historia de lucha por la defensa de los territorios y los cuerpos, los bienes comunes y la naturaleza, en la experiencia de esos pueblos? ¿Cómo enfrentamos la violencia que va desde el feminicidio hasta la violencia cotidiana en las casas y, en particular, la violencia sexual, que es un arma de guerra contra las mujeres?

Una de las grandes novedades que sucedieron en los últimos meses en el feminismo argentino fue decir “¡No nos callamos más!”. Hubo algunas situaciones que detonaron esto, por ejemplo: una actriz denunció haber sido abusada por un actor famoso; esa denuncia, la hizo acompañada del colectivo de actrices argentinas… de las cosas nuevas ¡el colectivo de actrices argentinas se asume feminista! Aquellas actrices que vemos en televisión todos los días, las que jamás una imagina que puedan participar en este movimiento, se pronuncian como feministas y acompañan esa denuncia. Denuncia que, además, se hace en Nicaragua -donde el presidente está acusado de la violación de la hija de su mujer, adoptada por él-.

A partir de eso hubo una ola de denuncias imparable. Se destapó una de las ollas en las que se cocinaba el dolor de miles de mujeres. Pero tenemos que preguntarnos ¿dónde nace la violencia sexual? y ¿cuánto de esa violencia sexual se generó durante la infancia, en las casas, y cuánto hay de acostumbramiento y naturalización a la no denuncia y al silencio? Porque por lo general los abusadores eran los padres, los hermanos, los tíos, los abuelos. Esta nueva realidad implica para nosotras romper todos los “pactos de silencio”, incluso los que puedan afectar a funcionarios, como el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

DR: Una de las cuestiones problemáticas para el movimiento revolucionario mundial ha sido el de las relaciones entre los distintos sectores que luchan contra el capitalismo. La dificultad para distinguir entre el diferente y el contrario, o para articularse con otros movimientos que estamos en el mismo lado de la confrontación contra el Capital parece ser el tema de nunca acabar. A propósito de su respuesta anterior, ¿qué valoración hace de las relaciones del feminismo con otros sectores o movimientos, algunos de ellos muy tradicionales como el de los sindicatos?
CK: Uno de los éxitos que hemos alcanzado las feministas es haber roto varias de las barreras que aparentemente separan a los revolucionarios y revolucionarias. Te pongo un caso por ejemplo: en el movimiento feminista y en la lucha por el aborto en Argentina, participaba gente de todos los partidos, de distintos sindicatos. El feminismo es transversal a una buena parte de esos movimientos. Otro ejemplo: hay espacios feministas en todas las centrales sindicales argentinas. Dicen que nosotras, las feministas, dividimos, pero la realidad es que las centrales sindicales están divididas y, sin embargo, nosotras tenemos compañeras que están actuando juntas, de manera articulada, y pertenecen a distintas centrales, que entre sí no coordinan luchas.

Lo que sí es cierto, es que el feminismo problematiza a determinados sectores sociales, sobre todo organizados, pero no lo hace porque seamos “otra lucha”. Nosotras defendemos a los obreros y obreras organizados en sindicatos, somos parte de los sindicatos, somos parte de los movimientos territoriales en los barrios, de los movimientos por la salud y la educación. ¿Cuál es el problema? Si en el sindicato hay un dirigente patriarcal, violento, misógino, o racista … nosotras lo vamos a señalar. ¿Es eso lo que divide? ¿o divide ese dirigente cuando está violentando a las compañeras?

Por otra parte, hemos aprendido a no irnos de los espacios y movimientos organizados de lucha. En otros tiempos, si en el partido, o en el sindicato nos maltrataban, nos marchábamos. ¿Por qué? Porque pensábamos que no podíamos sobrevivir ahí en esas condiciones, donde tenía tanta fuerza la cultura patriarcal, incluso en la organización sindical y política. Ahora, el cambio es que no nos vamos; o intentamos no hacerlo y fortalecernos entre nosotras. Nos quedamos a denunciar su actitud patriarcal y ellos se sienten amenazados, expuestos.

Creo que nosotras, como movimiento feminista, debemos interactuar cada vez más con diversos sectores populares. Es verdad que hay compañeras que no lo hacen. Es una de las razones por las que nos identificamos como feministas populares. ¿Por qué “populares”? Porque si fuéramos todas lo mismo, ya no tendríamos necesidad de ponerle apellido. Nosotras hemos enfrentado a sectores del feminismo que tenían solo una agenda de género y de esos temas no trascendían; o que asumieron posiciones, aun dentro del feminismo, que en nuestra opinión resultan muy funcionales al capitalismo, al neoliberalismo y al individualismo.
Es una polémica que hacemos dentro del feminismo, porque nos diferenciamos, pero también actuamos en unidad cuando se hace necesario.

Como feministas populares estamos organizadas de maneras diferentes. Somos campesinas, negras, indígenas, villeras, trabajadoras precarizadas, estudiantes. Las compañeras del feminismo villero, al principio se enfermaban cuando venían al encuentro de mujeres, porque no se sentían escuchadas por muchas otras; sin embargo, nos logramos articular. En la lucha por el aborto vamos todas. No pensamos “ésta no, porque es burguesa; ésta no, porque es esto otro”. Decimos “¿quieres venir? ¡vamos!”. Más que dividir, hemos logrado encuentros alrededor de determinadas temáticas que son transversales.

DR: Con el medio Desinformémonos quisiéramos preguntarle, ¿por qué no se dio en el kirchnerismo este auge de las luchas feministas? ¿Qué papel ocupa la calle?
CK: Hemos presentado siete veces el proyecto de ley sobre el aborto; sin embargo, durante el gobierno de Cristina Fernández, sus diputados no lo avalaron. Eso hay que recordarlo. Ahora, ella votó a favor del proyecto en el Senado, durante el gobierno de Macri, porque está en la oposición. Incluso hizo un discurso, en el que dijo qué le gustaría responder si su hija y sus nietas le preguntaran sobre ese proyecto de ley que se discutía en el Congreso, y ella decir que lo había apoyado. Pero también podríamos decirle: “¿qué sucede si tu hija y nieta te preguntan, además, por lo que hiciste en los anteriores diez años?” en que podía haber salido la ley, porque tenían mayoría en el Congreso. Hay que pensar no sólo en términos de oficialismo o de oposición. Podemos mirar las políticas concretas.

Y tenemos que decir que con Cristina como presidenta se puso una camisa de fuerza a la movilización por el derecho al aborto.
Quiero destacar, no obstante, que hubo compañeras kirchneristas que sí han estado participando en esta batalla, pero solo una parte. Otra gran parte del movimiento de mujeres kirchnerista dijo “si la jefa no… nosotras no”. Eso generaba un gran condicionante y ellas mismas, al modificarse la posición de Cristina, se sintieron liberadas de cualquier compromiso.

Otra condicionante para el aumento del movimiento, desde 2015, cuando llegó Macri, es la emergencia del movimiento a través del “Ni Una Menos”. Fue una irrupción de cansancio, por el aumento de los feminicidios.

DR: ¿Es que nos están matando más o nos están viendo más?
CK: Hay de las dos cosas. Por un lado se ve más. Hay una cantidad de periodistas feministas que lo comunican, antes no se comunicaba tanto… en ello ha influido que haya comunicadoras feministas en todos los medios, incluyendo en la televisión. El paro internacional de mujeres comenzó con las mujeres del noticiero adheridas al mismo anunciándolo por la TV y la radio.

DR: Algunas, incluso, salieron con sus hijos en la televisión.
CK: ¡Exacto! Son hechos muy impactantes. Pero la reacción patriarcal es violenta. Por eso digo que, también, nos están matando más. Nosotras tenemos debates, en nuestro movimiento, sobre cómo visibilizar el tema. ¿Cómo se comunica el feminicidio sin poner en riesgo la vida?

En cada feminicidio que se denuncia, por lo general hay una complicidad muy evidente de los poderes del Estado o de grupos del crimen organizado que están atravesados por relaciones con las fuerzas policiales. El año pasado, hicimos un proceso llamado “Juicio a la justicia patriarcal”, en el que procesamos más de ochenta denuncias de violencia, señalando cómo el sistema de justicia actuó para legitimar esa violencia; desde el feminicidio territorial de Berta Cáceres, el de Marielle Franco, hasta feminicidios de jóvenes y adolescentes. En todos, incluso en los que parece que no tiene nada que ver, está la justicia del Estado en complicidad. Eso significa que al denunciar corres riesgo de vida, porque nadie se mete con los amos. ¿Cuántas periodistas amenazadas, asesinadas o maltratadas hay? Y nos preguntamos ¿Qué redes tenemos que crear, para que no corra riesgo nuestra vida solo por denunciar estos crímenes? Sabemos que siempre hay riesgo.

Son muchos los temas a debatir. Qué hacer frente a la violencia patriarcal cotidiana. Porque no alcanza con miles de refugios. Hay políticas públicas que son miserables, porque no podemos encerrar a todas las mujeres amenazadas. La respuesta no puede ser solo el refugio, porque eso lleva al aislamiento de las mujeres violentadas, y eso refuerza su vulnerabilidad. ¿Cuál es la red poderosa que debemos crear desde el movimiento de mujeres? Sabemos que no es estatal, porque el Estado está detrás de esto.

Otras preguntas: ¿cómo apoyamos la revolución de las mujeres kurdas? que es nuestra revolución también. ¿Qué hacer si nos están matando gobiernos que gozan de la simpatía de nuestros gobiernos amigos acá en el continente? El gobierno de Turquía está masacrando al pueblo kurdo. Nosotras decimos “esa es nuestra lucha, porque es la revolución de las mujeres”, y es una revolución que interpela el capitalismo, el patriarcado y el colonialismo… ¿Cómo hacemos para defenderla? ¿Cómo no quedarnos sólo en la réplica de políticas de Estado que nos llevan a callarnos frente a esas masacres que se siguen viviendo? ¿Qué hacemos en solidaridad con las mujeres zapatistas amenazadas en sus comunidades? ¿Cómo acompañamos a las mujeres del Movimiento Sin Tierra de Brasil, que ahora van a sufrir una ofensiva brutal desde el gobierno fascista? Habrá quien diga “no se trata solo de solidaridad con las mujeres, es con todo el movimiento, con todo el pueblo”, y por supuesto que sí, es así. Pero sabemos también que en esos momentos de violencia, hay formas específicas de violencia contra las mujeres que se acentúan. Por eso es que necesitamos crear esas redes, no solo locales y territoriales, sino en el mundo.

DR: Hemos conocido a la Claudia Korol que ejerce desde la militancia feminista. Esa militancia, intuimos, ha sido posible también gracias a su condición de educadora popular, tal y como se nos presentó al inicio. Desde esa condición, ¿qué lectura hace del estado actual de la Educación Popular en nuestra región como instrumento de la lucha revolucionaria?
CK: Creo que está en un buen momento, aunque parezca muy optimista esto que digo. En Argentina hay una multiplicación de experiencias de Educación Popular que abarcan a muchas organizaciones. Nosotras somos parte de una red de educadores y educadores populares de Latinoamérica, que es bastante potente, que no solo hace procesos de formación política, sino procesos de formación en salud, acompañamiento a luchas territoriales. Tenemos un área de trabajo para pensar en cómo enfrentar a la criminalización de los movimientos; también desde la educación popular promovemos la recuperación de la memoria histórica. Por ejemplo, dialogamos con las experiencias sobre temas que vuelven a ser fundamentales: ¿cómo resiste un preso político o una presa política en la cárcel? Estamos sistematizando esas temáticas y desde la memoria de lucha de nuestros pueblos; buscamos esos aprendizajes. De manera central, seguimos haciendo formación política.

Por otra parte, creo que se amplió mucho el movimiento de la Educación Popular y que tenemos un problema muy grande con eso. La ampliación ha sido buena y mala, porque al ampliarse tanto, al ganar bastante masividad, hay también que enfrentar algunos niveles de despolitización. La idea central de la Educación Popular, que es la construcción colectiva del conocimiento, tiene que ser más trabajada en esas experiencias y es ahí donde yo veo dificultades. En muchos casos, se nombra la experiencia como educación popular, pero termina siendo una clase “más simpática”… de educación bancaria. Tenemos retos de formación política, de formación pedagógica y metodológica.

DR: En Cuba, la Revolución acaba de cumplir 60 años de su triunfo; hecho que ha sido celebrado en este Paradigmas, y en general por muchas personas en el mundo. Claudia Korol desde su historia de vida, ¿cómo mira a la Revolución a esta altura? ¿Cuánto la sigue encantando y cuánto no?
CK: Lo primero es que miro a la Revolución cubana con mucho amor. Es algo generacional. La llamo la “hermanita Revolución”, porque yo nací en noviembre de 1958, tengo casi los años de la Revolución cubana. Eso me pone un lente especial, que la mejora mucho. Tenemos un compromiso especial con la Revolución cubana. Para mi generación, que crecimos con ella, es la convicción de que es posible hacer una revolución. Así como la amo, me duelen sus dolores. Hemos compartido muchos de sus momentos con compañeras y compañeros a lo largo de estos años y sé lo que ha significado -por ejemplo- el período especial, sé lo que ha significado la lucha de un pueblo. A mí lo que me maravilla, de verdad, es el pueblo cubano, lo quiero mucho.

Cuando murió Fidel, se me partió el alma. Todos sabíamos que tenía que partir algún día, pero ese día lloramos todos, todas. Nos preguntábamos como podía ser la Revolución sin Fidel. Volví después a Cuba, y pude ver la vitalidad de la Revolución cubana. Vi cómo Fidel se encarna en el pueblo. Eso me conmueve. Han habido otras experiencias y procesos de resistencia en América Latina y el Caribe que se le dieron nombres de revolución; pero revolución socialista que perdura, solo en Cuba; y eso a mí me dice mucho, sobre todo sabiendo lo que pueblo cubano ha pasado.

Te decía al inicio que me hice feminista para profundizar en la revolución, no para desviarme de ella, no para distraerme de ella.
El feminismo para mí fue profundizar la revolución. Por eso me emociona bastante ver que un tema difícil como fue abrir el camino al feminismo en la Revolución cubana, los temas de identidad de género y la diversidad sexual hoy se están abriendo paso en Cuba y eso es sumamente saludable. Una espera que la Revolución cubana dé todo y explique todo, pero eso es injusto. A veces nos preguntamos “¿Por qué la Revolución cubana no ha explicado tal cosa…?”, pero la parte de nuestra lucha internacionalista es aportarle también a ella, al marxismo de la Revolución cubana y que sea un marxismo abierto, no dogmático, que se pueda permitir dialogar con otras miradas como el feminismo, y creo que se está haciendo.

DR: Esto es una provocación, ¿hay un marxismo de la Revolución cubana?
CK: Yo tengo el privilegio de haber llegado siempre a la casa de Fernando Martínez Heredia, a quien considero mi hermano y amigo. Aprendí el marxismo de la Revolución cubana de Fernando. Sé que hay otras miradas. He visto espacios donde el dogmatismo es fuerte. Sé que hay un marxismo que ha tomado la matriz soviética y a la caída de la URSS se despegó de esa matriz un poco.

Tiene, sin embargo, la Revolución cubana la vitalidad de que en la práctica, en los hechos, sigue dando respuestas revolucionarias: es lo más importante. También hay amenazas de un pensamiento capitalista, un pensamiento neoliberal, que trata de ganar corazones y subjetividades en el pueblo cubano. Yo le tengo sin embargo, mucha confianza a la capacidad del pueblo revolucionario, de no dejar perder la Revolución, y de seguir revolucionándola.