viernes, 11 de julio de 2014

"Los mártires se siembran, no se entierran"

A Mecate Corto Nº 345

“Los mártires se siembran, no se entierran”
A 5 años del asesinato de Isi Obed Murillo, Su padre José David Murillo, nos recuerda que quienes mueren por la vida no pueden llamarse muertos. "Los mártires dejan su semilla", dice don José.

Era un 5 de julio del año 2009 en Tegucigalpa, 7 días después del Golpe de Estado en Honduras. Muchos recordarán esta fecha por la multitudinaria manifestación que se desarrolló bajo la propuesta de sacar a los golpistas del poder y condenar todo acto de represión del que miles de personas habían sido víctimas en los últimos días.

Miles de personas de distintos sectores del país se trasladaron a la capital, para movilizarse hasta las instalaciones del aeropuerto Toncontín.

Don José David estaba trabajando en Tegucigalpa como pastor de una iglesia mientras sus hijos estudiaban. Habían migrado temporalmente de su comunidad Guayape en Olancho, al oriente del país y al suceder el golpe de Estado se fueron a las calles a protestar.

Siete de sus 12 hijos estaban en esa manifestación el 5 de julio, y se dispersaron entre la multitud. Cuando llamaron a Isis Obed, uno de los menores con 19 años de edad, para reunirse de nuevo les dieron la terrible noticia, que en ese momento daba la vuelta al mundo. La primera persona había sido asesinada en el contexto del golpe de Estado.

Las represiones se volvieron el trabajo diario de los entes de seguridad y defensa del país. La policía y los militares regresaron a la vieja escuela de la tortura y el asesinato. Esa movilización en 5 de julio fue brutalmente reprimida, Obed fue asesinado y miles de personas heridas.


Impunidad

Durante el golpe de Estado del 2009, se registraron muchas violaciones a los derechos humanos, las que hasta la fecha siguen con total vigencia; el caso de Murillo fue catalogado como: una grave campaña de represión contra el pueblo, por parte del Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

Muchas organizaciones se pronunciaron para condenar el golpe de Estado y el mismo asesinato de Obed, sin embargo don José asegura que nadie tuvo consideración de su familia, nadie lo llamó y la lucha se iba volviendo más individual.

Don José fue apresado 37 días, tras la muerte de su hijo, en los cuales él asegura que su cabeza tenía precio.

- Me llegó a visitar Orle Solís, quien fue candidato a la presidencia en las elecciones pasadas, y me dijo: no comas nada de acá, y si te quieren sacar a media noche, gritá no te dejés porque te quieren matar.

Ahora a 5 años del asesinato de su hijo y la persecución a su persona, don José pide al pueblo que la lucha no pare, porque sería como sepultar a los mártires y a los mártires no se les sepulta, se les siembra, según él.

Para hacer justicia en el caso de Isis Obed Murillo, el Centro de Derechos Constitucionales, presentó una denuncia ante la Corte Federal del Distrito Sur de Texas, en nombre de David Murillo y Silvia Mencías, padres de Isis Obed Murillo, en contra de Roberto Micheletti, quien usurpó el poder durante el golpe de Estado.

La denuncia detalla ejecuciones extrajudiciales, crímenes contra la humanidad de asesinato y persecución, muerte por negligencia y otras graves violaciones de derechos humanos que ocurrieron en Honduras bajo la autoridad y la dirección de Micheletti”.

Hasta el momento se sigue a la espera de los resultados de la investigación y de la exigencia de justicia en el caso de Murillo.

Don José asegura que la justicia del país del norte le llegará a Michelletti Bain a través de las propiedades que adquirió en Houston Texas tras el golpe de Estado.

El asesinato de Obed en los medios

La fotografía de Isis Obed en Diario La Prensa y El Heraldo fue catalogada como la manipulación fotográfica más grave del siglo. Isis fue asesinado de un tiro en la cabeza, la sangre junto a su masa cefálica caían en el suelo mientras varios hombres intentaban sacarlo de la muchedumbre. Los medios borraron la sangre y aseguraron que no habían heridos, sino desmayados en la manifestación del aeropuerto.

- A mí me dio una impotencia ver  esto. El cerco mediático podrá haber borrado la sangre de mi hijo pero las ideas con que estamos luchando el pueblo hondureño jamás las van a opacar, la prensa escrita, hablada hizo eso, pero yo fui testigo de donde quedó la masa cefálica de mi hijo, un francotirador lo mató. Nosotros tenemos pruebas.

La familia de Obed junto a otros compañeros del Frente Nacional de Resistencia Popular logró probar que no fueron “balas de goma” las disparadas ese día. A Obed lo mató un arma M16. Don José sigue indignado por el papel que jugó el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, en ese entonces, Ramón Custodio aprobando hechos como los sucedidos ese día.

¿Por qué luchaba Isis Obed Murillo?

Don José y su esposa Silvia procrearon 12 hijos y los criaron bajo los principios del servicio y las ansias de cambio. Isis creció con un deseo muy fuerte de ayudar a su prójimo, cuenta su padre, tanto así que fue en una situación de estas que perdió una oreja cuando estaba más pequeño.

- Isis estaba ayudándole a una persona a subir una carga de maíz a un caballo cuando éste le mordió la oreja y se la arrancó. Él siempre miraba en qué podía ayudar a la gente.

Don José se consideraba la mano derecha del sacerdote Andrés Tamayo, quien fue exiliado por su lucha contra el tráfico ilegal de madera y su denuncia constante en contra de quienes desde el poder se beneficiaban de delitos como este y saqueaban el país, rico en bienes naturales.

La cristología social los unió, cuenta don José y así sus hijos crecieron en la comunidad de Guayape, Olancho.

- Isis era un muchacho cariñoso juguetón, él bromeaba conmigo, yo fui su padre, su maestro, su ejemplo, su consejero. Él estaba estudiando, su sueño era apoyar a la gente desposeída.

Mi mente quedó en blanco cuando recibí la noticia de su muerte, yo solo preguntaba: Señor ¿por qué a nuestra familia? 

A pesar de esta pérdida irreparable don José cree que el país se puede “reconquistar”.

- Yo invito a los jóvenes del país que reconquistemos este país, que no se vayan al país del norte. Nosotros podemos aquí pelarnos los pies haciendo marchas pero tenemos que tocar el sistema económico  que es la columna de este sistema, golpeemos esa parte.

En cada manifestación la población recuerda a través de la consigna: “ni olvido ni perdón a los golpistas”, esto en alusión a lo ocurrido en el 2009, donde muchas personas fueron asesinadas y perseguidas por los organismos represores del Estado.

La interrogante de qué tan vigente sigue la consigna en la actualidad continúa en la mesa del debate. Para el Secretario Nacional de la Administración de la Juventud del partido Libertad y Refundación (Libre) Edwin Molina “este asesinato no se olvida ni se perdona; esto nos debe motivar a seguir la lucha por la refundación de Honduras, a ellos, a sus familias les debemos entregar todo por la patria, la justicia deberá prevalecer en su momento”.

Molina dice que: “la exigencia de justicia por los asesinatos de nuestros compañeros no es una venganza, es una responsabilidad que como pueblo tenemos para obtener verdad y justicia, a ellos les vamos a responder en la calle, en las urnas y en todo espacio que permita reivindicar su memoria. Toda trinchera de lucha es apta para exigir justicia.”

Por su parte Erlin Gutiérrez, dirigente estudiantil considera que la exigencia de justicia a través de un proceso electoral no es suficiente, él afirma que es urgente volver a las calles, mediante la movilización organizada para poner en la mesa del debate esas demandas que puedan llevar a un proceso de justicia y encarcelamiento a los principales responsables de asesinatos durante el golpe de Estado.

El padre de Obed Murillo lo dice más claro y contundente: podemos conquistar la lucha pero la vida de Isis Obed es irreparable y la de los miles de mártires de este país. Hay que luchar por esa sangre que fue roseada en las calles por estar en contra del sistema. Los mártires se siembran porque su semilla queda en vigencia. Hay que levantarnos de nuevo a pesar de todo.

No hay comentarios: