sábado, 4 de julio de 2015

“Los medios tienen el deber ético de crear escenarios para que la sociedad se relacione en términos de escucha”


Rebelión

Por Fernanda Sánchez Jaramillo

FSJ: ¿Qué campos semánticos y metafóricos se pueden utilizar para reemplazar los campos bélicos que son utilizados en los medios de comunicación e incluso en informes de memoria para presentar a las comunidades?

JPA: Yo creo, que el primer elemento a considerar es que nuestro lenguaje -casi inevitablemente- ha sido impactado por la guerra. En esa medida, nuestro lenguaje, las ciencias sociales, el campo de la comunicación y el conocimiento están profundamente impactados por la guerra.

Nuestro relacionamiento con el otro, está relacionado con los marcos de guerra, como explica Judith Butler, que nos obligan a reconocer ciertas vidas como dignas de duelo y otras muertes que no valen la pena ser lloradas.

Entonces creo que el elemento fundamental, e inicial, es repensar de qué manera nuestras estructuras epistemológicas han sido impactadas por estas dinámicas bélicas y cómo podemos reconocernos en ese otro que decimos no ser.

Muchas veces decimos: ¡no soy víctima! ¡No soy combatiente! Pero cuando replanteamos nuestra historia personal, nuestra genealogía descubrimos que muchos de nosotros o alguien de nuestra familia lo ha sido.

Puedes encontrar familias impregnadas por la dinámica de la guerra de este país. Necesitamos nuevos marcos epistémicos para reconocernos en otros, en ese que decimos no ser: todos tenemos algo de víctimas y de cómplices. Transformar esos marcos es un punto esencial.

FSJ: ¿ Esa representación constante del victimario y la persona victimizadas dignifica a las personas?

JPA: Creo, que la categoría de víctima es un concepto interesante; si bien etimológicamente viene de una idea del puesto en sacrificio, en términos legales tiene un buen recorrido porque permite reconocer que alguien te hizo daño, que no es tu culpa que alguien te haya hecho daño.

En términos legales nos dice que alguien hizo un daño y en ese sentido es un concepto justo, alude a que uno es víctima de alguien y no de uno mismo, en términos psíquicos significa que el daño es causado por otro y que no soy responsable de mi sufrimiento.

El concepto de victimario cada vez me gusta menos, especialmente cuando es aplicado genéricamente a todos los grupos combatientes, de los grupos armados ilegales.

A mí me parece que el concepto de victimario debería permitir diferenciar un combatiente y excombatiente y nombrarlo no solamente como victimario, pues eso nos permitiría reconocer otras historias.

El concepto victimario suena mejor cuando pensamos en grandes perpetradores de violencia como los genocidios; y no porque ellos no tengan responsabilidad sino porque los combatientes son más que victimarios, tienen historias de victimización, han tenido en sus vidas actos de compasión hacia otros seres humanos.

Además es importante destacar la diversidad entre combatientes y sacarlos del “monstruo” producido por la guerra porque a los monstruos no se los puede juzgar porque necesitan exorcismos, pero no ser juzgados.

Pero cuando reconocemos la humanidad del combatiente, reconocemos que entra en el ámbito de lo juzgable, y que tenía la posibilidad de hacer o no hacer algo. Si reconocemos que es un ser humano y no un producto monstruoso de la máquina de guerra podemos ver que es alguien que toma decisiones de compasión y de asesinatos, no solo de compasión y no solo de lo bélico.

FSJ: ¿Qué impacto tiene en el imaginario colectivo la representación constante y repetida de porciones de verdad por parte de los medios de comunicación?

JPA: Yo creo que eso genera algo que Martín Baró, un psicólogo social español que vivió en El Salvador, decía: que hay un efecto en la guerra por el poder de los medios de comunicación para establecer las mentiras institucionalizadas.

Las mentiras institucionalizadas son los fragmentos de verdad que se presentan como verdaderos a partir del lugar de poder que ocupan los medios de comunicación.

Por ejemplo, cuando Álvaro Uribe Vélez decía que los jóvenes víctimas de ejecuciones extrajudiciales no eran muchachitos que estaban recogiendo café, eso se instaló como una mentira institucionalizada, y ese lugar de enunciación, ese mismo poder no lo tenía la madre de Soacha porque los medios no estaban puestos su servicio.

De la misma manera que la guerra hablita marcos epistémicos para relacionarnos con los otros, también habilita una cierta manera de relacionarnos con las vidas y las muertes, para relacionarnos con más familiaridad con otros.

Los medios se movilizan más con el secuestro que con la desaparición forzada y eso es problemático, los medios habilitan un relacionamiento con ciertos hechos de violencia que terminan generando mayor compasión con unos que con otros.

Por ello, una señora de la clase media bogotana se conmueve con el relato de Ingrid Betancur, de Alan Jara pero no puede conmoverse ante los casos de ejecuciones extrajudiciales. Ese concepto de mentira institucionalizada nos revela mucha, y se relaciona con esas porciones de relatos como verdad imperecedera.

Algo que generan los informes de memoria histórica, sin proponérselo, es que han puesto la luz sobre ciertos hechos y oscurecen otras narrativas. Yo tengo un pronóstico triste: creo que acá puede pasar lo que ocurrió en Chile, una vez terminaron los informes de memoria, esas voces persistentes de las víctimas se convirtieron en voces molestas, impertinentes. (Los chilenos pensaban pero sí ya se les hizo un documental, ya se les publicó un libro):

Es como pasar la página sin terminar de leer el libro y ese pasar la página es problemático, es como: ¡ya está!, ya hicimos la tarea aunque el informe lo que indique es que la situación está tremendamente complicada.

FSJ: ¿Qué impacto tiene en las audiencias la espectacularización del conflicto armado, el desplazamiento, la desaparición forzada, el secuestro?

JPA: No es conveniente para la salud mental de nadie. Por ejemplo, estos escenarios de pedir perdón de los paramilitares no son emocionalmente favorables porque se cumple un requisito de la Ley de Justicia y Paz pero no es benéfico. En las audiencias el lugar de enunciación del victimario fue privilegiado y no el de la víctima, entonces se invierten los procesos.

En Argentina, en cambio, las víctimas son las que hablan y el tiempo para los “victimarios” es más corto. La estructura misma de la Ley de Justicia y Paz privilegia al victimario.

FSJ: ¿Qué efecto tiene en la persona que ha sido víctima y/o testigo de violencia cuando es representada como sujeto pasivo al recibir ayuda del gobierno y como sujeto activo, cuando exige y demanda del Estado algo. Por ejemplo, el viernes pasado en el plantón por los desaparecidos del Palacio de Justicia?

JPA: Las políticas del reconocimiento implican que si eres reconocido como pobre puedes aplicar por subsidios, puedes aplicar por subsidios para casas, si eres pobre y pilo puedes aplicar para becas universitarias.

Las políticas de reconocimiento promueven un lugar de enunciación incómodo para el resto de la sociedad, pero las víctimas son más que su lugar de enunciación. Una víctima puede recibir dinero un día por concepto de reparación y al otro día, ser un sujeto activo que se moviliza al igual que cualquiera de nosotros.

Los seres humanos somos más que ese lugar donde nos puso la guerra, una manera de quebrar esas narrativas, es enunciar las víctimas más allá del sufrimiento porque son personas que hacen más cosas, son universitarios, trabajadores, etc.

FSJ: ¿Cuáles son las consecuencias psicológicas de las imágenes fijas, auditivas, visuales y escritas, de desaparecidos, desplazados, torturados, repetidas por los medios de comunicación?

JPA: En mis clases de psicología comprendí que el desencanto de los estudiantes con la violencia y el conflicto armado obedecía al cansancio y agotamiento frente a estos temas.

Hace dos años comprendí que ese desencanto de mis estudiantes era el reflejo de su aversión a los impactos de la guerra. Ellos me dijeron que no es que no les importara sino que estaba relacionado con una condición de exacerbación mediática de los temas lo cual ha generado un distanciamiento de esos temas.

El impacto psicológico es un síntoma social, un trauma social. Un síntoma social sería una cierta aversión, negación y toma de distancia frente a estos temas porque no queremos acercarnos a ellos, queremos ver la Selección Colombia, a la gente ganando y no la guerra.

Otro impacto es por ejemplo, es el impacto psicosocial de del asesinato de candidatos políticos en los años 90 y porque las nuevas generaciones no somos capaces de llegar a algo más pleno porque asociamos la política con el dolor y el sufrimiento y es difícil que esta generación se lance a la política, que es asociada con la muerte.

FSJ: ¿Puede la forma en que los medios representan los tipos de victimización obstaculizar o retrasar el proceso de superación de la condición victimizante por parte de las personas?

JPA: Creo no tienen el poder de retrasar o empujar pero si tienen un deber ético de crear escenarios para que la sociedad se relacione en términos de escucha, utilizando otros sonidos, otras voces y cambiando el espectro auditivo para que no resuene con lo mismo.

Los medios de comunicación son recurrentes en el desencanto y fijación de los mismos sonidos. Por eso necesitas escuchar otro tipo de enunciación de voces, que nos hablen de la violencia de otra manera que nos permitan salir del embotamiento en que hemos caído con esa reiteración de sonidos e imágenes, para eso está la literatura el cine, es buscar otros lugares de enunciación, ver otra cosa.

FSJ: ¿Qué impacto tiene en la salud mental de los colombianos que no han sido victimizados el discurso de la impotencia construido por los medios de comunicación para representar a la persona victimizada?

JPA: Primero, habilita un tipo de ideas sobre las víctimas relacionadas con un ser humano desprovisto de agencia y de condiciones económicas favorables, de asociación de las víctimas con el pobre y el pobrecito.

Esto hace que, como sociedad, la narrativa de víctima que se ha instalado es la de alguien que solamente sufre, pero quienes los conocemos cercanamente sabemos que son seres “con agencia” no solo seres sufrientes y mares de lágrimas, sino capaces de movilizarse social y políticamente, y que también algunos pueden ser pusilánimes o mediocres.

FSJ: ¿Cómo se podría informar sobre hechos como la desaparición, las ejecuciones extrajudiciales, entre otros, sin apelar al efectismo que genera emociones a través de adjetivos calificativos que describen el “horror” y el miedo que nutren las noticias diarias?

JPA: Reconociendo en las experiencias de victimización no solamente el daño ni el hecho violento sino al sujeto que vivió el daño porque caes fácilmente en narrar la tortura, narrar desde la tortura y no hablar del sujeto torturado, que resistió, se enfrentó con dignidad, se entregó que son actos que nos permiten reconocer el sujeto no es solo la tortura sino que se convierte en ese hecho que narra porque le preguntamos solo por eso.

Lo mismo pasa con los combatientes y ex combatientes. Si les preguntas a los niños excombatientes por un solo tema hablará solo de eso. Pero el sujeto es más que esas narrativas de efectividad del daño.

Hay una relación entre dos, entre el que enuncia y el que pregunta, que puede ser el periodista, el psicólogo, el investigador, el abogado, debemos reconocer que hay dos sujetos: el que pregunta y escucha y el que habla y enuncia, se debe promover una escucha ética, no de subalternización del otro. 

* Fernanda Sánchez Jaramillo, periodista, maestra en relaciones internacionales y trabajadora comunitaria.

@vozdisidente


viernes, 3 de julio de 2015

Toma de carretera en Copán



Por Giorgio Trucchi

A seis años del golpe de Estado crisis se agudiza pero el pueblo se une en las calles

Mientras en Tegucigalpa los aparatos represivos del Estado hondureño se preparan para llevar a cabo el desalojo de los jóvenes indignados, que continúan en huelga de hambre en las inmediaciones de la Casa Presidencial, este 29 de junio, el Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, Copinh y otras organizaciones realizaron una toma de carretera en el municipio de La Entrada, departamento occidental de Copán. 
De acuerdo con un comunicado del Copinh, esta acción, que se protrajo por varias horas, se suma a las demás expresiones de protesta que se están dando a nivel nacional en contra de la corrupción y la impunidad. 
El viernes pasado, multitudinarias movilizaciones de las antorchas volvieron a recorrer las calles de diferentes ciudades de Honduras, exigiendo la instalación de un Comisión internacional contra la impunidad en Honduras, CICIH, y que el Congreso inicie un "juicio político" contra aquellos funcionarios públicos -incluyendo al presidente Juan Orlando Hernández- responsables de la quiebra del Seguro Social (IHSS). 
Este domingo, 28 de junio, el Frente nacional de resistencia popular, Fnrp, conmemoró el 6 aniversario del brutal golpe cívico-militar que en 2009 derrocó al entonces presidente Manuel Zelaya Rosales, y se solidarizó con la lucha de la denominada "Oposición Indignada". 
En este sentido y ante la instalación en Casa Presidencial de un supuesto diálogo nacional al que solamente están participando sectores vinculados al partido oficialista, la toma de carretera tiene el objetivo de subir de tono a la protesta contra el saqueo del IHSS, la corrupción y la impunidad. 
"Estamos aquí porque luchar contra la corrupción significa también defender nuestros territorios y nuestra soberanía, que está siendo entregada a la minería y a los proyectos hidroeléctricos. Todos ellos son proyectos basados en la corrupción, la ilegalidad y la ilegitimidad, y en la que están comprometidos los mismos actores del poder ahora involucrados en el saqueo al IHSS. También rechazamos la represión y la militarización del país, y nos solidarizamos con los jóvenes en huelga de hambre", dijo Bertha Cáceres, coordinadora del Copinh. 

Vergonzoso desfalco 
Según el director de Radio Globo y Globo TV, David Romero, de los más de 7.000 millones de lempiras (330 millones de dólares) drenados del IHSS por altos cargos de esta institución -actualmente detenidos- unos 2.000 millones (90 millones de dólares) fueron a parar a cuentas del oficialista Partido Nacional, para financiar la campaña electoral del entonces candidato presidencial Juan Orlando Hernández. 
El millonario desfalco podría haber ocasionado la muerte de casi 3 mil personas por falta de medicinas y asistencia sanitaria. 
En la toma realizada por el Copinh, el Fnrp y el Bloque Popular del sector occidental, participaron cientos de personas que llegaron de diferentes departamentos. 
"Se cree necesario comenzar esta semana con acciones de este tipo para pasar a otro nivel de lucha, además de las marchas de las antorchas y la huelga de hambre. De esa manera pretendemos consolidar el contenido de las demandas. Como Copinh estamos haciendo un llamado al movimiento social y popular para seguir desarrollando más acciones", se lee en el comunicado. 
Durante una asamblea, las organizaciones presentes en las toma de carretera en el municipio de La Entrada analizaron los resultados de la acción. 
"Esta acción ha sido una victoria al lograr el bloqueo por algunas horas de una carretera de tanta importancia para el tránsito de mercancía en la región mesoamericana. Entre las satisfacciones se encuentran la participación del movimiento social y popular y de la sociedad civil. 
Exhortamos a que se realicen acciones similares en otros espacios para lograr hacer más presión popular. Agradecemos a quienes estuvieron compartiendo la noticia y les informamos que la presencia policial no tuvo mayor trascendencia", concluye el comunicado del Equipo de Comunicación del Copinh. 

Empleados públicos manifiestan su indignación en huelga de hambre



Por Sandra Rodríguez

Cerca de él, estaba Juan Carlos Herrera, afiliado al Colegio de Profesores de Educación  media de  Honduras, COPEMH, quien declaró que en nombre de 60 mil docentes acompaña al profesor Ruy Díaz quien se ha crucificado por un par de horas, para manifestar que no quieren más mentiras, mas corrupción, y más cuando es el mismo gobierno que  la genera.
El magisterio está crucificado, ha sido atropellado en todos sus derechos desde que entró el régimen de Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) y ahora se crecente con el gobierno de Juan Orlando Hernández, por lo que el gremio magisterial ha sido relegado, pero es el momento de protestar también y exigir la instalación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Honduras, CICIH, exclamó el profesor en la huelga de hambre de los jóvenes indignados.
El magisterio está con la bota en el cuello porque se les ha tocado lo más sensible, la estabilidad familiar y por ende emocional, con lo respecta su salario.
Con una manta que se lee “maestros encachimbados” (muy molestos), han protestado en las calles, el mensaje es también para el ministro de Educación, Marlon Escoto, quien ha reprimido a los estudiantes que han alzado su voz a favor de la educación pública gratuita, y que han velado por la seguridad de todos, al no aceptar una jornada extendida.
Por esa lucha, cuatro estudiantes de educación media aparecieron asesinados en el pasado mes de marzo, después de ser identificados como parte de los jóvenes que participaban en las protestas públicas.
También estaba repartiendo volantes con mensajes de indignación, José María Reyes, sobreviviente de la década de los ochenta, dice que esta fuerza social que se enfrenta a los enemigos de este pueblo, le recuerda la lucha de sus amigos y compañeros detenidos desaparecidos como lo es el profesor Tomás Nativí Gálvez.  
Notamos que el pensamiento de nuestros compañeros continúa vivo, porque en las calles está el poder, y que la lucha desde Francisco Morazán, sigue de pie, y ellos se deben sentir orgullosos, al igual que Fidel Martínez, Félix Martínez Medina, Jorge Zavala Euraque, Rigoberto Fino, porque vamos por el camino de construir una sólida fuerza para hacer de este país, una esperanza con una sociedad educada, vemos jóvenes consecuentes, voluntariosos, disciplinados, organizados, por lo que a estos compañeros no les podemos fallar.

Cómo “trío de picaros” calificó el profesor Reyes a los miembros de junta interventora del IHSS, ellos son Germán Leitzelar, Vilma Morales y Roberto Salinas. Pues de igual manera intervinieron hace un par de años al Instituto Nacional de Previsión del Magisterio, IMPREMA, y no hay resultados positivos por el desfalco en esa institución magisterial, dejando incierto el futuro de miles de docentes.
En el aspecto salud, se creó la Ley de Seguridad Social, promovida por la junta interventora, se promete mejor seguridad social, donde la dirección general y la junta directiva dejarán de existir y a cambio se crearán tres direcciones, una para cada régimen del IHSS, pero esa Ley es parte del descontento de la población, ya que aun no se ven resultados específicos para castigar a los responsables del saqueo de 7 mil 300 millones de lempiras, afectando a más de medio millos de beneficiarios del seguro social.  
Antes de la intervención de estas tres personas, La junta directiva estaba representada por trabajadores, empresa privada, Colegio Médico y el Gobierno mediante la Secretaría de Trabajo y Salud, ellos guardan prisión preventiva o medidas sustitutivas a la prisión, en el proceso de investigación del saqueo conocido como el más grande la histórica de Honduras.

Más investigación a entidades públicas e instalación de la CICIH
Luis Munguía, fue el huelguista número siete que se unió a la exigencia de la CICIH, lo mueve la indignación por tanta corrupción en este país, estamos peleando por las causas justas, tratando de heredarle un mejor futuro a nuestros hijos y dejar u mejor país a las próximas generaciones, declaró.
Fui despedido de la empresa Hondureña de Telecomunicaciones, HONDUTEL, el caso lo llevamos a los tribunales de Justicia, y seguiremos de ser necesario a instancias internacionales, porque aquí la justicia sólo muerde a los que andan con los pies descalzos, este gobierno debe retroceder, no nos vamos a mover, hasta que JOH llame a que venga la CICIH.
Edilberto Robles, acompaña solidariamente a Luis, como parte del grupo desempleado, se unirán más personas a los alrededores de Casa de Gobierno, y dijo que “no queremos la propuesta del JOH, sino una CICIH que realmente investigue los actos de corrupción”.
Junto a ellos, estaba una señora de nombre Mabel Morales, quien hace varios años fue desempleada por ser sindicalista beligerante, y después luchó por su jubilación; Ahora acompaña abiertamente a sus compañeros de trabajo que desean una empresa que genere ingresos para el país, pero que más bien está siendo saqueada por sus dirigentes.   
Arturo Tróchez Oviedo, es un ingeniero despedido de la empresa de Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados, SANAA, quien tiene dos motivos por ser el indignado en huelga de hambre número ocho, en Tegucigalpa.
Con su presencia y solidaridad de otros compañeros, exigen la instalación de la CICIH, para que no haya más corrupción en las instancias públicas de Honduras.
Además exigen desde hace dos meses, se les cancele sus prestaciones, pues han echado a la calle a mas de 200 personas, cuyas familias están “pasando hambre”, es una huelga invisibilizada, por lo que la hacemos publica uniendo nuestro reclamo de que se haga justicia, también por aquellos de otras entidades que no pueden reclamar.
El saqueo y corrupción es a nivel general, no solo en el IHSS, HONDUTEL o SANAA, por lo que se espera que se unan mas sindicatos y trabajadores, las centrales obreras y demás entidades públicas “porque todos somos víctimas de la corrupción, pero por miedo no hablamos, y el temor no nos debe vencer, hemos perdido nuestras conquistas y lo del IHSS fue la gota que derramó el vaso” concluyeron los ex empleados en la zona extra vallas que ha instalado un reten militar-policial en el boulevard Juan Pablo II, donde se ubica la Casa de Gobierno.
Hoy es el sexto día de huelga de hambre, el ánimo de la población ha quedado aun más incendiado luego de la multitudinaria movilización de las antorchas que iluminaron las calles de Tegucigalpa, que iluminó construcciones y edificaciones que son para la población, símbolo de corrupción estatal.

Movimientos militares y policiales en huelga de hambre



Por Sandra Rodríguez

El ambiente se vuelve tenso en los alrededores de Casa de Gobierno, donde ya hay ocho personas en huelga de hambre para la instalación de la una Comisión Internacional Contra la Impunidad en Honduras, CICIH.

En el quinto día de manifestaciones en los alrededores de Casa de Gobierno, hay otro indagando más que fue a poner su tienda de campaña para unirse a la huelga de hambre, que desde el lunes 22 de junio inició Ariel Varela, Miguel Briceño y Ariel Calona, para exigir al gobierno solicite a la Organización de Naciones Unidas, ONU, la instalación de la CICIH.
Esas pretensiones continúan firmes, con la diferencia que los jóvenes indignados por la corrupción e impunidad en Honduras, no aceptarán ningún diálogo con el mandatario Juan Orlando Hernández, a quien catalogan como intransigente, sino que han pedido a la ONU sea mediadora para que el Estado acepte la petición que hacen.
La CICIH  es específicamente por el saqueo de 7 mil 300 millones de lempiras, de los fondos del Instituto Hondureño de Seguridad Social, IHSS, cuyo desfalco (el más grande de la historia nacional) ha causado más de 2800 muertes por falta de atención oportuna.  
Son cinco días en los que el grupo de indignados están en un entorno militarizado, custodiados por policías y observados por hombres vestidos de civil, que según denuncias de los manifestantes les están levantando perfiles, así como de todas las personas que llegan a mostrar sus solidaridad y apoyo a la lucha en nombre de los ocho millones de hondureños, víctimas de la corrupción en el país.  
“El pueblo está con ustedes” grita una señora a los Indignados, mientras transita a bordo de un vehículo blanco por la calle aledaña. Pero no todo es solidaridad, también hay quienes infieren insultos, o pasan por esa misma vía buses llenos de policías antimotines y patrullas cargadas de hombres vestidos de civil, que se bajan en las cercanías.
Eso no les preocupa, dice Germán Ayala, pues ellos están claros que su lucha es por ver una Honduras diferente, libre de corrupción.
Ayala, vive en San Pedro Sula, se dedica al área del turismo y promover lo bello que tiene este país centroamericano, pero no puede vivir aislado de la realidad nacional, a tres días de estar con una dieta a base de líquidos manifiesta que "el equipo médico me dijo que he perdido entre 3 y 5 libras...pero no me importa, más he perdido en la vida".
Lo motiva su familia y su pueblo, esta tarde llegaron a acompañarlo su esposa e hijas, sin duda eso lo llenó de ánimo y esperanza, pues no se rendirá en esta camino que ha iniciado.

Las tiendas de campaña permanecen junto a las vallas metálicas que marcan el límite de la zona ocupada por los policías, al menos 30 efectivos rodean Varela, Briceño, Calero y Alejandro Banegas, quienes se distinguen del resto de acompañantes porque visten ropa más cómoda y tienen menos movilidad, para mantener sus energías físicas.
Nos movimos de lugar, porque en la esquina de la calle donde estábamos al inicio, éramos  más vulnerables a la lluvia, viento y sol, y eso no nos hace bien, explicó Gerson Suazo, quien ya tiene más de 48 horas en huelga de hambre, él al igual que German, no pudieron entrar a la zona del retén porque viajaron de otros departamentos del país, y la policía no les permitió el ingreso, pese a que los médicos y organizaciones de Derechos Humanos, han solicitado que los unan al resto del grupo.
Ayer se unió Luís Munguía, ex empleado de la empresa Hondureña de Telecomunicaciones, HONDUTEL; y hoy Arturo Tróchez, despedido de la empresa de Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados, SANAA, ellos aumentan a ocho el número de personas en huelga de hambre, sin contar a los que están en San Pedro Sula, y es posible que haya más manifestaciones similares en otras ciudades de Honduras, y acciones solidarias en el extranjero.   
Los huelguistas ya no dan entrevistas como antes, pues según recomendaciones médicas deben estar más tranquilos, “aunque están estables en esta lucha contra los corruptos”, declaró uno de sus médicos, Rigoberto Ulloa, quien es miembros del Observatorio Ecuménico Internacional de Derechos Humanos.   
Agustín Lagos, unos de los voceros de los Indignados, denunció que han recibido mensajes verbales de parte de militares y policías en los que les manifiestan que ellos nada están haciendo allí,  y que nadie les va a llegar a las movilizaciones de las antorchas, que ellos convocan. Estas acciones, las consideran como una medida de hostigamiento, pues ellos están alejados de noticias y de lo que sucede extra vallas.
Para hoy se ha convocado a la quinta movilización de las antorchas en Tegucigalpa, capital en Honduras, la que ha sido avalada por más de 120 mil personas de diversos estratos sociales, sin tinte político, solo con el mismo lema “fuera JOH” y por la instalación de la CICIH.
“Estamos presos” pues debemos negociar para todo, incluso para salir a hacer otras actividades o comer, dijo el acompañante.
Por su parte Wilmer Barahona, declaró que, aunque  los negocios cercanos les prestan el servicio sanitario, las condiciones no son las más óptimas, pues pasan tiempo sin tomar un baño cambiarse de ropa, ya que el día de hoy las medidas del libre acceso se han recrudecido, y los que permanecen en los alrededores de Casa de Gobierno, retenidos, dependen de las personas que están del otro lado de la valla.
Hoy varias  Organizaciones de Derechos Humanos, entre ellas el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, COFADEH, se pronunciaron mediante un comunicado, sobre el proceso permanente de observación y vigilancia por el respeto al derecho universal de la protesta, y el respeto a la dignidad humana de las y los jóvenes que se encuentran en huelga de hambre, desde el día 22 de Junio de 2015 en la zona de Casa Presidencial.
Y denuncian que los jóvenes en huelga, y los y las ciudadanas, que los acompañan de manera solidaria, han sido objeto de amenazas e intimidación por parte de las fuerzas militares y policiales; así como de parte de grupos de choque que actúan en la clandestinidad. El día 23 de Junio, a las 2:00 a.m. se registró un incidente con resultados lamentables, hubo dos personas heridas, por estos grupos que operaron a vista y con aparente complicidad de las fuerzas de seguridad pública y de la defensa, colocándolos en una situación de amenaza e intimidación, para que se abandone la protesta y se intimide a  los ciudadanos que los acompañan.
Y exigen al gobierno de JOH “no usar de manera perversa y con el fin de desnaturalizar el nombre de la sociedad civil, en su convocatoria a un intento de diálogo unidireccional,  con una agenda ya definida, que no se sometió a consenso previo; y en el que solo participaran las organizaciones que reciben fondos del gobierno”.


Diálogo sin mentiras



En días recientes en Casa de Gobierno han desfilado directores de medios de comunicación, empresarios, comunidad internacional y algunas organizaciones no gubernamentales para conocer la propuesta de instalar el Sistema Integral Hondureño de Combate a la Impunidad y la Corrupción. El gran ausente el movimiento indignado, quien rechaza este plan y sigue firme ante la instalación de la CICIH.

Pese a la presión popular que ha mantenido por varias semanas miles y miles de jóvenes exigiendo la instalación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad, CICIH para que investigue los actos de corrupción que han sepultado la institucionalidad en Honduras, el presidente Juan Orlando Hernández descartó esta demanda y propuso iniciar un diálogo social sin condiciones.

En sus primeras reuniones el gobierno está llamando a los mismos sectores que aplican la política criminal en Honduras. Son los mismos actores que están deslegitimados y desacreditados frente a toda la ciudadanía debido a su participación en actos de corrupción.

Tal como lo hemos reiterado desde Radio Progreso, creemos que es necesario que se instale un diálogo verdadero y franco, que toque las causas que originan las polarizaciones, divisiones y violencias, un diálogo que enfrente las profundas desigualdades sociales y la verdad sobre la corrupción. Un diálogo que se convierta en instrumento al servicio de la lucha contra la impunidad.

Hasta el momento lo que hemos visto del gobierno de Juan Orlando Hernández, es hablar de un diálogo sin tocar el actual estado de cosas, un diálogo de borrón y cuenta nueva. Caer en el juego del diálogo y la reconciliación que hasta ahora han propuesto es olvidar los crímenes, las víctimas, los abusos, corrupciones e impunidades hechas por personas y grupos amparados en el poder del Estado.

Es tiempo de apostar a un diálogo que busque la verdadera reconciliación nacional. Reconociendo a los miles de jóvenes que siguen poniendo sus energías, creatividades y esfuerzos para lograr un país donde el combate a la corrupción e impunidad sea real. La lucha está encaminada en un diálogo que nos conduzca a la verdad para poder enjuiciar a todos aquellos que han abusado de su poder y que por su ambición y codicia han acabado con la vida y la dignidad de tanta gente.

De pie y en lucha, celebrando la vida



Por Darío Aranda

Todo transcurre al aire libre, en torno al rewe, espacio ceremonial donde se reúnen alimentos, semillas, bebidas en recipientes de barro y la bandera mapuche (Wenu Foye). Rodeado de álamos y sauces añejos, aún es de noche, y se escucha el sonido de los ñojkiñ y xuxuka, instrumentos de viento, suerte de finos caños enroscados con forma de gran anillo y pequeños cuernos en un extremo. Alrededor del rewe, las personas se forman en un semicírculo perfecto, a la espera de que asome el primer rayo de sol. Es el Wiñoy Xipantv, momento de la la noche más larga del año, a la que sobreviene el sol y, en la cultura Mapuche, la renovación de la vida. Una celebración tan ancestral como el Pueblo Mapuche, que reúne historia, cultura, vinculación al territorio y, claro, lucha.
Mapuches y winkas

El Wiñoy Xipantv comienza el 23 a la noche, al aire libre. El fogón arde toda la noche, circulan historias y los mayores son quienes más hacen uso de la palabra. Relatos de resistencias, pesares y alegrías, situaciones personales y comunitarias.

A la 5 de la mañana, temperatura bajo cero, hombres y mujeres, ancianos y niños se reúnen en un salón a 150 metros del fogón. Las vestimentas típicas, ponchos hechos a telar (makvn kvpan), vinchas en los hombres (xaylogko), las mujeres con vestidos negros y azules (kvpan), aros (caway) y adornos circulares unidos por una cadenita que se ata en la frente (xarilogko).

En ordenadas filas, de a dos, se entregan vajillas de barro, mimbre y madera, se acopian semillas, alimentos y bebidas. Todos llevan algo en sus manos. Y caminan lento hacia un blanco en el campo, rodeado de árboles. Unos troncos en llamas, y media docena de hombres y mujeres reciben las vajillas. Las acomodan cuidadosamente alrededor del fuego. El rewe, espacio ceremonial, toma forma y, claro, lo construyen las manos mapuches.

El sitio elegido es la “planta de campamento”, un lugar estatal de una veintena de hectáreas destinado a la recreación de niños, una suerte de camping para las escuelas neuquinas. Está en un extremo de la capital provincial, a orillas del río Limay. Es el lugar elegido por las comunidades Puel Pvjv (Espíritu del Este), Newen Mapu (Fuerza de la Tierra), Folilce Kvpan (Gente con Origen), Wirkalew (El Sonido de Otro Río) y Ragiñ Ko (Entre Aguas), todas de la zonal Xawvn Ko (Encuentro de Aguas), de la Confederación Mapuche de Neuquén.

Durante tres horas se escuchará mucho mapuzungun, idioma mapuche, y breves explicaciones en español para los pocos invitados no indígenas y los mapuches que no hablan el idioma.

El Wiñoy Xipantv trata de celebrar la salida del sol, a orillas del Limay y es también un acto intercultural. A las 8 es la cita. Y responden centenares de personas, que aguardan a unos 200 metros del rewe. Aún es de noche, pero ya se dejan ver algunos claros en el cielo. Hombres y mujeres de todas las edades, temperatura bajo cero, muchos gorros y guantes, el mate circula, mochilas con alimentos que serán parte del almuerzo comunitario.

Suenan los kulxug (pequeños tambores, símil plato hondo de madera y cuero), que indica la apertura del Wiñoy para los winkas. Jóvenes mapuches ordenan las filas y explican cómo formar en semicírculo. Tono parco, pero siempre amable. Los mayores mapuches y las autoridades (políticas y religiosas) ya están formadas alrededor del rewe. El segundo semicírculo está compuesto por mujeres winkas, y el tercero por hombres. Unas 300 personas. Durante la mañana se sumarán otro tanto.

Palabras en mapuzungun. Toda la ceremonia tendrá dos voces referentes, suerte de coordinadores. Gilberto Huilipan y Pety Piciñam, ambos con su respectiva vestimentas mapuches. Voces firmes, que explican cada paso y también ordenan cuando es necesario, si no se presta la necesaria atención o cuando se desordena el semicírculo. La primera hora no se permiten fotos (a media mañana avisarán que ya se puede filmar y fotografiar).

Continuan las palabras en idioma mapuche. Pety Piciñam traduce. Da la bienvenida, remarca que no se trata del “año nuevo mapuche” (como suelen denominar muchos medios de comunicación) sino de un reinicio de ciclo, donde se retoman fuerzas y la naturaleza vuelve a brotar.

Suenan los instrumentos de viento (ñojkiñ y xuxuka) y percusión (kulxug), y las filas comienzan un andar en círculos, alrededor del rewe. Los mapuches marcan el paso, rítmico, los winkas hacen lo que pueden, algunos aciertan, la mayoría se esfuerza en imitar, otros sólo caminan. Siempre la fila será de a pares. Dos vueltas completas, unos quince minutos, y vuelta al semicírculo, ordenado, y atento a la voz de los coordinadores.

“Estamos de pie, celebrando vida, mapuches y no mapuches, resistiendo a gobiernos y multinacionales que atentan contra el territorio y la vida”, afirma en voz fuerte el coordinador, de pie junto al rewe. La primera muestra de que el Wiñoy Xipantv no es sólo un hecho cultural, social, histórico del Pueblo Mapuche, es también un hecho de vida presente y político. Profundamente político.

Este año el Wiñoy Xipantv tiene un invitado de honor, Félix Díaz, qarashe (autoridad política) de la comunidad qom Potae Napocna Navogoh (La Primavera) de Formosa. También se observa a Noemí Labrune, cabello blanco, histórica dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y que acompaña hace décadas al Pueblo Mapuche. Siempre entendió que no puede reclamar derechos humanos y denunciar a la dictadura militar, y no hacer lo mismo sobre el genocidio de los pueblos indígenas y la criminalización actual. Según el informe 2013 del Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas (Odhpi) en Neuquén hay 347 mapuches judicializados por defender el territorio.

También se observa a Raúl Godoy, delegado de Fasinpat (Fábrica Sin Patrones, ex empresa Zanón), militante político, hasta hace pocos meses legislador provincial por el Frente de Izquierda. En agosto de 2013, durante la sesión de la Legislatura provincial para aprobar el acuerdo YPF-Neuquén (y dar paso a Chevron), Godoy se opuso a dar luz verde al fracking, denunció la represión que se daba en las calles y arrojó una frase que dejó sin palabras a quiénes prometen bondades de la mano de las petroleras: “En todas las localidades petroleras de Neuquén hay más prostíbulos que escuelas. Ese es el progreso que Chevron, YPF y el fracking”.

A las 10.30 comienza un momento distintivo del Wiñoy. Ya no hay filas en medialuna, sino una gran ronda, de unos treinta metros de diámetro, siempre alrededor del rewe. Suenan los kulxug (tambores), las mujeres sentadas a un costado cantan, e ingresan danzando cinco hombres, en fila, con plumas en la cabeza, sin remera, poncho en las espaldas, brazos extendidos de manera horizontal (las manos sujetan el poncho), descalzos y con una “ciripa” (tela rectangular azul que se coloca entre las piernas y sujeta a la cintura con una faja, cumple la función de una bermuda amplia). Se trata del choike purun (baile del avestruz), una danza que imita los movimientos del choike (avestruz), animal de referencia para el Pueblo Mapuche de Neuquén.

Los danzantes dan vueltas al círculo, siempre de manera rítmica, bajan la cabeza, mueves los brazos como alas, acompañan el ritmo que señalan las mujeres. El hombre que encabeza la fila es el que marca los tiempos al resto. En un momento sale del círculo y descansa, siempre tapado con el poncho. De a uno el resto de los bailarines va saliendo del círculo y vuelven a hacer una fila detrás del danzante principal. Uno a uno van saliendo. Los fotógrafos no paran de gatillar las cámaras.

El choike purun se repite de idéntica manera otras dos veces. Capta la atención de todos. Es muy celebrado, aunque nunca hay aplausos, sí resonar más rápido de los instrumentos de percusión.

Pety Piciñam explica que el choike es muy importante en la cultura Mapuche, se puede observar en dibujos y libros, un animal que siempre pobló la Patagonia. Señala que la hembra pone el huevo y el hombre lo empolla. Y, sobre todo, remarca que el choike siempre vive en comunidad, en grandes grupos, de ahí su fortaleza. Sin decirlo, traza paralelos con el Pueblo Mapuche, lo comunitario por sobre lo individual.

Media hora de distensión, aunque el rewe y el círculo siempre se mantienen, hasta finalizar el día.

El mate reúne, las charlas se multiplican. El sol ya disipó el frío y gorros y guantes comienzan a guardarse.

Una decena de niños de menos de diez años toman vajillas del rewe. Y comienzan a circular entre la gente que conforma el círculo (a esta altura) un tanto desprolijo. Ofrecen semillas diversas. Todos toman un puñado. Antesala de otro momento importante. Los instrumentos vuelve a sonar, es el llamado. Gilberto Huilipan, que hace las veces del coordinador, toma la palabra. Indica que se retomará la fila de a dos, circularán alrededor del círculo, tomarán semillas quienes no hayan agarrado antes y caminarán hasta el río Limay, a unos 300 metros. “No se trata de ir y tirar cosas al río. Estamos compartiéndole, agradeciendo, debe ser con respeto”, avisa.

Encabezan la filas una niña y un adolescente varón (“kalfu malen” y “kalfu wentru”), con la bandera mapuche. Los siguen las autoridades políticas, logkos (cabeza de comunidades) y werkenes (voceros), y las mujeres con sus instrumentos de percusión. Luego winkas y mapuches, mezclados.

Las filas son prolijas. Andar lento. Al llegar al río, los píes a centímetros del agua, todos de frente ante el río. Palabras en mapuche, instrumentos de resuenan más fuerte, las manos se estiran, las semillas se dejan caer, tocan el agua. Los winkas miran a los mapuches. Y repiten el acto a imagen y semejanza.

Es una acción sentida. Muchos se quedan por segundos en silencio, mirando cómo el río se lleva lo ofrendado. Resuenan todos los instrumentos, fuerte y rápido. La larga fila se retira de la misma manera que ingresó a la vera del río. Primero los jóvenes con las banderas, las autoridades, mujeres, el resto de los asistentes.

Al volver, se retoma el círculo alrededor del rewe.

Hecho político

Durante todo el día se hace referencia a la importancia del territorio, a la avanzada empresaria y la complicidad de los gobiernos y jueces. Pero el momento más explícito es a las 13.50.

Dos konas (“jóvenes guerreros”) toman la palabra. Ayliñ Ñancucheo y Umawtufe Wenxu. En este tramo suplantarán a Huilipan y Piciñam.

Invitan a hablar el “ñizol logko” (máxima autoridad) de la Confederación Mapuche de Neuquén, Elías Maripan. Palabras en mapuzungun, gesticula con la mano. Habla pocos minutos. Y traduce él mismo. Recuerda que los pueblos indígenas son preexistentes a los Estados, así lo reconoce la Constitución Nacional. Llama a Neuquén como territorio plurinacional. “Los gobiernos quieren borrar al Pueblo Mapuche, nos quieren pisotear, pero no van a poder, están muy errados. Estamos unidos y de pie”, afirma la autoridad de la Confederación Mapuche.

Cuando termina de hablar y se dirige a su lugar, un tronco que hace de asiento frente al rewe, resuenan los instrumentos y, por primera vez en el día, puños mapuches en alto y el grito de “marici wew”, palabras emitidas con fuerza y que significan “diez veces venceremos”.

Un joven de unos 30 años pasa el frente. Poncho (makvn kvpan) gris, cabello largo y lacio. Habla tranquilo, pero por momentos con tono imperativo. Siempre en mapuzungun, hace un largo discurso. Parece contrariado. Finaliza y camina a abrazar a una de las ancianas que está sentada en un tronco, autoridad espiritual mapuche. Pety Piciñam trata de explicar. Avisa que es difícil traducir todo, que es un gusto escuchar las voces jóvenes que hablen de ese modo. El joven reclamó por qué otros jóvenes no hacían más uso del idioma mapuche, recordó que es parte del mantener vivo al pueblo. Suenan los instrumentos. Y resuenan los marici wew.

También está presente el qom Félix Díaz, qarashe de la comunidad Potae Napocna Navogoh (La Primavera), que tejió alianzas con el Pueblo Mapuche a partir de 2010 y el vínculo fue fortalecido con la conformación del Consejo Plurinacional Indígena, espacio de articulación de una docena de pueblos indígenas de Argentina. Saluda en qom, agradece la invitación y va de lleno a la situación indígena. Denuncia que se ha minimizada la existencia indígena en Argentina y relata que la desesperación le toca a los indígenas que aún resisten en territorios asediados por el agronegocios. “A los originarios no nos alcanzan aún los derechos humanos”, afirma Díaz. Recuerda a los mayores que dieron su vida por defender a su pueblo, que no negociaron.

Revaloriza el papel de las mujeres indígenas. “Nuestra mujeres mayores son nuestras intelectuales. En la lucha de todos los pueblos, la que da su fuerza y amor a la vida es la mujer. Mucho tiempo fue ignorada, pero hay que valorar a las mujeres, dan la vida por esta lucha”, remarca.

Díaz habla lento y en voz baja, casi susurrando. Cuestiona a intelectuales y gobiernos que “creen que al matar un río, una montaña, contaminar la tierra… creen que así tendrán riqueza, pero se equivocan”.

Hace un pausa y remata: “Los pueblos indígenas nos animamos a decir basta. Trabajamos para cuidar el aire, la tierra, que son nuestra vida”.

Sus palabras fueron de las más celebradas al grito de marici wew.

El kona Umawtufe Wenxu recuerda el reciente fallecimiento de la joven kona mapuche Ayme Pilquiñan, siempre presente en los Wiñoy Xipantu y cuya ausencia conmovió a todas las comunidades reunidas. Palabras sentidas, en público, cuenta que se la extraña mucho, que hace falta, y que se la tiene presente en cada momento. El kona está conmovido, muchos lloran. El Wiñoy también tiene espacio para las tristezas, y no se esconden.

La última voz estuvo en boca de Lefxaru Nawel, kona (joven guerrero) que leyó el manifiesto mapuche, el texto más explícitamente político de la jornada: “La vuelta del año nos reúne para fortalecernos. Agradecemos, pedimos y damos una vez más nuestra palabra, compromiso firme de que seguimos caminando”, comienza la lectura, seguido con atención por todos. El vocero que lee hace un pausa. Aclara que el pronunciamiento iba a ser leído por la comunidad Campo Maripe, situada en Añelo, pleno corazón de la formación Vaca Muerta. Pero las empresas, con YPF a la cabeza, volvieron a ingresar sin permiso y la comunidad tuvo que salirle al paso a las compañías; no pudo asistir al Wiñoy.

Sigue la lectura. Recuerda que toda la región supo llamarse Kvmewe por el Pueblo Mapuche, castellanizada como “Comahue”, que en mapuzungun significa “lugar bueno”, por la abundancia del valle donde confluyen dos ríos (el Neuquén y el Limay). “Hoy tiene la desgracia de ser el lugar donde ha comenzado la marcha desenfrenada que otra vez en nombre del progreso se lleva riquezas y trae muerte. La hidrofractura (fracking) viene a agravar la situación de contaminación y saqueo de los recursos naturales. Festejan las multinacionales, entristece la vida”, señala.

Remarca también la “crítica” situación sanitaria y educativa de Neuquén y, emergencia habitacional mediante en las ciudades, denuncia que la tierra se ha trasformado en un bien de lujo. Y vuelve a meterse de lleno a lo que se publicita como una causa nacional y, al mismo tiempo, es una avanzada sobre los pueblos indígenas: “El déficit energético y económico que generaron los malos gobiernos locales y nacionales que permitieron el saqueo, se pretende salvar sacrificando tierras y vidas que ya están contaminadas por el petróleo convencional. Vuelven las mismas empresas que causaron el ‘desabastecimiento’ pero con una técnica que ha destruido otros lugares del mundo, incluso prohibida en sus países de origen”.
Se anima a los nombres propios. Chevron, Total, Shell, Repsol, Apache. Recuerdan las continuas denuncias por contaminación, las pruebas concretas de afectación de aguas (río Neuquén, lagos Mari Menuko y Los Barreales, que proveen de agua a la capital provincial) y el desinterés de los gobiernos. “Como décadas atrás, el Gobierno hoy se llene la boca de promesas, pero la región se hunde cada vez más en la desigualdad”, sacude la proclama mapuche.

“Democracia no es sólo poder elegir a los gobernantes. Es, sobre todo, que esos gobernantes cumplan las leyes que ordenan y contienen los derechos de los Pueblos. Y desde las propias leyes estatales, reafirmamos que no dimos consentimiento para que se continúe con el saqueo y la contaminación de nuestros territorios, ni autorizamos a que negocie en nuestro nombre sobre lo más sagrado de nuestra vida que es el waj mapu (territorio)”, alerta el documento del Wiñoy Xipantv, y remarca la violación de derechos que implica avanzar sobre territorios indígenas sin consentimiento de las comunidades.

Proponen como alternativa el Kvme Felen (“buen vivir”), que implica una forma de vida que respete el equilibrio de la naturaleza, tomar de ella todo lo necesario para la prosperidad y la salud, pero ajena al consumismo y la explotación descontrolada de multinacionales y gobiernos. “La naturaleza no necesita que la cuidemos, sólo necesita que dejemos de destruirla”, resume.

Y cierra con tres oraciones cortas, simples y contundentes: “Basta de hidrofractura. Agua para la vida. Tierra para vivir”.
Mapuches y winkas estallan en un solo grito: “¡Marici Wew. Marici Wew. Marici Wew! (Diez veces venceremos). La vuelta del año da sus primeros pasos, y promete lucha.

Condenadas por denunciar


Por Luciana Peker

La historia de Celina Benítez y la criminalización de las mujeres madres como expresión cruel del patriarcado.

Celina Benítez, de 22 años, fue encarcelada esta semana, acusada de abandono de persona, porque su pareja abusó y mató a su beba de casi dos años mientras ella estaba trabajando. La responsable de la acusación es Carolina Carballido Calatayud, titular de una fiscalía especializada en violencia de género, quien ya tenía un antecedente grave en relación a la criminalización de las mujeres: Yanina González, otra joven vulnerable, estuvo detenida durante un año y medio bajo la misma sospecha, hasta que en marzo de este año fue absuelta en primera instancia. Ahora, mientras el ensañamiento contra Celina la mantiene en el penal de La Plata, la fiscal ante la Cámara de Casación Penal, Daniela Bersi, desistió de tomar la apelación presentada por Carballido Calatayud contra González, lo que deja más en evidencia lo fuertes que son los prejuicios de la fiscal y lo endeble de sus argumentos jurídicos. Y es que el estereotipo de esa maternidad edulcorada y asfixiante que parece exigirles a dos chicas vulnerables, víctimas de violencia también por parte de sus parejas, es poderoso, se lo puede rastrear en los discursos mediáticos, en la publicidad, en las redes sociales y en las sentencias judiciales. Las madres tienen que darlo todo por los hijos e hijas, a ellas se les pide que encarnen el “instinto” que toda mujer debería tener bajo pena de sospecha, de demonización. Y sin embargo, cuando las mujeres denuncian abusos o violencia, sobre todo cuando esas mujeres son de clase media, también se las sospecha, se las acusa de locas, de ir en contra de los hombres y en muchos casos hasta pierden la tenencia y el contacto con sus hijos o hijas. Estas realidades son caras de la misma moneda: la cultura machista enquistada en quienes tienen que proteger a las víctimas y a la vez hacer justicia con los agresores.
Malas. Malditas. Malísimas. Las madres son malas si no ven, no escuchan, si salen a trabajar o si no les alcanza el sueldo para pagar la asistente social. Son malas si dicen que sus hijxs fueron abusados porque seguro que les llenaron la cabeza a sus hijxs en contra del padre. Son malas si tienen pareja porque necesitaban un hombre y no se dedicaban sólo a la crianza. Son malas si están separadas y solas porque ven violencia en todos lados porque se quedaron enganchadas de su ex y no consiguen nadie que las atienda. Son malas si están separadas y van a la Justicia a pedir que se suspendan las visitas con sus hijas porque vuelven y cuentan que las tocaron con un diccionario sexual insospechado para niñas muy niñas porque están despechadas porque él se fue con otra y seguro que lo quieren desvalijar hasta de la última lamparita de su nueva casa. Son peores si están casadas y se deciden separar la noche de ese día en que su hija contó que la frotaba en el cuerpo y dibujaba un pene en su boca porque están locas, son fabuladoras y odian a los hombres. Pero son más malas si nunca se pudieron imaginar que a una bebé la pueden tocar porque una mamá tiene que tener instinto y adivinar aunque no haya un sistema público de cuidados que la ayude a detectar –con letra y sin magia– los síntomas y alertas de un abuso sexual. Denunciar violencia contra ellas es un camino largo y difícil para las mujeres. Pero, sin duda, denunciar la violencia contra sus hijxs es aún más difícil porque gran parte del Poder Judicial cree que el padre es padre, aunque cometa delitos contra sus hijxs, y porque los agresores no bajan la cabeza sino que arremeten con una judicialización fuerte y más fuerte cuanto mayor poder económico, político y cultural tienen. Aunque, otro de los coletazos de la violencia es, también, la vendetta judicial contra las madres de hijos o hijas maltratadxs, asesinadxs o abusadxs, cuyas madres no detectaron la agresión o no pudieron denunciar. En casi todos los casos las malas son señaladas como malas madres por el Poder Judicial.

“El sistema judicial castiga por acción u omisión. Antes de que la madre entre al sistema ya es culpable. Si frente al abuso toma el camino de la acción y denuncia, en realidad lo hace para extorsionar o tomar represalia contra el perpetrador. Si tiene plata la motivación es obtener beneficios económicos; sino simplemente revancha o despecho. Si no denuncia también es culpable y cómplice. El agresor se ve eximido de su responsabilidad. Incluso la madre del agresor es la culpable por haberlo criado de esa forma y convertido en un monstruo”, señala P. W., una madre denunciante y coautora de la “Guía Abuso Sexual en la Infancia”, con el apoyo del Fondo Canadá.

A veces la venganza judicial es tan fuerte que se vuelve un boomerang. Hace nueve meses que Laura Amodeo no ve a sus hijxs. El 27 de noviembre del 2009 ella denunció violencia de género contra el padre de sus hijxs I. y M. (en ese momento de diez y nueve años). El 27 de diciembre del 2012 la policía los sacó de su casa a la fuerza. El año pasado M. estuvo internada en terapia intensiva más de cuarenta días y Laura se golpeó contra la desesperación más tajante. Al principio, ni siquiera pudo entrar a darle la mano a su hija en una pelea de vida o muerte. Ahora, después de un trasplante, hace 270 días que no teje, ni juega, ni habla con M. La burocracia obliga a que el encuentro sea supervisado con asistente social y la asistente social obstaculiza el encuentro urgido por el afecto y urgente por la salud de M. “Mi dolor está intensificado por el paso del tiempo y siento impotencia de no poder cuidarlxs. Pero lo que más me preocupa es que lxs chicxs pierdan su identidad y su confianza en los otros, dado que cada vez que expresan sus sentimientos en lugar de protección reciben más castigo e indiferencia”, se preocupa Laura. La jueza Miriam Cataldi tiene que definir la tenencia y motorizar que las visitas puedan concretarse sin obstáculos. La abogada Viviana Devoto, integrante de la Fundación Mujeres en Igualdad, analiza el ensañamiento con Laura: “El sistema la castiga por querer vivir una vida libre de violencia. Como si le dijeran: ‘¿Querés ser feliz? Bueno, como no te quedás soportando el seno familiar y, por ende, sos mala madre, como sanción vas a perder a tu hijxs’. Se siente mucha impotencia”.

La peor venganza contra las mujeres que denuncian es sacarles a sus hijxs. La peor campaña para que otras mujeres no se animen a denunciar violencia es que haya mujeres alejadas de sus hijxs por denunciar. La médica Andrea Vázquez dejó constancia de la violencia de su ex esposo, por primera vez, cuando su hijo más chico tenía seis meses, en septiembre del 2009. Ahora tiene seis años y desde hace tres que fue arrancado de su casa –el 2 de octubre del 2012– y no puede verlo ni a él ni a sus hermanos de trece y catorce años. Andrea está devastada. “La primera denuncia fue cuando le pateó una botella en la boca a F., mientras tomaba agua. Yo estaba amamantando a I. y lo vi (a F.) en el piso sangrando. Le advertí que no iba a volver a tocar a mis hijxs ni a mí. Al otro día fui a la comisaría de la mujer de Burzaco y firmé mi condena a pena de muerte sin horca, sin inyección letal, sin cámara de gas, muerte en vida, muerte legal”, impacta Andrea.

Los casos de reversión de tenencia de Andrea Vázquez y Laura Amodeo son emblemáticos –pero no los únicos– no sólo porque están separadas de sus hijos e hijas sino porque su historia es una amenaza latente para las mujeres que se animan a denunciar y, a la vez, sean judicializadas si no denuncian. La cárcel es un destino por maldición de maternidad. Andrea estuvo presa tres días por protestar frente a la Justicia por desesperación ante actas escolares que hablan de una fuerte angustia de sus hijxs. “Como castigo, además de meterme en un calabozo de un metro cuadrado, llevarme a la madrugada a un hospital neuropsiquiátrico para hacerme una pericia y golpearme contra un armario, estoy procesada y elevada a juicio por resistencia a la autoridad”, grafica Andrea.

Los jueces de su causa –Enrique Quiroga, María Silvia Villaverde y Roxana del Río, de Lomas de Zamora– fueron procesados, en septiembre del 2014, por un jurado de enjuiciamiento. Sin embargo, Andrea nunca volvió a vivir ni a ver, con intimidad, a sus hijxs. En uno de los pocos encuentros, en un shopping, la asistente social Miriam Rivero sacó los colmillos de los prejuicios. A veces son porque no caminan hasta la Justicia y, otras, como en el caso de Andrea, porque fue a ver a sus hijxs con sus propios zapatos. “Ella escribió que yo usaba taco alto para poder mirar desde arriba y convencer a ministros y senadores con mis mentiras”, describe. Nadie se pone en los zapatos de las mujeres –ahora en la causa no hay designado un juez de primera instancia– pero si una mujer denuncia pueden lastimarla en su talón de Aquiles: el vínculo con sus hijxs. “El mensaje que el Poder Judicial misógino y patriarcal envía con mi caso y el de Laura (Amodeo) es ‘no denuncies porque te vamos a sacar a tus hijxs, hacerte pasar por loca, torturarte, lograr que te suicides o sufras un infarto o ACV, como pasó con Marcela Filliol y con otras madres’. Necesitamos que los organismos controladores de la conducta de magistrados y funcionarios judiciales funcionen y que nos devuelvan a nuestros hijxs.”

No son casos aislados, sino historias que se repiten. K. P. se identifica con sus iniciales y detalla el calvario post calvario: “El día que formalicé la denuncia penal firmé mi propia sentencia. La persecución por parte del Poder Judicial fue atroz. Fui amenazada con perder la tenencia, me embargaron mi sueldo, me multaron con una suma de casi 700.000 pesos. Mis hijxs fueron obligados a revinculaciones forzadas con traslados en móviles policiales y fui denunciada penalmente por impedimento de contacto”.

No es un rejunte de historias, son mujeres que ya se reconocen por un nombre: madres protectoras. En el caso de A. –que ahora tiene 14 años– el progenitor pidió que sea sometida a una terapia de desintoxicación por “lavado de cerebro” y “embrujo realizado durante más de diez años”. La jueza escuchó a la adolescente –empoderada en su propia lengua filosa a borbotones– y no dio lugar a la reversión de tenencia. Tiene que terminar de decidir la Cámara de Apelaciones en lo Civil. Su mamá (S.) también cuenta: “Como madre, una y otra vez fui tratada de mendaz, manipuladora y calculadora por haber denunciado el incesto. La Justicia castiga a las madres porque no pueden decir que una niña miente o es manipuladora, entonces para silenciar a la niña que devela el incesto y proteger al victimario, la manipuladora pasa a ser la madre. En lugar de investigar al denunciado se investiga a la denunciante”. No se trata de desalentar nuevas denuncias. Pero sí de desenmascarar la doble perversión. “La Justicia es una encerrona para las madres: para proteger a tu hija, no podés no denunciar y si denunciás sos atacada y amenazada con lo peor que te puede pasar después del incesto: que la Justicia te saque a tu hija y la entregue al padre abusador”, ejemplifica S.

Graciela M. González, directora del Departamento de Prevención de la Violencia de Género y el Abuso Sexual Infantil de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, interpela: “¿Qué hacer entonces? ¿No denunciar? No sólo no es la solución sino que, además, provoca que los mismos que tenían que proteger a mujeres y niños/as crean que la mujer no denunció porque no estaba en desacuerdo con la situación o por su propio masoquismo”. La psicóloga María Cecilia López, autora del libro Madres de hierro: las madres en el abuso sexual infantil, contextualiza: “Siempre es mucho más fácil echarle la culpa a la mujer y si es madre mejor. Nadie nunca tiene en cuenta que ella también es una víctima de una situación de violencia al igual que su hijo o hija abusados”.

Nora Schulman, directora Ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño, recalca: “La denuncia implica el comienzo de un largo peregrinar con el agravante del maltrato y el sufrimiento del Síndrome de Alienación Parental (SAP)”. Y se pregunta: “¿Qué clase de connivencia se produce entre la Justicia y los padres abusadores? ¿Es demostración de poder, de superioridad, de corrupción o simplemente la creencia de un concepto de familia arcaico y ya perimido? Por eso propone que avancen los juicios políticos a los magistrados que criminalizaron a las madres protectoras.

La marcha del 3 de junio con la consigna “Ni una menos” significó un gran avance. Pero todo avance genera también embestidas. El backlash es la reacción frente a los reclamos por más derechos. ¿Qué va a pasar después de Ni Una Menos? El abogado Juan Pablo Gallego analiza: “A partir de la visibilización del abuso sexual y la violencia de género en las capas media y altas de la sociedad se ha constituido un bloque de poder machista y misógino que incluye funcionarios y profesionales multidisciplinarios que, en defensa de su propia ideología patriarcal (y, sin perjuicio de casos en que uno puede percibir hasta situaciones de corrupción y cohecho), ajustician a la mujer”. La psicóloga Daniela Lezcano propone: “Después de Ni Una Menos hay que adelantarse a la posibilidad de gallos vengativos, aprovechar la fuerza y apoyo nacional de esta movida para que se brinden programas y se proclame la Ley de Protección a los Profesionales que trabajamos en abuso sexual porque el backlash no cesa”.

jueves, 2 de julio de 2015

A seis años del Golpe de Estado, la crisis se agudiza y el pueblo se une en las calles



A seis años del Golpe de Estado, nuestro país vive una nueva primavera de lucha que forma parte de las secuelas de una crisis política provocada históricamente por las clases dominantes en su afán de evitar profundas transformaciones en el Estado.

Consecuencias que se reflejan en seis años con el aumento de la desigualdad social, pobreza, militarización, inseguridad, desempleo, concesiones mineras, venta de territorio, expropiación de pueblos originarios, privatizaciones, ataques a gremios y clase obrera.

En 2009, como segunda parte del proceso de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, la lucha en la calle vivió uno de sus puntos más altos. 

La crisis institucional del país polarizó a la sociedad hondureña y el movimiento popular  mostró la fuerza que no había concretado en mucho tiempo. Acuerdos desmovilizadores, creación de nuevos partidos políticos, procesos electorales fraudulentos y el involucramiento de la clase media en las protestas sociales fueron algunos eventos que se desarrollaron durante el golpe. 

El golpe de Estado, la lucha de un pueblo en resistencia, los acuerdos, las elecciones y las direcciones acaudilladas se convierten en lecciones importantes por aprender para los nuevos actores que marcan el presente político.

Consecuencias de una crisis 

Honduras vive un nuevo episodio de protestas. Por una parte la indignación y por la otra la conciencia social hacen la combinación perfecta para movilizar a miles de personas inconformes con la corrupción, impunidad y sistema de gobierno.

La coyuntura actual experimenta la participación de sectores nuevos en las calles; es decir la clase media, un sector que hace seis años calificaba a la lucha social como una medida diabólica utilizada por grupos revoltosos.

Sobre el tema, Faustino Martínez exsindicalista, dirigente obrero y acompañante de generaciones en procesos populares, hace un análisis aduciendo que este proceso es muy positivo, teniendo en cuenta la adhesión de estos sectores a la lucha social, utilizándolo como el método más eficiente de exigencia que históricamente ha logrado conquistas importantes para los pueblos.

Además afirmó que las protestas recientes no son producto de la casualidad, sino la continuación de una crisis anunciada por las políticas dictatoriales y neoliberales de los arquitectos del golpe de Estado del 2009.

“La desigualdad social sigue más vigente luego del golpe de Estado del 2009, generando aumento de la pobreza, violencia, desempleo, privatizaciones y ataques a las conquistas laborales”.

“Hay que valorar el papel del gobierno en estos seis años, que orienta su política en contra de los intereses de las grandes mayorías, atropellando a los gremios, sindicatos, sectores territoriales, estudiantes, entre otros.

Han dejado el país en ruinas, con deudas enormes, con una precariedad en salud, educación, vendiendo el país a pedacitos, concesionando los territorios, todas esas consecuencias hacen que existan luchas dispersas que tarde o temprano desencadenan en manifestaciones de este tipo”.

El analista afirmó que hay una generación de una crisis económica terrible, que golpea directamente a la clase media y que esa amenaza ha impulsado a salir a las calles.

“La corrupción, impunidad y saqueo de las instituciones del Estado han contribuido en la indignación y conciencia de la gente. Tanta decisión dictatorial del gobierno ha generado impacto en la población que sin importar a que sector represente, provoca indignación y por ende toma el camino de la movilización como el correcto. En la medida que el Estado siga gobernando bajo esos parámetros seguirá provocando más indignación y protestas en las calles”, analizó Martínez.

Por su parte el catedrático universitario y filósofo Marvin Pérez manifestó que: “nunca había visto a la clase media en las calles, pero eso responde a la concentración de riquezas en pocas manos y a tocarle el bolsillo a la gente, a través del aumento en impuestos y la corrupción”.

Para Pérez todo es parte de un proceso sistemático de explotación que se agudizó a partir del golpe de Estado, llevándose de encuentro no solo a quienes se opusieron, sino incluso a quienes lo apoyaron.

A nivel de medios de comunicación, redes sociales y espacios públicos los nuevos actores políticos de clase media asocian el acontecimiento de golpe de Estado como una campaña de pleitesía a Manuel Zelaya, caracterizándolo como un factor meramente electoral.

Sobre tal balance Martínez dijo en su análisis que el tema del golpe de Estado no se debe ver como un hecho electoral, todo lo contrario es una situación que se debe analizar desde todas las perspectivas: sociales, económicas y políticas.

Además Martínez y Pérez concuerdan con que es importante que este sector esté en la lucha y retome el método de la protesta como el correcto, eso significa que el grado de conciencia aumenta y permite iniciar procesos sociales interesantes.

Aseguraron que además de ser sustancial la adhesión de este grupo de la sociedad se debe democratizar los espacios, convertirlos en estructuras horizontales y no verticales; es decir que la organización interna es una tarea por cumplir.

¿Qué se debe aprender del pasado?

La memoria histórica sirve para aprender del pasado y evitar errores que dañaron procesos de lucha debido a equivocaciones políticas.

Ese riesgo lo viven todos los movimientos sociales del mundo y por tal razón deben ser sometidos a espacios amplios de debate y discusión bajo paradigmas democráticos.

En Honduras las protestas de los últimos meses fueron desencadenadas por la corrupción de los políticos de turno y el descalabro de las instituciones del Estado entre ellas la gota que derramó el vaso: Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

Como apuntaron Pérez y Martínez, la corrupción es solo una característica del sistema de gobierno, por lo tanto no es un problema cosmético, sino estructural.

Como todos los procesos sociales, éste también presenta problemas organizativos y de divergencias políticas.

Pérez aseguró: “veo contradicciones en el movimiento que demuestran inmadurez política. Hay un discurso que corre en este movimiento de antorcheros, manifestando que es apolítico, es un error porque el simple hecho de manifestarse contra el gobierno y exigir la renuncia del Presidente es político”.

Por su parte Martínez manifestó: “Honduras está viviendo un proceso diferente, porque continuamente la gente está protestando, por eso no debe existir desvíos políticos, pero esto pasa por la claridad que tenga la dirección de los movimientos protestantes. Es lógico que los movimientos se desgasten pero pueden obtener conquistas fundamentales en la medida que tengan claros sus objetivos y tener un plan de lucha que defina el norte a seguir”.

Como primera lección que el movimiento debe aprender según los analistas, es la democratización del espacio, el debate municipal, departamental y nacional y la estructuración de un norte a través de un plan de lucha contra las medidas dictatoriales.

El fantasma electoral

“Olvidar el pasado es padecer de amnesia histórica”, apuntó Marvin Pérez al referirse a los riesgos que corre el movimiento al enfrentarse a la maquinaria político electoral.

Hay experiencias inmediatas que Pérez analiza cuidadosamente:

“Por ejemplo durante la experiencia del golpe de Estado, la cúpula del Frente  Nacional de Resistencia Popular traicionó a la base firmando un acuerdo como el de Cartagena que consistía en abandonar la lucha a cambio de una oportunidad electoral.

La gente quería seguir en las calles y derrotar a la dictadura a través de una Asamblea Nacional Constituyente, pero sus dirigentes no y su perspectiva era meramente electoral. Fue Manuel Zelaya y los liberales quienes dañaron una lucha digna del pueblo hondureño por cambiar el sistema de gobierno y crear un ambiente más justo e igualitario”.

El análisis de Pérez lo complementó Martínez al decir: “hay acuerdos políticos que son dañinos y desmovilizan movimientos, así como el de Cartagena”.

El acuerdo de Cartagena permitió una negociación donde Manuel Zelaya firmó un pacto para que la lucha social del pueblo fuera cambiada para iniciarla en el campo electoral, esto degeneró al movimiento popular y lo llevó a seis años de vulnerabilidad, crisis y división interna.

¿Se parece la actualidad al pasado?

La base del movimiento antorchero es diverso, incluye a militantes, simpatizantes del Partido Liberal, Libertad y Refundación (LibRe) y Partido Anticorrupción (PAC), así como del Frente Nacional de Resistencia Popular, entre otros, quienes unidos empujan por derrotar la corrupción y castigar a los impúdicos.

A nivel de medios de comunicación los grupos de poder han iniciado un ataque frontal contra el movimiento por acusarlos de ser utilizados por partidos políticos, la acción es dirigida con contundencia a instituciones como LibRe y Pac.

Por una parte el sector político y empresarial del bipartidismo teme porque el movimiento antorchero sea canalizado ya sea por Salvador Nasralla o Manuel Zelaya para ganar las próximas elecciones, pero por otra parte el sector crítico del movimiento popular teme a que esa influencia  desencadene en la desmovilización.

El tema de la injerencia electoral no es una tarea fácil de controlar y es por tal razón un escollo histórico de algunos procesos sociales.

En ese análisis Pérez se refirió: “ahora el contexto es parecido a cuando nos traicionaron luego del golpe, porque el movimiento no tiene madurez política para conducirse sola sin caudillos, eso permite que hayan grupos políticos electorales que los orienten erróneamente”.

Para Martínez se debe evitar que este nuevo movimiento sea influido por partidos políticos electorales, quienes buscan ganancias en las urnas; afirmó que se debe mantener total independencia entre su base y los caudillos, a través de espacios de discusión democrática entre todos los sectores involucrados.

“Ojalá no se dejen mediatizar por partidos de personas que quieren llevar agua a su molino, el movimiento debe mantener su independencia con una dinámica democrática y amplia, sino el desgaste será mayor y los logros serán capitalizados por cualquier partido político”.

Pérez dijo: “hay que tener mucho cuidado porque ahora es el PAC quien está dirigiendo la coordinación y es de poner ojo a eso para evitar que la lucha se canalice a través del terreno político electoral y así repetir historias del pasado que nos llevan a la profunda desmovilización a cambio de otros intereses.

Luego del 2009 quien dirigió el proceso a su antojo fue Manuel Zelaya, ahora lo intenta pero no le es tan fácil porque parte de la conducción del movimiento es profundamente liderado por Salvador Nasralla y el PAC”.

Tanto Martínez como Pérez concluyeron en la necesidad de evitar que líderes políticos de cualquier institución partidaria electoral intervengan en las decisiones de un movimiento que debe mantenerse independiente, implementando los principios de democracia y discusión interna.

EE.UU., la peor amenaza latinoamericana


Por Salvador González Briceño

Un asunto de “estrategia” de un imperio decadente, el de Estados Unidos (EU), que da coletazos y aun así se resiste a morir. Sigue “trabajando” al modo como lo sabe hacer: imponiendo sus políticas por el mundo para conseguir sus fines, en un plazo de tiempo de unas pocas décadas, de unos cuantos años. Valga decir, con políticas redefinidas o rediseñadas desde los autoatentados del 11 de septiembre 2001 en las Torres Gemelas de Nueva York para acá.
Solo recuérdese que en América Latina a EU no le cuaja la idea del “terrorismo”, para con ese pretexto de “falsa bandera” atacar interviniendo a los países. Como le funcionó en Irak y en Afganistán, para apoderarse del control energético y las drogas. No. Pero le funciona a la perfección la “guerra contra las drogas”, en aras de la cual está controlando el negocio, a la vez que militarizar aquellos países como Colombia y México, sentando las bases para la desestabilización. Con ambos países, sobre todo con este último, le está funcionando muy bien la perversa “guerra antidrogas”, a la sombra de la “ayuda” del “Plan Mérida”.
Valgan algunos ejemplos de dicha estratagema:
1.- Los planes de defensa de los intereses de empresas estadounidenses generan situaciones de crisis desestabilizando a los gobiernos “no afines” en Latinoamérica, como sucede en los casos de Venezuela, Ecuador, Brasil, Argentina, etcétera. Los países tienen, pueden y deben buscar sus propias vías para salir del atraso, hacer y aplicar sus mejores políticas económicas. Dar al traste con cientos de años de colonialismo, explotación y sumisión.
2.- Utilizando igualmente planes desestabilizadores, pero a un paso más lento (estilo “guerra de baja intensidad”, por otros medios), con aquellos gobiernos que son “aliados”, Estados Unidos los desestabiliza pero al mismo tiempo los utiliza como trampolín contra otros que intentan mantener una relativa “autonomía” o independencia en sus políticas internas. Países sometidos o controlados como México, Colombia y Perú, donde avanzan los planes de desestabilización imperial; otros como Honduras y también Colombia (ambos con bases militares), que le sirven a EU de plataforma contra otros, los del resto de Centroamérica y Sudamérica en este caso.
3.- Contra Cuba la táctica es otra, diferente a la de los últimos 50 años. Barack Obama, que resultó uno de los presidentes menos confiable para el mundo, porque sirve perfectamente a los intereses angloamericanos, ha vuelto a la vieja política de “la zanahoria y el garrote”. Con el garlito de “reconocer” que su política de bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla no le ha funcionado —tampoco ve en ello su derrota—, ha comenzado a operar con otros medios para conseguir los mismos fines: desestabilizar al régimen cubano de los Castro desde adentro, al tiempo de romper el protocolo, el ejemplo de alta moral que ha significado la Cuba “digna” para Latinoamérica frente al imperio. De todas maneras, nada se logrará contra la enseñanza de los pueblos. Vietnam es el mejor ejemplo, le sigue Cuba.
4.- Las estrategias para lograr sus fines son orquestadas por las agencias de inteligencia y de espionaje con aprobación o dirigidas desde Washington, y por los centros de operación como las embajadas en todos los países, y otros organismos de “ayuda” como la USAID (por decir las menos), hasta las claramente desestabilizadoras como la CIA y DEA. Si en EU no hay golpe de Estado es porque no hay Embajada de EU, repite con frecuencia Evo Morales. Pero es realidad una vieja anécdota (años 60 y 70) del golpismo contra los gobiernos de América Latina. No obstante, ¿el asesinato de Kennedy no fue una suerte de golpe de Estado? Ciertamente, y orquestado por la propia CIA.
5.- Lo que sirve a las empresas multinacionales u oligopólicas de origen estadounidense, funciona también para los intereses imperiales de EU. Desde el punto de vista de la economía de “libre mercado”, ese discurso es uno de los mejores “artilugios” del capitalismo para controlar económicamente a los países a través de las empresas que generan “inversión” y “empleo” para el “desarrollo”. Son las directrices neoliberales que imponen las políticas macroeconómicas que conllevan la destrucción de las clases media y trabajadora, y atenta contra la población en general. Los tratados comerciales son una herramienta de control de los gobiernos y para fines externos y claramente perversos. Ambos procedimientos, los tratados comerciales y las políticas neoliberales, instrumentos de la susodicha globalización que, se presume, sacaría a los pueblos de la miseria.
Ninguna de las tácticas mencionadas resulta favorable a los Estados latinoamericanos. Todo lo contrario, son atentatorios de la organización estatal y nacional de los pueblos. La desestabilización gestada con la aplicación neoliberal rompe las estructuras de los estados nacionales que costaron décadas construir, y genera las bases para la incorporación de otros métodos, como son los violentos (los espacios ganados por las mafias, no pocas veces cubiertas desde los poderes políticos locales corruptos). Eso le pega directamente al corazón de las estructuras del Estado, a los gobiernos y a los mecanismos de control social para la consecución del equilibrio y el bienestar. Rompe con los sistemas de organización política y mete bulla a aspectos como las elecciones, la representatividad, la legitimidad y los fines nacionales de largo plazo.
No obstante ello, aun así las políticas de Washington siguen interponiendo sus ardides con la finalidad de derrocar aquellos gobiernos no alineados a sus intereses. Venezuela es un corazón batiente en Suramérica. Ecuador otro tanto. De Honduras, ni que decir que las declinaciones desde Micheletti (tras el derrocamiento por golpe de Estado contra Manuel Zelaya) a la fecha son de sometimiento.
No queda más que prevenir y actuar. La denuncia es crucial, puesto que las políticas de los EU son de aplicación constante; no le paran ni un momento. En México en particular, pero en Latinoamérica en general, desde los gobernantes hacia los demás círculos de la sociedad, incluyendo al sector académico y a los medios de comunicación, todos están acostumbrados a ver las cosas a toro pasado; es decir, analizar, revisar, concluir, planificar y reaccionar cuando los hechos han sido consumados.
En tanto la estrategia de los gringos es continua utilizando la prospectiva para analizar y la ofensiva para crear su propia realidad afín. Porque el gobierno trabaja permanentemente como Estado en guerra. Es violencia día tras día, porque aplica la estrategia del imperio romano: de vasallaje, sometimiento, violencia y guerras continuas. No queda más que la denuncia. Luego vienen la solidaridad, la organización y la reacción, individual y colectiva. El asunto no es solo Latinoamericano, sino mundial, porque en otras regiones también hace lo propio.

Los indignados y las clases sociales de Honduras


Por Rodolfo Cortés Calderón *

Carlos Marx, nacido en Alemania, propuso como principal objetivo de la lucha popular a los obreros proletarios; sin embargo, Mao Zedong, nacido en China, dio este privilegio a los campesinos. Quizá ambos, brillantes líderes comunistas, tenían razón porque en ambos países estos sectores eran en aquellos tiempos los más grandes, representativos y explotados de parte de los poderes imperiales.

En Honduras desde nuestra juventud se nos ha hablado de tres clases sociales: el proletariado, la clase media y la clase oligárquica. Los comunistas puros hablan sólo de dos clases: el proletariado y la oligarquía; el explotado y el explotador. En esto, ni en nada, soy experto.

Revisando la historia de Honduras, reconocemos que el sector obrero de mediados del siglo pasado -con la Huelga del 54- ha sido el que más valiosos aportes ha hecho en favor de la clase trabajadora hondureña, banderas que indudablemente les robó el partido Liberal al considerarse el dueño de las principales leyes sociales: Código de Trabajo, Ley de Seguridad Social y Reforma Agraria, entre ellas.

Los aportes en cuanto a liderazgo y propuestas para un cambio social de parte del movimiento campesino hondureño han sido muy endebles y poco significativos, quizá el más fuerte fue el del  FUNACAMH de los años 80s, pero a nadie asustó. Lo poco rescatable de la lucha en el agro es el trabajo actual de la Plataforma Agraria del Aguán. Sin embargo, en los años 90s el gobierno del partido Nacional encabezado por Rafael Callejas Romero dio al traste con la Reforma Agraria y desde allí se inició la corrupción de las cúpulas dirigentes campesinas. Allí también comienza a fortalecerse el neoliberalismo. En cambio, la decadencia y corrupción de las dirigencias obreras sindicales y de los colegios profesionales se acentúa a partir del primer año del tercer milenio.

Cuando se da el golpe de Estado de 2009, las dirigencias sindicales obreras, campesinas y magisteriales estaban diezmadas y todavía “soñando” con la Revolución Bolchevique. No existía, aunque algunos dicen que sí, una organización social sólida y conjuntada a nivel nacional que aprovechara la coyuntura. Los sindicatos más fuertes eran de las empresas estatales, por lo fácil que era organizarlos y porque los líderes se acomodaban a los dictados de los gobiernos de turno. En la empresa privada la mayoría de los sindicatos desaparecieron o no se crearon porque a los dirigentes de las grandes centrales obreras no les gustaba pelear o discutir con los voraces y leoninos empresarios, situación que aprovecharon las empresas maquiladoras.

En abril de 2015 se visibiliza por primera vez en Honduras el movimiento de los Jóvenes Indignados, con sus movilizaciones, marchas o caminatas llamadas de las Antorchas o de los Indignados que tienen ya cuatro fines de semana de estar movilizados en casi todo el país, pero trascendiendo además fuera de nuestras fronteras patrias, tanto en América, Europa, Asia y Oceanía con enormes movilizaciones que sí se contabilizan todas las habidas en Honduras y todo el mundo en un solo fin de semana, bien pueden sumar el millón de personas.

¿Cuál es el fundamento de tanta indignación? En primer lugar, hay que decirlo, una actitud de rechazo a la Corrupción y la Impunidad que impera en Honduras y que se ha sobredimensionado en los últimos seis años de gobiernos del partido Nacional, pero que además implica a los otros cuatro Partidos existentes antes del golpe de Estado del 2009: Liberal, Democracia Cristiana, Unificación Democrática e Innovación y Unidad. En segundo lugar, es que le han tocado a un cuarto de la población hondureña (afiliados y beneficiarios), la mayoría de la clase media, el régimen de salud y pensiones desde la empresa estatal, el Instituto de Seguridad Social, IHSS, que fue desfalcado por más de 7 mil millones de Lempiras, mientras se ha estafado con medicamentos adulterados y vencidos, falta de equipos especializados y contratación de médicos y paramédicos para un mejor servicio de sus afiliados.

Eufemísticamente se habla de unos tres millares de muertes por estas causas, pero lo de la ineficiencia y saqueo del IHSS data de más largo tiempo así que lo de los muertos podría sumar 10 mil si se toma en cuenta que la corrupción en este complejo hospitalario tiene más de 15 años . Después han surgido otros escándalos de corrupción, iguales o peores, que también enardecen a los indignados e indignadas.

Pero el gobierno no se ha quedado atrás. Ellos entienden perfectamente que esta “revolución” actual de Honduras es de la clase media, ese gran bloque de obreros, agricultores, colegiantes, universitarios, comerciantes, cooperativistas, profesionales y medianos o grandes empresarios que se ven sumamente afectados por los execrables aumentos de corrupción de los gobiernos del bipartidismo y sus secuaces. Para contrarrestar esta inmensa marea humana de los y las  jóvenes  y ciudadanía indignadas, el gobierno de Juan Orlando Hernández, JOH, ha promovido en contubernio con el poder oligárquico (medios corporativos, empresarios, militares e iglesias) “Las bullas azules”  que halan con dádivas a miles de proletarios sumamente empobrecidos y miserables a quienes compran su conciencia con un insignificante pago y empleados de la burocracia estatal.

Es entonces aquí donde queda de manifiesto que esta lucha de las Antorchas Indignadas que es propiedad principalmente de los jóvenes  de la clase media está destinada a triunfar  y a obtener excelentes frutos si se actúa con marcada inteligencia, madurez, prudencia y sabiduría.

De salir avante en la lucha contra la corrupción y la impunidad, los gananciosos seríamos todos, pero principalmente la clase media, el sector más golpeado de los últimos años, de allí que es un imperativo atraer y conquistar a los sectores más empobrecidos de la ciudad y el campo para avanzar en la línea de la dignificación de la ciudadanía hondureña y la soberanía patria, este es el trabajo que se plantea para los próximos meses.

Las Antorchas de la Juventud y Ciudadanía Indignadas siguieron esta cuarta semana que terminó, pero para esta semana continuará la presión por la CICIH, el juicio a los Fiscales  Generales y la renuncia de JOH y se esperan más sorpresas.

¡Nuestro apoyo incondicional a los Chavos y Chavas indignados!

* Ingeniero agrónomo hondureño