viernes, 30 de abril de 2010
El Frente Nacional de Resistencia Popular exigirá el regreso de "Mel" con firmas
Las mismas firmas que exigen la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente servirán para pedir el retorno al país del ex presidente Manuel Zelaya.
Luego de una reunión, la dirigencia del Frente Nacional de Resistencia determinó parar la impresión de nuevas boletas para convocar a la Asamblea Nacional Constituyente, con el objetivo de agregar un párrafo donde también se solicite el retorno del ex presidente Zelaya al país.
Juan Barahona, dirigente del FNRP, dijo que la boletas ya firmadas no serán destruidas.
La Resistencia pretende recolectar un millones 250 mil firmas para exigir la Constituyente con el objetivo de crear una nueva Constitución de la República, participativa, igualitaria y acorde a los tiempos modernos.
Es así que las firmas para solicitar el retorno de "Mel" oscilaría entre la misma cantidad.
También se determinó que el próximo 1 de mayo, además de las demandas de los obreros, se pedirá por el retorno de "Mel" y del Padre Andrés Tamayo quien salió del país luego que Micheletti le cancelara su naturalización como hondureño.
La manifestación del 1 de mayo, por vez inédita, saldrá de la Universidad Nacional Pedagógica "Francisco Morazán" y concluirá en el extremo sur del aeropuerto Toncontín, en la plaza Isis Obed Murillo, bautizada así por la Resistencia es memoria al primer "mártir" del frente.
Por su parte, Rassel Tomé aseguró que la Resistencia ha salido unida de esta reunión ya que por unanimidad se tomaron las desiciones y "logramos ponernos de acuerdo".
Tan difícil de entender; tan implacable la agresión; tan improbable que nos defendamos
Kukulkan
Por Ricardo SalgadoHa pasado casi un año desde el golpe de Estado. Durante el tiempo transcurrido el pueblo de Honduras demostró su valor, su coraje y su determinación por alcanzar una vida mejor, una sociedad más justa para todos. Muchos compañeros entregaron su vida a cambio de una lucha que diera la opción a sus hijos de llevar una existencia digna y segura. El estereotipo de Cesar Indiano sobre el hondureño quedó enterrado para siempre; se demostró que los pueblos pueden tener costumbres que a otros no nos gusten, pero siguen siendo los motores de la historia.
La oligarquía hondureña ha puesto a prueba todos los argumentos de que dispone para perpetuar y profundizar las contradicciones que hasta ahora le benefician; para maximizar las desigualdades que les llenan los bolsillos a costa de la miseria de las mayorías. Esta oligarquía que confunde porque no se sabe si es más servil que brutal; este grupo de gentes que tiene caras visibles que no tienen empacho para negar el hedor de la muerte que ellos siembran a lo largo y ancho de nuestra tierra.
Estas honduras no son las mismas después del Golpe. Muchas horas han trabajado miles de hondureños que aprendimos a ser compañeros en el infortunio. Hemos tenido que aprender a integrarnos con grupos que a veces se muestran hostiles y desconfiados con nosotros. Hemos tenido que aprender a lidiar con politiqueros que se auto proclaman representantes del pueblo, y gritan unidad del diente al labio. Nos hemos tenido que acostumbrar a que antes que hermanos tenemos muchas identidades mas que nos son nuestras sino, como dice Mario de Mesapa, "son del patrón".
Averiguar quién es el patrón es solo el principio de la tarea. Hemos aprendido a creer, a tener fe y esperanza, a pesar del oportunismo y la división que fluyen hasta por la radio. Hemos tenido que ver como un hermano le habla al otro por encima del hombro aunque ambos tienen los mismos problemas, comparten la misma desesperanza, y enfrentan el mismo destino.
Muchos nos atrevimos a escribir, muchos, como este servidor, desde una posición que busca ser independiente de prejuicios, dogmas y vicios; propugnando por una vía realista hacia estadios superiores de lucha para cumplir con la responsabilidad histórica que nos ha asignado nuestro propio pueblo; no proclamandonos representantes de este, sino particpando como parte del mismo. Muchos, sin ánimo de ser dueños de la verdad, nos hemos dedicado a buscar, a desenredar los acontecimientos, casi siempre sin éxito; no porque los adversarios de clase no nos dejen, sino porque nuestros propios compañeros de lucha nos ignoran.
Hemos tenido que ver como la fertilidad del pensamiento de muchos se vuelve fútil en medio de interminables discusiones cargadas de frustración, incoherencia e impotencia en contraste con la cohesión, consistencia y brutalidad de un enemigo que ha decidido que lo que no se puede quitar con sombrerazos hay que quitarlo a tiros. Vimos largas horas de trágicos acontecimientos sin que fuéramos capaces de levantar las manos o quitar la cara cuando nos aporreaban con mas saña.
Pasaron muchas horas, se dijeron millones de palabras, corrieron sangre y lágrimas en cantidades similares, se pronunciaron miles de insultos de hermano a hermano; rechazamos compañeros por falta de "calificación" como si alguien nos hubiera adjudicado el derecho a decidir quién es más o menos útil en la lucha. Cometimos tantos errores, muchas veces lindando con la estupidez infinita, sin que llegáramos a tener la sabiduría o la humildad necesarias para aceptar las críticas y rectificar el camino.
Durantes estos 10 meses pudimos apreciar como la politiquería, la componendas burdas, los argumentos sin fundamento ganban espacio, mientras las cosas que nos asfixiaban por todos lados se intensificaban sin que emitiéramos comentario alguno. Parece que hemos estado muy ocupados diciendo que no decimos, haciendo cosas que no hacemos, jugando a la alta política, estilo Departamento de Estado. Hemos aprovechado micrófonos, y cámaras para sobresalir sin decir la verdad, pero sí diciendo lo que pensamos que nos conviene.
Nunca antes habíamos podido apreciar lo dificil que es ser compañero en la lucha, con quien piensa que no tienes los argumentos suficientes para estar a tu lado. Cómo ha sufrido nuestro pueblo cuando espera un desenlace poderoso y solo encuentra media verdades y mentiras y medias. Lidercitos, líderes y otros "trastes"; se nos olvidó, nos borraron de la mente la idea de que un puño pega mejor cinco dedos. Seguimos escogiendo ser cinco dedos, lo que nos deja a merced de los que muchas veces pensamos con cándida idiotez que son inferiores a nosotros.
Muchos compañeros, como Candelario Reyes, con quien nos solidarizamos, reciben amenazas, su vida está en peligro, saben que no recibirán más apoyo que la solidaridad verbal de muchos; el apoyo de los compañeros de las organizaciones defensoras de derechos humanos, cuya labor alabamos, y un desenlace incierto. Muchos compañeros, víctimas de la cobardía de los represores sin rostro, saben que puede pasar todo sin que no se diga mucho mas. Nos falta organización, nos falta formación, nos falta solidaridad, nos falta inteligencia. Aun asi todos continuaremos, mas aferrados a la esperanza de que un día tengamos una respuesta vigorosa, audaz y racional de aquellos que dirigen nuestro movimiento por cuestiones del momento mas que por nuestra voluntad, que por la evidencia de que algo habrá de ser mejor.
Hoy tenemos la obligación de creer, pero no la opción de opinar, nadie nos va a escuchar; a nadie le importa que el imperio hoy ataque con brutalidad e impunidad a nuestros hermanos en Nicaragua, Paraguay o Venezuela; nadie se expresa por la injerencia descarada de los embajadores gringos en Cuba, Brasil o Argentina; hoy estamos indefensos antes las balas de los esbirros de Facusse y Morales, como ante las palabras venenosas de Carlos Flores y Jorge Canahuati Larach; aun así aparecen genios de la comunicación diciéndonos que estos señores tienen su ascendecia en la política nacional; se les olvida la tragedia que eso significa para todos nosotros.
Todavía no sabemos que pasó durante la administracion Zelaya, no entendemos el papel digno y su ya ganada posición en la historia del país, no porque yo tenga lengua para lamer traseros, sino porque el alcanzó cosas que nadie había alcanzado aquí nunca. Irónicamente, al presidente Zelaya unos no lo entienden porque los manuales no explican como un terrateniente pueda ponerse del lado de su pueblo, otros no lo entienden porque, simplemente, no lo entienden; aun así se erigen como líderes, sin aceptar la grandeza de traerle de vuelta a nuestro pueblo el deseo de luchar, de vivir con dignidad.
Aun hoy nos confundimos entre los argumentos de corrupcion, que seguramente hubo, y la trascendencia historica de lo hecho por este compañero Zelaya; mas cercano a las gentes que ningun otro que hayamos conocido. hoy todavia cometemos la estupidez de no acercarnos a las masas, y se seguimos prefiriendo estigmatizar como "burros" a nuestros compatriotas; como si ser cachureco, colorado, olimpia o motagua fuera una cuestion genética.
Que dificil entender, que dificil defendernos en estas condiciones y aun asi, seguimos en combate, el primero de mayo vamos a dar otra demostracion de que el pueblo esta a la altura; que somos un pueblo de primera, en un pais de primera, con una dirigencia de segunda y un gobierno de tercera (interesante uso de las palabras del procer-golpista Villeda Morales).
Hoy seguimos teniendo el deber de cumplir, no a la dirigencia, si a la patria.
Hasta la victoria siempre
Ricardo Arturo Salgado Bonilla
27/abril/2009
Revisar la Declaración Soberana y reiniciar el proceso de recolección de firmas para una constituyente
Por Diana Canales
Si bien la declaración soberana firmada por cada ciudadano y ciudadana, se sustenta en el principio universal de la soberanía que descansa en el pueblo, la misma no hace referencia a los artículos constitucionales que declaran esa soberanía popular, ni al derecho de rebelión, o de la no obediencia a un régimen llegado al poder por procedimientos irregulares, o por la fuerza de las armas.
No sabemos si se hizo de esa manera, como una forma de no reconocer una Constitución que fue rota con el golpe de Estado, y no hacer reconocimiento tampoco del Congreso Nacional como tal. Porque suponemos la declaración fue conocida y revisada por los abogados del FNRP, antes de su impresión y de su divulgación.
Aunque la Constitución está rota, es mantenida en vigencia por el golpismo y por el régimen de Porfirio Lobo Sosa, y todos los actos que hacemos cotidianos en nuestra actividad jurídica, civil, mercantil, criminal y administrativa, nacional e internacionalmente, están sujetos y se rigen por las disposiciones constitucionales actuales y demás leyes.
La constitución actual, que fue interrumpida, sólo será desechada una vez que entre en vigencia una nueva constitución que sea producto de una Constituyente popular, la que deberá también contemplar un acuerdo en ese sentido, así es su estructura, porque el Estado no debiera quedar sin un orden jurídico transitorio, al menos.
No obstante, si ese es el motivo por el cual en la declaración no se hizo el llamamiento de los artículos que amparan la petición, recordamos que las declaraciones soberanas serán presentadas ante el Congreso Nacional, y con eso le damos reconocimiento a sus acciones y a su legitimidad para recurrir a él.
Hacemos esta observación porque, con certeza, el Congreso activo que resultó de las votaciones de noviembre, utilizará todos los ardides posibles para impedir que se realice la voluntad popular. Y no deben dejarse espacios abiertos, provocados desde la misma Resistencia, para que eso ocurra.
Ya hay en proceso, en el Congreso Nacional, alrededor de nueve proyectos encaminados a hacer correcciones constitucionales parciales. Con la posibilidad, incluso, de una constituyente convocada y direccionada por los partidos traicionarles, desde ese mismo Congreso.
Pudiendo ser, también -y no sería extraño- que el Congreso rechace recibir las declaraciones firmadas, alegando el estado físico de las páginas. Muchas de las boletas de declaración han sido dobladas, arrugadas y ensuciadas, por las condiciones ambientales en que se han recogido un gran lote de ellas.
Además, desde ese Congreso se podrá cuestionar de la autenticidad y de la no duplicidad de las más de un millón de firmas a recolectarse. Pues, la simple colocación del nombre y número de identidad, no son garantía de la legitimidad de la firma estampada. Cualquiera puede hacerlo en nombre de otro, y por esa razón se utiliza la auténtica notarial, que quizá no sea el caso, pero debe evitarse toda posibilidad de crear impedimentos para que esas firmas sean válidas.
La duda sobre una duplicidad en las firmas pudo haberse evitado mediante la enumeración correlativa de páginas. Si las boletas se imprimen en bloques, cada una tendría la garantía de un número irrepetible. A pesar de eso, los abogados del FNRP utilizarán un mecanismo para dar autenticidad al listado de los demandantes a la Constituyente y corregir la situación.
Aunque resulta un procedimiento costoso, no debe dudarse jamás de la voluntad de las y de los hondureños capaces de luchar contra la adversidad.
Pero, el impase más importante a revisar es el que ha sido expresado por el presidente Manuel Zelaya, consistente en que en esa declaratoria, los miembros del FNRP, no hacen reclamo de su derecho, de Zelaya, a retornar a Honduras.
Tal omisión ha motivado a que Zelaya dirija una carta respuesta a su amigo, Mario Padilla, y con copia a David Romero, quien la hizo pública, en la que asegura Zelaya que, el Frente Nacional de Resistencia (FNRP) "me está dejando a un lado, me aparta y me desconoce."
Con esta exclusión en el documento de declaración soberana, argumenta Zelaya, se "minimiza la posibilidad de mi retorno, cuando recogen firmas para una Constituyente y se olvidan de exigir mi retorno."
Mientras Zelaya explica que, "Sufro un destierro injusto, separado de mi familia, de mis amigos, de mi Patria", sostiene que "con que ánimo" otro presidente podría actuar de la misma manera que él, "si a quien perdió todo por la democracia [...], sus compañeros lo apartan y lo aminoran condenándolo al ostracismo", reclama en su carta.
Varias personas han indagado antes, a la dirigencia del FNRP sobre esta exclusión, así considerada por Zelaya. Y, como respuesta, se ha dicho que se hará la petición escrita para el retorno del presidente Zelaya, como un documento separado y que será anexado al legajo de firmas por la convocatoria a la Constituyente.
Cualquier cosa puede ser anexada a esa petición, una demanda por vivienda y derecho de acceso a la salud, etc., y verá como su fuerza legal será debilitada, cuando en el mismo documento firmado no se consigna la solicitud precisa.
En relación a eso, se ha producido una distorsión que podría responder a intereses deliberados, de hacer creer que el FNRP ha abandonado el retorno de Zelaya como exigencia al régimen de Porfirio Lobo.
Cuando en verdad, en la manifestación recién pasada del 20 de abril, Juan Barahona, Coordinador del FNRP, explicó que el objetivo de esa, era el de exigir el retorno del presidente Zelaya y del padre Andrés Tamayo, además de iniciar la colecta de firmas para la declaración soberana de cada ciudadano y de cada ciudadana.
Esa contradicción no debió haber ocurrido nunca, y debe tenerse el cuidado especial en no permitir conductas aceleradas y evitar la precipitación de grupos, o de personas, que empujan a los demás a poner en acción resoluciones no suficientemente definidas, que descubra una imagen de ruptura tan evidente en perjuicio de la Resistencia.
No ante los golpistas -a quienes no se debe complacer- pero sí contrarrestar. Si no, por el respeto a la misma voluntad, al derecho y a la dignidad de los propios miles de miembros del FNRP, a su confianza y consolidación.
Si bien el FNRP está integrado por un conjunto diverso de organizaciones sociales y políticas, existen lineamientos fundamentales que deben ser seguidos, invariablemente, por todos y por todas, ya no como las organizaciones individualizadas que constituyen y cuya identidad debe ser respetada.
Sino que, deben estar sujetas a la directriz del FNRP, el que no debe permitir, jamás, que cuestiones trascendentales queden a la realización y criterio de un grupo en particular.
Para eso, existe la discusión democrática, la obediencia militante a los principios y disposiciones acordadas del FNRP, y el respeto y la disciplina de sujeción a la dirigencia, una vez que se haya trabajado, suficientemente, en la discusión y después de lograrse un acuerdo.
Con ese hecho, puede quedarse evidenciado que el tema no se conversó con Zelaya, víctima humana del golpe de Estado generador de la reacción popular contra la ruptura constitucional; o que, si acaso se conversó, no se respetaron acuerdos; o entonces, algunos creen poder obviar el valor de Zelaya, por un origen político partidario.
Con lo que se estaría negando, al mismo tiempo, la propia postura del FNRP de actuar integrado, despojado de la identidad política partidaria de sus miembros.
Elementos simbólicos de la personalidad de Zelaya, han sido incorporados, espontáneamente por la gente, como representativos del propio FNRP.
Sería un error estratégico suponer que, por ahora, el movimiento social y alternativo, por si sólo podría llegar a la Constituyente. La simple insinuación de separar a Zelaya, apartará también a los cientos de miles de desempleados, de vendedores informales, de mujeres dedicadas a sus hogares exclusivamente, de personas no organizadas en otro grupo social o político, fuera de su propia familia y del mismo FNRP.
Sin mencionar, si quiera, la prevalencia y fidelidad a ciertos valores humanos que, esperamos y creemos, deben estar impregnados en un movimiento, noble y extraordinario, como el de la Resistencia, y que se necesita formen parte de sus procesos educativos.
Hay que analizar cuántos de eso miles de personas estuvieron presentes, en otro tiempo, en las movilizaciones populares, comunales, de barrios, sindicales, campesinas, magisteriales, de derechos humanos, a pesar de la justeza de sus reclamos, y de involucrar demandas necesarias de bienestar favorables a todo un pueblo.
No hay más camino para las transformaciones sociales que la unidad y la solidaridad, dentro y con el FNRP, único ente histórico que ha logrado reunir tanta fuerza social y política en una sola.
Y no debe perderse de vista que éste podría ser también, el único momento, ante la arremetida violenta de un plan mundial por la retomada de las políticas neoliberales que privaticen todos los bienes nacionales, materiales e inmateriales.
Si bien la declaración soberana firmada por cada ciudadano y ciudadana, se sustenta en el principio universal de la soberanía que descansa en el pueblo, la misma no hace referencia a los artículos constitucionales que declaran esa soberanía popular, ni al derecho de rebelión, o de la no obediencia a un régimen llegado al poder por procedimientos irregulares, o por la fuerza de las armas.
No sabemos si se hizo de esa manera, como una forma de no reconocer una Constitución que fue rota con el golpe de Estado, y no hacer reconocimiento tampoco del Congreso Nacional como tal. Porque suponemos la declaración fue conocida y revisada por los abogados del FNRP, antes de su impresión y de su divulgación.
Aunque la Constitución está rota, es mantenida en vigencia por el golpismo y por el régimen de Porfirio Lobo Sosa, y todos los actos que hacemos cotidianos en nuestra actividad jurídica, civil, mercantil, criminal y administrativa, nacional e internacionalmente, están sujetos y se rigen por las disposiciones constitucionales actuales y demás leyes.
La constitución actual, que fue interrumpida, sólo será desechada una vez que entre en vigencia una nueva constitución que sea producto de una Constituyente popular, la que deberá también contemplar un acuerdo en ese sentido, así es su estructura, porque el Estado no debiera quedar sin un orden jurídico transitorio, al menos.
No obstante, si ese es el motivo por el cual en la declaración no se hizo el llamamiento de los artículos que amparan la petición, recordamos que las declaraciones soberanas serán presentadas ante el Congreso Nacional, y con eso le damos reconocimiento a sus acciones y a su legitimidad para recurrir a él.
Hacemos esta observación porque, con certeza, el Congreso activo que resultó de las votaciones de noviembre, utilizará todos los ardides posibles para impedir que se realice la voluntad popular. Y no deben dejarse espacios abiertos, provocados desde la misma Resistencia, para que eso ocurra.
Ya hay en proceso, en el Congreso Nacional, alrededor de nueve proyectos encaminados a hacer correcciones constitucionales parciales. Con la posibilidad, incluso, de una constituyente convocada y direccionada por los partidos traicionarles, desde ese mismo Congreso.
Pudiendo ser, también -y no sería extraño- que el Congreso rechace recibir las declaraciones firmadas, alegando el estado físico de las páginas. Muchas de las boletas de declaración han sido dobladas, arrugadas y ensuciadas, por las condiciones ambientales en que se han recogido un gran lote de ellas.
Además, desde ese Congreso se podrá cuestionar de la autenticidad y de la no duplicidad de las más de un millón de firmas a recolectarse. Pues, la simple colocación del nombre y número de identidad, no son garantía de la legitimidad de la firma estampada. Cualquiera puede hacerlo en nombre de otro, y por esa razón se utiliza la auténtica notarial, que quizá no sea el caso, pero debe evitarse toda posibilidad de crear impedimentos para que esas firmas sean válidas.
La duda sobre una duplicidad en las firmas pudo haberse evitado mediante la enumeración correlativa de páginas. Si las boletas se imprimen en bloques, cada una tendría la garantía de un número irrepetible. A pesar de eso, los abogados del FNRP utilizarán un mecanismo para dar autenticidad al listado de los demandantes a la Constituyente y corregir la situación.
Aunque resulta un procedimiento costoso, no debe dudarse jamás de la voluntad de las y de los hondureños capaces de luchar contra la adversidad.
Pero, el impase más importante a revisar es el que ha sido expresado por el presidente Manuel Zelaya, consistente en que en esa declaratoria, los miembros del FNRP, no hacen reclamo de su derecho, de Zelaya, a retornar a Honduras.
Tal omisión ha motivado a que Zelaya dirija una carta respuesta a su amigo, Mario Padilla, y con copia a David Romero, quien la hizo pública, en la que asegura Zelaya que, el Frente Nacional de Resistencia (FNRP) "me está dejando a un lado, me aparta y me desconoce."
Con esta exclusión en el documento de declaración soberana, argumenta Zelaya, se "minimiza la posibilidad de mi retorno, cuando recogen firmas para una Constituyente y se olvidan de exigir mi retorno."
Mientras Zelaya explica que, "Sufro un destierro injusto, separado de mi familia, de mis amigos, de mi Patria", sostiene que "con que ánimo" otro presidente podría actuar de la misma manera que él, "si a quien perdió todo por la democracia [...], sus compañeros lo apartan y lo aminoran condenándolo al ostracismo", reclama en su carta.
Varias personas han indagado antes, a la dirigencia del FNRP sobre esta exclusión, así considerada por Zelaya. Y, como respuesta, se ha dicho que se hará la petición escrita para el retorno del presidente Zelaya, como un documento separado y que será anexado al legajo de firmas por la convocatoria a la Constituyente.
Cualquier cosa puede ser anexada a esa petición, una demanda por vivienda y derecho de acceso a la salud, etc., y verá como su fuerza legal será debilitada, cuando en el mismo documento firmado no se consigna la solicitud precisa.
En relación a eso, se ha producido una distorsión que podría responder a intereses deliberados, de hacer creer que el FNRP ha abandonado el retorno de Zelaya como exigencia al régimen de Porfirio Lobo.
Cuando en verdad, en la manifestación recién pasada del 20 de abril, Juan Barahona, Coordinador del FNRP, explicó que el objetivo de esa, era el de exigir el retorno del presidente Zelaya y del padre Andrés Tamayo, además de iniciar la colecta de firmas para la declaración soberana de cada ciudadano y de cada ciudadana.
Esa contradicción no debió haber ocurrido nunca, y debe tenerse el cuidado especial en no permitir conductas aceleradas y evitar la precipitación de grupos, o de personas, que empujan a los demás a poner en acción resoluciones no suficientemente definidas, que descubra una imagen de ruptura tan evidente en perjuicio de la Resistencia.
No ante los golpistas -a quienes no se debe complacer- pero sí contrarrestar. Si no, por el respeto a la misma voluntad, al derecho y a la dignidad de los propios miles de miembros del FNRP, a su confianza y consolidación.
Si bien el FNRP está integrado por un conjunto diverso de organizaciones sociales y políticas, existen lineamientos fundamentales que deben ser seguidos, invariablemente, por todos y por todas, ya no como las organizaciones individualizadas que constituyen y cuya identidad debe ser respetada.
Sino que, deben estar sujetas a la directriz del FNRP, el que no debe permitir, jamás, que cuestiones trascendentales queden a la realización y criterio de un grupo en particular.
Para eso, existe la discusión democrática, la obediencia militante a los principios y disposiciones acordadas del FNRP, y el respeto y la disciplina de sujeción a la dirigencia, una vez que se haya trabajado, suficientemente, en la discusión y después de lograrse un acuerdo.
Con ese hecho, puede quedarse evidenciado que el tema no se conversó con Zelaya, víctima humana del golpe de Estado generador de la reacción popular contra la ruptura constitucional; o que, si acaso se conversó, no se respetaron acuerdos; o entonces, algunos creen poder obviar el valor de Zelaya, por un origen político partidario.
Con lo que se estaría negando, al mismo tiempo, la propia postura del FNRP de actuar integrado, despojado de la identidad política partidaria de sus miembros.
Elementos simbólicos de la personalidad de Zelaya, han sido incorporados, espontáneamente por la gente, como representativos del propio FNRP.
Sería un error estratégico suponer que, por ahora, el movimiento social y alternativo, por si sólo podría llegar a la Constituyente. La simple insinuación de separar a Zelaya, apartará también a los cientos de miles de desempleados, de vendedores informales, de mujeres dedicadas a sus hogares exclusivamente, de personas no organizadas en otro grupo social o político, fuera de su propia familia y del mismo FNRP.
Sin mencionar, si quiera, la prevalencia y fidelidad a ciertos valores humanos que, esperamos y creemos, deben estar impregnados en un movimiento, noble y extraordinario, como el de la Resistencia, y que se necesita formen parte de sus procesos educativos.
Hay que analizar cuántos de eso miles de personas estuvieron presentes, en otro tiempo, en las movilizaciones populares, comunales, de barrios, sindicales, campesinas, magisteriales, de derechos humanos, a pesar de la justeza de sus reclamos, y de involucrar demandas necesarias de bienestar favorables a todo un pueblo.
No hay más camino para las transformaciones sociales que la unidad y la solidaridad, dentro y con el FNRP, único ente histórico que ha logrado reunir tanta fuerza social y política en una sola.
Y no debe perderse de vista que éste podría ser también, el único momento, ante la arremetida violenta de un plan mundial por la retomada de las políticas neoliberales que privaticen todos los bienes nacionales, materiales e inmateriales.
Karla Lara en New York y San Francisco
La artista en Resistencia Karla Lara realiza una serie de conciertos en el imperio, rompiéndo el cerco mediático y denunciando.
Manuel Zelaya piensa que la Resistencia Popular Hondureña lo deja a un lado
Agencias
El ex presidente de Honduras Manuel Zelaya considera que el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) lo está dejando a un lado, lo que en su opinión fortalece a quienes lo derrocaron el 28 de junio de 2009.
Así lo expresó Zelaya en una carta enviada desde República Dominicana a un dirigente del FNRP, que fue difundida este martes y en la que además señaló que están minimizando su posibilidad de retornar al país, tras su salida el 27 de enero pasado.
"Me están dejando a un lado en la estrategia que han diseñado para retornar a mi patria y recuperar mis derechos como hondureño", subraya el ex gobernante en la carta difundida por medios locales de prensa.
La esposa de Zelaya, Xiomara Castro, dijo este martes en comunicación telefónica, que por ahora su marido no puede regresar al país porque no hay condiciones, y que siguen imperando "las mismas que se dieron tras el golpe de Estado".
"Con esa estrategia, que evidentemente me aparta y me desconoce, fortalecen el plan de los golpistas de mantenerme alejado, aislado y perseguido", agrega la carta de Zelaya.
También señala que el FNRP minimiza la posibilidad de su retorno a Honduras al recoger firmas solamente para exigir una Constituyente, olvidándose del que inició la batalla por la Constituyente, del que está desterrado por la Constituyente, del que dio todo y perdió todo por el pueblo, según escribió.
El FNRP, que no reconoce el Gobierno que preside Porfirio Lobo, que asumió el 27 de enero pasado, inició esta semana la recolección de 1.250.000 firmas para exigir una Constituyente.
El ex presidente Zelaya le recordó al FNRP que contra él, incluso hay juicios pendientes en los tribunales y órdenes de captura por promover una consulta popular orientada a la instalación de una Constituyente.
El ex presidente indicó además en su carta, que espera una "pronta y sabia rectificación" del movimiento en resistencia, y denunció que su vida sigue en riesgo por amenazas constantes.
"Vivo aquí (en República Dominicana) con parte de mi familia, con pocos recursos, que son el reflejo de la solidaridad internacional, desterrado por luchar a favor de los pobres y la justicia", expresó Zelaya.
Además, se preguntó "¿con qué ánimo otro presidente pondrá en riesgo todo, hasta su vida, y enfrentará los grupos fácticos y los enemigos de la democracia ofreciendo y arriesgando, familia, bienes y hasta la vida, si a él, que dio todo por la democracia, quizá sin mala intención, sus compañeros lo apartan y lo dejan a un lado en el ostracismo?".
Radio Gualcho hace llamado de alerta sobre posible apagón y secuestros
* Radio Gualcho informó esta noche que los golpistas habrían planificado realizar un apagón hoy, y harían desaparecer a varios líderes de organizaciones sociales, haciéndolas aparecer como secuestro.
Luego, informó que el apagón habría sido suspendido, pero que el secuestro se realizaría de manera silenciosa, en El Aguán, San Pedro Sula, Catacamas y Tegucigalpa**.*
*Gualcho pidió comunicar por teléfono, u otro medio, a los dirigentes de las diferentes organizaciones, a fin de que tomaran precauciones.*
Compañeras y compañeros:
Tomen debida nota sobre esta alerta para que adopten la medidas que sean necesarias. No les facilitemos las cosas a los golpistas asesinos. Por supuesto que esta es una acción de prueba para ver cómo les resulta. Tal vez quieran aplicarla luego para intentar neutralizar acciones nocturnas del FNRP. ¡Vigilancia constante, seguridad constante, desconfianza constante!.
Igor Calvo.
Miembro de base. FNRP. Honduras.
Estas estrategias demuestran la desesperacion, falta de creatividad e intolerancia de los golpistas, tenemos que tomarlas en cuenta con la mayor seriedad, asimismo les ruego a todos que tomen en cuenta las advertencias que me hicieran sobre la próxima
marcha del 1 Mayo, hay que tomar medidas de precaución para ese dia de lucha en las calles de las ciudades más importantes del país.
Rita
El 27/04/10, Igor Calvo
"Uribe es el presidente que ha ganado más apoyo político de congresistas financiados por el narcotráfico"
Por Efrían Chury Iribarne
Chury: James Petras buen día, ¿cómo estás? Bienvenido
Petras: Estamos bien Chury, ¿y tú cómo andas?
Chury: Muy bien, gracias. Aquí estamos trabajando y aguardando tus análisis desde allí con la pregunta clásica ya, que es preguntarte qué temas te ocupan en este momento.
Petras: Para decir la verdad estoy trabajando en un ensayo para un Congreso en Colombia sobre derechos humanos el 13 y 14 de mayo, sobre un tema que quiero destacar que es el de los premios mundiales que ha conseguido el presidente Álvaro Uribe.
Por ejemplo, el señor Uribe es el presidente que ha ganado más apoyo político de congresistas financiados por el narcotráfico que cualquier otro presidente del mundo, incluyendo Afganistán.
Es el presidente que ha conseguido la mayor expulsión de campesinos y refugiados que cualquier otro país del mundo: cuatro millones. Es el presidente que ha permitido más bases militares que cualquier otro presidente en las Américas.
En este caso, entonces, ha conseguido récords mundiales y hay que calcular más que cualquier otro presidente, en favor del autoritarismo y el entreguismo. Eso es parte del proyecto.
Y la segunda parte es analizar la forma en que el lenguaje está corrompido en este proceso de defender gobiernos como el de Uribe que violan todos los derechos humanos, sociales y políticos.
El lenguaje que utiliza por ejemplo como el concepto de seguridad democrática, que en vez de crear seguridad crea inseguridad porque a cualquiera que cuestiona es de práctica que puede perder la vida o recibir una visita en la madrugada y desaparece la persona que abre la puerta. ¿Y qué significa la palabra democracia cuando hay militarización del país, ocupación de terrenos de productores y la constante persecución de todos los movimientos sociales? En otras palabras, hay una tremenda corrupción del lenguaje para servir a los intereses del poder imperialista y oligárquico. Esto forma parte del trabajo que estoy haciendo ahora.
Chury: Ante eso que tú analizas, uno se pregunta, ¿en manos de quién está el tema de calificación o no de los derechos humanos en el mundo? Porque uno no sabe ya qué opinar sobre estos temas, es bastante difícil.
Petras: Sí. Bueno, en el caso del gobierno estadounidense el calificar a un violador o no violador de derechos humanos tiene que ver con su subordinación a la política de Estados Unidos. Cuando un gobierno apoya la política represiva de Estados Unidos, las guerras imperialistas, el gobierno estadounidense no lo incluye en la lista de violadores de derechos humanos. Por ejemplo Israel ha expulsado a millones de palestinos, constantemente está encarcelando civiles, pero nunca sale en la lista de violadores de derechos humanos.
Mientras que cuando hay un país crítico de los Estados Unidos, como Venezuela, cualquier medida que toma el gobierno contra opositores, automáticamente se califica como una violación de derechos humanos. En este caso entonces está muy claro que los criterios que utiliza el departamento de Estado están influidos por la política imperialista.
Hay otros grupos con mayor autonomía del gobierno estadounidense que tienen criterios más universales y consistentes, que aplican los mismos criterios a todos los países en relación con la violación de los derechos humanos y no tratan de imponer el criterio político antes de considerar la condición humana. Esta situación normalmente podríamos decir que se aplica a organizaciones como Amnistía Internacional y otros, con algunas excepciones porque incluso éstos grupos como Amnistía están financiados por las grandes fundaciones occidentales y no siempre cumplen con las declaraciones que ellos emiten. En este sentido yo creo que la mejor forma de tratar el problema los derechos humanos es que uno mismo haga su propia investigación para determinar qué es y dónde está y cuál es la amplitud de las violaciones a los derechos humanos.
En este sentido debemos aplicar los criterios de la amplitud y profundidad de una violación de derechos humanos. Por ejemplo, los Estados Unidos cometen enormes violaciones matando a más de un millón de iraquíes, mientras en China han reprimido algunas protestas en el Tíbet, que han costado tal vez una docena o dos docenas de víctimas entre heridos y muertos. Y no es lo mismo condenar alguna violación de China contra los del Tíbet como el genocidio que está cometiendo Estados Unidos en Iraq y Afganistán. Es como confundir un mayorista de crímenes con un minorista.
Chury: Relativo a la economía, ¿lo de Grecia es un hecho aislado en esa crisis económica o es un alerta de lo que puede ocurrir también en otros países de Europa?
Petras: Yo creo que por lo menos desde hace años hay una gran desigualdad en las economías y poderes entre los países de Europa del norte y los países de Europa del sur. Grecia, Portugal, España e incluso el sur de Italia, forman una periferia que está siempre endeudada con los países del norte por una razón: porque hay desigualdad, desigualdad de poder y desarrollo económico.
El sur estaba clasificado como un lugar de turismo, de segundas casas, de recreación; sin desarrollar profundamente las fuerzas productivas industriales y agrícolas. Es decir, tenían economías totalmente desequilibradas, dependientes de lo que son los flujos de turistas del norte y las inversiones del norte, particularmente en inmobiliaria. Y cuando la crisis aparece, estas deudas y estas dependencias tienen un impacto mucho más profundo en los países vulnerables del sur que en los países del norte. Y ahora la hipocresía es que los del norte acusan a los gobernantes del sur de toda la responsabilidad por la crisis, mientras es una crisis compartida entre las clases dominantes del norte y sus gobernantes en el sur dependientes de sus poderes en el norte.
El problema es que los pueblos en ambos lados van a pagar el precio. Los trabajadores del norte van a pagar más impuestos para subvencionar la deuda de las clases dominantes en el sur y las clases dominantes en el sur de Europa van a exigir enormes sacrificios a los trabajadores del sur y esa es la gran injusticia de Europa, de la Unión Europea, que está construida sobre fundaciones débiles, vulnerables, desiguales, injustas. No se puede esperar que la existencia de estas desigualdades no tenga consecuencias. El drama ahora es si pueden imponer estas medidas draconianas a los trabajadores del sur porque hay enorme descontento.
Fíjate Chury, si habláramos en Uruguay de que un gobierno declara que va a bajar los salarios un 30%, extender los años para la jubilación en cinco años más y se van a reducir las jubilaciones un 40%. Podríamos decir que es un retroceso de 40 años y eso obviamente en cualquier país va a provocar un descontento, una rebeldía, huelgas generales y lo que sea. Es lo que está pasando en Grecia, el pueblo no quiere sufrir un retroceso a los años 50 donde sufrieron todos los problemas de salir de una guerra civil.
Chury: Volviendo a América Latina, las últimas reuniones mantenidas por Lula con autoridades estadounidenses, hablan de la compra de armamento; de los F18, de la Boeing, en fin, armamento de primera generación a los Estados Unidos. ¿Eso qué supone en la actitud que ha querido jugar permanentemente Lula desde aquí, el continente, al mundo?
Petras: Hay dos cosas. Lula, y todos los gobiernos brasileños últimamente, quieren ser socios, patrones compartiendo el poder en América Latina. O mejor dicho, Brasil quiere ser reconocido por la Casa Blanca como el principal poder hegemónico y vocero para América Latina, para que los Estados Unidos traten a Brasil como un imperio socio de Estados Unidos en América Latina tanto en el nivel económico como en el nivel militar. Y hasta ahora y por muchos años los gobernantes estadounidenses no querían compartir el poder con Brasil pero últimamente por las debilidades del imperio por la guerra con Afganistán e Iraq están más dispuestos a negociar diferentes puntos de coincidencia con las aspiraciones hegemónicas de Brasil.
Segundo, Brasil tiene ambiciones mundiales para proyectar el poder, más que nada en la parte de África y últimamente en Asia, incluso en Medio Oriente. Obviamente no está en condiciones de establecerse como un poder de nivel mundial, pero tiene las aspiraciones y a partir de eso Lula particularmente quiere ser miembro del Consejo de seguridad de las Naciones Unidas, entre los grandes poderes, tanto como China incluida India y Brasil como un nuevo poder emergente a escala mundial.
Por estas razones hay una política complicada de Brasil. Primero para tomar medidas independientes como reconocer a Irán, como mediar entre Venezuela y Estados Unidos, mostrar una independencia para negociar mejor algunos acuerdos. Es como decirle a Washington "nosotros somos independientes, tomamos medidas con más autonomía y si vosotros queréis ser un poder aquí tienen que tratar con nosotros". En este sentido estos pasos de independencia son medidas diseñadas para compartir poderes, en vez de declararse independientes. Por esta razón tenemos el doble juego de Brasil. Por un lado la independencia y por otro lado pactar con los Estados Unidos sobre las bases militares y otras medidas que aumentan la presencia estadounidense en el suir del continente.
Chury: Entiendo lo tuyo. Por eso será que José Mujica fue y dijo que Brasil debe ser el líder de América del Sur, el país hegemónico. Lo dijo hace poco, cuando estuvo por allí.
Petras: Sí, ahora hay una complicación. Una cadena que si es cierto que Estados Unidos está a la cabeza, Brasil quiere ser el socio de la cabeza y después Mujica quiere ser el privilegiado país dependiente. Es decir, quiere afirmar la hegemonía de Brasil y tal vez recibir algunas concesiones como el país dependiente favorecido entre Bolivia, Paraguay, etc., los otros pequeños países en la frontera con Brasil. Es una forma de decir nos sometemos a Brasil pero trátanos bien patrón porque somos fieles a tus intereses.
Chury: ¿Se ha notado alguna diferencia en el tiempo de Piñera en Chile? Porque hay pocas noticias.
Petras: Hay algunas indicaciones de que el gobierno de Piñera primero en grandes líneas es igual que los gobiernos supuestamente de centro izquierda. No va a cambiar nada de las estructuras actuales de clase, porque ya son bastante desiguales. No va a cambiar nada en relación con las grandes concentraciones de capitales banqueros porque ya están bastante concentradas. Pero sí va a aumentar tal vez algunas privatizaciones porque quedan todavía algunas empresas públicas, por ejemplo en minería y sectores de las telecomunicaciones. En este sentido va a profundizar o seguir pasos para extender y profundizar las privatizaciones del gobierno anterior. Otra cosa que podríamos ver es la forma en que está aumentando la presencia de los carabineros, la policía, para controlar el descontento de la gente damnificada por el terremoto que sobrevive pero todavía no tiene satisfechas las necesidades básicas. Entonces hay dos cosas: una es la profundización de la parte reaccionaria de los gobiernos anteriores y otra es la continuación de las grandes líneas del poder económico. Las dos cosas no son en ningún sentido una mejora. Hay un empeoramiento de algunas cosas pero en gran parte es un gobierno que está continuando lo que hicieron los socialistas democristianos del pasado, incluso atrayendo a algunos sectores de los democristianos para formar una alianza en el Congreso para aprobar algunas medidas y creando tentaciones para algunos sectores más reaccionarios del Partido Socialista para entrar en esta colaboración, lo que llaman una gran alianza nacional.
Pero por el momento podríamos señalar que sí es cierto que hay un giro hacia la derecha pero no tan grande como la gente predicaba en la campaña electoral.
Chury: Bien Petras, magnífico el análisis, te agradecemos muchísimo todo esto y la promesa de encontrarnos el próximo lunes, siempre que tú puedas, en las ondas de radio Centenario.
Petras: Muy bien, muchas gracias Chury
Chury: Un abrazo grande. Chau
Chury: James Petras buen día, ¿cómo estás? Bienvenido
Petras: Estamos bien Chury, ¿y tú cómo andas?
Chury: Muy bien, gracias. Aquí estamos trabajando y aguardando tus análisis desde allí con la pregunta clásica ya, que es preguntarte qué temas te ocupan en este momento.
Petras: Para decir la verdad estoy trabajando en un ensayo para un Congreso en Colombia sobre derechos humanos el 13 y 14 de mayo, sobre un tema que quiero destacar que es el de los premios mundiales que ha conseguido el presidente Álvaro Uribe.
Por ejemplo, el señor Uribe es el presidente que ha ganado más apoyo político de congresistas financiados por el narcotráfico que cualquier otro presidente del mundo, incluyendo Afganistán.
Es el presidente que ha conseguido la mayor expulsión de campesinos y refugiados que cualquier otro país del mundo: cuatro millones. Es el presidente que ha permitido más bases militares que cualquier otro presidente en las Américas.
En este caso, entonces, ha conseguido récords mundiales y hay que calcular más que cualquier otro presidente, en favor del autoritarismo y el entreguismo. Eso es parte del proyecto.
Y la segunda parte es analizar la forma en que el lenguaje está corrompido en este proceso de defender gobiernos como el de Uribe que violan todos los derechos humanos, sociales y políticos.
El lenguaje que utiliza por ejemplo como el concepto de seguridad democrática, que en vez de crear seguridad crea inseguridad porque a cualquiera que cuestiona es de práctica que puede perder la vida o recibir una visita en la madrugada y desaparece la persona que abre la puerta. ¿Y qué significa la palabra democracia cuando hay militarización del país, ocupación de terrenos de productores y la constante persecución de todos los movimientos sociales? En otras palabras, hay una tremenda corrupción del lenguaje para servir a los intereses del poder imperialista y oligárquico. Esto forma parte del trabajo que estoy haciendo ahora.
Chury: Ante eso que tú analizas, uno se pregunta, ¿en manos de quién está el tema de calificación o no de los derechos humanos en el mundo? Porque uno no sabe ya qué opinar sobre estos temas, es bastante difícil.
Petras: Sí. Bueno, en el caso del gobierno estadounidense el calificar a un violador o no violador de derechos humanos tiene que ver con su subordinación a la política de Estados Unidos. Cuando un gobierno apoya la política represiva de Estados Unidos, las guerras imperialistas, el gobierno estadounidense no lo incluye en la lista de violadores de derechos humanos. Por ejemplo Israel ha expulsado a millones de palestinos, constantemente está encarcelando civiles, pero nunca sale en la lista de violadores de derechos humanos.
Mientras que cuando hay un país crítico de los Estados Unidos, como Venezuela, cualquier medida que toma el gobierno contra opositores, automáticamente se califica como una violación de derechos humanos. En este caso entonces está muy claro que los criterios que utiliza el departamento de Estado están influidos por la política imperialista.
Hay otros grupos con mayor autonomía del gobierno estadounidense que tienen criterios más universales y consistentes, que aplican los mismos criterios a todos los países en relación con la violación de los derechos humanos y no tratan de imponer el criterio político antes de considerar la condición humana. Esta situación normalmente podríamos decir que se aplica a organizaciones como Amnistía Internacional y otros, con algunas excepciones porque incluso éstos grupos como Amnistía están financiados por las grandes fundaciones occidentales y no siempre cumplen con las declaraciones que ellos emiten. En este sentido yo creo que la mejor forma de tratar el problema los derechos humanos es que uno mismo haga su propia investigación para determinar qué es y dónde está y cuál es la amplitud de las violaciones a los derechos humanos.
En este sentido debemos aplicar los criterios de la amplitud y profundidad de una violación de derechos humanos. Por ejemplo, los Estados Unidos cometen enormes violaciones matando a más de un millón de iraquíes, mientras en China han reprimido algunas protestas en el Tíbet, que han costado tal vez una docena o dos docenas de víctimas entre heridos y muertos. Y no es lo mismo condenar alguna violación de China contra los del Tíbet como el genocidio que está cometiendo Estados Unidos en Iraq y Afganistán. Es como confundir un mayorista de crímenes con un minorista.
Chury: Relativo a la economía, ¿lo de Grecia es un hecho aislado en esa crisis económica o es un alerta de lo que puede ocurrir también en otros países de Europa?
Petras: Yo creo que por lo menos desde hace años hay una gran desigualdad en las economías y poderes entre los países de Europa del norte y los países de Europa del sur. Grecia, Portugal, España e incluso el sur de Italia, forman una periferia que está siempre endeudada con los países del norte por una razón: porque hay desigualdad, desigualdad de poder y desarrollo económico.
El sur estaba clasificado como un lugar de turismo, de segundas casas, de recreación; sin desarrollar profundamente las fuerzas productivas industriales y agrícolas. Es decir, tenían economías totalmente desequilibradas, dependientes de lo que son los flujos de turistas del norte y las inversiones del norte, particularmente en inmobiliaria. Y cuando la crisis aparece, estas deudas y estas dependencias tienen un impacto mucho más profundo en los países vulnerables del sur que en los países del norte. Y ahora la hipocresía es que los del norte acusan a los gobernantes del sur de toda la responsabilidad por la crisis, mientras es una crisis compartida entre las clases dominantes del norte y sus gobernantes en el sur dependientes de sus poderes en el norte.
El problema es que los pueblos en ambos lados van a pagar el precio. Los trabajadores del norte van a pagar más impuestos para subvencionar la deuda de las clases dominantes en el sur y las clases dominantes en el sur de Europa van a exigir enormes sacrificios a los trabajadores del sur y esa es la gran injusticia de Europa, de la Unión Europea, que está construida sobre fundaciones débiles, vulnerables, desiguales, injustas. No se puede esperar que la existencia de estas desigualdades no tenga consecuencias. El drama ahora es si pueden imponer estas medidas draconianas a los trabajadores del sur porque hay enorme descontento.
Fíjate Chury, si habláramos en Uruguay de que un gobierno declara que va a bajar los salarios un 30%, extender los años para la jubilación en cinco años más y se van a reducir las jubilaciones un 40%. Podríamos decir que es un retroceso de 40 años y eso obviamente en cualquier país va a provocar un descontento, una rebeldía, huelgas generales y lo que sea. Es lo que está pasando en Grecia, el pueblo no quiere sufrir un retroceso a los años 50 donde sufrieron todos los problemas de salir de una guerra civil.
Chury: Volviendo a América Latina, las últimas reuniones mantenidas por Lula con autoridades estadounidenses, hablan de la compra de armamento; de los F18, de la Boeing, en fin, armamento de primera generación a los Estados Unidos. ¿Eso qué supone en la actitud que ha querido jugar permanentemente Lula desde aquí, el continente, al mundo?
Petras: Hay dos cosas. Lula, y todos los gobiernos brasileños últimamente, quieren ser socios, patrones compartiendo el poder en América Latina. O mejor dicho, Brasil quiere ser reconocido por la Casa Blanca como el principal poder hegemónico y vocero para América Latina, para que los Estados Unidos traten a Brasil como un imperio socio de Estados Unidos en América Latina tanto en el nivel económico como en el nivel militar. Y hasta ahora y por muchos años los gobernantes estadounidenses no querían compartir el poder con Brasil pero últimamente por las debilidades del imperio por la guerra con Afganistán e Iraq están más dispuestos a negociar diferentes puntos de coincidencia con las aspiraciones hegemónicas de Brasil.
Segundo, Brasil tiene ambiciones mundiales para proyectar el poder, más que nada en la parte de África y últimamente en Asia, incluso en Medio Oriente. Obviamente no está en condiciones de establecerse como un poder de nivel mundial, pero tiene las aspiraciones y a partir de eso Lula particularmente quiere ser miembro del Consejo de seguridad de las Naciones Unidas, entre los grandes poderes, tanto como China incluida India y Brasil como un nuevo poder emergente a escala mundial.
Por estas razones hay una política complicada de Brasil. Primero para tomar medidas independientes como reconocer a Irán, como mediar entre Venezuela y Estados Unidos, mostrar una independencia para negociar mejor algunos acuerdos. Es como decirle a Washington "nosotros somos independientes, tomamos medidas con más autonomía y si vosotros queréis ser un poder aquí tienen que tratar con nosotros". En este sentido estos pasos de independencia son medidas diseñadas para compartir poderes, en vez de declararse independientes. Por esta razón tenemos el doble juego de Brasil. Por un lado la independencia y por otro lado pactar con los Estados Unidos sobre las bases militares y otras medidas que aumentan la presencia estadounidense en el suir del continente.
Chury: Entiendo lo tuyo. Por eso será que José Mujica fue y dijo que Brasil debe ser el líder de América del Sur, el país hegemónico. Lo dijo hace poco, cuando estuvo por allí.
Petras: Sí, ahora hay una complicación. Una cadena que si es cierto que Estados Unidos está a la cabeza, Brasil quiere ser el socio de la cabeza y después Mujica quiere ser el privilegiado país dependiente. Es decir, quiere afirmar la hegemonía de Brasil y tal vez recibir algunas concesiones como el país dependiente favorecido entre Bolivia, Paraguay, etc., los otros pequeños países en la frontera con Brasil. Es una forma de decir nos sometemos a Brasil pero trátanos bien patrón porque somos fieles a tus intereses.
Chury: ¿Se ha notado alguna diferencia en el tiempo de Piñera en Chile? Porque hay pocas noticias.
Petras: Hay algunas indicaciones de que el gobierno de Piñera primero en grandes líneas es igual que los gobiernos supuestamente de centro izquierda. No va a cambiar nada de las estructuras actuales de clase, porque ya son bastante desiguales. No va a cambiar nada en relación con las grandes concentraciones de capitales banqueros porque ya están bastante concentradas. Pero sí va a aumentar tal vez algunas privatizaciones porque quedan todavía algunas empresas públicas, por ejemplo en minería y sectores de las telecomunicaciones. En este sentido va a profundizar o seguir pasos para extender y profundizar las privatizaciones del gobierno anterior. Otra cosa que podríamos ver es la forma en que está aumentando la presencia de los carabineros, la policía, para controlar el descontento de la gente damnificada por el terremoto que sobrevive pero todavía no tiene satisfechas las necesidades básicas. Entonces hay dos cosas: una es la profundización de la parte reaccionaria de los gobiernos anteriores y otra es la continuación de las grandes líneas del poder económico. Las dos cosas no son en ningún sentido una mejora. Hay un empeoramiento de algunas cosas pero en gran parte es un gobierno que está continuando lo que hicieron los socialistas democristianos del pasado, incluso atrayendo a algunos sectores de los democristianos para formar una alianza en el Congreso para aprobar algunas medidas y creando tentaciones para algunos sectores más reaccionarios del Partido Socialista para entrar en esta colaboración, lo que llaman una gran alianza nacional.
Pero por el momento podríamos señalar que sí es cierto que hay un giro hacia la derecha pero no tan grande como la gente predicaba en la campaña electoral.
Chury: Bien Petras, magnífico el análisis, te agradecemos muchísimo todo esto y la promesa de encontrarnos el próximo lunes, siempre que tú puedas, en las ondas de radio Centenario.
Petras: Muy bien, muchas gracias Chury
Chury: Un abrazo grande. Chau
Banco Mundial y acaparamiento de tierras
Por Luis Hernández Navarro
Tierra, agua y semillas son, junto con los saberes campesinos y la mano de obra, los factores claves en el cultivo de alimentos y los pilares de la producción campesina. Y son, desde hace décadas, el terreno de una fuerte disputa entre los grandes agronegocios y las familias rurales. Mientras los consorcios multinacionales buscan su privatización y acaparamiento, las familias campesinas procuran mantenerlos como bienes comunes.
Uno de los asaltos más recientes en el combate entre campesinos y multinacionales se libra alrededor de las tierras y los territorios indígenas y las comunidades rurales. Gobiernos pudientes, fondos de inversión y trasnacionales de la alimentación, el transporte y la industria química y farmacéutica están rentando o comprando decenas de millones de hectáreas de buenas tierras de cultivo, muchas irrigadas, en Asia, África y América Latina para producir agrocombustibles y alimentos en detrimento de los campesinos.
Según un informe de Oliver De Schutter, relator especial sobre el derecho a la alimentación de la ONU, entre 15 y 20 millones de hectáreas de tierras agrícolas de países en desarrollo han sido objeto de transacciones y negociaciones con inversionistas extranjeros desde 2006. Esto equivale –de acuerdo con De Schutter– a la superficie total de las tierras agrícolas en Francia o a la quinta parte de todas las tierras agrícolas de la Unión Europea. Representa también la décima parte del territorio de México u 80 por ciento del estado de Chihuahua.
El objetivo de esta concentración de la tierra arable es controlar la producción mundial de alimentos, mediante inversiones especulativas que buscan ganancias rápidas. Para algunas naciones árabes, así como China y Japón, se trata, además, de tener garantizados el abasto de comida y recursos forestales para sus poblaciones e industrias.
Las corporaciones han negociado concesiones económicas de largo plazo para establecer plantaciones agrícolas y producir agrocombustibles, caucho y aceites. En zonas costeras, la tierra y los recursos marinos e hídricos son vendidos, alquilados o cedidos a inversionistas turísticos en detrimento de las comunidades costeras y de pescadores.
Este proceso de nuevo despojo de tierras ha encontrado en el Banco Mundial un nuevo y poderoso aliado.
La institución financiera multinacional promueve siete principios para hacer que estas inversiones tengan éxito. Su idea-fuerza central es lograr un acaparamiento de tierras socialmente aceptable. (Véase: “Principles for Responsible Agricultural Investment that Respects, Livelihoods and Resources”: www.donorplatform.org/component/option,com_docman/task,doc_view/gid,1280)
Los supuestos básicos contenidos en siete principios pueden resumirse en: a) la consideración de que la actual fiebre del sector privado por comprar tierras agrícolas es arriesgada; b) la magnitud de esta tendencia; c) la necesidad de transferencia de derechos sobre tierras agrícolas en los países en desarrollo a inversionistas extranjeros; d) la convicción de que cualquier flujo de capital privado que expanda los agronegocios trasnacionales donde aún no hayan penetrado es bueno y debe seguir, de tal modo que el sector corporativo pueda extraer más riqueza del campo, y e) dado que estos negocios de inversión están anclados en una privatización masiva y en la transferencia de derechos sobre la tierra, el Banco Mundial quiere cumplir unos cuantos criterios para reducir los riesgos de inesperadas reacciones sociales: respetar los derechos de los actuales usuarios de la tierra, el agua, entre otros recursos (pagando una indemnización), proteger y mejorar los medios de vida a nivel familiar y de la comunidad (proporcionando empleos y otros servicios) y no dañar el ambiente.
La estrategia fue presentada el 25 de abril, en Washington DC, en una mesa redonda cuyos anfitriones son Japón, Estados Unidos y la Unión Africana, y el 26 en la conferencia anual de tierras del Banco Mundial.
Aunque los principios que propone formalmente el banco son voluntarios, en los hechos considera a la tierra y los derechos agrarios como un activo clave para las trasnacionales que buscan obtener altos dividendos en sus inversiones. El organismo financiero multinacional, los gobiernos y los monopolios se proponen revalorizar la tierra en términos meramente económicos, dejando de lado los costos ambientales y sociales de un modelo de agricultura industrial.
En rechazo a esta política, Vía Campesina, Food First Action International (FIAN), Land Research Action Network (LRAN), GRAIN y más de 100 organizaciones de todo el mundo dieron a conocer el 22 de abril un manifiesto en el que exigen frenar la ola actual de acaparamiento de tierras en la que inversionistas oficiales y privados se están apoderando de millones de hectáreas de tierras de cultivos de comunidades rurales de África, Asia y América Latina.
Los firmantes rechazan la privatización masiva y transferencia de derechos sobre la tierra detrás de la iniciativa del Banco Mundial. Según ellos, los principios que proponen son una jugada que intenta legitimar el acaparamiento de tierras. Facilitar que corporaciones (nacionales o extranjeras) se apoderen a largo plazo de las tierras agrícolas de las comunidades rurales es totalmente inaceptable, no importa qué lineamientos se sigan. Los principios del Banco Mundial, que serían totalmente voluntarios, intentan distraer del hecho de que la crisis alimentaria global de hoy en día, con la cifra récord de más de mil millones de personas sufriendo hambre, no será resuelta por la agricultura industrial en gran escala que van a aplicar prácticamente todos los inversionistas que están adquiriendo tierra.
La lucha contra el acaparamiento de tierras tiene en México una larga historia. El rechazo al Procede en las comunidades indígenas, la ocupación de latifundios en Chiapas a raíz del levantamiento zapatista, la resistencia de los campesinos de Atenco y tantos otros conflictos muestran que la iniciativa del Banco Mundial en nuestro país no pasará.
Tierra, agua y semillas son, junto con los saberes campesinos y la mano de obra, los factores claves en el cultivo de alimentos y los pilares de la producción campesina. Y son, desde hace décadas, el terreno de una fuerte disputa entre los grandes agronegocios y las familias rurales. Mientras los consorcios multinacionales buscan su privatización y acaparamiento, las familias campesinas procuran mantenerlos como bienes comunes.
Uno de los asaltos más recientes en el combate entre campesinos y multinacionales se libra alrededor de las tierras y los territorios indígenas y las comunidades rurales. Gobiernos pudientes, fondos de inversión y trasnacionales de la alimentación, el transporte y la industria química y farmacéutica están rentando o comprando decenas de millones de hectáreas de buenas tierras de cultivo, muchas irrigadas, en Asia, África y América Latina para producir agrocombustibles y alimentos en detrimento de los campesinos.
Según un informe de Oliver De Schutter, relator especial sobre el derecho a la alimentación de la ONU, entre 15 y 20 millones de hectáreas de tierras agrícolas de países en desarrollo han sido objeto de transacciones y negociaciones con inversionistas extranjeros desde 2006. Esto equivale –de acuerdo con De Schutter– a la superficie total de las tierras agrícolas en Francia o a la quinta parte de todas las tierras agrícolas de la Unión Europea. Representa también la décima parte del territorio de México u 80 por ciento del estado de Chihuahua.
El objetivo de esta concentración de la tierra arable es controlar la producción mundial de alimentos, mediante inversiones especulativas que buscan ganancias rápidas. Para algunas naciones árabes, así como China y Japón, se trata, además, de tener garantizados el abasto de comida y recursos forestales para sus poblaciones e industrias.
Las corporaciones han negociado concesiones económicas de largo plazo para establecer plantaciones agrícolas y producir agrocombustibles, caucho y aceites. En zonas costeras, la tierra y los recursos marinos e hídricos son vendidos, alquilados o cedidos a inversionistas turísticos en detrimento de las comunidades costeras y de pescadores.
Este proceso de nuevo despojo de tierras ha encontrado en el Banco Mundial un nuevo y poderoso aliado.
La institución financiera multinacional promueve siete principios para hacer que estas inversiones tengan éxito. Su idea-fuerza central es lograr un acaparamiento de tierras socialmente aceptable. (Véase: “Principles for Responsible Agricultural Investment that Respects, Livelihoods and Resources”: www.donorplatform.org/component/option,com_docman/task,doc_view/gid,1280)
Los supuestos básicos contenidos en siete principios pueden resumirse en: a) la consideración de que la actual fiebre del sector privado por comprar tierras agrícolas es arriesgada; b) la magnitud de esta tendencia; c) la necesidad de transferencia de derechos sobre tierras agrícolas en los países en desarrollo a inversionistas extranjeros; d) la convicción de que cualquier flujo de capital privado que expanda los agronegocios trasnacionales donde aún no hayan penetrado es bueno y debe seguir, de tal modo que el sector corporativo pueda extraer más riqueza del campo, y e) dado que estos negocios de inversión están anclados en una privatización masiva y en la transferencia de derechos sobre la tierra, el Banco Mundial quiere cumplir unos cuantos criterios para reducir los riesgos de inesperadas reacciones sociales: respetar los derechos de los actuales usuarios de la tierra, el agua, entre otros recursos (pagando una indemnización), proteger y mejorar los medios de vida a nivel familiar y de la comunidad (proporcionando empleos y otros servicios) y no dañar el ambiente.
La estrategia fue presentada el 25 de abril, en Washington DC, en una mesa redonda cuyos anfitriones son Japón, Estados Unidos y la Unión Africana, y el 26 en la conferencia anual de tierras del Banco Mundial.
Aunque los principios que propone formalmente el banco son voluntarios, en los hechos considera a la tierra y los derechos agrarios como un activo clave para las trasnacionales que buscan obtener altos dividendos en sus inversiones. El organismo financiero multinacional, los gobiernos y los monopolios se proponen revalorizar la tierra en términos meramente económicos, dejando de lado los costos ambientales y sociales de un modelo de agricultura industrial.
En rechazo a esta política, Vía Campesina, Food First Action International (FIAN), Land Research Action Network (LRAN), GRAIN y más de 100 organizaciones de todo el mundo dieron a conocer el 22 de abril un manifiesto en el que exigen frenar la ola actual de acaparamiento de tierras en la que inversionistas oficiales y privados se están apoderando de millones de hectáreas de tierras de cultivos de comunidades rurales de África, Asia y América Latina.
Los firmantes rechazan la privatización masiva y transferencia de derechos sobre la tierra detrás de la iniciativa del Banco Mundial. Según ellos, los principios que proponen son una jugada que intenta legitimar el acaparamiento de tierras. Facilitar que corporaciones (nacionales o extranjeras) se apoderen a largo plazo de las tierras agrícolas de las comunidades rurales es totalmente inaceptable, no importa qué lineamientos se sigan. Los principios del Banco Mundial, que serían totalmente voluntarios, intentan distraer del hecho de que la crisis alimentaria global de hoy en día, con la cifra récord de más de mil millones de personas sufriendo hambre, no será resuelta por la agricultura industrial en gran escala que van a aplicar prácticamente todos los inversionistas que están adquiriendo tierra.
La lucha contra el acaparamiento de tierras tiene en México una larga historia. El rechazo al Procede en las comunidades indígenas, la ocupación de latifundios en Chiapas a raíz del levantamiento zapatista, la resistencia de los campesinos de Atenco y tantos otros conflictos muestran que la iniciativa del Banco Mundial en nuestro país no pasará.
El equilibrio del mundo y la nueva integración latinoamericana
Por Andrés Mora Martínez
Impulsada por el ascenso de los sectores populares y nacionalistas latinoamericanos, e inspirada en el pensamiento martiano-bolivariano, el ALBA es la iniciativa que más lejos ha llevado las posibilidades de construir otros espacios de integración, para alcanzar “el equilibrio del mundo”, tarea que exige, primero, subvertir y transformar el orden económico y social existente.
Las celebraciones del bicentenario del inicio de las luchas emancipadoras en América Latina traen consigo reflexiones y revisiones críticas sobre las historias, culturas y procesos políticos que dieron origen a nuestras naciones. Al mismo tiempo, nos invitan a mirar y evaluar el estado de ese largo camino de realización del horizonte utópico que José Martí proyectó, cuando aseguró que la segunda y definitiva independencia antillano-latinoamericana era condición ineludible para alcanzar el equilibrio del mundo[1]. Es decir, un nuevo orden en las relaciones internacionales, como aún no lo ha conocido la civilización moderna.
Son diversos los escenarios y coyunturas en los que Martí va dándole forma a esta idea, pero en lo común de este proceso de maduración de su pensamiento, se encuentra la preocupación, creciente sobre todo a partir de 1889, tras su participación en el Congreso de Washington, por la unidad de los pueblos de nuestra América frente al naciente imperialismo estadounidense, que amenazaba con caer “con esa fuerza más, sobre nuestra tierras americanas”[2].
No es casual que más de un siglo después, Martí y sus ideas conserven su vigencia. Las amenazas y desafíos siguen siendo, en buena medida, aquellos que conoció y avizoró el prócer cubano: el dilema -ahora renovado- entre el unionismo latinoamericano y el neopanamericanismo imperial, y la tarea pendiente de completar el desarrollo económico, social, cultural y ambientalmente sostenible de nuestras “repúblicas dolorosas de América”[3].
La idea de la unidad posible de América Latina, entonces, debe ser vista como uno de los ejes articuladores de la construcción de nuestras identidades culturales y de las luchas de liberación de los pueblos latinoamericanos, tanto en sus triunfos como en sus derrotas, en un itinerario liberador que nos lleva de los proyectos político-militares de Bernardo de Monteagudo, Simón Bolívar y Francisco Morazán, en la primera mitad del siglo XIX; al Martí que, hacia fines de esa centuria, despliega sus mejores armas intelectuales para impulsar la tesis –complementaria de las de sus antecesores- de la unidad latinoamericana sustentada en el desarrollo de la cultura y el antiimperialismo. En el siglo XX, esta herencia unionista y antiimperialista será retomada por Augusto Cesar Sandino en Nicaragua, quien escribe en 1929 el Plan de realización del supremo sueño de Bolívar, y por supuesto, por la onda expansiva de la Revolución Cubana, que alcanza a las actuales Revoluciones Andinas del siglo XXI.
Es desde esta perspectiva histórica que consideramos que las actuales iniciativas de integración latinoamericana, como el ALBA, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la futura Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), con sus diferencias evidentes pero también con sus muchas coincidencias, constituyen el paso más importante que se ha dado, durante las últimas décadas, en la ruta de la construcción de un nuevo orden internacional más justo, y que se va expresando, poco a poco, en la conformación de una arquitectura del poder hemisférico y global distinta a la que fue hegemónica hasta finales del siglo XX.
Esta nueva integración de nuestra América tiene tres rasgos fundamentales: el primero, su carácter posneoliberal, porque surge en el contexto de lo que Ana Esther Ceceña llama un “posneoliberalismo nacional alternativo”[4], a saber, el conjunto de políticas de superación del paradigma neoliberal y de creación del poder participativo que se impulsan, sobre todo, desde Venezuela, Bolivia y Ecuador. El segundo, se trata de una integración independiente, porque se construye sobre la base de procesos de recuperación de la soberanía popular, nacional, energética, territorial. Así, se desmarca de la influencia y el poder que ejercieron los organismos internacionales y los EE.UU. hasta finales del siglo XX[5]. Y finalmente, es multidimensional[6], porque además de lo económico, incorpora aspectos esenciales de la vida social como la cultura, la educación, el deporte, la salud, la comunicación social y los derechos humanos en un sentido amplio.
En este marco, impulsada por el ascenso de los sectores populares y nacionalistas latinoamericanos e inspirada en el pensamiento martiano-bolivariano, el ALBA es la iniciativa que más lejos ha llevado las posibilidades de construir otros espacios de integración, regidos por una lógica solidaria, que ensaya alternativas al capitalismo y que procura forjar “el equilibrio del mundo”, tarea que exige, primero, subvertir y transformar el orden económico y social existente.
El Manifiesto Bicentenario de Caracas, consolidando la Nueva Independencia que se aprobó en la cumbre extraordinaria del ALBA, celebrada en Caracas el pasado lunes 19 de abril, entre muchos apartados importantes, resalta precisamente la manera en que este espacio de integración “se ha convertido en un elemento cohesionador y dinamizador para avanzar, en las actuales circunstancias históricas, hacia el objetivo superior que constituye el Sueño Bolivariano de crear la más grande República que haya existido y la unidad regional. Desde su nacimiento en el año 2004, en sus conceptos y sus prácticas, el ALBA ha constituido una alternativa a los esquemas de integración neoliberales y fundamentalmente el proyecto económico imperial del ALCA, un espacio de respuesta y protección efectiva ante las crisis energética, financiera, alimentaria y social desencadenadas por el capitalismo globalizado que hoy amenaza la existencia de la Madre Tierra y la supervivencia de la humanidad”.
A pesar de las maniobras desestabilizadoras de sus poderosos enemigos, y aún con los inevitables contratiempos que supone la construcción de una alternativa sobre la marcha y contra el tiempo, el ALBA representa hoy la avanzada de la unidad e integración latinoamericana que, al desafiar la lógica ortodoxa del capitalismo neoliberal, señala un camino posible para la sobrevivencia de la especie humana.
- Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
http://connuestraamerica.blogspot.com/2010/04/el-equilibrio-del-mundo-y-la-nueva.html
Notas
[1] Martí, José (1894). “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, en Hart Dávalos, Armando (editor) (2000). José Martí y el equilibrio del mundo. México DF: Fondo de Cultura Económica. Pág.240.
[2] Martí, José (1895). “A Manuel Mercado”, en Hart Dávalos, op.cit. Pág 276.
[3] Martí, José (1891). “Nuestra América”, en Hart Dávalos, op.cit. Pág 204.
[4] Ceceña, Ana Esther (2008). “El posneoliberalismo y sus bifurcaciones”. Observatorio Latinoamericano de Geopolítica. Diciembre. Disponible en: www.geopolitica.ws
[5] Regueiro Bello, Lourdes (2008) Los TLC en la perspectiva de la acumulación estadounidense. Visiones desde el Mercosur y el ALBA. - 1a ed. - Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales - CLACSO. Pp. 261-288.
[6] Suárez Salazar, Luis (2008). “La integración independiente y multidimensional de Nuestra América: una mirada desde lo mejor del pensamiento sociológico”, en revista Política Exterior y Soberanía, año 3, nº 2, abril-junio. Caracas: Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual. Pp. 21-26.
Impulsada por el ascenso de los sectores populares y nacionalistas latinoamericanos, e inspirada en el pensamiento martiano-bolivariano, el ALBA es la iniciativa que más lejos ha llevado las posibilidades de construir otros espacios de integración, para alcanzar “el equilibrio del mundo”, tarea que exige, primero, subvertir y transformar el orden económico y social existente.
Las celebraciones del bicentenario del inicio de las luchas emancipadoras en América Latina traen consigo reflexiones y revisiones críticas sobre las historias, culturas y procesos políticos que dieron origen a nuestras naciones. Al mismo tiempo, nos invitan a mirar y evaluar el estado de ese largo camino de realización del horizonte utópico que José Martí proyectó, cuando aseguró que la segunda y definitiva independencia antillano-latinoamericana era condición ineludible para alcanzar el equilibrio del mundo[1]. Es decir, un nuevo orden en las relaciones internacionales, como aún no lo ha conocido la civilización moderna.
Son diversos los escenarios y coyunturas en los que Martí va dándole forma a esta idea, pero en lo común de este proceso de maduración de su pensamiento, se encuentra la preocupación, creciente sobre todo a partir de 1889, tras su participación en el Congreso de Washington, por la unidad de los pueblos de nuestra América frente al naciente imperialismo estadounidense, que amenazaba con caer “con esa fuerza más, sobre nuestra tierras americanas”[2].
No es casual que más de un siglo después, Martí y sus ideas conserven su vigencia. Las amenazas y desafíos siguen siendo, en buena medida, aquellos que conoció y avizoró el prócer cubano: el dilema -ahora renovado- entre el unionismo latinoamericano y el neopanamericanismo imperial, y la tarea pendiente de completar el desarrollo económico, social, cultural y ambientalmente sostenible de nuestras “repúblicas dolorosas de América”[3].
La idea de la unidad posible de América Latina, entonces, debe ser vista como uno de los ejes articuladores de la construcción de nuestras identidades culturales y de las luchas de liberación de los pueblos latinoamericanos, tanto en sus triunfos como en sus derrotas, en un itinerario liberador que nos lleva de los proyectos político-militares de Bernardo de Monteagudo, Simón Bolívar y Francisco Morazán, en la primera mitad del siglo XIX; al Martí que, hacia fines de esa centuria, despliega sus mejores armas intelectuales para impulsar la tesis –complementaria de las de sus antecesores- de la unidad latinoamericana sustentada en el desarrollo de la cultura y el antiimperialismo. En el siglo XX, esta herencia unionista y antiimperialista será retomada por Augusto Cesar Sandino en Nicaragua, quien escribe en 1929 el Plan de realización del supremo sueño de Bolívar, y por supuesto, por la onda expansiva de la Revolución Cubana, que alcanza a las actuales Revoluciones Andinas del siglo XXI.
Es desde esta perspectiva histórica que consideramos que las actuales iniciativas de integración latinoamericana, como el ALBA, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y la futura Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), con sus diferencias evidentes pero también con sus muchas coincidencias, constituyen el paso más importante que se ha dado, durante las últimas décadas, en la ruta de la construcción de un nuevo orden internacional más justo, y que se va expresando, poco a poco, en la conformación de una arquitectura del poder hemisférico y global distinta a la que fue hegemónica hasta finales del siglo XX.
Esta nueva integración de nuestra América tiene tres rasgos fundamentales: el primero, su carácter posneoliberal, porque surge en el contexto de lo que Ana Esther Ceceña llama un “posneoliberalismo nacional alternativo”[4], a saber, el conjunto de políticas de superación del paradigma neoliberal y de creación del poder participativo que se impulsan, sobre todo, desde Venezuela, Bolivia y Ecuador. El segundo, se trata de una integración independiente, porque se construye sobre la base de procesos de recuperación de la soberanía popular, nacional, energética, territorial. Así, se desmarca de la influencia y el poder que ejercieron los organismos internacionales y los EE.UU. hasta finales del siglo XX[5]. Y finalmente, es multidimensional[6], porque además de lo económico, incorpora aspectos esenciales de la vida social como la cultura, la educación, el deporte, la salud, la comunicación social y los derechos humanos en un sentido amplio.
En este marco, impulsada por el ascenso de los sectores populares y nacionalistas latinoamericanos e inspirada en el pensamiento martiano-bolivariano, el ALBA es la iniciativa que más lejos ha llevado las posibilidades de construir otros espacios de integración, regidos por una lógica solidaria, que ensaya alternativas al capitalismo y que procura forjar “el equilibrio del mundo”, tarea que exige, primero, subvertir y transformar el orden económico y social existente.
El Manifiesto Bicentenario de Caracas, consolidando la Nueva Independencia que se aprobó en la cumbre extraordinaria del ALBA, celebrada en Caracas el pasado lunes 19 de abril, entre muchos apartados importantes, resalta precisamente la manera en que este espacio de integración “se ha convertido en un elemento cohesionador y dinamizador para avanzar, en las actuales circunstancias históricas, hacia el objetivo superior que constituye el Sueño Bolivariano de crear la más grande República que haya existido y la unidad regional. Desde su nacimiento en el año 2004, en sus conceptos y sus prácticas, el ALBA ha constituido una alternativa a los esquemas de integración neoliberales y fundamentalmente el proyecto económico imperial del ALCA, un espacio de respuesta y protección efectiva ante las crisis energética, financiera, alimentaria y social desencadenadas por el capitalismo globalizado que hoy amenaza la existencia de la Madre Tierra y la supervivencia de la humanidad”.
A pesar de las maniobras desestabilizadoras de sus poderosos enemigos, y aún con los inevitables contratiempos que supone la construcción de una alternativa sobre la marcha y contra el tiempo, el ALBA representa hoy la avanzada de la unidad e integración latinoamericana que, al desafiar la lógica ortodoxa del capitalismo neoliberal, señala un camino posible para la sobrevivencia de la especie humana.
- Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
http://connuestraamerica.blogspot.com/2010/04/el-equilibrio-del-mundo-y-la-nueva.html
Notas
[1] Martí, José (1894). “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, en Hart Dávalos, Armando (editor) (2000). José Martí y el equilibrio del mundo. México DF: Fondo de Cultura Económica. Pág.240.
[2] Martí, José (1895). “A Manuel Mercado”, en Hart Dávalos, op.cit. Pág 276.
[3] Martí, José (1891). “Nuestra América”, en Hart Dávalos, op.cit. Pág 204.
[4] Ceceña, Ana Esther (2008). “El posneoliberalismo y sus bifurcaciones”. Observatorio Latinoamericano de Geopolítica. Diciembre. Disponible en: www.geopolitica.ws
[5] Regueiro Bello, Lourdes (2008) Los TLC en la perspectiva de la acumulación estadounidense. Visiones desde el Mercosur y el ALBA. - 1a ed. - Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales - CLACSO. Pp. 261-288.
[6] Suárez Salazar, Luis (2008). “La integración independiente y multidimensional de Nuestra América: una mirada desde lo mejor del pensamiento sociológico”, en revista Política Exterior y Soberanía, año 3, nº 2, abril-junio. Caracas: Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual. Pp. 21-26.
jueves, 29 de abril de 2010
Comunicado Nº 55 del Frente Nacional de Resistencia Popular
El Frente Nacional de Resistencia Popular comunica a la población hondureña y la comunidad internacional:
1. El régimen de facto está en una irremediable crisis de credibilidad y gobernabilidad. Al ser la continuación de la dictadura que se instaló por la fuerza de las armas, no es capaz de estabilizar políticamente un país con una grave crisis económica y social que crece todos los días como producto de la aplicación de políticas neoliberales que sólo benefician a la oligarquía y los poderes económicos transnacionales que planificaron, financiaron y validaron el golpe de estado del 28 de junio.
2. Ante la grave situación que vive el país en que han sido irrespetados los derechos humanos, rotos todos los procesos de participación del pueblo y usurpados los poderes del estado por una sola clase social minoritaria y privilegiada, la única manera de construir democracia verdadera es la refundación de la sociedad en todas sus dimensiones. Para ello se hace obligatoria la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente con mayoría popular, que elabore un nuevo contrato social.
3. El Frente Nacional de Resistencia Popular inicia una Consulta Popular en todo el país, en la que los hondureños y las hondureñas declaremos de manera soberana que nos convocamos como pueblo a la Constituyente.
4. Hacemos ver que a pesar del estado de terror impuesto por la oligarquía, a través de su vocero Porfirio Lobo, masificaremos las acciones de protesta no violenta y continuaremos proponiendo alternativas para restaurar el orden institucional que garantice la participación del pueblo. Asimismo, reiteramos nuestro rechazo a los intentos por validar al régimen de facto a través de una amañada Comisión de la Verdad que ocultará los crímenes cometidos contra nuestro pueblo.
¡Resistimos y Venceremos!
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