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lunes, 19 de noviembre de 2018

Polémica en Uruguay por ingreso de tropas y aviones de EEUU para proteger a Trump


Rebelión

Por Luvis Pareja

El gobierno uruguayo solicitó autorización al Parlamento para que Uruguay reciba a 400 militares estadounidenses y cuatro aeronaves para realizar tareas de seguridad y custodiar al presidente Donald Trump, uno de los mandatarios que participará de la Cumbre del Grupo de los 20 en Buenos Aires, el 30 de octubre y 1 de diciembre próximos.
Las tropas y aeronaves permanecerían en territorio uruguayo desde el 26 de noviembre al 3 de diciembre. Lo que no se explica por qué ese contingente estadounidense no se estaciona en cualquier provincia argentina, cercana a Buenos Aires, sin vulnerar la soberanía uruguaya. El pedido fue realizado por la Oficina de Cooperación de Defensa de la Embajada de EEUU.

Aunque el proyecto de ley que enviara el ministro de Defensa Jorge Menéndez aún no comenzó a ser debatido, cuenta con la repulsa de las organizaciones de izquiera y movimientos populares, entre ellas la poderosa central sindical unitaria PIT-CNT. El secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala, dijo que está “absolutamente en contra de esta iniciativa” y señaló que “en Argentina habrá movilizaciones importantes, si quieren que monitoreen desde otro lugar”.

La solicitud del gobierno amplía el alcance para “el ingreso al país de tropas de otros países participantes, que así lo requieran expresamente al Poder Ejecutivo, debiendo hacerlo dentro de los mismos plazos autorizados para los Estados Unidos de América”.

Uruguay es el país más cercano al lugar donde será la cumbre y por ello sus organismos de seguridad estarán en alerta. Además de Trump, asistirán a la cumbre Vladimir Putin (Rusia), Angela Merkel (Alemania), Emmanuel Macron (Francia), Xi Jinping (China), Narendra Modi (India), Recep Tayyip Erdogan (Turquía), Shinzo Abe (Japón), Justin Trudeau (Canadá), Theresa May (Gran Bretaña), Pedro Sánchez (España), y Salmán bin Abdulaziz (Arabia Saudita).

El diputado de Unión Popular, Eduardo Rubio cuestionó la razón por la cual Uruguay se transforme en la plataforma operativa de los contingentes militares “que van a venir a cuidar a esas personas que estarán en Argentina”.

“Se viene una invasión yanqui, tres o cuatro aviones, tres aviones de carga con combustible y maquinarias, dos aviones espías con radares, no sé cuántos efectivos militares en Uruguay. Pero el encuentro es en Argentina… ¿por qué nos agarran de pinta a nosotros? ¿Otra vez ocupación militar? Será porque ya está armado acá”, sostuvo el legislador de izquierda.

Javier García, nacionalista (blanco, conservador), presidente de Defensa del Senado, se opuso al pedido de Menéndez de firmar “un cheque en blanco, un permiso general a Poder Ejecutivo que sentar´pia un precedente muy serio: delegar una facultad que la Constitución establece a texto expreso a la Asamblea General”.

El segundo artículo del pedido del Ejecutivo planteaba que la Asamblea General tambi´pen conceda ujn permiso genérico para toda fuerza militar que solicite en el futuro realizar tareas logísticas de protección a sus presidentes desde suelo uruguayo. “Espero que el ministro expecifique, porque un gobierno de izquierda que pretenda que ingrese cualquier tropa extranjera sería algo por demás insólito”, dijo García.

  • Luvis Pareja. Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la


lunes, 30 de julio de 2018

"Panamá Papers II" salpica a presidentes de Uruguay y Argentina


Rebelión

Por Luvis Pareja

Una segunda tanda de documentos sobre los Panama Papers y Mossack Fonseca, el estudio panameño epicentro de las maniobras mundiales de evasión fiscal revelados por un consorcio internacional de periodistas, dejó al descubierto al empresario uruguayo Miguel Brechner, representante del presidente Tabaré Vázquez en el directorio del Plan Ceibal, y a Gianfranco y Mariano Macri, hermanos del mandatario argentino
Cientos de argentinos con inversiones off shore, que fueron expuestos por la difusión de los Panamá Papers, tenían un intermediario uruguayo para sus contactos con Mossack Fonseca, y ésto quedó al descubierto luego que los involucrados buscaran acogerse al “blanqueo” de capitales impulsado por el gobierno de Mauricio Macri para declarar propiedades, cuentas bancarias y otros bienes.

Hubo casos de empresarios que blanquearon entre 10 y 15 millones de dólares, pero la gran mayoría se concentró en el rango de entre los 500 mil y el millón de dólares. No llamó la atención que entre los clientes hubiera empresarios del sector agropecuario, farmacéutico y ganadero, algunos apellidos ilustres, pero también algunos ciudadanos desconocidos para la opinión pública.

Pero todos ellos tienen algo en común: aprovecharon la oportunidad para salir de la ilegalidad después de haber quedado expuestos por la filtración offshore. Sus identidades no se revelan debido a que la ley de blanqueo impone el secreto fiscal, o como lo califica la prensa, la impunidad por la evasión y figa de capitales.

Sólo se difundió la identidad de uno de los clientes argentinos. El miércoles 20 de junio, esta segunda entrega de los Panamá Papers incluyó una historia sobre una offshore secreta de Gianfranco y Mariano Macri, hermanos del presidente argentino. Gianfranco blanqueó unos cuatro millones de dólares, revelaron sus propios voceros para aclarar que la offshore BF Corporation había regularizado su situación.

La evasión, cerca del presidente uruguayo

El director del Banco República (BROU), Eduardo Elinger, solicitó información sobre el vínculo del emprersario Miguel Brechner con la institución, luego de que el semanario Búsqueda revelara que ese ingeniero representa al banco ante el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (Latu ), pese a que está embargado por una deuda con una subsidiaria de la entidad financiera .

La Justicia civil trabó un embargo sobre Brechner y su empresa Coasin S.A. en 2006 a pedido del Fondo de Recuperación de Patrimonio Bancario del Banco Central. En 2012 el Fondo pasó a manos una filial del BROU. En esa época, Brechner ya ocupaba el cargo de presidente del Plan Ceibal, en representación del Poder Ejecutivo, y representaba desde hacía dos años al BROU en el Directorio del Latu.

El Plan Ceibal se creó en 2007 como un plan de inclusión e igualdad de oportunidades con el objetivo de apoyar con tecnología las políticas educativas uruguayas. Desde su implementación, cada niño que ingresa al sistema educativo público en todo el país accede a una computadora para su uso personal con conexión a Internet gratuita desde el centro educativo. Pero sus resultados concretos están aún en fase de análisis y son motivo de debate en Uruguay, 5  particularmente tras el estudio independiente realizado por la Universidad de la República que señaló que el plan ha tenido impacto nulo en matemáticas y lectura y que su interés final era la venta de computadoras al Estado.
La relación de Brechner con el BROU no es el único flanco que tiene abierto el presidente del Plan Ceibal. El Senado resolvió el miércoles 4 de julio pedir que se convoque a la comisión legislativa que analizó en 2016 los Panama Papers para que estudie ese caso y el de Javier Vázquez, hijo del presidente Tabaré Vázquez.

Brechner está vinculado a la offshore de Islas Vírgenes Británicas (BVI) HighTech Pacific Corp. desde antes de la llegada del Frente Amplio al poder. Según surge de los Panama Papers, su esposa e hijos eran directores y accionistas de la sociedad al menos hasta mediados del 2017, mientras que Brechner tenía un poder para representarla.

El hijo del presidente, en tanto, es cuestionado por la oposición debido a su papel en los negocios que consiguieron empresarios uruguayos en Caracas durante el primer gobierno de su padre (2005-2010). Javier Vázquez le compró dos offshore a Mossack & Fonseca a mediados del 2008 y les abrió cuentas bancarias.

Los blanqueadores

Los datos revelados en esta nueva investigación, ponen en el tapete a estudios contables con sede en Montevideo, que salieron a la luz porque comenzaron a realizar, en nombre de sus clientes, los trámites de regularización ante las autoridades fiscales argentinas.

Un relevamiento efectuado por Perfil, La Nación e Infobae, los medios argentinos que integran el consorcio de la investigación, demostró que un total de 125 argentinos intentó legalizar propiedades off shore por 125 millones de dólares. Entre lo “blanqueado” se incluyeron casas en Punta del Este, departamentos en Miami y/o cuentas bancarias en Suiza y paraísos fiscales.

Para ocultar esos bienes habían formado unas 100 sociedades en distintos países del mundo. Entre ellos el propio Uruguay, Panamá, Bahamas, Seychelles y Belice, señala la investigación. Esas sociedades eran, además, titulares de los inmuebles y de las cuentas bancarias. Otro tipo de activos invertían en acciones de otras compañías, también off shore, ubicadas en Montevideo.

Muchas de las sociedades que los argentinos quisieron blanquear tenían una o más propiedades en el exclusivo balneario uruguayo de Punta del Este: los números parciales arrojan más de 20 inmuebles.

La mitad de los clientes declaraba cuentas bancarias que, por lo general, había sido abierta a nombre de una empresa offshore en bancos de Suiza o Uruguay. También habían abierto una cuenta en Panamá, otra en los Estados Unidos y una más en Emiratos Árabes, entre otros destinos que no fueron identificados en la documentación elaborada por los abogados de la panameña Mossack Fonseca.

  • Luvis Pareja. Periodista uruguayo, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)


viernes, 24 de noviembre de 2017

A la memoria del cantor Daniel Viglietti, una entrevista hecha en vida



Por Andrés Figueroa Cornejo / resumen.cl

La siguiente entrevista la realicé a fines de noviembre de 2009 en Santiago de Chile. Es mi homenaje modesto a un gigante eterno de la cultura de los pueblos.

La fotografía la sacamos entre Daniel y yo. Él propuso colocarse reflejándose en el espejo y yo simplemente apreté el obturador de la cámara. Dejo mi corazón en esta memoria.

“Cuando el pobrísimo tome las cúpulas
y los famélicos tomen las Áfricas
y los indígenas tierra amazónica
y los mecánicos tomen las fábricas
y los utópicos salgan del prólogo
y los daltónicos pinten lo nítido
y los chuequísimos bailen de júbilo
ya lo terrícola será libérrimo
cual ritmo cíclico de un canto esdrújulo.”
Daniel Viglieti
El viernes 27 de noviembre, a las 20:30 hrs., en el Teatro Oriente de Santiago de Chile, el legendario artista popular Daniel Viglietti ofrecerá un concierto a un precio ridículo para ese escenario y la talla del cantautor.

El creador de “A desalambrar”, “Soledad Barret”, “Daltónico” y un sensible cancionero que ha recorrido y recorre las luchas de los pueblos latinoamericanos ya se ha presentado en universidades, haciendo vibrar como siempre, esta vez, a las generaciones nuevas de chilenos que, pese a la mala distribución de su obra, maravilla y estremece.

Cálido, pleno de convicciones, con proyectos infinitos, memoria intacta y esa voz honda que enreda de ternura al que tiene cerca, Daniel Viglietti se sienta en una mesa sencilla colmada de discos, mientras le cuento que me he pasado la vida cantando El Chueco Maciel (a mi modo gritón y malogrado) y que, absurdamente, parece que lo conozco de siempre.

¿Cómo se forjó tu vínculo con Chile?

“Mi relación con Chile es de un gran cariño y de un sentimiento solidario de ida y de vuelta. Cuando yo conocí Chile en 1965 me enteré que los hijos de la cantora formidable Violeta Parra –que  ya conocía por su trabajo-, Isabel y Ángel, habían presentado “Canción para mi América” (“Dale tu mano al indio / dale que te hará bien”) en un programa televisivo por lo cual tuvieron algunas dificultades.  Entonces, cuando yo vine por primera vez al país,  a la ciudad de Valparaíso, integrando un coro como suplente de un bajo al festival de coro de Viña del Mar, lo primero que hice, luego del  evento, fue partir a Santiago, a calle Carmen 340, donde funcionaba la Peña de Los Parra. Ahí estaba Violeta tomándose una sopa.”

¿Así te “emparraste”?¡

“Así comenzó la amistad con Isabel y Ángel. En ese primer viaje  me quedé en casa de Patricio Manns (“Arriba en la Cordillera”, “El cautivo de Til Til”). Él estaba de gira por el norte del país, filmando y me dejó su apartamento de la calle Berlín. Sucesivamente derivé a la casa de los Parra, en calle Los Leones 1278.”

Carmen 340 fue la “fábrica” de la Nueva Canción Chilena…

“En esa peña conocí a Víctor Jara; hice amistad con Rolando Alarcón (“Los Pueblos Americanos”) que aún vivía; con Payo Grondona, que quedó como uno de mis mejores amigos aquí. También con el “Gitano” Rodríguez (“Ha llegado aquel famoso tiempo de vivir”) que se nos fue hace un tiempo. Todo esto hizo una relación entrañable con Chile. Entonces  canté en la feria de Los Cerrillos (Santiago), donde también cantó Violeta junto a esa tan prolífica familia de Los Parra. En otro viaje me trajo a tu país René Largo Farías (muerto en extrañas circunstancias hace algunos años), al Festival Chile Ríe y Canta en el Teatro Caupolicán. René era un hombre tremendamente solidario que después encontré en el exilio.”

Tú eres hijo de músicos y parece que estuvieras desde siempre…

“Canto hace 51 años, así es que en mis visitas a Chile vi el nacimiento de grupos como Inti-Illimani (“Sambalandó”, “Venceremos”) y Quilapayún (“El Pueblo Unido”).”

El Exilio

Todo eso fue en los 60 y principio de los 70…luego fue el horror de la dictadura…

“Así también me ata a Chile todo lo que ocurrió durante la Unidad Popular, Salvador Allende, Miguel Enríquez. En ese tiempo, por cierto, no salieron discos míos, lo cual pierde toda importancia después de todo lo que pasó.”

¿Cómo te enteraste del golpe?

“Yo estaba en París, escuchando un concierto del cubano Carlos Puebla (“Hasta Siempre, Comandante”), y cuando empezábamos a abrir unas botella de ron, llegó uno de ellos con el rostro demudado, diciendo “golpe en Chile”. Inmediatamente dejamos las botellas a un lado y nos fuimos cada uno a nuestras casas. Entonces comenzó otra vida para mí. Porque, aun siendo uruguayo, me transformé de pronto en chileno, y más adelante, con el golpe de Estado de Videla, me transformaría en argentino.”

Tú fuiste exiliado también…

“En el exilio me encontré con Joan Jara (viuda de Víctor Jara), en Berlín, en la entonces RDA, donde ella me narró lo concerniente a la muerte de Víctor. Yo siempre he trabajado en radio y televisión, así es que tengo una gran cantidad de entrevistas en mis archivos de varios de esos encuentros.”

¿Cuándo viajaste a Chile otra vez?

“Tuve la oportunidad de entrar a Chile durante la dictadura de Pinochet, a fines de los 80, en una gran iniciativa que se llamó Chile Crea. Allí me reencontré con Isabel Parra, con Payo, y abracé a la extraordinaria folclorista, Margot Loyola.”

“No me arrepiento de ninguna de mis canciones”

En 1990 terminó el régimen militar…

“En el período después de la dictadura, he venido muchas veces. Y así voy descubriendo gente nueva de Chile que canta, como Pancho Villa (“Yo soy de una generación”), y ayer en un concierto me acompañó el grupo musical Manka Saya y Vanessa Luna. De manera que sigue fluyendo esta memoriosa relación con Chile.”

Muchas de tus canciones son eminentemente libertarias. Hay algunos artistas que ya han desalojado de su repertorio sus “encendidas” obras de juventud…

“Yo no me arrepiento de ninguna canción; las contextualizo en sus etapas y las sigo cantando. Mis dos últimos discos son “Devenir” y “Trabajo de Hormiga”, y ya estoy preparando un disco nuevo.”

Lúdico el Chuequismo

Juegas mucho con las palabras acentuadas en la antepenúltima sílaba; las famosísimas esdrújulas, como lo hizo Violeta en “Mazúrquica Modérnica”…

“El esdrujulismo es un género que nos desborda a Violeta y a muchos, y que viene de muy lejos. El mismo Chico Buarque lo emplea en “Construcción”. Violeta Parra apocopó los esdrújulos, volviéndolos diferentes, hizo neologismos. Yo sólo agregué una perla al collar con la canción “Esdrújulo”. Al usar ese tipo de palabras me vi obligado a pensar mucho. A veces una situación de límites obliga a realizar esfuerzos de imaginación importantes. Y esto no quiere decir que las censuras resulten beneficiosas, pero las censuras que ocurrieron aquí y allá, cuando todos tuvieron que arreglárselas para disparar metáforas y eludir los cercos, produjeron buenos ejercicios.”

¿Y de dónde salió “Esdrújulo”?

“Esa surgió en un paseo al campo, jugando con los gurises (niños) de amigos con palabras esdrújulas. Allí partió el trabajo de ingeniería.”

Ya te dije que mi caballito de batalla en la universidad y las fiestas ha sido tu “Chueco Maciel”. ¿Cuál es su historia?

“El Chueco Maciel nació en los cantegriles de Montevideo en 1970. Cantegril era una zona de  mucho lujo en Punta del Este, entonces el pueblo con ese humor crítico que caracteriza a los nuestros, le aplicó a los lugares más pobres el término cantegril. Y allí creció un muchacho que venía del interior del Uruguay, en el proceso de migración campo-ciudad, que se llamaba Nelson Maciel y le decían “chueco”, porque allá nombran así a los que caminan con los pies un poco hacia adentro. Entonces este muchacho comenzó a hacer algunos asaltos para acercar comida a los miembros del cantegril. Asaltó camiones de comestibles y bancos para conseguir dinero para ayudar a los pobladores del cantegril. De este modo, se convirtió en un símbolo creciente. Se le defendió mucho en el cantegril, hasta que un día fue capturado y asesinado dentro de una camioneta. Esto despertó una enorme cantidad de sentimientos. Así yo hice la canción. Tuve la oportunidad de cantarla incluso delante de la madre del propio Chueco Maciel.”

En la década de los 80, secretamente y en cintas mal copiadas, los jóvenes chilenos antidictatoriales oíamos tu canción “Por todo Chile” que siempre pensamos que era un tema dedicado al Frente Patriótico Manuel Rodríguez…

“Nació en enero de 1973 (varios meses antes del golpe militar), y la escribí tal cual es. Después la grabaron Los Parra. Tomo a Manuel Rodríguez como símbolo. Era un momento muy particular en Chile, estaba la huelga de los camioneros contra el gobierno de Allende, se gestaba un avance de la derecha, y mi canción plantea la decisión de muchos sectores de prepararse para la lucha. Y sigo cantando esa canción, respetando su origen.”

También empleas casi como un paradigma la palabra “chueco”…

“Ensancho la palabra “chueco”, como algo imperfecto, frágil, humano, pero que no nos exime de seguir luchando, siempre creando, siempre liberando.”

lunes, 13 de noviembre de 2017

“Creo que no hay conciencia sin emoción”



Por Cristian Vitale

En homenaje al legendario Daniel Viglietti -fallecido el pasado 30 de octubre- reproducimos esta entrevista del 5 de febrero pasado. Viglietti habló de su cancionero y de América Latina -justo antes de volver a cantar en Buenos Aires. El inmenso trovador uruguayo dijo que su concierto “será como un paseo por diferentes estilos de música, seres que está prohibido olvidar, historias de amor y resistencia, y también algo de humor”.

 “Creo que no hay conciencia sin emoción”, afirma el legendario Daniel Viglietti.

Es Daniel Viglietti, y si es Daniel Viglietti, el que compuso hitos de la música americana como “Canción para mi América”, “Declaración de amor a Nicaragua” o “La Patria Vieja”, es imposible no preguntarle qué piensa del nuevo rumbo que ha tomado el continente. “Yo tengo solamente una voz, y es complicado contestar una pregunta tan polifónica como ésa. ¿Canto los agudos de Cuba o los graves de Haití? ¿Nombro la prisión de Milagro Sala en Jujuy o el crimen impune de Ayotzinapa, en México?”, esboza él, sutil y agudo, en la previa de su concierto del sábado 11 de febrero a las 21, en Caras y Caretas (Sarmiento 2037), donde prevé mezclar temas de vieja y nueva cosecha. “Será como un paseo por diferentes estilos de músicas, seres que está prohibido olvidar, historias de amor y resistencia, algo de humor, desde canciones en su mayoría de mi autoría, que voy a elegir desde mis comienzos en 1957 hasta este 2017, en que conmemoramos los cien años del nacimiento de ‘la única violeta que nació de una parra’, como a mí me gusta nombrarla”, recalca el hombre, evocando el cincuentenario de la desaparición física de la genial e impetuosa chilena (ver nota aparte).

“Entre canción y canción les daré la palabra a algunos recuerdos y algunas imaginaciones. Me sentiré feliz si cantan conmigo en algunas, y si alguien sale del concierto discutiendo con sus adentros, o con una burbuja del alma que haya sentido emoción. Creo que no hay conciencia sin emoción”, prevé el trovador uruguayo, mientras piensa en cómo retomar la pregunta inicial. “De economía conozco poco. Apenas sé sumar, y dividir es paradójico. Bueno, una canción mía termina diciendo que ‘uno más uno son tres’ ¿no? Es de las canciones que a veces me gusta llamar ‘del interior’, no porque sean del campo –que no lo son– sino porque bucean dentro de uno mismo como ‘La mano impar’, ‘De cabeza’ o ‘Canción bicéfala’. Alguna de ese estilo cantaré en este recital en que me han dicho que se entra sin careta, aunque sea carnaval, y lo haré dando la cara, en el sentido de que el cuerpo de lo colectivo alterne en el programa con el sujeto de adentro de uno”.

–¿Algo más sobre esta América de hoy?

–Sí, claro. Es cierto que es un torbellino lo que está pasando con este cambio de rumbo en el continente. En algunos países, hace un tiempo ya, se pudo electoralmente derrotar a la derecha y se trabajó para cambiar, y se lograron algunas reformas sociales. Se dieron pasos. Y en Uruguay se sigue en esa tarea. Pero la caminata exige cambios más profundos, y el desánimo puede instalarse en alguna gente. Por ejemplo, en la Argentina en materia de Derechos Humanos se lograron cosas que en Uruguay han sido muy difíciles o algunas imposibles hasta ahora en la lucha contra la impunidad de los represores. En Argentina y Venezuela hay también ejemplos de lo que se venía avanzando en materia de proyectos sociales. Luego han surgido agresiones y desmantelamientos diversos, en unos y otros mapas, y no olvidemos a Brasil. Y en medio de esos juegos de contradicciones hay que seguir apostando a la unión de nuestros pueblos y, por ejemplo, continuar defendiendo la permanencia de Venezuela en el Mercosur. Hay que cuidar todo lo que nos permita construir eso que podría llamarse “los pueblos unidos de Latinoamérica”

–¿Al lado de la era de las tremendas dictaduras del pasado usted piensa que esto es tan así de complicado, o no?

–No tanto. Es algo muy diferente, claro, pero a la vez muy complejo. Pensando en esa búsqueda de unión continental, le cuento que en 1982 en Managua, en la Nicaragua sandinista inicial, se me ocurrió el término “nuestroamericano” en la letra de mi canción “Declaración de amor a Nicaragua”. Eso me nació de un sentimiento de siempre que nos viene de Bolívar, de Martí, del Che, del propio Artigas, la idea de la unidad latinoamericana. Pero con el tiempo me doy cuenta que esto no borra las identidades, en sus aspectos positivos y negativos, de cada una de nuestras patrias. Somos todos uno, somos Latinoamérica y el Caribe, de acuerdo y ojalá bien juntos, pero cada una de nuestras historias es un mundo y tiene sus coordenadas propias. Pienso que hay que lograr aunar toda esa diversidad y los logros obtenidos. Por ejemplo ahora, las decisiones proteccionistas de Trump a la vez que nos irán golpeando pueden unirnos. Pero no se trata de caer en la teoría de que lo peor es lo mejor. Por su lado, los medios de comunicación, la televisión y la radio, nos abarcan y nos manipulan en una hipnosis que rompe conciencias, que adormece el sentido crítico. Y ahí lo peor es lo peor. No es fácil ni es habitual ejercitar la contralectura de lo que vemos, de lo que leemos, de lo que escuchamos en esa suerte de nueva iglesia inquisidora que son los medios.

–¿Qué hacer entonces, según usted y su experiencia artística y “mediática”, dados sus trabajos en radio y televisión?

–Trabajar más sobre eso. Leer de nuevo a Armand y a Michèle Mattelart, que han analizado mucho esos problemas de la comunicación. Armand, el sociólogo belga, junto con el escritor chileno Ariel Dorfman, publicaron aquel libro Para leer al Pato Donald y hoy podrían ayudarnos a leer los designios del Donald Trump. Las imágenes intentan dominar el imaginario colectivo, y muchas veces lo consiguen. Y lo cultural es infiltrado por la seducción de los mensajes del poder. Y si un día crece la rebelión popular, ahí está siempre latente la amenaza de la represión, de encarcelar, torturar, y si la situación se agrava, aplicar la receta de los misiles y las bombas, ahora muchas veces en ataques anónimos desde los siniestros drones no tripulados. Ejemplos de esos procesos represivos en escalada, abundan. En nuestro sur esto fue muy claro en los años de plomo, aunque sin la guerra generalizada. Y hoy continúa este otro conflicto, la guerra invisible, la de los medios. Y esto si que no es para nada un “juego de niños”. Sin olvidar las guerras de destrucción que continúan y las desesperadas migraciones de tantas poblaciones, como en campos de concentración móviles.

–¿Todo esto se ve igual desde Argentina y desde Uruguay, o existen diferencias “a trasluz”, digamos?

–Tenemos como un par de lentes común, pero cada ojo ve con matices distintos. El sueño artiguista de las provincias unidas quedó trunco y en el hoy por hoy somos dos países con gobiernos diferentes, historias democráticas distintas, militarismos con rasgos propios, dentro de una visión que en tiempos dictatoriales fue fascista en ambos países y en otros como Chile, por poner un ejemplo. Y ha habido similitudes en el modo en que reprimieron nuestros intentos revolucionarios, en eso la unidad de la represión ha sido sistemática, Plan Cóndor mediante. Al cóndor, que comparativamente con lo que practicaron nuestras dictaduras parece un ave doméstica, le tocó ser emblema de los que defienden el huevo de la serpiente desde las sombras de la impunidad. Se vuelve de actualidad regional ese título de aquella película del sueco Ingmar Bergman, ¿no? Pero en el tema de los Derechos Humanos también tenemos que abordar el problema de la desigualdad social, del hambre, de la injusticia, de la falta de libertad. Se debe hablar de la educación, esa madre de las ideas. Un amigo argentino me decía hace poco que como mínimo son cinco las prioridades para un mundo mejor. Ésas: la alimentación, la vivienda, la salud, la educación y el trabajo. Parece un lugar común, pero es un buen resumen de la sed de estos tiempos. Como los cinco dedos de la mano izquierda. En ese caso, de puño abierto.

–¿Cómo traslada todo este análisis al mundo de la canción, que es el suyo, más allá de sus inquietudes políticas, sociales o comunicacionales?

–En realidad, uno siempre se está componiendo, porque se está pensando, soñando, sufriendo, respirando la porción de realidad que al trovador le toca vivir, siempre se está como afinando ideas. Y de repente nace la canción, aunque la gestación pueda durar años. A veces muy poco tiempo. Pero tampoco creer que uno es una máquina de cantos políticos. Por eso, así como me nacen canciones de opinión, me nacen otras sobre el paisaje, sobre el amor, sobre seres entrañables. Pero siempre vienen de una sensibilidad determinada, desde un modo de concebir la vida. Una vida igualitaria, lo más parejita posible, sin soberbia, sin codicia, defendiendo la alegría, como nos pedía nuestro entrañable Mario (Benedetti). La ternura, el compañerismo, como tantos queremos. Defendiendo las arenas rochenses de Valizas al cantar “El vals de la duna”, defendiendo el amor al cantar “Anaclara”, defendiendo la educación al recordar a la maestra uruguaya desaparecida Elena Quinteros, cuestionando la impunidad al cantar mi música para el poema de Circe Maia “Otra voz canta”, defendiendo nuestra cultura cuando abordamos a Violeta o a Atahualpa o a Benedetti o a Galeano, defendiendo la libertad de pensamiento cuando evocamos al sacerdote colombiano Camilo Torres que, en su momento, cambió la sotana por un fusil, o al capitán Carlos Lamarca que cambió la puntería del suyo, defendiendo la memoria de Salvador Allende, de Miguel Enríquez, de Víctor Jara, como en mi país la de Raúl “Bebe” Sendic, o en el mundo la del nuestroamericano que fue el argentino Ernesto Guevara.

–¿Ha tenido la oportunidad de viajar por el continente recientemente?, ¿qué impresión le causó, en general?

–Lo que más me impactó fue que regresé a Cuba, cuando presenté mi recital Viglietti recuerda a Benedetti, en Casa de las Américas. Fue un hermoso reencuentro con esa entrañable isla en ebullición. Me introdujeron, con sus palabras Silvio Rodríguez, y con su canción al poeta, Vicente Feliú. Como era en medio de la Feria del libro, hubo presencia de mucha gente, incluidos representantes del gobierno uruguayo. Entre los cubanos, en primera fila, el insigne poeta Roberto Fernández Retamar, presidente de Casa. Reencontré músicos y poetas amigos como Miguel Barnet, Nancy Morejón, Leo Brouwer, Augusto Blanca. Algún día volveré a presentar en la Argentina esa evocación de Benedetti que incluye canciones, textos y un contrapunto de imágenes que organizó conmigo en México el cineasta argentino Jorge Denti.

–Habría que profundizar en el climax de esa Cuba que vio, entonces…

–En esos pocos días en la isla respiré la lealtad de un pueblo a Fidel y a una revolución que ha tenido el acierto de no creerse perfecta. Ahora estamos todos preocupados por qué hará Trump, con lo que fue acordado el año pasado con Obama, que no era un santo. Pero algo era algo, aunque el objetivo principal, terminar con el bloqueo, aun no se ha logrado. Pero, volviendo a la pregunta anterior, también he estado en México donde canté ante miles de personas en el enorme espacio del Zócalo capitalino, en el Centro Histórico, en un festival dedicado a los exilios en esa tierra generosa, desde el español al latinoamericano. A México siempre voy con mi compañera de vida, Lourdes, psicoanalista, que es mexicana. En cuanto a Venezuela, ahora hace un tiempo que no se ha dado la oportunidad de ir, pero siempre sigo apoyando esa patria bolivariana en diversos actos, siempre recordando a Alí Primera, y a cantoras actuales como Cecilia Todd y Amaranta, chavistas ellas, entre otros miembros de la valiosa cantera musical venezolana. Mi deseo de cantar de nuevo en Chile, en Ecuador, en Colombia, en Bolivia, en Perú, en El Salvador, siempre es fuerte, pero se pospone por razones de organización, de producción, o porque no hay eventos que hayan requerido de mi solidaridad. Siempre ando navegando a dos aguas; la de la solidaridad y la de mantenerme con mi trabajo. Es evidente que no formo parte del show business... Más de la mitad de mis actuaciones son por causas solidarias, como la de los desaparecidos. Por esa razón estuve actuando hace poco en el interior de Uruguay, en la inauguración de monumentos en memoria de los desaparecidos en los departamentos de Artigas y Soriano.

–¿Qué temas históricos cree que no pueden faltar, dado el contexto actual, además de las que ya mencionó?

–Nunca sentí que debía retirar canciones de mi repertorio, aunque admito que hay algunas que es mejor contextualizarlas. Sólo digo compañeros, por ejemplo, aquella que termina invocando la sangre de Tupac, la sangre de Amaru. “A desalambrar”, que me acuerdo una vez que en un intento de variar el repertorio no la canté en un concierto en Madrid, el cronista del diario El País anotó que yo me había negado a cantarla. Por otra parte, en un homenaje que me hicieron los paisanos de Paso de los Mellizos, una población de apenas cientos de habitantes en el departamento de Río Negro, yo la canté y comenté que no era mi intención dejar sin trabajo a los alambradores. Porque además, cuando llegue el tiempo de la reforma agraria, habrá que alambrar mucho en los repartos de tierra para las mayorías. Ese verbo que inventé en 1966 es un símbolo que me nació del Reglamento de Tierras que Artigas creó en 1813. Se trata, todavía hoy y no solamente en Uruguay, de desalambrar los latifundios. También cantaré a la luchadora paraguaya Soledad Barrett, a quien conocí inicialmente en Argentina. Y pensando en los Familiares, Madres e Hijos de los desaparecidos, incluiré “Otra voz canta”.

–Su último disco fue Trabajo de Hormiga, ¿qué visión tiene sobre él, y por qué hace tanto que no graba?

–Trabajo de Hormiga me permitió difundir mi retorno al sur con canciones nuevas que traía del exilio, algunos temas históricos y varios inéditos, y algunas versiones junto a amigos cantores como Isabel y Ángel Parra, o Chico Buarque. Es cierto, hace mucho que no grabo. Siempre digo penúltimo disco, pensando que vendrá otro. No sé si de estudio, como fue Esdrújulo, grabado en ION en Buenos Aires, con el invalorable aporte de Coriún Aharonián. Los dos “penúltimos” son grabados en vivo, Devenir fue el anterior. Quizá siga ese camino o alterne algo de estudio con algo en público. Y agregue alguna curiosidad que tengo guardada. Ahora, en este periplo argentino, interpretaré algunas canciones que no he llevado todavía al disco. O a la nube, que dispersa los materiales pensados como una unidad, pero tiene algo generoso en su lluvia. En todo caso, hasta nuevo aviso, espero que algo quede grabado en el corazón de la memoria de la gente. Ojalá, de nuevo.

martes, 13 de junio de 2017

¿Qué ganaría Uruguay con otra planta de celulosa?

Rebelión


Movus

El Gobierno Nacional pretende imponer por decreto el proyecto de una tercera planta de celulosa pasando por encima de las normas legales vigentes, que son las que dan ciertas garantías al pueblo, dando por descontada la renuncia de la población y los Gobiernos Departamentales a participar en decisiones clave para el país. 
Tal sería el caso de firmarse un contrato de inversión sin haber cumplido requisitos previos tales como la presentación de un proyecto concreto, con una ubicación acorde con las directrices departamentales de ordenamiento territorial, así como de un estudio de impacto ambiental y la evaluación correspondiente. 
A la luz de experiencias anteriores, como el contrato firmado con Montes del Plata, se vulneraron normas legales y atribuciones de otros poderes del estado, se otorgaron beneficios fiscales y facilidades de zona franca, así como la imposibilidad de modificar los aportes tributarios, que no posee la industria nacional, además de comprometer la posibilidad de someter al país a juicios internacionales. 
Como resultado de lo anterior, Uruguay no solo no alcanzaría logros relevantes con la instalación de esa planta de celulosa, tendría además pérdidas significativas tanto desde el punto de vista económico, como social y ambiental. 
Impactos económicos
¿Cuál ha sido el aporte de las pasteras en zona franca? ¿Cómo se justifica otorgar los beneficios de zona franca a una industria hoy altamente rentable y que hace uso directo de recursos naturales en los que tenemos disponibilidad local y evidentes ventajas comparativas, que no abundan en el mundo? 
Si sumamos las cifras declaradas por las tres plantas de celulosa, se invertirían US$ 7.600 millones y ganarían US$ 24.361 millones. Es decir que, descontada la inversión, tienen un lucro de US$ 16.761 millones. Por cada dólar invertido, se llevan 2.20. O sea que no realizan ningún “aporte” por la extracción de recursos del país. ¿Por qué no dirigimos nuestros recursos según nuestras decisiones? 
El establecimiento de la base forestal costó mucho dinero en subsidios y mucho más en renuncias fiscales. Eso sin entrar en la discusión sobre la pérdida de puestos de trabajo, degradación de los recursos hídricos y otros costos sociales y ambientales que se asocian con los monocultivos de árboles. Al ampliarse la superficie forestada para abastecer a una tercera planta de celulosa se perderán nuevas áreas aptas para la producción de alimentos, carne, leche, cultivos. 
Infraestructura
Tenemos carreteras y caminos destrozados por esta actividad, cuyo mantenimiento y reconstrucción venimos pagando nosotros, inclusive con accidentes y muertes. Dado que UPM lo plantea ahora como una condición previa, pagaremos con anticipación y el gasto seguirá a cargo del estado uruguayo, sin contrapartida de las empresas. 
En los casos en que luego de inversiones millonarias por parte del estado, como en el puerto de La Paloma, se le exigió una contrapartida a las empresas, el dragado, éstas no accedieron a hacerlo y se perdieron cuantiosas inversiones. 
El gobierno dice que “va a invertir en infraestructura”. Si aportará US$ 1.000 millones: ¿por qué no poner nosotros condiciones? Si es una inversión: ¿por qué no participar en las ganancias del proyecto? Por otra parte, no se sabe de dónde sale la cifra de US$ 4.000 millones que invertiría UPM porque la empresa no lo ha dicho y una planta similar en Finlandia estaría costando US$ 1.500 millones. 
Se menciona la reconstrucción de una línea de ferrocarril. ¿Desde cuándo se habla de su necesidad para el pueblo uruguayo? Se lo ha dejado agonizar. Tenía que venir una transnacional para que, entonces sí, se diga que se hará. 
Es un tema de fondo de la política económica oficial. Afirman que “el mercado” decide, que el Estado no interviene. Pero el Estado interviene y mucho, otorgando renuncias fiscales y garantías soberanas para las empresas transnacionales. 
Balance energético
Una de las "ventajas" atribuidas a las plantas de celulosa es la generación de energía "limpia" a partir de biomasa para el sistema eléctrico nacional. Sin embargo, el balance energético de esas plantas es negativo, son fábricas comunes que consumen fueloil y complementan sus necesidades con biomasa. En el período 2011-2016, compraron fueloil a ANCAP y quemaron casi el doble de la energía que le vendieron a UTE. 
¿Por qué ANCAP vende el fueloil a las plantas de celulosa entre la mitad y un tercio del precio a que se lo vende a las industrias locales que pagan todos sus impuestos y generan muchas más fuentes de trabajo? ¿Cómo se explica, además, que el precio para las pasteras sea inferior al que ANCAP paga cuando lo importa? 
Impactos sociales
A pesar de la planta de Botnia/UPM, cuya producción se inició en 2007, Río Negro se mantuvo entre los departamentos con mayor tasa de desempleo del país. Entre 2008 y 2010, estuvo en el primer lugar; en 2011 fue superado por Artigas, Durazno y Treinta y Tres; y en 2012 solo Durazno tenía mayor porcentaje de desocupación. 
El empleo definitivo en una planta de celulosa es pequeño, solo existe un empleo temporal en precarias condiciones, con trabajadores extranjeros sin poder controlar el respeto de los derechos laborales de todos y con graves impactos sociales (aumento de arrendamientos, desorden social local, prostitución, etc.). 
Los Censos Agropecuarios entre 2000 y 2011 muestran que el empleo en el sector forestal se redujo de 4,5 a 1,8 trabajadores cada mil hectáreas, mientras que en la ganadería se situaba en 5,8 y 4,7 trabajadores, respectivamente. No es correcto atribuir a las plantas de celulosa los empleos en plantaciones ya existentes. 
Las nuevas plantaciones de eucaliptos profundizarán el proceso de desertificación del territorio al Norte del país y la fragmentación de la sociedad rural. Se acentuará la desaparición de pequeños y medianos establecimientos, que son los pilares de la sociedad que vive en el campo, sustituyéndolos con empleos temporales poco especializados, con condiciones de trabajo precarias y peor pagadas. 
Impactos ambientales
Un primer punto a destacar es la gran concentración de agentes contaminantes que deberían ser absorbidos en una pequeña región del territorio. Las plantas existentes en el país están separadas unos 150 kilómetros, la proyectada sería equivalente a la suma de las dos en un mismo lugar, a lo que se agrega un caudal siete veces menor al del Río Uruguay. La contaminación del Río Negro ha pasado a ser un consenso, como lo es la del Río Santa Lucía. Las cianobacterias permanecen incluso en invierno, cuando lo normal en esa estación era que prácticamente desaparecieran. 
Ya existe una disputa por el uso de los recursos hídricos en esa zona: ganadería, generación de energía, nuevos planes de riego, plantaciones forestales. Se agregaría una mega planta de producción de celulosa, muy demandante por si misma del recurso, una situación que se agravará en los períodos de estiaje. 
La producción diaria de celulosa en la nueva planta sería de unas 7.400 toneladas, lo que implicaría una extracción diaria de agua de 214.600 m3 (similar al consumo de la ciudad de Montevideo) y una devolución diaria de 185.000 m3 como efluentes. De esta manera, la planta consume 29.600 m3 diarios de agua, pero la pérdida para generar energía es dos veces ese volumen, es decir 59.200 m3, porque el agua del Río Negro se turbina más adelante en las represas de Baygorria y Palmar. 
Los efluentes de una planta de celulosa tienen una gran variedad de componentes: sustancias orgánicas consumidoras de oxígeno, fósforo y nitrógeno, arsénico, cadmio, cobre, mercurio, níquel, plomo, zinc, sustancias muy tóxicas -dioxinas, furanos, fenoles-, materiales particulados, compuestos clorados orgánicamente ligados (AOX), compuestos de azufre, agentes microbiológicos, etc. 
Asimismo, estas plantas generan un aumento importante de las emisiones de dióxido de carbono, óxidos de carbono y otros compuestos que hacen que Uruguay sea un contribuyente real al efecto de invernadero promotor del cambio climático en vez de un sumidero de carbono, como se ha tratado de propagandear. Curiosamente, en los informes del país no se incluyen estas emisiones. 
Ya que se habla de las 'últimas tecnologías disponibles', ¿Por qué no se utiliza el agua en circuito cerrado o quasi cerrado? ¿Y la tecnología libre de cloro? 
Por último, una evaluación de los impactos de las plantas de celulosa no puede ser ajena a los de la forestación, que van desde la reducción del rendimiento hidrológico y la biodiversidad, hasta una grave alteración de la materia orgánica y las propiedades físico-químicas de los suelos desarrolladas a través de siglos. 
En particular, debería preocupar la vulnerabilidad hídrica de la población de las zonas altamente forestadas, dado que la afectación del ciclo hidrológico implica pérdida de resiliencia del país ante los efectos adversos del cambio climático. 
En conclusión
Exceptuando la etapa inicial de la construcción, que puede durar unos tres años, los impactos económicos de una planta de celulosa en las condiciones admitidas por el gobierno son negativos, a corto, mediano y largo plazo. La inserción internacional es de las peores posibles, y el “crecimiento” de que se habla engaña, ya que la mayor parte del ingreso generado no queda en el país. 
En definitiva, Uruguay no ganaría nada significativo con la instalación de esa planta, pero además saldría perdiendo en cada uno de esos aspectos. Si nos preocupa el bienestar de la población y que la naturaleza pueda seguir proporcionando servicios ambientales imprescindibles, como el agua para consumo humano y animal, con este proyecto nos alejamos de los más elementales conceptos de Desarrollo. 
Para no hacerlo, deberían al menos cumplirse condiciones básicas tales como: 
- la transparencia, sobre todo que se empleen mecanismos de participación pública que permitan a la sociedad involucrarse en decisiones claves para optimizar los beneficios de los recursos existentes en el territorio nacional; 
- una inversión extranjera acorde con un Programa Nacional de Desarrollo, donde sus objetivos, condiciones y demás los fijemos colectivamente. Nosotros debemos decidir, no someternos a designios extranjeros; y 
- una forestación a una escala que respete suelos y cuencas hidrológicas, así como las actividades productivas tradicionales; que impulse también maderas nobles y el máximo de valor agregado, donde la celulosa (un commodity) se industrialice en el país de distintas maneras y haciendo papel, para consumo interno en primer lugar, capacidad que acabamos de perder con el cierre de Fanapel, que no mereció del gobierno poco más que una declaración. 
Que se ignore la propia experiencia de Uruguay es triste y preocupante. ¿Por qué no se analizan y debaten estos temas abiertamente con la población? 
Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus)

lunes, 14 de septiembre de 2015

El terrorismo mediático



Por Aram Aharonian

América latina fue y es escenario privilegiado de ofensivas de la derecha pretendiendo restaurar el viejo orden neoliberal. No es casual: es la región donde la derecha quedó más desplazada, ya que viene perdiendo elección tras elección en los países con gobiernos progresistas. La ofensiva neoconservadora se basa en intentos de desestabilización política, desde la explotación de su arma más poderosa, el monopolio privado de los medios de comunicación.

Los intentos de restauración juegan todas sus fichas a ganar las elecciones, con candidatos jóvenes –que sugieren cambio–, con discursos tan vacíos como los de sus progenitores políticos, campañas de imagen a través de los principales medios audiovisuales, gráficos, cibernéticos y de calle y, cuando ven que no les alcanzan los votos, juegan a la desestabilización institucional, económica, política, usando todos los medios –incluyendo los menos éticos– para condicionar al gobierno progresista.

Los medios vociferan “fraude” desde meses antes de las elecciones, a sabiendas de que los votos no les alcanzan para desalojar constitucionalmente a los gobiernos que privilegiaron la equidad y la justicia social frente al pago de la deuda externa y la dependencia del capital financiero y los fondos buitre.

Brasil, pantalla, contra Dilma Rousseff
Como ejemplo, tenemos los recientes de Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay, Argentina y Venezuela. La derecha reacciona no solo con intentos de desestabilización de gobiernos que ponen en jaque a su frágil modelo neoliberal, sino también que pone en juego bloqueos a las nuevas posibilidades de construcción de alternativas. Lo más grave es que no presentan propuestas renovadoras y, por eso, la contraofensiva revela su corto aliento.

Emir Sader recuerda que la oposición brasileña intentó, hasta donde pudo, cuestionar la reelección de Dilma Rousseff, haciendo que el primer año de su segundo mandato sea un período de crisis, de amenazas de ingobernabilidad y de resistencia de parte del gobierno y del movimiento popular. Hasta que esa operación se agota, pero el gobierno sale de ella debilitado, presionado por las fuerzas de centroderecha hacia un pacto conservador a cambio de la recuperación de la gobernabilidad.

En Bolivia, los “cívicos” de Potosí, con una plataforma de reivindicaciones locales, hicieron una huelga regional y organizaron una marcha belicosa hacia la capital. En Ecuador, proyectos de impuestos a la herencia y al patrimonio, que recaen sobre el 2% más rico de la población, llevaron a que la oposición –sumándose, una vez más, sectores de la izquierda con la derecha– desatara una reacción amplia y violenta, que algunos llamaron un “levantamiento” en contra del gobierno.

En Uruguay, fue la central unitaria de trabajadores PIT-CNT, aliada a los gobiernos del Frente Amplio, la que organizó una huelga general para reflotar las reivindicaciones de los trabajadores y darle un parate al más cruento tratado de libre comercio (el TISA) que adelanta el gobierno supuestamente progresista de Tabaré Vázquez.

Pero esta ofensiva conservadora no se da solo por estos lares. Miremos si no a España y Grecia, dos países europeos donde surge una nueva izquierda ante el agotamiento de los partidos tradicionales y su cantinela permanente de sus planes de austeridad y ajuste (de los cinturones de las clases populares, claro), donde la derecha retomó su ofensiva. El delito de Syriza y Podemos fue, precisamente, cuestionar la austeridad y sumar el descontento generalizado de la población. Moraleja: la Unión Europea actuó con toda su brutalidad para derrotar y humillar al nuevo gobierno griego e intenta demostrar a toda Europa que fuera de la austeridad no habría vida posible.

Todo lo que se hace en Grecia y en España representa el capítulo europeo de la contraofensiva conservadora global, que tiene en América latina su epicentro, porque es en esa región donde el modelo neoliberal es más fuertemente cuestionado.

Aérea. Helicópteros para Cidade Alerta 
Hoy nadie duda de la creciente y orgánica participación de los medios de comunicación cartelizados –nacionales y extranjeros– en la preparación y el desarrollo de las guerras y planes desestabilizadores. Hoy, los medios comerciales –que tomaron como rehén a la libertad de expresión– se convertieron en verdaderas unidades militares: ya no hace falta ningún Pinochet o Videla, para imponer modelos políticos, económicos y sociales. Hoy el escenario de guerra se traslada al espacio simbólico, a la batalla ideológica, a la guerra cultural.

Y las armas para luchar en esta batalla, por lo tanto, son otras: micrófonos, computadoras, teléfonos, cámaras de video. La guerra es por imponer imaginarios colectivos, a través de los medios cibernéticos, audiovisuales y gráficos, que se volvieron despóticos y despiadados, como nunca lo llegó a ser reyezuelo o dictadorzuelo alguno.

Un fenómeno con historia

Pero el terrorismo mediático no nace en el siglo XXI. El arte de la desinformación fue un elemento clave en todos los conflictos bélicos desde la antigüedad. Hablamos de hace tres mil años: ya entonces no se trataba de escribir la realidad de los hechos, la historia verdadera, sino la de conformar percepciones, imaginarios colectivos de la sociedad a favor, claro, de la cultura dominante, de los poderes fácticos, incluidas –en tiempos más recientes, hacia el siglo XVII– las diversas iglesias.

Es claro que las agencias internacionales de noticias surgieron para afianzar el poder colonial de las potencias europeas, sobre todo en África y Asia. Y también es claro que cada vez que surge un conflicto, la prensa del sistema es la encargada de silenciar cualquier opinión independiente, eliminar el debate y el disentimiento para orquestar las respuestas emocionales en masa a sus intereses.

Al inicio de la década de 1960, el terrorismo mediático cayó con todos sus misiles contra la Revolución Cubana, mucho antes de los atentados contra las torres gemelas de Nueva York (2001), lo que dio lugar a que Washington montara una típica acción de terrorismo de Estado a escala global.

Espectáculo. Guerra del Golfo, en cadena

En 1991, en ocasión de la primera Guerra del Golfo, el Pentágono había logrado convertir el conflicto en espectáculo para las grandes masas de televidentes a nivel global, difundiendo mentiras, medias verdades y tergiversaciones, que años después de consumarse los hechos, se vino a corroborar que eran falsedades (los bombardeos eran fuegos hollywoodenses de artificio) convertidas en verdad única, mensaje único, imagen única.

En 1982, los británicos habían aplicado la férrea censura de prensa y la verdad oficial durante el conflicto con la Argentina en el Atlántico Sur, experiencia que sirvió para su aplicación posterior en Granada, Somalia, Irak, Afganistán y muchas otras regiones. Hoy, este tipo de operaciones psicológicas acechan en la región a los gobiernos progresistas, con actos desestabilizadores y golpes de Estado, mediáticos para unos, suaves para otros. Duros para los pueblos.

Hoy, el frente de la derecha latinoamericana y mundial –incluyendo el gobierno de los Estados Unidos, algunos de sus incondicionales de la región y otros de la Unión Europea– tomó protagonismo activo desde febrero de 2014 en sus ataques mediáticos contra la Revolución Bolivariana. Las tres redes privadas más importantes de diarios de Latinoamérica se unieron para “difundir informaciones (léase manipulaciones, distorsiones, mentiras, difamaciones) sobre la situación en Venezuela”. Internamente, las campañas de prensa quieren provocar cansancio en los ciudadanos, en el exterior sembrar un imaginario colectivo de represión, autoritarismo, una sensación de caos e ingobernabilidad.

Pero esta historia vuelve a repetirse, por ejemplo, en el sur del sur. El conglomerado periodístico que encabezan el Grupo Clarín y La Nación, seguidos de un ejército de expresiones informativas dependientes de ellos y que apuntan a la desestabilización en torno del tópico económico y social, insisten en crear escenarios de temor e incertidumbre.

Se trata de una meditada estrategia desplegada por los grupos mediáticos concentrados y cartelizados para desacreditar al Gobierno y crear las condiciones de manipulación social necesarias para llevar adelante un golpe económico o de mercado, contra las instituciones y la Constitución. La advertencia es clara: la sociedad debe estar alerta ante hechos que podrían traducirse en una ofensiva de­sesperada y aventurera de los sectores más conservadores del privilegio, históricos violadores del Estado de derecho.

Ofensivas mediáticas

Viejo bueno. Campaña a favor de Griesa 

La Argentina afrontó en 2014 una extorsión financiera sin precedentes. Los especuladores que compraron bonos de la deuda por 48 millones de dólares lograron en Nueva York una sentencia de cobro por 1.500 millones. Este fraude retrata cómo funciona el capitalismo actual, sistema que empuja a nuestros países a más y más padecimiento. Los buitres se disponen a repetir el mismo despojo que ya realizaron en otros lugares, como Perú, y amenazan a toda la región. 

Aunque el escenario afectara a la Argentina, deja bajo la garra de estos rapaces cualquier deuda soberana. En 2014, la deuda representaba el 104% del Producto Interno Bruto en los Estados Unidos, 93% en España, 132% en Italia, 129% en Portugal, 78% en Alemania, 175% en Grecia, 123% en Irlanda, 90% en Reino Unido. El precedente de este fallo judicial va mucho más allá del perjuicio contra la Argentina y pone en riesgo cualquier futura reestructuración de deuda con la mirada puesta en la periferia europea. 

Paralelamente, en Brasil se de­sató desde el año pasado una furiosa ofensiva mediática contra la estatal petrolera Petrobras, apoyando las demandas del fondo buitre Aurelius. La crisis por la corrupción en la petrolera estatal, que involucró a políticos y grandes empresas, junto a un ajuste económico dispuesto por la presidenta Dilma Rousseff al comienzo de su segundo mandato, desataron una ofensiva mediática para lograr su destitución. 

Existe, sin dudas, un intento de provocar un descalabro financiero en la región, con apoyo de sectores internos que colaboran con esos intereses sin cuestionar sus “prácticas mafiosas”. Hay una estrategia más generalizada que está utilizando la cuestión financiera como campo de batalla contra determinados procesos políticos. El año pasado, trataron de llevar a la Argentina al default y atacaron a Brasil y a Ecuador. Es una guerra sin armas, desde el terreno judicial y con objetivos políticos. 

A nadie puede extrañar que los medios hegemónicos argentinos hayan manejado la información y opinión para cooptarse con la posición de los acreedores, denigrando y tratando de ridiculizar la posición de su país e invisibilizando o minimizando la información referida a los apoyos solidarios recibidos de todos los países latinoamericanos y caribeños, del Grupo de los 77 (más de 120 países en desarrollo más China), y de los Brics, entre otros. La apuesta de las transnacionales y de los fondos buitre, refrendada cartelizadamente por los grupos mediáticos hegemónicos a nivel regional, internacional e interno, fue la de crear zozobra en la población ante una “inminente” corrida bancaria y cambiaria, ante el embargo de activos petroleros nacionalizados. Y el libreto se repite en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil.

El concepto de terrorismo mediático está relacionado con un entramado de estrategias políticas, económicas, sociales y psicológicas que buscan crear realidades ficticias, miedos colectivos y convertir mentiras en verdades que permitan manipular a la sociedad de acuerdo con el conflicto y al enemigo en cuestión. 
Si se parte de la idea de que para el poder todo sujeto que considere una amenaza a sus intereses se concibe como enemigo de guerra, entonces el terrorismo mediático parte de que la guerra psicológica utiliza una caracterización simplista y maniquea (bueno/malo, negro/blanco) para describir al enemigo. 

“El propagandista debe utilizar las palabras clave capaces de estigmatizar al contrario y de activar reacciones populares. En realidad, de lo que se trata, al utilizar el mito de la guerra, es de satanizar al adversario, arrancarle todo viso de humanidad y cosificarlo, de tal modo que eliminarlo no equivalga a cometer un asesinato”, señala el escritor y periodista uruguayo Carlos Fazio. 

Estos terroristas mediáticos de hoy son los traficantes de siempre: drogas, armas, desinformación y terrorismo mediático son productos vendidos en el mercado libre para el consumo de nuestras sociedades, muchas veces con la lamentable complicidad de seudocomunicadores sin ética ni conciencia social, convertidos en sicarios de sus patrones, que los desechan cuando ya no les son rentables para sus intereses y propósitos. 

Es un Plan Cóndor simbólico. La pregunta es si la región está preparada para enfrentar esta restauración del viejo orden conservador o se conformará con la mera denuncia.

viernes, 14 de agosto de 2015

Hacer balance del progresismo


Por Raúl Zibechi

En la medida que el ciclo progresista latinoamericano se está terminando, parece el momento adecuado para comenzar a trazar balances de largo aliento, que no se detengan en las coyunturas o en datos secundarios, para irnos acercando a diseñar un panorama de conjunto. De más está decir que este fin de ciclo está siendo desastroso para los sectores populares y las personas de izquierda, nos llena de incertidumbres y zozobras por el futuro inmediato, por el corte derechista y represivo que deberemos afrontar.
Decir progresismo suena demasiado vago, porque en esa categoría pueden entrar procesos bien distintos. Entiendo por progresismo aquellos gobiernos que han intentado cambios en lo que fue el Consenso de Washington, pero nunca aspiraron a trascender el capitalismo en su fase extractiva y financiera.

Los gobiernos de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Ecuador, así como Paraguay cuando fue gobernado por Fernando Lugo, entran de lleno en esa categoría. Los de Venezuela y Bolivia merecen un trato aparte, ya que han declarado su voluntad de trascender la realidad que heredaron y no sólo administrarla.

¿Por qué incluir al gobierno ecuatoriano de Rafael Correa en esa lista? Porque la relación con los movimientos sociales hace la diferencia. Los movimientos populares de Ecuador, indígenas, obreros y estudiantiles, están convocando un gran paro nacional para el 13 de agosto contra un gobierno autoritario, que persigue a dirigentes y organizaciones populares.

En toda la región sudamericana arrecian las campañas de las derechas mediáticas y los grupos empresariales, alentados por los Estados Unidos, para modificar los equilibrios de fuerzas a su favor. Pero asistimos también a una reactivación de los movimientos populares, de modo particular en Brasil, Chile, Ecuador y Perú, siempre en contra de un modelo que sigue concentrando la riqueza y frente a gobiernos que no han realizado cambios estructurales.

A mi modo de ver, es en Brasil donde se está produciendo un debate más profundo sobre los doce años de gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) encabezados por los presidentes Lula da Silva y Dilma Rousseff. Quizá porque Brasil representa la mitad de la región sudamericana en términos de población y producción, por su innegable trascendencia regional y global y, sobre todo, porque el PT fue creado desde abajo por sindicalistas, exguerrilleros y comunidades eclesiales de base, siendo el mayor partido de izquierda de América Latina, el impulsor de los foros sociales con los movimientos y del Foro de São Paulo con los partidos de izquierda.

El filósofo marxista Paulo Arantes, situado a la izquierda del PT y referente de buena parte de los debates sobre las izquierdas, sostiene que el país y la izquierda están cansados y exhaustos. «Agotamos por depredación extractivista el inmenso reservorio de energía política y social almacenada a lo largo de todo el proceso de salida de la dictadura», sostiene en una de sus últimas intervenciones (“Correio da Cidadania”, 15 de julio de 2015).

La energía agotada es de carácter ético, es la que permitió la creación del PT, de la central sindical CUT y del Movimiento Sin Tierra, las principales organizaciones sociales y políticas del país. La exigencia de resultados rápidos, «un deterioro social jamás visto», que resume en «el derecho de los pobres al dinero», es en su opinión una de las claves del fin de ciclo al que se asiste. Donde siempre se había priorizado la dignidad de la clase trabajadora, aparece una gama de preocupaciones que se centran en administrar en vez de vez de transformar, apostando todo al crecimiento de la economía, sin más objetivos.

El sociólogo Francisco de Oliveira es uno de los intelectuales más respetados, fue fundador del PT en los estertores de la dictadura (1980) y luego del PSOL (Partido Socialismo y Libertad) cuando el Gobierno de Lula implementó reformas neoliberales (2004). Acuñó el concepto de «hegemonía al revés» para explicar cómo los ricos consentían ser políticamente conducidos por los dominados, con la condición de que no cuestionaran la explotación capitalista. En su opinión eso sucede tanto en Brasil como en Sudáfrica bajo los gobiernos del Congreso Nacional Africano.

En un artículo de 2009 realizó una afirmación valiente y polémica: «El lulismo es una regresión política» (Piauí, octubre de 2009). En aquel momento, el último año del segundo Gobierno de Lula, la afirmación parecía fuera de lugar, aunque muchos brasileños de izquierda la compartieron. De hecho, en las elecciones presidenciales de 2006 Heloísa Helena (expulsada del PT por negarse a votar la reforma previsional) obtuvo 6,5 millones de votos como candidata del PSOL, casi el 7% de los votos totales.

Seis años después de aquella sentencia, en medio de un ajuste neoliberal que vulnera derechos sociales y con un escándalo de corrupción alucinante (Dilma reconoció que los dineros sustraídos equivalen a un punto del PIB), podemos volver a preguntarnos si el progresismo fue una regresión o un paso adelante.

Uno de los argumentos centrales de De Oliveira es que los gobiernos de Lula y Dilma provocaron una gran despolitización de la sociedad, en gran medida porque la política fue sustituida por la administración y porque «se cooptaron centrales sindicales y movimientos sociales, entre ellos el Movimiento de los Sin Tierra, que aún resiste».

En este punto, los análisis se bifurcan. No sólo en Brasil sino en la izquierda de toda la región. Una parte sostiene que los gobiernos progresistas fueron un avance, siendo su principal argumento que redujeron la pobreza llevándola a los niveles más bajos en la historia reciente. En esa reducción aparecen dos elementos a considerar: por un lado, el crecimiento económico permitió que más personas se incorporen al mercado de trabajo. Por otro, las políticas sociales y el aumento del salario mínimo jugaron un papel indudable en la caída de la pobreza.

Pero otro sector, en el que me incluyo, argumenta que no hubo cambios significativos en la desigualdad, ni reformas estructurales, que hubo desindustrialización y se registró una re-primarización de las economías (centralidad de las exportaciones de bienes primarios). En este sentido se puede afirmar que el progresismo no fue un avance.

Pero ¿fue un retroceso como argumenta De Oliveira? Si colocamos la política en el centro, las cosas cobran otra tonalidad. La política, desde una mirada de izquierda, gira en torno a la capacidad de los sectores populares de organizarse y movilizarse para debilitar al poder económico y político, y abrir así las posibilidades de cambios. Desde este punto de vista, la energía popular latinoamericana ha sido fuertemente desgastada por el progresismo. Las grandes movilizaciones de junio de 2013 en Brasil, que fueron criticadas por el PT porque supuestamente favorecen a la derecha, son claro testimonio de los cambios que hubo arriba y abajo.

El problema ahora es cómo enfrentar la ofensiva de las derechas con sociedades despolitizadas y desorganizadas, porque la izquierda dilapidó la energía social acumulada bajo las dictaduras. No es, por cierto, la única región del mundo donde esto sucede.

A tres décadas de distancia, ¿la llegada del PSOE al gobierno del Estado Español, fue un paso adelante o un retroceso? No pretendo comparar al socialismo europeo con el progresismo latinoamericano, sino reflexionar sobre cómo se produjo la pérdida de la energía social, en ambas situaciones.

sábado, 7 de marzo de 2015

Pepe Mujica: Un hombre decente



Por Luis Sepúlveda

Pepe Mujica dejó la presidencia de la República Oriental del Uruguay, y dejó el cargo tal como llegó a ocuparlo hace cinco años: en el mismo cacharro porque "es un buen auto y todavía da para muchos kilómetros", con la misma ropa cómoda, porque los años de lucha, de guerrillero y de cárcel enseñan que "uno lleva las pilchas, y no son las pilchas las que lo llevan a uno".

Con paso cansino regresó al mismo rancho donde recibió a sus ministros, amigos, compañeros, visitantes internacionales, porque " es un buen rancho, cálido, y hace bien meter las manos en la tierra para quitar los yuyitos que estorban a las plantas". Se llevó el mismo termo para el agua caliente, nunca hervida, el mismo mate y la misma bombilla.
No ocupó la mansión destinada a los gobernantes, porque " ¿qué voy a hacer yo en una casa tan grande? ¿Cómo voy a salir por la noche a mear en calzoncillos al jardín? Y lo que cuesta mantener esta casa mejor lo destinamos a un liceo".


En las Naciones Unidas y otros foros internacionales habló de la felicidad como un derecho. Deja, un país de poco más de tres millones de habitantes que el año 2014 produjo alimentos para cinco millones de personas, y un balance que no se mide en "tasas de crecimiento" determinadas por los bancos mundiales, sino por el día a día de los uruguayos que, simplemente, hoy están mejor que hace cinco años.


Se va con la misma impecable decencia con que llegó a la presidencia, con la decencia de toda una vida, con una decencia inmaculada.
Y el próximo lunes el Pepe Mujica comerá en el mismo boliche de siempre, tal vez un asadito de tira acompañado de una jarra de clarete de la casa, ese mismo vino que bebimos en Montevideo, en el Mercado de a Abundancia, con el negro Mario Delgado Aparaín hace quince años. Vino con sabor a lucha, a años buenos, duros pero felices.

En los próximos días, el Pepe Mujica, muy temprano se asomará a la puerta de su rancho, aspirará el aire tempranero, estirará los músculos, saludará a los pájaros y otros bichitos de la chacra, y pensando en estos últimos cinco años exclamará: "¡qué los parió!", y enseguida irá hasta la cocina, pondrá la pavita al fuego y cebará el primer mate, porque eso es lo que hace un hombre decente.


Cómo no quererlo al Pepe, al Pepe Mujica, flor de la banda oriental.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

"Pertenecemos a la inmensa mayoría de la Humanidad"



Por José Mujica

Presidente Mujica en la ceremonia de asunción

Carta Abierta de Pepe Mujica
“La solidaridad es la ternura de los pueblos”, proclamó Pablo Neruda en medio de la inmensa y urgentísima tarea de evacuar, socorrer y asilar a decenas de miles de republicanos españoles de los que tantos lograron llegar también al Río de la Plata luego de la Tragedia de 1939.

Este Presidente fue en su juventud alumno deslumbrado y hoy agradecido, de una de aquellas lumbreras intelectuales desterradas.

El Uruguay pacífico y pacificador es una gran herencia y a la vez una estrategia vital.

Este país formó parte de la vanguardia mundial en la creación de instrumentos internacionales para la paz.

Recogiendo de nuestro mejor pasado esa vocación, hemos ofrecido nuestra hospitalidad para seres humanos que sufrían un atroz secuestro en Guantánamo. La razón ineludible, es humanitaria.

A estas tierras han venido, desde nuestra independencia y aún antes, personas y contingentes a veces muy numerosos buscando refugio: guerras internacionales, guerras civiles, tiranías, persecuciones religiosas y raciales, pobreza y también extrema miseria, lejanas o muy cercanas.

Desde todos los países de Europa incluyendo la lejana Rusia; y de América; y lo más doliente: desde África, traídos como esclavos.

Muchísimos llegaron desde situaciones comprometidas y comprometedoras. Han construido este Uruguay: forjaron bienestar, trajeron oficios, semillas, saberes, culturas, y, por fin, hincando profundas raíces, sembraron aquí su hoy innumerable descendencia. Y también sus tumbas del morir de viejos. Formaron con sus huesos parte de nuestra tan querida tierra.

Pero a la vez y a su tiempo, en mala hora para nosotros, hemos recibido la cálida y oportuna mano tendida y el asilo de numerosos países, a pesar de que éramos “acusados” por la tiranía doméstica, de ser gente muy peligrosa.

Y antes, durante y después, decenas de miles de compatriotas se fueron a todos los confines, a causa de la pobreza y la falta de perspectivas.

Muchos de ellos, y su descendencia que habla otros idiomas, no han podido volver y constituyen para nosotros, además de una dolencia y un deber pendiente, la querida Patria Peregrina.

Es por todo ello que siguiendo por el camino de la famosa Parábola, sentimos la escena porque la sufrimos en carne propia, desde el dolor del herido más que desde el altruismo del Samaritano.

Formamos parte del mundo de los asaltados heridos. Pertenecemos a la inmensa mayoría de la Humanidad.

No debemos ni queremos olvidar ni perder ese punto de vista para mirar las crudas realidades, por desgracia tan numerosas como crueles, que hoy golpean a gritos en la puerta de millonarias conciencias.

La ocasión ahora jubilosa es propicia para que reclamemos nuevamente el levantamiento del injusto e injustificable embargo a nuestra hermana República de Cuba cuyo Héroe Nacional fuera cónsul de Paraguay, Argentina y Uruguay en Nueva York.

La liberación de Oscar López Rivera, luchador independentista portorriqueño de setenta años, preso político en Estados Unidos desde hace más de treinta, doce de los cuales en celda de aislamiento.

Y la liberación de Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Gerardo Hernández, cubanos presos en Estados Unidos desde hace dieciséis años.

Estamos seguros de que estas demandas insatisfechas abrirían amplias avenidas a un proceso de paz, entendimiento, progreso y bienestar para todos los pueblos que habitan aquella zona crucial de nuestra América.

martes, 23 de diciembre de 2014

"La política de Tabaré Vázquez representa una derechización de la política en Uruguay"


CX36 Radio Centenario

Por Efraín Chury Iribarne

El designado Canciller uruguayo del próximo gobierno que será presidido por Tabaré Vázquez, anunció como una de las primeras medidas, la incorporación de Uruguay a la ‘Alianza del Pacífico’, “un proyecto organizado por los EE.UU., que tiene dos metas en particular. Primero, romper la solidaridad e integración latinoamericana. Segundo, construir una organización de gobiernos latinos y asiáticos que excluyen China” pues “es parte de la estrategia norteamericana limitar las relaciones entre países asiáticos y latinoamericanos con China y volver a ponerlos bajo la hegemonía y dominación norteamericana”, explicó el sociólogo norteamericano James Petras en su espacio semanal de análisis de la coyuntura internacional en CX36.

Efraín Chury Iribarne: Bien oyentes, estamos dándole la bienvenida a James Petras dese los EE.UU. ¿Cómo estás James?

James Petras: Estamos muy bien, Chury. Un poco congelados, pero normal para este tiempo y también preparados para enfrentar los grandes temas de hoy.

EChI: Muy bien, Petras. Seguramente que hay grandes temas.

Yo tenía uno para el arranque, Obama ha nombrado un nuevo jefe del Pentágono que es Ashton Carter y que dice un titular aquí que “afrontará la guerra contra el yihadismo y la retirada de Afganistán”.

Y uno piensa, ¿el cerco a Rusia queda fuera de su responsabilidad o será el gran desafío que tendrá este nuevo jerarca del Pentágono? ¿En definitiva, cuáles son los datos sobre su trayectoria?

JP: Es una persona profundamente vinculada con el Pentágono, hace muchos años, en la planificación, la logística y el manejo económico de las finanzas del Pentágono, y sobre las armas que utiliza el Pentágono.

Más que nada tiene una trayectoria que combina una orientación bastante militarista y también como un funcionario técnico que maneja todas las compras y ventas de armas para ver que no se corrompan demasiado. Pero a fin de cuentas él va a profundizar la política agresiva hacia Rusia porque es la línea generalizada que está hecha por la cúpula en Washington y él es parte de esta cúpula.

No debemos esperar ningún relajamiento de las tensiones y provocaciones contra Rusia.

Me imagino que ellos van a seguir apoyando al gobierno golpista en Kiev, van a seguir las sanciones contra Rusia y van a continuar los ejercicios militares a la frontera con Rusia.

Y no es simplemente el Pentágono norteamericano el nuevo nombrado.Alemania también está muy implicada en toda esta política. Está formando tropas también para participar en las agresiones. Y más que nada está usando su poder económico en Europa para facilitar las sanciones, incluyendo presiones contra Bulgaria y otros países que pensaban profundizar sus vínculos con el oleoducto ruso y ahora han perdido esta opción porque Putin ha dicho que no va por la ruta de Bulgaria, va por Turquía. Eso va a perjudicar a Bulgaria en U$S 400 millones anuales para servir los intereses de Merkel, Alemania y Washington.

Entonces, no debemos ver ningún cambio significativo, y más que nada el nuevo ministro de Defensa va a tener incluso mejores relaciones con el nuevo Congreso derechista elegido en las últimas elecciones.

EChI: En los últimos días vimos miles de manifestantes en Nueva York y otras ciudades, expresando su rechazo al sistema judicial por los asesinatos de ciudadanos negros que han quedado impunes.

JP: Sí, hemos tenido una explosión de protestas y movilizaciones. Anoche en California los estudiantes se juntaron con los pobladores afroamericanos en grandes protestas, incluso enfrentamientos con la policía. También en Nueva York hemos visto, aquí cerca donde vivimos, grandes protestas en Manhattan y otros lugares donde exigen que haya un cambio en la estructura política que maneja a la policía. Y eso es un problema, no simplemente a la policía, está derivado de la construcción de estado policial.

Incluso el alcalde liberal progresista, Bill de Blasio dice que el problema no es simplemente racial, es sistémico. Significa que la verdadera estructura norteamericana está construyendo un estado policial independiente de la autoridad de algunos funcionarios locales que deben pensar en cómo cambiarlo.

El mismo alcalde que está casado con una afroamericana, tienen niños afroamericanos, dice que ahora tiene que avisar a sus hijos cómo portarse cuando la policía los para en la calle.

El gran tema es la impunidad.

Y no simplemente de la policía. Cuando hablamos de las fuerzas de seguridad hay procuradores, jueces, jurados que están organizados desde el Estado.Toda la estructura policial y judicial aquí está totalmente dentro del marco de un Estado policial. Por eso hay una explosión de protestas.

Y más allá de las protestas, hay una desconfianza generalizada y miedo contra las autoridades. Mucha gente simpatiza con los manifestantes pero no se atreve a participar por miedo a que, si son encarcelados por la policía, pueden perder su trabajo.

Pero lo que es interesante en este caso es el hecho de que el pueblo entiende que los únicos derrotados son los que dejan de luchar. Y eso me parece que es la idea que circula ahora. El hecho es que el pueblo en general, no sólo afroamericanos, está en pie de lucha contra este Estado policial.

Es la primera vez que hemos visto a escala masiva, ese reconocimiento de que vivimos, no bajo una democracia, sino de una democracia como fachada por un estado policial.

EChI: Bien Petras, cambiamos de tema. En la nominación del nuevo gabinete de Tabaré Vázquez se nombró al Dr. Nin Novoa como canciller de la República, y la primera declaración que hizo fue a favor de un ingreso prácticamente inmediato en las alianzas y los planes transpacíficos, que como sabemos lleva adelante EE.UU. Y también de Tratados de Libre Comercio, es decir TLC.

¿Qué son los Planes Transpacíficos, la Alianza del Pacífico, y qué significan los TLC justamente como premio a quienes ingresan a eso?

JP: Transpacífico es una estructura económica que compite con el Mercosur y otros de la integración latinoamericanista.

El Transpacífico es un proyecto organizado por los EE.UU., que tiene dos metas en particular. Primero, romper la solidaridad e integración latinoamericana. Segundo, construir una organización de gobiernos latinos y asiáticos que excluyen China, es parte de la estrategia norteamericana limitar las relaciones entre países asiáticos y latinoamericanos con China y volver a ponerlos bajo la hegemonía y dominación norteamericana.

Más allá de los aspectos económicos, están las dimensiones políticas, pasar bajo el liderazgo norteamericano, la dominación y el dictado de las políticas externas. Es un instrumento para una nueva guerra fría contra China en la parte del Pacífico.

Y no hay duda que la política de Tabaré Vázquez representa una derechización de la política en Uruguay, junto con lo que está pasando en Brasil, donde el nuevo gobierno de Rousseff ha dicho que nombraron a Joaquín Levi. Y Levi declaró una guerra contra toda la política de bienestar social, todos los programas sociales. Es un "Chicago Boy" que busca fortalecer las enormes tasas de ganancia del sector financiero y las propuestas son recortes brutales contra las transferencias sociales a los trabajadores, los desocupados, los pensionistas, la bolsa de familia.

Es una guerra declarada, como en Brasil contra la clase obrera, en Uruguay la derechización pasa por una guerra contra el integracionismo latinoamericano.

Estamos frente a dos gobiernos Rousseff en Brasil y Tabaré Vázquez en Uruguay que son enemigos del progreso que hemos alcanzado en América latina en los años entre el 2000 y 2012.

Ahora tenemos que enfrentar gobiernos clara y fanáticamente neoliberal que buscan profundizar los intereses del capital financiero, agronegocios y también la política militarista de EE.UU. No debemos seguir hablando de progresismo, ni en Brasil ni en Uruguay.

EChI: ¿En qué otros temas has estado trabajando?

JP: Voy a tocar varios temas.

Aquí tenemos el hecho de que Israel bombardea el aeropuerto y zonas militares cerca de Damasco en Siria. Más allá del daño que hizo material, debemos reconocer que esta ofensiva israelita coincide, está coordinada con los terroristas en Siria.

Israel está haciendo el trabajo sucio en Siria para ayudar a ISIS, el grupo terrorista que está matando y descabezando presos políticos y presos de guerra. Israel otra vez está involucrado en una política de la ultraderecha terrorista, como hizo Israel asesorando a Guatemala y El Salvador durante la Guerra Sucia que resultó con más de 200.000 muertos en los años 80.

Israel es el enemigo de la humanidad, y todos los aliados de Israel en el exterior son cómplices de esta política de apoyar a los terroristas.

Pero nadie habla de las coincidencias entre Israel y los de ISIS, los terroristas. Incluso en EE.UU. millonarios y multimillonarios sumaron más de 29 millones de dólares para apoyar al ejército terrorista de Israel aquí en Los Ángeles.

Entonces, tenemos una capa de judíos sionistas que abiertamente pueden sumar en una noche 29 millones para financiar la destrucción y agresiones israelitas. Esa es una cosa insólita en la historia. EE.UU. habla de luchar contra el terrorismo mientras aquí en EE.UU. no toca los grupos poderosos sionistas que financian el ejército que está haciendo terrorismo bombardeando a Siria y apoyando al ISIS.

Y el otro asunto que quiero tocar finalmente es la agresión norteamericana contra Venezuela. La embajada norteamericana es un nido de subversión, no tiene ninguna función diplomática. Todos los días y todas las horas hay canales construidos desde la embajada hacia los opositores violentos en Venezuela. Y por fin el presidente Maduro ha dicho que va a tomar medidas.

No sé en qué grado, me imagino que podrán retirar a los embajadores, puede limitar las relaciones diplomáticas, puede llegar a romper relaciones políticas. No sabemos, pero la subversión norteamericana en Venezuela es muy violenta, muy constante. Y particularmente en el año 2015, año de elecciones municipales, Washington va a hacer todo lo posible para desestabilizar el gobierno en Caracas y buscar una alternativa más en la línea de la derecha latinoamericana.

EChI: Muy bien Petras, estupendo trabajo, realmente te felicito. Te agradezco muchísimo y te invito para el próximo lunes, como siempre.

JP: Gracias Chury.

Un gran abrazo a los oyentes que ya deben estar tomando sol en las playas de Uruguay.

EChI: Muy bien, un abrazo grande Petras. 

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