jueves, 28 de enero de 2021

De la pandemia del 2020 a la esperanza del 2021


CLAE

Por Pedro Brieger *

El 31 de diciembre suele marcar el fin de un año y el comienzo de otro. Así lo determina de manera caprichosa el calendario gregoriano que se usa en toda América Latina y el Caribe, aunque varios de los pueblos originarios tengan sus propios calendarios. No es extraño ver el 1 de enero en las comunidades zapatistas que sus habitantes trabajen la tierra o realicen las tareas de la vida cotidiana como si no existiera el calendario.

De todas maneras, no es menos cierto que suele ser un momento de balances y de mencionar los hechos que tuvieron un mayor impacto a nivel regional. En este sentido no cabe la menor duda que la pandemia del coronavirus atravesó el 2020 -y continuará-atravesando la política de la región en el 2021 con respuestas contradictorias y zigzagueantes de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos. 

No podía ser de otra manera. Basta mirar a las principales potencias económicas y militares del mundo que -en teoría- estaban bien preparadas para enfrentar una pandemia. Ya sabemos que fue sólo “en teoría”. América Latina, con altos niveles de pobreza y políticas neoliberales que fueron achicando el rol del Estado y la salud pública, no podía ser ajena a las dificultades, ni a la politización de la pandemia, porque la salud es un tema político.

Este 2020 vio a Evo Morales regresar a Bolivia poco antes de que se cumpliera un año del golpe de Estado que lo destituyó el 10 de noviembre de 2019. Es muy poco común que un presidente derrocado y obligado a exiliarse pueda retornar pronto a su país. La historia latinoamericana es profusa en casos de presidentes derrocados que no pudieron retornar de sus exilios, y mucho menos que su partido venciera en elecciones a quienes lo derrocaron por la fuerza.

El triunfo del MAS en Bolivia demuestra que América Latina sigue en disputa entre una corriente heterogénea amplia, progresista/nacional/popular/de izquierdas y otra liberal/conservadora/de derechas. Hasta comienzos del siglo XXI estas disputas se resolvían de manera contundente con golpes de Estado cívico-militares sin retorno a corto plazo de quienes habían sido derrocados.

En abril de 2002 Hugo Chávez retornó al poder en menos de tres días; Evo Morales con su candidato Luis Arce en menos de un año. Vale la pena señalarlo para tomar en cuenta de los cambios que se producen en la región.

Y si de cambios hablamos y pasamos la hoja del calendario podemos afirmar que el 2020 se cierra con una gran victoria para las mujeres en la Argentina. La aprobación de ambas cámaras de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) seguramente tendrá un efecto multiplicador en la región por el lugar que ocupa la Argentina y por el grito antipatriarcal que resonó en las calles y en los discursos de quienes dieron su apoyo a la ley.

Si de movimientos sociales se trata, el feminista -en toda su amplitud y dimensiones- aparece hoy como el más disruptivo, radical y movilizador, como lo reflejan sus multitudinarias convocatorias en numerosos países, especialmente en la Argentina, Chile y México.

En el horizonte de pandemia y vacunaciones asoman las elecciones en Ecuador, Chile y Perú, casi como si el 2020 continuara y se fundiera en el 2021.

* Pedro Brieger: Sociólogo y analista internacional argentino. Director del portal nodal.am. Columnista invitado del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Foto de portada: Telam. Festejo en Buenos Aires al aprobarse la ley que legaliza la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).


El Sur también existe, pero… Estados Unidos lo invisibiliza (I)


Rebelión

Por Pablo Jofré Leal

Hace algunos meses en nuestro portal www.segundopaso.es nos preguntábamos, con relación al proceso de migración, que año a año se intensifica en gran parte de nuestro planeta.

¿Qué impulsa a millones de seres humanos a recorrer largas distancias, cruzar montañas, vadear ríos, trechos de selva, caminar bajo el calor húmedo, soportar lluvias torrenciales, abandonar sus hogares, su familia, el entorno social en el que viven, para buscar nuevos horizontes?

¿Es sólo el buscar mejores perspectivas de vida? ¿Se trata de alicientes meramente económicos? Según datos entregados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) entidad dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con datos proyectados a diciembre de este año 2020, el número de personas que vive en un país distinto del que nacieron ha aumentado significativamente: 285 millones – 60 millones más que en el año 2010. Los migrantes internacionales comprenden hoy un 3,5% de la población mundial, cifra que continúa ascendiendo con respecto al 2,8% del año 2000 y al 2,3% del año 1980.  

Resulta evidente y paradójico a la vez, que en el marco del proceso denominado globalización, lo que percibíamos era que este proceso podía ser un efectivo catalizador para ampliar las relaciones entre los pueblos. Abrir las fronteras entre los estados, rompiendo con ello barreras burocráticas, políticas, económicas y culturales. Una idea que permitía avizorar un libre flujo de seres humanos como nunca antes en la historia de la humanidad. Sin embargo, la cruda realidad demostró que tal optimismo era excesivo: lo único que tiene esa libertad en este tercer lustro del siglo XXI son los capitales financieros. Ellos se mueven sin restricciones. Viajan de país en país sin pedir permiso, sin mostrar pasaportes y sin que se considere que color de piel, que raza, ideología o religión posee. No hay muros que los detengan.

La Migración y sus múltiples causas

Cuando la pregunta respecto a las causas que motivan a las personas a migrar refiere a los habitantes de la región centroamericana, que es el centro específico de la preocupación de este artículo, las causas son múltiples y suelen ser campo de estudios económicos, sociológicos y políticos. Sin embargo, a pesar de los análisis, diagnósticos y las políticas que han sido llevadas a cabo, para intentar variar esta situación de desangramiento de la población, que es generalmente la población más joven de América Central, sigue siendo una realidad y seguirá aconteciendo de esta manera, mientras las razones estructurales que permiten esta emigración se mantengan. Me refiero a que se trata de países no industrializados, dependientes y productores de materias primas, en general monoproductores. Con escasa capacidad de innovación, dependientes tecnológicamente. Sometidos por gobiernos que a su vez están dominados por gobiernos y corporaciones transnacionales. Con una casta política sin incidencia sobre la marcha de sus países, con escasísima soberanía política y económica.

Mayoritariamente los migrantes centroamericanos, cuyo destino prioritario son los Estados Unidos, provienen de lo que se ha denominado el Triángulo Norte de Centroamérica (TNC) conformado por: Guatemala, Honduras, El Salvador, países que en forma mayoritaria proveen la masa de migrantes que a través de América central y atravesando México, tratan de ingresar a territorio estadounidense. De los 35 millones de migrantes internacionales provenientes de América Latina y El Caribe, 17 millones de ellos proceden de Centroamérica, cuyo norte principal es arribar a Estados Unidos, teniendo a México como territorio de tránsito principal.

En documentos elaborados por organismo internacionales y del cual hemos dado cuenta en este portal, como es la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) a través del titulado Atlas de Migración se señala que «La masiva migración irregular es una consecuencia directa de la inseguridad alimentaria, las crisis climáticas, la erosión del tejido social y la falta de oportunidades económicas en las aldeas y territorios rurales de estos países» como lo ha señalado Kostas Stamoulis, Subdirector General del Departamento de Desarrollo Económico y Social de la FAO en el lanzamiento del mencionado Atlas (1) afirmando, además, que la mayoría de los migrantes hacia Norteamérica provienen de México y del llamado Triángulo del Norte Centroamericano, conformado por Guatemala, Honduras y El Salvador. Migrantes, que en forma mayoritaria provienen de sus áreas rurales, donde se concentra la población con mayores carencias de esos países.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcenas señaló respecto a esto que “El 77% de los habitantes rurales en Guatemala son pobres, y la pobreza en Honduras afecta al 82% de los habitantes rurales, en El Salvador esa cifra es del 50%”. Cifras, que, bajo el marco de la pandemia global del Coronavirus, indudablemente tienden a empeorar la situación. Lo sostenido por la Sra. Bárcenas es refrendado por estudios como el de “Desarrollo y migración: desafíos y oportunidades en los países del norte de Centroamérica” al señalar que una constatación importante para el ámbito de las políticas es el carácter predominantemente rural y la importancia que juega la agricultura en todos los patrones de migración (intrarregional, transfronteriza y hacia los Estados Unidos) de los países del NCA. Así, se afirma que la emigración no es homogénea en el territorio nacional de cada país, sino que tiende a ser mayor en ámbitos rurales y menor en ámbitos urbanos. La migración es un tema de carácter político, en el que la persona migrante debe ser considerada como sujeto de las políticas públicas y participar en las decisiones que le atañen, y no solamente como objeto de políticas que le otorgan concesiones.

Nos señala, Emmanuel Abuelafia en su estudio “La política migratoria de los EE.UU. y su impacto en el Triángulo Norte de Centroamérica” que el flujo migratorio los países del Triángulo Norte de Centroamérica hacia los Estados Unidos es muy significativo, alcanzando un stock de 3 millones de ciudadanos de esos países que viven, en su mayoría de manera irregular, en los Estados Unidos. Esa cantidad de migrantes representa el 23% de la población de El Salvador, el 8% de la población de Honduras y el 6% de la población de Guatemala. Cada año, más de 300 mil ciudadanos de estos países comienzan su viaje hacia el norte con diversos grados de éxito. La dependencia de las economías del TNC a los flujos de remesas es sustantiva. Esas remesas representan más del 10% del PIB de estos países”.

Las causas y consecuencias de este fenómeno migratorio adquiere enorme relevancia, no sólo desde el punto de vista político, social y económico en sus países de origen, sino también el efecto generado por las políticas anti migratorias emanadas desde Washington, que tratan de impedir la llegada de esa masa de seres humanos, utilizando para ello el factor disuasivo en países como México o Guatemala a través de lo que se conoce como la política del “Tercer País Seguro” que se corresponde a una política de chantaje establecida por el agonizante gobierno de Donald Trump sobre los gobiernos del TNC como también México, que en el caso de este último país fue obligado, incluso a movilizar tropas al sur de su territorio, para impedir el tránsito de migrantes, que por miles formaban columnas en rumbo norte.

Resulta evidente y así ha sido descrito en documentos oficiales y en informaciones de los medios de prensa que “Un tercer país seguro debe asegurar al asilado el derecho a servicios sociales, médicos, educativos y laborales. El término de tercer país seguro surge a raíz de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 estipulado por la ONU y actualmente busca ser implementado por Estados Unidos con Guatemala y México en su propuesta de acuerdo migratorio. La implementación de este término se refiere cuando una persona sale de su país en busca de asilo en una segunda nación y éste se lo niega, por lo que el segundo país lo puede remitir a un tercer país que sea considerado seguro. Entonces, convertirse en un tercer país seguro no basta con la intención de serlo, corresponde un cúmulo de responsabilidades y deberes con los asilados, por lo que este tercer país debe cumplir con ciertos estatutos para recibirlos”.

El objetivo del llamado “Tercer País Seguro” es menos humanitario que el descrito anteriormente, es lisa y llanamente desligar a Estados Unidos de su responsabilidad ante el derecho internacional, para atender las solicitudes de asilo y traspasarlo a un tercer país, que suele ser aquel mismo de donde provienen o pasan gran parte de las personas en busca de mejores oportunidades de vida. En este mes de diciembre El Salvador, cuya presidencia está a cargo de Nayib Bukele comenzó la aplicación del acuerdo migratorio de “tercer país seguro” llamado comunicacionalmente Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA) firmado en septiembre del año 2019 cpo con Washington y que convierte a El Salvador –uno de los países más inseguros y violentos de Centroamérica– en un destino potencial para refugiados necesitados de protección. Un acuerdo que representa un retroceso mayúsculo en materia de protección de las personas que salen de sus países y buscan, ya sea protección u oportunidades de desarrollo, sin posibilidad siquiera de presentar una solicitud como lo han denunciado organismos defensores de derechos humanos.

El Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció el pasado martes 15 de diciembre que Estados Unidos y El Salvador concluyeron los acuerdos del ACA que determina el hecho que “aquellos migrantes que pidan asilo o algún tipo de protección humanitaria similar en la frontera de Estados Unidos van a ser transferidos hacia El Salvador”. El ACA ha sido firmado también con Honduras y Guatemala, pero no han entrado en práctica. Firmados en su oportunidad bajo la amenaza estadounidense de suspender toda ayuda al desarrollo que representa una asistencia financiera cuyas cifras que suelen apoyar las escuálidas arcas de estos países. Unida a la clásica presión estadounidense de gravar las exportaciones de aquellos que no se sometan a las políticas, que suelen y exigen implementar. En el caso de México la amenaza fue aumentar los aranceles, sobre todo en la zona fronteriza donde el intercambio comercial representa un factor económico imposible de soslayar.

Nota:

1. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/44292/1/S1801072_es.pdf. Se trata de un documento preparado por el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE)-División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el marco de la Alianza para Enfrentar las Causas de la Migración y Construir Oportunidades en Territorios Rurales de Mesoamérica, establecida entre la sede subregional de la CEPAL en México y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). En su elaboración participaron Paulo Saad, director del CELADE-División de Población de la CEPAL, y Jorge Martínez Pizarro y Zulma Sosa, de la misma División, quienes guiaron y supervisaron la labor de los consultores Claudia Arellano y Cristián Orrego, encargados de recopilar la información y elaborar las infografías y la cartografía. Se contó, además, con la colaboración del consultor Jorge Dehays.

Se trata de un completo Atlas conformado por:

Prólogo

Parte I Situación en los países de origen del norte de Centroamérica (NCA)

I.1 Características demográficas y económicas de los países que conforman el norte de Centroamérica

I.2 Riesgos y vulnerabilidades sociales en el origen y durante el tránsito

I.3 Efectos del cambio climático.

Parte II Rasgos distintivos de la migración y de los migrantes

II.1 Panorama general del tránsito, el destino y el retorno

II.2 Características de los migrantes en tránsito, en el destino y de retorno

II.3 Menores de los países del norte de Centroamérica que migran no acompañados

II.4 Aportes de la migración en el origen y en el destino: remesas y fuerza de trabajo

Parte III Desafíos ante la vulnerabilidad de la migración de los países del norte de Centroamérica (NCA): vinculación con los objetivos del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular.

Bibliografía

Artículo cedido por www.segundopaso.es


miércoles, 27 de enero de 2021

Garífunas demandan justicia, a seis meses de la desaparición forzada de sus líderes


Radio Progreso

Con una protesta frente al Ministerio Público de Tela en Atlántida, las comunidades garífunas del país exigieron al Estado, celeridad en las investigaciones sobre la desaparición forzada de los cuatro líderes de la comunidad del Triunfo de la Cruz.

Entre los desaparecidos se encuentra Sneider Centeno, presidente del patronato de la comunidad y miembro activo de la Organización Fraternal Negra de Honduras (Ofraneh).

Cesar Benedith, presidente interino del patronato dice que, en estos 6 meses se ha visto la negligencia del Estado de Honduras, el racismo y la falta de voluntad en las investigaciones que den con el paradero de los pobladores.

“En un país que se supone que se ha invertido mucho en el tema de seguridad, un país con tantos entes de investigación y que hasta el momento no se pueda dar una respuesta, es condenable. De esa manera están diciendo que Honduras está cambiando, y así tratan de que la población hondureña no abandone el país es imposible no hacerlo con tanta impunidad, con tanta delincuencia, con tanta inseguridad”, señala Benedith.

El dirigente asegura que, las comunidades no van a parar en la lucha hasta lograr justicia en este caso. “Aunque el Estado hondureño ha querido desviar el tema y con ello desprestigiar la lucha de las comunidades, detrás de esta estrategia está la complicidad del Estado Hondureño con el crimen organizado y los grupos de poder”, dijo en entrevista el dirigente.

Incumplimiento

Para Ofraneh, el rapto de los garífunas no es un hecho aislado. El mismo se da, en medio del incumplimiento de la sentencia emitida en el 2015, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH), donde se encontró al Estado hondureño internacionalmente culpable por la violación de varios derechos a las comunidades garífunas de El Triunfo de la Cruz y Punta Piedra.

El representante de la Ofraneh Selvin López, dice que, la impunidad reafirma ese despojo, persecución, criminalización a la que han sido sometidas las comunidades garífunas. “El secuestro de nuestros compañeros es un claro mensaje para silenciar a las comunidades. Quieren callarnos para que no sigamos denunciando todas las injusticias que se cometen en nuestras comunidades”, señala.

La Ofraneh señaló a través de un comunicado que denuncia al gobierno como el principal responsable de la violencia, desapariciones y asesinatos en las comunidades garífunas, y le exigen el cese del plan de genocidio en contra del pueblo.

Además, pide que se clarifique y se haga justicia por el asesinato de don Antonio Bernárdez, líder de la comunidad de punta piedra y Mirna Suazo lideresa del patronato de Masca en Cortés y de otros miembros de las comunidades asesinados producto de su defensa de los derechos territoriales del pueblo garífuna.

La Ofraneh demanda la instalación de un comité independiente de investigación y de búsqueda de los desaparecidos del Triunfo de la Cruz, para dar con el paradero de los jóvenes desaparecidos, llevar a la justicia a los responsables y la atención y acompañamiento a sus familias.


Nueva represión contra migrantes en Guatemala


Radio Progreso HN - La voz que está con vos

Desde horas muy tempranas de hoy lunes, las autoridades de Guatemala desplegaron un ejército muy numeroso de policías y militares, triplicando la cantidad de elementos de la seguridad, en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala, con el fin de impedir el avance de la caravana de migrantes hondureña.

Esa acción llevó a una brutal represión en contra de hombres, mujeres, niños y niñas que forman parte de la primera caravana de 2021. Los están correteando, hay detenidos, la población está corriendo por los montes. Los policías nacionales y militares lanzaron gas lacrimógeno para hacer el desalojo.

Poco antes de la represión, de pequeños pedazos de tela y hasta camisas de color blanco, los migrantes hicieron improvisadas banderas en símbolo de paz y las ubicaron frente al cordón de seguridad compuesto por cerca de mil miembros militares y policiales. Todo esto sucede en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala.

Hubo enfrentamiento entre migrantes y militares. Se reportaron migrantes seriamente afectados, heridos mientras corrían por los montes. También al menos un militar se desmayó producto del propio gas que lanzaron.

Tras la dura represión, los migrantes comienzan a agruparse en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala.


Pese a la represión y el impedimiento de su paso, migrantes siguen en territorio guatemalteco

Radio Progreso


La policía y soldados guatemaltecos rociaron gas lacrimógeno y utilizaron sus garrotes y escudos sobre la caravana de migrantes hondureños y hondureñas que intenta cruzar territorio guatemalteco.

El bloqueo policial y militar fue montado estratégicamente en un cuello de botella en la carretera de dos carriles hacia Chiquimula, en un área conocida como Vado Hondo.


La caravana, que salió desde el viernes anterior de la terminal de buses en San Pedro Sula, sigue con más de cinco mil integrantes. Muchos migrantes fueron obligados a regresar por las autoridades guatemaltecas pero el grueso de la misma sigue instalado en Vado Hondo.

Los migrantes han pasado una noche muy fría en Vado Hondo, Chiquimula, Guatemala. Los migrantes permanecen allí sin poder pasar por el bloqueo policial y militar que ha impuesto el gobierno de Guatemala. No hay alimentos ni acceso al agua. Las tiendas cercanas cerraron sus puertas.


Entre la distopía y la esperanza


Nodal

Por Gerardo Szalkowicz *

Es casi una obviedad que cualquier mirada analítica que intente descifrar el 2020 estará marcada por lo que la pandemia nos hizo y por lo que hicimos con la pandemia. Esta renovación del ciclo que impone el calendario gregoriano quedó subsumida en el inédito ciclo en desarrollo que atraviesa la humanidad. Así y todo, la época del año tira para parar la pelota y esbozar balances que vayan más allá de la vorágine informativa o los efímeros posteos. Imaginando un sobrevuelo por el continente, va un repaso -arbitrario y acotado- sobre lo que dejó el año para Latinoamérica y cómo se perfila el 2021.

El punto neurálgico, el tópico excluyente a destacar, es el devastador impacto socioeconómico de la covid-19. En un reciente informe, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) aseguró que “si se comparan diferentes indicadores sanitarios, económicos, sociales y de desigualdad, América Latina es la región más golpeada del mundo emergente”. Las frías estadísticas reportan que hasta ahora más de 490 mil personas fallecieron por coronavirus –la región con más muertes per cápita y casi un tercio de las registradas en el mundo- y más de 15 millones se contagiaron. Gran parte de los países ya atraviesan la segunda ola y retomaron las restricciones, mientras va arrancando el tan ansiado proceso de vacunación.

La Cepal indica que Latinoamérica cerró el año con una caída del 7,7%, lo que configura la peor crisis en los últimos 120 años, y que la pobreza alcanzó al 37,3% de la población (231 millones de personas), unos 45 millones más que en 2019. Además, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se destruyeron en el año más de 34 millones de empleos en la región, lo que generó un récord de desocupación del 11.4%. El desempleo afectó más a las mujeres, principales sostenes de las tareas de cuidado: el descenso de la participación femenina en el mercado laboral fue de -10,4% frente al -7,4% de los varones.

Las respuestas estatales fueron dispares y hubo escasas acciones coordinadas. Si bien algunos gobiernos reaccionaron mejor ante la emergencia sanitaria, en general las medidas de asistencia para mitigar el descalabro económico resultaron insuficientes. Fueron contadas las iniciativas que tocaron el bolsillo de las élites (como el impuesto a la riqueza por única vez en Argentina o permanente en Bolivia) y brillaron por su ausencia políticas estructurales que apunten a revertir la concentración de la riqueza.

La pandemia funcionó como una gran lupa que desnudó las pésimas condiciones de vida de las grandes mayorías: si América Latina ya era la región más desigual del mundo, las cicatrices que va dejando no hicieron más que profundizar esa desigualdad. Seguramente transitemos un 2021 de fuerte conflictividad social.

Reimpulso desde abajo

Pero no todo el panorama es desolador: en los últimos meses aparecieron algunos síntomas de esperanza. El hecho político del año fue la recuperación de la democracia en Bolivia y el arrasador triunfo del MAS. Con el 55% de los votos y por más de 26 puntos, Luis Arce llegó a la presidencia para dejar atrás al fatídico gobierno de facto de Jeanine Áñez.

La secuencia se coronó el 9 de noviembre con el épico retorno de Evo Morales, su recorrida por el país y el acto con un millón de personas en el aeropuerto de Chimoré, de donde había partido al exilio justo un año antes tras el golpe de Estado.

Un par de semanas antes, el pueblo chileno protagonizaba otra jornada histórica. Con un aluvión de votos superior al 78%, se aprobó el plebiscito para elaborar una nueva Constitución que reemplace a la de 1980 y desmonte los amarres de la dictadura pinochetista.

Fue la primera gran conquista de las multitudes que irrumpieron en las calles en octubre de 2019 y marcó un hito en esta época transicional signada por la idea fuerza del “Chile despertó”, por la rabia acumulada que detonó el estallido social y que ahora tiene el desafío de plasmarse en el proceso constituyente que, como dato saliente, tendrá paridad de género.

También en Perú se vivieron hechos disruptivos. El 9 de noviembre el Congreso destituyó al presidente Martín Vizcarra en una maniobra muy floja de papeles y desató una nueva crisis que consolidó el descrédito hacia la clase política. Lo novedoso fue la enorme movilización popular, protagonizada principalmente por jóvenes, en un país caracterizado por la apatía. La rebelión logró la rápida renuncia de su sucesor, el empresario ganadero Manuel Merino, y dio lugar a la designación del moderado Francisco Sagasti para gobernar la transición hacia las presidenciales de abril.

Las secuelas del golpe parlamentario debilitaron al régimen moldeado por la Constitución de Fujimori de 1993 y ampliaron las chances para que el descontento pueda ser capitalizado por alguna fuerza progresista, como la que lidera Verónika Mendoza, y que, como en Chile, se masifique el reclamo de una nueva Constitución.

La era pandémica también abrió nuevos desafíos para el creciente y potente movimiento feminista latinoamericano, que debió reinventarse para visibilizar el incremento de la violencia de género aún en contexto de cuarentena. El año cerró con una gran conquista en materia de derechos: la legalización del aborto en Argentina. Tras años de luchas masivas, la “marea verde” hizo realidad una de sus principales banderas y le dio un espaldarazo a todas las mujeres y disidencias de la región.

Odisea 2021

Los próximos meses estarán marcados por los vaivenes de la pandemia y el proceso de vacunación. A la par, se viene una serie de elecciones que pueden torcer la correlación de fuerzas actual. El calendario arranca en febrero en Ecuador, donde el candidato del correísmo Andrés Arauz tiene buenas chances de ganar, y seguirá en Perú (abril) y Chile (noviembre). Asoma un 2021 con buenas expectativas de que continúe el reflujo de la hegemonía neoliberal y se consolide el reimpulso de un bloque progresista que reconstruya la integración latinoamericana.

* Gerardo Szalkowicz es editor de NODAL.

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.


La cara oculta de la acuicultura, sobreexplotación de los océanos y maltrato a los peces

Público

Por Alejandro Tena 

Vista general de varias piscifactorías de salmón ubicadas en el mar de Noruega. Céline Serrate / AFP]

Las piscifactorías son una de las alternativas principales para reducir la sobrepesca y la presión ejercida por el ser humano a los océanos. Sin embargo, el forraje utilizado para alimentar a los pescados de cría se compone de un aceite y harina fabricado con otros peces que son pescados en libertad. Esto pone en entredicho la sostenibilidad de estas ‘granjas’ de peces.

53 millones de toneladas de pescado. Esta es la cantidad anual de peces que se producen en el mundo en los sistemas de acuicultura, una práctica de crianza que se impulsó para combatir la sobrepesca y reducir la presión ejercida a los ecosistemas marinos. En Europa, España es el principal acuicultor, produciendo el 23% del total de peces, 348.395 toneladas anuales, según los datos de la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (APROMAR). Le sigue Reino Unido, responsable del 16% de la producción del continente y Francia, con el 12% del total. Estos datos, no obstante, son la cara visible. Así lo revela una investigación reciente de la fundación holandesa Changing Markets sobre los impactos que hay tras este tipo de actividad económica.

Para mantener el rendimiento de las piscinas de agua marina o salada, los productores requieren de una ingente cantidad de recursos. El sistema alimentario lleva a las sociedades a consumir peces situados en lo alto de la cadena trófica, especies que son en su mayoría omnívoras y que requieren, para sobrevivir, alimentarse de otros animales. Al igual que las granjas porcinas requieren de forrajes para engordar a los cerdos antes de su sacrificio, la acuicultura necesita un pienso específico que se fabrica con otros peces situados en la parte baja de la cadena alimenticia. Para su fabricación se capturan al año unos 15 millones de toneladas de pescado que son triturados y convertidos en aceite o harina (FMFO, por sus siglas en inglés, Fish Meal and Fish Oil), tal y como informa la investigación de la fundación holandesa.

Un ejemplo claro es el salmón –uno de los productos marinos más demandados en los supermercados– cuya cría en los sistemas de acuicultura requiere de una alimentación basada en un 25% de harina de pescado y un 15% de aceite de pescado, además de otros nutrientes de apoyo sacados de vegetales como la soja, cuyo cultivo está desembocando en la sobreexplotación y la tala masiva de bosques.

«Capturamos peces que no nos gustan para transformarlos en pienso con el que alimentar a las especies que sí nos gustan»

«Vamos al mar a capturar pequeños peces que no nos gusta comer para transformarlos en pienso con el que alimentar a las especies que sí nos gusta comer. Somos así de exquisitos. También, siguiendo prácticas paloelíticas, recolectamos (que no producimos) pequeños crustáceos para alimentar a las crías de los peces que cultivamos. Pero cada vez que realizamos una transformación tenemos pérdidas. Entonces, ¿por qué no nos comemos el pienso directamente? Quitaríamos escalones del proceso y lo haríamos más efectivo, más sostenible», reflexiona José Miguel Cerdá-Reverter, director del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal, en un artículo de divulgación.

El documento de Changing Markets –fundación que también ha investigado los vínculos empresariales del lobby del plástico español– pone el foco sobre los efectos negativos que tiene este tipo de producción en los océanos, ya que, para frenar la sobrepesca de especies codiciadas, se está terminando con poblaciones de especies que no eran vistas para consumo por las sociedades europeas. Gambia es quizá el ejemplo más representativo de cómo el camino hacia la sostenibilidad del Norte Global se sustenta en la presión sobre el Sur Global. Tanto es así, que los datos muestran que en 2016 la pesca de alimentos destinados a FMFO terminó con el 40% del total del pescado que habitaba en las costas del país africano.

Los datos revelan también que la demanda de peces forrajeros incrementó la captura de especies como la sardinela en la costa de Mauritania hasta tal punto que, en dos años, las toneladas pasaron de 440.000 a 770.000 toneladas. En Perú también se han documentado extracciones radicales de especies dedicadas a la fabricación de pienso como la anchoveta, un animal que juega un papel esencial en los ecosistemas de la zona, ya que es el alimento principal de grandes mamíferos marinos y aves acuáticas.

¿Bienestar animal?

«Los peces capturados para consumo humano directo o indirecto (a través de los piensos para animales de granja) sufren inmensamente durante los procesos de captura, desembarque y matanza», expone la investigación. Cómo en todos los procesos productivos ganaderos y pesqueros, la cría y fabricación de estos piensos es polémica desde el punto de vista del bienestar animal. Por lo general, relata la investigación, los animales de cría mueren asfixiados al ser sacados del agua sin ningún mecanismo que disminuya su dolor. Algunos lo hacen durante el procedimiento de eviscerado y procesamiento, ya que se mantienen con vida y no son aturdidos.

Para evitar el sufrimiento y garantizar unos estándares mínimos de bienestar animal, el propio Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca recomienda utilizar métodos de aturdimiento como el uso de descargas eléctricas, percusión o choque térmico. De esta forma, el piscicultor debe cerciorarse que el 100% de los animales han quedado inconscientes, sin capacidad para moverse.

En una investigación realizada en 2018 por la organización Essere Animali se constataba la crueldad de la cría en algunas piscifactorías del norte de Italia. Y es que, además de la falta de mecanismos que garanticen el mínimo sufrimiento antes del sacrificio, el proceso de cría tampoco está exento de polémicas. En las imágenes –recogidas en su día por Público– se ve cómo entre 150.000 y 300.000 ejemplares permanecen hacinados en unos tanques de agua que apenas les garantiza la movilidad.

Que el bienestar animal no está garantizado en las piscifactorías no es algo que defiendan únicamente los sectores animalistas. La propia Comisión Europea concluyó en un informe publicado en el año 2017 que la mayoría de las instalaciones de acuicultura del continente no estaban cumpliendo con el Código Sanitario para los Animales Acuáticos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Changing Markets apunta a los supermercados españoles

El uso generalizado de los piensos FMFO hace que las cadenas de supermercados ofrezcan productos con un gran impacto ambiental oculto. La propia organización holandesa ha analizado los pescados ofertados por las diez principales establecimientos de alimentación de España y ha certificado que, en líneas generales, la cadena de suministro acuícola que hay tras los peces ofertados tiene una puntuación en sostenibilidad que no supera el 13%, lo que deja al Estado español por detrás de otras potencias europeas como Alemania o Reino Unido, donde se han elaborado estudios similares.

«Los españoles están consumiendo mucho más pescado salvaje del que creen»

La Fundación explica que, después de haberse puesto en contacto con las principales cadenas de supermercados que operan en España, «ninguna tiene un objetivo claro» para disminuir el uso de piensos elaborados con pescados salvajes en sus alimentos de acuicultura.

Desde la organización señalan que, de alguna forma, «los españoles están consumiendo mucho más pescado salvaje del que creen», ya que los animales de piscifactorías, en teoría un método más sostenible para los océanos, «se alimentan de pescado extraído de los mares».

La industria de la acuicultura en España

Los últimos datos de la patronal de la acuicultura revelan que en España hay un total de 5.075 establecimientos del sector. De ellos, 4.793 son bateas de moluscos, 166 son piscifactorías continentales de agua dulce donde se cría trucha arco iris y esturión, 43 son establecimientos marinos y 73 de playa o costa. En cualquier caso, las estadísticas muestran que en la última década el número de centros ha disminuido, pasando de los 5.313 que había en 2007 a los 5.075 actuales.

Entre las cinco principales especies de pescado criadas en las piscifactorías españolas destaca:

  • Dorada: en el último año se produjeron 13.000 toneladas con un valor total de 60,8 millones de euros. España es el 5º criador mundial.
  • Lubina: los datos reflejan que el pasado año la cría dejó 27.000 toneladas de este pescado, con un valor de 136 millones de euros. España es el cuarto productor del mundo.
  • Rodaballo: la patronal de la acuicultura estima que en el último año se criaron 8.258 toneladas de este animal, dejando a España a la cabeza de Europa.
  • Lenguado: España es el cuarto criador del viejo continente en acuicultura, con 818 toneladas producidas en 2019.


martes, 26 de enero de 2021

El Procurador de Derechos Humanos en Guatemala condenó la represión contra los migrantes hondureños

Radio Progreso HN - La voz que está con vos

Procurador de los Derechos Humanos en Guatemala, Augusto Jordán Rodas Andrade

El uso de la fuerza de manera brutal por parte de elementos del ejército y la policía de Guatemala, contra la población hondureña que integra la caravana de migrantes, lacera profundamente la dignidad de las personas que tienen derecho a migrar, porque no es delito, dijo en entrevista a Radio Progreso el Procurador de los Derechos Humanos de Guatemala, Jordán Rodas, asegurando estar indignado por los hechos violentos suscitados este domingo (17/01/2021), en Vado Hondo, Chiquimula.

El procurador responsabiliza directamente al presidente de Guatemala Alejandro Giammattei, por ser el comandante jefe del ejército, y porque, ha dejado ver claramente su rostro anti-inmigrante siguiendo directrices de Estados Unidos, a pesar de que su población forma parte del grupo de ciudadanos que se ven obligados a migrar por los altos índices de pobreza y violencia.

“Esto es un mal precedente”, dijo reconociendo que las medidas de bioseguridad impuestas por su gobierno son válidas, pero no es válido que se golpee a la gente, especialmente a mujeres con sus hijos en brazos. “Vamos a estar muy atentos para que los hechos no se vuelvan a repetir”, sostuvo apuntando que exigen la aplicación de justicia a los responsables de los hechos violentos.

El procurador asegura que la violencia y la corrupción que gobiernan a los países del triángulo norte (Guatemala, Honduras y El Salvador), son el motor que expulsan a la población hasta en caravana, por lo tanto, se deben atacar las causas estructurales del problema  y no buscar soluciones a través de la violencia cuando la gente ya va en la ruta migratoria.


Con sus mochilas cargadas de sueños y esperanzas sale nuevo éxodo de migrantes rumbo a EEUU.


Defensores en Línea

Por Riccy Ponce 

Desde la gran terminal de San Pedro Sula, salieron alrededor de 2000 personas en un nuevo éxodo masivo, con la ilusión de llegar a Estados Unidos y con la esperanza de pedir asilo político, en su mayoría familias enteras, huyendo de la corrupción, violencia y de la pobreza que ha causado el régimen ilegal e ilegitimo que actualmente usurpa el poder, y que ha convertido a Honduras en un narco gobierno.

Otro de los principales motivos para que el hondureño saliera en un éxodo masivo son las familias que lo perdieron todo a raíz de las tormentas Eta e Iota, y que el régimen no les dio respuesta oportuna después de los desastres que dejaron estas tormentas tropicales.

caravana2A la altura de Cofradía se encuentran con un retén militar que los registra y se burlan de ellos diciéndoles que viene la migra, los bajan de los vehículos de personas solidarias que les han dado “jalón”, según lo informó un medio local que da cobertura a través de su página de Facebook.

En esa misma transmisión se observó que mientras la gente que decide buscar un mejor futuro para su familia no ha tomado ni agua, la policía y los elementos antimotines tienen los vehículos policiales cargados de alimentos y agua para su consumo.

A medida que el éxodo de personas avanza, a la misma se van uniendo más hondureños, que ya no aguantan la vida de miseria que ha sumergido el régimen de Juan Orlando a la población. Al final del día se podría superar las seis mil personas que van en este nuevo éxodo.

El periodista Bartolo Fuentes, quien se encuentra en la zona dándole cobertura, expresó a un medio local que la cantidad de personas que conforman el éxodo es mayor a la cantidad de personas que salió en el 2018.

“Yo calculo que se va a aproximar a las 6,000 personas tipo 2:00 de la tarde de este día, porque hemos visto que mucha gente está llegando a la terminal de los lugares como Tegucigalpa, La Ceiba y otros sectores, y se han trasladado en buses interurbanos hasta aquí a Cofradía, para alcanzar la caravana. Yo digo más de 3,000 salieron de la terminal, pero en el trayecto se ha sumado más gente”.

Añadió el comunicador que “no duraría que al final del día en efecto hayan más de tres mil personas en esta caravana, que es lo que indica esto, desesperación, porque la verdad el momento no es ideal para irse, ni en caravanas ni de ningún otro modo, por la pandemia, por las restricciones, las amenazas de los gobiernos”.

Cabe mencionar que en el 2018 el primer éxodo que conmueve a Honduras se dio en octubre de ese año, mismo que salió de San Pedro Sula, y al salir eran un aproximado de 1,300 personas, pero al llegar a la frontera con México el 17 de octubre ya sumaban alrededor de 6,000 personas.

La convocatoria para este éxodo se circuló a través de las redes sociales, donde las personas comenzaron a llegar a la plaza de San Pedro Sula, una de las ciudades más importantes del país y que además también se encuentra sumida en la delincuencia y pobreza.

Desde que salió el primer éxodo del país con rumbo a Estados Unidos en 2018, en Honduras se han conformado pequeños grupos que huían del país en las mismas  circunstancias, e incluso en  el 2020, cuando se declaró una pandemia a nivel mundial por el coronavirus, causó más desesperación, al ver que entraba en una etapa de confinamiento por el régimen para evitar la propagación del Covid-19,  sin tomar en cuenta que la mayoría del pueblo hondureño vive de su trabajo diario, y que miles de compatriotas se quedaron sin empleo, y al no poder suplir las necesidades, ni obtener la respuesta necesaria, deciden abandonar su patria, para morir de hambre o víctimas de la violencia.


La corrupción es la causa del fracaso en el manejo de la pandemia


Radio Progreso

Honduras inicia el 2021 con un escenario sombrío en materia sanitaria. Los casos de Covid-19 van en incremento, y los tan ansiados y necesarios hospitales móviles no terminan de llegar ni de construirse en el país.  La corrupción en el manejo de la pandemia y la impunidad institucionalizada siguen siendo los principales problemas en el manejo del virus, han asegurado analistas.

El doctor José Manuel Mateu, ex viceministro de salud explica que nos encontramos en lo peor de la pandemia, y recuerda el caso de la gripe española que entre 1918 y 1920 mató a más de 40 millones de personas en todo el mundo. En esa ocasión la población se relajó, y fue en el segundo año cuando mayor cantidad de gente murió, porque dejó de tomar las medidas.

En el mundo la situación es crítica, pero en Honduras se están tomando medidas desacertadas para manejar la pandemia, cuestiona. “Ahora la epidemia está en su pico más alto, y los genios que están conduciendo la emergencia toman la decisión de hacer confinamiento a partir de las 9 de la noche, cuando nadie sale a esas horas. Creo que la economía debe ir de la mano, pero la vida humana no tiene precio”, señala el médico.

El ex funcionario de salud dice que los hospitales públicos y privados están saturados, aunque alguien tenga dinero no podrá ser ingresado porque no hay cupo, estamos en el colapso.

¿Nueva normalidad?

En el discurso oficial se nos ha dicho que los hondureños y hondureñas nos tenemos que acostumbrar a vivir bajo una nueva normalidad, sin embargo, para el doctor José Manuel Mateu, quienes afirman eso son irresponsables porque una nueva normalidad no significa exponer a la población para que se contagie de Covid-19.

El doctor Mateu señala que una de las medidas urgentes es que renuncien quienes han estado al frente de la pandemia, porque han hecho demasiado daño. Así mismo, opina que se debe volver urgentemente a los confinamientos parciales.

“Yo no creo que será una vez por semana la salida de las personas, pero probablemente podría ser un 33 o 50% de la población que, si salga a trabajar un día y al siguiente día otro 33 o 50%, con ello disminuimos el número de personas en la calle. El material de bioseguridad es indispensable y el material para médicos y enfermeras, porque así evitamos que se contagien. También es necesario que se equipen con oxígeno los hospitales”, dice.

Regreso a clases

Recientemente el Ministro de Educación, Arnaldo Bueso, señaló que en los primeros días de febrero se comenzaría con los pilotajes en áreas rurales del país para identificar si es factible retornar de manera presencial a las aulas de clase.

Sin embargo, el doctor José Manuel Mateu, dice que no podemos hablar de pilotaje cuando no hay capacidad para garantizar material de bioseguridad en los centros educativos, mucho menos cuando gran parte de la población estudiantil tiene problemas de desnutrición.

“Un niño contaminado contaminará a gran cantidad de personas. Los niños y niñas gracias a Dios responden mejor al Covid-19, pero son portadores asintomáticos que llevarán el virus a sus casas y con ello incrementarán el colapso de los hospitales”.

El medico está convencido que el escenario en materia sanitaria en el país no es nada alentador. “Más confinamiento, incremento de muertes y a la larga van a terminar tomando medidas de cierre, que bien podrían ir tomándolas preventivamente. Ojalá no se tomen por cuestiones políticas”, dice.

José Manuel Mateu dice que, el principal desacierto en los tiempos de Covid-19 ha sido tener el gobierno que tenemos. Gente que se dedicó a politiquear y robar, y no a entender que se trataba de vidas humanas. “Tendría que morirse un familiar para que se sensibilicen las autoridades superiores, los tomadores de decisiones en el país”, dice.

También lamenta que en el país no exista justicia. Porque de lo contrario, ya estarían presos quienes compraron los hospitales móviles. La justicia debería haber iniciado procesos automáticamente frente a la gran cantidad de dinero que se ha mal utilizado en medio de la pandemia.

El médico se pregunta por qué quienes han robado en medio de la pandemia no se les ha metido presos, cuando la mayoría del pueblo hondureño sabe bien quienes son. “Por qué sigue la Comisión Interventora de INVEST-HN cuando su gran logro ha sido decir que encontró los hospitales, a pesar de que su trabajo era echarlos a andar y haber dicho la verdad si lo que se pagó por ellos era lo real, pero solo han llegado a tapar la corrupción, como se hace en todos lugares donde hay Comisión”, finaliza.