jueves, 16 de julio de 2020

Por ausencia del Estado, las comunidades lencas se organizan frente al Covid19


Familias beneficiadas con la entrega de alimentación por el Consejo Indígena Lenca.

Ante la falta de atención del Gobierno para manejar la pandemia, la ciudadanía ha tenido que ingeniárselas para sobrevivir en medio de la crisis. En la tierra de juncos blandos y tiernos, como se le conoce a Reitoca, Francisco Morazán, las comunidades indígenas lenca continúan el proceso organizativo en medio de la pandemia.

Reitoca se encuentra en el corazón de uno de los departamentos más golpeados por el virus. Wilmer Alonso, integrante del Consejo Indígena Lenca explica que, el Covid-19 ha impactado fuerte al municipio “ya llevamos varias personas del pueblo que lamentablemente ha fallecido.  La pandemia nos ha quitado compañeros y compañeras de lucha”, explica.

La necesidad de hacerle frente a la pandemia frente a un Estado acusado de malgastar los fondos aprobados para la emergencia, ha sido clave para la consolidación del proceso organizativo que antes de la emergencia ya había iniciado en defensa de los bienes naturales.

Los pobladores y pobladoras con fondos propios y gestiones ante organizaciones solidarias recolectaron material médico, de bioseguridad, oxígeno y alimentación para las familias más necesitadas.

“Este proyecto es a raíz de la incapacidad del Estado brindar lo necesario para combatir la pandemia. Como ciudadanos y ciudadanas al mirar que no teníamos nada en el principal centro de salud del municipio iniciamos un plan para hacerle frente a esta situación, y todo ha salido bien, gracias a las organizaciones y a la gente que están en el extranjero, quienes también nos han apoyado”, explica Wilmer Alonso.

El representante del Consejo Indígena detalla que han coordinado con los miembros del centro de salud para acondicionar un lugar donde se atienda a personas con síntomas de Covid-19, o que hayan tenido acercamiento con las personas que han dado positivo a la enfermedad.

Wilmer Alonso explica que al igual que en la mayor parte del país en Reitoca, Francisco Morazán, el Estado se olvidó de su papel fundamental de garantizar la vida, alimentación y salud de la ciudadanía. El Estado se ausentó totalmente durante la pandemia

“Hasta la fecha con la entrega solidaria de alimentos más de 450 familias se han visto beneficiadas, todo lo hacemos con transparencia y el apoyo de la ciudadanía y las organizaciones mismas.

Para José Mario López sociólogo del Equipo de Reflexión Investigación y Comunicación, Eric-sj, la pandemia ha reflejado la ausencia de institucionalidad, pues históricamente las zonas rurales y las comunidades indígenas han vivido abandonadas.

“Todas estas zonas rurales, estas comunidades están siendo amenazadas por la concesión del territorio ante proyectos extractivos. Por un lado, se abandona totalmente a nivel institucional y, por otro lado, son víctimas de la dinámica extractivista del país que se promueve desde la institucionalidad, sus territorios ricos en bienes naturales son entregados a empresas de capital nacional y extranjero”, opina.

El sociólogo dice que la organización comunitaria y la autogestión de la ciudadanía que se realiza en Reitoca, es un signo positivo y de esperanza que se contrapone a frases individualistas que se han ido sosteniendo en la opinión pública, por ejemplo, el sálvese quien pueda.

Lo que están haciendo las comunidades es importante en la lógica de romper ese individualismo estructural que se ha ido metiendo en el imaginario de la gente. En las comunidades, el individuo como tal, genera un proceso de control no solo de su territorio, sino sobre su propia vida y eso es lo que está pasando con el tema sanitario; me veo amenazado, entonces genero una especie de empoderamiento y control territorial que garantice el derecho a la vida”, finaliza diciendo José Mario López.

Raciones de alimentos fueron entregadas a familias de escasos recursos del municipio.

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