viernes, 27 de diciembre de 2019
Tango feroz entre Latinoamérica y la Argentina
Por Carlos A. Villalba *
Movilización de las mujeres en Quito contra
las medidas económicas del FMI
Distintas situaciones vividas en los últimos meses, volvieron a instalar a Latinoamérica y el Caribe en las cercanías de aquellas venas que fueron abiertas por sus saqueadores y de un realismo más dramático que mágico.
El presidente haitiano, Jovenel Moise, puso en marcha las indicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) a pocos días de recibir la visita de una misión del organismo, que elogió al gobierno por la decisión de quitar subsidios a los combustibles, con el consecuente aumento de sus precios, y de impulsar reformas estructurales en la economía y la previsión social. Las protestas populares estallaron con violencia en el país más pobre del continente, postrado en el hambre, la miseria y el desempleo que afectan a más del 80% de su población.
El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, hizo un acuerdo con el Fondo para obtener créditos por u$s 4.209 millones a cambio de reducir el déficit fiscal, con un recorte dela inversión pública que puso fin a 40 años de ayuda para mantener bajos los precios de las gasolinas y el diesel, redujo hasta 20% los salarios en contratos temporales de la administración pública y de las vacaciones de 30 a 15 días para el mismo sector, más el “aporte” de un día de salario mensual al fisco. Decenas de miles de manifestantes, liderados por las confederaciones indígenas, se lanzaron a las calles para protestar contra el programa de ajuste que recae, en especial, sobre los sectores más vulnerables.
El presidente de Colombia, Iván Duque, concertó con el FMI reformas laborales, tributarias y previsionales, eliminación del salario mínimo y disminución del sueldo juvenil y privatización del aparato productivo del Estado y de su sector financiero a través de un holding vinculado con el sector privado, junto a un tarifazo en favor Electricaribe convertida en filial local de la transnacional Gas Natural Fenosa. Las manifestaciones opositoras a estas medidas fueron espectaculares y se calcula que más de un millón de personas expresaron su rechazo en una sola de las jornadas de protesta. Muertos, heridos y detenidos engrosaron el escenario represivo.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, no necesitó acordar con el organismo multilateral. El administra un país en el que el 33% del ingreso generado por su economía es captado por el 1% más rico de la población y con una estructura económica soportada por las vigas maestras definidas por el liberalismo monetarista de los años ´70, que desarrolló sus propuestas a partir del golpe militar y el terrorismo de un Estado conducido por Augusto Pinochet, que el Fondo consideraba, hasta ayer no más, su “modelo virtuoso”. Desigualdad, salarios bajos, altos niveles de endeudamiento familiar, pésimos regímenes de salud y jubilaciones, educación universitaria paga y con altos precios en las tarifas de luz y gas y dela gasolina, completaron el escenario.
Desde mediados de octubre las multitudes salieron a las calles en protesta contra ese modelo y contra ese gobierno, que desató una represión que arroja 23 muertos confirmados a la fecha, 2138 personas detenidas, entre ellas 243 niños, niñas y adolescentes y 407 mujeres, con más de 2.500 heridos, 300 con traumas oculares severos por agresiones de los carabineros de Piñera.
Hasta ahí un círculo dramático, compuesto por tres eslabones: a) acuerdo con el FMI y ajuste o modelo construido en base a los mismos principios del organismo, b) protesta social ante las consecuencias de esas políticas que arrinconan a las mayorías contra la pobreza y la miseria y c) represión estatal. El próximo paso no está definido; seguramente la correlación de fuerzas internas y los movimientos regionales definirán el sentido del mismo en cada una de esas naciones como en cualquier otra que tome esa deriva.
Habrá que esperar el decurso de la política uruguaya que, si los votantes no asociaron que los gobiernos liberales son peor remedio que un presente de bolsillos apretados pero mucho menos que hace 15 años y con muchos más derechos, es probable que en dos años enfrente en carne propia, por ejemplo, las penurias que se sufren en la Argentina de Macri. El vecino de este lado del río no terminó con incendio y helicóptero porque los 12 años anteriores dejaron un colchón redistributivo mullido, con políticas sociales que ni el FMI pudo revertir y con un grado de organización gremial y popular muy alto, que fue soporte de la resistencia permanente en la calle que generó condiciones para un proceso de unidad multisectorial y multipartidaria, coronado con la victoria del Frente de Todxs en la primera vuelta del 27 de octubre. Sin esas condiciones y, sobre todo, sin ese triunfo, este diciembre estaría tan en llamas como los alrededores continentales.
El caso argentino
El presidente Mauricio Macri, volvió a poner al país bajo la férula del FMI; logró un acuerdo cuando la economía ya había estallado por los aires, sobrevolaban los fantasmas financieros y la gobernabilidad tambaleaba, en medio de una corrida cambiaria. Acordó una reducción presupuestaria de u$s 11.805 millones, ajuste que implicó aumento del hambre, las enfermedades, la pobreza y el analfabetismo, al afectar las áreas más sensibles para el bienestar de la población y el desarrollo del país, como Salud, Educación, Ciencia y Técnica, Ayuda Social, Obras Públicas, Vivienda, Urbanismo, empresas públicas e inversiones en las provincias.
Sin embargo, no hubo estallido. Esa expresión concentrada y furiosa fue reemplazada por un estado de movilización tan permanente como multisectorial, que se extendió a lo largo de los cuatro años de gestión de Cambiemos, impidió que el plan de negocios de las corporaciones económicas se asentara, que las políticas del FMI no tuvieran futuro y, finalmente, evitó que la alianza del PRO, la UCR y la Coalición Cívica lograra su reelección.Por el contrario, el electorado volvió a entregarle la conducción del Estado nacional y de Buenos Aires, la principal provincia, al peronismo, un movimiento que rechazó la creación de los organismos multilaterales de crédito impulsados por Estados Unidos desde el momento mismo de su fundación en 1944.
Alberto Fernández asumirá su mandato el próximo 10 de diciembre, junto a Cristina Kirchner como vicepresidenta de la Nación; a partir de ese momento será el encargado de construir la ingeniería que permita manejarse frente a la deuda externa que generó su antecesor, quien la recibió por debajo de un manejable 50% del PBI y la deja rozando el peligroso 98%, con vencimientos por 22.800 millones de dólares durante 2020 que, necesariamente, deberán renegociarse antes de abril, además de otros 45 mil millones a pagar en los dos años siguientes.
El primer paso que dio fue anticiparle a Kristalina Georgieva, titular del Fondo, que “No podemos hacer más ajustes fiscales porque la situación es de una complejidad enorme, el nivel de ajustes en la era de Macri ha sido tremendo”. En su diálogo telefónico con Washington dio un ejemplo tan sencillo como trágico: "Se ajustó tanto que se dejaron de dar vacunas” y “reaparecieron enfermedades como sarampión, varicela, tuberculosis". No fueron solo frases, fueron los mojones de una política con la que pretende disminuir la pobreza y el hambre, además de tratar de romper aquel círculo de ajuste, protesta y represión que ya rodea a la Argentina.
Sus decisiones también deberán tener en cuenta el círculo de desestabilización sufrida por los gobiernos que no respondieron a los parámetros exigidos por Estados Unidos y su Fondo, con el concurso, cuando fue necesario, de la fuerza del Comando Sur del Departamento de Defensa. El pico máximo de esa estrategia antipopular fue el golpe de Estado perpetrado contra el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, encabezado por Evo Morales. Antes había logrado destituir sin acusaciones concretas a la presidenta brasileña Dilma Rousseff e impedir la participación electoral de Lula Da Silva, detenido también sin sentencia judicial; encarcelar al ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glas y perseguir al ex mandatario Rafael Correa, además de montar un dispositivo de bloqueo e intervencionismo permanente alrededor del Venezuela y su gobierno constitucional encabezado por Nicolás Maduro.
No es un bingo, son políticas
El carrusel de potenciales ocupantes del sillón desde el que se manejará la economía argentina, en realidad, es una construcción armada a partir de operaciones, no tanto de las propias figuras que aparecen en los medios como de los distintos actores económicos que intentan incidir en beneficio propio sobre las políticas que se vienen. Más importante que las caras son las decisiones que se tomen, en especial sobre la forma de encarar la solución al endeudamiento.
Aún antes de su asunción, la administración entrante intenta que el Fondo apruebe sus propuestas de negociación, que es lo mismo que decir que el gobierno de Donald Trump le dé luz verde a Kristalina. Ese tema se vincula más con la geopolítica que con las finanzas, un terreno que ya está allanado en el directorio del organismo, en el que la mano estadounidense se alzará a favor de la Argentina de Fernández, junto a las de los principales gobiernos europeos y al México de Andrés Manuel López Obrador.
En el plano regional la situación es más compleja; la autonomía mostrada por Fernández, en su discurso primero y en el dispositivo que salvó la vida de Evo Morales después, no afectarán la relación con Washington. El hueso más duro de esa relación será el tipo de acuerdos que se desarrollen con la China de esa “nueva ruta de la seda” que lleva inversiones hacia áreas estratégicas que apoyen el desarrollo de distintos países productores de insumos que necesita su población de 1.395 millones de habitantes.
Para Washington será mucho más importante el vínculo de Buenos Aires con Beijing que la postura que adopte frente al Grupo de Lima y su injerencismo en Venezuela o a la candidatura que se respalde para ocupar la Secretaría General de la OEA a partir del año próximo, si la de Luis Almagro, cuya gestión “será recordada como la más penosa” al frente del organismo según el mandatario electo, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, ex canciller de Correa y Moreno, o la de cualquier otra figura hemisférica.
En segundo lugar, los equipos del Frente de Todxs, que en pocos días serán equipos de gobierno, están decididos a evitar una cesación de pagos unilateral y, más que nombres y cargos, lo que analizan con su jefe es la conveniencia de lograr eso a partir de apretar el acelerador de la negociación y patear los pagos por un período de dos años a tres años o extender el acuerdo actual y reperfilar el formato de pago de los intereses. Ambas alternativas descartan el reclamo de los 12.400 millones faltantes de lo comprometido con la gestión saliente y, siempre, esquivando las condiciones que el organismo acostumbra imponer.
El tercer punto del dispositivo en construcción es la generación de recursos sin nuevos ingresos externos (como no sean algunos préstamos “atados” del Banco Interamericano de Desarrollo) para financiar las políticas de despegue que Alberto Fernández ya tiene desarrolladas. Ese laberinto lleva, inevitablemente, a los impuestos, que en este caso tratarán de ser progresivos, es decir, que impliquen a quienes más tienen y, sobre todo, a los ganadores del cuatrienio de Macri que lo llevó a perder sus esperanzas reeleccionistas pero llenó de decenas de miles de millones de dólares a distintos grupos, en especial de las finanzas, la energía y la producción granaria exportable.
Las cuentas de ese mecanismo perverso que ahora deberán solucionar otras autoridades es casi un asiento contable: la deuda pública en dólares se incrementó en u$s 104.000 millones entre 2015 y 2019; la fuga de divisas en el mismo lapso fue superior a 93.000 millones, es decir, el 90% de las divisas tomadas fueron a recalar a las arcas off shore de los grupos asociados al macrismo.
El bastón y la realidad
El martes 10 todo cambiará en la Argentina por decisión del electorado que impuso a los Fernández como conductores del aparato del Estado. Cristina Kirchner va a jurar ante Gabriela Michetti como vicepresidenta y luego se encargará de hacer lo propio con Alberto Fernández, quien decidió comprometerse y ser investido ante la Asamblea Legislativa. Ese será el momento en que Mauricio Macri entre en escena para colocarle la banda y el bastón al nuevo Presidente de la Nación y hará un rápido mutis por un foro que ya le será ajeno.
El flamante mandatario recibirá “un bastón elaborado por cientos de miles de personas con sus golpecitos, un bastón construido por el pueblo” según Juan Carlos Pallarols, el orfebre que se encargó de su confección. Lejos del temor a cualquier “macumba”, Fernández decidió que se le agregue la frase “Argentina de pie” en el pomo de plata que rematará la vara de urunday con que fue confeccionado, con “permiso” del Impenetrable bosque chaqueño, según los ritos de la comunidad Quom.
La madera utilizada podrá simbolizar los tiempos que vienen, no es decorativa, se usa para distintos trabajos,se mantiene siempre recta y no se corrompe por la acción de los insectos. Los resultados de las políticas a desarrollar por este nuevo gobierno de transición dirán si las palabras elegidas quedaron como una expresión de deseo o fueron reflejo de un esfuerzo victorioso.
* Carlos A. Villalba. Psicólogo y periodista argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
jueves, 26 de diciembre de 2019
En suspenso hasta enero la vigencia del convenio de la MACCIH
Marpa
En el informe “no vinculante”, presentado por la Mesa de Evaluación, instalada por el régimen de Juan Orlando Hernández y la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (SG/OEA), que evaluó los compromisos adquiridos por ambas partes mediante el Convenio para el establecimiento de la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), se invita al régimen y a la OEA “a prorrogar el texto actual del convenio”.
La MACCIH comenzó a operar el 19 de enero de 2016 con una videncia de 4 años y que “podrá prorrogarse por canje de notas. El Gobierno y la SG/OEA, consideraron que previo a su prórroga, es conveniente realizar una evaluación sobre el cumplimiento y los resultados a la fecha, con el objeto de obtener insumos para continuar trabajando en conjunto en la lucha contra la corrupción y la impunidad en Honduras.
El informe contiene avances, logros, retos y obstáculos que encontró la MACCIH en el cumplimento de los objetivos establecidos, siendo el Congreso Nacional (CN), la barrera más fuerte que no permite que se continúe persiguiendo y castigando la corrupción y la impunidad en Honduras.
Diversos sectores de la sociedad hondureña han manifestado su deseo de que la MACCIH continúe operando, sin embargo, éstas manifestaciones de apoyo no han encontrado eco en el Poder Legislativo que preside el nacionalista Mauricio Oliva, quien incluso abiertamente anda en campaña política para lograr la primera magistratura del país.
En la opinión editorial del COFADEH titulada “Los alegatos de corruptos”, difundida el pasado 14 de diciembre en el programa Voces contra el Olvido, el comité expresó que : “Esta mafia empoderada ha lanzado un ultimátum desde el Congreso para finalizar el convenio de investigación y acusación penal suscrito con la MACCIH hace tres años en Washington. El pedido de muerte está avalado por los banqueros, los blanqueadores de dinero, los liberales controlados por el siniestro ex ministro de la presidencia de ROSUCO, los cachurecos bajo control del crimen organizado y el cascarón extractivista llamado Cohep.
La opinión editorial añadió que: “Con el debido cálculo, los diputados miembros de la Red, integrantes de la Caja de Pandora, beneficiarios del Planeta Verde y cuatreros de toda laya, han dejado en el impostor presidente la decisión final de asesinar progresivamente la MACCIH, así como los sicarios matan a Magdaleno, a su abogado, a su confidente y descendientes… a plazos”.
Hernández, señalado como el cerebro frío que extermina paso a paso a los adversarios políticos que obstaculizan sus ambiciones supremas, ha preferido mantener el suspenso hasta enero, atacando en la víspera a quienes ahora defienden la MACCIH de la OEA pero que al principio pedían la CICIH de la ONU, apunta el editorial del COFADEH.
Al tiempo que añadió: “Así llegamos otra vez al odioso círculo de los alegatos corruptos, un debate que era central en la política nacional pero que pasó a ser como una metástasis cancerígena que impide el paso de la sangre, el oxígeno y las proteínas sanas de la sociedad hondureña. Y que hoy produce decepción, hartazgo”.
En general, la opinión pública llegó a una conclusión simple después de diez años de soñar y luchar por el cambio: el Comando Sur y el departamento de Estado de los Estados Unidos han nombrado los presidentes, alcaldes y diputados, los más corruptos, los más comprometidos con el crimen organizado, y por tanto, el país modelo de democracia occidental, de respeto a la independencia de poderes, es líder de la mafia local, concluye la opinión editorial del COFADEH.
Entretanto, el Informe de la Mesa de Evaluación de trabajo de la MACCIH señala que en los últimos años el Congreso Nacional (CN) ha aprobado “normas que de alguna forma representan un retroceso en la legislación contra la corrupción. El 8 de agosto de 2017, por ejemplo, el Congreso Nacional aprobó una reducción de las penas al delito de malversación de caudales públicos”, señala el Informe de la Mesa de Evaluación de Trabajo de la MACCIH.
El informe señala que en 2019, el poder legislativo aprobó el nuevo Código Penal que reduce las penas y los plazos de prescripción de la acción penal, y además aprobó reformas a la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) que podrían debilitar las acciones de auditoría y fiscalización del tribunal y la independencia del Ministerio Público (MP).
La MACCIH señaló que desde diciembre de 2016 presentó a la Cámara Legislativa el proyecto de Ley de Colaboración Eficaz, como una herramienta fundamental para realizar una lucha efectiva contra el crimen organizado y las redes de corrupción. Sin embargo, el Congreso Nacional aún no la ha aprobado.
“La MACCIH también ha insistido en la derogación de la Ley de Secretos y ha propuesto modificaciones a esa ley, sin que las mismas sean consideradas por el Congreso. La ley vigente impide el avance de las investigaciones, por cuanto mucha de la información que se requiere está resguardada bajo el velo de Secreto de Estado”, asegura el informe.
Otras leyes aprobadas podrían afectar los esfuerzos de combate a la corrupción en el país. Resalta en el informe que la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) expresó su preocupación con relación al manejo y divulgación de la información por parte de la MACCIH, en razón de que en algunos casos, considera que se ha violentado la reserva y confidencialidad de la información proporcionada a los funcionarios del Ministerio Público (MP).
Con base a toda la información recabada la Mesa de Evaluación “invita al Gobierno de Honduras y a la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (SG/OEA) a prorrogar el texto actual del Convenio MACCIH, y posteriormente a establecer los protocolos que garanticen la eficaz y eficiente administración y cumplimiento de sus objetivos generales y líneas de acción que consideren necesarios”.
Radio Progreso celebró 63 años de acompañando al pueblo hondureño
Sus instrumentos afinados. Sus voces entonadas y toda la alegría de compartir un aniversario más. Así llegaron los Hermanos Mateo, una agrupación ranchera que se sumó a la celebración de Radio Progreso, este 17 de diciembre cuando cumplió 63 años de estar aire acompañando al pueblo hondureño.
Las acostumbradas noticias matutinas de Zona Informativa hoy tuvieron un ritmo distinto. Las mañanitas y las rancheras de los Hermanos Mateo acompañaron toda la presentación como el inicio de una programación especial.
Ismael Moreno SJ, director de la emisora, dijo que Radio Progreso en este nuevo aniversario agradece a Dios por acompañar la vida, los sueños y luchas de un pueblo que pese a las adversidades no se rinde.
“En este aniversario agradecemos por la vida para soñar y seguir respirando nuevos aires. Este año hemos tenido tiempos difíciles porque la institucionalidad ha estado al servicio de grupos de poder, narcotraficantes y corruptos, pero en medio de esa realidad queremos destacar el agradecimiento de todo el equipo por la cercanía de nuestra audiencia, quienes han sido leales escuchándonos. Radio Progreso expresa la gratitud por la claridad y firmeza que han tenido en todos estos años”, dijo P. Melo.
Historia
En 1956 se escuchó por primera vez la voz de lo que sería Radio Progreso. En 1970 la Compañía de Jesús adquirió sus derechos y desde entonces Radio Progreso ha sido la Voz de los sin voz, la Voz de un pueblo en marcha y la Voz que está con vos, como lemas que expresan el talante de una emisora cuya identidad se sitúa desde la escucha y cercanía a los sectores más empobrecidos y oprimidos de la sociedad.
Radio Progreso, junto con el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación -ERIC- son instituciones del Sector del Apostolado Social de la Compañía de Jesús en Honduras.
El Padre Melo dice que después de seis décadas, Radio Progreso ratifica su oposición directa al modelo de desarrollo basado en la acumulación infinita de riquezas y capitales en reducidas familias a costa de condenar a millones de personas al desempleo, pobreza y pérdida de derechos y oportunidades.
“Radio Progreso ratifica su apuesta por un modelo que recupera la alegría que se le ha robado a la sociedad, a través de un Estado Nación impulsor de soberanía y de una institucionalización de la producción social y colectiva de los bienes y riquezas y a una distribución igualmente colectiva, con oportunidades de bienestar para toda la gente y con procesos de participación ciudadana que garantizan democracia participativa, deliberativa y directa”.
Se suman a las felicitaciones
Con una programación especial, este 17 de diciembre la audiencia y los distintos sectores de la sociedad hondureña acompañaron y felicitaron a Radio Progreso en su nuevo aniversario.
Mediante un comunicado, la Asociación Latinoamericana de Educación y Comunicación Popular, ALER envió un cálido y efusivo saludo a Radio Progreso, por el 63 aniversario de su fundación
Institucional. “Radio Progreso es para ALER, el testimonio vivo de una emisora popular comprometida
con los intereses del pueblo hondureño. Es, la viva voz de todos los hombres y mujeres; ancianos, adultos, jóvenes, niños y adolescentes que día a día luchan por una Honduras justa, democrática, sin pobreza y sin exclusiones. Es la voz que está con vos.
La coherencia demostrada desde hace 63 años por Radio Progreso la convierte en una referencia en Mesoamérica, el Caribe y todo el continente. ALER se siente orgullosa por el trabajo de Radio Progreso y le extiende un enorme abrazo. Le renueva, a la vez, su compromiso de continuar trabajando juntos en el cumplimiento de los objetivos propuestos”, dice el documento.
Desde el Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa, se expresó que: La delicada labor del personal técnico, administrativo, locutores, periodistas, corresponsales, colaboradores y todas las personas que a diario seguimos las transmisiones nos mantenemos no solo informados, sino unidos a través de la comunicación y la alegría que la radio pone todos los días para animar, iluminar y llevar juntos las batallas en defensa de la vida en cada rincón del país.
Son 63 años de amor, alegría, esperanza y solidaridad efectiva. También de amenaza y persecución, atentados, intimidaciones, sabotajes y desprecio de los más altos jerarcas de la administración pública, sobre todo en contextos históricos de dictadura como ocurre a partir de 2009 a la fecha.
A las felicitaciones se sumaron muchas otras organizaciones en una muestra de agradecimiento para esta emisora que durante 6 década ha acompañado al pueblo hondureño en crisis, alegrías y propuestas.
El padre Melo ratificó el agradecimiento a las “muestras de cariño, cercanía y solidaridad que nos expresan los sectores nacionales e internacionales con quienes estamos unidos por la causa común de construir un mundo sin violencia y desde los valores de la civilización de la ternura y la solidaridad”.
Radio Progreso -desde su identidad de fe y justicia- nunca será emisora que transmita y defienda los valores sustentados en la acumulación del capital al menor costo posible y a costa del maltrato y desprecio de la sociedad de los pobres. Radio Progreso, al final de cuentas, será siempre conciencia crítica de la sociedad, y comunicadora de las tiernas y hermosas luchas de los pobres, los preferidos del Evangelio de Jesucristo, el Dios que comparte y nos regala su Vida, dijo Moreno.
Trump: Amenaza injerencista
Por Editorial de La Jornada
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que su gobierno tiene la intención de calificar a los cárteles mexicanos de organizaciones terroristas. De adoptarse, tal medida obligaría a las instituciones financieras estadunidenses a bloquear cualquier cuenta vinculada con dichas agrupaciones o sus integrantes, así como a reportar a las autoridades de su país acerca de la existencia de los fondos manejados, además de prohibir el ingreso a territorio estadunidense y permitir la deportación de cualquier persona señalada como miembro de un grupo terrorista.
Más allá de los efectos señalados, la pretensión del mandatario republicano tiene implicaciones muy graves para la relación bilateral y para la vida interna de México.
En primer lugar, debe recordarse que la política antiterrorista de Estados Unidos se sustenta en una serie de disposiciones aprobadas durante la administración de George W. Bush (2001-2009), las cuales se caracterizan por su autoritarismo discrecional, en lo interno, y en lo externo por un desprecio de las soberanías nacionales que consagra la intervención armada contra cualquier país en una prerrogativa de quien se encuentre al frente de la Casa Blanca.
Además, la invocación de la lucha contra el terror genera una serie de problemas de índole económica, toda vez que lleva aparejada la posibilidad de imponer sanciones a un Estado –en este caso, el nuestro– cada vez que, según el juicio totalmente arbitrario de Wa-shington, éste no cumpla un papel satisfactorio en el combate a las actividades terroristas.
Por otra parte, resulta notorio que la clasificación de las bandas de narcotraficantes como organizaciones terroristas pondría a los mexicanos a ambos lados de la frontera en una situación muy precaria, tanto por el injerencismo en materia de seguridad y las agresiones económicas a que puede dar lugar, como porque exacerbaría la xenofobia antimexicana entre amplios sectores de la sociedad estadunidense más de lo que ya lo ha hecho el discurso racista de Trump en los años recientes.
En ese contexto, cabe recordar que entre 2017 y 2018 los crímenes de odio contra personas de origen hispano se dispararon 41 por ciento, según la Oficina Federal de Investigaciones estadunidense (FBI).
Aunque es probable que el magnate haya manifestado sus intenciones llevado por motivos electorales (pues atizar la percepción de México como un país al borde del colapso es una carta recurrente de políticos republicanos en tiempos de elecciones), lo cierto es que la mera expresión de este propósito tiene incidencias prácticas sumamente preocupantes.
Como señaló el canciller Marcelo Ebrard, se trata de una pretensión inadmisible que implicaría la intervención de Washington en territorio nacional y en asuntos que competen exclusivamente a México y además carece de cualquier justificación, toda vez que ignora la tajante diferencia entre terrorismo y delincuencia organizada.
En suma, el anuncio de Trump constituye una amenaza grave que la sociedad y el gobierno mexicanos deben rechazar de manera frontal y contundente.
"La apropiación del agua y la tierra da cuenta de un patrón de acumulación por desposesión"
Le Monde Diplomatique - Chile
Por Rodrigo Mundaca
Pueblo de París, compañeras y compañeros de la Fundación Danielle Mitterrand, jurado de la fundación que me ha distinguido con el premio Danielle Mitterrand 2019, compañera que representa un símbolo en materia de defensa y promoción de los derechos humanos en el ámbito Político, Económico, Social y Ambiental, a nombre de mi organización, el Movimiento de Defensa por el Acceso al Agua, la Tierra y la protección del Medio Ambiente, MODATIMA, quiero darles las más sinceras y profundas gracias.
América Latina es la región más peligrosa del mundo para las mujeres y los hombres que a título personal u organizado defienden los derechos humanos ambientales, es decir el derecho al agua, la tierra, el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. En nuestro continente diariamente son asesinados las y los defensores de los derechos humanos ambientales, y la explicación es simple, pero también humanitariamente cruel, quienes luchan por el agua y la tierra “atentan” contra lo codicia de quienes transformaron estos bienes naturales comunes, en una fuente permanente de riqueza y también de desigualdad.
La apropiación del agua y la tierra da cuenta de un patrón de acumulación por desposesión, y esto se repite en todos y cada uno de los países de América Latina. Poderosas empresas transnacionales como ENEL, AGUAS DE BARCELONA, SUEZ, se apropiaron del agua de nuestro continente y obtienen todos los días enormes dividendos con la “venta de agua potable” a nuestra población.
En América Latina el abuso de poder contra las y los que defienden los derechos humanos ambientales tiene un patrón común, el uso de la fuerza pública para permitir la instalación de las industrias extractivas en nuestros territorios, el uso de la fuerza pública para perseguir, agredir y matar a quienes defienden el agua y la tierra, el abuso de poder que se expresa desde la norma, es decir, no se puede exigir que el agua sea un derecho, ya que eso debilita y atenta contra “la economía”, y los abusos de poder desde el discurso, ese que sostiene que las y los defensores de los derechos humanos ambientales son rojos vestidos de verde, activistas sobre ideologizados, extremistas que atentan contra el buen desarrollo.
El abuso de poder y su patrón común está instalado en América Latina, y lo ejecutan desde el Estado policial, desde las empresas de capitales nacionales y transnacionales, costosos equipos de abogados se encargan de llevar a tribunales a quienes defienden el agua o la tierra como derechos, y los juicios son eternos, hasta cansarnos o definitivamente terminar con nuestros huesos en las cárceles, se pagan agentes para espiar nuestros movimientos, intervenidas todas nuestras comunicaciones, y también se asesina a quienes persistente y coherentemente siguen sin pausas adelante, y como no recordar a Berta Cáceres, lideresa del pueblo Lenka, premio Goldman 2015, y que la madrugada del 3 de marzo del 2016 fue asesinada en su casa, un par de sicarios terminaron con su vida por oponerse a los proyectos extractivos que iban a dejar sin agua y sin tierra a su comunidad, para Berta Cáceres nuestro compromiso de seguir adelante.
Y vengo de Chile, el paraíso del Neoliberalismo, allí, donde todos y cada uno de los derechos sociales , todos y cada uno de los bienes naturales comunes se encuentran transformados en objeto de lucro, usura y exclusión. En Chile, un derecho humano esencial y básico para el cumplimiento de todos los demás derechos, y me refiero al agua, se encuentra privatizado, en rigor, sus fuentes de agua desde el año 1981, y la gestión de las mismas, es decir las sanitarias, desde el año 1998 en adelante, esto último es lo que le permite obtener enormes dividendos a empresas como Suez por ejemplo.
Vivo en la provincia de Petorca, provincia que es planetariamente conocida por su producción de aguacates, provincia que también es conocida por que allí se producen aguacates de exportación a costa del sacrificio de nuestras comunidades y territorios, un frutal que ustedes disfrutan a diario, pero que requiere enormes volúmenes de agua para su producción, esa agua que hoy no existe en nuestros ríos, agua que hoy se nos suministra a través de camiones aljibes, en tanto los empresarios de los aguacates siguen incrementando sus fortunas y privando a nuestras comunidades del más elemental bien natural, el agua.
Porque sucede esto? Sucede porque en Chile el agua esta priorizada para la industria del despojo, sucede porque en Chile robar agua es una falta administrativa, porque usted puede secar los ríos y seguir extrayendo agua a cientos de metros de profundidad, sucede porque existe un arreglo entre gran parte de la ilegítima casta política y los empresarios para mantener el modelo privado de agua, ese modelo que hoy remata ríos, ese modelo que se encuentra capturado por los gobiernos de turno, hoy el gobierno de Piñera es un furibundo partidario de la privatización del agua, en rigor, es necesario decir que los anteriores gobiernos también.
Piñera ha actuado de forma coherente con su forma de pensar, coherente puesto que es uno de los alfiles más destacados del neoliberalismo, y por ende tiene al interior de su gobierno un ministro de agricultura que es dueño del agua, sí, dueño de más de 29 mil litros por segundo, lo que equivale al abastecimiento de agua dulce de 12 millones de personas.
En Chile el 63% de la población mestiza e indígena vive en regiones declaradas Zonas de Emergencia Agrícola por Sequía, y lo hemos dicho a los 4 vientos, lo hemos declarado en todos y cada uno de los espacios posibles, NO ES SEQUÍA, ES SAQUEO, porque en nuestro territorio los cerros están verdes y llenos de Paltos, y los planos, los ríos, se encuentran transformados en páramos secos e inhóspitos, ahí, donde nuestros hijos no conocen los ríos, ahí, donde todo el ciclo hidrológico se encuentra fracturado por este modelo de despojo, ahí donde son más importantes los aguacates que la vida del pueblo pobre y sencillo.
Luchamos por hacer del agua un bien común y su acceso un derecho humano, y por cierto que no hemos estado ajenos a lo que ha sucedido en Chile durante este último mes, en particular desde el 18 de Octubre del 2019 en Adelante, Piñera semanas antes hablaba de que Chile era un oasis , se ufanaba de ser el presidente con la mayor adhesión, se ufanaba de la estabilidad política y comercial, sin embargo, en un mes quedo en evidencia la más brutal de las desigualdades, porque fue el pueblo, fueron los sencillos los que salieron a la calle, y lo hicieron siguiendo el ejemplo de los estudiantes, esos que una semana antes del estallido social comenzaron a burlar el pago del metro, a propósito del aumento de las tarifas de transporte, esa acción, EVADIR, NO PAGAR OTRA FORMA DE LUCHAR, fue la gota que rebalso el vaso.
Son más 30 años en que la elite política, económica y empresarial se ha enriquecido a costa del sacrificio de nuestras comunidades y territorios, y en la calle están las demanda por terminar con la privatización del agua, terminar con la privatización de los fondos de pensiones de los trabajadores, terminar con la privatización de la educación, de la salud, por tener una vivienda digna, por terminar con las zonas de sacrificio, por establecer una nueva norma jurídica, es decir una nueva constitución, una que sea escrita desde la hoja en blanco, que sea plurinacional y paritaria, que consagre derechos y no privilegios, porque sí compañeras y compañeros, la crisis en Chile es Social, pero también es Ambiental y también es de humanidad, y la respuesta del gobierno de Piñera ha sido brutal, capitulando a los primeros días de movilización.
Si, capitulando al transferir el control político y militar a las instituciones que concentran el monopolio de las armas, decretando estado de emergencia, toque de queda, con miles de detenidos, a la fecha 2.391 heridos en Hospitales, con 222 personas, hombres y mujeres que han perdido uno o dos ojos producto del disparo artero, cobarde y criminal de la fuerzas policiales. Ellos y ellas son la cara más brutal de la violación sistemática de los derechos humanos, cometidos por agentes del estado en contra de un pueblo blindado de coraje y dignidad, ese que hoy cuenta con una primera línea, jóvenes que con improvisados escudos enfrentan a las fuerzas policiales, y avanzan, resisten, re-existen, gracias por tanto coraje.
Concluyo, el presente es incierto, se abrió un nuevo ciclo, y de nosotros va a depender la profundidad del mismo, de nosotras y nosotros depende cambiar el orden de cosas actual, de nosotros y nosotras depende pasar a la delantera, derrotar la cultura del miedo, derrotar a quienes hoy nos tienen sometidos a la inteligencia policial, ya que somos blanco de interés, y estamos aquí, de frente, para decirles a ustedes, pueblo Francés, que no vamos a claudicar, porque entendemos la necesidad de protagonizar el presente, y también lo que nos queda de futuro, de Píe, jamás de rodillas, y vamos a vencer, vamos a ganar, así se nos vaya la vida en el intento.
Muchas Gracias
En París 20 de noviembre de 2019 Rodrigo Mundaca Vocero Nacional de MODATIMA.
Ver video de manifestación frente a Suez y del discurso de Rodrigo Mundaca Derechos libres de difusión de Resistencia Cultural Leonardo Pérez autorizado por France Liberté https://vimeo.com/374872790
El Premio Danielle Mitterrand, otorgado este 2019 a Rodrigo Mundaca, reconoce a una personalidad de la sociedad civil que contribuye a construir un mundo más justo. El jurado estuvo compuesto por Gilbert Mitterrand, Christiane Taubira, Philippe Starck, Agnès B, Hindou Oumarou Ibrahim y Jacqueline Madrelle.
El premio lo entregó Gilbert Mitterrand, el miércoles 20 de noviembre, con un homenaje a Rodrigo Mundaca.
Rodrigo Mundaca ya había obtenido el Premio Internacional de Derechos Humanos de Nuremberg, en Alemania.
Ver texto de Modatima sobre el debate de actualidad en Chile: http://www.lemondediplomatique.cl/sobre-acuerdo-entre-algunos-partidos-no-queremos-cocinas-asamblea-constituyente.html
miércoles, 25 de diciembre de 2019
Dictaron 50 años de prisión para los cuatro asesinos de Berta Cáceres
Un tribunal hondureño condenó a siete personas implicadas en el crimen de la ambientalista Berta Cáceres, con penas de entre 30 y 50 años de cárcel. Según la sentencia, los ejecutivos de la empresa energética DESA ordenaron su asesinato en el marco de las movilizaciones que encabezaba para impedir la construcción de una hidroeléctrica en territorio indígena.
La muerte de Cáceres, asesinada el 2 de marzo de 2016 con varios impactos de bala en su vivienda de Tegucigalpa, se convirtió en un emblema de los líderes y activistas sociales que denuncian su persecución en el país.
Henry Hernández, Elvin Rápalo, Edilson Duarte y Oscar Torres fueron sentenciados cada uno a 34 años de prisión por ser los autores materiales del asesinato de Cáceres, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh).
Los cuatro fueron condenados también a 16 años de prisión por tentativa de asesinato del mexicano Gustavo Castro, quien esa noche acompañaba a Cáceres en la casa y al que dejaron baleado creyendo que había muerto.
El mayor del ejército Mariano Díaz, el gerente ambiental de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), Sergio Rodríguez, y el exjefe de seguridad de esa compañía, Douglas Bustillo, cumplirán 30 años de cárcel, según el fallo.
El tribunal había declarado culpable el 30 de noviembre de 2018, a Bustillo, Rodríguez y Díaz de haber contratado a los cuatro asesinos por 4.000 dólares para que mataran a la ambientalista.
Cáceres estaba esa noche en su casa en la comunidad occidental de La Esperanza cuando los cuatro sicarios forzaron una puerta para ingresar a la vivienda y matarla a tiros. En otra habitación estaba Castro, a quien dispararon y huyeron creyendo que había muerto.
Cáceres había denunciado amenazas del personal de DESA en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que dictó medidas cautelares para su protección. Por el crimen también está preso desde marzo del 2018 el presidente de DESA, David Castillo.
Policía Militar amedranta a integrantes de la Redhil-Paz
Mientras daban acompañamiento a dos jóvenes en el Juzgado de Letras de Marcala, La Paz, las defensoras de derechos humanos y lideresas indígenas Donatila Girón y Margarita Pineda fueron retenidas dentro del edificio.
La alerta fue dada por integrantes de la Red de Defensores/as de Derechos Humanos Indígenas Lencas de La Paz (REDHIL-Paz), la noche del viernes 13 de diciembre, cuyos integrantes daban acompañamiento a la audiencia de presentación de imputado Jaime David Cálix y Josué Rigoberto Vásquez, citada para las nueve de la mañana.
Y por la tardanza y falta de imparcialidad de parte del juez y el fiscal, familiares y compañeros procedieron a la toma del Juzgado de Letras, e inició la represión y estigmatización contra los u las manifestantes, señalando directamente a la defensora Donatila Girón de impulsar la protesta pacífica.
En ese instante, el recinto fue custodiado por elementos de la Policía Militar, quien dieron una hora para que desalojaran el lugar y después se pusieron a sonar las armas, imponiendo miedo contra el pueblo que no se movió de allí.
Cabe señalar que Jaime David Cálix es sobrino de Donatila, integrante de la Redhilpaz, representante del Movimiento Indígena Independiente Lenca de La Paz- Honduras (Milpah) y presidenta del Caucus Indígena Mundial, quien no comprende a que se debe la persecución.
A los jóvenes se les requirió por los supuestos delitos de tentativa de robo y amenazas, pero ya en el juzgado se les señaló por robo agravado, para dejarlos privados de libertad, denunció la Redhilpaz.
Según detalles, la denunciante es Rosmery Álvarez, coordinadora de la Oficina Municipal de la Mujer de esa ciudad, con quien se solicitó conversar para conocer de los hechos, pero no hubo resultado. Dentro del Juzgado permanecieron las defensoras de derechos humanos Donatila y Margarita Pineda; afuera entre otras personas e integrantes de la red, Nelly Reyes y Hermín López.
Cuando las defensoras solicitaron conocer sobre el proceso legal, a Donatila se le minimizó su labor, diciéndole que su chaleco de defensoría no tiene ningún valor “que es pura basura”.
Otro hecho es que a los jóvenes se nativo encerrados en el Juzgado, y seguía la deliberación cuando el juez ya se había ido, denunciaron las defensoras, quienes salieron hasta que los requeridos fueron trasladados al centro penal de la ciudad, para continuar con la audiencia el próximo lunes. Hasta cerca de las diez de la noche solo quedaba el fiscal Emilio Umanzor, según conocieron los defensores.
Nosotras solo exigimos un proceso justo y apegado a ley, porque culpan a un muchacho inocente, como lo es mi sobrino, afirmó Girón.
La Declaración de los Defensores de Derechos Humanos establece que es un deber del Estado “garantizar que toda persona sometida a su jurisdicción pueda disfrutar en la práctica de todos los derechos y libertades sociales, económicos, políticos y de otra índole”.
Nancy Fraser: Teoría crítica del capitalismo
Por Facundo Nahuel Martín
Crítica desde la crisis
Que vivimos tiempos de crisis capitalista no es una novedad para nadie. Al menos desde el estallido financiero de 2008, el análisis del capitalismo, que parecía olvidado en buena parte de la teoría social y también de la acción política, ha vuelto al centro de la escena. Tal vez, algo ande mal con el capitalismo como tal. De la mano de este "retorno" de la crítica del capital, Marx y el marxismo han vuelto a gozar de cierta legitimidad teórica, aunque más no sea en una versión limitada, como herramientas intelectuales para el análisis de la crisis económica. Sin embargo, también asistimos a una significativa multiplicación, fragmentación y heterogeneidad de los conflictos sociales. Lejos de las predicciones del marxismo tradicional sobre la creciente homogeneización subjetiva de las capas proletarias bajo las presiones del dinamismo sistémico, el conflicto social de nuestro tiempo aparece irreductiblemente heterogéneo en su interior. Mientras que el poder de los sindicatos, como órganos tradicionales de la clase, ha sido debilitado por décadas de neoliberalismo, han cobrado importancia varios movimientos sociales centrados en el género, el racismo, la naturaleza, la vivienda y las formas de habitar las ciudades, el acceso al agua y otras necesidades básicas, los servicios públicos, etc. La crisis capitalista, estructural como es, parece generar múltiples respuestas, pero que permanecen marcadas por la heterogeneidad y la multiplicidad. Articular el momento objetivo de crisis sistémica con el momento subjetivo de multiplicidad de luchas a veces fragmentarias es un desafío de peso para el momento presente.
Las cosas no son más simples en el plano de la teoría. El marxismo tradicional, a pesar del retorno a la crítica del capital, es una teoría ampliamente desacreditada. Se lo ha cuestionado, sobre todo desde las tribunas posestructuralistas, por tener una mirada reduccionista de la clase (incapaz de dar cuenta de ejes de dominación social atravesados como el género o la raza), un historicismo eurocéntrico (una filosofía de la historia progresista basada en el desarrollo de las fuerzas productivas) y una teoría del sujeto demasiado ligada a la modernidad (que ve a la naturaleza como mera materia disponible para ser dominada por el sujeto). Sin embargo, la mayoría de las "teorías de relevo" en competencia con el marxismo tradicional han tendido a desconocer sin más al capitalismo como objeto de crítica. Este es el caso, por ejemplo, el posmarxismo de Chantal Mouffe y Ernesto Laclau, en el mejor de los casos una teoría de la autonomía de lo político con respecto a lo social. En la propia teoría crítica de la sociedad (Jürgen Habermas, Axel Honneth), parece que encontramos herramientas para diagnosticar y combatir algunas patologías sociales de la modernidad, pero no al capitalismo como tal en cuanto ensamble sistemático.
Producir una nueva gran teoría social, abarcadora y amplia de miras, capaz de vérselas con la pluralidad de conflictos sociales sin retroceder a los reduccionismos y esencialismos del marxismo tradicional y volviendo a poner al capitalismo como tal en el centro de la discusión, parece un desafío intelectual de primer orden para nuestro tiempo. Nancy Fraser ha recogido el guante. Sus intervenciones más inmediatamente políticas de los últimos años son mejor conocidas (por ejemplo, Fraser, 2018, Fraser, 2019). Ha cuestionado el "neoliberalismo progresista", que se caracterizó por la alianza entre avance de la mercantilización e incorporación domesticada de demandas de reconocimiento de algunos movimientos sociales en las décadas pasadas. Contra esta peligrosa alianza, Fraser ha propugnado por la construcción de un populismo de izquierdas que reúna demandas emancipatorias en todos los planos con una fuerte crítica económica de las desigualdades sociales. Sin embargo, las bases teóricas de sus intervenciones políticas permanecen menos conocidas. Es precisamente en los trabajos teóricos de los últimos años donde Fraser desarrolla una teoría ampliada del capitalismo vigorosa. En este artículo intentaré presentar los rudimentos de esa teoría.
Fraser hizo un primer giro a la teoría del capitalismo en un trabajo sobre Karl Ponaly en 2012, dando con formulaciones más completas en el artículo "Behind Marx’s Hidden Abode" (2014) y el libro co-escrito con Rahel Jaeggi, Capitalism. A Conversation in Critical Theory (2018, traducido al castellano en 2019, ver Bibliografía al final de este artículo, ndr.). Sabemos que Marx dirigió su atención a la "morada oculta de la producción" detrás de las escenas superficiales del intercambio de equivalentes, desentrañando la explotación y la dominación de clase tras las promesas de igualdad y libertad del capitalismo. Con Marx, pero más allá de Marx, Fraser encuentra nuevas "moradas ocultas" detrás de la producción de valor: la reproducción social, no reconocida como trabajo y realizada gratuitamente, en buena medida en los hogares y por mujeres; la naturaleza, introducida en la dinámica capitalista periódicamente mediante nuevas anexiones y mercantilizaciones; la expropiación de comunidades racializadas, no reconocidas plenamente en el derecho ni siquiera en los términos del trabajo asalariado; la política, que provee marcos institucionales indispensables –pero potencialmente conflictivos– para el sostenimiento de la acumulación. Estos ámbitos configuran la ontología social internamete diferenciada del capitalismo. Se trata de un único orden social, pero que no posee una lógica unitaria (por ejemplo, la valorización o la mercantilización), sino lógicas diversificadasconforme divisiones institucionales que portan también diferentes criterios normativos. El capitalismo es entonces algo más que un sistema económico basado en la clase, es un orden institucional que también se estructura de manera racista y patriarcal, que agudiza la separación entre humanidad y naturaleza y que hace posible, al tiempo que constriñe, demandas democráticas y transformadoras.
Finalmente, el capitalismo es un orden institucional históricamente cambiante. Las fronteras institucionales que lo caracterizan no son estáticas. Cada una de ellas es propensa a la crisis y renegociable. Las grandes fases históricas del capitalismo (el liberalismo del siglo XIX, el capitalismo administrado por el estado de posguerra, el neoliberalismo actual) son estabilizaciones provisorias de las contradicciones dinámicas y los conflictos de límites del orden institucional. Esto significa que cada fase del capitalismo debe estabilizar la dinámica de la acumulación, con su perpetua propensión a crisis. Pero también debe articularla con las otras dimensiones institucionales: la reproducción social, la relación con la naturaleza, la expropiación de comunidades y la política, generando sucesivas formas de equilibrio precario. Hoy, la última gran fase del capitalismo, el neoliberalismo, está en crisis en todos los planos (la acumulación, la reproducción social, la nueva ronda de expropiaciones, la legitimidad democrática, la relación con la naturaleza). Esto explica que, junto con la lucha de clases o como elemento imbricado con ella, aparezcan nuevas "luchas por los límites" (boundarie struggles) en todos los ámbitos del orden institucional. La teoría ampliada del capitalismo permite abordar la crisis contemporánea, tornando inteligibles los vínculos entre la dinámica de la crisis y los conflictos sociales abiertos, dando lugar a nuevas maneras de comprender los procesos y a nuevas perspectivas para intervenir en ellos.
Hacia una teoría ampliada del capitalismo
En sus conversaciones con Jaeggi, Fraser avanza una primera definición "ortodoxa" del capitalismo para, sobre esa base, construir caracterizaciones más complejas. El capitalismo supone 1) la división de la sociedad entre una clase de productores y una de propietarios; 2) la mercantilización institucionalizada del trabajo asalariado; 3) la dinámica compulsiva del capital como valor que se valoriza; 4) la alocación del excedente social y los factores de producción mediante el mercado (Fraser y Jaeggi, 2018: 41). El capital es caracterizado como "sujeto" del proceso de valorización (Fraser y Jaeggi, 2018: 31), en cuanto su dinámica recursiva y automatizada toma a los seres humanos como sus "peones". Asimismo, esa dinámica de acumulación tiene por presupuestos la división de la sociedad en clases y la compra-venta de la fuerza de trabajo. Estos cuatro rasgos iniciales pretenden dar cuenta del carácterhistóricamente determinado de la sociedad capitalista, de su especificidad histórica o de los rasgos singulares que la caracterizan y diferencian de otras formas sociales preexistentes.
Ahora bien, ni la dinámica de la valorización, ni la venta de fuerza de trabajo como mercancía, ni la división de la sociedad en clases bastan para caracterizar al capitalismo, una forma social que excede estructuralmente a la relación de capital y sus ramificaciones internas. Sencillamente, "la sociedad no puede ser mercancías hasta el final [all the way down]" (Fraser, 2012: 1). Por el contrario, hay "condiciones de posibilidad" no mercantiles para la existencia de mercancías (Fraser, 2012: 8). Siguiendo críticamente a Karl Polanyi, Fraser cuestiona la tesis de la universalización capitalista de la forma mercancía, con sus patrones objetivos y subjetivos (2014: 5). Por el contrario, el marco institucional del capitalismo produce una diferenciación de ámbitos que son las "condiciones de trasfondo" [background conditions] del proceso de valorización.
Fraser retoma, para pensar esas condiciones de trasfondo, cierta metodología desplegada por Marx en el estudio de la acumulacion originaria. Esta investigación nos lleva de la explotación del trabajo doblemente libre a la expropiación de las comunidades campesinas, la historia de las enclosures y la instauración por medios político-estatales, directos y violentos, de las clases sociales en sentido moderno. Aparecen entonces condiciones de posibilidad (históricas) de la acumulación, que no se resumen en su dinámica intrínseca como tal. Fraser retoma este argumento pero le da un giro sincrónico: las "condiciones de trasfondo" de la acumulación no son solamente su presupuestos históricos. Son, en cambio, sus condiciones simultáneas de eficacia y permanencia, en una lógica de primer plano y trasfondo [foreground/background] que permite ampliar la concepción del capitalismo y encontrar "moradas ocultas" tras la producción de valor. Hay un marco institucional que debe funcionar simultáneamente con la acumulación para que ésta tenga eficacia.
La reproducción social
La primera condición de trasfondo o división institucional del capitalismo que Fraser destaca, siguiendo al marxismo feminista, es la reproducción social. En la sociedad capitalista, la reproducción de la fuerza de trabajo es realizada en buena medida (aunque no totalmente) en un marco no mercantilizado, en el ámbito doméstico y predominantemente por mujeres. Este trabajo reproductivo es "absolutamente necesario para la existencia de trabajo asalariado" (Fraser y Jaeggi, 2018: 45). Incluye también los procesos de subjetivación básicos que dan lugar a la formación de comunidades y la interacción social significativa. La división entre producción de mercancías y reproducción social es una condición "completamente generizada" del capitalismo (Fraser y Jaeggi, 2018: 46). Esta división institucional también es históricamente específica: en otras sociedades históricas, la actividad social y económica se orienta directamente a la producción para la subsistencia como tal, no separándose en los ámbitos escindidos de la producción de valor y la reproducción social. La reproducción social delimita una condición de trasfondo no mercantilizada del mercado capitalista, que posee dinámicas normativas propias.
En el artículo "Contradictions of Capital and Care", Fraser sostiene que el capitalismo tiene una profunda, estructural, tendencia a la crisis de reproducción social (2016a: 100). Las contradicciones sistémicas del capitalismo no se despliegan solamente dentro de la acumulación de capital (caída de la tasa de ganancia, sobreproducción, etc). El capitalismo posee contradicciones estructurales y tendencias a la crisis también en la interacción entre el ámbito de la reproducción social y la producción de mercancías. "Por una parte, la reproducción social es una condición de posibilidad para la acumulación de capital sostenida, por la otra, la orientación del capitalismo a la acumulación ilimitada tiende a desestabilizar el proceso de reproducción social en el que se basa" (Fraser, 2016a: 100). La separación entre producción de mercancías masculinizada y reproducción social feminizada conlleva una relación contradictoria entre las dos (Fraser, 2016a: 103). Esta combinación de separación, dependencia y rechazo es fuente de constante inestabilidad social, en cuanto la dinámica de la acumulación tiende a socavar las bases de la reproducción social que, al mismo tiempo, presupone como su condición institucional.
La expropiación y el racismo
La segunda condición institucional del capitalismo está vinculada con el imperialismo y el racismo, "integrales a la sociedad capitalista, tan integrales como la dominación de género" (Fraser y Jaeggi, 2018: 55). El capitalismo no suprime las jerarquías de estatus (Fraser y Jaeggi, 2018: 57) ni instituye sin más la explotación de clase basada en la igualdad jurídica. Por el contrario, marca políticamente a algunos sujetos como menos-que-proletarios: sujetos que ni siquiera van a ser reconocidxs como jurídicamente libres e iguales y por lo tanto pueden ser objeto de expropiaciones directas y violentas. La constitución política de estos sujetos está marcada de cabo a rabo por la racialización y el imperialismo. "Mientras que los trabajadores explotados reciben el estatus de individuos libres portadores de derechos (…) aquellos sometidos a expropiación son constituidos como seres dependientes, no-libres, despojados de derechos" (Fraser y Jaeggi, 2018: 56). Como dice la autora en "Expropiation and Explotation in Racialized Capitalism", el Estado capitalista fuerza cada vez una división entre "trabajadores-ciudadanos" y "sujetos dependientes, expropiables" (Fraser, 2016b: 163).
Las dinámicas de racialización se organizan de manera transnacional, delimitando núcleos y periferias globales del capitalismo, al tiempo que expropiación y la explotación coexisten a veces en un mismo territorio. La expropiación, nuevamente, no es una condición histórica pretérita cancelada en la historia posterior del capitalismo. Es uno de sus mecanismos constantes, "acumulación por otros medios" de "bruta confiscación –de trabajo, ciertamente, pero también de tierra, animales, herramientas, depósitos de energía y hasta de seres humanos, sus capacidades sexuales y reproductivas, sus hijos y órganos corporales" (Fraser y Jaeggi, 2018: 55). La expropiación es entonces una background condition de la explotación tanto como la reproducción social.
La separación sociedad/naturaleza
El capitalismo instituye una relación dual (de separación y anexión) con la naturaleza. La convierte en un recurso cuyo valor es a la vez "presupuesto y denegado" (Fraser y Jaeggi, 2018: 50). Los capitalistas la expropian "sin costo", tratándola como una materia libremente disponible y aprovechable. La constante anexión de la naturaleza, como fuente de riquezas y vertedero de deshechos, acompaña a la acumulación de capital continuamente. Estas anexiones permanentes y crecientes, al mismo tiempo, vienen acompañadas de una agudización de la frontera que separa sociedad y naturaleza. "El capitalismo asume (en efecto, inaugura) una división tajante entre un reino natural, concebido como provisión gratis, no producida, de ‘materiales brutos’, y un reino económico, concebido como la esfera del valor, producido por y para seres humanos" (Fraser y Jaeggi, 2018: 50). Con esto se endurece la distinción previa entre humanidad y naturaleza, que tiene una larga tradición en el pensamiento occidental.
El capitalismo, además de cursos paradojales, tiende a producir contradicciones ecológicas. Presupone la disponibilidad libre y en principio infinita de la naturaleza como recurso. Pero también desestabiliza la ecología, minando sus propias condiciones de posibildiad cada vez. Nuevamente, las contradicciones del capitalismo no se limitan a la acumulación de capital. Incluyen las contradicciones entre la acumulación y sus condiciones de posibilidad o de trasfondo, en este caso, las condiciones ecológicas.
Economía y política
La última condición de trasfondo del capitalismo es la política. Simplemente, la acumulación presupone lógicamente un poder público separado, que tercie en las relaciones contractuales (incluida la salarial, condición de la explotación). Esto configura una separación entre economía y política que es también específica del capitalismo (en otras sociedades históricas es normal ver al poder político y el económico fusionados inmediatamente). La diferenciación entre economía y política, por lo tanto, es estructuralmente necesaria para el capitalismo. Al mismo tiempo, la política se constituye sobre criterios normativos no-idénticos a los económicos, "principios de democracia, ciudadanía igualitaria e interés público, por muy restrictivos o excluyentes que puedan ser a veces" (Fraser y Jaeggi, 2018: 64).
La división entre política y economía, estructurante del capitalismo como tal, hace posible el funcionamiento "automatizado" de la acumulación como "compulsión silenciosa" (Fraser y Jaeggi, 2018: 53). Al mismo tiempo, acá emerge la posibilidad de la contradicción entre capitalismo y democracia, como fue tematizada por Ellen Meiksins Wood. En efecto, la desigualdad de clase y la regulación compulsiva de la economía tienden a socavar a la política y su autonomía. La legitimación democrática es entonces puesta en cuestión, o mejor, se vuelve periódicametne incompatible con los imperativos de la acumulación. Se ponen de manifiesto "las contradicciones específicamente políticas de la sociedad capitalista –el hecho de que su economía simultáneamente se basa en y tiende a desestabilizar a los poderes públicos" (Fraser y Jaeggi, 2018: 54). Fraser ha profundizado estas tesis en el artículo "Legitimation Crisis?" (2015), donde retoma algunas herramientas del análisis de Jürgen Habermas para analizar la crisis política del capitalismo neoliberal. "La lógica de sistema de la economía capitalista está profundamente arraigada en la sustancia del poder público y la consume desde adentro. Desestabilizando sus propias condiciones políticas de posibilidad, el régimen actual no solo amenaza con destruirse a sí mismo, sino también a la única fuerza que podría transformarlo" (Fraser, 2015: 188).
Historicidad de las fronteras
Arriba reconstruí el marco institucional del capitalismo como tal, con sus divisiones constitutivas entre producción y reproducción, explotación y expropiación, sociedad y naturaleza, economía y política. Estas divisiones, inherentemente capitalistas, tienen una historia interna de articulaciones y renegociaciones. El capitalismo como orden institucional no es estático. Ha atravesado una serie de fases donde sus divisiones institucionales, que encierran propensiones a la crisis, fueron estabilizadas temporalmente.
Por ejemplo, durante el capitalismo liberal, especialmente hasta la crisis de 1929, en los países del centro primó un modelo de reproducción social basado en "esferas separadas" (Fraser y Jaeggi, 2018: 107). La familia, como unidad de reproducción de la fuerza de trabajo, se encontraba separada del mercado y escasamente atendida por medidas estatales. Durante el capitalismo administrado estatalmente de la posguerra este modelo fue reemplazado. El poder de estado se dedicó directamente a administrar la reproducción social, garantizando servicios públicos en la salud, el cuidado de niños, la educación (Fraser y Jaeggi, 2018: 108). Al mismo tiempo, se instituyó el "salario familiar", con el que "debía pagarse a un trabajador varón industrial lo suficiente para mantener a toda su familia" (Fraser y Jaeggi, 2018: 109). Esta forma de reproducción social "fordista" garantizó salarios altos y bienestar obrero, al menos en el centro global, pero al precio de reforzar los patrones familiares patriarcales y heteronormativos supuestos en el salario familiar. Finalmente, con el neoliberalismo se difundió el modelo de "familia de dos asalariados" [two-earner family]. En esta fase se condensaron ambiguamente las presiones a la baja de salarios exigidas por la acumulación ante la baja de productividad y las demandas feministas y LGBT contra las opresiones condensadas en el formato familiar fordista. Se erigió así el "orden de género del capitalismo financiarizado" (Fraser y Jaeggi, 2018: 111), que a su vez estaría en crisis actualmente, en un marco de crisis general del capitalismo neoliberal. "Este régimen promueve la desinversión estatal y corporativa del bienestar social, al tiempo que recluta mujeres en la fuerza de trabajo paga –extrernalizando el trabajo de cuidados en familias y comunidades mientras reduce su capacidad para realizarlo" (Fraser, 2016: 112).
Las consideraciones de arriba podrían repetirse para las otras divisiones institucionales del capitalismo. En todos los casos, vemos cómo cada fase histórica afecta al conjunto del orden institucional, redibujando las fronteras entre ámbitos. Nuevas formas de imperialismo, de anexión de la naturaleza y de articulación economía/política se dibujan también en cada caso. Con estos intentos sucesivos, todos ellos precarios y contestables, el capitalismo logra estabilizar transitoriamente sus contradicciones sistémicas, augurando en cada caso nuevas fases de crisis y reconfiguraciones generales.
Proyectos emancipatorios y luchas sociales
Contra la vieja tesis de Lukács que postulaba una tendencia a la universalización de la forma mercancía en el capitalismo (Fraser y Jaeggi, 2018: 65), Fraser enfatiza las gramáticas propias y las ontologías diferenciadas de cada una de las condiciones de trasfondo del capitalismo, construyendo una topografía societal compleja. La política no se rige por la lógica de la mercancía, la reproducción social no se rige por la dinámica de la acumulación, etc. Esto no significa que esas divisiones institucionales variopintas sean reservorios puros de una normatividad emancipatoria: muchas veces, sus oposiciones dinámicas con respecto a la economía capitalista plasman complementariedades sistémicas, madrigueras conservadoras y otras trampas dualistas. Sin embargo, marcan una normatividad alternativa (a veces complementaria, a veces en conflicto) con respecto a la valorización del valor.
Las divisiones institucionales del capitalismo dan lugar a luchas por los límites [boundarie struggles]. En diferentes contextos, las personas pelean colectivamente por redefinir, rediscutir y a veces también defender las fronteras entre ámbitos institucionales. Por momentos, tratan de proteger fronteras heredadas, por ejempplo contra los avances de la mercantilización (luchas defensivas, Fraser y Jaeggi, 2018: 213). También, retomando un vocabulario que desarrolló en trabajos previos (2006), Fraser distingue luchas por los límites afirmativas ytransformadoras. Las primeras buscan situar en otro punto la localización social de una frontera dada, sin discutir la existencia de esa forntera como tal (por ejemplo, discutir la inclusión de las mujeres en el trabajo asalariado o de poblaciones racializadas en la ciudadanía estatal). Las segundas objetan la existencia de algunas fronteras institucionales como tales (por ejemplo, proyectos radicales de transformación social que busquen abolir las separación entre producción y reproducción, entre política y economía, etc.). Finalmente, como Fraser viene sosteniendo desde los años ‘90, la propia distinción entre luchas afirmativas y transformadoras se complica en la práctica, donde son posibles reformas no reformistas, afirmativas bajo un criterio estricto, pero que "dan lugar a efectos transformadores porque alteran las relaciones de poder y, por lo tanto, abrir un camino para nuevas luchas que se vuelven cada vez más radicales" (Fraser y Jaeggi, 2018: 214).
Al mismo tiempo, Fraser nos advierte contra los peligros de dos imaginarios extremos y simétricos: el liquidacionismo y el prohibicionismo. El primero busca "eliminar una frontera del todo", mientras que el segundo intenta "hacer impenetrable" una frontera dada (Fraser y Jaeggi, 2018: 215). Ejemplos peligrosos de liquidacionismo se encuentran en el intento soviético por eliminar la frontera entre economía y política, que condujo a las dificultades sistémicas de la economía planificada; así como en algunas experimentaciones fascistas de instrumentalización estatal de la reproducción social y biológica. El prohibicionismo se encuentra, en cambio, "en aquellas feministas que buscan prohibir toda mercantilización del sexo, la reproducción y el trabajo de cuidados" (Fraser y Jaeggi, 2018: 215). En estos casos se asume que cierto ámbito de la existencia (la reproducción social) es inherentemente no mercantilizable. De un lado, liquidar toda frontera institucional puede ser peligroso, del otro lado, decretar la sacralidad de las fronteras puede resultar conservador y paralizante. Fraser recomienda mantener una actitud abierta y contextual, capaz de pensar renegociaciones y redefiniciones de fronteras, militando por una "nueva y más democrática" manera de trazarlas (Fraser y Jaeggi, 2018: 216).
Las consideraciones anteriores se enmarcan en otra caracterización de las luchas sociales en el capitalismo. Reformulando las ideas de Karl Polanyi, Fraser distingue un "triple movimiento" entre mercantilización, protección social y emancipación (Fraser y Jaeggi, 2018: 231). El ciclo fordista estuvo, en buena medida, marcado por la alianza entre protección social y mercantilización, en detrimento de la emancipación social (lo que se plasmó en las presuposiciones hetero-patriarcales del salario familiar, entre otras cosas). El capitalismo neoliberal, en cambio, significó una curiosa alianza de mercantilización y emancipación, que incorporó parte de las críticas y demandas emancipatorias de la nueva izquierda de los años ‘60 y los movimientos sociales, muchas veces "desplazándose hacia formas individualistas y meritocráticas de enmarcar sus agendas" (Fraser y Jaeggi, 2018: 241). Esto marcó un período de neoliberalismo progresista donde la expansión del mercado pareció ofrecer oportunidades a versiones domesticadas de los movimientos sociales. Las estabilizaciones sistémicas parecen posibles cuando se alían dos de los tres posibles movimientos capitalistas, en detrimento de un tercero. En esos casos es posible condensar dinámicas de lucha en sentido de un ordenamiento social provisorio pero viable. Una articulación disruptiva de movimientos generales y luchas de fronteras (incluida la de clases) podría dar lugar a una transición a una nueva articulación institucional o, incluso, a una ruptura con el capitalismo como tal.
La situación actual
Los análisis del presente de Fraser son más conocidos. Se trata de una intelectual políticamente activa, que interviene permanentemente en la prensa y ha producido varios artículos de lectura coyuntural. No voy a reponer sus posiciones más inmediatamente políticas en detalle por razones de espacio. Baste, por el momento, decir que para Fraser asistimos a la crisis del neoliberalismo progresista (cuyo signo sería, en el contexto de Estados Unidos, la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton), enmarcada en una crisis general del capitalismo financiarizado. Esta situación marca la apertura de un nuevo período de inestabilidad y conflicto. Las nuevas derechas populistas emergen de esta crisis, proponiendo una posible salida regresiva de la situación, que apunta a estabilizar el capitalismo bajo nuevos patrones de dominación. Frente a este contexto, Fraser llama a construir una nueva alianza de emancipación y protección social, que supere los límites del neoliberalismo progresista y enfrente a las derechas conservadoras.
Mi instinto es aprovechar el momento y pasar a la ofensiva (…) Ni el neoliberalismo hiper-reaccionario ni el progresista serán capaces de (re)establecer una hegemonía segura en el período que viene y enfrentamos un interregno caótico e inestable (…). Podría haber una apertura para la construcción de un bloque contrahegemónico en torno al proyecto del populismo progresivo. Combinando en un único proyecto una orientación económica igualitaria y pro-clase obrera con una orientación inclusiva y no jerárquica al reconocimiento, tendríamos al menos una oportunidad de pelear para unir al conjunto de la clase trabajadora (Fraser y Jaeggi, 2018: 257).
En este trabajo traté de reconstruir las nuevas exploraciones teóricas que subyacen a este tipo de propuestas. En los últimos años Fraser produjo una teoría ampliada del capitalismo, que no se limita a la economía en sentido restrictivo. En cambio, se fija en las divisiones institucionales constitutivas de esta forma social e histórica. Esto le permite reconfigurar los límites de la lucha de clases (o, al menos, de las luchas potencialmente anticapitalistas) para abarcar también las luchas por los límites, que buscan redefinir, reorganizar o impugnar las fronteras sociales. Esta teoría capta el carácter históricamente determinado del capitalismo, así como su dinamismo interno. Finalmente, se trata de una teoría capaz de iluminar la crisis del presente, caracterizando su multidimensionalidad (que atraviesa a todas las dimensiones institucionales) y bosquejando algunas perspectivas para la intervención política en nuestro tiempo.
Bibliografía
Fraser, Nancy (2012) "Can Society be Commodities All the Way Down? Polanyian reflections on capitalist crisis" publicado en Archive Ouverte de Sciences de l’Homme et la Societé,https://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00725060
Fraser, Nancy (2014) "Behind Marx’s Hidden Abode. For an Expanded Conception of Capitalism" en New Left Review, 86, 55-72.
Fraser, Nancy (2015) "Legitimation Crisis? On the Political Contradictions of Financialized Capitalism" en Critical Historical Studies, 3:1, 163-178.
Fraser, Nancy (2016a) "Contradictions of Capital and Care" en New Left Review, 100, 99-117.
Fraser, Nancy (2016b) "Expropiation and Explotation in Racialized Capitalism: A Reply to Michael Dawson" en Critical Historical Studies, 2:2, 157-189.
Fraser, Nancy (2018) "¿Podemos entender el populismo sin llamarlo fascista? Entrevista", disponible online: http://www.sinpermiso.info/textos/podemos-entender-el-populismo-sin-llamarlo-fascista-entrevista
Fraser, Nancy (2019) ¡Contrahegemonía ya!, Buenos Aires: Siglo XXI.
Fraser, Nancy y Jaeggi, Rahel (201)) "Capitalismo. Una conversación desde la teoría crítica", Ediciones Morata, Madrid, 2019
Daniela y su delantal
Por Ilka Oliva Corado
Dentro de las nefastas noticias que ocurren en Latinoamérica en los últimos días apareció como una pócima de esperanza, la sonrisa de una niña salvadoreña de 16 años que decidió ir a recibir su diploma de tercero básico con su delantal puesto, pues es vendedora ambulante. Últimamente muy pocas cosas me emocionan hasta las lágrimas, ver a Daniela con su delantal y sintiéndose sumamente orgullosa de su diploma y de su esfuerzo hizo que un rayo de luz iluminara no solo el momento pero también mi fin de semana.
En la nota publicada en redes sociales aparecen fotografías de Daniela recibiendo su diploma junto con su madre y un hermano, cuenta el redactor que la niña trabaja para ayudarle a su mamá en la crianza de sus dos hermanos, su nombre es Daniela Estela Parada Gómez, originaria de San Miguel, El Salvador. Además obtuvo el primer lugar.
El camino de Daniela apenas está empezando y vendrán muchas alegrías a su vida y muchos momentos más de sacrificios también, sin embargo; Daniela ya ha fortalecido sus raíces contra cualquier tempestad que la azote, que podrá tumbarla posiblemente pero ella con seguridad se levantará, mucho más fuerte que cuando cayó. Ningún árbol crece sin raíz y las de Daniela son como las de los bambúes, profundas y lozanas, además bien nutridas de la realidad. Nadie conoce mejor la realidad que quien lleva la calle en su piel, en su voz y en su mirada.
En su crecimiento como ser humano llegarán momentos en lo que querrá renunciar y darse por vencida, entonces vendrán a su memoria los días de las madrugadas, de bañarse con agua fría del tonel, en el patio, a la intemperie, de preparar la venta a las carreras y desayudarse una taza de café con un pan o irse sin desayunar porque lo urgente es primero. Recordará los días de haber deseado tener más manos para atender a sus hermanos, la venta y los deberes de la escuela. Sí, los días de desear dormir en lugar de ir a vender o estudiar. Los días de haberse tronado los dedos ajustando el tiempo para realizar las tareas en grupo, las investigaciones y estudiar para los exámenes: todo eso repartido entre el cuidado de sus hermanos y la venta diaria.
Aparecerán cualquier día, en cualquier lugar, sin esperarlo, venidas del pasado, las miradas de indiferencia que muchas veces la acompañaron en su recorrido vendiendo e intentarán nuevamente herirla pero Daniela ya estará protegida con su amor propio y la fuerza inquebrantable que solo da la intemperie. Cualquier cansancio físico y emocional Daniela podrá superarlo porque ninguno será tan fuerte como el de los años de niña vendiendo en la calle y con tantas responsabilidades para tan corta edad.
Sí, perdió mucho de su infancia Daniela y eso es irrecuperable pero es el precio que tienen que pagar quienes buscan caminar y han nacido en el último peldaño de las clases sociales. En este mundo así como está los de abajo tenemos que perder mucho para lograr poner un plato de comida sobre la mesa.
Llegarán los momentos también en los que vendrán de algún lugar del pasado, las palabras de aliento, los hombros de quienes estuvieron apoyando siempre, las miradas frontales de quienes se atrevieron a ver a los ojos cuando se era invisible para la sociedad, ahí hay que refugiarse, en el calor humano como rescoldo.
Daniela es apenas una mariposa que acaba de estrenar sus alas, un horizonte vasto la espera para que lo surque y estoy segura que lo logrará y cuando esté en lo alto, entre la niebla de la nubes también espero jamás olvide de dónde viene, de qué está hecha ni a los suyos.
Escribo este texto como felicitación a Daniela, a su madre y a sus hermanos porque este logro es familiar: porque si uno cae caen todos y si uno se levanta se levantan todos.
Posdata: Ese delantal Daniela, guárdalo como tu amuleto y que te acompañe siempre a donde quiera que vayas.
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