jueves, 19 de enero de 2012

Sigue el terrorismo de estado contra periodistas hondureños


DICKEMA24

Por Dick y Mirian Emanuelsson


Vídeo (20 minutos): http://vimeo.com/34980534
Audio: http://www.box.com/s/5pienmo91lxxoobnc79k

A raíz de una manifestación y denuncia de un pequeño grupo de periodistas hondureños, realizada el 13 de diciembre, se dio a conocer que el estado arremetió con palos, gases y golpes al pueblo indefenso.

En el caso de la colega Itsmania Pineda Platero, el terror se intensificó con amenazas de muerte.

– El 6 de enero recibí una llamada a mi celular cuando eran las 6 de la tarde y me encontraba en la Iglesia de Lourdes, ubicada en el Barrio el Bosque. Llamó un hombre que me dijo: ¡“Perra, Te vamos a matar”! En la segunda ocasión, en el mismo día a las 6 de la noche aproximadamente, me volvieron a llamar por teléfono y al contestar se escuchaban voces de hombres y alguien que cerrajeaba una pistola. El día domingo 8 de enero, siendo las 12:27 p.m. con 18 segundos, recibí un mensaje a mi celular que literalmente decía: “El que escupe para arriba en la cara le cae. ¡No juegues con fuego, que ni tus guarda espaldas te van a salvar, caminas botadita, cuídate”! Pero yo nunca ando con guardaespaldas. El número del cual me mandaron el mensaje es el CEL: 88144796.

– El día lunes 9 de enero a las 8:26 a.m. con 43 segundos recibí otro mensaje que decía; “En cualquier momento te vamos a ir a botar al crematorio, vamos a ser tu pesadilla”. El crematorio aquí es donde botan a todas las mujeres. Aparecen mujeres asesinadas de diferentes edades. Y en vista que no es la primera amenaza que he recibido, he tenido que recurrir a todas las instancias a poner las denuncias correspondientes, dice Itsmania cuando la entrevistamos en el corazón de la capital hondureña, el hermoso Parque Central con su bella catedral como fondo.

La imagen de una aparente calma se contrasta con la situación hondureña donde han sido asesinados 17 periodistas durante el régimen de Porfirio Lobo. Éste asumió su mandato el 27 de enero de 2010, después de unas elecciones caracterizadas por la Resistencia hondureña como espurias.

La ola de asesinatos a los comunicadores sociales no es una cosa aislada sino un reflejo del terror que ejercen los cuerpos policiales y del ejército, sostiene la misma resistencia. Sólo durante el mes de octubre pasado, fueron asesinados 800 hondureños lo que es equivalente a 25,8 hondureños por día en un país con ocho millones de habitantes.

El motivo movilizador de la marcha de los periodistas el 13 de diciembre, fue una convocatoria que hizo un grupo de mujeres periodistas, era el asesinato, el 6 de diciembre, de la colega Luz Marina Villalobos, del programa “Tres en una Noticia”.

En vez de invitar y escuchar a los comunicadores y las mujeres periodistas, cuando llegaron esa mañana navideña a 200 metros de la Presidencia, fueron impedidas de avanzar por hombres uniformados, entrenados en guerra.

Itsmania cargaba, junto con otra colega, el simbólico ataúd que representaba la muerte del gremio. Las mujeres valientes no se dejaron a intimidar. Cuando los uniformados comenzaron a pegarles con sus toletes (bastón), ellas, en vez de retirarse, agarraron en varios casos el mismo tolete lo que transformó la escena en una imagen casi irreal, casi tragicómica. El oficial, ante esas mujeres bravas, se puso tan nervioso que sólo atinó a lanzar bombas lacrimógenas contra las compañeras y los camarógrafos y fotógrafos presentes.

Es muy posible que estas mujeres maltraten sus teclados en las redacciones. Pero podemos estar seguros que ellas no tienen preparación para enfrentarse con semejantes hombres “valientes” gracias a sus poderosas armas como lo hicieron ese 13 de diciembre del año pasado.

Peor todavía, cuando tanto el Comandante de las FF.AA. como el mismo Porfirio Lobo salieron en defensa de la actuación de sus “hombres” en armas que ese día se pusieron en ridículo ante un mundo y frente a periodistas internacionales perplejos por el tratamiento hacia esas mujeres, en su mayoría, mayores de 40 años.

Itsmania y sus comañeras no se quedaron quietas. Denunciaron a ese mundo perplejo lo sucedido y pusieron en jaque a un organismo del ejército hondureño, la Guardia de Honor de la Casa Presidencial. Por eso sigue el terror contra las compañeras, como el caso de las amenazas en contra Itsmania donde se escuchó como se les quitaban los seguros a las armas como parte de la guerra psicológica contra los periodistas que no se dejan intimidar por la fuerza bruta estatal.

– Mis denuncias las he enfocado al Estado de Honduras por omisión activa. Porque ellos tienen todos los medios y la capacidad, cuentan con personal y logística para investigar y lograr saber quienes están asesinando e intimidando, no solamente a periodistas, sino también a hombres, mujeres y niños.

– Quiero hacer constar que queda bajo la responsabilidad del Estado de Honduras, bajo sus órganos competentes, la Secretaria de Seguridad, que por omisión activa se han vuelto cómplices al no aplicar la justicia, además de que hasta la fecha no han ratificado los convenios de seguridad incumpliendo estas medidas que garanticen mi integridad personal y la de mi familia según convenio entre el Estado de Honduras y mi persona. Cualquier cuestión que me pase a mí y a mis familiares será responsabilidad del Estado Hondureño que hasta la fecha ha incumplido con las medidas de seguridad otorgadas a mi favor y a la señora María Isabel Barahona Morales, fundadora de XIBALBA, así como de nuestros familiares.

La compañera ya en el 2001, en calidad de periodista para la organización Xibalba, la cual hoy preside, denunció junto con la señora Sandra Isabel Romero, de la misma Xibalba, sobre el caso de ejecuciones arbitrarias contra niños y niñas en los cuales se comprobó la participación de algunos agentes de policía.

En su momento Sandra fue además de enlace, la traductora ante relatores internacionales y toda la prensa internacional. También realizó un trabajo de investigación para desmantelar alguna casa clandestina donde tenían niños y niñas en calidad de rapto y explotación, todo esto bajo la coordinación del asesor legal de Casa Alianza, en ese entonces Abogado Gustavo Zelaya.

Dice Itsmania en un comunicado de prensa, que “estas reuniones fueron coordinadas por Tomas Andino, de Save The Childrens, de procedencia del Reino Unido, quien dos meses después fue víctima de un atentado así como me ocurrió a mi por ser yo la presidenta de Xibalba”.

Las reiteradas amenazas, persecuciones y hostigamientos fueron comprobadas por varios organismos de derechos humanos y la señora Sandra Isabel Romero se vio obligada a asilarse en México con el respaldo de ACNUR que coordinó la salida de la compañera.

Cabe destacar que en el 2001 Honduras estaba liderado por el conservador presidente Ricardo Maduro, quien con sus ministros de seguridad tenían el lema “Mano dura” contra la delincuencia. Fueron ejecutadas horrorosas masacres en las cárceles dejando centenares de víctimas. La organización Xibalba tenía la tarea de salvar y sacar a mucha niñez y juventud de las pandillas de mareros (Maras 13 o 18). Ser joven en esa época era casi equivalente a ser blanco de los patrulleros policiales que, llegando a un barrio, quitaban la camiseta del muchacho para ver si tenía tatuajes. Si efectivamente era así, el joven era llevado y hay un sin número de denuncias en el sentido que la misma policía desaparecía y erradicaba físicamente miles de muchachos.

¿Qué puede hacer entonces el Colegio de Periodistas, que apoyó y defendió al golpe de estado y al dictador Roberto Micheletti? Itsmania tiene una relación fría ante ese gremio y en general porque, como dice, los dueños de los medios hondureños, que son monopólicos, también son los principales dueños de las empresas privadas en el país centroamericano.

Cuando el Colegio se vio obligado a convocar una marcha a la casa presidencial por la ola de muertos, no hubo ninguna manifestación por parte del comando del ejército que constituye la Guardia Presidencial.

Es el mismo organismo militar que envió dos agentes, en el mes de agosto de 2010, para espiar a los maestros que se encontraban en huelga general indefinida por las violaciones de Lobo a los Estatutos del Docente. Marvin Manuel Fonseca Flores, agente de la Guardia de Honor Presidencial y del área técnica del Ejército bajo el mando de un teniente de apellido Arteaga, fue desenmascarado por la Comisión de Seguridad de la Resistencia cuando hacía inteligencia y registraba miles de maestros hondureños http://www.youtube.com/watch?v=LQJpthMSRTI

Ante ellos fue interrogado y salió por la puerta de atrás en calzoncillos, pero ileso. Nadie levantó una mano contra el infiltrado. Sus colegas en armas, no solamente levantaron sus manos contras los periodistas, el 13 de diciembre de 2011, sino además, agredieron a mujeres desarmadas.

Esta es la historia que se está desarrollando en Honduras y que el mundo debe saber y repudiar. Los compañeros y compañeras que heroicamente se enfrentan con la bestialidad del estado, con las únicas armas con que cuentan: la firmeza y la decisión política, necesitan y merecen todo el apoyo.

Cuando un pueblo llora y resiste, todos los pueblos son salpicados por esas lágrimas, la solidaridad internacionalista no puede cerrar los ojos, lo que hoy pasa en Honduras mañana puede pasar en cualquier pueblo hermano.

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