miércoles, 26 de febrero de 2020
"El Estado de Honduras en temas de desaparición forzada está haciendo el ridículo"
Por Riccy Ponce
La Coordinadora General del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Berta Oliva, reaccionó ante la nueva nota enviada por el Comité de Desaparición Forzada de las Naciones Unidas al Estado de Honduras, solicitando información para dar con el paradero del joven Manuel de Jesús Bautista Salvador, desaparecido el 3 de diciembre de 2017 durante la crisis post electoral.
El Comité de Desaparición Forzada de las Naciones Unidas le dio plazo al Estado hondureño hasta el 22 de febrero del año en curso para que envíe nueva información sobre las recomendaciones hechas, para dar con el paradero de Manuel de Jesús Bautista Salvador.
El COFADEH tras recibir la denuncia de la familia del joven y realizar las acciones necesarias, y al no obtener respuestas, presentó la denuncia ante el Comité de Desaparición Forzada de las Naciones Unidas. Este tras analizar el caso le planteó una serie de recomendaciones al Estado, pero éste no contestó.
La defensora de los derechos humanos expresó que el Estado de Honduras en temas de desaparición forzada está haciendo el ridículo, porque nunca va a responder.
Indicó que los voceros y voceras que ha puesto el gobierno para que respondan al Comité de Desaparición Forzada, lo hacen como si fueran una ONG, informando como lo está haciendo y no lo que deberían hacer.
“Ellos debieron haber hecho desde un principio que se decomisara y poner a la orden de los tribunales del país a los que andaban en esa unidad militar, que secuestraron, detuvieron y desaparecieron al joven, que a vista y paciencia de la población lo golpearon, eso es el ridículo que están haciendo”.
Indicó que “quieren hacer creer que están haciendo, porque esos informes que mandaron son informes que nosotros las organizaciones que monitoreamos y que acompañamos hacemos de todas esas actuaciones, y el estado no responde, pero es ridículo un informe de acciones que han hecho ante las mismas instituciones del mismo estado, que no responden y que aún el joven siga desaparecido”.
Finalizó diciendo que en el caso de la desaparición del joven hay testigos y una clara complicidad en los hechos ocurridos aquella tarde del 3 diciembre de 2017.
“Hay testigos y yo creo que hemos llegado al colmo de los colmos, en otros casos no hay tanta evidencia de complicidad como en el de este joven que desapareció, y en este caso el Estado justificando que no puede hacer nada porque no responden a nuestras peticiones, en qué país vivimos”, cuestionó la defensora de los derechos humanos.
Señaló que esa misma respuesta que mandó ahora es la misma que envió la vez anterior, es decir que no han hecho absolutamente nada.
El COFADEH presentó la denuncia ante el Comité de Desaparición Forzada y es por eso que ahora ordena al estado de Honduras que le dé información sobre la desaparición forzada de Manuel de Jesús Bautista Salvador, desaparecido el 3 de diciembre de 2017, mientras estaba en vigencia un toque de queda implementado por el gobierno ilegitimo de Juan Hernández.
En la nota, el Comité está solicitando al Estado a que responda sobre las acciones realizadas en torno a las primeras recomendaciones hechas en una primera nota, y al no dar respuestas, se reiteran en una segunda.
Más de 70 municipios se han declarado libre de extractivismo
Cabildo abierto realizado en San José, La Paz.
Desde las comunidades más remotas del país están surgiendo luchas en defensa de los bienes comunes de la naturaleza. La población hondureña ha entendido que, defender los bienes naturales es defender la vida.
Con el golpe de Estado de 2009, las concepciones del territorio (hidroeléctricas, térmicas, mineras, proyectos hoteleros), incrementaron aceleradamente en el país. Al mismo pasó que incrementaron los proyectos aumentó el nivel de conciencia y organizativo de la ciudadanía.
Las luchas en el país han sido diversas; desde campamentos dignos, controles territoriales, asambleas populares, hasta cabildos abiertos y consultas soberanas. La más reciente expresión de soberanía popular fue la declaratoria de Marcala, La Paz, como municipio libre de proyectos extractivos.
Según el ambientalista Pedro Landa, miembro del Equipo de Reflexión Investigación y Comunicación (ERIC), por lo menos 70 municipios en el país se han declarado en los últimos cinco años libres de minería, hidroeléctricas y térmicas. Las declaratorias se han dado en los departamentos de Santa Bárbara, Colón, Atlántida, Yoro, Copán, Lempira, Comayagua, La Paz, Francisco Morazán, Choluteca, Valle, Olancho y Ocotepeque.
En otros departamentos como Islas de la Bahía, se han hecho cabildos ambientales en las que se realizan declaratorias de productos tóxicos como el plástico. Las mismas también son importantes en la conservación de la casa común, dijo el ambientrais
“Ahora mismo en el Distrito Central hay dos luchas muy fuertes, primero por la no privatización del agua a través de la municipalización y, por otro lado, con el tema de la construcción de los condominios que se están haciendo en la zona de amortiguamiento del parque Nacional La Tigra. Hay una lucha muy fuerte, ojalá la población de Tegucigalpa despierte y no deje solas a las comunidades que viven alrededor de La Tigra”, señala.
Pedro Landa explica que las declaratorias de municipios libres de proyectos extractivos tienen mucha fuerza. En primer lugar, hay que reconocer que son instrumentos jurídicos porque el artículo 65 de la Ley de Municipalidades señala que las resoluciones de las Corporaciones Municipales tienen fuerza de instrumentos jurídicos, es decir, son leyes municipales, entonces son de obligatorio cumplimiento dentro del territorio municipal.
El ambientalista señala que a nivel nacional hay que remitirse nuevamente al artículo 65 de la Ley de Municipalidades, la normativa dice que, la jerarquía jurídica es la siguiente; en primer lugar, la Constitución de la República, en segundo La Ley de Municipalidades, tercer lugar, los Convenios Internacionales y finalmente las leyes generales.
“Eso significa que las Leyes de Minería, Ley del Instituto de Conservación Forestal (ICF), La Ley para la Generación de Energía con Recursos Renovables, están en cuarto lugar. Por encima de la Ley de Municipalidades lo único que está es la Constitución en cuanto a normativa. Por lo tanto, no puede ninguna institución estatal imponer proyectos que son rechazados en los municipios. Las decisiones que se toman en Cabildos Abiertos son ley”, puntualiza Landa.
Incumplimiento
Aunque son varios los municipios a nivel nacional que han realizado declaratorias contra los proyectos extractivistas, Pedro Landa cree que solamente entre un 10 y un 15% están cumpliendo con la decisión soberana de la ciudadanía.
“Hay que señalar que muchos de los alcaldes-corporaciones están coludidos con las empresas y el gobierno central y lo que le dicen a la población es que las resoluciones no son retroactivas y se aplican desde el momento que se toma la decisión para adelante, es decir, no aplica de forma retroactiva. Sin embargo, hay que recalcar que todas estas concesiones se han otorgado de manera ilegal y sin consultar a la ciudadanía”, acota.
Desde el año 2009 el Estado hondureño ha optado por un modelo de desarrollo que es insostenible a nivel mundial, el modelo extractivista que privatiza y consume vorazmente los recursos naturales y es rechazado tajantemente por la ciudadanía. Esto se ve reflejado en todas las luchas espontaneas que surgen a nivel nacional.
Según Pedro Landa el pueblo está enviando un mensaje claro a la clase política a través de las declaratorias realizadas en el país. La ciudadanía les dice que no se puede seguir asesinando con políticas extractivas.
El fracaso de la militarización de la política de seguridad
Cada año, el Instituto para la Economía y la Paz divulga el índice de paz global, el cual es un indicador que mide el nivel de paz de un país o una región, y establece una clasificación de los países en función de su ausencia de violencia.
Para elaborar esta clasificación entre 158 países, se analizan algunas variables entre las que se destacan los niveles de violencia y criminalidad, y el gasto militar. En el año 2013 Honduras ocupó la posición 123, lo que hizo que fuera catalogado el país más violento del mundo.
Sin embargo, con el paso de los años Honduras fue mejorando en el ranking de este índice, ya que en el año 2014 ocupó la posición 117, en el 2015 el lugar 116, en el 2016 la posición 111, en el 2017 el lugar 106 y en el 2018 la posición 118.
Pero en el año 2019 Honduras descendió al puesto 123, cayendo 5 posiciones y volviendo al mismo nivel de violencia que experimentó en el 2013, lo cual evidencia el fracaso del enfoque represivo y militarizado de las políticas de seguridad para solucionar los graves problemas de criminalidad.
Si bien es posible que la violencia puede remitir en los primeros momentos del despliegue militar, este índice nos muestra que vuelve a arremeter con fuerza, que otras formas de criminalidad se incrementan y que las denuncias de violaciones a derechos humanos por parte de militares aumentan de forma dramática.
La militarización de la seguridad pública no aborda las causas de la criminalidad, sino sólo sus efectos y desvía los limitados fondos públicos en beneficio del sector militar a cambio de mantener en el poder al régimen de Juan Orlando Hernández.
Si realmente hubiera voluntad para acabar con la violencia y la criminalidad, se implementaría una política pública integral que se enfoque en la construcción de mayores niveles de ciudadanía, coloque a la persona humana como objetivo central y mejore la calidad de vida de la población.
Estados Unidos atenta contra la paz mundial
Rebelión
Por Atilio A. Boron
Ilustración: Osval.
El asesinato de Kassen Suleimani en Irak es una prueba irrefutable de esto: celebrado con alborozo por Trump, quien se jactó de haber dado la orden de “eliminarlo”, y la deshonrosa complicidad del Secretario General de la ONU, el portugués Antonio Gutérrez, que no emitió opinión alguna sobre el crimen, son síntomas elocuentes de la putrefacción que corroe los fundamentos del orden mundial amenazado por una superpotencia canalla que no respeta legalidad alguna. Objeto privilegiado de la estrategia defensiva de Washington es reforzar su control sobre lo que en la jerga del Pentágono se llama “la gran isla americana”, es decir, esa enorme extensión de tierra que va desde Alaska a Tierra del Fuego. Protegido por dos grandes mares en sus vertientes orientales y occidentales, el “Talón de Aquiles” del imperio lo ubican los estrategas norteamericanos en la “Tercera Frontera”: México y su extensión centroamericana y la cuenca del Gran Caribe. De momento el reforzamiento de la dependencia del país azteca en relación a Estados Unidos a partir de 1994 -cuando se firmara en nefasto Tratado de Libre Comercio de América del Norte, renovado recientemente con más ventajas para el país del Norte- torna innecesario establecer un bloqueo estadounidense en contra de México. Pero si el gobierno mexicano siguiera un curso de acción percibido como hostil por parte de la Casa Blanca no sería de extrañar que una enorme batería de sanciones comenzara a descargarse en su contra.
Esto es lo que ha ocurrido con Cuba desde hace sesenta años, prueba más que suficiente de que los márgenes de tolerancia del imperio en estas latitudes son muy estrechos. Laos y Nepal, por ejemplo, tienen dos gobiernos constituidos por variopintas alianzas hegemonizadas por maoístas probados y confesos sin que Washington haya desplegado una ofensiva siquiera remotamente parecida a la que viene aplicando con inusitado rigor en contra de Cuba y Venezuela. No se conocen sanciones económicas contra aquellos gobiernos asiáticos ni mucho menos las persistentes ofensivas diplomáticas o las sistemáticas campañas de difamación mediática que padecen los gobiernos de Cuba y Venezuela.
Desde el 2019 hasta la actualidad Donald Trump ha impuesto 85 muevas medidas restrictivas en contra de Cuba que afectan vitalmente los ingresos de la isla rebelde, erigiendo toda suerte de obstáculos al comercio internacional, las inversiones, el turismo, la salud y el suministro de insumos esenciales como el petróleo, la gasolina (utilizada por camiones de carga y transporte público) y el gas licuado requerido por los hogares para la cocción de los alimentos. El siniestro plan del Nerón estadounidense es lograr, mediante la aplicación de criminales agresiones que se encuadran en la figura del genocidio, detonar un levantamiento popular en contra del gobierno de Miguel Díaz Canel y así lograr el tan anhelado “cambio de régimen” que ponga fin a la Revolución Cubana.
Es obvio que fracasarán en su intento, pero el daño y los sufrimientos que le están produciendo a la población cubana es gravísimo y algún día deberán pagar por ello. Lo mismo vale en relación a la brutal agresión que también se ejerce en contra de la República Bolivariana de Venezuela, donde el bloqueo al ingreso de alimentos y medicamentos ya pagados por Caracas ha provocado ingentes sufrimientos. Según un informe firmado por Mark Weisbrot y Jeffrey Sachs, del prestigioso Center for Economic and Policy Research basado en Washington, las sanciones económicas aplicadas por la Casa Blanca contra Venezuela desde Agosto del 2017 produjeron una tremenda crisis humanitaria y causaron decenas de muertes en ese país. En dicho informe se habla de por lo menos 40.000 muertos hasta el año 2018, y la suma sigue.
El robo de los patrimonios del pueblo venezolano, CITGO siendo el caso más importante pero lejos de ser el único, hablan a las claras de la absoluta impunidad imperial y de su total desprecio por las más elementales normas del derecho internacional y lo estipulado en la propia Carta de las Naciones Unidas. Inventariar el daño hecho por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba y Venezuela exigiría escribir un libro de mil páginas. A diferencia de Laos y Nepal, aquéllas se encuentran en lo que en Washington se sigue dominando “el patio trasero” de Estados Unidos, y lo que en Asia pasa por completo desapercibido o se considera una travesura intrascendente se convierte en una inverosímil amenaza a la seguridad nacional cuando gobiernos progresistas o de izquierda se instalan en esta región. Pensar que podrán poner de rodillas a los pueblos de Cuba y Venezuela no sólo es signo de una monumental ignorancia histórica; también de profunda estupidez política.
Nada detendrá el curso declinante del imperio americano, por más bloqueos, sanciones, agresiones y ridículas operaciones como las de “Guaidó” intente la Casa Blanca en su afán por detener su lenta pero inexorable caída. Ante esto sería bueno que la así llamada comunidad internacional y sobre todo los principales gobiernos del mundo y las organizaciones internacionales reaccionaran más vigorosamente frente a estos atropellos contra dos países cuyos únicos dos pecados son el estar situados en esta parte del mundo y tratar de gobernarse a sí mismos, rechazando la opción de ser una colonia de los Estados Unidos. Hay una llamativa y alarmante desproporción entre el ataque genocida que están sufriendo Cuba y Venezuela y la nula, o excesivamente tibia, reacción internacional ante estos crímenes. Es imperativo lanzar una campaña de alcance mundial de concientización en contra de estas prácticas brutales del imperialismo porque al arrasar con la legalidad internacional no sólo se agrede a los pueblos de Cuba y Venezuela sino que se empuja al mundo al borde de un abismo, donde podría darse cumplimiento a la lóbrega profecía de Thomas Hobbes de un sistema internacional basado en la violencia y la muerte, en la “ley del más fuerte” que no es ley sino simple prepotencia. Y eso sería la ruta segura hacia la violenta implosión de lo poco que queda del orden internacional establecido a la salida de la Segunda Guerra Mundial con la creación de las Naciones Unidas. En un escenario de ese tipo nadie estaría a salvo; no sólo los países sometidos al dominio imperial sino todos los demás, incluyendo a Estados Unidos. Aun estamos a tiempo para evitar tan catastrófico desenlace, pero hay que poner manos a la obra ya mismo. La campaña internacional contra las prácticas genocidas de Estados Unidos no puede demorarse ni un segundo más.
El asesinato de Ghassem Soleimani por parte de Estados Unidos en Irak
Rebelión
Por Nicolás Boeglin
La operación militar desde un dron de combate realizada por Estados Unidos en territorio iraquí para eliminar físicamente al general iraní Ghassem Soleimani el pasado 2 de enero ¿constituye o no una violación a las normas del derecho internacional público? Es lo que se intentará brevemente exponer en las líneas que siguen.
Drones y asesinatos selectivos
Como es sabido, un dron de combate es un vehículo no tripulado de combate aéreo, también conocido por sus siglas en inglés "UCAV, unmanned combat air vehicle".
Con relación a la cuestionable práctica de algunos Estados que consiste en eliminar físicamente desde un dron militar a personas (una técnica moderna a la cual recurren Estados como Arabia Saudita, Estados Unidos, Francia, Israel, Pakistán, Reino Unido, Rusia y Turquía en particular en Medio Oriente, pero también más recientemente en el desierto del Sahel -caso de Francia), esta práctica se ha concentrado en eliminar a personas o grupos de personas sospechosas de pertenecer a entidades armadas consideradas como terroristas.
Es una conducta muy cuestionable en la medida en que, a partir de información militar o de servicios de inteligencia, los Estados establecen listas de personas a ejecutar de manera sumaria, lo cual es prohibido por la normativa internacional en materia de derechos humanos. Precisamente, en su informe del 2010 (véase texto completo), el Relator Especial de Naciones Unidas sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias refiere a la práctica detallada de Israel, Estados Unidos y Rusia (pp.5-9).
Sobre la práctica cuestionada de Estados occidentales en esta precisa materia, una obra colectiva publicada en el 2018 incluye este muy completo artículo del profesor Nicolas Haupais (Francia), titulado "Drones et kill lists. Remarques sur les exécutions extra-judiciaires", en el que el autor señala lo siguiente:
"Les Etats occidentaux tuent les individus qui semblent faire peser sur eux une menace, voilà un point qui paraît acquis. La notion d’imminence, toujours accolée au terme «menace» renvoie moins à un déterminant temporel qu’à la désignation d’un profil à haut risque. Il ne s’agit pas d’établir qu’une attaque va être lancée de manière imminente mais seulement qu’il faut de manière imminente neutraliser un individu dont on pense, au regard de ses antécédents, qu’il a la capacité de le faire. Encore faut-il déterminer en quoi consiste cette capacité. Les personnes qui sont éliminées en Syrie ne sont évidemment pas celles qui commettraient elles- mêmes l’action terroriste".
No obstante, y salvo error de nuestra parte, el ataque realizado por Estados Unidos en la noche del 2 de enero del 2020 en Irak se distingue de ataques similares anteriores: nunca un dron de combate usado por un Estado había eliminado físicamente a un alto funcionario perteneciente al aparato militar de otro Estado.
La actual Relatora Especial de Naciones Unidas sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias o Arbitrarias (véase cuenta en twitter) hizo ver inmediatamente que la justificación oficial de la operación contra la vida de Ghassem Soleimani por parte de Estados Unidos es poco sólida al señalar que:
"#Pentagon statement on targeted killing of #suleimani: 1. It mentions that it aimed at “deterring future Iranian attack plans”. This however is very vague. Future is not the same as imminent which is the time based test required under international law. (1)"
No cabe duda que las justificaciones oficiales dadas por Estados Unidos y su particular interpretación de las reglas imperantes serán objeto de fuertes debates en los círculos jurídicos especializados, así como en futuras sesiones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Entre muchas opiniones, referimos al análisis crítico del profesor Marko Milanovic (Universidad de Nottingham), titulado "The Soleimani Strike and Self-Defence Against an Imminent Armed Attack" (EJIL-Talk, edición del 7/01/2019).
La administración norteamericana y su irrespeto a normas básicas internacionales
No es la primera vez que una administración norteamericana ignora algunas de las reglas fundamentales del ordenamiento jurídico internacional, causando estupor e indignación en diversas latitudes, ante una acción militar como la acaecida el pasado 2 de enero (y cuyas consecuencias son impredecibles y se extienden más allá del Medio Oriente).
En primer lugar, las autoridades de Irak no fueron consultadas por parte de Estados Unidos, desconociendo así Estados Unidos la soberanía territorial de Irak y la obligación, que tiene todo Estado, de consultar a las autoridades de otro Estado y contar con su consentimiento previo a cualquier acción en su territorio. Es muy posible que esta violación flagrante a la soberanía de Irak lleve a sectores políticos en Irak a ordenar a sus autoridades el retiro de las fuerzas norteamericanas de su territorio, estimadas en unos 5.200 efectivos.
En segundo lugar, el intentar justificar esta acción aduciendo que Estados Unidos ejerció su "legítima defensa" contradice la letra del mismo Artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas suscrita en 1945: la idea de ejercer la legítima defensa de manera "preventiva" constituye una peligrosa deriva interpretativa, que Estados Unidos usó de forma groseramente falaz para justificar su agresión a Irak en abril del 2003. La Carta de Naciones Unidas no da margen alguno para una acción militar de un Estado contra otro Estado basada en una legítima defensa "preventiva" o "anticipada".
De alguna manera, Estados Unidos ha optado con esta acción por poner a prueba a toda la comunidad internacional, y ello explica el repudio generalizado a esta acción militar, considerada por las autoridades de Irán como una verdadera "declaración de guerra". Esta decisión pone en alerta máxima a todas las embajadas norteamericanas en Medio Oriente, a sus bases militares y a sus empresas; así como a los aliados de Estados Unidos en varias partes del mundo y a sus nacionales, como por ejemplo el Reino Unido (véase nota de prensa titulada "Iran crisis: 'We will not lament Soleimani's death,' Boris Johnson says" del 5/01/2020). Francia y Paises Bajos han también solicitado a sus nacionales en Medio Oriente reforzar todas las medidas de seguridad.
Cabe señalar que el único Estado en celebrar y felicitarse por la realización de esta acción militar norteamericana fue Israel, mediante declaraciones oficiales brindadas a la prensa por su Primer Ministro. En octubre del 2019, el jefe de los servicios de inteligencia israelí había declarado en medios de prensa que Ghassem Soleimani podría ser el blanco de una futura operación de sus servicios (véase nota del Times of Israel titulada "Mossad chief: Iran’s Soleimani ‘knows his assassination is not impossible’ ", edición del 11/10/2019).
Un pequeño detalle de forma pasado desapercibido
Resulta de interés señalar que en su comunicado oficial, el Departamento de Defensa de Estados Unidos consideró oportuno precisar que la acción se hizo siguiendo órdenes del Presidente de Estados Unidos. En efecto, se lee en el texto que:
"At the direction of the President, the U.S. military has taken decisive defensive action to protect U.S. personnel abroad by killing Qasem Soleimani".
Se trata de una precisión raramente incluida en comunicados oficiales del Departamento de Defensa, y que podría indicar que el Pentágono no estaba de acuerdo en escoger esta opción militar y que desea hacer ver que la entera responsabilidad de esta acción, y en particular sus consecuencias, recaen en el Presidente (véase comunicado del Departamento de Defensa, disponible en este enlace).
Los próximos días y semanas permitirán saber cuán acertada (o desacertada) fue la opción escogida por el actual ocupante de la Casa Blanca para responder a los daños sufridos por la Embajada de Estados Unidos en Irak por parte de manifestantes enardecidos el 31 de diciembre del 2019. Como bien se sabe, esta legación diplomática (cuya sede fue inaugurada en enero del 2009 y es la más grande que posea Estados Unidos, con una superficie mayor a la del Vaticano) está ubicada en la Zona Verde de máxima seguridad en la capital iraquí.
A modo de conclusión
Con esta operación militar realizada con un dron de combate, Estados Unidos desafía nuevamente al resto de la comunidad internacional, y sienta un peligroso precedente que violenta las reglas fundacionales del ordenamiento jurídico internacional: esta acción militar norteamericana en Irak amerita una condena generalizada firme y sin ambigüedades por parte de todos los integrantes de la comunidad internacional.
En cuanto a los efectos a corto y mediano plazo, la profesora norteamericana Mary Ellen O´Connell (Universidad de Notre Dame) concluye su artículo titulado "The Killing of Soleimani and International Law" publicado en EJIL-Talk este 6 de enero (y cuya lectura completa recomendamos) indicando que:
"In the event the Iraqis failed to take adequate steps, the U.S. can keep its people safe by evacuating them from Iraq. Ironically, that is what the U.S. is busy doing now as the danger to Americans has grown exponentially following the killing of Soleimani. The Iraqi Parliament has voted for U.S. forces to leave in the wake of the violation of their sovereignty. The unlawful use of force has not aided the U.S"
Nicolas Boeglin. Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica / UCR
Blog del autor: http://derechointernacionalcr.blogspot.com/
martes, 25 de febrero de 2020
¿Banca campesina se resiste morir?
Por Javier Suazo
Marcha campesina-indígena que evitó cierre de
Banadesa en abril de 2019
Foto: La prensa.hn - 2/4/2019
“Banadesa, es el banco de los descamisados, campesinos de tierra adentro; su única protección es la bandera nacional que izan en el centro del terreno recuperado para alimentarse”.
Gautama Fonseca
La llamada banca de desarrollo, aquella liderada por el Estado, que no se orienta por criterios mercantiles para otorgar créditos, ni tiene como objetivo fundamental el lucro de un grupo de personas, ya que su fin último es utilizar recursos ociosos como la tierra, aumentar la producción y consumo de alimentos y los ingresos monetarios de las familias campesinas, enfrenta de nuevo una dura prueba con la remisión por la presidencia de República del decreto ejecutivo al Congreso Nacional para la liquidación y cierre del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (BANADESA).
Este banco fue creado mediante decreto N 903 del 24 de marzo de 1980, pero estaba vigente desde el 16 de febrero de 1950 con la creación del Banco Nacional de Fomento (BANAFOM), orientado a canalizar recursos financieros a pequeños y medianos productos del agro nacional, en especial aquellos dedicados a la producción de granos básicos, hortalizas y legumbres, e incluso, productores de carne, quesos, mantequilla y leche.
La justificación es la situación financiera que enfrenta el banco, ya que, según la Comisión Nacional de Banca y Seguros (CNBS), es crítica y no sostenible, por lo que la única solución es el cierre. El informe de la CNBS destaca que, de 6,000 millones de lempiras en activos, solo 53% tienen valor, arrojando una pérdida patrimonial de 3,100 millones de lempiras; además, una cartera en mora de 1,900 millones de lempiras, y opera con solo 30 millones de lempiras. Las condonaciones a grandes productores, políticos y campesinos superan los 401 millones de lempiras, recursos que, según esta comisión, estuvieran rindiendo un beneficio mayor a los 6,600 millones de lempiras.
La CNBS habla que no puede dar nombres de las personas beneficiadas con las condonaciones de la deuda con el banco, ya que los registros se perdieron y no se sabe quienes recibieron este beneficio, aun cuando los decretos de condonación han sido publicados en el diario oficial la Gaceta. Se sabe, según denuncias de directivos del Programa Nacional de Granos Básicas (PROGRANO) y diputados del Partido Libertad y Refundación (LibRe), que parte de los recursos sirvieron para financiar la campaña política de Juan Orlando Hernández (JOH) y miembros del Partido Nacional en 2013, ya que se cambiaron cheques a favor de dicho partido utilizando fondos de Banadesa. Esta era una línea de investigación de la Misión de Apoyo contra la Corrupción e Impunidad (MACCIH), cancelada por el gobierno/OEA, pero que la Fiscalía y el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) deberían continuar.
Esta práctica corrupta se repitió en 2016 y 2017, donde 88 grandes productores y políticos recibieren de Bandesa 648 millones de lempiras, incluso violando las mismas reglas y decisión de las autoridades del Banco. Es decir, los beneficiarios no han sido pequeños productores y campesinos de la reforma agraria, sino que los grandes productores y políticos corruptos. En tal sentido, debería procederse contra estos grandes deudores, exigir el pago y rematar las garantías, ya que más de 11,800 pequeños productores y campesinos han sido perjudicados con esta práctica corrupta que en el gobierno de JOH se masificò. El cierre del banco esconde deudas y deudores, varios de los cuales son miembros del partido nacional y liberal.
A este factor causal de la crisis que enfrenta Banadesa, se suman dos (2) más. El primero es que el gobierno de la República, sobre todo JOH, apoyó la creación de Banrural en Honduras, tal como existe en Guatemala; de allí que otra línea de investigación de la MACCIH era documentar y demostrar que funcionarios del gobierno participaron como socios del mismo. Las denuncias de diputados de LibRe es que la cartera buena de Banadesa fue trasladada a Banrrural, en especial los fondos del café, con lo cual se profundizó dicha crisis; así también, se procedió al cierre de la mayor parte de las agencias de banco frente al aumento de agencias de Banrural en todo el país. El gobierno argumenta que Banrural es un banco de desarrollo, pero el problema es que no presta a los “descamisados” que se encuentran en la central de riesgos y no son sujetos de crédito por dedicarse a la producción de granos básicos utilizando tecnología tradicional.
El segundo, es que las operaciones de Bandesa implican un alto costo para las finanzas del Estado, no solo por el subsidio a la tasa de interés, la orientación del crédito y el tipo de clientes (campesinos con pocas o ninguna garantía), tal como sucede con la ENEE en el caso de la deuda con las empresas de energía, por lo que se recomienda eliminar estas ineficiencias de mercado.
Todo parece indicar que el gobierno, con aval de la CNBS, presione a diputados del Congreso Nacional para que cierren Banadesa, y autorice el funcionamiento de una nueva institución denominada Agencia de Desarrollo Nacional (ADN), dependiente de Casa de Gobierno, aun cuando se necesite mayoría calificada para lograr tal propósito. La presión se hará a aquellos diputados del lado oscuro del partido liberal y de los partidos “chingaste”, pero no se descarta igual una presión entre “bastidores” a diputados de LibRe.
Otra opción frente al cierre por decreto legislativo, es realizar un auditoría internacional al Banco, con apoyo de agencias de cooperación externa, para conocer cómo está la situación financiera, quienes son los grandes deudores y a cuento asciende el monto de los activos reales, conformando un plan de ejecutoria de garantías. Esta opción es avalada por PROGRANO, Asociación Nacional de Campesinos de Honduras (ANACH), Federación de Cooperativas de la Reforma Agraria (FECORAH) y ciertos diputados de la oposición política en el Congreso de la República. A partir de allí, analizar la posibilidad de una recapitalización y ajuste en los reglamentos y políticas internas, para blindar el banco frente a las prácticas corruptas, focalizando sus intervenciones y servicios en los pequeños productores, cooperativas, empresas asociativas, grupos étnicos y MiPymes rurales.
Los productores y diputados de oposición no creen en el informe de la CNBS, ya que consideran que dicha comisión responde a los dictados de casa de gobierno; basta con entrar a su página oficial.
También los productores afiliados a Federación de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH) y diputados de la oposición, acuerpan la creación de un banco mixto con capital de los productores, y donde el gobierno solo tenga como máximo el 30% de las acciones; algo parecido a Banrural de Guatemala. El problema es que el sector campesino organizado y los productores minifundistas y empresas del sector informal rural, tienen pocos activos, por lo que las decisiones serán para los mayores aportantes, o sea medianos y grandes productores de leche, avícolas, cafetaleros y palmeros. Ello, además, no garantiza que, en caso de perdidas o carteras en mora, se usen recursos del propio Estado vía fideicomiso manejados por el Banco Nacional de la Producción y Vivienda (BANPROVI), y se vuelta a la espiral de morosidad, donde los solventes sean los grandes productores.
Desde la Academia, al menos desde la carrera de desarrollo local, la pregunta que surge es ¿Qué han hecho otros bancos de desarrollo en Latinoamérica para convertirse en la primera opción de servicios de crédito y asistencia técnica a favor de los pequeños productores? Honduras necesita contar con un banco de desarrollo que apoye a este tipo de productores, más allá de los argumentos neoliberales que es más rentable importar granos básicos y legumbres que producirlos internamente. Las asociaciones de productores y organizaciones campesinas se han manifestado en contra, peor necesitan juntar sus propuestas e identificar una salida a la crisis de Banadesa desde la lógica de reproducción de las economías campesinas, no desde la lógica del mercado.
Con aumento a tasa vehicular construirán puentes y carreteras
Ruinas del puente La Democracia en la ciudad de El Progreso.
Ante el rechazo popular que genera la instalación de casetas de peaje, el gobierno nacionalista de Juan Orlando Hernández, vía Congreso Nacional, aprobó la figura de “decretos de emergencia”, para la construcción de puentes y carreteras en la ciudad de La Ceiba, Atlántida. La misma receta se pretende aplicar en El Progreso, Yoro.
En La Ceiba, a la fuerza y sin discusión, la Junta Directiva del Congreso Nacional aprobó un decreto para la construcción del puente sobre el río Danto y la calle 8, obra que costará unos 20 millones de dólares, y que será pagado por la población a través de un incremento a la matricula vehicular de 800 lempiras para automotores y 50 lempiras para motocicletas y mototaxis.
En El Progreso el préstamo millonario para la rehabilitación del puente La Democracia y la construcción de vías alternas en la salida a Tela, Atlántida ronda los 35 millones de dólares (860 millones de lempiras), mismos que, según el Director Ejecutivo de Inversión Estratégica de Honduras (INVEST – Honduras), Marco Bográn, serán financiados a través de un cobro adicional en la matricula vehicular y transferencias municipales.
“Estamos haciendo estas inversiones en varios municipios”, dijo el director de INVEST afirmando que en El Progreso se cuenta con la estructura financiera y jurídica para adquirir el préstamo y comenzar los trabajos construcción. El puente será rehabilitado antes de la semana santa.
“Se estaría aplicando el mismo modelo de La Ceiba, y estamos contentos porque contamos con el respaldo de las autoridades de El Progreso”, expresó resaltando que gracias al visto bueno de la administración de Alexander López se estaría presentando en los próximos días la moción en el Congreso para se apruebe el decreto de emergencia.
La rehabilitación del puente La Democracia en estaba contemplada en la instalación fracasada del corredor turístico, donde se hizo una cancelación anticipada promovida por el entonces diputado nacionalista Gabriel Rubí, beneficiando con más de 100 millones de lempiras a la empresa concesionaria Autopistas del Atlántico S.A., Adasa.
En La Ceiba, la ciudadanía rechaza enérgicamente el cobro adicional en la matricula vehicular por falta de condiciones económicas para hacerlo. Hay temor que esos fondos recaudados sean desviados para el financiamiento de las campañas políticas.
El alcalde de La Ceiba, el alcalde Jerry Sabio se comprometió a convocar a un cabildo abierto para exigir la derogación del decreto aprobado por el Congreso a raíz de la moción presentada por el diputado nacionalista Rodolfo Irías Navas. Ese cabildo se realizará el próximo 07 de marzo.
De declararse La Ceiba en contra de ese decreto, se presentará un recurso de inconstitucionalidad porque se violenta la autonomía municipal y el derecho ciudadano a la consulta, explicó en Radio Progreso el ex asesor de la Asociación de Municipios de Honduras, José Jorge Aguilar.
Sin embargo, el director de Invest Marco Bográn enfatizó que “un grupo pequeño, pero con capacidad de hacer bulla”, es quien se opone a la implementación de estos proyectos que, son la única alternativa para desarrollar las ciudades.
En diciembre se realizará juicio oral y público contra Raúl Álvarez en caso Burger King
En la causa que se le sigue por daños agravados e incendio en perjuicio de la cadena de comidas rápidas Burger King, hoy se desarrolló en la Sala I del Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa audiencia de proposición de prueba contra el opositor político Raúl Álvarez.
Álvarez fue capturado el 17 de enero de 2018 enfrente de una pulpería en la colonia donde residía en Tegucigalpa, tras ser acusado de daños agravados e incendio, en perjuicio del Hotel Marriot, Burger King.
La captura de Álvarez la realizaron elementos de la Dirección Policial de Investigación (DPI).
Sala ISegún un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH), el caso de Raúl nunca tuvo que ser conocido por el Tribunal de Jurisdicción Nacional, porque ninguna de las acusaciones en su contra, correspondía a la competencia de esa corte. El caso fue elevado a juicio oral y público y trasladado al Tribunal de Sentencia de la Corte Suprema de Justicia en Tegucigalpa.
Raúl Álvarez, junto a Edwin Espinal, permaneció 19 meses recluido en la cárcel de máxima tortura como La Tolva, ubicada en el departamento de El Paraíso.
En la audiencia de proposición de pruebas realizada este martes en la Sala I del Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa, los jueces señalaron que por esta causa el juicio oral y público se desarrollará los días 3 y 4 de diciembre del año en curso.
Por el caso del Hotel Marriot, Raúl Álvarez va a juicio oral y público el 14 y 15 de mayo, donde están acusados junto a Edwin Espinal de los delitos de daños agravados e incendio en perjuicio de dicho negocio.
Hasta la fecha, según registros del Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), 176 personas fueron criminalizadas en las protestas post electorales que se registraron en Honduras desde el 26 de noviembre de 2017.
Este año, al menos 15 personas de las que participaron en el marco de las protestas post electorales, serán sometidas a juicio oral y público.
Lincoln no era abolicionista, la Proclamación de Emancipación fue una estrategia militar
Por Javier Biosca Azcoiti
Anuncio durante la Guerra Civil de EE.UU. para reclutar a afroamericanos. AFRICAN AMERICAN MUSEUM.
EE.UU .iba hacia su tercer año de guerra civil entre los estados secesionistas del sur, que defendían la expansión de la esclavitud en los nuevos territorios del oeste, y los estados de la Unión. La guerra no iba bien para el Gobierno y el presidente Abraham Lincoln tuvo que tomar medidas drásticas para derrotar a los rebeldes.
Así, el 1 de enero de 1863 entró en vigor la Proclamación de Emancipación de esclavos, que afectaba únicamente a los estados de la Confederación que habían anunciado su separación de EEUU (otros estados esclavistas habían declarado lealtad a la Unión). Con esta medida, Lincoln debilitaba la mano de obra y la fuerza económica y política de los estados rebeldes
Washington acabó ganando la guerra, Lincoln salvó la unión, acabó definitivamente con la esclavitud y pasó a la historia como el mejor presidente de EEUU. Hoy, una inmensa estatua de mármol de 175 toneladas dentro de un majestuoso templo al estilo griego inspirado en el Partenón de Atenas mira de frente y vigila permanentemente a los congresistas en el Capitolio. Sin embargo, Lincoln, aunque rechazaba la esclavitud, no era abolicionista.
Antes de publicar la Proclamación de Emancipación de esclavos, Lincoln invitó a la Casa Blanca a cinco afroamericanos libres. El presidente les comunicó que una vez liberados, quería mandar a los afroamericanos a otro país, mencionando Liberia o Centroamérica como posibilidades.
"Vosotros y nosotros somos razas diferentes. Tenemos entre nosotros la mayor diferencia que existe entre prácticamente cualquier raza. No necesito discutir si es correcto o incorrecto, pero esta diferencia física es una gran desventaja para ambos. Creo que vuestra raza sufre mucho, en parte por vivir entre nosotros, mientras que la nuestra sufre con vuestra presencia", dijo Lincoln.
"Vuestra raza está sufriendo, a mi juicio, el peor mal infligido a cualquier pueblo. Pero incluso cuando ya no seáis esclavos, todavía estaréis lejos de ser puestos en igualdad con la raza blanca. En este gran continente, ni un solo hombre de vuestra raza es considerado igual a un solo hombre de los nuestros. Id al lugar donde mejor se os trate", añadió.
Años antes, en 1854, Lincoln había abordado en un discurso el futuro de los negros en EEUU. "Mi primer impulso sería liberar a todos los esclavos y enviarlos a Liberia", dijo. Poco después añadió que esto no era factible ¿Cuál era la alternativa? "¿Liberarlos y hacerlos política y socialmente iguales?", planteó. "Mis propios sentimientos no lo permitirían y, si lo hiciesen, sabemos de sobra que la inmensa mayoría blanca no lo aceptaría".
Soldados afroamericanos combaten durante la Guerra Civil de EEUU. AFRICAN AMERICAN MUSEUM
"Era un supremacista blanco", afirma Guy Emerson Mount, profesor de historia afroamericana en la Universidad de Auburn, Alabama. "Aunque pensaba que los negros eran humanos, pensaba que eran menos humanos que los blancos. Nunca apoyó la igualdad social y solo apoyó una igualdad política limitada cuando se dio cuenta de que no podía sacar a todos los negros de EEUU", añade.
"Como político antes de la Guerra Civil, su posición era que la esclavitud debería seguir estando protegida por ley donde estaba instaurada, pero no debería permitirse su expansión a los nuevos territorios y estados de EEUU", sostiene Mount. "Su razonamiento no era moral, sino político y económico. Su principal preocupación era proteger las grandes tierras del oeste y hacerlas disponibles para hacendados blancos que no tuvieran que competir con trabajo esclavo y que no tuvieran que vivir cerca de personas negras. También quería evitar que los sureños blancos comprasen las mejores tierras", añade.
Ashleigh Lawrence-Sanders, profesora asistente de Historia en la Universidad de Dayton y experta en historia afroamericana y Guerra Civil, señala: "Lincoln estaba política y moralmente en contra de la esclavitud, pero no era un abolicionista". "No buscaba abolir la esclavitud donde ya existía. Esto no cambió realmente hasta la guerra y el mérito se debe a los abolicionistas afroamericanos y a los soldados negros que sin duda cambiaron la mentalidad de Lincoln y de otros norteños blancos sobre el significado de la guerra y el papel que la emancipación debía jugar en la misma", añade.
Soldado afroamericano durante la Guerra Civil
AFRICAN AMERICAN MUSEUM
Mount explica que como en la mayoría del norte, la visión política de Lincoln sobre la esclavitud cambió rápidamente "cuando quedó claro que acabar con la esclavitud era la única forma de acabar con la guerra". El profesor indica que los abolicionistas en el norte apenas llegaban al 10% de la población. Sin embargo, muchos más sí que estaban en contra de la expansión de la esclavitud hacia los nuevos territorios del oeste. "Antes de la Guerra Civil, la mayoría de estadounidenses no tenía ningún problema con que la esclavitud permaneciese en el sur siempre y cuando el poder de los dueños de esclavos no se expandiese gracias a la creación de nuevos estados esclavistas".
Una estrategia de guerra
- Mount considera que la Proclamación de Emancipación fue "principalmente una estrategia de guerra". Lawrence-Sanders, por su parte, sostiene que no se puede resumir únicamente como tal. "Fue una estrategia militar en muchos sentidos porque empezó a solucionar algunos problemas del ejército de la Unión. Permitió el alistamiento de soldados negros y proporcionó un aumento de tropas muy necesitado. Aunque se consideró una medida pragmática de Lincoln para mejorar la fortaleza militar, fue más que eso. La Proclamación convirtió oficialmente la guerra en una guerra para acabar con la esclavitud", indica la profesora.
- "Aunque hubo presiones políticas del ala abolicionista del Partido Republicano para convertir la guerra en una guerra contra la esclavitud, realmente fue la 'huelga general' masiva de los esclavos que huyeron de los estados del sur a lo que pensaban que sería la libertad en el norte lo que forzó esta situación y lo que hizo de la emancipación una estrategia militar viable", opina Mount. Lawrence-Sanders coincide: "Los esclavos forzaron el asunto liberándose a sí mismos".
- La Proclamación de Emancipación, sin embargo, no liberó a todos los esclavos del país, sino solo a los de los estados rebeldes. "Esto refuerza la idea de que principalmente fue una estrategia militar cuyo objetivo era alterar y debilitar a los estados rebeldes sin amenazar los intereses de los propietarios de esclavos en el resto", señala Mount. La esclavitud desapareció definitivamente con la 13 enmienda a la Constitución aprobada en 1865, ya terminada la guerra.
- El texto de la proclamación afirmaba que la decisión era "una medida de guerra necesaria para suprimir la rebelión". Finalmente, los afroamericanos jugaron un papel fundamental en la victoria de la Unión. Más de 200.000 personas negras combatieron en la guerra. Aun así, EEUU mantuvo unidades militares segregadas entre blancos y negros hasta 1954.
Entender el papel de la masculinidad en la violacioìn y la cultura de la violacioìn
Ilustración de Susanna Martin
Por Shaina Joy Machlus
Si estás leyendo esto y eres una mujer y/o una persona no binaria, quiero que te tomes un momento y te pongas realmente cómoda. Reclínate en tu silla. Estira tus piernas. Dale un sorbo a alguna bebida deliciosa. Luego, copia y pega este enlace en un correo electrónico o mensaje dirigido a un hombre cis. Haz clic en enviar. Felicidades, ya has terminado.
Este es un pequeño experimento. Cuando me dieron la oportunidad de compartir un capítulo de mi libro La Palabra más sexy es sí (Vergara 2019) con las lectoras de Pikara Magazine, decidí compartir el capítulo ‘Entender el papel de la masculinidad en la violación y la cultura de la violación’. La idea del capítulo, y quizás de todo el libro, es difundir el consentimiento sexual a tantas personas como sea posible. Este capítulo está dedicado específicamente a los hombres cis porque, a riesgo de ser demasiado obvia, son los que más frecuentemente cometen violencia sexual y, por lo tanto, son los responsables de ponerle fin.
Mi esperanza con este ejercicio es que pueda ser útil en cualquier situación de «Not all men» o «¿Qué pueden hacer los hombres?» en Twitter, la vida real, reuniones familiares, etcétera. Debido a que a las mujeres y a las personas no binarias se les pide con demasiada frecuencia que trabajen gratis para poner fin a su propia opresión, pensé que tal vez podría aliviar un poco ese trabajo no remunerado con este artículo. Esto, obviamente, no significa que las mujeres y las personas no binarias no deban sentirse alentadas a seguir leyendo.
Ahora, si eres un hombre cis y estás leyendo este artículo, en primer lugar, ¡gracias por hacer clic! Quiero que te tomes un momento y te sientas cómodo también. ¿Recuerdas todas esas veces que preguntaste qué puedes hacer para terminar con la cultura de violación? Bueno, aquí lo tienes. En el texto que sigue encontrarás algunas ideas serias y prácticas para terminar con la violencia sexual. Y todas estas ideas dependen de que tú tomes medidas concretas e inmediatas. Una vez que hayas terminado de leer, recuerda agradecer a la amiga que te envió este artículo y a las buenas personas de Pikara.
Los hombres tienen un papel especialmente destacado en la institución de la violación puesto que son ellos los únicos que pueden terminar con ella. Sin su alianza y participación, la violación pervivirá. Ello no resta en absoluto importancia a la dedicación y genialidad de todas las personas que trabajan, sin descanso, para cambiar leyes, educar, proteger, rehabilitar… Se trata de hacer una llamada a la acción para decir: «Hombres, se os necesita aquí y ahora en la batalla contra la violación, ¿os unís?» Para tratar el tema con seriedad hay que ser realistas y poder decir abiertamente quiénes son los autores más habituales de las violaciones: los hombres cis. Sería lógico que, siendo ellos los principales autores, la responsabilidad de acabar con esta epidemia recaiga esencialmente sobre ellos.
La mayoría de hombres estaría fervorosamente de acuerdo con que violar es algo «malísimo», «terrible», pero hay una desconexión entre esta idea y la toma de medidas. Lo que nos lleva a preguntarnos por qué los hombres guardan silencio cuando se habla de acabar con la violación. ¿Por qué cargan a las víctimas con esa responsabilidad? ¿Por qué no están indignados con la continua violencia que se ejerce en nombre de la masculinidad? ¿Por qué no hay hombres protestando en masa contra la violencia sexual?
La razón más obvia de esta indiferencia se halla en el hecho de que los hombres reciben privilegios de esta violencia sistemática, que otorga a la identidad «masculina» el título de la dominación y relega a las demás identidades a posiciones dominadas e inferiores. «El poder de los hombres como clase depende del hecho de que se mantengan sexualmente inmaculados y las mujeres abusadas sexualmente por ellos», dice Andrea Dworkin en su influyente discurso I Want a Twenty-Four-Hour Truce During Which There is No Rape [Quiero una tregua de veinticuatro horas durante las cuales no haya violaciones]. Sabiamente y sin rodeos, Dworkin añade: «No creo que la violación sea algo inevitable ni natural. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez por qué no estamos en un combate armado contra vosotros? No es porque en este país haya escasez de cuchillos de cocina. Es porque, en contra de toda evidencia, creemos en vuestra humanidad.» Los hombres son los principales autores de violaciones, pero a su vez son la mayor y única esperanza para alcanzar un mundo sin ellas. Los hombres, como población más poderosa del planeta, deberían sentirse empoderados y saber que acabar con esta crisis humanitaria es algo que está a su alcance.
En lugar de sentirse culpables o actuar a la defensiva, la humanidad necesita que los hombres pasen a la acción inmediatamente. Pueden parar de cometer violaciones y ponerse a trabajar para desmantelar la cultura de la violación. Ello implica que los hombres se responsabilicen no solo de sus propios pensamientos y acciones, sino también de que lo hagan con las ideas y actos de otros hombres y de la cultura masculina en general. Que los hombres acaben con este sistema de opresión es por el bien de las demás personas y por el suyo propio. Incluso con los beneficios mencionados, la cultura de la violación también les hiere a ellos. En este sistema, los hombres desempeñan el papel de abusadores y el resto del mundo, el de víctima. Así como las mujeres y personas de género expansivo no quieren ser víctimas de abusos, los hombres no quieren caer, por defecto, en la categoría de violadores. Para evitar ser automáticamente relegados a esta función, los hombres deben hacer algo más que condenar la violación: deben destruirla de forma activa.
La cultura de la violación y la libertad del hombre son sencillamente incompatibles, puesto que la única forma de liberarse de la prisión de la masculinidad es a través de la erradicación de la violación. La caja que contiene lo que significa ser un hombre cis es tan pequeña, tan constreñida, tan fea… ¿Quién no querría salir de ahí? El fin de la cultura de la violación implica acabar con el miedo que sienten los hombres a ser vulnerables, así como a ser excluidos de la intimidad. Acabar con la intensa presión de tener un aspecto concreto, actuar y vestir de una forma en particular. Acabar con el temor que sienten hacia otros hombres por su latente agresividad, y en cambio disponer de la oportunidad de intimar sin miedo a ser juzgados. Acabar con el hecho de ser vistos como un peligro, de que haya gente que por la noche cambia de acera porque teme su identidad de género. Adquirir la habilidad de hablar con libertad sobre emociones y explorar qué es lo que les hace felices, qué les provoca tristeza… lo cual supone un aspecto importante para poder ser capaces de educar y ser educados. Ser más que una identidad «masculina», que se te reconozca por quien eres, con tus complejidades, tu personalidad entera y tu «yo» único. No tener que demostrar tu «masculinidad» ante nadie, así como dejar de representar la serie de estereotipos a los que llamamos «género» y empezar a entender qué es lo que hace que tú seas tú: tus miedos, tus sueños, tus deseos.
En la cultura de la violación, el deseo de los hombres es siempre algo temible, considerado peligroso, y solo legitimado a través de las mujeres. «El deseo masculino se presenta como una respuesta a la belleza femenina», afirma con acierto Dworkin en su libro, Intercourse [El coito]. Los hombres, queer y heteros, son juzgados en función de cómo y con quién follan, y se les exige que cosifiquen a sus parejas. En esta cosificación, ellos mismos se convierten en objetos, de modo que devienen un mero pene relleno de testosterona y vacío de sentimiento. Por más que la cultura de la violación abogue por lo contrario, los hombres son mucho más que simplemente esos seres que se follan a las mujeres. El deseo de los hombres merece su propio espacio para existir, independiente e ilimitado, y precisamente el consentimiento permite que exploren y se pregunten por sus deseos. No solo lo que la tele, el porno o la cultura de masas señala como sexy, sino qué es lo que realmente provoca placer a un ser único. Hace falta que los hombres sean lo suficientemente valientes para expresar sus deseos. Una vez se expresan, el consentimiento requiere que los hombres aprendan a pedir, escuchar y aceptar el rechazo. Hay que saber que un «no» debe ser tomado con el mismo entusiasmo que un «sí», porque las preguntas no se hacen con el propósito de obtener una respuesta concreta, sino para conocer los sentimientos reales de otra persona. El consentimiento requiere que los hombres entiendan que las personas no son objetos susceptibles de ser controlados o manipulados (esto les incluye también a ellos), y que la autonomía siempre debe ser respetada.
Sin duda, la ausencia de una educación que se base en el consentimiento ha provocado que mucha gente haya herido a otra de formas que ni siquiera pensaban que existieran. La mayoría de hombres que cometen violencia sexual creen que están actuando de forma «normal», precisamente porque la sociedad les ha enseñado que tales comportamientos son «normales». Las estadísticas muestran que, en general, traspasar la línea de lo que es abuso sexual resulta demasiado fácil y común a los hombres, con independencia de qué tipo de hombre seas o creías ser. A los hombres se les ha educado mal en lo que se refiere al concepto de ser un «hombre». O sea que ya va siendo hora de que, a través del estudio y la autorreflexión, se reeduquen a sí mismos y redefinan lo que implica ser «hombre». ¿Cómo sería una masculinidad sana? No una masculinidad «neutra», sino una forma de ser «hombre» que asegure la salud y el bienestar del resto del mundo. Quizá pensar en deshacer siglos de violencia intimide un poco, pero tengamos en cuenta que hacernos estas preguntas es como plantar una semilla. Autoexaminarnos nunca es una tarea fácil, pero es preciso que nos fijemos en los momentos en los que nos hemos equivocado para asegurarnos de que no continuamos cometiendo los mismos errores. Por un lado, crecer significa reconocer los fallos y responsabilizarnos completamente de ellos y, por otro, aceptar las consecuencias de nuestros actos.
Con esta recién descubierta sabiduría, los hombres tienen la responsabilidad de educarse unos a otros. Parte del privilegio que se les ofrece es el de poder ser escuchados, puesto que sus voces y sus mensajes tienen más posibilidades de ser oídos por otros hombres y por el público en general. Por eso, es necesario que los hombres hablen entre ellos, en voz alta, sobre las ideas que hay tras la cultura del consentimiento, porque los que no hablan ni actúan contra la violación, la están perpetuando. Durante una conversación entre amigos, todo hombre puede generar espacio para cuestionar el pensamiento y el lenguaje sexista, y así fomentar el uso del consentimiento. Deben manifestarse públicamente en contra de los términos y las acciones que fomentan el tóxico machismo y, en cambio, elogiar a quienes practican una masculinidad sana. Usar el privilegio a modo de altavoz para emitir el mensaje de la gente que tiene menos privilegios, sin hablar en su nombre. Preguntar al resto del mundo cómo ser de ayuda, contribuir a que el resto se sienta a salvo, respaldarles y aceptar que, por el mero hecho de ser hombre, en ocasiones la gente se siente más segura si no estás ahí. Hay que aprender a escuchar historias, opiniones y críticas ajenas, y en vez de actuar a la defensiva o tomarse las cosas de forma personal, escuchar su mensaje.
Los hombres pueden elegir distintas formas de responsabilizarse y luchar para desmantelar la violación y la cultura de la violación. Pero para aquellos que no sepan por dónde empezar, a continuación ofrecemos una lista que incluye distintas maneras de hacerlo, aquí y ahora, en la vida cotidiana.
Este es un pequeño experimento. Cuando me dieron la oportunidad de compartir un capítulo de mi libro La Palabra más sexy es sí (Vergara 2019) con las lectoras de Pikara Magazine, decidí compartir el capítulo ‘Entender el papel de la masculinidad en la violación y la cultura de la violación’. La idea del capítulo, y quizás de todo el libro, es difundir el consentimiento sexual a tantas personas como sea posible. Este capítulo está dedicado específicamente a los hombres cis porque, a riesgo de ser demasiado obvia, son los que más frecuentemente cometen violencia sexual y, por lo tanto, son los responsables de ponerle fin.
Mi esperanza con este ejercicio es que pueda ser útil en cualquier situación de «Not all men» o «¿Qué pueden hacer los hombres?» en Twitter, la vida real, reuniones familiares, etcétera. Debido a que a las mujeres y a las personas no binarias se les pide con demasiada frecuencia que trabajen gratis para poner fin a su propia opresión, pensé que tal vez podría aliviar un poco ese trabajo no remunerado con este artículo. Esto, obviamente, no significa que las mujeres y las personas no binarias no deban sentirse alentadas a seguir leyendo.
Ahora, si eres un hombre cis y estás leyendo este artículo, en primer lugar, ¡gracias por hacer clic! Quiero que te tomes un momento y te sientas cómodo también. ¿Recuerdas todas esas veces que preguntaste qué puedes hacer para terminar con la cultura de violación? Bueno, aquí lo tienes. En el texto que sigue encontrarás algunas ideas serias y prácticas para terminar con la violencia sexual. Y todas estas ideas dependen de que tú tomes medidas concretas e inmediatas. Una vez que hayas terminado de leer, recuerda agradecer a la amiga que te envió este artículo y a las buenas personas de Pikara.
Los hombres tienen un papel especialmente destacado en la institución de la violación puesto que son ellos los únicos que pueden terminar con ella. Sin su alianza y participación, la violación pervivirá. Ello no resta en absoluto importancia a la dedicación y genialidad de todas las personas que trabajan, sin descanso, para cambiar leyes, educar, proteger, rehabilitar… Se trata de hacer una llamada a la acción para decir: «Hombres, se os necesita aquí y ahora en la batalla contra la violación, ¿os unís?» Para tratar el tema con seriedad hay que ser realistas y poder decir abiertamente quiénes son los autores más habituales de las violaciones: los hombres cis. Sería lógico que, siendo ellos los principales autores, la responsabilidad de acabar con esta epidemia recaiga esencialmente sobre ellos.
La mayoría de hombres estaría fervorosamente de acuerdo con que violar es algo «malísimo», «terrible», pero hay una desconexión entre esta idea y la toma de medidas. Lo que nos lleva a preguntarnos por qué los hombres guardan silencio cuando se habla de acabar con la violación. ¿Por qué cargan a las víctimas con esa responsabilidad? ¿Por qué no están indignados con la continua violencia que se ejerce en nombre de la masculinidad? ¿Por qué no hay hombres protestando en masa contra la violencia sexual?
La razón más obvia de esta indiferencia se halla en el hecho de que los hombres reciben privilegios de esta violencia sistemática, que otorga a la identidad «masculina» el título de la dominación y relega a las demás identidades a posiciones dominadas e inferiores. «El poder de los hombres como clase depende del hecho de que se mantengan sexualmente inmaculados y las mujeres abusadas sexualmente por ellos», dice Andrea Dworkin en su influyente discurso I Want a Twenty-Four-Hour Truce During Which There is No Rape [Quiero una tregua de veinticuatro horas durante las cuales no haya violaciones]. Sabiamente y sin rodeos, Dworkin añade: «No creo que la violación sea algo inevitable ni natural. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez por qué no estamos en un combate armado contra vosotros? No es porque en este país haya escasez de cuchillos de cocina. Es porque, en contra de toda evidencia, creemos en vuestra humanidad.» Los hombres son los principales autores de violaciones, pero a su vez son la mayor y única esperanza para alcanzar un mundo sin ellas. Los hombres, como población más poderosa del planeta, deberían sentirse empoderados y saber que acabar con esta crisis humanitaria es algo que está a su alcance.
En lugar de sentirse culpables o actuar a la defensiva, la humanidad necesita que los hombres pasen a la acción inmediatamente. Pueden parar de cometer violaciones y ponerse a trabajar para desmantelar la cultura de la violación. Ello implica que los hombres se responsabilicen no solo de sus propios pensamientos y acciones, sino también de que lo hagan con las ideas y actos de otros hombres y de la cultura masculina en general. Que los hombres acaben con este sistema de opresión es por el bien de las demás personas y por el suyo propio. Incluso con los beneficios mencionados, la cultura de la violación también les hiere a ellos. En este sistema, los hombres desempeñan el papel de abusadores y el resto del mundo, el de víctima. Así como las mujeres y personas de género expansivo no quieren ser víctimas de abusos, los hombres no quieren caer, por defecto, en la categoría de violadores. Para evitar ser automáticamente relegados a esta función, los hombres deben hacer algo más que condenar la violación: deben destruirla de forma activa.
La cultura de la violación y la libertad del hombre son sencillamente incompatibles, puesto que la única forma de liberarse de la prisión de la masculinidad es a través de la erradicación de la violación. La caja que contiene lo que significa ser un hombre cis es tan pequeña, tan constreñida, tan fea… ¿Quién no querría salir de ahí? El fin de la cultura de la violación implica acabar con el miedo que sienten los hombres a ser vulnerables, así como a ser excluidos de la intimidad. Acabar con la intensa presión de tener un aspecto concreto, actuar y vestir de una forma en particular. Acabar con el temor que sienten hacia otros hombres por su latente agresividad, y en cambio disponer de la oportunidad de intimar sin miedo a ser juzgados. Acabar con el hecho de ser vistos como un peligro, de que haya gente que por la noche cambia de acera porque teme su identidad de género. Adquirir la habilidad de hablar con libertad sobre emociones y explorar qué es lo que les hace felices, qué les provoca tristeza… lo cual supone un aspecto importante para poder ser capaces de educar y ser educados. Ser más que una identidad «masculina», que se te reconozca por quien eres, con tus complejidades, tu personalidad entera y tu «yo» único. No tener que demostrar tu «masculinidad» ante nadie, así como dejar de representar la serie de estereotipos a los que llamamos «género» y empezar a entender qué es lo que hace que tú seas tú: tus miedos, tus sueños, tus deseos.
En la cultura de la violación, el deseo de los hombres es siempre algo temible, considerado peligroso, y solo legitimado a través de las mujeres. «El deseo masculino se presenta como una respuesta a la belleza femenina», afirma con acierto Dworkin en su libro, Intercourse [El coito]. Los hombres, queer y heteros, son juzgados en función de cómo y con quién follan, y se les exige que cosifiquen a sus parejas. En esta cosificación, ellos mismos se convierten en objetos, de modo que devienen un mero pene relleno de testosterona y vacío de sentimiento. Por más que la cultura de la violación abogue por lo contrario, los hombres son mucho más que simplemente esos seres que se follan a las mujeres. El deseo de los hombres merece su propio espacio para existir, independiente e ilimitado, y precisamente el consentimiento permite que exploren y se pregunten por sus deseos. No solo lo que la tele, el porno o la cultura de masas señala como sexy, sino qué es lo que realmente provoca placer a un ser único. Hace falta que los hombres sean lo suficientemente valientes para expresar sus deseos. Una vez se expresan, el consentimiento requiere que los hombres aprendan a pedir, escuchar y aceptar el rechazo. Hay que saber que un «no» debe ser tomado con el mismo entusiasmo que un «sí», porque las preguntas no se hacen con el propósito de obtener una respuesta concreta, sino para conocer los sentimientos reales de otra persona. El consentimiento requiere que los hombres entiendan que las personas no son objetos susceptibles de ser controlados o manipulados (esto les incluye también a ellos), y que la autonomía siempre debe ser respetada.
Sin duda, la ausencia de una educación que se base en el consentimiento ha provocado que mucha gente haya herido a otra de formas que ni siquiera pensaban que existieran. La mayoría de hombres que cometen violencia sexual creen que están actuando de forma «normal», precisamente porque la sociedad les ha enseñado que tales comportamientos son «normales». Las estadísticas muestran que, en general, traspasar la línea de lo que es abuso sexual resulta demasiado fácil y común a los hombres, con independencia de qué tipo de hombre seas o creías ser. A los hombres se les ha educado mal en lo que se refiere al concepto de ser un «hombre». O sea que ya va siendo hora de que, a través del estudio y la autorreflexión, se reeduquen a sí mismos y redefinan lo que implica ser «hombre». ¿Cómo sería una masculinidad sana? No una masculinidad «neutra», sino una forma de ser «hombre» que asegure la salud y el bienestar del resto del mundo. Quizá pensar en deshacer siglos de violencia intimide un poco, pero tengamos en cuenta que hacernos estas preguntas es como plantar una semilla. Autoexaminarnos nunca es una tarea fácil, pero es preciso que nos fijemos en los momentos en los que nos hemos equivocado para asegurarnos de que no continuamos cometiendo los mismos errores. Por un lado, crecer significa reconocer los fallos y responsabilizarnos completamente de ellos y, por otro, aceptar las consecuencias de nuestros actos.
Con esta recién descubierta sabiduría, los hombres tienen la responsabilidad de educarse unos a otros. Parte del privilegio que se les ofrece es el de poder ser escuchados, puesto que sus voces y sus mensajes tienen más posibilidades de ser oídos por otros hombres y por el público en general. Por eso, es necesario que los hombres hablen entre ellos, en voz alta, sobre las ideas que hay tras la cultura del consentimiento, porque los que no hablan ni actúan contra la violación, la están perpetuando. Durante una conversación entre amigos, todo hombre puede generar espacio para cuestionar el pensamiento y el lenguaje sexista, y así fomentar el uso del consentimiento. Deben manifestarse públicamente en contra de los términos y las acciones que fomentan el tóxico machismo y, en cambio, elogiar a quienes practican una masculinidad sana. Usar el privilegio a modo de altavoz para emitir el mensaje de la gente que tiene menos privilegios, sin hablar en su nombre. Preguntar al resto del mundo cómo ser de ayuda, contribuir a que el resto se sienta a salvo, respaldarles y aceptar que, por el mero hecho de ser hombre, en ocasiones la gente se siente más segura si no estás ahí. Hay que aprender a escuchar historias, opiniones y críticas ajenas, y en vez de actuar a la defensiva o tomarse las cosas de forma personal, escuchar su mensaje.
Los hombres pueden elegir distintas formas de responsabilizarse y luchar para desmantelar la violación y la cultura de la violación. Pero para aquellos que no sepan por dónde empezar, a continuación ofrecemos una lista que incluye distintas maneras de hacerlo, aquí y ahora, en la vida cotidiana.
- Practica siempre el consentimiento, tanto en encuentros sexuales como no sexuales con otra gente. No dejes lugar a la duda y haz del consentimiento una parte no negociable de todos los encuentros que tengas con otras personas. Y di, al máximo número posible de personas, lo mucho que te importa el consentimiento.
- Investiga y aprende sobre la forma en que los sistemas de opresión otorgan beneficios a ciertas partes de tu identidad, y cómo estos mismos sistemas oprimen a otras personas. Piensa constantemente en cómo infiltrarte, para así desmantelar sistemas jerárquicos basados en construcciones sociales, tanto en tu vida privada como en la profesional. ¿Quieres asegurarte de que las mujeres y/o la gente de género expansivo con la que trabajas cobre lo mismo que tú? Diles lo que cobras. Únete a los comités del trabajo, la escuela... donde se hacen evaluaciones para subir sueldos y dar ascensos. Contrata a mujeres y/o personas de género expansivo, págales más, exige que haya más diversidad en tu escuela, sitio de trabajo, gobierno, etc.
- Escucha a las mujeres y créelas. Aprende a escuchar sin interrumpir o tener que dar tu opinión. Está bien no decir nada en absoluto y dedicarse solamente a escuchar. Cuando participes en una conversación, hazlo sin que se centre en ti y en tu experiencia. Date cuenta de los momentos en que empiezas a ponerte a la defensiva, resiste el impulso de reaccionar y pregúntate por qué estás oponiendo resistencia.
- Haz sitio para que las mujeres y las personas de género expansivo puedan enfadarse… mucho, muchísimo. Tal como dice Lyz Lenz en su ensayo All the Angry Women [Todas las mujeres enfadadas]: «El enfado siempre se reserva para los demás […]. Una mujer enfadada debe responder por sí misma. Las razones de su enfado deben ser recogidas, examinadas y debatidas […]. A las mujeres enfadadas solo se les permite ser los chillidos estridentes que provienen del banquillo.
- Lee a mujeres y a personas de género expansivo, estudia su historia, el lenguaje que usan y su filosofía. No esperes que sea la gente con menos privilegios la encargada de enseñarte esto y usa la infinidad de textos y recursos disponibles tanto en libros como en internet. Cuando pidas ayuda para aprender algo, recuerda que enseñar es un trabajo físico y emocional que merece ser reconocido a través de una remuneración u otra forma de compensación.
- Pregunta antes de actuar. No sobre entiendas que esa persona o grupo de personas quieren un tipo de ayuda en particular. Ser un aliado significa respaldar de la forma en que te lo pidan, y esta puede que no coincida necesariamente con la que hayas pensado o hubieras querido.
- No ocupes espacio, ni física ni emocionalmente. Sé útil para permitir que el resto se mueva con libertad en el espacio que elija, sin que tenga que esquivarte u ocuparse de ti. Esto implica no ser una carga emocional para las mujeres, que encuentres tus propios apoyos mientras aprendes a ser antiviolación y aprendas a organizarte, como hombre, con otros hombres. Respalda los espacios y las reuniones de solo-mujeres, solo gente no-binaria, etc., sin sentirte excluido. Y no hagas manspreading.
- No te quedes callado cuando estés con otros hombres. Practica decir frases como «No creo que eso sea gracioso», «Tú vales más que eso», «Eso me parece ofensivo», «¿Podemos hablar de lo que acabas de decir?». Y si tienes miedo de expresar lo que piensas, ¿qué dice esto de la gente que te rodea? ¿Qué dice de ti? Cuando estés en un grupo formado exclusivamente por hombres, fíjate en el lenguaje que se emplea. Si no puedes imaginarte hablando así delante de la gente a la que os estáis refiriendo, pregúntate por qué. Cuando oigas algo violento en contra de otra gente, di lo que piensas. Hablar con una persona, en público o en privado, es una de las formas más efectivas e importantes de provocar un cambio. Recuerda que el silencio es cómplice. Sé valiente. Aunque decir lo que piensas puede ser dificilísimo, la violencia que estas actitudes generan contra otras personas, o grupos de personas, es mucho más nociva.
- Sé antiviolación y antiagresiones sexuales de forma abierta, alta y clara. Respalda públicamente a las mujeres y demás personas que tienen el coraje para salir y explicar sus historias. Denuncia públicamente a quienes hayan cometido agresiones. Deja claro a tu comunidad —a través de conversaciones, las redes sociales, asistiendo a protestas o charlas, etc.— que estás luchando activamente para acabar con la violación y la cultura de la violación.
- Ayuda a educar a los hombres. Forma grupos antiviolación y participa en ellos. Comparte libros, artículos, podcasts, vídeos y demás recursos útiles sobre consentimiento, y después sigue con una conversación sobre dicha información. No dejes de ponerte al día sobre las experiencias mutuas del uso del consentimiento.
- No te sientas personalmente ofendido poru n rechazo sexual. Celebra la individualidad de las mujeres y la gente de género expansivo y su derecho a querer tener o no tener sexo, una conversación, etc., con alguien.
- Si alguna vez presencias violencia sexual o algún tipo de situación potencialmente peligrosa, intervén de inmediato.
- Añade tus propios puntos y confecciona tu lista de acciones para crear una cultura del consentimiento.
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