miércoles, 5 de mayo de 2021

Diez bulos sobre los bosques que lastran el futuro del planeta


The Conversation

Por Víctor Resco de Dios, Daniel Moya Navarro *

Valle de Unarre, en el Parque Natural del Alto Pirineo. Orio Lapeira / Shutterstock

Imagínese un bosque espectacular, de ensueño, lleno de árboles majestuosos. Pues bien, lo más probable es que sea así de espectacular porque alguien ha estado ahí antes con una o varias motosierras.

Quizás le sorprenda lo que acaba de leer. En nuestro imaginario colectivo tenemos un serie de ideas sobre los bosques completamente falsas. Una serie de bulos que conviene desterrar cuanto antes de nuestras cabezas para poder fomentar la gestión adecuada de los bosques. O, lo que es lo mismo, la sostenibilidad planetaria. Aquí destacamos algunos:

1. La mano humana no debe tocar los bosques

El bosque primigenio, original, símbolo del paraíso terrenal, no existe. En Europa, por ejemplo, solo 0,7 % de los bosques son primarios, es decir, no han sido gestionados. En América esa cifra asciende hasta 20 %.

Dicho de otro modo, entre 80 y  99 % de los bosques no son naturales, sino culturales. Su estado de conservación depende, por tanto, del tipo de gestión realizada, pero no de si la hubo o no. La única excepción son los bosques tropicales, donde sí nos encontramos con 50 % o más de bosques vírgenes.

2. Talar árboles es malo

Un árbol puede arder en un incendio, pudrirse o ser aprovechado para consumo humano. La gestión forestal sostenible imita la dinámica forestal natural para aprovechar árboles que, de otra forma, se pudrirían o se quemarían con perjuicio para el propio ecosistema.

Además, obtenemos materiales de construcción o energéticos con una huella ambiental nula (a diferencia de los derivados del petróleo, acero y no renovables) o, incluso, positiva: se crea heterogeneidad paisajística, que aumenta la biodiversidad.

3. Cuanto más verde y con más árboles, más natural y de mayor calidad

Lo cierto es que estamos sufriendo una epidemia de árboles. Las causas difieren entre países, pero la superficie forestal ha aumentado, y muy considerablemente, a nivel global en las últimas décadas. Esto repercute en un exceso de carga vegetal en el paisaje y el consecuente aumento de riesgo de gran incendio forestal.

Los bosques tropicales se escapan nuevamente de la tendencia global. Ahí sí estamos sufriendo pérdidas importantes de superficie forestal.

4. Los eucaliptos favorecen los incendios

Se ha cuestionado la influencia de la expansión de las plantaciones de eucalipto en megaincendios recientes como los de Chile y Portugal de 2017. Pero lo cierto es que no existe ninguna evidencia científica que vincule la expansión de los eucaliptos con los incendios.

Por ejemplo, en Portugal, donde los eucaliptos ocupan el 26 % de la superficie forestal, el tipo de vegetación donde es menos probable que se inicie un gran incendio forestal es, precisamente, el eucaliptal debido al manejo sostenible al que son sometidos.

5. El fuego destruye los bosques

Los incendios forestales son naturales en la gran mayoría de bosques y matorrales. Con la excepción de los trópicos, el resto de la vegetación americana y europea está adaptada e incluso necesita incendios para su regeneración.

Ahora consideramos el fuego como el gran enemigo, cuando ha sido una herramienta útil cuyo uso no debemos olvidar.

6. Los bosques están sucios

Los matorrales y las herbáceas no son suciedad, sino parte de la riqueza de nuestros bosques. El riesgo de gran incendio no resulta de que haya maleza o matorrales, como ya hemos comentado en otras ocasiones. El bosque solo está sucio cuando los desaprensivos tiran basura.

7. Es necesario aumentar la superficie de reservas naturales para proteger especies

La mayoría de especies protegidas no se encuentran en parques nacionales. Por lo general, basta con llevar a cabo pequeñas medidas de adecuación de la gestión forestal adaptadas a la realidad de cada caso para favorecer las especies vulnerables.

Además, cuando aumenta el área protegida en países ricos, se favorece la importación de maderas de países menos ricos y con leyes forestales que, en muchos casos, serán más laxas. Dicho de otra forma, los daños ecológicos en países terceros aumentan con la protección de los bosques en países ricos.

8. La solución es dejar de utilizar papel

“Antes de imprimir este correo, piense si es realmente necesario”. Esta coletilla que se lee en muchos mensajes se añade sin duda con la mejor de las intenciones.

Pero seamos realistas: necesitamos papel hasta para ir al baño. La cuestión no está en si usar o no papel, sino en conocer su procedencia. Para ello, existen mecanismos que aseguran que proceda la gestión forestal sostenible, tales como la certificación forestal.

9. Las repoblaciones son bosques artificiales o cultivos

Cuando alguien se fractura la pierna y, en la intervención quirúrgica, le colocan hierros y tornillos, sigue siendo una persona y no se convierte en cíborg. De forma similar, cuando un monte está muy degradado y precisa de cirugía forestal en forma de restauración, el ecosistema no pasa a ser un cultivo, sino que mantiene su condición de bosque.

Se han ejecutado programas de reforestación importantes en Chile, Argentina, España y otros países. Pasadas unas décadas, vemos como hasta 80 % de la cobertura en algunos espacios protegidos procede de pinares de repoblación.

Actualmente, uno de los objetivos de esta herramienta de restauración es incluir la conservación y mejora de la biodiversidad, introduciendo especies y variedades locales, y no solo de árboles, sino también de arbustos y otras acompañantes.

10. Un ecologista siempre protege el monte

Decía Ramón Margalef, el padre de la ciencia ecológica en España, que “el ecologismo es a la ecología lo que el socialismo a la sociología”.

Conviene usar la ciencia como tamiz para filtrar lo que es fruto de la evidencia y la lógica de lo que es ideología o sesgo personal. Actuaciones bienintencionadas pueden tener consecuencias catastróficas cuando no han sido apropiadamente tamizadas. Poner impedimentos a cortas sostenibles de árboles, por ejemplo, puede aumentar el consumo de combustibles fósiles y el riesgo de incendios forestales.

Los hombres aparecimos en la Tierra hace dos millones y medio de años. Nos hemos convertido en un componente importante de su dinámica ecológica, nos guste o no. Somos parte de la naturaleza y no algo ajeno a ella. Podemos elegir entre gestionar el monte, o abandonarlo a su suerte.

Dicho de otra forma, las cada vez más recurrentes y severas perturbaciones (incendios, sequías, plagas,…) se encargarán de reestructurar aquellos ecosistemas que no gestionemos nosotros de forma ordenada y sosteniblemente. Es cierto que la naturaleza no nos necesita, pero nosotros a ella sí.

* Víctor Resco de Dios. Profesor de Incendios y Cambio Global en PVCF-Agrotecnio, Universitat de Lleida

* Daniel Moya Navarro. Profesor Contratado Doctor e Investigador en grupo ECOFOR, Universidad de Castilla-La Mancha


martes, 4 de mayo de 2021

Realizan reconstrucción de crimen de Rinel Argueta Oliva


Defensores en Línea

Los jueces del Tribunal de Sentencia que conocen la causa contra cuatro agentes policiales por el crimen de Rinel Argueta Oliva de 38 años, realizaron la media noche del miércoles y la madrugada de este jueves una reconstrucción de los hechos.

Karol Cárdenas, abogada del Cofadeh, interrogando al policía José Amílcar Corea Mendoza, durante la reconstrucción de los hechos.Karol Cárdenas, abogada del Cofadeh, interrogando al policía José Amílcar Corea Mendoza, durante la reconstrucción de los hechos.

Argueta Oliva fue ultimado el 21 de junio de 2020 en horas de la madrugada en el municipio de San Esteban, durante un supuesto operativo que realizaban siete policías, cinco pertenecientes a la unidad Toma Integral Gubernamental de Respuesta Especial de Seguridad (TIGRES), y dos a la Preventiva, asignados a la delegación de esa jurisdicción.

El vehículo de Argueta Oliva fue atacado a disparos por los agentes policiales, aduciendo estos que no se quiso detener cuando le hicieron señales de parada, y por temor a ser embestidos.

El supuesto operativo los policías lo realizaban a la altura del desvío a la comunidad de Corral Viejo, jurisdicción del municipio de San Esteban.

Por el crimen de Rinel Argueta el Ministerio Público acusó a los policías Elmer Alexander Castellanos Castillo, Melvin Josué Murillo Gonzales, Ruperto Antonio Rodríguez Zelaya y Alex Manrique Andara Vallecillo.

El Ministerio Público no levantó ninguna causa contra los policías Kilver Miguel Fúnez Gonzales, Julio César Castellano Zúniga y José Amílcar Corea Mendoza, pese a que eran parte del grupo que realizaban el operativo.

Los cuatro acusados que están siendo sometidos a juicio oral y público desde el martes 27 de abril, al entregarse a las autoridades correspondientes confesaron que dispararon sus armas, pero que en ningún momento lo hicieron contra la humanidad de Argueta Oliva, quien murió al recibir un disparo en la cabeza, según dictamen forense.

Para realizar la reconstrucción de los hechos, hasta al municipio de San Esteban se trasladaron las tres juezas que conocen la causa, la parte acusadora como el Ministerio Público y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecido en Honduras (Cofadeh), que se constituyó como acusador privado, los acusados, su defensa y los testigos. También viajaron dos peritos de balísticas, uno del Ministerio Público y otro de la Policía Nacional.

La reconstrucción de los hechos es una prueba más para valorar, que hace ver más directamente cuáles fueron las acciones de cada uno de los acusados como de los testigos durante el operativo.

Esta diligencia investigativa se realizó tomando en cuenta las declaraciones que ofrecieron cada uno de los testigos.

La reconstrucción duró dos horas y se realizó a la altura del desvío a Corral Viejo, lugar donde sucedieron los hechos el 21 de junio de 2020.

Una vez conocida está prueba pericial, la defensa y los acusadores presentaran sus conclusiones el martes 4 de mayo cuando se reanude el juicio, y ese mismo día las juezas emitirán su resolución.


Debate sobre Democracia, aportes desde Centroamérica


Cristianismeijusticia.net

Por Ismael Moreno sj

Gobierno formal y gobierno real

Parece un juego de palabras. Pero son realidades nuestras. Una cosa es el gobierno con sus tres poderes del Estado, y otra es cómo se gobierna el país y quiénes de verdad gobiernan el país, mucho más allá de las formalidades de los poderes del Estado. El Estado de Derecho que rige nuestra democracia nos dice que quien manda es el Soberano, es decir, el pueblo, a través no de personas específicas que imponen sus decisiones, sino a través de leyes.

Ninguna persona es superior a la ley, al tiempo que se establece que el gobierno es elegido formalmente en procesos electorales. Cada cuatro, cinco o seis años, según los países, la ciudadanía es convocada para que por voto secreto elija las autoridades que deciden optar a cargos de elección popular. Sin embargo, del dicho al hecho, existe un gran trecho que tiene nombre y apellido: las que deciden y controlan los instrumentos e institucionalidad de lo que llamamos la democracia, son reducidas cúpulas, basada en la cultura política patrimonial, matriz de los caudillos y de todas aquellas prácticas personalistas y arbitrarias que impiden que aflore con toda su riqueza la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho.

Elecciones: rasgo esencial del Estado de Derecho

Siguiendo la formalidad de la democracia, las elecciones de las autoridades públicas constituyen un rasgo esencial del Estado de Derecho. En nuestros países centroamericanos, hay elecciones democráticas de autoridades públicas en el marco del Estado de Derecho, sin embargo, al estar las mismas controladas por reducidas cúpulas, y siendo los partidos políticos propiedad de estas cúpulas, lo que los convierte en contra sentido de democracia, se violenta o se viola el derecho ciudadano a elegir libremente a sus autoridades, y se socavan las bases mismas del Estado de Derecho. Muchas de las reformas institucionales que se han impulsado a lo largo de los últimos 25 años –tras el final de las guerras intestinas centroamericanas– han tenido que ver más con la presión internacional sobre los políticos y funcionarios de nuestros países que con la necesidad que sientan los mismos centroamericanos para responder a las exigencias y desafíos del mundo que se construye en el siglo veintiuno.

Sin embargo, muchas de las reformas para la consolidación del Estado de Derecho han sido adulteradas o manipuladas por las mismas autoridades responsables de llevarlas a su cumplimiento, justamente porque estas últimas están subordinadas al sistema de partidos políticos con fuertes signos antidemocráticos, que niegan en los hechos la democracia que dicen defender y representar. Por ser intrínsecamente antidemocrático, el sistema de partidos políticos convierte en antidemocráticos todos aquellos instrumentos orientados, paradójicamente, a fortalecer la democracia. Es cierto que se han hecho muchos esfuerzos por hacer funcional el sistema político y la legislación, incluso la comunidad internacional ha condicionado en no pocas ocasiones su cooperación a cambio de modernizar las instituciones del Estado. Sin embargo, los líderes y autoridades públicas, en general, siempre vuelven sobre sus propios pasos: acaban creyendo, y lo hacen sentir, que por tener un puesto público están por encima de los demás.

¿Quiénes eligen a quienes elegimos para que nos gobiernen?

Formalmente, los eligen sus partidos en elecciones en donde participan diversas corrientes internas. ¿Y quiénes eligen a los candidatos dentro de cada una de las corrientes internas?

Nadie que no cuente con el visto bueno del líder, con reconocimiento tácito de propietario, o del equipo propietario del partido político, podría en ningún caso ser candidato a un cargo de elección popular. Normalmente, los puestos más importantes del gobierno cuentan, no sólo con el aval de los principales líderes o propietarios de los partidos políticos, sino con el aval de los altos oficiales del ejército, también de los grandes líderes de la empresa privada y con el visto bueno de la Embajada Americana.

Un ciudadano o ciudadana difícilmente llegará a ser candidato a la Presidencia de la República sin haber pasado por todos estos filtros. Lo mismo se puede decir de la persona que sea nombrada como Ombudsman, Presidente o Presidenta de la Corte Suprema de Justicia, miembros del Tribunal Superior de Cuentas o Fiscal General de la República. Las personas o grupos de poder canalizan su beneplácito o su veto hacia los candidatos a elección popular a través de sus grandes medios de comunicación.

Todavía existe otro actor que participa, cada vez con mayor fuerza, en la elección de los candidatos a ocupar los puestos de mayor relevancia en la administración pública. Se trata de lo que suele llamarse con el genérico nombre de Crimen Organizado, liderado por el narcotráfico. Existen fuentes de alto crédito que sostienen que las diversas mafias del crimen organizado cruzan como Pedro por su casa los diversos corredores de la política electoral, y el capital de los más importantes grupos económicos de la empresa privada.

Cuando un candidato habla con plena seguridad de que llegará a ocupar un alto cargo público, su certeza no le viene tanto por el apoyo popular que tenga, sino por el apoyo financiero y político que eventualmente proviene de algunas de las mafias que circulan por el territorio de nuestros países. Si el Crimen Organizado, que cruza el tráfico de armas, tráfico de personas, tráfico de drogas y secuestros, traslada fuertes cantidades de dinero hacia líderes y corrientes políticas de los partidos políticos, sin duda es porque la política se ha convertido en una fuente de inversión y lavado de sus capitales y, al final de cuentas, en cabeza de playa para ejercer y extender su poder y control sobre la sociedad.

Paisaje de la democracia centroamericana

Cuando la gente con buena voluntad y civismo va a depositar su voto, los candidatos y candidatas ya han sido elegidas por los que de verdad y sin necesidad de elecciones toman las decisiones más importantes para el país. ¿Para qué son las elecciones entonces? Son un ejercicio que permite a la población sentir la responsabilidad de elegir a sus autoridades y así ejercer uno de los derechos que le garantiza la Constitución de la República. Sin embargo, con el control tan férreo que los grupos de poder ejercen sobre los mecanismos de la democracia, el voto de la población acaba legitimando a unas autoridades públicas, cuyos candidatos cuentan con el aval y gozan de la confianza de las personas y grupos de poder para que administren los recursos del país, aprueben leyes y las apliquen de acuerdo a sus mejores conveniencias.

La democracia y el Estado de Derecho se mueven y se sostienen sobre dos gobiernos: el gobierno que formal y legalmente es elegido por el voto de la población y, por otra parte, el gobierno de los grupos de poder real, el mismo que nombra y avala a los que serán elegidos para el gobierno formal. Entre los dos gobiernos, el verdadero, el duradero y el que de verdad decide y manda, es el que funciona por encima y más allá del ciclo político electoral, utiliza la democracia y todos sus mecanismos para legitimar sus decisiones, proteger sus intereses y actuar, casi siempre, a espaldas de la gente pobre.

Democracia política representativa versus democracia participativa y económica

Cuando la democracia se reduce a la democracia política representativa, se corre el riesgo, como es el caso de varios de nuestros países centroamericanos, de legitimar a determinados poderes facticos dominantes y la concentración de las riquezas y los bienes públicos comunes. Es impensable alcanzar estabilidad política en una democracia mientras persista un modelo económico basado en la producción sin control simultáneamente de súper millonarios y de miserables. Aquí encontramos el factor estructural de desestabilización de la democracia.

La democracia actual, basada en partidos políticos, a través de los cuales las sociedades eligen a sus gobernantes y autoridades, es apenas una expresión de la democracia. La democracia política representativa es una expresión de la democracia, pero no puede ni debe reducirse a ella. Los partidos políticos son o pueden ser factores de cambio, pero ni siempre lo son, ni solo en ellos puede descansar la lucha por el cambio social.

La transformación social y política de fondo ha de unir la lucha política por el acceso al gobierno con la lucha política por la democratización de la economía, la sociedad y la cultura. Esto se logra si existen movimientos que empujen desde abajo. Y esto no siempre es aceptado por los partidos políticos, sean estos de ideología de derecha o de izquierda. La democracia política sin transformación del modelo de inequidad económica, será siempre una democracia a medias, una mediocre democracia o una falsa o un amago de democracia. Y algo de eso es lo que tenemos ahora en nuestra democracia representativa en varios países centroamericanos.

Sin el empuje desde abajo de los movimientos sociales que cuestionen la democracia política representativa, que demanden y exijan la existencia de la democracia representativa, los partidos políticos se volverán expertos en democracia, pero en base a componendas entre las cúpulas y en ruptura con la vida cotidiana de la gente.

En el caso de algunos países centroamericanos, como Honduras, Guatemala y El Salvador, la gente asiste a las urnas electorales, confiada que así ejerce su derecho a elegir a sus autoridades. Pero en los sondeos de opinión que realizan anualmente instituciones universitarias y de investigación de los jesuitas de El Salvador y Honduras (Cfr. Instituto de Opinión Pública de la UCA de San Salvador; ERIC-SJ, Honduras), la gente deja muy en claro su percepción de que todos los partidos políticos están lejos de sus necesidades, no escuchan sus demandas y sus dirigentes negocian entre ellos el reparto de puestos a espaldas de las necesidades de la sociedad. Acortar esta distancia es un desafío para las dirigencias políticas y la construcción de movimientos sociales nacidos e insertos en la realidad cotidiana de la población con su propia autonomía frente a los partidos políticos, son tareas para la democratización de la sociedad.

La mentalidad clientelar de la mayoría de la población se sustenta en la realidad de sobrevivencia. Es factor decisivo para la existencia de un pacto tácito entre dirigencias políticas partidarias y la gente en estado de sobrevivencia. De acuerdo a los diversos sondeos realizados en El Salvador y Honduras, el nivel de conciencia social y política de la sociedad sigue siendo tan precario que para una mayoría que supera el sesenta por ciento de la población no importa quién esté en el gobierno y quiénes estén en la oposición.

No importa quién sea ni de dónde venga quien ha de resolver sus problemas, sino si ese alguien, y de la manera que sea, y con el método que sea, en efecto resuelve sus problemas de alimentación, seguridad y empleo. Si quien lo hace es un gobierno autoritario, populista y dictatorial, es lo de menos. Esta es sin duda la más amarga cosecha que deja la democracia con sus partidos y elecciones. Es un caldo de cultivo para que los fuertes se ejerciten como demócratas, aunque sean personajes con ínfulas mesiánicas o dictadores, como se cierne con altísimo peligro en la Centroamérica actual.

Desafíos generales para la construcción de democracia desde la Iglesia y la Compañía

1) Contribuir a que las instituciones funcionen por encima de las arbitrariedades de las personas y grupos políticos y económicos. La debilidad o ausencia de instituciones, debilita la democracia y cierra las puertas para la gobernanza, al tiempo que fortalece a los grupos de poder tradicionales y a los poderes ocultos que actúan en los corredores subterráneos de la ilegalidad y del abuso de poder.

2) Situarse desde la tarea por fortalecer el movimiento social a partir de la articulación de las demandas que surgen de las organizaciones comunitarias territoriales. La construcción de la democracia participativa es impensable sin la construcción de tejidos sociales, económicos y culturales desde las experiencias democráticas en las propias comunidades.

3) La democracia política representativa es expresión de democracia, pero no puede ni debe reducirse a ella. Los partidos políticos son o pueden ser factores de cambio, pero ni siempre lo son, ni solo en ellos puede descansar la construcción del cambio social. La Iglesia ha de seguir animando, con las palabras del papa Francisco y San Monseñor Romero, a que la gente se organice y a que los movimientos populares se constituyan en actores que presionen por democracia y por un modelo social y económico que garantice una distribución justa de los bienes y riquezas (cfr. Palabras del papa a los movimientos populares reunidos en Roma y Bolivia, y de San Romero a las organizaciones populares en El Salvador).

4) La transformación social y política de fondo ha de unir la lucha política por el acceso al gobierno con la lucha política por la democratización de la economía y la democratización de la palabra y la participación. Esto se logra si existen movimientos que empujen desde abajo, como anima la Iglesia en su dimensión social. Y esto no siempre es aceptado. La democracia política sin transformación del modelo de inequidad económica, será siempre, al menos, una democracia a medias, o un amago de democracia. Y una democracia representativa sin sentar las bases para que existan instancias que debatan y deliberen sobre los grandes temas de la sociedad, corre el riesgo permanente de representar a reducidas élites y cúpulas, e imponerlas como si fuese lo que piensan y desean las mayorías.

5) Sin el empuje desde debajo de los movimientos sociales, que cuestionen la democracia política representativa, que demanden y exijan la existencia de la democracia deliberativa y la democracia participativa, los partidos políticos podrán garantizar democracias representativas formales, pero no podrán garantizar que las mismas sean auténticamente democráticas. La opción por los pobres, como nos recuerda la Iglesia. es el criterio para un compromiso desde abajo, porque es desde esa realidad humana en donde más fieles podemos ser al Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

6) La construcción de democracia representativa, deliberativa y participativa ha de estar unida a la construcción de cultura política ciudadana, esto supone procesos de des aprendizajes de la cultura política patrimonialista y patriarcal, y esto es uno de los mayores desafíos para una Iglesia y una Compañía de Jesús con una fuerte tradición jerárquica y vertical.

7) De acuerdo al Evangelio, la palabra dicha ha de estar acreditada con el testimonio de quien la proclama (cfr. Mt 7, 21-27). Si en la Iglesia y la Compañía de Jesús hemos de hablar de democracia y de cultura ciudadana, hemos de hacerlo desde el testimonio de construir hacia el interior procesos que cuestionen la cultura patriarcal dominante y la estructura vertical que configura nuestras relaciones. Solo lo que logremos de democracia y cultura ciudadana al interior de nuestras estructuras hará creíbles nuestra palabra y hará posible que nuestras propuestas incidan en la sociedad. Porque, a fin de cuentas, el testimonio que acompaña la palabra es lo que siembra transformaciones profundas y duraderas.


A tres meses de la detención y posterior desaparición de Cristian, la FNAMP no da respuesta sobre su paradero


Defensores en Línea

Riccy Ponce 

“27 de enero de 2021, fecha que definitivamente nos marcó a muchos, no sé cómo describirlo, aquella sensación horrible de pesar que tal vez nunca más te volveré a ver o con tan solo pensar que ya no estarás en mis planes a futuro, me parte el alma”, escribió Dileiny Rosales, ex pareja de Cristian Aguiluz, quien desapareció luego de ser detenido por elementos de la Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas (FNAMP).

El hecho ocurrió el miércoles 27 de enero de este año en la ciudad de San Pedro Sula a eso de las 3:00 de la tarde, cuando varios agentes de la FNAMP que se transportaban en dos vehículos, uno doble cabina color champan y otro tipo camioneta, color azul, ambos con vidrios paralizados y sin placas, llegaron a la colonia Flor del Valle e ingresaron a la casa de habitación del joven, sacándolo de su casa y manifestando que se lo llevan para investigación.

“Son tres meses que han pasado desde que te raptaron mi flaco y no hay día que no me arrodille pidiéndole a Dios por piedad para que las personas que te hicieron eso, nos den una pista. Que Dios ablande su corazón, ya no aguantamos tanta espera, mi corazón esta triste desde que te fuiste y es que sin ti ya nada es igual, siempre me decías que me admirabas por mi fortaleza y mi manera de enfrentar las situaciones, pero esto que te pasó a ti, me está consumiendo por dentro, solo pido al señor fuerza y sobre todo jamás perder la fe. Tu mamá, papá y amigos esperamos por ti mi niño, te amo”, agregó Dileiny.

Además, señaló que “Cristian es una persona alegre, él a todo le encontraba lo positivo, tiene un corazón tan grande y noble que no podría ni describirlo en un solo texto. Cristhian es una persona demasiado importante para mí, tuvimos cuatro años de relación y dentro de ella hubo un bebe, aunque nosotros nos separamos, él siempre me apoyó y estuvo ahí para mí, porque antes de ser novios éramos mejores amigos”.

Señaló que las familias del joven han hecho lo posible para poder encontrarlo, pero “Las autoridades no han hecho absolutamente para dar con su paradero, incluso hasta se negaron a mostrar las cámaras del 911, ¿porque razón? No sabemos”.

“Nosotros lo hemos buscado en los centros penales, incluso fuimos a la morgue, a los bordos, a la DPI (Dirección Policial de Investigaciones), FNAMP (Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas), ATIC (Agencia Técnica de Investigación Criminal), pero no nos han ayudado en nada, no hay ningún avance desde el 27 de enero que a él se lo llevaron miembros de la FNAMP”, finalizó diciendo la joven.

Su padre Elyn Geovanny Aguiluz Medina, expresó que “hoy se cumplen tres meses, yo fui a la fiscalía y me dijo que la respuesta que le habían dado los de la FNAMP era que ellos no habían sido, que iban a proceder a pasar este caso a delitos comunes, porque ellos ya le dijeron que no y así se quedó, pero nosotros no podemos dejarlo así, solo porque ellos digan que no fueron”.

Señaló que él desde el primer momento acudió a denunciar el hecho y que en la fiscalía le informaron que iban a solicitar un seguimiento a las cámaras del 911, que preguntó que pasó y nunca le pararon bola las autoridades.

“Es algo estúpido que vengan y me digan a mi que la FNAMP no fueron, cuando fueron ellos. Desde que a mí me dice un oficial que el tipo de armas que portaban solo lo tiene ellos y es un oficial de esa fuerza, como van a querer involucrar a otra gente, yo seguiré buscándolo hasta que aparezca, así se me vaya la vida en ello”, finalizó.

El padre del menor acudió al Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), mismo que a través del Área de Acceso a la Justicia interpuso un recurso de Hábeas Corpus ante el Juzgado de Letras de lo Penal de Tegucigalpa, con el fin de dar con el paradero del joven.

Asimismo, envió una acción urgente al Comité Contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas, ubicado en Ginebra, Suiza. Ante esta acción el Comité solicitó al Estado que adopte las medidas necesarias para dar con el paradero del joven.

Además, solicita al estado de Honduras que sea remitida la información requerida antes del día 15 de abril de 2021.


Dio inicio juicio contra cuatro policías Tigres por crimen de Rinel Argueta


Defensores en Línea

Diez meses después del crimen de Rinel Argueta Oliva, hoy dio inicio el juicio oral y público contra cuatro agentes policiales de la unidad Toma Integral Gubernamental de Respuesta Especial de Seguridad (TIGRES).

El juicio contra los agentes Elmer Alexander Castellanos Castillo, Melvin Josué Murillo Gonzales, Ruperto Antonio Rodríguez Zelaya y Alex Manrique Andara Vallecillo, se desarrolla en los Tribunales de Sentencia de Juticalpa, departamento de Olancho.

A los agentes se les acusa de tener responsabilidad en la muerte de Rinel Argueta Oliva de 38 años, ocurrida el 21 de junio de 2020 a la altura del desvío a la comunidad de Corral Viejo jurisdicción del municipio de San Esteban, en este mismo departamento.

De acuerdo a la acusación presentada por el Ministerio Público, a eso de la 1:45 de la madrugada del 21 de junio de 2020, Argueta Oliva se dirigía en un vehículo marca Toyota Hilux, color gris, tipo paila, a trabajar a una de las propiedades que administraba, cuando fue ultimado en un operativo que realizaban siete miembros de la policía.

Ese mismo día, en horas de la tarde, los siete policías se presentaron a las autoridades y cuatro de ellos afirmaron haber disparado sus armas, pero negaron haberlo hecho contra la humanidad de la víctima.

Luego de las investigaciones correspondientes, se decretaron los requerimientos fiscales contra los cuatro agentes que reconocieron haber disparado sus armas, y el caso fue elevado a juicio oral y público, el que dio inicio este día con la presentación de pruebas testificales y periciales.

Durante tres días las partes involucradas evacuarán pruebas testificales, documentales y periciales, que les servirán a los jueces para emitir un veredicto al final del juicio.

La causa contra estos agentes policiales la lleva el fiscal Randy Estrada y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), quien se constituyó como acusador privado en representación de la familia de Rinel Argueta.

En el primer día del juicio, los jueces escucharon las pruebas testificales, entre ellas el testimonio de Adrián Argueta, hermano de la víctima.

“Esperamos que se aplique la justicia y sean condenados”, exclamó Adrián Argueta, quien también exigió se enjuicien a los otros policías que participaron en el supuesto operativo donde le quitaron la vida a su hermano.

Los jueces también escucharon el testimonio de dos de los otros tres policías que participaron en el operativo, como son Kilver Miguel Fúnez Gonzales y José Amílcar Corea Mendoza, este último encargado de la posta policial de San Esteban. Julio César Castellano Zúniga no fue localizado para ser citado a declarar.

El Ministerio Público no levantó ninguna causa contra estos tres uniformados, porque en su declaración manifestaron no haber hecho uso de su arma de reglamento cuando fue asesinado Rinel Argueta.

Vestido con el uniforme de policía, José Amílcar Corea Mendoza, se presentó ante los jueces para rendir su testimonio de los hechos sucedidos el 21 de junio de 2020.

Declaró que él estaba a cargo de la delegación policial y que su función no era conducir la patrulla, pero que ese día él era el conductor, y que era la primera vez que la conducía.

También se presentaron las pruebas periciales, donde rindieron su dictamen el médico forense que realizó la exhumación del cuerpo de Rinel a petición del Cofadeh, y un perito de balística del Ministerio Público.

El juicio continuará mañana con la evacuación de las demás pruebas, y también está prevista la reconstrucción de los hechos.

La abogada Karol Cárdenas del área de Acceso a la Justicia del Cofadeh, señaló que este día se evacuaron los medios de prueba que habían sido propuestos por el Ministerio Público y la acusación privada, que en este caso el Cofadeh se constituyó como tal.

“Los medios de pruebas consistente fue la declaración testifical de dos de los policías que participaron en el operativo, se tomó la declaración de un perito balístico quien manifestó que los agentes policiales habían disparado por diez ocasiones al vehículo donde se conducía el señor Argueta y donde uno de los disparos le ocasionó la muerte”, sostuvo la abogada.

Asimismo indicó que también declaró la doctora de medicina forense que practicó la exhumación, quien expresó que la causa de muerte había sido por un impacto de bala el que ingresó por la parte posterior de la cabeza y que había salido por la parte delantera.

El juicio es observado por una comitiva de la organización Peace Watch de Suiza, que tiene tres años de presencia en Honduras.

Rinel Argueta estaba encargado de administrar tres propiedades en San Esteban de un amigo que reside en el extranjero, y el día que los miembros de la seguridad del Estado le arrebataron la vida, se dirigía a una de ellas.

El crimen se dio en el marco de la aplicación de la suspensión de las garantías constitucionales por la pandemia del coronavirus.

Rinel Argueta Oliva estaba casado, era padre de un niño de seis años y su esposa tenía seis meses de gestación de una niña.


El problema de América Latina es fiscal y no la deuda externa


Alainet

Por Oscar Ugarteche *

Es una crisis inédita donde no hay una crisis externa sino fiscal, de deuda interna al tiempo de una generosa disposición de divisas para atender los compromisos internacionales.

La crisis desatada por la COVID19 en el 2020 ha sido novedosa. Ha traído consigo un colapso del PIB, de la recaudación fiscal, un aumento de las reservas internacionales en 3.8% promedio (excluido Ecuador) y un alza en los precios de las materias primas.  Es una crisis inédita donde no hay una crisis externa sino fiscal, de deuda interna al tiempo de una generosa disposición de divisas para atender los compromisos internacionales.

Lo que ha llevado a la no comprensión del problema es que el índice de deuda/PIB saltó entre 2019 y 2020 como resultado de la contracción del denominador. Acompañó a esto un aumento de déficits fiscales que en general han sido financiados dentro de los países con el resultado de un sector externo saludable y un problema interno complicado. Esto no quiere decir que no hubiera problemas externos antes de la crisis y algunos de difícil solución como Argentina, pero no tienen en lo absoluto que ver con la COVID19. El componente externo relacionado a este es la poca disposición de crédito bilateral y la politización de la Asistencia Oficial para el Desarrollo (ODA) para la compra de vacunas en Europa y Estados Unidos.

Como se aprecia en la tabla, las variaciones de reservas son positivas y los créditos del FMI, no explican todo el aumento de reservas. En suma, los bancos centrales tomaron prestado del Fondo por si acaso se presentara un choque externo, pero la disposición de divisas estaba liquida y solamente Ecuador, Costa Rica y El Salvador estaban en una situación crítica. La posición de reservas de México mejoró 2.1% en el año entre abril del 2020 y marzo del 2021 sin utilizar la línea de crédito flexible disponible.


El problema es fiscal y occidental más que universal, y es peor para el G7 que para los países emergentes. Todos mantuvieron el gasto público programado antes de la pandemia e inyectaron más recursos para contener la caída de la economía con excepción de Argentina, por falta de espacio fiscal y México que no lo consideró necesario. Para mantener los niveles de déficit tan magros (1,5%) fue preciso contraer el gasto público tanto como la caída de la economía.

Lo novedoso de esta situación es que aleja la posibilidad de una crisis de balanza de pagos. De otro lado, salvo que los bancos centrales le presten dinero a los tesoros, lo que contradiría la autonomía de los bancos centrales, no hay forma que puedan atender los servicios externos sin hacer ajustes adicionales. Isabel Ortiz y Mathew Cummins[1] advierten que los gobiernos están entrando en otro periodo de austeridad fiscal, que se espera que continúe al menos hasta 2025. Parece que el FMI promovió políticas contracíclicas solo el 2020 y volvió a la normalidad muy rápido con el resultado previsible de un crecimiento económico menor al proyectado. Yellen ha propuesto un impuesto a las corporaciones de 21% sobre ventas, pagaderos dentro de cada país. Eso tiene el límite institucional de los acuerdos de libre comercio y de inversión con Estados Unidos que impiden subir impuestos.

Si se quiere reactivar la economía mundial, más impuestos serán indispensables para evitar que sea la inflación quien liquide la deuda. Allí están los impuestos nuevos a las actividades digitales y el impuesto a la riqueza, así como el impuesto a las transacciones en bolsa y financieras por discutirse. Yellen tendrá que hablar sobre como sobrepasar las restricciones institucionales. Las perspectivas de recuperación en este marco apuntan al 2025 como el año en que todos habrán recuperado lo perdido en el 2020. En los casos de Brasil, Argentina, Chile y México, la pérdida comenzó antes y quizás tarde más.

Nota:

[1] Working paper “Alerta de austeridad global los recortes presupuestarios que se avecinan en 2021-25 y vías alternativas” (Initiative for Policy Dialogue (IPD) / Global Social Justice (GSJ), International Confederation of Trade Unions (ITUC), Public Services International (PSI) / Arab Watch Coalition (AWC), The Bretton Woods Project (BWP) / Third World Network (TNW))

* Oscar Ugarteche, Instituto de Investigaciones Económicas UNAM, SNI/CONACYT, coordinador del Observatorio Económico Latinoamericano, obela.org


En busca del futuro perdido: Adiós a Bertrand Tavernier (1941-2021)


La Diaria

Por Roberto López Belloso 

Las bengalas señalan en el cielo la liberación de Francia. Son los meses finales de la Segunda Guerra Mundial.

Bertrand Tavernier recordará esa imagen, vista a los tres años desde una colina de Lyon, como el único equivalente al impacto que le produjo el cine. La luz atravesando el celuloide, proyectándose en las pantallas de aquellos primeros cines de mala muerte, le significará la promesa de un nuevo comienzo. Pronto entenderá que ese comienzo lleva, casi siempre, el nombre de la incertidumbre.

Por eso no es de extrañar que en su obra los dos elementos estén unidos como las fibras trenzadas de una soga. La estética de un desencantado optimismo y la ética que separaba la resistencia antifascista del colaboracionismo.

Si se sigue esa cuerda se desemboca naturalmente en Jean Gabin.

En su documental Las películas de mi vida (2016), la presencia de Gabin es utilizada como una vara de esa medida. Al estilo de Martin Scorsese en Mi viaje a Italia (1999), Tavernier va desgranando sus encuentros con el cine. Gabin, que fue para el país de los hermanos Lumiére lo que fue John Wayne para Hollywood, estaba en las antípodas ideológicas del eterno cowboy. Pero mientras Wayne pasó la guerra al seguro amparo del sistema oficial de propaganda, Gabin la vivió desde el frente de batalla. Según Tavernier, fue el único artista “que pagó para pelear”, ya que tuvo que comprar de su bolsillo la cláusula de rescisión de su contrato con uno de los grandes estudios cinematográficos para tener la libertad de enrolarse.

Entre aquella jornada memorable de setiembre de 1944 en la que el niño de tres años ve las bengalas de la liberación y su primer encuentro con Gabin pasará la tuberculosis. Y con la enfermedad llegará el cine. Internado en un hospital de montaña ve una película que de inmediato intuye que es mucho más que un simple entretenimiento. Deberán transcurrir 25 años hasta descubrir cuál era ese film, del que no retuvo el título, pero sí el impacto. Se trataba de El último en todo (1942), de Jacques Becker.

Se volverá uno de sus puntos de referencia. “Sientes latir el corazón de los personajes; la puesta en escena tensa la emoción como se tensan los músculos”, dirá Tavernier sobre Becker en Las películas de mi vida.

Esa descripción del cine de Becker puede aplicarse a su propio trabajo. Como casi todos los directores franceses de su generación, la primera aproximación al celuloide desde un rol diferente al de espectador se produce en el campo de la crítica, que empieza a cultivar en una revista universitaria con 19 años. Por esa puerta conoce a Edmond Greville (a quien llama “el príncipe de los realizadores marginales”) y, sobre todo, a Jean-Pierre Melville, quien se convertirá en su mentor, al igual que luego lo será Claude Sautet.

Primero Melville le da un pequeño papel de soldado alemán en León Morin, sacerdote (1961), lo hace su ayudante de dirección y –ante su fracaso en esa función– lo vuelve su agente de prensa. Pero sobre todo Melville lo apadrina, lo lleva a recorrer Montmartre en largas madrugadas “en las que me mostraba los lugares del crimen y la resistencia”.

De la mano de Melville conoce a Georges de Beauregard y empieza a trabajar en la productora Roma-París-Films, origen de buena parte del cine de la nouvelle vague, en especial de Sin aliento (1960), el big bang de ese universo llamado Jean-Luc Godard, con quien Tavernier colabora en Pierrot el loco (1965) y a quien tiene el buen tino de no querer imitar.

Tavernier dará su salto a la dirección de largometrajes con una obra personalísima. En El relojero de Saint Paul (1974) ya está todo Tavernier. En especial ese desencantado optimismo que sólo es proustiano en el sentido que le da al término el semiólogo y poeta Jorge Medina Vidal: no se basa en una nostalgia por el pasado, sino que lo que se pierde es el futuro, se añora una posibilidad que se intuye abolida para siempre. Ese espíritu está en aquel primer film y también en su obra más recordada: La vida y nada más (1989).

Si se quitan películas como La muerte en directo (1980), Un domingo en el campo (1984), La carnada (1995) o Todo comienza hoy (1999), lo mejor de la filmografía de Tavernier está asociado con su actor fetiche, Philippe Noiret. Si se piensa en esas actuaciones (en especial en la que realiza en 1.280 almas, de 1981), llenas de matices y de una áspera sensibilidad, se ve en Noiret una suerte de eco que conserva, transmutadas, aquellas virtudes que Tavernier veía en Gabin.


Si El último en todo había sido el primer meteorito, el segundo gran sacudón lo recibió con La gran ilusión (1937), esa obra maestra de Jean Renoir que tiene a Gabin como protagonista.

Después lo volvería a ver en múltiples películas, trabajarían juntos desde roles diferentes, hablarían largamente. Pero ya en ese primer impacto estaba el germen de un aprendizaje. En Jean Gabin, a quien consideró “el primer actor que dio consistencia al héroe proletario”, Tavernier obtuvo un “pasaporte para entender el espíritu del Frente Popular”. Exageraba. O no. Podría pensarse que ese pasaporte lo traía desde la cuna (era hijo de René Tavernier, escritor de la resistencia), pero Gabin, el Gabin de El muelle de las brumas (1938), le daba un modelo más embarrado en lo real, y por lo tanto más destinado al fracaso. Esa ética desesperanzada la sostendría durante toda su carrera: su capacidad de explorar sensibilidades, de analizar cómo el entorno –el paisaje, la ciudad, el campo, el muelle al borde de un río, el tiempo en que se vive– tiene un efecto doble en el alma. Lo que hace con el alma “eso que ocurre”, y lo que no hace con ella lo que pudiendo haber sucedido, no sucede.


Privatización, bursatilización y geopolítica del “oro azul”


Rebelión

Por Isaac Enríquez Pérez * 

El día 22 de marzo fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Día Mundial del Agua. Y más que atender la conmemoración respecto al vital líquido es importante comprender los desafíos y la conflictividad que su apropiación, distribución y uso supondrán a lo largo del siglo XXI.

En 1995 el ex Vicepresidente del Banco Mundial, Ismail Serageldin, sentenció que “si las guerras de este siglo se disputaron por el petróleo, las guerras del próximo siglo se librarán por el agua…”. Más allá del discurso apocalíptico que el tema encierra y de que aún no es declarada abiertamente una guerra internacional por el agua –la última que se registra fue en el año 2500 a. de C. entre las ciudades-Estado de Lagash y Umma que se disputaban la cuenca de los ríos Tigris y Eufrates–, la realidad evidencia que el conflicto en torno al vital líquido es parte consustancial de las sociedades contemporáneas.

Se tiene registro de 926 conflictos violentos en distintas regiones del mundo por motivos relacionados con el agua. Y no es para menos si se consideran otros datos que evidencian parte importante del problema: según la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2019 uno de cada 3 habitantes en el mundo no cuenta con acceso a agua potable (algo así como 2 200 millones de personas), en tanto que 4 200 millones de seres humanos no accesan a servicios de saneamiento gestionados de manera segura y 3 000 millones carecen de instalaciones básicas para el lavado e higiene de las manos (https://bit.ly/3f6s9Ut). Se suma a ello que alrededor de 2 600 millones de personas radican en territorios con estrés hídrico extremadamente alto.

En medio de la crisis pandémica, donde se recomienda el lavado frecuente de manos, esta desigualdad en el acceso al agua potable ahonda la crisis sistémica y ecosocietal de la sociedad contemporánea (https://bit.ly/3l9rJfX), al tiempo que se erige en una de las principales contradicciones que reproducirán otros problemas de salud pública.

La misma OMS, en sus ejercicios de prospectiva señala que para el año 2050 alrededor de 5 000 millones de habitantes enfrentarán la carestía de agua potable, con particulares impactos en naciones del Medio Oriente, pero también con consecuencias en potencias económicas como Estados Unidos, India y China, cuyas demandas en sus procesos de producción y expansión poblacional complican la situación de las poblaciones humanas, particularmente en las megaciudades y regiones urbanas.   

En torno al año 2030 las principales disputas en el mundo girarán en torno a los suministros de agua. Y más allá de garantizarse el acceso masivo al preciado líquido como un derecho humano universal, la privatización del servicio y la especulación financiera en los mercados de valores ensanchan las brechas de la desigualdad en el disfrute de ese derecho. La misma devastación ambiental agrava el problema: el uso y desperdicio irracional del líquido vital –por ejemplo, por cada litro de cerveza que el Grupo Modelo produce en su planta de Calera (Zacatecas), se emplean 3,5 y 5 litros de agua (esto es, los 5 130 millones de litros de cerveza producidos absorben cerca 18 000 millones de litros de agua)–, la sobreexplotación de acuíferos y ríos, la contaminación de los mantos freáticos, el colapso climático, la presión poblacional y la irrestricta expansión de la mancha urbana, contribuyen a la carestía del vital líquido, a la intensificación de las sequías –que incluso agobiaron recientemente a California, en tanto el estado más rico de la Unión Americana–, y a la alteración del ciclo del agua. Es un problema de escasez, en parte, a medida que la distribución natural del líquido vital afecta a territorios con climas áridos y semi-secos, pero también –en gran medida– es un problema operativo y de gestión: tan solo en las áreas megalopolitanas de la Ciudad de México y de Guadalajara se desperdicia una tercera parte del agua suministrada; en tanto que el 70 % de las concesiones de agua en la nación Azteca se concentran en 2 % de los usuarios del servicio –la industria minera consumió alrededor de 437 millones de metros cúbicos en el año 2014. Por lo que no es lejano el día en que ello contribuya a la emergencia de hambrunas y a mayores tensiones regionales e internacionales.

Conflictos violentos destacados en el mundo se presentan en el Golfo de Bengala (India) en la Cuenca de Zambeze, así como el llamado “drama del Volta”, las “batallas de Mali” y la “tragedia del Nilo” –estos cuatros en África. Se suman a ellos potenciales conflictos en amplias regiones que circundan las cuencas de los ríos Nilo, Tigris, Eufrates, Indo, Ganges y Colorado –este último en los Estados Unidos. México no está al margen de ello, pues en regiones del seco y norteño estado de Sonora también afloran conflictos y desabastos; lo mismo que en la región lacustre de Cuitzeo en el estado de Michoacán.

La nación Azteca experimenta en 83 % de su territorio problemas de sequía en distintos grados. Además, se tienen registros que consignan que alrededor de 41 millones de mexicanos no tienen acceso al suministro del vital líquido en su vida cotidiana; al tiempo que 8,5 millones de habitantes aún carecen de conexión a las redes de agua potable.  

El mantra del fundamentalismo de mercado –difundido desde hace tres décadas por organismos internacionales como el Banco Mundial– no es la solución ante la masiva carestía de agua potable en el mundo. La privatización del agua y de sus servicios de suministro solo incrementa la exclusión social, tanto en las grandes urbes como en las regiones rurales. Más aún, los procesos de bursatilización emprendidos desde diciembre de 2020 en los mercados de futuros de Wall Street y que ya cotizan al agua como materia prima, afianzarán la lógica excluyente y concentrarán los beneficios en pocas manos –principalmente en los megabancos y los grandes fondos de inversión. De ahí que sea relevante comprender el carácter geoestratégico del agua y su lugar crucial en el engranaje del patrón de acumulación imperante.

Mientras no se modifique radicalmente el patrón de producción y consumo (desde pequeñas acciones en los hogares hasta radicales cambios en los organismos de suministro y en las grandes empresas depredadoras), el capitaloceno continuará succionando agua por doquier sin consideraciones respecto a las necesidades de las poblaciones aledañas a minas (https://bit.ly/2NUlUI8), maquiladoras, cerveceras y demás actividades productivas devastadoras. De ahí que sea urgente declarar al agua como un bien público global y garantizar su suministro como derecho humano fundamental. La solución no atraviesa por los cauces de la iniciativa privada, pues contrario a la creencia difundida de que ésta garantiza un uso racional y preservacionista del vital líquido, el afán de lucro y ganancia –que forma parte de enraizadas estructuras de poder, riqueza y dominación– es el origen del problema respecto a la desigualdad en el acceso y disfrute del agua.        

* Isaac Enríquez Pérez. Investigador, escritor y autor del libro La gran reclusión y los vericuetos sociohistóricos del coronavirus. Miedo, dispositivos de poder, tergiversación semántica y escenarios prospectivos. Twitter: @isaacepunam


lunes, 3 de mayo de 2021

La pandemia precariza la vida de la niñez y la adolescencia en Honduras


Radio Progreso

A más de un año del inicio de la pandemia, Honduras sigue sin controlar y manejar de manera adecuada la crisis sanitaria. Hasta la fecha, según cifras oficiales se han registrado 206 mil 907 casos, de los cuales 5 mil 141 personas han perdido la vida.

Durante el 2020 se mantuvo la tendencia que las mayores víctimas del COVID-19 eran adultos mayores y ancianos. Sin embargo, cambió, los principales perfiles de pacientes con coronavirus son ocupados por jóvenes entre los 16 y 30 años.

Honduras está cerca de cumplir 14 meses de pandemia, y expertos médicos han advertido que el pico de la enfermedad apenas inicia, pese a que los principales hospitales ya se reportan al 100 % de su capacidad.

El doctor Oscar Sánchez, presidente del Colegio Médico de San Pedro Sula, expresa en las últimas semanas la población juvenil es la más afectada por el contagio de COVID-19.

Indica que podría ser una nueva cepa que de alguna manera está contagiando a los jóvenes. Según Sánchez, en cada centro de triaje se atienden a cientos de jóvenes por día. “El año pasado el comportamiento de la pandemia estaba más enfocado en el adulto mayor, en las personas que tenían enfermedades de base, pero en este momento estamos viendo población infantil y adolescente que está siendo contagiada por Ccovid-19. Eso pone al descubierto que en el país existe una nueva cepa”, dice el médico.

Para el coordinador de Casa Alianza Honduras, José Guadalupe Ruela, alrededor de unos 8 mil niños y niñas han sido afectados directamente por el contagio del Covid-19. De manera indirecta también se ven afectados los niños y niñas cuando sus padres o familiares se infectan y son hospitalizados, pues genera desatención y desprotección.

Además, hay otro tipo de afectaciones que son más estructurales y amplias, dice Guadalupe Ruela. Por ejemplo, se ha mirado un incremento de niñez en las calles, quienes tienen que hacer indigencia para poder sobrevivir porque sus padres o familiares perdieron la capacidad adquisitiva, ahora no los pueden atender.

Políticas

El manejo de la pandemia ha sido una suma de improvisaciones. El gobierno ha descuidado a la niñez. No es posible decirle a un niño o adolescente, quédate en casa, cuando tiene que pagar eso diariamente, dice el director de Casa Alianza.

Guadalupe Ruela cree que en el país se deben tener estrategias que contemplen el desplazamiento por temas de salud, desprotección, manejo de estrés y de la sensación de pérdida. También habilitar espacios para la niñez.

“Todos los espacios de atención a la pandemia están pensados para los adultos. No tenemos modelos de atención amigables para los niños y niñas que les permita acceder a los servicios desde su nivel de edad y madurez”, señala.

Educación

Según un informe presentado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, durante los meses de confinamiento, y a causa de otras medidas para contrarrestar la pandemia, millones de padres han perdido sus trabajos y medios de subsistencia, y especialmente quienes trabajan en el sector informal han tenido mayores dificultades para cubrir los gastos necesarios para el regreso de sus hijos a la escuela.

Como resultado, es muy probable que las tasas de matrícula han caído. De hecho, las proyecciones para América Latina y el Caribe, indican que es posible que la matrícula escolar de los estudiantes que asisten por primera vez a clase disminuya en más del 1,8 por ciento.

Guadalupe Ruela explica que en Honduras este año más de 1 mil 200 mil niños y niñas quedaron fuera de las aulas escolares. Todavía el tema de matrícula para este año ha sido resuelto, tampoco el tema metodológico, porque lo que hay son actividades sincrónicas, que son una sobrecarga de trabajo para los docentes, pero no garantizan la atención con calidad de los niños.

“Faltó armar un buen paquete pedagógico pensado en los niños y no solo en el contenido a enseñar. Se perdió la oportunidad de haber reparado y readecuado las escuelas que actualmente están en la precariedad”, dice.

Trastornos alimenticios y del sueño

La Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, DINAF, asegura que la pandemia de Covid-19, también ha influido sobre el comportamiento de la niñez. Se han registrado una serie de trastornos de comportamientos asociados al confinamiento.

La psicóloga y coordinadora de programas técnicos de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia- DINAF, explicó que, en este contexto donde la población infantil representa el 7 por ciento de los casos de contagios por el virus, se suma a ello situaciones de carácter emocional y social que se desencadenan en depresión, estrés, ansiedad, apatía, trastornos alimenticios y de sueño, problemas de aprendizaje, entre otros.

Además, resulta difícil manejar las relaciones de convivencia en el hogar, por el largo tiempo de encierro al que se ven sometidas las familias y especialmente los niños y niñas, ya que se han visto limitados en sus espacios de recreación y socialización con otros menores de edad, explica la representante del DINAF.


En auge persecución y criminalización de defensores de la vida en el triángulo norte centroamericano


Rebelión

Por Dardo Justino Rodríguez *

En la región, los ataques de todo tipo contra defensores de derechos humanos y del ambiente, han ido creciendo en los últimos años. Desde amenazas a sus personas y familias, hasta agresiones físicas, fake news y asesinatos, son la constante en toda la región.

No son tiempos fáciles para quienes defienden la vida y el ambiente en los países del área centroamericana, en especial en los que integran el llamado Triángulo Norte: El Salvador, Honduras y Guatemala.

Con las fake news los han estigmatizado y difamado, y cuando ello no fue suficiente, aplicaron el lawfare con energía y decisión dignas de mejores causas, siendo arrestados, enjuiciados y condenados en la mayoría de los casos.

Incluso cuando todo ello resultó insuficiente, apelaron y apelan a los asesinatos selectivos de líderes y lideresas comunitarios y étnicos. Desde el asesinato de la referente lenca Bertha Cáceres en Honduras, hecho cometido en marzo del año 2016, en ese país se han producido 39 homicidios de dirigentes y referentes por el derecho a la vida y el ambiente. Todos ellos impunes.

A esa cifra deben sumárseles jóvenes dirigentes garífunas, secuestrados por elementos con uniformes policiales, que nunca volvieron a aparecer y cuyos destinos se desconocen.

Entre las principales víctimas se encuentran dirigentes campesinos y étnicos, abogados y periodistas que accionan en defensa de la vida y del ambiente.

En el Día de la Tierra, celebrado el pasado 22 de abril, la ONG Alianza por la Solidaridad-Action Aid, denunció la falta de compromiso de los países de América Latina y el Caribe con el acuerdo internacional de Escazú, auspiciado por la ONU.

Ese Acuerdo, adoptado en 2018, tiene como finalidad el garantizar la seguridad de las personas y los grupos defensores de la vida y el ambiente. Sin embargo, sólo fue ratificado por 12 de los 46 países y territorios de la región.

De hecho, no han firmado algunos de los que más embates registran contra líderes y referentes de las luchas en defensa del ambiente, entre ellos Guatemala y Honduras.

“La mercantilización de los recursos naturales cuesta vidas de muchas personas, las asesinadas y las que son encarceladas durante años, como el guatemalteco Bernardo Caal Xol, a las que hay que recordar en días como éste (…)”, señalaba el 22 de abril la española Almudena Moreno, responsable de Desarrollo Sostenible de la ONG Alianza por la Solidaridad-Action Aid.

En marzo pasado, a través de un foro digital denominado “Cuando la justicia se trasforma en injusticia”, la Mesa Redonda América Central-Alemania, se presentó el informe “Criminalización de personas defensoras de derechos humanos en Centroamérica”.

Algunos de sus datos son verdaderamente alarmantes, pero no son novedad para quienes siguen de cerca esta problemática. A las agresiones de todo tipo que sufren ellos y sus comunidades, se suman la coartación de la libertad de expresión, que complementa las fake news emanadas desde los sectores del poder real, la destrucción del tejido social de las comunidades, cooptando sectores mediante dádivas y quebrando, de esa forma, la solidaridad común.

Asimismo, sufren la militarización y la constante vigilancia por medio de personal castrense, policial o con elementos propios de las comunidades, cooptados para oficiar de verdugos de sus propios vecinos.

Estos grupos atacan e intimidan de forma continuada, incluyendo la destrucción de cultivos familiares o comunitarios, amparados por un sistema de impunidad que los protege de cualquier acción judicial.

Las élites que concentran el poder utilizan esa impunidad para protegerse, proteger a sus esbirros, mantener sus privilegios intactos y castigar a quienes se les oponen.

“La criminalización es la utilización de marcos jurídicos, de estrategias, de acciones político-judiciales con la intención de dar un tratamiento de ilegítimo o ilegal a la defensa de los derechos humanos”, señaló Anabella Sibrián, directora de Protection International Mesoamérica en Guatemala, participante del citado foro.

Para otro de los partícipes en ese evento, el abogado hondureño Edy Tábora, director del Comité por la Libre Expresión (C-Libre) “en Honduras, después del golpe de Estado de 2009, se implementó un modelo de despojo que vino a modificar el marco legal relacionado con los concesionamientos de los recursos naturales, y también se implementó un modelo político que vino a afectar a toda la ciudadanía”.

El encarcelamiento en prisión de máxima seguridad por participar en manifestaciones, personas defensoras del medio ambiente en prisión preventiva por años, prohibición de organizaciones de derechos humanos, persecución de la protesta pacífica, son algunas facetas de la criminalización creciente de las personas defensoras de derechos humanos y del ambiente en el triángulo norte de Centroamérica.

Lo que distingue la criminalización de otros ataques, es el uso selectivo de las leyes contra los defensores de la vida y el ambiente. Esto da a la represión una falsa apariencia de legitimidad, provocando que las personas perciban con claridad, la omnipotencia del Estado y de las mega-empresas.

El caso de Sonia Sánchez, una defensora de derechos humanos de la Organización de Mujeres de Santo Tomás en El Salvador, es “ejemplificador”, pues ella y otros tres defensores, enfrentan acusaciones por el delito de coacción, por oponerse a un proyecto habitacional que afectará el medio ambiente en el municipio donde vive.

Incluso cuando se ganan las demandas y son absueltos de los delitos inventados para criminalizarlos, las persecuciones no cesan, pues las empresas continúan con sus amenazas, agresiones y ataques contra las viviendas, los cultivos o el ganado de las personas que se oponen a los proyectos destructivos del medio ambiente en sus entornos comunitarios.

Además, es importante señalar que no sólo atacan a los referentes, sino también a los pobladores que los siguen, con el objetivo de amedrentar colectivamente, para impedir que se organicen y actúen como comunidad.

El panorama, grave de por sí, empeora cuando no se ven posibilidades reales de que el poder real enquistado en los tres países del Triángulo Norte, vaya a ceder en sus posiciones. Por el contrario, se prevé una profundización de sus acciones represivas, amparado en una impunidad casi total. Los movimientos sociales, a pesar del creciente apoyo internacional, no tienen, todavía, la capacidad y el poder suficientes para revertir radicalmente la situación.

* Dardo Justino Rodríguez. Analista y consultor independiente de organizaciones y organismos internacionales. Director para Honduras de Presagio Consulting.