lunes, 29 de marzo de 2021

En Honduras permanecer “bajo custodia policial” puede significar la muerte


Defensores en Línea

Por Marc Allas 

Que agentes policiales hayan cometido homicidio contra una ciudadana bajo su custodia, dentro de una estación policial, es un crimen gravísimo que debe tener respuestas inmediatas de parte de un sistema judicial serio, comprometido con los derechos humanos y con la causa de la aplicación de la justicia.

Pero Honduras, no vive bajo un gobierno constitucional. Lo que existe es un régimen que burló la democracia y estableció una dictadura en la que los cuerpos policiales y las Fuerzas Armadas (FFAA) han cometido todo tipo de vejámenes, abusos y hasta muertes violentas en contra de la ciudadanía.

Según lo que se conoció, la joven enfermera fue detenida la noche del 6 de febrero de 2010,  junto al médico Edgar José Velásquez Orellana, quien conducía el automóvil en que se transportaban, porque violaron un toque de queda establecido por las autoridades a causa de la pandemia de covid19.La joven Keyla Patricia Martínez Rodríguez, fue víctima de homicidio ejecutado por agentes de la Policía Nacional, asignados a la Unidad Departamental de Policía Número 10 (UDEP #10) de la Esperanza, Intibucá.

Tras haber sido liberado, el médico Velásquez Orellana ocultó su versión de los hechos, hasta que habló para una televisora internacional en la que dijo que Keyla Patricia se había mostrado triste y desesperada y que había expresado su deseo de morir.

Entrevistada por www.defensoresenlinea.com una pariente de Keyla Patricia dijo que “tenemos conocimiento que no sólo la Policía anda tras nuestros pasos sino personas particulares, específicamente familiares de la Familia Velásquez que le han dado persecución a algunos familiares y personas cercanas y constantemente enfrente de nuestras casas se paran vehículos sin placas por la noche”.

“Hay mucho movimiento fuera de las casas y sí, nos hemos percatado de muchas situaciones que no son normales y pues, han persistido, no sólo de parte de la policía sino que sabemos que hay muchas más personas interesadas en que este caso no se resuelva, por lo tanto sí tenemos esa situación de que hay personas extrañas que andan rondando y esto genera cierto tipo de temor, sin embargo nosotros estamos en una lucha por la muerte de Keyla y no vamos a detenernos hasta que los verdaderos culpables paguen por ese delito”, dijo la informante.

Keyla Patricia murió a manos de quienes juraron “servir y proteger” y su caso está en absoluta impunidad. Si no, ¿cómo explicar que, a la fecha, el Ministerio Público (MP) no haya librado requerimientos contra los supuestos responsables del crimen, cuando ha sido de público conocimiento que su muerte se ejecutó bajo el resguardo de agentes policiales que son también “servidores públicos”?

Tras conocer de la muerte violenta de su hermana, la joven Nancy Martínez muy golpeada emocionalmente por la trágica noticia expresó: “A mi hermana me la quitaron los mismos policías, en las manos donde debió estar segura”.

Keyla Patricia cursaba el último año de enfermería en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y fue retenida el sábado 6 de febrero del año en curso, tras una denuncia al 911 por supuesto escándalo en la vía pública. Se conoció que todo el personal de la Jefatura Policial de La Esperanza fue “rotado” después del crimen perpetrado contra la joven. Y que se reasignaron agentes de la posta de Marcala, departamento de La Paz.

En las primeras declaraciones dadas a conocer, el Ministerio Público (MP) aseguró que se trató de un homicidio y no de un suicidio como ha querido hacer creer la Policía Nacional.  La Fiscalía informó que la autopsia practicada al cuerpo de la fémina reveló que su muerte se debió a “asfixia mecánica” o estrangulamiento.

Mientras tanto otro pariente de Keyla Patricia que dialogó con www.defensoresenlinea.com de quien se omite su nombre por razones de seguridad, expresó que “es indignante que a estas alturas todavía no haya un implicado directamente o un responsable directo de la muerte de Keyla”.

Las respuestas que nosotros hemos recibido del Ministerio Público es que se está trabajando, que se está investigando; que se está haciendo pruebas científicas en el caso. Esperemos que sea ésta la situación por la cual el Ministerio Público se está tardando tanto en presentar un requerimiento fiscal y que no estén tratando de manipular las pruebas de alguna manera, para que algunas personas sean favorecidas de los que estén implicados, sostuvo.

Añadió que “la situación es desesperante para la familia y el hecho es que Keyla murió dentro de una celda y el número de personas que estaban en la Policía es reducido, entonces ya debería de haberse hecho algún tipo de acciones, pero en cambio hemos visto que lo que se ha pretendido es favorecer a los implicados en el caso”.

Consultado sobre el actuar de los agentes policiales, el entrevistado señaló que la policía es una organización criminal que se ha encargado por muchos años de servir y proteger a los criminales y no al pueblo hondureño.

“Ellos sirven y se protegen entre ellos mismos, son delincuentes, que solo se han encargado de hacer mucho daño al país no solo en el caso de Keyla, si no en muchos casos que han sucedido en Honduras en manos de la policía”.

Familiares afirmaron que una vez que el cuerpo de Keyla Patricia fue sacado sin vida de la celda en donde estaba retenida, los agentes habrían borrado evidencias de la escena del crimen. Con esto se montó una escena falsa en la que se pretendía que la familia creyera que la joven se había quitado la vida. En este caso están protegiendo a alguien de alto rango de la Policía y por eso vemos que los procesos han sido demasiado lentos, que han tratado de ocultar evidencias, aseguró.

Este crimen ha generado y continúa generando todo tipo de protestas y manifestaciones, algunas de las cuales han encontraron como respuesta del régimen de Juan Orlando Hernández, represión, seguimiento y criminalización de quienes demandan justicia.

El 10 de febrero de 2021, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) divulgó un comunicado en el que condenó la muerte violenta de Keyla Patricia Martínez Rodríguez.

La OACNUDH consideró que los hechos podrían ser constitutivos de una ejecución extrajudicial y que, por tanto, la investigación debería llevarse a cabo de acuerdo a lo dispuesto en el Protocolo de Minnesota sobre la Investigación de Muertes Potencialmente Ilícitas.

La Representante de OACNUDH en Honduras, Isabel Albaladejo, recordó que “de acuerdo al Protocolo de Minnesota, las investigaciones deben orientarse a identificar no solo a los autores directos, sino también a todos los demás responsables de la muerte, incluidos los funcionarios de la cadena de mando que fueron cómplices en ella”.

El organismo mundial con representación en Honduras instó a las autoridades a desarrollar sin dilación y por todos los medios legales disponibles una investigación pronta, exhaustiva, diligente e imparcial orientada a la determinación de la verdad y a la persecución, enjuiciamiento y eventual castigo de todos los autores de los hechos, así como la reparación de las víctimas y sus familiares.

En ese sentido apuntó que, “con relación al establecimiento de toque de queda en el marco del estado de excepción en el que se produjo la detención de Keyla Martínez, OACNUDH reitera que, de acuerdo a las obligaciones del Estado en materia de derechos humanos, las restricciones a algunos derechos con el fin de proteger la salud pública deben respetar los principios de necesidad, proporcionalidad y no discriminación. Asimismo, recuerda que esas medidas de emergencia no deben servir de pretexto para abusos y vulneraciones de derechos humanos". Otro aspecto importante señalado por OACNUDH tiene que ver con la detención de la joven estudiante de enfermería y las disposiciones del régimen aplicadas producto de la pandemia provocada por el covid19 y las ejecutorias de los cuerpos de seguridad.

Entre tanto, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) con una larga trayectoria de 38 años en defensa y promoción de los derechos humanos, a petición de los familiares, asumió la representación legal del caso.

La Coordinadora General, Bertha Oliva, dijo acerca del desempeño del Ministerio Público (MP) que “en los últimos años ha dejado clara su posición en base a su acción”.

El accionar del Ministerio Público deja mucho que desear. No actúan como dice la ley que deben ser representantes de la sociedad ante las denuncias que se hacen y los delitos de los cuales es víctima la sociedad, señaló.

Oliva indicó que el Ministerio Público es parte del control y de la centralización de los poderes para enfrentar “justicia a la manera del dueño del poder, o mejor dicho en el caso de Keyla Patricia, sabemos con mucha certeza, con mucha propiedad; que no fue un caso producto de violar el toque de queda. No”.

“Aquí lo que pasa es que como no hay órganos investigativos independientes, las investigaciones que nos dan a conocer son las que ya han diseñado que van a implementar en los casos como el de Keyla Patricia”, sostuvo la reconocida defensora de los derechos humanos.

Y a la última persona que acompañó a Keyla Patricia, en este caso al doctor, al que escondieron, le acomodaron un discurso que no lo elaboraron bien. No hubo una orden en el término de infragancia, e inmediatez de parte del Ministerio Público y lo que querían posicionar en el imaginario colectivo era que Keyla Patricia se había suicidado. ¡Vea que barbaridad, que locura! Entonces todo eso involucra al Ministerio Público porque sus actuaciones no son ejemplarizantes, sus actuaciones son de complicidad con el crimen y con el delito. Bertha Oliva expresó que una, como ciudadana, se asusta de la poca ejemplar actuación y la sanción de las autoridades del Ministerio Público (MP) para el fiscal o los fiscales que estaban en la zona de La Esperanza, Intibucá; de no ordenar inmediatamente la detención en el término de infragancia del jefe de la unidad policial, de los policías que estaban de turno, desde que se inició la detención.

Por otra parte, Bertha Oliva dijo que la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) ha estado muy acertada con la calificación del delito. “Es una ejecución extrajudicial, independientemente que Keyla Patricia es una mujer, esa es la calificación que debe tener”.

En Honduras lo que hay es una política de terror y miedo, que ha venido alimentando a las unidades policiales y militares en todo el país, más con el decreto de la suspensión de las garantías constitucionales, que “sirve como aval y justificación para la detención de las personas, y se amparan en el decreto para justificar su poca ejemplar actuación.

Y también alimentan ese accionar, los niveles de impunidad que hay en el país, los altos niveles de corrupción, el crimen organizado, así como la complicidad y la venia que se tiene del que ha centralizado el poder y ha convertido a Honduras en una dictadura, sostuvo Bertha oliva.

El 23 de febrero de 2021, la familia de Keyla Patricia Martínez Rodríguez con el acompañamiento del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), organización que representa legalmente a los familiares de la víctima, realizaron un plantón frente a las instalaciones del Ministerio Público (MP) para exigir justicia y denunciar hostigamientos y vigilancia de parte de agentes policiales.

“Hay patrullas policiales que merodean nuestras casas y a los lugares que hemos frecuentado. Hacen fuertes ruidos cuando estamos en casa, como advirtiéndonos de su presencia. Se escucha que cargan sus fusiles. Hace unos días, una mujer vestida de civil y armada con un fusil en compañía de varios miembros uniformados de la Policía Nacional, hacía movimientos con su arma, cerca de nosotros”, denunciaron los familiares. Mediante un comunicado leído ante los medios de comunicación que brindaron cobertura al plantón, los parientes de la joven asesinada manifestaron que están siendo “víctimas de constante vigilancia, persecución e intimidación de parte de las fuerzas represoras del Estado”.

Respecto al caso de Keyla Patricia Martínez Rodríguez, la autopsia reveló claramente que la causa de su muerte fue “homicidio por obstrucción de vías respiratorias”, contradiciendo la versión policial que afirmó un suicidio, cuando Keyla estaba bajo su custodia en calidad de detenida, supuestamente por infringir el toque de queda según el Decreto Ejecutivo PCM 012-2021.

El caso de Keyla Patricia tiene similitud con otro evento acontecido la noche del 2 de junio de 2010. Se trata del crimen perpetrado por agentes policiales en contra de Mario Orlando Sequeira Canales de 37 años.

Había viajado desde Denver, Estados Unidos, para visitar a su madre, hermana y hermanos en Honduras, específicamente en la ciudad de Siguatepeque, departamento de Comayagua.

Arribó el 27 de mayo a Siguatepeque, y decidió hospedarse en el hotel Gómez de la ciudad. El 2 de junio, estuvo consumiendo bebidas alcohólicas en su cuarto de hotel, y protagonizó un escándalo que obligó a la administración a llamar a la policía.

Una patrulla conformada por cuatro agentes policiales se presentó al hotel para proceder al arresto. Sequeira presentó resistencia, y fue sometido por los policías. Una vez sometido, los agentes lo golpearon con brutalidad desde su detención, durante su transporte a la jefatura policial, e incluso, en la propia sede de Policía. Las torturas de las que fue víctima le ocasionaron la muerte, y curiosamente murió por asfixia, porque fue estrangulado.

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) asumió la representación legal y acompañamiento psicológico a los familiares de Mario Orlando Sequeira Canales.

Los días 12, 13 y 14 de junio 2017, siete años después de los hechos, los imputados enfrentaron Juicio Oral y Público en el juzgado de Siguatepeque. La Fiscalía Especial de Derechos Humanos del Ministerio Público (MP) y el COFADEH, en su condición de acusador privado, promovieron la causa judicial en contra de un oficial y 7 agentes policiales, que fueron acusados por los delitos de homicidio, torturas, falta a los deberes de los funcionarios y abuso de autoridad en perjuicio de Mario Orlando Sequeria Canales y el Estado de Honduras.

En la Audiencia, se reveló que uno de los policías acusados por la muerte del señor Sequeira había fallecido. También se informó que ninguno de los imputados se encontraba ya en servicio activo dentro de la Policía Nacional, ya que algunos habían sido separados por un proceso de depuración y otros que presentaron su renuncia, años después de iniciado el proceso judicial.

Bajo un largo proceso judicial que incluyó muchas dilaciones, fue hasta el 28 de julio del 2017, donde se celebró la audiencia de notificación de sentencia.

El Tribunal “absolvió a los agentes de policía, de los delitos de abuso de autoridad, falta de los deberes de los funcionarios públicos, homicidio y torturas”, en perjuicio de Mario Sequeira Canales y la Administración Pública.

Este caso reveló cómo el sistema de justicia actual sigue protegiendo a policías y militares implicados en graves violaciones a los derechos humanos. Ya que el tribunal no consideró, pese a tener pruebas contundentes, que se practicaron torturas contra la víctima.

De hecho, el Tribunal de Sentencia sólo condenó a 3 agentes, por el delito de “vejámenes” en perjuicio del Mario Sequeira Canales. Es determinante señalar que el Tribunal ignoró completamente los delitos de tortura y homicidio, pese a que se presentaron pruebas materiales y testificales irrefutables que indicaron que Mario Sequeira, a raíz de las múltiples torturas infringidas, murió durante su detención en la Jefatura Policial.

El expediente “Sequeira”, es considerado por el COFADEH, como un caso emblemático que contiene graves violaciones a los derechos humanos, en el que agentes del estado, torturaron y mataron a Mario Sequeira, mientras estuvo “bajo custodia policial”.

El homicidio es un delito contra la vida humana que se produce cuando una persona mata a otra. En el caso abordado, se trata de un agente o varios agentes del estado, que mataron a una ciudadana. Lo que se convierte en una grave violación a un derecho humano; el derecho a la vida.


Campesinos criminalizados esperan celebrar su lucha y libertad junto a COFADEH


Defensores en Línea

Por Sandra Rodríguez 

  • 180 familias dependen de la tierra y la alfarería en grupo campesino
  • Las medidas se deben cumplir, pese a las restricciones constitucionales
  • El trabajo de COFADEH es incalculable, no nos ha cobrado ni un lempira

Al cumplir tres años de emprender la recuperación de tierras, también se cumple dos años de persecución judicial contra los miembros de la Empresa Asociativa Campesina “11 de marzo”. No hubo tiempo de celebrar el aniversario porque es prioridad preparar la tierra para la siembra de maíz y limpiar los cafetales.

Con una pequeña reunión, este fin de semana, el grupo campesino recordó la fecha de las primeras detenciones, el tercer aniversario y la liberación en aquel 19 de marzo de 2019, mientras esperamos que nos den fecha ir al juicio, ya que la persecución continúa desde los Tribunales de Justicia, reaccionó Vicente Castro (62), presidente del grupo campesino, ubicado en la comunidad El Porvenir, Siguatepeque, departamento de Comayagua, al centro del país.

La gente nos pregunta ¿Cómo nos va? -agregó don Vicente- respondemos que todo va muy bien, porque tenemos el acompañamiento del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), doña Berta Oliva ha estado con nosotros desde que fuimos encarcelados, ella llegó a la ceda y nunca nos ha dejado solos.

En la mañana del 12 de marzo de 2019, elementos de la Policía Nacional dieron captura a los campesinos José Santos Vázquez (54) y Juan Mejía (62), acusados por los supuestos delitos de usurpación y roturación de terrenos de vocación forestal en perjuicio del Estado de Honduras y Marco Antonio Valerio Barahona.

Captura de video tomado en los predios cultivadosCaptura de video tomado en los predios cultivados en la EAC “11 de marzo”

Al día siguiente cuando llegaron más campesinos a solidarizarse con los criminalizados, fue privado de libertad Vicente Castro. El juez les dictó prisión preventiva hasta la Audiencia Inicial el 19 de marzo, cuando la defensa logró medidas sustitutivas a la prisión como ser: ir a firmar al juzgado, no salir del país, no acercarse al supuesto afectado, tampoco a los predios en litigio, las que han cumplido sin importar que no tienen dinero, trabajo o la suspensión de garantías constitucionales por el Covid-10, desde el año pasado.

Al pasar siete meses, la policía volvió a la comunidad, llevándose sin mediar palabra al líder campesino Héctor Orlando Velásquez (55), por ser parte del requerimiento fiscal #108-2019.  El domingo 13 de octubre, las abogadas Karol Cárdenas y Cinthia Turcios del Área de Acceso a la Justicia del COFADEH, lograron su libertad definitiva el miércoles 23 de octubre de 2019 en Audiencia Inicial.

La liberación de Velásquez fue considerada por el grupo campesino como una lucha ganada que traza el camino justo. Así como no le hallaron motivos para ser detenido, ninguno de ellos debió ser criminalizado por la defensa de la tierra, tal como ha sucedido con al menos 7 mil personas en la última década a nivel nacional.

Pese a que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó el 17 de diciembre de 2018, la Declaración de Derechos de Campesinos y Campesinas y otras personas que trabajan en zonas rurales, en Honduras aún no se considera y su voto fue de abstención.

Por lo que continúa siendo una recomendación del Examen Periódico Universal (EPU) sin cumplir, donde las naciones mencionan la adopción de leyes que defiendan los derechos de los defensores del ambiente y campesinos, además el cese a la represión contra estos grupos vulnerables.

La Declaración de Derechos de Campesinos y Campesinas y otras personas que trabajan en zonas rurales   tiene como finalidad “proteger, respetar y garantizar los derechos de campesinos y campesinas” que son defensores de territorios; sin embargo, en la comunidad El Porvenir, donde habitan más de 400 familias, existen unas 180 familias se dedican directamente a la agricultura en el grupo campesino, y de estas 25 fabrican alfarería sin un mercado estable para vender su producto, y que a raíz de la pandemia la situación fue muy difícil.

Desestabilización organizacional

Cuando Vicente Castro fue criminalizado, debió abandonar su cargo –a lo interno de la empresa campesina- porque una de las medidas es estar alejado de la tierra en litigio, pero no se ha desentendido de la situación de riesgo y persecución.

Los dirigentes campesinos están conscientes que las medidas sustitutivas obligados a cumplir, son maneras “legales” de hostigamiento, porque no pueden acercarse al terreno donde cultivan sus alimentos y tienen que viajar hasta el juzgado de Siguatepeque a firmar el libro cada semana, lo que genera gasto económico por el pasaje, alimentación y ese día no laboran (cuando consiguen trabajo).

Para Juan Mejía Euceda ha sido un reto este tiempo de pandemia, lo complicado de ir muchas veces hasta el juzgado en bicicleta a lo largo de seis kilómetros durante el confinamiento por la pandemia, ya que no había transporte público, o paga 100 lempiras a la semana para que le hagan el viaje, mientras se llega el juicio oral y público donde confían que su defensa legal hará el mejor esfuerzo.

Debe rebuscar trabajos como la alfarería por este injusto proceso, ya que lo acusan de usurpar un predio que el compró hace 21 años y no puede abandonar su tierra. Teme que se recrudezca la persecución y debe alquilar tierras para sembrar la milpa.

El apoyo familiar es mínimo debido a la pobreza, pero “siempre hay que ver como yo puedo aportar al sustento del hogar”, afirmó don Juan, quien cree que pudo estar contagiado por Covid-19 y aunque no tuvo acceso a exámenes médicos, optó por aislarse unas semanas, tiempo en el que no fue a firmar al juzgado de Comayagua.

Con dificultad para hablar, don Santos Vásquez lamentó que este tiempo ha repercutido en su salud física y emocional. La carga de ir a firmar por mucho tiempo ha sido difícil, además no puede trabajar en el predio y para pasar el día trabaja de jornalero o ayudante de construcción.

Su acompañante es una bicicleta, y de ese modo ha cumplido la medida de ir a la ciudad a firmar la medida sustitutiva a la prisión. Así como Santos, hay más de 300 mil familias hondureñas campesinas si acceso a la tierra para cultivar sus alimentos.

La lucha es difícil y la pandemia nos paralizó ante la falta de medidas de mitigación del Estado, según el presidente de la empresa campesina “11 de Marzo” Vicente Castro, quien lideró tomas de carretera y rendición de cuentas para que las ayudas alimenticias llegaran para todas las familias de El Porvenir, aclarando que la asistencia fue mayoritariamente de la empresa privada.

“Seguimos en pie de lucha este año, porque vemos lo positivo de cosechar nuestros alimentos y durante la pandemia, los socios del grupo campesino no carecimos de maíz, frijoles, frutas, café y hortalizas que cosechamos en 90 manzanas de tierra”, afirmó el líder comunal.

Hay documentación legal que afirma la situación ejidal de la tierra que estamos recuperando nos pertenece como pueblo, lamentablemente siempre hay quienes se quieren aprovechar de los recursos naturales mediante la talla de madera; por el contrario, nosotros cuidamos y reforestamos el bosque, agregó don Vicente.

Siguatepeque es rico, pero lastimosamente no tenemos donde trabajar, hace poco las autoridades gubernamentales vinieron a inaugurar “La casa de los Artesanos” aquí en El Porvenir y esperamos que ese espacio sea una vitrina para colocar el producto local que hacemos, declaró Castro.

Hemos avanzado en este sueño y seguiremos la lucha por nuestra libertad definitiva. Nuestro agradecimiento es permanente al COFADEH, a doña Berta y las abogadas. Siempre han estado con nosotros y disfrutaremos juntos nuestra libertad, nunca nos han cobrado ni un lempira, por lo que su trabajo en favor de los derechos humanos es incalculable, afirmó Vicente Castro.

Juan Mejía, Santos Vásquez y Vicente Castro, enfrentan un proceso judicial a la espera de juicio oral y público porque se les supone responsables por usurpación y roturación de terrenos de vocación forestal.

El COFADEH y otras organizaciones que integran la Coalición Contra la Impunidad- Honduras, expusieron este viernes 19, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Audiencia Pública sobre “Derechos Humanos y proyectos extractivos en Honduras”, solicitando que: el Estado se abstenga del uso del derecho penal para la criminalizar y judicializar a personas defensoras de tierra y territorios y líderes sociales, mediante el uso de delitos como la usurpación, la asociación ilícita, entre otros.


Vicios del desaparecido Tribunal Electoral los arrastró el Nuevo Consejo Electoral


Radio Progreso

Analistas aseguran que los vicios del desaparecido Tribunal Supremo Electoral fueron arrastrados por el nuevo Consejo Nacional Electoral, puesto que cuentan con las mismas estructuras, lo que contribuyó a estropear el desarrollo de las elecciones primarias.

“Hay que reconocer que personal del Consejo Nacional Electoral es el mismo personal del Tribunal Supremo Electoral, eso significa que todos los vicios del Tribunal Supremo Electoral los arrastró el personal que heredaron los actuales Consejeros, desde allí usted ya tiene una idea de cómo se han manejado las cosas”, dijo en Radio Progreso el ex Fiscal General de la República, Edmundo Orellana.

Para la empresaria Julieth Handal, de todo el desastre que enfrenta el sistema electoral, el único responsable es propio Consejo Nacional Electoral y todos los que está detrás de ellos.

“Da la impresión de que a propósito hicieron esto, es un desastre que le costó al país mil 100 millones de lempiras, acaso el boletín que mandaron vale la pena mil 100 millones de lempiras con las necesidades que hay en el país en salud, en educación, con la situación económica que hay, de verdad que es algo increíble, no hay palabras para describirlo”, dijo Handal.

Fátima Mena, Coordinadora de la Coalición Anticorrupción sostiene que, si el mismo modelo aplicado para desarrollar el proceso de elecciones primarias se implementará en las elecciones generales de noviembre, Honduras está ante una cuarta crisis electoral.

“Desde el golpe de Estado hemos visto que, en el 2013, en 2017, y ahora en 2021 se va a repetir la historia. Para no repetir esto necesitamos tomar medidas extraordinarias, entendiendo que las élites políticas corruptas vinculadas con los caudillismos y poderes dentro de los partidos tienen secuestrada la democracia hondureña».

Para la diputada del PINU, Doris Gutiérrez, la crisis electoral del país fue creada por las negociaciones partidarias que se dieron en el Poder Legislativo, para repartir la representación de los entes electorales.

Gutiérrez lamentó que la falta de transparencia da indicios que, en el CNE, se está permitiendo la manipulación de resultados, dejando claro que la medicina resultó más problemática que la enfermedad.


Argentina: La dictadura militar en números


Cuba Debate

El 24 de marzo se conmemora en Argentina el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Hace 45 años un golpe militar instauró una dictadura cívico-militar, que marcó una de las etapas más grises de ese país.

La Dictadura Militar en Argentina en algunos números:

Duró 2818 días.

Hubo 4 Presidentes: Videla, Viola, Galtieri y Bignone.

Pasaron 2 mundiales, 2 juegos olímpicos y 3 papas.

Se cerraron 20.000 fábricas

Se abrieron 340 centros clandestinos de detención.

La deuda externa se multiplicó por 6.

La inflación acumulada durante el 1976 a 1983 fue de 517 000%.

El mundial del 1978 costó u$s 500 000 000. Mientras se desarrollaba, desaparecieron 69 personas.

Se prohibieron más de 200 canciones de artistas argentinos y extranjeros.

Mas de 600 libros fueron prohibidos, entre ellos, muchos infantiles.

Se prohibieron más de 200 películas extranjeras y 130 argentinas. Se cortaron o censuraron partes a cientos más.

Aumento de la pobreza, del 4,4% en 1975 al 37,4% en 1983.

Se enviaron 14 000 hombres a la Guerra de Malvinas. Murieron 649 soldados y se suicidaron 350 veteranos una vez finalizado el conflicto armado.

La dictadura disolvió el Congreso, prohibió los sindicatos y cercenó la actividad de los partidos políticos.

Se secuestró, torturó y desapareció a 30 000 personas. 9 000 casos fueron denunciados ante la Conadep.

490 personas nacieron en cautiverio durante la dictadura militar. Sólo 127 fueron recuperados.

Se calcula que 500 000 argentinos se exiliaron voluntariamente o forzosamente durante la dictadura.

Primer Estado en Reconocer a Rafael Videla como Presidente: EEUU.

El FMI aprobó un Crédito Internacional de 110 000 000 de dólares el mismo día del golpe militar, aun cuando las nuevas autoridades no habían sido reconocidas por ningún país en el mundo.

Se estatizó la deuda privada de mas de 70 grandes empresas, entre ellas el Grupo Macri, Techint, Fiat, Ford, City Bank, IBM, Banco Francés, etc. El monto, alrededor de 22 000 000 000 de dólares. Casi la mitad de la de deuda que generó la dictadura.

La Embajada de Cuba fue blanco también de la dictadura:

Dos diplomáticos secuestrados, detenidos, torturados y asesinados en el centro clandestino de Detención, Tortura y Exterminio Automotores Orletti (Jesús Arias y Crsscencio Galañena) y posteriormente desaparecidos. Sus retos fueron hallados en 2011 y 2012, y reintegrados a su familia y a la Patria.

9 ciudadanos argentinos que eran trabajadores de la Embajada y sus familiares, que fueron secuestrados, detenidos ilegalmente, torturados y desaparecidos.

Atentado fallido contra el Embajador Emilio Aragonés (los atacantes concentraron el fuego en el carro principal, cuando el Embajador viajaba en el carro escolta). Afortunadamente no hubo víctimas.

Detención ilegal, torturas y posterior exilio de otros 3 trabajadores argentinos de la Misión.


La mentira como industria y estrategia en la era digital


CTXT

Por Emelina Fernández Soriano, Juan Torres López *

Ilustración: Fake News Circus, LA BOCA DEL LOGO

La mentira es un arma de destrucción social que esclaviza a los seres humanos, pues puede hacer que actuemos en contra de nuestros intereses y que renunciemos a ser auténticamente libres

El enorme protagonismo que han tenido las mentiras en el mandato de Donald Trump (se le han contabilizado 30.573 en los cuatro años de presidencia) y su masiva circulación a través de las redes sociales pueden llevar a un error importante sobre su verdadera naturaleza, causas y propósitos.

Nos referimos a creer que las ahora llamadas fake news o posverdad son un fenómeno de nuestro tiempo, vinculado a un auge coyuntural de las posiciones políticas extremistas que antes o después desaparecerán, y algo derivado exclusivamente del uso de las nuevas plataformas digitales.

La mentira, el engaño, la difusión de información falsa, de bulos o de dudas malintencionadas son tan antiguas como la humanidad. Y no se trata tan solo de un fenómeno que sea exclusivo de la vida política, sino que constituye una auténtica industria puesta al servicio de estrategias comerciales e incluso de los mecanismos más viejos que se conocen para lograr el dominio de unos seres sobre otros. La historia de la comunicación social y de los medios es la de la manipulación informativa y de la decadencia de la verdad.

La larga historia de la mentira en la comunicación social

Falsear la verdad, fabricar noticias, extender bulos y mentir en interés propio a través de los medios de comunicación social ha sido una práctica muy corriente en el último siglo y medio.

La “derrota de la razón” que con tanta brillantez y dolor describió Stefan Zweig, el ascenso del nazismo, o lo que sucedió en España a partir de 1936 no podrían entenderse sin tener presente el papel de los medios como deformadores de la verdad. 

La difusión de noticias falsas y la manipulación de la información se ha utilizado en campañas electorales, en publicidad y en estrategias comerciales, como las que durante años han tratado de ocultar los efectos mortales del tabaco o los costes reales de la sanidad privada. Más recientemente, hemos vivido auténticos procesos de intoxicación comunicativa para ayudar a propagar falsedades sobre hechos o procesos de gran trascendencia: guerra de Irak, 11-M en España, brexit o independencia de Cataluña, entre muchos otros. Por no hablar de la mentira al menudeo que se difunde día a día a través de todo tipo de medios.

Es una evidencia histórica, por tanto, que el engaño y la difusión de falsedades como parte de estrategias para tratar de conseguir determinados objetivos, bien sea de naturaleza política o comercial, no son fenómenos recientes ni casuales sino bien antiguos y deliberados.

Sin embargo, también es un hecho que la difusión de la mentira y el deterioro generalizado de la verdad se están produciendo en los últimos años de una forma más extendida y con consecuencias mucho peores que en épocas anteriores. Pero sería un error, como dijimos, creer que eso se debe solamente a que han cambiado las infraestructuras a través de las cuales fluye la información.

Mentira e ignorancia inducida en la comunicación digital

Es cierto que la proliferación de las nuevas plataformas, redes y artefactos que sirven de medios para producir, almacenar, transmitir y consumir información sin apenas dependencia del tiempo y el espacio y a mucha mayor velocidad, tienen tres efectos principales que facilitan la desinformación y la propagación de mentiras.

En primer lugar, la “balcanización” del sistema de comunicación al generarse miríadas de puntos de emisión y redifusión, periféricos, excéntricos, marginales… pero con gran capacidad de incidencia en amplias zonas o incluso en la totalidad del sistema. Esto hace que, a través de las redes y plataformas, sea más fácil y barato disponer de capacidad para difundir falsedades, bulos o dudas malintencionadas que producen ignorancia e impiden descubrir la verdad. Entre otras cosas, porque –con independencia de que se tenga algún otro tipo de interés político para llevarla cabo– la difusión de información falsa a través de las redes digitales se ha convertido en un negocio muy rentable económicamente (porque se cobra por visualizaciones o reenvíos y los sesgos cognitivos asociados al uso de la red hacen que las informaciones falsas se reenvíen un 70% más que las reales). 

En segundo lugar, la velocidad con que hay que operar en estas plataformas obliga a empaquetar la información de forma mucho más intuitiva y simplificada, con lenguaje menos analítico, más emocional, y vinculado a la experiencia personal y a la opinión que a los hechos y a su análisis objetivo. De este modo, el falseamiento de la verdad se produce más fácilmente y resulta más difícil descubrir la realidad de los hechos.

La intervención de los algoritmos refuerza el sesgo de autoconocimiento que consiste en darle más credibilidad a los datos que ratifican nuestras ideas previas

En tercer lugar, hay que tener en cuenta que los nuevos medios no proporcionan la información limpiamente, o como respuesta directa a la demanda de los receptores, sino a través de algoritmos que previamente determinan el tipo de información que mejor se ajusta a sus perfiles personales. La información que llega a los receptores no es la que se corresponde directa u objetivamente a la demanda que hayan realizado, sino la elaborada o seleccionada “a propósito” por el algoritmo para que pueda ser reconocida más fácil y rápidamente como propia o deseada y sin con la menor reflexión posible.

Así, la intervención de los algoritmos refuerza el sesgo de autoconocimiento que consiste en darle más credibilidad a los datos que ratifican nuestras ideas previas y, por tanto, dificulta que los receptores de información puedan ponerla en duda cuando es falsa. 

Para evitar este y otros sesgos semejantes asociados a la comunicación digital, es decir, para poder discernir sobre lo que es verdad o mentira en la comunicación digital de nuestro tiempo, es preciso que el consumidor de información no solo tenga acceso a ella sino que, además, conozca a la perfección la naturaleza de la infraestructura (del algoritmo) que le permite poseerla, lo que equivale a decir que se encarece la inversión necesaria para descubrir la verdad, haciendo más barato y sencillo propagar falsedades.

Ahora bien, por muy presentes que estén estas circunstancias que abaratan la difusión de la mentira y dificultan y encarecen el descubrimiento de la verdad, a pesar de la abundancia de información y de la pluralidad de fuentes a nuestra disposición, la proliferación de la mentira en nuestro tiempo tiene que ver, en mucha mayor medida, con otras dos circunstancias.

Desigualdad, concentración del poder y desinformación

La primera de ellas es el aumento sin parangón que está registrando la desigualdad en los últimos años. Un fenómeno que necesariamente va unido a la polarización y al aumento de la ya de por sí gran concentración de la propiedad y del poder de decisión no solo en los medios tradicionales de comunicación sino en las nuevas plataformas y también en la economía, las finanzas y la política.

Cuando eso ocurre, para que los de arriba puedan acumular sin descanso privilegios, renta y riqueza a costa, lógicamente, de los de abajo, es imprescindible que estos últimos no sean conscientes de lo que está sucediendo. Quienes disfrutan del poder y de los privilegios necesitan convencer al resto de la población de que no hay alternativa posible a la situación en la que se encuentran y, al mismo tiempo, han de conseguir que quienes afirmen lo contrario no dispongan de capacidad ni poder mediático suficientes para divulgar sus propuestas. Algo que solo se puede conseguir logrando que la población a quien se quiere dominar no perciba la realidad tal cual es e impidiendo que identifique correctamente la naturaleza real de los problemas que le afectan y sus intereses auténticos.

La desigualdad extraordinaria de nuestro tiempo es, al mismo tiempo, la causa y la consecuencia de que la agenda de los medios, lo que se dice en la prensa o en los programas de radio y televisión, lo que se puede hacer o decir o no en las redes… estén cada vez más controlados por un grupo cada vez más reducido de propietarios y editores que se han adueñado del poder omnímodo que permite producir y difundir como verdades las mentiras que les interesan a sus dueños.

Relativismo y debilidad de los mecanismos de contrapoder social

El último fenómeno que a nuestro juicio explica el porqué de la gran decadencia de la verdad que estamos viviendo tiene que ver con el tipo de civilización que ha generado el neoliberalismo.

En las últimas cuatro décadas se ha conseguido forjar una no-sociedad basada en el individualismo, de personas ajenas a su alteridad que viven ajenas a su condición de seres sociales, prácticamente aisladas unas de otras y que socializan, si lo hacen, en grupos virtuales, que solo les pueden proporcionar una confluencia líquida, en el sentido de Zygmunt Bauman, es decir, efímera, incierta, volátil, intangible… en la práctica, completamente irreal.

Eso, por una parte, ha permitido que crezca y se consolide en nuestras sociedades el relativismo que lleva a creer que no existe una verdad objetiva e independiente de nuestra preferencia o percepción subjetiva, que cualquier expresión tiene valor como verdad. Pareciera que el derecho a tener opinión propia se haya sustituido por el de disponer de nuestros propios hechos, de modo que nos estaría permitido definir o percibir la realidad objetiva que nos rodea a nuestro libre albedrío, ajustada a nuestra preferencia. Y, por otra, esa ceguera de la realidad objetiva impide que se puedan generar intereses comunes, resistencias de grupo, contrapoderes frente a los grupos sociales que dominan y utilizan las plataformas y los medios de comunicación social para producir la ignorancia inducida sin la que sería imposible que mantengan sus privilegios.

Estrategias frente a la desinformación y la mentira

Para terminar, hay que preguntarse qué se puede hacer para enfrentarnos a esta especie de Edad de la Mentira en la que se está convirtiendo la era digital que cabalga a lomos de los viejos productores de la desinformación que ahora disponen de más poder mediático, financiero y político que nunca. A nuestro juicio, cabe avanzar por tres grandes líneas de actuación.

La primera y sin la cual nada se podrá hacer para hacer que el respeto a la verdad prevalezca en nuestras sociedades es combatir la desigualdad, distribuir más justamente la riqueza, fortalecer la democracia e impedir que la propiedad de los medios que los seres humanos necesitamos tener a nuestro alcance para vivir en libertad se concentre en tan pocas manos como ahora.

La segunda debería encaminarse a procurar que nuestras sociedades den valor a la verdad.

Más en concreto, para poder combatir la desinformación y la mentira es imprescindible reconocer que las sociedades no pueden desarrollarse en paz y quizá ni siquiera sobrevivir tolerando la indiferencia entre lo verdadero y lo falso. Hay que entender y asumir que la mínima cohesión que precisa una sociedad libre y democrática sólo se puede conseguir compartiendo un concepto de verdad respetado generalizadamente. Y que la mentira, por el contrario, es un arma de destrucción social que esclaviza a los seres humanos, pues puede hacer que actuemos en contra de nuestros intereses y que renunciemos a ser auténticamente libres. De hecho, esta utilidad de la mentira es lo que explica que se produzca y difunda estratégica y deliberadamente a través del sistema de comunicación social, cuando unos grupos de población más poderosos tratan de dominar al resto de la población.

Se ha conseguido forjar una no-sociedad basada en el individualismo, de personas ajenas a su alteridad que viven ajenas a su condición de seres sociales

El corolario de estos principios tan elementales, pero en la práctica olvidados hoy día es que la verdad, el reflejo del hecho objetivo, tiene un valor intrínseco para la sociedad, para la convivencia y el bienestar de los seres humanos, para el sostenimiento de la vida y que, por tanto, debe ser protegida con la mayor firmeza posible y con eficacia.

La tercera vía de actuación podríamos describirla como consistente en aumentar el precio, hoy día tan bajo, que se paga por mentir.

Tal y como se puede deducir de lo que venimos exponiendo, es difícil evitar la producción de mentiras y su difusión, pero sí se puede exigir responsabilidad a quienes las lleven a cabo, hacerles pagar por ello y, además, mejorar las capacidades para distinguir entre lo verdadero y lo falso, utilizando cuatro grandes tipos de instrumentos.

El más importante de ellos es la educación integral y la alfabetización mediática.

No hay mejor defensa contra la mentira que la formación, el aprendizaje del pensamiento crítico y la alfabetización que permita conocer el funcionamiento de los medios y las servidumbres de las nuevas plataformas, la socialización en valores ciudadanos y el cultivo de la reflexión, del debate en condiciones de igualdad y de la duda que es, como dijo Francis Bacon, la escuela de la verdad.

Otro instrumento fundamental es el desarrollo y la utilización de herramientas contra la desinformación que permiten detectar los mensajes fraudulentos, los bots maliciosos (programas automatizados que simulan comportamientos humanos); establecer baremos de puntuación de credibilidad; seguir los flujos de desinformación; verificar la información para denunciar la falsa; elaborar listas blancas con fuentes de información confiables y otras de no verificadas o denunciables… por poner tan solo algunos ejemplos. 

El tercero, la promoción del periodismo y de los medios independientes y plurales que son los que pueden tratar y proporcionar la información sin la esclavitud que supone estar al servicio o ser propiedad de los grandes grupos mediáticos, económicos, financieros o políticos.

Finalmente, hay que tener en cuenta que el desequilibrio entre el poder de los diferentes sujetos del sistema de mediación social es tan grande que resultará imposible evitar que los más poderosos puedan producir y difundir desinformación sin que exista un poder regulador superior que, por definición, no puede ser sino el que cuente con la legitimación del sistema democrático.

Para reconocer y defender la verdad es imprescindible una regulación estricta, rigurosa, basada en el mejor conocimiento posible de cómo funciona la maquinaria de la mentira en nuestro tiempo, que facilite la persecución y sancione la falsedad sin ningún tipo de complejo, asumiendo que la verdad existe y que es imprescindible que esté protegida. Pero sin equivocarse sobre el mal que se quiere combatir ni confundir al responsable del daño que causa; es decir, sin producir más lesión a la democracia y la libertad de la que tratara de evitar, como sucede cuando se recurre a la censura o se culpabiliza a los aparatos y no a las personas que los utilizan para difundir la mentira. A quien hay que perseguir y penalizar es a quien produce desinformación y a quien, por cualquier vía, se beneficia de crearla o distribuirla.

Se trata, en fin, de respetar, por un lado, un principio elemental: los hechos son sagrados, las opiniones libres. Y, por otro lado, de algo que no se puede considerar ni muy exagerado, ni radical: simplemente, garantizar que se haga realidad un derecho reconocido en el artículo 20 de nuestra Constitución: el de “comunicar y recibir libremente información veraz”.

* Emelina Fernández Soriano es doctora en Comunicación Audiovisual y expresidenta del Consejo Audiovisual de Andalucía.

* Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla.


Por un feminismo revolucionario, que no es foto de portada sino lucha contra toda explotación


Cecilia-zamudio.blogspot.com

Por Cecilia Zamudio

El 8 de marzo se conmemora a la mujer trabajadora, revolucionaria. La comunista Clara Zetkin propuso la conmemoración en la conferencia de mujeres socialistas de 1910, para homenajear la lucha de las mujeres contra la explotación capitalista. Se recuerda el asesinato, a manos del Gran Capital, de 129 obreras en huelga quemadas vivas en una fábrica textil en EEUU: los dueños de la fábrica cerraron las puertas con ellas dentro y le prendieron fuego para hacerlas arder (como medida de «disuasión» para evitar que otras obreras siguieran su ejemplo de lucha). Se conmemora la lucha por la justicia social, por los derechos de la clase trabajadora, la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, cuyos mecanismos se articulan el uno al otro a la perfección. 

El 8 de marzo también quedó apuntalado como fecha eminentemente revolucionaria por los sucesos del 8 de marzo de 1917 en la Rusia tzarista: miles de mujeres salieron a las calles clamando por sus derechos, contra la explotación y las guerras que la burguesía imponía al pueblo: ellas detonaron la Revolución de Octubre. Tras la revolución de octubre las mujeres conquistaron sus derechos económicos, sociales, sexuales y reproductivos: derecho al voto para todas las mujeres (no solo para las propietarias como en Gran Bretaña), derecho al divorcio, derecho al aborto, derechos plenos al estudio y trabajo, vivienda, sanidad y educación garantizadas, etc. Todos estos derechos todavía se siguen luchando en la inmensa mayoría de países capitalistas.

Las mujeres somos la parte más golpeada de la clase explotada. Somos víctimas de las guerras imperialistas, del saqueo capitalista que empobrece regiones y países enteros, de las privatizaciones y la precariedad, y además somos víctimas del machismo incesantemente promovido por los medios y toda la industria cultural del capitalismo. Porque el capitalismo se sustenta fragmentando y dividiendo a la clase explotada: por ello la industria cultural del capitalismo difunde incesantemente paradigmas de discriminación como el machismo y el racismo.

Somos las trabajadoras explotadas, estudiantes, artistas, paradas y jubiladas a quienes se nos está privando de una vida digna, en ocasiones hasta de la alimentación, la vivienda, el acceso a la salud, el acceso a la educación, etc. Somos privadas de condiciones de trabajo y de remuneración dignas por los capitalistas que sacan la plusvalía de nuestro trabajo. Somos las madres cuyo trabajo en el hogar no es reconocido, las que se quedan en absoluta precariedad sin pensión. Somos las mujeres migrantes empujadas a padecer las peores explotaciones: en maquilas de espanto, rociadas de veneno en el agroindustrial, abocadas a la explotación de la prostitución o a ser cosificadas y saqueadas como «vientres de alquiler». Somos las niñas violadas y forzadas a parir. Somos designadas por este sistema como la diana de las frustraciones aberrantes que este sistema causa, de la misoginia que fomenta.


Por ello el feminicidio galopa: porque los medios banalizan la tortura y toda discriminación alienante funcional al capitalismo, porque la violencia ejercida de manera estructural arrastra su odio contra nosotras. Somos vícimas del capitalismo y su barbarie, víctimas del  machismo que el mismo Capital promueve; pero también somos mujeres luchadoras y revolucionarias. El 8 de marzo no es el día de las princesas, ni de las empresarias explotadoras. Las mujeres opresoras, las Cristine Lagarde, las Thatcher, las Hillary Clinton y demás… las que se lucran de devastar selvas, de oprimir poblaciones, de esclavizar en fábricas de espanto a miles de trabajadoras, las que se lucran, también, de fomentar el machismo a través de sus medios de alienación masiva, son clase explotadora, al igual que los hombres de la clase explotadora.

Al Capital le interesa mantenernos atadas a la división sexual del trabajo, a labores de cuidado no remuneradas, a la discriminación salarial por ser mujeres. Al Capital le interesa una clase explotada pulverizada y golpeada, impedida de unidad por el machismo, el racismo, la xenofobia, el individualismo y demás alienaciones que la clase explotadora se encarga de cultivar. Frente a una realidad tan brutal, el reformismo, siempre sirviendo a impedir cuestionamientos profundos, pretende encapsular nuestra lucha y superficializarla, ocultando su carácter de clase, obviando la funcionalidad que para el capitalismo tiene el machismo.  Los reformistas, que pretenden seguir engañándonos con la cínica fábula de un supuesto e imposible “capitalismo con rostro humano”, buscan ocultar que no lograremos cambiar la cultura profundamente machista que impera en el mundo entero, a menos que nos tomemos los medios de producción y por lo tanto los de difusión y educación. En este sistema toda una artillería de sometimiento ideológico es implementada por la clase burguesa; los paradigmas de opresión son activamente martilleados desde múltiples flancos: desde las instituciones religiosas históricamente funcionales a las clases dominantes, pasando por la gran industria audiovisual, hasta los nada ‘inocuos’ videojuegos. Para contrarrestar esa alienación a gran escala, que tanto sufrimiento causa, se necesitan obviamente medidas que subviertan el actual orden social; abolir el patriarcado no será posible sin abolir el capitalismo.

Los caballos de Troya de la burguesía intentan hacer creer que las mujeres explotadoras son nuestras hermanas, cuando ellas también participan de perpetuar este sistema que devora a la naturaleza, explota a los seres humanos (a la clase trabajadora), y perpetúa al machismo, al racismo, al individualismo, comportamientos y discriminaciones fundamentales para el mantenimiento de este sistema putrefacto.

Las mujeres revolucionarias sabemos que la sociedad de clases se perpetúa sobre la violencia: esa violencia ejercida por la clase explotadora (la que posee los medios de producción) contra las mayorías explotadas y precarizadas, y sabemos también el lastre que significa el machismo para la unidad de la clase explotada. Luchamos también por un feminismo revolucionario, para poder oponerlo a la infame recuperación que el sistema está intentando hacer de la lucha feminista, con sus aberrantes Caballos de Troya y su discurso de “sororidad interclasista» (¡cómo si tuviéramos que tener «sororidad» con una capitalista explotadora, una proxeneta o una ficha del complejo militar-industrial por el mero hecho de ser mujer!).

Luchamos contra toda explotación, y nuestra lucha contra la opresión de la mujer trabajadora, la adelantamos luchando día a día contra el machismo, contra la clase burguesa, contra un orden social de explotaciones concatenadas; luchando contra la raíz que sostiene las desigualdades sociales: luchando contra un sistema que fomenta la opresión de la mujer porque necesita esta opresión como mecanismo de dominación y división de la clase explotada; luchando contra un sistema que fomenta la violencia machista a modo de control social (como pérfida válvula de escape de las frustraciones que tal sistema crea); luchando contra un sistema en el que un puñado de multimillonarios capitaliza moliendo humanidades y rebanando el planeta.

El Feminicidio galopante es parte de la barbarie de un sistema económico, político, social y cultural, el capitalista, violento en esencia y perverso en su lógica. Un sistema basado en la explotación de las y los trabajadores y en el saqueo de la naturaleza, es un sistema que necesita banalizar la explotación, la injusticia social y la tortura. 

La lucha por la emancipación de la mujer y la lucha contra el capitalismo son inseparables. Por un feminismo revolucionario, que no es foto de portada sino lucha cotidiana, que lucha contra toda explotación.


sábado, 27 de marzo de 2021

Corrupción e incapacidad gubernamental sobresalen a un año de pandemia


Radio Progreso

Honduras cumplió esta semana un año desde que se detectó el primer caso de Covid-19 en el territorio nacional. Un año marcado por el dolor debido a la muerte de miles de hondureños y hondureñas y por la indignación a causa de la mala gestión gubernamental.

En este primer año, Honduras tiene un total de 179,515 casos confirmados y 4,373 muertes, según estadísticas de la Secretaría de Salud y el Sistema Nacional para la Gestión de Riesgo (SINAGER). Estadísticas cuestionadas por diversos sectores que están convencidos que los números son mayores.

El dolor y la impotencia han sido comunes en los miles de hogares que perdieron un familiar a causa del mortal virus. Doce meses después, el gremio médico y el personal de enfermería siguen siendo golpeado por la enfermedad.

Uno de esos médicos que sintió en carne propia la presencia del virus y la impotencia de vivir en un país que carece de un sistema sanitario de calidad, fue el doctor José Manuel Matheu, ex viceministro de salud. El doctor relató a Radio Progreso que su experiencia fue horrible, porque su esposa y sus hijas se contagiaron de Covid-19. Detalla que su compañera de hogar se contagió en diciembre y él en febrero de 2021; ambos necesitaron ser internados en una sala de cuidados intensivos.

“Mi experiencia fue horrible. Yo me estaba tratando en casa, me dejaron medicamentos intravenosos, pero necesité ponerme oxígeno. Mi esposa era la que me atendía. Por la noche empecé a desaturar oxígeno y fue necesario irnos de emergencia al hospital”, expresó.

Con impotencia el médico relata que esa noche del 17 de febrero vivió la peor pesadilla de su vida; porque no había cupo ni en los hospitales públicos ni privados, fue necesario llamar a los directores de los hospitales para ver si “por influencia” le podían habilitar un espacio en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), para intentar salvar su vida.  Finalmente encontraron cupo en un hospital privado, donde fue necesario pagar grandes cantidades de dinero.

“Me lograron meter, me pusieron alto flujo y a partir de ese momento pasé ocho días en los que no mostraba mejora alguna. Después de esos ocho días y por obra del Espíritu Santo, comencé a mejorar. Yo tuve la oportunidad de luchar por mi vida, pero eso no le pasa a la mayoría de la población que no tiene acceso ni siquiera a un tanque de oxígeno”, dijo con la voz entrecortada.

Manejo de la pandemia

Desde su posición como víctima, el doctor Matheu dice que la pandemia ha sido manejada de forma mediocre por un gobierno malo, al que no le interesa la salud de la población hondureña.

“Hay que ponerle nombre y apellido de quienes son los que nos tienen como estamos. Honduras necesita comenzar a generar esperanza. Aquí la mayoría somos honrados y trabajadores, pero dejamos que un grupito nos manipule”, señala.

La historia del doctor Matheu, es reflejo de la situación que ha atravesado el personal sanitario y la ciudadanía en el país -quienes por la corrupción han sido víctimas de una red de corrupción que se olvidó que el Estado no es una hacienda personal que se puede utilizar para enriquecerse a costillas de la población.

El personal sanitario ha sido el que se ha llevado la peor parte con la pandemia. Hasta la fecha, 74 médicos han perdido la vida porque en sus hospitales o centros de trabajo, el gobierno no garantizó las medidas de bioseguridad y se contagiaron.

Para el vicepresidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), doctor Samuel Santos, la pandemia ha sido una tragedia para el pueblo hondureño debido a la corrupción. Porque se aprobaron miles de millones de lempiras, pero que al final no fueron bien manejados.

Santos señala que el primer año de la pandemia dejó muchos muertos por falta de transparencia.  “Nos dejó lágrimas y tristeza. Nos llena de indignación, porque sentimos que el país no está bien y el mal manejo de la pandemia es el mejor reflejo”.

Por su parte, el doctor Carlos Umaña, presidente de la Asociación de Médicos en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), en San Pedro Sula, dice que los médicos se sienten sumamente preocupados porque casi todas las semanas siguen muriendo trabajadoras y trabajadores de la salud.

Umaña ve con mucha preocupación que en el proceso de aplicación de las vacunas donadas a Honduras a través del mecanismo Covax, se esté colando personas que no trabajan en primera línea de atención.

“Cuando usted solo tiene 48 mil dosis y sabe que no le ajustará para el personal de primera línea, deben establecerse prioridades. No solamente se debe vacunar a los médicos, enfermeras y personal auxiliar de los hospitales nacionales y el seguro social, sino que todo el personal de primera línea de clínicas privadas y profesiones afines como microbiólogos, farmacéuticos. Después se podrá vacunar al resto del personal administrativo”, enfatiza.

Señala que como médicos se sienten indignados porque pidieron desde hace dos semanas los listados que se utilizarían para vacunar, pero las autoridades sanitarias nunca dieron respuesta a esa petición.

“Hoy vemos que personal administrativo va a ser vacunado, mientras médicos y enfermeras se van a quedar sin este beneficio”, concluye Umaña.

Pesadilla

El presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana dice que la pandemia ha sido una completa pesadilla. El gremio de enfermería por su relación directa con los pacientes ha sido uno de los que más se ha contagiado del virus.

Orellana explica que, hasta la fecha más de 40 de enfermeros y enfermeras han perdido la vida, y más de cuatrocientos contagiados. Ahora mismo hay 124 aislados, 15 hospitalizados, de los cuales 6 están en una condición de salud delicada.

A un año de la pandemia y a pesar de la llegada de las primeras dosis de vacunas, el panorama para la población hondureña sigue siendo sombrío y desalentador. Las vacunas, no alcanzan para inmunizar a todo el personal sanitario, mucho menos para aplicarlas a la población pobre. En medio de la pandemia, la ciudadanía y el personal sanitario han tenido que ingeniárselas para sobrevivir y no contagiarse.


Asesinan al defensor de la biósfera del río Ulúa


https://radioprogresohn.net

En la víspera del Día Mundial de Agua, otro ambientalista hondureño fue asesinado. Juan Carlos Cerros Escalante, líder comunitario y defensor de los bienes naturales. Desde el golpe de Estado comenzó a participar en la defensa del agua a nivel comunitario y regional ante la instalación de la hidroeléctrica hidroeléctrico “El Tornillito”, proyecto que amenaza con desaparecer a 10 comunidades de los departamentos de Cortés y Santa Bárbara.

La noche del domingo (21/03/21), cuando regresaba de casa de su madre junto a sus hijos, sujetos supuestamente vinculados a la Mara Salvatrucha MS, le infirieron unos 40 disparos acabando con su vida. De acuerdo a testimonio recopilado por Radio Progreso, la organización criminal MS pretende instalarse en las comunidades de la zona como una estrategia de control territorial, para impedir la organización ciudadana, facilitar el narcomenudeo y permitir la instalación de megaproyectos extractivos.

Juan Carlos era presidente del patronato de Nueva Granada y del Movimiento Indígena Lenca, pese que había recibido amenazas para que dejara el cargo. En 2018 recibió un atentando obligándolo a desplazarse forzosamente con su familia, pero en 2019 decidió regresar para seguir promoviendo la organización contra el proyecto hidroeléctrico “El Tornillito”, propiedad de la familia Larach.

El Estado de Honduras otorgó a la empresa Hidroeléctrica El Volcán HIDROVOLCÁN, de Adolfo Carlos Larach, la concesión de un proyecto hidroeléctrico para la generación de 150 megas; es decir la mitad de lo que ofrece la Central Hidroeléctrica Francisco Morazán, mejor conocida como “El Cajón”. En otras palabras, El Tornillito será la segunda represa más grande del país.

Entre los municipios de Villanueva y Pimienta se ubicará la cortina y el plantel principal del proyecto, pero el embalse abarcará los municipios de San Antonio en Cortés y Chinda en Santa Bárbara. Significa que el ganado, cultivos y viviendas de esos dos municipios, de población indígena Lenca, se ahogarían y sus habitantes se verían obligados a desplazarse.

Juan Carlos lideró la Asociación de Comunidades Unidas Pro-Desarrollo Social de la Biosfera del río Ulúa, logrando que en 2017 el municipio de Chinda se declarara libre de proyectos hidroeléctricos acarrándole amenazas de muerte. En 2018 fue acogido al Mecanismo de Protección de Defensores de Derechos Humanos, Periodistas y Operadores de Justicia por considerar que su situación de peligro era de gravedad.

En ese mismo año fue nominado junto otros reconocidos ambientalistas de Honduras al Premio Nacional Carlos Escaleras, por su destacada labor en defensa de las comunidades aledañas al río Ulúa.

Para la lideresa garífuna Miriam Miranda, en los últimos años Honduras se ha convertido en lugar peligroso para los defensores de derechos humanos y el ambiente. “Condenamos el asesinato de Juan Carlos Cerros, pero también reafirmamos nuestro compromiso de seguir en la lucha por el territorio”, dijo Miranda abrazando las comunidades campesinas e indígenas de Santa Bárbara y Cortés.

El Movimiento Ambientalista Santabarbarense MAS, realizó un plantón y conferencia de prensa para condenar el asesinato de defensor. “Juan Carlos es el artífice de la lucha ambiental en el departamento. Venía denunciado la instalación del proyecto hidroeléctrico y la deforestación en las comunidades”, dijo Nolvín Sabillón activista ambiental.

Organizaciones sociales, ambientales y de derechos humanos condenan este asesinato y reconocen la labor en defensa de los derechos humanos y bienes naturales que ejercía Juan Carlos. Demandan justicia para las comunidades víctimas del proyecto hidroeléctrico El Tornillito, y castigo para los asesinos materiales e intelectuales de Juan Carlos Cerros, defensor de la biosfera del río Ulúa.


La corrupción ha dejado pérdidas millonarias en el marco de la pandemia


Radio Progreso

A un año del inicio de la emergencia por la Covid-19, el país ha perdido por corrupción más de 75 mil millones de lempiras dijo en Radio Progreso el economista del Foro Social para la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras, Fosdeh, Alejando Kafatti.

Señaló además que con esas cantidades de dinero Honduras pudo haber pagado, al menos, cinco meses de sueldos y salarios al personal médico a nivel nacional, o bien pudo haber destinado cerca de 48 millones de dólares a la ejecución del plan de vacunación para un millón 900 mil habitantes.

Por su parte, a un año de la compra fraudulenta de los hospitales móviles, cualquier acción penal contra quienes participaron en la adquisición podría ser extemporánea y el caso quedar en la impunidad dijo en Radio Progreso el abogado penalista Marco Antonio Zelaya.

Zelaya indicó que los funcionarios del Ministerio Público, al tener las pruebas y no presentar requerimientos fiscales, podrían incurrir en el delito de prevaricato judicial, según la nueva legislación penal.


Programa Bracero: ¿Nueva política migratoria?


Jornada

Por Ana María Aragonés

No sería aceptable que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ofrezca a Joe Biden resolver el problema migratorio reviviendo el tristemente célebre Programa Bracero. Sería pésima idea.

La revisión histórica demuestra que fue permanentemente violado, tanto en relación con las condiciones laborales estipuladas como por los salarios acordados, las viviendas, etcétera. Se inició en 1946 y terminó abrupta y unilateralmente por el país vecino en 1964. Simplemente, millones de trabajadores se quedaron en la absoluta desprotección laboral. Después de tantos años no habían generado ni antigüedad ni movilidad social ni posibilidades de residencia. Todavía hoy se les deben millones de pesos por ahorros devengados cuando trabajaron en el país vecino y el Congreso mexicano sigue evadiendo su responsabilidad. AMLO no puede plantear la misma superficialidad que en su momento presentó el ínclito Vicente Fox, proponiendo a jardineros mexicanos como la gran solución al fenómeno migratorio. El Programa Bracero debería ser eliminado del léxico de los funcionarios públicos por su lenguaje peyorativo, racista y xenófobo.

Es importante recordar que el trabajo es permanente y los programas de trabajadores invitados son temporales. Esto es así porque conviene a los países receptores, no sólo porque regulan su mercado de trabajo, sino que controlan los salarios a la baja en las ocupaciones donde se insertan los migrantes, y generan ganancias a costa de la enorme explotación. Y, cuando les conviene, simplemente lo clausuran y sin más los deportan.

Los programas de trabajadores invitados se expandieron después de la Segunda Guerra Mundial; se hicieron muy famosos sobre todo en Europa y, por supuesto, en Estados Unidos-México. La explicación tenía que ver con la enorme debacle demográfica después de las conflagraciones mundiales. Pero cuando surgió la crisis de 1970, se terminaron los programas y todos estos migrantes enfrentaron la cruda realidad que, tras haber otorgado años de trabajo a los países receptores, de pronto tuvieron que regresar a sus países sin casi nada entre las manos; se suspendieron las reunificaciones familiares, se le conminaba a la repatriación, etcétera.

Estados Unidos requiere fuerza de trabajo en la medida en que enfrenta graves problemas demográficos, por sus bajísimos niveles de fecundidad, educativos ante la escasa eficiencia terminal de sus estudiantes, y el gravísimo problema de adicciones a los que, en lugar de atender como un asunto de salud, es más fácil y redituable culpar a México y dejarlos que deambulen por las calles o los encarcelan.

¿Y México le solucionará el problema a través del Programa Bracero II? Sería bueno que el gobierno analizara el actual Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales México-Canadá y las dificultades que enfrentan esos trabajadores, discriminación y si se quejan los ponen en las listas negras, por ejemplo.

La expulsión de trabajadores por supuesto que puede revertirse. Un caso emblemático es el de Suecia, país que a finales del siglo XIX expulsaba a sus habitantes por la pobreza, una agricultura absolutamente insuficiente y enormes problemas de inequidad con los grupos enriquecidos. Casi un tercio de la población sueca emigró a Estados Unidos. Cuando al inicio del siglo XX el gobierno puso en marcha la revolución industrial se dio cuenta de que no había trabajadores suficientes, habían emigrado, por lo que decidieron investigar por qué y encontraron la solución, otorgarles más de lo que recibían en Estados Unidos. Pusieron en marcha una serie de transformaciones impresionantes, enmarcadas en lo que ha sido calificado como Estado benefactor. Se acabó la migración y Suecia es una potencia que da lecciones de derechos humanos y bienestar, además de ser uno de los más importantes receptores de refugiados y asilados.

Un ejemplo extraordinario fue el del general Lázaro Cárdenas al recibir a más de 350 mil mexicanos deportados por la crisis en 1930. Cárdenas se decidió por transformar al país y hacer las reformas necesarias para absorberlos, a nivel económico, educativo, etcétera, y fue así como revolucionó al país.

AMLO no debe declinar de su responsabilidad para hacer posible que la migración sea por opción y no por necesidad.

amaragones@gmail.com