jueves, 30 de septiembre de 2010

A confesión de parte…

Tiempo

Por Arturo Rendón Pineda

La noche del domingo 26 de Septiembre, mientras repasaba los canales de televisión que sirve el cable local en busca de algún programa que me permitiera entretenerme mientras conciliaba el sueño, casualmente acerté a ver  ya comenzado  el  interesante programa 30-30 que el periodista Edgardo Melgar transmite dominicalmente,  en esta ocasión tenía como invitado nada menos que al controversial  abogado  Fernando  Anduray.
Casi siempre que el referido abogado ofrece una entrevista  me gusta escuchar sus argumentos que versan por lo general  sobre temas  políticos de actualidad, aunque no comparto sus ideas considero interesante escuchar sus puntos de vista porque revelan en el  fondo las inquietudes que atosigan a los compatriotas de la UCD.  La noche del domingo  comentaban sobre la reciente reunión que la UCD había sostenido con el presidente Lobo en que éste les manifestó sin andarse con rodeos:  “Que había demasiada presión interna e internacional que hacía inevitable postergar la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente”.

El  periodista  Melgar preguntó al entrevistado:  ¿Por qué tanto miedo a los cambios necesarios que requiere el país’?,  misma interrogante que todos nos planteamos.  El abogado Anduray obviamente disgustado,  aseguraba que los organismos internacionales como la ONU y la OEA lo que están propiciando es una “persecución política” contra Roberto Micheletti y Romeo Vásquez Velásquez, entre muchos otros más,  contándose el propio Anduray y hasta advirtiendo al periodista de que también podría ser encausado por complicidad en el golpe. Por otra parte, insistía en que la actual Constitución puede ser reformada en un 90%, olvidando que la misma ha sido violada y parchada “cuantas veces ha sido necesario” para favorecer intereses particulares.  Aconseja la Biblia en Mateo 9-16 y 17: “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo porque tal remiendo tira del vestido y se hace peor la rotura”, que es precisamente la receta que ofrecen en forma equivocada muchos de los que mataron el tigre y hoy  le tienen miedo al cuero.

Es  temerario aducir que los organismos internacionales pretenden una persecución política en nuestro país, cuando tal persecución está a la orden del día y no precisamente para los golpistas, sino en contra de la Resistencia, donde ha habido toleteados, muertos y  heridos, gaseados al por mayor, sin mencionar los atentados contra la libertad de expresión y medios de comunicación. La persecución que temen además de la que ya soportan muy dentro de sus conciencias que a diario les recrimina se llama: “Cese a la impunidad”, y la Comisión contra la Impunidad solicitada por Lobo que dicho sea de paso no es vinculante, lo único que hará es corroborar ante el  mundo una verdad axiomática  como  es el golpe de Estado militar que unánimemente fue repudiado por todas las naciones, pero que no  existió para los de la UCD.

La misma Comisión de la Verdad, nombrada por el mandatario hondureño, tendrá que decir, y lo hará sin eufemismos,  que el  golpe fue lo que fue, y como tal, rompió el hilo constitucional y eso hay que revertirlo a la mayor brevedad si Honduras quiere figurar como miembro efectivo de los organismos internacionales. Pepe Lobo lo dijo en España y el abogado Ortez Colindres fue más allá al asegurar que “fue un golpe de Estado asestado por los militares”, que fueron éstos los que pusieron a Micheletti, obviamente para hacerle los mandados a la oligarquía criolla. ¡A confesión de parte, relevo de pruebas!

A qué tanto brinco estando el terreno parejo… un golpe de Estado es delito y los que lo planearon, patrocinaron y ejecutaron se llaman “delincuentes” y un delito aún  peor, al convertir a nuestra desventurada Honduras en delincuente internacional, y   como tal, fue marginada de los organismos internacionales.

En  Honduras todos nos conocemos al igual que conocemos a casi todos los que dieron el golpe, y hasta los agazapados, todo mundo sabe quiénes fueron los autores de los delitos contra lesa humanidad que ahora los tiene asustados, basta escucharlos en los noticieros y leerlos en los diarios rechazando en forma vehemente y hasta desesperada contra la Instalación de la “Comisión contra la Impunidad” porque presienten  los resultados, ejemplo vivo son los casos publicados por la CICIG de Guatemala, que es donde se ven retratados de cuerpo entero, pues están conscientes de que se les acabó la fiesta, tanto el informe a posteriori de la Comisión como la acción ineludible de la Corte Internacional de Justicia los tienen en la mira, más les valdría hacerse eco del  consejo del abogado Ortez Colindres que sabe porqué lo dice: ¡Busquen buenos abogados!  Mientras tanto, sólo nos resta repetir lo que aduce la sabiduría popular:  “El pecado, él solo grita”… “a confesión de parte relevo de pruebas”.


Santa Rosa, Copán, 27 de septiembre, 2010.

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