sábado, 1 de marzo de 2014

Injusticia e ilegalidad: Chabelo Morales declarado culpable



El Tribunal de Sentencia de La Ceiba, declaró culpable de homicidio simple a José Isabel Morales, por lo que durante los próximos cuántos años deberá guardar prisión. La sentencia obtenida el pasado viernes 7 de febrero ocurre tras cinco años y cuatro meses ha esperado en la que se le haga justicia, pese a que el caso tiene vicios de nulidad.

Desde el 17 de octubre de 2008, Morales, “Chabelo” como le llaman de cariño sus compañeros y amigos, guarda prisión en la Penitenciaría de El Porvenir, en La Ceiba, a 403 kilómetros al norte del país. Fue capturado el 17 de octubre de 2008 por la supuesta comisión de 14 delitos –delitos de asesinatos, una tentativa de asesinato, un homicidio, robo agravado e incendio agravado–. La orden de captura la libró el Juzgado de Letras Seccional de Trujillo, por orden del Ministerio Público.

El juicio fue evacuado en los juzgados de La Ceiba hasta dos años después –del 14 al 25 de junio de 2010–, cuando el tribunal de sentencia lo absolvió de 13 delitos, pero le dictó sentencia de 20 años de reclusión por el supuesto homicidio en contra de Carlos Manrique Sorto Castillo, sobrino del subcomisionado de Policía Henry Sorto; este último estuvo involucrado en un conflicto de tierras con la comunidad “Guadalupe Carney”, en Trujillo. Sin embargo, desde el primer día hasta hoy, Morales ha alegado inocencia.

Testigos se contradicen
Por una serie de irregularidades en el proceso, la defensa presentó un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que fue aceptado por la Sala de lo Penal al considerar que hubo violación del derecho a la presunción de inocencia de Morales. Este nuevo proceso se inició el pasado 27 de enero y finalizó el 7 de febrero de 2014, con la decisión del Tribunal de Sentencia de Trujillo.

Al respecto, el abogado defensor, Omar Menjívar, denunció las irregularidades detectadas en el caso. “Hay algo que quiero denunciar y que sea de conocimiento público, este es un juicio que se repite y con la misma prueba, ya que la prueba con la que venimos a este juicio es la misma que se propuso en el año 2010”, dijo.

Asimismo, Menjívar se mostró sorprendido al descubrir que el Ministerio Público ha trastocado los testimonios, para evitar que al fin se le haga justicia a Morales: “nos ha sorprendido terriblemente el hecho que la fiscalía ha acomodado los testimonios de los testigos que declararon en el 2010, porque ahora que repetimos el juicio han venido a dar unas declaraciones totalmente diferentes a las que dieron en el pasado”, lamentó.

Confabulados contra “Chabelo”

El abogado explicó que se trata del delito de falso testimonio y tiene responsabilidad penal tanto el testigo como quien lo induce. “Es muy serio este problema, porque uno lo que espera del Ministerio Público es que actúe de buena fe como lo establece la ley, que sea objetivo y no que realice o diseñe un plan malévolo para asegurarse de que la persona que es acusada quede presa a toda costa”, acotó.

De acuerdo con Menjívar, el Ministerio Público realiza una persecución contra Morales, por eso hizo que los testigos cambien sustancialmente su testimonio para aparentar mayor contundencia incriminatoria, sin embargo, se mostró confiado en que el tribunal emitirá una sentencia absolutoria por el trabajo realizado como defensa para demostrar la inocencia de Morales.

“No hay manera de que el tribunal pueda construir una sentencia condenatoria coherente con la prueba que presentó el Ministerio Público, sin embargo, somos conscientes de todas las arbitrariedades que se han cometido en este caso y los comportamientos parcializados con las posiciones de la fiscalía, pero sobre todo parcializados en contra de José Isabel Morales, estas mismas circunstancias ocurrieron en el 2010; tuvo que ser la Corte Suprema la que anulara la sentencia por todos esos defectos”, sostuvo Menjívar.

Juicio fue fabricado
Por su parte, el defensor internacional de derechos humanos, Greg McCain sostuvo que el caso contra “Chabelo” fue manipulado por la parte acusadora. “Todas las personas que hemos estado pendientes del proceso hemos observado que no hay pruebas ni evidencias: hay testigos que se contradicen en sus declaraciones, porque por momentos no saben quién es ‘Chabelo’ y en otros momentos sí lo identifican; este es un caso fabricado”, enfatizó McCain.

No obstante, se mostró reservado por la historia de corrupción en el sistema de justicia del país. “El Ministerio Público quiere crear en los jueces un sentimiento contra los campesinos y como no tiene pruebas directas contra ‘Chabelo’, quiere hacer creer que los campesinos son criminales y como él es campesino entonces por eso es un criminal, aunque no tengan ninguna prueba en su contra”, dijo.

“Mi hijo es inocente”

A pocas horas para que el Tribunal de Sentencia emitiera su resolución, Conexihon conversó con Ramona López, madre de José Isabel Morales, para conocer su opinión sobre el juicio. “Yo lo que espero es que mi hijo salga libre porque no es culpable de lo que lo acusan, mi hijo ha sido un hombre trabajador que se ha dedicado a vender helados desde que llegamos a la Guadalupe Carney”, sostuvo.

López rememoró el momento cuando sucedieron los incidentes por los que pretenden responsabilizar a su hijo. “Cuando murió la familia del señor Osorto, mi hijo estaba en el campo jugando futbol, luego se vino para la casa y se puso una chamarra moteada; después vino doña María Agapito a decirle que fuera a ayudarle a traer el cuerpo de su esposo, el señor Rodolfo Guevara, que en ese momento había sido asesinado por los guardias de Henry Osorto”, dijo.

La señora envió un mensaje al sistema judicial: “Les pido que se pongan la mano en la conciencia, porque mi hijo es inocente. Tiene cinco hijos que dependen de él –el mayor apenas tiene 12 años– y no es justo que haya pasado ya más de cinco años por un delito que él no me cometió”, aseveró.

Análisis alternativo a las protestas en Venezuela



Por Francesca Emanuele

Si hemos de creer lo que estamos leyendo y oyendo en los medios de comunicación (1), el pueblo de Venezuela –liderado por las protestas estudiantiles– se levanta contra su gobierno opresivo. Los venezolanos están hartos de la escasez de productos como la leche y el papel higiénico; no soportan el 56 por ciento de inflación, la hipertrofiada delincuencia; y todo esto aunado a un “régimen autoritario” que controla los medios de comunicación. Las cosas van a peor, y simplemente ya no pueden aguantar más. Por eso salen a las calles.

Sin embargo, la verdad es algo diferente. El primer indicio de que lo descrito anteriormente podría no ser la imagen completa de los sucesos podremos encontrarlo en el registro de las elecciones pasadas del 8 de diciembre. En aquel momento, la oposición y la prensa hegemónica (que aborrece al gobierno venezolano) concibieron aquellos comicios municipales como una suerte de referéndum hacia el gobierno. El resultado fue que el PSUV, partido que lidera Nicolás Maduro, triunfó con un amplio margen de diez puntos porcentuales.

Esto sucedió solo hace un par de meses: la inflación ya alcanzaba el 56 por ciento, y la situación económica no era mejor que ahora. Entonces, ¿por qué la mayoría de los venezolanos votaron por el partido de gobierno y sus aliados? Probablemente debido a que no estaban pensando en el debilitamiento de la economía ocurrido el pasado año. Tal vez recordaban que en los últimos 12 años –desde que el gobierno chavista tiene el control de la industria petrolera– Venezuela ha experimentado un gran desarrollo: la pobreza se redujo a la mitad, la pobreza extrema en más de un 70 por ciento, y el acceso a la asistencia sanitaria, las pensiones y la educación tuvieron un exponencial aumento.

Tal vez también apostaron por el partido oficialista porque no confían en los personajes de las clases adineradas, quienes dirigen la oposición derechista. Uno de ellos es Leopoldo López, activo participante en el golpe militar de 2002 contra Chávez. En la actualidad, la oposición está siendo apoyada principalmente por las clases altas. Estas organizaciones civiles y partidistas no ofrecen políticas públicas para la mayoría de los venezolanos de bajos ingresos, y están ahora mismo en las calles exigiendo la revocación de los resultados de las elecciones presidenciales de abril pasado, donde Nicolás Maduro fue electo. Sin lugar a dudas, una extraña demanda para un movimiento “prodemocracia”.

Asimismo, y tal como sucedió en el golpe de 2002, el gobierno de EEUU –que ha financiado a la oposición con cientos de millones de dólares, y tiene asignado para las organizaciones contrarias al régimen 5 millones de dólares en su actual presupuesto federal de 2014– ha indicado claramente que apoya esta estrategia de “cambio de régimen”. Solo hay que recordar que, desde 2002, EEUU ha estado tratando de recuperar el control sobre Venezuela, país que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo.

Tampoco podemos olvidar que el 70% de los canales de televisión y radio están aún en manos privadas, y que las televisoras públicas tienen una audiencia de solo el 5.4% del total. De hecho, si hacemos memoria, parece ser que la oposición, glorificada en los medios de comunicación hegemónicos, está intentando implantar una estrategia que, al menos, le dio resultado por unas 48 horas en 2002 (tiempo que duró el golpe de Estado): el plan es mantener un clima de protestas exigiendo la dimisión del gobierno, hasta que se genere el caos suficiente como para establecer un golpe de Estado (el que se intentaría argumentar cosméticamente como correlato de las protestas).

Ahora bien, es cierto que quienes se movilizan presentan quejas legítimas sobre la inflación, la escasez y el crimen. Sin embargo, la tasa de homicidios ha estado bajando desde 2008, y la alta inflación solo ha sido un problema desde alrededor de un año. De hecho, como el Banco Mundial informó, en 2012 la tasa de pobreza en Venezuela se redujo en un 20 por ciento; la mayor caída en América Latina.

El gobierno tiene el deber de resolver los problemas económicos más importantes, pero el intento de generar un marco de posibilidad para derrocar al gobierno no me parece una medida positiva ni justa. Llámenme loca, pero desde que nací vengo escuchando que, en una democracia, los gobiernos se cambian a través de elecciones, y no a través de protestas de la clase dominante. 

Nota

(1) En el Perú, el acceso a la información es marcadamente limitado. El 78% de la prensa escrita está en una sola mano, y la tenencia de los medios de masas como la televisión es igualmente oligopólica. 

Camus en su centenario: Un retrato interesado



Por Pepe Gutiérrez-Álvarez

El literato Albert Camus

Sorprende el hecho de que el centenario de Albert Camus haya pasado tan desapercibido, incluso en Francia. Fue a principios de noviembre del año pasado cuando los diarios convencionales decidieron dar testimonio con cierta tibieza de dicha conmemoración. A la cita no faltaron las firmas establecidas —Fernando Savater, Antonio Muñoz Molina y tutti quanti—, que, como ya es habitual, volvieron a confeccionar un Camus a su propia medida. Leyéndolos, uno podría creer que Albert Camus fue un escritor homologable, alguien que habría comido en la mano de Juan Carlos I, que nunca habría molestado la buena mesa de la democracia existente con artículos insidiosos sobre las pateras.

Camus fue un gran escritor (la lectura de algunas de sus obras resultan experiencias apasionantes, inolvidables), también un excepcional intelectual, alguien comprometido con los asuntos de su tiempo, y que trata de hacerlo desde un rigor moral profundo y valioso, algo que se le puede reconocer incluso desde la discrepancia. Pero estos compromisos no fueron desde las abstracciones, a la que ya estamos tan habituados entre los intelectuales que no molestan al poder. Lo hizo en muchas ocasiones a contracorriente. Sirva de ejemplo la misiva que envió como disculpa por no poder asistir al homenaje a Nin en París allá por mayo de 1957. En la carta decía que el POUM “salvó el honor del socialismo”, y que el asesinato de Nin marcaba un momento clave en la historia del siglo XX, el siglo de las revoluciones traicionadas. Nada más y nada menos.

Por cosas como esta lo trataron de “trotskista”, una etiqueta usual en la “cultura comunista” de la época que no le cuadraba. No obstante, entre otras cosas, prologó el impresionante testimonio de Alfred Rosmer, Moscú en tiempos de Lenin, en mi opinión más como un reconocimiento a Rosmer que por su contenido.

Obviamente no es habitual leer estas cosas en las páginas de El País. Tampoco son las apreciaciones propias de alguien que, ciertamente, no se doblegó ante Stalin. Se dice porque no se puede dejar de decir, que Camus fue comunista, pero no se explica el porqué. Edward Saïd apunta mejor cuando lo conecta con Orwell, lo sitúa en el terreno de la lucha contra el estalinismo, aunque el brillante ensayista palestino, no entra en mayores precisiones. Camus abandonó el PCF en desacuerdo con el giro neocolonialista del frente populista, un detalle que aquí pasó desapercibido, pero que no lo fue ni en Argelia ni en Vietnam. Por supuesto, ninguno de los tribunalistas habituales entra en estos detalles. Detalles que se reproducirán cuando la Resistencia pase a gobernar con ministros comunistas. La Francia libre reprimió duramente las revueltas en Vietnam, Argel o Madagascar (donde “solamente” hubo 9.000 muertos, nativos por supuesto).

Todo el mundo sabe que Camus fue el mítico director de Combat, el periódico de la Resistencia, y que tomó partido desde el primer día en esta, como lo hicieron los comunistas disidentes, que no el PCF. Su lema no era otro que “Desde la resistencia a la Revolución”, pero “la revolución fue desfigurada”, como explicará en un artículo con este mismo título, incluido en la magnífica edición de La sangre de la libertad (Editorial La Linterna Sorda) Camus no tuvo que romper con el estalinismo, como Orwell, él siempre estuvo en el otro lado. El lado de las minorías testimoniales, esas que raramente encuentran un hueco en el diario PRISA, y no digamos ya en otros que ahora se lavan la cara con su nombre.

Ante el estupor de la izquierda realmente existente, Camus optó por otro trayecto, como Walter Benjamín, preconizó la organización del pesimismo. Sus compañeros de ruta no fue esta izquierda, y por supuesto, nunca tuvo nada que ver con la derecha. No participó en ningún Congreso por la Libertad de la Cultura, como hicieron otros, su lugar no estuvo con los renegados sino con los herejes. Aquí lo encontramos con una obra que se interroga sobre la revolución como problema, cerca de la izquierda olvidada. En este espacio se sitúa su defensa de la revolución húngara y su denuncia de la ocupación soviética, pero sobre todo su apoyo a la República española en el exilio. Un apoyo basado al menos en tres aspectos.

1) Camus mantuvo una intensa relación con España, una relación derivada de su rama familiar materna —sobre la que escribió algunos reconocimientos memorables—, y su conocimiento de la cultura española. No en vano escribió sobre la “revuelta de Asturias” y contra Franco —Estado de sitio—, y adaptó para al francés obras de Lope de Vega, Tirso de Molina…

2) Estaba convencido de que la guerra española había sido la primera batalla contra el fascismo, y que la República fue traicionada en nombre del pacto de No-intervención. Que lo volvió a ser cuando dieron la espalda a la resistencia española que tanto había contribuido a la liberación de Francia.

3) Dentro de esta relación, depositó su mayor empatía con la izquierda revolucionaria, por la CNT en primer lugar, manteniendo con ella una relación privilegiada extensible al movimiento libertario francés…

Otra cuestión muy distinta fue su actitud ante la resistencia armada del FLN, su negativa a firmar el Manifiesto de los 121 a favor de la insumisión, un manifiesto en el que figuraban un buen número de amigos suyos. Curiosamente, la posición de Camus no fue muy diferente a la que defendió la dirección del PCF. No encontraremos en los diarios un solo artículo que baje al escenario concreto de los acontecimientos, para hacerlo hay que recurrir al Edward Saïd de Cultura e imperialismo. Saïd no dejará títeres con cabeza al juzgar a Camus (también a Orwell), aunque, insisto, tiende a dejar de lado todo lo referente a la crisis de estalinismo. En los diarios se mezcla la disputa sobre el PCF con el conflicto de Argelia, un conflicto que no se puede juzgar por el curso tomado por el FLN después de Ben Bella. De hacerlo, habría que hablar también del nuevo acomodo imperialista con las nuevas elites “nacionales”. Por otro lado, no vale tomar el Camus más libertario para olvidar el Camus más asimilado.

No se puede afirmar que Albert Camus —finalmente— haya triunfado sobre sus críticos, las cosas son más complicadas. Sobre todo cuando se trata a estos como hace un plumífero de El País, de revolucionarios y estalinistas que no creían en la democracia. Como si la democracia en Francia o Italia no tuviese una deuda con unos y otros, como si lo que decía Camus cupiera en esta democracia de ahora que se evoca como un modelo por encima de toda duda. A Camus como a Sartre, hay que situarlos en los tiempos malditos de la “guerra fría”, pese a que ahora Sartre, por ejemplo, sea retratado como un vulgar Suslov, como el malo de la película al lado de intelectuales buenos como Vargas Llosa o Bernard-Henri Lévy, que más que intelectuales parecen guardaespaldas del reino de las multinacionales. Seguro que Sartre torció demasiado su bastón hacia el realismo, pero también lo es que Camus fue a veces un “alma bella” (como lo calificó Daniel Bensaïd), que no medía el contraste existente entre lo ideal y lo concreto. Todo esto comenzó a cambiar a final de los sesenta, no fue por casualidad que las barricadas del mayo apuntaran por igual contra el capitalismo y contra la burocracia.

A Camus le tocó vivir en medio de una generación que, en política, tuvo que pasar de la espera de la revolución, a la espera de Godot. Decepcionado de la revolución desfigurada, Camus trató de mantener su equilibrio en ese mar de pasiones, sin perder de vista la dialéctica de lo concreto, a desconfiar de las grandes palabras y de los aparatos. Muchas de sus aportaciones son las de un clásico, ahí no hay discusión posible. Sus pronunciamientos nos interpelan sobre la necesidad de no perder de vista el respeto por la gente, por la verdad… La revolución no es ninguna avenida Nevski en lo estratégico, tampoco en lo moral. A veces las victorias pueden ser derrotas, y viceversa, los medios no pueden traicionarse en nombre de los fines. Ambos están estrechamente interrelacionados.

Tenemos que hablar de Camus, su legado no lo podemos dejar en manos de los que lo colocan en los escaparates de los grandes almacenes de la cultura establecida.

Nacionalidades, leninismo y miradas complementarias


Rebelión

Por Salvador López Arnal *

Para el filósofo comprometido, para el poeta, para el profesor, para el amigo Josep Mª Domingo. In memoriam. Que tenemos que hablar de tantas cosas, compañero del alma, compañero.

“Amb tots los bons que em trob en companyia (Raimon 1959-1973)” es el título de la introducción que Manuel Sacristán (1925-1985) escribió en 1974 para la edición en catalán de los Poemes i cançons del cantoautor valenciano (editada inicialmente por Ariel, fue recogida posteriormente en el volumen IV de “Panfletos y Materiales”: Lecturas, Barcelona, Icaria, 1985, pp. 251-267). Dos años más tarde, el ex miembro del Comité Ejecutivo del PSUC, traducía los poemas y canciones al castellano y escribía una sucinta presentación (pp. 22-23) para la edición sefaradiana del libro de Raimon (Tengo muy presente la imagen de un joven Josep Maria con el libro de bolsillo de Ariel entre las manos).

Señala el traductor de El Capital en esta segunda presentación que “poco más que las palabras de la presente traducción de las “letras” de Raimon son de exclusiva responsabilidad mía”. Los detalles de la edición reflejaban el compromiso al que habían llegado cuatro personas: “Raimon, Xavier Folch (director literario de Ariel), Alfred Picó (director de talleres de Ariel) y yo”. Un criterio común de los cuatro, antes de empezar la discusión, “era que no se debía dar una versión cantable de los poemas, sino una traducción literal que permitiera”, a las personas conocedoras de la lengua castellana, “cantar el texto catalán entendiéndolo en todos sus detalles, o que le sirviera de cañamazo o material para hacerse su propia versión poética y cantable en castellano”, al modo, recordaba el estudioso de Espriu y Brossa, como el mismo Raimon se había hecho la suya catalana de Amanda, la inolvidable canción del no menos inolvidable Víctor Jara.

Discrepaban, eso sí, sobre la manera de poner en práctica ese criterio. “Yo quería suministrar una versión literal, palabra por palabra e interlineada. Ésa me sigue pareciendo la forma radical de aplicar el criterio común dicho”. Empero, los tres compañeros de Sacristán coincidieron en rechazar la presentación interlineada. El compromiso al que llegaron, él desde su minoría unitaria, consistía “en presentar traducciones literales, pero no interlineadas, sino enfrentadas”. Se trataba de traducir palabra por palabra, “salvo en los poquísimos casos de frases hechas, como, por ejemplo, deixar ploure (literalmente 'dejar llover', traducida por "oír llover") o, en otro plano, hora foscant (literalmente 'hora oscureciente', traducida por "entre dos luces")”.

El admirador y estudioso de Gramsci y Togliatti daba brevemente cuenta de una pequeña peculiaridad de su trabajo: “traduzco algunos valencianismos -los que más se prestan a ello- por andalucismos”. Su ilustración: “traduzco poc por "poco" y miqueta por "poquito", porque son términos corrientes en Cataluña; pero traduzco poquet, que es catalán del País Valenciano, por “poquiyo”, no por “poquito”, ni por “poquillo””. ¿Por qué? Porque quería Sacristán de este modo “incitar a mis paisanos a ver de qué modo el valenciano es, sencillamente, un catalán, igual que el andaluz es un castellano”. Y quizá, añadía, por causas parecidas “a las que hacen que para mi oído el castellano más hermoso sea el sevillano, creo que el valenciano de Raimon es un catalán particularmente agraciado.”

El autor de Lógica elemental añadía a continuación una observación político-cultural. Se sentía “algo incómodo al ver reproducida en esta edición para lectores de lengua castellana la nota que escribí en 1973 por cordial encargo de Raimon” (la referenciada “Amb tot los bons…”). Ya entonces alguna gente de izquierda en sentido amplio –“yo diría que en sentido amplísimo”: el matiz, que siempre suele ser concepto, es de Sacristán-, creyéndose inminentemente ministrable o alcaldable, comentada críticamente un comunista hasta el final de sus días poco amigo de los políticos institucionales y de la mitificación acrítica de la transición-transacción, “considera hoy oportuno abjurar sonoramente de Lenin”. 

No desconocía el autor de “El filosofar de Lenin” [1] los puntos del leninismo [2] necesitados de (auto-) crítica. Sin embargo, por lo que hacía a la cuestión de las nacionalidades, señalaba, “la verdad es que la actitud de Lenin me parece no ya la mejor, sino, lisamente, la buena”. Ahora bien, “una regla práctica importante de la actitud leninista respecto del problema de las nacionalidades aconseja subrayar unas cosas cuando se habla a las nacionalidades minoritarias en un estado y las cosas complementarias cuando se habla a la nacionalidad más titular del estado”. A tenor de esa regla de conducta, tal vez fuera un error (no lo era) “la publicación en castellano de mi nota de 1973, dirigida primordialmente a catalanes”. Sacristán esperaba que no fuera un error importante. No lo fue. Le animaba “a esperarlo así”, concluía, “la acogida de mis paisanos madrileños a Raimon en este suave y confuso invierno de 1976”, la misma excelente acogida de sus paisanos madrileños en el pasado otoño de 2013.

Subrayar unas cosas cuando se habla a las nacionalidades minoritarias en un estado, señalar cosas complementarias cuando se habla a la nacionalidad más titular del estado: no está mal, nada mal la perspectiva, la consideración leninista. 

En Valladolid he tenido ocasión recientemente de comprobar una concreción de este enfoque: a la salida de la estación de tren, en una de paredes, estaba y acaso esté escrito: “El españolismo es una forma de fascismo.” Estos días, en algunas calles de Barcelona:, podía leerse “El catalanismo popular es, esencialmete, esto: Gamonal es nuestra lucha, los luchadores burgaleses son nuestros hermanos.”

Notas: 
[1] Título de la presentación que Sacristán escribió para la edición castellana de Materialismo y empiriocriticismo, ahora recogida en el primer volumen de Panfletos y Materiales: Sobre Marx y marxismo (Barcelona, Icaria, 1983) 
[2] En El orden y el tiempo, Madrid, Trotta, pp. 124-125, construía M. Sacristán la siguiente caracterización del leninismo. “Queda claro en el mismo artículo cuál es ahora para Gramsci el “pensamiento inmanente” del Capital:“[...] ese pensamiento no sitúa nunca como factor máximo de la historia los hechos económicos en bruto, sino siempre el hombre, la sociedad de los hombres, los hombres que se reúnen, se comprenden, desarrollan a través de esos contactos (cultura) una voluntad social colectiva, y entienden los hechos económicos, los juzgan y los adaptan a su voluntad hasta que ésta se convierte en motor de la economía [...]”. Este paso, que prefigura los desarrollos gramscianos clásicos acerca del concepto de hegemonía, recuerda sin duda el escrito, poco posterior, de Lukács acerca de la consciencia de clase. Pero recuerda sobre todo a Lenin, pues la tesis de que el pensamiento de Marx no pone nunca como “factor máximo de la historia los hechos económicos brutos”, sino la totalidad concreta que es la sociedad, esos hombres que se reúnen y se comprenden en una cultura o consciencia, es la sustancia de la interpretación de Marx política o praxeológica (no meramente científica o teórica) y dialéctica (no mecanicista o economicista) que se conoce con el nombre de leninismo”. Sobre la acentuación voluntarista del leninismo, señalaba en .la entrevista ”Checoslovaquia y la construcción del socialismo” (Acerca de Manuel Sacristán, Destino, Barcelona, 1996, p. 61): “La alternativa entre realización de socialismo o restauración del capitalismo no es para mí objeto de creencia. Primero porque, como he insinuado antes, la alternativa real no es en mi opinión ésa. La alternativa real me parece ser: socialismo o barbarie (degradación general de la vida de la especie). Segundo, porque sólo en los manuales teológicos a lo Konstantinov se dice metafísicamente que “el socialismo triunfará por la necesidad de las leyes históricas”. El leninismo, señalaba, no cree en un triunfo fatal de nada; no es cuestión de creer, sino de querer. De la libertad de su aproximación al pensamiento Lenin es muestra este paso de su artículo sobre “El filosofar de Lenin” en su momento señalado por Gregorio Morán: “El desprecio de la diferencia o el matiz filosóficos es el defecto más característico del filosofar de Lenin. Baste con recordar las expeditivas identificaciones del pensamiento de Mach con el de Berkeley, o del de Bogdánov con el de Mach, en Materialismo y empiriocriticismo. Agrava el problema planteado por las excesivas simplificaciones de Lenin el que él mismo las justifique a veces agresivamente…” 
* Salvador López Arnal es nieto del obrero cenetista asesinado en el Camp de Bota de Barcelona en mayo de 1939 –delito: “rebelión”- José Arnal Cerezuela.

viernes, 28 de febrero de 2014

ONU destaca la pobreza en indígenas como causa de discriminación en Honduras



La ONU destacó la pobreza de los pueblos indígenas y las comunidades afro-hondureñas como uno de los principales problemas de discriminación racial en el país, ya que afecta a más del 88 % de los niños de estas poblaciones.

Así se refleja en el informe de conclusiones del Comité de la ONU para la eliminación de la discriminación racial sobre Honduras, presentado hoy en Ginebra.

"La pobreza está afectando a Honduras y, desafortunadamente afecta más a las poblaciones indígenas y afro-hondureñas. Hay una clara relación entre pobreza y discriminación racial", explicó a Efe el presidente de este comité, José Francisco Cali.

Por ello, el grupo recomienda que el Estado implemente políticas de inclusión social y de desarrollo para eliminar esta "discriminación histórica, la desigualdad y la pobreza".

También hace referencia a la situación de las mujeres indígenas, que se enfrentan a "múltiples formas de discriminación", por lo que sugiere que se "incluya una perspectiva de género en todas las políticas contra la discriminación racial".

Sobre la explotación de recursos en tierras tradicionalmente habitadas por indígenas, el comité "exhorta a desarrollar mecanismos prácticos que garanticen el derecho a la consulta previa libre e informada a estas comunidades".

"Pedimos que se garantice el acceso de estos pueblos a los tribunales para defender sus derechos tradicionales y su derecho a ser consultados antes de que se otorguen concesiones, además de una indemnización justa por cualquier perjuicio sufrido", señala.

El comité lamenta la persistencia de "graves atentados contra la seguridad física" de defensores de los derechos humanos, incluidos líderes indígenas y afro-hondureños, así como la "falta de respuesta policial y judicial adecuada".

Según el informe, entre 2002 y 2013 la Fiscalía del país recibió sólo 55 denuncias por delitos de discriminación, de las que 31 se encuentran en proceso de investigación, 17 fueron desestimadas, 4 llegaron a juicio y 3 fueron resultas con soluciones alternativas.

"Nos preocupa el número limitado de denuncias a la Fiscalía, así como la desproporción entre las denuncias desestimadas y las judicializadas", indica.

Por otro lado, el comité resalta la "lamentable situación" de los buzos misquitos, un grupo étnico indígena, que son víctimas de lesiones provocadas por el buceo al no trabajar con las debidas condiciones de seguridad.

"Los buzos misquitos no utilizan ningún equipo para bucear y de ahí que hemos encontrado estadísticas de problemas de salud derivados de esta práctica laboral en esta comunidad, muchos no pueden hablar o caminar", denunció Cali.

Por este motivo, el comité pide que sean las empresas o el Gobierno los que les proporcionen el equipo adecuado y un seguro médico que cubra posibles enfermedades laborales derivadas de ese trabajo.

Ante la falta de datos estadísticos recientes y fiables, solicita que Honduras elabore indicadores que "permitan tener una mejor visión sobre la situación de los pueblos indígenas y afro-hondureños".

Ciudadanía Burlada


Radio Progreso

La semana pasada señalábamos que el proceso de depuración policial era un total fracaso, lo cual se ve reflejado en la ausencia de investigaciones patrimoniales para identificar a los policías involucrados en narcotráfico y crimen organizado, y en una excesiva inversión de 57 millones de lempiras con un pobre resultado de 9 depurados.

Mientras desde la sociedad civil se denuncia sin ningún resultado que existen evidencias de involucramiento de altos oficiales con el crimen, la Secretaría de Seguridad anuncia con bombos y platillos que concedió un "retiro honroso y voluntario" a 35 altos oficiales de la Policía Nacional, muchos de los cuales han sido cuestionados por sus actividades ilegales.

Esta baja "honrosa" implica que estos oficiales gozarán de todas las prestaciones y jubilaciones sin que se hayan terminado lasinvestigaciones o procesos administrativos disciplinarios que aclaren el origen de sus fortunas y su vinculación con actividades reñidas con la ley.

Tal parece que de esta manera se ha impuesto la visión del Ministro de Seguridad, para quien no se requiere un proceso de depuración porque los policías se depurarán solos. Sin duda alguna, detrás de esta posición hay algún tipo de "negociación" entre muchos de estos oficiales cuestionados y la Secretaría de Seguridad, ofreciéndoles impunidad a cambio de su "retiro voluntario".

Como lo señala la directora de Investigación Científica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Leticia Salomón, "el hecho de que pasen a una condición de retiro casi con honra obedece a un posicionamiento oficial de no querer meterse con ellos" o de no provocar un movimiento que permita descubrir el grave problema de corrupción y de involucramiento delictivo dentro de la Policía Nacional.

Haciendo nuestras las palabras de la socióloga Salomón, toda esta situación es "una vergüenza para el país" y "una burla para los hondureños honestos" que día a día vemos cómo la institución encargada de "servirnos y protegernos", es una fuente de diversas violencias contra la ciudadanía.

¿A quién le importa la política fiscal en Honduras?



Por Hugo Noé Pino

El jolgorio alrededor de ampliación  de los productos exentos de la canasta básica...solamente representa el 7% de los ingresos totales proyectados con el aumento de impuestos...han querido darle a la sociedad “atol con el dedo.”

La política fiscal de un país tiene funciones importantes tanto a nivel macroeconómico como microeconómico. También determina el tipo de Estado que como sociedad queremos tener; es decir, cuáles funciones de carácter redistributiva debería asumir el gobierno, con qué modalidades.

Cómo debería ser su función de promoción y apoyo al crecimiento económico, qué tipo de actividades económicas impulsar de acuerdo a objetivo claros de nación. Y también, y no menos importante, cómo usa el gobierno los impuestos que los ciudadanos aportan, qué tan eficiente y transparente es el gasto y cuál es la política de endeudamiento (a ser pagado con impuestos futuros).

Todos estos elementos, y muchos más, debería ser motivo para que la sociedad en su conjunto permaneciera constantemente pendiente y opinando sobre temas de esta naturaleza que en buena parte determinan el funcionamiento del gobierno y su aporte a la economía. Sin embargo, en la práctica, salvo raras excepciones, no existe un seguimiento y discusión sobre los diferentes temas de naturaleza fiscal.

Un ejemplo muy claro es el proceso acelerado de endeudamiento que Honduras ha tenido en los últimos años producto de los déficits fiscales que se han venido acumulando. En 2010 el déficit del gobierno central llegó a cerca de 14 mil millones de lempiras representando un 4.8% del PIB (el presupuesto de salud para 2014 es de 12 mil millones); en el 2011 el déficit llegó a 15 mil millones aunque la proporción bajó a 4.6% del PIB, por el ritmo más rápido  de  crecimiento de este último.  Sin embargo, en el 2012 el déficit llegó a más de 21 mil millones (6% del PIB) y en 2013 alcanza 30 mil millones de lempira (7.7% del PIB).

Muy pocas voces han señalado los efectos negativos que este comportamiento tiene para la economía y la mayoría de los sectores organizados se han llamado al silencio, bien sea por intereses particulares, o porque no les parece un tema de relevancia. Pero los resultados de este pésimo manejo de las finanzas públicas son visibles: este año el gobierno central tendrá que pagar en servicio de la deuda un monto equivalente a 27 mil millones de lempiras que se convierte en el gasto más alto del presupuesto nacional.

Otro ejemplo es la aprobación del presupuesto 2014. Se aprueba sin que nadie lo conozca, dispensándole dos debates y con una estructura de gasto similar a la del año anterior, aunque en teoría el déficit se reduzca a 4.7% del PIB. Esto lo que dice es que el gobierno está dispuesta que los impuestos aprobados en diciembre carguen con el peso del ajuste, pero sin mayores sacrificios de parte del gobierno, ni tampoco estableciendo mecanismos claros de transparencia.  Este nuevo presupuesto, adicionalmente, tiene una contratación de deuda de 35 mil millones de lempiras; en otras palabras la espiral de endeudamiento continúa.

En cálculos conservadores el nivel de deuda total de Honduras llega a cerca de 8 mil millones de dólares, de los cuales 4 mil quinientos sonde deuda externa y la diferencia de deuda interna. O sea que la deuda total ronda los 160 mil lempiras, con una deuda interna de corto plazo y tasas de interés altas que obligan al gobierno a dedicar fuertes cantidades en pago de intereses.

Un tercer ejemplo es el jolgorio alrededor de ampliación nuevamente de los productos exentos de la canasta básica. Solo hizo falta que algunos diputados pidieran en el Congreso que se declare fiesta nacional al día de su aprobación. Cuando se analiza qué cantidad de ingresos perdió el gobierno con este cambio, es claro que solamente representa el 7% de los ingresos totales proyectados con el aumento de impuestos.

El aumento del impuesto sobre ventas del 12% al 15% queda intacto, el aumento al impuesto de la gasolina queda intacto, y lo mismo sucede con la eliminación del impuesto a los dividendos provenientes de regímenes especiales, la reducción de subsidios a la energía eléctrica, el congelamiento de las transferencias y otros. Por lo tanto, se puede decir, en buen hondureño, que han querido darle a la sociedad “atol con el dedo”.

En estos pocos ejemplos, así como en otros que forma parte del diario vivir de los hondureños y hondureñas, se ha visto muy poca discusión y propuestas alrededor del tema fiscal. Es importante para el futuro de la democracia hondureña que los diversos sectores organizados vean en la política fiscal la concreción (o la retórica) del discurso político. La política fiscal, y su seguimiento, así como la participación activa en sus decisiones, es una parte importante en la construcción de ciudadanía, la cual es fundamental para el fortalecimiento democrático.

Biografía y epitafio de la Galería Nacional de Arte



Por Rodolfo Pastor Fasquelle

(con una lágrima en memoria de Yvona y a Octavio Sánchez B.)

Quizás no debimos llamarla nacional, ¿era de mala suerte?  Pero es que así se llama en el mundo civilizado este tipo de museo. En todo caso se nota rápidamente la ausencia de un ministro de cultura en el gobierno, la falta de alguien que defienda la cultura y su institucionalidad cuando se propone, a menos de dos semanas de asunción del nuevo gobierno nacionalista el desmantelamiento de La Galería Nacional de Arte.

Ese museo exponía en el claustro del antiguo convento de La Merced de manera permanente la historia del arte que se ha hecho en Honduras,   desde tiempos prehistóricos pasando por las obras maestras de sus pintores religiosos, plateros y escultores coloniales, y por  los anónimos retratos decimonónicos hasta el de los impresionistas fundadores del arte moderno, como los oleos y los dibujos de Pablo Zelaya Sierra, los lienzos grandes de los grandes proponentes del realismo social como Álvaro Canales hasta los numerosos exponentes del surrealismo, de V. Guardiola, el realismo mágico de Visquerra  y el abstracto expresionismo contemporáneo como Ezequiel Padilla. Los estudiantes serios del arte, el público en general nacional y el turista, la ciudadanía que reflexiona sobre sus raíces e historia necesitan un museo de ese tipo. Y en Honduras nadie podía poner ese museo, porque ninguna institución tenía colecciones con toda esa diversidad, ni un sitio idóneo para exhibirla en el Centro Histórico de la capital.

Entonces con la inagotable energía e inteligencia de Yvona Saint Siegens, historiadora amorosa del arte hondureño quien, para ese fin trabajaba desde de la SCAD,  un año antes de que inaugurásemos esa obra con el Dr. Carlos R Reina en 1997, conseguimos concertar la buena voluntad de los copropietarios del inmueble -el Congreso Nacional y la UNAH- encabezadas respectivamente por Carlos Flores F y René Sagastume, para destinarlo al hospedaje permanente de La Galería. Conseguimos el apoyo del Presidente Reina y del entonces Director del FHIS Manuel Zelaya R. para restaurar el edificio, muy venido a menos y con severos problemas estructurales. Y asimismo el compromiso firmado de los propietarios de las colecciones, el Banco Central, la Iglesia Católica, el Instituto Hondureño de Antropología  e Historia y la Escuela de Bellas Artes, encabezados  respectivamente por Hugo Noé Pino, Oscar A. Rodríguez, representado siempre por el Padre Pedro, Olga Joya y Dino Fanconi para prestar, también en forma permanente, sus colecciones de Arte diverso, juntarlas, y con un guion histórico, montar la exhibición. A último momento convencimos a Paul Vinelli de Banco Atlántida de integrarse al proyecto con préstamo de piezas y algunas donaciones particulares, de Armando Bonilla Gastel, de Lizette Fasquelle. Formamos con todos una fundación, Fundarte que, a diferencia de tantas, no es una fundación privada, si no una suscrita por instituciones del Estado y propietarios privados institucionales también. Todo eso puede parecer poca cosa cuando está a punto de desaparecer, pero fue una labor titánica. Otros prefieren publicidad.

Siempre es labor titánica, aquí, mover a la burocracia y conseguir la confianza de los privados para los fines públicos. Por su parte la Secretaria de Cultura se comprometió, no solo con algunas obras y el trabajo mismo del montaje, si no con el aporte anual de una partida destinada a sostener la operación cotidiana del museo, al pago de planillas y servicios públicos, etc. Inauguramos.  Y la energía con que la Directora emprendió la tarea de formación de artistas y servicio a la comunidad artística, de procura de otras colaboraciones consiguió que se consolidara el museo, aunque su pronta desaparición física de Yvona, lo dejo huérfano y nunca volvió a tener la dirección de la G.N.A. esa clase de calificación o compromiso. De modo que la hoy condenada  tiene 17 años de estar funcionando en forma continua. Y sirviendo sus fines.  Aunque luego de la muerte de Vinelli, el Banco Atlántida desconfió y retiro sus obras, y luego de la salida de R. Maduro del Banco Central, esa institución dispuso montar tienda aparte con su propio museo, y procedió de igual forma.  En 2006 intentamos reanimar a La Galería. Convocamos de nuevo a los firmantes, aunque los titulares no le daban importancia a Fundarte y le restablecimos, en la Administración Zelaya el subsidio aumentado aunque insuficiente.  En los países desarrollados con visión y gobiernos responsables, los museos además de dar servicios culturales indispensables, son estimados como instituciones de trabajo de los profesionales, restauradores, historiadores, etc. y generan recursos con los aportes de benefactores y los boletos de sus visitantes, los museos nacionales estadounidenses tienen un siglo, los europeos dos siglos de existir, en Honduras la historia es menos feliz.

Muchos museos mueren después de un quinquenio. Otros languidecen. Cierran y abren.  Ahora mismo hay un par cerrados. Todos los museos hondureños tienen graves problemas. De hecho con 17 años de existencia La Galería es excepcional. El Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula que acaba de cumplir veinte años, sin que nadie hiciera un brindis, igual perdió su subsidio municipal mensual desde tiempos de Oscar Kilgore, vive de ocasionales  limosnas públicas y privadas y del entusiasmo de sus visitantes. Pero ha perdido personal estratégico, un museógrafo, una bibliotecaria, una técnica en cómputo porque no puede pagar sueldos congruos. Otro personal ha debido postergar el cobro y por supuesto conformarse con menos de lo que corresponde a su calificación.  Algunos amigos de esos museos hacen hasta lo imposible por ayudar, pero el problema es estructural, falta de responsabilidad institucional, de subdesarrollo profundo, de incultura incluso de quienes están en posición y obligación de ayudar. Y no entienden la misión y el papel que cumplen, los museos.

Ahora se alega que la Rectora quiere recuperar ¿su parte del edificio? Las autoridades del Congreso siempre han colaborado con ella. Y la G.N.A. se cierra. Honduras vuelve a ser un país sin museo nacional de arte. No somos el único. Creo Nicaragua tampoco tenía cuando la visite por última vez hace cinco años. ¿A quién más le importa? Un museo del arte nacional ¿para qué?  ¿Para quién? ¿Qué más da?

Obama, militariza y saquea México, mientras organiza Golpe de Estado en Venezuela


Rebelión

Por Pedro Echeverría V.

1. Barack Obama no tiene doble política o doble cara; sólo tiene una: la imperialista que desde hace un siglo ha dominando y sometido al mundo. ¿Ha sido comprada la izquierda en México o es casi inexistente?

2. Lo que en México fue la izquierda combativa de los años sesenta y setenta fue convertida por la gran burguesía y su gobierno en 1977 -mediante el ofrecimiento de diputaciones, senadurías, gubernaturas, apariciones en TV y enormes subsidios- en una socialdemocracia electorera muy oportunista. Con excepción de los maestros de la CNTE -que han aprendido a no respetar los cercos militares y policíacos impuestos por los gobiernos- el repudio a la visita de Obama risiblemente brilla por su ausencia. Mientras tanto lo izquierdistas venezolanos salen a la calle en masa para repudiar el golpe de Estado imperialista y de sus lacayos de la derecha empresarial.

3. Los presidentes Obama (EEUU) y Harper (Canadá) vienen a México a reconfirmar el TLCAN. Vienen a abrazar a Peña Nieto, a felicitarlo, porque nuestro país los ha hecho más poderosos con el libre paso de sus mercancías y capitales; en tanto México ha sido invadido por productos extranjeros, las empresas pequeñas y medias en nuestro país han tenido que cerrar sus puertas –despidiendo a millones de trabajadores- porque no pueden competir. Pero por otro lado los multimillonarios mexicanos gozan de alegría porque en estos 20 años se han enriquecido como nunca en la historia. Peña sólo recibirá felicitaciones, sobre todo, por sus reformas privatizadoras.

4. Pero los grandes ricos (grandes comerciantes, industriales, banqueros) dicen que México con el TLCAN ha crecido 10 veces más; silencian que son ellos los que han acumulado 10 veces más riquezas y que el desempleo ha crecido 10 veces más; que mientras ellos han multiplicado sus propiedades, los trabajadores mexicanos han tenido que migrar a EEUU y al mismo Canadá. ¿Puede acaso esconderse la falta de leyes humanitarias migratorias y las enormes cifras en deportaciones, expulsiones y asesinatos de trabajadores emigrantes mexicanos? La realidad es que los aplausos a Obama y el TLCAN de la gusanera del gobierno y la derecha, es de agradecimiento.

5. ¿Qué hace el gobierno de Obama, el Fondo Monetario ( FMI), los multimillonarios de Venezuela y Colombia? Así como lo hicieron contra el gobierno de Chávez –en particular en 2002- aplicar programas económicos y políticos para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro. ¿Qué hace la derecha encabezada por Carriles y Leopoldo López sino cumplir con la estrategia trazada desde Washington? La izquierda, por el contrario, con la experiencia de 2002, busca cerrar filas y enfrentar el golpe de Estado; pero al mismo tiempo le exige a gobierno de Maduro la aplicación de un programa radical que lleve a la expropiación de los golpistas que de hoy y los sin castigo en 2002.

6. Si llegara a caer en Venezuela el gobierno de Maduro sería un gigantesco paso del imperio yanqui para acabar con los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Argentina y de ser posible Brasil, en los que lleva algún tiempo desestabilizándolos. Contra Cuba, Nicaragua y Uruguay mantiene una estrategia más hacia adentro buscando estabilizar su política imperialista. No sólo busca enterrarlos en serio sino en serie porque han abierto sus mercados y su política con China, sino porque esos gobiernos (Chávez-Maduro, Morales, Correa, Kirchner, Lula-Rouseff) han mantenido posiciones antiimperialistas, muy distintas a otros gobiernos.

7. Por ello en México los lamebotas y traidores –a quienes les ha ido muy bien en estos últimos 20 años- alaban, aplauden o silencian la visita de Obama a México. ¿Para qué declarar algo contra “el patrón del dólar”, contra el que hoy manda en México, si luego como políticos o gobierno le van a besar la mano? Por ello, aunque se haya nacido en México (como cualquier territorio del mundo) vale más silenciarlo porque de su relativa independencia que se tuvo en los sesenta y setenta, hoy el mundo sabe que México –por lo menos desde 1982- es parte de la gusanera que se arrastra ante cualquier presidente yanqui, sea Obama, Bush, Clinton o Reagan.


Hagamos un mundo para Gelman se quede


Rebelión

Por José de León

El poeta Juan Gelman, con varias copas de más, inaugura el Salón de la Poesía

Sin embargo, y a pesar de todo, yo soy otro … nos decía Juan, allá por la mitad del siglo que nos dejó. Y fui otro.

Recuerdo aquel libro sin tapas, de páginas amarilla gastadas por el tiempo. Llegó a mis manos, en una fría tarde lagunera, obsequio del amigo Víctor Caro. Estábamos enredados en militancias, enredo que me sigue acompañando. Lo encontró en un rastro en Madrid, después de haber pasado por manos, ojos, sentimientos y compromisos anónimos.

Y fui otro. Y otras empezaron a ser algunas de mis manías y mi forma de ver algunas cosas y de escribir y pintar algunas cosas, también fueron otras. Ya Juan Gelman, formaba parte de mis bolsillos y de mi todavía escasa biblioteca.

Bartolomé y su juventud morida, Javier Fernández Quesada y nuestra batalla contra el olvido, huelgas, tejerazos, luchas y amores, Gelman ya formaba parte de los grandes carteles, de los urgentes panfletos, de los encuentros poéticos, de las dedicatorias y de mis amares y andares.

¿A dónde fue la obrera enamorada?¿por qué caminito se fue? Y aparecía Gelman en un 8 de marzo y en las letras del Taller Canario.

Voy a firmar aquí porque me digo, que es bueno andar con la sonrisa entera, silbar bajito una canción cualquiera, tener un perro, un árbol, un amigo…… voy a formar aquí contra el espanto, por la paz, por la vida por el canto, por el gorrión que vuela cuando beso . Brotaba el encanto de Juan en Tefía cuando nos reunimos para proclamar nuestro rechazo a las máquinas de guerra y a la entrada en la OTAN.

Salía Gelman de la tierra, enredado en tabaibas y barrancos, para decir con la tibieza de sus frases que no queríamos cemento en Veneguera, y allá el Juan nos echó una mano en forma de palabras.

El inmenso dolor que se formó en su aliento, lejos de caminar a la agonía, caminaba a la esperanza y se convertía en una fuerza enorme salida del papel… o de la voz. Hijos, nueras, amigos, que compañeraron y acompañaron su tiempo, robados de la vida, habitaron en su corazón, en su mente, en sus sueños y en su irreductible abrazo a la verdad.

Encontró a su nieta, nacida del secuestro y la muerte de su madre, justo en mi paisito, por esos milicos de ambos lados del Plata, en una tarea común y con unos galones comunes que no sabían de frontera, porque la barbarie era su patria. Allá otra buena gente, como José Saramago, le ayudaron a encontrarla. Gelman la imaginó para luego presenciarla, besarla, abrazarla para que venciera el olvido y el fracaso.

Amó Gelman, seguro que amó intensamente, según delata el rastro de sus versos y la huella de sus andares.

Se quedó por México y allí, en estos últimos años, Gelman se había hecho amigo íntimo del presente, y hablaba de él con un gran conocimiento de causa. Muchos y bellos artículos de opinión. Hablaba de la guerra, de la discriminación de la mujer, de la causa de los más débiles, del mundo que vendrá, …

Pero como él mismo se preguntaba, hablando de ese mundo tierno de los que se juegan el tiempo y el tipo, ¿A dónde irán a parar? A dónde, a dónde, cuando la vida es ancha a partir de ellos, a partir de sus brazos tendidos hacia el mundo. ..

A ese poeta que nos dejó, que se fue mucho más acá del recuerdo, al que le ocurría la suavidad del alma, en el aliento de cada revolución, quiero desde este mundo tan necesitado en el que andamos, donde hace falta tanta gente que haga algo por torcer tanta injusticia… esperarlo. A ese poeta, digo, le espero de nuevo en el primer amanecer que me tropiece, para salir con él, por ese camino largo que nos queda todavía.

José de León (Pepe el Uruguayo)