sábado, 10 de julio de 2021

Pueblos indígenas de Gracias a Dios se movilizan contra las Ciudades Modelo


Radio Progreso

Los pueblos indígenas Tawahkas, Pech, Garífunas y Miskitus, empobrecidos y en abandono de parte del gobierno y la sociedad hondureña, se concentraron en el parque central de Puerto Lempira, Gracias a Dios, para hacer sentir su voz de rechazo ante la imposición de las Zonas Especiales de Desarrollo Económico Zede o Ciudades Modelos que amenaza su territorio ancestral.

Con la frase “No a las Zede, si al saneamiento”, reclaman al Estado desalojar a ganaderos, madereros y nuevos terratenientes que se están apropiando de forma ilegal de sus territorios, facilitando la comercialización ilícita de algunos productos.

La movilización se desarrolló el domingo 04 de julio en horas de la tarde. A pesar de la lluvia, la población con pancartas multilingües caminó hasta el Quinto Batallón de Infantería para reclamar por el silencio cómplice en la entrega del territorio, cuando su deber es defender la soberanía territorial dijo en Radio Progreso Randulfo Lindares, presidente de la organización Muskitia Asla Tatanka MASTA, que significa Moskitia Unida.   

En un acto de protesta, el líder indígena pidió a los uniformados comunicarse con el cuestionado presidente Juan Orlando Hernández, para recordarle que el territorio Miskitu no está en venta, que no van a permitir las Zede. Además, les recordó que ni la conquista española e inglesa pudo colonizar a sus ancestros.

“Ni Zede”, “Ni narco gobierno, “Ni Narco carretera”, se escuchó en la movilización que logró juntar a 4 pueblos históricamente empobrecidos, perseguidos y explotados. Para este 07 de julio a partir de las 8 de la mañana la organización MASTA ha convocado a las comunidades a un plantón en el parque central de Puerto Lempira, Gracias a Dios.


"Argumentos sobran para sostener que los funcionarios hondureños son corruptos"


Radio Progreso

Para el analista Olban Valladares, los argumentos sobran para que la comunidad internacional sostenga que los funcionarios del gobierno de Juan Orlando Hernández y algunos políticos están involucrados en la corrupción.

En entrevista a Radio Progreso Valladares aseguró que, la corrupción en Honduras no es un tema nuevo, deja claro que es necesario seguir apuntando hacia los que cometen estos ilícitos, pero también es pertinente la aplicación de políticas para frenar este flagelo. Además, pidió a la comunidad internacional acompañar y apoyar la lucha contra la corrupción e impunidad en el país.

Lista Engel

El abogado penalista Rodolfo Zamora, explicó que la lista Engels emitida por el Gobierno de Estados Unidos, no llenó las expectativas de la ciudadanía, quien ya conoce desde hace mucho tiempo a la mayoría de los involucrados en actos de corrupción.

Zamora dijo que la lista no contiene nada nuevo, y que es más de lo mismo que ha venido sonando en medios de comunicación, asimismo explicó que este ejercicio es insuficiente, porque se debería incluir a los corruptores y de esos hay muchos más en Honduras.

Con respecto al papel del Ministerio Público en torno a estos casos, lamentó la falta de operación para judicializar a los involucrados en estos actos.

Rechazo masivo

Los políticos corruptos que buscan reelegirse deben recibir el repudio del pueblo en el proceso electoral general considera la diputada Doris Gutiérrez, quien llama a la ciudadanía a castigar a los corruptos que buscan reelegirse en un cargo de elección popular. El tema se trata de moral y ética.

Gutiérrez no pierde la esperanza en que la ciudadanía sea más consciente sobre la importancia de no apoyar a personas que se han visto involucradas en actos de corrupción, y que además son mencionados en listados internacionales, como personas enemigas de la lucha contra la corrupción e impunidad.


“La idea de gobernar a otros no entra en el universo de las ideas zapatistas”


Rebelión

Por Enric Llopis 

Las comunidades Munduruku denunciaron el 27 de mayo, en un comunicado urgente, que mineros ilegales estaban perpetrando invasiones y ataques -contra casas y personas- en sus territorios de la Amazonía brasileña. En el contexto de la pandemia, se incrementó la toma de tierras por parte de los sintecho en la Región Metropolitana de Buenos Aires. Y entre el 10 y el 21 de abril, el Movimiento Sin Tierra (MST) donó más de 100 toneladas de alimentos en las comunidades periféricas de Brasil, dentro de la jornada de luchas por la reforma agraria.

Son tres ejemplos de la mirada desde abajo y a la izquierda que propone el periodista uruguayo, Raúl Zibechi, en su último libro Los pueblos rompen el cerco. Tiempos de Colapso II. Editado por Coordinación Baladre e iniciativas Zambra en colaboración con la CGT y Ecologistas en Acción, el texto de 201 páginas es la segunda parte de Tiempos de Colapso. Los pueblos en movimiento. Zibechi, referente de la investigación militante en América Latina, es autor entre otras obras de Los arroyos cuando bajan. Los desafíos del zapatismo (1995), Brasil Potencia (2012) y Repensar el sur. Las luchas del pueblo mapuche (2020).

-Una delegación del movimiento zapatista, el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Frente de Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala (FDTAMPT) ha iniciado la “travesía por Europa”. Después de tus numerosas estancias en Chiapas, ¿qué crees que Occidente puede aprender del EZLN?

Te puedo contar lo que yo aprendí del zapatismo, que no necesariamente es lo que ellos piensan. Lo primero es que la lucha es para siempre, tiene un comienzo, pero no tiene un fin. No hay objetivos como la toma del poder, ganar elecciones o llegar al socialismo. Es una concepción de la vida y del mundo en sintonía con la cultura de los pueblos de raíz maya que se autogobiernan y tal vez tenga empatía con nuestros antepasados políticos, en el sentido de no separar medios y fines, de que la lucha no es “para” sino una forma de vivir la vida.

La segunda es que no quieren gobernar a otros, sino impulsar a los pueblos, barrios y sectores sociales a que se organicen y gobiernen a sí mismos. La idea de gobernar a otros no entra dentro del universo de ideas zapatista y, bien mirada, es una forma de opresión: si te gobierno te estoy mandando, dando órdenes. Ellos trabajan con la idea de que quien manda está obedeciendo al pueblo, a lo colectivo.

La tercera es la ética como eje ordenador de la política. En el pensamiento político aún dominante la ética es un complemento, pero para ellos es lo central, hacen lo que dicen y dicen lo que hacen, no buscan beneficio personal, por eso el lema “para todos todo, nada para nosotros”.

La cuarta es un rechazo al vanguardismo, a crear organizaciones con una dirección que se construye una base social a la que orienta y le marca el rumbo, los tiempos, objetivos y hasta los modos de caminar. El vanguardismo en el que se formó mi generación va de la mano de homogeneizar el propio campo, con la idea de la unidad como mantra sagrado, para ir imponiendo la hegemonía en la sociedad. El EZLN rechaza los conceptos de unidad, homogeneidad y hegemonía y en eso son muy claros cuando dice el sub-Marcos que “todo intento de homogeneidad no es más que un intento fascista de dominación”.

Te diría que pese a la aparente brutalidad del lenguaje, la cultura de vanguardia es corrosiva, destruye las organizaciones colectivas, aniquila las diferencias, y te aseguro que sé de qué estoy hablando porque me formé y practiqué esa cultura que, cuando se hace poder estatal, criminaliza las diferencias como sucede hoy en la Nicaragua de Daniel Ortega.

¿Y en concreto de las mujeres zapatistas?

Ellas se definen como “mujeres que luchan”, haciendo hincapié en la lucha, porque hay feministas muy valiosas pero que no luchan, como hay marxistas y anarquistas que no luchan. Ellas enfatizan ese aspecto y se definen a la vez como anti-patriarcales y anticapitalistas, no conciben la separación de ambas dimensiones.

Por otro lado, en los encuentros de Morelia han hablado de la necesidad de integrar a las diferentes generaciones, de escuchar a las mujeres mayores, de respetarlas, de aprender de ellas, algo que en la cultura urbana occidental no estamos acostumbrados a hacer. Ni escucharnos entre nosotras, ni escuchar a las personas mayores.

-¿Cuál es la relación del actual gobierno “progresista” de Andrés Manuel López Obrador con el EZLN? ¿En qué consiste lo que denominas “guerra de desgaste”?

No existe ninguna relación. Más aún, el actual gobierno federal ha intensificado los ataques a las comunidades y bases de apoyo zapatistas, como puede verse con las ofensivas para-militares en la región Moisés Gandhi y en Aldama en Los Altos. En paralelo impulsa políticas sociales que promueven el individualismo y la división de las comunidades, desató una brutal ofensiva extractiva con el Tren Maya, el Proyecto Integral Morelos y el Corredor Transístmico, potenciando en esas regiones ataques militares y paramilitares a los pueblos originarios.

Con López Obrador, como sucedió antes con Lula y los demás progresismos, el modelo extractivo y neoliberal gana en impulso y en profundidad, llega a nuevas regiones, convierte la naturaleza en mercancías a una mayor velocidad que antes. Por lo tanto, las actividades de los grupos armados se intensifican. Cuando suceden crímenes como el de Samir Flores por oponerse al Proyecto Integral Morelos, que López Obrador se comprometió en frenar en campaña electoral, se hacen los distraídos y siguen adelante. En este caso, fue tal el descaro que mantuvo un referendo que se celebró pocos días después del crimen, desoyendo el llamado de las comunidades para aplazarlo.

En síntesis, te digo que el progresismo es el ataque más feroz contra los pueblos, porque los quiere debilitar y dividir.

-Más de un mes de protestas en Colombia –con medio centenar de muertos según el balance oficial- cuyo detonante es la reforma fiscal del presidente Duque; el estallido social en Chile (octubre 2019) por el aumento en la tarifa del metro de Santiago; revueltas en Bolivia contra la expresidenta golpista Jeanine Áñez; manifestaciones del marzo paraguayo de 2021; en Ecuador contra el expresidente Lenin Moreno o en Guatemala, en noviembre de 2020. ¿Hay algún hilo conductor o explicación de fondo?

El hilo conductor es el modelo político-económico que llamamos extractivismo, que es una faceta del neoliberalismo: minería a cielo abierto, monocultivos, grandes obras de infraestructura, hidrocarburos y especulación inmobiliaria urbana. Este modelo hace que la mitad de la población esté condenada a la pobreza, a no tener futuro porque desintegra, desarraiga y polariza; destruye tanto la sociabilidad anterior como la naturaleza, destruye los Estados nación que alguna vez tuvieron la capacidad de ofrecer servicios educativos y sanitarios de calidad a toda la población.

Como lo demuestra la pandemia, los que tienen acceso a salud y escuela privadas, están en una realidad, mientras los demás apenas acceden a servicios de baja calidad y desbordados. Estos días hay un conflicto en Chiapas con los estudiantes de una escuela para ser maestros, ya que los exámenes se hacen de forma virtual pero los indígenas que viven en comunidades no tienen acceso a internet y lógicamente exigen un examen presencial. La única respuesta que tuvieron es la represión y la cárcel. Debo aclarar que el gobernador de Chiapas pertenece a Morena, el partido de López Obrador, quien condenó las manifestaciones de los estudiantes.

-Por otra parte, en una de las entrevistas del libro destacas el valor de la espiritualidad/ancestralidad en las comunidades de Brasil. ¿Reconoce la importancia de estas realidades la izquierda política y los movimientos sociales?

En la izquierda electoral no conozco nada de eso. Sin embargo, en los movimientos hay muchos y diversos ejemplos de formas de espiritualidad propias. Entre los sin tierra de Brasil, existen modos inspirados en la teología de la liberación y la educación popular, con muchas dinámicas que denominan “místicas” y que consisten en cantar y danzar en colectivos, pero también en compartir comida, trabajos y los más diversos espacio-tiempos.

Cada sector social tiene sus propias formas de espiritualidad. Destacan las de los pueblos originarios y negros que hacen sus rituales de armonización en lugares sagrados con fogones, donde participan médicos tradicionales o sabios.

Pero si observamos detenidamente a los jóvenes de los barrios populares, veremos que la música y los consumos colectivos juegan también un papel armonizador de lo colectivo, así como las músicas y los bailes. Creo que esto es un universal: la vida colectivo-comunitaria necesita de prácticas espirituales de armonización, de lo más variopintas, por cierto.

-En el libro te aproximas a iniciativas como el Mercado Popular de Subsistencia (MPS) en Montevideo; o a las Guardias Indígenas, Cimarronas y Campesinas en Colombia. ¿Qué experiencias de autoorganización popular destacarías, entre las que has podido conocer en los últimos meses?

Ya conocía la Guardia Indígena y la Minga del Cauca, pero ahora se reforzó con la Minga Hacia Adentro y luego ya antes de la revuelta actual con la Minga Hacia Afuera. Ambas están interconectadas.

La experiencia del MPS es más reciente, pero tiene enormes perspectivas de crecer en mundos urbanos como Montevideo, donde tenemos tradiciones asociativas. Te diría que están los miles de ollas populares en las grandes ciudades, muchas de ellas autogestionadas, aunque con dificultades para mantenerse a lo largo del tiempo.

Entre las experiencias que veo crecer, está la Red Trashumante de Argentina, que partió hace décadas de una educación popular en movimiento y con movimientos, a trabajar ahora en territorios en resistencia donde los sujetos y sujetas son los sectores populares más golpeados por la crisis y la marginalización. Meses atrás me integré como un militante-educador más a esa red, que está tejiendo una red más amplia de colectivos autónomos en un país donde la autonomía atraviesa enormes desafíos.

La Teia dos Povos de Brasil me parece una experiencia notable, que integra campesinos sin tierra, pueblos originarios y quilombolas, pueblos negros organizados en sus territorios o quilombos. La iniciativa parte de personas que estuvieron en el MST (Movimiento Sin Tierra) y que pensaron que es necesario tejer una red (de ahí el nombre teia) entre los pueblos oprimidos y explotados, algo que la dirección no comparte ya que se propone otros objetivos.

-¿Qué es el triage social? ¿Puedes mencionar ejemplos de su aplicación?

Aunque el nombre suena difícil, es la práctica que podemos observar en la puerta de un hospital o de una unidad de tratamiento intensivo a la hora de elegir a quién se atiende y a quién se descarta. Las razones para descartar son claramente la “utilidad” de las personas desde el punto de vista de la acumulación de capital, y ahí se deja de lado a los más vulnerables, que tienen menos posibilidades de sobrevivir, y se prioriza a quienes pueden seguir trabajando y produciendo. Es una vuelta más de tuerca a los temas de Foucault.

Debo decir que entre las muchas fortunas que me deparó la pandemia (además de algunos infortunios), está el haber ligado con grupos como la Teia dos Povos, con la Red Trashumante y otros que ya conocía pero que profundizamos los lazos, y con dos compas de México como Tamara y Eduardo, que también son adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y quienes aportan el texto del triage social.

-Por último, ¿en qué punto se halla la lucha del pueblo mapuche? ¿Cómo valoras que la Convención Constituyente de Chile reserve 17 escaños a los pueblos originarios?

La militarización decretada por el gobierno de Piñera de Wall Mapu debe entenderse como la respuesta a un avance importante de las recuperaciones de tierras de decenas de comunidades y a un salto adelante en la movilización del pueblo mapuche. Los datos dicen que en los cuatro primeros meses de 2020 hubo 17 ocupaciones de tierras, pero este año superaron las 130 tomas, lo que representa más de una por día.

Creo que ante el pueblo mapuche se presentan dos caminos. Por un lado, la constituyente que busca aplacar las luchas con el reconocimiento de la plurinacionalidad que no va a tener ninguna repercusión práctica concreta si no pasa por la restitución territorial. La simple mención de los pueblos en la Constitución no modifica las cosas como ya sucedió en Ecuador y en Bolivia.

En paralelo, está el amplio proceso de recuperación de tierras rurales y semi-urbanas que viene cobrando un impulso importante, como lo confirma la reciente entrevista a Héctor Llaitul, de la Coordinadora Arauco Malleko, ya que ahora son muchos los colectivos y comunidades empeñadas en seguir este camino que pasa por la autonomía y el autogobierno.


Biden: Injerencia, hipocresía, intervencionismo bajo la coartada del combate a la corrupción


CLAE - Rebelión

Por Aram Aharonian 

Pueden disfrazarla de Blancanieves, pero es apenas una nueva doctrina para el permanente injerencismo de Washington en otros países, proveniente de un presidente demócrata.

De eso se trata la coartada del combate a la corrupción, fuera de fronteras, lanzada por el octogenario mandatario estadounidense Joe Biden. 

Biden proclamó la última semana que la corrupción es un riesgo para la seguridad nacional de su país, por lo que elevó la lucha contra este flagelo al rango de pilar de la política exterior de Washington.

No es nada nuevo para nuestra región, porque esta política imperial se remonta al nacimiento mismo de Estados Unidos como nació, a finales del siglo 18 y que ha tenido durante siglos a las naciones y pueblos de América Latina y el Caribe como sus principales víctimas. Ahora EEUU combará la corrupción (obviamente no la propia), como antes tuvo pretexto de injerencismo el destino manifiesto, la lucha contra el comunismo, la guerra contra las drogas, el impulso al progreso y el desarrollo y el combate al terrorismo.

El mandatario ordenó a las diversas agencias de su gobierno elaborar recomendaciones para el combate contra la corrupción, y afirmó que Estados Unidos será líder por medio del ejemplo y en asociación con aliados, la sociedad civil y el sector privado e informó que como parte de este esfuerzo continuará financiando a organizaciones no gubernamentales (ONG) y periodistas de investigación en otros países. Es cierto que las declaraciones de Biden no fueron dirigidas a ninguna nación o persona en particular, pese a que hasta antes de la asunción presidencial, ya había calificado de corruptos a los presidentes de Rusia y China, sus competidores en la lucha por la hegemonía mundial.

En México se ha leído como una respuesta al reclamo del presidente Andrés Manuel López Obrador para que la Casa Blanca cese el financiamiento ilegal a mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y otros grupos políticos disfrazados de asociaciones civiles, que, y tratan de desestabilizar al gobierno, apoyando a políticos corruptos de los últimos 20 años de historia mexicana.

En el documento, la Casa Blanca proclama que se arroga el derecho a impulsar o crear actores extralegales de combate a la corrupción en otros países, con total arbitrariedad en la selección de sus personeros. México ya es testigo del tipo de formaciones con las que Washington gusta de asociarse: diversas investigaciones periodísticas denunciaron a MCCI por sus prácticas fiscales opacas, por su sesgo político, por sus vínculos oscuros en el mundo empresarial y por ser una proyección encubierta de poder económico en los asuntos públicos, señala La Jornada. 

Hay más. Obviamente la administración demócrata recurrirá a personajes y ONGs con oscuros antecedentes ungiéndolos como instrumentos de su injerencia en los asuntos de otras naciones. Cabe preguntarse por el papel que habrá de jugar el sector privado en el combate a un conjunto de prácticas ilegales o antiéticas de las que es un exponente de primer orden, plantea el diario mexicano.

Además de injerencista e intervencionista, la decisión de Biden es totalmente hipócrita. Anuncia su apoyo a periodistas de investigación, pero los últimos tres presidentes de su país estuvieron persiguiendo a Wikileaks, que puso en manos de periodistas, medios y del público mundial el mayor cúmulo de información sobre violaciones a los derechos humanos y otras formas de abuso de poder. 

Principalmente por parte de Estados Unidos. El fundador de Wikileaks, Julian Assange, siga preso en Londres por una petición de extradición de Washington, lo que pone en evidencia que tras el verso de la honestidad y la transparencia, se esconde un incurable empecinamiento en intervenir en asuntos internos de otros países y la voluntad de coartar la libertad de expresión cuando su ejercicio resulta lesivo para los intereses de los mandamases de Washington. 

Fueron periodistas (y no el gobierno estadounidense) quienes develaron los escándalos de Odebrecht, los Papeles de Panamá o la Banca Privada d’Andorra, que dejaron al descubierto que muchas empresas trasnacionales y dueños de grandes fortunas están en la permanente búsqueda de formas y de oportunidades para estafar al fisco, obtener ventajas y pode político mediante sobornos y lavar dinero proveniente de actividades ilícitas.

Percepción de corrupción

-El Índice de Percepción de Corrupción (IPC) publicado en enero de 2021, clasifica a aproximadamente 180 países en una escala de 0 (muy corrupto) a 100 (muy limpio) según la situación determinada para cada país, donde EEUU aparece en el puesto 25, detrás de Uruguay Chile, por ejemplo. 

El índice lo cofinancia Estados Unidos. “Nuestra investigación establece un vínculo claro entre tener una democracia saludable y combatir con éxito la corrupción en el sector público”, expresó Delia Ferreira Rubio, presidenta de Transparency International. “Es mucho más probable que la corrupción florezca cuando las bases democráticas son débiles y, como hemos visto en muchos países, donde los políticos antidemocráticos y populistas pueden usarla en su beneficio”.

El auge de los líderes nacionalistas ha provocado un deterioro de la transparencia en lo que respecta a las finanzas públicas, incluso a través del desmantelamiento de los controles y balances en el poder, según el organismo de supuesta vigilancia de la corrupción, que solo sirve a las excusas del gobierno estadounidense para imponer su prepotencia e injerencia.

– La operación Lava Jato, que destapó una red regional de sobornos y llevó a prisión (y suicidio) hasta a presidentes, se debilita en Brasil tras el cierre de su equipo de fiscales y un fallo del Tribunal Supremo sobre la parcialidad del exjuez Sergio Moro, apadrinado por FBI estadounidense, al juzgar al expresidente Luis Inacio Lula de Silva. Conjunción de persecución policial, fake news por los medios masivos, y lawfare. Todo para imponer y sostener a gobiernos de derecha en la región.

– “Ahora estamos investigando activamente a la Organización Trump en calidad de criminal, junto con el fiscal de distrito de Manhattan”, comunicó el portavoz de la fiscal general de Nueva York, Letitia James, sobre la naturaleza de las indagaciones que las autoridades realizan sobre las actividades de las empresas del multimillonario. Trump habría inflado el valor de sus activos inmobiliarios frente los bancos en el momento de buscar préstamos, pero subestimó su valor para reducir el pago de impuestos. El dinero oscuro es una forma “secreta” de influencia electoral en la que no se sabe quién pone el dinero para las campañas.

– Esta “corrupción” electoral es legal en EEUU. Mary Bottiny, del Center for Media and Democracy (CMD), que investiga el uso de fondos por corporaciones y políticos, explica que este tipo de corrupción se producen cuando millonarios, multimillonarios o corporaciones donan dinero para apoyar -o ir en contra de- ciertos candidatos a través de grupos de bienestar social, ONGs o asociaciones comerciales.

Estas organizaciones, según un dictamen de 2010 de la Corte Suprema, pueden recibir donaciones ilimitadas de empresas o individuos, aunque no están obligados a revelar sus donantes. En algunas elecciones, estos grupos hayan gastado más dinero en los comicios que los propios comités de acción política corporativa. 

-En clara actitud chantajista, injerencista e hipócrita, cada año el gobierno estadounidense certifica o descertifica a otros países por lo que sea, seguridad aérea, pesca de langostinos, armas nucleares, derechos humanos y hasta cooperación antinarcótica, campo en el que Colombia, el principal socio sudamericano de Washington, fue descalificado dos veces por narcocorrupción. 

-El fiscal general de El Salvador, Rodolfo Delgado, anunció que pone fin al convenio que mantenía con una comisión contra la corrupción y la impunidad de la OEA porque el secretario general del organismo, Luis Almagro, nombró como asesor a Ernesto Muyshondt, exalcalde de San Salvador que afronta un proceso penal por corrupción en el país centroamericano. “Como Fiscalía no podemos recibir apoyo técnico de una entidad que va a estar asesorada por una persona que negoció con la vida de los salvadoreños a cambio de beneficios electorales”, sostuvo Delgado. 

-En las sesiones contra la corrupción de la Asamblea General de la ONU, Venezuela aseguró que el “despojo ilegal” de la empresa petrolera Citgo, filial en EEUU de la estatal petrolera venezolana Pdvsa, provocó una trama de corrupción internacional de millones de dólares, y que habría sido reconocido, incluso, por autoridades del gobierno estadounidense. Parte de los recursos que han sido bloqueados en el exterior “han caído en cuenta de políticos corruptos, escritorios jurídicos y hasta en manos oscuras en el gobierno de EEUU”, dijo el canciller Jorge Arreaza.

(*) Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la).


viernes, 9 de julio de 2021

La justicia hondureña condena a David Castillo, autor intelectual del asesinato de Berta Cáceres


Público.es

Por Alejandro Tena

Pancarta con la imagen de Berta Cáceres, defensora de la tierra hondureña asesinada en 2016. — Orlando Sierra / AFP

El Tribunal de Sentencia de Honduras ha fallado en contra de Castillo, directivo de la compañía DESA S.A. responsable del proyecto contra el que luchaba la histórica defensora de la Tierra.

El Tribunal de Sentencia de Honduras ha fallado este lunes en contra de Víctor David Castillo, considerado autor intelectual del asesinato en 2016 de la activista ambiental y líder indígena Berta Cáceres, quien se opuso a través de la lucha social a la construcción de una represa hidroeléctrica en el río Gualcarque, un lugar sagrado y vital para las comunidades nativas de la zona noroccidental del país centroamericano. La magistrada ha dictado prisión preventiva para el condenado y ha señalado el 3 de agosto como fecha para anunciar la pena a la que se enfrenta.

El fallo llega después de 45 días de audiencia, iniciados el pasado 6 de abril, en los que el Ministerio Público y la acusación que representa a la familia de Cáceres han presentado 62 pruebas para acreditar los vínculos de Castillo con los autores materiales del asesinato y las siete personas que ya fueron condenadas en 2018. 

Los familiares y los miembros del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) señalaron desde el primero momento a Castillo, a quien le consideran autor pleno de la muerte de la activista, pues él era directivo de la empresa Desarrollos Energéticos DESA S.A. que estaba detrás del proyecto hidroeléctrico al que se oponía Cáceres y todo el pueblo indígena lenca. 

«En este juicio se ha demostrado que David Castillo, bajo órdenes de la familia Atala Zablah [dueña de la empresa DESA], coordinó con la estructura inferior de sicarios acciones de persecución, vigilancia y ataque que culminaron en el asesinato de Berta Cáceres», argumentan a Público miembros miembros del equipo legal del COPINH, organización que considera el fallo emitido este lunes como una «victoria popular».

Thank you for watching

Durante el juicio se han acreditado los vínculos que Castillo tenía con personas ya condenadas por la muerte de Cáceres. Entre ellos, destacan las conversaciones telefónicas que el gerente de la hidroeléctrica tuvo con Douglas Bustillo, empleado de DESA S.A. condenado a 30 años de cárcel en 2018. Esta persona mantuvo varias comunicaciones reveladoras con el directivo, entre ellas, unos mensajes relacionada con un primer intento de asesinato que fue fallido. Además, según ha indicado la jueza, fue el nexo de unión entre Castillo y el resto de sicarios.

La magistrada ha informado que, pese a no haber pruebas directas que puedan vincular a Castillo con los autores materiales del crimen, existen numerosas pruebas indiciarias de su implicación en el delito. En ese sentido, ha sostenido que las conversaciones telefónicas y los mensajes enviados con lenguaje en clave es una señal clara que, unida a otras «de manera causal», dejan la defensa del acusado en una situación delicada. El contexto social también parece determinante para los jueces, pues la magistrada ha señalado este lunes la importancia que tuvo Cáceres para frenar las obras de la represa y cómo su liderazgo pudo generar cierta animadversión en la compañía hidroeléctrica. Berta Cáceres sufrió una persecución constante durante años que culminó con su asesinato. Parte de su familia tuvo que abandonar el país durante algunos meses y ella misma se vio obligada a dormir cada noche en un lugar diferente para evitar ser secuestrada. La fuerza de su discurso y su capacidad de movilización social llevó a visibilizar el conflicto más allá de las fronteras de Honduras, por lo que algunas compañías internacionales, como la china Sinohydro o la Corporación Financiera Internacional (adscrita al Banco Mundial) terminaron retirando su inversión. Para el Tribunal, este contexto es una prueba indiciaria más de los vínculos que pudo tener Castillo, como directivo de la empresa DESA S.A., en el asesinato de la activista.

Una puerta abierta para seguir investigando

El fallo de este lunes no sólo declara culpable a Castillo, sino que le señala como coautor intelectual del crimen, lo que significa que el Tribunal deja la puerta abierta para seguir investigando el asesinato. Este hecho ha sido celebrado por el COPINH, la Plataforma Solidaridad por Honduras y por las hijas de Cáceres, quienes consideran que había alguien por encima de Castillo, además de otros funcionarios y personas de la administración que presuntamente podrían haber estado al tanto de los planes de DESA S.A..

Laura Zúñiga, hija de Berta Cáceres, dice en declaraciones a Público que durante todo el juicio ha quedado patente «la poca decisión del Estado para investigar a las personas poderosas, como la familia Atala Zablah, que tienen grandes influencias en el país». Asimismo, argumenta que la culpabilidad de Castillo debe servir para «romper con la impunidad» y para «abrir procesos judiciales en contra de los otros autores intelectuales».

@ALXTENA


12 años de golpe


Nueva Nicaragua y Más

Por Giorgio Trucchi

Hace 12 años, un golpe de estado cívico-militar derrocó al entonces presidente Manuel Zelaya y dio inicio a una de las crisis más profundas de la historia reciente de Honduras.-A+A

La oligarquía hondureña, amparada por las fuerzas represivas del Estado y una clase política voraz y corrupta, y gozando del beneplácito del imperialismo estadounidense, acertó un golpe mortal a la institucionalidad, convirtiendo Honduras en tierra de nadie donde se capturaba, torturaba, desaparecía y asesinaba a quienes luchaban, incansablemente, día tras día, en las calles de todo el país.

Desde aquel 28 de junio de 2009 se dio la resistencia contra el golpe y contra su proyecto de muerte, que pretendía (y pretende) profundizar el modelo neoliberal, extractivista, depredador y asesino, poner en venta el país y aplastar bajo la bota militar todo intento de refundar la nación a través de una asamblea nacional constituyente, originaria y popular.

Mujeres, hombres, jóvenes, trabajadoras y trabajadores, organizaciones indígenas, negras, campesinas, sindicatos, maestros y maestras, movimientos sociales y populares, estudiantes. Miles y miles de personas se movilizaron, resistieron, lucharon. Muchos ofrecieron su vida, otros se fueron al exilio.

Lo que vemos hoy en día en Honduras no es más que el continuismo de aquella ruptura del hilo constitucional, con su carga de saqueo y expoliación de territorios y bienes comunes, bajo una devastadora estrategia de acumulación por desposesión.

La aceleración imprimida en estos días a los proyectos de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (Zede) no es más que otro pilar de esta estrategia de enajenación del territorio nacional.

Víctimas del terror

Las víctimas siguen siendo las mismas: pueblos indígenas y familias campesinas expulsadas de sus territorios, trabajadoras y trabajadores explotados y sin derechos, defensoras y defensores perseguidos, criminalizados, judicializados y asesinados, jóvenes sin futuro ni oportunidades, mujeres y personas LGBTI víctimas de violencia y ataques mortales.

El resultado es que Honduras es el país más desigual de América Latina, donde cada vez hay más pobres (el porcentaje ya ronda el 70% de la población). Cada vez son más quienes que abandonan el país ante la miseria profunda, la violencia incontrolable y la falta de oportunidades.

También es el país más peligroso para quienes defienden la tierra y los bienes comunes. Más de 140 personas defensoras han sido asesinadas entre 2010 y 2019, y se registraron al menos 2.137 ataques entre 2016 y 2017.

El caso más sonado a nivel internacional, el de la dirigente indígena y luchadora social Berta Cáceres, el que hizo que un mundo distraído volviera a poner los ojos sobre las barbaridades que se cometen en Honduras, así como sobre las complicidades de empresarios, políticos, autoridades públicas, bancos nacionales e internacionales y organismos financieros multilaterales.

Son más de 6.300 las mujeres que perdieron la vida de forma violenta en las últimas dos décadas (casi 278 el año pasado), 389 las personas LGBTI asesinadas en poco más de una década, y 86 los periodistas y comunicadores asesinados desde 2001.

El 35% del territorio hondureño está concesionado y el 65% de los municipios albergan algún proyecto extractivo y energético. Son más de 300 los proyectos energéticos (aprobados y por aprobar) y al menos 100 los proyectos mineros en territorios indígenas.

Golpe contra la integración latinoamericana

Pero el de 2009 fue también un golpe contra el proceso de unidad e integración latinoamericana y el sueño de una América Latina y Caribe libre del yugo imperialista norteamericano. Fue un golpe contra los nuevos espacios del ALBA, UNASUR y CELAC, contra las experiencias de gobiernos progresistas (con todos sus aciertos y desaciertos), contra la idea que otro continente (latinoamericano) es posible, donde la relación entre países esté basada en los principios de solidaridad, cooperación y complementariedad.

Honduras pagó caro su adhesión al ALBA y su acercamiento a la Cuba martiana, a la Venezuela bolivariana y a la Nicaragua sandinista.

12 años después de aquel trágico parteaguas, celebramos la resistencia del pueblo hondureño, su lucha digna e incansable, la lucha de los pueblos indígenas y de las familias campesinas, de hombres, mujeres y jóvenes organizados, de trabajadores y trabajadoras, de defensores y defensoras que siguen empecinados y convencidos de que otra Honduras sigue siendo posible.


Nuestro acompañamiento al profesor Rafael Ulloa


Defensores en Línea

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), a través de su coordinadora general Berta Oliva, hace extensivas sus muestras de solidaridad en este momento de duelo al compañero defensor de derechos humanos y ambientalista Rafael Ulloa, ante la irreparable pérdida física de su amada progenitora doña Sara Murillo.

La madre del profesor Rafael Ulloa, partió hacia la eternidad este viernes 3 de julio 2021, en el departamento de Olancho, dejando entre sus hijos un legado de lucha social y valores inculcados desde el seno familiar.

Nuestro acompañamiento a la distancia, ante la situación de pandemia que sufrimos, también lo hacemos extensivo a don Felipe de Jesús Ulloa, compañero de vida de Sarita –como la llamaban de cariño-, ambos reconocidos ciudadanos del municipio de Gualaco.

A lo largo de nuestro camino en búsqueda de verdad y justicia, denunciando las violaciones a los derechos humanos, documentando casos donde las fuerzas represoras del Estado se involucran para atacar al pueblo en Olancho, hemos caminado juntos, por ese motivo en este momento de duelo sentimos la obligación de acompañar al profesor Ulloa y sus hermanos: Rosa, Ocdulio, Víctor, Vilma, Antonio, Suany y Felipe Ulla Murillo.

Es por ello que nos unimos a la familia Ulloa-Murillo, y seguiremos firmes en nuestra fuerza, lucha y esperanza por un mejor país con dignidad para todos y todas, para dignificar la vida.



Nuestro acompañamiento al profesor Rafael Ulloa


Defensores en Línea

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), a través de su coordinadora general Berta Oliva, hace extensivas sus muestras de solidaridad en este momento de duelo al compañero defensor de derechos humanos y ambientalista Rafael Ulloa, ante la irreparable pérdida física de su amada progenitora doña Sara Murillo.

La madre del profesor Rafael Ulloa, partió hacia la eternidad este viernes 3 de julio 2021, en el departamento de Olancho, dejando entre sus hijos un legado de lucha social y valores inculcados desde el seno familiar.

Nuestro acompañamiento a la distancia, ante la situación de pandemia que sufrimos, también lo hacemos extensivo a don Felipe de Jesús Ulloa, compañero de vida de Sarita –como la llamaban de cariño-, ambos reconocidos ciudadanos del municipio de Gualaco.

A lo largo de nuestro camino en búsqueda de verdad y justicia, denunciando las violaciones a los derechos humanos, documentando casos donde las fuerzas represoras del Estado se involucran para atacar al pueblo en Olancho, hemos caminado juntos, por ese motivo en este momento de duelo sentimos la obligación de acompañar al profesor Ulloa y sus hermanos: Rosa, Ocdulio, Víctor, Vilma, Antonio, Suany y Felipe Ulla Murillo.

Es por ello que nos unimos a la familia Ulloa-Murillo, y seguiremos firmes en nuestra fuerza, lucha y esperanza por un mejor país con dignidad para todos y todas, para dignificar la vida.


El #MeToo empieza a calar en el mundo científico (pero lentamente)


Agencia Sinc

Por Cristina Sáez

Abusos, comportamientos sexistas, discriminación o comentarios de menosprecio perjudican la carrera de las investigadoras y hacen que muchas abandonen. El problema no es nuevo. Sin embargo, en los últimos años, las denuncias de acoso sexual de científicas y académicas se están tomando en serio.

“Antes de que pudiera levantarme y estrecharle la mano, Francis Crick cruzó el laboratorio en el que trabajaba, vino hacía mí y me tocó los pechos”, rememora aún estupefacta, casi seis décadas después Nancy Hopkins, catedrática emérita del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE UU. 

Cuando el vergonzoso episodio sucedió, esta bióloga molecular era una estudiante universitaria y trabajaba en prácticas en el laboratorio de James Watson —codescubridor junto con Crick de la estructura del ADN—. “¿Qué estás investigando?, me preguntó como si nada Crick, como si haberme tocado los pechos fuera algo normal”, explica Hopkins en Picture a Scientist, un documental de 2020, dirigido por Sharon Shattuck e Ian Cheney, en el que se señala que el acoso sexual o por razón de sexo afecta a una de cada dos científicas, ingenieras y médicas. 

El de Crick no es un caso aislado, otras mujeres han denunciado comportamientos abusadores en ciencia. Esta semana la revista Science ha confirmado que la Academia de Ciencias de los EEUU acaba de expulsar al biólogo evolutivo español Francisco Ayala, miembro desde 1980, después de que hace tres años renunciara a sus cargos de la Universidad de California en Irvine, donde era catedrático. En 2018, tras las denuncias de cuatro trabajadoras, la universidad abrió una investigación y encontró pruebas de que había incumplido las normas de la institución ante comportamientos sexistas.

La Academia de Ciencias de EEUU acaba de expulsar al biólogo evolutivo Francisco Ayala después de que en 2018 su universidad lo apartara por acoso

Según recuerda Science, las denunciantes le acusaron de tocamientos indeseados, así como lenguaje y comentarios inadecuados, también delante de otras personas. En una ocasión, recogía la revista estadounidense, le sugirió a una profesora que se sentara en su regazo mientras daba una charla “porque así seguro que sería más interesante”. Ayala se disculpó más tarde aduciendo que se trataba de una broma.

El anuncio de la Academia llega semanas después de que también expulsara al astrónomo Geoff Marcy, quien en 2015 fue apartado de la Universidad de California en Berkeley por acoso sexual.

El iceberg

Lamentablemente, tal como denuncia el documental Picture a Scientist, este tipo de conductas son solo la punta de un enorme iceberg que está sustentado por una miríada de comportamientos sexistas, sesgos de género, y discriminación directa o indirecta por razón de sexo.

Además del acoso sexual más obvio, las investigadoras se quejan de discriminaciones menos llamativas, como no ser invitadas a congresos, que no les propongan participar en una colaboración pese a ser las expertas, o de ser peor tratadas en la distribución de recursos

Entre los muchos ejemplos, las investigadoras se quejan de no ser invitadas a congresos, que no les propongan participar en una colaboración cuando son las expertas o no darles crédito por algo que han hecho. También, de recibir comentarios verbales denigrantes y humillantes para hacerles ver que no encajan. Dicen además que son peor tratadas que sus colegas varones en la distribución de recursos y que no suelen ser consideradas para promociones o premios, entre un largo etcétera.

Todas ellas son formas de discriminación insidiosas, más sutiles que la coacción directa sexual, y que acaban contribuyendo a expulsar a las mujeres de la carrera científica.


Descarga la infografía en alta resolución. / José Antonio Peñas, SINC.

“Tanto el bullying como el acoso sexual son comportamientos prevalentes en la academia porque el sistema los sustenta con una estructura muy jerarquizada, donde los de arriba concentran todo el poder. Y a eso se suma que las investigadoras que sufren ese acoso están en situaciones muy precarias [suelen ser estudiantes de doctorado y posdocs] y tienden a no denunciar por miedo a que afecte a sus carreras”, expone a SINC Jessica Wade, física del Imperial College de Londres.

Un informe de las Academias de la Ciencia, la Ingeniería y la Medicina de EE UU concluye que la academia ostenta la segunda tasa más alta de acoso sexual, solo por detrás del ejército

Wade es una de las activistas en ciencia más reconocidas, que combate la invisibilización de las investigadoras en ámbitos STEM, entre otros, escribiendo una entrada diaria en Wikipedia sobre alguna científica o ingeniera desconocida.

La afirmación de esta física británica está respaldada por datos. Tras la estela del movimiento #MeToo, las Academias de la Ciencia, la Ingeniería y la Medicina de Estados Unidos publicaron en junio de 2018 el que es el informe más exhaustivo hasta el momento sobre acoso sexual o por razón de sexo en la ciencia. Este informe concluye que la academia ostenta la segunda tasa más alta de acoso sexual, solo por detrás del ejército.

Tiene voz de mujer

“Ocurre con frecuencia”, comenta a SINC María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid. “Dentro de mi propia institución aún hay jefes de grupo que tienden a dirigirse a mí de manera un poco insultante. No asumen que una mujer más joven que ellos tome decisiones y suelen tener una actitud de retar, de provocar. Y me pasa en comités de evaluación, en jurados, mayoritariamente masculinos, que cuando defiendo mi caso, tienden a quitarle importancia a mis argumentos, a desmerecerlos. Es una actitud patriarcal”, recalca.

Dentro de mi propia institución aún hay jefes de grupo que no asumen que una mujer más joven que ellos tome decisiones, y suelen tener una actitud de retar, de provocar… María Blasco, directora del CNIO

El problema es que ese comportamiento de menosprecio hacia las capacidades de la mujer a menudo va enmascarado de crítica intelectual. ¿Debería una investigadora poner una queja formal cuando es interrumpida continuamente por hombres en una reunión? ¿O cuando sus argumentos son desestimados o su opinión no es escuchada?

“En paneles de selección de investigadores principales o líderes de grupo he visto categorizar a mujeres por tener voz de mujer con comentarios como ‘es que tiene poca fuerza y no tendrá capacidad de lucha’. Y se las elimina porque no aprecian fuerza en esa persona solo porque tiene una voz más delicada”, explica a SINC Isabelle Vernos, investigadora Icrea en el Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG). “Pero si la mujer tiene la voz fuerte, tampoco la consideran válida. Porque entonces ‘es una histérica’, como he llegado a oír”, dice indignada.

De hecho, un artículo publicado en PNAS, liderado por la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EE UU), explica que el tipo de acoso más frecuente es, de largo, lo que en ciencias sociales se denomina ‘acoso de género’: comentarios, bromas, gestos, burlas y otros insultos que menosprecian a la mujer y también a colectivos minoritarios, como el LGTBI. A veces tiene un trasfondo con contenido sexual, pero muchas otras no.

El acoso basado en el género es insidioso porque no siempre se puede distinguir de la crítica o la grosería. Kathryn Clancy, catedrática de Antropología de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign

“El acoso basado en el género es insidioso porque no siempre se puede distinguir de la crítica o la grosería”, declaraba Kathryn Clancy, catedrática de Antropología de esta universidad estadounidense y primera autora, en el boletín de prensa de su institución. Según Clancy, a lo largo del tiempo, “este tipo de comportamiento dañino hacia el otro puede hacer que la persona dude de sí misma, de su valía, y que abandone la investigación”.

“He oído a un [científico] top decirle a una estudiante que lo mejor que podía hacer era volverse a su país a fregar platos”, recuerda Vernos. Por su parte Blasco cuenta que le han dicho cosas como “la niña esta’” o ”eres demasiado joven”. Y ella se pregunta: “¿Demasiado joven para qué? En el caso de los hombres no se les considera nunca demasiado jóvenes para nada”, asevera.

Un secreto a voces 

No son casos aislados, alertaba el informe de Academias de la Ciencia, la Ingeniería y la Medicina de EE UU —mencionado previamente—, sino un comportamiento generalizado en todas las disciplinas científicas que provoca profundas secuelas de por vida en muchas investigadoras. A menudo, las víctimas están solas.

Cuando estaba haciendo mi tesis, un famoso investigador, cuyo nombre no diré, aseguraba que había cuatro tipos de hombres: listos trabajadores, listos perezosos, tontos trabajadores y tontos perezosos; pero solo dos tipos de mujeres: tontas trabajadoras y tontas perezosas. Isabelle Vernos, investigadora Icrea en el CRG

“Recuerdo que cuando estaba haciendo mi tesis en la universidad, un famoso investigador, cuyo nombre no diré, aseguraba que había cuatro tipos de hombres: listos trabajadores, listos perezosos, tontos trabajadores y tontos perezosos, pero solo dos tipos de mujeres: tontas trabajadoras y tontas perezosas”, recuerda Vernos. “Entonces no dije nada, tenía 23 años, él era alguien superfamoso y yo estaba haciendo la tesis. Hoy hay más consciencia de que eso es intolerable y también más herramientas para denunciarlo”, añade.

En universidades este tipo de situaciones es común. En España no estamos aún muy habituados a conocer casos de profesores expulsados por incumplir reglas contra el acoso, “aún vamos por detrás, pero haberlos, ‘haylos’», dice Blasco.

Según la encuesta de la Universidad de Texas en Austin, el 20 % de las licenciadas en ciencias, el 27 % en ingeniería y el 47 % en medicina aseguraban haber sido acosadas por profesores u otros trabajadores de la universidad

En países como Estados Unidos y Reino Unido, los centros y universidades, forzados por algunos escándalos, han empezado a tomar cartas de forma activa en el asunto. Para empezar, han comenzado a cuantificar el problema. Una encuesta de 2017 de la Universidad de Texas en Austin concluía que el 20 % de mujeres licenciadas o con posgrado en ciencias, el 27 % en ingeniería y el 47 % en medicina aseguraban haber sido acosadas por profesores u otros trabajadores de la universidad.

Según los resultados de este estudio, “el efecto acumulativo del acoso es extremadamente dañino”. Además, se ponía de relieve que las políticas que se han desarrollado para atajar el problema “son inefectivas porque están hechas para proteger a las instituciones y no a las víctimas”.

En Reino Unido, la Universidad de Cambridge puso en marcha un sistema de denuncia anónimo dentro de la campaña Breaking the silence (romper el silencio) y recibió en nueve meses 173 denuncias. Otros centros han seguido a Cambridge y han introducido herramientas de soporte similares. En este sentido, el grupo 1752, dedicado a denunciar y a erradicar el acoso sexual por parte de profesorado o personal de la universidad a estudiantes, desempeña un papel muy activo y ha elaborado un informe muy completo sobre acoso sexual en la formación superior. 

Ámbitos masculinizados

La situación se agrava, sobre todo, en ámbitos tradicionalmente muy masculinizados, como, por ejemplo, la astrofísica; según una encuesta de 2016 de la Unión Internacional de Astronomía, solo un 17 % de sus miembros son mujeres. “No sé si de forma consciente o no, siempre he elegido trabajar en entornos más jóvenes y emergentes, en los que hay más paridad, menos jerarquía y es menos habitual que se den situaciones de acoso sexual”, señala Wade. En este sentido, el clima de trabajo de una institución es de lejos, y, según constatan los estudios al respecto, el mejor predictor de acoso sexual.

Para Clancy es fundamental implicar en ese proceso a los hombres porque si ellos ven el acoso sexual un tema solo de mujeres, o un problema, no se logrará avanzar

Según reclaman la mayoría de estudios publicados hasta el momento en esta materia, la solución pasa por cambiar la cultura de la ciencia y eso implica un liderazgo sin figuras que perpetúen el sexismo y la misoginia. También es preciso aumentar la diversidad de la plantilla; corregir desequilibrios de género extremo contratando a más mujeres y personas de género diverso y, sobre todo, integrar a las investigadoras en todas las disciplinas y niveles de la organización.

Hay que crear espacios, defiende Clancy, en los que todos los géneros compartan poder, autoridad y respeto, y es fundamental implicar en ese proceso a los hombres. Porque si ellos ven el acoso sexual un tema solo de mujeres, o un problema, no se logrará avanzar.

Ejemplos de buenas prácticas

Ya hay ejemplos de buenas prácticas. Por ejemplo, la colaboración internacional LIGO, que logró detectar por primera vez ondas gravitacionales en 2015 y en la que participan más de 1.500 científicos de todo el mundo, tenía un código de conducta que tenía que aceptar y cumplir todo aquel que quisiera entrar a formar parte en el que se especificaba muy claramente que actitudes de discriminación por cualquier motivo no eran aceptadas. “Los códigos de conducta son una declaración de intenciones, muy efectivos, porque ponen a todo el mundo en la misma página antes de empezar”, señala Wade.

La Sociedad Internacional de Óptica y Fotónica (SPIE) cuenta también un código de conducta con el foco puesto en el acoso que se da en reuniones y conferencias, y que acaba provocando que muchas mujeres desistan de ir a estos eventos; si alguien viola ese código, lo expulsan sin dilación.

En España, algunos centros ya trabajan en este sentido. En el CNIO cuentan con un comité de ética que ya se ha activado en diversas ocasiones por situaciones de acoso de hombres hacia mujeres. “Una de esas acabó en el despido de una persona del centro. “Un hombre”, dice Blasco, que asegura que “en el CNIO comportamientos de este tipo son totalmente inaceptables”.

“Tenemos una oficina de la mujer, hacemos seminarios todos los meses para tratar temas de género. Cualquiera que trabaje aquí sabe que es un tema importante, lo que dificulta que alguien pueda no tomárselo en serio”, asegura esta directora.

El CRG es otro de los centros muy activos en políticas de igualdad de género y cuenta con un protocolo reciente de prevención del acoso. Y desde la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Ciencia, explica su directora Zulema Altamirano, se imparte formación a todo el personal sobre igualdad y prevención de conductas de este tipo. Además, están elaborando, por un lado, guías específicas para el abordaje del acoso sexual y por razón de sexo; y por otro, un manual sobre sesgos de género en ciencia, tecnología e innovación.

El #MeToo ya está impregnando la ciencia y provocando cambios, aunque por el momento, son demasiado lentos. Jessica Wade, física del Imperial College de Londres

“Es la única manera”, considera Jessica Wade: trabajar activamente para cambiar esa cultura de abuso y malos tratos hacia las mujeres y minorías en el sistema científico. Al final la solución pasa por “corregir desequilibrios de poder, dejar de idolatrar a personas que están en la cúspide de la pirámide cuando hacen cosas mal, ya sea bullying, acoso o manipulación de datos. Ser transparentes con qué ocurre con esas personas, no mirar a otro lado”, resume esta investigadora, que reconoce que el #MeToo ya está impregnando la ciencia y provocando cambios, aunque por el momento, dice, “son demasiado lentos”.


Una agenda inédita en el G7 que acaba con cuarenta años de mentiras

Público.es

Por Juan Torres López


Fuentes: Público [Foto: Reunión de los líderes del G7 en su anterior encuentro, todavía con Trump al frente de los Estados Unidos.- EFE]

Desde los años ochenta del siglo pasado, cuando comenzaron a liberalizarse los movimientos de capital y a crearse espacios prácticamente libres de impuestos, los paraísos fiscales que permiten eludirlos a las grandes empresas multinacionales, multitud de economistas críticos, activistas y organizaciones de todo tipo venimos pidiendo que se acabe con esa injusticia tan vergonzosa.

La respuesta de los economistas al servicio de las corporaciones, de los líderes políticos y los organismos internacionales era siempre la misma, a pesar de que la evidencia demostraba lo contrario: es técnicamente imposible evitar esa elusión fiscal y, además, no conviene hacerlo porque entonces se perjudicaría a la inversión y el empleo.

Mentían descaradamente y la prueba de llevábamos razón es que este fin de semana se reúne el G7, el grupo de los siete países más poderosos del planeta, para discutir una propuesta del presidente de Estados Unidos verdaderamente revolucionaria, al menos, en comparación con lo que hasta ahora viene ocurriendo: establecer un impuesto mínimo internacional sobre los beneficios de las empresas multinacionales.

La práctica habitual de estas grandes corporaciones consiste en manipular su contabilidad para ubicar los beneficios que obtienen en diferentes países en aquellos en donde los impuestos son mínimos o incluso inexistentes y eso es lo que trata de evitar la propuesta que Estados Unidos ha puesto sorprendentemente sobre la mesa.

En estos momentos no se sabe la fórmula exacta que finalmente adopte el G7 (incluso puede ser que ahora no apruebe nada y traslade la decisión a la reunión de julio del G20) pero es muy improbable que la medida tenga marcha atrás, así que podemos decir que, por fin, la suerte de los paraísos fiscales y de la elusión fiscal generalizadas comienza a estar echada.

El impuesto que se está proponiendo tendría dos pilares. Por un lado, todos los países dispondrían de una parte de las ganancias obtenidas por las empresas multinacionales en su territorio y, por otro, también podrían establecer una tasa mínima adicional sobre los beneficios obtenidos en el extranjero por las empresas que tengan sede en su jurisdicción.

A partir de ahí, sin embargo, pueden surgir diferentes alternativas que pueden hacer más o menos efectivo el impuesto, generar distintos volúmenes de ingresos fiscales y producir un reparto de la recaudación también más o menos desigual entre los países.

Estados Unidos, por ejemplo, ya ha bajado su propuesta inicial del 21% al 15%, propone que al aprobar este impuesto desaparezcan los que hasta ahora han venido estableciendo algunos países sobre empresas de servicios digitales y contempla umbrales de ingresos que haría más reducido el número de multinacionales afectadas. La OCDE, por su parte, está materializando la propuesta de Estados Unidos de forma que beneficie principalmente a los países más ricos (10% de la población mundial y 45% del PIB) porque contempla que la mayor parte del ingreso fiscal adicional (60% del total) vaya a los países en donde tienen su sede las grandes corporaciones, justamente los del G7 y algunos pocos más.

Desgraciadamente, el carácter nada democrático de estos encuentros de los países más poderosos impide que se discutan y aprueben otras propuestas más eficaces y equitativas.

Por ejemplo, la de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional que propone que el tipo de un impuesto de esta naturaleza sea del 25%; u otra mucho más elemental y justa de Tax Justice Network: la distribución del ingreso adicional que se obtenga en función del lugar en dónde se lleve a cabo la actividad real (ventas y empleo) de las empresas multinacionales y no principalmente de su sede.

Las diferencias según se adopten unas soluciones u otras son considerables. Con esta última de Tax Justice Network no solo se conseguiría más equidad y no seguir perjudicando a los países más pobres sino recaudar más (460.000 millones de dólares anuales) que con la propuesta de la OCDE (275.000 millones) con la misma tasa del 15%, o 640.000 millones frente a 540.000 millones, con una del 21%.

En estos momentos es imposible saber cómo concluirá la cumbre y, mucho menos, la solución de imposición internacional que finalmente se adopte. Incluso cabe temer que la propuesta inicial de Estados Unidos siga avanzando a la baja, sobre todo, porque los líderes europeos no están siendo capaces de asumirla con decisión. Pero, sea cual sea el resultado, lo cierto es que se ha tenido que reconocer por fin que los privilegios concedidos a las grandes empresas son una vergüenza y que los argumentos ofrecidos durante todos estos años para mantenerlos son simples mentiras.

La propuesta que está en la agenda del G7 es inaudita e incluso revolucionaria, como he dicho, pero queda todavía mucho camino por delante. Con mayor o menor convicción, con ella se reconocen de facto dos principios fundamentales. Uno, que las empresas multinacionales maximizan sus beneficios a escala mundial y que, por tanto, deben estar sujetas a impuestos globales; y otro, que estos impuestos deben ser de mínimos en todos los países, para que no haya posibilidad de que trasladen sus beneficios de un lugar a otro. Quedan por reconocer de modo efectivo otros dos también fundamentales que plantea Tax Justice Network: obligar a que las empresas multinacionales proporcionen información transparente, actualizada y rigurosa sobre su actividad y beneficios en todos los países en donde llevan a cabo su actividad, y ubicar la toma de decisiones en organismos como Naciones Unidas y no G7, G20 o la OCDE, en donde puedan estar representados todos los países y no solo los más ricos y poderosos.

Si se ha conseguido lo más difícil, echar por tierra las mentiras neoliberales de los últimos decenios, no será imposible conseguir lo que queda por delante.