jueves, 6 de diciembre de 2018

Periodista Geovanny Sierra pierde movilidad de su brazo derecho por disparos de militares mientras cubría una movilización



Aún en la cama de una clínica privada de Tegucigalpa, Geovanny  Sierra, periodista del canal de televisión UNETV, se encuentra en observación debido a la profunda herida de su brazo derecho, causada  por un  arma bereta de uso militar, mientras cubría una movilización del primer aniversario del golpe electoral del pasado 26 de noviembre de  2017.
Sierra se encontraba trasmitiendo en vivo desde su celular cuando dice que escuchó que  desde un bus amarillo, propiedad del Instituto Nacional Penitenciario (INP) empezaron a disparar bala viva.

El periodista dijo a defensoresenlinea.com que se agachó en una acera de una de las entradas de mall Las Cascadas por el bulevar Kuwait, pero no dejó de transmitir en vivo, por eso cuando el disparo le impacta en su brazo derecho el grita  “me dieron me dieron”,  para que alguien lo auxiliara y el hecho quedó grabado.

Según Sierra, el tiroteo duró aproximadamente 20 minutos y cuando cesó el recibió auxilio y fue trasladado junto con la otra persona que también fue herido, al Hospital Escuela Universitario,  pero debido al desabastecimiento y la precariedad en que se encuentra ese centro asistencial, no pudieron realizar la operación que necesitaba y sus familiares tomaron la determinación de trasladarlo a una clínica privada, donde se recupera lentamente.

Geovanny desde la cama del hospital dijo que “me siento indignado, pues las autoridades que rigen el destino de este país, son asesinos, a quienes no les importa la vida de las demás personas, y disparan como si estuvieron disparando a cualquier cosa y eso queda en la impunidad, ya que hasta el momento no se hacen investigaciones.

El brazo del periodista está totalmente desecho por lo que expresó que los médicos le dicen que es un proceso de recuperación largo.

“Me dicen que  el proceso de recuperación es largo y que es costoso, pero ahorita la prioridad   es que no se infecte,  por la dimensión de agujero de la herida, ya está expuesta a infección,  entonces que ahorita se tiene que trabajar  con eso y después ver que más se puede hacer”, añadió  Sierra.

Geovanny con su rostro  triste dijo que su brazo perdió toda la movilidad a raíz de que la bala  le deshizo el codo totalmente.

Por otra parte el día martes 27 de noviembre el periodista recibió la visita del sub director del Instituto Nacional Penitenciario, Germán  McNeil , pese a que hay un rotulo en la puerta de la habitación que dice que se restringen el acceso a las visitas. “Él entró y ni siquiera, se anunció para preguntarme si yo lo quería recibir o no. Estuvimos platicando y yo le cuestione  a él que si, porque daban la orden de disparar y si las personas estaban capacitadas y me dijo que eran policías.

“El señor McNeil escuchó que estábamos hablando con mi hermana del costo de la  tomografía  y se aprovechó de eso  para decirme que ellos iban a pagar todos los gastos, acción que yo no acepté, le dije que no, que  nosotros como sea íbamos a salir adelante  porque si me hubiesen matado  con eso iban a salir, con dar una cantidad de dinero a la familia entonces yo no acepté  la ayuda”.

Y le manifesté de nuevo que porque hacía eso con las personas y él contestó que los  custodios que llevaban reos para Tamara se asustaron, pero yo no vi custodios yo lo que  vi fueron militares, además hay testimonios de dos compañeros de UNETV que se encontraron el bus antes de que llegara al lugar donde nos disparó y ellos dijeron que el bus no llevaba personas.

Geovanny asegura que no tiene miedo por él, sino por las represalias que  puedan tomar en  contra de su familia y también informó que procederá legalmente contra los culpables del hecho.

Durante la crisis post electoral el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en  Honduras (COFADEH) registra las amenazas, agresiones y hostigamientos a periodistas y medios de comunicación que continuaron en este contexto de crisis política postelectoral.

También diferentes organizaciones sociales reportaron al menos 12 casos. Las agresiones están relacionadas a periodistas que cubrían manifestaciones, y que se incrementaron a partir del 30 de noviembre. Ataques a periodistas el 1 de diciembre, agentes de la Policía Militar del Orden Público agredieron al camarógrafo David Matute, de Marte TV, en el departamento de Comayagua.

El 02 de diciembre, el periodista Bladimir Rivera del Canal Prensa Libre de Choluteca, fue atacado por militares mientras cubría una protesta pacífica. El 11 de diciembre se registró el ataque a los periodistas, Juan Gabriel Mendoza y Nidya Sosa corresponsales de Tribuna TV y Canal 11, respectivamente, en una de las represiones a manifestantes en la ciudad de Choluteca.

Los periodistas de la prensa internacional denunciaron ataques y obstáculos a su trabajo. Sarah Kinosian, periodista del diario británico The Guardian, de la BBC y el noticiero Democracy Now, relató a Columbia Journalism Review que fue golpeada por un policía mientras cubría una protesta.

El camarógrafo Antonio Torres, de Telesur, acompañaba a una colega periodista en el Instituto Nacional de Migración cuando fue hostigado por funcionarios migratorios y agentes de las Fuerzas Armadas.

Los periodistas estadounidenses Jihan Hafiz y Redd Linsay, y el británico Ed Agustín, denunciaron vía telefónica a la coordinadora del COFADEH, Bertha Oliva, que autoridades hondureñas les prohibieron ingresar al país el día 04 de diciembre, que durante 24 horas se les retuvo en el interior del Aeropuerto Toncontin y finalmente se les obligó a abordar un avión, no se les explicó la razón de la prohibición.

Otro de los ataques a medios el 06 de diciembre entre 7:30 y 11:00 am, militares custodiaron Radio Dignidad en San Juan Pueblo, Atlántida, mientras helicópteros militares sobrevolaban a baja altura. Radio Dignidad ha dado cobertura permanente a diferentes manifestaciones.

El 9 de diciembre, Radio Progreso en Tegucigalpa habría sido saboteada, una de las torres de transmisión fue desatornillada, lo que hizo que la antena se partiera en tres partes y cayera al suelo. Los expertos consideraron que hubo manos criminales que procedieron a crear las condiciones para que la torre se cayera, denunció el Sacerdote Israel Moreno.

Los hechos anteriores, así como el resto que no está mencionado consta en el segundo informe de COFADEH, Violaciones a los Derechos Humanos en el contexto de las protestas anti fraude en Honduras.

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