lunes, 28 de marzo de 2011

Julio Soto, cacique tolupán, el día más importante de su existencia fue el de su muerte


Vos el Soberano

Julio Soto, el cacique tolupán de la comunidad de La Ceiba, murió el pasado 21 de marzo víctima de la tuberculosis (TB), cuatro días antes de la celebración mundial del día de la tuberculosis.  Su muerte revela la exclusión social que han sufrido por siglos los tolupanes. Es una clara evidencia que la implementación de la denominada terapia de observación directa (DOTS, la estrategia recomendada por la Organización Mundial de la Salud y considerada efectiva para eliminar la TB) de los pacientes contagiados por parte de la Secretaría de Salud está lejos de ser una realidad entre esta marginada población. El fallecimiento de Soto muestra que la puesta en marcha de un sistema intercultural y comunitario de salud, como lo establece el Convenio 169 del que Honduras es signataria, es inexistente.  ¿Cuántos Tolupanes estarán contagiados con TB (activa o latente)? Anne Chapman, la antropóloga que realizó investigaciones etnográficas entre los tolupanes de la Montaña La Flor desde 1955, describía en un texto de 1994 que, "existen graves problemas de salud, en particular la tuberculosis y otras enfermedades debido a la desnutrición. Los servicios médicos en esta comunidad, como es de esperar, se han mantenido rudimentarios."

La muerte de Julio Soto fue un evento ampliamente divulgado en los medios y  aprovechado por el Sr. Porfirio Lobo.  Como parte de su falaz retórica incluyente, asistió al velorio y se acercó al féretro para observar el cuerpo inerte de Julio Soto. Lobo fue acompañado por el Secretario de Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afrohondureños, Luis Green.  Nos preguntamos se habrá interesado Lobo o Green en conocer el estado de salud de Soto y el resto de los tolupanes, cuando a finales de noviembre de 2010 lo llevaron como simple espectador a Casa de Gobierno a la juramentación de Green como secretario de estado.

Reportes difundidos en este mes de marzo por la Secretaría de Salud indican que en los últimos 15 meses, se han detectado 3,000 casos de TB y tan solo en el transcurso de este año se han registrado 400 casos nuevos.  La situación epidemiológica de la TB entre grupos étnicos es desconocida.  Así lo apunta un artículo publicado en 2010 y escrito por Varela-Martínez, una médica afiliada al Instituto Nacional Cardiopulmonar: “En Honduras existen ocho grupos étnicos, de los cuales los garífunas ubicados en los departamentos de Atlántida, Cortes, Gracias a Dios, Colon, presentan altas tasas de TB y VIH. Por otro lado existen otros grupos étnicos (lencas) en condiciones de pobreza, dificultad de acceso a la salud. No se sabe con certeza cuál es la situación real de TB en estas poblaciones.”

La TB es, como han señalado Paul Farmer y Rene Dubos, la suerte que perpetuamente deben pagar los pobres de grupos marginados y estigmatizados. Ellos pagan la pena de una enfermedad social que emergió con el capitalismo.

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