sábado, 27 de abril de 2013

Obama acusado de renegar de sus promesas de desarme nuclear




Por Julian Borger

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Barack Obama ha sido acusado de renegar de sus promesas de desarme debido al plan del gobierno de gastar miles de millones de dólares en la modernización de bombas nucleares almacenadas en Europa para que sean más fiables y exactas.

Según el plan, casi 200 bombas de gravedad B61 almacenadas en Bélgica, Holanda, Alemania, Italia y Turquía recibirían nuevas aletas caudales que las convertirían en armas guiadas que podrían ser lanzadas por cazabombarderos F35 stealth.

“Será una mejora significativa de la capacidad nuclear de EE.UU. en Europa”, dijo Hans Kristensen, experto en armas nucleares de la Federación de Científicos Nucleares. “Contradice directamente las promesas que Obama hizo en 2010 de que no desplegaría nuevas armas”.

En su Estudio de la Postura Nuclear en 2010, EE.UU. se comprometió a reducir el rol y la cantidad de sus armas nucleares, en parte al no desarrollar nuevas ojivas nucleares, y prometió que no “apoyará nuevas misiones militares o proveerá nuevas capacidades militares”.

Según cifras presupuestarias recientemente publicadas, EE.UU. gastará cerca de 10.000 millones de dólares en un programa de extensión de la vida de bombas B61 y otros 1.000 millones para agregar aletas caudales controlables. Kristensen dijo que la aleta caudal permitirá nuevas misiones y nuevas capacidades, una vez que algunas de las armas mejoradas se coloquen, como se había programado, en Europa en 2019 o 2020.

“Lo que volverá a Europa, será una bomba nuclear guiada”, dijo. “Especialmente si se combina con F35 con características stealth, lo que aumentará los objetivos que pueden ser objeto de riesgo desde Europa, porque al colocar la explosión más cerca del objetivo se puede elegir un poder explosivo menor. Es muy importante ya que habría menos contaminación radiactiva. Para mucha gente esto es una gran preocupación porque significa que se hagan armas nucleares más ‘utilizables’.”

La nueva B61 Mk12 será un arma de 50 kilotones, como la mayoría de las bombas nucleares “tácticas” que se encuentran actualmente en Europa. Las mayores, versiones estratégicas de la B61, almacenadas en EE.UU., serían interrumpidas. Algunos países europeos, encabezados por Alemania, han tratado de lograr que las bombas B61 estadounidenses se retiren de Europa con la justificación de que no sirven a ningún propósito militar desde el final de la Guerra Fría y que representan un riesgo para la seguridad debido a la posibilidad de su robo por terroristas. Pero algunos Estados europeos orientales se han opuesto a su retirada por el temor de que mostraría un debilitamiento del compromiso de EE.UU. de defenderlos contra Rusia.

Funcionarios del gobierno de EE.UU. dicen que la adición de aletas caudales a la bomba no representa un cambio significativo en su misión y por ello no viola el compromiso de 2010. Insisten en que Obama sigue comprometido con la agenda de desarme que describió en un discurso importante en Praga en 2009, en el que prometió que trabajaría por un mundo libre de armas nucleares.

Desde entonces, EE.UU. firmó el nuevo tratado START con Rusia, limitando los arsenales estratégicos de ambas partes a 1.550 ojivas desplegadas de cada uno. Se esperaba que esta primavera Obama hiciera un discurso con propuestas para hacer más recortes a unas 1.100 ojivas. Pero funcionarios estadounidenses han dicho que la crisis por Corea del Norte y el tiempo requerido para instalar un equipo nacional de seguridad para el segundo período han retardado el discurso.

El consejero nacional de seguridad de Obama, Tom Donilon, fue a Moscú a principios de este mes para entregar un mensaje del presidente a su homólogo ruso, Vladimir Putin, que incluía propuestas de reducir los arsenales nucleares de los dos países y encontrar un compromiso respecto a los planes de EE.UU. de establecer un sistema de defensa de misiles en Europa. Fuentes familiarizadas con las conversaciones describieron la respuesta rusa como positiva. Obama y Putin se reunirán en el G8 de Lough Erne en Irlanda del Norte en junio, pero no está claro si los nuevos recortes de armas nucleares estarán listos para entonces.

Joseph Cirincione, presidente del Ploughshares Fund, un grupo de presión por el control de armas, dijo que los planes de modernización de la B61 fueron impulsados en gran parte por consideraciones políticas interiores, pero corrían el riesgo de enviar mensajes mixtos a Rusia en un período en el que Washington y Moscú tienen que llegar a un acuerdo.

“Estoy convencido de que el presidente quiere proseguir sus esfuerzos de reforma de la política nuclear de EE.UU.”, dijo Cirincione. “Pero la administración tuvo un enfoque esquizofrénico al respecto. Cree que tiene que sobornar a legisladores con miles de millones de dólares en gastos en sus Estados a fin de conseguir votos para medidas de control de armas.

“Los miles de millones de dólares que están derrochando en la B61 son criminales. Son miles de millones de dólares gastados en un arma cuya misión desapareció con el fin de la Guerra Fría. Están claramente destinados a comprar votos de los senadores”.

* Julian Borger es el editor diplomático de The Guardian. Anteriormente fue corresponsal en EE.UU., Medio Oriente, Europa oriental y los Balcanes.

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