sábado, 3 de junio de 2017
Aulas en la línea de fuego
Por Kirstin Garrison
Muchas escuelas del Distrito Central están ubicadas en barrios conflictivos donde en cualquier momento ocurren nuevos incidentes de disparos que podrían provocar alguna tragedia. // Foto Kirstin Garrison
Roxana mira hacia arriba desde su escritorio con una mirada fija. Una mujer pequeña en una silla baja, está prácticamente escondida detrás del gran escritorio que denota su posición como directora del centro educativo.
Sobre este escritorio hay una pila de 39 solicitudes de traslados para alumnos.
“En todos el motivo del traslado es inseguridad,” dice Roxana.
(Por su seguridad hemos cambiado los nombres de los maestros, administradores de centros escolares y voluntarias citados en este reportaje).
Ella es la directora de un centro educativo en una colonia pequeña ubicada algunos kilómetros al norte de la cuidad de Tegucigalpa. Por muchos años la colonia fue un refugio tranquila aparte del bullicio de la cuidad. Pero según la directora, hace un año empezaron los disparos y no han cesado.
“Antes fue una alegría ir al trabajo. Fue relajado salir de la cuidad y ver los árboles,” dice la directora. “Quedarnos [en el centro educativo] hasta las 3 de la mañana trabajando y salíamos sin problema.”
Todo cambió cuando una guerra territorial empezó entre dos pandillas, supuestamente el Combo que No se Deja y la Mara Salvatrucha, según gente de la colonia, en el mes de marzo del 2016. Desde allí han tenido alrededor de siete incidentes de disparos cerca de la escuela.
El 27 de febrero del 2017, las balas penetraron adentro de las aulas.
La directora estaba en su oficina como cualquier día cuando a la 1:30 p.m., los disparos comenzaron. Esta vez se escuchaban diferentes.
Estaban más fuertes, de armas pesadas, y más cerca de la escuela. Las balas empezaron a impactar contra el segundo piso del centro educativo, donde los alumnos de séptimo, octavo y noveno estaban recibiendo clases.
La directora corrió hasta el segundo piso, donde algunos de los alumnos ya estaban sentados contra la pared y otros, acostados en el piso.
Ella y un maestro los dirigieron al aula de computación en el primer piso, donde había menos ventanas.
La directora encontró en el segundo piso a varios alumnos sentados contra la pared y otros, acostados en el piso.
Roxana les dijo a los alumnos que revisaran sus cuerpos para heridas. Una muchacha vio que su pantalón estaba roto. Metió su dedo en el hoyo y sintió sangre. Tres muchachas más encontraron heridas en sus brazos, piernas y cabezas donde las balas les pegaron.
Algunos alumnos con heridas en la cabeza, brazos y piernas.
Los disparos duraron 15 minutos. Los maestros sospechan que el Combo que No se Deja disparó desde la cima de la colina hacia unos miembros de la MS-13 que se situaron al fondo de la ladera; la escuela estaba en medio.
Se cerró el centro educativo por diez días y cuando se abrió de nuevo, el gobierno asignó agentes de la Policía Militar para vigilar el instituto. Pero los disparos siguen y, según Roxana y otros maestros, muchos de los maestros, alumnos y familias no se sienten seguros.
El profesor que estaba en el aula donde la mayor cantidad de balas impactaron es el que fundó el centro educativo hace 21 años. Él dice que casi nunca llora, pero lloró dos veces ese día. Una vez cuando una de las muchachas dijo que no podía sentir su cabeza por causa de una bala que le pegó encima de la cabeza y otra vez cuando llegó a la casa en la noche y vio sus hijos.
Dice que para él, ver el cambio en el centro escolar es doloroso.
“Llegamos al trabajo con miedo,” dice él. “Pero somos obligados a venir por el sueldo y porque tenemos familias.”
Él y otros maestros quieren trasladarse. No obstante, la situación es delicada porque saben que si muchos maestros y alumnos se van, el centro puede cerrar y la colonia se queda sin escuela y sin colegio.
La violencia afecta la educación
Los altos niveles de violencia y criminalidad en Honduras afecta a toda la gente, pero más aún a los niños. Los niños crecen en medio el crimen y ellos mismos son víctimas de violencia en la cultura y en las calles. Ni dentro de las escuelas están a salvos.
A principios del 2017 el Consejo Noruego de Refugiados (CNR) publicó un informe sobre el impacto de la actividad pandillera en la seguridad y educación de niños hondureños. El CNR realizó una encuesta en 1,110 hogares en zonas afectadas por la violencia en Tegucigalpa y San Pedro Sula y descubrieron que de esas casas 1,239 niños de edad escolar no asistieron a un centro educativo. Además, encontraron que uno de cada tres menores a nivel nacional no tiene acceso a un centro educativo seguro.
Cerrada por amenazas
Entre los problemas que afectan a los alumnos, uno de los más graves es la presencia de pandillas.
El informe del CNR reportó que en el 2016, las amenazas por parte de las pandillas motivaron el cierre de al menos 15 centros escolares nocturnos en Tegucigalpa, afectando a más de 3,600 alumnos y 48 maestros.
En 2016, dos de los casos más conocidos de escuelas suspendidas por la violencia ocurrieron en el Instituto Superación San Francisco y el Instituto Saúl Zelaya, ambos en Tegucigalpa.
En mayo del 2016, dos alumnos y un exalumno del Instituto Superación San Francisco fueron encontrados muertos en un carro junto con los cadáveres de dos jóvenes más. Según una nota en El Heraldo, la siguiente semana, otros alumnos del colegio recibieron mensajes de amenaza en sus celulares. Las clases fueron suspendidas por dos días debido al temor de los encargados del colegio que más estudiantes podrían sufrir atentados.
Los menores eran muy queridos por su compañeros quienes además escribieron en los pupitres mensajes para recordarlos. // Foto El Heraldo
A principios del 2016, el Instituto Saúl Zelaya se encontró en medio de una guerra territorial. El colegio se queda en la frontera entre cuatro colonias “calientes”. Según una nota en La Tribuna, mareros de la pandilla Barrio 18 decidió prohibir que los jóvenes de Las Torres, territorio de la Mara Salvatrucha (también llamado MS-13), asistieran a clases y las amenazas empezaron. Durante meses, los alumnos y los maestros pasaron sus días en miedo. El colegio suspendió clases en marzo del 2016 para hacer un plan de seguridad.
Tres alumnos del colegio perdieron sus vidas entre marzo y abril. Según los medios, 200 alumnos pidieron traslado y solo los alumnos de las zonas ocupados por el Barrio 18 se quedaron en el colegio.
El ambiente se arregló un poco cuando el gobierno mandó ocho agentes de la Policía Militar y dos guardias de seguridad para patrullar el colegio.
Problemas territoriales
La tensión entre zonas de diferentes bandas puede crear fronteras más poderosas que muros. Según el informe del CNR, esta tensión restringe el acceso que pueda tener los menores que viven en estas zonas a intercambios culturales, así como a derechos básicos como servicios de salud y educación.
Elvia, una administradora del Distrito de Educación Cinco de Francisco Morazán, recuerda un tiempo bonito cuando los centros escolares participaron en eventos y competencias juntos. Había danzas, competencias de pirámides y partidos de deportes entre centros escolares, pero el distrito dejó de hacerlos por evitar problemas entre menores de diferentes pandillas.
Elvia cuenta que ahora si el gobierno quiere tener un evento entre centros escolares, tiene que verificar primero si se quedan en zonas de diferentes pandillas.
Según el informe del CNR, la tensión territorial puede poner algunos alumnos en peligro en su propio centro escolar, como fue el caso de Instituto Saúl Zelaya. Los alumnos que tienen que cruzar fronteras pandilleras para llegar a su escuela están constantemente en riesgo.
Wendy, una maestra de un colegio en la Israel Norte, una colonia pequeña y conflictiva ubicada en una colina al oeste de Tegucigalpa, contó que su colegio se queda en la zona del MS-13 y “nadie viene de afuera de la 13”.
Como para comprobar que tan en serio toma la comunidad este control total de la MS-13, Wendy cuenta una anécdota. Hacia unos años, una alumna del colegio se enojó durante una clase y empezó a gritar. Las palabras “les voy a mandar a mis parientes en la mara 18” salieron de su boca y treinta minutos después, sus padres llegaron a solicitar traslado para ella.
Tegucigalpa no es la única ciudad afectada por esta dinámica. También impacta fuertemente en San Pedro Sula y otros municipios de la zona norte. La colonia Rivera Hernández en San Pedro Sula es un caso extremo. Rivera Hernández es un sector grande compuesta de 20 colonias; 6 pandillas diferentes ejercen control sobre diferentes partes de la zona, y con frecuencia están en conflicto sobre las fronteras de estos territorios. Según el informe de CNR, 3,000 estudiantes en San Pedro Sula piden transferencias de escuela cada año por problemas con pandillas criminales.
Debido al alto nivel de conflicto territorial, hay residentes de la Rivera Hernández que no tienen acceso a algunos servicios estatales. Eso incluye muchachos que no pueden ir a un colegio porque no existe uno en su zona y no pueden entrar a la zona de otra pandilla sin ponerse en mucho riesgo.
En 2016, Revistazo publicó un reportaje sobre una niña de 14 años que fue asesinado por una pandilla porque entró en su territorio para llevar sus primos a la escuela.
“Es una protección y a la misma vez una amenaza”
Adentro de algunas de las zonas más fuertemente controladas por maras o pandillas, la presencia de los mareros pone los centros escolares y sus maestros en una situación compleja y delicada. Las mismas maras que traen violencia a las colonias también pueden ser los protectores más fieles de los centros, si les conviene.
Según el informe del CNR las maras buscan influir los centros educativos a través de amenazas, pero también, a veces, de apoyo.
El colegio de Wendy en la Israel Norte se queda en un acantilado con vista a las colonias Israel Norte y San Francisco. El colegio no tiene muro perimetral, y el viento sopla fuerte, levantando el polvo en el aire.
Con su muro caído y solo un guardia para vigilar el espacio abierto, el colegio es más que todo protegido por el MS-13, que controla la zona. Una vez, los miembros de una pandilla pequeña llegó a molestar a los maestros y los alumnos del colegio. Uno de los alumnos tenía conocidos en la MS-13 y los llamó. Inmediatamente, miembros de la MS-13 llegaron para “ponerles en orden” a la otra pandilla.
En otra ocasión, una maestra fue asaltada camino al colegio. La MS-13 se dio cuenta. Preguntaron a la maestra quienes fueron y le dijo que nunca volvería a pasar.
Para Wendy, la protección de la MS-13 no le hace sentir más segura.
El colegio parece aislado, metido en la ladera como una fortaleza, pero según Wendy, la gente entra y sale como quiere porque no hay portón para evitarle. Dice que durante el recreo, vienen tipos a jugar fútbol con los alumnos.
Los maestros no pueden decir nada porque no saben quiénes son.
“Es una protección y a la misma ves una amenaza,” sostiene Wendy.
En la colonia San Francisco, otra zona geográficamente y económicamente marginada de Tegucigalpa, Iris, una ex voluntaria de la Cruz Roja, cuenta que vio de forma positiva la relación delicada entre la mara y el centro educativo de esta zona.
Cuenta que un año en el Día del Niño unos pandilleros llegaron sin previo aviso en un pickup lleno de piñatas, pasteles y dulces de buena calidad para cada uno de los niños. El director de la escuela le dijo a Iris que él no tenía opción: tenía que aceptar a todo para no ofenderles.
Iris dice que los mareros incluso hacen reparaciones y mejoras en los centros educativos.
“Ellos ayudan a la comunidad y la comunidad les apoya: se queda callada,” ella explica.
Kenia, la directora de una escuela en la Nueva Suyapa, un barrio marginal construido sobre las faldas inclinadas de una montaña en la periferia de Tegucigalpa, ha decidido no quedarse callada. En su escuela el guardia, contratado por la Secretaría de Educación, deja que los mareros entren en la noche.
Cuenta Kenia: “Nos robaron computadores, libros, material para construcción, muebles, mesas para computadores, auriculares nuevos que los alumnos ni usaron”.
Según Kenia, el guardia alquila el edificio de la escuela a los mareros para jugar futbol, tener reuniones o emborracharse. Ella dice que no recuerda el nombre de la pandilla—es un grupito pequeño, local—pero sabe bien que cada vez que la escuela recibe recursos nuevos, este grupo paga un pequeño soborno al guardia, y en cambio él les permite robar las cosas de los niños.
Después de los robos en el 2015, Kenia puso una denuncia en la Dirección Distrital sobre los equipos extraviados. Pero no ha recibido respuesta y el mismo guardia sigue trabajando en la escuela. (Un experto legal consultado por Revistazo especuló que el resultado podría haber sido diferente si se hubiera presentando la denuncia directamente a la oficina central de la Secretaría de Educación).
La seducción
Un factor importante en la relación delicada entre las pandillas y los centros educativos es el hecho que algunos de los mareros son padres, tíos, hermanos o amigos de los alumnos. Incluso los mismos alumnos a veces son miembros o colaboradores de las pandillas.
Según el informe del CNR, las maras han reclutado a más de 4,700 menores de edad en Honduras.
Un reportaje de InsightCrime explica que niños de apenas seis años pueden trabajar para las pandillas como “banderas”. Las banderas son los ojos de la pandilla en la comunidad, informando a los pandilleros sobro novedades que suceden en su territorio, como por ejemplo la llegada de un vehículo desconocido.
Al llegar a ser adolescentes, los niños pueden convertirse en “paisas” de la MS-13 o “locos” del Barrio 18. Al tener este estatus, hacen mandados para la pandilla y si pueden probar su lealtad, pueden ser candidatos para convertirse en miembros plenos o “soldados” de la pandilla.
En la experiencia de las maestras entrevistadas para este reportaje, muchos de los estudiantes en colonias vulnerables bajo el control de pandilleros o mareros vienen de familias de ingresos bajos y educación baja. Kenia, la directora de la escuela en la Nueva Suyapa, tiene niños en sus clases que a los 9 años tienen que ayudar a sus familias a trabajar. Ella dice que a veces los alumnos piden permiso a sus maestros a salir de la escuela temprano para ir a vender o hacer mandados para sus padres.
En la Israel Norte, Wendy dice que la mayoría de los alumnos vienen de familias desintegradas. Hay muchos que vienen de hogares con madres solteras o no viven con sus padres sino con abuelos, tíos u otros parientes. Para algunos de los alumnos que sí viven con sus padres, los padres trabajan todo el día y a veces toda la noche también. Wendy ha tenido hasta alumnos que trabajan toda la noche para pagar la escuela.
“Cuando la mara viene, les ofrece 500 lempiras a niños de nueve o diez años solo para avisarles quien entra la colonia. ¿Qué van a hacer?”pregunta Wendy.
Cuando los niños llegan a los diez o 12 años de edad, según las docentes, los mareros ya no tienen necesidad de reclutarlos ni buscarlos. Los niños buscan a ellos.
Un joven de 17 años residente de la Flor del Campo, un barrio conflictivo ubicado a menos de un kilómetro del aeropuerto Toncontin y del lujoso City Mall, pero al otro lado de una frontera invisible que da paso a un mundo muy diferente, explica que los mismos miembros de la Barrio 18 tratan de convencer a los muchachos de no entrar en la pandilla por el peligro.
Iris, ex voluntaria para la Cruz Roja, explica que los muchachos son atraídos a la mara por la idea de dinero, respeto, y poder, cosas que no encuentran en sus casas.
“No es un reclutamiento,” dice Iris. “Es una seducción.”
Para Elvia, la administradora del Distrito 5, la participación de sus alumnos en las pandillas no cambia su opinión de ellos. Ella dice que son víctimas de su ambiente, pero al fin del día solo son niños.
“Son bellos como personas, pero sus circunstancias son difíciles. Ellos no quieren ser así, les obliga el falto emocional y económico,” sostiene Elvia.
Mareros en los pupitres
Obligados o seducidos por sus circunstancias, la promesa de respeto, la presión social o lazos familiares, cuando los niños están en las pandillas, se convierten en medios para que las pandillas puedan estar dentro de los centros escolares.
El informe del CNR dice que las pandillas usan la intimidación y el apoyo para seguir haciendo actividades criminales al interior de los centros escolares.
Según Wendy, en la Israel Norte la MS-13 manda ciertos muchachos al colegio solo para vender drogas o buscar a otros que pueden vender también. Para ella, la presencia de estos jóvenes mareros ocasiona el riesgo más grave que enfrenta su centro educativo.
Es bien fácil notar quiénes son los que están mandados por la mara, dice Wendy. Son los muchachos que andan encorvado en sus pupitres, a quienes no les despierta ningún interés los estudios. Son los que distraen a los otros alumnos y nunca prestan atención. Son los que sacan notas bajísimas que bajan el promedio de la clase de la escuela. En una palabra, son los muchachos sin ninguna pizca de motivación.
Wendy dice que con estos muchachos es bien difícil provocar cambio en sus vidas. Ella y sus colegas han encontrado a unos muchachos fumando o llegando al colegio drogado o tomado. Cada vez que los encuentran así, los maestros los mandan a consejería y orientación, pero en la gran mayoría de los casos, los jóvenes vuelven a caer en el mismo ciclo.
Wendy es amigable con sus alumnos y ha logrado la confianza de muchos de ellos. Algunos le dicen cuando hay un alumno peligroso con quien ella debe tener cuidado.
Su posición de amistad con los alumnos en ocasiones le ha puesto en situaciones tragicómicos. Hace unos años ella formó una relación amistosa con un alumno marero. Un día, él llegó drogado al colegio. Se enojó y gritó, “Voy a mandar a matar a todos menos la profesora Wendy.” Su declaración tocó a Wendy mucho. Lastimosamente, él se enfermó del uso de drogas y después de unos meses, se murió.
El rol de maestro en estas circunstancias es difícil. Los maestros pueden ponerse en riesgo por ayudar a los alumnos.
Otro alumno de Wendy se retiró del colegio y un tiempo después, Wendy la vio en las noticias. La habían capturado por su participación en una pandilla. Wendy quería visitarle en la cárcel, pero decidió no hacerlo por el peligro que podría implicar. Si Wendy la visita puede parecer que ella está involucrada en la mara también, y por la seguridad de ella y su familia, no puede arriesgarlo.
“Hay un margen de distancia y respeto y cariño,” dice Wendy de su trabajo pesado.
Parte del trabajo de manejar ese “margen de distancia” tiene que ver con evitar las amenazas de los alumnos.
El informe del CNR explica que “las amenazas, intimidación y coerción contra los maestros los conduce a aprobar el avance de los estudiantes que son miembros de bandas criminales, lo que permite que los miembros de las bandas siguen realizando actividades criminales al dentro de centros educativos.”
Según Elvia, pandillas están en todas las escuelas del Distrito 5. Se puede identificarles por su manera de vestirse con el último botón abotonado, el estilo de pelo, la uña pequeña pintada negra, o un tipo específico de gorra.
El reportaje de InsightCrime explica que en 2002 el gobierno de Honduras implementó políticos con la mentalidad de la “mano dura” contra pandillas. Durante esta época, la policía capturó pandilleros sospechosos solo por tener tatuajes o vestirse en cierta manera supuestamente pandillero. Las pandillas aplicaron sus propios políticos para responder al problema. Dejaron de ponerse tatuajes en lugares obvios en sus cuerpos y adoptaron un modus operandi más sutil.
De la declaración de Elvia, uno puede concluir que pare del modus operandi sutil de algunas pandillas incluye estos cambios pequeños de vestirse. En lugar de tatuajes obvios, hay un tipo específico de gorra o un botón abotonado discretamente.
Hoy en día, un maestro tiene que saber cómo hablar con un muchacho que podría ser pandillero. Uno no puede faltar respeto a un miembro de las pandillas.
“Si les tratan bien a los alumnos, ellos no se enojan. La estrategia es no llamar atención al niño cuando le regaña, no ofenderle,” sostiene Elvia.
Una vez Elvia dijo a un alumno que tenía que quitar su gorra, y el respondió, “No te metas”. Ella dejó de insistir para no meterse en problemas con él.
Usualmente la estrategia de Elvia es hablarles en una manera suave o bromeando cuando les disciplina. En lugar de decir que no pueden andar con el último botón de la camisa abotonado, ella les dice cuan guapo mirarían si no se abotonan hasta el último botón.
Kenia confirme que el ambiente es similar en su escuela en la Nueva Suyapa. Según ella, muchos de los niños tienen familiares que forman parte de las pandillas. En años anteriores, si un maestro hablaba fuerte a un alumno, el alumno le amenazaba, pero ahora las amenazas pasan menos frecuentes.
Según las historias de las docentes, los niños que no tienen nada que ver con pandillas también reconocen e intentan aprovechar del poder que tiene una amenaza en este ambiente. En los pasillos y en las aulas suelen escucharse frases como “No sabes quién soy yo”, “No sabes de donde soy” o “No sabes quién es mi papá”.
La directora Kenia experimentó una amenaza más legítima. La madre de una alumna le dijo a un maestro, “deja que mi niña pase su clase, su padre es marero”. El problema fue resuelto rápidamente cuando Kenia reunió con la madre y le explicó que a la niña le causaría más daño avanzar un grado sin realmente tener los conocimientos que debería tener, y que mejor fuera que ella quedara en el mismo grado otro año para volver a aprender. La madre quedó convencida y la hija se quedó en el mismo grado.
Protección para la educación
El artículo 11 del Ley del Estatuto del Docente Hondureño prohíbe “exigir al docente la realización de trabajos que pongan en riesgo su integridad física y psíquica, su salud, su vida, o las vidas de sus alumnos”.
El artículo 6 del Código de la Niñez y la Adolescencia dice que el Estado “adoptará las medidas económicas, sociales y culturales que sean necesarias para brindarle apoyo a la familia y a la comunidad, con miras a crear condiciones que hagan posible el sano y pleno desarrollo de los niños”.
Hay directores como Roxana y Kenia que manejan bien sus centros escolares y sus roles como directores a pesar de la ausencia de guardias confiables, a pesar de padres que amenazan a los maestros, y a pesar de la posibilidad de tener pandilleros en sus aulas. Pero no deben tener que hacerlo.
Parte del problema se radica que en las limitantes presupuestarias que enfrenta la Secretaría de Educación. Según un informe del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, el presupuesto para la Secretaría de Educación en 2017 es de unos 26 mil molles de lempiras, el equivalente a aproximadamente 20% del presupuesto público para el año. Sin embargo, según el mismo informe, el porcentaje recomendado para el presupuesto de educación en un país debe ser más del 30% del presupuesto público.
Por otro lado, para el 2017, el 13.6% del gasto público se dedica a seguridad y defensa. El presupuesto de la Secretaría of Seguridad ha aumentado en un 62% desde el 2015, pero los efectos de este aumento no han llegado a los centros educativos mencionados en el presente reportaje.
Roxana, la directora de la escuela tiroteada, dice que aparte de los militares que guardan la escuela desde el tiro, no ha habido presencia policial en la colonia conflictiva donde ella trabaja.
Jaime Varela, un ex – policía que trabaja con la Asociación para una Sociedad Más Justa, una organización de la sociedad civil, contó a Revistazo que algunas colonias conflictivas de Tegucigalpa, como la Flor del Campo, solo tienen dos policías preventivos asignados para mantener la paz. Otras colonias no tienen ni uno solo agente asignado a patrullarlas.
En respuesta a la inseguridad que se enfrenten los niños del país, la Secretaría de Educación está desarrollando una iniciativa contra la violencia que se llama “Estrategia Nacional para la Prevención Integral de la Violencia en la Niñez, Adolescencia y Juventud de Hondura en el Sector de Educación”. Ahora la iniciativa está en sus primeras fases de aprobación.
Según Brenda Lagos de Del-Arca, la Subdirectora General de Educación para la Prevención y Rehabilitación Social, la iniciativa tiene como objetivo juntar diferentes instituciones, empezando por las Secretarías de Educación, Seguridad y Salud, para combatir la violencia en las escuelas y las comunidades, promover la paz e incidir en el aprendizaje.
Según Lagos, el plan abarcará a todos los centros educativos en el país, alcanzando a unos 2 millones de alumnos y será contextualizada para adaptar a las particularidades de cada región.
Juntos, los distintos entes gubernamentales harán su parte en capacitar a maestros, enfermeras escolares, alumnos y otros miembros del ambiente escolar para enseñarles qué pueden hacer para prevenir, reconocer, y responder a varios tipos violencia que incluye el acoso escolar, el abuso sexual y la violencia relacionada con las pandillas.
“La Secretaria [de Educación] no tiene equipos especializados para tratar de todos los problemas en los centros educativos,” dice la subdirectora Lagos. “Por ejemplo, si una muchacha es violada, tenemos que trabajar juntos con la Secretaria de Seguridad y la Secretaria de Salud”.
Lagos dice que la Secretaría no puede vencer la violencia en las aulas sola, sino que ocupa que la ciudadanía en cada nivel también se esfuerce para lograr la seguridad para los niños. Dice que la participación de los padres, las comunidades y de los mismos alumnos es vital para crear un ambiente seguro en todos los aspectos de sus vidas.
Por ejemplo, los clubes estudiantiles y las comunidades pueden hacer actividades después de las clases para que los puedan ocupar su tiempo en actividades positivas.
La subdirectora Lagos cuenta historias similares a las experiencias documentadas en este reportaje. “El crimen organizado utiliza a los jóvenes para el sicariato, como mulas, para recoger impuesto de guerra, para vender drogas,” dice ella.
Cuenta Lagos que ella visitó un centro escolar que no tiene muro porque una pandilla usa el centro educativo como su centro de operaciones. En otro centro escolar, el guardia dejaba entrar cualquier tipo en la hora de recreo porque tenía miedo negarles la entrada. El guardia dijo que los pandilleros sabían dónde vivía él y su familia, y los podría matar.
Por eso el sistema educativo del país también necesita ayuda de la Secretaria de Seguridad.
El subcomisionado de policía Lincoln Gustavo Pacheco Murillo también forma parte del equipo que está trabajando en la iniciativa, y también reconoce los problemas graves enfrentados por los centros escolares. Reconoce que los alumnos son reclutados por pandillas, venden drogas, y que hay algunos que no asisten a un centro escolar.
Pacheco dice que hasta ahora, la policía no ha tenido la capacidad de dar cobertura a todas las colonias vulnerables. Dice que la Policía visita varios centros educativos para hablar con los alumnos y darles el número de emergencia para llamar en caso que suceda alguna situación de amenaza. En algunos centros educativos la policía también implementa el DARE, un programa que enseña a los alumnos como responder al enfrentarse con decisiones difíciles acerca de cuestiones como pandillas y drogas.
El subcomisionado explica que los cambios que se están llevando a cabo en la Policía Nacional mediante el proceso de depuración y reestructuración ayudarán a mitigar problemas históricos como la falta de agentes policiales, la falta de cobertura, y la falta de confianza en la policía por el parte de la ciudadanía.
Según Pachecho, la iniciativa de la Secretaría de Educación combina bien con los planes que tiene la Policía Nacional. Por ejemplo, la nueva Ley Orgánica de la Policía contempla un plan para establecer la Policía Escolar, dedicada asegurar la seguridad de los alumnos dentro de los centros escolares y en sus caminos entre la casa y la escuela.
Pacheco agrega que el aumento de personal policial y cambios en la educación de los policías vendrán a fortalecer las unidas y proveer mejor cobertura al país.
Muchas preguntas por enfrentar
Las declaraciones de los docentes y administradores dejan claro que el gobierno tiene mucho que considerar en sus iniciativas nuevas. ¿Los centros educativos tienen muros? ¿Tienen guardias contratados por el Estado? ¿Qué debe hacer un docente si un pandillero quiere meterse en el centro? ¿Cómo deben responder las oficiales de seguridad y educación cuando un centro de educación se enfrente con problemas de pandillas? ¿Qué debe hace un centro educativo cuando las balas de una guerra entre pandillas caen en sus aulas?
Los docentes del centro educativo de Roxana sospechan que la poca ayuda que han tenido de la Policía Militar después del tiroteo no va a durar, aunque los tiros sigan en la colonia. Dicen que el estado no tiene los recursos para mantener la ayuda en su centro pequeño.
Las reformas de la ley policial y la iniciativa de la Secretaria de Educación representan una esperanza que la falta de seguridad para niños del país puede cambiar. Sin embargo, mientras los cambios sigan en sus fases iniciales, los docentes y alumnos que viven un peligro inmediato solo pueden esperar.
“Estamos en la línea de fuego,” dice una docente. Y allí se quedarán hasta que abandonen sus puestos o el gobierno intervenga.
De Víctimas a Defensores de DDHH
Por Sandra Rodríguez
Se instó a trabajar en las comunidades sobre la defensa de los derechos humanos, cuyo violador es el Estado
El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) comparte una jornada de formación en Derechos Humanos con integrantes de la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) y La Vía Campesina- Honduras.
El taller que será hoy y mañana, ha iniciado con un homenaje a los y las compañeras defensoras de la tierra, Margarita Murillo, Berta Cáceres, Rodolfo Zelaya y todos los mártires del Bajo Aguán.
Un grupo de 30 defensores y defensoras de la tierra y del territorio, provenientes de los departamentos de Valle, Choluteca, Colón y La Paz, participan en este proceso.
Franklin Almendares, secretario general del CNTC, motivó a los y las asistentes para aprovechar los espacios de formación y los conocimientos que compartirán procuradoras de DDHH del COFADEH.
Rafael Alegría, coordinador general de la Vía Campesina-Honduras, expresó que este país ya estaba descompuesto, pero se descompuso más después del golpe de Estado del 2009, y a partir de ahí vino una represión salvaje contra los y las campesinas, más de 128 fueron asesinados y más de cinco mil a las celdas, mujeres en la cárcel y enchachadas, y si llevan niños también van a las celdas.
Por lo que cuándo nos sucede algo vamos corriendo a COFADEH, organización solidaria que nos acompaña, pero son muchos los derechos que se nos violentan, y por eso es necesario que nos organicemos para defendernos nosotros mismos, y para eso es esta formación.
Este es un grupo seleccionado y no debemos defraudar a los y las compañeras, tenemos que estar alertas ante los ataques, los desalojos violentos, las necesidades de los demás, expresó Alegría, quién retomó el histórico lema del COFADEH “de los hechos y los hechores, ni olvido ni perdón”, en el marco de la semana internacional del Detenido Desaparecido.
Además de ser campesinos y trabajadores, deben ser luchadores sociales con criterio político y desarticular ésta dictadura, agregó el representante de La Vía Campesina.
Finalmente los instó a trabajar en las comunidades sobre la defensa de los derechos humanos, cuyo violador es el Estado.
Claudia Amaya, del área de proyectos del COFADEH, a nombre de Bertha Oliva, coordinadora general del Comité, expresó su saludo y ánimo para formar una Red de defensores y defensoras por la lucha de la tierra y del territorio, tomando un poco de la experiencia que tiene en este campo y en otras regiones.
También está presente Fernando Alonzo, de Mundobat, organización del País Vasco que le apuesta a la formación de base campesina y promueve este proyecto con el COFADEH, la CNTC y La Vía Campesina.
Y Wendy Cruz, representante de la Vía Campesina para este proyecto, explicó los temas y objetivos de esta formación, que al final harán labores prácticas de defensoría en sus comunidades, con el acompañamiento legal de las organizaciones participantes.
El grupo recibió “el maletín del defensor” que contiene cartillas, leyes y demás material oportuno para hacer respetar los derechos humanos.
Franklin Almendares, de la CNTC; Claudia Amaya, del COFADEH; y Rafael Alegría de la Vía Campesina, encendieron las velas rojas, verde y blanca respectivamente, que ilumina el altar indígena simbolizando la producción campesina cultivada con su esfuerzo y en la tierra que defiende.
“El sistema te hace responsable de tus éxitos y tus fracasos... Y esto es devastador”
Rebelión
Por Enric Llopis
El Informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo” de la OIT señala que 3,4 millones de personas en todo el planeta podrían entrar en situación de desempleo en 2017, con lo que la cifra global de parados superaría los 200 millones. En 2016 casi la mitad de los trabajadores de Asia Meridional y dos tercios de los del África Subsahariana viven en situaciones de pobreza extrema o moderada. Además, según el documento de la OIT, está previsto que las formas “vulnerables” de trabajo se sitúen en torno al 42% (1.400 millones de personas) del empleo global en 2017. La realidad laboral en el mundo de hoy ha centrado la intervención de la economista Elena Idoate, miembro del Seminari d'Economia Crítica Taifa, en la sesión formativa organizada el 20 de mayo en la Librería La Repartidora de Valencia. Sobre las transformaciones en el mercado laboral y las nuevas tendencias, considera que la fuerza de trabajo cada vez asume más riesgos, se convierte en su propia “marca” y reviste la condición de “emprendedor”, en una situación de competencia total frente a otros trabajadores. Asimismo, “se te transfiere la responsabilidad de todos tus éxitos y fracasos”, señala la economista.
- Como coautora del libro colectivo “Sobiranies. Una proposta contra el capitalisme” (Espai Fàbrica, 2017). ¿Por qué son importantes las “soberanías”?
Es la cuestión esencial. Creemos que es un concepto muy potente, sobre el que se puede articular una propuesta contra el capitalismo; que tenga como punto de partida experiencias concretas actuales y pueda ir desplegándose poco a poco. Entendemos por “soberanías” que los ámbitos esenciales de la reproducción de la vida han de estar en manos del control popular. Es decir, tiene que darse una soberanía de la gente sobre los elementos más básicos. En la alimentación, en la cultura y en todo lo demás...
- ¿Qué supone la ciudad de Barcelona para una activista y economista de la periferia, del municipio de El Prat de Llobregat, de 63.000 habitantes?
Creo que Barcelona tiene una gran centralidad en los movimientos sociales; la ciudad y sus problemas, que son muy importantes, cobran un gran protagonismo e invisibilizan otras muchas cosas. Así, vamos siempre un poco a remolque. Y Barcelona no es el centro del mundo.
- Desde hace más de una década la capital catalana reúne en el Mobile World Congress a las principales empresas y profesionales de las telecomunicaciones móviles; la 080 Fashion Barcelona ha celebrado en el Teatre Nacional de Catalunya su 19 edición, con 33 desfiles; el Zurich Marató de Barcelona cumplió 39 ediciones el pasado mes de marzo...
Barcelona es un ejemplo de ciudad colonizada por el capital, una ciudad abierta y extravertida, pero hacia intereses ajenos a su población. La capital se ha apropiado de la ciudad y ha dejado de ser de la gente. Por eso las personas hemos de reivindicar el derecho a la ciudad.
- En tu intervención en la Librería La Repartidora has mencionado al economista liberal y profesor en la Universidad de Columbia Xavier Sala i Martín.
Creo que su función es legitimar, con un discurso amable, el poder atroz que actualmente posee el capital y las nefastas consecuencias que ello tiene. El papel del Seminari Taifa y la gente que se dedica a la economía crítica es desenmascarar a estas personas (en la página Web del economista pueden leerse reflexiones como la siguiente: “Lo que el Gobierno debe hacer es garantizar la competencia y regresar a su casa, permitiendo que las empresas más eficientes sobrevivan, sin preocuparse lo más mínimo de si son grandes o pequeñas”. Nota del entrevistador).
- La crisis de los año 70 implicó el paso del fordismo a la llamada “nueva economía” o “economía del conocimiento”. ¿Cómo la caracterizarías?
Estas nuevas formas se basan en la producción flexible y descentralizada, a menudo de bienes intangibles (por ejemplo el software o la información convertida en mercancía). Además la fragmentación de los procesos productivos coexiste con la centralización y concentración del poder de decisión en pocas manos. Tenemos ciudades industriales que han dejado de serlo y en vez de producir mercancías, las movilizan. Amazon es una de las empresas que se dedica a este negocio, sin producir nada. Controla a los suministradores, los estrangula, les obliga a una condiciones que son muy beneficiosas para la gran empresa, pero en detrimento de los intereses de los productores.
- ¿Qué opinas de la fragmentación?
Creo que el sistema productivo es todo el proceso, desde que existe una necesidad de inversión hasta que la mercancía llega a la persona que ha pagado por ella. Empresas como la mencionada son sólo una parte de la cadena de producción, pero que controla al máximo la explotación y la apropiación de la plusvalía y la riqueza. Otras como Nike tampoco producen nada. Disponen de suministradores alrededor del mundo. Se descentraliza en este caso la producción de mercancías pero no la propiedad del capital.
- ¿Qué efectos tienen estos procesos para la clase trabajadora?
El ciclo de producción ha de ser lo más rápido posible, sin tiempos muertos. La participación de la fuerza laboral está milimetrada. Además el trabajo es flexible y precario, y sólo producimos en la medida que puedan generarse plusvalías muy grandes. Si no es así, prescinden de la fuerza de trabajo y nos envían a casa, bien porque nos despiden, porque se acaba el contrato o porque nos han cambiado la jornada laboral y el salario. Esta producción flexible implica la precarización de las relaciones laborales. Por otro lado, el capital muestra una tendencia a la simplificación de las tareas productivas. Así, el trabajador es un elemento muy simple, una mera extensión de la tecnología y las herramientas productivas para la producción del capital.
- El sociólogo Jorge Moruno ha escrito sobre el “pefil” del empleado que buscan muchas empresas: “Especializados pero que al mismo tiempo estén disponibles para hacer cualquier cosa; que sean flexibles, polivalentes, que cuenten con habilidades sociales, sean entusiastas, motivados y libres de toxicidad (cultura de la protesta)”. ¿Qué opinas?
El capital necesita controlar a su gusto y según sus necesidades cómo es la fuerza de trabajo y en qué condiciones entra en el mercado. Uno de los ejemplos más evidentes es el concepto de “emprendeduría”. En este caso, es la propia fuerza laboral la que asume los riesgos, la que pone a disposición del capital su creatividad y su proactividad. La fuerza de trabajo como “marca”, el llamado “branding”. Por tanto, la mano de obra ha de ser disciplinada, al gusto del capital, para asegurarse que con ese empleado tendrá el máximo de productividad. Y el trabajador tiene que preocuparse por ser “empleable”. Nos obligan a ello, y en una situación de total competencia entre nosotros.
- En no pocas empresas se ha recomendado a los trabajadores la lectura del libro “¿Quién se ha llevado mi queso? Cómo adaptarnos a un mundo en constante cambio”, de Spencer Johnson. En el otro lado de la trinchera, se sitúan libros como el de Barbara Ehrenreich, “Sonríe o muere. La trampa del pensamiento positivo”...
Sí, igual que te responsabilizas de tu éxito, también lo haces de tu fracaso. Eso es devastador. Se trata de personas que pierden su puesto de trabajo y sufren por las consecuencias de un sistema injusto, que sólo piensa en los intereses del capital. La gente se siente frustrada por cosas que no se hallan bajo su control. No tenemos capacidad de decisión, son otros los que deciden.
- En un informe de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (junio de 2015) señalaba que en el viejo continente la explotación laboral delictiva y/o criminal es “amplia” en sectores como la agricultura, hostelería, restauración, el trabajo doméstico y la industria manufacturera. ¿Son realidades invisibilizadas?
Y además, existen diferentes variables en la sociedad capitalista, como el sexo, la raza y el género. Todas ellas se suman e incrementan la explotación laboral, que es una de las máximas del capitalismo. Creo que no puede producirse un aumento de la explotación laboral sin discriminación racista, patriarcal y sin un odio a los pobres. Y tampoco sin introducir toda esta competencia en la fuerza de trabajo. Son operaciones que confluyen, y el capital se aprovecha de todas ellas.
- Otro factor relevante es la tecnología. ¿Consideras que es neutral?
El sistema capitalista genera un tipo de tecnología que le resulta conveniente para apropiarse de la riqueza colectiva; y también de los beneficios de la productividad. El objetivo es que la fuerza de trabajo tenga cada vez menos poder y se halle más alienada. Por ejemplo, la robótica y la informática permiten simplificar muchísimo las operaciones, de manera que la fuerza de trabajo ya no desempeña tareas según profesiones, sino de acuerdo con sus habilidades. Esto tiene un reflejo en las categorías laborales y los contratos. Además, todo ello es muy útil para el sistema, porque cualquier persona puede ser sustituida por otra. Y las habilidades de un trabajador también pueden ir cambiando. El capitalismo lo ha hecho siempre... Así, la fuerza de trabajo pierde el control sobre aquello que produce.
- ¿Podría construirse una sociedad de tipo socialista o comunista a partir de las tecnologías actuales?
Ahora tendríamos que hacerlo así, no podemos construir una sociedad “alternativa” sobre la nada. Porque rechazar la tecnología y el sistema de producción actual, volver a un cierto primitivismo, ¿es planteable y realizable? Sin embargo hemos de reconsiderar la cuestión tecnológica, porque hay quien las puede considerar “liberadoras”, pero no están orientando la producción hacia las verdaderas necesidades sociales.
- Por último, ¿se transforma la sociedad en el día a día o esto es insuficiente si no se producen cambios estructurales?
Se trata de actuar en los dos frentes, de manera conjunta. Superar el capitalismo constituye una tarea cotidiana, que hemos de empezar a llevar a la práctica ya. Esta socialización, “cooperativización” o control obrero de la economía que se da en muchos ámbitos, hay que extenderla y llegar a un nivel estructural. Se trata de dar un “salto”. Evidentemente, esto no ocurrirá en las condiciones actuales con todo en contra. ¿Espacios puros de contaminación capitalista? Claro que habrá elementos capitalistas dentro de nuestros proyectos, y también en el mercado que está compitiendo con nosotros... Pero todo el ámbito de la economía social y cooperativa es cada vez más amplio. Y con todas las limitaciones y contradicciones, pero también con muchos éxitos, se intentan llevar a término las iniciativas. Hay numerosas experiencias interesantes y válidas.
Geopolítica de la comunicación en América Latina
Por Jesús González Pazos +
El anterior presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pasa a la memoria colectiva en gran medida como un “presidente bueno”. De una parte por su imagen pública, de otra, al establecerse la irremediable comparación con las primeras decisiones del actual. Sin embargo, la realidad es otra. Solo dos hechos: de una parte, mantuvo a su país en todas y cada una de las guerra abiertas que tenía al llegar a la presidencia, pese a haber prometido su salida de la mayoría, y no cerró la ilegal cárcel de Guantánamo manteniendo allí a decenas de personas, nunca juzgadas en ningún tribunal y, por lo tanto, detenidas durante años en la más absoluta ilegalidad. Esto dice poco de su concepción y respeto a los derechos humanos y de los diferentes pueblos a decidir su presente y futuro sin intromisión de terceros. Pero además, en el plano interno, durante su mandato son inocultables los continuos episodios de racismo y discriminación contra la población negra a lo largo de todo el país y en especial los protagonizados por las fuerzas policiales, dando lugar a levantamientos y protestas como hacía años no se producían. Y esto durante la presidencia del primer mandatario negro de la historia estadounidense. Pues bien, a pesar de ello y tal y como se señala al principio Barack Obama se ha ido de la Casa Blanca con una cierta y popular buena imagen. Sin duda, entre otros actores, pero de forma determinante, han contribuido a ello los grandes medios de comunicación, los lobbies de la imagen y la información.
Otro dato, que ahora nos permite poner la mirada en América Latina, es el hecho de que EE UU, durante esta presidencia, junto con las fuerzas neoliberales locales, ha tratado en todo momento de recuperar su tradicional política de dominio sobre esta parte del continente y para ello también ha hecho uso (y abuso) de los medios de comunicación masivos. Después del viraje hacia la izquierda de gran parte de América durante la primera década del siglo, se ha pretendido ganar lo que consideraron como su espacio perdido, el famoso “patio trasero”, y avanzar en la restauración neoliberal en estos países o, en el afianzamiento de aquellos gobiernos que se mantuvieron como aliados fieles en esta etapa. Y es con ese objetivo que se irán recuperando también gran parte de los instrumentos y métodos de las décadas pasadas, tales como el estrangulamiento económico, el soborno y extensión de la corrupción, el silenciamiento de defensores y defensoras de los derechos humanos, el bloqueo de financiamiento exterior, el sabotaje y, por supuesto también el sobredimensionamiento de los propios errores cometidos por estos procesos de transformación que empezaban a caminar en estos años. En suma, todas las viejas estrategias, excepto la reinstauración de regímenes dictatoriales en manos de militares como en las últimas décadas del siglo anterior. Ahora, la implantación de “democracias representativas controladas” por los tradicionales poderes políticos y económicos se considerará suficiente para la restauración antes aludida. Aunque esto no supondrá la eliminación de los llamados golpes de estado blandos cuando lo consideren necesario.
Pero, además de los métodos anteriores señalados, hay otros que han jugado, y juegan, un papel determinante y que interesa señalar de forma especial. Son aquellos que aluden al uso continuo de la propaganda, a la manipulación informativa, a la tergiversación de las noticias o a la difamación de líderes y lideresas, de gobernantes elegidos democráticamente. El insulto y la criminalización de éstos últimos o de líderes y organizaciones sociales también es un elemento constante. Todo ello con el objetivo de contribuir al desgaste de los procesos de cambio y transformación y mucho más allá del análisis informativo y político necesario al servicio de la población. Pues bien, para la puesta en marcha de estos métodos, además de los famosos “think tanks” de la derecha que definen estrategias y señalan caminos de acción, estarán los medios de comunicación masivos, en estrecha relación con las oligarquías locales y con las directrices que llegarán del norte del continente y de Europa, en especial del estado español.
Así, O Globo en Brasil, Televisa y Tele Azteca en México, Grupo Clarín en Argentina, Grupo Cisneros en Venezuela, Caracol en Colombia y otros grandes grupos mediáticos se convertirán en herramientas determinantes, controladas por las élites económicas para la nueva etapa que se desarrolla en estos últimos años. La fase del nuevo asalto al poder para la restauración (o sostenimiento) del sistema neoliberal antes derrotado por los procesos de transformación y la indignación de las mayorías sociales ante el continuo empobrecimiento y violación de derechos básicos. Estos son los grandes medios que hoy constituyen la geopolítica de la comunicación masiva en América Latina y que trabajan en alianza estrecha con diferentes grupos mediáticos de Europa y Estados Unidos (Fox, Prisa…). Determinan, definen y extienden ideología, pensamiento único, que nuevamente pretende ser dominante. Ellos definen los horizontes posibles del bienestar que la población debe anhelar; ellos construyen “las verdades” para la legitimación del sistema y su restauración.
Un repaso somero de estos años nos coloca ante la innegable beligerancia de estos medios en su combate contra los procesos de transformación. Sus líneas editoriales han definido, en muchos casos, las estrategias a seguir para acabar con ellos o para justificar las actuaciones de aquellos otros que siempre fueron aliados de las élites económicas. Incluso, en determinados golpes de estado blandos o institucionales exitosos (Honduras, Paraguay, Brasil) y en otros fracasados (Ecuador, Venezuela, Bolivia) jugaron papeles determinantes. Por ejemplo en Bolivia, septiembre de 2008, cuando desde estos medios se daban indicaciones para las actuaciones de los grupos de choque en el intento de golpe de estado y algunos de estos medios llegaban a los lugares de enfrentamiento, incluso antes de que éstos se dieran. Y esta no es una excepción en el continente sino una constante. O en otro orden, la campaña de difamación continua contra el kirchnerismo en Argentina cuando el gobierno de Cristina Fernández trató de limitar el monopolio de Clarín. En el mismo sentido el periódico británico The Guardian denunció en su momento la campaña desarrollado por Televisa a favor del candidato Peña Nieto para que alcanzara la presidencia de México; este medio llegó a poner en marcha una unidad especial secreta para impulsar ese triunfo mientras, en paralelo, articulaba campañas de difamación contra su principal rival en la izquierda, Andrés Manuel López Obrador. En Venezuela, en el año 2002 cuando se dio el golpe de estado contra el presidente constitucional Hugo Chávez, el magnate de los medios de comunicación Gustavo Cisneros fue uno de los instigadores principales, hasta el punto de ser calificado por algunos como el verdadero jefe supremo de la intentona. Pero es que además, y tal y como se escribió en la prensa española de entonces (El Mundo; 24/11/04) “ppoderosos medios de comunicación, en Venezuela y en el exterior apoyaron directa e indirectamente el golpe. Cuatro de los cinco canales de TV son propiedad de compañías privadas y exhortaron incesantemente a la huelga y a las manifestaciones orientadas a derrocar al presidente. Lo mismo sucede con nueve de los diez diarios más importantes. Después silenciaron cualquier información sobre la reacción popular y militar que restableció la legalidad constitucional”.
En este contexto, salvo honrosas excepciones, tres serían los objetivos de la mayoría de los grupos mediáticos en la disputa en América Latina hoy: legitimar el sistema cuando éste todavía está en manos de las élites; combatir los procesos de transformación y cambio protagonizados por las mayorías sociales; y avanzar en la restauración neoliberal. Así su ubicación, más allá de la labor periodística, les sitúa al servicio de los poderes económicos y políticos más tradicionales. Por lo que sus campañas de difamaciones y manipulaciones constantes, sus construcciones de realidades al servicio de esos poderes citados, sus ataques antidemocráticos a gobiernos democráticamente elegidos, imponen, aunque esos medios nieguen su necesidad, la ruptura de los monopolios comunicativos que encarnan y afrontar profundos y urgentes procesos de democratización de estos medios.
* Miembro de Mugarik Gabe
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Semiótica de la genitalidad
Rebelión/Instituto de Cultura y Comunicación UNLa
Por Fernando Buen Abad Domínguez
Ha sido muy prolífica la lógica del mercado cuando se trata de convertir en mercancía, y moneda de curso legal, la sexualidad humana. A fin de restarle amor a la sexualidad humana con todas sus “magias”, sus “secretos” y sus “misterios”, la barbarie ideológica echó su iluminismo oscurantista sobre la moral positivista y redujo a mercancía los vínculos más íntimos de la construcción de comunidad: la naturaleza humana en comunicación. Enseñó a los pueblos a quitarse los calzones para convertirlos en cadenas. De manera rentable.
Natura pasó a ser Cultura, con ayuda del mercantilismo desaforado, que todo lo reduce a compra-venta. El coito, por ejemplo, fue convertido en negocio y requisito para saciar intereses de tipo diverso, especialmente el de esa forma de explotación humana que consiste en especular con las necesidades (o las obsesiones) de alguna víctima, no importa el género. Tengo lo que te gusta y, si lo quieres, pagarás “el precio”. A veces en efectivo y en una sola cuota… a veces con matrimonio y “compromiso social”. Existen industrias enteras especializadas en estos negocios. Y entonces reina “la ley de la oferta y la demanda” entre genitales.
Es esa la clave semántica del morbo que administran los publicistas para barnizar con sexualidad de mercado toda persona, animal o cosa vendible. No importa si son detergentes, apósitos, café, bebidas gaseosas o juguetes para niñas y/o niños. No importa la “franja etaria”, la moral del mercantilismo impregna la totalidad de los seres que teniendo “cualidades” deseadas por otros, aprenden a ejercer un poder de venta que, según se lo administre, alcanza para llegar a los últimos días de la vida con los gastos cubiertos. Matemáticamente calculado. Los casos son millones.
No es un problema de ser “buenos” o ser “malos”, la ideología del sector dominante, en toda sociedad capitalista, es responsable de multiplicarse en las cabezas de los sectores subalternos, si quiere sobrevivir como un sistema de normas exitoso. Usa para eso todas las instituciones con que cuenta para el control de las panzas, de los corazones, de los estados del ánimo y de las cabezas. En todo caso, la “maldad” es sistémica por naturaleza o por definición (sin maniqueísmos) porque es consustancial al capitalismo, se inocula de base y se despliega a lo ancho, a lo largo y a lo profundo de las sociedades y de las vidas de quienes, incluso sin percatarse, juegan el juego del mercado hasta en las cosas más íntimas. Y lo exhiben como si fuese un logro moral.
No se trata de “coqueteos”, de “selección natural” de los gustos o de darwinismo estético. Se trata de esa parte del empirismo erógeno, pragmatismo comercial inducido, que aprende tarde o temprano a ponerle valor de cambio a los placeres, a los gustos y a las personas. El conflicto capital-trabajo traducido a los deseos. Si tienes vendes, si no, pagas por poseerlos. El repertorio incluye hasta las fotos de familia, las poses para foto de los menores, los chistes, los mitos y las leyendas generadas por la ideología de la clase dominante y su condición ontológica esencial expresada en la “propiedad privada”. Cultura de poseer, incluso personas.
No parece haber objeto ni sujeto inalcanzable. Incluso para vender un “lava-ropa”, una licuadora o un televisor… la axiología del mercado erotiza su semántica con las mieles de la “posesión” que no es sólo de objetos porque los objetos mismos han sido impregnados de genitalidad a fuerza de asociarlos con el placer de acumular. Y el que “tiene”, sea lo que fuese, quiere más y más tendrá mientras alguien no “tenga” aquello que anhela o ansía, por definición de clase o por castigo moral del sistema económico y del sistema del valores. “Dinero mata carita”. Dicen.
Aquel que tiene (ella o él) lo que el otro desea, cuando se decide a ejercer su poder de oferta y demanda, articula condiciones o requisitos que suelen imponerse a más de un “competidor” para hacer que triunfe el “mejor postor”. A veces ocurre entre “romances tórridos” que no por pasionales pierden de vista la base rentable del escarceo. Muchos calculan el momento de sacar su parte y algunos aguardan, como las hienas, en momento de su “recompensa” basada en lo que queda del festín. Pero en todos los casos, el remanente cultural del intercambio mercantil entre poseedores y desposeídos, termina siendo institución de la que aprenden los que van detrás de la experiencia. Y van practicando a su modo según “la vida” los premie o castigue, teniendo o careciendo, todo o en parte ese “objeto oscuro del deseo”. Castigan con el “látigo de la indiferencia”. Se hacen rogar.
En cualquiera de sus etapas fácticas (en el tálamo o en el altar) el pedir o el dar, sometidos a la lógica del mercado, también expresa al abanico entero de los valores éticos y estéticos de la sociedad capitalista. No hay sexualidad des-ideologizada ni inmaculada en el interregno capitalista. Se anhela o se exhibe la impronta material de lo que se tiene impregnada con la ética y la estética de la sociedad que las incuba. Trátese de fragmentos corporales, de su relación armónica entre sí o de lo que el otro cree ver y anhela tener; trátese de gustos de ocasión, de moda o de coyuntura; trátese de hallazgos o de verdaderas excepciones… los cuerpos y los genitales juagan un papel decisivo, “para bien o para mal”, en el resumen histórico de la felicidad humana. Y lo que eso pueda significar en los plazos que dura.
Y por cierto la felicidad y de libertad que la humanidad aun no conoce es su estadio pre-histórico actual será factible, permanente y duraderas si pudiésemos emanciparnos del plasma ideológico que somete nuestros gustos a la condena de los “desposeídos”; si des-colonizaramos nuestras aprensiones y nuestras “debilidades” carnales. Si, de una vez por todas, pudiésemos dejar de ser mendigos o tiranos del placer o de los “atributos” físicos como lo ordena el mercantilismo rampante. Si algunos placeres o los gustos dejasen de ser una maldición alienante y pudiésemos vivirlos sin correr peligros de mercado. Si lográsemos liberarnos del yugo mercantil en las relaciones humanas, no solamente en el campo de la sexualidad sino en todos los campos, seríamos capaces de modificar, radicalmente, dialécticamente el peso de la estética sobre la ética y lograríamos, al fin, que la ética fuese la estética del futuro. Ojalá de inmediato.
viernes, 2 de junio de 2017
Desaparecidos: La vela sigue encendida por la Memoria
Por Félix Cesario *
Una vela encendida en memoria de los compañeros y compañeras detenidas-desaparecidas.
Foto: Felix Cesario
Desde el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), nos recuerdan que estamos en la Semana Internacional de los Detenidos y Desaparecidas; los colectivos capacitados para la defensa de los derechos humanos, nos han recomendado encender una velita en nuestros hogares por las y los que aún buscamos, que aún esperamos y que, por culpa de los autores y actores de dicho e imperdonable crimen, nuestro hijo, la madre, el esposo, la esposa, la compañera, el compañero, tardan en regresar. Mientras nos aguarda la espera, los aguardamos y los reclamamos cada primer viernes del mes, en la plaza de Los Desaparecidos, en el parque “La Merced” contiguo al zoológico nacional.
Sin odio, sin rencores, encaramos a los victimarios, a los secuestradores y a quienes ordenaron su detención, su desaparición y la muerte de nuestras hermanas y nuestros hermanos. Reclamamos que sean juzgados aquí en la plaza del pueblo y paguen por sus crímenes de lesa humanidad y aunque pareciera que no nos escuchan, lo saben. Ellos ven los nombres de los nuestros y las nuestras en las paredes de la patria “Vivos se los llevaron y vivos los queremos”.
Los sádicos responsables de la tortura y de la muerte; Hablamos concretamente de los miembros del sanguinario escuadrón de la muerte el 3-16, están ahí, como miembros del santo entierro, como asesores en materia de seguridad estatal y hasta ahí llega el eco de nuestro grito “Ni olvido ni perdón” y las compañeras, las madres, hermanas, hijos e hijas y esposos, todas las generaciones por la memoria juntas, siempre los esperaremos con la frente altiva, la convicción a prueba de todo. Aquí aguadamos a las desaparecidas y los desaparecidos.
En la Plaza de la Dignidad los conminamos, un día, más temprano que tarde (no hay prisa y no podrán doblegar nuestra voluntad y deseo), de que los criminales sean enjuiciados por el tribunal del pueblo ante la mirada inexorable de la historia. Entre tanto, aguardaremos el tiempo que sea. Y si morimos, el COFADEH ha generado el relevo que podrán continuar (y ya lo están haciendo) hasta encontrar la verdad. De esto estén perfectamente seguros los emisarios y comisarios de la muerte.
Entre tanto, todos los colectivos y así como todos los que somos sangre hermanada por COFADEH, mantendremos siempre una velita encendida permanentemente en el centro de la memoria y la pañoleta blanca, como alas de blancas palomas, símbolo de la paz.
Fui uno de los desaparecidos temporales en este país, digno de mejores tiempos. Confieso que aun después de 34 años, no supero totalmente mi estado psicológico, antes de que me capturaran, que me arrebataran la palabra. No olvido, no puedo olvidar la impotencia ante la indiferencia colectiva cuando me conducían como un cordero, que la única esperanza es que uno sabe que va al matadero. El sólo hecho de recordarlo, vuelvo a ser aquel naufrago en medio del océano del pavor a merced de la muerte.
Ruego a las y los lectores encender una velita por los que están guardados en la memoria, las y los desaparecidos y desaparecidas. Eso nos fortalece. En lo personal, desde hace más de treinta y más años no puedo dormir si no es con una vela encendida. Por lo demás, COFADEH nos ayuda a mantener viva en la memoria, que no habrá perdón ni olvido en contra de los criminales, abstemio de alcohol, borrachos de sangre.
Aquí en la Plaza de los desaparecidos y desaparecidas estaremos. Esperamos a los familiares, compañeros, hermanos y hermanas altivas y altivos, su llegada. Aquí estamos y aquí estaremos impenetrables al olvido, han de llegar un día. Entre tanto, aquí en COFADEH los aguardamos con una velita encendida, la pañoleta blanca de las palomas de la paz, un jazmín en las manos y una lágrima.
Poeta, periodista e histórico defensor de derechos humanos
Las víctimas de Ahuas aún claman justicia
LINyM
Por Giorgio Trucchi
Los familiares de las víctimas de la masacre exigen que se reabra el caso y que cese la impunidad que ha envuelto el asesinato de sus seres queridos.
En la madrugada del 11 de mayo de 2012, un pequeño bote con 16 personas a bordo se deslizaba en silencio sobre las aguas del río Patuca, en la Mosquitia hondureña, al noreste de Honduras. Un viaje largo y cansado de más de siete horas para llegar a la comunidad de Paptalaya, municipio de Ahuas, departamento de Gracias a Dios.
Eran las 2 de la mañana y casi todos los pasajeros dormían. Los pasajeros fueron despertados por el ruido de por lo menos cuatro helicópteros militares estadounidenses que sobrevolaban la zona. Una lluvia de balas de armas de grueso calibre embistió el pequeño bote y sus ocupantes.
El operativo conjunto de agentes del FAST (Equipo de Apoyo Consultivo en el Extranjero por su sigla en inglés) de la DEA (Drug Enforcement Administration) y del Equipo de Respuesta Táctica de la Policía Nacional de Honduras dejó un saldo de cuatro muertos: Emerson Martínez Henríquez (21años), Hasked Brooks Wood (14 años), Juana Jackson Ambrosio (28 años) y Candelaria Pratt Nelson (48 años).
También hubo por lo menos 5 heridos de gravedad. Según sus parientes, Juana y Candelaria tenían varios meses de embarazo [1].
Escalada militarista
El operativo se dio en el marco de una creciente militarización de la zona. En los últimos años, bajo el argumento de la lucha frontal contra el narcotráfico, el gobierno norteamericano volvió a invertir millones de dólares en la instalación y equipamiento de nuevas bases militares, como es el caso de las bases navales de Isla Guanaja y Caratasca, en el departamento Gracias a Dios, que se suman a la ya histórica base de Soto Cano (Palmerola).
Además, la embajada de Estados Unidos en Honduras, el gobierno hondureño, la INL (Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley), la DEA, y el Comando Sur han diseñado un plan para desplegar temporalmente helicópteros estadounidenses en territorio hondureño para apoyar las misiones antinarcóticos.
De esa manera, Honduras se ha convertido en el país que más bases militares norteamericanas alberga en toda la región. Una escalada militarista que ha tenido su mayor impulso después del golpe de Estado que en 2009 derrocó al entonces presidente Manuel Zelaya Rosales.
DEA y Estado de Honduras se lavan las manos
Después de la masacre, el entonces portavoz de la DEA en Washington, Dawn Dearden, reconoció que agentes del FAST estaban trabajando a bordo de los helicópteros en apoyo a la policía hondureña. Alegó que no fueron ellos los que dispararon. La entonces embajadora estadounidense en Honduras, Lisa Kubiske, avaló esas declaraciones y aseguró a medios nacionales que los efectivos que protagonizaron el operativo antidroga actuaron en forma debida y en defensa propia, supuestamente para responder a disparos que provenían del pequeño bote.
Los familiares de las personas asesinadas dijeron que fue un ataque indiscriminado, seguido por una persecución sin sentido contra ellos y las personas de las comunidades.
Tanto los familiares de las víctimas como el alcalde de Ahuas, Lucio Baquedano, reafirmaron con fuerza que los agentes hondureños y estadounidenses dispararon de manera indiscriminada, creyendo que la embarcación estaba transportando droga descargada de una avioneta que había aterrizado unas horas antes.
Además, el terror que envolvió a la pequeña comunidad de Paptalaya no terminó con el ataque al pequeño bote, sino que se prolongó por varias horas, en cuanto decenas de agentes hondureños y norteamericanos se desplazaron por la zona en búsqueda de supuestos narcotraficantes y su mercadería. Los habitantes fueron detenidos, tirados al piso, amarrados y golpeados sin motivo.
Una noche de terror que aún no tiene responsables, ya que cinco años después de los hechos, dos de los acusados, Noel Andrés Hernández e Iván Neptaly González Herrera, fueron sobreseídos provisionalmente, mientras que al miembro de la DEA Alexander Ramón Robelo Salgado se le abrirá juicio por el delito de homicidio y abuso de autoridad en perjuicio de Emerson Martínez Henríquez.
Los familiares tenían razón
Cinco años después de la masacre que enlutó a la Mosquitia hondureña, un informe de los Departamentos de Estado y de Justicia de los Estados Unidos, revela que la DEA le mintió al Congreso, a funcionarios del Departamento de Justicia y al público en general. Además planeó mal la operación, no investigó plenamente los incidentes y proporcionó información inexacta a funcionarios del Departamento de Justicia y al Congreso.
En su reporte, el inspector general del Departamento de Justicia no encontró evidencia que respaldara la versión de la DEA.
“Incluso cuando hubo información disponible para la DEA que era distinta a lo que señalaba su reporte inicial, como que el barco de pasajeros podría ser un taxi acuático que llevaba a personas en un viaje nocturno, los oficiales de la DEA se mantuvieron firmes”, señala el día de hoy el New York Times mencionando el reporte.
En ningún momento –continúa el informe– pudieron corroborar la versión según la cual los individuos que fueron atacados por agentes hondureños eran narcotraficantes que intentaban llevarse la droga.
“El informe demuestra que los familiares de las víctimas tenían razón en cuanto a la violación de derechos humanos. Demuestra que las declaraciones, tanto de la DEA como del Estado de Honduras, eran falsas. Ahora tendrán que responder por sus mentiras y por haber manipulado los hechos y hasta estigmatizado a la población de las comunidades miskitas”, dijo a la LINyM Miriam Miranda, coordinadora de la Organización Fraternal Negra Hondureña, que asumió la representancia legal de los familiares de las víctimas.
“Una vez más se demuestra que la supuesta política de combate al narcotráfico genera violación de los derechos humanos de los pueblos y comunidades locales”, aseveró Miranda.
Familiares reclaman justicia
“A mi hermana la masacraron. Su cuerpo flotaba en las aguas del río y tenía cuatro heridas de bala. Ella tenía apenas 28 años y estaba embarazada de cinco meses. Yo soy madre soltera de 4 hijos y tuve que hacerme cargo de sus dos hijos. Una situación muy difícil, tremenda. Estoy sola y no sé cómo seguir adelante”, dijo ayer Marlen Zelaya Jackson , hermana de Juana Jackson Ambrosio, durante el Segundo Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas y Negras de Honduras.
“No hemos tenido ninguna respuesta de las autoridades. Esa gente es culpable, el mismo informe de Estados Unidos lo dice. Siempre hemos tenido la razón y ahora tienen que pagar por lo que hicieron. Exigimos justicia”, concluyó Zelaya Jackson.
Nota:
[1] En el texto se retoman partes del amplio reportaje publicado por Opera Mundi (aquí en español)
Otorgan merecido reconocimiento a la destacada periodista Miriam Mercado
Por Marvin Palacios
Miriam Mercado: “Un periodista que no tiene una formación cultural, humanística, que no tiene una formación científica, difícilmente puede ser un buen periodista, porque la realidad que observe estará siempre limitada por la ignorancia”
Insuficiente resultó el espacio del “Teatro Padre Trino” de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) para albergar a estudiantes, docentes, e invitados especiales que asistieron al homenaje ofrecido a la veterana periodista Miriam Mercado.
La comunidad estudiantil de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UNAH, bautizó la semana consagrada a las celebraciones del Día del Periodista (25 mayo) con el nombre de Miriam Mercado y realizó diversas actividades para promover concursos de trabajos periodísticos y actividades culturales.
El jueves 25 de mayo en horas de la mañana, los estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación otorgaron un pergamino a la reconocida comunicadora social, por su destacada trayectoria en el periodismo nacional.
Al eventos asistieron además de docentes y estudiantes, amigos y amigas cercanas de la periodistaAl eventos asistieron además de docentes y estudiantes, amigos y amigas cercanas de la periodista
Mercado inició su carrera en el periódico El Día, a mediados de la década de los años setenta, luego pasó a Diario la Prensa, posteriormente fue reportera en Telediario de Telesistema Hondureño, más tarde laboró para radio América y durante largos años hasta su jubilación, se desempeñó con éxito en la agencias de Noticias del Estado Mexicano (NOTIMEX).
Miriam Mercado recibió el Premio Nacional de Periodismo “Álvaro Contreras” que otorga el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), fue corresponsal en Honduras por 30 años de la Agencia de Noticias del Estado Mexicano (Notimex) entre 1984 a 2014 y trabajó en Managua en 1982 en la Agencia Nueva Nicaragua.
Es reconocida por su labor en el área de derechos humanos, y jugó un papel importante en la cobertura noticiosa de la década de los ochentas en medio de la represión, tortura, detención y desaparición de líderes y lideresas sociales.
Cubrió la tragedia del paso del huracán Fifí (en 1974) en Honduras y denunció el desvío de fondos y ayuda humanitaria que políticos y empresarios de aquel momento protagonizaron en perjuicio del pueblo damnificado. Este trabajo trajo consigo persecución y ofrecimientos monetarios para que su pluma dejara de escribir.
A Mercado le tocó vivir episodios difíciles en su vida profesional, primero la separación de su hijo por razones económicas, luego al brindar cobertura periodística en la guerra de baja intensidad desatada en Centroamérica, donde Honduras fue utilizada como puente de apoyo logístico para la contra revolución en Nicaragua que peleaba contra los sandinistas y para la Guardia Nacional de El Ealvador enfrentada a la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Miriam Mercado: “Un medio de comunicación, un periodista, debe tener su propia agenda y no que su trabajo lo haga en base a la agenda del gobierno”.
En aquella época la periodista Mercado fue acusada por el gobierno de Honduras de ser informante del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN) y estuvo en prisión varios días, por estas falsas acusaciones.
En su discurso, tras recibir el reconocimiento de los estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UNAH, Miriam Mercado demandó de las autoridades que no se penalice a los estudiantes universitarios que enfrentan un proceso penal desde el año 2014 por sus manifestaciones en favor de la educación pública.
“Quiero solidarizarme y pedir la libertad de los estudiantes que están presos (capturados por la policía la madrugada de este día luego de haberse tomado las instalaciones del edificio administrativo para exigir que se suspendan las acusaciones que pesan sobre 3 universitarios) y también que no se vaya a penalizar a Félix Cesario, a Moisés Cáceres y Sergio Ulloa, que se cumplan los acuerdos y hay que luchar por los estudiantes”, dijo la comunicadora social.
Mercado dijo que para ser un buen periodista, aparte de la formación universitaria, hay que leer mucho, informarse y hay que dotarse de un buen diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, así como de un libro de sinónimos.
“Un periodista que no tiene una formación cultural, humanística, que no tiene una formación científica, difícilmente puede ser un buen periodista, porque la realidad que observe estará siempre limitada por la ignorancia”.
Mercado señaló que actualmente se registra en Honduras así como en otras partes del mundo, que los dueños de los medios se han apropiado de la comunicación y la información, la han privatizado a sus intereses para su lucro.
“Un medio de comunicación, un periodista, debe tener su propia agenda y no que su trabajo lo haga en base a la agenda del gobierno. Es indispensable que un comunicador social tenga ética, porque si no la tiene, vemos lo que pasa actualmente en Honduras, como son el chantaje y la desinformación, que repercute en el pueblo de manera negativa”, afirmó la experimentada periodista.
El periodista debe saber que la comunicación es un bien público, no debe manejarse como un coto particular. Esta es una barrera que tienen actualmente los periodistas que quieren trabajar en su profesión con ética y este es un reto para los periodistas jóvenes.
“De manera especial, espero que cuando ejerzan el periodismo sea para favorecer al país, no a grupos privilegiados, que luchen contra la corrupción, que han engendrado la impunidad en Honduras, donde no solo se castigue a los gatilleros, sicarios, sino a los autores intelectuales; en este caso rindo toda mi admiración a los campesinos que han sido asesinados en el Aguán, Carlos Escaleras, Carlos Luna y a Berta Cáceres, llamada Guardiana de los Ríos”.
Al eventos asistieron además de docentes y estudiantes, amigos y amigas cercanas de la periodista, entre ellos el ex director de Diario Tiempo, Manuel Gamero, el corresponsal de la Agencia Española de Noticias (EFE), German Reyes, el director de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UNAH, Noé Leiva, el luchador social Jesús Chávez, el coronel en situación de retiro, Mario Maldonado y la Coordinadora General del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), Bertha Oliva, entre otras.
Al ser consultado por www.defensoresenlinea.com sobre este premio otorgado a Miriam Mercado, el periodista y columnista Manuel Gamero dijo que “ es un reconocimiento muy merecido a una de las mejores periodistas que tenemos en el país, no solamente por su comportamiento valiente y ético, sino también por su dedicación a la verdad periodística”.
A través de su existencia como periodista, ha demostrado una gran capacidad y una entereza, y una fortaleza de ánimo que pocos periodistas tienen en nuestro medio, comentó Gamero.
Por su parte, el luchador social hondureño Jesús Chávez dijo sobre Miriam Mercado que “me parece que la Escuela de Periodismo ha hecho un reconocimiento a una destacada periodista que dignifica el periodismo a nivel nacional. Yo conozco a Miriam desde hace más de 25 años y conozco en ella, lo que es la ética, la dignidad, el periodismo auténtico; la solidaridad, el amor y el sacrificio”.
Ella es una periodista altamente destacada y que de ella hay que aprender. Las nuevas generaciones de periodistas y estudiantes deben inspirarse y conocer a profundidad la historia y la vida de Miriam Mercado, sostuvo Chávez.
Chávez destacó momentos cruciales en la vida profesional de Miriam Mercado, al expresar que por hacer investigaciones periodísticas y defender las violaciones a los derechos humanos ella sufrió persecución y amenazas a muerte.
“Recuerde que en la década de los ochenta durante la Doctrina de Seguridad Nacional, donde desaparecieron a una inmensa cantidad de compañeros y hermanos, a Miriam la amenazaron a muerte. El general Gustavo Alvarez Martínez (jefe de las Fuerzas Armadas asesinado por un comando el 25 de enero de 1989) la condenó a muerte y tuvo ella para salvar su vida, que salir del país, e irse hacia Nicaragua; luego volvió acá y en mi casa estuvo viviendo más de un año”.
Aparte del reconocimiento otorgado a la periodista Miriam Mercado, la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UNAH, también premió a destacados estudiantes de Periodismo que sobresalieron en trabajos periodísticos y oratoria, en el marco de la Semana del Periodista Hondureño, que este año llevó el nombre de Miriam Mercado.
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