miércoles, 29 de enero de 2020

Honduras: ¿ENEE después de la llovizna?


Por Javier Suazo *

“Clara que existen soluciones a la crisis que enfrenta el sector energético y la ENEE, lo que pasa es que no queremos verlas ni aplicarlas; pocos están conformes y se benefician de esta crisis”.

Cristian Càlix, Ingeniero Eléctrico y miembro del CIMEQH

La privatización de la Empresa de Energía Eléctrica (ENEE), ha sido uno de los objetivos/meta de los programas de estabilización económica, reforma del Estado y ajuste estructural promovidos por el FMI y Banco Mundial. Con el modelo neoliberal ejecutado a partir de los años 90s, pero, sobre todo, profundizado después del golpe de Estado (junio de 2009), la corrupción, falta de transparencia, politización, comisionismo burocrático y sobreendeudamiento, han sido los principales alicientes para acelerar dicho proceso, aun cuando los voceros de estos organismos lo consideren un obstáculo de retardo para eficientar la ENEE y mercado de energía.

Siguiendo con la tradición, el presidente de la República, Juan Orlando Hernández (JOH), en Consejo de Ministros, mediante decreto ejecutivo PCM-067-2019, nombró una nueva Interventora de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), liderada por la abogada, Miriam Guzmán, que a la vez es la directora del Servicio de Administración de Rentas (SAR). El argumento es que ni los gerentes nombrados, ni la Empresa Energía Honduras (EEH) constituida para recuperar las perdidas de la ENEE, han tenido los resultados esperados, y más bien, cada año, el Estado tiene que pagar a las empresas generadoras de energía más de 6,000 millones de lempiras por deudas acumuladas.

De acuerdo a funcionarios del Gobierno, la abogada Guzmán se ha venido desempeñando con buen suceso en el SAR, que ha permitido al gobierno aumentar las recaudaciones tributarias y hacer frente a parte de las obligaciones financieras que enfrenta, desoyendo las quejas de los empresarios por los altos impuestos que no permite competir con otros países de la región (Guatemala, por ejemplo). Esta Comisión goza del respaldo de JOH, por lo que aquellas instituciones, empresas y personas particulares que deben y roban energía a la ENEE deberán ponerse al día con sus obligaciones; la fiesta acabó según Miriam Guzmán.

Se busca combatir el hurto de energía, reducir la mora y eficientar la ENEE al eliminar paracaidistas, duplicidad de funciones y rescindir contratos de trabajo a personal nombrado por decreto (activistas políticos) por pertenecer al partido de gobierno; incluso, tal como se deriva de declaraciones de miembros de la Comisión Interventora, evaluar el contrato con la EEH en cuanto avance en la gestión operativa para cumplimiento de metas financieras (reducción de pérdidas).

Una primera tarea realizada, en la ejecución de la “Operación Trueno”, que consiste en sancionar y multar a empresas que hurtan energía o que están en mora con la ENEE, incluyendo las instituciones de gobierno, ya que las deudas de estas últimas sobrepasan los 3,600 millones de lempiras, sumado a los “cortes de luz” a personas que tienen pegues clandestinos para hurtar energía, para lo cual son acompañados por miembros de la fuerza de seguridad publica. El gobierno, a través de la Secretaria de Finanzas (SEFIN), destaca que ya están negociando un plan de pagos de las instituciones con la ENEE y el Ministerio Publico espera darle trámite a los expedientes de empresas que están morosas o hurtan energía. “La coordinadora de la Fuerza Nacional Anti evasión (FNA) del SAR, Ángela Madrid, “informó que estos casos de hurto, por parte de los seis (6) grandes contribuyentes del sector industrial, se detectaron en varias zonas del país. Específicamente, mencionó que se encontraron irregularidades en las ciudades de Tegucigalpa, San Pedro Sula y Juticalpa” (Tiempo: hn, 16/01/2020).

Una segunda tarea, exigida por organizaciones de la sociedad civil, es la revisión de los contratos de energía con los privados y el de EEH. Aunque no hay claridad en el acuerdo de creación de la Comisión Interventora, acerca de la revisión de estos contratos, la abogada Guzmán habla de revisar todos los contratos suscritos, siendo este “Talón de Aquiles” de su creación, en tanto sus acciones encomendadas se “limitan” a lograr ( ¿en realidad a contribuir?) la estabilización financiera de la ENEE, mediante la recuperación de las pérdidas que han mermado el correcto funcionamiento de la Institución y; apoyar el proceso de implementación de la Ley General del Sector Energético de Honduras (Art. 3). De allí que la revisión de contratos, si se hace, le correspondería al propio JOH y gabinete económico/energético.

JOH y su equipo ha tenido el suficiente tiempo para revisar estos contratos y no lo ha hecho, por lo que esta tarea no la realizará la Comisión Interventora. Los argumentos son varios: a) Muchos de estos contratos se amparan en leyes marco, leyes sectoriales y decretos ejecutivos PCM, cuya revisión, ajuste o cancelación, implica necesariamente reformas o derogación de un marasmo de leyes que el gobierno, especialmente JOH, no ha manifestado voluntad de ejecutar; b) Los beneficiarios de los contratos son empresarios, funcionarios públicos y diputados que llevaron al Partido Nacional y a JOH al poder, siendo poco probable que Miriam Guzmán se “dispare” sin la venia del Jefe al que tiene que rendirle cuentas; c) La cancelación de los contratos conlleva fuertes erogaciones de dinero para el Estado ( indemnización) y demandas judiciales por las empresas, por lo que el gobierno no está en capacidad de absorber; d) Hay posiciones encontradas entre los actores involucrados acerca de proceder con la revisión de los contratos ( uno por uno), donde las más visibles son la de empresarios, OFIs y Sindicato de la ENEE.

La posición del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), es que los contratos de energía suscritos, especialmente energía térmica, no son la causa de la crisis financiera de la ENEE, y más bien es de analizar la inoperancia administrativa y politización de la empresa, sumado a la corrupción y falta de cumplimiento de las metas de reducción de pérdidas por EEH.

En el caso del FMI, la exigencia es cumplir con la aplicación de la Ley General de la Industria Eléctrica (Decreto 404-2013, de mayo de 2014), que manda partir la ENEE en tres (3) empresas (generación, trasmisión y distribución), sumado al fortalecimiento de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), cambio en el régimen tarifario (no trasladar los costos de inoperancia de la ENEE al pueblo cada tres meses), contratación del Organismo Operador del Sistema, la revisión de los fideicomisos y sobrecontratación de energía cara por la ENEE. Para ello, se firmó un nuevo Acuerdo Stand Bay (2019-2021) con el FMI y elaboró un Plan de Rescate de la ENEE, que no goza del apoyo real de los principales actores involucrados, uno de ellos el Congreso de la República.

En el caso del Sindicato, cuya directiva es avalada por las bases, pero no por el Ministerio del Trabajo ya que acuerpa la directiva paralela que lidera Miguel Aguilar, acusado de malversar 6 millones de lempiras y uno de los beneficiados con la entrada en operación de la EEH, la crisis de la ENEE se explica por la vigencia de contratos leoninos para las finanzas de la empresas que erosiona cada año los ingresos tributarios del gobierno, sumado a la inoperancia de la EEH que no cuenta con personal técnico capacitado, disponible en la ENEE y subutilizado. La ENEE traslada los costos de energía cara a la población vía tarifas, ya que la primera energía que ingresa (se compra) es la más cara, o sea la energía térmica, por lo que las tarifas a pagar serán mayores; ello, aun cuando, el precio del bunker observada una tendencia a la baja.

De acuerdo al Secretario General del STENEE, Alirio Medina (Criterio: hn), la Comisión Interventora lo que hará es facilitar el proceso de privatización de la ENEE acordado con el FMI, dando entrada a empresas de maletín como Empresa de Generación y Comercialización de Electricidad (EGECO), Empresa Eléctrica de Transmisión y Operación (EMETO) y Empresa de Desarrollo y Comercialización de Electricidad (EDCO). Estas empresas, no se sabe de dónde salieron y quiénes son sus propietarios. Preocupa, en tal sentido, el silencio del FMI que apuesta por un proceso de partición de la ENEE transparente. Igual se desconoce, la posición del Dr. Marlon Tabora, Coordinador del Plan de Rescate de la ENEE, sobre estas denuncias.

La EEH no ha cumplido con los objetivos/metas propuestos, ni demostrada capacidad técnica requerida para hacerlo, ya que parte de las funciones de la Comisión Interventora debería realizarlas aquella. “El contrato de la EEH es de siete años. La compañía fue contratada para que redujera las pérdidas en el sistema de distribución de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Los números del consorcio colombiano no son los mejores en los últimos dos años. Aunque en el primero cumplieron con una reducción del 4.06%, en 2018 y 2019 no alcanzaron, por mucho, el objetivo que estaba estipulado en el acuerdo.” (Tiempo.hn, 01/09/2020).

En otro país, ejemplo Ecuador o Perú, esta falta de cumplimiento es sinónimo de penalización, revisión y cancelación de contrato para una empresa que no se sabe de donde salió, quienes son los socios reales (externos y nacionales), la experiencia habida y el rol de actores internos como el Sindicato de la ENEE y políticos corruptos que, en la actualidad, celebran el retiro de la Misión de Apoyo contra la Corrupción e Impunidad de Honduras (MACCIH-OEA), a cambio del voto a favor de Almagro para la reelección en la Secretaria General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

En esas condiciones, después que pase la llovizna y vuelva la sequía a Honduras, el informe de la Abogada Guzmán a JOH detallará los planes de pago de energía a la ENEE por las instituciones de gobierno, recuperación de la deuda de las Embajadas que superan los 116 millones de lempiras, recuperación de parte de la mora de las empresas, bancos y hoteles, aumento de ingresos por pagos de usuarios (enfrentan serios problemas de empleo e ingresos), colocación de contadores inteligentes y focos ahorrativos ( hay que consultarle a Ricci Moncada) , despido de trabajadores paracaidistas ( siempre y cuando no sean activistas políticos) y se demuestren de nuevo las inoperancias de la EEH y CREE, es esperar que el gobierno cumpla, tal como lo ha venido haciendo, con parte de las condiciones establecidas con el FMI.

Derivado del Plan de Rescate de la ENEE, ya existe un avance con el fortalecimiento de la CREE y la participación con las tres (3) empresas de maletín, no así con aquellas que buscan despolitizar a la ENEE y convertirla en una institución independiente de las decisiones del ejecutivo, particularmente de JOH. El vacío es mayor cuando se trata de concretar una decisión política (preocupación del FMI entre bastidores), para revisar y derogar contratos de energía y el suscrito con EEH. El presidente Hernández y diputados son conscientes que el control de la ENEE, es fundamental para ganar las elecciones en 2021, tal como lo fue en 2013 y 2017, por lo que conviene no hacer mucho ruido, pero si tratar de recuperar parte de la mora y pérdidas.

Es de esperar que el problema de la ENEE, pero sobre todo la crisis del subsector eléctrico y del sector energético em general, no sea resuelta por este gobierno, y más bien con las acciones avaladas por el FMI, se agrave y genere un conflicto gremial y político a medida que avanza el proceso electoral. Se necesita una visión más amplia que aquella que mira en la energía una mercancía, igual que una bolsa de confites y/o un paquetillo de cigarros, sin ver que es un bien público necesario para la reproducción de la vida humana. La Oposición Política, debería estar trabajando conjuntamente con los colegios profesionales, Asociación Nacional de Industriales (ANDI), asociaciones de microempresarios, cámaras regionales de comercio, Sindicato de la ENEE, Asociaciones de Productores de Energía, las empresas de generación de energía no corruptas (producto de procesos mañosos y violadores de leyes ambientales) y organizaciones de protección al consumidor, una propuesta alternativa e integral.

Para el sector energético, un punto de partida son los estudios elaborados por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) para los países de la región centroamericana en el marco del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), referidos a la evaluación de escenarios sobre planificación energética a 2030 y los informes de actualización de cifras e indicadores del sector por país. Pero, también, urge una caracterización rápida del sector en cuanto a disponibilidad de recursos, institucionalidad y marco jurídico, actores, empresas existentes, políticas, programas y proyectos vigentes, niveles de eficiencia y población afectada por las decisiones gubernamentales.

En el caso del subsector eléctrico y ENEE, un punto de partida debe ser la posición asumida por el Colegio de Ingenieros Mecánicos, Electricistas y Químicos de Honduras y otros afines ( CIMEQH), presentada en el Foro de Energía en abril de 2019, y las distintas ponencias de expertos nacionales, con recomendaciones sobre la planificación del subsector, operativización y despolitización de la ENEE, programas y sistemas de reducción de mora y perdidas técnicas y no técnicas, régimen tarifario, funcionamiento de la CREE y los problemas de EEH, sumado a la política de endeudamiento, renegociación de los contratos y medidas efectivas para el ahorro de energía en los hogares y empresas. La gran parte de estas recomendaciones no han sido adoptadas por el gobierno actual; el problema, según criterio de miembros del CIMEQH, es que JOH no cree en los técnicos.

Finalmente, la reforma del sector energético y subsector eléctrico que ejecuta el gobierno con apoyo del FMI, ha invisibilizado a los gobiernos locales y organizaciones regionales y departamentales, sean empresariales, gremiales o sociales. La causa, el centralismo político-burocrático y corrupto, que en una propuesta alternativa deber ser eliminado; los territorios, como actores sociales, no solo exigen participar sino también decidir sobre su futuro.

*  Javier Suazo: Economista hondureño con Maestría en Políticas Económicas y estudios doctorales en ciencias económicas, catedrático de la UNAH. Se basa en la exposición del autor a dirigentes gremiales, estudiantiles y microempresarios sobre la Intervención y privatización de la ENEE, San Pedro Sula, jueves, 16 de enero de 2020.

El revisionismo de Bolsonaro en Brasil

Rebelión

Por Danica Jorden

(Imagen de la película “Dios y el diablo en la tierra del sol”)

El gobierno del presidente brasileño Jair Bolsonaro se embarca en un proyecto de revisión histórica y cultural. En septiembre, la Cinemateca Brasileira fue "ocupada" por militares y políticos de extrema derecha que criticaron el "marxismo cultural" de la institución y prometieron una futura muestra cinematográfica dedicada a la rehabilitación de la imagen de la antigua dictadura militar del país. También en septiembre, Ancine, la agencia nacional de desarrollo cinematográfico, vio recortados sus fondos de repente, por casi la mitad. El ex ministro de Cultura Marcelo Calero expresó que todos los países deben invertir en el desarrollo de las artes como en la investigación científica, y afirmó que estas últimas acciones "son medidas que tienen un elemento ideológico muy fuerte".
La Asociación Brasileña de Documentales y Cortometrajes (ABD) emitió un comunicado en el que declaró que, frente a la ocupación de la Cinemateca y los tribunales de Ancine, la comunidad cinematográfica del país está viviendo "una violación material y simbólica por parte de activistas de extrema derecha".

Esta semana, el gobierno anunció la creación de una nueva serie de videos bajo la égida de TV Escola, titulada "Brasil: La última cruzada", "que revelará la historia escondida de Brasil". La productora Brasil Paralelo promete luchar contra las "ideas de izquierda" con la serie, cuyos primeros episodios se pueden ver gratuitamente en Youtube, y en el futuro estarán disponibles de forma pagada.

El primer video se abre con lo que los productores sugieren es la falsa narrativa de Brasil, con imágenes de Lula, de largas colas y de crimen. A continuación, unas tomas aéreas de monumentos, iglesias y rascacielos contrastan con pilas de libros y cabezas parlantes, en las que destaca el teórico de la conspiración Olavo de Carvalho, quien cuestiona que la tierra sea redonda y afirma que Pepsi está endulzada por fetos abortados.

Esta semana, Olavo ofendió al ex presidente y a otro humanitario brasileño de origen humilde al comentar sobre el autor de "Pedagogía del oprimido": "¿Qué hizo Paulo Freire por Brasil? Mierda. Ni alfabetizó a Lula”.

Una de las misiones de la Cinemateca es la preservación y la distribución continuada de obras de uno de los períodos más llamativos de la historia del cine, el Cinema Novo, un movimiento que comenzó a mediados de la década de 1950. Influenciado por el neorrealismo italiano, "Dios y el diablo en la tierra del sol" (Glauber Rocha, 1964) retrata vívidamente la historia desesperada y violenta del sertão, donde los místicos y los bandidos conocidos como “cangaceiros” luchan contra los duenos despiadados para sobrevivir a la gran sequía de la región. 

Rocha fue obligado a exiliarse por la dictadura militar durante diez años, y sólo regresó cuando fue trasladado por un hospital portugués con una infección pulmonar, muriendo días después a la edad de 42 años.

"Qué sabroso era mi amigo francés" (1971), de Nelson Pereira dos Santos, filmado casi en su totalidad en lengua tupí, satirizó el canibalismo literal del pueblo tupinambino y el canibalismo imperialista cometido por los Europeos en las Américas. Los Tupinambás pueden haber comido el francés, pero más tarde fueron diezmados por el colonialismo.

En "Bye, Bye Brasil" (1979, Carlos Diegues), una caravana de actores buscan a un público en una ciudad aparentemente desierta, finalmente encontrando a una multitud reunida en torno a un televisor.

Mientras el espectáculo itinerante sigue avanzando en busca de mejores perspectivas, son testigos de la muerte y destrucción del desierto a manos de los industriales. Después de conocer a un grupo de indígenas expulsado de sus tierras ancestrales, las mujeres del circo se ven obligadas a prostituirse para ganar dinero. Finalmente, los indígenas quedan encantados con su primer viaje en avión cuando son reclutados como jornaleros, y los líderes del circo compran una caravana cubierta de luces de neón con su nuevo dinero, declarando que traerán la modernidad a lo que queda de la selva.

"Pixote (1981, Héctor Babenco) y “Ciudad de Dios” (2002, Fernando Meirelles, Kátia Lund) son exploraciones brutales de la vida de los niños de la calle que se ven obligados a adaptarse a la violencia endémica de los enormes barrios de miseria que se aferran a las colinas o ubican en las afueras de São Paulo, Río de Janeiro y otras grandes ciudades de Brasil. En ambas películas se utilizaron actores no profesionales, como hizo Glauber Rocha en los años sesenta, procedentes de ciudades donde los niños sin hogar sufren de "limpiezas" por parte de la policía. El documental "Ciudad de Dios - 10 años después" vuelve a visitar a los protagonistas de la película y descubre que muchos no han logrado salir de los problemas.

"Central do Brasil" (1998, Walter Salles) sigue una odisea que atraviesa la vasta extensión de Brasil por autobús y camión de una profesora jubilada y un niño huérfano que vivía en la estación de trenes. La maestra primero vende al niño a un organero para que pudiera comprar un televisor, pero luego decide recuperar al niño y llevarlo desde Río de Janeiro hacia Bahía en busca de su familia.

Fernanda Montenegro, ahora con 90 años, fue fotografiada en septiembre para la portada de la revista brasileña "Quatro Cinco Um", cubierta con una pesada cuerda sobre un montón de libros, obviamente refiriéndose a la quema de brujas y libros. Fue llamada "sórdida" y "mentirosa" por el director conservador cristiano en bancarrota Roberto Alvim, quien en noviembre fuenombrado Ministro de Cultura por Bolsonaro.


(Telenovela y favela en la película de Bruno Barreto "Última Parada 174", 2008)

Mientras que las telenovelas comerciales de Brasil se centran casi exclusivamente en la riqueza, la mayoría de ellas con actores de ascendencia europea, las películas apoyadas por la Ancine y la Cinemateca exploran la pluralidad y la realidad de Brasil utilizando exclusivamente innovaciones brasileñas.

Brasil tuvo una larga historia de censura durante la dictadura militar de 1964 a 1985, y los Estados Unidos pasó por un período de censura de las artes unos años antes. El artista multimedia brasileño Vik Muniz, que vive y trabaja entre Nueva York y Río, advierte que Bolsonaro, o Trump en Estados Unidos, no es el único culpable. "Tienes que entender que nosotros elegimos a estas personas", dice. "Te guste o no, representan a la mayoría de la gente.

Pero esta mayoría de personas no son homogéneas, ni viven en los barrios glorificados en "La Última Cruzada". El nuevo Índice de Desarrollo Humano (IDH) de las Naciones Unidas, publicado este lunes 9 de diciembre, coloca a Brasil en el segundo lugar entre los países más desiguales del mundo, con más del 28% de la riqueza del país concentrada en manos de sólo el 1% de la población. Al concentrarse en describir solo las historias de los más ricos de Brasil, Bolsonaro está ignorando a la gran mayoría del país y la riqueza de sus diversas historias.

Carta abierta de un no estadounidense

Rebelión

Por Marcelo Colussi

Si yo fuese ciudadano estadounidense me sentiría profundamente avergonzado. Me sentiría así porque hay muchos motivos que me llevarían a ese estado. Me sentiría avergonzado porque mi país es despreciado por el resto del mundo, es visto como el “malo de la película”, el matón que se lleva por delante a todos, que atropella, que no respeta. Y claro, todo eso que se dice sería rigurosamente cierto, por lo que no podría ocultarlo. ¿Cómo no sentirse avergonzado ante todo eso? ¿Cómo no sentirse ofendido viendo que queman banderas de mi país en todos lados como acto de repudio a nuestra insolencia?
Si yo fuese ciudadano estadounidense podría cerrar los ojos ante tal situación y dedicarme sólo a seguir la corriente, tal como hace la gran mayoría de los habitantes de ese país. Cerrar los ojos y dedicarme sólo a consumir locamente, irresponsablemente, evitando pensar con algún sentido crítico lo que todo eso significa.

Si yo fuese ciudadano estadounidense me podría dedicar sólo a aprovechar los beneficios que trae aparejado pertenecer al país más poderoso del mundo. Podría consumir, despreciar a los que no son como yo o los de mi país, sentirme poderoso, imbatible, eterno.

Pero por suerte no soy ciudadano estadounidense. Digo “por suerte”, porque me doy cuenta que si fuese eso, me sería sumamente difícil plantearme alguna de estas preguntas críticas. Si fuese ciudadano estadounidense no me quedaría tiempo -ni ganas, ni energía- para buscar ir más allá de lo que me diría la sacrosanta y todopoderosa religión de la televisión o del internet. Si yo fuese ciudadano estadounidense, igual que todos los otros ciudadanos estadounidenses, ignoraría al resto del mundo, lo despreciaría incluso, y sería un tonto encerrado en mi mundillo.

Si yo fuese ciudadano estadounidense difícilmente vería como un problema todo esto que ahora estoy planteando: ¿cómo iría a preocuparme que mi país fue el único en la historia que usó armamento nuclear contra un población indefensa no combatiente? ¿Cómo vería un problema consumir recursos cien o más veces que los pobres de las regiones más pobres del mundo? Si yo fuese ciudadano estadounidense lo único que querría sería seguir manteniendo por siempre un nivel de comodidad que me gratifica y me importaría un bledo cuál sería el costo para conseguir eso. Si me dicen que hay que depredar el mundo para ello, o sacrificar poblaciones enteras con guerras irracionales, simplemente alzaría los hombros con desdén. Pero les juro que eso me daría, mucha, muchísima vergüenza.

Si yo fuese ciudadano estadounidense no me interesaría un ápice en asuntos políticos. En todo caso -y no lo sé con seguridad, quizá no lo haría necesariamente- iría a votar cada vez que hay elecciones. O incluso quizá ni iría. En cuanto a preocuparme por aspectos externos a mi país… no, no movería un dedo por saber qué pasa fuera de mi lugar. Al fin y al cabo, si fuese ciudadano estadounidense tendría mi vida bastante resuelta, con comodidad, con cierta seguridad en el futuro, así que no me rompería la cabeza pensando en cosas que vería muy difíciles de solucionar.

Por otro lado, si yo fuese ciudadano estadounidense, estaría tan, pero tan condicionado por el dios televisión y/o internet a repetir frases hechas y a no interesarme por nada más allá de mi metro cuadrado que, mientras tuviera asegurada la nevera llena de comida, el carro estacionado en la puerta de mi casa y la posibilidad de seguir los juegos de baseball con mi cerveza en la mano, el mundo no tendría ya más atractivo.

Confieso, entonces, que si yo fuese ciudadano estadounidense me sentiría no sólo avergonzado por esa chatura, por esa mediocridad sin límites, sino asqueado. Sí, sí: asqueado. Asqueado por sentirme tan poco solidario, tan patán, tan energúmeno.

Pero, tal como decía antes, por suerte no soy ciudadano estadounidense. Y lo reitero: ¡por suerte no lo soy!, porque de serlo, dado que tengo algún criterio crítico y no dejo pasar las injusticias, me vería en un enorme problema. Me sentiría avergonzado y entre dos fuegos: o silenciando lo que no podría tolerar, o viéndome condenado a ser el “raro”, el asocial, justamente por denunciar ese mundo injusto en que tendría que moverme.

Porque el precio de vivir como ciudadano estadounidense integrado, consumiendo, disfrutando del confort que confiere ser uno más de la cadena en esa sociedad “exitosa”, el precio de eso es el silencio. Y la verdad, créanme, eso me desgarraría, me avergonzaría tanto que me sería una tortura perpetua.

Si yo fuese ciudadano estadounidense creo que terminaría siendo hippie, o perteneciendo a los movimientos de protesta -los pocos movimientos de protesta- que ese sistema permite. Insisto mil veces en lo que ya dije: me sentiría avergonzado de ser uno más, porque al pensar diferente a lo que me impondría la norma dominante, chocaría siempre. Estoy seguro que si yo fuese ciudadano estadounidense sería desertor de las fuerzas armadas, porque tarde o temprano, si me llevaran a una guerra a combatir por todas esas estupideces con que me querrían lavar la cabeza (la libertad, la democracia y no sé cuántas palabras pomposas) abandonaría mi puesto. La población del país ya tuvo un Vietnam, y ahora, aunque los medios lo oculten, tiene un terriblemente sangriento Afganistán: esas lecciones deberían enseñar. Los jovencitos (muchos negros y latinos entre ellos) pusieron el cuerpo -y la vida- mientras las grandes corporaciones de la guerra siguieron haciendo su negocio. Profunda repugnancia me daría todo eso de tener que afrontarlo.

Si yo fuese ciudadano estadounidense me sentiría triste, porque sabría que me odian. Y sin dudas que es feo sentirse despreciado, no amado. Aunque entendiera que no soy yo el culpable de ese odio que por todos lados encontraría, sería feo tener que cargar con esa cruz. Si yo nunca maté a nadie, si no odio a los negros, ni a los indios, ni a los rusos, ni a los chinos, ni a los comunistas, ni a los musulmanes…, si yo no tengo enemigos ¿cómo podría soportar que todo el mundo me odiara, que quemaran la bandera de mi país, que despreciaran a mi presidente por cada país que vaya? Por supuesto que entendería que no sería contra mí esa reacción, pero de todos modos no me gustaría tener que sufrirla.

También me avergonzaría la historia que debería cargar a mis espaldas: robo de tierras y masacre de los pueblos indígenas cuando el origen de la nación, esclavitud contra los africanos traídos siglos atrás que da como resultado el actual racismo, fanfarronería sin igual contra otros pueblos… Detesto todo eso, por lo que, si yo fuese ciudadano estadounidense, me sentiría profundamente asqueado al saberme heredero de toda esa carga. ¡Poblaciones originarias encerradas en reservas, como animales en un zoológico! Y ahora, manipuladas nuestras cabezas, nos deberíamos sentir los originarios de esas tierras, maldiciendo a los “inmigrantes ilegales” que llegan por cantidades industriales a “robarnos puestos de trabajo”, como una repulsiva prensa nos enseña. Creo que no lo soportaría.

Si yo fuese ciudadano estadounidense sentiría una profunda desazón por los íconos culturales que me definirían: las películas de Hollywood, el ratón Mickey, la Coca-Cola, Rambo. Me sentiría descorazonado por eso, por la superficialidad de esa cultura que sería la mía, por esa banalidad tan ramplona con la que tendría que convivir cotidianamente. Pero más aún me sentiría avergonzado porque sabría que mi país impuso esos valores al resto del mundo despreciando sabidurías milenarias y muchísimo más profundas. Me moriría de vergüenza sabiendo que me define, como imagen de país, un personaje como Homero Simpson. Y lo peor de todos, me avergonzaría, pero creo que más aún, me encolerizaría en grado sumo saber que mis compatriotas… están contentos con el pato Donald y se sienten orgullosos de las películas de vaqueros. Lo que es lo mismo: tendría que convivir con connacionales que se creen realmente portadores de un “destino manifiesto”, y que ser blancos y angloparlantes los transforma en “mejores”.

Si yo fuese ciudadano estadounidense creo que haría lo imposible por cambiar ese estado de cosas. O, si no, creo que renunciaría a mi nacionalidad.

Pero me puedo quedar tranquilo: no soy ciudadano estadounidense.

martes, 28 de enero de 2020

Ebed Jassiel, el niño pendiente de justicia


Militares implicados en el crimen contra Ebed Jassiel

Hace cinco años en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), se jugó con la suerte de unos militares cohomicidas y el dolor de una familia que buscaba justicia. Sólo se condenó al sargento Abimael Rodríguez, los altos mandos están en libertad.

Pese a que se comprobó que el oficial Josué Antonio Sierra y el cabo Felipe de Jesús Rodríguez, también dispararon contra Ebed Jassiel Yánez Cáceres, un joven de 16 años, en la salida a oriente, fueron absueltos del crimen, porque el Ministerio Público no amplió el requerimiento fiscal.

Ebed era el hijo menor de Wilfredo Yánez y Berlín Cáceres. La noche del sábado 26 de mayo de 2012, salió sin permiso en la motocicleta de su papá, y al volver en la madrugada del domingo 27, un retén militar de la “Operación Relámpago”, le hizo señal de parada, pero el menor siguió su camino.

Los entonces sargento Abimael Rodríguez, el cabo Felipe de Jesús Rodríguez y el sub teniente –a cargo de la patrulla- Josué Antonio Sierra, fueron señalados como los que dispararon contra el menor, pero solo una evidencia relacionada con Abimael, bastó para dejar a los otros dos en libertad, quienes además estaban enjuiciados por los delitos de abuso de autoridad, falta a los deberes de los funcionarios y encubrimiento.La patrulla con siete militares a bordo le dio persecución a lo largo de casi dos kilómetros, disparándole al final de un callejón sin salida, en la colonia Villa Vieja, dejándolo tirado, y hasta volvieron a la escena del crimen para recoger los revestimientos balísticos, después los lanzaron a la orilla de la calle que intercepta el bulevar Fuerzas Armadas con el Anillo Periférico, así lo relataron testigos protegidos en el mes de enero del 2015, cuando se realizó el juicio oral y público.

Según el tribunal compuesto por Lesly Gallardo, Yessica Granados, Julissa Aguilar y Mario Díaz como cuarto juez, no se pudieron comprobar esos delitos, excepto el de homicidio, pero sólo al sargento Abimael Rodríguez (enviado a prisión) se le acusó por esa causa, y fue absuelto del delito de abuso de autoridad, según la sentencia de la Sala Quinta de Juicios Orales y Públicos de la Corte Suprema de Justicia, aquel 20 de enero de 2015.

El encargado de la patrulla, Josué Sierra, dio la orden que dispararán, uno de sus compañeros al voltear el cuerpo desplomado de la motocicleta, exclamó ¡mataste a un niño! Y se fueron al puesto asignado, en la operación militar durante el gobierno del nacionalista de Porfirio Lobo Sosa.

Don Wilfredo buscó a su hijo, hasta dar con su cuerpo ingresado como “desconocido” en la morgue del Ministerio Público. Y así emprendió la exigencia de justicia. En el lugar de los hechos -cercano a su vivienda- encontró la prueba que evidenció a los militares como asesinos de Ebed Jassiel, pero el día de la sentencia sintió que su hijo había sido asesinado nuevamente, ahora por el Poder Judicial.

Altos mandos militares en la impunidad

La exigencia de justicia se alzó contra los autores materiales y los altos mandos militares, quienes manipularon, encubrieron y obstaculizaron el proceso de investigación.El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), recibió la denuncia de este crimen, directamente por Wilfredo Yánez, quien apenas había sepultado al menor.

Los coroneles Reynel Fúnez y Jesús Mármol; tenientes coroneles Mariano Fonseca y Juan Durón; alférez José Novoa y el Mayor Juan José Flores, fueron absueltos pese que debían responder por el crimen contra el joven que ahora tendría 24 años.

El Ministerio Público presentó un recurso de Amparo, y la CSJ confirmó la resolución del juez, absolviendo a los altos mandos de las Fuerzas Armadas.

Mientras que, el año pasado hubo una orden judicial para que se repita el juicio contra Josué Sierra y Felipe Rodríguez, según información brindada por el Área de Acceso a la Justicia del COFADEH, que representa el caso.
Cabe señalar en una ocasión del juicio, Sierra llegó vestido con su uniforme militar. Al finalizar la audiencia éste pidió perdón a la familia del menor, aunque con eso no le devolvía la vida, manifestó.
El crimen contra el menor continúa en la impunidad, junto a su tumba yace de su papá, don Wilfredo, fallecido el 1 de septiembre del 2016, dejando el legado de búsqueda de justicia a doña Berlín y su hija.

Dato: Una herida en el tallo cerebral le produjo la muerte a Ebed Jassiel. Según testigos protegidos las órdenes las daba Josué Sierra.

En las conclusiones del juicio se destacó que las militares no están preparados para ejercer acciones de trato con la sociedad y que están en puestos de misiones policiales. “Los militares están entrenados para la guerra y actos bélicos”.

Guardia Nacional de México se convirtió en nuevo muro que detiene a la caravana de migrantes


Guardia Nacional instalada en las orillas del río Suchiate, frontera México-Guatemala.

Más de 3 mil migrantes hondureños y hondureñas quienes integran la primera caravana 2020, formada principalmente por jóvenes, intentaron entrar por el río Suchiate a México. Pero, fueron detenidos por efectivos de la Guardia Nacional, quienes, con escudos antimotines, toletes, gas pimienta y lanzamientos de piedras montaron una feroz persecución.

La población migrante que llegó desde el viernes a la fronteriza ciudad de Tecún Umán, Guatemala, el sábado anterior comenzó a presionar para lograr ingresar a territorio mexicano. Sin embargo, las autoridades migratorias y la Guardia Nacional impidieron el ingreso cerrando el portón fronterizo, argumentando que sólo extranjeros con visa o permisos migratorios especiales podían ingresar a territorio azteca.

Hoy lunes (20/01/2020) a las 4:00 am la caravana comenzó a reagruparse en la aduana de Tecún Umán, Guatemala. Después de una oración a Dios y el canto del himno nacional de Honduras, caminaron sobre el puente sobre río Suchiate hasta llegar a 50 metros de la entrada a la aduana de México, en Ciudad Hidalgo.

Después de 20 minutos, una comisión de la caravana entregó una carta redactada a mano y dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, solicitando los dejara entrar y recorrer la ruta migratoria hasta llegar a la frontera con Estados Unidos, para ingresar en cualquier momento a dicho país y lograr su propósito.

Sin embargo, la respuesta del gobierno mexicano se dio a conocer a las 10:10 de la mañana, cuando un grupo de migrantes forcejeó brevemente con los militares en el paso del puente internacional Rodolfo Robles, que conecta a ambos países, mientras una agente del Instituto Nacional de Migración (INM) explicaba que deberán sujetarse a las leyes mexicanas para entrar y permanecer en México, deben portar una visa mexicana o un documento migratorio.

Ante la negativa de las autoridades, la mayoría de los migrantes tomó la decisión de ingresar a territorio azteca por el río Suchiate. Una vez que llegaron a las 11:40 am a la arena ubicada en la ribera del río, ya en ciudad Hidalgo, se enfrentaron a la Guardia Nacional, quien había formado un muro para evitar el ingreso.

Sin mediar palabras, comenzaron a lanzar gas pimienta, toletazos y empujones a los migrantes que intentaban ingresar a ciudad Hidalgo, mientras algunos jóvenes lanzaban piedras para perder abrir paso. Fue imposible avanzar porque eran devueltos por los militares.

Mientras cruzaban el río y eran reprimidos, los grupos que habían avanzado más rápido, muchas personas dejaban caer al agua sus pequeñas mochilas, cobijas y zapatos que la corriente los arrastraba río abajo. Al menos 10 personas recibieron impactos de piedra y toletazos en diversas partes del cuerpo.

Después de una hora y 20 minutos de represión la Guardia Nacional logró neutralizar la caravana. Pero la gente continúa en el bordo del río Suchiate, del lado de Ciudad Hidalgo, en el sureño estado de Chiapas.
El ambiente es de zozobra porque no se sabe si se quedaran en esta zona o regresarán a las casas de migrante y áreas verdes de la ciudad de Tecún Umán, para intentar descansar y dormir un poco. “Mañana seguiremos con nuevos intentos para ingresar a territorio mexicano, porque nuestra ruta es llegar a Estados Unidos”, dijo un joven frente a un grupo de 300 personas que apoyaron petición.   

Las autoridades mexicanas reforzaron aún más la frontera con Guatemala para neutralizar la caravana.  “Lo más seguro es que aquí vamos a dormir para pasar los tres mil migrantes de forma definitiva a México”, advirtió un líder de la caravana.

La situación es tensa, amenazante e incierta. Sin embargo, la caravana tiene la esperanza de conseguir el propósito. “Cualquier cosa que pasa aquí es mejor que vivir en Honduras. Allá nos morimos del hambre o te pegan un tiro”, aseguró Antonia Sarmiento originaria de Tegucigalpa.

El fin de la MACCIH, otra bofetada a la voluntad popular



Uno de los elementos fundamentales del sistema democrático es la legitimidad, es decir, el consentimiento y convencimiento de la ciudadanía de que el régimen que gobierna y sus decisiones son las mejores para la colectividad, y, por tanto, no necesita el uso de la fuerza para imponerse.

Para ello se requiere el respeto absoluto al principio de la soberanía popular que se expresa en la voluntad de las mayorías mediante elecciones libres, auténticas y justas. En otras palabras, una parte de la legitimidad democrática se gana cuando los resultados electorales corresponden con la voluntad popular.

Dos de las principales características del régimen de Juan Orlando Hernández son el autoritarismo y la falta de legitimidad, por lo que ha tenido que imponerse mediante el fraude, la represión policial-militar y las graves violaciones a derechos humanos, todo cubierto bajo el manto de la corrupción y la impunidad.

Como todo régimen autoritario, es ciego y sordo ante la voz popular, y solo vela por sus propios intereses y de la clase corrupta que representa. Por eso no le importó violar la Constitución para imponer su reelección que consumó a través de un fraude electoral.

Y lo mismo ha sucedido con la MACCIH, que, pese a existir una rotunda demanda ciudadana para su continuidad, el régimen la dejó morir para evitar que siguiera con su trabajo de desenredar las redes de corrupción que llegan hasta él y su círculo de poder.

Por ello, como señala la doctora Ana Ortega, “pese al contexto de represión, precariedad de la vida, fragmentación e incluso expulsión de buena parte de la población”, el papel opositor de la ciudadanía es central para activar la ruptura de este círculo vicioso de corrupción, impunidad y cinismo de los actores políticos.


El debate continúa, materialismo e idealismo


Rebelión

Por Nael Ramírez Domínguez

¿Cómo entender la vida?, ¿Qué esperar de la practica humana?, ¿Cuál es el futuro del hombre?, ¿En qué medida podemos transformar nuestra realidad?, son preguntas que todo aquel interesado en el estudio de las ciencias sociales o en la práctica política concreta se ha hecho alguna vez en la vida, o debería hacérselas, porque es a partir de estas interrogantes en que nuestro intelecto busca más allá de las conocimientos generales entender nuestro pensamiento interno, las culturas de las sociedades y el desarrollo de nuestro universo.
Desde el inicio de la sistematización del pensamiento sobre nuestro entorno, han existido dos grandes corrientes filosóficas: el idealismo y el materialismo; el primero toma a la “conciencia externa” a los hombres como creadora de todo lo que existe, o en su versión subjetiva, como la creación de cuanto existe por una conciencia dependiente de un individuo. El Materialismo cimenta sus perspectivas en la idea de que todo surge de la materia, de la naturaleza, y que la conciencia no es más que un producto de esta.

Ambas corrientes filosóficas han tenido gran influencia en el desarrollo de culturas, civilizaciones y pueblos en todo el mundo, de una u otra manera permean la conciencia de millones de seres humanos en sociedades determinadas, ahí la importancia de estudiarlas, entenderlas y analizar el papel que han jugado y juegan en el desarrollo de nuestra propia sociedad, teniendo en cuenta la onceava Tesis sobre Feuerbach escrita por Marx, “los filósofos no han hecho que interpretar de uno u otro mundo el mundo, de lo que se trata de es transformarla”, es preciso abordar con humildad el estudio de las ideas, en este caso el primer capítulo de la Ideología Alemana, escrito por Marx y Engels en el invierno de 1845 y primavera de 1846, en Bruselas, Bélgica.

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El manuscrito de Marx y Engels se centra en analizar la forma idealista de entender el desarrollo de la humanidad por parte de los ideólogos alemanes, en especial y como fundamento del análisis, la obra de Hegel, y las posturas de sus discípulos divididos en dos grupos, “los viejos hegelianos” y los “jóvenes hegelianos”. Los viejos entendían todo retomando alguna categoría lógica de Hegel y coronándolo como lo principal, los jóvenes, criticaban todo con el sólo hecho de asemejarlo con ideas religiosas, contraponiendo a la moral teológica la conciencia humana, crítica; esta propuesta aguerrida de cambio de interpretación, de cambio de la conciencia, es la incentivación por entender de otra manera el mundo, a lo cual los padres del marxismo condenan de manera muy tajante: “al combatir solamente las frases de este mundo, no combaten en modo alguno el mundo real existente”.

Esta crítica que Marx y Engels hacen a los jóvenes hegelianos me trajo a la mente los discursos de muchos movimientos sociales que anteponen el cambio de concepto, de léxico por parte de quienes integramos la sociedad como objetivo para cambiar la realidad, pero sin tocar un ápice las relaciones estructurales de nuestra sociedad, una crítica desde la filosofía que sin duda demuele todo argumento que se empecine por transformar nuestro mundo desde las ilusiones de la conciencia.

Pero, ¿cómo se llega a esta idea de que la lucha de frases por frases no puede llegar a transformar la realidad?, en esto se avoca la exposición de la historiografía materialista por parte de los marxistas.

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Marx y Engels desarrollan sus premisas llevando el análisis al ámbito económico de desarrollo de la humanidad, cuestión imprescindible, ya que es en ese ámbito donde el ser humano reproduce su vida y construye lo que es.

En la reproducción de sus vidas los hombres se relacionan de una u otra manera, generando un “trato” (relación de producción) que se desarrolla de acuerdo al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas que hacen posible la producción que da sustento a la sociedad, el desarrollo de estas fuerzas productivas puede apreciarse por el nivel de desarrollo de la división de trabajo.

En las diferentes fases por las que se desarrolla la división del trabajo la sociedad ha conocido las diversas formas de propiedad, desde la tribal que es producto de las limitadas fuerzas productivas basadas principalmente en la pesca y la caza, hasta la industrial en los albores del capitalismo, pasando por la antigua en donde ya hace aparición la propiedad privada, y la feudal caracterizada por su carácter estamental centrada en el campo.

Estas fases de desarrollo de las sociedades tienen características propias y se ven reflejadas en el ámbito social y político de cada época, todas las instituciones, corrientes de pensamientos y estructuras de gobierno tienen que entenderse como resultado del proceso de producción de vida de los individuos de esa época y “no como puedan representarse ante la imaginación propia o ajena, sino tal y como realmente son… tal y como desarrollan sus actividades bajo determinados límites, premisas y condiciones materiales, independientes de su voluntad”.

La perspectiva materialista de la historia señala que “el análisis de la suma de las fuerzas productivas accesibles al hombre condiciona el estado social y que, por tanto, la historia de la humanidad debe estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la historia de la industria y del intercambio”, es decir, de la historia de las condiciones materiales de la vida de los hombres.

El Estado, como forma de “comunidad ilusoria”, la conciencia de los hombres sobre su propia obra y las relaciones políticas, que en toda la historia de la humanidad se han expresado mediante la lucha por las distintas formas de gobierno, la lucha por los derechos políticos-electorales, etcétera, “no son sino formas ilusorias bajo las que se ventilan las luchas reales entre las diversas clases". La lucha política como expresión de la lucha económica.

El análisis materialista de la historia lleva a los autores a analizar su realidad y conciben que, el desarrollo cada vez más progresivo de las fuerzas productivas generan las condiciones para una nueva forma de relación productiva en la sociedad, en el cual el hombre encuentra su liberación real, al garantizarse para sí condiciones de suficiencia alimentaria, vivienda y vestimenta, a esta nueva sociedad, la denominan “comunismo”.

Pero, ¿qué exactamente es el comunismo?

Marx y Engels lo definen con una claridad que derrumba cualquier crítica simplista que hoy vemos pulular por diversos agentes conservadores de la sociedad capitalista; “para nosotros, -señalan- el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual”.

Esta sociedad comunista y la lucha por su construcción está condicionada por un elevado desarrollo de las fuerzas productivas; los anhelos, los sueños y el voluntarismo de algunas organizaciones y partidos comunistas que desaíran esta necesaria condición rayan en el idealismo y necesariamente chocan contra el análisis materialista de la realidad.

Para construir el comunismo dice Marx y Engels: “es necesario que se engendre a una masa de la humanidad como absolutamente desposeída y, a la par con ello, en contradicción con un mundo de riquezas y de educación, lo que presupone en ambos casos, un gran incremento de la fuerza productiva, un alto grado de su desarrollo; y, de otra parte, este desarrollo de las fuerzas productivas constituye también una premisa practica absolutamente necesaria, porque sin ella sólo se generalizaría la escasez y, por tanto, con la pobreza, comenzaría de nuevo, a la par, la lucha por lo indispensable y se recaería necesariamente en toda la porquería anterior”.

Más adelante los autores recalcan esta realidad imprescindible: “La organización de la economía doméstica en común implica el desarrollo de la maquinaria, la utilización de las fuerzas naturales y de muchas otras fuerzas productivas, como, por ejemplo, el agua corriente en las casas, el alumbrado de gas, la calefacción de vapor, etc., la supresión de la oposición entre la ciudad y el campo. Sin estas condiciones, la economía común no llegará, a su vez, a ser una nueva fuerza productiva, estará privada de toda base material, se asentará en una base puramente teórica, es decir, será un mero capricho y no conducirá más que a una economía de monasterio”.

Producto del análisis materialista queda claro que el comunismo no es producto de vehementes pronunciamientos ni de posiciones catequistas sobre lo que la lucha revolucionaria tiene que ser, sino es el resultado de la generación de condiciones que eleven de manera constante y progresiva el desarrollo de las fuerzas productivas en nuestra sociedad.

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La forma de abordar el estudio de la historia de las sociedades y la practica revolucionaria en la construcción del comunismo, se puede resumir con una cita de los padres del marxismo: “Esta concepción (materialista) …no explica la practica partiendo de la idea, sino explica las formaciones ideológicas, sobre la base de la practica material, por lo cual llega, consecuentemente, a la conclusión de que todas las formas y todos los productos de la conciencia no pueden ser destruidos por obra de la crítica espiritual, mediante la reducción a la <

A su vez, el éxito de estas revoluciones está condicionada por el desarrollo material de las fuerzas productivas, capaces de aniquilar todas las formas de producción hasta ahora posibles, sin estas condiciones materiales “en nada contribuirá a hacer cambiar la marcha práctica de las cosas el que la idea de esta conmoción (revolución) haya sido proclamada ya una o cien veces, como lo demuestra la historia del comunismo”.

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Marx y Engels exponen con claridad su concepción materialista de la historia, ahora tienen una herramienta, un arma para criticar las posiciones idealistas entorno al análisis de la historia por parte de Hegel, su legado en la filosofía alemana y al materialismo antropológico de Feuerbach.

La base de estas concepciones idealistas en la filosofía alemana la encuentran en la disociación entre naturaleza e historia, producto de evadir la práctica real de los hombres en la construcción de todo lo que existe y por retomar, sólo, lo que estos hombres piensan de sí mismos. “Por eso, esta concepción (idealista) sólo acierta a ver en la historia los grandes actos políticos y las acciones del Estado, las luchas religiosas y las luchas teóricas en general, y se ve obligada a compartir, especialmente, en cada época histórica, las ilusiones de esta época”.

Esta forma idealista de entender la realidad generaba una lucha teórica que se bastaba así misma, era en el reino de lo abstracto, de la razón pura, en donde los filósofos hegelianos se destrozaban queriendo encontrar un sentido propio a las cosas triviales de la sociedad, pero no de todas las sociedades, sino el de la sociedad alemana que tomaban como principio de lo universal.

La critica del marxismo a los jóvenes hegelianos que querían cambiar la concepción de los hombres respecto de las ideas de los viejos hegelianos, a las cuales tachaban de religiosas, era que aquellos se equivocaban al buscar esos cambios mediante las deducciones teóricas, cuando son los cambios en las circunstancias las que condicionan el pensamiento de los hombres.

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Los padres del marxismo no sólo orientan sus batallas contra toda la concepción idealista de la historia, sino también contra la concepción materialista que sólo opta por la contemplación, y que toma a “el hombre” como una entidad alejada de las relaciones históricas determinadas, ideas que enarbola Feuerbach.

Feuerbach desarrolla sus ideas hasta presentar al hombre como un “objeto sensorio”, y no llega a entenderlo como “una actividad sensoria” que se reproduce en su entorno y en profunda relación con la naturaleza, por lo tanto, en relación inseparable con la historia.

“En la medida en que Feuerbach es materialista, se mantiene al margen de la historia, y en la medida en que toma la historia en consideración, no es materialista. Materialismo e historia aparecen completamente divorciados en él.”

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Cuando Marx y Engels han consolidado su exposición materialista comienzan a detallar el desarrollo histórico de las sociedades, desde la explicación de los instrumentos de producción, las formas de propiedades y el desarrollo de las fuerzas productivas, que al entrar estas en contradicción con las existentes relaciones de producción (trato) generan revoluciones que tiene como resultados nuevas sociedades que permiten el desarrollo constante de estas fuerzas productivas.

Al analizar la sociedad actual, y el desarrollo de la propiedad privada desde la antigüedad, los autores muestran la supresión de este tipo de propiedad como consecuencia del incesante desarrollo de las fuerzas productivas, fundamentan la necesidad histórica de la revolución comunista.

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Adentrarnos en la base filosófica del marxismo, entender su cosmovisión materialista histórica, es un paso necesario para entender la compleja realidad que nos rodea, a los estudiosos de las sociedades y aquellos que intervienen en la política y ven a esta actividad como dinámica transformadora, el estudio de Marx y Engels se hace indispensable para caminar con claridad y alejar sus anhelos de todo voluntarismo y apresurada acción, que en múltiples ocasiones han servido más a la reacción que a la causa del comunismo.

El primer capitulo de la “Ideología Alemana” escrita por Marx y Engels, y que se presenta en la edición de las Obras Escogidas de dichos autores por la Editorial Progreso en el año de 1974, es una joya intelectual que hoy sigue vigente en la forma de entender nuestra realidad.

"Que le den morcilla a Trump", la Eurocámara a punto de declarar el estado de emergencia climática



Por Ivo Alho Cabral

Banderas de los países de la Unión Europea frente al edificio del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia). REUTERS/Arnd Wiegmann  

Quedan unos días para que se den cita en España delegaciones de todo el mundo para discutir la lucha global contra la crisis climática. Y el Parlamento Europeo, que siempre busca el momento más idóneo para hacer ruido, ha visto la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa: este jueves votará si declara la emergencia climática en Europa. Todo parece indicar que esa resolución saldrá adelante, según han dejado entrever los eurodiputados en sus intervenciones en un debate este lunes.

Si bien la mayoría está a favor de la declaración, sí que ha habido diferencias en la efusividad con que los eurodiputados apoyan la declaración. Unos creen que es un momento “histórico”, que nuestras acciones de hoy pueden determinar la supervivencia de la especie; otros dicen que sí, que hay que hacer algo, pero que también hay que preservar la economía. 

La mayor parte de los diputados de los grupos socialistas, verdes, liberales y de la izquierda están entre los que lo ven como una cuestión casi de vida y muerte. Entre los populares , el humor general es que sí apoyarán la declaración de emergencia, pero que tampoco hay que ser excesivamente alarmistas.

“No necesitamos caer en una situación de pánico”, ha dicho Peter Liese, de la CDU alemana y primer orador ‘popular’ del debate. Para Liese, la palabra urgencia en su traducción al alemán (notstand) daría a entender “que estamos en un estado de excepción” y transmitiría un mensaje de caos que según él no cuadra con la situación actual.

La popular Dolors Montserrat también ha defendido la lucha contra el cambio climático. Eso sí: que “sea compatible con la promoción del crecimiento económico”. La exministra de Salud no ha hablado de la situación como una emergencia climática y, si bien ha pedido objetivos más ambiciosos para Europa, ha dicho que “debemos medir nuestros pasos” y ha apuntado a los países en vías de desarrollo para que sean más ambiciosos de lo que son.

Menos cortapisas han tenido los diputados del resto de grupos: “Espero que el jueves [votemos que sí a la emergencia climática] y estemos a la altura de la historia”, ha dicho el liberal francés Pascal Canfin, presidente de la comisión parlamentaria del medio ambiente al abrir el debate.

Para Canfin, la declaración sería un mensaje “extraordinario” semanas después de que Donald Trump confirmara que sacará a Estados Unidos de los Acuerdos de París. “Después del mensaje de Trump que consiste en decirles ‘que les den morcillas’, ahora se trata de dar el mensaje contrario”.

Las palabras de advertencia han continuado entre los verdes. “Se nos está acabando el tiempo, se nos escapa entre los dedos. Todos los indicadores están en rojo”, ha dicho la francesa Karima Delli, presidenta de la comisión parlamentaria de transporte y una de las diputadas verdes más vehementes en pedir un cambio de modelo. Actuar por el clima “no significa colocar tres estaciones eólicas por una de carbon. Hay que reajustar el sistema, darle la vuelta como a un calcetín”.

El socialista César Luena también ha tratado la situación como algo realmente grave: “El planeta nos esta dando una lección histórica como especie. Nos ha dicho que o cambiamos o desaparecemos”. Luena ha propuesto medidas como un fondo para la transición justa, que será parte del Nuevo Pacto Verde que la Comisión Europea quiere presentar en los próximos meses.

Más acciones concretas ha pedido también Ernest Urtasun (En Común Podem), quien ha dicho que le da “miedo” que el Parlamento declare la emergencia climática, pero que la UE “vuelva a ir a la COP con las manos vacías”. Entre las medidas que pide: que se fije el objetivo de 2050 de neutralidad carbono, al que tres países aún se resisten, o acabar con las subvenciones al carbón.   

Los únicos eurodiputados en contra son los de Identidad y Democracia (con los miembros de los partidos de Salvini y Le Pen), que tienen 73 de los 751 miembros del parlamento. Han llegado a tachar la medida de “moda” y de “totalitarismo verde”.

Adiós de Cañete

El debate de este lunes ha supuesto la última intervención en el Parlamento Europeo de Miguel Arias Cañete como comisario por el Clima y la Energía. Si todo va según lo previsto y la Eurocámara aprueba a la nueva Comisión de Ursula von der Leyen, Cañete acabará su mandato este domingo y dará el relevo a Josep Borrell en su papel como comisario español.

Al contrario que la mayor parte de los parlamentarios populares el exministro de Medio Ambiente, sí tenido una postura clara y sin ambages a favor de redoblar esfuerzos contra la crisis climática. “La ciencia no da lugar a ninguna duda”, ha dicho. “Desde el Amazonas hasta Siberia ha habido gravísimos incendios e inundaciones que ponen en peligro la vida sobre la tierra”.

Cañete ha celebrado los Acuerdos de París o las reglas salidas de la COP de Katowice, conseguidos bajo su mandato como comisario como “hitos del multilateralismo y una prueba clara de la solidaridad mundial” pero ha admitido que hay que hacer “mucho más”.

El voto será el jueves

¿Qué más supondrá esa declaración si sale adelante? El texto que votará el Parlamento dice que se comprometería a no tomar “ninguna decisión contraria al objetivo de limitar el aumento de las temperaturas en 1,5 grados en comparación con la era preindustrial”, y pediría que los acuerdos de libre comercio estén alineados con los objetivos climáticos y que cada uno de los gobiernos nacionales reduzcan sus emisiones hasta el 65% para 2030.

No es la primera vez que un parlamento declara la emergencia climática en Europa. El Congreso de los Diputados ya aprobó una declaración de emergencia climática el pasado septiembre, impulsada por Unidas Podemos. Solo los 24 parlamentarios de Vox votaron en contra del texto, que no incluía ninguna medida concreta de actuación.

A nivel regional, en los últimos meses cuatro comunidades autónomas (Catalunya, País Vasco, Islas Baleares, y Canarias) han aprobado resoluciones similares, además de otros 17 ayuntamientos, incluidos los de Madrid, Sevilla y Zaragoza. Según la web The Climate Mobilization , en total hay 1.190 autoridades públicas en 25 países que han declarado la emergencia climática. Si el Parlamento Europeo acaba declarando la emergencia climática, sería la administración pública que representa a más personas en hacerlo.

@IvoAlhoCabral

Golpes en América Latina: Evangelizar a los “salvajes” y recolonizar la región


Virginia Bolten

Por Denise Braz y Vanessa Dourado *

Asistimos a un proceso de recolonización con rasgos neofascistas y de fanatismo religioso en América Latina; son situaciones muy densas que no permite relativizar golpes y provocar ataques a líderes progresistas —sobre todo en este momento que lo consideramos histórico—. Hacerlo es ser funcional no solo a las derechas reaccionarias y fundamentalistas, como también no lograr comprender los límites del juego en esta arena de disputa por el poder en la cual la democracia está en riesgo.

La institucionalización de las luchas y la apuesta en el Estado puede significar un error grave, ya no cabe lugar a dudas que los pactos democráticos y códigos republicanos están siendo violados. Sin embargo, señalar que el problema es de quienes están disputando el espacio político-institucional para lograr cambios estructurales a largo plazo o hasta mismo para gestionar y mitigar los impactos sobre las poblaciones vulneradas es un equívoco.

Después de más de 500 años de su asalto orquestado con las bendiciones de la iglesia, las Américas siguen en proceso de lucha contra la (re) colonización y, obligada a insertase en el mundo, todavía guarda su fuerte resistencia protagonizada durante todos estos años por las poblaciones indígenas, afrodescendentes y campesinas. A esos grupos, erronemente llamados minoritarios, sumamos el movimiento feminista y/o de mujeres, así como de la juventud que se levanta en la región, que son notables y de incuestionable valor.

Siendo el capitalismo un sistema cuyos pilares son el patriarcado, la clase y la “raza”, nada puede ser más potente contra el mismo que la revolución de esas bases oprimidas. Voces no oprimidas, o con muchísimos privilegios, no tienen autorización para hablar sobre descolonización y menos aún de cómo se debe hacer. Los cuerpos históricamente oprimidos y constantemente en tensión con el colonizador resisten, insisten y luchan por su libertad. Por la libertad de su gente, su cultura, su orientación sexual, su religión y territorio.

La imposibilidad de adueñarse, vía “democrática”, de los recursos humanos y naturales que abundan en Latinoamérica por la victória de la derecha en las urnas no ha funcionado y eso ha generado los fenómenos golpealescos que son evidentes y que también son frutos de disputas en las cuales, como siempre, salen ganando aquellos que manejan la máquina institucional en favor de sus intereses y de los intereses del mercado internacional.

El desmonte que se quiere imponer por la fuerza en la región tiene un carácter objetivo y también subjetivo. En otras palabras: si por un lado avanza, con mucho más fuerza, el extractivismo en todas facetas a lo largo y ancho en la región, por otro también se impone un proyecto de poder neopentecostal —fuertemente alineado con el ideario neoliberal, meritocrático e individualista— que remite al proceso de evangelización del llamado “Nuevo Mundo” de la época colonial. Lo que se nota es que hay un proyecto pensado para el territorio que no solo necesita tomar el control de los espacios político-institucionales, sino también promover el cambio cultural necesario para neutralizar las resistencias. Y si la democracia puede vestirse de dictadura a depender de la región donde se aplique; el pacto colonial sigue siendo consenso entre los del Norte Global y sus instituciones creadas para apaciguar el caos.

Por ello, más allá de la discusión sobre el rol de los progresismos, en este momento, es urgente pensar estrategias de contención, redes de solidaridad y mecanismos que fortalezcan y protejan los movimientos en lucha que están dando el cuerpo en la confrontación con el Estado. Frente a la masacre de los pueblos, no hay discurso académico, político o cualquier tipo de acción diplomática que pueda ser más fuerte y reemplazar la resistencia popular. La democracia es la soberanía del pueblo. Democracia es también la revolución en las calles. No hay descolonización sin confrontación, sin resistencia. Además dudamos de procesos libertarios acordados entre hombres blancos dentro de salones lujosos.

Pensar en una democracia libertaria y popular es también recuperar en la historia todo lo fragmentado, afectado por el resentimiento de procesos que fallaron en el pasado y buscar una alternativa superadora. El posicionamento crítico de todas las personas que existen, resisten y sobreviven en los territorios nunca dejó de existir, aún mismo cuando no había teoría que lo explicara, y es —una vez más— el pueblo en lucha que hace su propia historia. La escribe con su sangre y su coraje que sigue estando lejos de las oficinas académicas y de los palacios de los gobiernos.

* Denise Braz es licenciada en Letras y magíster en Antropología Social por la Universidad de Buenos Aires. Es activista y feminista afro. Integra en el coletivo de mulheres de la Revista Amazonas y el grupo de mujeres afro del Área de Género de la Comisión Organizadora del día 8 de Noviembre en Buenos Aires, Argentina. Participa del colectivo de mujeres Migrantas y del Grupo de brasileños por la Democracia, Leipziger Initiative “Demokratie für Brasilien”, ambos en Leipzig, Alemania lugar donde reside actualmente.

* Vanessa Dourado es ecosocialista y feminista latinoamericana, miembro de ATTAC Argentina y PSOL Brasil.

Algunas publicaciones de la autora Denise Braz:

§ BRAZ, Denise. “Los negros también llegaron en los barcos: Argentina también es afro”. Revista Humanidades & Educación de la Universidad Federal de Maranhão, Brasil, Noviembre de 2019. Disponible en: http://www.periodicoseletronicos.ufma.br/index.php/humanidadeseeducacao/article/view/12811

§ BRAZ, Denise. “Sororidad es ética y autocuidado también es militancia” in Revista Amazonas, August 2019.Disponible en: https://www.revistaamazonas.com/2019/08/06/sororidad-es-etica-y-autocuidado-tambien-es-militancia/

§ BRAZ, Denise. “No sos feminista, tampoco anticapitalista y antipatriarcal si sos racista, xenofóbica, transfóbica y no cuestiona sus privilegios.” Revista Amazonas, Enero, 2019. Disponible en: https://www.revistaamazonas.com/2019/01/21/no-sos-feminista-tampoco-anticapitalista-y-antipatriarcal-si-sos-racista-xenofobica-transfobica-y-no-cuestionas-tus-privilegios/?fbclid=IwAR1lyRq9tRDru11D71NIwWNUa4-phYg6paBpfO2EovmRUiD5uyYXOYOp-KY
§ BRAZ, Denise. “Qué es el blackface? Revisando la educación racista que supimos conseguir: Corcho quemado”. Soy, Página 12, 06 de Julio de 2018. Disponible en:https://www.pagina12.com.ar/126215-corcho-quemado § BRAZ, Denise Luciana de Fátima. “ONDE ESTÃO OS NEGROS NA ARGENTINA?” Revista da Associação Brasileira de Pesquisadores/as Negros/as (ABPN) , [S.l.], v. 10, p. 363-374, jan. 2018. ISSN 2177-2770. Disponible:

lunes, 27 de enero de 2020

El nuevo éxodo en forma y fondo



Como ha sido dicho hasta la saciedad, la emigración de los hombres y mujeres empobrecidos de Honduras hacia el Norte de las oportunidades no es de ahora. Pero es cierto que hoy es masivo. Es una huida. La gente se va en guinda. Esto es un escape por culpa de la dictadura narcotraficante y corrupta que atenaza el Estado.

Según el censo de la inmigración guatemalteca, entre el miércoles 15 y el viernes 17 de enero entraron 2, 274 personas a su territorio desde Honduras, a través del puesto aduanero próximo a Esquipulas. Según el periodista hondureño Bartolo Fuentes, que cubre esta última caravana, esa cantidad de personas puede ser más del doble, si consideramos los ingresos a través de otros puntos fronterizos entre ambos países.

Las reacciones frente a este hecho como siempre han sido diversas y contrapuestas. El nuevo presidente supremacista de Guatemala pidió a la caravana que regresen a Honduras, mientras sus agentes corruptos quitan documentos personales a cuantas personas pueden, para cobrarles dinero sin recibo a cambio de devolver sus identidades.

México, por su parte, dijo otra vez ¡bienvenida la caravana!, ustedes son nuestros hermanos mesoamericanos y si están aquí por empleo, nosotros les ofrecemos 4 mil puestos en la frontera sur de México. Esta es la idea de Trump, por supuesto, detener la marea centroamericana lejos de su frontera sur. Y para eso apoya con dinero al gobierno de López Obrador, que ya tiene viviendo en carpas a 30 mil migrantes de este lado del muro de acero desde hace más de un año a la espera de asilo.

En cuanto a la dictadura hondureña, ésta se comportó como siempre: tonta, violenta y enervada. Primero desacreditó las razones de la primera caravana de 2020, culpó a sus enemigos políticos por organizarla, lanzó gases a la multitud en la frontera e intentó varias veces romper el hilo de la determinación de estos seres humanos que parten con voluntad de acero. Y, en el fondo, los canallas se frotan las manos porque la migración representa casi 10 mil millones de dólares por año para este miserable país de corruptos.

Para las personas que se van no es tan importante si existe o no un sueño americano en el Norte, cualquier cosa es mejor, y para quienes seguimos aquí es imposible adivinar las bases de esa esperanza fundada en la incertidumbre. Pero ellos responden que es peor el futuro incierto de Honduras. Lógico o no, ese es su razonamiento. Y preferimos morir lejos, si de todos modos vamos a morir aquí. Eso agregan. Y fuera JOh.

Entretanto, el consejo hondureño de la empresa privada lo confirma. Los ilusionistas que ofrecieron 600 mil empleos hace diez años no pudieron crear siquiera 20 mil a la fecha. Y cómo? Si lo que realmente son es una maquila de corrupción, de falsos bonos, de verdaderos robadores de energía, expertos del saqueo de cuentas públicas, una industria de paja institucional aliada con los corruptos de la OEA y el departamento de Estado de Trump.

En consecuencia, el liderazgo del COHEP increíblemente ha pedido declarar a Honduras en Emergencia Nacional por Desempleo. Decimos increíblemente porque esa petición es fuerte, pero es correcta. Es increíble porque el Cohep a veces coquetea con la narco economía para evitar ser engullido como sardinita, y otras veces le toca criticar para no aparecer como un miserable apéndice de esos ladrones del Estado. Fue Gustavo Solórzano, en representación de este gremio empresarial, quien reveló esta semana las cifras reales: el año pasado apenas fueron generados 16 mil 900 empleos por intervención oficial, ni siquiera el 20 por ciento de la demanda total. Y basta una mirada a las larguísimas filas de jóvenes afuera de las empresas: la demanda arrasa la oferta.

Frente a esa realidad, las juventudes campesinas, indígenas, profesionales, negras y urbanas por igual deciden el camino de la emigración. Un camino definitivamente peligroso e incierto.

Un despacho de la agencia AFP desde Tegucigalpa cita a expertos de Naciones Unidas que piden a los países involucrados proteger a los migrantes que viajan en caravanas.

Los migrantes “que viajan en caravanas desde América Central hacia México y Estados Unidos merecen el pleno respeto de sus derechos humanos por parte de todos los países involucrados”, afirmaron los expertos en una nota enviada a Honduras desde la Oficina de la ONU para los derechos humanos en Ginebra.

El texto fue enviado a la dictadura local, pero también a los gobiernos de El Salvador, Guatemala, México y Estados Unidos, de cuyos liderazgos la ONU espera respuestas concretas.

“Esas caravanas no serán las últimas a menos que la situación de la que huyen las personas migrantes, que para muchos incluye violaciones extremas de los derechos humanos, haya mejorado considerablemente”, dice la nota de los expertos distribuida por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos en Honduras.

En lugar de “alimentar tensiones con discursos de odio y amenazas, los gobiernos deberían trabajar juntos para abordar la desigualdad, la pobreza, la exclusión social, la violencia, la inseguridad, la degradación ambiental y la persecución” que origina la migración, recomendaron.

Eso es. Bien dicho. Esas son las causas que empujan a millares de paisanos y paisanas a dejar atrás este país donde los millonarios no pagan impuestos ni energía ni salarios dignos, porque están protegidos por narcos armados que obligan al pueblo a pagar por ellos.

No es claro hasta cuándo el Pentágono, la DEA y la OEA van a mantener este régimen, pero sí es claro que después de diez años de resistencia organizada, perdimos internamente el rumbo del país. La población se cansó de ver perdida su vanguardia. La oposición política no alcanza a coaligar una fuerza verdaderamente alternativa que inspire el cambio. Y la comunidad internacional chantajeada o colaboracionista, se somete a la presión supremacista de la Casa Blanca.

Nuestro llamado a la población es a mantener activa la organización de base, la organización comunitaria, y no permitir el desaliento porque los criminales desean que les dejemos el país solo para ellos. Honduras nos pertenece. Los narcos corruptos son un accidente de los últimos 40 años. Pero la Nación es superior a ellos y va a existir sin ellos y a pesar de ellos. Existiremos siempre si conservamos los auténticos valores del pueblo hondureño: la honestidad, la valentía, el trabajo, la alegría y la solidaridad, entre otros. Un día de estos encontraremos la forma de pararlos en seco.