miércoles, 24 de febrero de 2010

La telaraña siniestra contra los Derechos Humanos


Por Ronnie Huete


Después de tres décadas, los organismos de derechos humanos en El Salvador y en Honduras, aún denuncian que algunos cuerpos de los centenares de desaparecidos en la década de los ochentas, no fueron encontrados.

En el resto de Latinoamérica esta cruda realidad también es compartida, puesto que los operativos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contras las personas que luchaban por la liberación de su patria de la hegemonía estadounidense, fueron acallados con golpes de Estado para instaurar dictaduras que legalizaban cualquier acto de irrespeto a la humanidad.

La puesta en marcha de encarcelamientos ilegales, torturas y toda clase de vejámenes contra los derechos humanos fueron el itinerario que cumplió la CIA y sus colaboradores secretos, destacándose militares, policías, periodistas, sindicalistas infiltrados y una gama de personajes, cuyo identidad nacional fue absorbida por los millones de dólares que la CIA financiaba para el desaparecimiento forzado de las personas afines a ideas socialistas.

La campaña de prensa y propaganda para crear una caracterización maléfica de los militantes de la izquierda, significó un punto clave para que la población rechazara las ideas de una patria con mayores oportunidades de vida, fuera del alcance hegemónico del imperialismo yanqui.

Específicamente en Honduras el extinto militar Gustavo Álvarez Martínez, quien lideró a través de los lineamientos de la CIA una terrible persecución política y desaparecimientos forzados contra jóvenes, religiosos y todo hondureño que se oponía a seguir viviendo en condiciones de extrema pobreza, fue su objetivo mientras estuvo con vida, ya que los que le otorgaron el poder, luego de algunos años se encargaron de que no viviera más.

Nueva telaraña

 
Pero, el legado de Álvarez Martínez caló en la mente de su sobrino Oscar Álvarez, quien se encargó de seguir hilvanando la telaraña de su tío. Álvarez estudió ciencias políticas en Estados Unidos y ha recibido cursos de seguridad con numerosos estudios en varias escuelas militares de esa nación del norte.

Entre los sitios de estudio en donde Oscar Álvarez se preparó esta la Army Ranger Association (USARA) en donde promover y preservar el patrimonio, el espíritu, la imagen y el servicio de Rangers del ejercito de los Estados Unidos es su principal meta y uno de los temas básicos en la educación de los que ahí egresan.

Álvarez también estudió en las Fuerzas Especiales, cuerpo de cadetes de la Texas A & M University por mencionar algunas, cuyos vínculos directos con la CIA y otras centrales de investigación como el Buró Federal de Investigaciones conocido por sus siglas en inglés (FBI), es importante para la seguridad del imperio estadounidense.

Los nexos de Oscar Álvarez con organismos estadounidenses le hicieron pulir en los últimos años su experiencia contra la delincuencia organizada, narcotráfico, terrorismo, contrabando humano y las pandillas, según las pesquisas efectuadas por la radio emisora Progreso, situada al norte de Honduras.

Las investigaciones de esta radioemisora centroamericana revelan que Álvarez previo a participar en el proceso electoral espurio de 2009 como aspirante ha diputado fungía como vicecónsul de Honduras en Dallas, Texas, lugar donde residía con su esposa e hijos.

Resurgimiento del "showman"

 
Ahora ejerce como secretario de Seguridad de facto en el cuestionado gobierno de Porfirio Lobo Sosa, ya que la comunidad internacional se niega a reconocer un mandatario surgido de un proceso espurio bajo un régimen de facto como lo fue el de Roberto Micheletti Bain y Romeo Vásquez Velázquez.

La primera vez que Álvarez ejerció el cargo de secretario de Seguridad fue en el gobierno del ciudadano panameño Ricardo Maduro Joest (2002-2006), cuyo mandato en Honduras estuvo plagado con campañas de la prensa fascista contra jóvenes que delinquían en organizaciones conocidas como “maras”.

En ese período se comprobó que sólo el seis por ciento de los delitos eran cometidos por pandilleros, ya que las indagaciones de radio Progreso afirman que Álvarez utilizó su campaña publicitaria de capturar a los “mareros” como un mecanismo mediático que hizo creer falsamente a la población hondureña que él arriesgaba su vida por la “seguridad” de un pueblo indefenso y que en el presente le sirvió para llegar como diputado al Congreso Nacional.

Todo esto se efectuó bajo el amparo de una ley violatoria a los derechos humanos, conocida como ley antimaras, lo que provocó el resurgimiento de los escuadrones de la muerte. Según las pesquisas de Radio Progreso.

Durante el 2002-2006, Álvarez fue tildado como “showman” por sus exageradas apariciones en los medios de comunicación fascistas de Honduras en donde se le veía con un uniforme de la Secretaria de Seguridad, un chaleco anti balas y una gorra, en los barrios más pobres de Tegucigalpa y San Pedro Sula en donde capturaba “mareros”.

Según investigaciones y denuncias de organismos no gubernamentales de derechos humanos en Honduras y otras instancias internacionales, los jóvenes “mareros” eran sacados de los centros penales para que las televisoras captaran imágenes de ellos, junto al secretario de Seguridad Oscar Álvarez.

El empecinamiento de Álvarez de crear un estado de guerra en Honduras a través de la prensa fascista duró los cuatro años en que estuvo al cargo de esa institución gubernamental, sin embargo el testimonio de una joven agente de la policía Nacional describió las crueldades que era obligada a realizar bajo estrictas ordenes de sus jerarcas.

En una de sus cartas antes de ser abatida a tiros por desconocidos, la policía Ana Bessy Ramírez narra: “por la noche salen a asesinarlos, los arrojan a los cañaverales, a veces los cuelgan o los matan con armas de fuego, tal vez me eliminen como lo hacen con ellos.”

Antes de ser asesinada la joven Ramírez acusó a sus colegas policías de ser asesinos y corruptos. Su asesinato en Honduras aún es un misterio.

Manual de la CIA

 

Típicas acciones describen con puño y letra el manual que utiliza la inteligencia estadounidense para manipular a los órganos de seguridad de los estados Latinoamericanos para desarticular cualquier tipo de insurrección pacifica o armada y crear un ambiente de inseguridad, según fue el caso del mandato gubernamental en Honduras en los años 2002-2006, esto según los intereses de la burguesía predominante en el gobierno de turno.

Para tener el control mental de los ciudadanos es importante el trabajo mediático que efectúa la prensa. Por tal motivo según los informes presentados por organismos internacionales y que pública en un portal de Radio Progreso al que titula la violencia al servicio de su imagen, afirma que algunos periodistas fueron buenos amigos de Oscar Álvarez cuando ejerció como secretario de seguridad (2002-2006).

En dicha gestión Álvarez gasto más de 200 mil dólares pagando a comunicadores entre los que figuraban: Eduardo Maldonado a quien se le otorgó una cantidad de 650 mil lempiras, Adolfo Hernández con 210 mil lempiras, Aníbal Barrow con 111,000 lempiras, Suyapa Núñez con 91 mil lempiras, Oswaldo Estrada con 225, 000 lempiras, Nery Arteaga con 101 mil lempiras, Santos Gálvez con 102 mil lempiras, Eduardo Coto con 61 mil lempiras, Gabriel García Ardón con 80 mil lempiras, Ernesto Rojas con 84 mil lempiras entre otros comunicadores que subastaron su profesión para contribuir con la metodología que la CIA demandaba cumplir a Oscar Álvarez.

Mientras Álvarez coordinó la secretaría de Seguridad se registró la muerte de 69 internos en la granja penal del municipio del Porvenir situado en la ciudad de la Ceiba al norte de esa nación centroamericana.

En el centro Penal de la Ciudad de San Pedro Sula fueron asesinados misteriosamente 107 reos y en el municipio de Chamelecón un autobús de la ruta urbana que transportaba 28 personas fue acribillado por desconocidos.

Estos hechos todavía se mantienen en el misterio, ya que los operadores de justicia en Honduras y los cuerpos de seguridad del Estado no han definido los culpables de estos asesinatos que se realizaron en medio de una campaña electoral en noviembre de 2005 en donde el entonces candidato presidencial del partido nacional, Porfirio Lobo Sosa estimulaba entre los electores una fuerte campaña de aprobar la pena de muerte porque argüía que la violencia en su país era indetenible.

En la actualidad y nuevamente a la cabeza de la secretaría de Seguridad, Oscar Álvarez pone en práctica todo lo ha aprendido en su formación militar en las escuelas de la milicia estadounidense.

Tácticas militares

 
Ejemplo de que Álvarez fue un brillante alumno de la milicia lo demostró en su primer día como ministro de facto de seguridad en el mandato espurio de Porfirio Lobo. Álvarez se dispuso a realizar sus operativos y empezó en la colonia El Pedregal en donde sus habitantes han permanecido en una fuerte Resistencia después de la asonada castrense el 28 de junio de 2009.

En ese operativo Álvarez encontró un misil RPG-7 de fabricación Rusa y según él, fueron los que se utilizaron en la guerrilla salvadoreña y nicaragüense según lo cita el mensuario investigativo El Libertador que circula en Honduras.

Según una publicación efectuada por la agencia de prensa internacional AP en 1985, con las armas de la otrora guerrilla centroamericana se intentó comerciarlas a través de un trueque con cocaína y uno de los principales negociantes fueron dos boinas verdes Byron Carlisle y Keith Anderson, ambos ya procesados, sin embargo se les vinculó con Oscar Álvarez.

Otra de las tácticas que la CIA establece para crear una falsa expectativa que se está combatiendo el crimen o el narcotráfico son las amenazas que reciben sus colaboradores o funcionarios públicos.

Falsa víctima


Por ejemplo en el caso de Honduras, el secretario de facto Oscar Álvarez denunció recientemente ante la prensa que el grupo mexicano denominado “los zetas”, estarían amenazándole a muerte a él y a otros jerarcas policiales y que recientemente los “mareros” en Honduras sentenciaron su muerte.

Este acto lo reveló después de su reciente visita a Colombia en donde se reunió con el vicepresidente de esa nación para firmar un plan de acción para combatir el narcotráfico.

Álvarez dijo: "Vamos a librar a Honduras de tanto maldito que hace fechorías en el país, porque Honduras merece vivir en un país digno y seguro".

Nuevamente comienza la campaña de terror infundida por este estudioso de la milicia estadounidense y cuya trayectoria ha dejado varios casos en lo que hoy, contribuye con la inmensa impunidad en que vive Honduras.

Álvarez tiene la obligación de servir a quienes debe su formación. Y sus actuaciones seguramente van encaminadas hacia debilitar cualquier estructura que conforme un movimiento social, como lo ha hecho históricamente la inteligencia militar de Estados Unidos en países de la región latinoamericana, quienes amparados en un afanoso combate contra el crimen organizado, terrorismo, narcotráfico, entre otros epítetos desarrollan fuertes programas contra los movimientos sociales que se gestan en pro de su liberación de la pobreza en que viven.

Ataque a los Derechos Humanos

 
 Los recientes atentados, torturas, raptos, allanamientos y asesinatos a los que han sido víctimas los miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), mantienen un patrón similar a los que ya se han realizado en años anteriores.

Por tal motivo es de suma importancia que los organismos de derechos humanos internacionales realicen una visita de urgencia hacia Honduras, puesto que ya se tienen antecedentes de los hechos que actualmente se están registrando mediante el trabajo que realizan los organismos no gubernamentales de derechos humanos de la nación centroamericana.

En el comienzo de la segunda década del siglo XXI, es inaudito que se restrinjan las libertades a la que tiene derecho cualquier ciudadano del mundo como lo está viviendo en este instante el pueblo de Honduras, por negarse aceptar un gobierno surgido de la represión y un cuartelazo militar que hizo retroceder la historia de las democracias en Latinoamérica.

Los nuevos personeros que están al frente del gobierno de facto de Honduras, son los mismos que han escrito un pasado desalentador y violatorio a los derechos humanos en esta nación centroamericana. Por tal motivo el FNRP busca nuevas alternativas pacificas que disminuyan la precariedad en que vive más del 70 por ciento de los hondureños.

El no accionar antes estos hechos que se registran en el corazón de América, es darle nuevamente paso libre a la impunidad que colma a la justicia que se imparte en Honduras a favor de los pudientes que financiaron el golpe de Estado del pasado 28 de junio, en confabulación con la Fuerzas Armadas, sector católico (opus dei) y algunas facciones de la religión evangélica, quienes han bendecido la sangre imborrable como producto de la represión en las avenidas de Honduras, en donde el pueblo resiste y resistirá.

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