viernes, 1 de febrero de 2013

Bombardeos y periodismo




Por Dick Emanuelsson *

“Contundente golpe a las Farc en el departamento de Nariño ”, decía el título en la página web de la FAC, Fuerza Aérea Colombiana, el 2 de diciembre de 2012.

Inmediatamente comenzó a rodar por el planeta una bola de nieve. Y antes de terminar el día, el número de los guerrilleros muertos había aumentado por los “reporteros en el Internet” a 20-28. La breve nota se había convertido y había creado miles de artículos, opiniones y crónicas en donde se pronosticaba la pronta muerte de la guerrilla de las FARC. Y se equivocaron y se “quemaron” otra vez.

Ha pasado más de un mes desde que los aviones de la FAC vomitaron sus bombas de 500-1000 kilos de explosivos sobre los dos campamentos guerrilleros en el sur de Colombia. Doce días antes, el 20 de noviembre, la guerrilla de las FARC había decretado una tregua unilateral de cese de operaciones ofensivas contra las Fuerzas Militares Colombianas, para, como decía el comandante Iván Márquez desde la Habana, “ambientar el proceso de Diálogo de Paz entre las partes”.

La respuesta por parte del Estado fue muerte y desolación.

Pero ¿Cuántos guerrilleros murieron en los dos bombardeos de los campamentos? ¿Fueron 20-22 cómo decían todos los medios, incluso medios alternativos que muchas veces, por su posición crítica a ese Estado son catalogados como “Pro-FARC”?

Hoy entré para verificar la cifra en el portal de Internet de la FAC y leí lo siguiente:

“En menos de 24 horas se neutralizaron 02 áreas campamentarias, 8 guerrilleros abatidos, entre ellos 02 cabecillas, 03 capturados y abundante material de guerra e intendencia” [1].

A mí me parece penoso leer en algunos medios alternativos que en su afán de actuar como si fueran medios de ¡“Ultima Hora”!, como suelen decir en Honduras los periodistas sensacionalistas, “tragan” absolutamente cada elemento fabricado en el “Departamento E5” del Ejército Nacional en sus partes de guerra.

En ese departamento prestaba sus servicios Ernesto Yamhure, el primer secretario de Uribe en la embajada colombiana en Estocolmo.

Mentía y mentía sin parar, no solo en la Revista Bimensual del Ejército, sino en la web de la FAC, Caracol Radio, El Espectador, Radio Súper u otros medios de la oligarquía colombiana. Hasta que fue desenmascarado como “escritor fantasma”, asesor político y amigo personal de Carlos Castaño, el jefe de los escuadrones de la muerte colombianos, acusados por la Fiscalía colombiana de haber sido responsable de los asesinatos de 150.000 civiles.

Manuel Marulanda fue “dado de baja” 1200 veces en la prensa pero el legendario comandante era un “pícaro” y murió de un infarto, es decir en forma natural, en marzo de 2008.

El 31 de diciembre 2012 supimos que la FAC había hecho un otro bombardeo, ésta vez en la región de Urabá, supuestamente a un campamento de las FARC donde fueron masacrados 14 guerrilleros por las bombas. Las estadísticas parecen como Europa y USA donde se convierte en algo frío cuando se trata de hablar sobre seres humanos de carne y hueso convertidos en números.

Y con la parte de guerra de los generales, salen los medios oficiales y alternativos en una competencia penosa y repudiable para reproducir y transmitir las declaraciones de los agentes y fabricantes de la Inteligencia Militar. Todo el mundo traga las declaraciones como si fueran totalmente ciertas. Los “Alternativos”, indignados porque el bombardeo fue ejecutado durante la tregua unilateral de la guerrilla, pese que “guerra es guerra” y los guerrilleros más que cualquier persona lo reconocen y lo sienten en carne y hueso.

Pero lo insólito es que los medios alternativos reproducen los detalles y las cifras sin cuestionar absolutamente nada desde el punto de vista periodístico.

Y hay varios detalles muy interesantes para cuestionar en éste último caso, solo basta leer y escuchar textos y audio, respectivamente, que por ejemplo publicó RCN. En el enlace de audio, que supuestamente es una grabación interceptada por la inteligencia militar de la segunda comandante del 5º Frente, ella habla cómodamente por la radio a otro frente lo que quiere decir, que el resultado del bombardeo no ha sido total, como ha sido reportado en todos los medios, sino que hay guerrilleros que han logrado llevarse todo el equipo y remolcarlo a un lugar seguro donde la comandante se comunicó al otro frente o Bloque para reportar sobre el bombardeo. 

Es uno de varios detalles que son, para un investigador, policía o periodista, elementos fundamentales para hacerse una imagen sobre el tema y el caso.

No es que cuestiono la noticia de que un campamento guerrillero haya sido bombardeado. Lo que extraña es que medios serios como Aporrea y VTV (Venezolana de Televisión) hoy, 2 de enero, publiquen la noticia sobre el bombardeo más reciente. Y a final de la nota mencionan también que “a principios de diciembre un ataque aéreo contra un caserío en Nariño dejó 20 guerrilleros muertos”. 

Eso muestra que la política de Guerra Psicológica Colombiana ha tenido y sigue teniendo mucha fuerza y éxito, aún en los medios alternativos y oficiales como los de Venezuela. Por Política de Estado los medios oficiales venezolanos hoy no cuestionan a Santos. Sabemos incluso, que medios oficiales han tenido que censurar y hasta retirar reportajes programados sobre la lucha del pueblo colombiano por que han topado con la política guerrerista o neoliberal entreguista de Santos.

En vez de cuestionar a Santos, como todos los medios tienen la obligación de hacer, los medios venezolanos se dedican a investigar y criticar a Uribe. Esta bien, pero muestra la debilidad por que, como decía Piedad Córdoba, “Santos es mil veces más peligroso que Uribe”. 

Y tiene toda la razón. Santos es el profesional manipulador, él miente, inventa la frase “Falsos Positivos” para distraer y desviar la atención por los fusilamientos y las ejecuciones arbitrarias del Ejército. Es un violador del Derecho Internacional Humanitario (DIH) por usar, como ministro de defensa de Uribe, el emblema y las insignias de la Cruz Roja Internacional en la liberación de unos prisioneros de guerra en manos de las FARC. También violó el DIH cuando 6000 efectivos del ejército tenían rodeado el comandante Alfonso Cano. En vez capturarlo, según las convenciones internacionales, Santos optó por asesinarlo fríamente y mostrar el hecho como un “trofeo de guerra”. O, como dijo Iván Márquez en entrevista a éste reportero el 8 de noviembre, 2012: 

“Todo el mundo vio o escuchó al presidente Santos en una asamblea de la ONU afirmar que lo tenían rodeado a Alfonso Cano y que él dio la orden de eliminarlo. Así lo dijo, eso es algo muy grave”.

Lo palpable es que hay voces internacionales que proponen a éste criminal de guerra para el Premio Nobel de la Paz. No sería nada extraño que lo obtuviera.

Lo que ha mostrado la guerra en Colombia es que el Estado tiene un descomunal aparato mediático a su disposición, no para facilitar un Proceso de Paz sino para torpedearlo. Las experiencias y la actuación de los medios colombianos en el proceso de paz en Caguán (1999-20 de febrero 2002) son desastrosos. Marulanda tenia toda la razón cuando se dirigía a los dueños y los directores de los medios oficialistas colombianos diciendo: “Ustedes nos tienen una deudita”.

Todos los periodistas colombianos o los internacionales que tienen años de experiencia en la situación de Colombia lo pueden confirmar. La responsabilidad para corregir la Guerra de Mentiras de los Medios colombianos y sus aliados internacionales, es inmensa. Porque son 44 millones de colombianos los que son literalmente víctimas de una guerra mediática sin fin, tanto en el campo de batalla como psicológicamente.

Tengamos cuidado de no caer en trampas. Cuando de informar se trata es imprescindible chequear a fondo la información. Periodista serio no es el que se apresura por lanzar la primicia, mucho menos si la fuente proviene del mismo estado que asesina a mansalva al pueblo.

Nota: 
[1] Contundente golpe a las Farc en el departamento de Nariño (FAC). https://www.fac.mil.co/index.php?idcategoria=82679 
* Dick Emanuelsson es subdirector de ANNCOL

No hay comentarios: