lunes, 3 de mayo de 2021

Mañana comienza juicio contra cuatro policías Tigres por muerte de ciudadano en San Esteban, Olancho


Defensores en Linea | Una producción de COFADEH

El juicio contra cuatro agentes de la unidad Toma Integral Gubernamental de Respuesta Especial de Seguridad (TIGRES), por la muerte de Rinel Argueta Oliva de 38 años comienza mañana en los Tribunales de Justicia de Juticalpa, Olancho.

Elmer Alexander Castellanos Castillo, Melvin Josué Murillo Gonzales, Ruperto Antonio Rodríguez Zelaya y Alex Manrique Andara Vallecillo, están acusados del homicidio de Argueta Oliva, durante un supuesto operativo realizado en el desvío a la Comunidad de Corral Viejo, municipio de San Esteban, el 21 de junio de 2020.

A eso de la 1:45 de la madrugada la víctima se conducía en un vehículo marca Toyota Hilux, color gris, tipo paila, a trabajar a una de las propiedades que administraba, cuando fue requerido por siete policías que participaban en un operativo.

Los cuatros encausados se entregaron a las autoridades aduciendo que ellos hicieron uso de las armas, pero que no le dispararon a la humanidad de la víctima, mientras que los otros tres, que responde a los nombres de José Amílcar Corea Mendoza, Julio César Castellano Zúniga y Kilver Miguel Fúnez Gonzales, dijeron no haber utilizado sus armas de reglamento, por lo que el Ministerio Público no levantó ninguna causa contra ellos.

El juicio contra los cuatro acusados está para desarrollarse durante los días 27, 28 y 29 de abril, el que finalizará con una reconstrucción de los hechos sucedidos la madrugada del 21 de junio de 2020.

El Ministerio Público, así como la acusación privada que la lleva el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), presentarán pruebas testificales, documentales y periciales para demostrar la participación de los encausados en el delito que se les imputa.

Desde que ocurrió el hecho, la familia de Rinel Argueta Oliva denunció el asesinato y comenzó a exigir castigo para todos los involucrados en este crimen.

Rinel Argueta administraba tres propiedades de un amigo que reside en el extranjero, estaba casado y era padre de un niño de 6 años e iba a hacer padre por segunda vez, ya que su esposa tenía seis meses de embarazo.


Por la tierra, la libertad, la sororidad y una vida libre de violencia

Capire

Por Nzira Deus *


Nzira Deus denuncia el acaparamiento de tierras y la violencia en Mozambique y comparte estrategias feministas de organización y transformación.

En Mozambique no es posible hablar de las condiciones de vida de las mujeres sin hablar del acaparamiento de tierras. Aquí vienen grandes compañías de inversores y nuestro gobierno sigue cediendo tierras. La tierra en Mozambique, como en todo el mundo, es el principal medio de subsistencia de las mujeres. Más del 80% de las mujeres viven y sobreviven en la tierra. Estas inversiones externas nos generan mucha incertidumbre, inseguridad y miedo, porque no participamos de manera efectiva en los procesos de toma de decisiones.

Si miramos el contexto de covid-19, vemos que hubo un uso de ese momento para avanzar más en la búsqueda de ocupación de tierras y la expulsión de campesinos y productores de sus tierras de origen. Es un capitalismo que llega agresivamente y crea mucho temor. Es difícil mantenerse alerta porque muchos acuerdos se hacen en secreto. En la provincia de Cabo Delgado, por ejemplo, se sabe que el gobierno de Mozambique ha firmado contratos de explotación y cesión de tierras para empresas transnacionales. Por ello, buena parte de la población abandonó sus tierras huyendo de las balas, por lo que se alejó de su lugar de pertenencia. Las personas pierden la conexión con su lugar, su comunidad y consigo mismas, porque nuestra identidad también se construye a través de estos elementos.

El discurso detrás de la concesión de grandes extensiones de tierra a las corporaciones es que hay mucha tierra disponible. ¡Esto es una falacia, no hay tierra sin dueño! En cualquier lugar, aunque solo ve árboles o bosques “descuidados”, alguna comunidad circundante usa de este territorio. Son sitios que conservan la tradición o espacios para la práctica del culto. Los bosques se utilizan para extraer hierbas medicinales para curar enfermedades u otras creencias locales. 

Las oraciones y las prácticas de las mujeres hacen que muchas las llamen hechiceras. Se trata de prácticas tradicionales que las mujeres transmiten de generación en generación. El conocimiento es su fuerza. Los poseedores del capital y del poder machista lo saben y se sienten amenazados por este poder, invisible pero muy fuerte. Para la vida de las mujeres, específicamente, el riesgo es muy alto. Son asesinadas, violadas y secuestradas. Las mujeres, con sus conocimientos, tradiciones, oraciones y poderes, son vistas como una amenaza dentro de los territorios que están siendo usurpados.


Los acuerdos de concesión de grandes extensiones de tierra destruyen toda la sabiduría tradicional y la diversidad de los bosques, dejando a las comunidades sin nada. ¿Qué desarrollo es este? ¿Y para qué sirve si no respeta la voluntad de los pueblos?

Las mujeres han sido utilizadas como instrumento de guerra en el conflicto bélico que enfrenta el país, especialmente en las zonas centro y norte. Recientemente, en septiembre de 2020, una mujer fue brutalmente asesinada a tiros por las fuerzas armadas de Mozambique en la provincia de Cabo Delgado. El gobierno afirmó que había sido asesinada por los terroristas, pero la comunidad dice que la responsabilidad es de las fuerzas armadas. Ella fue acusada de ser una hechicera al servicio de los terroristas, pero ni siquiera se investigó de dónde venía.

El cuerpo de la mujer sufre mucho durante el conflicto, ya que es sistemáticamente utilizado, maltratado y violado de diversas formas. Son mujeres madres, esposas, hermanas e hijas que, en tanto dolor y humillación, pierden incluso las fuerzas para luchar y resistir al enemigo. El cuerpo de la mujer es violado como estrategia para convencer a los hombres que se niegan a vender sus machambas (tierras) o defender las tierras comunitarias. La gente se siente impotente cuando se enfrenta a brutalidades como esta. La violencia está directamente relacionada con el conflicto en relación con la explotación de los recursos naturales y la naturaleza.

Las mujeres son brutalmente violadas no solo en ese contexto de conflicto armado, sino también en las regiones y áreas donde han sido reasentadas. No se observancia de los derechos humanos ni se hace atención a las necesidades específicas de las mujeres. En los campamentos se denuncian muchos casos de violencia sexual contra niñas y mujeres. Lo que más nos preocupa son las situaciones que aún no conocemos. No se dice mucho porque tienen miedo de hablar, hay mucha desconfianza y mucho miedo. Solo hablan cuando encuentran a una persona en la que confían o se sienten seguras. El silencio que ellas llevan consigo dice mucho.

Fuerza y esperanza para realizar alternativas

Celebramos la existencia de una ley de prevención, pero la violencia continúa. Las mujeres no reciben la atención adecuada. Las mujeres no confían en la Esquadra, la policía para hacer frente a la violencia contra la mujer. A las mujeres todavía se les cuestiona qué hicieron para sufrir la violencia, y hay casos en los que los agresores corrompen a la policía para que el proceso no prosiga, lo que desalienta a las mujeres a denunciar.  

También logramos la despenalización del aborto. Hicimos una campaña fuerte y ahora tenemos una ley, pero todavía tenemos mucho por lo que luchar, ya que vivimos en un país donde el documento no refleja la realidad. Seguimos monitoreando los servicios para que respondan a las necesidades de las mujeres, pero lo que tenemos que hacer para ser escuchadas es un gran esfuerzo. Es decir, para que el papel que se está desempeñando vuélvase en práctica.


Tenemos una Ley de Tierras, que se considera una de las más progresistas de África, ya que defiende los derechos de las personas y las comunidades. La ley permite que el registro de tierras sea a nombre de hombres y mujeres, pero el patriarcado es fuerte: los documentos siempre están a nombre de hombres y no hay asistencia legal. Muchas mujeres no saben cómo acceder a las leyes y garantizar sus derechos. Cuando llega una gran inversión, el gobierno le quita la tierra al ciudadano y a las comunidades, dejándolos sin nada. La implementación de la ley en el día a día es bastante deficiente. En este momento, esta misma ley se encuentra en revisión, sin garantizar que las mujeres productoras rurales tengan en claro los aspectos que se están modificando. 

Es importante mencionar que en este país se hablan muchos idiomas. Hay 17 idiomas diferentes y ninguno se comunica con el otro. Todos los países que bordean Mozambique hablan inglés. El idioma es un desafío para la difusión de información. Para luchar contra el patriarcado, también debemos abordar qué limita la participación de las mujeres, su voz y su capacidad de estar sujetas a sus derechos. El silencio de las mujeres es resultado del patriarcado y del colonialismo.

En los espacios comunitarios para decidir, por ejemplo, si una empresa externa puede realizar inversiones locales, solo se habla portugués. Muchas mujeres de las comunidades no comprenden lo que se dice; o, cuando entienden, no hablan, porque se sienten cohibidas para usar su propio idioma. Si las sesiones fueran en sus idiomas, ellas tendrían mucho que decir. Hablarían de sus inquietudes: casi todas, como sabemos, vinculadas a la reproducción, al agua, a la tierra, a todos los dispositivos en el lugar del cuidado que a nadie le importa.

Nadie dice que sea necesario reducir la distancia para ir a buscar el agua. Qué maternidades y hospitales se necesitan cerca. Necesitamos encontrar energía para construir un proceso revolucionario de conciencia y discurso político. 

Por ello, tratamos de construir fuerza y esperanza, proponer alternativas. En los últimos tiempos nos ha sobrevenido una cierta consternación, porque estamos luchando y, aun así, no hemos logrado salir de este escenario. A medida que los compañeros sufren más, crece un sentimiento de impotencia. ¿Cómo logramos superar estos problemas? 

En este momento de pandemia, es aún más difícil presentar nuestras perspectivas y demandas, porque el lugar donde mejor se nos escuchó fue en las calles. Además, existe una creciente represión y una prohibición de nuestras actividades políticas públicas. Buscamos la cooperación entre nosotros para fortalecer la lucha y la conciencia política. 

Resistencia, movimiento y experiencias feministas

¿Cómo ajustar el ritmo de las que ya están caminando y las que están llegando? Si no hacemos este diálogo, nos callamos, nos retraemos, y esto fragmenta el movimiento, individualiza la lucha.

¿Cómo mantenemos nuestro movimiento feminista fuerte y vibrante? ¿Cómo construir nuevas formas de articulación? Las jóvenes que están en el movimiento quieren hacer algo nuevo, hacer algo diferente. Quieren reflexionar, proponer y actuar, pero se han enfrentado desafíos económicos y sociales. Cada una tiene su propio tiempo. ¿Cómo ajustar el ritmo de las que ya están caminando y las que están llegando? Si no hacemos este diálogo, nos callamos, nos retraemos, y esto fragmenta el movimiento, individualiza la lucha. ¿Cómo unir a todas, aunque seamos diferentes? ¿Qué es hacer diferente? ¿Cómo ejercer la escucha? 

La experiencia del feminismo en Mozambique llega a través de movimientos y asociaciones de mujeres, relacionando lo local, lo regional y lo internacional. La Marcha Mundial de las Mujeres da un sentido más profundo a la lucha, denuncia el sistema, desmantela lo establecido, nos une. Es un espacio para quienes quieren luchar por sus derechos y no quieren hacerlo solo en teoría, en oficinas, en internet. Es la posibilidad de que tengas un espacio de solidaridad, de encuentro y de compartir. 

Construyendo el feminismo en Mozambique, creamos nuevas formas de acción política. En junio de 2015, ante la noticia de un caso de violación, protestamos tumbadas en el suelo de una avenida muy transitada. Esta protesta no fue permitida, lo que podría llevarnos a la cárcel. Fuimos muy valientes y logramos mantener la acción durante cuarenta minutos, dando visibilidad al caso.

Otras hermosas experiencias son las caravanas nacionales y regionales, los campamentos solidarios con mujeres en el contexto del conflicto militar y las hogueras feministas. En caravanas, viajamos siete mil kilómetros. A pesar de que los viajes fueran largos y agotadores, poder ver a mujeres de las comunidades por las que pasamos acercándose para conocer, escuchar y compartir sus vidas, hizo que valiera la pena.


La hoguera feminista es una conversación realizada alrededor de una hoguera, que nosotras, mujeres jóvenes feministas, hemos creado para compartir nuestros desafíos diarios, exponer nuestras indignaciones, fortalecer nuestro activismo en defensa de nuestros derechos. Las tradiciones aquí son muy fuertes, así que mantuvimos y transformamos este nuestro aspecto cultural, la hoguera que organizamos al final del día. Es un momento de transmisión de testimonios de las mayores a las más jóvenes, compartiendo historias, enseñanzas y consejos para la vida. Usamos esta práctica para estar cerca unas de otras.

Hay mucha responsabilidad sobre los hombros de las mujeres. El fuego nos calienta, nos reconforta y nos hace sentir que no estamos solas. El fuego también nos da el coraje para hacer frente al machismo de la vida cotidiana. La hoguera tiene un símbolo muy fuerte para nosotras y ha fortalecido el movimiento feminista en Mozambique, porque es un espacio liberador para las mujeres. Lo que se dice en ese espacio no sale de ahí. Al final, quemamos el patriarcado en la hoguera y nos fortalecemos.

* Nzira Deus es feminista, activista de la Marcha Mundial de las Mujeres en Mozambique, directora ejecutiva de Fórum Mulher, activista por los derechos de las mujeres y personas LGBT en África.

Traducido del portugués por Aline Lopes Murillo.


La comida, un derecho humano esencial


Rebelión

Por Sergio Ferrari 

Próxima Cumbre sobre Alimentación debatida en el Consejo de DDHH de la ONU

A escaso medio año de la fecha prevista para la realización de la Cumbre Mundial sobre Sistemas Alimentarios, el rol esencial de los campesinos y la agroecología fueron tematizados durante la 46 sesión del Consejo de Derechos Humanos que culminó el 24 de marzo en Ginebra, Suiza.

Vía Campesina y el Centro Europa-Tercer Mundo (CETIM), ONG progresista observadora ante la ONU, presentaron la posición de trabajadores rurales, pequeños productores y centenas de ONG y actores solidarios. Es esencial que los Estados protejan las zonas rurales, así como la cooperación multilateral internacional para resolver esta crisis (https://www.cetim.ch/wp-content/uploads/Dec_o_derecho-alimentacion-1.pdf), enfatizaron.

Advirtieron que los poderes políticos y económicos dominantes apuntan a “desmantelar los espacios multilaterales”, para privilegiar al sector privado de la alimentación en lugar del interés general de los pueblos.  En relación a la Cumbre alimentaria de las Naciones Unidas prevista para el último trimestre del 2021 denunciaron que “los lobbies empresariales que defienden los intereses del agronegocio están influyendo y capturando los preparativos”.

Los Estados y la ONU, insiste Vía Campesina, deben garantizar que las y los campesinos, los pueblos indígenas y otras personas que trabajan en las zonas rurales, estén en el centro mismo de atención de ese evento internacional. (https://viacampesina.org/en/wp-content/uploads/sites/2/2020/12/LVC-Position_ES_UN-Food-Summit_2020_LowRes2.pdf ). Y recuerda que la Declaración sobre los Derechos Campesinos, aprobada en la Asamblea General de la ONU de diciembre del 2018, debe ser la “hoja de ruta común” a favor de sistemas alimentarios y agrícolas equitativos y justos, que defiendan la vida de los pueblos y no el interés privado. (https://undocs.org/pdf?symbol=es/A/RES/73/165 ).

Destapar oídos sordos

Vía Campesina y el CETIM, siguen de cerca los preparativos de la Cumbre considerándola “un evento tan crucial como controvertido”, afirmó Melik Özden, director del Centre Europa-Tercer Mundo en entrevista con este corresponsalla última semana de marzo.

“Constatamos la injerencia y la influencia indebida ejercida por las empresas transnacionales del agronegocio, con el fin de utilizarla la Cumbre en su propio beneficio”. Lo que no es una sorpresa, según Özden. Esas multinacionales están presentes en las instancias de negociación de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), así como en otros espacios multilaterales, que se ven cada vez más afectados por esta presión transnacional. A través de estos métodos, los monopolios pretenden asegurar su control sobre los organismos internacionales donde se toman las decisiones importantes, enfatiza.

Vía Campesina y CETIM decidieron intervenir en el Consejo de Derechos Humanos para llamar la atención de los participantes (Estados, instituciones multilaterales, ONG) sobre el riesgo de interferencia e injerencia que sufre la preparación de la Cumbre.   Y advertir sobre la repercusión negativa que dichas presiones pueden tener sobre la alimentación y el campesinado familiar. Melik Özden reivindicó como trascendente el reciente informe de Michael Fakhri, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación durante la sesión del Consejo de DDHH ( https://undocs.org/es/A/HRC/46/33)

El Relator de la ONU habla claro

Fakhri, profesor de Derecho de la Universidad de Oregón, en Estados Unidos, presentó en esta 46 sesión del Consejo de Derechos Humanos un informe sobre la situación actual del Derecho a la Alimentación. El mismo analiza el impacto de la pandemia en la actual crisis inminente del hambre; los sistemas alimentarios y la gobernanza mundial; las semillas y los derechos de los agricultores; y el derecho a la alimentación en los conflictos armados y las crisis prolongadas.

Tema esencial del informe, también, la preparación de la Cumbre de la Alimentación de la ONU. “Dicho con pocas palabras: inicialmente los derechos humanos fueron excluidos de los preparativos de la misma; aunque ya han sido incluidos, aún permanecen en los márgenes”, subraya Michael Fakhri. Quien recuerda que más de 500 movimientos sociales de agricultores, sindicatos de trabajadores de la alimentación y activistas de derechos humanos plantearon su preocupación a la ONU que los intereses empresariales acaparen la política alimentaria mundial. “Los primeros materiales de preparación de la Cumbre reflejaban los términos y el marco del proyecto del Foro Económico Mundial (ndr: de Davos) para transformar el sistema alimentario”. De hecho, en el primer año de los preparativos de la Cumbre no se mencionaron los derechos humanos, lo cual no era coherente con la misma convocatoria a la misma, afirma.

Fakhri también señala en su documento que “debido a la marginación constante de los derechos humanos durante la preparación de la Cumbre”, el Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas -que representa a 300 millones de afiliados- decidió impugnarla. Y agrega: “la Cumbre parece estar todavía muy sesgada a favor de un tipo de enfoque de los sistemas alimentarios, a saber, las soluciones basadas en el mercado”. En contraposición, el enfoque de los sistemas alimentarios basado en los derechos humanos, prioriza los seres humanos a los beneficios económicos.

Y su crítica directa revela argumentos conceptuales esenciales: aunque el título de la Cumbre parece indicar que deberían coexistir los múltiples sistemas alimentarios, “en la actualidad los preparativos están dando prioridad a un tipo de conocimiento, a saber, la ciencia experimental, y a un tipo de política, a saber, la agricultura intensiva sostenible, también conocida como la nueva revolución verde”.

Agroecología, apuesta esencial

Y reivindica –escuchando a los movimientos sociales como Vía Campesina- la agroecología, que “supone un enfoque diferente y actualmente está ausente de los preparativos de la Cumbre”. El Relator sostiene: “la agroecología es una disciplina científica que incluye conocimientos experimentales centrados en la ecología de los entornos agrícolas. Su objetivo principal es imitar en la medida de lo posible los procesos ecológicos y las interacciones biológicas para concebir métodos de producción basados en reunir cultivos, animales, árboles, suelos y otros factores en sistemas espaciales/temporales diversificados” que permitan a las explotaciones agrícolas generar una fertilidad del suelo, una protección de los cultivos y una productividad propias”.

Con la claridad extrema del rigor científico y ético, el Relator Especial evalúa que “la Cumbre no solo no da ninguna cabida a la agroecología, sino que también deja de lado los conocimientos experienciales o tradicionales, lo que tiene el efecto grave de excluir a los pueblos indígenas y sus conocimientos”. Y recuerda que el mismo Secretario General de la ONU recientemente subrayó que “los pueblos indígenas constituyen menos del 6 % de la población mundial pero, sin embargo, son los guardianes del 80 % de la biodiversidad mundial en tierra”.

El Informe de Michael Fakhri, relevante en cuanto a sus fundamentos científicos y sensibilidad social, concluye con una serie de constataciones y recomendaciones. En cuanto a la Cumbre se ha propuesto transformar los sistemas alimentarios del mundo…  Sin embargo, nada puede transformarse adecuadamente con toda una población enferma, cansada, pobre y hambrienta; la mayoría de los Estados ya no son capaces de gobernar adecuadamente durante la crisis. Los Estados deben velar por que la máxima prioridad de la agenda internacional permita confrontar la crisis de hambre inminente y las consecuencias de la pandemia de COVID-19”.

Enfatiza, además, que la Cumbre debe estar intrínsecamente definida por los derechos humanos y el multilateralismo, lo que significa, en la práctica, frenar el intento de las transnacionales de apropiarse de ese evento para sus intereses. Y subraya la necesidad que los resultados se expresen en procesos multilaterales, por ejemplo, vía el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y que en la misma “predominen las discusiones en torno a la agroecología”.

Concluye la sesión de Ginebra de marzo, se baja el telón, y el debate alimentario transita otro nivel. La voz de los movimientos sociales, coincidente con el Relator especial de la misma ONU para el tema de la alimentación, entró en el espacio simbólico de la catedral de los derechos humanos. Los graves problemas políticos que encierra la convocatoria de la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios están sobre la mesa. Muchos Estados hacen oído sordo y miran para otro lado. Sin embargo, la sociedad civil internacional pone la cara, critica, denuncia y exige rectificaciones. Nada es banal. Lo que está en juego es la alimentación en un mundo que vio duplicarse la cantidad de hambrientos en el último año a causa de la pandemia. Hambre en aumento, comida chatarra transnacional o alimentación agroecológica, éste es el debate.

sábado, 1 de mayo de 2021

Con tanta crisis, Honduras está en una "tormenta perfecta"


Radio Progreso

Para el economista salvadoreño Ricardo Castaneda, Honduras es el país de Centroamérica que se enfrenta en estos momentos a una confluencia de crisis que se ha convertido en la “tormenta perfecta”.

“Creo que Honduras actualmente está en medio de una tormenta perfecta porque adicionalmente a la pandemia se le suma una crisis económica que a su vez viene aparejada de una crisis social, sumémosle la crisis ambiental y por si fuera poco la crisis política, ése es el contexto de 2021”, dijo Ricardo Castaneda, Coordinador de país para El Salvador y Honduras del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, Icefi.

Radio Progreso (RP) hablo con Ricardo Castaneda (RC) sobre la crisis económica y los escenarios en Honduras.

RP. Crisis económica, ¿el mayor agobio para el país?

RC. Creo que Honduras actualmente está en medio de una tormenta perfecta porque adicionalmente a la pandemia se le suma una crisis económica que a su vez viene aparejada de una crisis social, sumémosle la crisis ambiental y por si fuera poco la crisis política, ése es el contexto de 2021.

RP. ¿Cómo está Honduras con el resto a Centroamérica?

RC. Los primeros datos, aunque falta que se confirmen, muestran que para el 2020, Honduras fue la segunda economía de Centroamérica que más cayó, únicamente superada por Panamá. Pero el mayor problema no es qué tanto cayó la actividad económica, sino los efectos que tuvo esa caída: un aumento potencial en términos de pobreza, de desigualdad, de retrocesos de indicadores de cobertura de educación, por ejemplo. Los impactos los va a seguir viviendo el país no sólo este año sino también en los próximos años.

RP. ¿Cómo hacerle frente?

RC. Desde el Icefi hemos alertado, desde el año pasado, que se tiene que contar con un plan con medidas de corto, mediano y largo plazo que establezcan un programa de recuperación económica, pero poniendo en el centro la garantía del bienestar de las personas. Una de las enormes consecuencias que ha mostrado esta pandemia es que los Estados, y particularmente en Honduras, no se cuenta con la capacidad ni siquiera para garantizar bienes y servicios básicos, por ejemplo, la salud.

RP. ¿Por dónde pasa la recuperación económica?

RC. Uno de los pasos fundamentales es garantizar la vacuna a toda la población porque la vacuna no sólo va a permitir controlar la pandemia, sino que puede ayudar a recuperar la economía.

RP. ¿Cómo es que llegamos a esta confluencia de crisis que usted hace llamar “tormenta perfecta”?

RC. Hay que señalar que esto no es culpa de la pandemia. La pandemia lo que hizo fue agravar los problemas que ya venía arrastrando Honduras. Si uno revisa las estadísticas, ya Honduras era uno de los países más desiguales del mundo, era de los países de Centroamérica que tenía los mayores niveles de pobreza y esto podía ser explicado por la forma cómo se había manejado el presupuesto público.

RP. ¿Está más preocupado el Gobierno por mercadear su imagen que por atender los graves problemas del país?

RC. Nosotros hemos insistidos en que donde se observan las prioridades de un país es en el presupuesto. En Honduras hemos observado que mientras se reduce el presupuesto de Salud y Educación se aumenta para Defensa, y a la vez hemos sido testigos como se incrementan los recursos que el gobierno destinado para contratar a “lobistas” en Estados Unidos. Cuando uno revisa la Inversión Pública en niñez y adolescencia, se da cuenta que al día Honduras destina menos de 20 lempiras por cada niño y niña, es decir que con menos de 20 lempiras se les debe garantizar educación, salud, temas de protección ambiental, protección social. Es realmente una inversión muy baja.

RP. ¿Cómo ha sido el comportamiento de la deuda pública en estas crisis?

RC. En Honduras se ha venido incrementando sustancialmente, esto se debe porque los ingresos, a través de los impuestos, se han ido reduciendo, pero los gastos se han ido incrementando. Si uno revisa los datos, para el 2019 la deuda de Honduras era del 50% del PIB (Producto Interno Bruto), eso significa que por cada 100 lempiras que se producen en el país, 50 lempiras ya se debían. Producto de la pandemia y de las medidas adoptadas por el Gobierno, la deuda se ha incrementado y para el año 2020 nosotros estimamos que la deuda cerró el 62.5%, es decir que ahora de cada 100 lempiras que se produce en todo el país, 62 lempiras con 50 centavos ya se deben.

RP. ¿Cuáles deberían ser las prioridades del gobierno?

RC. Es urgente tener un plan anticrisis donde un tema prioritario debe ser la vacunación. Es fundamental establecer políticas sociales que permitan que las personas que en este momento no tienen qué comer o están en situación de pobreza, salgan de esa situación. Los distintos organismos mundiales ahora tienen un consenso en el que si no se protege el bienestar de las personas va a ser difícil salir de esta crisis.

RP. ¿Y dónde queda la parte fiscal?

RC. Todo esto debe ir emparejado en una reforma fiscal, en el caso de Honduras es fundamental que los distintos actores de la sociedad puedan acordar un pacto fiscal en el que permitan responder tres preguntas claves: cuál es el país que queremos, cuánto cuesta ese país que queremos y cómo lo vamos a financiar. Los problemas son tan grandes que se requieren de esos acuerdos políticos.

RP. ¿Qué actores deben participar?

RC. Por supuesto que deben participar los partidos políticos, pero también la clase trabajadora, debe de participar el sector privado, pero también las distintas expresiones de la sociedad hondureña: mujeres, jóvenes, organizaciones de niñez y adolescencia, pueblos garífunas. Cuando estamos hablando de un pacto fiscal estamos hablando de la posibilidad de construir una sociedad como resultado del consenso de la mayor cantidad de actores posibles para que tenga legitimidad.

RP. ¿Qué impacto ha tenido la imagen internacional de Honduras?

RC. Cuando uno revisa el perfil de riesgo de Honduras se puede apreciar que se ha deteriorado. Eso es importante porque significa que la atracción de inversión extranjera que pueda tener el país se ha limitado. Es importante que las nuevas autoridades puedan entender que el tema de la transparencia, rendición de cuentas, respeto del Estado de derecho, de la libertad de prensa, deben ser pilares fundamentales para recuperar la imagen y de esa manera se pueda atraer inversión.

RP. ¿Vienen incrementos de impuestos o nuevos impuestos?

RC. Mientras no se tenga controlada la pandemia no hay garantía que la economía se va a recuperar. Algunos países han tomado nuevas medidas de confinamiento por la nueva cepa del virus. Desde el Icefi hemos sido muy enfático: si se van a tocar los impuestos debe hacerse con el sentido de progresividad, es decir, que las personas que tienen más deben pagar más. Dada la estructura tributaria que tiene Honduras, la mayor parte de impuestos proviene de impuestos indirectos como es el caso del impuesto sobre ventas, ISV, que lo paga toda la población independientemente de la situación de pobreza que se tiene.

RP. ¿Hay posibilidades de algún alivio o condonación de deuda?

RC. Si es posible, pero es muy importante señalar que, aunque se pueda dar ese escenario, no se lograría aliviar todos los problemas de deuda que tiene el país porque los acreedores principales que tiene a nivel interno son los bancos privados y a nivel externo también son inversionistas privados, por lo tanto, la mayor parte de la deuda de Honduras no está con organismos multilaterales.

RP. ¿Cómo hacerle frente a la corrupción?

RC. En el caso de Honduras, hemos sido testigos cómo, además de la pandemia del coronavirus, se ha disparado la pandemia de la corrupción. Hay una vacuna contra la corrupción que no falla y es una que combina participación ciudadana, acceso a la información y la no impunidad. Para eso es indispensable avanzar hacia una agenda integral en el que se garantice acceso a la información pública, pero en el que la ciudadanía también pueda participar activamente.


Jhonny Salgado: Víctima de persecución y hostigamiento policial


Radio Progreso

En el marco de la crisis post electoral de 2017, Jhony Andrés Salgado fue detenido arbitrariamente por suponerlo responsable de los delitos de portación ilegal de arma comercial y uso indebido de indumentaria policial, durante las movilizaciones y tomas de carreteras que se desarrollaron en El Progreso, Yoro, al norte del Honduras.

Sin embargo, Jhony no participaba en las protestas.  La policía allanó su casa de forma violenta para detenerlo. Estuvo 4 meses preso en el centro penal de El Progreso, pero ante las presiones nacionales e internacionales, en abril de 2018 quedó libre, después que la Corte de Apelaciones de San Pedro Sula, sustituyera la medida de prisión preventiva para que se defendiera en libertad.

Jhony cumple 3 tres años de libertad condicionada porque su proceso de criminalización continua. Cada 15 días debe presentarse a los juzgados de El Progreso a firmar y está a la espera de una nueva audiencia. Mientras que los policías que cometieron los delitos de allanamiento y abuso de autoridad gozan de impunidad.

A pesar de estar en libertad, Jhony nos cuenta que no duerme bien, vive con miedo porque los policías que denunció lo amenazaron a muerte y teme por la vida de su familia.

Radio Progreso le invita a escuchar el testimonio de Jhony Salgado, uno de los 22 presos políticos de la crisis post electoral.



Familia de Keyla Martínez exige se castigue a todos los implicados en su crimen


Defensores en Línea

Por Riccy Ponce 

Dos días duró la audiencia inicial contra Jarol Rolando Perdono, agente de escala básica de la Policía Nacional, único acusado hasta el momento del asesinato de la estudiante de enfermería Keila Martínez, bajo custodia policial, hecho ocurrido el pasado 7 de febrero del presente año.

En la audiencia se evacuaron varios medios de pruebas, como testificales, periciales y documentales, por lo que la juez al ver que existía el mínimo indicio de participación que se requiere, le dictó auto de formal procesamiento.

A la audiencia se presentaron a declarar un testigo protegido denominado CK, el subcomisario Melvin Alvarenga, quien era el encargado de la posta policial esa noche, la doctora Patricia Zúniga, quien se encontraba de guardia la noche que Keyla fue llevada sin vida al Hospital Enrique Aguilar Cerrato por dos policías, también se presentaron videos, entre otros medios de pruebas.

“El resultado de esta audiencia es un auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva, esperamos que continúen las investigaciones para dar con la responsabilidad de los miembros policiales que participó en el hecho esa noche”; expresó la abogada Lilith Cálix, quien forma parte del equipo de abogados de la familia junto a Karol Cárdenas y Dora Oliva del área de Acceso a la Justicia del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).

Por su parte la abogada Karol Cárdenas, señalo que “las pruebas evacuadas en la audiencia inicial dieron como resultado la convicción a la juez que el agente Perdomo había participado en el femicidio contra Keyla Martínez, y que el mismo había sido agravado por el poder que había existido entre él y la joven”.

Añadió que esa relación de poder fue acreditada y por eso la juez decretó un auto de prisión por el delito de femicidio agravado en contra del agente de policía Jarol Perdomo y ordena que continúe cumpliendo la pena de prisión preventiva en los Batallones COBRA.

Agregó que “como acusación privada no compartimos, para nosotros el agente Perdomo debe de cumplir la pena de prisión preventiva en un establecimiento penitenciario, ya sea en Tamara o en los centros penitenciarios conocidos como La Tolva o El Pozo”.

Asimismo, señaló que como acusación privada consideran que se dieron elementos de prueba que acreditan que en este caso lo agentes policiales que se encontraban de turno en la posta policial también incurrieron en responsabilidad penal.

“El Código Procesal Penal habla que los delitos se pueden cometer por acción o por omisión, como actores, como cómplices, como encubridores,   también hay responsabilidad por faltas a los deberes a los funcionarios públicos, por lo que se debe de seguir una investigación y presentar un   requerimiento fiscal contra los otros agentes policiales, que culmine en un juicio oral y público en donde se debe deducir la responsabilidad penal correspondiente”.

Nancy Martínez, hermana menor de Keyla, al conocer la decisión de la juez, señaló sentirse tranquila porque “sabemos que la decisión que ha tomado la jueza ha sido la correcta, sé que nada de esto nos va a devolver a Keyla, pero al menos se está haciendo justica en un país donde es tan difícil conseguirla”.

“Agradezco al COFADEH y a la abogada Lilith Calix, que han sido claves fundamentales en este proceso, nos han ayudado completamente desde el primer momento y estoy muy agradecida con todos ellos por haber hecho esto posible y por no dejar que un caso como este quede en la impunidad”, indicó Nancy Martínez.

Luis Sosa, padre de Keyla Martínez, dijo a defensoresenlinea.com que el resultado de la audiencia donde decreta prisión preventiva contra el policía implicado en el caso de su hija, la reciben con bastante satisfacción y optimismo, porque por lo menos se pueden dar cuenta que su lucha no ha sido en vano.

“Empieza a salir la verdad y a aplicarse la justicia, esto solo es el principio y de hecho ya apareció el primer culpable, pero no es el único, hay otras personas que también están implicadas en el caso y que también tendrán que pagar conforme su delito”, indicó.

En el caso del asesinato de la estudiante de enfermería al interior de la posta policial de La Esperanza, se menciona a los agentes policiales Brayan Isaac López, Jonás del Cid Álvarez, Danilo Vásquez Sánchez, Jarol Rolando Perdomo, Marvin Carmelo Manueles Reyes, Gerson Esteban Figueroa López, Manuela Judith Suazo Morazán, Raquel Sarahí Núñez Reyes, Yorman Anael Ventura Galeas, Zacarías Domínguez García y Elmer Leonel Domínguez Hernández.

También a Marlon Antonio Aguilar Cárcamo, Tomás Galeas Moreno, Jorge Alexander Vásquez Bautista, Marvin Rodríguez Blanco, Luís Fernando Bueso Flores, Erasmo Licona Martínez, el subcomisionado Melvin Alexander Alvarenga Deras y el doctor Edgar José Velásquez, con quien capturaron a Keyla la noche del 6 de febrero de 2020nen La Esperanza.

Hasta el momento el único señalado y que se encuentra guardando prisión es Jarol Rolando Perdomo Sarmiento.


Criminalización y persecución es la realidad de los ambientalistas

Radio Progreso

Ambientalistas encarcelados y criminalizados por defender los ríos Guapinol y San Pedro en Tocoa, Colón.

El día internacional de la Tierra en Honduras se conmemora en medio del incremento de la criminalización, persecución e incluso los asesinatos contra quienes defienden la casa común. El gobierno ha buscado una serie de mecanismos legales para perseguir y encarcelar a los defensores y defensoras de la tierra y el medio ambiente.

El representante para Honduras de la Plataforma Internacional Contra la Impunidad, Pedro Landa, dice que el día de la Tierra es una oportunidad para tomar acciones de concienciación, sensibilización sobre el cuidado del planeta, porque el humano ha sido el ser que más daño ha ocasionado a la tierra. Es decir, no es una fecha para celebrar, sino para asumir compromisos de cara al cambio climático.

En Honduras se conmemora en medio de un contexto de peligrosidad por la persecución del actual régimen gubernamental, pero también por los impactos dramáticos, derivados del cambio climático como han sido las sequías, ocurridas entre el 2018-2019 y las grandes inundaciones a partir del año 2020, con el paso de los huracanes, explica Pedro Landa.  

Acomodar leyes

El Golpe de Estado de 2009, dio paso a una serie de concesiones en el territorio. Incrementaron los proyectos mineros, térmicos e hidroeléctricos y se profundizó la entrega del territorio con la creación de las Zonas Especiales de Desarrollo Económico, Zedes.

Pedro Landa explica que este acontecimiento trajo despojo de los territorios con la modificación legislativa para favorecer al sector extractivo. Se han aprobado alrededor de 32 legislaciones y normas en Honduras desde el golpe de Estado, para garantizar que las empresas operen en impunidad y generando seguridad jurídica de las inversiones, es decir, que privilegian los derechos de las empresas por encima de los derechos de la ciudadanía.

“Todo esto ha tenido su impacto en la persecución, criminalización y asesinatos en contra de defensores y defensoras. En las distintas Cortes del país tenemos aproximadamente 200 casos por los delitos de usurpación, daños, apropiación de la propiedad pública. Que son las nuevas figuras que ha generado el reciente Código Penal para criminalizar a los defensores del ambiente”, explica.

Pedro Landa señala que el Estado ha creado un blindaje y protección para criminalizar a quienes se oponen a los modelos destructivos de la tierra, y para proteger las inversiones de las empresas. Además, se han creado batallones especiales para resolver los conflictos socioambientales.

Berta Zúniga Cáceres, actual coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, Copinh, la situación que viven los defensores y defensoras en Honduras es clara, porque se viene planteando desde hace varios años el patrón de persecución y hostigamiento, que ha implicado la criminalización y judicialización. Con lo cual se pretende frenar la lucha por la defensa de los territorios.

El sistema también utiliza las campañas de desprestigio contra las personas que generalmente tienen liderazgo en los procesos de defensa. Sumado a esto, las amenazas contra las personas y sus familias, ataques directos que han implicado el asesinato de líderes y lideresas. Forman parte de las estrategias utilizadas para desarticular las luchas.

“En general, una vida hostil contra los defensores y defensoras en la que participan tanto empresa que pretenden enriquecerse, como instituciones del Estado que avalan la explotación de los bienes comunes de la naturaleza. Por lo tanto, este día no solo debe ser un rótulo en el cual se hable de la tierra, sino que debe ser un día en el que se reivindiquemos los derechos de las comunidades y quienes la defienden”, señala.

Sobrevivencia de la Humanidad

La coordinadora de la Organización Fraternal Negra de Honduras, Ofraneh Miriam Miranda, cree que nunca antes la tierra había estado en tanto peligro por la voracidad de los inversionistas, empresarios y de quienes utilizan los recursos naturales para su beneficio, en detrimento de las grandes mayorías.

“Nunca antes había estado en tanto riesgo la sobrevivencia de la humanidad, porque la protección de la tierra significa la sobrevivencia de los seres humanos y de todos los seres vivos. Nunca antes habíamos visto tanta crisis climática como la vemos hoy”.

Miranda dice que no solamente nos enfrentamos a las empresas extractivas, también la tierra enfrenta una gran destrucción por industrias como la minera, arenera y las que están vinculadas a la privatización del agua.

“Es necesario y urgente que no solamente se hagan celebraciones, tenemos que luchar para que existan verdaderas decisiones para proteger a la tierra y la vida”, puntualiza.

Por otra parte, el representante del Comité para la Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa, Colón, Juan López, considera importante que, en medio del dolor por la destrucción del planeta, se denuncie a los grandes latifundios y a quienes acaparan los territorios.

“Hay que romper con la propiedad privada si queremos construir un país donde haya justicia y verdad. Junto al grito de dolor de la tierra tenemos que abrazar a todos los compañeros y compañeras que por amor y convicción dan la batalla por los territorios en todo el país”, dice López.

Sin ratificación de Escazú

Escazú es un acuerdo regional que se concretó en marzo de 2018 en Escazú, Costa Rica. Busca la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe. Es el primer Acuerdo en el mundo en contener disposiciones específicas respecto a los defensores de derechos humanos en asuntos ambientales, razón por la que distintas organizaciones sociales exigen que las naciones se adhieran. El acuerdo ha sido ratificado por 12 países y entró en vigencia a partir de este 22 de abril.

Pedro Landa, representante para Honduras de la Plataforma Internacional Contra la Impunidad, mira con preocupación que Honduras no haya ratificado el acuerdo. “Esto tiene que ver con la actual política extractivista que está impulsado el régimen de Juan Orlando Hernández y que viene con mayor fuerza desde el golpe de Estado hasta la fecha. El régimen le está apostando más a este tipo de proyectos que al cuidado y la defensa de la tierra”, dice Landa.

Agrega que el poder Ejecutivo le ha dado largas al asunto, “desde el 2018 hasta la fecha se han tenido reuniones, supuestamente de socialización, sin embargo, no ha existido la voluntad para su ratificación.


“Creo que la escritura no es ni puede ser un acto en solitario”


Rebelion – Opiniones y Noticias rebeldes sobre el Mundo

Por Wilkins Román Samot *

Perla Suez (Córdoba, Argentina, 1947-) acaba de ser distinguida con el Premio Rómulo Gallego 2020 por su novela El país del diablo (2015), obra por la cual, al publicarla, obtuvo el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Perla estudió en la Universidad Nacional de Córdoba, su ciudad natal. Allí estudió desde Psicopedagogía y Cinematografía, recibiéndose de Profesora y Licenciada en Letras Modernas. Suez escribe y traduce; escribe desde ensayos, cuentos a novelas. Tiene a su haber, unos 39 textos publicados de literatura (infantil y para adultos), realizados entre el 1986 y el 2020. Ha sido premiada y distinguida por su trabajo creativo en unas 19 ocasiones, entre las que cabe destacar el Premio Internacional UNICEF-UNESCO 1986 al mejor trabajo de Investigación en América Latina. Perla me ha honrado con el honor de sus palabras como respuesta a mis preguntas, que son para ser compartidas con todos vosotros.

1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – En el 2015 publicó su novela El país del diablo, y al año siguiente se le reconoció en México por ésta con el Premio Sor Juana Inés de la Cruz. Varios años después, en el 2020, en Venezuela se la reconoce por esta misma obra maestra vuestra con el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallego.¿De qué trató o tratas en El País del diablo? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?

1.2 Perla Suez (PS, en adelante) – Estaba en Santiago de Chile mirando en la vidriera de una librería los títulos recién publicados cuando mis ojos se clavaron en uno que se llamaba Testimonio de un cacique mapuche, del lonco Pascual Coña. Estaba escrito en español y en mapuche. Me fascinó esa cultura. Volví a mi casa y empecé a leer un diccionario de esa lengua, también todos los libros de Mircea Eliade que pude y más textos sobre chamanismo araucano y sobre mitos de esa cultura.

Quise contar el viaje de cinco soldados que terminaron con una de las últimas tolderías en la Patagonia, aunque ésta no es una novela histórica. Simplemente lo histórico es un telón de fondo de la ficción.

Era importante para mí dejar cimentar todo lo que leí para que apareciera la imagen de una niña mestiza, mitad mapuche mitad blanca. La palabra Lum quiere decir en mapuche «encuentro entre dos lagunas», eso leí. El desafío estaba esperándome así que arremetí. Empecé a trabajar y me di cuenta de que tenía que darle protagonismo a esa niña, Lum.

2.1 WRS – ¿Qué relación tiene su trabajo creativo previo a El País del diablo y vuestro trabajo creativo-investigativo entonces y hoy? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de argentina y latinoamericana y su memoria personal o no de lo latinoamericano dentro de la Argentina y el América Latina?

2.2 PS – Mis primeras novelas que forman la Trilogía de Entre Ríos trataban de mis antepasados de Europa; esta novela trata de los antepasados de mi país, Argentina.

Lo que yo puedo visualizar, porque una es ciega a su propia escritura, es que trabajar con una problemática como la que está planteada en El país del diablo ha sido un momento de inflexión en mi escritura, una búsqueda diferente de lo que ya había contado.

Después de la Trilogía de Entre Ríos cerré la historia de mis ancestros de origen europeo judío, aunque no pude separarme del todo porque el tema de los inmigrantes volvió a aparecer en Humo Rojo.

En Furia de invierno, mi última novela publicada, había una necesidad de entender cómo puede ser que en nuestra Latinoamérica y en el mundo entero haya seres que no son nadie, que son invisibles y que a nadie le importan. 

Hay gente que me pregunta: ¿por qué tanta crueldad? ¿Qué está pasando todos los días en nuestra realidad? Ahí sentí que había un cambio en mi mirada, en mi modo de pensar, me atrevo a decir con humildad un crecimiento, algo que creció dentro de mí. Ya no tenía que contar más la historia de mis abuelos, ni la historia de mis ancestros. Ahora estaban mis ancestros de acá, los pueblos originarios de mi tierra, en este caso el pueblo mapuche; eran mis ancestros que luchaban por un lugar en nuestra tierra.

3.1 WRS –Si compara vuestro crecimiento y madurez como persona, escritora, docente, investigadora y traductora con su época actual de escritora en la Argentina, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado?

3.2 PS – Tuve que hacer un trabajo de documentación importante que no está en la novela, pero que me conmovió. Era esencial para mí dejar cimentar todo lo que leí para que apareciera la imagen de una niña mestiza, mitad mapuche mitad blanca. El desafío estaba esperándome, así que arremetí. Fue muy fuerte para mí la documentación y el cine. Entre otros cito el cine de (Quentin) Tarantino y los hermanos Coen. Como también ha sido muy interesante para mi nutrirme de la literatura norteamericana de las mujeres del siglo XX como Eudora Welty, Carson McCullers y Flannery O’Connor. Ellas pertenecen a una corriente que nos iluminó con otra mirada mucho más sensible de la vida, de lo cotidiano, con sus contradicciones y ambivalencias. 

4.1 WRS – Perla, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en la Argentina y América Latina? ¿Cómo ha integrado vuestro trabajo creativo e investigativo a su quehacer literario?

4.2 PS – En el hacer ha sido muy importante las lecturas que han hecho de mis libros Ricardo Piglia y Andrés Rivera, entre otros referentes indiscutibles de nuestra literatura.  

Sin olvidarme de mi gran amiga la escritora Liliana Bodoc, que tenía un conocimiento muy profundo, mucho más que el que yo tengo, acerca de los pueblos de América. Hablábamos de esto y compartíamos muchos principios respecto de lo que significó el genocidio de los pueblos originarios, del respeto a sus culturas y valores. Creo que la escritura no es ni puede ser un acto en solitario.

Sigo compartiendo con escritores de América Latina y el Caribe. Como la excelente escritora y ensayista Mayra Santos Febres, a quién leí y conocí más de cerca en el Festival de la Palabra de Puerto Rico, entre otros escritores que pude conocer y apreciar su obra en el Festival Internacional de la Palabra de Puerto Rico.

5.1 WRS – Ha logrado mantener una línea de creación literaria enfocada en la ciencia ficción. ¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo dentro de la Argentina y fuera, y la de sus pares?

5.2 PS –Hay una política del mercado editorial mundial en la que se publica al autor en su país. Es decir, soy conocida en Argentina y mis libros se editan en Argentina, pero es muy difícil que trasciendan las fronteras. Gracias al Programa SUR de la Cancillería Argentina, mis libros han podido ser traducidos a otros países de Europa y de América del Norte.

Es decir, las editoriales publican un libro en Argentina, pero este difícilmente llega a Uruguay o Chile, mucho menos a Colombia o Puerto Rico. Eso es una política del mercado editorial que hace que nos limite el acercamiento a los lectores.

6.1 WRS – Sé que vos es de la Argentina. ¿Se considera una escritora argentina o no? O, más bien, una escritora, sea esta argentina o no. ¿Por qué?

6.2 PS – Obvio que me considero una escritora argentina, porque nací en este país y pertenezco a esta cultura. Y creo que la patria sigue siendo la ficción, el lenguaje, esa es la tierra desde la que puedo hablar. Tengo plantadas las raíces en el país donde nací. Es en este territorio desde donde puedo contar cosas.

7.1 WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y de género y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo y su formación pedagógica?

7.2 PS –¿Qué tengo yo en común con el pueblo mapuche, si soy blanca, hija de un inmigrante de la Mitteleuropa de origen judío? Me di cuenta de que tenía en común el exilio, la persecución, el desierto; ahí estaba la cosa identitaria que busco. Leí un libro muy interesante del escriba de Julio A. Roca, Viaje al país de los araucanos, de Estanislao Zeballos. Y a partir de ahí empecé a buscar contradicciones en los personajes.

A su vez, como mujer, como escritora del interior, con todas las marginalidades que hemos padecido a lo largo del tiempo las mujeres escritoras, siento un poco la responsabilidad de asumir el lugar de Sara Gallardo, Silvina Ocampo y Libertad Demitrópulos, entre otras; imagínate la cantidad de escritoras que no vieron su obra publicada. Esa invisibilidad nos ha permitido, con nuestras luchas tan diferentes a la de los hombres, con una perspectiva y una mirada del mundo tan distinta, abrir caminos diferentes.

8.1 WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo a su experiencia de vida como estudiante antes y después de su paso por la Universidad Nacional de Córdoba? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritora en la Argentina hoy?

8.2 PS – Soy defensora de la educación pública. Y la universidad Nacional de Córdoba donde estudié. Con su prestigio a nivel iberoamericano me ha dado las lecturas y la base creativa/crítica de la cual no dejo de agradecer.

9.1 WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo y a la temática ficcional del mismo? ¿Cómo ha variado?

9.2 PS – La literatura para niños con la cual me inicié, y la literatura para adultos con la cual continúo trabajando, circulan en mi cabeza y en mi cuerpo entero como un río. Porque la ficción es como un río y yo, siento que estoy parada como en un puente viéndolo correr, y a veces me detengo en una orilla y a veces en la otra. 

Mi interés es trabajar una historia como hice con Memorias de Vladimir, cuando lo escribí, no pensaba si era para jóvenes o para adultos. Mi preocupación era entrar en los personajes, encontrarme con ellos, buscarlos. Que no sean ni malos ni buenos, que sean ambivalentes y contradictorios; que sean tanto para niños como para adultos.

Lo que me interesa es llegar al lector, y poder conmoverlo.

10.1 WRS – ¿Qué otros proyectos creativos tienes recientes y pendientes?

10.2 PS – -Hace más de un año que estoy escribiendo una posible novela. Un foto-libro y algunos relatos.

* Wilkins Román Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realizó estudios avanzados en Antropología Social y Derecho Constitucional.


“Hay que entender la Economía Social y Solidaria como una transición hacia otro modelo productivo, otro modelo económico”


Rebelión

Por Marcelo Fernandez 

Emanuel Jurado formó parte de El Almacén Andante por 11 años. El Almacén es una comercializadora de productos de la Economía Social y Solidaria. Charlamos con él sobre las formas de organización de este colectivo, las potencialidades y limitaciones de esta alternativa económica y los desafíos que enfrenta este tipo de proyectos, entre otras cosas. Acto seguido encontrarán su presentación y luego una extensa pero nutritiva entrevista. Pasen y vean.

Soy Emanuel Jurado. Tengo 38 años. Y hace unos 15 años estoy vinculado a procesos sociales, organizaciones sociales -de diversa índole- asociados a mi pertenencia universitaria en Geografía. En un primer momento he estado vinculado a organizaciones geográficas, de estudiantes de geografía, Encuentros de Geografía y a partir de ahí, de un recorrido de trabajo social, mutó esa militancia a lo que puede llamarse Economía Social y Solidaria. De hecho el espacio en el que estaba hasta hace poquito está integrado por muchxs geógrafos y geógrafas. Por otro lado, soy Licenciado en Geografía (UNCuyo), Dr. en Ciencias Sociales y Humanas (Universidad de Quilmes) y estoy terminando una especialización en Economía Social y Solidaria –también en la UNQs- y el año pasado empecé un ciclo de profesorado. Si bien soy docente, ese ciclo de profesorado me permite tener mayor puntaje dentro de lo que sería el “mercado laboral”. Más allá de eso, ese profesorado me es muy útil para la enseñanza. Es una mezcla de conveniencia en cuanto al currículum y conveniencia en lo referido a los saberes que ahí se imparten.

El Almacén Andante (en La Casita Colectiva)

Dirección: Patricias Mendocinas 827, San José, Guaymallén (Mendoza – Argentina)

Teléfonos: 4459237-2613906985 

Local: de lunes a viernes de 10 a 16hs.

Sábados: envío a domicilio 

Facebook: El Almacén Andante // Almacén Andante

En primer lugar, para contextualizar el proyecto de El Almacén Andante, sería bueno que nos dijeras qué es La Casita Colectiva, cuáles son los grupos que la integran y luego comentarnos qué es El Almacén Andante, hace cuántos años que están en el Comercio Justo y cuál es su dinámica de funcionamiento

Si bien El Almacén Andante está asociado a La Casita Colectiva, es un proyecto anterior. Es una historia que ha ido entrelazada. La Casita Colectiva es un espacio que tiene 11 años, 12 años. Es resultado de procesos anteriores que pueden tener un origen en el 2001 en Argentina y toda la movida autonomista, autogestiva. Entonces diferentes grupos con diferentes actividades –artísticas, políticas, comerciales, productivas- se fueron cruzando en distintos espacios previamente y decidieron alquilar un espacio común para compartirlo; por un lado por la afinidad política en torno a la autonomía pero también con la finalidad de reducir costos en la medida en que se pudo alquilar un espacio grande que tiene lugar para realizar actividades más amplias. Eso sería La Casita Colectiva, espacio que ha ido mutando. Hoy la componen 4 grupos: por un lado está Giramundo que es un canal comunitario, de televisión comunitaria, El Espejo que es un grupo productivo que hoy se dedica principalmente a la generación y producción de juegos de mesa, El Almacén Andante que es una comercializadora de la Economía Social y Solidaria en Mendoza (Argentina) y Alondra que es un espacio donde se realizan actividades artísticas-deportivas, hacen tela, un grupo de mujeres que da clases de tela, de acrobacia.

El Espejo, además de los juegos de mesa, tiene todo lo que es el trabajo de la confección de cuadernos, agendas y hasta no hace mucho tenían una pequeña editorial

Claro, pero de todo eso, si me preguntás hoy, solo queda algo de cuadernos. Porque agendas ya no está haciendo y cuadernos está casi resistiendo. La verdad es que la ola más fuerte es de juegos de mesa, ha mutado hacia eso. Está bueno que lo digas porque es parte de esa memoria histórica. El Espejo nació haciendo serigrafía y agendas, tenía ese sello. Y ese sello quedo casi en el olvido porque no hace serigrafía ni agendas. Ahora en pandemia no pero antes de la pandemia en La Casita Colectiva, un sábado por mes se hacía “Las noches de juego” que eran justamente impulsadas por El Espejo como una actividad cultural en donde también había comida, bebida y se invitaba a la gente a asistir y jugar a diferentes juegos de mesa –los que produce El Espejo y otros juegos de mesa-. Se define también a La Casita Colectiva –en época pre-pandémica- como un espacio en donde se hacían actividades asociadas a estos grupos que te mencioné recién.

Bien. Ahora entremos de lleno en El Almacén. Hace 11 años que este espacio funciona como una comercializadora del Comercio Justo. Las preguntas serían: ¿cuál es la dinámica de funcionamiento de El Almacén, de qué manera se toman las decisiones, cómo se organizan, cuántos integrantes son?

El Almacén forma parte del eslabón de comercialización o distribución –para no ponernos tan estrictos con las partes del circuito productivo- y es un colectivo formado por 8 personas (3 mujeres y 5 hombres). Su forma de funcionamiento es de lunes a viernes, hay un horario fijo de trabajo en un local que está en La Casita Colectiva y se organiza el trabajo principalmente en reuniones semanales -2 horas de reunión- donde ahí se va organizando el trabajo de esa semana y a veces se definen algunas actividades o acciones que trascienden esa semana. El formato es de asamblea, hay un temario y se van resolviendo temas. Por mes hay un coordinador o coordinadora de esas reuniones y del trabajo en general de El Almacén. Está ese espacio de reunión pero en la cotidianidad hay áreas de trabajo: una parte administrativa-contable, otra parte más vinculada a la relación con los productores para abastecerse de productos, para hacer ese contacto; después hay una parte de infraestructura o sea el sostenimiento del espacio de trabajo y otra dedicada al reparto como una de las tareas principales o históricas de El Almacén que es la distribución a domicilio de esos productos que se hace todos los sábados, a veces con más pedidos a veces con menos pedidos. Esa es una dinámica de distribución o de venta, la otra es en el local. Después hay unas dinámicas específicas como por ejemplo grupos organizados. Hay un grupo en San Luis que una vez al mes hace un pedido colectivo, particularmente se focalizan en productos agroecológicos que ofrece El Almacén.

El tema de la pandemia ha reducido un poco las posibilidades. Antes había ferias, o había un puesto en la UNCuyo, un puesto en la UTN (Universidad Tecnológica Nacional). Por ejemplo hay un vínculo muy fuerte con el sindicato de docentes –el SUTE- entonces en algunas asambleas El Almacén iba y vendía productos. Actualmente, desde la carrera de Sociología, un grupo de docentes ante la urgencia de que algunos estudiantes no tenían dinero para comprar alimentos hicieron un fondo y una vez al mes hacen un pedido de unos 8 o 10 bolsones de productos y entonces se los entregan a estos estudiantes que están pasando una situación difícil en pandemia. La idea es diversificar las dinámicas de distribución. Pero las dos formas más potentes hoy son el reparto a domicilio y la venta en el local.

Más temprano estuve leyendo unos artículos sobre El Almacén, releyendo un artículo tuyo escrito en el contexto de la pandemia, entonces la pregunta sería: ¿cuáles son las limitaciones que el mercado capitalista le pone al desarrollo de El Almacén –o si se quiere al desarrollo de la Economía Popular y Solidaria-? Y en el mismo sentido, desde que empezó el proyecto, ¿en qué aspectos El Almacén ha mantenido autonomía y en qué puntos ha tenido que ir negociando con el mercado capitalista para lograr inserción de sus productos?

Podríamos prescindir de la pandemia en la respuesta porque es un hecho extraordinario. Son múltiples los inconvenientes que plantea la economía hegemónica -que es el capitalismo- a cualquier alternativa a ese sistema. El capitalismo de alguna forma absorbe o elimina todo aquello que le es ajeno. Partiendo de esa premisa los obstáculos son muchos. Por un lado podemos pensar –ya que estamos hablando del circuito productivo- en que hay problemas en la producción. Porque la producción, en términos generales y particularmente en los alimentos, está altamente concentrada. En términos de producto final, productos destinados a la alimentación, por ejemplo la leche. Con lo cual es difícil encontrar a nivel local tambos que produzcan de forma cooperativa o agroecológica. A veces también está concentrada la producción de insumos o de materias primas. La harina que se usa para otros productos también tiene una gran concentración. Entonces el acceso a productos que sean elaborados bajo otras ópticas sobre la economía es muy difícil porque hay que tener toda una infraestructura, un capital para producir y no existe eso porque se trata de monopolios u oligopolios. O, por ejemplo, hay muchas organizaciones que producen conservas: mermeladas, salsas u otro tipo de conservas y es muy difícil el acceso o el control de los precios de los frascos, un insumo básico. Tenés ese tipo de obstáculos  a nivel productivo.        

A nivel de comercialización también los hay. Porque El Almacén Andante es la alternativa a los hipermercados. Que de alguna forma es otro eslabón que en determinados productos son los que generan precio por diferentes motivos o diferentes formas. También se da que muchos pequeños productores si quieren entrar en un supermercado tienen que “pagar” para poder ofrecer sus productos allí. Los supermercados ofrecen una variedad de horarios de atención, de facilidades de pago que hoy es difícil que la Economía Social los pueda ofrecer. Si bien eso ha mejorado mucho, la economía social se ha ido formalizando por lo que tiene otros medios de cobro –lo cual facilita que el consumidor o la consumidora vaya a El Almacén Andante u otras distribuidoras-, igual sigue siendo difícil. Y más cuando vos proponés un precio justo. Ese precio justo es justo para el productor y justo para el consumidor y también justo para quien hace el trabajo de comercialización. Y cuando vos no producís a escala –que sí lo hacen las grandes empresas- es difícil competir en el precio final. Entonces ese es otro obstáculo.

Y un tercer obstáculo –hay varios, podemos seguir- desde el punto de vista del consumo es cierto desconocimiento de por qué es importante apostar a este tipo de redes de comercialización de la Economía Social. Entonces si bien hay una serie de consumidores y consumidoras que conocen, hay una gran parte de la población que no conoce y que podría apostar por este tipo de comercio. También hay una gran porción de la población que aun conociendo El Almacén Andante u otra comercializadora no podría acceder a los productos por una cuestión de costos. Es como que los obstáculos se van encadenando y ahí están los desafíos a futuro.

En relación a la segunda parte de la pregunta, un ejemplo muy gráfico –y que vos lo conocés como consumidor de El Almacén- es que como hay productos que no produce la Economía Social y Solidaria, El Almacén ha incluido esos productos elaborados por grandes empresas del Capital. ¿Por qué? Porque la idea es que vos como consumidor hagas la compra de la semana o de la quincena o del mes en El Almacén. Nuestra idea es evitarte que vayas al supermercado entonces vos vas a conseguir una serie de productos que son en reemplazo de los que conseguís en el supermercado. Sin embargo hay una serie de productos que no se consiguen en este tipo de circuito por ejemplo el papel higiénico o el azúcar. ¿Qué va a pasar? Vos comprás todo el resto en El Almacén y esas cosas las vas a ir a comprar al mercado hegemónico. ¿Qué decimos nosotros? Bueno, si vas a ir al supermercado, ofrezcámoslos nosotros con una intervención en un rótulo que dice “este producto es elaborado bajo la economía hegemónica” y en todo caso no aportás a una Economía Social pero sí aportás a toda la estructura que genera El Almacén y, de alguna forma, vos comprás esa azúcar pero a la vez comprás una salsa que sí es elaborada por un movimiento social. De alguna forma ese producto que es del mercado capitalista tracciona otros productos que son de la Economía Social y Solidaria. Es como un apoyo, una muletilla de alguna forma. Esa podríamos decir que es una forma de negociación que se ha tenido que hacer con el Capital. Otra son algunos medios de pago como Mercado pago que es la inserción del Capital en cadenas micro, cadenas de la economía popular podríamos decir. Cómo el mercado va entrando inclusive en estas economías que son mezcla de formal e informal. Y bueno hace ruido eso porque de alguna forma cobran una comisión por ofrecer el servicio de cobro, ahí entra un poco la cuestión especulativa. Es un servicio, sí, pero también es especulativo, qué hacemos ante eso. La verdad es que a la gente le soluciona un montón en lugar de tener el efectivo poder pagar con una tarjeta o con una cuenta de mercado pago.

Quizás en algún momento otra negociación fue entrar en diálogo más cercano con el Estado, diferentes estamentos del Estado. Que en un principio era como esa autonomía más radical y que después nos dimos cuenta que el Estado está, está presente, y que de alguna forma está bueno disputar recursos al Estado porque el enemigo principal hoy sería el Capital y no tanto el Estado. Ahí podemos entrar en el debate de los matices que puede haber entre los integrantes y las integrantes de El Almacén. Yo particularmente creo que el Estado se disputa y que el Estado hoy es una de las mejores herramientas que hay para combatir al Capital como un aliado estratégico. Eso cambió, mutó.

Por otro lado, qué cosas le dan autonomía al Almacén. Por un lado –que también es una cuenta pendiente de los movimientos y organizaciones sociales en general y puntualmente los que se dedican a cuestiones comerciales o económicas- creo que es necesario el tema de la eficiencia –podría decirse-, un buen cálculo de costos, perderle un poco el miedo a la administración, a la contabilidad. Creo que eso da y dará a futuro mayor grado de autonomía en la medida en que mejore ese tipo de aspectos de nuestras organizaciones. Pero, mientras tanto, hay que ir rompiendo ciertos lugares comunes o sentido común. Estas propuestas están subsidiadas, necesitan de subsidios. Estos subsidios pueden ser de diferentes fuentes pero una de ellas es justamente el Estado a través de programas sociales. Y El Almacén es parte de un espacio mayor que es la cooperativa La Chipica –que la integra El Almacén y El Espejo- y a su vez la cooperativa La Chipica es parte de una organización mayor que es el FOL –Frente de Organizaciones en Lucha-. Y entre otras cosas el FOL permite el acceso a ciertos programas sociales. A través de esos programas sociales, El Almacén recibe una parte de ellos que permiten de alguna forma financiar el salario de sus trabajadores y trabajadoras con lo cual esos trabajadores y trabajadoras cobran un sueldo digno por el trabajo que hace El Almacén pero también por el subsidio a través de estos programas sociales. Digo que hay que romper cierto sentido común porque está subsidiado parte del trabajo; la pregunta es si ese subsidio en algún momento debe desaparecer o no. Y en todo caso la pregunta sería si la economía capitalista también debería dejar de estar subsidiada porque es un mito decir que las grandes empresas –si bien tienen buenas estrategias de marketing, de contabilidad, de administración, etc. etc.- no reciben subsidios del Estado. Los reciben a través de exenciones impositivas o condonaciones de deudas por impuestos o programas pre-pandemia y durante la pandemia, en donde el Estado paga una parte del salario a los trabajadores y trabajadoras de esas empresas. A esta altura del partido es un debate que debería estar superado. Entender que en la economía capitalista los subsidios son moneda corriente, el debate sería entonces hacia dónde van esos subsidios. Nosotros creemos que está bueno que vayan hacia procesos económicos que no contaminen, que produzcan alimentos sanos, que promuevan otro tipo de trabajo: un trabajo digno, saludable, donde no haya explotación, donde se promueva una actitud activa de los trabajadores y las trabajadoras desde la horizontalidad, un proceso asambleario, etc.

Volviendo a la pregunta original, esa pertenencia al FOL es lo que ha permitido el acceso a determinados programas y esos programas de alguna forma permiten tomar decisiones con cierta autonomía porque tener asegurado parte del salario a nivel mensual hace que no tengas que hacer malabares “vendiéndote” o vendiendo tu autonomía a otras estructuras. Es una autogestión relativa, la autonomía no es un estado permanente, digamos que son momentos de la organización.

Bueno, es como pasa en nuestra vida cotidiana en el sentido de pensar, no solo por la limitación que puede tener hoy la Economía Popular y Solidaria, sino por cómo se dan las dinámicas de consumo. En buena medida –para decirlo rápido- estamos vestidos con productos del Capital, muchos alimentos los compramos en el supermercado. Si queremos educación y no vamos a una privada, la educación es estatal. Lo que quiero decir es que todo es mucho menos “puro”, si se quiere. En lo cotidiano estamos o transitando instituciones estatales o comprando en el mercado del Capital, digamos…

Sí, sí, sí. Lo que pasa es que ahí también está el tema de cuál es el enfoque que le damos a la economía social, solidaria, popular, como queramos llamarla. Entonces vos tenés un enfoque que te dice que este tipo de economía es una respuesta ante la emergencia, ante una crisis. Una economía que salva a los y a las excluides. Después tenés otro enfoque que te habla de un “tercer sector” que es un sector que puede convivir en armonía con el Estado y con el Capital que se dedica a hacer aquello que al Capital no le interesa porque no hay ganancia y que el Estado no lo hace porque no llega a determinados lugares. Después tenés un enfoque que es el más radical: bueno rompamos todo y hagamos algo nuevo… totalmente rupturista. Y hay un cuarto enfoque que es el transicional, una transición hacia otra cosa. Creo que esto que vos planteas es decir bueno, hay niveles de negociación con el sistema. Estamos en transición. Quienes somos parte de esto, desde mis conocimientos, tenés grupos más radicales, pero la mayor parte en la Argentina de hoy –te puedo nombrar otras organizaciones similares al Almacén como Puente del Sur en Buenos Aires, Caracoles y hormigas, etc., aquí en Mendoza tenés La Posta Campesina, Almacén del Buen Vivir- apuntan a una transición. Es entender a la Economía Social y Solidaria como una transición hacia otro modelo productivo, económico.

Sentipensando esta transición, en todos los productos que uno encuentra en El Almacén ahí hay reivindicaciones de tipo feminista, de pueblos originarios, también de lo que es el trabajo cooperativo, etc. Entonces lo que quiero preguntarte es lo siguiente: ¿cuáles son las fortalezas y las limitaciones del hecho de que todas estas reivindicaciones estén en los productos a la hora de la comercialización?

Yo creo que la fortaleza justamente es esa. Si yo recién te mencioné ciertos obstáculos de la comercialización, de la producción, del consumo; una de las mayores fortalezas es lo simbólico. De alguna forma la comercialización de este tipo de productos es una manera de difusión de esas luchas que vos acabás de mencionar. La Economía Social y Solidaria es materialidad pero también es lo simbólico. Lo simbólico hace mucho: la construcción de una contrahegemonía, son banderas, diversas cuestiones. La comercialización de alguna forma se dedica a eso. El productor o la productora que a lo mejor está luchando por la tierra para producir a veces no tiene la posibilidad de dar a conocer esa lucha porque justamente está en el campo luchando y tal vez la comercializadora es la que tiene la llegada más cercana al consumidor o la consumidora entonces puede transmitir ese mensaje de forma material y concreta con una botella de salsa, por ejemplo.

Ahora bien, esa virtud, que es lo simbólico, visto desde otro lado puede ser el defecto. Pero en qué momento la comercializadora es una verdadera salida para la producción del campo popular. Y hasta qué punto las comercializadoras solidarias pueden llegar con sus productos a los sectores populares. Es decir resolver la contradicción. Si viéramos esto en una foto podríamos decir que los trabajadores de la Economía Social y Solidaria muchas veces no pueden consumir los productos que se producen con esa lógica, por ejemplo no se consumen en los barrios populares de Mendoza. La fortaleza -que es el simbolismo- se convierte en la dificultad o el defecto de esto. Decir ‘bueno, cuándo podemos pasar a un grado de materialidad mayor’, cuándo empezamos a moverle el amperímetro al mercado.

Hasta qué punto estas reivindicaciones pueden ser viabilizadas a partir de las redes y espacios de la comercializadora pero en qué medida no pueden justamente limitar esa comercialización. O sea, hasta qué punto se deja en un segundo plano la comercialización propiamente dicha y pasa al primer plano el resto

Totalmente. Yo creo que por ahí –como autocrítica, ¿no?- a veces podemos “descansar” en las banderas que transmitimos y perdemos de vista que somos una comercializadora y como tal tenemos una tarea “natural” que es acercar la producción al consumo. Y a veces creo que descansamos un poco en esas banderas y el mensaje que transmitimos y no resolvemos ese problema casi de logística.

Su producción aumentó mucho en el contexto de la pandemia en la medida en que muchxs consumidores empezamos a pedir más productos con llegada al domicilio…

Fue inversamente proporcional al aislamiento, podemos decir. En la medida en que inclusive durante la pandemia se abrió un poco más el comercio, volvió a disminuir. Cuando se empezó a flexibilizar y las personas nuevamente pudieron ir un poco más lejos la gente “recuperó” los hábitos anteriores y de alguna forma olvidó que podía comprar en las comercializadoras solidarias. Hay que ver eso, ojo, porque depende. Yo hablando con una compañera de Puente del Sur ella me decía que si bien hubo una explosión de las ventas y que después disminuyó, la disminución no llegó al punto inicial de la pandemia. O sea que después del mayor encierro, Puentes del Sur –que es una comercializadora en Buenos Aires-, si hacés una comparación, aumentó su venta. El Almacén está ahí. Creo que aumentó un poquito en todo caso, no mucho.   

Ahora me gustaría hacerte una pregunta más amplia: ¿cómo ves la situación actual de la Economía Popular y Solidaria en Argentina y en América Latina/Abya Yala?

Vamos a Argentina. Vos dijiste Economía Popular y Solidaria. En los últimos años se reivindica mucho más el término “popular”. Y que de alguna forma “popular” va a ir de la mano –a veces se pelea, a veces no- con la informalidad. Y ahí sí podemos hacer un puente con América Latina y decir hasta qué punto la economía informal es algo muy importante en América Latina en relación a otro continente como Europa. En las últimas décadas ha ido aumentando la informalidad. Esa informalidad es el germen para la economía popular y entonces vos tenés –en el caso de Argentina, después de la crisis de 2001- cartoneros, cartoneras, la venta ambulante también creció, todo eso podría ser considerado una economía popular a secas. La clave está –y en el caso de Argentina ha ido mejorando- en como ese sector o esos sectores que componen la economía popular se van organizando. Porque la economía popular no necesariamente es solidaria. Es solidaria en tanto y en cuanto se organice y apunte a otro modelo y no solo a la sobrevivencia. Porque la economía popular muchas veces repite los mismos patrones que la economía del Capital, se apoya en las unidades domésticas, en los vínculos familiares pero sale al mercado a disputar como cualquier otro, compite, etc. etc. para llevar el pan a la casa. Lo que sí ha avanzado mucho con determinados gremios, confederaciones, federaciones, cooperativas, es la organización de la economía popular. Por ejemplo la Unión de Trabajadores de la Economía Popular –la UTEP- o los trabajadores excluidos, hay muchas cooperativas de cartoneros que en realidad son de recuperadores urbanos, en fin. Yo te diría que ha crecido la informalidad con lo cual crece ese germen y el tema es ver como ese grupo de trabajadores y trabajadoras se organiza. Creo que hay mayor grado de organización entonces esa economía popular se solidariza. Estamos en eso. El caso de la economía popular es muy de Argentina, en Brasil se habla de economía solidaria.

Por otro lado lo que te acabo de decir es algo que existe y ha existido siempre o hace mucho tiempo en América Latina: la exclusión de los mercados formales de trabajo. El tema es qué sucede con eso. Como se canaliza esa fuerza de trabajo y esa capacidad de producir. Por eso me parece muy interesante en el caso de Argentina, está Enrique Martínez que fue director del INTI, él habla de producción popular haciendo foco en las capacidades que tienen los sectores populares que han sido excluidos del mercado laboral tradicional para producir bienes de uso, por ejemplo el hábitat popular. Cuantas personas son albañiles –hombres, mujeres- que podrían construir su propio hábitat. En muchos casos no disponen de vivienda propia entonces Martínez plantea el desafío para el Estado de apoyar a cooperativas de trabajadores y trabajadoras que construyan su propio hábitat. Entonces ahí creo que puede estar una clave también: la producción popular.

Dentro de las organizaciones con las que ustedes trabajan está la gente de la UST –Unión de trabajadores rurales Sin Tierra de Lavalle- y me gustaría que nos contaras qué es la UST y qué propuestas comparten con El Almacén

Bien. Creo que si tomás el vínculo UST-El Almacén es un vínculo de manual. Porque la Economía Popular y Solidaria va muy asociada al comercio justo y toda esa movida. Y siempre se estudia la relación campo-ciudad. Entonces la UST, una organización campesina de Mendoza que lucha por el derecho a la tierra, al agua, a la organización popular en el campo, la soberanía alimentaria, básicamente su lucha es ‘tierra para producir’, producir alimentos. Ese alimento que reclama producir es necesario que después sea distribuido en la ciudad. En el campo mismo donde está la UST es necesario distribuirlo pero de alguna forma es el vínculo campo-ciudad sin reproducir ese vínculo donde el campo tiene que alimentar necesariamente la ciudad –aunque de alguna forma lo hace-; ahí está la relación entre la UST y El Almacén Andante como esa herramienta que distribuiría esos alimentos que se producen en el campo pero que se producirían mucho más si la tierra en el campo estuviese mejor distribuida y no concentrada. La UST, una organización que ya tiene unos 15 años, 16 años en Mendoza y que surgió al calor de lo que fueron otras luchas campesinas a nivel latinoamericano. En ese sentido la más conocida puede ser la del MST –Movimiento de los Sin Tierra- de Brasil que a su vez nació de los movimientos eclesiales de base, la teología de la liberación de las décadas del ’60, ’70. 

Esto último que me ha dicho me sirve para hacerle esta última pregunta. La última vez que nos juntamos usté me dijo que andaba “coqueteando” con la Filosofía de la Liberación

Sí. Con lo colonial, poscolonial y la transmodernidad. Llegamos a eso. Estoy ahí explorando un poco pero el origen fue el análisis de un grupo en Alemania que dice practicar e investigar desde una geografía poscolonial

Yo quería saber si en este tiempo de intercambio con ese grupo alemán, ¿qué encontrás en la FL que te ayuda a pensar en tu trabajo en El Almacén Andante, si has establecido algún puente entre esa filosofía y lo que ustedes reivindican, proponen y vienen trabajando hace 11 años?

Uh, ¡qué pregunta! ¡Me agarraste desprevenido! Porque se me mezcla un poco mi condición de académico y lo uno con Geografía. Tal vez una respuesta muy visceral, muy básica, muy hasta de sentido común –pero por ahí está bueno no teorizar mucho-, básicamente el puente que yo veo es el hecho de rescatar lo nuestro. Lo primero que se me viene a la cabeza es el famoso “vivir con lo nuestro” que alguna vez planteó el economista Aldo Ferrer –obviamente desde otro enfoque-, pero lo asocio con la soberanía alimentaria de alguna forma. Ese pensarse desde América Latina, pensarse como colonizado pero a la vez como ese querer liberarse de cadenas que están todavía, esa segunda independencia, la soberanía alimentaria, pensar procesos desde acá para satisfacer necesidades de las poblaciones locales con las herramientas y los saberes que están. En el campo no es que la gente descubrió la Economía Popular y Solidaria sino que lo hacía con otro nombre. La producción de mermelada de estación usando las frutas o las verduras de estación. Son saberes que ya están de generaciones. Poner en valor eso que básicamente es producir alimentos para los tuyos. Estoy tirando un barrido de ideas que no están todavía muy conectadas pero sirve como respuesta, como van saliendo.

Muy bien. ¿Quisiera agregar algo más?

No. Me encanto la propuesta. Más que una entrevista es como un diálogo. Si bien yo hablé más ha sido una entrevista abierta, me pareció muy bueno. También nos sirve como excusa para juntarnos un rato y charlar[1].

Algunas notas para conocer más sobre El Almacén Andante y la Economía Popular y Solidaria

“Comercialización de alimentos: desafíos para la Economía Popular y Solidaria” –  por Emanuel Jurado. Disponible en web:  https://www.unidiversidad.com.ar/comercializacion-de-alimentos-desafios-para-la-economia-popular-y-solidaria

“La otra cara de la economía: productores que ofrecen alimentos sanos y a domicilio”. Disponible en web: https://www.unidiversidad.com.ar/la-otra-cara-de-la-economia-productores-que-ofrecen-alimentos-sanos-y-a-domicilio

Nota:

[1] Esta entrevista se realizó a través de un Meet de Google.