viernes, 28 de agosto de 2015
Tres factores
Hay tres factores que si no se tocan de frente y a fondo, todo diálogo y negociación se quedará en superficialidad, en muro de contención y en una farsa más del oficialismo para detener las transformaciones.
El primer factor tiene que ver en directo con el actual presidente de la República. La gente podrá tener niveles bajos de escolaridad, estar atrapada en la desinformación e incluso vivir su pobreza esperando que de arriba vengan las respuestas. Pero en dosis muy alta repudia a toda persona que manifieste con vehemencia su afán por concentrar poder. Y ese mal es el mayor de Juan Orlando Hernández. Si este factor no se desactiva, el malestar con sus diversas expresiones, volverá a manifestarse mucho más temprano que tarde.
El segundo factor apunta a la impunidad y la corrupción. Si los acuerdos no acaban en el compromiso de Juan Orlando Hernández de solicitar a la ONU la instalación de la CICI en Honduras, muy difícilmente lograrán apagar las antorchas y la indignación que ellas conllevan. Y en esto de la corrupción, si Juan Orlando Hernández sigue manteniendo a su hermana Hilda en uno de los puestos estratégicos y de más alta confianza, será muy difícil que los acuerdos de un diálogo contengan el descontento, desconfianza y movilización de sectores indignados de la sociedad.
El tercer factor tiene que ver en directo con el modelo con el extremismo del modelo neoliberal. Si de esta coyuntura de la indignación de antorchas no salen acuerdos que toquen de frente las concesiones a las mineras, la privatización de la salud y de otros servicios públicos, las ZEDEs o Ciudades Modelo, y se quedan en resoluciones económicas y productivas cosméticas y de carácter asistencial, las manifestaciones indignadas se podrían contener por unos días, unas semanas, quizás unos meses, pero volverán más pronto de lo esperado, y penosamente con más agresividad que las realizadas en los tres meses de esta experiencia de lucha pacífica de decenas de miles de personas con antorchas en sus manos.
¿Por qué prendieron en todas las marchas de antorchas las consignas Fuera JOH y queremos la CICI? Porque en ellas se logran expresar lo que hay en el fondo de la indignación de mucha gente. La ambición desmesurada de Juan Orlando Hernández, la corrupción e impunidad que caracterizan a los que rodean al presidente de la República y la concentración de riquezas y bienes por parte de élites que usan el Estado como negocio, llevaron a que la lucha contra la corrupción adquiriera simultáneamente una dimensión de lucha política. Por muy mal camino iremos mientras no se toquen de frente estos tres factores.
Cobro de peaje y libertad de circulación
El artículo 81 de la Constitución de la República establece en su primer párrafo que “Toda persona tiene derecho a circular libremente, salir, entrar y permanecer en el territorio nacional”. Este derecho no es absoluto porque puede ser limitado por diversos motivos, siempre y cuando sean razonables y proporcionales a fin de no desnaturalizarlo.
A la luz de lo anterior debemos preguntarnos si la construcción y cobros de peaje en La Barca, Siguatepeque, Comayagua y Zambrano reúnen los requisitos necesarios para considerarlos compatibles con el respeto a la libertad de circulación.
Siguiendo al reconocido jurista argentino Bidart Campos, podemos señalar que en principio el cobro de peaje no viola la libertad de tránsito o circulación siempre y cuando cumpla con 6 condiciones: En primer lugar, que el pago se destine a solventar gastos de construcción, amortización, uso o conservación de la obra; en segundo lugar, que el uso de la obra esté destinado a todos y todas sin discriminación.
En tercer lugar, que este uso no sea obligatorio; en cuarto lugar, que el monto sea proporcional al costo, uso o conservación de la obra; en quinto lugar, que el monto sea uniforme para todos los usuarios y usuarias que se hallen en las mismas condiciones; y en sexto lugar, que no encubran un gravamen al tránsito.
A la luz de lo anterior, es fácil deducir que la decisión gubernamental de realizar cobros de peaje no reúne tales condiciones. Tomando como ejemplo dos de ellas, podemos señalar que el gobierno no puede invocar que debe solventar los gastos de construcción, amortización, uso o conservación de la obra pues dicha carretera fue construida con la “Cuenta del Milenio” que fue financiada por el gobierno de Estados Unidos.
Además, el peaje no puede ni debe ser obligatorio ya que se restringe un derecho constitucional elemental; por lo tanto, deben existir vías alternas para ejercitar este derecho. La autorización del cobro de peaje implica el hecho de circular por una carretera privada, sin embargo, ello solamente es permisible si existe una vía alterna para que las personas tengamos la elección de pagar por el camino mejor y más rápido que por el que obligatoriamente el Estado debe poner a nuestra disposición.
Evidentemente, el cobro de peaje no cumple con las condiciones anteriormente previstas y en estas circunstancias supone una violación a la libertad de circulación pues divide al territorio nacional en pequeños feudos que cobran una cuota, vía peaje, a todo ciudadano o ciudadana que desee ejercitar su derecho constitucional a circular libremente.
Ante el agotamiento de la democracia representativa, urge mirar hacia las democracias suramericanas
Rebelión
Por Ollantay Itzamná
Si bien la democracia representativa fue hija predilecta de la modernidad, la misma que no pudo alcanzar su mayoría de edad por sus contradicciones internas y la excesiva avaricia de las élites de poder. Sin embargo, ello no significó la desaparición de otras prácticas democráticas participativas, comunitarias y asamblearias, aunque estos tipos de democracia fueron sistemáticamente excluidos del constitucionalismo liberal, y de los ordenamientos legales internos.
Desde finales del pasado siglo, el neoconstitucionalismo suramericano, con sus nuevos actores sociopolíticos colectivos, incorporó, en los ordenamientos jurídicos internos de primer grado, en varios países con gobiernos progresistas, mecanismos de participación ciudadana directa para democratizar a las democracias formales. Nuevas constituciones políticas como la de Bolivia establecen hasta tres tipos de democracia: participativa, comunitarias y representativa.
¿Qué novedades democráticas nos propone el neoconstitucionalismo suramericano?
Revocatoria de Mandato. En el caso de la República Bolivariana de Venezuela y del Estado Plurinacional de Bolivia, sus respectivas constituciones políticas en vigencia incorporaron la figura de la Revocatoria de Mandato para remover a todos sus funcionarios de elección popular que pierdan legitimidad social. En estos dos países, desde el o la Presidenta del país, pasando por diputados/as, hasta los alcaldes/as, pueden ser removidos de sus cargos (mediante consulta popular) cuando existan evidentes actos de corrupción o incumplimiento de los programas de gobierno con el que fueron electos.
En Colombia, Perú, Ecuador, etc., existe esta figura jurídica, pero sólo para destituir alcaldes y diputados. Bolivia y Venezuela son los dos únicos países donde se puede revocar el mandato a los presidentes mediante consulta popular. Hugo Chávez y Evo Morales se sometieron a dicho mecanismo popular de control y sanción política.
Elección popular de Magistrados del Órgano Judicial. En el caso de Bolivia, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y del Tribunal Constitucional Plurinacional son electos por voto popular. Sí, aunque Ud. no lo crea, y aunque la doctrina constitucionalista tradicional se incomode. Bolivia es el único país donde la ciudadanía elige, por voto popular, a sus máximos administradores de justicia, y se garantiza el carácter plurinacional en su conformación.
De esta manera, se intenta evitar la manipulación política que regularmente ejercen los partidos políticos en función de gobierno sobre la administración de justicia, colocando (nombrando) en puesto claves a sus “ahijados”.
En el imaginario colectivo latinoamericano, gobernantes y diputados son los principales “ladrones” de los pueblos, pero en los hechos, casi ningún ex gobernante o diputado/a es enjuiciado o encarcelado por sus actos. La explicación es más que evidente.
Iniciativa legislativa ciudadana. En el caso de Venezuela, Ecuador y Bolivia, la ciudadanía, con el respaldo de un promedio del 10% de firmas, en la circunscripción electoral, puede proponer al Congreso o Asamblea Nacional un anteproyecto de Ley de interés popular. Y, las y los diputados están obligados a conocer y debatir dicha propuesta.
Tradicionalmente, en las democracias representativas, diputados, presidentes, ministros y magistrados judiciales, monopolizaban el derecho de proponer anteproyectos de Ley. Y, así, casi nunca la voluntad popular se convertía en Ley.
Referéndum y plebiscitos para controlar y sancionar a los gobernantes. En países como Venezuela, Bolivia, Ecuador, el recurso a la consulta popular, sea para aprobar o desaprobar leyes, es una práctica que hace parte de la cultura política en proceso de construcción.
El plebiscito (otro mecanismo de participación/consulta popular directa) lo practican para remover o refrendar a gobernantes y representantes electos por voto popular.
En el caso boliviano, el referéndum, por ejemplo, sirvió para la nacionalización de las reservas hidrocarburíferas del país, y gracias a dicha voluntad popular Bolivia se convirtió en un fenómeno socioeconómico continental en los últimos años.
Asamblea Constituyente Popular. El constitucionalismo tradicional establecía que los cambios o reformas a las constituciones políticas se realizaban única y exclusivamente mediante los representantes (diputados), respetando los artículos pétreos (inmodificables) constitucionales.
Todavía en países como Guatemala u Honduras se habla de diputados constituyentes y artículos pétreos.
En el nuevo constitucionalismo suramericano se establece que los cambios o reformas a las constituciones políticas se realizan mediante procesos constituyentes populares. Ya no existen artículos pétreos, ni diputados constituyentes, sino pueblos constituyentes. Este es el caso de Bolivia, Ecuador y Venezuela.
Partidos políticos pierden el monopolio de la representación política. La apuesta por la democracia participativa, en algunos de los países mencionados, significó la legalización de otros canales de representación política, aparte de partidos políticos. En el caso de Bolivia, las agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas disputaron el monopolio de representación política a los partidos políticos.
Estas nuevas organizaciones políticas ciudadanas, con nuevos métodos organizativos (más horizontales) y nuevos discursos programáticos, impulsaron los procesos de refundación de los estados, y administran, ahora, a los nuevos estados ideados en los procesos de asambleas constituyentes populares. Los partidos políticos neoliberales de derecha e izquierda, si no murieron, aún no salen de su asombro de aquellas inéditas sublevaciones políticas ciudadanas.
Presupuestos participativos y redistribución de la riqueza. Los reconocidos y evidentes avances económicos y sociales en estos países se debe ante todo a la inédita participación ciudadana en asuntos económicos. El ejercicio de los presupuestos participativos en Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela, etc. hizo que la inversión y las políticas sociales creciesen y se distribuyesen en los bolsones sociales más deprimidos.
Sin democracia participativa, ni la democratización de la economía, millones de brasileros, ecuatorianos, bolivianos, continuarían sobremuriendo en la miseria.
Estos y otros mecanismos de participación democrática directa evitaron que varios países, bajo la égida neoliberal, ingresasen en la constelación de la violenta desintegración social y política como sociedades y estados. La constitucionalización y la implementación de estos mecanismos de participación evitó que Bolivia o Ecuador fueran, en este momento, países desesperados, convulsivos y violentos, como lo son Guatemala, Honduras o México.
Urge superar los límites teóricos impuestos (como cerco doctrinal) por los agentes de la democracia representativa excluyente, y transitar hacia la democratización de la política y de la economía. Necesitamos incorporar en las constituciones políticas de los estados los diferentes mecanismos de participación y decisión popular directa. Al mismo tiempo, idear nuevas instituciones y políticas públicas que posibiliten la construcción de nuevos sujetos sociopolíticos y estados plurales acordes a las democracias participativas.
El futuro de Europa tras la derrota griega
Por James K. Galbraith
El pasado 8 de junio tuve el honor de acompañar al entonces ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, a un encuentro privado en Berlín con el ministro alemán de finanzas, Wolfgang Schäuble. La reunión empezó con un gesto de buen humor cuando el señor Schäuble ofreció a su colega un puñado de Euros de chocolate: “para sus nervios”. Yanis los compartió con los circunstantes, y dos semanas después tuve un segundo honor, que fue ofrecer mi moneda de chocolate a un tercer (ex)ministro de finanzas, el profesor Giuseppe Guarino, decano de constitucionalistas y autor de un impactante librito (La verdad sobre Europa y el Euro: Un ensayo, disponible en italiano AQUÍ) sobre los Tratados europeos y el Euro.
La tesis del profesor Guarino reza como sigue:
“El 1 de enero de 1999 se perpetró un golpe de estado contra los Estados miembros de la UE, contra sus ciudadanos y contra la propia UE. El ‘golpe’ no se dio por medio de la fuerza, sino con astucia fraudulenta… por medio de la Regulación 1466/97… El papel asignado por el Tratado (Artículos 102ª, 103 y 104c) al objetivo de crecimiento perseguible por la actividad política de los Estados miembros… es eliminado y substituido por un resultado, a saber: equilibrio presupuestario a medio plazo.”
Consecuencia directa de ello:
“Las instituciones democráticas contempladas por el orden constitucional de cada país no sirven ya a propósito ninguno. Los partidos políticos no pueden ya ejercer la menor influencia. Las huelgas y los cierres patronales dejan de tener el menor efecto. Las manifestaciones violentas causan daño adicional, pero dejan intactas las predeterminadas directrices políticas.”
Esas palabras fueron escritas en 2013. ¿Puede alguien dudar hoy de su exactitud y de su perfecta aplicabilidad al caso griego?
Es verdad que los gobiernos griegos anteriores a 2010 gobernaron pésimamente, que entraron en el Euro bajo falsas premisas y que luego ocultaron el déficit y la deuda del país. Nadie discute eso. Pero obsérvese que cuando llegó la austeridad, el FMI y los acreedores europeos impusieron a Grecia un programa dictado por las doctrinas del equilibrio presupuestario y la reducción de la deuda que incluía: a) profundos recortes en el empleo y en los salarios públicos; b) una drástica reducción de las pensiones; c) una reducción del salario mínimo y la eliminación de derechos laborales básicos; d) drásticos y regresivos aumentos de impuestos; y e) liquidación privatizadora de activos públicos.
La conexión de ese programa con el crecimiento y la recuperación en Grecia era de todo punto fraudulenta. Superando dudas internas, el FMI hizo público un pronóstico, según el cual el programa costaría a Grecia un recesión de sólo un 5% del PIB, con una duración de dos años y plena recuperación para 2012. El caso es que la economía griega colapsó bajo esa presión, se contrajo más de un 25% y, cinco años después, no hay recuperación a la vista. De modo que Grecia ha perdido todo un año de producto anual y ha asistido a la práctica aniquilación de sus más importantes instituciones sociales. A finales de 2014 se hallaba en deflación por sobreendeudamiento, no en recuperación.
El fracaso del programa de los acreedores se llevó por delante en Grecia a tres primeros ministros: George Papandreu, Lucas Papademos y Antonio Samaras. También se llevó por delante todo el orden político, hasta entonces dominado por Nueva Democracia y el PASOK. Y así, en enero de 2015, el pueblo griego eligió a un nuevo gobierno, una coalición izquierda-derecha entre dos partidos que nunca antes habían tocado poder, SYRIZA y ANEL, y que sólo tenían en común el compromiso de cambiar de políticas en Grecia, dentro del Euro y dentro de Europa.
El nuevo gobierno no solicitó más ayuda financiera. El gobierno siempre entendió que el país tenía que vivir con sus propios medios para avanzar. Aceptó elementos importantes del programa previo en lo tocante a impuestos y administración pública. Lo que pidió, principalmente, es respeto por unos derechos laborales garantizados en todos los demás países europeos, protección de los pensionistas con bajos ingresos, una gestión razonable de la privatización y un alivio de la destructiva austeridad y de las deudas insostenibles.
¿Y cuál fue la respuesta? Los acreedores europeos y el FMI recibieron las propuestas griegas con hostilidad, obstrucción y rechazo. Los gobiernos de Finlandia, los Estados bálticos y Eslovaquia, por razones ideológicas. Los de España, Portugal e Irlanda, por miedo a los efectos sobre su política interna. Italia, Francia y la Comisión expresaron simpatía, pero hicieron menos que poco. El ministro Schäuble concretó las opciones: o bien Grecia se adhería plenamente al programa previo, o bien abandonaba el Euro y tal vez la Unión Europea.
Desde el comienzo mismo, esa posición se sostenía con amenazas. A finales de enero, el Presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, de visita en Atenas, amenazó a Grecia con la destrucción de su sistema bancario. El 4 de febrero, el BCE revocaba una dispensa que permitía a los bancos griegos descontar deuda pública, lo que provocó un lento pánico bancario que culminó a finales de junio. Entretanto, Grecia hizo pagos por un monto de 3 mil quinientos millones de Euros como signo de buena voluntad. Cuando el gobierno griego, frustrado y batido, recurrió al referéndum, los acreedores tomaron represalias cerrando los bancos e imponiendo controles de capitales. Cuando el pueblo griego se mantuvo firme y dijo “No”, las represalias aumentaron y en julio el gobierno estaba ya de rodillas.
Desde entonces, en tres ocasiones –la última, el pasado 13 de agosto— se ha obligado al Parlamento griego a aprobar paquetes legislativos dictados desde Bruselas y Berlín. La legislación incrementa regresivamente los impuestos a las ventas mientras que elimina la retención de impuestos a las transferencias exteriores de capital. Recorta pensiones –en algunos casos, por debajo de los 100 euros al mes— y sienta las bases para ulteriores recortes venideros. Sienta las bases para la profundización en los recortes en curso en el sector público, en la sanidad, en la educación y en los salarios, así como para la liquidación de numerosas empresas privadas, para una nueva oleada de desahucios y para la privatización a cualquier precio –durante 30 años— de los activos públicos restantes, incluido suelo propiedad del Estado griego. Arrebata a los griegos áreas clave de la responsabilidad pública, incluidas las estadísticas presupuestarias y la recaudación fiscal, para ponerlas bajo la autoridad de los acreedores. Entrando en el detalle de la estructura de la economía griega, la lista de los cambios impuestos es muy larga.
Los Tratados europeos dicen que la Unión Europea se funda en el principio de la democracia representativa. Hay incluso un “principio de subsidiariedad” que sostiene que las decisiones deben tomarse en los niveles de gobierno más próximos posible a los afectados. Pero dentro de la Eurozona eso se ha invertido ahora. Grecia es una colonia: sus díscolos ciudadanos han sido desposeídos, y la plaza será “modernizada” contra su voluntad. Quienes no puedan soportarlo, no tienen otra opción que la de irse o rebelarse de nuevo; y quienes no hagan ni una cosa ni otra, probablemente recaerán en la profunda depresión psicológica que prevalecía antes de que el ascenso de SYRIZA insuflara efímeras esperanzas en el país.
Para las fuerzas progresistas del resto de Europa, y especialmente para las más jóvenes, estos hechos significan un difícil desafío. Las esperanzas de un cambio negociado dentro del euro han sido sometidas a prueba con resultados brutales. La existencia de una dictadura tecnocrática en la Eurozona es ahora un hecho obvio para todo el mundo. Los votantes del siguiente país que se rebele contra el control asfixiante de las políticas de la Eurozona tomarán nota. Que Grecia fuera obligada a explorar los medios para salir, pesará en las experiencias futuras, porque con un mejor conocimiento y una planificación de las contingencias –planificación que se hará ahora habitual y más o menos explícita para cualquier movimiento de oposición que contemple seriamente la posibilidad de llegar al poder—, el coste de hacer esa transición, aparentemente prohibitivo para los griegos esta pasada primavera, bajará.
En lo inmediato, la derrota griega ha debilitado a la fuerza ascendente en el siguiente país que va a celebrar elecciones: el joven partido español anti-austeridad y pro-europeo Podemos. Pero el efecto en Irlanda, menos atrapada en el Euro, podría ser diferente. Irlanda comercia con el Reino Unido y con los EEUU, y no tiene los mismos vínculos emocionales con Europa que España o Grecia. Y luego el escenario se desplazará a Italia, aún en recesión y políticamente volátil, y a Francia, que cuenta ya con un fuerte partido anti-Euro en la derecha, el Frente Nacional de Marine LePen.
Esas consecuencias políticas mantendrán en tensión al Euro, lo que se agravará con el fracaso en curso del régimen neoliberal. Parece, así pues, probable que, en algún momento, en algún país, el Euro se rompa. La decisión de iniciar una ruptura podría venir tanto de la izquierda como de la derecha. En cualquier caso, tal decisión se llevará por delante, como pasó en Grecia, las estructuras políticas previas. Una ruptura, de ir mal, podría incluso empeorar las cosas. Qué vaya a ocurrir con la Unión Europea, es cosa que nadie puede siquiera conjeturar.
La propuesta del profesor Guarino es tratar de salvar a Europa –es decir, a la Unión Europea— derogando las ilegítimas regulaciones que ahora la estrangulan. Refundar la Unión conforme a la letra y el espíritu de los Tratados que fueron usurpados en 1999. Esos tratados dejaban firmemente sentada la prioridad del crecimiento económico y del principio de una soberanía democrática tan valedera para países dentro como fuera del Euro. Principios que no tienen la menor aplicación práctica dentro de la actual Eurozona.
¿Es posible reformar el Euro? El caso griego convencerá a muchos de que no. Y si la alternativa son salidas desordenadas e incontroladas precipitadas por países sometidos a tensiones extremas y a convulsiones políticas, entonces tal vez lo sabio sería preparar un nuevo sistema, un sistema que pueda, llegado el momento, substituir el Euro por un esquema multidivisa más flexible pero todavía controlado. Y no se trata de ninguna idea extravagante. Después de todo, el patrón oro que colapsó en 1933 fue substituido en 1944 por un sistema así, concebido en Bretton Woods.
De lo que se trata es de tener el trabajo hecho, antes de la irrupción del caos.
* James K. Galbraith es profesor de gobierno y relaciones empresariales en la Escuela Lyndon B. Johnson de Asuntos Públicos de la Universidad de Texas. Presidente de laAssociation for Evolutionary Economics, su último libro publicado es "Inequality and Instability" , una soberbia investigación empírica y teórica sobre el capitalismo de nuestros días. Está actualmente terminando de escribir un libro intitulado The End of Normal (El final de la normalidad).
Traducción para www.sinpermiso.info: Antoni Domènech
jueves, 27 de agosto de 2015
Sindicalistas de la UNAH registran más violencia en su contra
Por Sandra Rodríguez
En un informe presentado este día por la Asociación para una Ciudadanía Participativa, ACI-Participa, sobre violencia antisindical, se dio a conocer que el SITRAUNAH es el que más registrar incidentes, entre las denuncias hay amenazas, hostigamientos, desapariciones forzadas y asesinatos.
Hoy se presentaron dos casos emblemáticos sobre la violencia antisindical en Honduras, registrados en el primer semestre del años 2015, la desaparición forzada del empleado del área de mantenimiento del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico, CURLA, Donatilo Jiménez y el asesinato del docente del Centro Universitario Regional del Litoral Pacífico, CURLP, Héctor Martínez Mortiño, ambos militantes del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (SITRAUNAH).
Estas graves violaciones a derechos humanos se dan en un contexto hostil al interior de la máxima casa de estudios, y cuyas principales víctimas no solo son sindicalistas, sino estudiantes que se oponen las directrices que violentan sus derechos.
Desde hace varias décadas, la violencia antisindical y el alto índice de impunidad forman parte del contexto laboral de varios países de Latinoamérica, sin que Honduras sea una excepción. Hasta hace algunos meses el movimiento sindical hondureño no contaba con las herramientas y/o mecanismos que les permitieran documentar y registrar de forma apropiada esta información, lo cual ha generado que existan pocos datos acerca de los niveles de violencia contra sindicalistas y como consecuencia inherente, la falta de presión sobre las autoridades del Estado para asegurar justicia para las víctimas, manifiesta el informe “Por la Verdad y la Justicia”, informe sobre violencia antisindical en Honduras enero-julio 2015.
Según el Informe de Índice Global de Impunidad 2015 elaborado por la Universidad de las Américas Puebla, Honduras ocupa el séptimo lugar de acuerdo al grado de impunidad en el país. Según un Informe de impunidad elaborado para el Congreso estadounidense, en el año 2014 Honduras fue el país con “más corrupción, impunidad y violaciones a derechos Humanos” en América.
Lo antisindical encierra todo un proceso histórico, orientado al debilitamiento y destrucción de las organizaciones de la clase trabajadora. Por lo que estas acciones contra sindicatos y sus militantes son una manifestación de la relación antagónica que existe entre clases sociales.
Y hay una violencia que se manifiesta en agresiones físicas, atentados, secuestros, amenazas, desapariciones forzadas, hostigamiento y asesinatos; se diferencia de otros hechos violentos en su objetivo: destruir las organizaciones de la clase trabajadora.
Los casos presentados por Aci-Participan son:
Donatilo Jiménez Euceda
Organización: SITRAUNAH
Víctima de Desaparición forzada
Donatilo fue secuestrado (desaparecido) entre las 11 y 12 de la mañana del día 8 de abril de 2015 mientras desarrollaba sus actividades laborales al interior de las instalaciones del CURLA. Sindicalistas junto a familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado el silencio de las autoridades Universitarias y de algunos compañeros y compañeros de trabajo con respecto al hecho.
Familiares del sindicalista responsabilizaron públicamente a las Autoridades Universitarias quienes estarían involucradas en el secuestro y desaparición de Donatilo, ya que este denunció actos de corrupción al interior del Centro Universitario. Por estas acusaciones Sonia Martínez y Jackeline Jiménez fueron querelladas por el delito de difamación en el tribunal de sentencia de la ciudad de la Ceiba, Atlántida.
Cabe mencionar que su caso es acompañado por el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, y en este momento se está a la espera de un resultado de exhumación de un cadáver el pasado 4 de agosto en San Esteban, Olancho.
Héctor Martínez Motiño
Organización: SITRAUNAH
Víctima de amenazas, hostigamiento, atentado, vigilancia, y asesinato.
Al día de su asesinato, el licenciado Martínez Mortiño tenía 53 años de edad y estaba casado con la doctora Mirella Morales con quien procreó a uno de sus tres hijos.
Fue cofundador del Centro Universitario Regional del Litoral Pacífico –CURLP-, coordinador de la carrera de Comercio Internacional, laboraba como maestro en horario de 3:00 a 9.00 pm y era colaborador de la Red de Sindicalistas contra la Violencia Antisindical.
Paradójicamente su asesinato se dio el día que cumplía 19 años de trabajar para la UNAH. Sobresalió entre sus compañeros y compañeras por su disposición de servir a los demás, esto lo llevó a ocupar puestos directivos dentro del SITRAUNAH, seccional 6, siendo al día de su asesinato presidente, electo por unanimidad dentro de la asamblea sindical.
El día 8 de julio de 2014 sufrió un atentado criminal en las instalaciones de la Universidad, su vehículo fue saboteado, retiraron 5 tornillos de una llanta trasera de su vehículo, por lo que al arrancar solo avanzó unos metros y la llanta salió disparada poniendo en riesgo su vida y cinco estudiantes que le acompañaban. Es importante mencionar que el carro estaba aparcado a 5 metros de la caseta de vigilancia y existe el testimonio de un guardia que aseguró que el hecho fue ejecutado por la misma seguridad de la Universidad.
Denunció que se trató de un plan orquestado por “intereses oscuros que están escondidos en la UNAH (…) porque estoy denunciando todos los días las amenazas, persecuciones, intimidaciones y hostigamiento que están siendo objeto los trabajadores universitarios en Choluteca”.
Elizabeth Zúniga
Organización: SITRAUNAH
Víctima de vigilancia y amenazas
Elizabeth, además de ser comunicadora social, labora como docente del área de letras en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico –CURLP-, y es parte de la seccional número 6 del SITRAUNAH.
Por su militancia en el Sindicato y su postura al interior del Centro Universitario, ha sido víctima de difamación, audiencias de descargo y despidos injustificados, acoso y amenazas.
José Armando Flores
Organización: SITRASAOH
Víctima de amenazas de muerte
“Mando” Flores tiene 54 años y es originario de la zona de Jamastrán, en el departamento de El Paraíso. Desde hace más de treinta años migró para la Ciudad de Danlí en búsqueda de oportunidades. Es padre de tres hijos, los cuales siguieron su ejemplo y son profesionales de la salud en diferentes ramas.
Durante su vida laboral formó parte del Sindicato de Trabajadores de la Medicina, Hospitales y Similares -SITRAMEDHYS- donde gracias a su liderazgo desempeñó puestos directivos al frente de la Secretaría de Conflictos y de Planes Cooperativos en la Junta Directiva Central.
Actualmente es presidente del Sindicato de Trabajadores de la Salud en el Oriente de Honduras –SITRASAOH- del cual es fundador y miembro del equipo técnico de la Red Contra la Violencia Antisindical en Honduras.
Cabe mencionar que esta es solo una muestra de casos y denuncias de violencia antisindical, pues no todo lo que sucede o sufren los sindicalistas es denunciado, ni todas las denuncias recibidas por las organizaciones se hacen públicas, porque así lo prefieren las víctimas, sin embargo los trabajadores se muestran agradecidos porque ahora pueden organizarse en redes para protegerse y apoyarse con el respaldo de organizaciones de DDHH como Aci-Participa que dirige Hedme Castro.
Los Jóvenes, llamados a emprender la lucha de cambios en el país
Cristian Castro, es un joven de 20 años que ha dejado a un lado el fútbol, los PlayStation y los juegos tradicionales para unirse a la lucha popular.
Cuando apenas tenías 12 años y venía finalizando sus estudios de primaria en una escuela de una de las colonias más conflictivas de San Pedros Sula, asistió a una de las capacitaciones que el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) ofreció en ese sector para empoderar a la juventud de sus derechos.
Desde entonces, Cristian se interesó en los temas que el Cofadeh abordaba con la juventud en cada encuentro que sostenía a través del Proyecto Regional de Prevención de la Violencia y Desarrollo Integral de Jóvenes, que comenzó a ejecutarse en febrero de 2007 y que duró dos años.
El proyecto se ejecutó simultáneamente en tres países de la región: Honduras, Guatemala y México, y fue apoyado por AWO Internacional.
En Honduras, el Proyecto se desarrolló en barrios y colonias marginales de las ciudades de San Pedro Sula, Siguatepeque y Tegucigalpa.
El Proyecto tenía como objetivo consolidar una cultura de paz, la democracia participativa y la vigencia de los derechos humanos de los y las jóvenes de las zonas beneficiadas por medio de la integración de los y las jóvenes en procesos de desarrollos locales, nacionales y regionales.
Durante los encuentros desarrollados en San Pedro Sula se logró la conformación de una Red de Asociaciones Juveniles en el Valle de Sula con unos 60 jóvenes procedentes de los municipios de Villanueva, San Pedro Sula, Choloma, del sector de Chamelecon y de El Progreso, pertenecientes a instituciones educativas, religiosas y a organizaciones juveniles del Valle de Sula.
De esta Red de Asociaciones Juveniles surgen Cristian Castro, quien cansado y agobiado por la violencia reinante en el Valle de Sula, la que ha arrastrado a muchos jóvenes a una corriente mortal que ha amenazado con destruirlos, decide abandonar su lugar de origen.
Llega a Tegucigalpa con un cumulo de esperanzas que le permitieran superar la difícil situación que vivía producto de la violencia.
Ya en Tegucigalpa, es acogido por el Cofadeh. Se volvió un joven activo en los diversos talleres de formación que el Cofadeh impartía a las juventudes de la Capital.
Ahí comenzó a demostrar un liderazgo, ya que era muy participativo y no solamente se quedaba con lo recibido en las jornadas de formación, buscaba por propia cuenta ilustrase para tener un mejor conocimiento de la realidad que vive el hondureño y principalmente los jóvenes.
En su afán de contribuir con un granito de arena, se involucra en los trabajos sociales y con el apoyo del Cofadeh se traslada a Intibucá, departamento del mismo nombre, para unirse a las actividades y labores del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).
Hoy en día, Cristian Castro pertenece a la Coordinadora Indígena del Poder Popular de Honduras (CINPH), es el coordinador de la red de jóvenes del Cofadeh y es miembro de la recién creada Mesa de Indignados de Intibucá.
En la huelga de hambre que se realizó en Tegucigalpa por espacio de 40 días por un grupo de indignados, que exigen al Gobierno de Juan Orlando Hernández la instalación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad en el país (CICI-H), este joven tomó una pequeña maleta y desde Intibucá se trasladó a Tegucigalpa para unirse a la jornada de ayuno, donde estuvo 19 días sin probar alimentos sólidos.
Este joven señala que una cosa que lo indignó en lo personal fue ver los actos de corrupción que hay en el país y que eso lo motivó a participar en la huelga de hambre, sabiendo el riesgo que correría su salud al someterse por varios días en ayuno y que eso no le importó porque lo haría por una causa común.
“Hemos jugado un papel fundamental en darle a conocer a la juventud que lo nuestro no solo es el fútbol, el PlayStation o el mundo de la imaginación, que los jóvenes estamos integrado a los problemas que suceden en el país, porque somos nosotros los que tenemos que darle vida a esta patria, tal como decía el general Francisco Morazán”, sostuvo Castro.
“Estar soportando esos día sin comer, viendo las tentaciones es algo difícil, pero había que hacerlo por el cambio de este país, porque se sabe que fueron más de 7 mil millones de lempiras que se robaron del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS)”, expresó este joven indignado.
Un informe que presentó el Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ), señala que a raíz del descalabro financiero del IHSS fallecieron alrededor 2,880 personas.
Dice Cristian que aparte de la corrupción, el nivel de violencia que afecta el país viene a repercutir más en los jóvenes y niños, porque a diario se ve como se asesina a la juventud en Honduras.
“Nuestro país está descontrolado y tener un nivel de conciencia y venirse a unir a una huelga de hambre nace de una conciencia social y es un gran sacrificio que se hace porque uno pone en riesgo su vida e integridad física”, sostiene el chico de 20 años.
Indicó que se está luchando por un futuro, se está luchando por los demás, que el día de mañana sean la niñez la beneficiada y no los que están realizando esta lucha.
Este joven es del criterio que al gobierno de Juan Orlando Hernández le valía madre (no le importaba), que le daba igual si ellos permanecían 50, 60 o 100 días o si se morían de hambre.
Entonces, sostiene Cristian, vemos el grado de inhumanidad que ha caído el gobierno, donde pasan las cosas y es como que en el país no pasara nada, que todo está normal.
Señala que antes la gente se quedaba callada, hoy vemos el levantamiento de la población porque ya está “encachimbada” (enojada) y esto lo hemos podido ver con las diversas manifestaciones que se dan a nivel nacional y con las recientes tomas de carretera que se hicieron en algunos sectores del país.
Cristian confesó que durante estuvieron ahí, siempre tuvieron problemas con los agentes policiales asignados en la zona, ya que esto les tiraban bolsas de pan atrás de las carpas para que en la mañana que llegaran los medios de comunicación las miraran y dijeran que los huelguistas estaban comiendo.
“Con eso los policías estaban criminalizando la lucha, pero gracias a Dios tuvimos el apoyo de las organizaciones de Derechos Humanos que permanecieron en el lugar durante los 40 días que duró la huelga de hambre”.
Señaló que ahí crearon una familia, donde aprendieron a compartir y a convivir en hambruna, a aprender a respetar a los demás, a tener confianza y a conocer la experiencia de los demás.
“Después de esto vamos a seguir haciendo más luchas, porque cada uno se integra a la Mesa de Indignados de su lugar donde se trabajará en acciones de protesta más significativas para presionar al Gobierno para que cumpla la demanda que se le ha hecho durante las marchas de las antorchas: la solicitud de la CICI en el país”.
Sostiene que el pueblo está exigiendo su derecho, su voluntad y que desgraciadamente el Gobierno no lo quiere escuchar.
Indicó que ha sido una linda experiencia la que vivió durante los 19 días que estuvo en huelga de hambre y que extrañará la solidaridad que muchos hondureños les expresaron mientras cruzaban por la zona donde se realizaba el ayuno.
“Eso me motivaba a seguir adelante, eso me ayudaba a mentalizarme que tenía que llegar hasta el final, porque estaba en una lucha por el bien común”.
Agrega que como jóvenes ellos tienen que agarrar la batuta, que tienen que emprender esos caminos para crear el futuro de Honduras porque si no son ellos quienes lo creen, no habrá quien lo haga, que son ellos que tienen que emprender esta lucha para que haya cambios en el país.
Es del criterio que el Gobierno está equivocado, que piensa que la juventud va ser la misma juventud de siempre, los procesos van cambiando, los jóvenes estamos despertando, porque es un despertar de conciencia y avanzado, donde se puede observar a los estudiantes luchando por sus derechos.
Sostiene finalmente que “quienes están jugando un protagonismo bastante grande en nuestro país es la juventud”.
Emergencia nacional y la cooperación que necesitamos
Niños y niñas exigen trabajo para que sus padres no migren
Honduras vive una emergencias nacional. Es una emergencia humana, provocada por las diversas administraciones públicas liberales y nacionalistas, hoy encarnada en Juan Orlando Hernández. Los rasgos centrales de la emergencia son la corrupción, la impunidad y el colapso institucional, dejando a su paso altos índices de desempleo, miseria, violencia e inseguridad.
En esta emergencia, el huracán o el gorgojo que se hartó los fondos públicos es una mafia política conformada por las élites del bipartidismo la cual hoy es representada por el titular del Ejecutivo Juan Orlando Hernández. Negar la realidad de emergencia y cubrirla con aparentes decisiones políticas y judiciales, es una de las tareas primordiales del actual equipo que conduce la administración pública.
Ante la emergencia, la principal respuesta de la sociedad se expresa en el fenómeno de las antorchas, a través del cual se denuncian los principales saqueos a instituciones, se exige justicia demandando la instalación de la CICIH al tiempo que se cuestiona frontalmente el papel de Juan Orlando Hernández como titular del gobierno y protector de la mafia política.
En la polarización actual entre los antorcheros y el gobierno, provocada por la emergencia nacional, se encuentra el papel que le toca jugar a la cooperación internacional. Actualmente, esta cooperación mantiene un perfil bajo, y los más atrevidos desde sus oficinas y casi en murmullo afirman que el presidente actual se cree un semidiós.
Desde su arrogancia, el señor presidente ha solicitado a la cooperación que ayude a transformar Honduras; una solicitud que prioriza estudios técnicos para la inversión extranjera o ayuda humanitaria para las comunidades. Sin embargo, cualquier ayuda internacional canalizada a través del gobierno contribuirá casi sin remedio a fortalecer la mafia corrupta que controla el Estado, y hará más difícil el camino del pueblo indignado en su lucha por recuperarse del colapso institucional. Es muy difícil que una cooperación al país se haga sin estar acompañada de denuncias y fuertes exigencias, si es que la misma quiere contribuir a la recuperación de la institucionalidad.
Es obvio que necesitamos ayuda internacional. Pero en la coyuntura actual la ayuda que necesitamos es aquella que nos respalde a recuperar la institucionalidad, y en ese marco, qué bien harían los organismos de cooperación internacional en condicionar la ayuda al gobierno a cambio de que el presidente solicite la instalación de la CICIH, como punto de partida para comenzar el verdadero diálogo nacional y como herramienta que nos ayude a salir de la emergencia nacional, para avanzar en la gran tarea de construir un nuevo Estado de Derecho.
Contreras: La muerte reciente de un general en retiro y preso
Por Rómulo Pardo Silva
Fue un militar nada original, uno más en la historia de Latinoamérica y el mundo. El producto adicional de un adoctrinamiento y preparación local e imperial norteamericano.
Su nombre repetido es secundario, lo importante era su función en el estado.
Viejo y enfermo murió preso, con condenas a más de 500 años por asesinatos y desapariciones de partidarios políticos del cambio socialista caídos en sus manos.
Orgulloso de sus actos contrarrevolucionarios declaró como defensa haber obedecido siempre las órdenes del general en jefe transformado por las armas en "presidente de la república". El que lo elevó y expulsó.
General no más que una pieza de la violencia sistemática en el país, como otros hasta México, tuvo el respaldo del arma, marinos, aviadores, policías, políticos conservadores, periodistas. Actor reemplazable del golpe puesto en marcha por el empresariado unido del subcontinente sur y la metrópoli hegemónica norte.
Un oficial que como coronel tuvo la oportunidad que no otros de aplicar sus aprendizajes de tortura, eliminación, ocultamiento, argumentación, recibidos de maestros del Pentágono. De ejercer el poder para decidir sobre el dolor y la muerte.
Muchos oficiales, la gran mayoría, estaban por esa política de crímenes. No todos.
En el país no hay que olvidar a militares como René Schneider, Carlos Prats, Renato Cantuarias, Arturo Araya, y otros, abiertos a un cambio de sistema.
Sí es evidente que los ejércitos están formados mayoritariamente por un personal dispuesto a obedecer y creer en la estructura de propiedad existente. A defenderla e imponerla.
Pero eso no excluye el deber de explicarles en este momento de la historia la necesidad de un nuevo plan para la relación de la humanidad con el planeta.
Porque la posibilidad del surgimiento de muchos decididos militares independientes del poder empresarial existe.
Una comunicación clara y fundamentada con la juventud escolar y el conjunto de la sociedad civil es una vía para la entrada de una visión de futuro sostenible al mundo que tiene las armas.
La relación civil-militar desde la necesaria construcción de una civilización nueva puede ser socialista y no obligadamente fascista.
Es posible un compromiso nuevo de las fuerzas armadas si se dirige la palabra también a ellas.
No pocos en su interior ya pueden querer integrarse a la solidaridad y justicia abandonando el aislamiento de la represión.
No hay política si no se siembran ideas.
Por un Movimiento para una civilización sustentable-solidaria
El capitalismo, sea verde o de otro color, es un “suicidio ecológico”
Por David Klein *
Traducción del inglés para Rebelión de Carlos Riba García.
La crisis climática es la mayor amenaza que ha enfrentado la humanidad. Al ritmo actual de las emisiones globales de gases de efecto invernadero el calentamiento del planeta sobrepasará los dos grados centígrados hacia la mitad del siglo XXI y en 2100 llegará a los 4-6º C por encima de los promedios preindustriales. La magnitud de la inminente catástrofe fue descrita con elocuencia por Hans Schellnhuber, director del Instituto Postdam para la Investigación del Impacto Climático, cuando dijo, “La diferencia entre 2 y 4 grados es la civilización humana...”. Además de eso, la biosfera está sufriendo intensa polución, agotamiento de los recursos, extinción de especies, acidificación de los océanos y mares, entre otros peligros que se avecinan.
Pero, ¿podemos salvarnos a nosotros mismos? En su reciente libro, Green Capitalism: The God that Failed, Richard Smith dice con convicción que “con toda certeza, la producción sostenible es posible pero no en el marco del capitalismo” e incluso con más fuerza, “fundamental e irremediablemente, capitalismo y conservación del planeta son dos conceptos opuestos”. Para esta cuestión cardinal, Smith aporta un admirable dominio de la economía, y un atractivo y coloquial estilo de escritura. Explica e ilustra con irresistible claridad los mecanismos clave del capitalismo que le fuerzan a crecer indefinidamente; esas explicaciones están sustentadas por una amplia panoplia de ejemplos de las prácticas económicas de las corporaciones y las naciones de todo el mundo.
Green Capitalism: The God that Failed es una compilación de ensayos complementarios que ya se habían publicado. El primero de los cinco capítulos revisa los escritos de Adam Smith y la transición histórica al capitalismo en Europa. Desde el comienzo mismo, el Capítulo 1 explica cómo la competencia entre mercados conduce a la rápida innovación, lo que a su vez, lleva a la expansión de los mercados, un ciclo que continúa sin cesar. La economía capitalista, por lo tanto, tenía implicaciones ecológicas desde su inicio, algo que la diferencia de todos los periodos [económicos] anteriores.
Sin embargo, las implicaciones ecológicas, son ignoradas por los economistas de la corriente dominante. En ese sentido, Smith denuncia que “los textos introductorios a la macroeconomía utilizados por la mayor parte de los departamentos económicos de Estados Unidos revelan que la profesión adolece de una falta de contacto con la realidad”. Economistas que responden al pensamiento dominante, desde Milton Fridman a Paul Krugman, reconocen la necesidad de una eterna expansión económica asociada con un aumento del consumo. Sin estas premisas, el capitalismo se paralizaría. Según Kugman, “Aunque será una lástima que los estadounidenses continúen compitiendo sobre quién puede poseer la mayoría de los juguetes, lo peor de todo sería si repentinamente se detuviera esa competencia”.
En el capitalismo, la expansión económica es inevitable, pero la consecuencia inexorable es la destrucción de la Tierra. Richard Smith lo resume así: “El crecimiento y consumo sin fin están destruyendo el planeta y condenando a la humanidad, pero sin un crecimiento incesante de la producción y el insaciable aumento del consumo estaríamos todavía peor. Esta es la lógica contradictoria y suicida del capitalismo”.
Incluso dejando a un lado la cuestión de la destrucción del planeta, la mano invisible del mecado ha fracasado en sus propios términos. Smith os recuerda que “Doscientos cincuenta años después de lo escrito por [Adam] Smith, el desarrollo del capitalismo global ha producido las sociedades más obscenamente desiguales de la historia, un mundo en el que la mitad de la población vive con menos de dos dólares por día y miles de millones de personas subsisten en una pobreza desesperante...”.
En contra del pensamiento económico dominante, un puñado de economistas propone modelos capitalistas sostenibles, como el “decrecimiento” o versiones capitalistas de la “creación continua”; o el “capitalismo verde”, en el cual los avances tecnológicos, el reciclaje y la “economía desmaterializada” de algún modo permitirían un crecimiento indefinido aunque sostenible. En los Capítulos 2 y 3, Smith los toma por su nombre y muy detalladamente. Sus discrepancias no son solo académicas; las potentes refutaciones de Smith son de importancia crucial porque la mayor parte de los líderes estadounidenses del ambientalismo adhieren a alguna versión del decrecimiento o del capitalismo verde mediante su discurso, su accionar o sencillamente su fracaso a la hora de identificar el capitalismo como una amenaza a la supervivencia.
Como demuestra Smith, el problema no es que seamos “adictos al crecimiento” o que el crecimiento perpetuo sea un “maleficio”, como escribió Bill McKibben (y Smith lo cita). Incluso el importante libro de Naomi Klein, This Changes Everything: Capitalism vs. the Climate (Esto cambia todo: capitalismo vs. clima), criticado por Smith en el Capítulo 4, se centra sobre todo en el “capitalismo desregulado” como opuesto al capitalismo.
Pensando también en la obsesión con el neoliberalismo que tienen tantos escritores del pensamiento dominante que colaboran en medios progresistas, quienes rara vez –si alguna– condenan el capitalismo sin precederlo de ese adjetivo. Para ellos, los villanos son el “capitalismo corporativo”, el “capitalismo de casino”, etc., en lugar del propio capitalismo.
En marcado contraste y con reconfortante claridad de pensamiento, Smith explica “Por qué el suicidio ecológico inherente al crecimiento está incrustado en la naturaleza misma decualquier capitalismo imaginable. Esto significa... que el proyecto de un capitalismo de creación continua es imposible y solo una distracción”. En especial, “En el capitalismo, todo lo que pretende el uso eficiente de los recursos no es más que la utilización de recursos ahorrados para producir aún más artículos, acelerar la conversión de todavía más recursos naturales en productos”. En el capitalismo, esto es inevitable sin provocar la paralización económica.
“El consumismo insaciable es un requisito cotidiano de la reproducción capitalista... Sin el consumo incentivado no hay crecimiento ni puestos de trabajo.” ¿Por qué no hay puestos de trabajo? Pensad que “más de dos tercios de las ventas del mercado, y por lo tanto la mayor parte de los puestos de trabajo, dependen de la venta directa al consumidor mientras que el resto de la economía –incluyendo las infraestructuras y las fuerzas armadas– se dedica a mantener este ‘estilo de vida estadounidense’ consumista”. Aunque se ignorara eso, ¿cómo podría el capitalismo alcanzar alguna vez una creatividad continua? “¿Están acaso Toyota o General Motors pensando en producir el año que viene la misma cantidad de coches –hechos de acero– que este año?”, pregunta Smith.
Del mismo modo, en el Capítulo 3, que lleva por título el del propio libro, Smith desmantela las esperanzas del capitalismo verde mediante cinco tesis sobre la naturaleza de cualquier tipo de capitalismo. La quinta de ellas desafía directamente a los mitos tan en boga del “hechizo” y la adicción al crecimiento: “El consumismo y el consumismo incentivado no son de ‘desechables’ porque no son solo ‘culturales’ o ‘costumbres’. Son inherentes al capitalismo e indispensables para su reproducción cotidiana de productores corporativos en un competitivo sistema de mercados, en el que capitalistas, trabajadores, consumidores y gobiernos por igual dependen todos del interminable ciclo de incremento del consumo a perpetuidad para mantener los beneficios económicos, los puestos de trabajo y las rentas públicas...”.
En los dos últimos capítulos, Smith bosqueja las restricciones ecológicas necesarias para cualquier economía postcapitalista y describe las alternativas ecosocialistas al capitalismo. Los cambios que forzosamente habrá que encarar son pasmosos. Toda la economía [de Estados Unidos] deberá contraerse y reestructurarse con cooperación internacional. El capitalismo es incapaz de encontrar puestos de trabajo para los desempleados por el decrecimiento, incluso aunque se necesite una gran expansión de los servicios sociales como el cuidado de la salud, la educación, la rehabilitación ecológica, etc.
“Dado que vivimos en una sociedad capitalista, no socialista, nadie está prometiendo nuevos empleos para todos los mineros de la hulla, los perforadores de pozos de petróleo, los que trabajan en la extracción del gas no convencional, los obreros de las empresas automotrices, los chóferes de camiones, los constructores de aviones, los pilotos de aerolíneas y la gente que trabaja en muchísimos otros sectores cuyo trabajo estará en riesgo si los combustibles fósiles resultaran reducidos seriamente.”
Smith reconoce que la construcción de un movimiento requiere algo más que estar contra la destrucción ecocida; necesita de una visión de futuro. Con este objetivo, él esboza algunos rasgos –atractivos y alcanzables– de una sociedad ecosocialista.
La lectura de Green Capitalism: The God that Failed es imprescindible para quienes se oponen al suicidio planetario. El capitalismo está librando una guerra contra la naturaleza. Mientras esto no sea algo evidente para amplios sectores de la sociedad, estaremos limitados a los proyectos reformistas capaces solo de retardar nuestra marcha hacia el olvido, pero no de detenerla. Tal como nos recuerda Smith, “Decir que este es el momento más crítico de la historia de la humanidad no es una exageración.
Richard Smith, Green Capitalism: The God that Failed, publicado por World Economics Association eBooks, 30 de abril de 2015
* David Klein es físico-matemático y profesor de matemáticas en la Universidad del estado de California, donde también dirige el programa de Ciencia Climática, un programa de formación diseñado para preparar a estudiantes o graduados en ciencia climática y campos relacionados. Es autor del ebook, Capitalism and Climate Change: The Science and Politics of Global Warming.
Copyright, Truthout.org. Esta traducción se ha hecho con el permiso expreso de Truthout.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Margarita Murillo una campesina de la vida que siembra historia y cosecha memoria
Por Sandra Rodríguez
A los doce años de edad Margarita Murillo decidió que su vida seria para luchar por los derechos de aquellos que al igual que ella eran víctimas del sistema de desigualdad, que tenían muchas ganas de trabajar, pero no poseían una parcela de tierra para producir sus alimentos.
Chalmeca, Copán, dio a este país una de sus más valiosas flores que prosiguió con muchos frutos. En 1963 nació Margarita en el hogar de Juan Pablo Rivera y Eufemia Murillo Villanueva, creció con las enseñanzas de su abuela paterna, y los relatos de su abuela materna que era de origen Maya, y le contaba que su marido peleó en la guerra de los Liberales contra el dictador Tiburcio Carías Andino (presidente de Honduras 1936-1949), y que el abuelo de ella fue fusilado en el Siglo XIX por ser morazanista, por lo que esto ya la inspiraba en su vida revolucionaria.
Asesinada el 27 de agosto del 2014,a la edad de 51 años, Margarita Murillo no tuvo días de descanso, porque cada instante lo dedicaba a la construcción de la patria, desde su propia esfuerzo, son sus ideales y compromiso social en favor de más de 300 mil familias campesinas que no tienen acceso a la tierra, y la asesinan mientras cultivaba en su parcela.
A casi un año de su partida, la semilla de la Margarita florece en la memoria colectiva, en la necesidad de justicia, y no solo en Honduras que prepara una serie de actos conmemorativos, sino en Latinoamérica que también la recuerda y necesita se haga justicia.
El pasado 13 de agosto, miles de mujeres del campo participantes en la quinta edición de la "Marcha de las Margaritas" en Brasilia, Brasil, con una caminata en defensa de sus derechos, la democracia y contra la violencia, y entre ellas exigir al Estado hondureño se esclarezca el asesinato de la lideresa campesina Margarita Murillo.
La Marcha de las Margaritas se inició en 2000 con el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso, pero logró fuerza y avances con los mandatos de Luiz Inácio Lula da Silva y el actual de Dilma Rousseff.
Es una caminata en la cual participan cerca de 100 mil personas de todos los municipios de Brasil para pedir más democracia, más educación y salud e igualdad de género.
En la apertura de este encuentro, el ex presidente Lula da Silva resaltó la valentía y fuerza de las trabajadoras rurales en la defensa de sus derechos y de las conquistas sociales, flameaban banderas de muchos países, entre ellos la de Honduras, a nombre de Margarita y representada por Esperanza Cardona.
La Marcha de las Margaritas se lleva a cabo en homenaje a la colega y lideresa sindical Margarida Alves -asesinada el 12 de agosto de 1983, por encargo de propietarios rurales y dueños de centrales azucareros de Paraíba-, y ha tenido como lema “Desarrollo sostenible, pero con justicia, autonomía, igualdad y libertad”.
Oportunamente, esta marcha que es cada cuatro años, coincide con los actividades que en Honduras se realizan en el marco del aniversario del asesinato de Margarita Murillo, quien de manera similar, fue asesinada por ser una incansable militante por la justicia agraria, la liberación nacional y defensora de derechos humano.
De niña, Margarita ayudaba en la economía de la casa, fue promotora de las Escuelas Radiofónica, educadora popular y organizadora de bases campesinas; tenía aptitudes de enfermera, y compartía recetas aprendidas en casa, ya sea para quitar el dolor o conciliar el sueño.
Fue tanto lo que dejó al paso de su vida, que en la escena de su asesinato no quedó ningún rastro, “en la escena del crimen no había casquillos, huellas, no había nada, y la única persona que estaba en los predios no vio nada, solo escuchó de lejos los disparos” recuerda su hija Kenia Murillo.
“Mi madre era una mujer transgresora, rebelde y luchadora, una campesina de sepa que no se vendía ante nada”.
Fue víctima de desaparición forzada por 27 días en 1987, siendo torturada en forma brutal frente a sus hijos menores, y de so logró sobrevivir, también supo lo que es abandonar a sus hijos pequeños, su familia su patria, y vivir en el exilio, estando en La Habana y México.
Volvió a Honduras después de que se hablaba de Amnistía, en el gobierno del entonces presidente Rafael Leonardo Callejas (1990-1994), y continuó con sus ideales en defensa de los más desposeídos.
Y en ese mismo escenario de lucha la asesinaron, trabajando de la única forma que ella lo podía hacer, cultivando su tierra, pero sus ideales no terminaron allí, porque Margarita continua siendo empuje para exigir justicia y que su caso no sea una cifra que abone la impunidad, ni un expediente más en los archivos de las fiscalía de Delitos Contra la Vida del Ministerio Público, MP, que asignó el caso a la fiscal Leyla Mejía.
Kenia Murillo lamenta que la Dirección Nacional de Investigación Criminal, DNIC, tras el asesinato de su madre no investigó a los responsables del crimen, sino que les preguntó por las armas de Margarita, hecho similar a lo sucedido con la Dirección de Investigación Nacional, DIN, en 1980 en Santa Ana de Aguán, Yoro, antes de triturarla a golpes frente a ella, y ahora la Agencia Técnica de Investigación Criminal, ATIC, les habla de un vaciado telefónico que nunca termina.
En Margarita una luchadora por la justicia e igualdad, se recoge la impunidad y, por eso es que hay una demanda colectiva que el MP dé los resultados de la investigación e identifique a los responsables intelectuales y materiales de su asesinato.
Y es la misma Margarita Murillo que mueve a su familia a exigir que la verdad florezca, ya que ella desde niña fue ruda y luchadora, valiente y no se dejaba de nadie, manifiesta su hermana Domitila.
Y es que esta dirigente campesina, innata, era enemiga de la hipocresía, mujer legal, decía las cosas de frente. No aceptaba reparticiones ayudaba sin tener nada. Vivió siempre humilde, con una mochila al hombro recuerda su hermana.
El estancamiento en el MP, sobre las investigaciones, iniciaron con la muerte de la fiscal Marlene Banegas, el 10 de octubre del 2014, en San Pedro Sula, ella conocía el caso de Murillo y tenía interés de dar con la verdad, según Kenia, ella quería que se resolviera, pero dos días antes de conversar sobre las líneas de investigación, la asesinaron.
Y es que, el Estado no está dispuesto a resolver el asesinato, ni a reparar los daños, la única forma de reabrir el caso es a través de la memoria de Margarita.
Kenia Murillo, quien la continuado con el legado de su madre en la lucha social, afirmó que la sub secretaria de Derechos Humanos, Karla Cuevas, manifestó que no hay un documento que avale las medidas cautelares para su madre.
Sin embargo hubo una de carácter colectivo con registro193/2009 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, emitida de oficio y prorrogada hasta fines de 2011, por la peligrosidad de la situación en Honduras para defensores y defensoras de DDHH, no fue una medida individualizada pero los criterios di incluían a Margarita Murillo.
Ahora ella está entre las 14 personas asesinadas desde 2009 a la fecha que gozaban de medidas cautelares solicitadas al Estado de Honduras por la CIDH. En 2014 la Comisión decidió suspender la medida después de las elecciones, creyendo que se retornaba a un Estado de Derecho.
Las personas que la conocieron y que mantienen viva su memoria y la exigencia de justicia ante su vil asesinato, continuaran repartiendo margaritas, caminado con imágenes de su rostro, que a paso de los años y luchas asumidas, nunca cambió su sonrisa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












