viernes, 25 de abril de 2014

Avanza lucha sindical en Danlí



Por Sandra Rodríguez

La lucha sindical en Honduras, desde mediados del siglo pasado, no ha sido fácil, cada una de sus conquistas simboliza el esfuerzo común y la solidaridad con los y las compañeras, a quienes los patronos les han violentados sus derechos.

En los últimos años, la persecución contra los y las integrantes de los sindicatos de trabajares  se ha intensificado, en la mayoría aún de casos por la ideología política, siendo más visible a partir de año 2009, cuando se produjo el golpe de Estado militar, que rompió el orden constitucional del país, al derrocar al presidente Manuel Zelaya Rosales.

“Derecho que no se defiende es derecho perdido”, se escucha entre las consignas sindicales, es por eso, que los y las trabajadoras afiliadas, haciendo uso de sus derechos, han tenido que enfrentarse a patrones que anteponen su color político, antes que las funciones asignadas a sus puestos.

Dialogando con Elsa Vindel, Secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Municipalidad de Danlí, SITRAMUD, a 83 kilómetros al oriente de Tegucigalpa, la capital hondureña, donde mantienen una lucha por la defensa de más de medio centenar de sus afiliados, despedidos ilegalmente en la administración el alcalde del partido Nacional, José Antonio Urrutia, 2010-2014, nos comenta que hay avances significativos, y aunque no es todo lo que desean, poco a poco se hará justicia.  

Pese a que esos cuatro años, la corporación municipal no dio espacio al diálogo, tampoco a entenderse con los y las trabajadoras, al grado que montó un sindicato paralelo, al ya establecido, los y las trabajadoras despedidas en la alcaldía danlidense, demandaron justicia, siguiendo los procedimientos legales, para que hoy en día tenga tres demandas ganadas, un reintegro y dos pagos de prestaciones a personas de la tercera edad, y las otros casos, permanecen en Casación.

Hemos visto de parte de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, que hay voluntad para atender nuestro caso, pues el problema era con el ex alcalde, José Antonio Urrutia, quien ahora es gobernador departamental de El Paraíso, comentó Vindel.

El SITRAMUD, ha enfrentado una situación muy difícil debido al entorno político nacional, la persecución que ha habido en caso de la libertad sindical, es casi nula, pues la persecución ha sido tan fuerte, que se ha tenido que recurrir al apoyo de organismos de derechos humanos, para buscar esa defensa en el respeto de la layes, en las cuales los gremios están amparados.


Estamos entablando diálogos con el nuevo alcalde, Ramiro Chacón, pues será su administración quien tendrá que responder a las sanciones establecidas por parte de la Secretaria del Trabajo o la CSJ.

“La lucha ha sido difícil, pues es contra el poder político y económico que poseía el ex alcalde, pero nosotros tenemos el derecho y a eso nos apegamos” aseguró Elsa Vindel.

Al igual que otros ex empleados de la empresa pública, los despedidos municipales, no han tenido fuentes de trabajo, por la negación de la empresa privada quien les niega la oportunidad de trabajo, por ser ellos sindicalistas, y agrava las dificultades económicas.

Sin embargo, independientemente de las dificultades que se encuentren en el camino, seguimos adelante, porque estamos apegados a derecho, y vamos a llegar hasta las últimas instancias, para hacer valer nuestras conquistas, dijo Vindel.

Los sindicatos en Honduras, enfrentan muchas estrategias para desestabilizarlos, en ocasiones se ha atentado contra los hijos de líderes sociales a nivel nacional.

Este caso del SITRAMUD ha sido ejemplar, incluso porque los estudiantes de la carrera de derecho se han interesado en las acciones, el cual puede ir sentando jurisprudencia para las resoluciones de las demandas restantes.

Eso nos llega de fortaleza, dijo Vindel, ya que nuestra lucha ha sido un ejemplo para todos, la luchar por los derechos establecidos en las leyes hondureñas.

Y es que se permite el derecho de la libertad de asociación, desde la huelga de 1954, cuando los empleados de las compañías bananeras, de capital estadounidense, exigían mejores tratos y horarios de trabajo. En ese año, se legaliza el sindicalismo y los derechos laborales, y surge el Sindicato de Trabajadores de la Tela Raidroad Company, Sitraterco, que, según datos, al inicio los dirigentes eran manipulados por la transnacional.    

En un ambiente, donde el dirigente de la organización, municipalidad o empresa, vive pisoteando las leyes, no respeta los derechos de los trabajadores, y goza del respaldo de los mismo, es un estado de ingobernabilidad, por lo que la violación a los derechos humanos es  inminente día con día y realmente ellos trabajan a la deriva, sin contar con el apoyo del pueblo.

Aunque las cosas están mejorando, la CSJ nos ha dado tres fallos a favor, y logramos algunos diálogos con la nueva corporación municipal, no veremos resultados inmediatos, sino que es un procedimiento poco a poco, pero insistiremos en los diálogos y acuerdos conjuntos, aseguró la dirigente sindicalista.

En cuanto a violaciones por despidos y sanciones, se aprobó el pago de ocho días de suspensión y pago de horas extras, y la cuota sindical se les ha empezado a deducir, por lo que se les reconoce como sindicato de la municipalidad.

El Sitramud cuenta con 134 afiliados, incluyendo a los demandantes, pero en total hay más de 200 empleados municipales en la ciudad de Danlí.

Otros sindicatos han sido muy afectados por los intereses políticos de quienes lideran las instituciones, debido a que se oponen y denuncian los hechos violatorios contra sus afiliados, tal es el caso del Sindicato de Trabajadores del Patronato Nacional de la Infancia, SITRAPANI,  Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, SITRAUNAH, Sindicato de Trabajadores de la Dirección Nacional de Ingresos, SITRADEI, Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares, STIBYS.  

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