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lunes, 8 de marzo de 2010

Para ti, Mujer Trabajadora


Vos el Soberano


Mario Benedetti

Para ti, mujer abnegada, mujer trabajadora
Para ti mujer, va hoy esta flor y mi canción
Para ti, dulce, tenaz y sacrificada luchadora
Para ti, todo mi respeto y toda mi admiración
Los diarios nos mencionan a mujeres famosas
Nombres grabados a fuego y oro en la historia
Cantan loas a sus logros, a sus grandes cosas
Nos hablan de sus virtudes y de sus memorias
Pero yo quiero cantarte a ti, silenciosa luchadora
Que te levantas la primera, al atisbar los rayos del sol
Mujer de mil nombres, de mil caras, de mil horas
Compañera en la lucha y con tiempo aun para el amor

A ti, que día tras día vas al hospital, a la oficina
Al campo, a la fábrica, a la calle, al mundo a remar
A ti, que aunque llegas a casa extenuada, rendida
Todavía guardas una sonrisa y reservas para amar
Me viene este canto de lo más profundo de la vida
Acumulado estaba el homenaje a tan maravilloso ser
Muchos versos había escrito, pero a ti te lo debía
Madre, hermana, esposa, hija, compañera… mujer

Para ti mujer escribo
Escribo para ti mujer,
mujer de mil ropajes,
mujer joven o vieja
de esta dura tierra.
Escribo para ti
sin saber cómo eres,
hoy hablo para decirte
que no aceptes la suerte

¡Escúchame ahora!
Obrera de los tiempos
si hoy borras tu sonrisa
a cambio de tristeza,
no hay vida mala o buena
ni infiernos tan temidos
ni paraísos soñados,
la vida es una sola,
la vida se conjuga
de dolor y alegría,
la vida mujer hay que amasarla,
¡con nuestras propias manos!
¡Basta ya mujer!
de dolores callados,
despierta, anda y ve
que hay tiempos no sembrados
¡Basta ya mujer!
Arroja tu alma esclava
de los prejuicios vanos.
¡Mira el sol cómo brilla,
no te tapes los ojos
al resplandor del día!
Mujer del siglo XX
que luchas, trabajas y amas,
descubre y aprovecha los caminos,
recoge las mañanas,
entierra los silencios,
desátate las manos,
rompe ya esas cadenas.

8 marzo, vivan las mujeres carajo!

ANNCOL


"Cada ama de casa tiene que estar preparada para dirigir el Estado"
V.I. Lenin

El 8 marzo 1857, unas 40.000 trabajadoras textiles de New York se levantaron en huelga contra las condiciones paupérrimas de trabajo y contra los bajos salarios. Fue el inicio de ese viejo largo camino de resistencia de las mujeres en el mundo.

Cien años cumple la conmemoración del 8 marzo, este día en 1910, en Copenhague, Dinamarca, la 2ª conferencia internacional de mujeres socialistas, declaro que desde ese año, se les rendiría homenaje a las pioneras hilanderas neoyorkinas que señalaron el camino de la mujer como sujeto de cambio social, de la mujer como semilla de rebelión y resistencia.

Después de cien años, en donde estamos en esas luchas reivindicativas y emancipadoras donde las mujeres, poniéndole el pecho a la brisa resisten contra esta sociedad capitalista, patriarcal y oscurantista, que la sigue tratando como una menor de edad.

La sociedad capitalista banaliza la mujer, reduciéndola a objeto sexual de consumación, para vender un carro, un bolígrafo o un simple desodorante, ella deviene por la magia de la imagen y el márquetin un simple objeto que se reduce a unas nalgas, o a unos senos, que vehiculan el mensaje consumista.

Las mujeres hoy por hoy, a pesar de los pocos avances que se han hecho, siguen siendo las principales víctimas del sistema capitalista. Son ellas las principales víctimas de la violencia, en los conflictos y las guerras.  Son ellas,  las principales damnificadas de los nuevos procesos de trabajo, donde a más calificación, incluso superando la de los hombres, ganan menos que ellos. Son ellas las principales víctimas de la flexibilizació n del horario de trabajo.

En algunas regiones, el machismo imperante en las culturas locales, las condena al analfabetismo, a la incisión del clítoris, a la violación y a la enajenación de sus derechos más elementales.

A pesar de esta cruda realidad, lejos del discurso reductor de ciertas tendencias feministas, que reducen el rol de las mujeres al de victimas. O al miserabilismo de ciertos discursos, que pretenden, que la lucha de la emancipación de la mujer, es sólo asunto de ellas. Más allá de esos marcos teóricos victimizadores, hoy pensamos en esas mujeres que junto a sus hombres se levantaron en armas para resistir contra la opresión.

Invitamos a ciertos sectores del trabajo femenino, que miran para el otro lado de manera hipócrita, cuando desde diferentes trincheras le recordamos que para hablar de las mujeres colombianas no podemos olvidar, en ese momento supremo, a nuestras insurgentes guerrilleras, que desde las montañas de Colombia se la juegan por construir una Colombia para los trabajadores, la Nueva Colombia. Las feministas colombianas miran para el otro lado, cuando les recordamos que SONIA la insurgente fariana resiste, desde las mazmorras del imperio, con una convicción de hierro, digna y altiva.

Hoy 8 marzo, recordamos a las insurgentes muertas en Combate, a las que resisten desde las trincheras de las cárceles, y a esas heroicas insurgentes, que con fusil en la mano, teorizan menos sobre el feminismo, pero que construyen, contrario a muchas, la Nueva Colombia.

Vivan las mujeres carajo!

Vivan las insurgentes, carajo!

Vivan las insurgentes que dignifican cada día, con su trabajo de hormigas la resistencia en Colombia. Vivan esas mujeres anónimas que desde la clandestinidad de la resistencia contribuyen a la germinación de la Nueva Colombia!

Que viva la tendera del barrio, la vendedora de pescado en la plaza de mercado, que viva la Negra Miguelina y su puesto de chontaduros, que viva la lavandera de ropa, que viva la madre del prisionero político, que cada fin de semana se somete a la humillación de las requisas del INPEC para ver sus hijos, que vivan nuestras mujeres inmigrantes, que vivan las exiliadas políticas, las campesinas. Que viva todas ellas en las trincheras de la sobrevivencia diaria, y en la resistencia cotidiana de la construcción de la Nueva Colombia!

Que vivan nuestras madres que nos parieron para la resistencia!

Programa de Radio Especial: Día de las Mujeres

Agencia Púlsar


La Agencia Púlsar realizó un programa de radio especial para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres. Las entrevistas, las producciones, las historias y la información fueron aportadas por diferentes radios comunitarias de América Latina y el Caribe.

El programa especial tiene una duración de 1 hora, 34 minutos.

La emisión dedica su primera parte a expresar la situación de las mujeres en Haití, así como hacer visible las experiencias de organización de las mujeres en momentos de catástrofe.

La segunda parte del programa reúne producciones e historias que retratan vivencias, ideas, problemas y deseos de las mujeres latinoamericanas.

Este espacio también tiene un lugar para el disco "Picante Parlante. Relatos de un mundo con perspectiva de género", editado el año pasado por la Red de Mujeres de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias.

También cantantes de la región se hacen presente en esta emisión.

Puede bajar el programa aquí y quedan disponibles notas y producciones en la cobertura especial de Púlsar por el Día de las Mujeres.

8 de Marzo. Día de la Mujer


Diagonal Periódico


Campesinas, entre la precariedad y la resistencia
Por Mª Jesús Pinto Iglesias

Hoy más que nunca la soberanía alimentaria, la única alternativa de continuidad de la vida, ha de tener nombre de mujer, ya que son éstas las más afectadas por las políticas neoliberales y sexistas que dominan la producción agrícola, pesquera y comercial, y son muchas las mujeres que luchan y seguirán luchando contra esta situación. El trabajo asalariado femenino en la agricultura y la agroindustria es fundamentalmente eventual y enfocado principalmente a la agricultura intensiva (horticultura y floricultura) y en los almacenes de manipulados, donde las condiciones laborales son más ‘flexibles’. En países de la UE el modo de producción que se viene fomentando desde la Política Agraria Común (PAC), junto a la falta de derechos de las mujeres en el marco de la explotación agraria familiar, ya ha expulsado a muchas mujeres del trabajo agrícola.

En el Estado español, a los diversos factores que influyen, hay que sumar el modelo de desarrollo basado en el ladrillo, es decir en la construcción de viviendas para turismo y segundas residencias, que ha ido sembrando de cemento durante décadas territorios que antes se dedicaban al pastoreo, a la agricultura, al cuidado de los bosques. Ello ha obligado a una larga y continua emigración hacia las ciudades, despoblándose y envejeciéndose la población campesina, a la vez que se han ido perdiendo servicios (escolares, de salud) en los pueblos y comarcas.

En regiones donde siempre el latifundio ha sido la norma, como en Andalucía y Extremadura, también las jornaleras, con más dificultades de empleo que los hombres en el campo, emprendieron el camino de las ciudades. Muchas mujeres salieron para “servir” como criadas con salarios miserables y sufriendo tratos denigrantes, a trabajar en las industrias, a fregar por horas en domicilios dentro de la economía sumergida, o a casarse y depender del marido, ya que no encontraron empleo para ellas. Hoy día, ese proceso avanza con más lentitud, pero continúa teniendo impactos negativos sobre las mujeres, y las que se han quedado en el campo se dedican en gran parte a tareas que no tienen que ver con la agricultura. Y como eslabones de la cadena patriarcal, nuevas mujeres, esta vez migrantes del campo de otros países han llegado a Europa, al Estado español a cubrir esos trabajos de limpieza, de cuidado de las personas, que años atrás realizaron las migrantes campesinas en sus propios estados. Y unas y otras también han encontrado, en la medida que la mano de obra masculina lo ha ido dejando, un espacio en las agroexplotaciones, como asalariadas. Trabajos con unas condiciones infrahumanas, donde los horarios no tiene limiten, la dureza es extrema, los productos contaminantes envenenan sus cuerpos, y su salario apenas llega para nada.

Por ello “cuando tengamos una bella flor en la mano, pensemos en las espinas que se han clavado en el cuerpo de las mujeres que las cultivaron”. Pero a la vez, tantos años de luchas, experiencias, organización y reflexión están dando sus frutos. A lo largo y ancho del mundo las mujeres campesinas, en toda su diversidad de identidades, de etnias, de países, de formas de pensar y entender, están transformando la vida. Mujeres, que en alianzas con otros movimientos, denuncian las desigualdades en el campo y en sus territorios; mujeres, que en complicidad con organizaciones feministas, han analizado, visto y sentido las violencias también en el ámbito de las relaciones interpersonales y la segregación e infravaloración de sus trabajos, tanto el del campo como el doméstico y el del cuidado de las personas; mujeres, que se han calzado con la palabra y se han puesto a reivindicar su espacio, tantas veces negado, en los lugares de decisión; mujeres que tienen propuestas para acabar con un mundo que niega a las personas pobres, a las que pertenecen a pueblos originarios, a las mujeres del campo de todos los países.

Mujeres que han abierto la caja de Pandora de donde afloran los problemas pero también las soluciones, y han hecho ver que existen, trabajan, proponen y luchan, detrás de la línea de invisibilidad donde las han colocado las sociedades capitalistas y patriarcales. Mujeres que dicen basta, estamos, somos, tenemos nombres, capacidades e inteligencias y queremos que sean vistas y valoradas.

*Mª Jesús Pinto Iglesias forma parte de Entrepueblos

Si Dios Fuera Mujer


Preguntas
Juan Gelman

    "lo que hacemos en nuestra vida privada es cosa nuestra" dijeron
    las Seis Enfermeras Locas del Pickapoon Hospital de Carolina
    mientras movían sus pechos con una
    dulzura tan parecida a Dios
    ¿y si Dios fuera una mujer? alguno dijo
    ¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno
    ¿y si Dios moviera los pechos dulcemente? dijo
    ¿y si Dios fuera una mujer?
    corrían rumores acerca de las Seis
    las habían visto salir de hospedajes sospechosos con una mirada triste
    en la boca
    las habían visto en una cama del Bat Hotel
    las habían visto fornicando con sastres zapateros carniceros de toda
    Pickapoon
    ¿y acaso Dios no sale de los hospedajes con una mirada triste
    en la boca? alguno dijo
    ¿y si Dios fuera una mujer?
    ¡tetas de Dios! ¡blancos muslos de Dios! ¡lechosos! Dijo
    ¡leche de Dios! gritaba por los techos de toda la ciudad
    así que lo quemaron
    hicieron una hoguera alta al pie de la colina del Este
    y también quemaron a las Seis Enfemeras Locas de Pickapoon
    todas eran rubias y cada día habían visto a la muerte trabajar
    eso es todo
    así acaban con los temblores mortales e inmortales en Carolina
    y otros sitios de Dios
    ¿y si Dios fuera una mujer?
    ¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno.


Si Dios fuera Mujer

Mario Benedetti

    ¿Y si Dios fuera mujer?
    pregunta Juan sin inmutarse,
    vaya, vaya si Dios fuera mujer
    es posible que agnósticos y ateos
    no dijéramos no con la cabeza
    y dijéramos sí con las entrañas.
    Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
    para besar sus pies no de bronce,
    su pubis no de piedra,
    sus pechos no de mármol,
    sus labios no de yeso.
    Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
    para arrancarla de su lontananza
    y no habría que jurar
    hasta que la muerte nos separe
    ya que sería inmortal por antonomasia
    y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
    nos contagiaría su inmortalidad.
    Si Dios fuera mujer no se instalaría
    lejana en el reino de los cielos,
    sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
    con sus brazos no cerrados,
    su rosa no de plástico
    y su amor no de ángeles.
    Ay Dios mío, Dios mío
    si hasta siempre y desde siempre
    fueras una mujer
    qué lindo escándalo sería,
    qué venturosa, espléndida, imposible,
    prodigiosa blasfemia.
     

"Vivimos en una sociedad donde solo el hecho de ser mujer ya es un problema, y si sos trabajadora sexual es mucho peor la cosa"


Tortilla con Sal


Entrevista con María Elena Dávila, Presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales "Las Girasoles"

Por Karla Jacobs

María Elena Dávila es una de las trabajadoras sexuales que ha estado al frente de la lucha hacía la organización gremial del sector con el fin de demandar sus derechos humanos ante el Estado y la sociedad nicaragüense. En noviembre la Red de Trabajadoras Sexuales de Nicaragua (REDTRASEX) logró firmar un convenio de colaboración con la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDDH), el cual representa el primer convenio de este tipo en el continente americano.

En esta entrevista Dávila habla sobre los riesgos y discriminación que enfrentan las trabajadoras sexuales a diario, del proceso de organización del gremio y del convenio que acaban de suscribir con el PDDH.

*    *    *

Karla Jacobs: Antes de hablar de la organización que Usted preside, me gustaría que hablara un poco sobre la experiencia cotidiana de la trabajadoras sexuales en Nicaragua. ¿Cuáles son los principales riesgos que Ustedes enfrentan a diario?

María Elena Dávila: El principal riesgo que nosotras hemos tenido y que seguimos teniendo es la falta de seguridad. La mayoría de las muchachas trabajan en las calles, las otras están en los nightclub. Nosotras enfrentamos discriminación y violencia tanto de los clientes como de los dueños de los negocios, y muchas veces de las mismas personas civiles, los vecinos o personas que te conocen. A veces te violentan con golpes o sino con palabras groseras.

Y no solamente es a la trabajadora sexual sino que además discriminan a la familia de ésa, a sus hijos y demás familiares. Entonces las familias sufren por las consecuencias del trabajo sexual.

Otro riesgo que enfrentamos es la atención no adecuada que nosotras recibimos
de parte de la policía o en los centros de salud que son lugares donde buscamos un poco de protección o donde buscamos alivio por las enfermedades que como ser humano podemos tener.

Somos víctimas de maltrato y discriminación a manos de la policía
KJ: ¿Usted diría que es común, que es normal que los agentes de policía maltratan a las trabajadoras sexuales cuando ellas se identifiquen como tal?

MED: Mire, nosotras vivimos en una sociedad donde solo el hecho de ser mujer ya es un problema. Y si sos trabajadora sexual es mucho peor la cosa. La gente te dice - "vos te lo buscás, sos una vaga, ¿para qué andás en la calle?"

Entonces si el cliente te hace algo, como trabajadora sexual nadie te quiere escuchar. Dicen que vos lo provocaste, que vos le querrías robar. Al fin, no te escuchan. Y tal vez lo que ha pasado es que el cliente te obligó a hacer cosas que no quisiste hacer, o que le golpeó, o qué sé yo, tantos peligros que hay.

Entonces muchas veces la policía te contestan con discriminación, te estigman. Cuando comenzás a poner tu denuncia te preguntan que dónde estabás  y cuando le decís te dicen - "¿y qué andabas haciendo ahí?" Entonces aparte de que no te escuchan te critican lo que hacés. Siempre te están culpando por lo que sos. No valoran que sos una mujer, que sos un ser humano y que tenés derechos.

Este problema se ha generalizado en todo el país. En Matagalpa la policía no deja que las muchachas están en el parque y hasta han buscado a una persona para que las sacan de allí. Las muchachas en Matagalpa han vivido mucha violencia a manos de la policía.

El otro riesgo es por el no uso del condón  
El otro riesgo que nosotras tenemos es el uso no correcto o el no uso del condón. Porque muchos clientes no aceptan usar los preservativos y muchas veces la misma situación económica hace que muchas compañeras se arriesgan. Sobre ese tema nosotras estamos trabajando para que ellas puedan protegerse.

KJ: ¿Usted cree que la mayoría de las trabajadoras del sexo no acostumbran a usar el condón? O tal vez sería mejor la pregunta que si la mayoría de los clientes rehúsan usar el condón.

MED: En los años anteriores había bastante negatividad de parte de los clientes pero hoy en día hemos avanzado. Sabemos que hay avance porque según los estudios que se han realizado en Nicaragua  en el 2003 un 4% de trabajadoras sexuales tenía VIH. Hoy hemos bajado al 2%.

Entonces eso significa que, con las capacitaciones que han estado recibiendo de parte de organizaciones que trabajan sobre el tema de la protección, se ha logrado bajar la incidencia del no uso del condón. Hemos logrado la aceptación de que si no es con condón no se realiza el trabajo sexual.

Muchas veces hay que negociarlo con el cliente aunque también muchos clientes debido a la situación de las infecciones de transmisión sexual están de acuerdo con usar el condón. Pero sí, hemos logrado que actualmente la mayoría de las trabajadores usan condón.

KJ: Ya sabemos que en Nicaragua vender su cuerpo no es un delito. Pero está lo otro de la prostitución infantil. ¿Qué posición tienen sobre ese otro fenómeno?

MED: Son dos cosas muy diferente. Una es ser trabajadora sexual, y la otra es la prostitución en la adolescencia. De dieciocho años en adelante son trabajadoras sexuales. Pero pagar por tener sexo con un menor de dieciocho años ya es un delito grave. Cuando nosotras hablamos de trabajadoras sexuales nos estamos refiriendo a las mayores de edad, las mayores de dieciocho años, porque sabemos que voluntariamente están en ese trabajo. Una mayor de edad es alguien que puede razonar y puede demandar mientras que una niña, una adolescente no. Una adolescente actúa según lo que le mandan.

Entonces son dos cosas muy diferentes. Y por supuesto que nosotras estamos en contra de eso. Cuando vamos a los nightclubs y nosotras miramos que hay una menor de edad trabajando ahí, nosotras lo denunciamos inmediatamente. Ya saben los dueños.

KJ: ¿Los dueños de los locales las aceptan a Ustedes?

MED: Sí, nos aceptan. Hasta la fecha no hemos tenido problemas.

Hace poco abrimos los ojos y nos dimos cuenta de que tenemos derechos
KJ: Hablemos de la organización gremial de trabajadoras sexuales en Nicaragua. Entiendo que ese proceso es algo reciente en Nicaragua. Cuéntame un poco sobre la experiencia de ese proceso. ¿Cómo comenzaron a organizarse?

MED: Hay cinco organismos que han estado apoyando a las trabajadoras sexuales durante los últimos años: la Asociación Xilonem, el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, el Centro de Mujeres de Masaya, la Meri Barreda de León, y la Red de Trabajadores Sexuales, la REDTRASEX de América Latina y el Caribe.

Esa última aglutina todas las organizaciones que son de trabajadoras sexuales en la región. La sede de esa organización está en Argentina.

En el 2006 la REDTRASEX mandó a decir a Xilonem, donde yo siempre he trabajado, que iban a realizar un encuentro en El Salvador y que necesitaban que fueran tres trabajadoras sexuales de Nicaragua. Al final solo fuimos dos, yo y otra compañera. La tercera no pudo ir porque tuvo problemas con sus documentos.

Fue una experiencia grande para nosotras. Lo primero que nos enseñaron fue a comenzar a identificarnos como mujeres. Allí en El Salvador nosotras abrimos los ojos y comenz amos a sentir la necesidad de organizarnos porque nos dimos cuenta de que nosotras estábamos aceptando lo que la sociedad decía de nosotras. Como que ya era algo tan natural que nosotras también creíamos lo que la gente decía de nosotras.

Después de ese encuentro en El Salvador hubieron otros. Uno en Guatemala, otro en Argentina. Y al mismo tiempo la REDTRASEX a nivel latinoamericano fue haciendo gestiones y logramos un poquito de dinero con el Fondo de La Población de las Naciones Unidas (UNFPA) para que nosotras hiciéramos un encuentro y allí que nos organizáramos.

El encuentro lo realizamos en un nightclub porque la mayoría de las compañeras no pueden salir fuera.

KJ: ¿Por qué no pueden salir fuera?

MED: Porque ellas están contratadas. Ellas solo tienen un día libre a la semana que es el día lunes. Uno puede llegar a hacer reuniones ahí pero ellas no pueden salir del local porque tienen un contrato, nos meteríamos en problemas con los dueños de negocio. Y como no tenemos como apoyar a nuestra compañeras, entonces tenemos que conformarnos con el espacio que nos dan ellos.

El día que nos organizamos fue el 29 de noviembre del 2007. El nombre que le pusimos a la organización es la Asociación de Trabajadores Sexuales Girasoles de Nicaragua. Al inicio nos organizamos pero no teníamos mucha representación en ningún lado por el hecho de que, para llegar a esos espacios tenés que estar preparado, tenés que saber un poco de cosas, saber lo que vas a hablar. Y nosotras no estábamos preparadas todavía para eso.

En ese tiempo la Organización Meri Barreda tenía un proyecto donde hacían encuentros con las trabajadoras sexuales. Entonces lo que yo hacía fue que aprovechaba e iba a los encuentros para hablar con las compañeras. Resultado de todo ese trabajo organizativo el año pasado logramos realizar el primer encuentro nacional de trabajadoras sexuales en León.

Ha sido en este año que nos hemos venido dando a conocer
Después, durante este año en que estamos estuve en Argentina en representación de las organizaciones de aquí haciendo un proyecto para participar en la novena ronda del Fondo Mundial [una organización internacional que financia proyectos de luchar contra enfermedades como SIDA y malaria]. Ese fue un proyecto de la REDTRASEX a nivel de Latino América y el Caribe.

Fue una experiencia difícil porque teníamos que tener una carta de la Mesa Coordinadora del País aquí en Nicaragua. Yo era muy poco en conocer las personas que tenían voto en esa mesa pero al final lo logramos.

KJ: ¿Qué cosa es la Mesa Coordinadora del País?

MED: El MCP es una comisión que está conformado por representantes de diferentes instituciones de Nicaragua incluyendo el Ministerio de Salud. Todos los proyectos del Fondo Mundial tienen que ser aprobados por esa comisión en su respectivo país. Allí las decisiones son por voto. Entonces yo allí fui a hacer mi presentación. Fue una lucha dura pero logramos que lo aprobaran.

Y fue allí cuando estaba en la reunión con el MCP que logré hacer contacto con otras organismos, por ejemplo con el Procurador de los Derechos Humanos, entre otros.

También este año la UNFPA nos volvió a apoyar con un proyectito de US$10,000. Con ese dinero hicimos cinco talleres y dos encuentros nacionales con un enfoque de derechos humanos.

Esos encuentros nos ayudó a fortalecer la organización que ya habíamos establecido.  Además de que llegaron periodistas y representantes de diferentes instituciones, incluso de la policía.

También pudimos sacar información valiosa de las talleres. Por ejemplo por medio de dibujos cada una de las trabajadoras sexuales demostró como vienen siendo violentados sus derechos.

Entonces ha sido en este año que nos hemos venido dando a conocer.

KJ: Entiendo que su organización tiene 125 asociadas. ¿Qué implica ser asociada?

MED: Ser asociada es ser una persona que tiene un compromiso con la organización. Usted sabe que las trabajadoras sexuales trabajan diario. Y de su trabajo depende la alimentación  y las otras necesidades de sus hijos.

Entonces la que quiere estar organizada tiene que poner de su propio voluntad porque muchas veces tienen que poner sus costos. Por ejemplo si hay una reunión en Managua muchas veces ellas mismas tienen que poner el costo de su transporte, de su comida.

Y sensibilizar a una trabajadora sexual para que vea eso como un derecho, y que para tener ese derecho hay que sacrificar un poco, es bastante difícil. Lo que hemos logrado es que las organizaciones que han querido conocernos y que han querido apoyarnos, es que le hemos solicitado que por lo menos nos apoyan en el transporte.

KJ: Entonces son 125 mujeres que están comprometidas con la organización. Pero las actividades que Ustedes hacen involucran a muchas más, ¿verdad?

MED: Claro muchas más. Esas 125 son las que ya tienen conocimiento de los derechos humanos, que ya han participado en ayudar a organizar diferentes eventos y actividades.  Son personas que ya están identificadas con la causa. Nosotras lo que queremos es ir sacando líderes. Ya tenemos 10 líderes, hay tres en Masaya, tres en Matagalpa y las otras que están en Leon.

También hay otra organización de Trabajadoras Sexuales que se llama "Las Golondrinas." Ellas están ubicadas al lado de San Ramón, Mulukukú, Río Blanco. La coordinadora de ese grupo se llama Fany Torres Rodríguez. Ambas organizaciones pertenecemos a la Red de Trabajadores Sexuales (REDTRASEX) pero cada quién tiene su campo de acción.

Nosotras queremos crear una red de referentes en todo el país. Porque un problema que las trabajadoras sexuales enfrentamos es que la mayoría trabajan fuera de su propio municipio o departamento. Por ejemplo las que trabajan aquí en Estelí no son de Estelí. Entonces lo que queremos es que donde sea que estén las muchachas tengan donde ir a buscar apoyo si les pase algo. O sea, no queremos perder contacto con ellas.

Nuestro principal demanda es que nos respeten nuestros derechos
KJ: Como organización ¿cuáles son sus principales demandas ante las instituciones públicas?

MED: Las principales demandas  que nosotras tenemos son que nos reconozcan como seres humanos, que nos respeten nuestro derechos igual a cualquier otro nicaragüense.  Y también que reconozcan que el trabajo que nosotras hacemos es un trabajo igual a cualquier otro.

Porque en Nicaragua el trabajo sexual no es un delito. Y además nosotras no promocionamos el trabajo sexual, cada quien lo hace por su espontánea voluntad. ¿Que fue necesidad que te llevó a estar allí? Tal vez. Pero si estás ahí y ahí querés estar, pues es tu derecho.

Nosotras sabemos que ante todo somos seres humanos y la opción de ser trabajadoras sexuales es un derecho que nosotras tenemos así como cualquier persona trabaja - ¿cuál es el problema? Todos trabajamos por necesidad no solamente las trabajadoras sexuales.

Nosotras además demandamos que nos den la misma atención en las instituciones públicas que todos los demás. Porque, por ejemplo, si nosotras vamos al Centro de Salud porque nos duele la cabeza o porque nos duele la garganta siempre lo primero que te dicen es "¿y en que trabajás?" Y cuando no más le decís que sos trabajadora sexual entonces dice, "acostate ahí." Y lo que te revisa es la vagina.

Entonces a nosotras no nos miran como personas normales. Nos miran como extraterrestres. No se ponen a pensar que nosotras tenemos sentimientos, que tenemos corazón.

La lucha nuestra es bastante difícil porque, por estar involucrada  en ella pueden aumentar las críticas que recibimos. Pero bueno, sabemos que si no luchamos no vamos a tener nunca una victoria.

El Convenio con el PDDH
KJ: Hablando de la reciente firma del convenio con la Procuraduría de los Derechos Humanos, ¿en qué consiste este acuerdo?

MED: Este convenio consiste más que todo en que representantes de las organizaciones de trabajadoras sexuales de Nicaragua van a formar parte del equipo de capacitación de la Procuraduría, que es el equipo que da capacitaciones de derechos humanos a todas las instituciones del Estado, incluyendo la Policía.

A nosotras nos conviene estar allí en ese equipo porque nos da la oportunidad de dar a conocer que nosotras somos personas normales con iguales derechos.  Ahora con este convenio nosotras vamos a trabajar en el Centro, Norte y Pacífico del país.

La que me ayudó a hacer el contacto con Omar Cabezas [Procurador de los Derechos Humanos] fue la Procuradora de Los Derechos de la Niñez, Norma Moreno.

El borrador del convenio lo trabajamos entre todas con ayuda legal de la Procuraduría. También lo mandamos a Argentina a la oficina de REDTRASEX. Tuvo que ser un proceso rápido porque a Omar Cabezas se le terminó el plazo el 10 de diciembre entonces tuvimos que firmar antes de esa fecha. Pero en fin, con el apoyo de muchas diferentes organizaciones y la colaboracion de todas nuestras asociadas, presentamos la versión final que firmamos con Omar el 23 de noviembre en León.

Para nosotras firmar ese convenio fue una victoria grandísima.

KJ: ¿Es la primera vez que una organización gremial de trabajadores sexuales está trabajando directamente con una institución del gobierno?

MED: Es la primera vez en la historia de Nicaragua. Porque mire, en Nicaragua la cultura ha sido así - hay muchas organizaciones que trabajan proyectos de apoyo para las trabajadoras sexuales, dan capacitaciones, te llevan condones. Pero que vayan a promover de que vayas a una institución a demandar, eso no lo hacen.

Por eso yo decidí que la primera cosa que nuestra organización tenía que hacer fue ayudarnos a identificarnos - que somos mujeres y que tenemos derechos - para así nosotras demandar nuestros propios derechos. Porque si no conocemos nuestros derechos ¿cómo los vamos a demandar?

KJ: A través de la REDTRASEX en Argentina ¿Ustedes tienen conocimiento del número de países en la región que tienen convenios parecidos al que acaban de firmar con el Procurador?

MED: Creo que venimos siendo los primeros. Lo que pasa es que aquí en Nicaragua hemos ido a paso agigantados comparados con organizaciones en otros países que tienen años y años de existir en los demás países.

Nuestros planes de futuro
Ahora vamos con la organización formal de nuestra organización. ASDI  [La Agencia Sueca de Desarrollo Internacional] nos está apoyando con los estatutos, y Omar nos va a apoyar a conseguir la personaría jurídica en la Asamblea Nacional.

Porque nosotras con la personaría jurídica seríamos otra. Hay muchos organismos que nos quieren financiar pero no pueden sin que tengamos la personería.

Hay muchas cosas que necesitamos. Necesitamos un espacio, una oficina. No tenemos nada de eso. Pero más que todo lo que necesitamos es apoyo para la movilización para poder movilizarnos a las reuniones y para seguir capacitando más trabajadoras.

KJ: Hablando de sus planes para los próximos meses, Ustedes piensan realizar un estudio sobre el trabajo sexual en Nicaragua ¿verdad?

MED: Sí. Pensamos hacer un estudio porque no sabemos cuantas somos en el país. Hay otros organismos que han hecho estudios pero son aleatorios - tantos en tal barrios, tantos en tal ciudad, etc. Nosotras queremos hacer un estudio nosotras. Porque a otras personas las muchachas no les van a dar información. Nosotras sabemos donde están, como están, y como llegar hacía ellas.

Violencia doméstica, ¿una condición preexistente?


Democracy Now

Por Amy Goodman

En Estados Unidos, marzo es el Mes de la Historia de la Mujer. En este mes se reconoce el rol central de la mujer en la sociedad. Desafortunadamente, la violencia contra la mujer es una epidemia que azota a Estados Unidos y el mundo.

La violencia doméstica es el foco de atención de muchas noticias nacionales. Según informes publicados por el periódico The New York Times, el Gobernador del Estado de Nueva York, David Paterson, se encuentra implicado en el tema por un presunto intento de ejercer influencia en un caso de violencia doméstica presentado contra uno de sus altos colaboradores. El informe del Times, basado parcialmente en fuentes no develadas, afirma que el colaborador de Paterson, David W. Johnson, atacó a su pareja la noche de Halloween, el 31 de octubre de 2009. El informe explica que “la sujetó estrangulando su cuello, la empujó contra una cómoda con espejo y le impidió pedir ayuda”. Policías del Estado de Nueva York pertenecientes a la guardia personal del gobernador admitieron haberse puesto en contacto con la víctima a pesar de que el hecho estaba fuera de su jurisdicción. Entonces, según afirma el Times, intervino el gobernador mismo, quien pidió a dos de sus colaboradores que contactaran a la víctima y fijaran una conversación telefónica entre él y la mujer. La llamada tuvo lugar el 7 de febrero de este año, la noche anterior a la comparecencia de la víctima ante tribunales para solicitar una orden de protección judicial contra Johnson. La mujer no compareció y el caso fue desestimado. Después de que esta información saliera a la luz, el gobernador se retiró de la carrera electoral para su reelección e impuso a Johnson una suspensión sin paga.

Denise O’Donell, sub-secretaria de Paterson para la seguridad pública y comisionada de la División Estatal de Servicios de Justicia Penal, renunció la semana pasada y declaró: “la conducta que se alega en este caso es la antítesis de todo aquello que muchos de nosotros hemos intentado construir a lo largo de nuestra carrera: un sistema jurídico que proteja a las víctimas de violencia doméstica y lleve a los agresores ante la justicia.” Esta semana el jefe de policía estatal “se ha retirado” (así llaman al hecho) como resultado del escándalo.

La Organización Nacional de Mujeres, histórica aliada de Paterson, solicita ahora su renuncia. Terry O’Neill, presidenta de la organización, declaró: “la violencia doméstica es un problema de suma importancia. Con la Organización Nacional de las Mujeres hemos trabajado por décadas sobre este problema y si bien no ha sido fácil, creo que es lo que hay hacer.”

El escándalo de Paterson estuvo precedido por otro escándalo similar, que involucró al Senador por el Estado de Nueva York Hiram Monserrate. En diciembre de 2008 Monserrate fue acusado de atacar a su novia con el borde de un vaso quebrado. Más tarde la mujer modificó su relato para que concordara con la versión de los hechos que dio Monserrate, pero el debilitado caso penal en su contra prosiguió, sin la cooperación de la mujer, y finalmente fue declarado culpable de un delito menor por agresión. Monserrate fue expulsado del Senado de Nueva York el mes pasado.

Estos casos de pública trascendencia son tristes síntomas de un problema a escala masiva. El Fondo de Prevención de la Violencia Familiar ofrece este escalofriante resumen sobre la violencia doméstica en Estados Unidos: una de cada cuatro mujeres declara haber sufrido violencia por parte de su actual o anterior pareja en algún momento de su vida, tres mujeres son asesinadas por sus esposos o novios cada día, 2 millones de heridas son propiciadas a mujeres cada año como consecuencia de la violencia ejercida por su pareja sexual, en 2007 hubo 248.300 violaciones o agresiones sexuales, más de 500 por día, superando así la cifra de 2005, año en el que se registraron 190.600 ataques sexuales contra mujeres.

El Presidente Barak Obama ha reafirmado el mes de octubre como Mes Nacional de Conciencia sobre la Violencia Doméstica, y además ha puesto énfasis en la relación entre economía y violencia doméstica. Sobre este tema declaró: “En las mejores épocas de la economía, las víctimas de violencia doméstica se ocupan de encontrar trabajo, un lugar donde vivir y de darle a sus hijos lo que necesitan, pero estos problemas se agravan durante períodos de presión financiera" El líder de la mayoría del Senado, el demócrata Harry Reid también se refirió al tema del abuso doméstico.

En un discurso ante la Cámara dijo: “Mientras estuve en Nevada me reuní con algunas personas acerca de este tema. El problema se ha ido de las manos. ¿Por qué? Los hombres no tienen trabajo. Las mujeres tampoco tienen trabajo, pero en la mayoría de los casos las mujeres no son violentas. Los hombres, cuando no tienen trabajo, tienden a volverse violentos. En Nevada, los refugios que atienden casos de crisis domésticas se encuentran repletos, y lo mismo ocurre en el resto del país.”

Dada la seriedad del problema de la violencia doméstica y su probable agravamiento con la crisis económica es difícil de creer que las –mal llamadas – compañías de seguros de salud definan la condición de victimización de una mujer que padece violencia doméstica como “condición preexistente”. Las empresas de seguros de salud utilizan este término desde hace tiempo para negar cobertura a los solicitantes, y quizás peor aún, para negar cobertura, con retroactividad, a personas que padecían algún trastorno antes de ser aseguradas.

Este es el tema planteado por la legisladora del Estado de Nueva York Louise Slaughter la semana pasada durante la cumbre bipartidaria sobre la reforma del sistema de salud convocada por el Presidente Obama. Slaughter señaló: “Ocho estados de este país ya han declarado la violencia doméstica como condición preexistente, supongo que lo han hecho sobre la base de que si una mujer es tan desafortunada como para lograr que la golpeen una vez, podría volver y lograr que la golpeen nuevamente.”

El 8 de marzo es reconocido como Día Internacional de la Mujer por las Naciones Unidas y muchos países del mundo, pero no por Estados Unidos. Sin embargo, en marzo, Estados Unidos celebra el llamado “Mes de la Historia de la Mujer”. A lo largo de este mes, miles de eventos tendrán lugar en todo el mundo para honrar a las mujeres. En Estados Unidos, comencemos por hacer que la violencia contra la mujer pase a la historia.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.


© 2010 Amy Goodman


Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org


Amy Goodman es la presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 emisoras de radio en español. Es coautora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times,” recientemente publicado en edición de bolsillo.

La situación de las mujeres afganas encarceladas



Rawa

Por Tim King

Su día comienza con una canción que brota a través de las ondas y con unas horas dedicadas al estudio en un aula amplia y luminosa. En cualquier momento puedes encontrarte allí con 70 niños y niñas al menos. Los más pequeños tienen sólo unos meses.

Esos niños son los hijos de las mujeres encarceladas por motivos tales como abandonar a sus maridos o negarse a aceptar matrimonios concertados.

Mientras los pequeños juegan, los mayores aprenden a leer y a escribir y estudian matemáticas y arte. Sus dibujos decoran las paredes y si no fuera por las rejas de las ventanas, podría parecerse a cualquier jardín de infancia. Pero no, esta aula está dentro de una cárcel.

Torpekai es su profesora: “Este jardín de infancia pertenece a la prisión de mujeres de Badam Bagh”.

Torpekai es la única maestra de esos niños y, aunque está contenta con las instalaciones y con el material del que dispone, piensa que la prisión no es lugar para los niños.

“Los niños están en tensión la mayor parte del tiempo y no pueden aprender con fluidez. Tienen muchas dificultades de aprendizaje”.

Esta es una historia sobre las mujeres y niños que se encuentran en Badam Bagh, la única prisión para mujeres de Kabul. Hay allí noventa presas y muchas de ellas son madres. Krishma, de 18 años, es una de ellas.

Krishma nos cuenta: “Es difícil cuidar de los niños en una cárcel. Si tienes a alguien en casa, es mejor que un niño se quede con la familia y no entre en la cárcel. No se les puede educar bien aquí”.

Pero Badam Bagh supone una mejora notable para Krishma y su pequeña. Hace sólo dos años vivían en la sección para mujeres de Pol-e-Charkhi, una cárcel afgana espantosa. Sin instalaciones especiales para madres con niños, Krishma y su bebé vivieron en condiciones terribles muy cerca de criminales convictos y confesos.

Reconociendo las necesidades especiales de las prisioneras y de sus niños, la Oficina contra el Crimen y la Droga de la ONU, UNODC (por sus siglas en inglés), con apoyo financiero del gobierno italiano, construyó esta prisión sólo para mujeres.

En Badam Bagh, las mujeres pasan sus días haciendo trabajo productivo, como costura y bordado. Aprenden también conocimientos nuevos, incluyendo informática.

A Krishma la condenaron por asesinato y la sentenciaron a dieciséis años de cárcel por un crimen que asegura no haber cometido.

Krishma: “Mataron al padre de mi amiga. Cuando me dirigía a su casa, un ladrón irrumpió allí y asesinó al padre de mi amiga. Pero me arrestaron a mí por el asesinato”.

Krishma fue afortunada al haber podido comparecer en dos ocasiones ante un tribunal. Ahora, un abogado defensor está luchando contra su condena. Sin familia que cuide de la niña, no se siente segura del futuro que le aguarda a su hija.

“El principal problema es que el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales no acepta a los hijos de las prisioneras en los orfanatos”.

Zarafshana es la directora de esta prisión: “Un niño no debería ir a la escuela dentro del entorno de una prisión. El niño no ha cometido ningún crimen”.

“Según la ley, los niños menores de tres años tienen que permanecer con sus madres en prisión. A los que tienen entre tres y siete se les lleva a instalaciones especiales que se encuentra adyacentes a la prisión. Pero se debería integrar a los niños más mayores en los colegios normales de esta ciudad”.

Pero la realidad es que muchos de esos niños no tienen otro lugar donde vivir ni quien cuide de ellos. Incluso aunque tengan a alguien, los expertos dicen que la separación de sus madres debido al encarcelamiento tiene un efecto traumático a largo plazo en ambos.

Otra joven presa en Badam Bah es Fawzia, que tiene siete hijos. Tomó la decisión de que no vinieran con ella a la cárcel. Viven ahora con su padre y una tía.

Fawzia: “No puedo tener a mis niños en la cárcel… Hay una guardería, pero la disciplina de aquí no es la misma que fuera. Soy madre y no quiero que vivan en la cárcel”.

Pero, ¿por qué está Fawzia en la cárcel?: “Hace dos meses que me arrestaron. Estoy aquí porque después de que mi marido me golpeara, me enfadé tanto que me fui de casa a vivir con mi cuñada”.

Y cuando el sobrino de Fawzia fue a hablar con su marido en su nombre, ambos, Fawzia y su sobrino, fueron acusados de adulterio.

Michael Hartmann es un asesor de derecho penal de la UNODC en Kabul: “El adulterio es aquí un delito. Pero lo que no es normal es que ese delito se castigue tan severamente”.

“El artículo 4-27 del código penal dice: ‘La persona que cometa adulterio será sentenciada a un período largo de cárcel’. Se entiende que un período largo va entre cinco a quince años”.

No se pudo probar el delito de Fawzia, pero sí se la sentenció a los tres años de cárcel que pidió el fiscal para ella.

Fawzia: “El fiscal le dijo a mi marido que si no le daba dinero, pediría una pena por adulterio para mí”.

Fawzia dice que ese mismo fiscal está ahora en la cárcel por aceptar sobornos y hacer acusaciones falsas.

La mayoría de las mujeres en Afganistán conocen muy poco sus derechos constitucionales y no tienen muchas posibilidades de acceder a la justicia. En otro país, Fawzia y muchas de las mujeres que están aquí ni siquiera pisarían la cárcel. Serían consideradas víctimas en vez de delincuentes.

Los miembros del parlamento de Afganistán han acusado a algunos guardias de la prisión de Pol-e-Charkhi en Kabul de violar a las mujeres prisioneras. Una delegación de parlamentarios afganos que visitó recientemente la prisión ha declarado que algunas mujeres están embarazadas como consecuencia de esas violaciones. (BBC Persian, 14 de noviembre de 2007).

Pero tras tres décadas de guerra, las políticas extremistas islámicas hacia las mujeres han tenido sobre ellas un impacto devastador.

En la actualidad, entre los renovados ataques de los talibanes y la corrupción rampante, las mujeres de Afganistán siguen luchando para conseguir justicia para ellas.

Justicia para jóvenes como Wagas, a la que comprometieron en un matrimonio con un hombre que ella no quería. En vez de aceptar casarse, se escapó de la casa de su padre con un muchacho del que estaba enamorada.

Wagas: “Después de dos días juntos, nos peleamos y mi novio me echó de su casa. Me dijo que no me necesitaba”.

Ambos, Wagas y su novio, fueron acusados de adulterio.

“Se considera adulterio no sólo cuando gente casada tiene relaciones sexuales, sino también la gente que no está casada. Esa es su definición de adulterio: tener relaciones sexuales. Y eso sería, creo, lo que están considerando, cuando hablan de crimen moral”.

Según la constitución afgana, no se considera ningún hecho como delito a menos que una ley así lo señale antes de que se cometa la ofensa.

“Por desgracia, lo que sucede es que hay ciertos delitos que forman parte de la Sharia, que representa lo que en Occidente pueden llamar el derecho común. Es parte de nuestros principios. Pero no está aún por escrito. Y esa ley de la Sharia, por desgracia, y digo esto desde mi perspectiva cultural, es lo que aquí se cumple”.

Como señal de cambio positivo, el gobierno afgano reconoce ahora las necesidades especiales de las mujeres prisioneras. Uno de las mejoras más importantes ha sido la de introducir mujeres como guardianas. Pero la cuestión de tener los niños aquí sigue sin resolver. Y, al igual que sus madres, esperan su destino tras las rejas.