Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de noviembre de 2022

El mejor homenaje a Hebe Bonafini seguir trabajando incansablemente por la verdad y por más justicia

Defensoresenlinea.com


En la mañana de este domingo se dio a conocer el fallecimiento de Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo en Argentina.

Hebe es una madre más de miles que se han ido sin la esperanza de verdad y sobre todo de una verdadera justicia, para sus familiares desaparecidos que es un crimen de lesa humanidad que afecta no solo a la Argentina.

A Hebe de Bonafini le secuestraron a dos de sus hijos y a su nuera. Jorge Omar, su hijo mayor, fue desaparecido luego de haber sido secuestrado por la dictadura militar en Argentina el 8 de febrero de 1977. Raúl Alfredo, su segundo hijo, fue secuestrado el 6 de diciembre de 1977, diez meses después que su hermano. La esposa de Jorge, María Elena Bugnone, también fue víctima de la dictadura militar.

Desde entonces, Hebe dedicó su vida a la búsqueda de sus familiares desaparecidos, salió a las calles, los buscó en iglesias, hospitales, cuarteles, centros educativos y hasta en la morgue, pero, este día, a sus 92 años partió a la eternidad, sin ver realizada la verdadera justicia y sin saber que pasó con sus hijos.

“Hebe empezó desde que desaparecieron sus dos hijos, los buscó en la zona de la plata, es decir donde es la capital de la provincia de Buenos Aires, en la zona de la plata, donde muchas madres iban buscando a sus hijos e hijas en iglesias, en cuarteles, en hospitales, la morgue misma, también en instituciones educativas sin encontrarlos”, señaló María Adela Antokoletz delegada de madres de Plaza de Mayo línea fundadora ante FEDEFAM.

“Madres de Plaza de Mayo se formó a fines de abril del año 77, poco tiempo después, un mes o dos después, se acercó Hebe, y pronto fue líder del grupo, tenía muchas condiciones de líder, más allá de las discrepancias que las madres de línea fundadora y quienes colaboramos con esa línea fundadora teníamos con Hebe, ella buscó incesantemente y nosotros continuamos esa búsqueda de verdad y justica”, añadió.

Señaló a defensoresenlinea.com la delegada de Madres de Plaza de Mayo que este fallecimiento de Hebe es totalmente sorpresivo y eso las tiene sobre ascuas.

Agregó que la edad actual de las madres es de los 90 años en adelante y las abuelas es de una edad mucho mayor, pero siguen buscando la verdad y la justicia.

María Adela además agregó que la muerte de Hebe se da sin que ella haya visto una verdadera justicia en el país.

“Hebe nos representa a muchos, a madres, padres, esposos, hijos e hijas, porque las consecuencias de la última dictadura y en otros países, las consecuencias de la represión incluso en los gobiernos democrático se abatieron sobre ella”.

“Hebe muere sin ver cumplida la verdad sobre sus dos hijos desaparecidos y sobre su nuera también desaparecida, y sin ver cumplida cabalmente la justicia para con los responsables mediatos e inmediatos de la desaparición”.

“Sin duda, la desaparición y seguro la muerte de sus hijos, eso es muy doloroso, tenemos que trabajar para apresurar la justicia, tenemos que trabajar para hacer pública la verdad, para que no nos pase como a Hebe, el morir sin tener cabal justicia”.

Si bien es cierto no se puede condenar a todos, pero Antokoletz señala que por lo menos algunos criminales están siendo condenados, algunos también están siendo llevados a prisión domiciliaria y por cada uno de ellos piden que a esos terribles criminales, por más ancianos que sean, no los dejen en prisión domiciliaria, porque es peligroso.

“Pero los jueces a veces se atienen al derecho positivo y los dejan irse a su casa, sin saber si van a cumplir realmente con la prisión domiciliaria, en la justica a los tropezones, pero algo va a avanzando”.

Añadió además que “es por eso, como lo hemos declarado, nos parece el mejor homenaje a Hebe Bonafini seguir trabajando incansablemente por la verdad y seguir trabajando incansablemente por más justicia”.

Los desaparecidos y la lucha de sus familiares por verdad y justicia en Argentina

En Argentina no se conoce el dato exacto de desaparecidos y desaparecidas, por lo que María Adela señala que una cosa es saber que pasó y otra cosa es conseguir justicia.

“Cuantos desaparecidos hay, lo tienen que decir los desaparecedores,  nosotros no conocemos ese número, muchos pensamos que son bastante, más de 30 mil. Tenemos alrededor de 10 registrados fehacientemente, pero sin ir más lejos al pie de mi edificio hay dos baldosas que yo he hecho poner por dos personas desaparecidas, una es mi hermano Daniel Antokoletz que fue denunciado desde el primer momento, otra persona es Jorge Tanco, que traía a sus hijitas a visitar a sus abuelos y a quedarse con los abuelos que vivían en mi edificio. Jorge Tanco no estuvo denunciado y está desaparecido, como Daniel, mi hermano, es decir, hay muchos desaparecidos que no están registrados lamentablemente”.

También hay desaparecidos sin nombre

Hay muchos desaparecidos sin nombre, lo sabe su familia, su familia tal vez  no denunció, tal vez no supo cómo hacerlo, no quiso hacerlo o no pudo realmente, embargada de dolor; salir a la luz pública, que esto es una pena,  porque colabora a que la desaparición forzada continúe sin desaparecerse bajo la luz pública, y nosotros tenemos esperanza en los juicios, no es venganza, es la búsqueda de justicia a través de las instituciones constitucionales y están marchando los juicios en La Argentina, incompletos, con muchas dificultades, pero están marcando en un país probablemente el más adelantado que  yo conozco en cuanto a los estrados judiciales, en cuanto a la cantidad de juicios hay alrededor de mil represores condenados y muchos absueltos, lo cual prueba cuantas garantías acompañaron estos juicios.

Hebe Bonafini, con su pañuelo blanco alrededor de su cabeza, que es el emblemático pañuelo blanco que usan las madres que se enfrentan a los gobiernos militares y a las dictaduras en busca de sus familiares desaparecidos, será recordada como una madre valiente que luchó hasta su último día por verdad y justica.

“Hasta siempre Hebe”

La Asociación Madres de Plaza de Mayo comunica que nuestra presidenta, Hebe de Bonafini, cambió de casa, como ella siempre dijo de sus compañeras que la precedieron en la partida.

Seguirá para siempre en la Plaza de Mayo.

¡Ni un paso atrás!

Asociación Madres de Plaza de Mayo

Buenos Aires, domingo 20 de noviembre de 2022

Además, informamos que, por pedido de la propia Hebe, sus cenizas descansarán en la Plaza de Mayo. En el transcurso de los días informaremos los detalles.

Nos enseñaste a caminar, ahora nosotrxs seguiremos tus pasos.

#HebeEterna” escribió la asociación de Madres de Plaza de Mayo en su cuenta de Facebook.

“Queridísima Hebe, Madre de Plaza de Mayo, símbolo mundial de lucha por los Derechos Humanos, orgullo de la Argentina. Dios te llamó en el día de la Soberanía Nacional, no debe ser casualidad, simplemente gracias y hasta siembre”, escribió mediante su cuenta de Twitter la vicepresidenta de Argentina, Cristina Kirchner.

“Lamentando el fallecimiento de Hebe de Bonafini, Madre de la Plaza de Mayo, infatigable y ejemplar luchadora por los Derechos Humanos. Nuestra solidaridad con el hermano pueblo argentino”, escribió también en su cuenta de Twitter Xiomara Castro de Zelaya, presidenta de Honduras.


lunes, 31 de enero de 2022

¿Pueden convivir el modelo del agronegocio y la soberanía alimentaria?


Agencia Tierraviva

Por Yanina Gambetti *

[Foto: Diego Izquierdo]

Un modelo se transformó en una política de Estado en sintonía con los intereses empresarios y es uno de los factores de la crisis climática. El otro modelo se basa en la agroecología y la cultura del Buen Vivir, y es impulsado por los pequeños productores, movimientos sociales y consumidores conscientes. ¿No es una falsa propuesta la convivencia?

El agronegocio y la Soberanía Alimentaria no pueden coexistir. Eso es inviable e imposible de sostener. ¿Por qué? Porque son dos modelos opuestos en esencia.

El modelo de los agronegocios se basa en la quema de ecosistemas y en el desmonte para «cultivar» commodities o criar animales de manera industrial. En el último año se quemaron más 30 mil hectáreas sólo en el norte de Córdoba. Si ampliamos a todo el mapa, veremos que perdimos, en manos de ese modelo ecocida y, sólo en 2020, cerca de 350.000 hectáreas de ecosistemas de bosques nativos y humedales. Por causa de estos incendios, intencionales, se vieron afectadas más de 1 millón de hectáreas en todo el país, desde 2020 hasta la fecha.

El agronegocio es una política de Estado, o sea, promovida por un gobierno nacional que sostiene un Estado empresarial. Los gobiernos provinciales, las empresas y la tecno-ciencia también están al servicio del capital. Un modelo que quema para desmontar, porque necesita mas tierra para ampliar sus negocios, y contamina para facturar, empobreciendo en su camino territorios, culturas y ecosistemas. El modelo del agronegocio es una de las principales causa de la crisis climática y acelera el punto de no retorno.

Foto: Subcoop

¿Cómo es el modelo de la Soberanía Alimentaria? Se basa en la agroecología y en las agriculturas naturales y ancestrales. Es una política implementada desde la comunidad, o sea, promovida por productores y consumidores agroecológicos, movimientos socioambientales, y la agricultura campesina e indígena. Siembra para alimentar, cuida la tierra para poder habitarla y sostiene o recupera memorias y culturas para el Buen Vivir. También equilibra el clima y puede mitigar algunas de las consecuencias de la crisis climática.

Estos dos modelos son opuestos y su coexistencia es inviable e imposible, aunque la convivencia entre ambos sea la falsa propuesta que nos plantean el gobierno nacional, los empresarios como Gustavo Grobocopatel y funcionarios como Fernando «Chino» Navarro. El Gobierno ningunea la agroecología tanto en los encuentros internacionales como en las cumbres mundiales alimentarias y promueve nuevas leyes para fomentar y facilitar más monocultivos, transgénicos y agrotóxicos.

Los Grobocopateles y Navarros le lavan la cara al agronegocio. Hablan de inclusión, agroecología de exportación —para cooptar el concepto y llevarlo a los negocios— y donan soja transgénica contaminada para comedores populares y escuelas, haciéndole así el juego al poder y a quienes empeñan nuestro futuro. Mientras cada uno saca su tajada de la torta del agronegocio, las comunidades se enferman y las infancias siguen padeciendo altos índices de malnutrición y desnutrición.

Foto: Télam

Entonces no, no se puede convivir. Para avanzar con la agroecología hay que hacer retroceder los agronegocios. No es posible construir si nos van a quemar y envenenar todo. Si el modelo ecocida sigue avanzando pueden destruir todas las propuestas que desde las comunidades se vienen desarrollando y que, encima, son las que en verdad prometen un escenario en el que las futuras generaciones tengan acceso a tierra, alimento y agua.

Es tiempo de descuento y tenemos que elegir qué modelo vamos a alimentar, apoyar y legitimar. No puede haber medias tintas porque en el medio, y mientras esperamos la carroza, nos prenden fuego todo.


* Yanina Gambetti. Integrante del Frente de Lucha por la Soberanía Alimentaria


sábado, 29 de enero de 2022

"La vuelta de los pueblos": La conferencia de Cristina Kirchner en Honduras


Página/12

En un auditorio colmado, y con espectadores de lujo como Dilma Rousseff y Fernando Lugo, la vicepresidenta advirtió que las políticas de ajuste diseñadas por los "organismos multilaterales" pretenden instalar de nuevo el neoliberalismo de nuevo en la región y alertó por la corriente libertaria, que directamente "quiere suprimir el Estado". También criticó el rol de la Organización de Estados Americanos al destacar que, años atrás, la OEA "se ponía al frente para defender las democracias en América Latina y no para voltearlas”. 

La vicepresidenta Cristina Kirchner dictó una conferencia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, país adonde llegó para participar de la asunción de Xiomara Castro. Allí apuntó -en plena discusión con el FMI por la renegociación de la deuda que adquirió la administración de Mauricio Macri- contra las políticas de ajuste de los "organismos multilaterales" que quieren instalar el neoliberalismo de nuevo en la región y alertó por la corriente libertaria, que directamente "quiere suprimir el Estado".  

"¿Qué pasa cuando el Estado reduce su presencia en educación, salud y la explotación que impacta en el cambio climático? ¿Hay un vacío que nadie ocupa? No, es ocupado por los narcos. Los narcos aparecen porque son los que construyen las escuelas que el Estado no construye por tener que aplicar las políticas de ajuste de los organismos multilaterales", expresó. 

Además, advirtió que "de la misma manera que se financiaban golpes militares" en el siglo XX ahora "se comienzan a financiar los golpes judiciales en América Latina". 

 "Ya no hacen falta golpes militares, ahora hay que conseguir jueces educados en comisiones y foros", señaló la vicepresidenta en un extenso discurso en el aula magna de la Universidad Nacional. 

En el inicio de su exposición en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, como acto previo a su participación en de la asunción de Xiomara Castro, la vicepresidenta Cristina Fernández agradeció haber llegado a Tegucigalpa 13 años después del golpe de estado contra el expresidente Manuel Zelaya. "Estar hoy acá es recordar que los pueblos siempre vuelven", celebró Cristina, en referencia a las jornadas de 2009, cuando intentaron frenar el golpe junto a otros dirigentes de la región. 

"Fueron momentos muy difíciles, pero de entrañable solidaridad latinoamericana", valoró Cristina y saludó a la expresidenta Dilma Rousseff y el expresidente Fernando Lugo, quienes la acompañaron en las tratativas de aquellos años. "Los pueblos siempre vuelven y no lo hacen nunca de la misma forma ni con los mismos dirigentes, pero sí con el mismo objetivo: la autodeterminación de los pueblos", aseguró la vicepresidenta. 

Cristina fue homenajeada en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y convocada a dar una charla magistral titulada, precisamente, "La vuelta de los pueblos". La referente política del Frente de Todos comenzó la exposición repasando las distintas etapas de opresión de la región, desde el "colonialismo directo" de las potencias europeas, al "sojuzgamiento económico" de la primera mitad del siglo XX, que fue respondido con los primeros movimientos populares, como el peronismo. 

Luego recordó el financiamiento y dirección de los golpes militares contra los gobiernos populares y la imposición del neoliberalismo. "Luego de haberse impuesto el neoliberalismo en toda la región comienzan a surgir nuevos movimiento populares y nacionales con otros nombres y protagonistas, pero con el mismo objetivo de siempre la autodeterminación de los pueblos", destacó para iniciar el repaso de la década en la que fue protagonista.  

Cristina calificó la década de los gobiernos progresistas de la primera década del siglo XXI como "un ciclo virtuoso", pero reconoció que "surgen retrocesos en los pueblos" y que "ya no es necesario hacerlo con militares". "Ahora hay que conseguir jueces, educados en fondos que siempre financian de la misma manera que financiaron los golpes militares. De la misma manera, se financian los golpes judiciales en América Latina". 

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que cuando se suprime al Estado "aparece el narco", una problemática que debe combatirse dijo, con "trabajo, salud, educación, escuela y progreso" para la sociedad. "El neoliberalismo pugna por el achique del Estado, y los libertarios quieren suprimir el Estado, pero ¿qué pasa, y qué pasó, y qué está pasando en la región cuando se instalan estas doctrinas neoliberales? Aparece el narco", planteó la vicepresidenta desde Honduras. 

Otras definiciones 

*"La Constitución se aplica y los jueces juzgan no de acuerdo a los derechos y los códigos, sino de acuerdo a los intereses que, siempre, están en contra de las mayorías populares" 

*"Los que impulsan en toda la región el achique del Estado y las políticas de ajuste son los mismos que después hablan de combatir a los narcos. Como si a los narcos solo se lo pudiera combatir desde el Ministerio de Seguridad y no desde el acceso al trabajo, a la salud, a la educación, al progreso" 

*"Las políticas de ajuste significan una paradoja horrible y el impacto en la vida cotidiana. No solamente en el fenómeno narco sino también en el fenómeno del cambio climático y desastres naturales, cuando se permiten la explotación irracional de cualquier tipo"  

*"Muchas veces los gobiernos, al carecer de recursos y renunciar a la facultad regulatorio que debe tener para preservar la calidad de vida de sus ciudadanos, termina autorizando cualquier cosa porque no tiene posibilidades de encontrar ingresos y recursos. Y ya se sabe, cuando alguien viene a invertir exige determinadas condiciones y cuanto menos se invierte en seguridad ambiental, más rentabilidad tiene cualquier emprendimiento". 

*"La desaparición o reducción del Estado, lejos de traer seguridad y bienestar, trae otras cosas. La falta de regulación y presencia del Estado para controlar cómo se hace la explotación en materia de minería y petrolera. Y no es que no es que no se pueda hacer, fíjese Noruega. Tiene plataformas petroleras en el mar, pero tienes condiciones de seguridad por una inversión tecnológica. En lugar de ganar mil millones, tienen que ganar 500 o 200, pero nunca dejan de ganar" 

*"El gran desafío que tiene nuestra región y el mundo es ver cuáles son los graves problemas que hoy acechan a todos. A nivel global, si queremos combatir el narcotráfico, vamos a tener que discutir en serio que los bancos de las grandes potencias dejen de lavar las fortunas de los narcotraficantes". 



Prestar plata no es el único negocio de los poderosos


Rebelión / CLAE

Por Juan Guahán *

Analizar el tema de la deuda externa, el más urticante hoy en Argentina, incluye el volumen de la misma y cómo se llegó; su legalidad y legitimidad; su juego en la geopolítica mundial; las comisiones en disputa y qué pasa cuando los poderosos verifican que hay medios más eficaces para asegurarse más poder y mayores ganancias, porque prestar dinero no es su único negocio.

Con el paso del tiempo hemos ido aprendiendo que el sector financiero es el instrumento del poder que ocupa la punta de la pirámide de todo el sistema. Para darle vigencia y continuidad al mismo se integran esos poderes financieros con el imperio de los países centrales y la potencia empresarial de quienes están a la cabeza de los modos de acumulación económica de cada momento histórico.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) es una de las organizaciones promovidas por quienes se proclamaron ganadores en la Segunda Guerra Mundial. Argentina se incorporó en el año 1956, una vez producido el Golpe de Estado que expulsó a Perón del gobierno.

Tenía como destino mantener un equilibrio del sistema financiero y garantizar que sus Estados miembros cumplieran con los compromisos asumidos. Las cuotas que aporta cada Estado miembro y las diferentes modalidades de préstamos son algunos de sus instrumentos. Sus Informes, Recomendaciones y Visitas son utilizados para “guiar” las políticas económicas de sus países miembros hacia lo que se ha conocido como la ortodoxia económica.

El FMI, junto al Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC) son los pilares del funcionamiento de la economía mundial de mercado, esencia del capitalismo. La presencia de China, Rusia y otros países aliados o socialistas no ha modificado sustancialmente su función y enunciados iniciales. 

Volumen de la deuda y cómo llegó a tanto

La historia de las relaciones con el FMI es la historia de la Argentina después del derrocamiento de Perón en 1955. De ser un país acreedor del mundo pasó a ser deudor, y cada vez más importante. Su carácter de valioso productor de alimentos hacía de Argentina un país apetecible y con capacidad de pago.

Así surgió el Club de París (1956), con quienes Axel Kicillof –como Ministro de Economía de Cristina Fernándes de Mirchner- arregló pagos que el país sigue realizando.

Así fue como el endeudamiento con países y privados fue creciendo, y fue con las dictaduras y el gobierno de Carlos Menem, cuando más creció. A medida que el país se hundía, la deuda subía.

La economía argentina se iba acomodando a las directivas (llamadas “condicionalidades”) del FMI. Según las reglas de juego que imponían, la deuda se iba incrementando por dos razones: decían que la capacidad de pago apenas alcanzaba para cubrir los intereses, y seguía el endeudamiento. De ese modo subían el monto de intereses y la deuda por capital.

En el medio, las negociaciones, canjes y/o arreglos no cambiaron esos mecanismos, ni el endeudamiento, ni la creciente caída de la economía. Casi toda la historia parece señalada por aquel primer crédito tomado por Bernardino Rivadavia (1824) por el que el país pagó 6,84 veces el valor de lo prestado.  

El último y estrafalario crédito fue el del gobierno de Donald Trump para su “amigo” Mauricio Macri por el insensato monto de 57 mil millones de dólares. El mismo representaba más del 50% de la cartera de préstamos del FMI. Sus razones tienen dos caras: el obvio apoyo a un fuerte aliado (reconocido por el propio Macri) y las consabidas comisiones de beneficio mutuo (para los intervinientes)

Legitimidad y legalidad de la deuda

Esta cuestión, con toda la gravedad que encierra, es una de las más sencillas de resolver. Sobre su legitimidad está vinculada a una cuestión de ética pública de acreedores y deudores. En ese sentido la evolución del país en estos largos décadas y su situación actual no demanda mayores explicaciones: resulta un argumento irrebatible por el retroceso del país y la dramática situación de más de un 40% de la población que está bajo el nivel de pobreza.

Que más del 60% de  los jóvenes esté sumido en tal pobreza no es dato menor que ilumina  las perspectivas del futuro, un argumento suficiente para analizar la legitimidad de estas políticas, que incluyen constantes endeudamientos.

En cuanto a su legalidad ya ha sido largamente cuestionada. Cientos de miles de argentinos lo han expresado, reiteradamente, en las calles. Investigaciones universitarias y de otros ámbitos académicos han ratificado esa ilegalidad.

Pero también hubo decisiones judiciales, como el fallo del Juez Federal Jorge Ballesteros, declarando a esa deuda como ilegal y fraudulenta (año 2000). El Juez remitió al Parlamento su decisión, pero ésta duerme en el cajón que guarda las complicidades de esa institución.

No es menor la importancia del compromiso asumido por el Presidente Adolfo Rodríguez Saa, ante la Asamblea Legislativa (año 2001) en el sentido de suspender los pagos hasta que se determinara lo realmente adeudado. Por último el despliegue de argumentos en torno al concepto de “deuda odiosa” cuando fuera contraída contra los intereses de la población de un país y con el conocimiento del acreedor.

Una investigación publicada esta semana, en la que participa un ex funcionario del FMI, reconoce que tales créditos fueron hechos por fuera de las propias normas orgánicas de la institución multiestatal y es por ello que consideran que dicho préstamos es nulo.

Como siempre, existe la posibilidad de remediar los “errores” pasados. En este caso ello sería posible mediante un referéndum vinculante donde el pueblo, recuperando la soberanía que otros ejercen en su nombre, decida sobre el destino de tales reclamos. Como siempre el problema de fondo sigue estando en la escasa o nula voluntad política de los distintos elencos gobernantes.

Esta cuestión reconoce diferentes tipos de miradas. Una, atendiendo a las políticas chinas de avanzar en su confrontación con los EEUU. En este sentido y teniendo presente que el FMI es reconocido como un organismo en cuya creación y continuidad ese país tiene la voz cantante, sería una buena oportunidad para que China manifieste su política contraria a la que viene siguiendo esa entidad.

La otra percepción está referida a las relaciones entre los países poderosos y los más débiles. Desde este punto de vista, China está atendiendo a su juego que es transformarse en la referencia obligada del conjunto de la economía global y sus instituciones.

Por eso no parece que esté muy dispuesta a ponerse del lado de los más pobres  y deudores porque ello podría atentar contra sus intereses de más largo plazo. Recordemos que entre los países miembros del FMI, los aportes de China figuran en el tercer lugar, solo superados por EEUU y Japón.

 No es menos cierto que las comisiones en disputa son multimillonarias y su distribución legal y de la otra son motivo de largos y complejos debates.

Sin conocer los detalles, es difícil que esta cuestión no esté presente en las mesas de discusión.

Los poderosos tienen otros modos de asegurarse más ganancias y poder

Sobre este tema hay cuestiones que el tiempo ha probado y que responden a lógicas específicas. La primera es que el endeudamiento permite a los acreedores fortalecer su poder sobre los endeudados. Desde este punto de vista la deuda es un instrumento de la dependencia y sirve al objetivo de trasladar una parte de nuestra soberanía a los acreedores.    

Pero hay otro aspecto. Eso es así, siempre y cuando no demande una sangría a los acreedores o no tengan otros instrumentos a mano. Hasta ahora Argentina cumplió, con creces, los volúmenes de dinero que le fueron prestados.

Ya fue señalado que nuestra producción hacía de garante y así fue. Pero el excesivo endeudamiento lleva a cambiar la situación y la abultada deuda puede constituirse en un problema y riesgo para los acreedores. También para  para los argentinos. Es sabido que la economía se está ahogando en el mar de las deudas eternas. Ahora son los recursos naturales o bienes comunes (agua, tierra, minería) y nuestro territorio la mayor garantía de pago.

Así lo están promoviendo y ejecutando desde el mundo financiero. De ese modo construyen escollos a las perspectivas de futuro del país y a la soberanía sobre sus bienes comunes y el propio territorio, a cuyo desmembramiento apuesta más de una potencia.

En estos avances los países más poderosos han podido verificar el peso de la resistencia popular, tal como se pudo comprobar en la sureña provincia de Chubut, que puede llegar a hacer inviables sus planes.

A esos riesgos para los dueños del capital, se le agrega el peligro de explosiones sociales que cuestionen de un modo más definitivo esa estrategia.

Por eso y para asegurar la continuidad de la dominación les resulta necesario reducir riesgos y costos. Eso significa asegurar el cobro de sus reclamos y evitar una crisis que derive en un estallido.

Por otro lado, cada tanto reaparece en el debate la posibilidad de un Club de Países Deudores. En la década de los 80, en medio de una situación aún más generalizada, esa perspectiva estuvo en la mesa de decisiones de varios países, con México a la cabeza. Sobre las dimensiones y riesgos estratégicos de una medida de este tipo, para el sistema global, no quedan dudas.

Dos últimas reflexiones.

Una gira sobre la modalidad que discute el FMI con el gobierno argentino. El FMI pretende mayor severidad en el ajuste para que en un par de años las cuentas fiscales (ingresos y salidas) se equilibren y los pagos queden asegurados. El gobierno argentino quiere llevar esos plazos a tiempos inciertos, dentro de varios años.

La otra reflexión gira en torno a la experiencia vivida entre el 2002 y el 2008. En ese período, después de los sucesos de diciembre del 2001 y la suspensión del pago de la deuda planteado por Rodríguez Saa, la economía argentina creció más del 50%, con un promedio anual del 8,5%.

Es obvio señalar que el no pago, durante una parte de ese período, hizo posible tal crecimiento, rifado en el altar del oportunismo, el asistencialismo y la ausencia de un proyecto superador de este modelo oligárquico antisocial y antipatriótico. Claro está que ello demanda decisión política y organización popular.

* Juan Guahán. Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)


jueves, 27 de enero de 2022

La impronta de Rodolfo Walsh en “Noticias"


Agencia Paco Urondo

Por Paula Viafora 

Este diario fue la publicación más importante de la agrupación Montoneros y en sus diferentes números se pueden rastrear las marcas que se harán nítidas en la Carta a la Junta Militar de 1977.

Algo que caracterizó a la organización Montoneros fue su actividad de prensa, especialmente prensa gráfica. En los primeros tiempos, Cristianismo y Revolución hacían públicas sus ideas políticas y primeras entrevistas.

En 1973 se lanzó El Descamisado, que llegó a tener una tirada de cien mil ejemplares, con Dardo Cabo como director. Luego aparecieron las menos importantes El Peronista para la Liberación Nacional y La Causa Peronistas, ambos en 1974.

Sin embargo, Noticias fue la publicación más seria que produjo la organización. Su duración fue de 8 meses o 267 números. Su director, Miguel Bonasso, y el grupo de primer nivel que conformaban su plantel, periodistas con militancia montonera como Rodolfo Walsh, Francisco Urondo, Juan Gelman, Horacio Verbitsky y otros sin vinculación militante, son voces que describen tiempos ciertamente convulsionados y denuncian hechos que, a pesar de su importancia, no fueron reflejados por los tradicionales medios masivos. En el recorrido por sus ejemplares van apareciendo las marcas de los hombres que en forma individual, antes y después, investigaron y documentaron la escalada de sucesos que nos llevaron indefectiblemente al golpe del 24 de marzo de 1976. Esta conjunción de nombres arroja un material muy interesante para analizar ya que representa otra forma de hacer política y periodismo.

En una entrevista publicada en 2005, la periodista Graciela Esquivada, analizó este importante medio de comunicación revolucionario, formado por individuos “capaces de elaborar un discurso crítico, inclusive sobre las decisiones de su conducción política, que podía tener sus propias ideas sobre el delicadísimo momento histórico que se vivía. Como todo medio periodístico, aspiraba a influir y lucrar. El punto de la influencia es significativo, ya que en el momento de la salida del diario, Montoneros contaba con un órgano de difusión de su línea, El Descamisado, que llegaba únicamente a quienes ya estaban convencidos de la particular visión revolucionaria del grupo, o integraban directamente las organizaciones visibles que se conocían bajo el nombre general de Tendencia peronista”.

Rodolfo Walsh, como los otros jefes de redacción vinculados a Montoneros, tenían total independencia para decidir la cobertura de ciertos hechos y el enfoque para narrarlos. Estaba encargado de noticias generales y policiales. Julio Troxler, a quien Walsh ya había inmortalizado como sobreviviente de los fusilamientos del 56 que lo impulsaron a escribir Operación Masacre, era el jefe de seguridad de la redacción. Un mes después del cierre del diario fue secuestrado y asesinado por la Triple A en Barracas, junto a las vías del Roca. Esta vez la ráfaga de disparos si dio en el blanco.

En la contratapa de cada edición se pueden leer noticias que constituyen verdaderas denuncias de acontecimientos que se fueron agravando con el correr de los meses. Releyendo diversos ejemplares, desde enero de 1974 se pueden establecer ciertos patrones o ejes sobre los cuales se publicaba: la situación de los trabajadores, conflictos, huelgas, despidos, relación entre el gobierno y algunos dirigentes sindicales, especialmente aquellos que atentaron contra el pacto social, recibiendo una severa advertencia de Perón al comienzo de ese año, el malestar ante decisiones que tomó el gobierno. Un ejemplo es la designación de Alberto Villar y Luis Margaride en altos cargos policiales, personajes que habían sido denunciados por la Juventud Peronista como responsables de perseguir y torturar a militantes en villas, barrios y fábricas.

Se puso especial énfasis en denunciar todo intento de censurar o silenciar los medios de prensa, informando sobre allanamientos y clausuras, se advirtió sobre ataques a tiros y bombas de diversas sedes de locales políticos o de agrupaciones, la situación de presos políticos en todo el país, muchos de los cuales fueron torturados y fusilados.

En el recorrido por estas noticias se advierte la impronta de Walsh, tres años antes de su Carta a la Junta Militar, por hacer públicos hechos que estaban a la vista pero que no eran valorados en su gravedad y consecuencias, son los mismos patrones que vuelca en el documento de 1977 y que le cuesta la vida. Le habló a la sociedad con múltiples voces. Pocos escucharon.


miércoles, 26 de enero de 2022

Cristina Kirchner viaja a la asunción de Xiomara Castro en medio de la crisis que sacude Honduras


Página/12

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner estará presente el 27 de enero en la asunción de la presidenta electa de Honduras, Xiomara Castro. El acto tendrá lugar en el estadio nacional de Tegucigalpa, la capital de ese país, consignaron los voceros de la vicepresidenta en un comunicado de prensa. El comunicado no lo dice, pero es posible que la decisión se haya precipitado por la crisis que enfrenta Castro a días de asumir su puesto.  

“Finalmente, mi querida compañera y amiga Xiomara, más tarde o más temprano, el pueblo y la historia siempre hacen justicia”, había escrito en sus redes sociales CFK el día de la victoria de Castro. También Kamala Harris, la vicepresidenta de Estados Unidos, felicitó a Xiomara Castro por su convinciente triunfo, y también Harris, como su colega argentina, estará presente en Tegucigalpa a la hora de su asunción. 

Además de las dos vicepresidentas, fueron invitados al acto los exmandatarios Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff (Brasil), Evo Morales (Bolivia), Barack Obama (EE.UU.) y Fernando Lugo (Paraguay).También figuran en la lista los premios Nobel de la Paz Rigoberta Menchú (guatemalteca) y Adolfo Pérez Esquivel (argentino), lo mismo que Bernie Sanders, exaspirante a la candidatura presidencial de Estados Unidos. 

Crisis preasunción 

La actual crisis en Honduras comenzó cuando un grupo de diputados del partido Libertad y Refundación (Libre), liderado por la presidenta electa Castro, decidió votar como presidente de la Junta Directiva a uno de los suyos, Jorge Cálix, y no a Luis Redondo, integrante del Partido Salvador de Honduras (PSH). Castro había acordado con el PSH que sería Redondo el presidente. Finalmente, 18 legisladores de Libre fueron expulsados del partido. 

Este domingo, el parlamento hondureño se dividió al momento de elegir a la Junta Directiva encargada de gestionar el congreso en los próximos cuatro años. Una parte de los legisladores, votó por unanimidad por Redondo. Fuera del edificio, otra asamblea ratificó a Cálix como presidente. 

En las afueras del congreso, partidarios de Castro se movilizaron para expresar su respaldo a la mandataria electa, critican a Cálix y cortaron una ruta. 

La presidenta electa escribió este domingo en Twitter afirmando que reconoce a Redondo como titular del congreso y lo invitó a su juramentación el jueves 27. "Felicito a diputadas(o) que rechazan 12 años de redes de corrupción de 'Joh'", en referencia a Juan Orlando Hernández. 

Dos elegidos, dos discursos 

Al asumir el cargo, Redondo agradeció al partido LibRe y al PSH por votar por él. “Esta no es cualquier sesión. Se abrieron las puertas al pueblo como nunca antes había pasado”, dijo. 

Redondo aseguró que escuchará las “demandas” del pueblo hondureño. Dijo que se modernizará el sistema de votación del congreso y que se “derogará un compendio de leyes que se aprobaron para generar impunidad en este país”. 

En tanto, Cálix, dijo que serán “vigilantes de que se cumpla la agenda legislativa” planteada por Castro. "Serán los hechos que dejarán claros de que lado estará este Congreso. Es una Junta Directiva libre de injerencias, surge con el voto de 80 diputados", afirmó. 

El congreso hondureño se compone de 128 legisladores. Libre tiene 50 diputados y su aliado, el PSH tiene 10. En la oposición, el Partido Nacional tiene 44 bancas y el Partido Liberal 22. Luego aparecen el Partido Anticorrupción y el Partido Demócrata Cristiano con un voto cada uno. 

La junta directiva del Congreso hondureño que preside Jorge Cálix comunicó en la tarde de este domingo que tiene una agenda mínima de cinco puntos para los primeros 30 días de la legislatura que "está en sintonía" con el programa de la presidenta electa, Xiomara Castro. 

¿Dónde jurará Xiomara Castro? 

Si por la nueva crisis política que vive Honduras, Castro no pudiera jurar ante el Parlamento, la ley señala que lo podrá hacer ante la Corte, con magistrados en su mayoría del Partido Nacional. Si eso tampoco fuera posible, una tercera opción sería ante un juez. 

El viernes, luego de los incidentes en el Parlamento, Castro anunció que su juramento como presidenta, el 27 de enero, lo hará ante un juez civil. El nuevo Parlamento hondureño se debe instalar el martes. 


martes, 27 de julio de 2021

Las protestas sociales ayudan al control de la megaminería en Argentina


Scidev.net

Por Nicolás de la Barrera 

De 38 proyectos mineros presentados en Argentina entre 2002 y 2018, más de la mitad fueron suspendidos o cancelados debido a movilizaciones sociales. Crédito de la imagen: Noalamina Esquel/Facebook.]

Distintas formas de protestas de movimientos socioambientales y la presentación de recursos legales, entre otras estrategias, lograron suspender o cancelar 20 de 38 proyectos (52,5 por ciento) mineros de gran escala presentados en Argentina entre 2002 y 2018.

Según un análisis publicado en la revista The Extractive Industries and Society, otro de los logros de estos movimientos fueron las aprobaciones, en nueve provincias argentinas, de nuevas regulaciones que limitan las actividades extractivas.

Según dijeron a SciDev.Net las autoras del trabajo —Mariana Walter, de la Universidad Autónoma de Barcelona (España), y Lucrecia Wagner, del Instituto de Nivología Glaciología y Ciencias Ambientales de Argentina—, el “éxito” alcanzado en Argentina para frenar el avance de la minería a gran escala se explica por una combinación de factores.

Mencionan, por ejemplo, que la diversidad de estrategias implementadas y de actores que participan en los movimientos socioambientales incidieron en la marcha atrás de varios de los proyectos mineros.

También jugaron un rol “las redes de aprendizaje, colaboración y solidaridad” que las comunidades articulan a nivel local, provincial y nacional, y la realización de “movilizaciones preventivas” (antes del inicio de las actividades extractivas).

Lucas Christel, politólogo y especialista en actividades extractivas y resistencias sociales, quien no participó en el estudio, coincide en que las protestas “tempranas” resultan determinantes en la resistencia a la minería y en otras problemáticas ambientales.

Los amparos ambientales también fueron estrategias utilizadas en las resistencias. Asimismo, el estudio resalta el hecho de que la administración minera y ambiental esté a cargo de las provincias, porque también favorece a los movimientos ambientalistas, que de otra manera tendrían que llevar sus reclamos al gobierno nacional.

Sin embargo, el estudio advierte que esta realidad resulta en un riesgo para los movimientos locales, sobre lo que pueden recaer medidas represivas. “Creo que hay mucho mérito de las comunidades, pueblos o personas que en distintos momentos se involucraron y decidieron que no querían el desarrollo minero”, expresa Christel, becario posdoctoral del Conicet en el Instituto de Investigaciones Políticas.

El porcentaje de acciones logrado en Argentina, de acuerdo con el estudio, es muy alto en comparación a otros países de la región. Por ejemplo, Perú registró 30 por ciento de casos suspendidos o cancelados, Chile 28 por ciento, y Bolivia y Ecuador 15 y 14 por ciento, respectivamente.

Desde 2000, América Latina es la región del mundo que recibió más inversiones en minería metalífera, indica el trabajo. Sin embargo, desde entonces también se multiplicaron los conflictos —que, en algunos casos, incluyeron asesinatos de ambientalistas— por la instalación de empresas extractivas.

“Normalmente, la minería se lleva a cabo en lugares donde hay poca agua, y a veces hasta se quieren explotar los glaciares, y eso no está bien”. Miguel Blesa, Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional San Martín, Argentina

Un punto central de las protestas contra la minería a gran escala apunta a la utilización del recurso hídrico por parte de las mineras. “Normalmente, la minería se lleva a cabo en lugares donde hay poca agua, y a veces hasta se quieren explotar los glaciares, y eso no está bien”, dice el químico Miguel Blesa, director de la maestría en gestión ambiental en el Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional San Martín (Argentina).

Actualmente, Chile debate un proyecto de ley que prohíbe la minería y cualquier actividad industrial en glaciares y que pone limitaciones para el ambiente periglaciar.

Más allá del uso de agua, la minería ha sido protagonista en los últimos años de dos desastres, ambos en Brasil. Uno fue en 2015, cuando la fractura de una represa de la minera Samarco provocó un alud de lodo contaminado que mató a 19 personas y afectó a 39 municipios de los estados de Minas Gerais y Espírito Santo. En 2019, en Brumadinho, una presa de una mina de hierro de Vale S.A. causó una avalancha que causó 270 muertos.

Para Blesa, sin embargo, con controles que sean “fuertes y seguros”, la minería a gran escala no ofrecería grandes preocupaciones por lo menos en materia ambiental. “Con un buen poder de policía y buena gestión no debería haber muchos problemas con el uso del cianuro”, afirma sobre la sustancia utilizada para extraer minerales y que, si bien es “extremadamente tóxica”, puede ser destruida por procesos químicos y en presencia de la luz solar.

“Esto se contrapone con la minería artesanal del oro, en Perú, Colombia, Brasil. Existe una enorme cantidad de emprendimientos menores que usan mercurio, y algunos mercurio y cianuro, en condiciones que no tienen ningún control ni protección”, dice Blesa a SciDev.Net.

“El problema de salud es muy serio para poblaciones muy vulnerables. Eso es más difícil de resolver que los problemas que plantea la minería a gran escala”, concluyó.

> Enlace al estudio publicado en The Extractive Industries and Society


jueves, 6 de mayo de 2021

Lawfare y fake news, dos caras de la misma moneda


Agencia Paco Urondo

Por Matías Creado

En un contexto de creciente judicialización de la política las fake news no solo son noticias falsas, sino que también son socias del lawfare. A pesar de esto, no hay legislaciones y los intentos de regulación de noticias falsas generan polémica y contradicciones

El día 8 de marzo el juez de la Corte Suprema de Brasil Edson Fachin anuló todas las sentencias dictadas contra el ex-presidente Lula Da Silva por la justicia federal de Paraná dentro de la operación Lava Jato. La decisión atañe a cuatro procesos en los que el exmandatario fue juzgado por un tribunal de primera instancia de Curitiba, a cargo del entonces juez Sergio Moro -y luego Ministro de Justicia- que no tenía en su momento la competencia jurídica requerida para analizar esos casos. A su vez, el 23 de ese mismo mes, el Supremo Tribunal Federal (Máxima Corte de Brasil) reconoció la parcialidad de Sergio Moro en el proceso por presunta corrupción del tríplex de Guarujá contra Lula.

En ambos fallos se encuentra involucrado el mismo ex juez quien, con el triunfo de Jair Bolsonaro fue nombrado como Ministro de Justicia. El caso brasileño es quizás uno de los más claros de lawfare en la región, y los recientes fallos son un paso contra esta operación y demuestran que los procesos estaban repletos de irregularidades.

Al hablar de lawfare -concepto que se utiliza desde hace relativamente poco tiempo- nos referimos a la persecución judicial, instrumentalización de la justicia, judicialización de la política, guerra jurídica o guerra judicial. Operaciones de este tipo se pueden ver en distintos países de la región como sucedió en Ecuador contra Rafael Correa y en nuestro país contra distintos funcionarios del Gobierno de la expresidenta y actual vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernandez -teniendo como causas más emblemáticas de esta persecución la del “Memorándum con Irán” y “Dólar Futuro”-.

Resulta central el rol de jueces, claro está, para que operaciones de este tipo se sostengan en el tiempo. Sin embargo, no actúan por sí solos, sino que están acompañados por sectores del poder económico y sus medios de comunicación. El reconocido jurista, Raul Eugenio Zaffaroni, señala, en este sentido, que “el lawfare es un delito y quienes practican el lawfare son una asociación ilícita entre algunos jueces prevaricadores, algunos fiscales, los medios y el poder económico”.

Los medios de comunicación -y periodistas- que son parte de este entramado tienden a dirigir sus tapas de diarios, las principales notas de sus portales y las editoriales de sus principales referentes a casos de presunta corrupción o cuestiones judiciales relacionadas a dirigentes populares, aunque también suelen dirigir tapas a jueces en la antesala de definiciones importantes en algunas causas puntuales.

Este entramado mediante el cual los grupos de poder concentrados estigmatizan y favorecen la persecución de dirigentes populares resulta completamente dañino para la democracia. El caso del hermano país de Brasil es un ejemplo muy claro, donde el candidato con mayor apoyo popular se ve imposibilitado a participar de las elecciones por una serie de causas cargadas de arbitrariedades.

Las fake news, también resultan nocivas para las democracias. En la actualidad, las redes sociales son lugares que facilitan la difusión masiva, y a una velocidad superlativa, de este tipo de noticias. Esto es doblemente perjudicial para nuestros sistemas democráticos si además tenemos en cuenta que las democracias occidentales son cada vez más polarizadas. En este sentido, un artículo publicado por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, señala que a la hora de discutir de manera concreta temas de relevancia moral, las noticias falsas y la facilidad que tenemos para encontrar en redes una refutación que afirme nuestras creencias -sin importar su veracidad- se impone ante el valor de los datos. Aquellos argumentos que, basados en experiencias personales, con los que se puede empatizar, resultan verdaderamente potentes -aunque estos representen excepciones, o casos minoritarios-. A modo de aclaración, es importante hacer la salvedad que el trabajo se realizó entre ciudadanos estadounidenses “de a pie” y no entre dirigentes políticos.

En un contexto de creciente judicialización de la política las fake news no solo son noticias falsas, sino que también son socias del lawfare. A pesar de esto, no hay legislaciones y los intentos de regulación de noticias falsas generan polémica y contradicciones. Es también un problema en términos jurídicos, dado que si no hay delimitaciones claras y en casos concretos estas podrían presentar un límite a la libertad de expresión.

Ante la falta de legislaciones y regulación, mientras se lleve a cabo este debate, resulta imprescindible en la actualidad que se den herramientas a la ciudadanía para que logre distinguir entre aquellas noticias que son verídicas y aquellas que no. Si queremos sociedades plenamentes democráticas, con ciudadanías activas hay que buscar la manera de erosionar los efectos de las noticias falsas, que, al igual que la judicialización de la política, resultan dañinas para las democracias.


jueves, 15 de abril de 2021

La confabulación de Macri con el FMI


Rebelión

Por Hedelberto López Blanch 

El Gobierno argentino del presidente Alberto Fernández está desenredando la enorme confabulación entre el exrégimen de Mauricio Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI) mediante la cual ese organismo otorgó un crédito por 56 300 millones de dólares que se convirtió en el más grande de su historia.

La Administración de Macri recibió 44 300 millones de dólares pues tras su derrota en las PASO (elecciones primarias) se frenó el desembolso que se realizaría en septiembre de 2020 por 5 700 millones.

El Ministerio de Hacienda informó recientemente que solo quedan disponibles unos 1 900 millones pues 35 344 millones se usaron para cancelar servicios de la deuda pública en moneda extranjera (83 %), 6 072 millones (14 %) para servicio de deuda en moneda nacional y 774 (2 %) para gastos primarios en moneda extranjera, mayoritariamente importaciones de combustible.

Fernández, que desde las primarias de agosto de 2019 había denunciado que el dinero del FMI se usó para “fugar capitales”, recordó en una reciente entrevista que un representante del Fondo informó que ese crédito excepcional fue impulsado por la Administración del expresidente Donald Trump “para favorecer al entonces mandatario Macri en la búsqueda de su reelección”.

Argumentó el actual presidente que esa resultó una deuda tomada por un Gobierno irresponsable que obtuvo un crédito otorgado en su favor por motivos absolutamente políticos, por lo que merece una revisión y un tratamiento adecuado a la hora de la renegociación.

El primero de marzo, al inaugurar las sesiones del Congreso argentino, Fernández anunció que instruyó a las autoridades a impulsar una demanda contra el régimen anterior para determinar “quienes han sido los autores y partícipes de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra; intentar poner fin a las aventuras de hipotecar al país; que los responsables rindan cuentas y dejen de circular impunes dando clases de economía en el país y en el mundo”.

Ante esa solicitud, la Oficina Anticorrupción (OA) realizó la correspondiente denuncia penal ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n° 5 en la causa

3561/2019 “Macri y otros sobre defraudación por administración fraudulenta y defraudación contra la Administración Pública”.

La presentación de la OA a cargo de Félix Crous expresa que el 20 de junio de 2018 el FMI aprobó un nuevo empréstito, que fue destinado a solventar la formación de activos externos, en perjuicio del Estado y de todo el pueblo, que con el endeudamiento subvencionó las ganancias de los especuladores por la decisión de los denunciados.

Añade que se ejecutó un programa criminal destinado a generar ingentes ganancias en dólares a personas físicas y jurídicas, las que fueron solventadas mediante el endeudamiento externo contraído por el Estado, que en los próximos años deberá afrontar el pago de enormes cuotas de capital e intereses, lo que implica una transferencia extraordinaria, indebida y fraudulenta de activos del sector público hacia una parte del sector privado.

Puntualiza el documento de la OA que la decisión de suscribir con urgencia y a como diera lugar el mayor empréstito otorgado por el FMI en su historia, con la complacencia del Fondo, tanto en la concesión como en la supervisión de su cumplimiento, se expresó en la violación de las normas esenciales para esa decisión.

Seguidamente, se implica directamente a Mauricio Clever Carone, un oscuro personaje de la ultraderecha cubanoamericana que fue elevado por Trump para impulsar acciones contra los gobiernos progresistas de la región. Más tarde Washington lo impuso como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) contra todas las reglas no escrita de ese organismo que desde su creación estableció que el cargo le corresponde a un latinoamericano. 

«Son conocidas, expresa la demanda, las manifestaciones del ex asesor senior de Asuntos Internacionales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y actual presidente del BID, Mauricio Clever Carone, quien en su exposición en el Consejo de Relaciones Internacionales de Chile explicó las razones de la concesión de un préstamo inédito y más que excepcional por su magnitud a la Argentina, y las causas de la ceguera voluntaria en el control de la asignación de esos fondos a un destino diferente del comprometido, lisa y llanamente la fuga de capitales, finalidad prohibida por las normas del organismo multilateral. La razón no era otra que ayudar a la reelección presidencial de Macri».

Entre los responsables directos del llamado FMIgate, la OA señala a Mauricio Macri; Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda; Luís Andrés Caputo, ministro de Finanzas y presidente del Banco Central; y Federico Sturzenegger y Guido Sandleris como presidentes también del Banco Central.

Por último, la OA argumenta que la Signatura General de la Nación (Sigen), órgano rector del sistema interno, verificó que los compromisos asumidos con el FMI fueron contraídos sin contar con la previa intervención de los órganos competentes en la materia, ni con la información económica, financiera y jurídica necesaria para su celebración.

Nuevamente, desde su fundación en 1944, el FMI vuelve a ser señalado como un funesto mecanismo de dominación financiera (y hasta político) de los países capitalistas sobre las naciones pobres del mundo.

* Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.


lunes, 29 de marzo de 2021

Argentina: La dictadura militar en números


Cuba Debate

El 24 de marzo se conmemora en Argentina el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Hace 45 años un golpe militar instauró una dictadura cívico-militar, que marcó una de las etapas más grises de ese país.

La Dictadura Militar en Argentina en algunos números:

Duró 2818 días.

Hubo 4 Presidentes: Videla, Viola, Galtieri y Bignone.

Pasaron 2 mundiales, 2 juegos olímpicos y 3 papas.

Se cerraron 20.000 fábricas

Se abrieron 340 centros clandestinos de detención.

La deuda externa se multiplicó por 6.

La inflación acumulada durante el 1976 a 1983 fue de 517 000%.

El mundial del 1978 costó u$s 500 000 000. Mientras se desarrollaba, desaparecieron 69 personas.

Se prohibieron más de 200 canciones de artistas argentinos y extranjeros.

Mas de 600 libros fueron prohibidos, entre ellos, muchos infantiles.

Se prohibieron más de 200 películas extranjeras y 130 argentinas. Se cortaron o censuraron partes a cientos más.

Aumento de la pobreza, del 4,4% en 1975 al 37,4% en 1983.

Se enviaron 14 000 hombres a la Guerra de Malvinas. Murieron 649 soldados y se suicidaron 350 veteranos una vez finalizado el conflicto armado.

La dictadura disolvió el Congreso, prohibió los sindicatos y cercenó la actividad de los partidos políticos.

Se secuestró, torturó y desapareció a 30 000 personas. 9 000 casos fueron denunciados ante la Conadep.

490 personas nacieron en cautiverio durante la dictadura militar. Sólo 127 fueron recuperados.

Se calcula que 500 000 argentinos se exiliaron voluntariamente o forzosamente durante la dictadura.

Primer Estado en Reconocer a Rafael Videla como Presidente: EEUU.

El FMI aprobó un Crédito Internacional de 110 000 000 de dólares el mismo día del golpe militar, aun cuando las nuevas autoridades no habían sido reconocidas por ningún país en el mundo.

Se estatizó la deuda privada de mas de 70 grandes empresas, entre ellas el Grupo Macri, Techint, Fiat, Ford, City Bank, IBM, Banco Francés, etc. El monto, alrededor de 22 000 000 000 de dólares. Casi la mitad de la de deuda que generó la dictadura.

La Embajada de Cuba fue blanco también de la dictadura:

Dos diplomáticos secuestrados, detenidos, torturados y asesinados en el centro clandestino de Detención, Tortura y Exterminio Automotores Orletti (Jesús Arias y Crsscencio Galañena) y posteriormente desaparecidos. Sus retos fueron hallados en 2011 y 2012, y reintegrados a su familia y a la Patria.

9 ciudadanos argentinos que eran trabajadores de la Embajada y sus familiares, que fueron secuestrados, detenidos ilegalmente, torturados y desaparecidos.

Atentado fallido contra el Embajador Emilio Aragonés (los atacantes concentraron el fuego en el carro principal, cuando el Embajador viajaba en el carro escolta). Afortunadamente no hubo víctimas.

Detención ilegal, torturas y posterior exilio de otros 3 trabajadores argentinos de la Misión.


viernes, 19 de marzo de 2021

Ultras de medios opositores hablan de “golpe”


Comunanet.com.ar

Las afirmaciones habituales sobre ruptura entre el Presidente y la Vice les quedaron cortas a estos medios y por eso suben la apuesta.

Cada semana evidencia un corrimiento de los límites que son capaces de atravesar los extremistas que fijan la línea de los medios opositores. Varios de ellos ya no se conforman con el reiterado pronóstico de ruptura del Frente de Todos, que recitan desde 2019, y ponen en juego la palabra “golpe”, obviamente como supuesto plan de la Vicepresidenta, o en su reemplazo sueñan con el día en que, cansado, el Presidente diga “basta” y abandone.

Si se toma como punto de referencia el domingo 7 de marzo, van ocho días corridos en que falte en Clarín, Infobae y La Nación la palabra “demora”, escoltada por relatos del Presidente “en soledad”, “en agonía”, “irritado”, “desanimado”, “débil”, “sitiado”, entre otros.

Esta embestida coordinada va en paralelo con la lucha incansable contra el plan de vacunación, a pesar del papelón de Beatriz Sarlo, cuya descarada maniobra contra el gobernador Kicillof fue reemplazada velozmente por la repetición de la consigna “vacuna La Cámpora”, complementada con una nueva: “Vacuna Baradel”.

La aplastante negligencia e incapacidad del gobierno de Rodríguez Larreta en la aplicación de dosis, junto con la cesión de 10 mil vacunas a empresas privadas sobre las que nada se sabe, es transformada en un “traspié”. El ministro correntino de Cambiemos que se llevaba 900 dosis en su auto, violando todos los protocolos, no fue noticia, salvo una crónica de Clarín el martes que justificó la ilegalidad. Tampoco fue noticia la protesta en la capital de esa provincia. Censura total.

La ministra renunciante, Losardo, acusada hasta hace diez días, en notas repetidas, de hablar solo para congraciarse con Cristina Kirchner, pasó súbitamente a ser “moderada”, prudente, respetuosa de la institucionalidad, aunque Santoro, investigado como miembro de la banda extorsionadora de Stornelli, D’Alessio y Bonadío, le reprocha que “hizo suyo el relato del lawfare”.

Las afirmaciones habituales sobre ruptura entre el Presidente y la Vice les quedaron cortas a estos medios y por eso suben la apuesta. Uno de los más extremistas fue Morales Solá en La Nación del miércoles: dice que Cristina Kirchner “empujó” a Losardo y pregunta: “¿Acaso lo está empujando al propio Presidente?” Por supuesto, él mismo responde: la Vicepresidenta “presiona de tal manera” que “muchos imaginan en que el Presidente dirá basta”.

Al día siguiente le hizo eco Pagni, quien imagina a Alberto Fernández como “el líder llamado a romper con su mentora”. Y el domingo, Kirschbaum afirma en el título que “comienza el asedio” al ministro Guzmán -de “Ella”, claro-, aunque en la nota dice que solo “parece” que así sucederá. El jefe de redacción de Clarín repite la línea de su columnista multifunción Bonelli, quien el viernes había escrito sobre la posible postergación del acuerdo con el FMI para después de las elecciones. En un párrafo presenta esta posibilidad como una imposición de la Vicepresidenta, pero en otro se le escapa que funcionarios del Fondo no están en desacuerdo con esa hipótesis.

También el domingo, Morales Solá vuelve a plantear una supuesta toma del poder por Cristina Kirchner con una ocurrencia, “monarquía electiva”, después de afirmar que el Presidente parece incapaz de entender que está hundiendo a todo el Gobierno. También habla de “asedio” al ministro Guzmán y, sangriento y mortuorio, dice que “Ella” no es quien usará “el arma homicida”.

“Golpe palaciego que acorralada al Presidente”, tituló Infobae el domingo en su primera pantalla. Es Tenembaum quien replica la consigna de que Cristina Kirchner le impone a Alberto Fernández “romper o someterse”. Y si “Ella” decide quién estará a cargo de Justicia, “¿qué espacio le queda a un presidente cercado?”

A diferencia de lo que sucedió durante cuatro años con las protestas contra Macri, ninguno de estos editorialistas independientes consideró que los hechos del sábado en Chubut, con la hostilidad de un grupo de manifestantes a la comitiva presidencial, fuera un hecho político digno de mencionar. Infobae le encargó a un abogado de apellido Grispo una nota en la que después de una aparente condena a la violencia justifica plenamente el ataque, hablando de “indignación” e “impaciencia ciudadana”, y paladeando “desobediencia civil”.

Los incendios en la región andina fueron encarados por Clarín, en un primer momento, con un enfoque que vuelve timorata a la ultra entonada Patricia Bullrich: el gran diario acusó por el fuego al fantasmagórico grupo “RAM”, aquel que según la exministra recibe financiamiento británico y tiene armas que arrancan árboles de cuajo. El diario se sirvió de dichos del senador Weretilneck, quien cuando fue gobernador acompañó con fervor todos los actos de represión ilegal del macrismo.

Ni siquiera Infobae, que en aquellos años publicó con gran destaque artículos que pretendían mostrar la potencia de los “terroristas mapuches” con una foto en la que se veían un martillo, una pala, una azada y tres o cuatro celulares de 20 años de antigüedad, se animó a tanto. De hecho, nobleza obliga, publicó el sábado una nota en la que detalló la intervención destructiva de la zona con plantaciones de pinos con fines mercantilistas, mencionó la sequía por el cambio climático y hasta incluyó un descargo de la coordinadora mapuche rionegrina, rechazando las acusaciones montadas en su contra.

Al menos sábado y domingo, Clarín bajó el tono sobre este conflicto y La Nación se mantuvo en una muy infrecuente línea informativa, con cierta asepsia, aunque excluyendo referencias al conflicto por la extracción depredadora de los recursos naturales de la zona.

Las noticias internacionales pusieron en aprietos a este dispositivo político-comunicacional: la anulación de los juicios amañados contra Lula da Silva pasaron fugazmente por estas páginas, sin ninguna mención a que tanto el derrocamiento de Dilma Rousseff como la condena y proscripción del líder del PT y el consecuente triunfo de Jair Bolsonaro fueron causados por una alianza entre corporaciones nacionales e internacionales, la “justicia” encarnada en Sergio Moro, el soporte mediático del grupo Globo y, como socia menor, la esperpéntica derecha política brasileña, con la que el macrismo tiene tanta amistad.

Les resultó más fácil salir en defensa de la exdictadora boliviana Jeanine Añez y algunos de sus cómplices en el golpe contra Evo Morales, consumado con complicidad de la OEA. “Nombrada por el Congreso”, recita Clarín, que la llama “expresidenta interina”, igual que La Nación e Infobae.

Los tres medios lograron el domingo 14, cada uno por su parte, una hazaña: Clarín publica “en exclusiva” un adelanto del libro de Macri; Infobae publica “en exclusiva” un adelanto del libro de Macri; La Nación publica “en exclusiva” un adelanto del libro de Macri.

Que nadie se burle, el periodismo independiente argentino es así.

La Nación había intentado tomar la delantera el viernes cuando le destinó espacio en tapa a revelarle al mundo el anticipado éxito de ventas del mismo libro. Es un dato que sirve para creerle a Morales Solá, quien el domingo 7 de marzo había negado que Macri sea accionista de La Nación.

Comunicadores de la Argentina (COMUNA)


martes, 16 de marzo de 2021

Sobre el poder permanente en la Argentina


La Tecla

Por Atilio A. Boron 

El politólogo Atilio Boron, quien para analizar la vida política del país estudia con disciplina espartana los editoriales de la prensa hegemónica, le responde en esta suerte de carta a Jorge Fernández Díaz, quien publicó en el diario La Nación del 7 de marzo del corriente, el artículo “Quedarse con todo y para siempre”, título que para Borón evoca la expresión alemana «für ewig», desconociendo que lo único permanente en la Argentina, salvo breves experiencias políticas, es la inmensa concentración de poder que conforman los poderes mediático y judicial unidos a la plutocracia vernácula.

***

Mi pretensión de analizar la vida política argentina me impone penosos sacrificios. Por ejemplo, tener que estudiar –no sólo leer: estudiar- las notas editoriales de la prensa hegemónica de este país los fines de semana, especialmente los domingos. Hegemónica, aclaro, no por su calidad periodística sino por el antidemocrático control oligopólico que ejercen sobre el espacio comunicacional. Se trata de una labor insalubre pero necesaria y la realizo con disciplina espartana. Me permite comprender cuáles son las “ideas fuerza” que movilizan a la derecha, sus estrategias de persuasión de masas e identificar a los blancos de sus cada vez más extremistas enunciaciones.  Pocas veces escribí artículos criticando a los autores de aquellos ardientes libelos y, por supuesto, en ningún caso obtuve respuesta. El negacionismo u ocultamiento de toda crítica es una constante en el universo ideológico de la derecha. Aun cuando ocasionalmente señalara al destinatario de mi crítica con nombre y apellido y, en un caso, demostrara diez errores fácticos contenidos en su supuesto análisis -que, como casi siempre, es una pieza de propaganda- la respuesta invariable fue, y será, un sepulcral silencio. La derecha aborrece el diálogo y no acepta debates. Lo suyo es la imposición, la prepotencia. [1]

En este caso me permitiré hacer públicos algunos comentarios sobre la nota titulada “Quedarse con todo y para siempre”, que Jorge Fernández Díaz publicara en La Nación el 7 de marzo del corriente año.[2]  Pese a estar habituado a los bombásticos titulares o los zócalos televisivos que la “prensa seria” de este país utiliza para mantener a la población en vilo, y de ser posible aterrorizada, confieso que en esta ocasión sentí un leve escalofrío. ¿Quedarse con todo?, y además, “para siempre.” La frase me sobresaltó porque evocó la expresión alemana «für ewig», usual en los tiempos en que Hitler proclamaba el comienzo del milenio para la raza aria, lo que significaría que aquel desgraciado suceso, ese “quedarse con todo”, sería eterno, un irresistible cataclismo político que arrasaría con las instituciones de la república y la democracia instaurando en su lugar un nebuloso “despotismo electivo.”

Alarmado, me adentré en la lectura del texto y observé que pocas líneas más abajo aparecían varias referencias al recientemente fallecido Pepe Nun. Guardo una gratitud muy grande con él porque fue quien, en un inolvidable almuerzo junto a Torcuato Di Tella en el Club Universitario de Buenos Aires, me recomendó enfáticamente que leyera a un autor para mí por entonces desconocido: Antonio Gramsci. Yo poseía una suerte de instinto crítico pero mi formación teórica era, a los diecinueve años, muy elemental. Detestaba a la oligarquía argentina y sus aliados por su prepotencia y su soberbia; por el desprecio que habían sufrido mis padres inmigrantes y porque en tres veranos sucesivos había recorrido buena parte del Noroeste argentino y comprobado el daño que esa clase había hecho y seguía haciendo al país. Pero adolecía de un instrumental analítico adecuado. En el almuerzo seguía, como hipnotizado, el animado intercambio entre Pepe y Torcuato sobre el “empate catastrófico” de la Argentina y sus consecuencias. En un momento, Pepe advirtió mi desconcierto para decirme: “Gramsci, leé a Gramsci. Está todo allí.” Torcuato asintió y les hice caso. Gracias a ellos me interné en un camino que terminaría convirtiéndome en un intelectual marxista. Volviendo a Nun, tuve la suerte de ser su colega en la FLACSO/México desde finales de los años setentas y hasta 1983, y además vecino casa por medio cuando ambos vivíamos en Tlalpan, en el Sur de la Ciudad de México. Retornados al país mantuvimos un frecuente contacto durante varios años conversando casi siempre sobre uno de los temas que más nos preocupaba: la difícil –todavía inconclusa- “transición democrática” de la Argentina.

Es por esa familiaridad con su pensamiento que noté que pese a las constantes referencias a Nun, la línea argumental de Fernández Díaz se apartaba considerablemente de la de mi amigo. Pepe hizo críticas muy duras en contra del kirchnerismo en los últimos años de su vida, pero jamás dejó de señalar que el problema fundamental de la Argentina no eran los pobres sino los ricos. Fiel a esa viga maestra de su pensamiento, realizó notables trabajos para demostrar cómo éstos, con su insaciable voracidad, son los principales responsables de la decadencia argentina y cómo se enriquecieron al compás de la degradación nacional y el empobrecimiento de su población. En una nota publicada en La Nación hace unos diez años, Nun reconstruyó la conversación mantenida con un amigo (casualmente también un novelista, cuyo nombre preservó en el anonimato).  Allí cuenta que, café mediante, “me preguntó si yo de veras pensaba que no había gente en el país que logró amasar una gran fortuna gracias a su esfuerzo, sin violar las leyes y creando fuentes de trabajo. Le respondí que sería un necio si lo negase, pero que no era ésa la gente a la cual me refería, sino al número muy considerable de ricos que eluden y evaden impuestos, que son partícipes necesarios de abundantes casos de corrupción y que encabezan una monumental fuga de capitales del mercado doméstico (unos 70.000 millones de dólares en los últimos cinco años, según estimó Roberto Lavagna).”[3]  Pepe se extiende luego en un detallado análisis de la inequidad tributaria argentina y concluye que “desde hace más de treinta años el país pasó del régimen fiscal razonablemente progresivo que instaló el primer peronismo (y desmanteló después la última dictadura militar) a otro claramente regresivo, que es el que nos rige hasta ahora, dejando a salvo la importante corrección positiva que introdujeron las retenciones.” Analiza también los horrores contenidos en la aplicación del impuesto a las ganancias, que al recaer sobre las empresas más que sobre las personas (a diferencia de lo que ocurre en Europa) tiene un impacto regresivo porque aquellas trasladan esa erogación tributaria a sus precios. En la Argentina, decía, el 70 % de lo que se recauda lo pagan las empresas…  y además “las rentas financieras de las personas están exentas.” Para Pepe era claro que el país estaba en manos de una plutocracia rapaz e inescrupulosa. Y que el régimen tributario, lamentablemente aún en vigor, reproducía sin cesar tan desgraciada situación.

Lo anterior echa por tierra una afirmación crucial de la nota de Fernández Díaz (compartida por todos los analistas de derecha)  cuando descarta “el cuento según el cual ella (cuando dice “ella” es CFK, por supuesto, no Lilita Carrió o Patricia Bullrich) y sus bravos patriotas rentados luchan contra ‘el poder permanente’, cuando lo único permanente en las últimas décadas ha sido el peronismo, y también que son víctimas de los ‘poderes concentrados’, sarasa que reemplaza la vetusta “sinarquía internacional”. Aquí los poderes los detentan los kirchneristas, y están concentrados en quedarse con todo y para siempre.”

La virulencia de la expresión no es suficiente para ocultar el equívoco historiográfico de su razonamiento. En este país existe una elite de poder, para utilizar la expresión de C. Wright Mills, que ha dominado e impuesto su ley desde el fondo de la historia. Yrigoyen, Perón, durante un corto tiempo el alfonsinismo y luego el kirchnerismo, fueron breves paréntesis que apenas si atenuaron el prolongado dominio de la plutocracia vernácula. Y digo plutocracia porque ese conglomerado de superricos no merece el nombre de burguesía. Ésta fue una clase -y lo digo en pasado porque con la internacionalización del capital está en extinción en casi todo el mundo- que producía, acumulaba capital, se enriquecía, pero tenía un proyecto de nación, elitista, no-democrático, pero proyecto al fin. Los grupos que conforman la oligarquía actual en la Argentina tienen como propósito excluyente saquear las riquezas del país, hacer negocios con superganancias aseguradas gracias a la ayuda de los gobiernos, fugar sus divisas lo antes posible y pasar el resto de sus vidas disfrutando de ese dinero mal habido en Miami o alguna otra ciudad del primer mundo. No sólo un “capitalismo de amigos”; más que nada un capitalismo parasitario. La fuga de capitales a la cual Nun aludía en su nota, se reprodujo exponencialmente bajo el macrismo contando con la insólita protección del gobierno, la prensa hegemónica, el aval “académico” de los corruptos gurúes de la City porteña, la “distracción” de jueces y fiscales (preocupados por descubrir dos PIBs que, según ellos y la prensa, Cristina habría enterrado en la Patagonia) y los aplausos de los grandes empresarios y la derecha, beneficiarios principales de este atraco.  

La tesis de Fernández Díaz se apoya en un error: la identificación entre gobierno y poder, la creencia de que acceder al gobierno es lo mismo que conquistar el poder. Ignora el ABC que cualquier estudiante de ciencia política aprende la primera semana de clases. Sí, hubo intentos de algunos gobiernos para modificar esa desmesurada concentración de la riqueza y el poder, pero esos conatos fueron débiles, o intermitentes, o mal concebidos y en todo caso fueron derrotados por la reacción. Don Hipólito, “el General”, Alfonsín, Néstor y Cristina gobernaron con el favor de grandes mayorías electorales e intentaron recortar en parte las aristas más escandalosas de la prepotencia del capital, con sus lujos y privilegios y, en el reverso de la medalla, la pobreza y miseria de las mayorías. Pese a sus empeños, aquellos gobiernos lograron afectar, apenas parcialmente y por poco tiempo, los intereses de los miembros de la nomenklatura oligárquica, conspicuos evasores de impuestos y “sacadólares”, y que los multimedios de La Nación y Clarín defendieron a capa y espada durante décadas. Además, ese poder fue mutando y robusteciéndose mediante un doble proceso: por una parte, concentrando la riqueza en una minoría cada vez más insignificante desde el punto de vista estadístico –el famoso 1 % de los súper-ricos- pero poderosísima en términos económicos y financieros;  y, por la otra, gracias a su entrelazamiento con dos nuevos y potentes socios: los medios de comunicación y un Poder Judicial corrupto y politizado, con capacidad de neutralizar las amenazas que pudiera provenir del Ejecutivo y el Legislativo y de burlar, llegado el caso, las preferencias de las mayorías electorales. En esta perversa división de funciones el dispositivo mediático es decisivo para las tareas de “dirección intelectual y moral” señaladas por Antonio Gramsci para la manipulación de conciencias y corazones; para satanizar adversarios y endiosar aliados apelando a las “fake news”, la tergiversación de noticias y el blindaje informativo. En una palabra, como hace toda mafia, brindando “protección” mediática a los delitos de la plutocracia. La literatura sobre este tema en Estados Unidos y Europa es inmensa, y también ha crecido mucho en Latinoamérica. El segundo, el Poder Judicial, se encarga de disciplinar a la sociedad, vigilar y castigar a los indeseables, como diría Foucault, y sacar del juego político a los inconformes y revoltosos que desafían el orden social vigente. Sus actos confieren “veracidad” a las mentiras de los medios gracias a la creencia, ampliamente difundida, sobre la imparcialidad de la justicia. No es un dato menor que estas dos inmensas concentraciones de poder, el mediático y el judicial, estén completamente al margen de cualquier tipo de control democrático. Son poderes fácticos, incontrolados e incontrolables, que han unido sus destinos con la plutocracia. La famosa “rendición de cuentas”, la accountability, que deben realizar los gobiernos ante la sociedad, no se aplica en el caso de los medios y el Poder Judicial. Y esto les confiere un poderío inexpugnable.

No sorprende que el predominio de esta constelación de poder haya crecido hasta límites inimaginables en las últimas décadas. Hubo tres hitos significativos en esta trayectoria: la dictadura cívico-militar, la década menemista y el macrismo. Fue bajo estos tres regímenes que el predominio de la clase dominante se volvió agobiante y arrasador; acabando con la democracia, como durante la dictadura genocida; o vaciando de contenidos al proyecto democrático bajo el menemismo y el macrismo. Esto, Fernández Díaz, es lo “único permanente” que hay en la Argentina; el resto, como dice usted, es “sarasa”. Por eso decía Pepe que los dueños de la riqueza destruyeron “el régimen fiscal razonablemente progresivo que instaló el primer peronismo”. Y esos gobiernos, incluyendo el kirchnerista, fueron incapaces de resistir la feroz arremetida del gran empresariado nacional y extranjero, de sus lobbies y organizaciones corporativas; de los grandes medios de “desinformación y confusión de masas”, y un Poder Judicial que le puso el sello de la legalidad a este desdichado itinerario.

En su artículo usted cita unas expresiones de Pepe que lo retratan como un fuerte crítico del kirchnerismo. Y lo fue, sin duda alguna, como también lo fue del menemismo y mucho más de la dictadura. Pero tan siniestra como usted la pinta no debe haber sido la experiencia política del kirchnerismo para que Nun haya sido, durante cinco años, entre 2004 y 2009, Secretario de Cultura de Néstor y de Cristina Fernández. No pudo hacer todo lo que quiso, por las restricciones presupuestarias y, concedo, las interminables “internas” dentro del elenco gobernante, lo cual es una constante en la vida política de todos los países, no sólo el nuestro. Pero que yo sepa no utilizó expresiones como las suyas para descalificar a Cristina, aunque en los últimos años fue muy crítico de ella y del kirchnerismo, y nunca cayó en el insulto o el sarcasmo, cosa a la cual usted se ha vuelto tan aficionado que ya parece ser un vicio. Epítetos o insultos nunca sirven para validar un argumento. Recuerde la célebre frase de don Miguel de Unamuno a los fascistas españoles: “vencerán, pero no convencerán”.  Usted y sus colegas vencen (por ahora) en la desigual batalla de ideas porque están parados sobre inmensos aparatos propagandísticos, pero no convencen. Sólo reavivan el odio de los que ya están convencidos reproduciendo mil veces sus mentiras. ¿Recuerda lo que hace poco decían sobre la vacuna Sputnik V, que era un veneno? ¿Cuántas veces los “perioperadores” de los grandes medios lo repitieron, con voz engolada y cara muy seria, en la prensa gráfica, en la radio, en la televisión, en las redes sociales? ¿Qué lograron con esa mentira? Incitar el odio y la furia en contra de un gobierno acusado de querer envenenar a la población. Una mentira gigantesca y siniestra, pensada para consolidar la fidelidad y el fanatismo de un cierto contingente electoral con vistas a las próximas elecciones. Y ahora, que la gente se pelea por ser vacunada con la Sputnik V, ese pseudo-periodismo instala otro tema y sigue mintiendo. El repertorio es interminable. Volviendo a Unamuno; ¿convencerán? ¿A cuántos, y por cuánto tiempo? Este año lo sabremos. 

Retomo el hilo luego de esta breve digresión. Un buen escritor de novelas policiales como usted –campo que definitivamente es el suyo, no así el análisis político en donde es apenas un modesto principiante- debería abstenerse de utilizar hasta el hartazgo expresiones difamatorias como “la Pasionaria del Calafate”, la “Arquitecta egipcia”, o la “Emperatriz de la calle Juncal.” Esta ingeniosidad facilonga puede ser aceptable en un grupo de WhatsApp de adolescentes, pero para un periódico cuyo fundador definió su función, la de ser “tribuna de doctrina”, la apelación a ese tipo de caracterizaciones revela el fracaso del proyecto fundacional del diario y, además, una cierta pobreza del pensamiento. Debo decirle que la Pasionaria original, la entrañable Dolores Ibárruri, lo habría abofeteado sin piedad al terminar de leer cada una de sus notas dominicales, cargadas como están de odio, de machismo y de un insoportable servilismo en relación a los dueños del poder. Por lo tanto, y por respeto a los centenares de miles que murieron en la Guerra Civil española, sería bueno que usted dejara ya de utilizar la imagen de la Pasionaria para sus diatribas contra Cristina Fernández. Entre otras cosas porque, si hoy viviera, Dolores estaría del otro lado de la barricada, nunca de su lado. Y además, usted debería saber que el primer paso de un femicidio es la agresión simbólica de la que es víctima una mujer. Los psicólogos y psicoanalistas han acumulado suficientes antecedentes para demostrar que las palabras no sólo comunican ideas o sentimientos, sino que también tienen efectos prácticos, concretos. La violencia simbólica, algo que usted y sus colegas practican a diario con fruición en contra de Cristina, es el primer acto de una secuencia que suele ser seguida con la agresión física y, en algunos casos, el asesinato de la mujer. Usted la acusa de “matonismo y bullying”, pero el periodismo de guerra, del cual La Nación y Clarín son sus naves insignia, practican ambas cosas de modo irresponsable y con total impunidad. No es lo mismo decir que una persona tiene una postura política inapropiada, inaceptable, autoritaria, pongamos el caso, que decir que ese personaje es un “matón.” Cuando se califica de ese modo a Cristina, o a cualquier protagonista de la vida política argentina, se corre el riesgo de que se abra la caja de Pandora y antes de llegar al fondo, donde reposa la esperanza, lo más probable es que encuentre una Browning de 9 milímetros. Tenga en cuenta que ni usted ni sus colegas podrán hacerse los desentendidos si alguno de sus lectores, oyentes o televidentes, envenenado por la constante demonización de la que hacen objeto, un día de estos se arroje sobre esta suprema encarnación del mal que para usted y sus colegas es Cristina, y pretenda hacer justicia con mano propia.

Otro tema: disfruto de la lectura de sus novelas. Ya lo dije; eso es lo suyo, más allá que me disgustó cómo resolvió la trama de El Puñal, pero eso no le quita méritos a la obra. No tome a mal cuando dije que en temas de análisis político usted es un “modesto principiante “.  Alguien como usted, que habla del “risible verso del lawfare”, es o bien una persona que desconoce ciertas cuestiones básicas de la ciencia política o, para usar sus propias palabras, un publicista “rentado”, un amanuense que escribe lo que le ordenan.  Prefiero que sea lo primero: un desconocimiento de la literatura de un campo que claramente no es el suyo. Le sugiero, por eso, que haga una rápida visita a Amazon y busque libros sobre Lawfare, sólo en inglés, para evitar que aparezcan gentes latinoamericanas que para usted podrían ser sospechosas de “populismo”, “kirchnerismo” o vaya a saber que otra plaga.  Yo hice un pequeño sondeo antes de escribir estas líneas y encontré quince libros –repito, sólo en inglés, dejando afuera textos en castellano o portugués- en una primera y rápida búsqueda. Además, me topé con referencias al Lawfare Institute, cuya ceremonia inaugural tuvo lugar en la  University of London el 5 de diciembre del 2017, y una mención del blog especial sobre Lawfare patrocinado por la Brookings Institution, organismo radicado en Washington y que, para evitar confusión entre sus tan mal informados o prejuiciosos lectores, aclaro que no fue creado por la Cámpora o por órdenes de Cristina. Por lo tanto, lo que usted llama este “risible verso” resulta que es un poquito más que eso y lo convertiría en un hazmerreír mundial si tuviese la mala idea de ir a dictar alguna conferencia en una universidad de los Estados Unidos o Europa y saliera con esa frasecita. Un periodista tiene una misión sagrada: ilustrar a sus lectores y no embrutecerlos con afirmaciones como esas. 

La verdad es que su columna daría pie a un largo ensayo sobre sus numerosos errores de análisis y sus excesos de lenguaje. Su defensa de una corrupta Justicia Federal y de personajes del bajo fondo que fungen y medran como jueces y fiscales (usted y sus lectores saben muy bien a quienes me estoy refiriendo) es incomprensible e imperdonable; lo mismo su alucinación acerca de la inminente conformación de “un esquema de partido único” en un país que, grieta mediante, está partido en dos y en donde el único partido único de verdad es el de los medios, que acaparan con malas artes la casi totalidad de la audiencia. Su aquiescencia y la de sus colegas ante tamaña monstruosidad jurídica como lo es la instalación de una “Mesa Judicial” en la Casa Rosada no es menos sorprendente, sobre todo porque usted y los mal llamados “periodistas independientes” no escriben un párrafo sin citar a Montesquieu, la Constitución de Estados Unidos con sus “pesos y contrapesos” y alabar las virtudes de la división de poderes. También lo es la complacencia que mostraron cuando Mauricio Macri tuvo la antirrepublicana osadía de pretender designar dos jueces de la Corte Suprema por decreto. Pero parece que todas estas reglas no se aplican a la hora de hablar de los gobiernos amigos; son de aplicación exclusiva para los adversarios. También fastidia a amplios sectores de la ciudadanía la “protección mediática” que se le ha brindado a los negociados y corruptelas del gobierno de Macri, una sucesión de gigantescos escándalos sobre los cuales, un hombre como usted, tan imaginativo a la hora de pergeñar frases hirientes y altisonantes, permanece en un desconcertante silencio. Un consejo: reserve estos fuegos de artificio verbales para sus novelas policiales, para Remil y sus amigotes. Dedíquese a eso, que es lo que sabe hacer muy bien. Y recuerde que la ciencia política es una ciencia, que como lo recordaba siempre Pepe, tiene 2.500 años de historia. Una ciencia, no un palabrerío.

Cordialmente.


Referencias:

[1] Por ejemplo, “Morales Solá, o la mentira como pasión”, https://www.pagina12.com.ar/241236-morales-sola-o-la-mentira-como-pasion, 11 de Enero del 2020.

[2] Puede leerse en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/quedarse-con-todo-y-para-siempre-nid06032021/

[3] “Otra perspectiva para abordar el desafío de la pobreza. ¿Y si el problema son los ricos?”, 8 de septiembre de 2011, accesible en https://www.lanacion.com.ar/opinion/y-si-el-problema-son-los-ricos-nid1404256/