lunes, 16 de marzo de 2015

"En Honduras es pecado ser mujer independiente en política"



Por Alexandra Hidalgo


Activista/emprendedora social

El ambiente de la política hondureña es difícil para las mujeres. A pesar de que somos más sensibles a las necesidades de los ciudadanos, la tendencia es a ganar pocos cargos, a participar menos en actividades decisorias del país dado el relego y el acoso a que somos sometidas.

"Una mujer que quiere participar en política se enfrenta primero a su familia, que por lo general la comienza a ver con cierto recelo por la forma en que la política es conducida en nuestro país. Luego viene la exposición pública, donde el común de la gente juzga a la mujer política más por su vida personal que por sus ideas y aptitudes", afirma Alexandra Hidalgo.

En Honduras existe una gran brecha entre hombres y mujeres, que se acentúa aún más en el plano político. Aquí a la mujer se le exige más que a un hombre en cualquier trabajo, por lo que una mujer con aspiraciones políticas entra en ese mundo con desventaja. Además se espera que una mujer tenga a su lado a un hombre, y más que dependencia en el aspecto amoroso, se espera una dependencia en lo económico y en la forma de pensar; en otras palabras, se espera que una mujer sea siempre dependiente de un hombre. Es casi inconcebible la idea de una mujer independiente. " En Honduras eso es pecado. "

En nuestro país se espera que la mujer que trabaja fuera de casa balancee esa labor con su actividad personal y sin importar lo que hagamos, se espera que no dejemos de lado nuestro rol en la familia, sea que seamos madres o no. Además es de todos conocido que una mujer profesional debe trabajar mucho más que un hombre para obtener similares resultados. La política no es una excepción a esta regla y pasa además que hay ciertas cualidades en los hombres que se consideran "pecado" en las mujeres. La independencia es una de estas cosas; pero si además la mujer es soltera y atractiva físicamente, el pecado es mayor, y si desea participar en política, es el acabose.

Una mujer que quiere participar en política se enfrenta primero a su familia, que por lo general la comienza a ver con cierto recelo por la forma en que la política es conducida en nuestro país. Luego viene la exposición pública, donde el común de la gente juzga a la mujer política más por su vida personal que por sus ideas y aptitudes; sus logros profesionales son minimizados y los proyectos que se proponen prácticamente no son escuchados; sin mencionar que habitualmente los "debates" se centran en errores (verdaderos o inventados) que la mujer haya podido cometer en su vida personal. Y si la mujer es atractiva, con seguridad es acosada sexualmente.

El ambiente de la política hondureña es difícil para las mujeres. A pesar de que somos más sensibles a las necesidades de los ciudadanos, la tendencia es a ganar pocos cargos, a participar menos en actividades decisorias del país dado el relego y el acoso a que somos sometidas. Como mujeres políticas debemos trabajar más para conseguir que se nos escuche, tendemos a formar "bancaditas" dentro del Congreso para elevar nuestra voz y debemos esforzarnos mucho más para ver realizados nuestros proyectos. Pero más que amedrentarnos, estas situaciones solo deben servir para hacernos más fuertes, para hacernos avanzar, para hacernos crecer como mujeres políticas y para alentarnos a quebrar ese techo de vidrio sin miedo.

¿Está usted incursionando en política, es mujer, y además independiente? Prepárese para la batalla. La discriminación viene por varios frentes. Si es usted madre y le preocupan sus hijos, no tema, recuerde que usted está luchando por dejarle un legado a sus hijos y a toda su descendencia; usted está luchando por un futuro, por una mejor Honduras. Si usted es mujer en política yo le pido que no permita que la usen, que la minimicen, o tener que gritar para ser escuchada. No se deje usar por hombres que ven en usted un escalón más para su campaña política o vida personal.

En Honduras nos falta mucho por recorrer; pero comparto las palabras de Denise Dresser cuando dice: "Creo que las mujeres crecen, pisan más fuerte, tienen más influencia y se rigen en conductoras del destino de sus propios países debemos esperar una reflexión colectiva sobre los logros, las conquistas todavía hay muchas tareas y agendas pendientes en cuanto a la equidad de género, la representación política, la violencia contra las mujeres y el derecho a decidir. Las mujeres latinoamericanas han recorrido un largo trecho en términos de la ampliación de sus derechos como ciudadanas, han sido partícipes y artífices de transiciones democráticas muy importantes; se han vuelto voces de la pluralidad, de la diversidad que están contribuyendo a cambiar la realidad de sus países."

Si usted es mujer independiente en política, yo le pido que asuma su responsabilidad personal y camine con confianza por esas puertas de poder que se le han abierto para servir a la ciudadanía.

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