jueves, 12 de julio de 2018

Madre progreseña se prepara para encontrarse con su hija migrante desaparecida



Después de 35 dolorosos años, doña Isabel Hernández de 83 años de edad, habitante de los ex campos bananeros de El Progreso, Yoro, ha localizado a su hija Silvia Ordoñez, quien un día de las madres salió de Honduras con rumbo a Estados Unidos, huyendo de la pobreza y de los golpes que a diario recibía de su esposo.

Doña Isabel, es una de las fundadoras del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso, Cofamipro, organización que desde sus pobrezas y precariedades, ha logrado que el tema de la migración se introduzca en las agendas políticas del gobierno y de los diversos sectores de la sociedad civil.

Las mujeres que integran Cofamipro son abuelas, madres e hijas de hondureños y hondureñas que decidieron emprender la ruta migratoria hacia Estados Unidos, y durante el trayecto perdieron comunicación con sus parientes por situaciones de violencia.

Todos los años doña Isabel, esperaba con ansías la caravana de madres migrantes que se realiza en territorio mexicano, con la fe puesta en hallar una pista que la condujera a su hija desaparecida. Sin embargo, fueron las redes sociales las que le dieron esa alegría, y Silvia ha sido localizada.

Acompañada de su hija Reina, doña Isabel apenas logra contener las lágrimas de alegría y agradecimiento, porque pidió a la vida no morir sin estrechar en sus brazos su amada Silvia. “Todos los días le pedía a Dios que me diera vida para abrazar a Silvia otra vez”, dijo entre sollozos de felicidad.

El dolor de estas madres ha representado un motor para emprender tareas que, sin contar más que sus uñas para arañar algo de dinero, lograron sostener su trabajo, hacer oír su voz ante autoridades y medios de comunicación, logrando organizar  caravanas para dirigirse a México a olfatear las huellas de sus hijas e hijas  desaparecidos.

“Vale la pena la organización”, dice Rosa Nelly Santos coordinadora de Cofamipro, asegurando que más de 20 madres se han reencontrado con sus hijas e hijos, y que en los próximos días podrían generarse nuevos encuentros.

“Esto es producto de la energía de las madres y del apoyo de Radio Progreso / Eric”, señaló Santos, refiriéndose a la falta de apoyo por parte de las autoridades de gobierno.

 Cuando un hombre o mujer migrante que lleva años desaparecida es localizada por su familia, la emoción es desbordante, pero luego de la alegría, saltan el montón interrogantes: ¿dónde estaba?, ¿por qué no llamó antes?, ahora con tanta tecnología, ¿cómo no pudo avisar que estaba vivo? etc.

Sin embargo, para las madres de Cofamipro esas preguntas sobran, porque claramente conocen que sus hijos, especialmente sus hijas, son obligadas a prostituirse y vender drogas en territorio mexicano, un lugar que se ha convertido en tumba para miles de migrantes centroamericanos.

Doña Dilma Pilar Escobar, también integrante de Cofamipro, encontró a su hija Olga después de 10 angustiosos años. Pero a pesar de eso, el dolor de la ausencia todavía envuelve su pecho, porque ha tenido poca comunicación con ella, ya que el supuesto esposo la mantiene oculta en México. “No sé nada de ella y eso me tiene mal”, contó doña Pilar, quien desde la organización se anima y anima a otras a no desmayar en ese camino de búsqueda.

El encuentro entre doña Isabel y su hija Silvia podría concretarse en el marco de la caravana de madres migrantes, que cada año se realiza en el mes de diciembre.

Foto tomada de El Nuevo Diario México.

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