miércoles, 8 de abril de 2015

Semana Santa: Ladrones y Corruptos de ayer y hoy



Siguiendo con el tema de los ladrones públicos, o sea los que esquilman hasta la saciedad al Estado y a la Sociedad, a propósito de “semana mayor” y en referencia a nuestro anterior artículo de fecha 27 de marzo 2015, algunos amigos nos comentaron por las redes que aquel artículo estaba demasiado Duro y Fuerte, lo que personalmente no creemos ya que a los ladrones profesionales, llámense mejor funcionarios de la élite, tanto de la empresa privada, estatal, sindical, militar, policial, patronal o eclesial ya no les hace que les llamen corruptos o ladrones, esto, antes bien, lo consideran como el mejor trofeo de su vida, por eso se pavonean y pasean como grandes y honorables señores y señoras, dando opiniones por doquier y queriendo volver a los puestos públicos como presidentes, ministros, magistrados, diputados, alcaldes, comisionados, etc. etc. considerándose “insustituibles”.

Los cristianos de todo el mundo están en el deber de leer y meditar como Evangelio del día, a San Juan Capítulo 12, del versículo 1 al 11, aunque a los políticos y politiqueros de Honduras, de la ideología, la fe o el color que sean: azul, rojo, verde, amarillo, rojinegro o blanco, esto les caiga como sal o yodo en su llaga de corrupción y de maldad, les vale un comino.

Este hermoso Evangelio escrito hace como dos mil años, nos habla de una famosa cena sucedida en Betania, donde se celebraba la fiesta de la Pascua y que reunió a varios personajes entre ellos Jesús, Lázaro el resucitado, Marta y María las hermanas de Lázaro y, por supuesto, los doce apóstoles.

La historia bíblica se narra así: “Marta servía y Lázaro estaba entre los invitados. María, pues, tomó una libra de un perfume muy caro, hecho de nardo puro, le ungió los pies a Jesús y luego se los secó con sus cabellos, mientras la casa se llenaba del olor del perfume.

Judas Iscariote, el discípulo que iba a entregar a Jesús, dijo: ‘Ese perfume se podría haber vendido en trescientas monedas de plata para ayudar a los pobres’. En realidad no le importaban los pobres, sino que era un ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, se llevaba lo que echaban en ella”. Hasta aquí la cita bíblica.

Los traidores y los ladrones, igual que los pobres como lo manifiesta Jesús, existirán siempre, aunque la pobreza, con tanta bendición natural de Dios nunca se justifica, porque su existencia es antihumana y anticristiana y tiene como causa la explotación, la codicia, el deseo de poder y de dominación.

En Honduras, la casi totalidad de los gobiernos que ha habido en las últimas décadas han sido corruptos y ladrones, y todos se llenan la bocaza hablando a favor de los pobres y los marginados mientras la pobreza se acrecienta más. La corrupción y el latrocinio ya están oficializados en este Estado Fallido llamado Honduras.

A nivel internacional se obtienen enormes cantidades de fondos para generar desarrollo, a través de préstamos o donaciones, dicen--para aliviar la pobreza—pero millonarias cantidades de dinero pasan a engrosar los caudales propios de los funcionarios estatales, empresarios, iglesias y otros cánceres que se apropian indebidamente de lo ajeno. Lo lamentable de todo esto es que algunos países y gobiernos como Estados Unidos, Canadá, Taiwán, España, Israel, Japón y otros prestan o regalan dinero para fomentar la corrupción y tener siempre avasallados y sometidos a estos incapaces e inmorales gobiernos.

Así que lo de los Judas y ladrones va para rato, mientras la sociedad no adquiera conciencia de sus responsabilidades ciudadanas será difícil extirpar este mal. La pregunta que habría que hacernos sería ¿Cuántos ladrones de los bienes de la humanidad y de la sociedad estuvieron hincados en Semana Santa llenando templos, capillas y sinagogas?

A todos y todas los honrados y honestos que son las grandes mayorías, les deseamos una reflexiva Semana Santa.

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