martes, 27 de septiembre de 2011

Nuevo atentado contra un periodista hondureño

Vos el Soberano 

Por Dick Emanuelsson

El periodista, amigo y compañero Edgardo Antonio Escoto Amador, "Washo", fue víctima de un atentado, la mañana del 22, cuando salía a comenzar su jornada de trabajo en la capital hondureña.

Nosotros que conocemos el siempre alegre colega, sabemos que el compañero ha tocado temas delicados desde el mismo golpe militar, del 28 de junio de 2009. En su relato, que transcribo abajo, también refuerza la tesis que fue un atentado planeado por arrebatarle su laptop donde guardaba archivos con contenido sobre el golpe de estado y sus actores detrás de los sucesos de ese día fatal para el pueblo hondureño.

El terror, las amenazas y la ola de asesinatos contra los periodistas y colegas gráficos del país, se ha intensificado durante el gobierno de Porfirio Lobo. 16 periodistas han sido asesinados desde el 29 de enero de 2010, cuando Lobo asumió la presidencia.

Los asesinatos selectivos a los integrantes y líderes del Frente Nacional de Resistencia Popular están cobrando victimas todos los días. El caso de Emmo Sadloo, símbolo de la Resistencia Popular, es emblemático. Los sectores fascistas de Honduras intentaron, a través de los medios ligados al golpismo, presionar al gobierno de Lobo para expulsar a Emmo por ser un ex ciudadano de Guyana, nacionalizado hondureño hace 35 años con diez hijos nacidos acá. Todos los esfuerzos resultaron estériles, por lo cual decidieron asesinarlo.

El terror que vive el campesinado organizado en el Valle del Bajo Aguán es otro ejemplo del espanto ejercido a través de la militarización de la sociedad hondureña, donde van a imponer un toque de queda a las 18.00 horas, en una zona donde han sido asesinados decenas de campesinos este año, sólo por el reclamo tan justo de una reforma agraria. Más de mil unidades militares y policías han transformado el Bajo Aguán a un infierno de terror, denuncian los campesinos y sus organizaciones. Estos a su vez son acusados de ser guerrilleros al servicio de Nicaragua y Venezuela.

Esta mañana publicó también el Comisionado de los Derechos Humanos, elegido por el congreso nacional, el señor Ramón Custodio, un informe donde muestra que 23 periodistas hondureños han sido eliminados físicamente desde el 2007.

La periodista hondureña Sara Rosales ilustra la situación en Honduras.

Ayer, el mandatario hondureño habló en la 66ª Asamblea de las Naciones Unidad, donde se autoproclamó Mensajero de Paz y culpó a los problemas en materia de derechos humanos, al golpe militar dado hace 26 meses, hecho que Lobo nunca rechazó. Su bancada del partido Nacional en el Congreso, al contrario, votó y cantaron y se abrazaron el día 28 de junio de 2009, avalando el golpe de estado que derrocó al preisdente elegido por el pueblo hondureño.

Es el mismo gobierno de "Humanismo Cristiano" que ha decidido comprar cuatro aviones de guerra, Supertucán, los mismos aviones que en Colombia bombardean pueblos y caseríos en el campo. Los aviones cuestan 40 millones dólares.

Millones que podrían utilizarse para calmar las necesidades del pueblo.

Nuevas compras en la militarización de Honduras, acusa la Resistencia hondureña al gobierno "Humanista Cristiano"

Es el mismo gobierno que despide la directora del Instituto Hondureño de la Niñez y de la Familia (Ihnfa) y que quiere privatizar y entregar ese sector a las ONG´s bajo control de los congresistas y pone en peligro los seis mil niños de la calle que son internos en los complejos del INFHA. Hay otros cinco mil niños de la calle que no tiene espacio en esas instalaciones "porque no hay plata".

La directora fue acusada por un congresista, hace poco tiempo, por llevar demasiados niños de la calle a la institución, el mismo congresista no tenia duda –ni moral – para dar luz verde en la votación para la compra de los cuatro aviones de guerra. Y para coronar "el estado de salud" de la economía hondureña, el programa "La Plaza" informó ayer, que los ascensores del Hospital Escuela ya no funcionan. Es el principal y más importante hospital para los pobres de Honduras que vienen de todo el país para cirugías.

Son este tipo de temas los que ha cubierto nuestro amigo y colega Edgardo Antonio Escoto Amador, "Washo", temas que duelen a los corruptos y asesinos cuando salen a flote.
Por eso damos todo nuestro apoyo moral y de solidaridad a la nueva víctima de esos sectores que operan con el Manual de la CIA que trata sobre el "Enemigo Interno".

Al mismo tiempo denunciamos este nuevo ataque a los comunicadores sociales en Honduras, a FELAP, Federación Latinoamericana de Periodistas y la Comisión de Investigación de Atentados a Periodistas (CIAP) en Latinoamérica, órgano que pertenece a Felap.


FARP se llama ahora Partido de Resistencia Popular (PRP)


Tiempo

Una asamblea extraordinaria del Frente Amplio de Resistencia Popular (FARP) determinó cambiar su nombre a Partido de Resistencia Popular (PRP), con el cual se inscribirá oportunamente ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE). El evento inicio desde las 9:00 de la mañana en las instalaciones del instituto Genaro Muñoz, ubicado en el barrio El Centro de esta localidad, y contó con la presencia de unas 1,500 personas y el coordinador del nuevo partido, el ex Presidente, José Manuel Zelaya Rosales.

En la mesa principal, además del ex mandatario, asistieron los dirigentes Rasel Tomé, el sub- coordinador de la resistencia Juan Barahona, la diputada al Parlamento Centro Americano (PARLACEN), Gloria Oquelí y el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS), Carlos H Reyes, entre otros.

En primera instancia el FNRP tenía previsto llegar al TSE a registrarse bajo el nombre de Frente Amplio de Resistencia Popular (FARP), pero la inscripción anticipada del movimiento político del presidente del Comité Para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH), Andrés Pavón, como Frente Amplio de Resistencia Popular (FAPER), obligó a que el FARP tomara la decisión.

Hubo consenso
La decisión final tomó varias horas, ya que la asamblea no lograba tener un consenso, lo que obligó a Zelaya Rosales a reunirse por espacio de dos horas a puertas cerradas con la comisión política del nuevo partido.

Zelaya Rosales al dirigirse a los presentes antes de tomarse la decisión manifestó que “estamos reunidos aquí como Frente Nacional de Resistencia popular para buscarle un nuevo nombre a nuestro partido político ya que el señor del CODEH se nos adelantó inscribiendo un nombre similar y eso no está permitido por las leyes electorales de Honduras”.

Los dirigentes de los 18 departamentos del país se tomaron su tiempo para hacer sus exposiciones ante los máximos líderes del frente y dar a conocer por qué proponían otros nombres para competir de cara a las elecciones generales del 2013 como una nueva opción política. Entre las propuestas que más sonaron destacan Partido Pueblo Organizado en Resistencia, Partido Amplio en Resistencia, Frente Común en Resistencia Popular y Frente de Resistencia Popular.

Una de las situaciones que la asamblea dejó establecida es que el FNRP continuará existiendo como un ente de apoyo para el PRP, ya que para tener acceso a participar en los procesos electorales es necesario estar inscrito como instituto político. Tomé anunció que este día la dirigencia del nuevo PRP, tiene previsto llegar al TSE a registrar el nuevo nombre.

FAPER 
El sábado anterior la asamblea del Frente Amplio Político Electoral en Resistencia (FAPER), que encabeza el defensor de derechos humanos Andrés Pavón también decidió cambiar su nombre a Fuerza y Acción Popular en Resistencia, pero manteniendo la misma sigla. Lo que hizo la asamblea del FAPER fue dejarle las puertas abiertas al FARP para que tuviera la opción de inscribirse como frente amplio ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE), pero al final el gesto no fue considerado por la asamblea del ahora PRP.

Asamblea del FNRP en Siguatepeque, 25 de septiembre

Vos el Soberano 

Foto reportaje de la Asamblea Extraordinaria (cortesía de Ojo Crítico)



Panorámica de la concurrida Asamblea Extraordinaria en Siguatepeque en las instalaciones del Instituto Génaro Muñoz


 El Coordinador General del FNRP preside la mesa

 Conteo de Días en Resistencia

 Rafael Murillo Selva

 Jari Dixon

 Allan McDonald

 Sylvia Sosa

 Mel Zelaya

 En el intermedio se escucho a Antorcha Libertaria

En el receso compartiendo una burrita

¿Qué es un paradigma?

Fractal

Por Giorgio Agamben

1.- En mis investigaciones he debido analizar figuras –el homo sacer y el musulmán, el estado de excepción y el campo de concentración que son, ciertamente, aunque en diversa medida, fenómenos históricos positivos, pero que eran tratados en dichas investigaciones como paradigmas, cuya función era la de construir y hacer inteligible la totalidad de un contexto histórico-problemático más vasto. Puesto que esto dio lugar a equívocos, en particular, entre aquellos que –con mayor o menor buena fe – creyeron que yo intentaba ofrecer tesis y reconstrucciones de carácter meramente historiográfico, será oportuno detenerse aquí en el sentido y en la función del uso de paradigmas en la filosofía y en las ciencias humanas.

Michael Foucault se sirve muchas veces en sus escritos de la expresión “paradigma”, aunque sin definirla nunca con precisión. Por otra parte, tanto en L’Archéologie du savoir [La arqueología del saber] como en los escritos posteriores, designa los objetos de sus investigaciones –para distinguirlos de los de las disciplinas históricas– con los términos “positividades”, “problematizaciones”, “dispositivos”, “formaciones discursivas” y, más en general, “saberes”. En la conferencia de mayo de 1978 en la Societé Française de Philosophie, define así lo que debe entenderse por “saber”: “la palabra ´saber´ indica todos los procedimientos y todos los efectos de conocimiento que un campo específico está dispuesto a aceptar en un momento dado”; y para mostrar su relación necesaria con el concepto de poder, añade poco después.

En efecto, no puede configurarse un elemento de saber si, por un lado, no está conforme a un conjunto de reglas y de constricciones propias de cierto tipo de discurso científico en una época dada y si, por otro, no está dotado de los efectos de coerción típicos de lo que está validado como científico, o simplemente racional o comúnmente admitido (Foucault 1994, III: 54-55) .

Ya se ha observado la analogía entre estos conceptos y lo que, en su libro The Structure of Scientific Revoluction [La estructura de las revoluciones científicas] (1962), Thomas S. Kuhn llama “paradigma científico”. Aunque Foucault no ha explicado el funcionamiento de los paradigmas, según Dreyfus y Rabinow, “parece claro que su trabajo sigue una orientación que pone en funcionamiento estas nociones […] Su método consiste en describir los discursos como articulaciones históricas de un paradigma, y su modo de concebir el análisis implica que aísla y describe los paradigmas sociales y sus aplicaciones concretas” (Dreyfus y Rabinow: 285).

Sin embargo, Foucault –quien declara haber leído el “admirable y decisivo” libro de Kuhn sólo después de haber finalizado Les Mots et les Choses [Las palabras y las cosas] (Foucault 1994, II: 239-240)– no se refiere a él prácticamente nunca en sus investigaciones, y en la introducción a la edición estadounidense de Canguilhem (1978) parece más bien distanciarse de él:

ésta [la norma] no puede ser identificada con una estructura teórica o con un paradigma actual, dado que la verdad científica de hoy no es más que un episodio, o a lo sumo un término provisorio, No es apelando a una “ciencia normal” en el sentido de T.S. Kuhn como se puede volver al pasado y trazar eficazmente su historia, sino encontrando su proceso “normativo”, del cual el saber actual no es más que un momento (ibíd., III: 436-437).

Será preciso, entonces, verificar si la analogía entre los dos métodos se refiere más bien a problemas, estrategias y niveles de investigación diferentes, y si el “paradigma” de la arqueología foucaultiana no es sólo homónimo del que marca, para Kuhn, el producirse de las revoluciones científicas.

2.- Kuhn, reconoce haber usado el concepto de paradigma en dos sentidos diferentes (Kuhn: 212). En el primero –que él propone sustituir por el término “matriz disciplinar”–, paradigma designa lo que los miembros de cierta comunidad científica poseen en común, es decir, el conjunto de las técnicas, los modelos y los valores a los que los miembros de la comunidad adhieren más o menos conscientemente. En el segundo sentido, el paradigma es un elemento singular de este conjunto –los Principia de Newton o el Almagesto de Ptolomeo– que, sirviendo de ejemplo común, sustituye las reglas explicitas y permite definir una tradición de investigación particular y coherente.

Al desarrollar el concepto de Denkstil [estilo de pensamiento] en Fleck, que define lo que es pertinente o no pertinente dentro de un Denkollectiv [colectivo de pensamiento], Kuhn examina a través del paradigma lo que hace posible la constitución de una ciencia normal, aquello capaz de determinar los problemas que la comunidad debe considerar científicos y los que no. Ciencia normal no significa, en este sentido, una ciencia gobernada por un sistema preciso y coherente de reglas. Por el contrario: si las reglas derivan, para Kuhn, de los paradigmas, éstos “pueden determinar la ciencia normal” incluso en ausencia de reglas (ibíd.: 70). Éste es el segundo significado del concepto de paradigma, que Kuhn considera “el mas nuevo” y profundo (ibíd.: 226): el paradigma es simplemente un ejemplo, un caso singular que, a través de su repetitividad, adquiere la capacidad de modelar tácitamente el comportamiento y las practicas de investigación de los científicos. El imperio de la regla como canon de cientificidad se sustituye así por el del paradigma; la lógica universal de la ley, por la lógica especifica y singular del ejemplo. Y cuando un viejo paradigma es reemplazado por uno nuevo, incompatible con él, se produce lo que Kuhn llama una revolución científica.

3.- Una de las direcciones más constantes de la investigación de Foucault es el abandono de la concepción tradicional del problema del poder, fundado sobre modelos jurídicos e institucionales y sobre categorías universales (el derecho, el Estado, la teoría de la soberanía), en favor de un análisis de los dispositivos concretros a través de los cuales el poder penetra en los cuerpos mismos de los súbditos y gobierna sus formas de vida. La analogía con los paradigmas kuhnianos parece encontrar, aquí, una confirmación importante. Así como Kuhn deja de lado la individuación y el examen de las reglas que constituyen una ciencia normal para concentrarse en los paradigmas que determinan el comportamiento de los científicos, Foucault cuestiona el primado tradicional de los modelos jurídicos de la teoría del poder para hacer emerger en primer plano las múltiples disciplinas y las técnicas políticas a través de las cuales el Estado integra en su interior el cuidado de la vida de los individuos. Y así como Kuhn separa la ciencia normal del sistema de las reglas que la definen, Foucault distingue muchas veces la “normalización”, que caracteriza al poder disciplinario, de la sistemática jurídica de los procedimientos legales.

La proximidad entre los dos métodos parece indudable; de allí que resulta aun más enigmático no solo el silencio de Foucault respecto de Kuhn, sino también el cuidado con el cual, en L´Archeologie du savoir, parece evitar el término “paradigma”. Ciertamente, las razones de este silencio pueden ser personales. En la citada replica a George Steiner, quien le reprochaba no haber citado el nombre de Kuhn, y luego de aclarar que había leído el libro de Kuhn solo después de haber redactado Les Mots et les choses, Foucault precisa: “por lo tanto, no he citado a Kuhn, sino al historiador de la ciencia que formó e inspiró su pensamiento: Georges Canguilhem” (Foucault 1994, II: 240). Tal afirmación es cuando menos sorprendente, en la medida en que Kuhn, que incluso declara en el prefacio su deuda con dos epistemólogos franceses, Alexandre Koyré y Émile Meyerson, nunca nombra a Canguilhem en su libro. Puesto que Foucault, sin duda, no puede haber formulado a la ligera su afirmación, es posible –dada la estrecha relación que lo ligaba a Canguilhem– que haya querido devolverle a Kuhn su descortesía. Pero, por más que Foucault no fuese insensible a los motivos personales, es cierto que las razones de su silencio no pueden ser solamente de este orden.

4.- Una lectura más atenta de los escritos de Foucault muestra, en efecto, que incluso sin nombrar al epistemólogo estadounidense, Foucault toma distancia en varias ocasiones de su noción de paradigma. Así, en la entrevista de 1976 de Alessandro Fontana y Pasquale Pasquino, y a propósito de la noción de discontinuidad, Foucault opone explícitamente los “regímenes discursivos” de los que él se ocupa a los paradigmas:

No es entonces un cambio de contenido (refutación de antiguos errores, descubrimiento de nuevas verdades), no es tampoco una alteración de la forma teórica (renovación del paradigma, modificaciones de los conjuntos sistemáticos); lo que está en cuestión es lo que gobierna [régit] los enunciados y el modo en que se gobiernan [régissent] los unos a los otros para constituir un conjunto de proposiciones científicamente aceptables y en consecuencia susceptibles de ser verificadas o invalidadas a través de procedimientos científicos. En suma, un problema de régimen [régime], de política del enunciado científico. En este nivel, no se trata de saber cuál es el poder que pesa desde el exterior sobre la ciencia, sino qué efectos de poder; y de qué modo y por qué, en ciertos momentos, éstos se modifican de una manera global (ibíd., III: 143-144).

Pocas líneas después, refiriéndose a Les Mots et les choses, la distancia entre el régimen discursivo (fenómeno genuinamente político) y el paradigma (criterio de verdad científica) se confirma:

Lo que le faltaba a mi trabajo era este problema del régimen discursivo, de los efectos de poder propios del juego enunciativo. Los confundía mucho con la sistematicidad, la forma teórica o algo así como el paradigma (ibíd., III: 144).

Foucault sintió, entonces, hasta cierto punto con mucha fuerza, la proximidad de del paradigma Kuhniano; pero no era tanto el efecto de una afinidad real como el fruto de una confusión. Para él fue decisivo el desplazamiento del paradigma de la epistemología a la política, su dislocación sobre el plano de una política de los enunciados y de los regímenes discursivos, en los cuales ya no se trata de una “alteración de la forma teórica”, sino más bien de un “régimen interno de poder” que determina el modo en que los enunciados “se gobiernan entre sí para constituir un conjunto”.

Una lectura de L´Archeologie du savoir en esta perspectiva muestra que, ya en 1969, incluso sin nombrarlos de manera explícita, Foucault parece querer distinguir conscientemente el tema de sus investigaciones de los paradigmas de Kuhn. Las formaciones discursivas de las que se ocupa no definen

el estado de los conocimientos en un determinado momento: no constituye el balance de lo que, a partir de ese momento, pudo demostrarse y asumir el estatuto de adquisición definitiva; el balance de lo que, sin embargo, era aceptado sin prueba no demostración suficientes, o de lo que era admitido por creencia común o requerido por la fuerza de la imaginación. Analizar las positividades significa mostrar según qué reglas es una práctica discursiva puede formar grupos de objetos, conjuntos de enunciaciones, juegos de conceptos, series de elecciones teóricas (Foucault 1969: 236-237).

Un poco más bajo, Foucault describe algo que parece corresponder a los paradigmas de Kuhn, pero que prefiere llamar “figuras epistemológicas” o “umbrales de epistemológizacion”:

Cuando, en el juego de una formación discursiva, un conjunto de enunciados se recorta, pretende hacer valer (incluso sin lograrlo) normas de verificación y de coherencia, y ejerce, con respecto al saber, una función dominante (de modelo, de crítica o de verificación) se dirá que la formación discursiva franquea un umbral de epistemológizacion. Cuando la figura epistemológica así diseñada obedece a cierto número de criterios formales… (Foucault 1969: 243-244).

El cambio terminológico no es sólo formal: en modo del todo coherente con las premisas de la Archéologie, Foucault desplaza la tención de los criterios que permiten la constitución de una ciencia normal con respecto a los sujetos (los miembros de una comunidad científica) al puro darse de “conjuntos de enunciados” y de “figuras”, independientemente de toda referencia a sujetos (“un conjunto de enunciados sobresale”, “la figura […] así delineada”). Y cuando, a propósito de los diversos tipos de historia de las ciencias, define el propio concepto de episteme, no se trata, una vez más, de individualizar algo así como una visión del mundo o una estructura de pensamiento que les impone a los sujetos normas y postulados comunes. Episteme es, más bien, “el conjunto de las relaciones que pueden unir, en una época determinada, las prácticas discursivas que dan lugar a las figuras epistemológicas, a las ciencias y eventualmente a los sistemas formalizados” (ibíd.: 250). Ésta no define, como el paradigma de Kuhn, lo que puede saberse en una determinada época, sino lo que está implícito en el hecho de que se dé cierto discurso o cierta figura epistemológica: “en el enigma del discurso científico, lo que está [la episteme] pone en juego no es su derecho a ser una ciencia, sino el hecho de existir” (ibíd.:/ 251).

L´Archéologie du savoir ha sido leída como un manifiesto del discontinuismo historiográfico. Más allá de que esta definición –que Foucault rechaza varias veces– sea o no exacta, es cierto que, en el libro, parece interesarse fundamentalmente en lo que permite constituir, a pesar de todo, contextos y conjuntos, en la existencia positiva de “figuras” y de series. Sólo que estos contextos se producen según un modelo epistemológico totalmente peculiar, que no coincide con los comúnmente admitidos en la investigación histórica ni con los paradigmas Kuhnianos y que, por lo tanto, trataremos de identificar.

5.- Veamos el panoptismo, tal como es analizado en la tercera parte de Surveiller et punir [Vigilar y castigar]. Se trata, ante todo, de un fenómeno histórico singular, el panopticon, modelo arquitectónico que Jeremy Bentham publica en Dublín en 1791 con el titulo Panopticon, or The Inspection-house. Containing the Idea of a New Principle of construction, applicable to Any Sort of Establishment, in which Persons of Any Description Are to Be Kept under Inspection… [El panóptico, o la casa de inspección. Contiene la idea de un Nuevo principio de construcción, applicable a cualquier clase de establecimiento, en el cual toda clase de personas se mantiene bajo inspección…]. Foucault recuerda sus características esenciales.

El principio es conocido; en la periferia, una construcción en forma de anillo; en el centro, una torre con grandes ventanas que se abren hacia la cara interna del anillo; la construcción periférica está dividida en celdas, cada una de las cuales ocupa todo el ancho de la construcción; tienen dos ventanas, hacia el interior, correspondiente a la ventana de la torre; la otra, que permite a la luz atravesar la celda de lado a lado, hacia el exterior. Basta entonces con situar a un vigilante en la torre central, y en cada celda encerrar a un loco, un enfermo, un condenado, un obrero o un escolar. Por efecto del contraluz, pueden divisarse desde la torre, recortándose exactamente, las pequeñas siluetas prisioneras en las celdas de la periferia. Tantas celdas como pequeños teatros… (Foucault 1975: 218).

Pero el panopticon es, a la vez, un “modelo generalizable de funcionamiento” (ibíd.: 223); “panoptismo”, o sea, precisamente “principio de un conjunto” y “modalidad panóptica del poder” (ibíd.: 241). Como tal, es una “figura de tecnología política que puede y debe disociarse de todo uso específico” (ibíd.: 224). No es sólo un “edificio onírico”, sino el “diagrama de un mecanismo de poder llevado a su forma ideal” (ibíd.). Funciona, en resumen, como un paradigma en sentido propio: un objeto singular que, valiendo para todos los otros de la misma clase, define la inteligibilidad del conjunto del que forma parte y que, al mismo tiempo, constituye. Quien ha leído Surveiller et punir sabe bien que, ubicado al final de la sección sobre las disciplinas, el panopticon desarrolla una función estratégica decisiva para comprender la modalidad disciplinaria del poder, y como tal se transforma en algo así como la figura epistemológica que, a la vez que define el universo disciplinario de la modernidad, marca también el umbral a través del cual se pasa a la sociedad de control.

No se trata, en la obra de Foucault, de un caso aislado. Por el contrario, puede decirse que el paradigma define, en este sentido, el método foucaultiano en su gesto más característico. El grandenfermement [gran encierro], la confesión, la indagación, el examen, el cuidado de sí: todos estos fenómenos históricos singulares son tratados –y esto constituye la especificidad de la investigación de Foucault con respecto a la historiografía– como paradigmas que, al mismo tiempo que deciden un contexto problemático más amplio, lo constituyen y lo vuelven inteligible.

Ya se ha señalado que Foucault mostro la mayor pertinencia de los contextos producidos por campos metafóricos respecto de aquellos creados por cortes meramente cronológicos (Milos: 236). Siguiendo una dirección ya presente en obras como Les Rois thaumaturges [Los reyes taumaturgos] de Marc Bloch, The King’s Two Bodies [Los dos cuerpos del rey] de Ernst Kantorowicz o Le Problème de l’incroyance [el problema de la incredulidad] de Lucien Febvre, Foucault habría liberado a la historiografía del dominio exclusivo de los contextos metonímicos (el siglo XVIII, la Francia meridional) para restituir el primado a los contextos metafóricos. La observación es correcta sólo a condición de que se precise que, al menos para Foucault, no se trata de metáforas, sino de paradigmas en el sentido que hemos visto, que no obedecen a la lógica del transporte metafórico de un significado, sino a la analogíca del ejemplo. No se trata aquí de un significante que a menudo viene a designar fenómenos heterogéneos en virtud de una misma estructura semántica. Más parecido a la alegoría que a la metáfora, el paradigma es un caso singular que se aísla del contexto del que forma parte sólo en la medida en que, exhibiendo su propia singularidad, vuelve inteligible un nuevo conjunto, cuya homogeneidad él mismo debe constituir. Dar un ejemplo es, entonces, un acto complejo que supone que el término que oficia de paradigma es desactivado de su uso normal no para ser desplazado a otro ámbito sino, por el contrario, para mostrar el canon de aquel uso, que no es posible exhibir de otro modo.

Festo nos informa de que los latinos distinguían exemplar de exemplum: el primero, que se aprecia con los sentidos (oculis conspicitur), indica lo que debemos imitar (exemplar est quod simile faciamus); el segundo exige, en cambio, una valoración más compleja (no solo sensible: animo aestimatur) y tiene un significado sobre todo moral e intelectual. El paradigma foucaultiano es las dos cosas al mismo tiempo: no solo ejemplar y modelo, que impone la constitución de una ciencia normal, sino también y sobre todo exemplum, que permite reunir enunciados y practicas discursivas en un nuevo conjunto inteligible y en un nuevo contexto problemático.

6.- El locus classicus de una epistemología del ejemplo se encuentra en los Primeros analíticos. Aquí Aristotéles distingue el procedimiento por paradigmas, de la inducción y de la deducción. “Está claro –escribe– que el paradigma no funciona como una parte respecto del todo [hos méros pròs hólom], ni como un todo respecto de las partes [hos hólom pros méros], sino como una parte respecto de la parte [hos merós pròs méros], puesto que ambos se encuentran bajo lo mismo, pero uno es más conocido que el otro” (primeros analíticos, 69/ a, 13-14). Mientras la inducción procede, entonces, de lo particular a lo universal y la deducción de lo universal a lo particular, lo que define al paradigma es una tercera y paradójica especie de movimiento, que va de lo particular a lo particular. El ejemplo constituye una forma peculiar de conocimiento que no procede articulando universal y particular, sino que permanece en el plano de este último. El tratamiento aristotélico del paradigma no va más allá de estas difusas observaciones, y el estatuto de un conocimiento que permanece en lo particular ya no volverá a interrogarse más adelante. Aristóteles no sólo parece sostener que el género común preexiste a los particulares, sino también que al estatuto de “mayor cognoscibilidad” (gnorimóteron) que concierne al ejemplo permanece indefinido.

El estatuto epistemológico del paradigma se vuelve evidente sólo si, radicalizando la tesis de Aristóteles, se comprende que pone en cuestión la oposición dicotómica entre lo particular y lo universal que estamos habituados a considerar como inseparable de los procedimientos cognoscitivos y nos presenta una singularidad que no se deja reducir a ninguno de los dos términos de la dicotomía. El régimen de su discurso no es la lógica, sino la analogía, cuya teoría ha reconstruido Enzo Melandri en un libro ya clásico. Y el análogon que éste produce no es ni particular ni general. De aquí su valor especial, que intentaremos comprender.

7.- En La linea e il circolo [La línea y el circulo], Melandri ha mostrado que la analogía se opone al principio dicotómico que domina la lógica occidental. Contra la alternativa drástica “o A o B”, que excluye al tercero, siempre hace valer su tertium datur, su obstinado “ni A ni B”. La analogía interviene, pues, en las dicotonomias lógicas (particular/ universal; forma / contenido; legalidad / ejemplaridad, etc.) no para componerlas en una síntesis superior, sino para transformarlas en un campo de fuerzas recorrido por tenciones polares, en el cual, del mismo modo en que ocurre en un campo electromagnético, éstas pierden su identidad sustancial. Pero ¿en qué sentido y de qué modo se da aquí un tercer término? Ciertamente, no como un término homogéneo a los dos primeros, cuya identidad podría definirse a su vez por una lógica binaria. Sólo desde el punto de vista de la dicotomía, el análogo (o el paradigma) puede aparecer como un tertium comparationis. El tercero analógico se afirma aquí ante todo a través de la desidentificación y la neutralización de/ los/ dos/ primeros, que se/ vuelven/ entonces/ indiscernibles. El tercero es esta indiscernibilidad, y se busca aferrarlo a través de cesuras bivalentes se llega necesariamente a un indecidible. En este sentido, es imposible separar con claridad en un ejemplo su condición paradigmática, su valer para todos, de su ser un caso singular entre los otros. Como en un campo magnético, no se trata de magnitudes extensivas y graduales, sino de intensidades vectoriales.

8.- Quizás en alguna parte la relación paradójica del paradigma con la generalidad es expresada con tanta fuerza como en el pasaje de la Kritik der Urteilskraft [Critica del juicio] en el que Kant piensa la necesidad del juicio estético en la forma de un ejemplo, del cual es imposible dar la regla:

Esta necesidad es de una especie particular: no es una necesidad teórica objetiva, en la cual se puede pensar a priori que cada uno experimentara ese cierto placer en relación con el objeto que he llamado bello; no es tampoco una necesidad practica, en la cual este placer es la consecuencia necesaria de una voluntad racional pura, que oficia como regla para un ser que actúa libremente, y que significa que debe actuarse absolutamente de ese modo particular. Como necesidad pensada en un juicio estético, esta puede definirse sólo en forma de ejemplo [exemplarisch], es decir, como la necesidad del consenso de todos respecto de un juicio, que puede ser visto como ejemplo [Beispiel] de una regla general que, como tal, no es posible asignar [angeben] (Kant 1974a: 155-156).

Como el juicio estético según Kant, el paradigma presupone en realidad la imposibilidad de la regla; pero si ésta falta o es informulable, ¿de dónde podrá el ejemplo extraer su valor de prueba? ¿Y cómo es posible proporcionar ejemplos de una regla imposible de designar?

La aporía se resuelve sólo si se comprende que el paradigma implica el abandono sin reservas del par particular-general como modelo de la inferencia lógica. La regla (si aun puede hablarse aquí de regla) no es una generalidad que preexiste a los casos singulares y se aplica a ellos, ni algo que resulta de la enumeración exhaustiva de los casos particulares. Más bien es la mera exhibición del caso paradigmático la que constituye una regla, que, como tal, no puede ser ni aplicada ni enunciada.

9.- Quien está familiarizado con la historia de las órdenes monásticas sabe que, al menos en los primeros siglos, es difícil comprender el estatuto de lo que los documentos llaman “regla”. En los testimonios más antiguos, regla significa simplemente conversatiofratrum, el modo de vida de los monjes de un determinado monasterio. Ésta se identifica muchas veces con el modo de vida del fundador, considerado como forma vitae, es decir, como ejemplo a seguir; y la vida del fundador es a su vez la continuación de la vida de Jesús tal como se narra en los evangelios. Con el progresivo desarrollo de las órdenes monásticas y la creciente necesidad de un control por parte de la curia romana, el termino regula asume cada vez más el significado de un texto escrito, que se conserva en el monasterio y que debe ser preventivamente leído a aquel que, al abrazar la vida monástica, acepta someterse a las prescripciones y a las prohibiciones que ésta contiene. Pero al menos hasta San Benito, la regla no es una norma general, sino solo la comunidad de vida (el “cenobio”, koinos bíos) que resulta de un ejemplo y en la cual la vida de cada monje tiende, en última instancia, a volverse paradigmática, a constituirse como forma vitae.

Esto significa que, uniendo las consideraciones de Aristóteles con las de Kant, podemos decir que el paradigma implica un movimiento que va de la singularidad a la singularidad y que, sin salir de esta, transforma cada caso singular en ejemplar de una regla general que nunca puede formularse a priori.

10.- En 1947, Victor Goldschmidt –un autor que Foucault parece conocer y apreciar– publica Le paradigme dans la dialectique platonicienne [Él paradigma en la dialéctica platónica]. Como es frecuente en los escritos de este genial historiador de la filosofía, la exploración de un problema en apariencia marginal –el uso del ejemplo en los diálogos platónicos– arroja una nueva luz sobre todo el pensamiento de Platón y, en particular, sobre la relación entre las ideas y lo sensible, cuyo paradigma resulta ser la expresión técnica. Ya Georges Rodier había observado que en los diálogos muchas veces las ideas funcionan como paradigmas para las cosas sensibles, pero otras veces son los sensibles los que se presentan como paradigmas de las ideas. Si en el Eutifrón la idea de piedad es, en este sentido, lo que se usa como paradigma para la comprensión de los sensibles correspondientes, en el político, en cambio, es un paradigma sensible –el tejido– lo que conduce a la comprensión de las ideas. Para explicar cómo un ejemplo puede producir conocimiento, Platón introduce aquí como “paradigma para el paradigma” el ejemplo de las silabas que los niños son capaces de reconocer en diversas palabras.

Se genera un paradigma cuando una cosa que se halla en otra cosa diferente y separada [diespasménoi, pero el termino griego significa “desgarrado”, “lacerado”] de la primera, es juzgada acertadamente y reconocida como lo mismo y, al ser comparadas, produce con respecto a cada una y a las dos juntas una única opinión verdadera (Político, 278c).

Al comentar esta definición, Goldschmidt muestra que parece existir aquí una estructura paradójica, a la vez sensible y mental, que él llama “forma-elemento” (Goldschmidt: 53). En otras palabras, el paradigma, aun cuando es un fenómeno singular sensible, contiene de algún modo el eidos, la forma misma que se trata de definir. No es, entonces, un simple elemento sensible presente en dos lugares diferentes, sino algo así como una relación entre lo sensible y lo mental, el elemento y la forma (“el elemento paradigmático es él mismo una relación”: ibíd.: 77). Así como en la reminiscencia –que Platón usa con frecuencia como paradigma del conocimiento– , un fenómeno sensible es puesto en una relación no-sensible consigo mismo y, de esta manera, reconocido en el otro, así también, en el paradigma, no se trata simplemente de constatar cierta semejanza sensible, sino de producirla a través de una operación. Por esto el paradigma nunca está ya dado, sino que se genera y produce (paradeigmatos […] génesis: Político, 278c, 4; paradeigmata […] gignomena: ibíb., 278b, 5) a través de un “poner al lado”, un “conjugar” y, sobre todo un “mostrar” y un “exponer” (parabállontas […] paratithémena […] endeiknýmai […] déichthei […] déichthénta: ibíd.). La relación paradigmática no se da tan sólo entre los objetos singulares sensibles, ni entre estos y una regla general, sino, ante todo, entre la singularidad (que se vuelve así paradigma) y su exposición (es decir, su inteligibilidad).

11.- Consideremos el caso, relativamente simple, del ejemplo gramatical. La gramática se constituye y puede enunciar sus reglas sólo a través de una práctica paradigmática, a través de la exhibición de ejemplos lingüísticos. Pero ¿Cuál es el uso de la lengua que define la practica gramatical? ¿Cómo se produce un ejemplo gramatical? Tomemos el caso de los paradigmas que, en las gramáticas latinas, dan cuenta de la declinación de los sustantivos. El termino rosa, a través de su exhibición paradigmática (rosa, ro-sae, rosae, rosam - ), es suspendido de su uso normal y de su carácter denotativo y, de este modo, hace posible la constitución y la inteligibilidad del conjunto “nombre femenino de la primera declinación”, del cual es, al mismo tiempo, miembro y paradigmas. Aquí es esencial la suspensión de la referencia y del uso normal. Si para explicar la regla que define la clase de los performativos, el lingüista pronuncia el ejemplo “yo juro”, está claro que este sintagma no debe entenderse como si se estuviera profiriendo un juramento real. Para poder funcionar como ejemplo, el sintagma debe ser suspendido como función normal; y, sin embargo, precisamente a través de este no-funcionamiento y esta suspensión puede mostrar cómo funciona el sintagma y permitir la formulación de la regla. Si se pregunta ahora si la regla se aplica al ejemplo, la respuesta no es fácil: el ejemplo está, de hecho, excluido de la regla, no porque no forme parte del caso normal, sino, al contrario, porque exhibe su pertenencia a él. En este sentido, el ejemplo es la contracara simétrica de la excepción: mientras que esta se incluye a través de su exclusión, el ejemplo se excluye a través de la exhibición de la inclusión. Pero de esta manera, según el significado etimológico del término griego, el ejemplo muestra junto a sí (para-deíknymi) su propia inteligibilidad y, a su vez, la de la clase que constituye.

12.- En Platón el paradigma tiene su lugar en la dialéctica que, al articular la relación entre el orden inteligible y el sensible, hace posible el conocimiento. “La relación entre estos dos órdenes puede concebirse de dos modos: como una relación de semejanza (entre copia y modelo) o como una relación de proporción” (Goldschmidt: 84). A cada una de estas concepciones le corresponde, según Goldschmidt, un procedimiento dialectico particular: a la primera, la reminiscencia (que Platón define en el Menón y en el Teeteto); a la segunda, el paradigma, del cual se discute sobre todo en el sofista y en el Político. Ahora intentaremos comprender, siguiendo el análisis de Goldschmidt, el sentido y la función específica del paradigma en la dialéctica. La ardua explicación del método dialectico en el libro VI de la Republica (509d-511e) se vuelve transparente si se la entiende como una exposición del método paradigmático. En la producción de la ciencia, Platón distingue aquí dos etapas o momentos, representados como dos segmentos continuos sobre una línea recta. El primero, que define el procedimiento “de la geometría, del cálculo y de aquellos que practican las ciencias de este género”, funda sus investigaciones a partir de hipótesis, es decir, presuponiendo (éste es el sentido del término griego hypóthesis, de hypotíthemi, “pongo debajo como base”) a partir de los datos que son tratados como principios conocidos, de cuya evidencia no es necesario dar cuenta. El segundo, en cambio, que es el de la dialéctica,trata a las hipótesis no como principios [archaí] sino propiamente como hipótesis, es decir, como escalones y trampolines, para ir hasta lo no supuesto [anipótheton], hacia el principio de todo y, una vez allí, descender hasta una conclusión, manteniéndose ligado a las cosas que están ligadas a este, sin servirle absolutamente de lo sensible, sino de las mismas ideas, a través de las ideas y hacia las ideas, hasta concluir en las ideas (ibíd., VI, 511b, 2-c, I).

¿Qué significa tratar las hipótesis (los presupuestos) como hipótesis y como no principios? ¿Qué es una hipótesis no presupuesta, sino expuesta como tal? Si se recuerda que la cognoscibilidad del paradigma nunca está presupuesta, sino que, por el contrario, su prestación especifica consiste en la suspensión y la desactivación de su facticidad empírica para exhibir sólo una inteligibilidad, entonces tratar las hipótesis como hipótesis significara tratarlas como paradigmas. Aquí la aporía, observada tanto por Aristóteles como por los modernos, según la cual en Platón la idea es paradigma de lo sensible y lo sensible paradigma de las ideas, encuentra su solución. La idea no es otro ente presupuesto a lo sensible ni coincide con éste: es lo sensible considerado como paradigma, es decir, en el medio de su inteligibilidad, por esto Platón puede afirmar que también la dialéctica, como las técnicas, parte de hipótesis (ek hypothéseos iousa: ibíd., 510b, 9), pero que, a diferencia de estas, trata a las hipótesis como hipótesis y no como principios; o sea, las usa como paradigmas. Lo no-hipotetico, a lo que la dialéctica accede, se abre ante todo por el uso paradigmático de lo sensible. En este sentido debe entenderse el pasaje siguiente en el cual el método dialectico es definido por el “quitar las hipótesis” (“sólo el método dialectico, quitando las hipótesis [tàs hypothésis anairousa], alcanza el principio mismo”: ibíd., VII, 533c, 6). Anairéo, como su correspondiente latino tollere (y el alemán aufheben, que Hegel, inspirándose en ellos, ubicaba en el centro de su dialéctica) significa tanto “tomar, asumir” como “quitar, eliminar”. Lo que funciona como paradigma, según hemos visto, es sustraído de su uso normal y, a la vez, expuesto como tal. Lo no-hipotético es lo que se abre en el punto en el que se “quitan” -es decir, se asumen y eliminan a la vez- las hipótesis. La inteligibilidad, en la que la dialéctica se mueve en su “descenso hacia el fin”, es la inteligibilidad paradigmática de lo sensible.

13.- El círculo hermenéutico que define el procedimiento cognoscitivo de las ciencias humanas adquiere su sentido propio sólo en la perspectiva del método paradigmático. Ya antes de Schleiermacher, Friederich Ast había observado que en las ciencias filológicas, el conocimiento del fenómeno singular presupone el conocimiento de la totalidad y viceversa: el conocimiento de la totalidad presupone el de los fenómenos singulares. Cuando en Sein und Zeit [Ser y Tiempo], Heidegger fundaba este círculo hermenéutico en la precomprención como estructura anticipadora existencial del Dasein, liberaba a las ciencias humanas de ésta situación embarazosa, al garantizar de ese modo el carácter “más original” de su conocimiento. Desde entonces, la frase según la cual “lo importante no es salir del circulo, sino entrar en él del modo justo” (Heidegger: 153), se convirtió en la fórmula mágica que permitía al investigador transformar en virtuoso el circulo vicioso.

La garantía era, sin embargo menos tranquilizadora de lo que parecía a primera vista. Si la actividad del intérprete ya está siempre anticipada por una precomprensión que se le escapa, ¿Qué significa “entrar en el círculo del modo justo”? Heidegger había sugerido que se trata de no dejar que “las circunstancias y la opinión común” impongan (vorgeben) la precomprensión, sino de “elaborarla a partir de las cosas mismas” (ibíd.). Pero esto sólo puede significar –y el circulo parece volverse así cada vez mas “vicioso”– que el investigador debe estar en condiciones de reconocer en los fenómenos la signatura de una precomprensión que depende de la propia estructura existencial de aquellos fenómenos que investiga.

La aporía se resuelve si se considera que el círculo hermenéutico es, en realidad, un círculo paradigmático. No hay, como en Ast y Schleiermacher, una dualidad entre “fenómeno singular” y “totalidad”: la totalidad no resulta más que de la exposición paradigmática de los casos singulares. Y no hay, como en Heidegger, circularidad entre un “antes” y un “después”, precomprensión e interpretación: en el paradigma, la inteligibilidad no precede al fenómeno, sino que está, por así decirlo “al lado” (pará) de este. Según la definición aristotélica, el gesto paradigmático no va de lo particular al todo y del todo a lo particular, sino de lo singular a lo singular. El fenómeno, expuesto en el medio de su cognoscibilidad, muestra la totalidad de la cual es paradigma. Y éste, con respecto a los fenómenos, no es un presupuesto (una “hipótesis”): como “principio no presupuesto”, no está ni en el pasado ni en el presente, sino en su constelación ejemplar.

14.- Entre 1924 y 1929, Warburg trabaja en su “atlas por imágenes” que debía llamarse Mnemosyne. Se trata, como se sabe, de un conjunto de paneles sobre los cuales se encuentra distribuida una serie heterogénea de imágenes (reproducciones de obras de arte o de manuscritos, fotografías recortadas de diarios o realizadas por él mismo, etcétera) referidas muchas veces a un tema único que el definía como Pathosformel [formula emotiva]. Consideremos el panel 46, en el cual se trata de la Pathosformel “Ninfa”, la figura femenina en movimiento a cuya aparición en el fresco de Ghirlandaio en la capilla Tornabuoni Warburg se refería familiarmente con él sobre nombre Fraulein Schnellbring, “señorita Llevadeprisa”. El panel está constituido por veintisiete imágenes, cada una de las cuales está de algún modo relacionada con el tema que da nombre al conjunto. Mas allá del fresco de Ghirlandaio, se reconoce un relieve romano en marfil, una sibila de la catedral de Sessa Aurunca, miniaturas de un manuscrito florentino del siglo XVI, un detalle de un fresco de Botticelli, el circulo con la Madonna y el nacimiento de Juan el Bautista de Filippo Lippi, la fotografía de una campesina de Settignano tomada por el propio Warburg, y así sucesivamente. ¿Cómo debemos leer este panel? ¿Cuál es la relación que mantiene unidas las imágenes singulares? En otras palabras, ¿Dónde está la ninfa?
Un modo sin duda errado de leer el panel consistiría en ver en él algo así como un repertorio iconográfico, donde se indaga el origen y la historia del tema iconográfico “figura femenina en movimiento”. Se trataría, entonces, de ubicar las imágenes singulares en la medida de lo posible en orden cronológico, siguiendo la probable relación genética que, ligándolas entre sí, podría finalmente permitir alcanzar el arquetipo, la “fórmula de páthos” de la cual todas derivan. Una lectura apenas más atenta del panel muestra que ninguna de las imágenes es el original, así como ninguna de las imágenes es simplemente una copia o una repetición. Como en la composición “por formulas” que Milman Parry reconoció en la base de los poemas homéricos y, más en general, en toda composición oral, es imposible distinguir entre creación y performance, entre original y ejecución, así las Pathosformeln de Warburg son híbridos de arquetipo y fenómeno, de primariedad*1 y repetición. Cada fotografía es el original, cada imagen constituye la arché; en este sentido, “arcaica”. La ninfa misma no es arcaica ni contemporánea, es un indecidible de diacronía y sincronía, unicidad y multiplicidad. Pero esto significa que la ninfa es el paradigma de la cual las ninfas singulares son los ejemplares o que, más exactamente, según la ambigüedad constitutiva de la dialéctica platónica, la ninfa es el paradigma de las imágenes singulares y las imágenes singulares son los paradigmas de la ninfa.

La ninfa es, entonces, un Urphänomen, un “fenómeno original” en el sentido de Goethe. Este término técnico esencial de las indagaciones goetheanas sobre la naturaleza, desde la Farbenlehbre [Teoría de los colores] hasta la Metamorphose der Pflanzen [Metamorfosis de las plantas], que nunca es definido con claridad por el autor, se vuelve inteligible sólo si –desarrollando aquí la sugerencia de Elizabeth Rotten, que remitía su origen a Platón– se lo entiende en sentido decididamente paradigmático. Goethe contrapone muchas veces su método a aquel que procede por “casos particulares y rubricas generales, opiniones e hipótesis” (Goethe, II: 691). En el ensayo Der Versuch als Vermittler von Objekt und Subjekt [ El experimento como mediador entre sujeto y objeto], propone un modelo de “experiencia de especie superior”, en el cual la unificación de los fenómenos singulares no ocurre “de modo hipotético y en forma sistemática” (ibíd., I: 852), sino que cada fenómeno “se mantiene en relación con innumerables otros, del mismo modo en que decimos de un punto luminoso libre y oscilante que emite sus rayos en todas las direcciones” (ibíd.: 851- 852). Pocas líneas después se aclaran como debe entenderse esta relación singular entre los fenómenos; en un pasaje donde se afirma más allá de toda duda la naturaleza paradigmática del procedimiento: “Tal experiencia, que consiste de muchas otras, es evidentemente de una especie superior. Ésta representa la formula, en la cual encuentran expresión innumerables ejemplos singulares” (ibíd.: 852). “Todo existente –corrobora otro fragmento– es el análogon de todo existente; por eso la existencia se nos aparece siempre separada y al mismo tiempo vinculada. Si se exagera la analogía, todo se vuelve idéntico; si se la evita, todo se divide hasta el infinito” (ibíd., II: 706). El Urphánomen como paradigma es, en este sentido, el lugar en el cual la analogía vive en perfecto equilibrio más allá de oposición entre generalidad y particularidad. Por esta razón, Goethe escribe que el “fenómeno puro” nunca puede ser aislado, “sino que se muestra en una serie continua de apariciones” (ibíd.: 871). Y en las Maximen und Reflexionen [Máximas y Reflexiones] resume su naturaleza en una definición que podría valer con el mismo título para el paradigma: “El fenómeno originario: ideal por cuanto es el ultimo cognoscible / real por cuanto conocido / simbólico porque abraza todos los casos: / idéntico en todos los casos” (ibíd.: 693). Aunque no alcance nunca la generalidad de una hipótesis o de una ley, el Urphanomen es, sin embargo, cognoscible; más aún, en el fenómeno singular, es el último elemento cognoscible, su capacidad de constituirse en paradigma. Por ello un celebre dictum goethiano afirma que no es necesario buscar más allá de los fenómenos: como paradigmas, “ellos son la doctrina”.

15.- Intentemos ahora fijar en forma de tesis algunas de las características que, según nuestro análisis, definen el paradigma:

1) El paradigma es una forma de conocimiento ni inductiva, sino analógica, que se mueve de la singularidad a la singularidad.

2) Neutralizando la dicotomía entre lo general y lo particular, sustituye la lógica dicotómica por un modelo analógico bipolar.

3) El caso paradigmático deviene tal suspendiendo y, a la vez, exponiendo su pertenencia al conjunto, de modo que ya no es posible separar en él ejemplaridad y singularidad.

4) El conjunto paradigmático no está jamás presupuesto a los paradigmas, sino que permanece inmanente a ellos.

5) No hay, en el paradigma, un origen o una arché: todo fenómeno es el origen, toda imagen es arcaica.

6) La historicidad del paradigma no está en la diacronía ni en la sincronía, sino en un cruce entre ellas.

Creo que llegados a este punto está claro que significa, tanto en mi caso como en el de Foucault, trabajar a través de paradigmas. El homo sacer y el campo de concentración, el Muselmann y el estado de excepción –como, más recientemente, la oikonomia trinitaria o las aclamaciones– no son hipótesis a través de las cuales se intenta explicar la modernidad, reconduciéndola a algo así como una causa o un origen histórico. Por el contrario, como su misma multiplicidad podría dejar entrever, se trata en todos los casos de paradigmas que tenían por objetivo hacer inteligible una serie de fenómenos cuyo parentesco se le había escapado o podía escapar a la mirada del historiador. Por cierto, mis investigaciones, como las de Foucault, tienen un carácter arqueológico, y los fenómenos de los que se ocupan se desarrollan en el tiempo e implican por lo tanto una atención a los documentos y a la diacrónica que no puede dejar de seguir las leyes de la filología histórica. Pero la arché que éstas alcanzan –y esto vale, quizá, para toda investigación histórica– no es un origen presupuesto en el tiempo, sino que, al situarse en el cruce de diacrónica y sincrónica, vuelve inteligible no menos el presente del investigador que el pasado de su objeto. En este sentido, la arqueología es siempre una paradigmatología, y la capacidad de reconocer y articular paradigmas define el rango del investigador así como su habilidad para examinar los documentos de un archivo. Del paradigma depende, de hecho, en última instancia, la posibilidad de producir en el interior del archivo cronológico, en sí inerte, aquellos plans de clivaje [planos de clivaje] (como los llaman los epistemólogos franceses) que son los únicos que pueden hacerlo legible.

Si se pregunta, finalmente, si la condición paradigmática reside en las cosas o en la mente del investigador, mi respuesta es que la pregunta no tiene sentido. La inteligibilidad que está en cuestión en el paradigma tiene un carácter ontológico, no se refiere a la relación cognitiva entre un sujeto y un objeto, sino al ser. Hay una ontología paradigmática. Y no conozco mejor definición de ella que la que contiene un poema de Wallace Steven titulado Description withuot pleace:

It is possible that to seem – it is to be,
As the sun is something seeming and it is.

The sun is an example. What it seems
It is and in such seeming all things are.

[Descripción sin lugar

Es posible que parecer – sea ser,
Como el sol es algo aparente y es.

El sol es un ejemplo. Lo que aparenta
Es y en tal apariencia todas las cosas son.]

* Con “primariedad” traducimos el término italiano primavoltità que literalmente significa la cualidad de la primera vez. (N. de las T.)

lunes, 26 de septiembre de 2011

La guerra que viene: La Colombianización de Honduras (IIº Parte)

Vos el Soberano 

Por Tomás Andino Mencía

Pandillas, Narcos e Iniciativa C.A.R.S.I. en Centramérica

Un modelo similar al colombiano-mexicano fue aplicado en el Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras) entre los años 2002-2010, salvo que en el caso centroamericano el “enemigo público” contra quien se declaró la “guerra” fueron las maras o pandillas juveniles y no los narcotraficantes. Esta política contó con el decidido apoyo de los Estados Unidos a través de la Iniciativa “CARSI”.

Período de la “Guerra a las Maras” en CA (2001 – 2010)

Como es sabido, los tres mencionados países sufrieron desde fines de la década de los 90s un fenómeno de violencia juvenil protagonizada por las pandillas o “maras”.

Las raíces del fenómeno de las maras son de orden social, entre otros factores causado por la falta de atención al segmento adolescente y juvenil de nuestras sociedades. Como es lógico eso amerita un tratamiento también social. Pero los Estados burgueses centroamericanos, acostumbrados a arreglar de forma violenta sus conflictos con los sectores populares, le dieron una “solución” represiva.

Desde el año 2002 se ejecutaron masivos operativos anti pandillas en los tres países centroamericanos (“Plan Libertad Azul” en Honduras, “Plan Escoba” en Guatemala, “Plan Mano Dura” y “Super Mano Dura” en El Salvador); también se endurecieron las legislaciones penales y se produjo una ola de discriminación y una cacería de brujas contra todo joven tatuado, que dejó un saldo de decenas de miles de jóvenes detenidos, asesinados y exiliados.

En El Salvador fueron encarcelados en ese período más de 12 mil jóvenes con los Planes “Mano Dura” y “Super Mano Dura”; mientras que en Honduras se detuvieron casi 6 mil jóvenes entre 2003 y 2005 con la política de “Cero Tolerancia”. [23]

La violencia llegó a tal extremo, que los sectores anti pandillas más radicalizados desde entonces utilizan escuadrones de exterminio contra los presuntos mareros. Sus masacres gozan de total impunidad en los gobiernos. En Honduras, la curva de la muerte puede apreciarse en el siguiente gráfico.

(Esta tendencia se incrementó después del Golpe de Estado de 2009 en Honduras. La Plataforma de Derechos de la Niñez y la Juventud denuncio que durante el régimen de facto de Roberto Micheletti se incremento la tasa de ejecuciones arbitrarias de jóvenes en mas del 60%, pasando de 40 ejecuciones mensuales, como promedio, a 65 ejecuciones mensuales en los siete meses de la dictadura golpista. [24] A junio 2011 han sido asesinados por escuadrones de exterminio más de 6700 jóvenes en Honduras desde el año 1998. Estas cifras indican que en nuestros país se practica un verdadero genocidio contra la juventud marginal involucrada en estos grupos.
Sin embargo, los resultados de este genocidio han sido un total fracaso en el declarado propósito de frenar la criminalidad. Año tras año la violencia se incrementa en lugar de disminuir en los tres países centroamericanos. En El Salvador el número de homicidios por cada cien mil habitantes (h/cmh) pasó de 32 h/cmh en 2002 a 56 hc/cmh en 2008; en Guatemala pasó de 34.1 h/cmh en 2002 a 46 h/cmh en 2009; y en Honduras pasó de 46 h/cmh e 2004 a 66 hcmh en 2009… y sigue aumentando [25]; en Honduras por ejemplo, se prevé que el año 2011 terminara con una tasa de 86 h/cmh, cuando la media mundial es de 9 h/cmh.

El gráfico 3 muestra el caso de Honduras, en donde los niveles de criminalidad crecen como la espuma, casi duplicándose del año 2004 al 2009.

Esto indica que, si bien es cierto las “maras” son grupos violentos, la práctica demuestra que nunca fueron los principales causantes de tanta violencia homicida. Otros estudios del UNICEF y del mismo Ministerio Publico, por supuesto conocidos por las autoridades policiales, llegaban a la misma conclusión. [26]

Por tanto, los cuerpos policiales sobredimensionaron conscientemente las cifras [27] para hacer aparecer el fenómeno social de las maras como un problema de seguridad nacional, creando en la consciencia colectiva un “enemigo público” de imagen demoniaca, que amenazaba la existencia de la sociedad y contra el cual había que actuar sin piedad.

El apoyo gringo a la “solución” represiva: El CARSI

En ese contexto surgió la Iniciativa Regional de Seguridad Centroamericana (“CARSI” por sus siglas en inglés), parte de la Iniciativa Mérida para Centroamérica, con el objetivo declarado de fortalecer la institucionalidad policial-militar en la región. En su primera etapa, la iniciativa CARSI contemplaba U$ 258 millones para Centroamerica y $ 32 millones para dos países caribeños (República Dominicana y Haití). La institución más favorecida fue la policía y el tema principal fue la lucha contra las maras. En los últimos tres años, América Central recibió 490 millones de dólares en cooperación internacional para seguridad y lucha contra el crimen.

La misma Hillary Clinton en persona asiste a las cumbres regionales donde se toca el tema del CARSI. Esta iniciativa es justificada por el gobierno norteamericano ante sus contribuyentes diciendo que va dirigida a combatir el narcotráfico y las pandillas.

Sin embargo, es irrisorio que algunos de los más importantes funcionarios norteamericanos saben perfectamente que sus “justificaciones” no tienen sustento en la realidad:

“Aunque por el momento no existen indicios de esa situación (se refiere al vinculo pandillas y crimen organizado,.- NDRL), representantes del Buró Federal de Investigaciones (FBI, siglas en inglés) creen necesario que el Centro Antipandillas Transnacional (CAT) pueda extenderse hacia Guatemala y Honduras para reforzar la lucha contra las pandillas en la región.

Kenneth Kaiser es el subdirector de Investigación Criminal del FBI y asiste a la Quinta Cumbre Antipandillas que se celebra durante tres días en un hotel de playa de Sonsonate. Sostiene que por el momento no se ha logrado establecer algún tipo de relación entre los narcos mexicanos y los pandilleros en la región. "Siempre tenemos esa preocupación pero tenemos una excelente relación con la Policía de El Salvador y tenemos en funciones el CAT, pero a pesar de que esta preocupación existe no vemos que pueda suceder en estos momentos", dijo Kaiser. Los únicos vínculos confirmados entre miembros de pandillas y narcotraficantes se han dado en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos. (Subrayados es nuestro) [28]

En otras palabras, aunque no tenían una sólida evidencia que los respaldara, y cuando el mismo Ministro de Seguridad de Honduras aseguraba que ya tenía controlado el problema [29], los Estados Unidos decidieron sumarse a la “Guerra contra las Maras” y potenciarla.

Peor aún, sabiendo que la deportación de migrantes hondureños y hondureñas agrava el problema -pues el modelo de la mara extremadamente violenta proviene de una imitación del modelo californiano de pandilla juvenil- el gobierno norteamericano no ha cesado de deportar decenas de miles de jóvenes, muchos de ellos pandilleros activos.

Es decir que Estados Unidos nos exporta el modelo y los jóvenes que fomentan las maras en Centroamérica y después traen sus dólares y sus armas para combatirlos.

Mano Dura contra los jóvenes y Mano Suave con los narcos

En Centroamérica el factor criminógeno de mayor crecimiento no son las maras sino el narcotráfico, aunque también es visible la inoperancia del Estado hondureño en combatirlo.

La producción de cocaína que se produce en Suramérica llegaba a las 587 toneladas métricas por año alrededor de 2004 [30] y se ha llegado a afirmar que para el 2007 su producción llegaba a 1400 TM [31]... De ese total, pasa por las costas y fronteras de Honduras aproximadamente 100 TM de cocaina al año (cifra que podría quedarse corta), mismas que reportarían a las mafias ingresos entre 10 mil y 20 mil millones de dólares anuales.

La actividad del Estado hondureño frente a este monstruo es insignificante.


Cuadro Nº1
Droga Circulante y Droga Incautada en Honduras, Por Año

Año1996*1999*2000*2001*2002*2003**2004**2005**2006**2007**
Kg droga que transita (estimación)100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000
Kg droga incautada
3,300
715
1139
182
76
5,500
5,500
290
3,400
1,600
Fuentes:
* Landaverde y Caldera, “Comportamiento Reciente del Narcotráfico”, 2004
** El Heraldo 30/7/07 “Decomisos de cocaina han caido estrepitosamente”
Nota: Cabe aclarar que el año 2007 refleja sólo las incautaciones hasta julio de ese año.
En comparación con estos pinches resultados, Costa Rica realizó en los años 2005 y 2006 incautaciones por valor de 44,000 kilos de cocaína (El Heraldo, 30 de julio 2007) contra 3,690 Kilos en Honduras en los mismos años. De hecho, las incautaciones en Honduras han oscilado entre los 55 kilos y las 11 toneladas en el período 1996 – 2007. y algo similar sucede con el lavado de activos. [32] La negligencia estatal es tan descarada que el Consejo Nacional contra el Narcotráfico fue disuelto por el Presidente Maduro, sin justificación alguna, y aunque fue reactivado en la época del Presidente Zelaya, no tuvo un papel efectivo contra este delito.[33]
Eso está ligado con la existencia de una creciente influencia de dinero del crimen organizado en las más altas esferas del Estado, desde el nivel policial hasta las campañas electorales.
Gráfico Nº 4

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Cuadro Nº 1
Droga Circulante y Droga Incautada en Honduras, Por Año
Año1996*1999*2000*2001*2002*2003**2004**2005**2006**2007**
Kg droga que transita (estimación)100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000100,000
Kg droga incautada
3,300
715
1139
182
76
5,500
5,500
290
3,400
1,600
Fuentes:

* Landaverde y Caldera, “Comportamiento Reciente del Narcotráfico”, 2004, op.cit. y El Heraldo 30/7/07 “Decomisos de cocaina han caido estrepitosamente”.

Para muestra un botón: El Gráfico 4 muestra cómo las incautaciones de droga disminuyen en los períodos electorales (ver los años 2001-2002 y 2005). Los mismos políticos de la burguesía reconocen indirectamente que en las campañas se filtra dinero del crimen organizado, al abogar por el incremento de la “deuda política” dizque para “blindar” a los partidos de la ingerencia del dinero sucio.

La gran pregunta es ¿por qué entonces el Estado y los norteamericanos enfilaron sus recursos contra bandas de jovenzuelos violentos y no lo hacen contra las grandes mafias de narcotraficantes?

El verdadero propósito: fortalecer la capacidad contrainsurgente de las policías y los ejércitos centroamericanos

Como se ha dicho atrás, lo único que salió fortalecida no fue la seguridad ciudadana, mucho menos la juvenil, sino el presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional.
Veamos el caso de Honduras:

Gráfico Nº 5

Presupuesto de Defensa y Seguridad, Por Año 

Fuente: Elaboración propia en base a Presupuesto Nacional de Ingresos y Egresos del Poder Ejecutivo, varios años.

Puede verse en el gráfico que los presupuestos de las Secretarías de Defensa y Seguridad crecieron de un 250% a un 300% respectivamente en el lapso de seis años. En el mismo período se construyeron dos bases militares norteamericanas, una en Caratasca, La Mosquitia hondureña, y otra en el departamento de Intibucá. En El Salvador el FBI ha ubicado una oficina permanente con jurisdicción para el Triángulo Norte de CA denominada Centro Antipandillas Transnacionales (CAT) desde el cual coordina y apoya a las policías para combatir los nuevos “enemigos”. Mientras tanto, el Departamento de Estado influye en la formulación de políticas públicas de “Mano Dura” que se focalicen en las Maras para Centroamerica; asi como capacitación y tecnificación de las policías. Por su parte, el Comando Sur del ejército norteamericano, patrocina conferencias regionales anti pandillas; entre otras iniciativas. [34]

¿Por qué tanta movilización de recursos militares y para-militares a partir de 2006 si las pandillas ya habían sido diezmadas con los primeros planes antimaras de los años 2002-2004? Sencillo; porque al igual que en los casos de Colombia y México, el interés norteamericano no son las pandillas en sí, sino posicionar una estrategia geo político-militar sobre los gobiernos y los movimiento sociales de la región. En eso, el Plan CARSI tampoco estaba fracasando.

Como es sabido, en 2004 se establece la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que incluye a países como Nicaragua y Cuba en la Cuenca del Caribe, fronterizos con Honduras vía terrestre y marítima. Ambos países son el principal adversario estratégico de Estados Unidos en la región mesoamericana. Luego, en 2006 ascendió al gobierno en Honduras el gobierno de Manuel Zelaya, que adoptó muchas decisiones controversiales con sus intereses, especialmente su adhesión a la ALBA en 2008.

En ese marco, los norteamericanos buscaban fortalecer su posicionamiento estratégico en Honduras y también fortalecer a los cuerpos armados del Estado hondureño, que son un aliado ideológico sumamente fiel al Departamento de Estado y de Defensa de Estados Unidos. Ingenuamente, el mismo Presidente Zelaya se prestó a esa estrategia fortaleciendo como nunca antes a las Fuerzas Armadas e incluso inaugurando la base norteamericana de Caratasca.

Las pandillas “insurgentes”

Es interesante ver cómo los estrategas norteamericanos tuercen las explicaciones teóricas sobre las pandillas juveniles o maras para acomodarlas a sus intereses imperiales. Ejemplo de ello es que esta estrategia intervencionista se sustenta en el concepto de “Pandillas Transnacionales” o de “Tercera Generación” (Paul Sullivan, 2008), o en la tesis de la “Nueva Insurgencia Urbana” (Max Manwaring, 2005) según la cual las pandillas hoy son grandes organizaciones transnacionales que no solo causan inseguridad en las comunidades sino que tienen vínculos con otros actores (terroristas, narcotraficantes) con quienes los uniría el interés final de desestabilizar a los Estados.

“La naturaleza de las pandillas -afirma textualmente Manwaring- es mitad política y mitad criminal y esto se manifiesta en que generan inestabilidad e inseguridad nacional y regional; exacerban los problemas de las relaciones civiles-militares y policías-militares, reduciendo la efectividad civil-militar en el control del territorio nacional; y apoyan a organizaciones criminales e insurgentes, a los señores de la guerra y a los barones de la droga erosionando la legitimidad y la soberanía efectiva de los Estados-nación. Los delitos y la inestabilidad son sólo síntomas de la amenaza y la amenaza final es el colapso del Estado o la violenta imposición de una restructuración radical socioeconómica y política del Estado y su gobernabilidad.” (“Manwaring, Max, “Pandillas callejeras: La Nueva Insurgencia Urbana, http://www.strategicstudiesinstitute.army.mil/pubs/display.cfm?pubID=597)

De esa cita puede apreciarse que la estrategia anti-pandillas de los norteamericanos tiene un claro caracter contrainsurgente, razón por la cual están involucrados el Ministerio de Defensa de Estados Unidos y el FBI. Es sintomático que la petición de Bush para la asignación de fondos por parte del Congreso a la Iniciativa Mérida, fue hecha en el mismo paquete de presupuesto complementario para su guerra en Irak.
Con estos hechos se ha retrocedido a una nueva versión de la Doctrina de la Seguridad Nacional en un contexto latinoamericano en que los Estados Unidos militariza con su “ayuda”! o con sus bases militaes a nuestras sociedades. Solo a un ingenuo se le ocurriria pensar que el imperio va a invertir centenares de millones de dólares para luchar contra bandas de muchachos rapados y tatuados.
Conclusiones de la 2ª parte

En Centroamérica los estados respondieron al fenómeno social de las “maras” con una política represiva, que incluye su aniquilamiento físico.
Este fenómeno ha sido aprovechado por los estrategas de los Estados Unidos para implementar, mediante el proyecto CARSI, un proceso de fortalecimiento de los cuerpos armados del Estado y fortalecer su propia presencia militar en el país con el pretexto de ayudar al gobierno a combatir las pandillas.
La guerra contra las pandillas, no trajo más seguridad al país, sino que, por el contrario, la violencia alcanza ahora niveles elevadísimos, lo cual indica el fracaso de esa estrategia para el tema de la seguridad de la población.
La campaña contra las pandillas tiene como marco teórico las tesis contrainsurgentes de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, dándole el carácter de una campaña militar de Baja Intensidad. 


[3] Algunos de los más duros golpes que la ofensiva militar colombiana-norteamericana han dado a las FARC son: la eliminación de algunos de los líderes de más alto nivel en la organización (Raul Reyes, el “Mono Jojoy” e Iván Ríos) las que se suman a la muerte por causa natural de Manuel Marulanda “Tiro Fijo”, líder histórico de la organización, y el operativo de rescate de la candidata presidencial Ingrid Betancour.

[4] Los episodios de esta colaboración son múltiples pero el caso que desbordó la indignación latinoamericana fue el del periodista Joaquín Perez Becerra y del cantautor Julián Conrado, ambos opositores al represivo gobierno de Bogotá, que fueran entregados por el gobierno venezolano a la policía colombiana, no sin antes despertar la condena de centenares de organizaciones y personalidades democráticas y populares de todo el mundo.

[5] Según la Confederación Sindical Internacional, en Colombia se presentó el 63,12% de los asesinatos de sindicalistas en el mundo durante la última década. Entre el 1º de enero de 1986 y el 30 de abril de 2010, se han cometido al menos 10.887 hechos de violencia contra sindicalistas, de éstos 2.832 han sido homicidios. Durante el período de Gobierno del Presidente Uribe han asesinado a 557 sindicalistas (http://www.colectivodeabogados.org/Colombia-sigue-encabezando-lista)

[6] Hasta mayo de 2011 el Gobierno de Colombia ha registrado a más de 3,7 millones de desplazados internos en el país. ONG como la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES) consideran que la cifra real de desplazados por el conflicto armado interno desde mediados de los años 80 supera los 5 millones de personas (http://www.acnur.org/t3/operaciones/situacion-colombia/desplazamiento-interno-en-colombia)

[7] www.diariocritico.com/colombia/2011 ediciones de mayo y agosto.

[8] Las bases son las de Malambo, en el departamento del Atlántico; La Base Militar de Palanquero, en la región del Magdalena Medio; La Base Militar Apiay, en el departamento del Meta; las bases navales de Cartagena y Bahía Málaga el Pacífico; y ahora, el centro de entrenamiento de Fuerte Militar Tolemaida y el Fuerte Militar Larandia en el departamento de Caquetá.

[9] La Teoria del Shock ha sido desarrollada por la investigadora Naomi Klein a partir de su trabajo “La Doctrina del Shock. EL Auge del Capitalismo del Desastre”, Editorial Paidos (2007)

[10] Puede verse una refutación a todos sus argumentos en el análisis de Oyarvide Morales, Cesar, “Guerra contra el Narcotráfico en México. Debilidad del Estado, orden local y fracaso de una estrategia”, Universidad complutense, Madrid, http://www.apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/oyarvide.pdf, nº 50, Julio, Agosto y Septiembre 2011

[11] Para 2011 se habían entregado 612 millones de dólares en equipo, capacitación y otros materiales, según un Comunicado del Departamento de Estado de fecha 16 de septiembre de 2011 (“Estados Unidos defiende el Impacto Positivo de la Iniciativa Mérida”, Proceso Digital, 16-9-2011, disponible en; http://www.proceso.hn/2011/09/16/Internacionales/EE.UU.defiende/42355.html


[13] “Urgen en EU plan Contrainsurgente”, EL Universal, Mexico , edición del 14 de septiembre de 2011.

[14] Comité Cerezo, obra citada.

[15] Comité Cerezo, obra citada.

[16] “Industria armamentista de EU, responsable de muertes en México: Calderón. sábado 11 de junio de 2011 , en; http://www.mundonarco.com/2011/06/industria-armamentista-de-eu.html

[17] Operación “Rápido y Furioso” fue el nombre con el que se denominó el plan de acción que tomó la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (BAFT, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, para vender armas a presuntos criminales y dejarlas pasar hacia la frontera con México con el objetivo de poderlas rastrear y darle seguimiento, esperando identificar a los responsables que trafican armamento que luego va a parar a manos de narcotraficantes. Esto sucedió de octubre de 2009 a septiembre de 2010, tiempo en el cual se calcula que se traficaron de 1.500 a 2.500 armas que ingresaron a territorio mexicano de forma ilegal, de las cuales 797 fueron recuperadas. Todo esto pasó sin que las autoridades norteamericanas informaran o alertaran al Gobierno de México sobre el operativo y las posibles consecuencias que podría acarrear. El agente de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, John Dodson, asignado a la zona fronteriza de Phoenix, Arizona, declaró a la cadena de televisión CBS y a The Center of Public Integrity (CPI), detalles sobre el operativo “Rápido y Furioso” en el que participó por órdenes de sus superiores, permitiendo la venta y el tráfico de armas en la zona fronteriza. En sus afirmaciones, Dodson aseguró que el programa tuvo muchas críticas y que a pesar de eso, se mantuvo hasta septiembre de 2010. También señaló que uno de los argumentos que recibieron de sus superiores para no detener este operativo fue que “no se puede tener omellet sin romper algunos huevos”, como referencia al riesgo que implicaba esta acción. Pero según este agente, el peligro todavía no termina ya que la mayoría de las armas andan en la calle y en manos de grupos criminales: “no hay nada que podamos hacer para reunir las armas, se han ido”, dijo. (http://www.suite101.net/news/operacion-rapido-y-furioso-armas-de-alto-poder-en-mexico-a43192)


[19] “DEA poya a `El Chapo`: `El Vicentillo`”. La Parada Digital, disponible en www.laparadadigital.com/noticias-de-chihuahua-mexico.cfm?n=631#axzz1Y4gWruds

[20] La denuncia fue realizada por Enrique Alcántara Dzgaip, miembro de Izquierda Democrática Nacional (parte del PRD), quien alertó sobre la construcción de una base militar de forma subrepticia en el estado de Puebla, en la zona central de México. Alcántara Dzgaip dijo en Orizaba, Veracruz, que la presentación del proyecto estuvo a cargo del gobernador Rafael Moreno Valle y Keith W. Mines, director general de Iniciativa Mérida. Aparentemente el Buró Federal de Investigación (FBI) Servicio Secreto, ICE, NCSI, entre otros tendrán injerencia directa en esta base, según recoge sus declaraciones el sitio Pluma Libre.

La construcción de la base militar habría iniciado este de 10 de mayo en la zona Los Encinos de la junta auxiliar de San Salvador Chachapa un lugar destinado para reserva ecológica que ahora pasaría a ser reserva militar. Enrique Alcántara Dzgaip es coordinador del Frente Amplio Regional de Orizaba (FARO) del PRD (Denuncian que USA ya construye bases militares en México, Urgente24.com, 17-5-2011. Disponible en: http://www.urgente24.com/noticias/val/8544-168/denuncian-que-usa-ya-construye-bases-militares-en-mexico.html).

[21] “Subcomandante Marcos cuestiona la guerra contra el crimen organizado”, CNN, edición del Lunes, 14 de febrero de 2011

[22] Sobre el caso del fomento del opio en Afghanistan: “la adormidera (opio) financió la guerra contra las tropas soviéticas, con el beneplácito de EEUU. Según Alfred McCoy, Afganistán, productor de adormidera, y Pakistán, base de cientos de laboratorios, se convirtieron en los mayores productores de heroína del mundo. Los enormes beneficios de la heroína sirvieron además para financiar el programa nuclear del dictador islámico-integrista de Pakistán, general Zia Ul-Haq. En 1984, Osama Bin Laden fundó y organizó a instancias de la CIA la Oficina de Servicios para canalizar los millones de dólares que habían de poner en pie de guerra un ejército de mujahidines contra los soviéticos; una fuente importante de esos millones era el tráfico de heroína. Como ha reconocido Charles Cogan, que fue director de esa agencia para el sector de Afganistán, se sacrificó la guerra contra la droga por la Guerra Fría. (…)”. Fuente: Xavier Caño Tamayo La heroína como telón de fondo de la guerra en Afganistán, Las razones ocultas de la guerra. Centro de Colaboraciones Solidarias , Opinión - 09/12/2001

[23] Andino, Tomás, “Evaluación de los Planes de Mano Dura en Centroamérica 2002-2009”, exposición en el IIdo Congreso Centroamericano de Juventud, Programa de Seguridad Juvenil, 2010.

[24] Plataforma de Derechos de la Niñez y Juventud en Honduras, “Informe de Violaciones mas Graves a los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Jóvenes provocadas o toleradas por el Estado”, 9 de septiembre 2010.

[25] Andino, Tomás, obra citada.

[26] Un conocido análisis del UNICEF, para el período 1996 - 1999, basado en cifras del Ministerio Público, establece que el fenómeno no tiene las dimensiones cuantitativas que la prensa alega: (…), entre enero de 1996 y mayo de 1999 se presentaron ante la DGIC alrededor de 42,000 denuncia de delitos, de las cuales sólo el 5.5% acusaban menores de edad, y de estos en la mitad de los casos había adultos incitando el delito. Asimismo reveló que apenas un 16% de 5,000 de las personas halladas in fraganti en 1998 eran menores de edad. [26] (Botero, citada por Rubio, op.cit: p: 21 y 22). Y en otro análisis, comentado por Mauricio Rubio, dice que la composición del tipo de delitos en el mismo período, es relativamente benigna, siendo relativamente bajo el porcentaje de delitos contra la vida de las personas: “De cerca de 9000 jóvenes pertenecientes a las maras en la ZMVS, tan sólo el 10% podían, de acuerdo con la Policía, vincularse con problemas de amenazas serias y un poco mas del 1% con las manifestaciones extremas de violencia, como el homicidio (…) Las principales infracciones cometidas por adolescentes serían, de acuerdo con esta muestra de casos llevados ante la justicia, el robo y el hurto (55%), las lesiones (18%), amenazas (7%), daños a la propiedad (7%) y los delitos al pudor sexual (3%)." Citado por RUBIO, Mauricio (2002) La Violencia en Honduras y la Región del Valle de Sula, Banco Intermericano de Desarrollo, Serie de Estudios Económicos y Sectoriales (RE 2-02-004).

[27] Para el año 1999 la Unidad de Prevención de Pandillas contabilizó 25,940 miembros a nivel nacional; para el año 2000, la cifra oficial era de 31,164 miembros y desde entonces tanto los voceros policiales como la prensa, utilizan cifras que van de 32,000 a 35,000 pandilleros, sin hacer una revisión de la veracidad de ese dato. En cambio, la organización Jóvenes Hondureños Adelante - Juntos Avancemos (JHA-JA), especializada en este tema, estudió en dos ocasiones el asunto tres años después de ese censo policial, y concluyó que la cifra era mucho menor. Refiriéndose a sus hallazgos en el Valle de Sula, región donde la policía aseguraba que existían 9 mil pandilleros, JHA-JA encontró que: "La cantidad de jóvenes miembros de pandillas registrados en el censo de clíkas asciende a 1,436. Esta es una cifra aproximada ya que la dificultad de acceder a información sobre los grupos pandilleros hace imposible la exactitud y ésta solo podría establecerse mediante la aplicación de un Censo de miembros de grupos pandilleros. [27] (Ver: Bardales, Ernesto, Diagnóstico Situacional de las Maras y Pandillas en los Municipios de la Zona Metropolitana del Valle de Sula, estudio de la Asociación JHA-JA para el Proyecto Paz y Convivencia, Proyecto HO-0205, Banco Interamericano de Desarrollo, diciembre 2002, p: 2-3). En el estudio hecho en Tegucigalpa en junio de 2003, JHA-JA encontró algo similar. No eran 12,408 los miembros de pandilla que se encontraban activos en la calle, como afirmaba la policía, sino una proyección estimada de 919. Dispensando el margen de error en esa proyección, la diferencia es abismal e imposible de reconciliar. Una anécdota de este caso es que en un barrio donde la policía afirmaba que existían 2,146 pandilleros ¡sólo pudieron identificarse 30 realmente activos! (Ver: JHAJA: Actualización de datos del Fenómeno Pandilleril en la Zona Metropolitana del Distrito Central", por patrocinio de Save the Children y GOAL, junio 2003)

[28] Ver reportaje sobre la Va Cumbre Antipandillas en San Salvador, El Salvador, 28 de abril 2009. Disponible en: http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6358&idArt=3586686

[29] El Ministro de Seguridad, Oscar ALvarez decía: “Quiero decirles de que a un año de haber establecido lo que es el artículo 332 mejor conocido como Ley Antimaras, los éxitos son contundentes, realmente el primer día que operamos hace un año, en la primera operación en Tegucigalpa, capturamos 100 individuos… El día de hoy que tenemos operaciones a nivel nacional, en celebración de este aniversario en Tegucigalpa, apenas tenemos siete detenidos en San Pedro Sula, dos en La Ceiba y ocho en Tegucigalpa”.. (La Tribuna, 19 de agosto 04) “destaco como un hecho relevante la poca captura de personas, lo que a su juicio es un indicativo de que los mareros están desapareciendo…” (El Heraldo, 7 enero de 2004).

[30] Landaverde, Alfredo y Caldera, Hilda (2004) “Comportamiento reciente del Narco tráfico”.

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[31] “Honduras: Puente Fácil para la Droga. Debil la Lucha”, Diario Tiempo,18/12/07

[32] De acuerdo a la ex Fiscal contra la Corrupción, Abogada Soraya Morales (Tiempo, 31/8/07), en el país se movilizan alrededor de 1 mil millones de lempiras en “blanqueo” (aproximadamente 53 millones de dólares). En un seminario dirigido a Fiscales, Jueces y Defensores Públicos, la ex funcionaria de justicia llamó la atención de que “En este momento no llega a 100 los casos de lavado de activos provenientes de actos de corrupción pública” (Idem). Para Diciembre de 2007 la cantidad de cuentas sospechosas de lavado de activos ascendía a 166, sin embargo, todos los procesos están en etapa de investigación y no hay un tan solo detenido por ello.” (Andino, Tomás, “Mano Suave y Mano Dura en Honduras”, Conferencia al Ier Congreso Centroamericano sobre Juventud Seguridad y Justicia, Antigua Guatemala, Guatemala, 15 y 16 de Marzo de 2008, patrocinado por el Programa de Seguridad Juvenil.

[33] Landaverde, Alfredo, y Caldera, Hilda, obra citada.

[34] Otros programas vinculados a la Iniciativa Mérida son: La Iniciativa Centroamericana de Explotación para Huellas Dactilares (Cafe, por su acrónimo en inglés, diciembre de 2008), la Academia Internacional de Aplicación de la Ley, el Centro de Monitoreo, el Sistema de Documento Electrónico de Viaje y el Consejero Regional Anti Pandillas, todos ubicados en El Salvador.