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viernes, 21 de mayo de 2021

Ernesto Guevara recorre Honduras y Guatemala


Agencia Paco Urondo

Por Lois Pérez Loira 

Ilustración: Nora Patrich

Ernesto en su segundo viaje y el definitivo hacia Sierra Maestra, recorre casi toda América latina. Después de la separación en Guayaquil de su amigo Carlos “Calica” Ferrer, se embarca hacia Panamá. En Guayaquil hace nuevos amigos argentinos, que tendrán como objetivo Guatemala, entre ellos Ricardo Rojo, “Gualo” García y Oscar Valdovinos.

Durante algunas semanas Guevara y sus nuevos acompañantes recorren en parte juntos o por separado, varios países centroamericanos, para encontrarse en Guatemala, que era el destino, por ahora final. En aquel país había un proceso revolucionario. Para los argentinos era importante vivirlo de cerca. En el camino se suman los hermanos Beberraggi, con un automóvil Ford 1947 con placa de “la Universidad de Boston”, de los EEUU.

Desde Nicaragua los argentinos intentan pasar por Honduras, rumbo a Guatemala.  Es así que necesitan conseguir una visa: “Empezamos el día siguiente la peregrinación por consulados. En el de Honduras aparecieron Rojo y sus compañeros que no habían podido pasar y además desistieron por el precio fantástico que les cobraban. Allí se decidió todo rápidamente. Nosotros nos iríamos con Domingo, el menor de los Beberraggi a Guatemala a vender el coche y el gordo y Walter a San José de Costa Rica en avión.” Recuerda Guevara.

Ernesto Guevara en su viaje hacia Guatemala pasa el lunes 19 de diciembre de 1953, por Honduras, donde recorre casi sin parar, este país. En esta parte del viaje continua con dos jóvenes argentinos: Eduardo “Gualo” García, estudiante de abogacía de la Ciudad de la Plata y Domingo Beberaggi.

Desde Nicaragua recorren la ruta Panamericana del lado del Océano Pacifico. Pasa la frontera de El Espino y desde allí recorre San Marcos de Colón, en camino a Choluteca. Luego transita por Jícaro Galán, continuando hasta Nacaome, hasta llegar a la frontera con el Salvador, El Amatillo. Allí cruzan el río Goascorán que separa a los dos países.

Mientras que el “Gordo” Rojo y Walter Beberraggi compañeros de aventuras viajaron también a Guatemala, pero por otra vía, para luego reencontrarse.

Por aquellos años Honduras estaba gobernada por Juan Manuel Gálvez Durón, del Partido Nacional. Había ganado las elecciones a través de un tremendo fraude electoral.

Tras recorrer Honduras sin demasiadas incidencias entran en El Salvador, en el Ford conducido por Domingo Beberaggi.

Nos cuenta el Che en su libro de viaje: “Tenía tan solo 20 dólares. Del lado de Honduras debimos pagar. Seguimos hasta cruzar toda la estrecha franja de este país, caímos en la otra frontera, pero no podíamos pagar porque resultaba muy caro. Durante el recorrido Domingo estaba preocupado por la venta del coche, temía que por el hecho de tener matrícula norteamericana. Podía ser un impedimento para venderlo. En el trayecto le contó a Ernesto y a Gualo cómo fue a parar exilado a Uruguay, sin documentos y cómo desde este país salió con una carta de identidad uruguaya, donde se dejaba constancia de que era de nacionalidad argentina.”

Por la Panamericana el coche que lo trasladó sufrió varios pinchazos. La carretera estaba llena de pozos y los neumáticos estaban en una situación muy precaria. Domingo durante el trayecto le habló de su novia Julia, con la que tenía pensado casarse. Mientras que Ernesto bajo un sol de más de 36 grados le preguntaba sobre Perón y el peronismo.

Ernesto Guevara llega a Guatemala: Juan Núñez Aguilar

Al llegar a Guatemala comienza a contactar con personalidades de izquierda, que apoyaban al gobierno revolucionario de Juan Jacobo Árbenz. Guatemala por entonces acogía a centenares de exiliados de varios países de América Latina: cubanos, peruanos, hondureños, nicaragüenses, venezolanos entre otros.

Ernesto Guevara de la Serna traía una carta de presentación dirigida al Director del Departamento de Estudios Económicos del INFOP, Ingeniero Juan Núñez Aguilar. Este ingeniero era hondureño, había estudiado en la Argentina, donde fue compañero y amigo del Presidente Juan Domingo Perón, cuando estudiaron juntos en el Colegio Militar. Por aquellos años era común que los países menos desarrollados enviaran a sus futuros oficiales a escuelas militares de cierto abolengo.

Ricardo Rojo en su libro Mi amigo el Che nos da una perspectiva más clara de quién era Juan Núñez Aguilar, a partir del encuentro que tuvieron con el ex presidente de Honduras, Juan José Arévalo.

“Un día nos invitó a almorzar (Arévalo), junto al lago Amatitlán, un bello paraje a veinte kilómetros de la capital. Guevara y yo lo interrogamos amistosamente por los motivos que podía haber tenido para condecorar a Perón con la Orden del Quetzal, la más alta distinción que podía otorgar Guatemala a un extranjero.

Arévalo nos refirió que poco después de que su gobierno sancionara el Código del Trabajo, en mayo de 1947, las compañías navieras norteamericanas habían comunicado dejarían de servir los puertos de Guatemala.

El país no poseía flota propia y esta decisión significaba un bloqueo en regla... Arévalo entabló entonces una negociación secreta ante Perón. El agente de esta negociación fue el economista hondureño Juan Núñez Aguilar, que había sido camarada de Perón en el Colegio Militar de la Argentina. Núñez Aguilar visitó a su antiguo compañero de Academia, le impuso el problema de Guatemala, y en el mismo momento que se lo comunicó, el presidente llamó al director de la flota mercante y le ordenó que, en lo sucesivo, los barcos de bandera argentina debieran hacer escala en Guatemala. Arévalo nos confesó que Perón había hecho algo más: los primeros barcos argentinos que tocaron puertos de Guatemala llevaban armas de las fábricas militares de Buenos Aires. Después de estas revelaciones, que explicaban los honores diplomáticos de Guatemala a Perón, hubo por lo menos dos antiperonistas que quedaron profundamente confundidos.”

Por intermedio de Núñez Aguilar conoce Hilda Gadea y esta comienza a presentarle a sus amistades especialmente a los exiliados. Es así como le presenta a una destacada militante hondureña Elena Leiva de Holst.

En su libro de memoria Mi vida con el Che, Hilda Gadea nos cuenta: “Un día les presenté a Rojo y Guevara a una gran amiga, la exiliada hondureña Elena Leiva de Holst. Ella era como una madre para mí, y a veces pasaba los domingos en su casa. Mujer encantadora, de vasta preparación marxista, dirigente de la Alianza de Mujeres, había visitado la URSS y China. Su esposo, Henry Holst, alemán, hombre de negocios, también me estimaba mucho. Hubo cambio de impresiones y mucha discusión. Guevara mostraba grandes simpatías por las realizaciones de la Revolución Soviética, Rojo (amigo argentino de Guevara) y yo teníamos algunos reparos. Los míos no eran contradicciones desde el punto de vista teórico, sino práctico, es decir, que esas realizaciones no se podían trasplantar idénticas porque nuestra realidad era distinta, pero expresaba mi admiración por la Revolución Soviética.”

Helena Leiva de Holst

En ese mundo de exiliados como relata Hilda Gadea conoce a la hondureña Helena Leiva de Holst, con quien hará una profunda amistad con Ernesto. La señora de Holst casada con un alemán fue una militante comunista muy destacada de su país. Provenía de una familia distinguida, era la nieta del presidente hondureño Ponciano Leiva. Leiva fue presidente cuatro veces por el partido conservador. Durante su juventud viajó a la URSS y a China a estudiar marxismo. Fue una de las primeras feministas de su país. En su estancia en Guatemala participó del Primer Congreso Interamericano de Mujeres en 1947. Fue una de las líderes de la Alianza de Mujeres. De Honduras participó Helena Leiva que intervino sobre los exilios hondureños en Guatemala, Argentina Diaz Lozano y Lucila Gamero de Medina, para los comités Pro-Paz y Libertad de San Pedro Sula y Tegucigalpa y Paca Navas de Miralda.

Con la invasión a Guatemala se refugió en México. A finales de los 60 logró regresar a su país. Helena Leiva falleció el 23 de agosto de 1978 en San Sula, departamento de Cortés. En el cuaderno de viajes “Otra Vez” Ernesto va relatando su paso fugaz por Honduras y especialmente por Guatemala, como así también su relación con los exiliados hondureños.

“Día sábado sin pena ni gloria. Lo único bueno fue una sustanciosa charla con la Sra. Helena de Holst, cercana en algunos puntos a los comunistas y que me dio la impresión de ser muy buena persona…”, relata Ernesto.

La señora de Holst le empieza a buscar casa donde vivir y trabajo como profesional. Los encuentros con la hondureña se convierten en frecuentes y muy animados. Ernesto le pregunta sobre la URSS y China. Hablan de marxismo y debaten ideas. Helena le propone que se vaya a vivir a su casa. Aunque Ernesto queda indeciso. Espera conseguir un lugar barato para tener más intimidad. “La señora Holst –recuerda Ernesto- me invita a su casa; probablemente vaya, pero todavía no he dicho nada…”

Los días siguen pasando, pero ya no me importa un queso. Tal vez, unos de estos me muden a lo de Helenita Leiva, tal vez no, pero de todas maneras sé que el asunto tiene que arreglarse. De alguna manera y no me caliento más los sesos.” Sentencia Guevara.

Hilda Gadea nos relata cómo conoció a Ricardo Rojo en su libro de memorias.

“A fines de noviembre de 1953, me encontraba trabajando en el Departamento de Estudios Económicos del Instituto de Fomento de la Producción de Guatemala y fui llamada por el presidente del mismo, el ingeniero Juan Ángel Núñez Aguilar, agrónomo y economista hondureño graduado en la Universidad de La Plata y gran amigo del doctor Arévalo y del presidente de la República, coronel Jacobo Árbenz…El ingeniero Núñez Aguilar me llamaba para presentarme a un joven abogado argentino, el doctor Ricardo Rojo, quien se había escapado espectacularmente de una cárcel de Perón. Aunque yo sentía algunas simpatías por el régimen peronista debido a sus medidas anti oligárquicas y su apoyo a la clase trabajadora, el hecho de que Rojo fuera un abogado que defendía a los presos políticos y de que fuera un exiliado como yo, aunados a su cultura y don de gentes, me animaron a ayudarlo. (…) En honor a la verdad debo decir que el ingeniero Núñez Aguilar también simpatizaba con el régimen peronista. Me pedía, al presentarme a Rojo, que lo introdujera en el ambiente político guatemalteco y le presentará a algunos dirigentes apristas peruanos que trabajaban allí y que Rojo deseaba conocer.” Hilda Gadea cumple con la misión encomendada por Núñez Aguilar de presentarle a los exiliados, especialmente a Ricardo Rojo y a través de este a Ernesto Guevara.

“Hoy, lo pasé escribiendo, -nos cuenta Guevara- comiendo en lo de Holst, jugando Canasta, y viendo los libros del gringo, todo en inglés, pero muy interesantes”.

Ernesto no tardó en destacarse entre los exiliados. Su vasta preparación cultural, sus conocimientos básicos del marxismo, su estilo contundente en los debates lo diferenciaban del resto.

Entre los exiliados se comenzó a comentar si Ernesto era agente o confidente de la Embajada Argentina.  Por aquel entonces era embajador de este país Nicasio Sánchez Toranzo, un hombre muy vinculado al General Perón. Sería el líder hondureño Ventura Ramos quien argumentó que el rumor sobre Ernesto era una simple fantasía. Las dudas surgieron dado que Ernesto no tenía militancia previa en la Argentina.  Con Ventura Ramos mantuvo también una muy buena relación. Este exiliado hondureño era de extracción campesina. Sin embargo, tenía una elevada formación política. Su origen social, el marco histórico de la época, la influencia de la revolución socialista de Rusia, y las condiciones económicas y políticas del país, lo llevaron a identificarse con las ideas marxistas; pero no lo hizo de manera mecánica, sino basándose en las tradiciones de lucha de los pueblos indígenas, contra la dominación española y en la gesta independista de los patriotas del siglo XIX. A causa de sus ideas, fue exiliado y debió enfrentar obstáculos para el ejercicio del periodismo, el cual inició de manera autodidacta en 1945.

Por ese entonces comienza a noviar con la exiliada peruana Hilda Gadea. En septiembre de ese año habían llegado a Guatemala los combatientes del Moncada entre ellos Antonio Ñico López, Mario Dalmáu, Armando Arancibia y Antonio Darío López, el Gallego.

La relación tan estrecha de Ernesto con Helenita generó algún malestar con su marido, el alemán Holster. El propio Ernesto nos cuenta: “Como continúa la bronca de Mrs. Holst, yo como de contrabando una vez al día duermo con Ñico el cubano (futuro expedicionario del Granma), cagado de risa todo el día, pero sin hacer nada.”

Será Ñico quien le pondrá "Che" a Ernesto y luego sus compatriotas cubanos le seguirán el juego. Por aquel entonces por América Latina era muy común decirles a los argentinos "los Che". No pasaron algunos días que todos los exilados y amigos se olvidaron de Ernesto Guevara y comenzó a nacer el Che. Con Ñico tejió rápidamente una gran amistad. Este era bromista, alegre, le gustaba el baile y el ron. Y ante todo era un tremendo martiano. El nuevo Che se la pasaba horas preguntándoles sobre qué había pasado en Cuba, en el fracaso del Moncada, de quien era Fidel. Ernesto estaba maravillado del heroísmo de estos revolucionarios.

“De Buenos Aires llegan pocas noticias. Helenita parte con rumbo desconocido y se me acaba el rebusque, pero me va a llevar a casa de una tía que me dará el almuerzo, además le va a hablar al ministro por teléfono”, continúa Guevara.

La hondureña se movía en todos los niveles para conseguirle a Ernesto un trabajo. Helenita le acercó los libros de los socialistas del siglo XX, y en el caso del pensamiento hondureño, le dio a leer una biografía del general Francisco Morazán, el mayor unionista centroamericano. Ernesto quedó impactado con la lectura de la vida de Morazán. Fue entendiendo más profundamente los ideales de la Patria Grande.

Guevara por ese entonces aún no había resuelto su residencia legal en Guatemala, se le vencían los tres meses de permanencia y tiene Hondura o El salvador, como opción para salir del país por unos días. Para ello gestiona el visado para ir a cualquier de los dos países.

“No hay noticias de Honduras y solo espero hasta mañana., pues, se acaban las reservas de dólares”, escribe en su diario Guevara. Al final logra pasar a El Salvador.

La situación en Guatemala era cada vez más difícil. Se esperaba una provocación militar. “Hace días, -relata en su diario Guevara- aviones procedentes de Honduras cruzaron las fronteras con Guatemala y pasaron por la ciudad, en plena luz del día ametrallando gente y objetivos militares”

Guevara no dudó en enrolarse como voluntario para repeler el ataque. Nos cuenta Ernesto: “Yo me inscribí en las brigadas de sanidad para colaborar en la parte médica y en las brigadas juveniles que patrullan las calles por la noche. El curso de los acontecimientos fue el siguiente: luego de pasar estos aviones, tropas al mando del Coronel Castillo Armas, emigrado guatemalteco en Honduras, cruzaron la frontera avanzando sobre la ciudad de Chiquimula. El gobierno guatemalteco, que ya había protestado ante Honduras los dejó entrar sin ofrecer resistencia y presentó el caso ante las naciones unidas.” Desde su llegada a este país Ernesto mantuvo un vínculo muy estrecho con el Partido Guatemalteco del Trabajo (comunistas).

Cuando el presidente Arbens decide renunciar a la presidencia, Guevara deambula por la ciudad hasta que tiene que entrar en la Embajada Argentina. Allí lo recibirá el Embajador argentino Nicasio Sánchez Toranzo. La mujer del Embajador Elsa Nelly Orti, tendrá un trato muy especial con Ernesto. A los dos les gustaba hablar largamente sobre la Argentina. Otra vez el peronismo era un tema recurrente de las conversaciones.

Cuando todo ya está perdido Ernesto Guevara, ahora el Che, logra trasladarse hasta México, donde se reencontrará con Hilda Gadea y sus amigos de Guatemala. El gobierno del General Perón envió varios aviones para repatriar a los exiliados argentinos. Ernesto prefiere seguir a México donde vivirá con Hilda Gadea y su hija Hildita.


miércoles, 27 de enero de 2021

Nueva represión contra migrantes en Guatemala


Radio Progreso HN - La voz que está con vos

Desde horas muy tempranas de hoy lunes, las autoridades de Guatemala desplegaron un ejército muy numeroso de policías y militares, triplicando la cantidad de elementos de la seguridad, en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala, con el fin de impedir el avance de la caravana de migrantes hondureña.

Esa acción llevó a una brutal represión en contra de hombres, mujeres, niños y niñas que forman parte de la primera caravana de 2021. Los están correteando, hay detenidos, la población está corriendo por los montes. Los policías nacionales y militares lanzaron gas lacrimógeno para hacer el desalojo.

Poco antes de la represión, de pequeños pedazos de tela y hasta camisas de color blanco, los migrantes hicieron improvisadas banderas en símbolo de paz y las ubicaron frente al cordón de seguridad compuesto por cerca de mil miembros militares y policiales. Todo esto sucede en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala.

Hubo enfrentamiento entre migrantes y militares. Se reportaron migrantes seriamente afectados, heridos mientras corrían por los montes. También al menos un militar se desmayó producto del propio gas que lanzaron.

Tras la dura represión, los migrantes comienzan a agruparse en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala.


Pese a la represión y el impedimiento de su paso, migrantes siguen en territorio guatemalteco

Radio Progreso


La policía y soldados guatemaltecos rociaron gas lacrimógeno y utilizaron sus garrotes y escudos sobre la caravana de migrantes hondureños y hondureñas que intenta cruzar territorio guatemalteco.

El bloqueo policial y militar fue montado estratégicamente en un cuello de botella en la carretera de dos carriles hacia Chiquimula, en un área conocida como Vado Hondo.


La caravana, que salió desde el viernes anterior de la terminal de buses en San Pedro Sula, sigue con más de cinco mil integrantes. Muchos migrantes fueron obligados a regresar por las autoridades guatemaltecas pero el grueso de la misma sigue instalado en Vado Hondo.

Los migrantes han pasado una noche muy fría en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala. Los migrantes permanecen allí sin poder pasar por el bloqueo policial y militar que ha impuesto el gobierno de Guatemala. No hay alimentos ni acceso al agua. Las tiendas cercanas cerraron sus puertas.


sábado, 11 de abril de 2020

A contracorriente, trabajan defensoras de migrantes para reconstruir tejido social

Cimacnoticias

Por Angélica Jocelyn Soto Espinosa 

Los éxodos migrantes (en los que vienen miles de mujeres y sus familias) están dejando impactos psicosociales en las comunidades de origen, donde las defensoras de los Derechos Humanos (DH), especialmente indígenas, trabajan a contracorriente para reconstruir el tejido social y mejorar las condiciones de vida de las familias para que migrar no sea su única alternativa.Reunidas en el IX Encuentro de la Red Mujer, Salud y Migración, que tuvo lugar en Chiapas el pasado 5 y 6 de marzo, defensoras de los DH provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala coincidieron en que son ellas, y no los acuerdos políticos comerciales recientes firmados entre Estados Unidos, México y Centroamérica, quienes se hacen cargo de los impactos que deja la migración y la deportación masiva de personas a los países de origen. 

La migración desde Centroamérica 

  • Guatemala

CIMACFoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa

La coordinadora del Programa de Mujeres de Asociación Pop No’J, en Guatemala, (dedicada a la defensa y promoción de los derechos, especialmente de la población maya) Yolanda Hernández, explicó en entrevista con Cimacnoticias que como país vecino, la migración de su país a México es histórica porque en la separación territorial se dividió a familias enteras. 

Si bien entre Guatemala y México existe una tradición migratoria importante por las visitas familiares, intercambio de productos o la espiritualidad, actualmente muchas personas abandonan sus comunidades por la alta demanda en México de mano de obra guatemalteca para el corte de café y caña en los campos, explicó la defensora. 

Las personas aceptan venir a trabajar a México, incluso en condiciones precarias, porque son empujadas por las grandes brechas de desigualdad, la pobreza y la ausencia de tierras para el trabajo campesino en Guatemala. De acuerdo con el informe “Entre el cielo y el suelo”, de Oxfam internacional, existe una enorme desigualdad en Guatemala, por ejemplo, la desnutrición crónica es 60 veces mayor en algunas escuelas primarias indígenas rurales que en las capitalinas mestizas, el analfabetismo es 3 veces más frecuente en mujeres indígenas que en hombres no indígenas y que las mujeres realizan 5 veces más tareas domésticas y de cuidado que los hombres.

En el caso específico de las mujeres, quienes migran ahora —detalló Hernández— son generalmente madres solteras o jóvenes que tienen la carga de sostener a la familia y, en otros casos, son jóvenes rechazadas por sus comunidades como consecuencia de la misoginia y el machismo. 

Esto impacta en el liderazgo comunitario de los pueblos indígenas en la región, explicó la defensora, pues en el tránsito las migrantes sufren muchos atropellos porque son monolingües o tienen que despojarse de su vestimenta maya para no ser identificadas por las autoridades migratorias. 

El endurecimiento de las políticas migratorias actuales en la frontera sur de México y EU ha hecho que en los meses recientes decenas de migrantes guatemaltecas sean deportadas desde México a sus comunidades de origen. En 2019, 15 mil 332 guatemaltecas fueron detenidas en Estaciones Migratorias, de acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, y según el consulado de Guatemaltecas en Comitán, Chiapas, al menos 9 mil 250 mujeres, adolescentes y niñas fueron deportadas.  Las deportaciones traen consigo un impacto psicosocial del que las mujeres no quieren hablar pero cuya sanación asumen las organizaciones civiles, reconoció Hernández. 

“Es muy fuerte muy doloroso cuando son deportadas, porque muchas de ellas empeñan o prestan la escritura de sus padres para pagar a los coyotes, o hacen otros préstamos, lo cual se atormenta cuando las regresan porque ya no tienen cómo pagar”, explicó. De acuerdo con la defensora, la deportación se vive con miedo y vergüenza. “Las compañeras que son retornadas o deportadas se esconden, no salen a la calle, pero se enferman, hay muchas carencias de enfermedades con las mujeres”. Muchas migrantes además son víctimas de delito durante su tránsito. “La mayoría se esconde, no salen a la luz pública, se sienten derrotadas. El problema es la carencia de atención psicosocial, porque pasan una agonía porque no cuentan lo que les pasa”. 

La asociación en la que Yolanda Hernández colabora como coordinadora del programa de mujeres, acompaña a la población migrante con atención a la salud física y emocional, educación formal e informal, asesoría legal, participación organizativa y búsqueda de alternativas económicas.  De junio 2016 a diciembre 2019, Pop No’j acompañó en la reunificación y reintegración comunitaria a 197 niñas, niños y adolescentes migrantes retornados, en su mayoría indígenas del departamento de Huehuetenango, que regresan de Estado Unidos y México. 

Esta organización también promueve los derechos de la población maya frente a la desigualdad social, capacita a jóvenes para la participación ciudadana y emprendimiento económico y trabaja con las mujeres en la prevención de la violencia sexual. En el caso de las mujeres deportadas, muchas de ellas son apoyadas por “comadronas” o ancianas, y por profesionales, quienes las acompañan en sus procesos de sanación física y mental. 

Lejos de que el gobierno guatemalteco brinde recursos para fortalecer el trabajo de las organizaciones civiles, desde inicio del 2020 se discute en el congreso de ese país una norma conocida como “Ley de ONG” que plantea mayor fiscalización y control contra la sociedad civil organizada. 

  • Honduras

CIMACFoto: Angélica Jocelyn Soto Espinosa

Carmen Isabel Álvarez, de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), explicó a Cimacnoticias que en su caso la defensa del territorio ancestral garífuna ha sido clave para la reconstrucción de las comunidades tras los desplazamientos y deportaciones masivas,

De acuerdo con la defensora, en Honduras la violencia y la falta de empleo son los principales detonantes de la migración, ya que si no se pertenece al partido en el poder o es mayor de 35 años, las posibilidades de colocarse en un empleo son limitadas. A esto se suma un problema creciente de extorsión por parte del narcotráfico. 

En específico, en 2018 y 2019 las poblaciones ancestrales garífunas experimentaron una migración masiva de mujeres y sus familias. Cada lunes, al menos 15 mujeres abandonaban la comunidad garífuna de Trujillo, narró Álvarez, lo cual dejó huella en escuelas vacías y en los centros de salud, donde sobraban cada día decenas de vacunas para niñas y niños.  

En esas comunidades, las mujeres enfrentan el feminicidio, pues en 2019 al menos seis mujeres garífunas (dos defensoras) fueron asesinadas en Honduras. A esto se suma que las defensoras de los territorios son perseguidas y criminalizadas por los gobiernos, quienes presuntamente están aliados con organismos internacionales para el extractivismo y Zonas de Desarrollo (como las Zonas Económicas Especiales en México). En esa región de Honduras, un 3 de marzo de hace cuatro años asesinaron a la defensora indígena Bertha Cáceres, que era compañera de trabajo de la OFRANEH.

Este 2020, dada el amplio número de deportaciones en 2019, las mujeres hondureñas se han abstenido de migrar, aunque todavía hay en México mujeres de Trujillo y otras comunidades hondureñas en espera de Refugio en México, dijo la defensora.

De acuerdo con datos obtenidos vía transparencia, en enero de 2020, al menos mil 336 mujeres hondureñas permanecían detenidas en Estaciones Migratorias en espera de deportación o inicio de trámite migratorio. “Las mujeres deportadas regresan sin nada porque lo venden todo para pagar a coyotes, pero nosotras tenemos una comunidad que se llama Vallecito, que no fue tan fácil de recuperar porque tuvimos que enfrentarnos con narcos, policías”, explicó Álvarez. 

En Vallecito, las comunidades garífunas formaron campamentos en un espacio de mil 500 hectáreas. Ahí alojan a las personas deportadas que no tienen dónde ir.  “Nosotros trabajamos la tierra, en la siembra del coco, la yuca. Entonces le damos alojamiento (a las familias deportadas), les hacemos una casita y ahí se va a vivir con su familia, la organización les da algo para su sostén. Se abrió un colegio para los niños”, explicó la defensora.

La organización comunitaria enfrenta retos para la reintegración de la población deportada, especialmente la que estuvo mucho tiempo en Estados Unidos o fue retornada por mal comportamiento. A través de la educación popular les impulsan para que, con el tiempo, también participen en la defensa de la tierra y el territorio. 

  • El Salvador


Por su parte, Martha Rivas, integrante de la Asociación de Desarrollo Económico y Social (ADES Santa Marta), explicó que actualmente su organización (que es histórica porque se formó para la reconstrucción de comunidades refugiadas tras la Guerra Civil de los años 90) trabaja en la prevención de las migraciones, sobre todo de personas jóvenes y mujeres. 

Rivas detalló que la migración en El Salvador responde a una escalada de violencia social, relacionada con pandillas y narcotráfico. Según documentó la organización internacional Human Rights Watch hay cerca de 60 mil miembros de maras en al menos 247 de los 262 municipios del país. Controlan los límites de sus territorios y extorsionan y obtienen información sobre residentes y personas que circulan en esas zonas, sobre todo en el transporte público, escuelas y mercados; y, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en 2017 El Salvador encabezó la lista de países con mayor tasa de femicidio/ feminicidio en la región con 10.2 crímenes por cada 100 mil mujeres. 

A esto se le suman las desigualdades económicas en el país provocadas por nuevos proyectos de reconfiguración social y una sensación de “desesperanza”, luego de que a 12 años de dejar la dictadura no se han materializado los ideales de la lucha, explicó la defensora. 

De acuerdo con Rivas, el Estado salvadoreño no está haciendo nada por contrarrestar toda la violencia que se ejerce desde las mafias, impulsadas por intereses económicos y políticos, en las comunidades, la cual se expresa en violencia sexual por parte de pandilleros contra niñas, embarazos adolescentes y suicidios provocados por la violencia social y el contexto de inestabilidad y ruptura. 

En los últimos 20 años, El Salvador se se ha vuelto un país muy dependiente de la migración y de las remesas de los EU; a esto se suma que muchas mujeres migran porque sus parejas también se fueron y, como parte de la violencia en los hogares, deciden migrar con o sin hijos para intentar sostener una relación de familia.

“Todo eso está generando que las mujeres deciden desplazarse incluso al interior del país para generar mejores condiciones para vivir —-observó la defensora— y el derecho a migrar es un derecho libre que ningún país, ninguna política exterior, debería de impedir, ya que siempre habrán territorios, países, que te generen mejor condiciones que otros. En ese sentido, debería de ser una libertad única de las mujeres decidir migrar o no migrar”. 

Sin embargo, las implicaciones y acciones de los actuales acuerdos binacionales (como un acuerdo que se firmó el pasado junio de 2019 para que México aporte 100 millones de dólares a El Salvador para activar programas sociales que frenen la migración) no se han transparentado y no garantizan libertades ni mejores condiciones de vida para las salvadoreñas, de acuerdo con Rivas. 

“Cualquier acuerdo que se tome hacia afuera de el gobierno, y en este caso con el nuevo presidente de El Salvador, es una postura de sumisión con el gobierno estadounidense porque no reconoce la situación de dependencia con EU. Cualquier acuerdo binacional sin duda pone en riesgo la integridad de las personas que deciden migrar porque ya no está viendo a las personas con sentido humano. Nosotros no necesitamos regalías, necesitamos acuerdos comerciales que permitan traer de vuelta a esta gente que se fue y acá generar las condiciones laborales para que no tengan que irse, pero ese es un discurso que no es tan fácil de materializar”, explicó la defensora.

Contrario a lo que se esperaría con estos recursos, en El Salvador la gente tiene menos posibilidades de acceso a derechos, luego de que el gobierno entrante restó presupuesto a la educación, salud y quitó facultades a la Secretaría de la Mujer al integrarla al nuevo Ministerio de Desarrollo Local. Esto ha traído como consecuencia que la población salvadoreña viva en una situación de incertidumbre sobre qué va a pasar en el día a día, lo que las ha impulsado a emigrar de manera masiva. 

En respuesta, ADES continúa con su trabajo de reconstrucción de la vida basado en la organización comunitaria de base y la educación popular, mismo con el que ha hecho por la defensa del agua y frente a los despojos de los territorios para el extractivismo por parte de empresas canadienses. 

De acuerdo con Rivas, las mujeres han mantenido un liderazgo protagónico en este proceso de reconstrucción social pues son ellas (principalmente las adultas mayores) quienes acompañan los procesos de salud mental y salud comunitaria, trabajan para entender los impactos de violencia que la guerra generó y atienden una serie de problemas psicosociales que se siguen viviendo en el país. 

martes, 5 de febrero de 2019

ONU solicita investigación sobre muerte de niña guatemalteca en Estados Unidos



El relator especial de la ONU para los derechos humanos de los migrantes, Felipe González, solicitó una investigación independiente sobre la muerte de Jakelin Caal Maquin, la niña guatemalteca de siete años que murió este mes bajo la custodia de Estados Unidos.

En una entrevista publicada por el diario The Guardian, González indicó que envió una petición formal al secretario de Estado, Mike Pompeo, en la que expresa además su alarma por la muerte de Caal Maquin menos de 48 horas después de que fuera detenida por la Patrulla Fronteriza.

“González está demandando una investigación independiente completa sobre la tragedia, dirigida por jueces y abogados y en la que la familia de la niña esté representada legalmente y tenga acceso a la traducción de idiomas”, destacó el diario.

Además, la carta solicita poner fin inmediato de la detención de niños migrantes en Estados Unidos e insta a la administración de Trump a abordar “fallas dentro del sistema de inmigración para prevenir situaciones similares”.

González explicó que numerosos organismos internacionales de derechos humanos habían advertido en repetidas ocasiones que los niños no deberían ser detenidos por su estatus migratorio.

“La detención de niños tiene un impacto tan severo en ellos que hemos advertido repetidamente sobre los riesgos”, afirmó el relator.

El monitor de la ONU destacó que la administración del presidente Donald Trump estaba obligada por las leyes internacionales a velar por las personas que mantiene bajo custodia.

Lamentable: Muere otro niño guatemalteco bajo custodia de EE.UU.


Foto: AFP.

Un niño guatemalteco de 8 años de edad falleció estando detenido por las autoridades de inmigración estadounidenses, dijeron voceros, siendo el segundo caso de un niño migrante que muere este mes bajo custodia estadounidense.

El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza dijo que el menor falleció después de la medianoche el martes.

El niño “mostraba síntomas de una potencial enfermedad” el lunes y fue llevado junto con su padre a un hospital en Alamogordo, Nuevo México, dijo el servicio.

Allí, agregó la agencia, se diagnosticó que el niño estaba resfriado y tenía fiebre. Se le dieron medicinas y fue dado de alta el lunes.

La agencia dijo que esa misma noche el niño fue llevado de vuelta al hospital con náuseas y vómitos y que falleció poco después.

jueves, 24 de enero de 2019

Migrantes desbordan la capacidad del albergue en Guatemala



En su largo camino el grueso de los migrantes se encuentra en Guatemala. De la ciudad capital se dirigen rumbo a la frontera Tecun Uman, donde esta mañana iniciarán su paso por México, país que prometió apoyar en la facilitación de permisos de trabajo y visas humanitarias.

En su llegada al albergue, ubicado en la zona 1 de Guatemala, los cientos de migrantes desbordaron la capacidad, provocando la activación de dos centros más para la atención de hondureños y hondureñas que salieron desde San Pedro Sula el pasado 15 de enero.

El camino fue largo y cansado, entre 6 a 8 horas para moverse desde Chiquimula hasta ciudad Guatemala, donde descansaron para continuar otra larga ruta que les acorte su sueño de llegar hacia Estados Unidos.

En el Centro Scalabriniano de Atención al Migrante, se lograron instalar únicamente las mujeres y menores, los hombres fueron llevados a dos centros que habilitaron con anterioridad, teniendo como experiencia la caravana del 13 de octubre. Otros hombres tuvieron que dormir en el fría pavimentad fuera del albergue, muchos porque sus hijos o esposas estaban dentro.

Uno de los jóvenes que durmió en las afueras del albergue es Carlos, originario de El Progreso, Yoro, con apenas 22 años de edad asegura que salió de Honduras porque no encuentra trabajo, ninguna oportunidad para mejorar las condiciones para él y su familia.

Carlos hace un balance de todo el recorrido, resalta la solidaridad del pueblo guatemalteco.

Miguel y Emilio son otros dos jóvenes de 25 años que va en la caravana, ellos lamentan que para lograr un futuro sean obligados a salir del país, porque Honduras no les permite contar con un empleo, ni desarrollarse en una vida en dignidad y sin violencia.

Roxana Palma psicóloga de la casa del migrante en ciudad de Guatemala, dice que la población que viene en la caravana, cuenta historias dolorosas de violencia y pobreza que están padeciendo en sus lugares de origen. Los migrantes aseguran que prefieren ir con temor en la ruta que morir en Honduras.

La caravana espera juntarse este día con los cientos que ya se ubican en frontera de México.

sábado, 12 de enero de 2019

Persecución y criminalización en Guatemala y Honduras



Por Selvin Torres Hernández *

El aumento de la violencia política en países como Guatemala y Honduras es una constante que han tenido que enfrentar defensores y defensoras de derechos humanos. En los últimos años se ha incrementado la persecución, criminalización y asesinatos a líderes y lideresas en defensa del territorio. Pueblos indígenas y campesinos rechazan el uso de la violencia y luchan ante un sistema que invisibiliza, discrimina y que deja en su camino muerte y destrucción.

El continuo de la violencia

Con la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, Guatemala cerraba un ciclo de represión y guerra que duró 36 años. Con la transición a la democracia y la profundización del modelo neoliberal, el país centroamericano se insertaba en la etapa económica de la liberalización, la privatización y la inversión de capitales extranjeros. La firma de los Acuerdos de Paz no significó el fin de la violencia, ya que sigue siendo hasta el día de hoy, una política de los gobiernos en contra de la población que demanda una sociedad más justa y democrática.

La imposición de proyectos mineros, hidroeléctricos y petroleros, reactivaron un proceso social de lucha en defensa del territorio. La persecución a líderes y lideresas está caracterizada por una fuerte impronta discursiva de estigmatización y difamación, sumado al uso de figuras penales como la de terrorismo y asociación ilícita. El accionar de estos patrones ha tenido un aumento gradual en los últimos años. Para septiembre de 2018, la Unidad de Protección a Defensoras y Defensoras de Derechos Humanos de Guatemala (UDEFEGUA), identificó 302 agresiones en contra de personas y organizaciones defensoras de derechos humanos.

El caso de Honduras no es distinto. El golpe de Estado del 2009 asentó un proceso con características autoritarias que desencadenó en graves violaciones a derechos humanos. Las concesiones de megaproyectos para la explotación de la industria extractiva ha sido una fuente de violaciones a derechos humanos.En su mayoría dirigidas a defensores y defensoras de movimientos y organizaciones que se oponen al modelo económico que profundiza las desigualdades y fomenta la militarización y control en los territorios.

De acuerdo a la investigación de Global Witness, Honduras es considerado el lugar más peligroso para los activistas del medio ambiente, mientras que América Latina es la región en la que más ambientalistas han sido asesinados. Desde el golpe del Estado de 2009, 123 activistas han sido asesinados, otros amenazados, agredidos o encarcelados.

Un panorama poco esclarecedor

A julio de 2018, en Guatemala se registraron 18 asesinatos contra personas defensoras de derechos humanos, 32 agresiones contra mujeres y 2 intentos de asesinato. En solo 3 meses, 8 líderes y lideresas del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA) y del Comité Campesino de Desarrollo del Altiplano (CCDA) fueron asesinados entre los meses de mayo a julio.

El 9 de noviembre de 2018, el líder indígenaq’eqchi’ Bernardo CaalXol, fue condenado a 7 años y 4 meses de cárcel por la defensa del Río Cahabón y Oxec,dada la instalación de varias hidroeléctricas que afectan a comunidades q’eqchis’ en el departamento de Alta Verapaz.Se suma a los procesos de criminalización, la prisión política de 9 personas por denunciar la contaminación del Lago de Izabal.

Río Cahabón, Alta Verapaz, Guatemala

En septiembre de 2018 un Tribunal de Honduras emitió 18 órdenes de captura en contra de líderes y lideresas en defensa del territorio del Bajo Aguán en la costa atlántica, incluyendo una orden de desalojo del Campamento por la Vida.Desde hace varias semanas pobladores de la comunidad El Guapinol resisten a la instalación de los proyectos mineros de la compañía Los Pinares que está causando graves daños ambientales en los Ríos de San Pedro y Guapinol.

Campamento por la Vida en Defensa del Derecho al Agua. El Guapinol, Tocoa, Colón, Honduras.

El asesinato de Berta Cáceres en marzo de 2016 recorrió el mundo. Berta Cáceres lideresa de la comunidad lenca fue asesinada a tiros el 2 de marzo de 2016 por su lucha en contra de la construcción de la represa de Agua Zarca. Cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Indígenas y Populares (COPINH), luchó en contra de los proyectos hidroeléctricos que amenazaban el territoriohondureño. En abril de 2015 recibió el Premio Medioambiental Goldman, máximo reconocimiento mundial para activistas del medio ambiente. Un año después fue asesinada pese a que la CIDH había pedido al Estado hondureño medidas cautelares de protección.

El 29 de noviembre de 2018 un Tribunal de Tegucigalpa condenó a siete de los ocho acusados por el asesinato de Berta. A pesar de la condena a los autores materiales, el comunicado de la familia y del COPINH afirma que esta acción no significa que se haya alcanzado justicia. La lucha por la verdad es parte del esfuerzo para que no quede en la impunidad su asesinato, así como la trama de corrupción y violencia que sostiene el modelo extractivista.

Berta Cáceres, asesinada el 2 de marzo de 2016

La persecución y criminalización por la defensa del territorio es una lucha que día con día se enfrentan líderes y lideresas alrededor de toda América Latina. El despojo y la explotación de territorios es característico de un sistema que busca favorecer los intereses del capital y del Estado. En países donde reina la corrupción y la impunidad, la resistencia de los pueblos son ejemplo de lucha ante todo aquello que los amenaza.


* Investigador del Grupo de Estudios sobre Centroamérica (IEALC/UBA) y del Instituto Centroamericano de Estudios Sociales y Desarrollo (INCEDES).

jueves, 27 de diciembre de 2018

Angelitos



Por David Brooks
   
Claudia Maquín, madre de Jakelin, la niña guatemalteca de siete años que murió estando bajo custodia del gobierno estadunidense. Foto Ap. 

“Ya se murió el angelito/ Y no quisiera llorar…”
Jakelin tenía siete años cuando murió, mientras ella, su padre y decenas de otros migrantes estaban bajo la custodia de las autoridades de protección fronteriza. Nos enteramos hasta el pasado jueves –porque unos periodistas del Washington Post preguntaron– aunque murió casi una semana antes y nadie dijo nada. Aún no se saben exactamente las causas; el informe preliminar era que se deshidrató y no había comido en días, algo que ahora disputa su familia. Pero el hecho es que murió en manos del régimen de Trump.

Las autoridades se lavaron las manos y le echaron la culpa a su familia y a todos los migrantes. La secretaria de Seguridad Interna, Kirstjen Nielsen, declaró: este es sólo un ejemplo muy triste de los peligros de este viaje. La familia optó por ingresar ilegalmente.

Mientras tanto, aproximadamente 14.700 menores de edad que migraron no acompañados a este país siguen detenidos en la red de más de 100 albergues administrados por el gobierno estadunidense. Entre ellos, permanecen por lo menos 100 (y tal vez el doble) de los miles que fueron separados de su padres y enjaulados a lo largo de más de un año por órdenes de Trump. Es un campo de niños prisioneros, denunció el senador Jeff Merkley este fin de semana al intentar visitar un centro de detención provisional en Tornillo, Texas.

A finales de noviembre, cerca de Tijuana, niños –algunos en pañales– se estaban asfixiando con el gas lacrimógeno que lanzaron agentes fronterizos estadunidenses al lado mexicano.

Al otro lado del mundo, en Yemen, se estima que han muerto de hambre más de 85 mil niños menores de cinco años de edad en el peor desastre humanitario en el mundo hoy día; eso, sin contar a los más de 1.200  niños que han muerto por bombas Made in USA y balas de una guerra encabezada por Arabia Saudita con el apoyo de Washington.

A la vez, al otro lado del Atlántico, otra menor de edad, la sueca Greta Thunberg, de 15 años, tomó el micrófono ante los representantes de casi 200 países en la conferencia mundial sobre cambio climático en Polonia –incluyendo los de Estados Unidos que oficialmente ha rechazado el consenso científico sobre el cambio climático y promueve mayor producción de hidrocarburos– y declaró: ustedes dicen que aman a sus hijos más que todo, y aun así les están robando su futuro ante sus propios ojos por no hacer lo necesario para frenar el cambio climático. Nos han ignorado en el pasado, nos ignorarán otra vez, pronosticó. Y concluyó que los representantes del mundo reunidos ahí sólo repiten las mismas ideas malas que nos llevaron a este desastre, y los acusó: ustedes no son suficientemente maduros como para decir las cosas tal como son.

¿Quién tiene la culpa, quiénes son los responsables por Jakelin, por tolerar ver a niños en jaulas, por los niños sin nombre de Yemen, por los niños que todos los días reciben noticias de que tal vez se aproxima el fin del mundo por la falta de respuesta de los adultos a la crisis ecológica tan documentada?

Un gran músico sirio, el clarinetista Kinan Azmeh, quien trabaja con Yo Yo Ma en su proyecto de la Ruta de la Seda, comentó en el bellísimo documental Música para extranjeros que por momentos le parece absurdo hacer música, ya que eso no puede frenar las balas y las bombas que han destruido a su país, ni resuelve el problema de los refugiados. Igual, algunos periodistas a quienes nos toca reportar sobre todo esto, o escribir una columna como ésta, nos preguntamos lo mismo, ¿para qué?, ya que las palabras, las fotos y los análisis no logran salvar a una niña guatemalteca, a sus compañeros en jaulas en lugar de aulas, a los que soñaban ser doctores o poetas muertos por una bomba en Yemen, o casi todos los niños a quienes les hemos anunciado que tal vez serán los testigos del fin del mundo.

Pero tampoco es opción el silencio.

“Ya se nos fue este angelito/ ¿Quizá cuántos más se irán?… Ya se murió el angelito/ Y no quisiera llorar…” (El angelito, versión de Óscar Chávez).

jueves, 8 de noviembre de 2018

Trump anunció sanciones a Honduras, Guatemala y El Salvador



Imagen: Johan Ordoñez/AFP

La caravana de migrantes centroamericanos que camina rumbo a Estados Unidos continúa su marcha atravesando México. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que su gobierno comenzará a recortar la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador por no haber, según dijo, impedido la salida de los migrantes.

"Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese de manera ilegal a Estados Unidos. Comenzaremos ahora a recortar, o reducir sustancialmente, la enorme ayuda extranjera que rutinariamente les damos", afirmó Trump en su cuenta de Twitter. Según los últimos datos oficiales del Departamento de Estado, en el año fiscal 2018, Washington entregó 84 millones de dólares en asistencia extranjera a Guatemala, 58 millones a Honduras y otros 51 a El Salvador.

El mandatario cargó también contra las autoridades de México por ser incapaces de detener a la caravana. "Tristemente, parece que la policía y el Ejército de México no son capaces de detener la caravana que avanza hacia la frontera sur de los Estados Unidos", tuiteó el mandatario. Además, calificó la situación de emergencia nacional. "Criminales y desconocidos de Medio Oriente están mezclados (en la caravana). Ya alerté a la patrulla fronteriza y a las fuerzas armadas que esto es una emergencia nacional. ¡Tenemos que cambiar las leyes!", aseguró Trump. Las emergencias nacionales son situaciones declaradas, por lo general, por un lapso corto de tiempo, durante el cual se desbloquean fondos para afrontarlas. De momento, la Casa Blanca no ha informado que el Presidente haya firmado una declaración de emergencia y no está claro qué significaría en este caso.

Trump aprovechó la ocasión también para atacar a la oposición demócrata, en el marco de la campaña electoral de cara a los comicios legislativos del próximo 6 de noviembre. "¡Cada vez que vean la caravana, o a gente viniendo ilegalmente, o intentando venir a nuestro país ilegalmente, piensen y culpen a los demócratas por no darnos los votos para cambiar nuestras patéticas leyes migratorias! ¡Recuerden las elecciones de medio mandato!", subrayó el magnate en Twitter.

El domingo por la noche, el secretario de Estado, Mike Pompeo, por su parte, había advertido en un comunicado que "Estados Unidos sigue de cerca la caravana de migrantes". Además, aseguró que muchos de ellos, en su peligroso viaje, estaban violando la soberanía de los países que atravesaban. "Como el presidente Trump ha declarado, de conformidad con la ley de Estados Unidos, no permitiremos que los inmigrantes ilegales ingresen o permanezcan en Estados Unidos", aseveró.

La caravana partió de Honduras el 13 de octubre con alrededor de 1000 integrantes, pero durante el camino se les sumaron muchos más, entre ellos, guatemaltecos y salvadoreños. "La caravana comprende a 7233 personas, muchas de las cuales tienen la intención de continuar su marcha hacia el Norte", informó el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Aziz Haq, citando una estimación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El vocero, además, subrayó la necesidad de que los migrantes sean tratados con respeto y dignidad. Haq sostuvo que la OIM y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados se estaban movilizando para ayudarlos. "Durante el fin de semana, el secretario general (Antonio Guterres) habló con varios líderes sobre la situación de los migrantes centroamericanos y subrayó la necesidad de que trabajen con la OIM y la ACNUR", aseguró, sin especificar la identidad de los dirigentes en cuestión.

El contingente llegó este domingo a la ciudad mexicana de Tapachula, en el estado sureño de Chiapas, tras recorrer 40 kilómetros desde Ciudad Hidalgo, en la frontera con Guatemala. Hoy completarían el recorrido hasta la ciudad de Huixtla, a 45 kilómetros.Hasta el momento, más de 1000 caminantes han solicitado refugio en México, aceptando la exhortación de las autoridades a regularizar su estatus. Sin embargo, el trámite de asilo puede tardar hasta tres meses, por lo cual la mayoría optó por ingresar a México de forma ilegal.

"No somos criminales, Donald Trump. No somos terroristas", dijo ante la prensa el hondureño Denys Omar Contreras, uno de los portavoces de la caravana. "Las únicas armas que traemos son las ganas de salir adelante y de proteger nuestras vidas", agregó.

Reunidos en la plaza central Miguel Hidalgo, en Tapachula, los migrantes lanzaron arengas antes de empezar a organizarse para reanudar su recorrido bajo una temperatura de 34 grados. "¡Somos migrantes, no somos criminales! ¡Somos trabajadores internacionales!", gritaron. "¡Manchada de rojo está la frontera, porque ahí se mata a la clase obrera!", fue otro de los gritos que lanzaron.

"Me arriesgo porque en este país no se hace nada, no hay trabajo y si uno lo halla es poco el sueldo, solo para los gastos", manifestó Joselin Castellanos, quien abandonó Honduras junto con sus tres pequeños hijos rumbo a Guatemala, para unirse después a la caravana en la frontera con México.

"Se debe ser muy insensible para no observar que esta gente está decidida a todo, porque no tiene nada que perder", declaró Nelson Ávila, político, economista y precandidato presidencial por el partido de izquierda Libertad y Refundación. En sus palabras, Honduras es la nación más pobre de toda América latina y el Caribe y, además, la nación con más desigualdad, porque pocas familias controlan la riqueza mientras que buena parte de los nueve millones de habitantes vive en la pobreza extrema.

En una encuesta llevada a cabo en diciembre de 2017, el Instituto Nacional de Estadística, especificó que el 64,3 por ciento de la población de Honduras vive en la pobreza y el 40,7 por ciento en la extrema pobreza. Además, el 20 por ciento de la población vive con menos de un dólar al día.

Aparte de la precariedad económica, Honduras sigue siendo uno de los países con mayor índice de criminalidad. El Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández, cuestionado por la oposición, ha invertido miles de millones de dólares para combatir la delincuencia, pero los asesinatos no cesan. El crimen organizado, los narcotraficantes y las pandillas (las maras) generan la mayor cantidad de muertes en ese país.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Trump anunció sanciones a Honduras, Guatemala y El Salvador



Imagen: Johan Ordoñez/AFP

La caravana de migrantes centroamericanos que camina rumbo a Estados Unidos continúa su marcha atravesando México. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que su gobierno comenzará a recortar la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador por no haber, según dijo, impedido la salida de los migrantes.

"Guatemala, Honduras y El Salvador no fueron capaces de hacer el trabajo de impedir que la gente saliese de su país y viniese de manera ilegal a Estados Unidos. Comenzaremos ahora a recortar, o reducir sustancialmente, la enorme ayuda extranjera que rutinariamente les damos", afirmó Trump en su cuenta de Twitter. Según los últimos datos oficiales del Departamento de Estado, en el año fiscal 2018, Washington entregó 84 millones de dólares en asistencia extranjera a Guatemala, 58 millones a Honduras y otros 51 a El Salvador.

El mandatario cargó también contra las autoridades de México por ser incapaces de detener a la caravana. "Tristemente, parece que la policía y el Ejército de México no son capaces de detener la caravana que avanza hacia la frontera sur de los Estados Unidos", tuiteó el mandatario. Además, calificó la situación de emergencia nacional. "Criminales y desconocidos de Medio Oriente están mezclados (en la caravana). Ya alerté a la patrulla fronteriza y a las fuerzas armadas que esto es una emergencia nacional. ¡Tenemos que cambiar las leyes!", aseguró Trump. Las emergencias nacionales son situaciones declaradas, por lo general, por un lapso corto de tiempo, durante el cual se desbloquean fondos para afrontarlas. De momento, la Casa Blanca no ha informado que el Presidente haya firmado una declaración de emergencia y no está claro qué significaría en este caso.

Trump aprovechó la ocasión también para atacar a la oposición demócrata, en el marco de la campaña electoral de cara a los comicios legislativos del próximo 6 de noviembre. "¡Cada vez que vean la caravana, o a gente viniendo ilegalmente, o intentando venir a nuestro país ilegalmente, piensen y culpen a los demócratas por no darnos los votos para cambiar nuestras patéticas leyes migratorias! ¡Recuerden las elecciones de medio mandato!", subrayó el magnate en Twitter.

El domingo por la noche, el secretario de Estado, Mike Pompeo, por su parte, había advertido en un comunicado que "Estados Unidos sigue de cerca la caravana de migrantes". Además, aseguró que muchos de ellos, en su peligroso viaje, estaban violando la soberanía de los países que atravesaban. "Como el presidente Trump ha declarado, de conformidad con la ley de Estados Unidos, no permitiremos que los inmigrantes ilegales ingresen o permanezcan en Estados Unidos", aseveró.

La caravana partió de Honduras el 13 de octubre con alrededor de 1000 integrantes, pero durante el camino se les sumaron muchos más, entre ellos, guatemaltecos y salvadoreños. "La caravana comprende a 7233 personas, muchas de las cuales tienen la intención de continuar su marcha hacia el Norte", informó el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Aziz Haq, citando una estimación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). El vocero, además, subrayó la necesidad de que los migrantes sean tratados con respeto y dignidad. Haq sostuvo que la OIM y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados se estaban movilizando para ayudarlos. "Durante el fin de semana, el secretario general (Antonio Guterres) habló con varios líderes sobre la situación de los migrantes centroamericanos y subrayó la necesidad de que trabajen con la OIM y la ACNUR", aseguró, sin especificar la identidad de los dirigentes en cuestión.

El contingente llegó este domingo a la ciudad mexicana de Tapachula, en el estado sureño de Chiapas, tras recorrer 40 kilómetros desde Ciudad Hidalgo, en la frontera con Guatemala. Hoy completarían el recorrido hasta la ciudad de Huixtla, a 45 kilómetros.Hasta el momento, más de 1000 caminantes han solicitado refugio en México, aceptando la exhortación de las autoridades a regularizar su estatus. Sin embargo, el trámite de asilo puede tardar hasta tres meses, por lo cual la mayoría optó por ingresar a México de forma ilegal.

"No somos criminales, Donald Trump. No somos terroristas", dijo ante la prensa el hondureño Denys Omar Contreras, uno de los portavoces de la caravana. "Las únicas armas que traemos son las ganas de salir adelante y de proteger nuestras vidas", agregó.

Reunidos en la plaza central Miguel Hidalgo, en Tapachula, los migrantes lanzaron arengas antes de empezar a organizarse para reanudar su recorrido bajo una temperatura de 34 grados. "¡Somos migrantes, no somos criminales! ¡Somos trabajadores internacionales!", gritaron. "¡Manchada de rojo está la frontera, porque ahí se mata a la clase obrera!", fue otro de los gritos que lanzaron.

"Me arriesgo porque en este país no se hace nada, no hay trabajo y si uno lo halla es poco el sueldo, solo para los gastos", manifestó Joselin Castellanos, quien abandonó Honduras junto con sus tres pequeños hijos rumbo a Guatemala, para unirse después a la caravana en la frontera con México.

"Se debe ser muy insensible para no observar que esta gente está decidida a todo, porque no tiene nada que perder", declaró Nelson Ávila, político, economista y precandidato presidencial por el partido de izquierda Libertad y Refundación. En sus palabras, Honduras es la nación más pobre de toda América latina y el Caribe y, además, la nación con más desigualdad, porque pocas familias controlan la riqueza mientras que buena parte de los nueve millones de habitantes vive en la pobreza extrema.

En una encuesta llevada a cabo en diciembre de 2017, el Instituto Nacional de Estadística, especificó que el 64,3 por ciento de la población de Honduras vive en la pobreza y el 40,7 por ciento en la extrema pobreza. Además, el 20 por ciento de la población vive con menos de un dólar al día.

Aparte de la precariedad económica, Honduras sigue siendo uno de los países con mayor índice de criminalidad. El Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández, cuestionado por la oposición, ha invertido miles de millones de dólares para combatir la delincuencia, pero los asesinatos no cesan. El crimen organizado, los narcotraficantes y las pandillas (las maras) generan la mayor cantidad de muertes en ese país.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Hondureños entran en México tras derribar rejas en la frontera con Guatemala



Foto: Reuters.

Integrantes de la Caravana Migrante rompieron el cerco de seguridad desplegado en la frontera con Guatemala para impedir su acceso a México y después del medio día empezaron a entrar masivamente a tierra azteca.

La caravana, integrada por entre 3.000 y 7.000 personas, partió el sábado de Honduras y está formada por migrantes de ese país, Guatemala y El Salvador, que huyen de la pobreza e inseguridad, algunos tienen como destino Estados Unidos, a pesar de las repetidas amenazas del presidente Donald Trump de no dejarlos entrar, ante lo cual unos buscarán quedarse en México.

Ante el avance de la caravana, el gobierno mexicano reforzó la vigilancia en la frontera sur, pero no logró contener el avance de los migrantes, que se dio sin violencia.

Más temprano, un cerco de agentes de la Policía Nacional de Guatemala impedía el paso a México a los integrantes de la caminata, pero fueron superados en número y finalmente tuvieron que ceder a los empujones.

Los migrantes ingresaron corriendo para no ser detenidos por elementos de seguridad.

“¡Somos hondureños, no somos traficantes, somos inmigrantes!”, gritaban varios mientras avanzaban hacia el cruce fronterizo.

“¡Sí se puede! ¡Sí se puede!”, retaban otros.

Primero pasaron sobre el portón los niños y las mujeres subiéndose a jeeps militares. Luego un grupo de hombres jóvenes comenzaron a tirar violentamente de la barrera y finalmente lograron derribarla, lo que permitió el paso de una marejada de personas que iban cantando “Sí se pudo”.

Medios mexicanos reportan al menos siete heridos entre policías y migrantes, como resulto del caos que se generó con el cruce de los centroamericanos.

Un número no determinado de migrantes necesitó atención médica ante el intenso calor en el lugar. Algunos se desmayaron a pesar de que la gente les arrojaba agua a su paso.

Los primeros migrantes empezaron a cruzar desde ayer, algunos por el puente fronterizo entre Tecún Umán (Guatemala) y Ciudad Hidalgo (México), y algunos más utilizaron barcazas para cruzar el río Suchiate.

Los migrantes, en su mayoría procedentes de Honduras, decidieron temprano que intentarían ir en grupo al puente donde se encuentra el cruce entre ambos países.

Del lado mexicano un helicóptero militar sobrevolaba el lugar ante la pasividad de los agentes de policía que no pudieron controlar el paso de los migrantes.

martes, 23 de octubre de 2018

Hondureños entran en México tras derribar rejas en la frontera con Guatemala



Integrantes de la Caravana Migrante rompieron el cerco de seguridad desplegado en la frontera con Guatemala para impedir su acceso a México y después del medio día empezaron a entrar masivamente a tierra azteca.

La caravana, integrada por entre 3.000 y 7.000 personas, partió el sábado de Honduras y está formada por migrantes de ese país, Guatemala y El Salvador, que huyen de la pobreza e inseguridad, algunos tienen como destino Estados Unidos, a pesar de las repetidas amenazas del presidente Donald Trump de no dejarlos entrar, ante lo cual unos buscarán quedarse en México.

Ante el avance de la caravana, el gobierno mexicano reforzó la vigilancia en la frontera sur, pero no logró contener el avance de los migrantes, que se dio sin violencia.

Más temprano, un cerco de agentes de la Policía Nacional de Guatemala impedía el paso a México a los integrantes de la caminata, pero fueron superados en número y finalmente tuvieron que ceder a los empujones.

Los migrantes ingresaron corriendo para no ser detenidos por elementos de seguridad.

“¡Somos hondureños, no somos traficantes, somos inmigrantes!”, gritaban varios mientras avanzaban hacia el cruce fronterizo.

“¡Sí se puede! ¡Sí se puede!”, retaban otros.

Primero pasaron sobre el portón los niños y las mujeres subiéndose a jeeps militares. Luego un grupo de hombres jóvenes comenzaron a tirar violentamente de la barrera y finalmente lograron derribarla, lo que permitió el paso de una marejada de personas que iban cantando “Sí se pudo”.

Medios mexicanos reportan al menos siete heridos entre policías y migrantes, como resulto del caos que se generó con el cruce de los centroamericanos.

Un número no determinado de migrantes necesitó atención médica ante el intenso calor en el lugar. Algunos se desmayaron a pesar de que la gente les arrojaba agua a su paso.

Los primeros migrantes empezaron a cruzar desde ayer, algunos por el puente fronterizo entre Tecún Umán (Guatemala) y Ciudad Hidalgo (México), y algunos más utilizaron barcazas para cruzar el río Suchiate.

Los migrantes, en su mayoría procedentes de Honduras, decidieron temprano que intentarían ir en grupo al puente donde se encuentra el cruce entre ambos países.

Del lado mexicano un helicóptero militar sobrevolaba el lugar ante la pasividad de los agentes de policía que no pudieron controlar el paso de los migrantes.


viernes, 24 de agosto de 2018

“Sigo creyendo en el periodismo humano”



Por Ilka Oliva Corado

Mariela Castañón es una periodista comprometida con la niñez y juventud de arrabal, de las pocas que en Guatemala sienten y hacen suyo el compromiso de denunciar el abuso sistemático que sufren. Les da voz a esas personas invisibles para los derechos humanos pero perfectamente visibles para el abuso. Tuve la oportunidad de realizarle una breve entrevista en torno al tema del Hogar Seguro y su investigación en las denuncias de tortura y abuso sexual que sufrieron las niñas y adolescentes internadas en ese lugar que estaba a cargo del gobierno. Cabe mencionar que Mariela fue la primera periodista en denunciar desde el diario La Hora lo que ahí sucedía, de haberla escuchado a tiempo las entidades correspondientes el feminicidio de 41 niñas el 8 de marzo de 2017 jamás hubiera sucedido.

Pudiste haber escogido otra profesión, ¿por qué el periodismo de derechos humanos?
Porque mi intención ha sido darle voz a quienes no la tienen, tal vez es una forma romántica de ver la realidad, pero yo sigo creyendo en el periodismo humano, con enfoque de derechos. Este periodismo puede aportar a las sociedades, revelar una realidad que nadie quiere ver, entender el contexto de lo que viven los seres humanos y tratar de cambiar realidades.

En Guatemala, donde todavía es un desafío conocer nuestros derechos humanos y empoderarlos, es necesario este periodismo.

¿Un periodista debe ser imparcial ante el abuso o debe mostrar siempre de qué lado está?

A mi criterio un periodista no puede ni debe ser imparcial ante el abuso, la violencia, la injusticia y la desigualdad. Ser periodista es un privilegio porque se puede interactuar con personas que pueden tomar decisiones para cambiar la vida de los conciudadanos, creo que esta oportunidad también se transforma en una responsabilidad y obligación social y moral.

La guatemalteca es una sociedad de doble moral y completamente insensible, ¿cómo es ser periodista luchando por los derechos humanos en un país como Guatemala?

Creo que quienes ejercemos el periodismo jugamos un rol importante en nuestras sociedades, si la gente es insensible también en parte es nuestra responsabilidad, por no educar, no tocar conciencias. Es por eso, que nuestro trabajo debe ser cada vez más humano y respetuoso, para que nuestras sociedades también lo sean.

Te he seguido de cerca y tus publicaciones siempre están enfocadas en el tema de la niñez y la juventud guatemalteca, abusadas y excluidas sistemáticamente. ¿Qué es lo rescatable de ellas?

Los huele pega, los mareros, las niñas abusadas sexualmente que viven en las periferias, ¿qué le pueden aportar a la sociedad? ¿Por qué tu insistencia en darles un lugar si lo fácil es tratarlos como la mayoría: como escorias?

Porque si abriéramos los ojos y el corazón veríamos la grandeza que hay en estos sectores de la población. Nadie nace oliendo pegamento, ni queriendo ser parte de una pandilla, son las circunstancias y las condiciones que llevan a una persona a esto. Si la niñez y la juventud guatemalteca tuviera las oportunidades que muchos de nosotros hemos tenido no serían eso. He entrevistado a jóvenes detenidos, o que están en riesgo social, niñas abusadas y violentadas y me he dado cuenta que sus vidas son tan diferentes a las nuestras cuando teníamos su edad. Es más fácil que alguien llegue a una zona periférica, reclute niños y adolescentes y les regale un AK-47, a que llegue alguien y les regale una beca de estudios, un plato de comida, dulces o un gesto de respeto y amor. Es más fácil juzgar que entender contextos de vida.

Peligra tu vida constantemente cubriendo temas de violencia gubernamental y policial a la niñez y juventud, ¿qué es lo que te mantiene activa en la denuncia?

Creo que en Guatemala nadie tiene la vida garantizada, no solo las y los periodistas, también los pilotos de buses, los pequeños comerciantes, los policías, las personas de la diversidad sexual, las mujeres, la niñez, la juventud. Lo que me mantiene activa en la denuncia es el compromiso y la responsabilidad que adquirí cuando estudié esta carrera. Desde el momento que decidí estudiar periodismo mi papá me advirtió de los riesgos y entró en pánico cuando le transmití mi decisión, pero yo sabía que si estudiaba otra carrera no sería feliz como lo soy ahora. Amo el periodismo y creo que adquirí esta compromiso y esta responsabilidad por decisión propia y esta decisión conlleva riesgos. Cuando ya no pueda denunciar o no tenga opción para hacerlo, preferiré retirarme del periodismo, porque no estaría cumpliendo con mi función.

¿Cómo llega un adolescente a un centro de detención para menores? Llega por muchos factores: falta de oportunidades, violencia intrafamiliar, familias disfuncionales, rechazo y estigma de la sociedad.

¿Cómo es la vida de un adolescente promedio, encerrado en un centro de detención juvenil? ¿Qué es lo que le provee el estado para su reinserción a la sociedad? ¿Cumple el gobierno con lo básico para que esto se lleve a cabo?

Es difícil porque hay hacinamiento, violencia, falta de programas para su reinserción, abusos, estigma. El Estado no responde a las necesidades de apoyo y reinserción porque tampoco está preparado para eso, por ejemplo para citar solo un aspecto, la cantidad de espacios en los cuatro correccionales es limitada y existe burocracia para implementar nuevos proyectos. Históricamente la improvisación de los gobiernos tampoco ha permitido colocar a las personas idóneas en los puestos, impulsar políticas integrales para atender a la niñez y adolescencia, ni un sistema de protección integral para prevenir y atender a la niñez y juventud en riesgo y en conflicto con la ley penal.

¿Por qué se escapan constantemente los adolescentes de estos centros de detención juveniles? ¿Qué es lo que denuncian, qué es lo que exigen y cómo actúa el Ministerio Público ante estas denuncias? 

En los centros donde hay jóvenes en conflicto con la ley penal no suelen escaparse. De donde se escapan es en los hogares de protección y abrigo. Lo que denuncian es violencia, física, sexual y psicológica. Por ejemplo, de una casa en ciudad San Cristóbal anexa al Hogar Seguro Virgen de la Asunción, denunciaron que sus "educadores" les pegaban con un tubo, hicieron convulsionar a un niño al golpearlo tanto o que les tiraban sus gorras a la basura. En otra casa anexa al Hogar, en la zona 15, dijeron que un "educador" le lanzó un pan en la cara a un niño y en otra ocasión un adolescente dijo que huía porque lo querían violentar sexualmente. Se supone que el Ministerio Público ya tiene algunas denuncias y las investiga.

¿Has seguido los casos de jóvenes que recuperan su libertad o se escapan, cómo es la vida de ellos fuera del centro de detención juvenil?

En el caso de los jóvenes detenidos, muchas veces reinciden por falta de oportunidades estigma y rechazo. Hace unos años conocí a un joven que recuperó su libertad después de estar condenado por tráfico de drogas, cuando salió de la cárcel empezó a vender dulces, pero los ingresos económicos que obtenía eran insuficientes para comer y nadie quería darle trabajo porque había estado en la cárcel. Un día fue detenido en un taxi por trasladar un arma de fuego de forma ilegal.

En el caso de los jóvenes que escapan de hogares de protección también he conocido algunos casos, hay chicos que después de huir del Hogar Seguro prefirieron quedarse a vivir en la calle, hoy duermen abajo de pasarelas en la vía pública. Pero también hay historias diferentes, conozco a una jovencita que ahora estudia por madurez porque en el Hogar Seguro no pudo avanzar mucho en su formación académica, está buscando un trabajo y tratando de reconstruir su vida con su mamá.

El tema de las niñas y adolescentes del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, saltó a la luz pública el 8 de marzo de 2017 cuando fueron quemadas vivas. Pero tú ya habías denunciado desde el 2015 el abuso sexual que ellas estaban viviendo. ¿Qué entidades prestaron atención a tu denuncia y la denuncia de ellas? ¿Cuál fue el seguimiento que se le dio?

En 2016, por ejemplo el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) sin ser una organización de niñez, interpuso una denuncia en el Ministerio Público por trata de personas, igual que la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH). Las denuncias de estas entidades fueron tomadas en cuenta por el Ministerio Público (MP), pero siguen indagando al respecto.

¿Qué ha sucedido después del 8 marzo de 2017, tengo entendido que el Hogar Seguro fue cerrado y las niñas colocadas en casas particulares? En tu reportaje del 4 de agosto en el diario La Hora hablas de trata sexual. ¿Podrías compartir qué han denunciado las niñas sobrevivientes?

Si, después de la decisión de la Sala de la Corte de Apelaciones de Niñez y Adolescencia, la niñez del Hogar fue trasladada a casas de modelo residencial, otros estaban en hogares privados. Quienes están en casas particulares a cargo de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, siguen denunciando lo mismo de cuando estaban en el Hogar Seguro: maltrato y violencias.

Sobre el reportaje publicado el 4 de agosto, adolescentes exinternas y madres de ellas han denunciado que las menores de edad fueron objeto de trata de personas en la modalidad de explotación sexual de dos formas: eran trasladadas a casas cerradas y otras eran agredidas dentro del Hogar, además para que se tranquilizaran les aplicaban un medicamento por medio de "vacunas" "vacunas de vaca" y "la dormilona", por el sueño que les causaba. El caso sigue en investigación por parte del Ministerio Público.

¿Cuál ha sido la reacción y el procedimiento del Ministerio Público ante estas denuncias?

La investigación continúa, de momento no encuentra pruebas y evidencias que sustenten las declaraciones de las adolescentes. La Fiscalía contra la Trata de Personas dice que cerrará la investigación hasta que encuentre a tres niñas que desaparecieron del Hogar Seguro antes del incendio del 8 de marzo de 2017.

¿Qué es lo que necesita saber la sociedad respecto al tema de la trata sexual en el Hogar Seguro?

Necesita conocer la realidad de lo que sucedió desde cuando se abrió el Hogar Seguro, en junio de 2010.

¿Qué sentiste cuando supiste la noticia del feminicidio en el Hogar Seguro, era algo que se veía venir?

Nunca imaginé que morirían y mucho menos de esa forma, tenía la esperanza de que cerraran el Hogar Seguro después de que el Consejo Nacional de Adopciones que es el encargado de verificar los hogares públicos y privados, recomendó el cierre progresivo. Pensé que habría otra alternativa para la vida de las niñas y los niños, pero no pasó.

Lo que sentí fue frustración, impotencia, dolor, porque nadie escuchó a tiempo las denuncias de maltrato, violencia física, psicológica y sexual. Fue difícil porque quince días antes del incendio había publicado otro reportaje que titulamos "el Drama de la Niñez y Adolescencia del Hogar Seguro, no tiene eco en el Estado" y precisamente ahí se explicaba la pasividad del Estado para actuar ante tantas denuncias.

¿Qué es lo que espera una periodista como Marielaa Castañón de las entidades correspondientes y la sociedad?

En el caso del Hogar Seguro, espero una investigación independiente. Recientemente me explicó Otto Rivera, de la organización Ciprodeni, que se podría emprender una investigación a cargo de entidades internacionales con enfoque de derechos de niñez, con apoyo de la sociedad civil guatemalteca, para que esclarezca lo que sucedió y se deduzcan responsabilidades, que ningún delito quede impune.

¿Por qué continuar en los temas de derechos humanos, seguridad y justicia, por qué insistir en algo que no hará reaccionar a una sociedad adormecida como la guatemalteca?

Porque creo que el compromiso de dar voz a quienes lo necesitan lo amerita.

¿Hay esperanza alguna? ¿Acaso esperas que tus denuncias hagan que paguen los culpables de tanto abuso así estén dirigiendo las cúpulas del terror desde el gobierno en el país?

A pesar de todo, si tengo esperanza. El Hogar Seguro fue una batalla perdida para mí, pero en otros casos sí se ha logrado algo, por ejemplo, en los casos de violaciones sexuales de niñas y mujeres en el Preventivo de la zona 18, en los traslados ilegales de reos hubo investigaciones. Otros pequeños detalles que no me hacen perder la esperanza, son la solidaridad y empatía de muchas personas que han ayudado por lo menos a solventar las necesidades básicas de familias golpeadas por la violencia.

¿Similares los casos en el Preventivo a los del Hogar Seguro? ¿Qué fue lo que sucedió con las niñas y mujeres que mencionas?

En el caso de las niñas del Hogar Seguro, algunas de ellas ahora mayores de edad, están tratando de reconstruir sus vidas con sus familias. Conozco a una mamá de una de estas niñas que ha sido el soporte de su hija. De los casos del Preventivo de la zona 18 no conocí mucho de las víctimas por el riesgo para ellas y para mí.

Y en el caso de los reos, ¿podrías explicar con más detalles?

En el caso de los reos hubo una sentencia condenatoria contra quienes habrían participado en violaciones masivas. Algunos ya tenían muchos años de cárcel por otros delitos.

10 años llevas como periodista de derechos humanos, ¿qué sueña Mariela para un futuro próximo?, ¿qué planes tienes dentro del periodismo?

Me gustaría escribir un libro que contenga toda la cobertura que hice del Hogar Seguro, en esto no quiero únicamente denunciar, sino aportar. Cubrir el caso del Hogar Seguro me permitió aprender sobre los derechos de la niñez, los riesgos de la institucionalización, el daño irreparable de la violencia en la vida de la niñez.