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viernes, 24 de enero de 2020
Desembarcó el FBI en Paraguay y Abdo entregó la soberanía a Trump
Rebelión
Por Celso Guanipa Castro
Para el opositor partido progresista paraguayo Frente Guasú, la instalación de una “mesa de trabajo” entre la Secretaría Nacional de Inteligencia (SNI), la Fiscalía General y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos significa la entrega de la soberanía nacional, lo que constituye casual de juicio político.
La cuestión parece no preocuparle al mandatario paraguayo que se reunió el viernes 13 de diciembre con el presidente Donald Trump con una clara agenda - lavado de dinero, narcotráfico, financiamiento del terrorismo y corrupción- para facilitar el incremento de la presencia de los “investigadores” estadounidenses en el país.
Abdó informó en un video que se reafirmaron “los lazos históricos entre Paraguay y Estados Unidos. Estamos juntos para defender la democracia en la región, fortalecer la cooperación contra el crimen organizado transnacional e impulsar el comercio bilateral y las inversiones”.
“Principalmente nos enfocamos en fortalecer nuestra relación bilateral, nuestro comercio bilateral, entendiendo que las relaciones se construyen, y son duraderas y son sustentables en el tiempo si hay un beneficio mutuo; si hay una integración y complementariedad en nuestras economías”, manifestó. Agregó que también se conversó sobre la cooperación en términos de fortalecimiento de las fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas, Inteligencia y la utilización de tecnología.
Los Mandatarios emitieron un comunicado conjunto en el cual acordaron “profundizar la robusta cooperación en materia de defensa y seguridad”.
Abdo Benítez enfatizó la necesidad del Paraguay de contar con asistencia para reformar la Policía Nacional y el sistema penitenciario. Trump anunció que Estados Unidos ofrecerá dos eventos del Programa de Intercambio Combinado de Entrenamiento de las Fuerzas Especiales en Paraguay en el 2020 y 2021, y que el Comando Sur ejecutará un ejercicio de respuesta conjunta a crisis regionales en Paraguay en el 2021.
Estados Unidos proveerá financiamiento para Entrenamiento Militar y Educativo Internacional al Paraguay”, refiere la declaración conjunta. Abdo Benítez informó que también conversaron sobre “el rol que está cumpliendo Paraguay como Presidente Pro Témpore del Mercosur” para avanzar hacia un Tratado de Libre Comercio del bloque regional con EE.UU.
En la reunión ampliada participaron, por EEUU: el vicepresidente Mike Pence; el secretario de Estado, Mike Pompeo; el jefe de Gabinete Mick Mulvaney; el asesor presidencial del Consejo Nacional de Seguridad Robert O’Brien; el presidente de la Corporación Internacional de Finanzas para el Desarrollo (DFC), Adam Boehler; y el asesor presidencial para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone.
Por el Gobierno del Paraguay, asistieron el canciller Antonio Rivas; el embajador en EEUU. Manuel Cáceres; el ministro de Hacienda, Benigno López; y el asesor Federico González Franco.
El parlamentario del Frente Guasu Hugo Richer, destacó que “sigue siendo Estados Unidos el único referente de la política internacional del Paraguay en materia política, comercial y económica”, y, destacó que con la instalación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos en Paraguay, evidentemente, “hay varios grupos políticos y económicos que no van a estar tranquilos”.
Richer agregó que Paraguay tiene una “fragilidad institucional” muy grande y el Ministerio Público no tiene la fuerza suficiente para combatir la impunidad. El viernes 13 de diciembre, el prrsidente Mario Abdo Benítez se reunió con Donald Trump y luego destacó que éste le aseguró que están juntos para defender la democracia, fortalecer la cooperación contra el crimen organizado, impulsar el comercio e inversiones.
La reunión presidencial se concretó luego de que integrantes del FBI y del Departamento de Justicia de Estados Unidos se reunieran con autoridades de la Secretaría Nacional de Inteligencia y de la Fiscalía General a fin de conformar una mesa de trabajo para “tratar asuntos sensibles de interés bilateral”.
Poco antes, el FBI y el Departamento de Justicia estadounidenses aprehendieron en Estados Unidos a la exdiputada oficialista Cynthia Tarragó por lavado de dinero y narcotráfico. Asimismo, recientemente el Departamento de Estado de EEUU. prohibió de por vida el ingreso a ese país al exsenador –también del gobernante Partido Colorado- Óscar González Daher y el ex fiscal general del Estado Javier Díaz Verón por hechos de notoria corrupción.
Vale señalar que el Supremo Tribunal de Justicia del Brasil, dejó sin efecto una orden de captura librada por un juez de primera instancia contra el ex presidente Horacio Cartes a quien acusó de haber amparado la fuga de Darío Messer, uno de los principales acusados de la megacausa “Lava Jato” que investiga la red de lavado de dinero más importante del gigante sudamericano.
Un gobierno genuflexo
Messer, “el doleiro de los doleiros”, como se lo conoce en Brasil, estuvo prófugo de la justicia durante más de un año y fue detenído en San Pablo el pasado 31 de julio en el lujoso barrio Los Jardines.
Enrique Bacchetta, presidente de la bancada colorada que responde al presidente Abdo Benítez en el Senado dejó en claro la línea oficialista: “Ese tema es propio del Frente Guasu, el de tratar de llevar en todo momento el juicio político al presidente. Todo lo que provenga de ayuda para lograr el país que tenga la mejor calificación, gana el Paraguay”
El senador Pereira afirmó que de esta manera se autoriza a los estadounidense a que “entren ya formal e institucionalmente., pues siempre actuaban estos órganos de investigación en forma solapada”. Insistió en que todos los delitos involucrados en la investigación son de competencia del Estado nacional.
Tras calificar de “genuflexo”, al gobierno consdieró que la actitud tomada «es ponerse de rodillas a un país que se cree gendarme del mundo ¿Quiénes son ellos para venir a investigarnos?»
Señaló a su vez que Estados Unidos criminaliza y utiliza artimañas para quedarse con los recursos naturales de los países de la región: «Aquí nos hacen llamar como EPP, terroristas, cuando el negocio de fondo es el Acuífero Guaraní, puzolana, uranio y mármol. En Bolivia fue el tema del gas y litio; en Colombia el uranio, en Venezuela el petróleo, gas. “¿Cuántos narcotraficantes hay en EEUU y se consideran gendarmes del mundo?”, se preguntó.
* Celso Guanipa Castro. Periodista y politólogo paraguayo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
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sábado, 15 de octubre de 2016
Los niños, niñas y adolescentes trabajadores y el trabajo digno en Paraguay
Por Vanessa Pérez y Raúl García *
En Paraguay, donde en 2012 se dio el penúltimo golpe de Estado de América Latina mediante el sistema de “golpe blando” inaugurado tres años antes en Honduras y reinstalado hoy en Brasil, viven casi siete millones de personas. El gobierno de Horacio Cartes, electo por el miedo, la cooptación y la ignorancia, ha profundizado la pobreza y la migración campo-ciudad mediante sus políticas aliadas con empresas transnacionales que se enriquecen a costa de la usura y el agrotóxico. Son muchas las voces que están en lucha por la dignidad en este lugar del mundo, a pesar de que son identificadas, perseguidas, encarceladas y, cientos de veces, muertas. En un país donde los cinturones de pobreza, el hacinamiento en las cárceles, la vigilancia y la injusticia en los tribunales crece cada día más, encontramos centenares de niños, niñas y adolescentes trabajando. Y no es por gusto, sino por necesidad. De la recaudación de estas manos infantiles depende, en la mayoría de los casos, el sustento familiar. Por estas latitudes, al igual que por muchas otras en el planeta, la infancia no es solo juego, sino un compendio, en el mejor de los casos, de supervivencia, trabajo, educación y entretenimiento.
Existen organizaciones que dan protección, formación y un espacio de encuentro e intercambio a los Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (NNATs). En el Paraguay encontramos a la CONNATs, Coordinación Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores. Hablamos con algunas de las voces colaboradoras: Sergio, Gladys, Eli, Fran. “Como Coordinación Nacional de grupos de NNATs organizados, asumimos a través de acciones concretas nuestro rol para exigir el cumplimiento real de los derechos de los niños y niñas, denunciamos las violaciones de los derechos humanos e incidimos en la instalación de políticas sociales que apunten a un cambio social”, afirman. Pudimos ver cómo ayudan a desarrollar las capacidades personales, grupales, laborales y culturales de los NNATs sorteando los obstáculos del día a día, y dotándolos a estos de un protagonismo que pocas veces se da en la infancia.
En la terminal de autobuses de Asunción se puede encontrar a los niños lustrabotas. Un grupo de niños y adolescentes de entre 11 y 17 años que trabajan en turnos de mañana o tarde durante 6 horas, descansando un día completo a la semana. Todos ellos cuentan con el consentimiento familiar y están escolarizados. Diariamente se dirigen a su lugar de trabajo con una sonrisa dispuestos a compartir con sus compañeros y educadores, quienes les ayudan con las tareas escolares, les orientan y les ofrecen formación. Hablan como adultos detrás de su joven apariencia: “nosotros estamos así por el sistema capitalista, que es un modelo que se basa en la desigualdad y la explotación del hombre por el hombre”, nos cuenta Walter Bogado, delegado Nacional de los NNAts.
En el mercado de Abasto están los vendedores de fruta y verduras. Ellas y ellos se ubican en la orilla de la carretera esperando un ómnibus donde subirse a vender. Otros ayudan a sus padres en los puestos o salen a los alrededores a ofrecer sus productos. Sin apenas tiempo libre, el mercado se vuelve la única escuela de muchos de estos rostros. El carácter perecedero de los alimentos determina un objetivo: vender todo en el día. Cuando eso se consigue, la jornada se da por finalizada. A veces pueden pasar muchas horas hasta conseguirlo. Sin embargo, la ayuda de estos niños y niñas es inestimable para sus familias, “sin él tendría que trabajar mucho más, no podría salir adelante”, declara una de las madres.
Tanto en la terminal como en el mercado están acompañados por colaboradores que en algún momento también fueron NNATs. Además, tienen apoyo escolar, alimentación y momentos de ocio y formación, aunque ciertamente, debido al espacio físico donde trabajan, hay importantes diferencias. La amplitud del mercado complica la tarea de protección, por eso es esencial la cooperación de las familias. En la terminal el espacio es limitado y los guardias ayudan también a que los niños no sean acosados, algo que sucede más de lo deseado, de ahí la ausencia de integrantes mujeres en el grupo, aunque no se descarta su inclusión.
Los NNATs de la terminal se reúnen los sábados e intercambian ideas, curiosidades, plantean preguntas y reciben una formación inestimable. En el mercado tienen una radio donde durante dos días a la semana realizan un programa que se escucha en todo el recinto, informando acerca de los derechos que tienen los NNATs. De esta manera se teje toda una red de concientización que genera las bases para la construcción de otra sociedad. En la mano de las nuevas generaciones está la comprensión de una realidad que en la actualidad aparece manipulada por los medios de comunicación. En un planeta donde se privatiza el derecho al techo y al agua no puede calar el sueño americano de si tengo suerte y trabajo mañana seré rico. Miles de jóvenes licenciados que no encuentran empleo en lo que estudiaron demuestran que no es cierto, que este sistema impone el individualismo y la competencia como forma descarnada para salir adelante. Es así como se sigue viviendo, apartando la mirada de las casas de madera contrachapada que invaden el centro a la salida del parlamento y la universidad, desbordada y a veces inundada la periferia, conocida por ello como “los bañados”. Algunos estudiantes asuncenos no ven esas cosas, “las tienen delante y no las ven”, declara Jorge Lara, profesor de la universidad.
Nos cuentan los chicos de la terminal que algunas personas les miran mal, y cuando les ven acercarse se apartan o se molestan pues creen que van a robarles. ¿Os imagináis a esas mismas personas huyendo del vendedor de helados, de la vendedora de palomitas, del lustrabotas adulto ubicado en la plaza? ¿Cuál es la causa que genera desconfiar de un NNATs? Quizás la ausencia de análisis y reflexión del hecho en cuestión. Ese modo de actuar, extendido entre las clases medias y acomodadas que acostumbran a un tipo de consumo, habla de un tipo de sociedad. Una sociedad generadora de realidades no asumibles. Nadie quiere ver a un niño vender su fuerza de trabajo, sin embargo es una realidad, pero en lugar de abrir un espacio discursivo que busque el origen de ese hecho y lo trate sin desmerecerlo, se opta por desconfiar y huir. Es como si el cerebro chequease el instante inmediato en el que se acerca Mateo y, sin atender a su caja de lustrar, enviara la señal de ¡cuidado!, momento en el cual la señora de los zapatos negros llenos de polvo aprieta el brazo para agarrar su bolso con más fuerza. ¡Lástima! Por 3000 pesos paraguayos podría haber lucido impecables zapatos. Y es que, presos del sistema imperante, surge de todas partes la necesidad de protegerse de los desórdenes que ponen en peligro esa lujosa y cada vez más cara tranquilidad. De esta suerte el capitalismo instala el más grotesco de los mecanismos: la desarticulación del ser humano de su circunstancia. Dicha desarticulación lleva directamente a la insensibilización con cualquier tipo de injusticia y desigualdad. Anestesiado y esterilizado el nuevo sujeto postmoderno y global está preparado para afrontar la decadencia que genera el mismo sistema al haber sacrificado más del 71% de la población mundial en pos de un 21% que sirve de base para mantener ese 8% de descarnados multimillonarios que tiran los dados para decidir cuál será el país con el que jugarán a la guerra más tarde. Por suerte los mecanismos no son perfectos y no todos son sujetos postmodernos y globalizados insensibilizados con las injusticias y las desigualdades. En el Paraguay hay los que luchan desde abajo y desde la izquierda, los que desde la prisión siguen pensando alternativas, los que siguen ocupando tierras a pesar de las muertes y encarcelamientos de dirigentes, las que se preguntan qué comemos y exigen un etiquetado que identifique los alimentos cultivados con agrotóxicos, quienes desde su trabajo como educadoras y educadores populares quieren cambiar los barrios más desfavorecidos generados por el sistema; están los que se preguntan por qué, los que buscan respuestas y no quieren una torta como premio y pago de su voto. En el Paraguay hay muchas voces en lucha, en lucha contra la opresión y la discriminación. Y el más fiel reflejo de ello se puede encontrar en esos niños, niñas y adolescentes que dignifican el trabajo portando ese otro mecanismo de articulación entre quiénes son y qué pueden y qué deben hacer.
* Vanessa Pérez y Raúl García del proyecto sobre América Latina Vocesenlucha
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Cronología: Golpe de Estado en América Latina
Por Pablo Ruiz *
Es muy largo consignar la historia de intervencionismo de la política exterior estadounidense en América Latina y todo el mundo. Hoy es un hecho que ha cambiado, su forma de operar, en correspondencia con los tiempos y sus complejidades.
Todo indica que al menos en América Latina, EEUU pasó del “hard power”, poder duro, al “smart power”, poder inteligente. Vale decir, EEUU seguirá defendiendo sus intereses pero ya no privilegiara la utilización de la violencia masiva, idealmente tampoco la intervención de las FFAA, y esta vez con un fuerte protagonismo, no de militares, sino de civiles quienes se identifiquen con su proyecto de sociedad neoliberal y defiendan los privilegios de la élite.
Hoy la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) y la Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID), entre otras iniciativas, juegan un papel muy importante, en conjunto con otras clásicas, como la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) como la nueva Escuela de las Américas (WHINSEC, actualmente) que sigue dando adoctrinamiento a la mayoría de las FFAA de América Latina. En pocas palabras, el objetivo es el mismo, seguir defendiendo sus intereses.
En palabras de la presidenta legítima de Brasil, Dilma Rousseff: “En el pasado con las armas, y hoy con la retórica jurídica, nuevamente pretenden atentar contra la Democracia y contra el Estado de Derecho”.
¿Para qué son los golpes de estado?
Violentos o inteligentes, disfrazados de legalidad o no, los golpes de estado han sido el mecanismo que EEUU y las oligarquías nacionales utilizan para recuperar el poder cuando sectores progresistas o populares, por la vía de la democracia occidental, representativa, acceden al gobierno, y comienzan a realizar reformas sociales que buscan el bienestar de amplias mayorías. Entre estas medidas, la nacionalización de los recursos naturales es muy importante.
Bajo la retórica y las banderas de la defensa de la democracia y de la libertad, los golpes de estado, y el intervencionismo estadounidense, nunca han perseguido esos grandes ideales. La historia ha demostrado todo lo contrario.
¿Democracia para quién?, para solamente quienes tengan el suficiente poder que da el dinero: las clases o sectores privilegiados de cada país, de los EEUU y sus empresas trasnacionales, que viven de la explotación de los recursos naturales de nuestros pueblos, que son bienes comunes de todos, y del dinero que genera el trabajo de los trabajadores.
Cuenta Peter Kornbluh, del National Security Archive en Washington, que el 15 de septiembre de 1973, varios días después del golpe de estado en Chile, contra Salvador Allende, Nixon llamó a Kissinger nuevamente.
- Nuestra mano se mantiene oculta en esto…
- No lo hicimos nosotros -responde Kissinger- Quiero decir, les ayudamos. Creamos las máximas condiciones posibles…
2002: Intento de Golpe de Estado en Venezuela
El 12 de abril del 2002 la oposición, con apoyo de los militares, consuma un golpe de estado en Venezuela sacando por la fuerza al Presidente Hugo Chávez.
En cadena nacional, el General Lucas Rincón, anunciaba que se le había solicitado la renuncia al Presidente y que este había aceptado. Sin embargo, Chávez había sido hecho prisionero.
Consumado el golpe, Pedro Carmona, acompañado de políticos de la ultraderecha venezolana y representantes de la Iglesia Católica, se auto juramenta como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Una gran movilización popular se realiza alrededor del Palacio de Miraflores y militares leales rescatan al Presidente Hugo Chávez, democráticamente elegido, y en menos de 48 horas retoma el poder.
Dos años después, el 2004, el gobierno venezolano denunció ante la OEA la injerencia del gobierno de EEUU y de organizaciones estadounidenses en el golpe de Estado; al mismo tiempo resolvió retirar a sus soldados del entrenamiento en la Escuela de las Américas. Entre los militares que encabezaron el intento de golpe de estado, figuraba el general Efraín Vázquez graduado en esta academia militar estadounidense.
El embajador venezolano ante la OEA, Jorge Valero, presentó una masa de documentos que demostraron la abierta intervención de EEUU en el golpe. “Funcionarios del Departamento de Estado y de la misión permanente de EEUU ante la OEA -señaló- realizaron el 12 de abril, tanto en el seno de esta organización como ante el cuerpo diplomático un intenso lobby destinado a justificar el golpe de Estado, mientras en Caracas el embajador de EEUU, Charles Shapiro, realizaba una 'visita de cortesía' al dictador Pedro Carmona”.
A la fecha, siguen las operaciones intervencionistas contra Venezuela.
2004: Golpe de Estado en Haití
El 29 de febrero de 2004, el presidente electo de Haití, Jean-Bertrand Aristide, fue secuestrado por un comando de Fuerzas Especiales estadounidenses con el apoyo de Francia. Ante la opinión pública, se dijo que Aristide había renunciado voluntariamente.
“Bajo la amenaza de los fusiles M-16 -escribió Thierry Meyssan en Voltairenet- y en presencia de James B. Foley, embajador de los EEUU y de Thierry Burkard, embajador de Francia, Aristide habría firmado una declaración de demisión preparada con anticipación por los golpistas «a fin de evitar un baño de sangre». En realidad, se sabe actualmente que Aristide rechazó de firmar tal documento y redactó más bien una unas pocas líneas sobre un papel a manera de despedida. Es después entonces, cuando las Fuerzas Especiales lo conducen al interior de un avión blanco, sin matrícula, con destino a Bangui, capital de la República Centroafricana en donde lo esperan agentes franceses de la seguridad”.
El diario estadounidense The New York Time señaló entonces que “la administración Bush, que anteriormente había estado renuente a sugerir que un presidente electo renunciara, cambió su postura en los últimos días, por el aumento de la presión y, finalmente, instó encarecidamente a Aristide a renunciar”.
El mismo año, EEUU envío un alto contingente de marines a Haití. George W. Bush dijo: “El gobierno cree que es esencial que Haití tenga un futuro esperanzador. Este es el comienzo de un nuevo capítulo”. La realidad refuta este planteamiento.
2008: Intento de Golpe de Estado en Bolivia
El 11 de septiembre del 2008, se produce una masacre sangrienta, en el departamento de Pando, en Bolivia. Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, señaló que este hecho fue “el corolario de una escalada de complot, conspiración y sedición cívico-prefectural” organizada con el apoyo de EEUU y frustrada “gracias a una enorme movilización social, a las decisiones del poder ejecutivo y, fundamentalmente, a la detención del prefecto de Pando, Leopoldo Fernández”.
Estamos asistiendo, dijo, “al mismo libreto” urdido cada vez que en nuestros países “se pretende instalar procesos de transformación profunda que tratan de recuperar la soberanía, la dignidad, los recursos naturales”.
“Tenemos que establecer una nueva agenda, nuevas reglas del juego para definir nuestra relación con los EEUU; una relación que ha estado empañada fundamentalmente por las acciones sediciosas del propio ex embajador Philip Goldberg, a quien declaramos persona non grata, porque hemos advertido con la mayor objetividad que estuvo alentando esta espiral de violencia en Bolivia”, dijo Quintana.
Desde el 2008 a la fecha, en Bolivia se han registrado otros intentos por desestabilizar al gobierno encabezado por Evo Morales.
Recientemente, se han registrado enfrentamientos de algunas cooperativas mineras con las fuerzas de orden. El ministro boliviano Carlos Romero, indicó que estas son movilizaciones conspirativas y golpistas están “dirigidas a afectar a la institucionalidad del Estado y restituir el régimen de privatización de los recursos naturales”.
“El uso de cooperativas por parte de empresas trasnacionales para intentar privatizar y controlar los recursos mineros de Bolivia es el verdadero trasfondo de las recientes protestas violentas”, dijo Romero
2009: Golpe de Estado en Honduras
El 28 de junio del 2009 se produce un golpe de Estado en Honduras donde militares detienen al presidente Manuel Zelaya y lo expulsan a Costa Rica.
Dos de sus cabecillas, el Jefe del Estado Mayor Conjunto de Honduras, Romeo Vásquez y el Jefe de la Fuerza Aérea, General Luis Prince Suazo, son graduados de la Escuela de las Américas.
El gobierno de EEUU, mediante el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, confirmó que la base militar de Soto Cano, en Palmerola, Honduras, donde opera la Fuerza Bravo de EEUU, con más de 800 oficiales y soldados norteamericanos, fue utilizada por los golpistas al sacar al presidente Manuel Zelaya del país.
“Latinoamérica entra con Chávez -dijo Zelaya a Telesur- en dos décadas de profundas reformas en el sistema y lógicamente tienen que detenerlas”.
2010: Intento de Golpe de Estado en Ecuador
El 30 de septiembre de 2010, se produjo una protesta de policías y sectores militares en Ecuador. El presidente Rafael Correa acude al lugar de la protesta para hablar con los agentes sobre sus inquietudes salariales. Sin embargo, es agredido y secuestrado durante varias horas, en un hospital, siendo rescatado, finalmente, por Fuerzas Especiales, luego de un intenso tiroteo.
De acuerdo a la abogada Eva Golinger, “el 12 de julio de 2005, el jefe de comunicaciones de la División Estratégica de Desarrollo de la USAID en Ecuador envió un correo electrónico a los otros representantes de la USAID en Quito, expresando su preocupación por la influencia ´chavista` en Ecuador”.
Cinco años después, este 2015, el presidente de Ecuador, Rafael Correa denunció nuevamente que sectores vinculados al ejército y la oposición tienen planes para tomar la sede del Poder Ejecutivo.
“A través de su cuenta de Twitter, Correa señaló a dos coroneles del ejército como cabezas de la conspiración. El primer apuntado fue Mario Pazmiño, un coronel retirado de las fuerzas armadas, ex jefe de Inteligencia, a quien vinculó como cercano a la Central de Inteligencia Norteamericana (CIA). En tanto, el otro personaje señalado fue el coronel César Carrión, quien revistaba como director del hospital policial donde el presidente estuvo secuestrado en 2010”, informó Pagina12.
Recientemente, en julio pasado, María Augusta Calle, presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Ecuador, señaló a Radio del Sur que: “El Congreso de los EEUU aprobó un presupuesto de dos mil millones de dólares para 'fortalecer la democracia' en Venezuela, Ecuador y Cuba. En esa propuesta, que se presentó para su aprobación por el Congreso, aparecía que tenían que dar resultados concretos en 180 días”.
La legisladora denunció que los actuales disturbios desatados por la oposición en Ecuador son el fruto de esta financiación estadounidense.
“Creo que están trabajando muy rápidamente para ver si al menos aquí en Ecuador logran romper el orden democrático”, agregó.
En una entrevista de Julián Assange al Presidente Correa este último expresó: “Vea, como dice Evo Morales, el único país que puede estar seguro que nunca va a tener golpes de estado es EEUU, porque no tiene Embajada estadounidense”.
2012: Golpe de Estado en Paraguay
El 22 de junio de 2012, el Senado de Paraguay realizó un juicio “express” al Presidente Fernando Lugo destituyéndolo del cargo bajo el argumento que era responsable de los enfrentamientos entre campesinos y policías, ocurridos días antes, en la localidad de Curuguaty, con un saldo de diecisiete muertos.
"Aquí no han destituido a Lugo, han destituido la democracia. No han respetado la voluntad popular", dijo el ex mandatario.
En un reportaje publicado por CIPER, titulado, “Las claves de la destitución de Lugo en Paraguay: Los EEUU y el Impeachment”, se señala que: “El 22 de marzo de 2012, en una ceremonia en el Palacio Nacional, otro director del programa Umbral, el estadounidense Matthew Langhenry, recibió una medalla al mérito de la Policía Nacional paraguaya de manos de su comandante, Paulino Rojas, que durante un año y medio trabajó cerca de USAID en el programa Umbral” que donó 2 millones de dólares en equipamiento a la policía.
“Rojas -señala la investigación- también había recibido entrenamiento por el FBI en un curso en Virginia en 1998. Tres meses después, Paulino Rojas daría la orden de desalojo que llevó a la matanza de Curuguaty y a la deposición de Lugo”.
“La influencia norteamericana –dice el reportaje de CIPER- en Paraguay no es sólo un asunto diplomático. A través de donaciones administradas por USAID de más de 100 millones de dólares (en cinco años) a empresas, ONGs y órganos gubernamentales dificilísimos de monitorear, los norteamericanos se garantizaron su proximidad a diversas esferas de poder en Paraguay: “Actores políticos de todos los espectros nos buscan para oír consejos”, resumió la ex embajadora Liliana Ayala en la misma relatoría confidencial. “Y nuestra influencia aquí es mucho mayor que nuestro rastro””.
2016: Golpe de Estado en Brasil
El 31 de agosto de 2016, luego de un “Impeachment”, el Senado de Brasil destituyó formalmente a la Presidenta Dilma Rousseff, por 61 votos contra 20, por supuestos “crímenes de responsabilidad”.
Tres años antes, en septiembre de 2013, asumiría la embajada de EEUU en Brasil, Liliana Ayalde quien fuera embajadora en Paraguay cuando el Senado realizara también un “Impeachment” a Fernando Lugo que lo destituyó.
Ayalde, con una larga experiencia, fue directora de la USAID en Colombia, también estuvo en Guatemala, en los años ochenta, y en Nicaragua, en los noventa, fue también subsecretaria de estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, que cubre Cuba, América Central y el Caribe.
En el mismo mes, el periodista americano Glenn Greenwald, con acceso a los documentos del ex agente Edward Snowden, mostró documentos en los que se probaba que la Agencia Nacional de Seguridad de EEUU tenía interés y vigilaba las comunicaciones de la petrolera de Brasil, Petrobras.
También se informó entonces que las comunicaciones de la presidenta Dilma Rousseff estaban siendo monitoreadas por los EEUU. “En los informes, se incluía la pregunta "Brasil, ¿aliado, enemigo o problema?”.
Finalmente, el mismo día, 31 de agosto de 2016, en que el Senado de Brasil destituyó a la Presidenta Dilma Rousseff, llegó hasta las dependencias del Senado brasileño Michel Temer para tomar posesión de manera oficial como nuevo Presidente del país hasta el 31 de diciembre de 2018.
Temer, informó WikiLeaks, habría sido “informante de inteligencia” de EEUU. De acuerdo a un cable de la embajada de EEUU, revelado en este sitio, Temer, habría sostenido reuniones con los diplomáticos estadounidenses el 2006.
Fuentes consultadas: Telam, Telesur, Página12, Radio del Sur, CIPER, Rebelión, Adital, Granma, La Tercera, Wikileaks, entre otras.
* Pablo Ruiz, periodista, es parte del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas y editor de la Revista El Derecho de Vivir en Paz
viernes, 14 de agosto de 2015
Hacer balance del progresismo
Por Raúl Zibechi
En la medida que el ciclo progresista latinoamericano se está terminando, parece el momento adecuado para comenzar a trazar balances de largo aliento, que no se detengan en las coyunturas o en datos secundarios, para irnos acercando a diseñar un panorama de conjunto. De más está decir que este fin de ciclo está siendo desastroso para los sectores populares y las personas de izquierda, nos llena de incertidumbres y zozobras por el futuro inmediato, por el corte derechista y represivo que deberemos afrontar.
Decir progresismo suena demasiado vago, porque en esa categoría pueden entrar procesos bien distintos. Entiendo por progresismo aquellos gobiernos que han intentado cambios en lo que fue el Consenso de Washington, pero nunca aspiraron a trascender el capitalismo en su fase extractiva y financiera.
Los gobiernos de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Ecuador, así como Paraguay cuando fue gobernado por Fernando Lugo, entran de lleno en esa categoría. Los de Venezuela y Bolivia merecen un trato aparte, ya que han declarado su voluntad de trascender la realidad que heredaron y no sólo administrarla.
¿Por qué incluir al gobierno ecuatoriano de Rafael Correa en esa lista? Porque la relación con los movimientos sociales hace la diferencia. Los movimientos populares de Ecuador, indígenas, obreros y estudiantiles, están convocando un gran paro nacional para el 13 de agosto contra un gobierno autoritario, que persigue a dirigentes y organizaciones populares.
En toda la región sudamericana arrecian las campañas de las derechas mediáticas y los grupos empresariales, alentados por los Estados Unidos, para modificar los equilibrios de fuerzas a su favor. Pero asistimos también a una reactivación de los movimientos populares, de modo particular en Brasil, Chile, Ecuador y Perú, siempre en contra de un modelo que sigue concentrando la riqueza y frente a gobiernos que no han realizado cambios estructurales.
A mi modo de ver, es en Brasil donde se está produciendo un debate más profundo sobre los doce años de gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) encabezados por los presidentes Lula da Silva y Dilma Rousseff. Quizá porque Brasil representa la mitad de la región sudamericana en términos de población y producción, por su innegable trascendencia regional y global y, sobre todo, porque el PT fue creado desde abajo por sindicalistas, exguerrilleros y comunidades eclesiales de base, siendo el mayor partido de izquierda de América Latina, el impulsor de los foros sociales con los movimientos y del Foro de São Paulo con los partidos de izquierda.
El filósofo marxista Paulo Arantes, situado a la izquierda del PT y referente de buena parte de los debates sobre las izquierdas, sostiene que el país y la izquierda están cansados y exhaustos. «Agotamos por depredación extractivista el inmenso reservorio de energía política y social almacenada a lo largo de todo el proceso de salida de la dictadura», sostiene en una de sus últimas intervenciones (“Correio da Cidadania”, 15 de julio de 2015).
La energía agotada es de carácter ético, es la que permitió la creación del PT, de la central sindical CUT y del Movimiento Sin Tierra, las principales organizaciones sociales y políticas del país. La exigencia de resultados rápidos, «un deterioro social jamás visto», que resume en «el derecho de los pobres al dinero», es en su opinión una de las claves del fin de ciclo al que se asiste. Donde siempre se había priorizado la dignidad de la clase trabajadora, aparece una gama de preocupaciones que se centran en administrar en vez de vez de transformar, apostando todo al crecimiento de la economía, sin más objetivos.
El sociólogo Francisco de Oliveira es uno de los intelectuales más respetados, fue fundador del PT en los estertores de la dictadura (1980) y luego del PSOL (Partido Socialismo y Libertad) cuando el Gobierno de Lula implementó reformas neoliberales (2004). Acuñó el concepto de «hegemonía al revés» para explicar cómo los ricos consentían ser políticamente conducidos por los dominados, con la condición de que no cuestionaran la explotación capitalista. En su opinión eso sucede tanto en Brasil como en Sudáfrica bajo los gobiernos del Congreso Nacional Africano.
En un artículo de 2009 realizó una afirmación valiente y polémica: «El lulismo es una regresión política» (Piauí, octubre de 2009). En aquel momento, el último año del segundo Gobierno de Lula, la afirmación parecía fuera de lugar, aunque muchos brasileños de izquierda la compartieron. De hecho, en las elecciones presidenciales de 2006 Heloísa Helena (expulsada del PT por negarse a votar la reforma previsional) obtuvo 6,5 millones de votos como candidata del PSOL, casi el 7% de los votos totales.
Seis años después de aquella sentencia, en medio de un ajuste neoliberal que vulnera derechos sociales y con un escándalo de corrupción alucinante (Dilma reconoció que los dineros sustraídos equivalen a un punto del PIB), podemos volver a preguntarnos si el progresismo fue una regresión o un paso adelante.
Uno de los argumentos centrales de De Oliveira es que los gobiernos de Lula y Dilma provocaron una gran despolitización de la sociedad, en gran medida porque la política fue sustituida por la administración y porque «se cooptaron centrales sindicales y movimientos sociales, entre ellos el Movimiento de los Sin Tierra, que aún resiste».
En este punto, los análisis se bifurcan. No sólo en Brasil sino en la izquierda de toda la región. Una parte sostiene que los gobiernos progresistas fueron un avance, siendo su principal argumento que redujeron la pobreza llevándola a los niveles más bajos en la historia reciente. En esa reducción aparecen dos elementos a considerar: por un lado, el crecimiento económico permitió que más personas se incorporen al mercado de trabajo. Por otro, las políticas sociales y el aumento del salario mínimo jugaron un papel indudable en la caída de la pobreza.
Pero otro sector, en el que me incluyo, argumenta que no hubo cambios significativos en la desigualdad, ni reformas estructurales, que hubo desindustrialización y se registró una re-primarización de las economías (centralidad de las exportaciones de bienes primarios). En este sentido se puede afirmar que el progresismo no fue un avance.
Pero ¿fue un retroceso como argumenta De Oliveira? Si colocamos la política en el centro, las cosas cobran otra tonalidad. La política, desde una mirada de izquierda, gira en torno a la capacidad de los sectores populares de organizarse y movilizarse para debilitar al poder económico y político, y abrir así las posibilidades de cambios. Desde este punto de vista, la energía popular latinoamericana ha sido fuertemente desgastada por el progresismo. Las grandes movilizaciones de junio de 2013 en Brasil, que fueron criticadas por el PT porque supuestamente favorecen a la derecha, son claro testimonio de los cambios que hubo arriba y abajo.
El problema ahora es cómo enfrentar la ofensiva de las derechas con sociedades despolitizadas y desorganizadas, porque la izquierda dilapidó la energía social acumulada bajo las dictaduras. No es, por cierto, la única región del mundo donde esto sucede.
A tres décadas de distancia, ¿la llegada del PSOE al gobierno del Estado Español, fue un paso adelante o un retroceso? No pretendo comparar al socialismo europeo con el progresismo latinoamericano, sino reflexionar sobre cómo se produjo la pérdida de la energía social, en ambas situaciones.
jueves, 3 de abril de 2014
La masacre que desfiguró Paraguay sigue sin respuestas
Por Jairo Marcos y Mª Ángeles Fernández
El desalojo que provocó la muerte de once campesinos y seis policías, además de la salida del poder de Lugo, será juzgado entre el 26 de junio y el 11 de julio. Los cinco encarcelados secundan una huelga de hambre para desatascar las irregularidades del caso y esclarecer la propiedad de la tierra. Mientras, el presidente Cartes invita a los empresarios extranjeros a que “usen y abusen de Paraguay”, que “tiene que ser esa mujer linda, fácil”.
“Estamos encarcelados sin que la fiscalía haya presentado una sola prueba seria que demuestre nuestra culpabilidad en el Caso Curuguaty”. Han pasado un año y ocho meses desde el violento desalojo de las tierras de Marine Kue, masacre en la que murieron once campesinos y seis policías, además de que resultaron heridas un número indeterminado de personas, en lo que a la postre provocó la expulsión de Fernando Lugo al frente de Paraguay. Con el juicio previsto entre el 26 de junio y el 11 de julio, Felipe, Adalberto, Néstor, Rubén y Arnaldo, los cinco agricultores encarcelados por lo sucedido, han iniciado una huelga de hambre: “Seguimos en lucha, en homenaje a nuestros once compañeros caídos y hasta conseguir la liberación de las tierras para el campesinado pobre”.
La propiedad de Marine Kue es la llave para analizar las muertes. El secretario ejecutivo de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), Enrique Gauto, lo tiene claro: “Pertenecen al Estado paraguayo”. La frase es corta pero la explicación se enreda. La empresa Industrial Paraguaya donó estas 2.000 hectáreas al Estado en 1969. Luego se instaló en ellas un cuerpo de la Armada, hasta que en 2004 el poder ejecutivo decidió destinarlas al organismo estatal Indert (Instituto Nacional de Desarrollo Rural de la Tierra), para incluirlas en la reforma agraria y que allí se asentaran familias y comunidades campesinas. En el momento de la masacre, “el Indert estaba haciendo los procedimientos administrativos para que fueran inscritas definitivamente a favor del Estado paraguayo”, añade Gauto.
El relato se complica con la entrada de la empresa Campos Morombí, propiedad del fallecido Blas N. Riquelme, empresario y expresidente del Partido Colorado, que empezó su cultivo industrial. Cuando en 2005 el Indert decidió medirlas con la intención de repartirlas entre el campesinado, Riquelme inició un juicio de usucapión (figura legal que permite lograr la propiedad de un terreno tras el cultivo continuado del mismo), que ganó. Según distintas fuentes e informes, el litigio estuvo lleno de irregularidades, de oscuras intervenciones judiciales e influencias políticas que incluso denunció el propio Indert. La pelota está ahora en manos de la Corte Suprema, que aún no se ha pronunciado en relación a la titularidad de los terrenos en disputa.
Ninguna muerte de campesinos ha sido investigada
“Esto es del Estado y de este lugar no vamos a salir”, dijo de una de las personas acampadas la mañana del 15 de junio de 2012. “Si no van a salir, ¿por qué no se van a vender caramelos allá por Asunción?”, le respondieron los policías. Los campesinos consideraban que la tierra que ocupaban pertenecía al Estado y, por eso, la mañana de la tragedia solicitaron los títulos de propiedad de Riquelme. No había papel alguno. Como tampoco lo hubo en las cinco ocasiones anteriores en que se desalojó a personas sin tierra de Marina Kue. Pero aquella vez iba a ser diferente. “Queríamos hablar con ellos pero entraron a la fuerza”. El ‘Informe de derechos humanos del caso Marina Kue’, realizado por Codehupy, recoge las impresiones de diferentes testigos presenciales.
“Unos policías tenían pistola y otros arma larga…, mbarakaja’i se le dice, y tiene muchísimas balas. Dispararon al señor Pindú, que murió con su hondita en el pecho. Empecé a correr pidiendo socorro. Escuchaba las balas pasar a mi lado. Era terrible”, recuerda una de las personas ocupantes. Avelino Espínola, Pindú, fue el primer campesino ejecutado. Esperaban un diálogo pero recibieron un comando de 324 efectivos policiales, encabezado por el Grupo Especial de Operaciones, que ingresó “con la orden inequívoca de sacarlos a como dé lugar”, narra el libro La masacre de Curuguaty: golpe sicario en Paraguay. ¿Lo siguiente? Muertes, en plural, las de once campesinos y seis policías. Y confusión, mucha confusión. Posteriormente llegó una investigación judicial que levanta sospechas: la hipótesis del fiscal es que 70 campesinos y campesinas, entre ellos algunos menores de edad, habrían emboscado con escopetas de caza a 324 policías fuertemente armados. Por ahora, ninguna de las muertes de campesinos ha sido investigada.
“Vamos a demostrar que los policías fueron al lugar para apaciguar, para calmar los ánimos y buscar una salida pacífica con los campesinos, con los invasores. Eso se demuestra por la buena predisposición e intención de la policía de ir sin armas para intentar dialogar con esa gente”, afirmó el fiscal del caso, Jalil Rachid, a la Radio Nacional de Paraguay.
Los imputados sólo vienen de un lado: ocho campesinos y cuatro campesinas han sido acusados. Cinco de ellos están en la cárcel y seis en prisión domiciliaria tras protagonizar en 2012 una huelga de hambre en prisión de casi 60 días; además hay un adolescente que se auto inculpó y otra joven que está en libertad condicional, a los que hay que sumar más de cincuenta procesados. Ningún policía entre ellos. “No solamente no se ha realizado una investigación imparcial de los hechos, sino que la fiscalía, al servicio de los terratenientes, ha montado un juicio nulo sobre campesinas y campesinos luchadores, incriminándolos como supuestos responsables de la masacre, mientras los verdaderos criminales siguen impunes y libres”, apunta Cecilia Vuyk, del Movimiento 15 de Junio.
Las acusaciones son tres: tentativa de homicidio doloso, invasión criminal e invasión de mueble ajeno. ¿Pero hubo en realidad invasión de mueble ajeno? “Los defensores de los procesados, Vicente Morales y Guillermo Ferreiro, entienden que no se puede avanzar en el proceso judicial mientras no se defina el tema de la titularidad de las tierras de Marina Kue”, explica Enrique Gauto.
El primer acto de un golpe de Estado parlamentario
Por ahora ya hay una condena a dos años de prisión, la del chico menor de edad, que accedió a reconocer su culpabilidad logrando así una reducción de la pena. Por su parte, la joven imputada, madre de un bebé de meses, no aceptó declarar contra Rubén Villalba, uno de los campesinos que está en huelga de hambre en prisión, y será llevada a un juicio oral y público, el próximo 21 de abril, sin haber sido informada de manera detallada de la acusación que pesa en su contra, según sus abogadas, Mª José Durán y Mirta Moragas. Las letradas de Codehupy insisten en las diferencias ocurridas en los procesamientos realizados a hombres y a mujeres: entre las pruebas documentales del caso figuran “los informes psicológicos realizados a todos los procesados hombres, pero no se encuentran los practicados a las mujeres”.
No son las únicas irregularidades del proceso, que también se enfrenta a críticas como la ausencia de autopsias a los cadáveres, las detenciones arbitrarias de personas que no estaban en el lugar de los hechos y la falta de toma de declaraciones a los supervivientes y testigos, a quienes se persiguió. 22 balas acabaron con la vida del dirigente campesino Vidal Vega, cuando colaboraba con los organismos que llevaban una investigación paralela a la de la fiscalía. Y el primer juez del caso, Juan José Benítez, fue apartado por mal desempeño y, como recuerda Cristina Coronel, del Servicio Paz y Justicia, el fiscal Jalil Rachid también fue recusado por la defensa por “mantener pública y notoria amistad con una persona con un parentesco muy cercano a Blas N. Riquelme”.
Nunca “se abrieron líneas de investigación para examinar las situaciones de abuso de las fuerzas policiales tanto en la ejecución de las víctimas como en el tratamiento inhumano de los heridos y sobrevivientes”, expone Codehupy, a pesar de varias denuncias de tortura. Según los testigos presenciales entrevistados por una delegación de Amnistía Internacional, algunas de las víctimas murieron por disparos una vez terminado el enfrentamiento y dos de los cadáveres se encontraron en las tierras en disputa al día siguiente de los enfrentamientos.
Cecilia Vuyk lo tiene claro: “La pregunta ‘¿qué pasó en Curuguaty?’ recorrió el país y el mundo, e interpela hasta hoy a los sectores de poder y a toda la ciudadanía en la lucha por la justicia y la libertad. La mayoría de las paraguayas y paraguayos ya saben que fue un montaje, el primer acto del golpe de Estado, y que quienes se encuentran hoy en la cárcel son luchadores inocentes, mientras los verdaderos criminales siguen libres y las tierras que son públicas siguen siendo usurpadas”.
“Abusen de Paraguay”, “esa mujer linda, fácil”
El contexto paraguayo ayuda a explicar lo sucedido: el 85 por ciento del territorio está en manos del 2,6 por ciento de los propietarios, muchos de ellos extranjeros. La población de Curuguaty se encuentra en el departamento de Canindeyú, cerca de Brasil, uno de los departamentos que concentra el mayor número de propietarios extranjeros de tierra, principalmente brasileños. La presencia de foráneos ha supuesto la expulsión del campesinado de la zona, según corrobora la Misión de Observación Internacional de la Situación de los Derechos Humanos en Paraguay.
“Usen y abusen de Paraguay” ha sido la invitación que en febrero ha extendido el presidente, Horacio Cartes, a los empresarios brasileños. Muy acorde con la línea que ya expresó a finales del año pasado, en este caso ante inversores uruguayos: “Paraguay tiene que ser esa mujer linda, tiene que ser fácil”. Así ve su país y así lo expresa Cartes, la persona más enriquecida de la República y el hombre que ha devuelto al Partido Colorado al poder, en el que estuvo 61 años incluyendo los 35 de la dictadura de Alfredo Stroessner. Precisamente fue el exobispo Fernando Lugo, a quien la masacre apartó del poder tras el calificado como golpe de Estado parlamentario, quien protagonizó la primera rotación democrática de poder en Paraguay.
“Estamos hablando de un país culturalmente campesino, heredero de una cultura ancestral guaraní, para la que la tierra es la base de nuestra vida no sólo en términos materiales sino históricos. Es altamente probable que en los próximos meses y años se viva la situación de mayor conflicto social y violencia”, contextualiza Fabricio Arnella, de la Articulación Curuguaty. El abogado Hugo Valiente considera que “Curuguaty no es un hecho aislado, sino el paroxismo de una injusticia. La concentración de la tierra genera una masa inmensa de pobres rurales, que organizados representan la mayor amenaza a este esquema de poder”.
Desde la cárcel, los cinco presos, en huelga de hambre, claman: “No podemos quedarnos quietos cuando en cualquier lugar del mundo una audiencia preliminar como la que tuvimos hubiese declarado la nulidad de todo el proceso y nuestra libertad. Y sobre todo, no podemos quedarnos tranquilos en la cárcel sabiendo que los invasores siguen ocupando gran parte de las tierras que pertenecen al Estado y al pueblo paraguayo”.
El último movimiento de la fiscalía ha sido la orden de captura contra Martina Paredes, Mariano Castro y Darío Acosta, familiares de las víctimas, por haber intentado cultivar en las tierras en las que se produjo la masacre. La propia Paredes, que perdió dos hermanos, admitía al periódico Última Hora que llevan esperando mucho tiempo sin resultado, por lo que decidieron realizar la siembra de maíz, poroto y maní para “forzar” que la justicia resuelva la situación de las tierras.
miércoles, 12 de junio de 2013
“Los medios comunitarios acompañamos a las luchas populares y ayudamos a romper el cerco mediático”
Rebelión
Por Enric Llopis
En la época del pensamiento único y las democracias demediadas, los medios de comunicación alternativos contribuyen a romper el cerco de silencio e invisibilidad que teje el poder. También acompañan a las luchas sociales del movimiento popular. Es una realidad que subyace a muchos países, como Paraguay. A la tarea se aplica Alicia Stumpfs, comunicadora popular paraguaya, directora de Radio Candela (emisora que emite con una perspectiva de género y barrial, desde la ciudad de Encarnación) y coordinadora adjunta de la organización VOCES Paraguay, que aglutina a las radios comunitarias y medios alternativos del Paraguay.
- Reivindicáis, en Radio Candela, un periodismo feminista con un enfoque de género (es una de las primeras emisoras de Paraguay hecha mayoritariamente por mujeres) ¿Cómo ponéis en práctica estos principios?
- La mirada feminista es parte de nuestra identidad como radio. Hemos evolucionado en ese sentido y pienso que aún debemos crecer más. Ponemos en práctica esta mirada de género cotidianamente, en la definición de la agenda y también en el abordaje de la información. De hecho, tanto en las noticias como en las entrevistas, queremos evidenciar las relaciones de poder existentes y cómo éstas inciden en la vida de las mujeres y los varones. Además, se trata de visualizar a las mujeres en roles protagónicos, en todos los campos de acción, incluso en los roles o cargos históricamente asignados a los hombres.
- ¿Cómo se plasman esta mirada de género en la programación de Radio Candela, por ejemplo en los informativos?
- Nos interesa mucho en la tarea informativa resaltar a las mujeres y a los varones fuera de los roles tradicionalmente asignados y que desafían los estereotipos de género. Es cierto que la emisora tiene programas que reflejan la agenda feminista, por poner un caso el programa “Este asunto suena raro”, pero intentamos que este enfoque inspire la programación en general. Por eso emitimos producción radiofónica en formato de cuñas y microprogramas sobre participación política de la mujer, el feminicidio, la trata de personas, los derechos sexuales y reproductivos, la violencia de género y la presencia de la mujer en las organizaciones, entre otros.
- Empezasteis hace diez años en un barrio del arrabal de Encarnación, Ita Paso. ¿Cómo fueron los inicios? ¿Trabajáis actualmente también en las barriadas?
- Comenzamos nuestra actividad en septiembre de 2002 a partir de una experiencia de comunicación popular impulsada en la comunidad de Ita Paso, en la que se realizaron talleres de periodismo barrial y periódicos murales que se colocaban en espacios públicos del barrio. De este proceso surge la necesidad de contar con una radio. Se hizo un trabajo colectivo para pensar la radio, elegir el nombre, armar la infraestructura básica y diseñar la programación. Te diré que fue una experiencia muy motivadora y a la vez un desafío, por el estigma que afligía a la comunidad. Con el paso de los años y el trabajo de la radio logró revertirse este baldón, y se pudo contribuir a la cohesión de la identidad comunitaria. Hoy seguimos trabajando en los barrios, pero no sólo en Ita Paso, también en otras barriadas de Encarnación. En nuestra labor tropezamos con la dificultad del alcance pues la legislación paraguaya es sumamente discriminatoria con las radios populares, comunitarias y ciudadanas.
- Radio Candela emite durante las 24 horas del día y asimismo conecta con otras emisoras “fraternas”. ¿Qué peso le otorgáis a los diferentes programas que componen la parrilla?
- Tenemos vínculos con otras radios comunitarias del país, muchas de ellas de la organización nacional VOCES Paraguay. Con ellas trabajamos y contactamos según la necesidad informativa y también para desarrollar tareas conjuntas. La información de las organizaciones sociales cuenta con un espacio importante en la radio: Hay programas de grupos juveniles, información de las organizaciones campesinas, de trabajadoras domésticas, de mujeres y, en nuestra ciudad, también de los grupos de personas afectadas por la gigantesca represa de Yacyreta.
- Promueve la emisora la organización feminista Kuña Roga (en Guaraní, “Casa de la Mujer”). ¿Qué rol desempeña la radio en la actividad de la organización?
- La radio es parte del área de comunicación de la organización Kuña Roga, que además tiene una publicación escrita que se lanza en función de los recursos disponibles. Además dispone de la página web de la emisora de radio. Candela constituye la plataforma de muchas de las líneas estratégicas de trabajo de Kuña Roga.
- ¿En qué campañas políticas se halla actualmente comprometida la emisora de radio?
- Candela esta articulada con otras radios comunitarias del país en VOCES Paraguay. Juntos luchamos por la democratización de las comunicaciones. Para ello, además de una ley de comunicación democrática, reivindicamos políticas públicas que fortalezcan el sector de la radiodifusión ciudadana y popular, que no cuenta con respaldo del estado y además se halla discriminado por la legislación misma. Trabajamos también por robustecer la democracia en Paraguay, actualmente muy debilitada. Por otra parte, Radio Candela se integra en espacios de lucha por los derechos de las mujeres, jóvenes y adolescentes en cuestiones como la salud sexual y reproductiva, y también en la participación social y política.
- ¿Qué colectivos participan en los programas de la emisora?
- Disponen de un programa organizaciones como “Presencia Joven”, un grupo de adolescentes que abordan informaciones sobre derechos sexuales y reproductivos, así como de participación protagónica. El Centro de Gnosis realiza un programa sobre desarrollo del ser humano; Además, el grupo “Amistad” emite un programa de carácter cultural y folklórico. Otro de los colectivos que cuenta con un espacio propio es el grupo de feriantes del mercado. Y destacaría, por fin, a las comisiones barriales afectadas por el embalse de Yacyreta, que en el programa “Voces Barriales” se aproximan a los impactos sociales y ambientales generados por la represa.
- Por otra parte, ¿Qué peso consideráis que actualmente tienen los medios alternativos y, en concreto, las radios comunitarias en Paraguay?
- En el golpe de estado de junio de 2012 contra Fernando Lugo, se vio la importancia estratégica de los medios alternativos. En ese sentido, las radios comunitarias cumplimos un rol muy significativo frente al cerco mediático producido por los medios empresariales de comunicación. A eso hemos de agregar la larga trayectoria de acompañamiento a las luchas sociales, particularmente la lucha campesina, por parte de las radios comunitarias. Es algo que ha reforzado nuestra influencia. La gran contradicción se da por la inexistencia de una política pública que respalde a los medios alternativos, pese a que su tarea resulta vital para la democracia.
- Hace un mes se celebraron elecciones en Paraguay. ¿Cómo se posicionó Radio Candela?
- Tuvimos una posición muy clara luego del golpe parlamentario. La programación informativa de la radio, incluso, la extendimos a la tarde durante todo el mes posterior al golpe. Después, el discurso de la emisora fue claro: hicimos hincapié en que con el golpe se quebró la democracia, y que en las elecciones de abril teníamos que recuperarla mediante el voto. De hecho, la radio fue identificada por los usurpadores del poder. Porque, a poco tiempo del golpe, realizaron a través de funcionarios del ente regulador de las telecomunicaciones en Paraguay (CONATEL), una visita de inspección técnica a la radio. Consideramos este hecho como un velado amedrentamiento por el posicionamiento de la emisora.
- Como parte del movimiento popular, a qué factores pensáis que responde la vuelta al poder del Partido Colorado, de la mano de Horacio Cartes, gran empresario, una de las principales fortunas de Paraguay y además acusado de negocios ilícitos?
- Responde en principio a la gran maquinaria y estructura del Partido Colorado y del candidato. Pero también a la inmadurez política, por ejemplo, del sector progresista, que no logró consensuar un solo candidato. Tal vez no era alcanzable la presidencia, pero se podría haber cambiado la configuración del Parlamento que, como sabemos por la experiencia del golpe, tiene mucho peso en nuestro sistema de gobierno.
- ¿Qué opináis que supone esta victoria para el país y, particularmente, para las clases populares?
- Si se mira con optimismo, que es donde nos tendríamos que posicionar, es una oportunidad para reagrupar y articular a todos los sectores populares y progresistas. Quedó demostrado que es difícil ganarle al Partido Colorado de forma dividida. Esta es la lección que, creo, hay que aprender para no repetir la historia. Vivimos un proceso que no tiene vuelta atrás y, por más que hoy esté nuevamente el Partido Colorado en el gobierno, opino que hay condiciones para pensar en un proceso que parta de las bases y consiga un crecimiento paulatino en los próximos cinco años. Ojalá la clase política de los sectores progresistas tengan el coraje y la visión para avanzar en ese proceso de cambio, que va más allá de quien hoy esté en la presidencia del país.
- Por último, ¿por qué camino debería transitar la izquierda paraguaya?
- La izquierda, los sectores progresistas y sus principales dirigentes tienen que cambiar su enfoque un tanto mezquino y trascender lo particular para entender que la construcción de un proyecto nacional y popular, que disminuya esas desigualdades, implica renunciamientos y coraje. Y, sobre todo, necesita a todos y todas. Éste es un país joven y eso es algo que representa una gran oportunidad en todos los sentidos.
lunes, 13 de agosto de 2012
Movimientos sociales por la democracia se movilizan en Paraguay
Por Benjamin Dangl *
Así llueva o truene, cada jueves en Asunción, Paraguay, los activistas se reúnen para protestar contra el gobierno derechista de Federico Franco que llegó al poder por medio de un golpe parlamentario el 22 de junio contra el presidente de tendencia izquierdista Fernando Lugo. Estas protestas semanales representan un nuevo espíritu y estrategia de protesta en el Paraguay posterior al golpe.
El golpe engendró nuevos acuerdos corporativos, represión de los derechos ciudadanos y enérgicas medidas contra la libertad de prensa. También creó, sin proponérselo, un nuevo panorama de luchas y movimientos sociales izquierdistas.
Estos movimientos por la democracia se han alzado contra el gobierno golpista y los continuos ataques estatales y corporativos contra los derechos humanos, el medio ambiente y los pequeños agricultores. Algunos activistas protestan contra despidos por motivos políticos, mientras otros exigen una nueva constitución. Más allá del cuestionamiento del gobierno de Franco, estos movimientos presentan un programa progresista en el debate sobre qué tipo de país desean los paraguayos, no importa quién esté en el poder.
Resistencia colectiva
“Lo que estamos viendo son protestas auto-organizadas de manera colectiva”, explicó en una entrevista telefónica desde Asunción Gabriela Schvartzman Muñoz, la portavoz del Movimiento Kuña Pyrenda , un movimiento político socialista y feminista que organiza las manifestaciones de los jueves en la capital.
Esta forma de movilización organizada de modo más colectivo es un fenómeno relativamente nuevo en los movimientos sociales paraguayos y ha marcado las nuevas manifestaciones por la democracia en el país.
“Antes era el presidente del sindicado quién organizaba a la gente para una huelga, o un dirigente campesino que encabezaba una movilización. Ahora no vemos ese tipo de dirigencia tradicional, explicó Schvartzman. “Detrás de esas marchas ciudadanas, no hay un líder político, no hay un dirigente de una organización; son movilizaciones más espontáneas”. Semejantes protestas involucran “la participación de personas que antes eran invisibles y ahora son protagonistas”.
La resistencia al golpe está extendida por el país e involucra generalmente pequeñas manifestaciones urbanas (sobre todo en Asunción) que han utilizado pintorescas marchas, arte, teatro, música y poesía como expresiones de resistencia. Notablemente, la juventud ha dirigido gran parte de la organización en este movimiento y las redes sociales como Facebook y Twitter han jugado un rol crucial en el agrupamiento de la gente contra el gobierno golpista.
“El nuevo movimiento urbano representa una brisa fresca en el alicaído y desmovilizado sector social”, me explicó el abogado paraguayo de derechos humanos Orlando Castillo en una entrevista. “Paraguay se encuentra en una etapa sumamente interesante, donde se abre un abanico de posibilidades que pueden llevar a fortalecer procesos sociales…”
Fuera de las fronteras sin salida al mar de la nación, las olas de migrantes paraguayos cuyas cifras han aumentado vertiginosamente durante los últimos ocho años también se movilizan contra el golpe de Franco. Castillo dijo: “Hoy son ellos los encargados de dar globalidad a esta resistencia. Es la cara del exterior contra el golpe...”
Una lucha por la soberanía
A escala nacional el gobierno de Franco no ha aumentado las perspectivas de la mayoría de la empobrecida clase trabajadora del país. “La situación social se mantiene casi invariable [después del golpe]: la pobreza y la extrema pobreza afectan casi al 57% de la población”, dijo Raúl Zacarías Fernández, sociólogo y director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Católica de Paraguay en la Revista Debate. Según el sociólogo, los que en el movimiento de los sin tierra luchan por tener tierra propia “se están reorganizando y preparando ‘ocupaciones’”.
Mientras tanto, Franco no se ha reunido con una sola organización social, urbana o campesina desde que tomó el poder. En su lugar, según su agenda oficial se ha concentrado en reuniones con los dirigentes empresariales. En el poco tiempo que lleva en su puesto, Franco ha impuesto por la vía rápida acuerdos controvertidos con Monsanto y con la compañía minera Rio Tinto Alcan (RTA) basada en Montreal, acuerdos que según afirman los críticos amenazan derechos humanos y medioambientales y la soberanía económica de la nación. Esas acciones han motivado numerosas protestas y debates en todo el país.
Hablando del acuerdo con RTA y Monsanto, el economista paraguayo Luis Rodas dijo a IPS News que, “Preocupa que un gobierno no elegido por el voto popular brinde la venia a estas inversiones (de capitales foráneos) sin ningún control”. En el caso de los acuerdos con ambas compañías, Franco está procediendo sin hacer los estudios que normalmente requieren tales acuerdos.
El 30 de julio el expresidente Lugo y Ricardo Canese, ingeniero y dirigente de la organización social Frente Guasú, lanzaron la campaña “No al golpe de Rio Tinto Alcan”. Tratan de impedir que la compañía llegue al país y trabajan en la recolección de 100.000 firmas contra el trato RTA, que según ellos allanó el camino al golpe.
Como reacción ante el convenio que el gobierno de Franco hizo recientemente con Monsanto apoyando las semillas de algodón genéticamente modificadas, el dirigente campesino Jorge Galeano dijo a AP que el uso de estas semillas "irá en contra de la economía de los pequeños productores” y utilizará productos agroquímicos que solo benefician a la producción en gran escala. “Y ese es un condicionamiento comercial que viola un concepto nuestro de lucha por la soberanía agrícola paraguaya”, dijo Galeano.
Una serie de manifestaciones y huelgas han sido también organizadas por trabajadores y sindicatos para denunciar el despido políticamente motivado por el gobierno de Franco de empleados estatales en diversas agencias, ministerios, plantas hidroeléctricas y medios noticiosos. Los trabajadores dicen que son despedidos por su apoyo a Lugo o sus creencias políticas izquierdistas. El hecho de que esta purga de empleados públicos sea cometida por una administración que no fue democrática elegida ha encolerizado aún más a los trabajadores y sus partidarios.
La sombra del dictador
Gran parte de los últimos cambios políticos y sociales se pueden rastrear a la sombra de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), que todavía planea sobre la nación. Después de la dictadura en 1989, muchos de los políticos del régimen simplemente volvieron a la política con nuevos roles, dijo Castillo. “Si bien se fue el dictador, la estructura de poder quedó intacta”. Y esa estructura del poder –feudal, represiva, elitista y conservadora– sigue definiendo la política paraguaya.
“Eso sí, que lo que logra el golpe de Estado de la derecha, es principalmente separar las aguas y posicionar a los actores políticos, desenmascarándolos, logrando la ciudadanía, tanto rural como urbana, distinguir entre los que se proponen cambiar el statu quo y los que quieren seguir manteniéndolo”, explicó Castillo.
Esa nueva conciencia política se ha manifestado de diversas maneras. Según Schvartzman, el golpe demostró que la constitución de 1992 carece de valor y que fue manipulada por políticos que la utilizaron para perpetrar un golpe parlamentario ilegítimo. “Y por lo tanto el pueblo dijo ‘¡No!’ Hemos comenzado a plantar otro modelo de democracia, otro modelo de sociedad, y la gente ya habla de organizar una asamblea nacional constituyente en la que podamos discutir esos temas”.
Dijo que la actual crisis del país no será resuelta por las elecciones presidenciales planificadas para abril de 2013. La solución, según Schvartzman, emergerá cuando los ciudadanos se puedan sentar a discutir su futuro en una asamblea constituyente. “Ahora existe una urgente necesidad”, dijo, “de desarrollar mecanismos más fuertes que garanticen que no se violen los derechos de los ciudadanos… Nos movemos en esa dirección, discutimos un nuevo paradigma.”
Para más información sobre este asunto vea: La guerra por los recursos naturales tras la crisis de Paraguay y La cosecha amarga de Paraguay .
* El nuevo libro de Benjamin Dangl, Dancing with Dynamite: Social Movements and States in Latin America (AK Press), trata de movimientos sociales contemporáneos en Latinoamérica y sus relaciones con los nuevos gobiernos izquierdistas de la región. Es editor de TowardFreedom.com, una perspectiva progresista de los eventos mundiales, y de UpsideDownWorld.org, una web sobre activismo y política en Latinoamérica. Contacto: Bendangl@gmail.com
miércoles, 8 de agosto de 2012
¡Comunicar, organizar, resistir!
Voces Paraguay
Este es un repaso a la actualidad y nuevos desafíos de la Comunicación Popular en Paraguay. Una fotografía tomada por dos referentes de la comunicación que resiste en ese país. En orden de aparición: Guillermo Verón, miembro del Frente Guazú y comunicador popular. Y Marcelo Martinessi, ex director de la Televisión Pública de Paraguay.
Alba TV *
¿Cuál era el presente de la Comunicación Popular en Paraguay antes del golpe?
GV: El sector más conservador, la derecha paraguaya, se ha encargado de que los medios comunitarios no tengan ningún tipo de fuerza. El movimiento de medios y radios comunitarias se empieza a organizar después del ’89 a partir de la caída de la dictadura de Stroessner. Es una lucha de más de 20 años por ocupar el espectro radioeléctrico. La derecha se ha encargado todo este tiempo de hacer que los medios comunitarios no puedan tener cabida ni fuerza, se reglamentó hace unos dos años atrás a través del Congreso paraguayo, que fue el que juzgó al presidente Lugo, una capacidad para las radios comunitarias de 50 vatios, eso sería una cuadra a la redonda, y las frecuencias que les asignan a las radios son pocas, de manera que se trata de que las radios comunitarias compitan unas con otras por una frecuencia.
La guerra contra los medios comunitarios fue sistemática desde que cayó la dictadura y se han encargado de evitar que ellas puedan tener fuerza, por ejemplo, han prohibido que instancias como Itaipú Binacional, que es la represa que tiene un componente de ayuda social muy grande pueda cooperar con las radios comunitarias, entonces las posibilidades que tienen los medios comunitarios en Paraguay son muy limitadas, y pese a eso están resistiendo, están luchando y nos están acompañando también con muchas dificultades en este proceso de resistencia por la recuperación de nuestro proceso democrático.
¿Eso las ha llevado a articularse de modo más fuerte entre ellas para tratar de combatir esa realidad?
GV: Sí, de hecho tenemos dos gremios de medios comunitarios en Paraguay, una de ellas es Comunica, que es una asociación de medios comunitarios de Paraguay, está también la Red de Radios Populares que está articulando con Voces Paraguay, las radios y los medios están organizados, están resistiendo con muchas dificultades pero la articulación es importante, incluso tienen un mecanismo para hacer una cadena con todos los medios comunitarios del país, es prácticamente la única voz que tiene el pueblo paraguayo en este momento y que ha tenido casi desde su existencia, hace más de 20 años, porque los medios comerciales no están interesados en dar cabida a la opinión del pueblo paraguayo.
¿Era previsible para la TV Pública que en el momento en que la derecha tomara el poder cercenara ese altavoz del pueblo?
MM: Realmente fue muy extraño todo para nosotros que veníamos trabajando en Televisión Pública, más que nada porque creemos que han dado claras señales iniciando el quiebre del proceso democrático, también han dado claras señales de censura. Desde el atropello a la Tv Pública, intento de desalojo con policías, órdenes de que se cortara la programación y que no se mostrara lo que estaba pasando en el país, fueron demasiadas las señales que nosotros desde la Tv Pública recibimos para entender que este Gobierno que se instaló en Paraguay estaba queriendo silenciar y poner un manto de oscuridad sobre lo que estaba pasando con las manifestaciones pacíficas, con los reclamos genuinos de la gente y con las quejas acerca de este quiebre democrático.
A 13 años de Revolución todavía tenemos vestigios de esa política de derecha en los medios de comunicación, ¿Cuál es el estado de la TV Pública en esa materia?
MM: Realmente lo que pasa es que la Televisión Pública es una creación del Gobierno de Lugo, la Tv Pública tenía seis meses al aire, el proyecto estaba hace más o menos dos años y medio moviéndose, entonces era un proyecto muy nuevo, donde la idea era aportar nuevas ideas, nuevas estéticas, nuevos procesos a la comunicación en Paraguay y se estaba consiguiendo instalar cuestiones lingüísticas muy fuertes, se estaba consiguiendo instalar el tema de la memoria, de la dictadura, se estaba consiguiendo instalar el tema de la soberanía alimentaria, cosas muy fuertes que evidentemente no tienen cabida en los medios de comunicación comerciales y que se estaban consiguiendo instalar en la Tv Pública y eso es lo que nosotros queríamos desde un principio.
Lo que generó ese atropello inicial a la TV Pública es que se tenía un espacio denominado “Micrófono Abierto” y que es el espacio en que la gente podía hablar de cualquier tema, y en las últimas semanas por lo que venía pasando la gente empezó a hablar de política, a decir que estaba en desacuerdo con los diputados, a llamarles “dipuchorros”, “senarratas”, empezó a haber un fuerte cuestionamiento de parte de la ciudadanía al Parlamento, y eso fue lo primero que se atacó.
A nosotros nos parece que los componentes nos hacen difícil compararnos a una realidad como la de ustedes que tienen totalmente otros procesos, pero evidentemente la intención es la misma: callar a la gente.
Algo que parece incipiente a la distancia es la articulación con los medios comunitarios, ¿cómo iba ese proceso antes del Golpe de Estado?
MM: A nivel de televisión no pudimos empezar ese proceso porque estábamos apenas con seis meses al aire. En televisiones comunitarias existen un par de proyectos, hay uno por ahí más grande que es el de Ecocultura, otros más pequeños, pero todavía no habíamos empezado a hacer ese tipo de articulación porque estábamos apenas arrancando, pero a nivel de radio sí.
GV: Yo creo que la Tv Pública fue despertando mucho interés, estimuló y dio un nuevo aire al sector de las comunicaciones comunitarias porque era una experiencia que nosotros nunca habíamos tenido, una Tv Pública en Paraguay, y en ese sentido los medios comunitarios estaban muy pendientes del desarrollo y el crecimiento que iba teniendo la Tv Pública.
Muchas de las radios comunitarias representan a organizaciones campesinas, y la Tv Pública daba un espacio, por ejemplo, que reivindicaba a las semillas, la comida tradicional de los pueblos originarios, entonces se cortó un proceso que creo iba a materializar una articulación, una hermandad muy fuerte entre la Tv Pública y los medios comunitarios, y lastimosamente ahora tenemos un Gobierno de facto que ha cortado todas esas posibilidades que se estaban generando a partir del proceso que se inició en el 2008 con el presidente Fernando Lugo.
Con los medios comunitarios es previsible el futuro, les queda resistir y luchar. ¿Hoy cómo sigue el futuro de la Tv Pública? ¿Desaparece o cambia de forma bajo este Gobierno de facto?
MM: Pues la verdad es que la Tv Pública salió con una visibilidad muy fuerte de este quiebre democrático, ¿a qué me refiero?, a que fue frente a la Tv Pública donde se levantó el último bastión de resistencia ciudadana, la gente salió a la calle a defender a la Tv Pública, se instaló frente a ella, resistió allí durante varios días. Ahí la gente impidió que entraran policías, impidió que se cambiara la programación, impidió que se cortara el programa “Micrófono abierto”, todo eso visibilizó muchísimo el rol de la Tv Pública, y no quiero usar la palabra “blindó”, porque en un proceso tan terrible como el actual en Paraguay no podemos usar una palabra como esa, porque lo que hizo fue poner en el debate la importancia de la Tv Pública y de que ese espacio siga siendo un lugar de construcción. Muchos de nosotros ya estamos afuera, algunas personas están saliendo de Tv Pública, en mi caso que estaba en la dirección y algunos gerentes, porque evidentemente se convierte en un lugar más difícil de trabajar, mucho más difícil para conseguir alianzas para poder construir ese medio.
Creo que el proceso de Tv Pública va a sufrir también gravemente con este quiebre democrático, pero nosotros estamos instando a los ciudadanos y ciudadanas a que nos ayuden a resistir, a pelear, a disputar espacios adentro y afuera, creo mucho en la disputa de diversidad en los medios comerciales, que es un tema que tenemos que visibilizar como ciudadanía para cuestionar los medios hegemónicos. Me parece que la Tv Pública es un componente muy fuerte pero también debe haber un cuestionamiento a todo un mapa de medios para poder tener fuerza y tener presencia con un proyecto que aspira, como decía Guillermo, a recuperar la democracia.
Rescatando la palabra “disputa” y sumándola a las movilizaciones que se vienen dando, al hablar de Micrófono Abierto, esa experiencia se replicó en la última movilización. ¿Hay alguna articulación tomando en cuenta que Tv Pública ya no es el proyecto original? ¿O hay algún plan de sustentar el Micrófono Abierto con las radios comunitarias?
MM: Se está haciendo Micrófono Abierto en Canindeyú, San Pedro, Concepción y en diversos lugares se volvió muy importante para la ciudadanía y en este momento estamos buscando la forma de crear esa articulación y por ahí están los componentes de formar gente, producir y difundir, esos serán elementos muy importantes a la hora de presentar disputa, poder pelear por espacios de voz ciudadana.
Creemos que puntualmente en el tema de Micrófono Abierto que en este momento trasciende a Tv Pública y se puede convertir en un formato de resistencia para un país que tiene una historia muy oscura, de mucho silencio, de incluso mucha apatía, toda esta cuestión de treinta y cinco años de dictadura hacen que el pueblo paraguayo dé la sensación de que vive con la cabeza agachada, creemos que eso está cambiando, hay un proceso que se inició y que no hay que volver a esa oscuridad. Ganar ese espacio de Micrófono Abierto como ciudadanía en este momento es muy importante, sea en el proyecto político que se quebró o en otros espacios comunitarios, como las radios comunitarias, como los pocos canales comunitarios y canales webs que hay y en todas las iniciativas ciudadanas puede ser un espacio muy importante para este momento y evidentemente es nuestra intención poder articularlo.
GV: La propuesta de micrófono abierto fue la manifestación más concreta, palpable del repudio generalizado que tuvo este juicio político, este Golpe de Estado exprés en Paraguay. Tan fuerte fue lo que generó Micrófono Abierto que se convirtió la Tv Pública en el bastión de resistencia, después del juicio político la gente estaba buscando rearticularse, volver a organizarse, y Micrófono Abierto en Tv Pública se convirtió en un faro que convocó a miles de personas frente a la sede de la Tv Pública y puso sobre el tapete que los medios comerciales no dan espacio y no sirven para expresar lo que piensa el paraguayo, la paraguaya, incluso desafiamos a los medios comerciales, que ellos también puedan tener un micrófono abierto, haciendo entrar en contradicción el carácter de los medios comerciales, pues creemos en ese formato de micrófono abierto, como decía Marcelo, para un pueblo que estuvo durante treinta y cinco años bajo una de las dictaduras más terribles de la región.
Obtuvimos en la dictadura el premio al mejor país anticomunista, entonces que vos le des la posibilidad al pueblo paraguayo un micrófono donde expresarse genera un cambio de conciencia impresionante. Ni siquiera estamos dimensionando el poder que tiene ese micrófono abierto y yo creo que eso va a ser incorporado indefectiblemente en nuestro proyecto político, porque es un formato que nos ayuda a entender cómo piensa nuestro pueblo y a dimensionar la importancia que tienen los medios que realmente representan los intereses del pueblo paraguayo, del común de la paraguaya y del paraguayo.
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