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martes, 2 de julio de 2019
Marta Harnecker, luchadora incansable
Rebelión
Por Ximena de la Barra
Otros hablarán con mayor propiedad sobre su obra. Yo, que fui su amiga y colaboradora durante las dos ultimas décadas, voy a centrarme en aquella mujer que la producía y la compartía.
Proveniamos de diferentes orígenes aunque ambas chilenas. Ella de la Acción Católica, yo de la educación y demás círculos laicos. En tanto que yo en Chile me dedicaba al activismo estudiantil y estudiaba arquitectura, ella fue becada a la Ècole Normal de Paris donde estudió con Louis Althuser. Esa enriquecedora experiencia la hizo abandonar su militancia en el catolicismo en favor del marxismo. Dejó de ser sólo periodista y psicóloga para desempeñarse también como educadora popular, lo que fue su pasión y que siguió desarrollando hasta el final.
Esta transformación personal se plasma en su primer libro, publicado por Siglo XXI en 1969. El mas conocido y leído de todos los suyos , el generador de consciencias, Los Conceptos Elementales del Materialismo Histórico. En el, estudiantes, militantes revolucionarios y estudiosos en el mundo entero han encontrado en lenguaje sencillo y motivador un instrumento teórico que les permita el estudio critico del marxismo. Su intención era entregar los conceptos teóricos necesarios para el conocimiento científico de la realidad concreta, sin el cual sería imposible intentar transformarla. La evidente efectividad de esta obra motivó a Marta, ya con un mayor bagaje intelectual y experiencia internacional, publicarlo en edición revisada en en 1971 y en una nueva revisión en 1984. Entre toda su obra: libros, artículos de opinión, cuadernos de educación popular, y audiovisuales, pongo el acento en esta obra porque refleja tanto su propia transformación como su afán por ayudar a los demás en similar empresa.
Ambas vivimos activamente los días políticamente mas extraordinarios en Chile colaborando con el Gobierno de Salvador Allende, aunque seguíamos moviéndonos por círculos diferentes. Vino el horror y para ella el exilio a Cuba donde se integró totalmente y donde formó su familia. Para mi la lucha clandestina y una posterior ilegalidad inicial en España. Nos conocimos en Caracas durante una clase que daba su segundo esposo, el eminente economista canadiense Michael Lebowitz, en el Auditorio de la Facultad de Economía. Ella había sido requerida por el gobierno de Hugo Chávez para actuar de asesora en temas puntuales que el Presidente fuera señalando, y para actuar como su consciencia crítica. Chávez escuchaba a todo el mundo. Eso es cierto. Pero tenía especial interés y respeto por las opiniones de Marta.
Fiel a su pensamiento, ella recorría las comunidades conversando con sus habitantes antes de proporcionar sugerencia alguna. Para ella, la pedagogía popular no sólo significa ba transmitir su conocimiento. Mas importante aún, significa ba también ser una “aprendedora”. Ella e nseña ba lo que iba aprendiendo. Se sumerg ía en la realidad popular, especialmente en las luchas de los pueblos por cambiar una realidad generalmente adversa. La documenta ba , la sistematiza ba y la dev olvía a sus orígenes para que pudiera ser útil. En ese afán estaba cuando me invitó a integrarme a su equipo para viajar al interior del Estado de Lara y estudiar los procesos de profundización de la democracia a través de los Consejos Comunales .
Marta iba grabadora en mano conversando con la gente. Para nuestra sorpresa, llegó corriendo una maestra de escuela con un ejemplar de L os C onceptos Elementales … solicitando un autograf o . Lo mismo se repitió con una funcionaria municipal. “Ahora, yo también soy gente” le dijo una campesina. Era su forma de expresar la diferencia. La mujer pertenecía a un Consejo Comunal, participaba en desarrollar un diagnóstico de su territorio, en elaborar un plan de proyectos prioritarios, en administrar el presupuesto público descentralizado correspondiente, y en gestionar su ejecución. Pero, además, a ella, como vocero de su comunidad, se le abrían las puertas del ayuntamiento donde era recibida, reconocida, donde negociaba la solución a los pequeños problemas y donde se le presta asistencia técnica para los proyectos más complejos. Ella era parte del nuevo Estado V enezolano. Ya no sólo era “gente” , también era “autoridad pública” (usando el viejo lenguaje autoritario).
Marta s iempre est a ba en el lugar donde ha bía que estar. Donde se están produciendo cambios. Donde surge la esperanza. Por eso no vio razón de volver a Chile. No solo ha estado en Venezuela. Estuvo en su día en Nicaragua, en El Salvador, en Uruguay, en Porto Alegre, Brasil, en Bolivia, en Ecuador, etc. y mas recientemente en Grecia, en el Estado de Kerala en India, y mas. En este permanente andar y conversar, Marta ha demostrado una gran sabiduría. No sólo por su capacidad de entender y explicar los procesos sociales y su articulación con el Estado. Ni tampoco sólo porque ha sido capaz de entregar oportunamente los señalamientos necesarios que contribuyan a orientar los caminos. También ha sido sabia al saber distinguir “lo negro del blanco” como diría Violeta Parra. S upo distinguir entre lo importante y lo superfluo. Entre lo que construye futuro colectivo y lo que lo estanca.
Por todo esto es que puedo decir que Marta era fundamentalmente generosa y no sólo porque el afán de lucro jamás ha motivado su trabajo. Lo ha sido precisamente porque compartía lo aprendido con aquellos que mas lo necesitaban. Con l os que luchan. También fue generosa porque estimuló y apoyó las iniciativas de otros, abriéndoles espacios para enriquecer sus caminos. Como colaboradora puedo decir que también fue
generosa e integradora al escuchar. Para ella la opinión de los demás era siempre importante. Son innumerables las personas que nos hemos beneficiado de sus esfuerzos, de su generosidad y de sus múltiples sabidurías.
Hace 10 años atrás, celebrábamos 40 años de su trayectoria y 100 obras publicadas. Pero hubo mas. En 2013 el Viejo Topo le publicaba Un Mundo a Construir y mas adelante, Planificando desde Abajo . Se nos ha ido est a titán ida incansable, plen a de energía física, intelectual y creativa. La realidad actual nos hace pensar que no la merecíamos. En cualquier caso, nos ha dejado con una tarea clara.
Madrid, Junio de 2019
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América Latina,
Marta Harnecker
Falleció Marta Harnecker, importante figura de la izquierda latinoamericana
Marta nació en Chile en 1937 y es reconocida como una de las principales figuras de la izquierda latinoamericana (1). Vivió en primera persona el gobierno socialista de Salvador Allende y logró sobrevivir a la violencia del golpe militar de Augusto Pinochet.
Son muchos los que se formaron políticamente con sus obras. Su libro “Conceptos Elementales del Materialismo Histórico”, escrito en 1969 y que ya superó las 70 ediciones, ha formado parte de la formación de los militantes de los partidos de izquierda.
De raíces austríaca, Harnecker estudió Psicología en la Universidad Católica de Chile en 1962. Hizo estudios de posgrado en París con Paul Ricoeur y Louis Althusser. A su regreso a Chile en 1968, fue profesora de Materialismo Histórico y Economía Política en Sociología de la Universidad de Chile y fue directora del semanario político Chile Hoy.
Después del golpe de 1973, se exilió en Cuba, donde se casó con el Comandante Manuel Piñeiro con quien tuvo una hija.
Allí vivió el desgarrador “período especial” de ese país, y calificó como “admirable» la forma como Cuba afrontó la caída del socialismo en Europa del Este y la URSS.
Luego de quedar viuda en 1998, Harnecker continuó con su carrera investigativa y se nutrió de los testimonios y experiencias de dirigentes políticos latinoamericanos que forman parte de los artículos y textos que son hoy material de estudios en múltiples universidades del mundo.
Entre esas experiencias se encuentra la de Venezuela, ya que fue asesora del expresidente Hugo Chávez y del Ministerio del Poder Popular, donde formó parte del equipo de dirección del Centro Internacional Miranda [CIM] en Caracas.
Durante su estancia en el país suramericano pudo analizar el florecimiento de las luchas populares en América Latina.
Una auténtica marxista
Marta Harnecker demostró que el socialismo no es un «proyecto» pensable sin la lucha y que no se puede hacer «desde arriba», ya que debe ser el producto de las luchas del movimiento de los pueblos y clases dominadas.
«En este sentido, ella es una auténtica marxista, continuando la labor iniciada por Marx, sin temor de enriquecerla —con la toma en cuenta permanente de lo que es nuevo en la realidad del mundo, del capitalismo, del imperialismo, de las luchas—, renovando así las conceptualizaciones, las propuestas teóricas y las relativas a las estrategias de acción», señaló el periodista Samir Amin en una rtículo publicado por La Haine.
«Ella ayudó a dar al marxismo vivo una dimensión latinoamericana, como otros le han dado una dimensión asiática o africana. Marta Harnecker ayudó a dar al marxismo la dimensión universal que debe ser la suya; ayudó a que sea oído por la gran mayoría de los pueblos del mundo, que son los de los tres continentes. Ella logró hacer escapar al marxismo de una reclusión euro céntrica mortal. La experiencia de los avances en las luchas de los pueblos de América Latina, han allanado el camino en las últimas décadas, a través del pensamiento teórico de Marta Harnecker, el cual ha sido decisivo en este sentido», subrayó.
Obras más reconocidas
Como autora Harnecker publicó más de 80 libros entre los que destacan: El capital: conceptos fundamentales (1971), Cuba: ¿dictadura o democracia? (1975), Pueblos en armas (1983), La revolución social (Lenin y América Latina) (1985), ¿Qué es la sociedad? (1986); Indígenas, cristianos y estudiantes en la revolución (1987); América Latina: Izquierda y crisis actual (1990); Haciendo camino al andar (1995); Haciendo posible lo imposible: La izquierda en el umbral del siglo XXI (1999); Reconstruyendo la izquierda (2006) y Un mundo a construir (nuevos caminos) (2013), por el que obtuvo el Premio Libertador al Pensamiento Crítico .
Harnecker, quien sufría de cáncer, pasó sus últimos años entre Cuba donde reside su hija y Canadá, junto a su esposo, el destacado intelectual, Michael Lebowitz.
(1) Rebelión ha publicado a lo largo de estos años las obras y libros de Marta. Ver: www.rebelion.org/noticia.php?id=87882&titular=rebeli%F3n-ampl%EDa-la-recopilaci%F3n-de-las-obras-completas-de-marta-harnecker-con-la-inclusi%F3n-de
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