sábado, 23 de enero de 2010

“En Honduras no hay una Constitución, hay que hacer una Asamblea Constituyente”

CTA


Por M.V. Vienen desde Honduras, perseguidos por la dictadura de Roberto Micheletti. Son cineastas comprometidos con las causas justas. Y desde que se produjo el Golpe de Estado y la expulsión del presidente constitucional Manuel Zelaya el 28 de junio pasado se han dedicado a filmar los acontecimientos vividos desde la ruptura del orden legal en el país centroamericano. Son Katia Lara y Carlos Del Valle, quienes se encuentran en la Argentina terminando este documental llamado a ser histórico ya que retrata día a día los más feroces atentados de los golpistas contra el pueblo hondureño.

Katia Lara, hondureña de nacimiento y que residió en El Salvador, México y la Argentina, es la directora de Terco Producciones, una productora independiente que ha realizado una serie de documentales sociales en Honduras y Centroamérica y además los sopts publicitrarios de la famosa Cuarta Urna de Zelaya, la que despertó la ira de los golpistas. Con Carlos del Valle, nacido en Guatemala y con vasta experiencia en producciones audiovisuales y que desde hace tres años forma parte del equipo de Terco, están en nuestro país para culminar un material fílmico monumental que retrata las persecuciones, muertes y mentiras del Golpe en Honduras y también la heróica resistencia del pueblo contra Micheletti y sus secuaces.

¿Nos acercamos a una fase más de la ilegitimidad en Honduras con la asunción de Porfirio Lobo, cuáles deben ser los pasos de la resistencia ante este acto ilegítimo?
Katia Lara: Ya se convocó para el 27 de enero a una marcha en protesta por la asunción de Porfirio Lobo y la legitimación de la dictadura y agregar que el movimiento que ha surgido, la Resistencia, se plantea ahora un tramo largo de trabajo, un proceso. Ya no nos llamamos Frente de la Resistencia contra el Golpe de Estado, sino Frente de Resistencia Popular y esa fecha es claro para todos que es el inicio de otra etapa de lo que ha surgido el 28 de junio de 2009 con el Golpe. Un trabajo que en definitiva lo que va a hacer es fortalecer el movimiento popular y creo que la Resistencia está dando los pasos correctos, buenas decisiones, hay claridad de lo que se viene. Hay miedo también, estamos pensando qué vamos a hacer al regreso. Más allá del compromiso político con la resistencia hay una cotidianeidad que uno no entiende muy bien como enfrentar y el miedo también. Por ejemplo: ahora una compañera que trajo a la Argentina toda la documentación sobre la persecución al movimiento de lesbianas, gays y transexuales, que indica que hubo 19 asesinados durante la dictadura, de los cuales 8 son defensores de derechos humanos, ella también se preguntaba si volver porque quedó sola, el resto de sus compañeros se exilió.

¿Cómo han vivido estos seis meses de militarización del país?
Carlos Del Valle: Desde que empezó el Golpe yo tenía claro lo que iba a pasar, pero cuando lo estás viviendo en carne propia y te das cuenta que el 27 de enero vamos a iniciar cuatro años más de represión, de persecución y de saber que todo lo que dirás será usado en tu contra, sin medida. Es patético que estemos hablando de esto en pleno 2010, de un gobierno apoyado por los Estados Unidos y con el resto del mundo que se ha opuesto pero no ha sido tajante. Los países centroamericanos deberían estar repitiendo ésto a cada instante y a mi me encanta una frase que dijo La Pichu (Xiomara Castro, hija de Manuel Zelaya) “Ahora los presidentes de Latinoamerica saben que cualquier día a cualquier hora pueden ser sacados en ropa interior”. La resistencia ha ido madurando y está conciente de que ésta es una lucha de años, que no va a ser de la noche a la mañana regresar a una constitucionalidad y están concientes de que esta Constitución ya se rompió y que un contrato roto ya no sirve de nada. Esta será la constante lucha. Personalmente me preocupa regresar a Honduras, vivir ahí, tampoco veo que tengamos un sustento económico para vivir porque estás en una plataforma de un régimen de facto.

Ustedes como productora independiente sufrieron en carne propia esa persecución.
CDV: Ya el hecho de tener una cámara en la mano es ser enemigo de estas fuerzas represivas y a eso le sumamos que Honduras es un país conservador y que estas fuerzas represivas son del siglo pasado, ni siquiera estás lidiando con una nueva derecha, no, estos tipos son los gorilas, matan sin saber porqué, cualquiera es su enemigo. Antes del golpe uno veía que no había policías en la calle, el pueblo estaba sometido a la violencia constante de las maras (pandillas) y a una violencia de secuestros y atentados y el discurso es que no hay recursos, no hay suficiente. Y de repente llega el Golpe y 16 mil soldados en las calles y 9 mil policías en las calles armados hasta los dientes con escudos, motos y vehículos nuevos, bombas lacrimógenas, armas especiales, modernas para reprimir a todo el que esté en la calle exigiendo que vuelva Zelaya o ahora en contra del Golpe de Estado y del nuevo presidente.

Hasta hace meses Zelaya era el símbolo, el catalizador, la causa de la Resistencia pero ahora el reclamo de su restitución pierde valor porque su mando legítimo caduca el 27 de enero. Ese símbolo cae ¿qué desafío acarrea esto a la Resistencia?
CDV: El puede ser un vocero de la resistencia a nivel nacional. El mérito de Zelaya es que fue el único Presidente que regresó a su país después de un Golpe de Estado a pedir que lo restituyan en la Casa Presidencial. Y no pensé que eso iba a pasar, me lo imaginaba exiliado en Suecia, Suiza o Noruega. Me impresioné cuando llegó a la Embajada de Brasil, meterse en la boca del lobo es un mérito que no hay que olvidar, a (Jacobo) Arbenz (en Guatemala en 1954) lo sacaron de una forma parecida pero nunca volvió. Es muy a lo “gringo” ésto. Lleva su firma explícita, dedicada. Ahora el 27 de enero Zelaya deja de ser un Presidente y para mi Honduras se queda sin Presidente, ya no existe lo que queda, los políticos, el ejército, las armas, no son de Honduras, son de la oligarquía. Me encantaría decirle a un policía que quiera arrestarme, vos no podés, porque no existe una Constitución, fue rota, vos no sos un policía, sos un guardaespaldas, no existís, no hay Constitución, hay que hacer una Asamblea Constituyente.

KL: Lo que me parece muy interesante de esta transición y de las posibilidades de analizar esta relación entre la Resistencia y Zelaya es la estrategia de pelear por una Asamblea Constituyente, ahora que la lucha por la restitución requiere una nueva estrategia. A nadie que haya participado de la Resistencia se le ha ocurrido renunciar a la Constituyente y el accionar va en ese sentido. Esa es la meta final y sabemos qué cosas queremos cambiar y qué debe contener esa nueva Carta Magna y nadie se cree eso de los artículos pétreos. La conciencia que ha despertado ese proceso es algo irreversible, llevará tiempo y nos tendremos que inventar la manera de seguir peleando. Veo a Porfirio Lobo ejerciendo un gobierno casi imposible. Sometido al poder militar y norteamericano y con un movimiento popular que ahora tiene claridad de que hay que organizarse, con un eje y objetivos claros. Y cada sector está trabajando para armar los temas de la Constituyente.

¿Cómo ven hoy a la distancia los acontecimiento de aquel 28 de junio?
CDV: Nada de perdón y olvido. A partir del 28 de junio se ha concretado el despertar más importante de la historia de Honduras. A pesar de las prisiones, los muertos, la militarización del país que son cosas feas, pero si lo ves de aquí a una década yo creo que también se puede ver como el día en que se formó la resistencia popular y el pueblo salió a las calles de formas pa-cí-fi-ca. Yo me impresioné con el nivel de represión que hubo y que el pueblo solo haya quemado un autobus, en otros países si le subís un centavo al pasaje de bus hay un caos porque hay más memoria, más efervesencia. Pero en Honduras no. Y ese día del Golpe fuimos a Casa Presidencial, pero ahí ves el error. Deberíamos haber ido al Congreso donde se estaba cocinando el Golpe, armando la carta de renuncia falsa de Zelaya y le estaban dando la banda presidencial a Micheletti. Había que ir a la casa de los gorilas, donde están los pandilleros, los mareros, los empresarios. Adentro del Congreso está eso. Y ahora lo premian a Micheletti, le dieron Orden de Honor, le hicieron una calle.

Tuvieron que venirse a la Argentina porque el documental que están realizando sobre el Golpe de Estado y la Resistencia corría peligro ante el acoso de la dictadura, ¿en qué estado está el trabajo?
KL: Estamos terminando la primera versión de un corto preliminar y pensamos que a mediados de marzo tendríamos el trabajo final. Nos falta la corrección de color, los ajustes, las últimas decisiones, la musicalización, el diseño gráfico. Y gracias al aporte solidario de Realizadores Documentalistas Integrales (RDI), unos colegas super buena onda, que hay comprendido la urgencia del proyecto, nos han abierto las puertas de su casa, nos han facilitado todo. La idea es hacer el estreno aquí con la mayor participado popular e institucional. Vinimos porque ya no sabíamos qué hacer, cambiamos el lugar de trabajo como cinco veces y hemos perdido tres cámaras en la cobertura de estos seis meses. Y es un gasto de energía que no tiene que ver con el trabajo el pensar cómo proteger el material, hacer copias de seguridad, y te desgasta, estar pendientes de que no te golpeen, que no te quiten los recursos y creemos que hay que terminar el trabajo. Y por eso nos vinimos acá donde encontramos una solidaridad impresionante, yo estudié cine donde conocía a muchas personas y además el gobierno argentino fue muy contundente contra el Golpe de Estado.

No hay comentarios: