martes, 28 de abril de 2015

¿Viene una catástrofe y tormenta, o con pequeñas variaciones todo sigue igual?

Rebelión

Por Pedro Echeverría V.

Artsenal

1. Marcos, el dirigente del EZLN, pregunta: ¿Viene (en México, en el mundo) una catástrofe y tormenta, o con pequeñas variaciones todo sigue igual? Muchos nos hacemos en serio, a diario, esas preguntas fundamentales y, como él, hemos sido críticos de que estemos usando en el movimiento social y la izquierda radical los mismos métodos de hace 50 años para luchar contra la explotación y opresión capitalista. Pero, ¿es que hay otros métodos de lucha fuera del oportunismo electoral, la guerrilla radical, pacifismo gandhiano, el movimiento social y las grandes huelgas generales? Por ello me ha parecido muy inteligente el seminario acerca de “El pensamiento crítico y la hidra capitalista”, siempre y cuando se preparen las condiciones para que no sea uno más de los 100 mil exhibicionistas y vacíos que se han realizado en el mundo. 
2. ¿No sería mejor acaso que La Jornada –el único diario con que hasta hoy hemos contado- publicara todas las ponencias internacionales acerca de las estrategias y tácticas de lucha, armando un debate acerca de cada ponencia? Obvio, las reuniones sirven para saludarnos e intercambiar correos, pero las pláticas entre amigos, suelen ser distractoras que evitan escuchar las ponencias. Sólo como ejemplo: ¿Qué puede decir Chomsky, Petras, Wallerstein, Samir Amin, Ramonet, Dieterich, que no hayan expuesto en los últimos meses? ¿O los más jóvenes que pueden decir que no sea publicable en los medios? Mi deformación es que prefiero mil veces leer que oír ponencias y desde hace unos años prefiero estar solo que en medio de la bulla incontrolable. Pero si la reunión en Oventic se realiza no tengo duda de que allí estaré llueva o truene. 

3. Marcos, del Ejército Zapatista, indicó: Los zapatistas, (con su concepción ideológica y forma de vida) vemos una cosa y ellos ven otra; vemos que se sigue recurriendo a los mismos métodos de lucha y de manera concomitante surgen y se desarrollan los nuevos parámetros de ‘éxito’, una especie de aplausómetro que, en el caso de las marchas de protesta, es inverso: mientras más bien portada sea (es decir, mientras menos proteste), mayor su éxito. Y se hacen organizaciones partidarias, se trazan planes, estrategias y tácticas, haciendo verdaderos malabares con los conceptos’’. ¿Tiene razón Marcos? Pienso que sí y no. Sí en la crítica del “aplausómetro” y en el “éxito” de las luchas; pero no al no decir que la gente hace lo que puede, lo que está acostumbrada a hacer y a que faltan métodos renovados para derrotar a la clase dominante. 

4. Advierte Marcos: ‘‘lo que vemos no es nada bueno. Vemos que viene algo terrible, más destructivo si posible fuera, pero otra vez vemos que quienes piensan y analizan nada dicen de eso; siguen repitiendo lo de hace 20 años, 40 años, un siglo. ¿Habrá algo más terrible que la miseria, el hambre, el despojo capitalista, la destrucción del medio ambiente, la privatización del agua, la total imposición de gobiernos fascistas, la guerra imperialista para adueñarse del mundo? Obviamente, desde la selva se ven las cosas más claras y muy distintas; en las ciudades están más recargadas por el aire contaminado y la visión complicada de quienes vemos el monstruo y no alcanzamos comprenderlo. ¿Por ello entonces –para afinar la puntería- realizaremos el seminario de pensamiento crítico contra la hidra capitalista? 

5. Pero también, por otro lado de su pensamiento, Marcos señala; ‘‘siempre pensamos que podemos estar equivocados. Que tal vez todo sigue sin cambios fundamentales. Que tal vez elMandón sigue mandando igual que hace décadas, siglos, milenios. Que puede ser que lo que viene no es algo grave, sino apenas una descompensación, un reacomodo de ésos que ni la pena valen”. Puta, obvio, el izquierdista (como se llame) que piense que no se equivoca, que posee la verdad absoluta y con ella puede mandar, es un desquiciado mental. ¿Puede olvidarse que la llamada verdad no existe y que ésta siempre ha sido impuesta por el poder? ¿Por qué siempre de manera triunfal gritamos que vamos ganando en nuestras luchas cuando las burguesías y el imperio siguen fortaleciéndose? ¿Para no desanimar a la gente por falta de educación política? 

6. Confieso que estoy enredado en mi ignorancia, tontería o no se: ¿Cuál es la causa profunda del desplome de países como Rusia, China, Cuba, que hicieron sus revoluciones en nombre del “socialismo” y sólo pudieron construir un capitalismo de Estado? ¿Por qué los actuales países antimperialistas (Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador) no han podido dar pasos hacia el socialismo, anclándose en capitalismo “sui géneris”? ¿A qué se debe que el imperio yanqui –después de 150 años de dominación- sigue imponiendo su fuerza en el mundo? ¿Por qué incluso los musulmanes e islámicos -a pesar de sus grandes batallas- no han podido hacer retroceder al imperio de los EEUU? Ese enredo mi obliga a seguir protestando en las calles, pensar en la fortaleza de los opresores, pero al mismo tiempo a ser crítico de las diferentes tipos de lucha que parecen estancadas. 

7. Pienso desde hace mucho que no hay claridad de rumbo; que muchos estamos en el activismo político por aquello de que “algo hay que hacer para ayudar a transformar el capitalismo opresor en una sociedad igualitaria”. La gente está “haciendo cosas” bien o mal; no hay experiencias buenas porque casi todos los movimientos han sido derrotados o silenciados por la clase en el poder; en México: ferrocarrileros, campesinos, electricistas, mineros, indígenas, estudiantes, partidos radicales, guerrillas; la pregunta debería ser: ¿Qué lucha social en serio no ha sido derrotada por la clase dominante? Creo que los que se dedican a pensar deben participar en los movimientos sociales y los dirigentes honestos –que pienso que sí los hay- deben dedicarse también a pensar. ¿Cuántos se anotan para el seminario contra la hidra capitalista?


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