martes, 28 de abril de 2020

Sexto Manifiesto Público



Decenas de organizaciones indígenas y garífunas, campesinas, juveniles y estudiantiles, feministas, ambientalistas, territoriales, de derechos humanos, de personas discapacitadas,
magisteriales, sindicales, sociales, profesionales, políticas y populares, ante el peligro creciente de la pandemia, la amenaza del hambre por la negación de alimentos, y ante la epidemia depredadora y saqueadora de la dictadura, expresión del colapsado extremismo neoliberal, una vez más, nos unimos en una sola voz para manifestarnos en este Sexto Manifiesto Público:

1.- Llamamos a todas las voces indignadas a unirnos en un único clamor: denunciar el descarado desvío de recursos de la emergencia para fortalecer a los militares y sus estructuras, tiñendo la corrupción de cachureca y de verde olivo.
2.- Convocamos a nuestros hermanos y hermanas del sector salud a fortalecernos unitariamente en la lucha común por exigir que los recursos de la emergencia se destinen prioritariamente a equipar los centros hospitalarios y a todo el personal de salud para dar una
atención segura y digna a los pacientes. Ratificamos la exigencia porque la emergencia sea
conducida por el Colegio Médico de Honduras, y por personas e instancias con competencia
profesional, experiencia y responsabilidad ética.
3.- Advertimos que la podredumbre se disimula con la separación de corruptos intermedios,
mientras el oscuro telón de impunidad protege a los conductores de saqueos, que manejan a
su antojo la emergencia, bajo el liderazgo de Juan Orlando Hernández, conductor de la narco
dictadura militar cachureca, y con una oposición política que al guardar silencio, se convierte
en legitimadora.
4.- Que más voces indignadas exijamos un sistema de veeduría y rendición de cuentas
independiente a la estructura oficial, y repudiemos al FONAC, porque no nos representa como sociedad civil organizada, y porque juega la miserable función de limpia rostros de los más altos saqueadores de los bienes comunes y públicos.
5.- Advertimos: los saqueos de los recursos de la emergencia, se realizan en el contexto del
pacto de impunidad, que entre otras maniobras, conlleva aprobar el Nuevo Código Penal, sacar de la cárcel a asesinos de Bertha Cáceres y violadores de derechos humanos y ambientales, limpiar el sucio perfil del Tribunal Superior de Cuentas, saquear los fondos del RAP y del INJUPEM, e impulsar un plan agro exportador a gran escala de expropiación de tierras de pueblos originarios y campesinos.
6.- Elevemos más voces en defensa de las obreras y obreros de la industria maquiladora,
víctimas de suspensiones, con aportaciones humillantes de patronos y Estado, y en defensa de las trabajadoras y trabajadores despidos o suspendidos mayoritariamente sin salario y sin
derechos, por ser temporales, y sometidos a la amenaza tanto de la pandemia, como por el
atropello patronal permitido por el Ministerio del Trabajo.
7.- Advertimos que mientras las familias y las comunidades son obligadas a encerrarse en sus espacios domésticos, los camiones se mueven con toda tranquilidad e impunidad
transportando madera y otros bienes naturales, como parte de la depredación de los bosques y bienes que pertenecen a las comunidades y pueblos originarios.
8.- Sumemos más voces en repudio del cerco mediático que se expresa en las inútiles cadenas nacionales, las cuales, además de mentir y ocultar la verdad de la emergencia, son generadoras de terror, confusión e incertidumbre.
9.- Unamos nuestras voces indignadas en contra de las violaciones a los derechos humanos,
que se expresa públicamente en las represiones en contra de la población que demanda
comida, en amenazas a defensores y defensoras populares y ambientales, y que tiene su
expresión asolapada en el ámbito doméstico, en donde el patriarcado ejerce dominio y
violencia en contra de las mujeres y niñas, y se hace más fuerte con la prolongación del
encierro.
10.- Nuestro pueblo encerrado y sin fuentes de ingreso, es víctima del hambre y de la exclusión de los programas de repartos, y esta angustia alcanza una dimensión pública de protesta y reclamo. Luchemos por una organización municipal y local de reparto de alimentos con plena participación y veeduría de las diversas organizaciones sociales y comunitarias para que atienda el clamor de nuestro pueblo hambriento.
11.- Este Sexto Manifiesto Público saluda con profundo reconocimiento y respaldo las diversas y variadas acciones y voces de rebeldía y resistencias autónomas que se realizan en las calles y en todos los espacios públicos, en demanda de comida y en contra de la violencia, el militarismo y la corrupción, iniciativas nacidas y lideradas mayoritariamente, aunque no
únicas, por la fuerza creadora de las mujeres.
12.- Llamamos a que hagamos sentir todas nuestras demandas en la hora del cacerolazo,
desde el lugar en donde nos encontremos, los días sábados a las siete de la noche.

Jan Schakowsky: “El poder judicial de Honduras tiene en sus manos la libertad de los defensores de Guapinol”



Por Marc Allas

La influyente congresista demócrata por la Cámara de Representantes de Estados Unidos (EEUU), Jan Schakowsky, comprometida en la defensa de los derechos humanos a nivel mundial, instó a los magistrados y magistradas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ),  para que deje en libertad a los defensores del agua y los recursos naturales de Guapinol, que permanecen recluidos en cárceles de Olanchito y La Ceiba.

Schakowsky que desde el golpe de estado de 2009 ha estado monitoreando la situación social y política de Honduras, emitió un twiter el 22 de abril, a propósito del Día Internacional de la Tierra, en el que escribió: “Hoy celebramos el Día de la Tierra, sin embargo, los que la protegen están ilegalmente tras las rejas en Honduras”.

La congresista añadió en su twiter que: “el poder judicial de Honduras tiene en sus manos la libertad de los defensores de Guapinol y que debe garantizar su liberación inmediata”.

guapinolLos defensores ambientalistas han demandado la protección de los ríos del Parque Nacional Montaña Botaderos en la comunidad de Guapinol, municipio de Tocoa, departamento de Colón, que está siendo amenazada por la explotación minera.

Por demandar que se conserven los recursos naturales y la salida de la empresa minera Los Pinares,  se encuentran privados de libertad: José Daniel Márquez, Kelvin Alejandro Romero, José Abelino Cedillo, Porfirio Sorto Cedillo, Ewer Alexander Cedillo, Orbin Nahúm Hernández y Arnold Javier Alemán recluidos en el Centro Penal de Olanchito y en La Ceiba Jeremías Martínez Díaz, respectivamente. Todos ellos son defensores del agua y los bienes comunes de Tocoa, departamento de Colón.

Schakowsky fue una de las primeras mujeres diputadas de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos en visitar Honduras, tras conocer del derrocamiento del presidente Manuel Zelaya Rosales en junio de 2009 y de las consecuentes graves violaciones a los derechos humanos que cometieron los usurpadores del poder.

Para conocer de cerca la situación de los derechos humanos, la congresista demócrata se reunió, posterior al golpe de estado con Bertha Oliva, Coordinadora General del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), organización referente a nivel nacional e internacional.

La reunión se produjo en la sede del comité, donde, en el “salón de memorias”, Schakowski y su equipo, escucharon y documentaron los testimonios de las víctimas sobrevivientes al cruento golpe de estado en Honduras.

La congresista Jan Schakowsky, sirve en la Cámara de Liderazgo Democrático como Jefa Adjunta.  Es miembro del Comité de Dirección y Política Democrática de la Cámara de Representantes, del Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes, así como del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, donde se desempeña como Presidenta del Subcomité de Protección al Consumidor y Comercio, y como miembra del Medio Ambiente y Supervisión y Subcomités de Investigaciones.

En marzo de 2019, Schakowsky junto a los representantes José Serrano y Marcia Kaptur y con el apoyo de 43 congresista,s introdujeron la “Ley de Derechos Humanos en Honduras, Bertha Cáceres”.

Este proyecto de ley trabajará para garantizar que el gobierno, el ejército y la policía hondureña no puedan cometer delitos o actos de violencia contra el pueblo hondureño con impunidad, señala la ley.

Al tiempo que establece que el legado de activismo de Berta Cáceres inspiró al mundo, pero el gobierno hondureño no la protegió. Esta legislación sirve como un control severo sobre el gobierno hondureño y como un faro de justicia largamente buscada para el pueblo de Honduras, apuntó la iniciativa de ley.

Por su parte el diputado por el partido Republicano Hank Johnson, expresó que “Hoy reintroduje H.R. 1945, la Ley de Derechos Humanos de Berta Cáceres. Durante demasiado tiempo, el pueblo hondureño ha sufrido bajo uno de los gobiernos más represivos del mundo”.

“En Honduras, ser un activista de derechos humanos, un periodista, una persona indígena o un ecologista es un objetivo. Protestar puede ser un objetivo, es una sentencia de muerte “, apuntó el Representante Johnson, quien originalmente presentó el proyecto de ley en 2016 tras el trágico asesinato de la lideresa hondureña de derechos ambientales e indígenas, Berta Cáceres.

“Esta legislación suspenderá el financiamiento militar de los EE.UU. a las fuerzas de seguridad hondureñas y desalentará los préstamos multilaterales de los bancos de desarrollo hasta que el gobierno hondureño investigue y enjuicie a los militares y policías que han violado los derechos humanos”, señaló el texto de la ley.

Al cumplirse 10 años del golpe de estado, el 28 de junio de 2019, Jan Schakowsky señaló la ilegalidad del régimen de Juan Orlando Hernández en Honduras y apuntó los vínculos de miembros de su familia con el narcotráfico.

En aquella oportunidad la representante del pueblo estadounidense escribió: “Bajo estas circunstancias, es vergonzoso que nuestro gobierno sigue enviando asistencia a este gobierno ilegitimo y corrupto en Honduras.  En particular, la asistencia en materia de seguridad  sirve para empoderar un presidente dictatorial quien abusa el poder y hace cómplice a nuestro país en los abusos de derechos humanos de su régimen”.

Schakowsky fue clara y tajante al afirmar que: “Un narco-gobierno ha sido consolidado alrededor del Presidente Juan Orlando Hernández, quien nombró un jefe nacional de la policía y un jefe de seguridad nacional, vinculados con cárteles”.

“El Presidente y su hermana han sido investigados por la Agencia de Control de Drogas de los EEUU por tráfico de drogas a gran escala  y lavado de dinero, y su hermano y otros oficiales involucrados en el golpe de estado han sido encarcelados en los EEUU donde esperan juicio por los mismos cargos.  Y aun así, continúa el apoyo del gobierno de los Estados Unidos para la administración de Hernández”, resaltó.

Alerta por condición de presos políticos


Por Giorgio Trucchi

Bertha Oliva | Foto: Giorgio Trucchi | Rel UITA

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh) envió una nota a Joel Hernández, Relator para Honduras de la CIDH, en relación a los graves riesgos que corren los presos políticos y defensores de derechos ambientales, que guardan prisión en diferentes centros penales del país.

Las dramáticas condiciones de las cárceles en Honduras han sido señaladas y condenadas tanto por organizaciones de derechos humanos como por organismos internacionales.

Una situación que se ha puesto aún más preocupante por las medidas sanitarias de emergencia impuestas en el país contra la pandemia de Covid-19.

Es por eso que Cofadeh, Grupo de Litigantes contra la Tortura en América Latina, OMCT y ERIC1 interpusieron ante la Sala Constitucional un hábeas corpus correctivo2, con el fin de que el Estado aplique medidas alternativas a la prisión preventiva para 11 presos políticos.

El recurso es a favor de los 8 defensores de los bienes comunes3 de la comunidad de Guapinol, que están siendo acusados de diferentes delitos por defender los ríos del Parque Nacional Montaña de Botaderos, cuya zona núcleo está siendo amenazada por la compañía minera Los Pinares.

La empresa es propiedad de Lenir Pérez, ya involucrado en el pasado en otros conflictos mineros, y Ana Facussé, hija del tristemente famoso terrateniente palmero Miguel Facussé Barjum.

El procedimiento jurídico también busca salvaguardar la salud de los otros presos políticos Carlos Daniel Tinoco (menor de edad), Víctor Castillo y Rommel Herrera Portillo, este último víctima del falso positivo de la quema de unas llantas frente a la entrada de la embajada estadounidense en Tegucigalpa.

Ante la falta de respuesta de la Sala Constitucional, Bertha Oliva, coordinadora general del Cofadeh, envió una nota al Relator para Honduras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Copia de la nota fue enviada también a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

“Consideramos que la situación de los presos políticos y defensores ambientales actualmente privados de libertad es sumamente grave. Necesitamos que se les otorguen medidas alternativas a la prisión”, dijo Oliva a La Rel.

“Lamentablemente ̶ continuó ̶ la Sala Constitucional no ha dictado sentencia sobre el habeas corpus. Por eso hemos decidido dirigirnos al comisionado Joel Hernández para que se pronuncie públicamente, y recomiende al Estado tomar las medidas necesarias”.

Coronavirus y militarización

La semana pasada, la CIDH se pronunció sobre la situación generalizada de hacinamiento que hay en las cárceles, y los peligros que corren las personas privadas de libertad en el contexto de pandemia por Covid-19.

Por ello instó a los estados miembros a reevaluar casos de prisión preventiva “para identificar aquellos que pueden ser convertidos en medidas alternativas”.

“Lo más absurdo es que la justicia es lenta y tardía cuando se trata de presos políticos, pero se pone rápida y eficaz cuando debe liberar a funcionarios o políticos acusados de corrupción”, advirtió la coordinadora de Cofadeh.

Oliva se mostró preocupada también por la actitud del gobierno de querer enfrentar la pandemia sin capacidades profesionales, tratando de resolver todo con más militarización y la suspensión progresiva de derechos constitucionales.

“La situación es caótica y la crisis está siendo manejada de forma irresponsable, ignorando los aportes fundamentales que puede brindar el Colegio Médico.

Además, el régimen está aprovechando la situación para profundizar los ataques contra activistas sociales, y no está dando respuestas serias a las miles de personas que están aguantando hambre”, concluyó la defensora de derechos humanos.

Intelectuales, literatura y comunicación en estado de confinamiento



Por Ignacio Echevarría y Gonzalo Torné 

“Re-pug-nan-te”. Con este adjetivo, y silabeado de este modo, el primer ministro portugués, António Costa, calificó el viernes 29 de marzo –según informaban ampliamente todos los medios– la postura del ministro neerlandés de Finanzas, Wopke Hoekstra, poco después de que éste sugiriera que habría que investigar por qué España e Italia carecen de recursos suficientes para enfrentar la crisis del coronavirus.

“Ese discurso es repugnante en el marco de la Unión Europea. Esa es la expresión adecuada: re-pug-nan-te, porque no estamos dispuestos a volver a oír a ministros de Finanzas holandeses como ya oímos en 2008, 2009, 2010 y años consecutivos.”

Así de contundente se manifestó Costa, aludiendo de paso a unas lamentables declaraciones del exministro Jeroen Dijsselbloem durante la crisis del 2008, en las que proponía que no se prestaran fondos a los países que no hicieran los deberes, del mismo modo que nadie prestaría a quien se gastara el dinero en “alcohol y mujeres”.

Preguntado horas después de la mencionada rueda de prensa si no le parecía que se había excedido al calificar tan duramente la actitud de Hoekstra, Costa respondió: “¿Quién, yo? ¿Está bromeando? Quien se excedió fue él. Pretender resolver la pandemia en Holanda sin hacer nada en España o Italia es no entender nada”. E insistió sobre su rechazo a la postura de las autoridades neerlandesas: “Es el mismo espíritu y comportamiento que ya tuvieron en 2008 y 2009; si bien ahora no se trata solo de economía sino de salvar vidas humanas, por eso es repugnante”.

Ante el penoso espectáculo que viene dando la Unión Europea, reconforta pensar que al menos uno de sus líderes no sólo es capaz de pensar decentemente, sino además de prescindir de la diplomacia cuando ésta sólo puede entenderse como servidumbre o connivencia.

Que un calificativo como el de “repugnante”, aplicado a una actitud como la de Hoekstra, produzca tanto ruido, tanto, estupor, tanta fruición y tanto escándalo, ilustra muy elocuentemente cómo, de un tiempo a esta parte, la corrección política ha convertido el lenguaje de la política misma en una jerga inane que los medios de comunicación se afanan en descifrar e interpretar, casi siempre con resultados decepcionantes. (I.E.)

La sociedad en su conjunto parece asumir que, rebasada cierta edad, la vida del ciudadano empieza a estar suficientemente ‘amortizada’

Más de lo mismo. En la avalancha de recomendaciones literarias prima el isomorfismo: ¿no estamos sitiados por la peste? Pues allí van Tucídides, Boccaccio, Defoe, Thomas Mann y Camus. Nada que objetar, faltaría. Aunque la relectura de estos libros arroja un saldo parecido: los libros ya escritos roturan con precisión situaciones ya pasadas, nos ayudan en lo que tiene de “parecido” y nos dejan solos con lo que nuestra situación tiene de “nuevo” o de “distinto”, justo lo que más nos concierne. Una laguna para los lectores que buscan sentido, una oportunidad para los escritores que buscan obra. (G.T.)

“Cerrado”. Si la literatura no depende de sus surcos convencionales (los géneros) y la reconocemos allí donde el texto se despega de su función prevista socialmente, saludemos la llegada de una nueva modalidad: los textos con los que los comercios nos advierten de su cierre por la Covid-19. Incluso pueden rastrearse diversos estilos predominantes, cuya sucesión regular constituye una tradición. Empezaron los comercios “chinos” avisando a sus clientes de que se tomaban unas vacaciones (como si el cierre fuese una especie de mal augurio vergonzoso que convenía disimular, cierta insolidaridad social); cuando empezó a intuirse el confinamiento siguieron textos más sinceros, pero todavía asépticos, de una índole didáctica en la que se retorcía todavía un deje de disculpa; ya confinados los textos se contagiaron de cierta euforia deportiva (“entre todos venceremos”, “a por el virus”) mezclada con una repelente exposición de ejemplaridad (“lo hacemos por responsabilidad social”), atravesada la quincena de encierro los locales echan la persiana en silencio, sin dejar cartel, la fatiga del sobreentendido ha asfixiado el género. (G.T.)

Todas las direcciones. Ignoro si los estados de excepción sacan lo mejor o lo peor del ser humano, pero nunca van a estar tan documentados. Nunca vamos a ver a tanta gente haciendo tantas cosas, a menudo contrarias. Saber si ciertas conductas imperan, son preponderantes, “tendencia” o casos aislados, va a depender del sesgo que los medios quieran darle a una masa de casos a la que no tenemos acceso. ¿Proliferan las delaciones (a veces desde los balcones) de los “ciudadanos” obedientes a los que se descuidan en el cumplimiento de las normas de confinamiento? Cualquiera sabe. Las veces que me encuentro a un padre que baja con sus hijos a tirar la basura o una pareja de ancianos paseando un tramo breve de calle mi reacción natural es sonreír. (G.T.)

¿Qué prefieres? Entre las subtramas que circulan por debajo de los grandes titulares que dan cuenta de la crisis del COVID-19, cabe destacar la que genera el debate sobre cuáles deberían ser los criterios de prioridad a la hora de administrar unos recursos sanitarios insuficientes para toda la población de infectados. Días atrás trascendió que en Cataluña el Sistema de Emergencias Médicas avalaba limitar la ventilación mecánica en las emergencias médicas a los pacientes de más de 80 años con una insuficiencia respiratoria grave (si así lo consideran, bajo criterio clínico, los facultativos). La noticia hacía recordar la que había circulado dos semanas antes, conforme a la cual la Unidad de Crisis de la región de Lombardía, en Italia, había elaborado un protocolo para determinar qué pacientes, dada la falta de espacio, podrían recibir tratamiento en cuidados intensivos y cuáles no. Entre estos últimos se contaban los mayores de 80 años. La sociedad en su conjunto parece asumir que, rebasada cierta edad, la vida del ciudadano empieza a estar suficientemente “amortizada”, y que su alargamiento nunca debería hacerse en desventaja de personas más jóvenes ni al precio de determinados costes. Toda una filosofía sobre el valor de la vida humana y de la experiencia está en juego en este tipo de cálculos más o menos piadosos, más o menos pragmáticos

.Recuerdo un memorable pasaje de una muy recomendable novela de Richard Hughes, el autor de Huracán en Jamaica. Me refiero a En peligro, publicada en 1929 y traducida hará un par de años al español por la editorial Gatopardo. En ella, una formidable tormenta amenaza con hundir un barco, y en medio de la zozobra a que ello da lugar el jefe de máquinas, el señor MacDonald, temiendo por su vida, recuerda a sus tres hijos, y le sale decirse a sí mismo, casi cabreado: “Valgo por diez de esos chavales”. Lo que da lugar a que el narrador comience a especular sobre la relación que cabe establecer entre el valor de un hombre y lo que cabe en su memoria, y a que –persuadido de que, en definitiva, “un hombre es la totalidad del contenido de su mente”– concluya que, por mucho que se suela lamentar menos, se pierde bastante más con la muerte de un anciano que con la de un niño: “Después de todo, ¿qué prefieres perder: una bolsa vacía o una que te has esforzado durante años en llenar?”. (I.E.)

Salón de belleza. Las metáforas (y por extensión los símiles) son instrumentos sofisticadísimos de conocimiento por los que descubrimos un rasgo inesperado de algo al ponerlo en relación con otro. La carga de belleza que desprenden deriva a mi juicio (aunque no sé si es una opinión muy popular) de las palabras elegidas, de la forma de la frase, y de la audacia de la comparación, de la asociación inesperada y de la carga de conocimiento que transmite. Los símiles pueden formarse, por supuesto, sin que nos proporcionen ninguna de estas ganancias. Basta con juntar dos cosas y ver qué pasa. Circula una versión más nociva que la del azar, la del embellecimiento. Lo vemos estos días con los libros y las pobres librerías, comparados con el pan caliente, con iglesias y farmacias, con barcos surcando aguas procelosas… Términos “bellos”, con los que se pretende realzar el valor del libro y las pobres librerías, pero que desdibujan su naturaleza y nos impidan pensar con claridad en su situación y en los escenarios futuros. La metáfora embellecedora es un ejercicio (y a veces un espectáculo) de incompetencia intelectual. (G.T.)

Los fantasmas de la libertad. Sorprende (casi fascina) la alegría con la que al contrastar las medidas tomadas por los países “demócratas” y las “dictaduras orientales” se atribuye a los primeros la “libertad” como rasgo definitorio, y a los segundos el “Estado”. La ingenuidad se expresa ya en la concepción según la cual la democracia es una esencia, y no un sistema de elección de gobernantes que deriva en una forma abierta que puede llenarse de muchas cosas, en grados distintos y combinaciones variadas. La democracia admite, según la latidud, la tenencia de armas, la prohibición de matrimonios homosexuales, la pena de muerte o nuestra vergonzosa “ley mordaza”. Pero lo que roza ya el desvarío es la identificación de la “libertad” como contrario de “Estado”, como si fuesen las dos posiciones irreconciliables de un interruptor. La libertad es por definición una potencia, así que es la más abierta de las formas posibles, uno puede incluso entregarse o someterse libremente, de manera que es muy complicado hablar en su nombre. Pero si algo podemos intuir es que muchas veces la ausencia de “Estado” (entendida como una organización común dotada de recursos) es la que le complica mucho la existencia a la libertad (dificultando el acceso a becas, negando segundas oportunidades, averiando el ascensor social, racaneando los servicios asistenciales…), mientras que muchas otras es el Estado quien ofrece una plataforma para el despegue de aventuras individuales. En el caso que nos ocupa sangran los ojos: allí donde miramos, el sistema de salud público (un sistema de control estatal de la salud) es el único dique para contener la muerte. Un Estado del que sabemos poco, pero que sí parece “altamente incompatible” con el ejercicio de la libertad. (G.T.)

No hay farsa crítica más penosa que suponer que las novelas adaptan de manera inmediata sus técnicas y su estructura a procesos sociales amplios

Doble moral. Nadie sabe cómo será la literatura sobre la Covid-19 (o sobre el confinamiento y sus consecuencias, el bicho me temo que da poco juego), pero es casi seguro que la literatura después del coronavirus va a seguir igual. No hay farsa crítica más penosa que suponer que las novelas adaptan de manera inmediata sus técnicas y su estructura a procesos sociales amplios, como si el género fuese un eco del mundo, y no tuviese su propia evolución interna, derivada de la observación mutua entre autores, su “vida privada”. Pero sí podemos aventurar cómo se proyectará la literatura “disponible” a la situación, las “dos morales” con las que puede estructurarse el material. La primera moral serviría de apoyo a los sentimientos convencionales que nos transmiten los medios y los estados de redes sociales, acompañaría al anciano que se separa de sus nietos y a los hijos que saben que su padre muere solo. Es una ilustración, un refrendo. La segunda moral se dedicaría a explorar las novedades éticas y morales que abre la situación: la mujer o el hombre a quien (imaginar las circunstancias concretas es el trabajo específico del escritor) el confinamiento “salva” o le ofrece “carta blanca” para desarrollarse; las nuevas formas de vida que prosperan y que, superada la crisis vírica, serán recordadas con nostalgia; el joven a quien la cancelación del enterramiento le libra de una ceremonia y un retrobament que le asfixian anticipatoriamente. (G.T.)

Sopa de Wuhan. Una amiga me manda el pdf de Sopa de Wuhan, una publicación impulsada y realizada por Pablo Amadeo, quien al frente de la misma explica: “Sopa de Wuhan es una compilación de pensamiento contemporáneo en torno al Covid-19 y las realidades que se despliegan a lo largo del globo. Reúne la producción filosófica (en clave ensayística, periodística, literaria, etc.) que se publicó a lo largo de un mes –entre el 26 de febrero y el 28 de marzo de 2020–. La antología presenta a pensadores y pensadoras de Alemania, Italia, Francia, España, Estados Unidos, Corea del Sur, Eslovenia, Bolivia, Uruguay y Chile. Sopa de Wuhan junta en un volumen lo que ya es público y está al alcance de un click”. Entre los autores compendiados se cuentan Giorgio Agamben, Slavoj Zizek, Alain Badiou, Byung-Chul Han, Paul B. Preciado, etc. Me asombran los reflejos que tantos intelectuales muestran tener frente a los acontecimientos, por insospechados y carentes de precedentes que sean, como es sin duda el caso de la situación creada por la Covid-19.

“Decenas de pensadores y filósofos –entre aspirantes, estrellas emergentes y astros consolidados– han comparecido a lo largo de estos días en las páginas de nuestros diarios para hacer todo tipo de declaraciones extravagantes”, observa Íñigo F. Lomana en un severo y contundente artículo publicado en este mismo medio. Con independencia de la polémica a la que Lomana apunta, me pregunto hasta qué punto es obligación del intelectual salir al paso de lo que ocurre e improvisar, con más o menos fundamento, una explicación o una réplica.

La avalancha de trivialidades, solemnidades y cursilerías con que nos abruman, ya sea en columnas y declaraciones o en redes sociales, es incesante

En una entrevista que le hizo a Canetti en 1980, Gerald Stieg mostraba su asombro al enterarse de que el autor de Masa y poder se hallaba en París durante los sucesos de Mayo del 68, pese a la cual no había dicho una sola palabra sobre ellos en todo ese tiempo. Canetti le respondió así: “Es completamente cierto que estaba en París y que quedé muy impresionado por los acontecimientos, que me ocuparon durante mucho tiempo. Siguen ocupándome hoy. Pero precisamente esa es la razón por la que no los menciono. Porque a mí no me corresponde pronunciarme, como un periodista o un político, sobre todos los acontecimientos, sino que procuro llevar los fenómenos dentro de mí hasta que tengo la sensación de que los comprendo. Antes de comprenderlos no podría decir nada al respecto, porque lo consideraría irresponsable. Quizá esto no sea habitual hoy en día”.

Sin duda que no lo es.

Algunas de las piezas de Sopa de Wuhan ya están sorprendentemente envejecidas. Me pregunto cuántas podrán ser leídas sin sonrojo o con interés dentro de tres, de seis, de nueve meses, dentro de uno, de tres, de cinco años. Entretanto, oscilo entre el respeto, la admiración, la suspicacia, el pitorreo y el escándalo ante textos que se me antojan inspirados unas veces por el sentido de la responsabilidad (“¿para qué estamos si no los intelectuales?”) y, otras muchas –demasiadas–, por el exhibicionismo, la memez pura y simple o la frivolidad. (I.E.)

Sex-Shop. Puedo tener mis dudas acerca de los riesgos que asumen algunos intelectuales al tratar de ofrecer un marco interpretativo a lo que viene ocurriendo, al tratar de especular sobre lo que va a venir, o al criticar el modo en que se está gestionando la crisis en que nos hallamos sumidos. No tengo ninguna a la hora de abominar de la forma en que tantos escritores se sienten impelidos a expresar sus pareceres y emociones, con una falta de pudor, de respeto y de decencia que, no por consabida, deja de pasmarme. Nunca como en estas situaciones (aún resuenan en mis oídos los ripios y las soflamas que muchos de ellos entonaron cuando el atentado de Atocha, hace ahora dieciséis años) queda tan manifiesto el concepto que de sí mismos y de su función social tienen esos escritores, autoerigidos en interioristas del alma, decoradores del dolor, iluminadores de la esperanza, al tiempo que ejercen de publicistas de su propia sensibilidad y, de paso, de sus propios libros. La avalancha de trivialidades, solemnidades y cursilerías con que nos abruman, ya sea en columnas y declaraciones o –ya sin freno ni tasa– en las redes sociales, es incesante. Dará trabajo, llegado el momento, armar una antología que haga justicia a tanta pornografía sentimental. Me refiero a cosas como: “Dentro de nosotros hay playas, mares, palmeras; hay montañas, pueblos, casas; dentro de nosotros hay seres humanos, hay vida allá adentro. Búscala”; o como: “Cuando esto termine, yo creo que jamás volverá a ver [sic] un beso protocolario. Todos los besos se volverán besos poderosos, fuertes, grandes, sexys y salvajes”; o como: “Ahora ya sabemos que la vida es comer con un amigo en una terraza, ir de librerías, tomar el sol, ver una película, perderte por una calle desconocida, coger un tren. Por eso, cuando la vida regrese, le pediremos menos cosas. Y tendrá sentido esto”. Lo mejor de todo es que el mismo escritor capaz de emitir a diario varias de estas impagables muestras de bisutería moral, no tiene empacho en soltar tan lindamente, entre una y otra: “No se puede escribir en medio de este horror. Lo intento todos los días, y no puedo, porque para escribir la vida tiene que estar entera”. (I.E.)

Autores:

Ignacio Echevarría.

Gonzalo Torné. Ha publicado las novelas Hilos de sangre (2010); Divorcio en el aire (2013); Años felices (2017) y El corazón de la fiesta (2020).

Coronavirus: Tres escenarios latinoamericanos




Por Mario Hernandez 

Entrevista a Ricardo Antunes (Universidad de Campinas, San Pablo, Brasil)

"Bolsonaro está muy aislado pero es el Presidente de la República por el momento"

M.H.: Ricardo comentanos cómo está encarando Brasil esta pandemia del Coronavirus con un Presidente como Bolsonaro, resistente a tomar medidas.

R.A.: La situación es muy complicada porque Bolsonaro tiene una posición que insiste en la necesidad de hacer funcionar la economía y, por lo tanto, no recomienda el aislamiento. Pero el ministerio de Salud, por cuenta de la presión popular y social, está haciendo una política razonable por parte de los gobernadores de las provincias.

En este momento en el país hay muchas provincias que acá llamamos estados, paralizados en gran medida, solo las actividades esenciales están activas. Esto permite percibir que la explosión del Coronavirus fue controlada parcialmente.

Como hay muchas personas en las casas, no hay una contaminación generalizada pero la crisis más profunda está en San Pablo, Río de Janeiro, y en otras capitales como Fortaleza, pero San Pablo es el epicentro del Coronavirus.

Y Bolsonaro está completamente aislado, es una cosa grotesca porque ni siquiera está siguiendo a Trump que es su mentor político. Bolsonaro va a hablar en los próximos 20 minutos, y es posible que haya cacerolazos. Ninguno sabe qué va a decir, es una figura patológica, está muy aislado pero es el Presidente de la República por el momento.

M.H.: Justamente te quería preguntar por eso, porque por lo menos en Argentina han trascendido noticias, que habría malestar en las FF AA, incluso la totalidad de los candidatos presidenciales en la última elección han sacado una declaración pidiendo la destitución de Jair Bolsonaro.

R.A.: La cuestión de las FF AA, el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea es una incógnita. Por un lado hay muchos núcleos que están involucrados directamente con el gobierno, especialmente el Ejército, que está directamente participando y tiene muchos representantes en el gobierno de Bolsonaro. Hay por otra parte en las FF AA el riesgo de que con la miseria, el desempleo, la situación caótica de las favelas y las periferias urbanas se dé una explosión popular lo que obligaría a una intervención militar.

Por otra parte es posible decir que hay sectores de las FF AA que no se identifican completamente con Bolsonaro y su gobierno, pero ninguno de nosotros sabe exactamente qué está pasando con las FF AA. Y los argentinos saben bien que cuando las FF AA hacen una intervención política son brutales, son violentos y brutalmente represivos.

Por otra parte hay un manifiesto que todavía es preliminar pero aun así es positivo de parte de Boulos, el PT, Ciro Gómez, Fernando Hadad, el PCDB, respaldado por el PSOL y los partidos de izquierda que dicen que la hora del “fuera Bolsonaro” llegó.

Dicen inclusive que hay tensiones entre Bolsonaro y Moro el ministro de Justicia comprometido con la operación Lava Jato, entre Bolsonaro y Guedes que es el ministro del neoliberalismo extremo y primitivo en Brasil. Y también hay una situación compleja porque el ministro de Salud toma medidas técnicas y humanitarias y Bolsonaro no quiere seguirlas.

Entonces, la situación es caótica, es impredecible lo que va a pasar. Inclusive hoy uno de los ministros del Supremo Tribunal Federal mandó a la Procuraduría General de la República una propuesta de impeachment a Bolsonaro. Por cierto, el procurador general de la República es bolsonarista de la primera hora y lo va a rechazar. Pero es la primera vez que un Ministro del Supremo Tribunal General encamina una propuesta de impeachment alegando la completa incapacidad para enfrentar una crisis social y mundial de esta intensidad. Esta es la situación brasileña hoy.

En resumen, la situación brasileña es imprevisible, el desgaste y el aislamiento de Bolsonaro es grandísimo, la inquietud de las FF AA es muy preocupante pero hay dos cosas positivas, habrá una manifestación popular de cacerolazos contra Bolsonaro y empieza a haber una reducción en el núcleo duro de apoyo de Bolsonaro.

La situación puede llevar a una situación de absoluta imposibilidad de Bolsonaro de seguir dirigiendo el país, pero todo es muy imprevisible aún. El país vive una situación de profunda tensión. Pienso que es el país en la situación más crítica de los países de América Latina.

M.H.: Se prevé una fuerte caída de la economía brasilera ¿verdad?

R.A.: Brutal. Una fuerte caída y esto es contra lo que Bolsonaro está luchando, quiere trabajar para no morir. La población dice primero vivir después trabajar. Y Bolsonaro dice que la población no acepta morir para después trabajar. Esta es la cuestión crucial de Brasil en todo el país hoy.

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Entrevista a Renán Vega Cantor (Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá, Colombia)

«La cuarentena es una farsa»

M.H.: Tengo entendido, corregime sino, que el Presidente Duque ha decretado cuarentena sin medidas sociales en Colombia.

R.V.C.: Efectivamente nosotros en teoría nos encontramos en cuarentena desde el 1º de abril, incluso el acto de inicio de la cuarentena fue el viernes anterior. Pero es una farsa. Por dos razones básicas, por un lado porque ha puesto en evidencia las extraordinarias desigualdades sociales que hay en Colombia, que es uno de los países más desiguales del mundo, donde el 70% de la población no tiene empleo fijo ni ingreso permanente y vive del rebusque diario. Entonces decretar la cuarentena de esa población es condenarlos a morir de hambre.

Mucha de esa gente está saliendo a las calles por necesidad, para no morirse de hambre. Pero hay otro sector de la sociedad, de las clases medias urbanas que han desatendido el llamado y siguen como si el problema no fuera con ellos, como si estuvieran libres de cualquier contagio. De tal manera que en teoría hay cuarentena, las ciudades siguen en actividad común y corriente y la cuarentena no pasa de ser una medida que cobija a un sector muy reducido de la población.

M.H.: ¿Qué es la “Ñeñepolítica”?

R.V.C.: Este problema del contagio mundial del Covid19 le ha caído como anillo al dedo al régimen de Duque y las clases dominantes de Colombia. Por tres razones fundamentales. Una es la “ñeñepolítica”, que deriva de un mafioso que fue muerto en Brasil hace casi un año en mayo de 2019 en un atraco.

Es el nombre del “Ñeñe” Hernández que era este mafioso ligado a grupos delincuenciales y paramilitares de la costa atlántica colombiana. Pero la noticia es que después se descubrieron unas grabaciones con datos directos que comprueban que este personaje compró votos en favor del, en ese entonces, candidato presidencial Duque en el departamento de La Guajira.

Esto se ocultó y cuando estalló empezó a generar una discusión sobre la legitimidad de las elecciones en las que fue elegido Duque, pero además de los nexos existentes entre las clases dominantes de Colombia y los narcotraficantes y paramilitares. Esto está empezando a tomar vuelo y se presenta lo del virus y pasa a segundo plano o desaparece de la agenda informativa.

Pasamos de cuestionar la legitimidad de las elecciones presidenciales, los nexos poco santos de Duque y Uribe con los narcotraficantes y los paramilitares, para únicamente hablar del Coronavirus. Sin embargo, siguen matando en todo el país a líderes sociales y ex combatientes de las FARC. Ya perdimos la cuenta de los asesinatos que se han cometido en estos días, contando con la complicidad de los medios de comunicación, de eso no se informa.

A eso se le agrega la masacre de prisioneros que hubo en la cárcel Modelo, donde se habla de que hubo 23 muertos, pero se sabe que fueron más, que fueron masacrados por las fuerzas represivas del Estado porque los prisioneros estaban convocando a un cacerolazo general en todas las cárceles precisamente para protestar por el hacinamiento y las pésimas condiciones de vida y de salud que pueden ser una bomba de tiempo en las cárceles donde si llega el virus va a haber una mortandad generalizada.

El tercer aspecto en marcha y que ha permitido ser usado por el gobierno es la intervención contra Venezuela. Ha habido una serie de hechos gravísimos que en otro momento se hubieran recalcado pero que ahora pasan a segundo plano. Por ejemplo, la sincronía del gobierno colombiano con la política de los EE UU, de una manera vergonzosa e incondicionalmente arrodillada.

Hay unos datos rarísimos que los medios de comunicación pasan muy superficialmente, por ejemplo, que el tal Cliver Alcalá viviendo en Barranquilla hace 2 años, preparó un atentado contra el gobierno venezolano, fueron agarrados in fraganti con las armas y entre ellos creo que se reveló porque no había información en las FF AA, hubo desinformación, entonces se permitió que se filtrara la noticia.

Resulta que este personaje dijo que ese complot fue organizado directamente por Guaidó y autoridades de los EE UU. Eso lo dijo antes de que apareciera en la lista de “Se busca” dada a conocer por el fiscal de los EE UU donde a este personaje también le ponen precio por varios millones de dólares cuando se supone que es un agente de la DEA o la CIA, que trabajaba y vivía en Colombia hacía algunos años y nunca se había dicho nada.

Lo que llama la atención es que le había puesto precio a su cabeza luego de que se develó este complot en el que se revela directamente el nombre de Juan Guaidó y de autoridades de los EE UU operando en territorio colombiano.

Estas tres cuestiones han sido ocultadas detrás de las noticias del Covid19 que ha copado la atención mediática y prácticamente no se habla de otra cosa. Un dato revelador es que el fútbol desapareció de los medios de comunicación, cuando copaba antes el 70/80% de los noticieros. Ahora todo es el virus Covid19 y eso permite que el gobierno maneje y haga lo que se le venga en gana.

M.H.: Teniendo en cuenta la amplia frontera común que existe entre Venezuela y Colombia ¿existe algún tipo de colaboración entre los dos gobiernos para enfrentar la pandemia?

R.V.C.: Esta es una de las cosas más reveladoras de la miopía del régimen colombiano. Esta es una cuestión de salud y supervivencia, estamos hablando de una frontera común de 2.300 km donde histórica, cultural y geográficamente hay unas relaciones establecidas entre gente de Colombia y de Venezuela. Pero ahora resulta que con este virus y habiendo destruido prácticamente todo el sistema de salud de Venezuela, mediante el bloqueo, se puede presentar una catástrofe sanitaria que afecte a los dos países. Entonces es necesaria la colaboración, pero el régimen de Duque se ha negado diciendo cosas que parecen de ciencia ficción. Por ejemplo, que estableció contacto con Juan Guaidó en términos sanitarios, cuando Guaidó no maneja ni una aguja en Venezuela, qué puede él determinar respecto a la salud de los venezolanos. Pero eso es lo que se ha dicho en Colombia. Y se está adelantando una gestión indirecta por medio de la Organización Panamericana de la Salud para que se estableciera un diálogo entre los dos gobiernos, pero con las últimas decisiones del gobierno de los EE UU que han sido secundadas por el régimen de Duque, eso ha quedado pulverizado. De tal manera que no hay ningún tipo de colaboración y se pueden esperar los peores resultados.

M.H.: ¿Querés agregar algo?

R.V.C.: Lo que quiero decir es que esta pandemia mundial, que es indiscutible, ha servido para reforzar en muchos países y Colombia no es la excepción, las peores características de la anti democracia de la injusticia y la desigualdad. En muchos países del mundo se ha utilizado la metáfora “estamos en guerra” en Francia, en EE UU, en España e Italia también. Pero cuando esa metáfora se utiliza en Colombia produce escalofríos, porque nosotros vivimos en guerra hace más de 70 años. Entonces decir que estamos en guerra no es contra un virus, sino contra importantes sectores de la población colombiana, contra los pocos sectores políticamente organizados. Esto se presta para descabezar lo poco que quedaba de organización popular, protestas y ese tipo de cosas. A mí me parece que las cosas tampoco van a salir tan fácil, porque esta coyuntura ha demostrado ese carácter de desigualdad e injusticia de la sociedad colombiana.

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Entrevista a Mónica Riet (Coordinadora uruguaya contra las Tropas de Ocupación y en solidaridad con Haití)

«La imagen del gobierno cambió radicalmente»

M.H.: Llega mucha información de Uruguay.  Recibo todos los días el informe de uy.press con titulares como: “74.000 solicitudes de seguro de paro en lo que va de marzo”, “Crónicas de una olla popular en el Club Villa Teresa”. Luego  un comunicado de Unidad Popular “Rebajarán por ley salarios y jubilaciones públicas superiores a 80.000 pesos para financiar el fondo Coronavirus”. ¿Cuál es la situación que vive Uruguay en relación a esta pandemia?

M.R.: Vamos a hablar de la pandemia junto con el nuevo gobierno porque llegaron prácticamente juntos. El gobierno multicolor asumió el 1º de marzo y el 13 estaba declarando la epidemia y las primeras medidas. Ese día suspendieron las clases de los tres niveles, se redujo la actividad de funcionarios públicos y servicios no esenciales. O sea que la actuación del gobierno con respecto al Coronavirus ha sido muy acertada y rápida. Hace que hoy por hoy tengamos 406 infectados y solo 6 muertos. En parte también porque se hacen pocos test, están prometiendo desde hace varios días que van a contar con 3.000 test por día pero por ahora están haciendo entre 200 y 300. Igualmente hoy sale una encuesta diciendo que el 65% de los uruguayos están aprobando la gestión del gobierno a un mes de asumir, cuando la primera semana, cuando el Coronavirus no estaba presente, lo que sí estaba presente era su plan de gobierno.

Yo te había contado que como no se terminaban de poner de acuerdo entre todos los partidos de la coalición -siguen sin hacerlo- en la Ley de urgente consideración, que en 90 días tenía que resolver el gobierno y si realmente salía tal cual como estaba planteado era equivalente a un golpe de Estado porque tocaba a todos los temas de la sociedad y muchas cosas eran anticonstitucionales. Tocaba a la educación, privatizar servicios, eliminar la participación de los docentes en la enseñanza, iban contra el co-gobierno en la Universidad, modificaciones en el uso del espacio público, en el ahorro del gasto público, etc.

A nivel social había una gran oposición y temores porque además anunciaban un ahorro público fiscal que sabíamos en qué se traducía. Además, como no se ponían de acuerdo en todos los puntos, el que relució, brilló y determinó la imagen del gobierno en la primera semana fue el de la seguridad. “Estamos en emergencia de seguridad” eran los titulares de todos los días. Con un Ministro del interior que salía diariamente con cara de ogro. Ahora cambió totalmente su imagen.

Almagro también lo hizo diciendo que los uruguayos habían votado ponerle coto a la delincuencia, como no lo había logrado hacer el Frente Amplio, y que iban a hacer presente a la policía en todo el país. Y efectivamente esa primera semana salieron todos los patrulleros, que normalmente están parados en las comisarías, a la calle y se hizo muy visible. Hubo denuncias de maltrato policial por doquier.

Ese era el ambiente de la primera semana de gobierno, realmente una imagen atroz que causó pánico. Que ya venía causando pánico durante la transición por eso hubo una segunda vuelta donde muchos cambiaron el voto.

Entonces, cuando aparece el Coronavirus y el 13 de marzo se decreta el confinamiento, esa imagen cambia completamente. El tema de la Ley de urgente consideración desaparece de la mesa. Ahora la emergencia es sanitaria y humanitaria. Cambia totalmente el discurso, la gestión, las caras, el ambiente. Aparece un gobierno realmente preocupado por todos los uruguayos, pero principalmente por los más débiles, los que se están quedando sin trabajo.

Como decías hay 70.000 pedidos de seguro de paro, o sea 20.000 por día, una cosa de locos.

El gobierno declaró en primer lugar un parate de la actividad parcial, que no solo abarcó a la enseñanza sino lugares que la gente frecuenta mucho como, por ejemplo, los shoppings. Primero achicaron el horario pero después dijeron que las medidas iban a ir progresivamente y a los pocos días decretaron el cierre de todos los negocios y que sólo iban a funcionar los supermercados y las farmacias. El centro de Montevideo tiene todos los comercios cerrados, no hay gente en la calle en absoluto. Ahora empieza la semana de turismo y han obligado a cerrar todos los centros de turismo, todos los campings y salen a patrullar, a detener en las carreteras para que la gente no salga de ninguna manera a hacer turismo. Con una campaña de “quedate en casa”, de cuidarnos entre todos, de que somos una gran familia. Un discurso en donde el gobierno se pone por encima del bien y del mal. Esta es una causa nacional, saldremos solo todos juntos, hay un enemigo común.

Luis Lacalle diciendo que no está haciendo política, que está gobernando para todos los uruguayos y, sobre todo, para los más disminuidos. De tal manera que la imagen del gobierno cambió tan radicalmente que tiene el 65% de apoyo en el primer mes, que sólo tuvo Tabaré Vázquez en su primer gobierno en 2005.

M.H.: Eso no me llama la atención porque aquí, leyendo encuestas el día lunes, Alberto Fernández tiene el 80% de apoyo y el 50% de los votantes de Mauricio Macri en la última elección también apoyan la gestión de Alberto Fernández en relación al Coronavirus.

M.R.: También en estos últimos días tiene el apoyo del Frente Amplio que estuvo haciendo campaña en contra de este gobierno de manera demagógica, porque este gobierno está haciendo lo mismo que hacían ellos.

Cuando me preguntabas cuál es la situación, Uruguay hace un año que está en recesión, pero no lo dijo nadie, ni el Frente Amplio ni los partidos tradicionales porque están todos en el mismo barco. Entonces sucede que en esa primera semana de gobierno sube el dólar de manera espeluznante, un 10%. Con lo cual el nivel de vida aumentó de una manera trascendental en el mismo momento en el que se paran todas las actividades y la cantidad de trabajadores informales que trabajan en la calle vendiendo cosas, o comida, que es la misma situación que viven ustedes y que se vive en el mundo entero; miles y miles de personas que se quedan sin recursos porque en la calle no hay nadie a quien venderle nada. O sea que vamos a ver cómo queda esto, porque los primeros días todas las escobas barren bien; va a ser algo realmente muy impresionante.

Por otro lado las medidas que impuso el gobierno, pero todavía no se votaron en las Cámaras, esta Ley Coronavirus para formar un fondo para el tratamiento por un lado de la parte sanitaria y de la parte económica, porque están hablando de una renta.

Hubo un caceroleo organizado por el PIT-CNT pidiendo, como piden muchas organizaciones sociales también, que se declare la cuarentena total. Porque es lo que están aportando los científicos, el sindicato médico hace muchos días que está planteando que es necesaria la cuarentena general. El gobierno no lo quiere hacer, ya lo ha dicho y lo ha repetido, que no es necesario. Están con la zafra de la soja, el agronegocio no quiere que la máquina se pare.

M.H.: Quería consultarte por tu relación especial con Haití si tenías alguna información de cómo están viviendo esta situación nuestros compañeros allí.

M.R.: Tengo poca información, te prometo para más adelante. Lo que te puedo decir es que es una situación ultra dramática porque obviamente no disponen recursos para nada. Lo que sí te puedo decir es que Cuba, que ya tenía 8.000 médicos allí, no los retiró en medio de todo lo que está pasando y lo que ha pasado, envió 200 médicos más especialistas en pandemia.

Esa es la noticia más positiva que tengo porque del gobierno te puedo decir que ha declarado la cuarentena, pero allí más del 90% de las personas trabajan en la calle. El aislamiento es imposible, no se puede sobrevivir. Lo que están pensando es que va a haber explosiones sociales porque nadie se imagina cómo va a sobrevivir esa gente en la pobreza que está.

Lo que quería contar también es que se ha desarrollado una solidaridad muy importante de ollas populares en los distintos barrios en Montevideo, en Canelones, en todo el país organizadas por los vecinos, por los sindicatos, por clubes de fútbol. Ahora salieron los psicólogos, psiquiatras y profesores de educación física que también atienden por teléfono y por internet dando instrucciones para apoyar a la gente que con el aislamiento sufren por todo esto.

Para dar el tono de lo que es este gobierno salió un ministro para decir que desaconsejaba las ollas populares porque atentaban contra las normas de seguridad. Imaginate que lo están haciendo con todas las normas y el rigor más absoluto de seguridad. Pero ahí se ve que este confinamiento de la gente en la casa, el aislamiento es lo que ellos quieren y estaba dentro de su plan.

Hay una manipulación mediática realmente fabulosa que se está reconociendo que nunca existió hasta ahora en la historia este poder de manejar el control social a través del temor. Por ejemplo, desaparecieron las noticias de inseguridad de los informativos que mantenían a toda la gente enferma, ahora no se habla ni siquiera de eso, de lo que se habla todo el tiempo es del Coronavirus. Están manejando el miedo. Un miedo que sabemos que es relativo, porque todos sabemos que no es la enfermedad que ha matado más gente, ni está matando ahora más gente, el sistema mata gente por millones en distintas partes del planeta con guerras, desplazamientos forzados, incluso con muchas armas bacteriológicas.

Pero de la manera en que nos lo estamos haciendo vivir no podemos negar la existencia y la gente reclama el confinamiento, la cuarentena general pero eso supone que sea por pocos días. El problema es que esto ha paralizado la economía mundial, y en nuestro caso la economía uruguaya va a salir con un grado de recesión y empobrecimiento demencial, muchas cosas van a ser diferentes después de esto.

Hay muchas organizaciones sociales que hoy mismo se presentaron en presidencia, cosa que también llama la atención, así como que se hayan reunido con el PIT-CNT, Lacalle se reunió con el Frente Amplio que fue a hacerle varias propuestas y que bajó el tono opositor en este ambiente que reina, porque si no quedan fuera de la empatía general, porque la gente está encantada con lo que están haciendo.

Hoy recibió a varios grupos de organizaciones sociales que están pidiendo la rescisión del contrato con la forestal UPM, porque se descubrió que hay una cláusula que nos daría la oportunidad única de rescindir el contrato en este momento.

Hasta el 13 de abril, 20 días hábiles desde que se decreta la pandemia, hay una cláusula del contrato que expresa eso, que sólo en casos que no son previstos para nada por el gobierno, que son imprevisibles, que no dependen de él, y que tienen que ver con fenómenos naturales, como terremotos, tsunamis, epidemias. Mucha gente se puso a trabajar sobre eso, hoy lo presentaron y los recibieron. Todavía no han dado ninguna noticia sobre ese encuentro pero estamos poniendo mucho énfasis en ese punto. Por supuesto, no tenemos mucha expectativa de que vayan a suspender el contrato porque ellos son los socios de UPM, son los terratenientes que tienen los campos forestados y todo lo demás pero, por lo menos, estamos tratando de hacer visible para el resto de la población que entienda qué está pasando con UPM y qué es lo que nos va a dejar no sólo a nivel financiero.

Tenemos que pagar 4.000 millones de dólares que ya los empezó a gastar antes de que empezara el coronavirus, los trabajadores de UPM que no estaban en la lista de los que tenían que parar hicieron huelga, se fueron de las obras, que son de todo tipo, que están en Paso de los Toros, en distintos tramos del recorrido del tren que tiene que financiar el Estado uruguayo, están en el puerto de Montevideo haciendo una vía. Son distintas obras y todos se levantaron como un solo hombre y dijeron que no iban a seguir trabajando con la concentración de trabajadores que había ahí.

M.H.: Hubo una gran movilización por el Día internacional de la mujer trabajadora en Montevideo el mes pasado.

M.R.: Sin duda. Los últimos 8 de marzo han sido realmente espectaculares acá. Un poco junto con la Marcha del silencio por los desaparecidos el 20 de mayo, son las dos manifestaciones anuales que juntan no sé si se puede hablar de decenas o de centenas de miles de personas. En esta oportunidad fue aún mayor, así lo ha evaluado todo el mundo, particularmente por la presencia del nuevo gobierno.

M.H.: Mucha presencia policial ¿no?

M.R.: Sí. Por un lado está todo ese tema del nuevo gobierno. Pero además ha habido, de parte de los grupos que componen esta coalición que es muy particular, porque el partido que llega al gobierno es el Partido Blanco pero va a gobernar en coalición que se arma en la segunda vuelta, pero que no tenían un programa común. Y de hecho no lo tienen.

Esta es una coalición que se arma con 5 partidos, siendo el Blanco el principal y la relación entre ellos es radial, de cada partido hacia el Presidente. No hay una comunicación horizontal, porque hay diferencias y obviamente es una coalición de derecha y de ultraderecha. Y el partido militar representado por el General Guido Manini Ríos que en particular hizo muchas manifestaciones referidas a la ideología del feminismo, totalmente en contra. Y no sólo él, distintos representantes, el pensamiento fascista ha eclosionado en los últimos meses de una manera impresionante, estamos bastante shockeados.

M.H.: ¿Cómo se entiende esto con la presencia de la Vicepresidenta en la marcha?

M.R.: La politiquería es así. En la Marcha del silencio que hacen los familiares de desaparecidos participan todos los diputados y funcionarios del Frente Amplio que no quisieron anular la Ley de impunidad en 15 años de gobierno. Acá pasa lo mismo.

La Vicepresidenta ha hecho junto con las mujeres que han tenido cargos importantes en el gobierno, un grupo de feministas, defensoras de los derechos de la mujer y en tanto eso es que hace presencia allí. Pero claro, ese conglomerado de tantas miles de personas, evidentemente reunió intereses muy diversos y hasta antagónicos. Pero es un evento de tanta magnitud que la derecha no puede desperdiciar.

También había un sector de la Iglesia presente, que en este momento está representada por sectores fundamentalmente de derecha, aliados al gobierno. Cosa que no recuerdo que haya pasado otra vez en la historia de este país que ha sido siempre tan independiente de la Iglesia.

Esta coalición de derecha y ultraderecha nos viene impactando ya porque hay que pensar que la segunda vuelta fue en noviembre y el gobierno comenzó hace un mes pero tenemos la impresión de que hace meses que nos está gobernando porque durante todo ese período estuvo haciendo una especie de pre gobierno público instrumentando una Ley de urgente consideración que es un paquete de 470 artículos, un paquete de medidas que el gobierno dijo que iba a presentar apenas se hiciera cargo de sus funciones.

Y una Ley de urgente consideración que la Constitución prevé que debe ser tratada en 90 días y que si el Parlamento no logra una modificación de eso se termina aprobando como esté en el grado que esté el acuerdo a los 90 días.

Acá hay una gran trampa, porque en esos 470 artículos, la Constitución dice que se puede tratar una ley por vez, pero esta ley incluye una inmensidad de leyes, incluso de modificaciones constitucionales importantes que tienen que ver con la seguridad pública, los derechos individuales, la educación, los aspectos económicos, las empresas públicas, el funcionamiento del Estado, las relaciones laborales y la seguridad social, o sea, si esto se aprobara tal cual lo han presentado y que aún no se han puesto de acuerdo entre ellos, sería una suerte de golpe blando porque cambiaría totalmente la faz de la estructura del Estado. Por ejemplo, a nivel de la seguridad se impone una reforma constitucional que el hoy nombrado Ministro del Interior, Jorge Larrañaga, del Partido Nacional presentó en estas últimas elecciones una reforma constitucional que tenía que ver con la seguridad que se llamaba “Vivir sin miedo”. Esa reforma fue rechazada por la población en un plebiscito, sin embargo, este señor es nombrado Ministro del Interior y es avalado por el Presidente de la República en la aplicación de toda la reforma prácticamente, entonces como en los demás aspectos de la Ley de urgente consideración todavía no se ha llegado a acuerdos y parece ser que va a ser muy trabajoso, lo que sí se ha puesto en práctica ya es lo que tiene que ver con la seguridad interna, con la idea de que hay una emergencia de seguridad, que el principal problema que vive el país es una urgencia de seguridad.

Eso lleva a que la seguridad esté por encima de cualquier otra cosa y ellos hablan en un lenguaje que afirma que tienen que recuperar el territorio, que tienen que desplegar tanto a la policía como a la policía militarizada, en todos los rincones del país, en todo el territorio nacional.

Involucra a la policía pero también a la Defensa, porque el ministro de Defensa nombrado está presentando la reglamentación de una ley que ya había votado el Frente Amplio que ahora quieren llevarla a la práctica, que es el despliegue de una fuerza militar en toda la frontera con Brasil, desde el Océano Atlántico hasta Villa Unión que es el punto más al norte, donde termina la frontera con Brasil, ya tienen desplegado al Ejército pero ahora le quieren dar funciones policiales, o sea, que puedan detener a cualquier persona.

M.H.: ¿Cómo llegaron a esto después de 15 años de gobierno del Frente Amplio, un gobierno denominado progresista?

M.R.: Llegamos a esto por un gran desencanto con el Frente Amplio, que se terminó despegando de sus sectores más de izquierda, de la base militante. Además de sectores que no eran históricamente de la izquierda, no militantes, ciudadanos que venían muchas veces por tradición familiar votando a los partidos más tradicionales y que desengañados de ambos partidos terminaron votando al Frente Amplio y confiando que esa fuerza que pregonó durante tantos años en el país y que luchó tantos años por una verdadera democracia iba a realizar los cambios que anunciaba.

Sin embargo, eso no se produjo y en definitiva la política macro económica que llevó adelante el Frente Amplio fue neoliberal, extractivista. Hay una cantidad de leyes represivas que ahora se van a aplicar y a reforzar con saña y con un espíritu revanchista. La oligarquía que ha vuelto al poder del Estado, que era lo único que le faltaba. Eso es lo que estamos sintiendo. La oligarquía haciéndose cargo también del Estado, porque ya manejaba la economía y el poder político lo seguía teniendo porque cogobernaba.

En los aspectos fundamentales el Frente Amplio declaró una cantidad de políticas, como lo de la soja, lo del enclave maderero y la entrega del país a empresas como UPM, que fueron políticas de Estado compartidas.


lunes, 27 de abril de 2020

Estigmatización social, un mal que opaca la solidaridad en medio de la pandemia



La emergencia de salud pública por el brote del Covid-19, provoca estrés en la población. El temor y la ansiedad con respecto a una enfermedad desconocida puede dar lugar al estigma social contra personas, lugares o cosas.

“Se carga con la incertidumbre de pensarse portadora del Covid-19 y correr el riesgo de infectar a la familia. Además, con la posibilidad de enfermarse en este país con un sistema de salud colapsado, y donde nadie garantiza el derecho humano a la vida, sumándole el estigma social de sus vecinos y vecinas, es compleja la situación”, dijo a Radio Progreso una persona con sospechas de ser positiva al Covid-19.

El vicepresidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), Samuel Santos explica que en el país la estigmatización ha llegado hasta los trabajadores y trabajadoras de la salud, quienes son víctimas de señalamientos por el simple hecho de ligarlos a estar cerca de personas contagiadas con el Coronavirus.

“En realidad el Coronavirus es una enfermedad viral que no escoge raza, sexo, religión. Los hondureños y hondureñas no hemos entendido que la enfermedad es infectocontagiosa,  y cualquiera la puede adquirirla en el momento menos esperado”, detalla.

El médico lamenta que a pesar de la precariedad que tiene el sistema sanitario en Honduras, en el país se esté fomentando una cultura de rechazo para las personas que padecen alguna enfermedad contagiosa.

Samuel Santos cree que la estigmatización es producto de la ignorancia sobre qué es en realidad el Covid-19. En ese sentido, detalla que en el caso de los trabajadores y trabajadoras de la salud la posibilidad de contagiarse es menor que las personas que andan en la calle, porque de alguna manera ellos tienen la experiencia de cómo cuidarse frente a la enfermedad.

La falta de solidaridad

La forma de abordar los temas relacionados con el Covid-19, es crucial para apoyar a personas a emprender acciones eficaces que ayuden a combatir la enfermedad. Para evitar alimentar el miedo y la estigmatización es necesario crear un entorno en el que, la enfermedad y su impacto puedan ser discutidos y abordados en forma abierta y eficaz.

La estigmatización social es vista con seria preocupación por las organizaciones defensoras de derechos humanos en Honduras.

La coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Honduras (COFADEH), Bertha Oliva explicó a Radio Progreso que al inicio de la cuarentena miraban con preocupación el tema de las violaciones a derechos humanos, sin embargo, a raíz del acompañamiento que han dado en el país se han dado cuenta que ligado a las violaciones a derechos humanos, la falta de alimentos, el despido masivo,  ahora miran con mucha preocupación la estigmatización social que se está generando en torno al Covid-19.

“Es inhumano. Con esto nos están arrebatando a los que creemos que ser solidario es ser humano, el sentimiento de solidaridad. Hay una estigmatización que nos puede llevar a pensar que se está haciendo un crimen de lesa humanidad, sin sentirlo y sin saberlo”, señala la defensora.

Oliva dice que, han conocido que en el país se está tratando de manera inhumana a las personas contagiadas con Covid-19 y sus familiares. El trato cruel e inhumano, no solo viene del Estado hondureño, sino también en muchas ocasiones de la población.

Impacto Psicológico

El estigma afecta la salud mental y emocional de la persona o grupos estigmatizados. Detener el estigma es importante para hacer que las comunidades y los miembros de la comunidad sean resilientes y puedan enfrentar la enfermedad con mejores ánimos y mayores fuerzas.

La psicóloga y catedrática del Instituto Tecnológico Superior de Tela y de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Juana María Fernández dice que la estigmatización social es parte de los efectos que ha traído consigo el Coronavirus a las sociedades.

Cree que, en el caso de Honduras, la estigmatización social se debe al desconocimiento.

“No conocemos, no sabemos, tenemos miedo. Lo cual nos lleva a comenzar a buscar culpables y a estigmatizar esas personas, y a rechazarlas. Tenemos reacciones distintas con las personas positivas de Covid-19 que van desde el aislamiento, no querer acercarnos a ellas, hasta las agresiones” explica.

La psicóloga detalla que, es importante tener información real, tratar de tomar las medidas higiénicas y de seguridad.  Sin embargo, no hay que confundir el distanciamiento social, con el aislamiento o la estigmatización.

“Es importante aclarar que, distanciamiento social no es ser enemigo de nadie, ni hablarle a nadie, ni relacionarse con nadie. Implica una distancia de más de un metro para poder circular con mayor seguridad, pero eso no quiere decir que yo no puedo estar pendiente de mí vecino, si me dicen que él está enfermo o en riesgo de contagio”, concluye.

Los gobiernos, los ciudadanos y ciudadanas, los medios de comunicación y las comunidades tienen un papel importante que cumplir para detener y prevenir la estigmatización en medio de la pandemia.

 Es necesario ser conscientes y considerados al momento de comunicarnos, sobre todo a través de las redes sociales y otras plataformas de comunicación mostrando comportamiento y apoyo a las personas positivas con el nuevo coronavirus.

Cuando la Madre Tierra nos manda un mensaje


Un pequeño participa en un taller de plantación organizado por PNUD Perú y la FAO
en Ayacucho, Perú. Foto: PNUD Perú.

La Madre Tierra claramente nos pide que actuemos. La naturaleza sufre. Los incendios en Australia, los mayores registros de calor terrestre y la peor invasión de langostas en Kenia… Ahora nos enfrentamos a COVID -19, una pandemia sanitaria mundial con una fuerte relación con la salud de nuestro ecosistema.

El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza, así como los crímenes que perturban la biodiversidad, como la deforestación, el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos (enfermedades zoonóticas).

De acuerdo con PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), una nueva enfermedad infecciosa emerge en los humanos cada 4 meses. De estas enfermedades, el 75% provienen de animales.

Esto muestra las estrechas relaciones entre la salud humana, animal y ambiental.

El impacto visible y positivo del virus, ya sea a través de la mejora de la calidad del aire o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, no es más que temporal, ya que se debe a la trágica desaceleración económica y la angustia humana.

Recordemos más que nunca en este Día Internacional de la Madre Tierra que necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta. Promovamos la armonía con la naturaleza y la Tierra.

¿Estamos realmente cuidando el planeta Tierra?
Conoce las cifras que muestran el progreso en nuestra acción climática. No perdamos la oportunidad de limitar el aumento de la temperatura terrestre. Acceder al Informe interactivo

La importancia de la biodiversidad para los humanos
El brote de coronavirus representa un riesgo enorme para la salud pública y la economía mundial, pero también para la diversidad biológica. Sin embargo, la biodiversidad puede ser parte de la solución, ya que una diversidad de especies dificulta la propagación rápida de los patógenos.

Este Día de la Madre Tierra, coincidiendo con el Súper Año de la Biodiversidad, se centra en elpapel de la diversidad biológica como indicador de la salud de la Tierra.

Igualmente, cada vez es más evidente su impacto en la salud humana. Los cambios en la biodiversidad afectan al funcionamiento de los ecosistemas y pueden ocasionar alteraciones importantes de los bienes y servicios que estos proporcionan. Los vínculos específicos entre la salud y la biodiversidad incluyen posibles impactos en la nutrición, la investigación sanitaria y la medicina tradicional, la generación de nuevas enfermedades infecciosas y cambios significativos en la distribución de plantas, patógenos, animales e incluso asentamientos humanos, algo que puede ser alentado debido al cambio climático.

A pesar de los esfuerzos actuales, la biodiversidad se está deteriorando en todo el mundo a un ritmo sin precedentes en la historia humana. Se estima que alrededor de un millón de especies animales y vegetales se encuentran actualmente en peligro de extinción.

Con este panorama general y el escenario del coronavirus, nuestra prioridad inmediata es evitar la propagación de COVID-19, pero a largo plazo, es importante abordar la pérdida de hábitat y biodiversidad.

Estamos en esta lucha juntos con nuestra Madre Tierra.

Que los estigmas no nos separen de nuestra condición humana

Defensores en Línea


«Las mujeres, en especial de las clases populares, son las que están llevando en su espalda el mayor peso de la crisis»


Por Silvia Arana 

Cuerpo en una acera del centro de Guayaquil, 30 de marzo, 10.00 AM

Tercera entrega de «Voces de Guayaquil, epicentro de la pandemia en Ecuador», una serie de entrevistas a residentes días posteriores a que su ciudad estuvo en la primera plana de las noticieros internacionales por los muertos sin sepultura y sus familiares clamando por ayuda a un Estado aparentemente inexistente. Una activista del movimiento feminista comparte sus vivencias desde la ciudad que es el centro económico y financiero del país y que paradójicamente también es la ciudad con mayor concentración de pobreza. Un 17% de los 2.700.000 habitantes de Guayaquil vive en condiciones de pobreza. La urbe tiene la mayor densidad de población del país y el sistema de transporte público con más usuarios. Estos elementos junto a las profundas deficiencias del sistema de Salud nacional y la desorganización del gobierno municipal son factores que ayudarían a explicar por qué la ciudad concentra el 70% de los casos de COVID-19 en Ecuador y la mayor cantidad de contagios per cápita en toda América Latina.

Entrevista a Y.B., socióloga, profesora universitaria, activista feminista, miembro del Movimiento de mujeres diversas en resistencia de Guayaquil. Reside en el centro de Guayaquil.

¿Cómo describiría el nivel de organización del municipio de Guayaquil frente a la epidemia? ¿Le transmite seguridad?

Su papel ha sido nulo. La alcaldesa tuvo una actuación absolutamente desatinada los primeros días de la crisis (cuando movilizó vehículos oficiales para impedir el aterrizaje del avión de Iberia que venía a buscar pasajeros) y el día siguiente apareció en un vídeo diciendo que estaba infectada de covid-19 y mandándole un mensaje escrito a mano a sus hijos. Esta actuación errática y que raya en lo ridículo ha sido la constante de la máxima autoridad municipal. De resto ha estado absolutamente ausente en el marco de la crisis. A diferencia de lo activa que estuvo en el contexto del paro de octubre 2019, cuando movilizó recursos públicos para difamar al movimiento indígena y para detener las protestas (colocando maquinaria pesada en las entradas de la ciudad). Apenas hace unos días (15 días después de decretada la emergencia) ha decidido crear un refugio para personas en situación de calle. Es una reacción tardía en una ciudad con tal nivel de contagio.

¿Qué piensa del rol del gobierno nacional en asistir a la ciudad y a la provincia del Guayas durante la pandemia de coronavirus?

Su rol ha sido totalmente deficiente, errático y desacertado. Por un lado, las medidas se tomaron tardíamente. Por otro lado, se decreta el aislamiento social sin considerar el alto porcentaje de desempleo existente en el país y el alto nivel de trabajo informal que hay en los países de América Latina. Las medidas compensatorias, para sectores en situación de pobreza son tardías e insuficientes (60 dólares). No se entrega información veraz y oportuna sobre la cantidad de enfermos y fallecidos. Se descalifican totalmente las criticas a esa falta de transparencia (comofake news). Hay denuncias de corrupción en compras públicas (como en el caso de las mascarillas adquiridas por el Instituto de Seguridad Social*). Los hospitales están mal dotados, los trabajadores de salud están desprotegidos (como se ha denunciado en las redes). No ha habido planificación del manejo de cadáveres. Hay montones de denuncias sobre violación a los DDHH por parte de policías y militares durante el toque de queda. No hay control de la especulación de precios de medicamentos, alimentos e incluso de urnas funerarias. Los familiares están padeciendo por ello.

¿Ha podido adquirir víveres y remedios sin problema en los lugares de abastecimiento de su vecindario? ¿Se ha podido guardar la distancia recomendada entre las personas evitando las aglomeraciones?

Algunos productos alimenticios no se consiguen o han aumentado su precio. Pero algunos productos farmacéuticos, como guantes, mascarilla, y paracetamol, son imposibles de conseguir. Tampoco se consiguen bombonas de oxígeno. Ni siquiera las personas que tienen dinero para pagarlo pueden atender con oxígeno a sus enfermos.

¿Tiene familiares o vecinos afectados por el coronavirus?

No tengo familiares aquí porque soy venezolana. tengo amigos y allegados enfermos y fallecidos. Incluso un estudiante (muy joven) de la universidad.

En los diarios del mundo se han publicado fotos de féretros en las calles de Guayaquil -sacados afuera de los hogares por familiares de los fallecidos, desesperados ante la larga demora de los servicios encargados de retirarlos. ¿Ha visto personalmente féretros en las calles de Guayaquil?

No los he visto personalmente sino fotos en las redes. Algunas fotos son de cerca de mi casa, en el centro, que es una zona de clase media, zona bancaria. Ha sido muy doloroso y sorprendente ver que tu ciudad, las calles que recorres a diario, son lugares de muerte. Es como sentir que la muerte te está rondando.

En su opinión, ¿la deficiencia del sistema de salud pública de Guayaquil es el mayor problema para confrontar la epidemia? ¿O piensa que el mayor problema es otro? ¿Cuál?¿Quisiera agregar algo sobre su experiencia durante esta pandemia que está sumiendo a la ciudad en una emergencia sanitaria nunca antes vista?

Creo que, como suele ocurrir, las mujeres, en especial de las clases populares, son las que están llevando en su espalda el mayor peso de la crisis. Son la gran mayoría de las cuidadoras de enfermos y personas mayores en casa, y el mayor porcentaje de enfermeras. Son las que sacan el pecho por los hijos en momentos de pobreza y hambre. Son la mayor población laboral informal. Apenas el 30% de las personas registradas en el Instituto de Seguridad Social son mujeres. Muchas de estas, como las trabajadoras remuneradas del hogar, trabajan sin contrato y en total desprotección. Por ello no están recibiendo ningún ingreso en este contexto de crisis. Están soportando además el aumento de los niveles de violencia de género, en tiempos de cuarentena. Están encerradas con sus agresores en casa.

Nota:

*El director del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguro Social) autorizó la compra de mascarillas a una empresa privada por un precio varias veces superior al precio de venta en una farmacia o tienda cualquiera. Precio concertado por el IESS: 12 dólares. Precio minorista en el país: 5 dólares.

Libertad Gills coordinó online la realización de todas las entrevistas de esta serie.