miércoles, 25 de agosto de 2021

“Tenemos que cambiar nuestro modo de vida de forma radical”


El Salto Diario

Por Carmela Negrete 

Las catastróficas inundaciones en Alemania han avivado la conciencia en torno a las consecuencias del cambio climático, con toda la plana mayor política realizando declaraciones sobre el tema ante las próximas elecciones. Hablamos con un experto en clima de la Universidad de Hamburgo.

Las graves inundaciones que han devastado decenas de localidades en el suroeste de Alemania han removido la conciencia de las más altas autoridades del país en relación al cambio climático. “Tenemos que acelerarnos en la lucha contra el cambio climático”, decía la canciller Angela Merkel tras visitar el pueblo de Schuld, uno de los más afectados y en el que prácticamente toda la estructura de electricidad, agua y gas, así como numerosas casas resultaron demolidas tras desbordarse un río a causa de las lluvias torrenciales.

También el candidato de su partido critianodemócrata CDU a las próximas elecciones, Armin Laschet, pidió que se acelere el cambio necesario en todo el mundo para evitar el aumento de catástrofes como ésta. El presidente alemán Frank-Walter Steinmeier dijo que “la política tiene que ser valiente” y que se necesitan “pasos agigantados” para frenar el calentamiento global. “Creo que a todo el mundo le ha quedado claro que es bastante ambicioso limitar el calentamiento del planeta a 2 grados”. El medio ambiente y en especial el plan alemán para salir de las renovables y para alcanzar la neutralidad climática son temas que serán centrales en las próximas elecciones de septiembre, aseguró Steinmeier. De hecho, el partido lleva meses como primero o segundo en las encuestas.  

Un estudio de la Universidad de Newcastle predice que en Europa tendrán lugar más inundaciones como las ocurridas en Alemania como resultado del cambio climático global. En dicho país podrían ser 14 veces más frecuentes que hasta ahora en el año 2100. El profesor de la Universidad de Hamburgo, el doctor Detlef Stammer, director del Centro de ocenografía, percepción remota del sistema terrestre y asimilación climática acoplada, encuentra unos minutos para hablar con El Salto sobre la relación entre el cambio climático y los acontecimientos meteorológicos extremos. 

¿Hay una relación directa entre las inundaciones y el cambio climático?

El cambio climático juega con seguridad un papel en el aumento de acontecimientos meteorológicos extremos y en el caso de las inundaciones, será necesario adaptarse a éstas con medidas de construcción para que estas masas de agua extremas puedan circular y se eviten nuevas catástrofes en lo posible.

¿Cuáles son las medidas más urgentes para parar el cambio climático?

Para evitar catástrofes como la actual, siempre que éstas tengan una relación directa con el cambio climático, tenemos que hacer todo lo posible para evitar el cambio climático y en ese sentido se sabe muy bien lo que hay que hacer: hay que reducir las emisiones y limitar el calentamiento global. La ciencia ya ha dicho qué es necesario hacer… ahora hay que aplicarlo. Esto significa que hasta el 2050 tenemos que convertirnos en una sociedad que emita cero emisiones y ya antes, en el 2030 las emisiones globales tienen que reducirse un 40%. Con estas medidas conseguiremos limitar el calentamiento global y, de ese modo, limitar estos acontecimientos meteorológicos extremos. Tanto la reducción de las emisiones como la adaptación de la infraestructura tienen que ser prioritarios.

En Alemania hay cada vez más árboles muertos debido a la sequía, ¿podría haber dentro de poco grandes fuegos?

En los bosques de Alemania se talan los árboles cuando se ve que están huecos bastante rápido. Ello reduce el riesgo de fuego, que siempre existe cuando hay sequía. Según tengo entendido este trabajo se lleva a cabo de forma sistemática y lo que hay que hacer es, por supuesto, repoblar esos bosques para que puedan permanecer como tales. Los fuegos van a aumentar sin duda cuando aumente la temperatura. Los últimos tres años en Alemania fueron muy secos y ello llevó a una mayor tala de árboles. En Alemania hay desde hace más tiempo que en otros países europeos un plan para abandonar las energías fósiles, ¿qué cambia eso si los demás países no hacen lo mismo?

Un país solo no va a salvar el planeta. Tiene que suceder en todo el planeta, pero estamos viendo que están ocurriendo muchas cosas en ese sentido. China, por ejemplo, tiene unos objetivos mayores en relación al clima de los que tenemos en Europa, con una salida de las emisiones ya en 2040. En este momento todas las naciones tienen que hacer todo lo que esté en su mano para parar esto y veremos cuál es el resultado neto de los esfuerzos. No es una solución decir o pensar que el propio país no va a conseguir nada solo. Cada uno tiene que poner de su parte.

El ciudadano puede pedir a las autoridades que lleven a cabo estos cambios, pero también se pregunta: Y ante ésto, ¿qué puedo hacer yo como individuo?

Es una pregunta que está muy justificada y no es una solución esperar solamente a que la política lo resuelva todo. Necesitamos una sociedad fundamentalmente diferente, una transformación profunda, similar a la revolución industrial que tuvo lugar hace un siglo. Hay que reflexionar sobre toda nuestra conducta de consumo: qué productos consumimos, desde dónde han venido y si lo han hecho en avión, incluido el turismo… Todos de verdad pueden aportar algo y pensar cada vez que vayan a utilizar el coche si es necesario o no, por ejemplo. Cada persona tiene una responsabilidad porque todos utilizamos energía a diario. ¿Cómo podemos vivir de forma sostenible? Esa pregunta hay que hacérsela constantemente.

En España el gobierno ha colocado en un lugar central la electrificación de los coches como uno de los puntos claves de la “revolución verde”. ¿Cómo lo ve usted?

Con los coches eléctricos hay una gran esperanza de poder reducir las emisiones, pero estos coches no generan la electricidad por sí mismos. Si la electricidad viene de centrales de carbón, no servirá de nada. Necesitamos que la energía se genere con renovables y no fósiles, de otro modo, no habremos avanzado nada. 

También hubo las pasadas semanas una polémica después de que el Ministro de Consumo animase a comer menos carne, ¿lo recomendaría?

La pregunta de la alimentación afecta a todos los ciudadanos y creo que sería aceptable que la carne fuese algo más cara y que no se consuma a diario. Creo que el consumo de carne se puede reducir mucho. Antes se comía menos carne y al final tenemos que repensar como sociedad la venta a precios muy bajos de productos agrarios, también de las verduras y frutas.  Todas estas cuestiones no son nuevas, ¿tiene esperanza de que este mensaje llegue de una vez a la población?

Va a llegar sin duda. Ya se está cambiando y en la próxima década se va a cambiar mucho más. No sé si será suficiente para no alcanzar los dos grados de temperatura del calentamiento global, pero de lo que estoy seguro es de que en los próximos años vamos a ver un cambio fundamental.


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