lunes, 25 de febrero de 2013

CIDH: Policías obstaculizaron la labor de los bomberos



La llamada de reporte al Cuerpo de Bomberos del incendio en la Granja Penal de Comayagua el 14 de febrero de 2012 no la hicieron autoridades o custodios del reclusorio sino un particular desde una gasolinera y los bomberos tuvieron que esperar para entrar unos 10 minutos hasta que terminó la ráfaga de disparos que se escuchó adentro.


Este es parte del informe de la Relatoría de la CIDH que realizó una serie de entrevistas a quienes estuvieron esa noche en el penal de Comayagua.

Así lo indica el informe de la Relatoría de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tras una visita a mediados del año anterior en seguimiento a lo ocurrido en el penal y para elaborar un diagnóstico del sistema penitenciario nacional. En relación al sinistro, el informe subraya que en entrevista realizada al subtieniente Jorge Turcios M. del Cuerpo de Bomberos éste manifestó que quien llamó para dar la alarma en el incendio fue un particular que se encontraba en ese momento en una gasolinera cercana al centro penal.

No pasaron ni cinco minutos desde el momento de la llamada, se confirmó la misma y llegaron los bomberos al penal. Una vez allí los bomberos, incluye el informe, no pudieron ingresar debido a la ráfaga de disparos que se escuchaban dentro, los cuales habrían durado aproximadamente 10 minutos por lo que los bomberos tuvieron que esperar fuera del centro penal hasta que la Policía dejó de disparar. Según el relato, luego de los disparos salió un policía a abrir los portones e informó (a los bomberos) que ya no iban a hacer más disparos porque todo estaba controlado.

Asustados
Al ingresar los bomberos observaron que había mucha gente corriendo de un lado a otro y los propios policías corrían asustados, que nadie sabía qué hacer y nadie asumía la dirección de las acciones. Los bomberos vieron que los mismos presos sacaban gente quemada y que estaban visiblemente enfadados (los reos) porque sabían que no fueron los policías quienes abrieron las puertas de las bartolinas sino un interno que ejercía en el penal las funciones de enfermero y por eso dormía en un sitio aparte.

Delegados del Ministerio Público llegaron al lugar hasta las 2: 00 de la madrugada, según el informe elaborado en base a relatos obtenidos. El ex director de la Penitenciaria Nacional de Comayagua, Wilmer O. López, quien se encontraba en funciones el día del incendio, manifestó a la Relatoría que no tenían planes de contingencias para proceder en caso de incendios y que incluso carecían de radios para comunicarse entre los propios policías penitenciarios.

López explicó además que hubo dos etapas de disparos, una primera de advertencia y una segunda que se efectuó debido a que algunos internos estaban saltando el muro perimetral. Según López, lo que se quería era advertirles a los reos que no saltaran por el muro sino que fueran al puesto de control al frente del centro del penal.

Dijo desconocer por qué los bomberos no ingresaron porque a su juicio no tenían por qué tener miedo y que cuando éstos ingresaron la situación ya estaba controlada en el sentido que los pocos privados de libertad que sobrevieron ya estaban a salvo.

Investigaciones serias 
La Convensión Interamericana subraya que, en atención al mandato contenido en los artículos 8 y 25, los Estados tienen la obligación de conducir investigaciones serias, diligentes e imparciales de los incendios que se produzcan en los centros de privación de libertad que conduzcan a la sanción penal y administartiva de todas aquellas autoridades que tuvieron algún grado de responsabilidad en tales hechos y que conduzcan además a una efectiva reparación de las víctimas.

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