lunes, 3 de octubre de 2016
"Se corre el riesgo de una guerra civil”
Rebelión
Por Sergio Ferrari *
“El actual gobierno de Juan Orlando Hernández es ilegítimo”, porque es producto del Golpe de Estado de junio del 2009. En cuanto a la situación actual de los derechos humanos, “son absolutamente ilusorios los progresos de los cuales hablan los voceros oficiales”, enfatiza el pastor Rigoberto Ulloa.
Doctor en medicina, responsable de la Iglesia Cristiana Ágape, y fundador del Observatorio Ecuménico Internacional de los Derechos Humanos, Ulloa realiza una gira de información por varias ciudades helvéticas invitado por el Foro Honduras- Suiza, organización solidaria que aboga por los procesos democráticos y el respeto de los derechos humanos en ese país centroamericano.
“La violencia y la inseguridad son problemas graves a los que se enfrenta la sociedad hondureña, con grandes repercusiones en el goce y ejercicio efectivo de los derechos humanos en el país”. Lejos de cualquier manifiesto opositor, esta afirmación introduce el segundo capítulo del informe que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicado el 18 de febrero pasado.
Apenas dos semanas más tarde, el 3 de marzo, el asesinato de la líder asociativa e indígena hondureña Berta Cáceres vino a desmentir el discurso de mejorías en los derechos humanos que verbaliza el gobierno de Juan Orlando Hernández, -segundo presidente después del golpe de Estado del 2009-, elegido en 2013 apenas con el 31 % de votos, del 60% del electorado que concurrió a las urnas.
“Berta Cáceres, un vacío irreparable”
“A más de seis meses del asesinato político de nuestra hermana Berta Cáceres y aunque las autoridades conocen los autores, la investigación no avanza, y por lo tanto, no se ha logrado identificar a los responsables intelectuales de este hecho brutal”, se indigna el Pastor Ulloa.
Un ejemplo más de la “total impunidad que reina en mi país, donde los defensores de derechos humanos, líderes asociativos, abogados y periodistas, son el blanco permanente de ataques, acosos, persecuciones y atentados”. El homicidio de Berta fue un duro golpe. “Su ausencia la reciente toda la sociedad civil. No hay tantas dirigentes como ella. Sentimos un gran vacío, casi irreemplazable”, puntualiza.
Y recuerda que entre 2008 y 2015 se han registrado en Honduras 48 mil muertes violentas. Cifra propia de una confrontación de la dimensión de la que vive Siria, con la diferencia que allá se sabe quien está en cada campo. En tanto en mi país la violencia puede venir de arriba, de abajo, del costado, casi en una confrontación de todos contra todos. Con el agravante, enfatiza, que la corrupción es enorme, la impunidad aun mayor, existen niveles de criminalidad exorbitantes así como un sistema judicial inoperante cooptado por el Gobierno, y donde la vida no vale nada, reflexiona.
Según la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes aumentó de un 50.9 en 2000 hasta el 90.4 en 2012. En 2013, el índice de homicidios fue el más alto a nivel mundial, sostiene por su parte el Informe de la CIDH. A pesar de las mejorías presentadas por cifras oficiales, dicha tasa “continúa siendo una de las más altas de la región y del mundo”, subraya la Comisión. Quien publica las cifras oficiales de 4.266 homicidios en 2015 (hasta el 31 de octubre), apenas un poco menor que un año antes.
Corolarios del golpe del 2009
Luego del Golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya del 28 de junio del 2009 – el primero con esta modalidad “parlamentario-institucional” en la nueva etapa política latinoamericana- la situación general no dejó de degradarse, enfatiza el Pastor Rigoberto Ulloa.
Y la violencia institucionalizada, con raíces económicas, sociales, delictivas, en el narcotráfico e inclusive religiosas, constituye la principal preocupación ciudadana, señala. A la base, esencialmente, “la pésima distribución de la riqueza con un modelo que cada día genera más pobres y concentra el poder en pocas manos”.
El efecto más visible de esta etapa pos-Golpe en lo cotidiano, es “la militarización total de la sociedad. Con fuerte presencia del ejército en tareas de seguridad ciudadana. Con la creación continua de nuevos batallones y el crecimiento de las fuerzas armadas. En un país muy problemático a nivel geopolítico, dado que es el único en América Latina que alberga siete bases militares estadounidenses”.
Ese golpe, completa, fue una especie de laboratorio repetido más tarde en Paraguay contra el presidente legítimo Fernando Lugo y recientemente, en Brasil, contra la ex mandataria Dilma Rousseff.
¿Las perspectivas en una realidad tan compleja?, preguntamos. “Mientras no haya justicia, tanto la corrupción como la impunidad son reinas. Si no hay rectificaciones de fondo incluso se corre el riesgo del escenario de una guerra civil generalizada. Las perspectivas, por el momento, son pésimas. En el lenguaje médico diría que mi país está enfermo y con pronóstico reservado”.
Lo que no implica renunciar a los ideales de un verdadero cambio. Tanto los defensores de derechos humanos, como el pueblo en general, no deben caer en la desesperanza y el miedo, que es lo que busca el poder. Y es esencial que la comunidad internacional redoble sus energías para exigir rectificaciones y cambios. Directamente al Gobierno de Honduras, como también a los gobiernos de cada país, especialmente en Europa, para que éstos presionen a su vez a las autoridades hondureñas. En cuanto a la solidaridad internacional es fundamental que “venga, vea en el terreno lo que padecemos en Honduras, informe, sensibilice y sea testimonio fiel de la exigencia de una nación que exige el respeto a los derechos humanos así como más justicia y equidad”, concluye.
País militarizado
Según el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicado este año, es casi hoy imperceptible la frontera entre la vida cotidiana de la ciudadanía y la militarización – en el sentido más amplio- de la sociedad.
El ejército es omnipresente: no solo en tareas que corresponderían a la policía sino también en la investigación y sanción de hechos. La policía militar que depende de esa institución cuenta con una especie de “fuero especial” que la ampara. Por otra parte niños y niñas en “riesgo social”, de entre 5 y 23 años, son enrolados en el Programa “Guardianes de la Patria”, recibiendo una formación militar. Las fuerzas armadas tienen responsabilidades claves en el sistema penitenciario y son desplazadas a regiones donde se dan conflictos agrarios y de tierra como el Bajo Aguán.
Por otra parte, se estima que en Honduras circulan entre 800 mil y 1 millón de armas de fuego, de las cuales apenas unas 282 mil estarían debidamente registradas. Una parte significativa de las mismas son utilizadas por los 60 mil guardias de empresas privadas, muchas de las cuales son ilegales y no están registradas, cuando no impunes en sus actividades.
Desde el Golpe de Estado del 2009 hasta fines del 2014, según la CIDH, 88 abogados y más de 50 periodistas fueron asesinados. Número superior al de los informadores muertos en Colombia en igual período. Honduras se ubica en el puesto 137 (sobre 180 naciones) en la Clasificación Mundial de Reporteros sin Fronteras.
“Todas las fuentes históricas, gremiales y periodísticas muestran como Honduras, un pequeño país de 112.492 km² y escasos 8,5 millones de habitantes, disputa ahora las tasas más altas de asesinatos de periodistas a naciones gigantescas, como México (126 millones de habitantes y 1.964.375 km ² ), Brasil (208 millones de personas y 8.515.770 Km 2) y Colombia (50 millones y 2 129 748 km²)”, señala en uno de sus capítulos el documento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
*Sergio Ferrari, en colaboración con swissinfo.ch y Le Courrier Cuadrito
¿Batichica al rescate?
Por Javier Suazo
El Partido Liberal de Honduras, denominado “glorioso” por las luchas libradas en contra de los conservadores y militares, al parecer ha encontrado en la persona de Gabriela Núñez “batichica” su tabla de salvación. Esta es la conclusión a la que han llegado varios de sus líderes, incluyendo a Elvin Santos y Roberto Michelleti Bain.
Se trata de sumar más que restar en la próxima contienda electoral, ya que un retroceso como el sufrido en las elecciones de 2009 que lo relegó a un tercer puesto por detrás del partido nacional y de LibRe, seria la tumba del partido de las “milicias eternamente jóvenes”. Se trata también de retomar la bandera de lucha que sustentaron sus fundadores y dirigentes de antaño, donde la libertad, igualdad, participación y el respeto a la institucionalidad democrática eran parte de las consignas de campaña.
Esta elección se da en una coyuntura donde existe más de seis (6) aspirantes a la presidencia de la Republica que lideran corrientes internas del partido liberal, pero que en su mayoría quieren cuotas de poder ya que no cuentan con las estructuras, los recursos y las simpatías del electorado. De estas corrientes, la candidatura de Luis Zelaya, ex rector de UNITEC, es la que genera más aceptación en el electorado, sobre todo en la juventud y clases medias, por lo que es el aspirante que puede disputar el cargo de candidato oficial del Partido Liberal a la Licenciada Núñez.
Existen varios argumentos a favor para que Gabriela Núñez se alce con el triunfo en las elecciones internas. Una es que ya tiene una experiencia ganada al participar con precandidata del Partido Liberal en las elecciones que gano Manuel Zelaya Rosales, o sea que cuenta con estructuras políticas. En segundo lugar, recibe el apoyo de la mayor parte de los dueños del partido (Carlos Flores, Roberto Mucheletti y Elvin Santos) y medios de publicidad y comunicación mediática como son los periódicos, emisoras y canales de televisión. Igual, respaldo de la bancada del partido liberal en el Congreso de la Republica y alcaldes, caso particular de Quintín Soriano, alcalde de Choluteca.
Posee una sólida formación en economía, que le ha permitido ser Ministra de Finanzas y Presidenta del Banco Central de Honduras, entre otros cargos; además gozar de credibilidad en la banca privada nacional e internacional, donde ha tenido logros importantes, como haber liderado y adelantado la negociación de la condonación de la deuda externa antes y después de la presencia del Huracán Mitch en 1998.
Como diputada al Congreso de la República ha sido Jefe de Bancada y opuesta a la aprobación de varias leyes como la colocación de bonos soberanos leoninos, reformas tributarias con dedicatoria y aseguramiento social precario. Sin embargo, se le atribuye el calificativo de golpista, al formar parte del gabinete económico de Robeto Michelleti Bain después del golpe a Zelaya Rosales en junio de 2009; gobierno éste responsable de violaciones sistemáticas de derechos humanos, poco transparente en el uso de los recursos públicos (impuestos) y préstamos internos y benigno con las empresas transnacionales a dejar sin efecto varias leyes aprobadas como el cambio de fórmula para la importación de combustibles y la prohibición para la ejecución de proyectos energéticos en áreas protegidas forestales y zonas de amortiguamiento.
Se le cuestiona haber apoyada la alianza con el Partido Nacional para conformar la junta directiva del Congreso de la Republica y la Corte Suprema de Justicia, que otorga amplios poderes al Presidente de la República, Juan Orlando Hernández, en su proyecto de reelección . Es muy anuente a aceptar las recomendaciones de los OFIs en materia de política económica, y de haber estado ligada a la Banca Privada Nacional.
Dirigentes del Partido Liberal que defienden su doctrina política e ideológica y opuesta a la alianza con los “cachurecos”, son del criterio que Gabriela Núñez necesitará más que estas cualidades y apoyos para poder triunfar en las internas frente al discurso fresco de Luis Zelaya, el voluntariado de trabajo de los jóvenes y la tecnología. Un primer esfuerzo debe ir orientado a demarcarse del discurso tradicional de la cúpula del partido liberal y de sus líderes departamentales y municipales, que enfatiza en acciones contrarias a las políticas de gobierno pero que en la práctica las avala. Para el caso, todavía no existe un pronunciamiento contundente sobre los efectos negativos para la economía hondureña de los negocios poco trasparentes de Coalianza, la minería extractiva y los proyectos energéticos que destruyen los recursos naturales y las fuentes de agua. Igual sobre el creciente desempleo de los paquetazos económicos y la destrucción de la institucionalidad publica que tanto esfuerzo y recursos le costo al pueblo hondureño.
Tiene que ir directamente a la base del partido liberal, y cambiar la estrategia del “chorreo, o sea llegar a las bases por medio de los dirigentes departamentales y diputados cuestionados por actos de corrupción. En esto, Luis Zelaya la aventaja, ya que su propuesta es construida con un liderazgo nuevo. Esto implica nuevas formas de involucramiento de la población en la propuesta de trabajo, como también de aquellas organizaciones sociales que tradicionalmente han sido marginadas por los diputados como ser organizaciones campesinas, gremiales, comunitarias.
A lo interno, necesita volver a juntar un equipo de profesionales liberales que realicen análisis de coyuntura sobre la situación del país, los efectos negativos de las políticas ejecutadas por el gobierno y las alternativas que se ofrecen. Una de estas alternativas derivada de estudios técnicos por agencias cooperantes, es la necesidad que tiene el país por aumentar el monto de los recursos de la inversión pública para apalancar inversión privada y generar empleos masivos y de buena calidad, no aquellos que se promueven con el programa 20/20 liderado por empresarios maquiladores.
Dentro del Congreso Nacional, es importante que tire línea sobre temas pendientes como la reglamentación de la Ley de Protección Social, Código Tributario, uso y destino de los fondos de presupuesto, conformación de la nueva DEI, cierre de BANADESA, ley de financiamiento de las campañas políticas, y sobre todo, mantenga su posición de no reelección presidencial. Igual alimente de propuestas a la bancada para establecer un monto mínimo del gasto de inversión real, fortalecimiento del crédito agrícola solidario para las unidades de producción campesina, revisión del Tazón, las ZEDEs, proyectos de la APP y el empleo por hora que esta destruyendo la seguridad social en el país.
Denunciar la falta de efectividad en el combate del ZICA y del gorgojo de pino, donde se han gastado miles de millones y la población observa que no se tienen resultados concretos.
En el plano internacional debe acompañar la campaña a favor del esclarecimiento del asesinato de la líder indígena de escala mundial Berta Cáceres y pronunciarse a favor del condicionamiento de la ayuda de EEUU a Honduras ya que son pocos los avances en materia de protección de derechos humanos y reducción de la violencia.
Es mucho pedir, pero hay que presentar alternativas a la crisis global el país. Es el momento de destrabarse del partido de gobierno, en tanto ya los beneficios de la alianza son menores que los costos. Uno de estos costos, es el desprestigio de los líderes regionales y diputados que avalan todas las propuestas del Ejecutivo llegadas al Congreso de la República.
El Partido Liberal debe estar abierto a alianzas y pactos con otras fuerzas políticas, en aras de preservar la paz y democracia. La no reelección es un tema común que debe ser adoptado, ya que la mayoría de la población está en contra de ello. La representación de LIBRE y PAC en el Tribunal E1lectoral abona a la democracia electorera, por lo que el partido liberal debe apoyar sin condiciones; esta integración les afecta poco ya que el partido aspira a gobernar con verdaderos lideres, y sobre la base del voto directo y consciente de la población, no con el voto agregado por instituciones y representantes controlados por el partido de gobierno como se denunció en las elecciones de 2009.
Un país enfermo con “pronóstico reservado”
Por Sergio Ferrari
Pastor Rigoberto Ulloa de Honduras. Foto: Sergio Ferrari
“Se corre el riesgo de una guerra civil”
“El actual gobierno de Juan Orlando Hernández es ilegítimo”, porque es producto del Golpe de Estado de junio del 2009. En cuanto a la situación actual de los derechos humanos, “son absolutamente ilusorios los progresos de los cuales hablan los voceros oficiales”, enfatiza el pastor Rigoberto Ulloa.
Doctor en medicina, responsable de la Iglesia Cristiana Ágape, y fundador del Observatorio Ecuménico Internacional de los Derechos Humanos, Ulloa realiza una gira de información por varias ciudades helvéticas invitado por el Foro Honduras- Suiza, organización solidaria que aboga por los procesos democráticos y el respeto de los derechos humanos en ese país centroamericano.
“La violencia y la inseguridad son problemas graves a los que se enfrenta la sociedad hondureña, con grandes repercusiones en el goce y ejercicio efectivo de los derechos humanos en el país”. Lejos de cualquier manifiesto opositor, esta afirmación introduce el segundo capítulo del informe que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicado el 18 de febrero pasado.
Apenas dos semanas más tarde, el 3 de marzo, el asesinato de la líder asociativa e indígena hondureña Berta Cáceres vino a desmentir el discurso de mejorías en los derechos humanos que verbaliza el gobierno de Juan Orlando Hernández, -segundo presidente después del golpe de Estado del 2009-, elegido en 2013 apenas con el 31 % de votos, del 60% del electorado que concurrió a las urnas.
“Berta Cáceres, un vacío irreparable”
“A más de seis meses del asesinato político de nuestra hermana Berta Cáceres y aunque las autoridades conocen los autores, la investigación no avanza, y por lo tanto, no se ha logrado identificar a los responsables intelectuales de este hecho brutal”, se indigna el Pastor Ulloa.
Un ejemplo más de la “total impunidad que reina en mi país, donde los defensores de derechos humanos, líderes asociativos, abogados y periodistas, son el blanco permanente de ataques, acosos, persecuciones y atentados”. El homicidio de Berta fue un duro golpe. “Su ausencia la reciente toda la sociedad civil. No hay tantas dirigentes como ella. Sentimos un gran vacío, casi irreemplazable”, puntualiza.
Y recuerda que entre 2008 y 2015 se han registrado en Honduras 48 mil muertes violentas. Cifra propia de una confrontación de la dimensión de la que vive Siria, con la diferencia que allá se sabe quien está en cada campo. En tanto en mi país la violencia puede venir de arriba, de abajo, del costado, casi en una confrontación de todos contra todos. Con el agravante, enfatiza, que la corrupción es enorme, la impunidad aun mayor, existen niveles de criminalidad exorbitantes así como un sistema judicial inoperante cooptado por el Gobierno, y donde la vida no vale nada, reflexiona.
Según la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes aumentó de un 50.9 en 2000 hasta el 90.4 en 2012. En 2013, el índice de homicidios fue el más alto a nivel mundial, sostiene por su parte el Informe de la CIDH. A pesar de las mejorías presentadas por cifras oficiales, dicha tasa “continúa siendo una de las más altas de la región y del mundo”, subraya la Comisión. Quien publica las cifras oficiales de 4.266 homicidios en 2015 (hasta el 31 de octubre), apenas un poco menor que un año antes.
Corolarios del golpe del 2009
Luego del Golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya del 28 de junio del 2009 – el primero con esta modalidad “parlamentario-institucional” en la nueva etapa política latinoamericana- la situación general no dejó de degradarse, enfatiza el Pastor Rigoberto Ulloa.
Y la violencia institucionalizada, con raíces económicas, sociales, delictivas, en el narcotráfico e inclusive religiosas, constituye la principal preocupación ciudadana, señala. A la base, esencialmente, “la pésima distribución de la riqueza con un modelo que cada día genera más pobres y concentra el poder en pocas manos”.
El efecto más visible de esta etapa pos-Golpe en lo cotidiano, es “la militarización total de la sociedad. Con fuerte presencia del ejército en tareas de seguridad ciudadana. Con la creación continua de nuevos batallones y el crecimiento de las fuerzas armadas. En un país muy problemático a nivel geopolítico, dado que es el único en América Latina que alberga siete bases militares estadounidenses”.
Ese golpe, completa, fue una especie de laboratorio repetido más tarde en Paraguay contra el presidente legítimo Fernando Lugo y recientemente, en Brasil, contra la ex mandataria Dilma Rousseff.
¿Las perspectivas en una realidad tan compleja?, preguntamos. “Mientras no haya justicia, tanto la corrupción como la impunidad son reinas. Si no hay rectificaciones de fondo incluso se corre el riesgo del escenario de una guerra civil generalizada. Las perspectivas, por el momento, son pésimas. En el lenguaje médico diría que mi país está enfermo y con pronóstico reservado”.
Lo que no implica renunciar a los ideales de un verdadero cambio. Tanto los defensores de derechos humanos, como el pueblo en general, no deben caer en la desesperanza y el miedo, que es lo que busca el poder. Y es esencial que la comunidad internacional redoble sus energías para exigir rectificaciones y cambios. Directamente al Gobierno de Honduras, como también a los gobiernos de cada país, especialmente en Europa, para que éstos presionen a su vez a las autoridades hondureñas. En cuanto a la solidaridad internacional es fundamental que “venga, vea en el terreno lo que padecemos en Honduras, informe, sensibilice y sea testimonio fiel de la exigencia de una nación que exige el respeto a los derechos humanos así como más justicia y equidad”, concluye.
Anexo
País militarizado
Según el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicado este año, es casi hoy imperceptible la frontera entre la vida cotidiana de la ciudadanía y la militarización – en el sentido más amplio- de la sociedad.
El ejército es omnipresente: no solo en tareas que corresponderían a la policía sino también en la investigación y sanción de hechos. La policía militar que depende de esa institución cuenta con una especie de “fuero especial” que la ampara. Por otra parte niños y niñas en “riesgo social”, de entre 5 y 23 años, son enrolados en el Programa “Guardianes de la Patria”, recibiendo una formación militar. Las fuerzas armadas tienen responsabilidades claves en el sistema penitenciario y son desplazadas a regiones donde se dan conflictos agrarios y de tierra como el Bajo Aguán.
Por otra parte, se estima que en Honduras circulan entre 800 mil y 1 millón de armas de fuego, de las cuales apenas unas 282 mil estarían debidamente registradas. Una parte significativa de las mismas son utilizadas por los 60 mil guardias de empresas privadas, muchas de las cuales son ilegales y no están registradas, cuando no impunes en sus actividades.
Desde el Golpe de Estado del 2009 hasta fines del 2014, según la CIDH, 88 abogados y más de 50 periodistas fueron asesinados. Número superior al de los informadores muertos en Colombia en igual período. Honduras se ubica en el puesto 137 (sobre 180 naciones) en la Clasificación Mundial de Reporteros sin Fronteras.
“Todas las fuentes históricas, gremiales y periodísticas muestran como Honduras, un pequeño país de 112.492 km² y escasos 8,5 millones de habitantes, disputa ahora las tasas más altas de asesinatos de periodistas a naciones gigantescas, como México (126 millones de habitantes y 1.964.375 km²), Brasil (208 millones de personas y 8.515.770 Km2) y Colombia (50 millones y 2 129 748 km²)”, señala en uno de sus capítulos el documento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
* Sergio Ferrari, en colaboración con swissinfo.ch y Le Courrier
La ciencia corrupta
Documentos internos demuestran que durante la década de los 50 y los 60 la industria patrocinó varios estudios científicos que pasaban por alto la relación entre el azúcar y las afecciones cardíacas.
La OMS aconsejó en 2015 a los adultos que disminuyeran al 5% el consumo de azúcares añadidos
La estrategia seguida por los azucareros fue señalar a la grasa y elcolesterol como los principales culpables dietéticos de lasenfermedades del corazón.
"Hoy en día, es casi imposible contar la cantidad de empresas dealimentos que patrocinan investigaciones que suelen dar resultados favorables a sus intereses", asegura un editorial de la Asociación Americana de Medicina.
La industria azucarera trabajó directamente con científicos en la década de los 50 y 60 para tratar de minimizar el papel del azúcar en las enfermedades cardiacas y trasladar el foco hacia la grasa y el colesterol. Así lo ha concluido una investigación publicada este lunes en la revista de la Asociación Americana de Medicina.
En particular, el estudio ha centrado su atención en dos artículos científicos publicados en 1967 por varios investigadores de Harvard y que pueden haber influido en las recomendaciones nutricionales que se siguieron durante las décadas posteriores en EEUU. Éstas estaban centradas fundamentalmente en la limitación de las grasas saturadas y el colesterol, obviando el posible perjuicio causado por un elevado consumo de hidratos de carbono.
Grasas y azúcares añadidos: no recomendables
Ya en los años 60 se establecieron dos líneas básicas de investigación, que señalaban tanto a los azúcares añadidos como a las grasas saturadas de las elevadas tasas de infartos y otras enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, la mayor parte de las guías dietéticas se han centrado solo en la limitación de las grasas y el colesterol, restando importancia al elevado consumo de hidratos de carbono y azúcares añadidos, que puede haber contribuido a la epidemia de obesidad y diabetes que se vive en varios países occidentales.
El nuevo estudio parece apuntar a una maniobra maestra de la industria azucarera. Los hallazgos provienen de varios documentos encontrados recientemente por una investigadora de la Universidad de San Francisco, la doctora Cristin Kearns, que muestran que la Fundación para la Investigación sobre el Azúcar (SRF, por sus siglas en inglés) financió un estudio con el claro interés de que se pasara por alto el papel del azúcar en las enfermedades cardíacas y que se señalara a las grasas.
Kearns examinó los archivos, entre los que figuraban varias cartas entre la SRF, el profesor del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, Marcos Hegsted, y el que fuera presidente de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, Roger Adams. Todos ya fallecidos.
Curiosamente, el propio Hegsted había sido el autor de varios estudios que señalaban que el nivel de glucosa en sangre era mejor indicador de aterosclerosis que el de colesterol y que, por tanto, relacionaban de manera directa el azúcar con con enfermedades cardíacas.
La maniobra de la SRF consistiría en contratar a Hegsted y al jefe de su departamento en Harvard, el profesor Fredrick Stare, para que formara parte del comité asesor científico de la Fundación y realizaran una revisión de todos los estudios realizados hasta la fecha sobre las posibles causas de las afecciones cardiacas.
La correspondencia no deja lugar a dudas sobre el "especial interés" de la SRF en "ahogar" la relación de los hidratos y la salud cardiovascular, ni sobre el conocimiento que Hegsted tenía de este interés: "Somos muy conscientes de su interés particular en los hidratos de carbono y abordaremos el asunto tan bien como podamos", afirmaba el investigador en una de sus misivas.
Finalmente, el estudio fue publicado a través dos artículos en la revista The New England Journal of Medicine, no sin antes haber recibido el visto bueno de la SRF. Sus conclusiones eran claras: solo había que tener cuidado con las grasas y el colesterol.
La influencia de las empresas en los estudios
"Estos documentos dejan claro que la intención del estudio financiado por la industria era llegar a una conclusión inevitable. Los investigadores sabían lo que el patrocinador esperaba y eso fue lo que hicieron", explica la profesora de Nutrición, Estudios de Alimentación y Salud Pública de la Universidad de Nueva York, Marion Nestle, en un artículo de la revista de la Asociación Americana de Medicina.
Para esta investigadora, los responsables de esta nueva investigación han hecho "un gran servicio público", aunque recuerda que no se pude saber si Hegsted y Stare falsearon los datos o "si realmente creían que la grasa saturada era una mayor amenaza".
En la actualidad, al igual que casi todas las revistas médicas, la que publicó el estudio de Hegsted y Stare requiere que los autores informen claramente de todos los posibles conflictos de intereses. Pero esto no ha puesto fin a la influencia de la industria alimentaria sobre los estudioscientíficos. "Hoy en día, es casi imposible contar la cantidad empresas de alimentos que patrocinan investigaciones que suelen dar resultados favorables a sus intereses", afirma Nestle.
Existen dos ejemplos recientes que evidencian la vigencia de este tipo de prácticas. El pasado año,una investigación periodística realizada por el New York Times mostró cómo Coca Cola había invertido millones de dólares para que se pasara por alto la relación entre el consumo de bebidas azucaradas y la obesidad. En otra investigación, llevada a cabo por la agencia Associated Press, se desveló cómo los fabricantes de golosinas también trataban de influenciar los estudios científicos.
Para la profesora Nestle, la influencia de las empresas "socava la confianza del público en los científicos, contribuye a la confusión sobre qué se debe comer y puede orientar las Guías Alimentarias en una dirección que no vaya en el interés de la salud pública". Esta investigadora concluye que este hallazgo debe servir "como advertencia no sólo a los políticos, sino también a los investigadores, revisores, editores de revistas y periodistas de la necesidad de considerar el daño que pueden hacer a la credibilidad científica y a la salud pública los estudios financiados por las compañías de alimentos".
Estados Unidos y los golpes parlamentarios
Por Manuel E. Yepe
Desde Alianzas para el Progreso hasta Operaciones Cóndor, el imperialismo no ha escatimado recursos para evitar que el ejemplo cubano de 1959 cunda en la región.
Es difícil señalar una nación grande o pequeña de América Latina y el Caribe, que no haya sufrido en el último medio siglo alguna invasión, ocupación, golpe de Estado o fraude político para corregirle el rumbo a cualquier movimiento popular interno contrario al hegemonismo estadounidense u orientado a exigir el ejercicio de su soberanía nacional.
Los triunfos en eventos electorales de líderes progresistas partidarios de la unidad de la región y de su autodeterminación como naciones libres que ha tenido lugar en el pasado reciente parecían haber creado las condiciones para extender esa tendencia y estimular la posibilidad de éxito de candidatos presidenciales con similares ideales libertarios y avanzados proyectos políticos en otras naciones.
Esa nueva realidad en América Latina y el Caribe de la llegada simultánea al poder de varios gobernantes populares que no eran impuestos, apoyados o necesitaban el visto bueno del gobierno de Estados Unidos, no tenía antecedentes en la región.
Sin embargo, en los golpes con camuflaje parlamentario llevados a cabo en Paraguay y Brasil, el protagonismo imperialista no ha sido tan evidente. Solo se pudieron identificar como operaciones de Washington cuando recién se conoció el papel que jugó en estas fechorías la diplomática Lilian Ayalde quien prestaba servicios en las embajadas estadounidenses en Paraguay y Brasil, conectada siempre con la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), organización pantalla de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) cuando se llevaron a cabo las defenestraciones de Fernando Lugo y Dilma Rousseff, respectivamente.
Una informe del periodista argentino Héctor Bernardo publicado por el diario argentino CONTEXTO el 9 de septiembre en curso dice que Ayalde no sólo fue una importante funcionaria de la USAID, entidad estrechamente vinculada la Agencia Central de Inteligencia (CIA), sino que, además, fue la embajadora norteamericana en Paraguay durante el golpe parlamentario contra el presidente Fernando Lugo, y luego se trasladó a Brasil, para ser la embajadora de Estados Unidos durante el golpe (también parlamentario) contra Dilma Rousseff.
“Los dos golpes de Estado tuvieron el mismo modus operandi: la traición del vicepresidente que, con mayoría parlamentaria de su lado, impulsa un proceso destituyente contra el mandatario electo democráticamente y logra quedarse con el poder.
“En los dos golpes tuvo un rol vital la Embajada de Estados Unidos, haciendo lobby para aglutinar a toda la oposición en contra de los presidentes que –en los dos casos- no habían cometido ningún delito. “Los dos fueron articulados, desde el sillón de la Embajada, por la misma persona: Ayalde. El vínculo de los golpistas con la Embajada se hizo evidente en cables confidenciales revelados por WikiLeaks. “En el caso paraguayo, los cables firmados por Ayalde dan cuenta de que el Gobierno norteamericano conocía a la perfección las reuniones entre parlamentarios y militares que planeaban destituir al presidente Lugo.
“En aquella ocasión, Ayalde se retiró de la Embajada poco antes de que el golpe se consumase y, luego de pasar un tiempo en funciones en la USAID, se transformó en la representante de Estados Unidos en Brasil”. En el caso de Brasil, los cables revelaron la relación que los diplomáticos norteamericanos tenían con el golpista Temer. El hombre que la presidenta Dilma Rousseff definió como “el jefe de los conspiradores” se reunía periódicamente con los representantes de la Embajada de Estados Unidos y les brindaba información que él mismo calificaba como “sensible” y “sólo para uso oficial”.
El cable difundido por Wikileaks, que habría sido emitido en 2005, fue enviado desde Sao Paolo al Comando Sur (con sede en Miami) y señala: “El diputado Federal Michel Temer, presidente nacional del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), cree que la desilusión pública con el presidente Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) proporciona una oportunidad para que el PMDB presente su propio candidato a las elecciones presidenciales de 2006”.
La comunicación revelada también aseguraba que, preguntado sobre el programa de su partido, Temer indicó que “el PMDB apoya políticas que favorecen el crecimiento económico, no tiene ninguna objeción al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y preferiría ver al Mercosur fortalecerse con el fin de negociar con el ALCA como bloque, pero la tendencia parece ser la contraria”.
sábado, 1 de octubre de 2016
Gladys es una Lanza
En las últimas 4 décadas la mujer a quien dedicamos este editorial fue una lanza clavada en el pecho de los neoliberales.
La conocimos en 1984 cuando Suazo Córdova, su ministro de la presidencia y Gustavo Álvarez Martínez, desaparecieron al presidente del sindicato de trabajadores de la ENEE, Rolando Vindel González.
Gladys levantó su voz y metió el cuerpo en la búsqueda de Vindel, su compañero de trabajo y de lucha. Era gritona con potencia y no le tenía miedo a la palabra en público.
Como presidenta del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica defendió el interés del pueblo frente a la manada de neoliberales que llegó en 1990 a saquear los fondos públicos.
En las confrontaciones con Callejas y su grupúsculo de Chicago boys, Gladys Lanza mostró coraje, determinación y valentía para impedir la entrega de la ENEE a los piratas de la energía térmica privada.
Defendió a su STENEE hasta el último día en esa empresa, que fue asaltada por delincuentes de toda laya hasta convertirla en un vientre fiscal prepago.
Los hombres decían de ella en forma despectiva que era gallona, peliona, pero Gladys Lanza era chona. Pura Visitación Padilla, sonriente promotora de la paz, valiente feminista desde 1984.
El cuerpo de Gladys Lanza descansa en paz desde el miércoles anterior.
Pero su herencia queda aquí, intacta, sin cáncer ni difamaciones, sin juicios ni prejuicios.
Esta mujer se llamaba Gladys Williams Lanza, integrante de una familia acaudalada, de banqueros, que decidió la vía social de compromiso con la gente y no la vida rancia del status quo.
Resistió como guerrera a los terroristas del batallón 3-16, que siguen sueltos como analistas políticos, fotógrafos del festival de Gracias, Lempira, amigos del cardenal y asesores del crimen organizado.
Gladys derrotó a los que pusieron una bomba en su casa en los años ochenta y a quienes la acusaron de todo hasta su muerte.
A sus hermanas chonas, a sus compañeros del sindicalismo, a su familia y amigos, les dejamos este abrazo fuerte en el aire. Y como un eco hacia el horizonte lejano liberamos nuestro eterno ¡gracias Gladys!, lanza de jade puro que se clavará por siempre en el corazón de los neoliberales traidores de la Patria.
Auxiliar de paz atacó a dirigente indígena lenca
Por Sandra Rodríguez
El dirigente indígena Lenca, Víctor Vásquez, denunció que la semana pasada fue víctima de un ataque de parte de un juez de paz, en la comunidad de Simpinula, Santa María, La Paz, quien lo amenazó con un machete, por reclamarle debido a la tala de árboles en la localidad.
En Simpinula hay un Consejo Indígena que forma parte del Movimiento Indígena Lenca de La Paz- Honduras, MILPAH, donde varios de sus dirigentes son constantemente amenazados por oponerse a los proyectos extractivos, hidroeléctricos y catastrales que afectan el territorio del pueblo originario.
Por lo que en Simpinula han organizado un grupo de seguridad que cuida la entrada de la comunidad, donde el pueblo indígena tiene sus siembros, así mismo velan para conservar el bosque.
El 6 de septiembre, cerca de las 6:30 de la tarde, a Víctor le correspondía hacer turno de vigilancia, en eso pasó el señor Donaldo Gutiérrez, quien es “mandadero del alcalde” Gabino Argueta, expresó el líder campesino.
Argueta iba acompañado de su esposa, ambos son vecinos de la comunidad, y él funge como auxiliar o juez de paz, una figura que representa al alcalde municipal y tiene algunas funciones edilicias de manera local.
Víctor Vásquez, es el presidente del Consejo Indígena de Simpinula, ha recibido intimidaciones y amenazas a muerte de manera reiterada, al igual que otros dirigentes, por lo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, otorgó medidas cautelares el 24 de noviembre de 2015 en favor de al menos 12 miembros del Consejo Indígena de San Isidro Labrador y del MILPAH.
Cuando Argueta pasó por la zona vigilada, Víctor le dijo que deje de talar árboles, porque se han dado cuenta que están cortando pinos en el terreno que además está en litigio. Por lo que los indígenas organizados no permitirán el descombro, pese a que hay alguno pinos afectados por la plaga gorgojo, solo cortan una parte afectada pero sacan más madera.
En ese momento el auxiliar de paz, se le lazó al dirigente campesino, haciendo el ademan que lo iba atacar con una colima (machete), en eso lo detuvieron otros compañeros que formaban parte del grupo de vigilancia.
Entonces la esposa de Argueta, le lanzó una piedra a Víctor, lastimándole el brazo derecho, al calmar la situación, la pareja continuó su camino hacia la comunidad.
Víctor Vásquez fue a interponer la denuncia en Dirección Policial de Investigación, DPI, de Marcala, La Paz, donde le dijeron que van a investigar los hechos, sin embargo la confianza en el sistema judicial hondureño, no es una garantía de respeto a los derechos humanos de los pueblos originarios, expresó Vásquez.
Asimismo el representante del Consejo Indígena, aseguró que ellos no buscan enemistades con nadie, mucho menos si son personas de la comunidad, solo exigen que se respeten sus derechos, que ya están establecidos en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, sobre los pueblo Indígenas y Tribales.
A los indígenas defensores de los bienes comunes, los llamas “usurpadores” y el alcalde dice que los títulos ancestrales o comunitarios no tienen valor, sin embargo los indígenas Lencas, aseguran poseer un título comunitario de Simpinula.
La Corte Interamericana ha insistido en que “los Estados deben respetar la especial relación que los miembros de los pueblos indígenas y tribales tienen con su territorio a modo de garantizar su supervivencia social, cultural y económica”.
Sin embargo, a la comunidad indígena se le margina o se le engaña llevándole una bolsa de alimentos valorada en cien lempiras, porque una “bolsa solidaria” que es parte del programa gubernamental “Vida Mejor”, valorada en trescientos lempiras, se divide entre tres personas, y que sean afines al gobierno, ha denunciado la dirigencia de MILPAH.
Además, los proyectos de desarrollo, sin previa consulta son ejecutados por personas con poder político coludidos con las autoridades municipales y poderes fácticos gubernamentales, denunciaron.
A Víctor se le notificó que la Fiscalía de las Etnias solicitó Medidas Cautelares para el cuidado de su persona, por lo que en la policía de Marcala, hay un cuaderno exclusivo para registrar sus incidentes. MILPAH ha manifestado la necesidad de que exista una oficina de esta Fiscalía en la zona, pues solo existe en Tegucigalpa, y no es fácil ni barato viajara hasta la capital pata realizar trámites de su competencia.
La situación es preocupante de forma generalizada, pues solo en el 2015 se denunció el asesinato de más de 20 indígenas lencas en el departamento de La Paz, y muchos son criminalizados desde las autoridades locales, hay indígenas presos o con medidas sustitutivas acusados de usurpadores de la tierra donde viven desde hace muchas generaciones.
Más de cinco mil campesinos e indígenas tienen procesos judiciales acusados de usurpación de tierras, Incluso niños y niñas de seis a trece años deben ir a firmar a los juzgados, denunció la semana pasada la dirigente campesina Yazmin López. Al menos 12 defensores del derecho a la tierra guardan prisión a nivel nacional; y el departamento de La Paz, desde el año pasado ha reportado mayores incidentes hasta de abortos provocados por los desalojos o encarcelamientos.
La "Leona púrpura" deja legado de rebeldía, luchas y amor
“Yo peleaba con mi abuela y con mi mamá, peleaba mucho con ellas porque decían que yo era una persona muy rebelde y que a saber que va a ser de esta niña, porque no acata ninguna disposición en esta casa, pero es que no resistía que trataran de anularme”, nos contaba entre risas Gladys Lanza, en una entrevista realizada por Radio Progreso el 22 de febrero de 2015.
Es así de rebelde, pero con amor y compromiso, que se recordará a Gladys Lanza, una mujer que día a día luchó por el respeto y la dignidad de las hondureñas, pero también por los derechos laborales de los empleados y empleadas del sector público.
Si le pusiéramos rostro a la resistencia al modelo neoliberal y al sindicalismo probablemente sería el de Gladys Lanza. Como presidenta del Sindicato de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), durante la década de los ochenta hasta el gobierno de Rafael Callejas (1990-1994), Lanza logró romper los esquemas machistas y patriarcales que se imponen en las organizaciones sociales y populares.
Su combatividad y fuerza en la conducción del sindicato de la estatal eléctrica hizo que el presidente Callejas lo desarticulara. “Eso le trajo persecución, amenazas, hombres encargados para darle seguimiento y quizás privarle de su vida”, recuerda Berta Oliva, coordinadora del Comité de Familiares, Detenidos, Desaparecidos de Honduras (COFADEH).
Una herencia sin testamento
Luego de enfrentarse a las fuerzas de represión, que ponían en práctica la doctrina de Seguridad Nacional, y los modelos de privatización, doña Gladys, como respetuosamente le llamaban muchas personas, decidió emprender su lucha por el respeto a las hondureñas en una sociedad en la que el pensamiento patriarcal reduce a las mujeres a simples objetos y las discrimina.
Doña Gladys es considerada una de las pioneras del activismo en la defensoría de los derechos humanos, particularmente de las mujeres, desde una tribuna en específico: Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”.
“Un legado anti imperialista, es un legado enorme; Gladys era una mujer íntegra que nos deja una gran enseñanza, creo que en la organización tenemos el compromiso de seguir luchando”, dice Merly Eguigure, amiga y compañera de la coordinadora de “Las Chonas”, al acordarse de la última expresión de doña Gladys antes de morir: “pobre mi pueblo”.
La coordinadora de “Las Chonas” murió el pasado 20 septiembre convencida que el respeto a la vida de las mujeres y la inclusión de toda una población son fundamentales para que exista la democracia y un Estado de derecho.
“Una mujer cuyas acciones y discurso eran uno solo, una integridad a prueba de fuego, inclaudicable, pero sobre todo amorosa y humana, solidaria y comprometida, creo que son tantas cosas que nos recuerdan, que nos llenan de ella; nosotras las feministas decimos es la herencia sin testamento que tenemos”, la describe Cristina Alvarado, compañera y amiga de la “chona” mayor.
Con convicción que las enseñanzas y su lucha eran genuinas y buscadoras de libertad para las mujeres, Claudia Miralda, sub coordinadora de base de “Las Chonas” en la Colonia 30 de Noviembre de Tegucigalpa, evoca la alegría de una Gladys Lanza que les pidió ir paso a paso en la reivindicación de los derechos humanos: “nos enseñó a las mujeres ser fuertes, solidarias, honestas y nos enseñó a luchar contra este sistema patriarcal. La recuerdo con alegría, más que compañera era una gran amiga”.
Esa solidaridad y búsqueda de justicia le fueron “reconocidas” por el gobierno con una sentencia que le condenó por el delito de difamación constitutiva de calumnias –año 2015-. “Las Chonas”, lideradas por Gladys Lanza, en 2010 atendieron la denuncia de Lesbia Pacheco en contra de Juan Carlos Reyes Flores, entonces director de la Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Social Urbana y Rural (FUNDEVIH), por el delito de acoso sexual.
Lanza llegó hasta el último minuto de su vida terrenal esperando la sentencia de un recurso de casación en contra de la condena a 18 meses de presión.
Gladys Lanza siempre creyó en la unificación de las luchas; prueba de ello es su acompañamiento a la defensa de los territorios y el medio ambiente, así como lo hizo la lideresa del pueblo lenca, Berta Cáceres, asesinada el pasado 3 de marzo.
“No está desvinculado este sistema de muerte al que nos estamos enfrentando, y al cual Gladys también ponía una afrenta muy fuerte, que no solo usa los cuerpos de las mujeres como el caso de Lesbia sino también son las mismas fuerzas que operan con nuestro planeta, con nuestra madre tierra, con la explotación de las aguas”, expresa Daysi Flores, eco feminista y coordinadora de Asociadas por los Justo en Honduras.
La “leona purpura” indomable
Lanza fue despedida por sus amigas, compañeras, amigos y familia en medio del espíritu de luchas, rebeldías, amor y cariño que siempre dio a las personas que se acercaban a ella.
“Mientras las mujeres no tengan el lugar que les corresponde y mientras nosotros los varones no nos dejemos convertir y transformar por la fuerza redentora de las mujeres no hay transformaciones profundas”, expresó el padre Ismael Moreno, director de Radio Progreso y el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), durante el acto espiritual y de despedida.
Ariel, nieto de doña Gladys, a quien se le vio con la misma fuerza que le caracterizó a su “nana”, en nombre de su familia manifestó que muchos “quisieron amancillarla con el peso de la corrupción, la peste de la criminalidad y la maldición de la impunidad”.
“A todos ellos les doy las gracias, ya que es por ellos que el nombre de Gladys Petrona Lanza quedará plasmado para las futuras generaciones por lo que fue y siempre será: la leona purpura de “Visitación Padilla. Nana, la posteridad de hará justicia”, expresó Ariel frente a un grupo de la clase política que estuvo presente en su homenaje.
La rebeldía, la lucha, el amor y el legado de Gladys Lanza deberán crecer en los corazones de los defensores y defensoras que buscan una Honduras igualitaria para las mujeres y respetuosa de los derechos humanos, pero también recogen el compromiso de exigir al sistema de justicia no seguir criminalizando su nombre y memoria.
“Yo creo que rompí el patrón del miedo desde que era niña, desde el vientre de mi madre, porque de alguna manera mi mamá se regocijaba de verme rebelde y se reía de algunas cosas que yo le decía, entonces yo creo que ella me sembró esa rebeldía porque ella quería ser como yo”, nos decía, alegre como siempre, doña Gladys Lanza, en una de sus últimas entrevistas a Radio Progreso
"Si apuntamos nuestras energías sólo en la toma del poder político, perdemos"
Por Federico Larsen
Fue uno de los fundadores del movimiento autonomista italiano en los 70. De la militancia en los colectivos auto definidos “mao-dadaistas”, pasó a convertirse en uno de los más destacados pensadores marxistas italianos. Franco Berardi, también conocido como “Bifo”, analiza en esta entrevista la actualidad política de la izquierda europea y latinoamericana, en vísperas de lo que entiende será un largo periodo de resistencia en la “época financiera”.
-Mucho se habla de la crisis pero a veces en los discursos gubernamentales parece casi quedar como una entidad abstracta que se cierne sobre la Unión Europea. ¿De qué está hecha esta crisis?
-La crisis no es abstracta, es muy concreta en la vida de las sociedades europeas. En los últimos cinco años la dinámica esencial en la UE ha sido establecida por el llamado “Pacto de Estabilidad”, que significa que cada estado tiene que sustraer recursos, dinero, a la sociedad, para destinarlo al sistema bancario europeo. Esa es la lógica general de la economía europea de los últimos años. Se cortan recursos a las empresas, a las escuelas, al trabajo público, al sistema sanitario. Se cortan dineros a la vida social, y eso significa que a final del año se pagan menos impuestos porque la actividad económica es reducida a causa de esto. Al mismo tiempo la sociedad está visiblemente empobrecida. Yo conozco muy bien la situación de la escuela pública italiana, que ha sido definanciada, reducida, y el efecto se ve catastróficamente. Para salir de la crisis tenemos que cancelar esta norma loca que se llama Pacto de Estabilidad. Tenemos que subvertir la dirección donde van los recursos. No desde la sociedad hacia el sistema financiero sino al revés, tenemos que redistribuir dinero en la sociedad, debemos lazar un proyecto de renta básica. Sólo la renta básica hoy puede restablecer una condición de visibilidad para la sociedad europea. Yo espero que Merkel, Renzi y Hollande se den cuenta de que el empobrecimiento de la sociedad europea provocado por las medidas de austeridad es la causa directa del desmoronamiento de la UE y del crecimiento de la derecha fascista y nacionalista.
-Llama la atención como muchos europeos hayan asimilado en sus vidas la idea misma de austeridad como una regla justa. En el caso de la renta básica que usted menciona, por ejemplo, los suizos decidieron en un reciente referéndum rechazar esa opción por amplia mayoría. ¿Cómo funciona este mecanismo que lleva a millones de europeos a defender los mecanismos de austeridad?
-La opinión europea ha cambiado mucho en los últimos años. Hace cinco años la mayoría de los italianos, de los griegos, o los polacos y británicos, era favorable a la Unión Europea. Quizás los británicos un poco menos, los italianos un poco más, pero había una general adhesión, inclusive entusiasta, al programa europeo. Hoy la realidad ha cambiado totalmente. Hoy la mayoría de los europeos considera a la UE como la causa directa del empobrecimiento de su vida cotidiana. Es verdad que la mayoría de los europeos no ha entendido que sólo a través de la renta básica, de una redistribución igualitaria, se puede salir del desastre. Ese es el efecto del austerity. Hace cinco años la mayoría eran democráticos europeistas. Hoy una cuota creciente, y tal vez mayoritaria, de la población tiene posiciones nacionalistas y anti-europeas. Es una situación muy peligrosa. Porque vamos hacia un enfrentamiento entre el pensamiento de las clases dirigentes europeas y la derecha nacionalistas. Yo creo que la sola manera para salir de una perspectiva tan espantosa, que recuerda muchísimo a los años 20 en Europa, es que los líderes europeos pidan perdón, admitan que se han equivocado, que no se puede empobrecer la sociedad para engrosar el sistema bancario. Tenemos que lanzar una campaña de redistribución de la renta y de redistribución del tiempo de trabajo. Este último es un problema gigante. La sola manera de contrastar el desempleo es la reducción del tiempo de trabajo y permitir a muchísimos jóvenes más de trabajar.
-Sin embargo la historia reciente nos indica que los grandes de Europa no piden disculpas por su propia iniciativa. Generalmente tienen que llegar a ser obligados a hacerlo. Muchos habíamos puesto nuestras expectativas al respecto en algunos sectores de la izquierda de la política europea para que pusieran un freno a lo que lleva adelante la UE. ¿Podemos tener alguna esperanza hacia futuro mirando la izquierda en Europa?
-El problema es que los grandes de Europa no son grandes. Son muy pequeños. Esa es la verdad. Hollande es un individuo pequeñísimo, que se presentó a las elecciones presidenciales diciendo que su programa era el de contrarrestar la violencia financiera y la austeridad. fortress-europePero en su gobierno sólo hemos visto la aplicación de una ley brutal contra los derechos del trabajo y la actitud cada vez más agresiva y autoritaria de su primer ministro Manuel Valls. Hemos visto que la izquierda en Europa no tiene el corazón, la lucidez, la cultura para enfrentar el problema de manera radical, que es la única manera en la cual se pueda enfrentar. Pensemos en lo que pasó en Grecia hace un año. El 5 de julio la mayoría de los griegos dijo que no a la rapiña, a la violencia, a la humillación que la Troika quería imponer. Y ¿qué hizo Hollande? ¿Qué hizo Renzi? Nada. Aceptaron la inevitabilidad de la voluntad de la Troika. Aceptaron la voluntad de organizaciones financieras criminales que impusieron a Alexis Tsipras de ir a Bruselas a traicionar, sin culpa yo lo se, pero abandonar al fin la voluntad democrática del pueblo griego. El problema está aquí. En la humillación del pueblo griego. La humillación de Syriza ha sido en cierto sentido una lápida, una declaración de muerte de la Unión Europea, y la izquierda se portó de manera totalmente subalterna. ¿Tienen los pequeños grandes de Europa la inteligencia de comprender que si queremos salvar algo de la idea del proyecto originario de la Unión, pensado por antifascistas y anticapitalistas, hay que restituir poder social y político a los trabajadores? No se. Lo espero.
-Europa también en los últimos decenios nos ha acostumbrado a otra izquierda, la que no está en los gobiernos y parlamentos, la que se llamó izquierda social, que va desde aquella que usted ha representado en los años 70, pasando por el movimiento antiglobalización hasta llegar a los indignados. Una izquierda joven, europea, desobediente y muy activa, que sin embargo hoy parece muy callada.
-Hay dos niveles políticos que analizar. El primero es el nivel electoral. En algunos casos el movimiento social se ha transformado en una fuerza electoral y hasta ha ganado, como sucedió en Grecia. En España se dio algo similar, y hasta el momento logró paralizar la política española, y no sabemos cómo va a terminar. Yo igual no creo mucho en la eficacia de la vía electoral. Lo hemos visto en Grecia, la democracia no funciona, no existe la democracia. En la época financiera la democracia o está en la vida cotidiana o no sirve, está encerrada en la vida parlamentaria. Es verdad que el movimiento social europeo está callado. Porque la experiencia del movimiento global terminó en la matanza de Génova, y eso nos puso frente al problema de la relación con la violencia del Estado, y que hoy se presenta directamente como fascismo y militarización de la realidad euro-mediterránea. Después hemos vivido la gran experiencia de 2011 en España con los indignados, en Estados Unidos e Inglaterra con los movimientos Occupy, en el norte de África con las primaveras Árabes. Pero hemos entendido que esta forma de oposición ética, moral y política no puede cambiar la dirección de las cosas. Yo creo que tenemos que inventar algo totalmente nuevo, que no parte desde el nivel de la política, que no se ocupa de lo que pasa a nivel de gobiernos. Los gobiernos, como los parlamentos, no tienen ningún poder. El poder está integralmente en manos de los automatismos financieros. Tenemos que crear un movimiento que sea capaz de ser autónomo de eso. Que se manifieste a través de la ocupación de áreas de las ciudades, de lugares urbanos que cambien la vida cotidiana, su economía, su ecología. Napoles, Barcelona, Madrid, están viviendo una experiencia que es muy interesante en este nivel. Porque son comunidades urbanas que crean las condiciones políticas, pero sobre todo sociales, para resistir a largo plazo. Porque los próximos diez años serán años de guerra civil en el euro-mediterráneo. Serán años de violencia financiera y violencia fascista. Tenemos que prepararnos a un periodo largo de autonomía urbana, de supervivencia, y de reinvención de una sociedad que el capitalismo financiero ha destruido.
-¿Usted como vio esta década latinoamericana marcada por gobiernos progresistas y de izquierda? ¿Hay algún punto de encuentro con la experiencia europea?Bifo_2-e1406730523382
-No me parece que en este momento la experiencia de dislocación y de conquista del poder institucional le vaya muy bien. Ni en Argentina, ni en Brasil, ni en Venezuela. El intento de Lula en Brasil y Kirchner en Argentina ha sido muy importante para establecer un nivel estatal de fuerza de la autonomía social. No digo que se haya agotado, pero no me parece que hoy el camino sea muy luminoso en esa dirección. En América Latina también tenemos que volver a una concepción centrada sobre el problema de la autonomía social. En Argentina eso significa la experiencia de los piqueteros, del Colectivo Situaciones, de muchísimas realidades sociales que a partir de 2001 han sabido transformar la vida, no sólo las instituciones. El problema es transformar la vida, la cara de la ciudad, las relaciones afectivas y sociales, ese es el problema no el gobierno.
-Parte de lo que usted dice lo puedo encontrar dibujado en la experiencia de las comunas venezolanas, quizás la experiencia más cercana a una redefinición política de la vida cotidiana pero a partir de la iniciativa de un movimiento que conduce el Estado…
-Puede ser. El problema es que la experiencia de gobierno de un Estado Nacional puede ser muy útil para el crecimiento de las experiencias sociales de autonomía, autorganización. Pero en el largo plazo no puede permanecer en los límites de la dimensión nacional. Venezuela está siendo estrangulada por el capitalismo norteamericano y el capitalismo financiero global. Tenemos que ser realistas. Yo quiero serlo. El poder político es sólo una herramienta, que puede funcionar en un periodo y puede no funcionar en otro periodo. El poder social es el problema verdadero. Es decir, ¿cuál es la relación entre trabajadores y capital, entre inquilino y dueño? La transformación de la vida social desde ese punto de vista yo creo que es mucho más importante. Hay una similitud muy grande entre Europa y América Latina en este nivel. Si puntamos nuestras energías sólo en la toma del poder político, perdemos. Si somos capaces de crear situaciones de autorganización en el nivel de la vida cotidiana, tendremos la capacidad de resistir a largo plazo, de sobrevivir en el periodo sombrío que el neoliberalismo ha traído al planeta.
Black bloc como táctica y excusa
Por Raúl Zibechi
En las últimas semanas hemos asistido a un debate a raíz de la actividad black bloc en Brasil, que involucró a dirigentes de movimientos sociales y colectivos de militantes. La táctica black bloc(destrucción de vidrios y escaparates de bancos y empresas privadas por jóvenes encapuchados durante las manifestaciones) ha sido habitual en Chile y en Uruguay, entre otros, y se instaló en Brasil en junio de 2013, reapareciendo con fuerza en las manifestaciones contra el gobierno ilegítimo de Michel Temer.
Desde que aparecieron las tácticas black bloc se generó una polémica en las organizaciones sociales sobre la pertinencia de esas acciones. Algunos sostienen que son negativas, porque dan argumentos a la policía para reprimir y de ese modo alejan y atemorizan a los manifestantes reales o potenciales. Otros destacan que se trata de violencia simbólica contra grandes empresas y representaciones del sistema, que tiene efectos disuasorios sobre la represión. Los partidos electorales suelen condenarlas de forma tajante.
En Brasil la polémica incluyó a uno de los más destacados referentes de los movimientos más combativos, como Guilherme Boulos, coordinador del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST). Un día antes de la mayor marcha contra el gobierno, Boulos aseguró que en nuestras manifestaciones no hay espacio para esas prácticas, y dijo que no debían participar en la movilización del domingo 4 (goo.gl/GUDSMi). Fue duramente criticado por defender la criminalización de quienes emplean la táctica black bloc.
Poco después Boulos publicó una nota en su blog, en la que explica: discrepo con la táctica porque aparta personas de las movilizaciones y toman decisiones aisladas, pero nos afectan a todos. Rechaza la acusación de criminalizar la táctica y recuerda que el MTST ha sido duramente criminalizado por practicar la acción directa, destacando que el movimiento tiene militantes presos y con procesos en curso (goo.gl/zxqzST).
En la manifestación del domingo 4 en Sao Paulo participaron unas 100 mil personas. Los organizadores, la alianza Povo Sem Medo, donde el MTST juega un papel preponderante junto con unos 30 movimientos y organizaciones sociales y política, y el Frente Brasil Popular, hegemonizado por el PT y la central sindical CUT, se dirigieron a los encapuchados para que descubrieran sus rostros o abandonaran la marcha. No se registró ningún incidente. Sin embargo, cuando los manifestantes se dispersaban la policía militar los atacó y detuvo a 26 jóvenes, porque pretendían practicar actos de violencia.
En esta ocasión no hubo la menor provocación black bloc, pero la represión fue igualmente implacable. La polémica sigue su curso, con argumentos que van desde el cuestionamiento a la violencia hasta la conveniencia de su empleo cuando participan familias con niños en las manifestaciones, incluyendo la suposición de que siempre la usan infiltrados para provocar la represión policial. Parecen necesarias algunas consideraciones.
La primera es que al tratarse de una táctica no es buena ni mala en abstracto, sino puede ser conveniente, o no, según las circunstancias. No estamos ante una cuestión de principios. Es necesario comprender que no todos los que se cubren el rostro son adeptos de la táctica black bloc, que no forman una organización ni son necesariamente anarquistas, ni usan la táctica siempre y en todo lugar. Quienes la utilizan hoy pueden no hacerlo mañana, y viceversa.
La segunda es que quienes emplean la táctica black bloc son jóvenes radicales, anticapitalistas, que rechazan el sistema económico y la represión policial. En contra de los prejuicios existentes, no pertenecen a las clases medias acomodadas; viven en las periferias, estudian y trabajan desde muy jóvenes. Por lo que conozco en Uruguay, por los datos que aportan desde Chile y por la investigación de los autores de Mascarados (Geração Editorial, 2014), se trata de personas en torno a 20 años, muchas de ellas mujeres, que sufren la persecución policial en sus barrios. Aunque son pocos, muestran la profunda crisis en que se debate la izquierda brasileña (p. 19).
La tercera gira en torno al principal argumento que se utiliza contra esa táctica: facilita la represión policial y espanta a una parte de los manifestantes, ya sea porque las convocatorias aclaran que las marchas son pacíficas o bien porque la represión que sigue a la táctica black bloc afecta a personas que no quieren sufrir violencia policial. Se les califica de provocadores.
El argumento es sólido, sobre todo cuando los encapuchados actúan y se retiran antes de la llegada de la policía que termina reprimiendo a personas al azar. Pero el problema no está sólo en quienes usan esa táctica, sino en los propios manifestantes, quienes no suelen estar organizados y asisten individualmente. ¿Alguien se imagina que un grupo de jóvenes utilice la táctica block blocdurante una manifestación de las bases de apoyo del EZLN en San Cristóbal de las Casas?
La cuarta cuestión se relaciona con la utilización de tácticas similares por parte de infiltrados policiales o militares en las manifestaciones. Como señaló un joven de Sao Paulo en un excelente reportaje de la edición brasileña de El País, creo que quien rompe un puesto de periódicos o quema un autobús, por ejemplo, o no entendió nada o es un infiltrado (goo.gl/2G6lck). Es posible diferenciar entre las acciones black blocs y las provocaciones policiales, siempre que exista interés en hacerlo.
Por último, el tema que plantea la periodista Eliane Brum: Mientras la destrucción de los cuerpos de los manifestantes por la policía militar está naturalizada, la de los bienes materiales es criminalizada (goo.gl/mdRPKj). En su opinión, se trata de una herencia esclavista y genocida que aún no ha sido superada. Dicho de otro modo, la táctica black bloc, acordemos o no con ella, nos plantea un dilema: ¿aceptamos, sin más, el monopolio estatal de la violencia?
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