| Período | Importaciones | Exportaciones | Balanza comercial | Comercio total | ||
| Valor mill € | % crecimiento | Valor mill € | % crecimiento | Valor mill € | Valor mill € | |
| 2006 | 23.567 | 35.714 | 12.147 | 59.281 | ||
| 2007 | 28.164 | 19,5 | 42.683 | 19,5 | 14.519 | 70.847 |
| 2008 | 33.444 | 18,7 | 48.329 | 13,2 | 14.885 | 81.773 |
| 2009 | 27.277 | -18,4 | 35.562 | -26,4 | 8.285 | 62.839 |
| 2010 | 40.327 | 47,8 | 45.434 | 27,8 | 5.107 | 85.761 |
| 2011 | 45.873 | 13,8 | 53.171 | 17,0 | 7.298 | 99.044 |
| 2012 | 50.365 | 9,8 | 50.166 | -5,7 | -199 | 100.531 |
| 2013 | 52.144 | 3,5 | 43.966 | -12,4 | -8.178 | 96.110 |
| 2014 | 47.364 | -9,2 | 41.189 | -6,3 | -6.175 | 88.553 |
| 2015 | 46.170 | -2,5 | 42.074 | 2,1 | -4.096 | 88.244 |
| 2016 | 41.566 | -10,0 | 40.621 | -3,5 | -945 | 82.187 |
viernes, 30 de marzo de 2018
El fortalecimiento de las relaciones centro-periferia a través del Acuerdo Mercosur-Unión Europea
Por Sergio Martín-Carrillo *
Hace más de veinte años que comenzaron las negociaciones para conseguir un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). Desde ese primer momento, las negociaciones fueron guiadas por el Acuerdo Marco de Cooperación MERCOSUR-UE, firmado en diciembre de 1995. Durante este tiempo han pasado por diferentes etapas, principalmente vinculadas a los modelos de desarrollo implementados en los países del Mercosur. Es en los últimos años, con la victoria de Macri en Argentina y el golpe parlamentario que llevó a Temer al poder, cuando los discursos de uno y otro bloque han coincidido en ensalzar las supuestas bondades del libre comercio. Adicionalmente, hay que recordar que dentro de las negociaciones por parte del Mercosur no se encuentran ni Venezuela, ni Bolivia[1], por lo que el acuerdo sería parcial con los otros cuatro miembros del Mercosur: Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Como consecuencia de esto, los defensores de la globalización neoliberal han encontrado el momento idóneo para impulsar el acuerdo de libre comercio. A continuación, se presenta en un breve análisis los cambios en la orientación política y económica del Mercosur en los últimos años, la balanza comercial entre ambos bloques y el estado actual de las negociaciones y las trabas existentes para llegar a un acuerdo final. Por último, se presentará a modo de conclusión que un eventual acuerdo de estas características supondrá el reforzamiento de la división internacional del trabajo y las relaciones centro-periferia existentes en la Economía-Mundo.
El viraje en la agenda interna y la agenda externa del Mercosur
Los cambios en la dirección política y económica de las dos economías más fuertes del Mercosur (Brasil y Argentina) han propiciado un giro tanto en la agenda interna como externa del Mercosur. A esto hay que agregar la suspensión por motivos políticos de la participación de Venezuela, la no ratificación por parte del Congreso brasileño de la adhesión de Bolivia y la actitud más conformista con las políticas neoliberales del Gobierno uruguayo liderado por Tabaré Vázquez. Esto provoca que de un Mercosur cada vez más cercano a la visión de lo que se conoce como regionalismo post-neoliberal, se haya vuelto a una visión del regionalismo abierto característico de los años 80 y 90, donde la agenda comercial inunda todos los aspectos de la negociación, la complementariedad productiva cede su espacio a la competitividad y la apertura se realiza tanto intra como extra bloque.
Estos cambios hacen que a nivel regional, en la disputa de bloques característica del lustro anterior entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico, hoy día aparezcan cada vez más juntos. Juntos, que no unidos, pues la desintegración regional es el resultado de la apertura desenfrenada hacia el resto del mundo sin una agenda de integración política ni una agenda de integración productiva propia.
Junto al acercamiento a la Alianza del Pacífico, el Mercosur busca incrementar su acercamiento con la Unión Europea. Esto último obedece a la orientación política predominante en el Mercosur, pero a la vez es resultado de los movimientos geopolíticos que ocurren más allá de la región. Con esto queremos decir que ante la reorientación de las prioridades de política comercial de los Estados Unidos de Trump, donde entre otros se encuentra la ralentización de las negociaciones por el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) entre Estados Unidos y la Unión Europea, éstos últimos han aprovechado para buscar nuevos aliados comerciales en la cuenca atlántica entre los que destacan el Mercosur.
¿Qué comercian los países del Mercosur con los de la Unión Europea?
Tomando como punto de partida las relaciones comerciales entre ambos bloques, queda claro que constituyen un claro ejemplo de división internacional del trabajo y de las relaciones centro periferia. Es decir, mientras que los países del Mercosur exportan mayoritariamente productos primarios como carne, etanol, productos agrícolas… la Unión Europea inunda los mercados del Mercosur con bienes de equipo y productos manufacturados de mayor valor agregado.
Según los datos publicados por la Comisión Europea correspondientes al comercio entre el Mercosur y la Unión Europea en el año 2016, tenemos que las tres principales categorías de productos que el Mercosur exporta a la UE según la clasificación SITC (Standard International Trade Classification) son:
1. “Productos alimenticios y animales vivos”, por un valor de 15.930 millones de €, lo que supone el 37,9 % sobre el total de exportaciones a la UE.
2. “Materiales crudos no comestibles, excepto combustibles”, por un valor de 11.016 millones de €, representando un 27,1 % del total.
3. “Artículos manufacturados, clasificados principalmente según el material” , por un valor de 3.823 millones de €, y que representa el 9,4 % de las exportaciones totales a la Unión Europea.
Vemos, por tanto, que del lado de la oferta exportable del Mercosur hacia la Unión Europea predominan las categorías de bienes con poco o ningún valor agregado, reproduciendo el rol periférico de las economías del Mercosur como proveedoras de materias primas o productos de bajo valor agregado de las economías del centro de la Economía-Mundo capitalista.
En el otro lado, si tenemos en cuenta las importaciones que realiza el Mercosur desde la Unión Europea, vemos como la hipótesis se confirma, reproduciéndose el patrón pero a la inversa. Es decir, observamos como la demanda del Mercosur es principalmente en categorías de bienes con un elevado grado de industrialización, y por tanto, con altos niveles de valor agregado. Siguiendo nuevamente la clasificación SITC obtenemos los siguientes datos sobre las tres principales categorías de bienes importados por el Mercosur desde la Unión Europea:
1. “Maquinaria y equipo de transporte”, por un valor de 18.543 millones de €, que representan el 44,6 % del total de las importaciones del Mercosur provenientes de la UE.
2. “Productos químicos y productos conexos, n.e.p.”, por valor de 10.854 millones de €, lo que representa el 26,1 % de las importaciones.
3. “Artículos manufacturados, clasificados principalmente según el material”, por valor de 3.766 millones de €, cifra que supone el 9,1 % de las importaciones.
A pesar de este comercio desigual entre bloques, en años anteriores, gracias principalmente al elevado precio de las materias primas, la balanza comercial Mercosur-UE había presentado superávit. Sin embargo, estos resultados contaban con el apoyo coyuntural y atípico de los altos precios de las commodities. En este sentido, vemos como desde el año 2012 (CUADRO 1) la balanza comercial entre ambos bloques es deficitaria, coincidiendo con la caída de los precios de las commodities y volviendo a la tónica general de deterioro de los términos de intercambio para las economías especializadas en la exportación de productos primarios.
CUADRO 1. Flujos comerciales y Balanza comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (2006-2016).
Fuente: Comisión Europea
El déficit de los últimos ejercicios supone un endeudamiento de las economías del Mercosur respecto a la Unión Europea, por lo que una progresiva liberalización de las actuales medidas que protegen a las economías del Mercosur de la entrada masiva de productos europeos, conllevaría a un agravamiento de la situación, aumentando el endeudamiento externo y la dependencia económica externa. En un trabajo publicado en 2017 titulado “Potenciales impactos económicos en Argentina y Brasil del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea”[2] se llega a la conclusión de que “el TLC profundizaría el perfil primario exportador de Argentina y Brasil, mientras que favorecería el patrón exportador de bienes de media y alta tecnología de la UE. Esto implicaría una especialización aún mayor del patrón de comercio internacional basado en el modelo de las ventajas comparativas”. Además, agrega que la firma del Tratado solo beneficiará a la Unión Europea y perjudicará los países miembros del Mercosur.
Estado actual de la negociación
La llegada al poder de Macri en Argentina y de Temer en Brasil fue saludada en la Unión Europea con gran optimismo de cara a las negociaciones del acuerdo comercial entre Mercosur y la UE. Poco importó el mecanismo utilizado en Brasil para quitar del poder a Dilma Rousseff, la presidenta elegida por el pueblo brasileño. Lo verdaderamente importante para la UE era que contaba con dos nuevos Gobiernos aliados en materia de profundización de la globalización neoliberal.
Mercosur es visto por la UE como un gran mercado de 260 millones de consumidores según lo anunciado desde la Comisión Europea, lo que supone el quinto mercado más grande del mundo. Además, la reorientación del Mercosur en los últimos años coincidió con el repliegue parcial en el ámbito comercial de los Estados Unidos. Por esto, el año 2016 fue visto con un gran optimismo desde la UE y se lanzó la última gran ofensiva para lograr el acuerdo que lleva trabado más de veinte años.
El objetivo marcado fue tener un acuerdo firmado antes de que terminara el año 2017. Y así lo creyeron posible las partes negociadoras. La duda en el Mercosur y la pequeña pugna interna entre Brasil y Argentina era quién anunciaría el acuerdo en casa. Si este se produciría en el seno de la XI Cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) celebrada en Buenos Aires los primeros días de diciembre, o si el anuncio sería en la reunión ordinaria del Mercosur en Brasil prevista para el 21 de diciembre.
Sin embargo, a pesar del optimismo inicial, el acuerdo no se cerró: aunque los discursos de los líderes políticos de la derecha liberal ensalzan las supuestas virtudes infinitas del libre comercio, la realidad es bien diferente. Incluso ellos reconocen que es necesario establecer cierta protección a las economías nacionales.
¿Cuáles son los puntos que impiden el Acuerdo?
Por el lado de la Unión Europea, y pesar de su retórica en favor de la globalización neoliberal, ponen una clara limitación a la entrada de productos agropecuarios procedentes del Mercosur. A la cabeza de este afán proteccionista, el liberal presidente francés Emmanuel Macron, acompañado por Irlanda. De las 100.000 Tn de productos cárnicos libres de aranceles que la Unión Europea ofreció en 2004, en 2016 se redujo a 78.000 Tn. A pesar del secretismo de las negociaciones, la última oferta que se conoce es de 98.000 Tn al año, lejos aún de las reivindicaciones del Mercosur.
Lo que hace la Unión Europea en el sector agrícola y ganadero entra dentro del comportamiento lógico de un Gobierno que vela por el desarrollo económico de su país. Lo que resulta irritante es la retórica liberal que intenta exportarse - e imponerse- en el resto del mundo, obligando a la liberalización económica y comercial, que en casa no se practica. Para este ejercicio de hipocresía es importante diferenciar claramente entre aquellos sectores en los que se es competitivo, de aquellos otros en los que no. En los primeros, la política efectiva también es liberalizadora, en los segundos, la política es claramente proteccionista. Esta es la famosa patada a la escalera de los países desarrollados a los países en desarrollo de la que nos habla Ha-Joon Chang [3] .
Otro de los sectores donde la Unión Europea actualmente muestra sus reticencias es en la oferta de agrocumbustibles, cuyas cuotas se han visto afectadas por diversas denuncias de dumping dentro de la UE. Éstas han llegado a la OMC y han dado la razón a los países del Mercosur, sin embargo, el alto poder negociador de la Unión Europea permite seguir presionando en este aspecto.
La fuerte defensa de estas posiciones por parte de la Unión Europea también puede pensarse como un mecanismo de presión en la negociación con el Mercosur de cara a que Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay rebajen sus pretensiones de protección en algunos de los sectores más suculentos para las transnacionales comunitarias. Los negociadores de la UE juegan la carta de que están dispuestos a ceder en las cuotas de carne vacuna, a cambio de que las empresas europeas tengan acceso preferencial a los servicios y a las contrataciones públicas. Esto haría que más de 60.000 empresas europeas pudieran entrar en las economías del Mercosur y aprovecharse del dinero público de los estados miembros. El impacto para las pequeñas y medianas empresas nacionales sería muy alto y muchas de ellas seguramente se verían obligadas a cerrar y a despedir miles de trabajadores por no poder competir con las empresas que llegarán del otro lado del atlántico. Ceder en este punto provocaría un impacto a largo plazo muy elevado en términos de desindustrialización, desempleo y menor capacidad de generación de riqueza por parte de los países del Mercosur.
A modo de conclusión
A pesar de que el Acuerdo no ha sido posible en 2017, los equipos de trabajo se encuentran a pleno rendimiento para avanzar lo antes posible en estos primeros meses de 2018. Hay una fecha límite en el calendario: las elecciones brasileñas. Un cambio en la dirección política y económica en Brasil volverá a replantear tanto la agenda interna como externa del Mercosur.
Si por el contrario se llega a un acuerdo entre el Mercosur y la UE para la firma de un acuerdo de libre comercio, los países del Mercosur verán reforzado su rol como países periféricos de la economía mundo capitalista, comprometiendo la capacidad de industrialización futura y reforzando su especialización como proveedores de materias primas para los países desarrollados. Además, si los países del Mercosur ceden en un tema tan delicado como es el de las licitaciones públicas, muchas empresas mercosureñas se verán obligadas a cerrar y despedir a miles de trabajadores.
En el comercio internacional siempre hay ganadores y perdedores. El Mercosur debería reforzar su integración interna, fortalecer los procesos de complementariedad productiva entre los países parte y no enfocar como su primer objetivo estratégico la apertura desmesurada por el afán de “volver al mundo” sin importar el fuerte coste social y económico para las grandes mayorías.
Notas:
[1] El protocolo de adhesión de Bolivia al MERCOSUR fue firmado en la 48° Cumbre de Jefes de Estado y Estados Asociados del bloque, celebrada el 17 de julio de 2015 en Brasilia. Su adhesión ya ha sido aprobada por los Congresos de Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela, solo faltando la aprobación por parte del Congreso brasileño para que Bolivia sea miembro de pleno derecho en el Mercosur.
[2] Olivera, M. y Villani, D. (2017). Potenciales impactos en Argentina y Brasil del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Revista Ensayos Económicos. Nº 50, Enero-Junio 2017.
[3] Chang, H.J. (2004).” Retirar la escalera. La estrategia del desarrollo en perspectiva histórica”. Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación. UCM.
Sergio Martín-Carrillo es investigador del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG)
jueves, 29 de marzo de 2018
Berta Cáceres: Un crimen de Estado relacionado con la consulta previa
OFRANEH
El arresto del ex militar David Castillo Mejía, presidente de la empresa Desarrollo Energéticos S.A (DESA) cuando se aprestaba a salir del país, casualmente dos años después del asesinato de Berta Cáceres, demuestra lo que ya se conocía desde hace meses, sin embargo el Ministerio Público hizo una vez más alarde de su incapacidad en el retardo de la aplicación de justicia.
Hasta la fecha, todo parece indicar que el asesinato de Berta Cáceres, fue un aparente operativo militar, llevado a cabo bajo las órdenes de la élite de poder económica y política, beneficiarios de la piñata de las cuencas hidrográficas realizada durante el mandato del Sr. Pepe Lobo, acompañado de Juan Hernández quien se desempeñaba como presidente del Congreso Nacional.
El pingüe negocio de la energía limpia, se convirtió además en un mecanismo de lavado de activos provenientes del crimen organizado; además de contar con fondos provenientes de inversionistas de la banca extranjera y del istmo centroamericano.
Berta, como defensora de los derechos territoriales y culturales del pueblo Lenca, encaminó una campaña para la defensa de las cuencas hidrográficas del país, iniciando una ofensiva jurídica en pos de la defensa del derecho a la consulta previa, la que no ha sido incorporada en las leyes nacionales, pero que el estado desde 1995 debe haberse apegado, al ser uno de los países que ratificó el Convenio 169 de la OIT.
Si bien el Ministerio Público ha proseguido a Darío Roberto Cardona Valle, por haber ampliado la Licencia Ambiental del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, además de proseguir también a Marco Jonathan Laínez Ordóñez, ambos ex ministros de la Secretaría de Recursos Naturales (SERNA); en ningún momento ha procedido contra Rigoberto Cuellar, el ex ministro de SERNA, quien actualmente labora como fiscal general adjunto. Tanto el COPINH como OFRANEH hemos interpuesto denuncias en contra de Cuellar por la violación de la consulta previa, sin embargo Cuellar continúa siendo una de las rémoras en el Ministerio Público.
Desde el año 2009 en Honduras se agudizaron las intervenciones en los territorios de los pueblos indígenas en nombre de un supuesto desarrollo que ha sido caracterizado por una actitud autocrática del partido del actual gobierno, el que permitió un desaforado incremento de la violencia, acompañado de la apropiación del aparato económico por parte del crimen organizado. Vastas zonas del país pasaron a manos de los carteles de las drogas, los que no vacilaron en utilizar los proyectos de “energía limpia” para el lavado de activos.
El COPINH en el año 2012 interpuso una denuncia en la Fiscalía de las Etnias, en la que acusan a Rigoberto Cuellar por la omisión de la consulta previa de las represas de Chinacla, Aurora II y las Ventanas. En mayo de 2013 la OFRANEH presentó una denuncia en contra de Cuellar ante la violación de la consulta Previa en cuanto a los proyectos REDD. podemos indicar que la consulta previa ha sido un derecho violentado a todos los pueblos indígenas del país, a pesar del clientelismo ejercido con muchos de los supuestos líderes, a través de empleos y proyectos proporcionados por la Secretaría de Indígenas y Afrodescendientes (SEDINAFROH).
Entre otras, Berta se opuso rotundamente al programa de Reducción de Emanaciones y Degradación del Bosque (REDD por sus siglas en inglés), ante la amenaza de despojo y desplazamiento que representa ese tipo de iniciativas, sobre todo en países con sistemas jurídicos débiles.
En una misiva dirigida por el COPINH al Fondo de Carbono de Naciones Unidas y la implementación de los REDD sin haber efectuado una consulta previa, la organización indicó que “bajo el lema de energía renovable y mitigación del cambio climático, ahora está en planificación y construcción una gran cantidad de represas hidroeléctricas y parques eólicos en territorios indígenas, sin el respeto al Derecho de la Consulta Libre, Informada y Previa (CLIP) y demás derechos reconocidos a nivel nacional e internacionalmente”.
La mayoría de las problemáticas confrontadas por Berta, se originan en el sistemático rechazo por parte del Estado de respetar la consulta previa. Desde hace más de 20 años, el Estado está en la obligación de “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente.
Incluso en fecha reciente se aprobó una Ley de Incentivos al Turismo, la cual fue adoptada, sin tomar en cuenta las recomendaciones de la Relatora de Naciones Unidas de Pueblos Indígenas en relación al anteproyecto de Ley de Consulta, el que fue elaborado sin haber efectuado una consulta sobre la consulta. En las recomendaciones “Asimismo, la Relatora Especial reitera en sus recomendaciones que cualquier decisión que sea adoptada sin el consentimiento de un pueblo indígena, sea susceptible de revisión por un órgano judicial u otro tipo de organismo competente, con el fin de asegurar que el Estado pueda demostrar que la medida cumple con los estándares internacionales respecto a las restricciones permisibles de derechos humanos y que los derechos sustantivos y supervivencia de un pueblo indígena no se vean afectados”.
El infortunado asesinato de Berta, en cierta medida es una represalia de la élite de poder y sus subalternos los militares para desarticular la defensa de los territorios y culturas de los pueblos indígenas en Honduras, que se ven irremediablemente afectados por la ofensiva de los grupos empresariales, y su visión de un desarrollo económico basado en la exclusión y expulsión.
Falta ver si el corroído sistema de justicia imperante en Honduras opta por dilucidar el caso del homicidio de Berta; y el poder legislativo controlado por la actual dictadura se apegue a las recomendaciones de la relatora Tauli Corpus en relación a la creación de un mecanismo de consulta que responda más a los intereses de los pueblos indígenas que a las ganancias de las maras empresariales.
Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH
Familiares y Organizaciones exigen libertad para presos políticos de la crisis post electoral
En los carteles, con los que se exige la liberación de 21 personas, se lee el nombre de Lourdes Johana Gómez, acusada por la justicia hondureña de incendio agravado y atentado contra miembros de la Policía Nacional. Su familia dice que el único delito de Lourdes, madre de cuatro hijos, fue manifestarse en contra del fraude electoral y la administración nacionalista.
Lourdes, es la única mujer detenida y procesada en el marco de la crisis post electoral. “Es difícil, los niños no pueden ir a la escuela les hace falta su mamá. La sacaron a las cinco de la mañana de su casa, junto a su esposo, enchachada y sus hijos vieron, no andaban órdenes”, cuenta Astrid Ortega, cuñada de Lourdes.
Recuerda que su cuñada, quien se dedicaba a la venta de comida, apoyaba y era parte del movimiento ciudadano que se levantó, en el municipio de Pimienta, departamento de Cortés, rechazando los resultados e irregularidades electorales que favorecieron la candidatura ilegal a la presidencia de Juan Orlando Hernández: “el delito fue decir Fuera JOH, y ella les dijo si es delito lléveme porque es lo único que he hecho”. Miembros de las fuerzas de seguridad capturaron a Lourdes el 26 de diciembre de 2017 y un juez ordenó privarla de libertad en el Centro Penal de Tela.
En la lista también está el nombre de Jonathan Perla, acusado de atentar contra policías en el municipio de Pimienta, Cortés. Doña Emilia, abuela de Jonathan, entre lágrimas, dice que sus oraciones serán escuchadas y su nieto saldrá libre: “nosotros pedimos libertad para ellos porque no tienen ningún delito, solamente por andar manifestándose los tiene ahí.
Jonathan está recluido en la cárcel de máxima seguridad de Ilama, Santa Bárbara, conocido como “El Pozo”. “Los tienen ahí, ellos están sufriendo, nosotros solo pasamos llorando. Son unos muchachos honrados, le pedimos al Señor que abra puertas porque somos gente humilde”, rogaba doña Emilia, frente al Ministerio Público de Tegucigalpa, al tiempo que contaba las dificultades económicas para solicitar el permiso de visitas que otorga el Instituto Nacional Penitenciario.
Falta de rigor en pruebas
Familiares, organizaciones de derechos humanos y sociales, que integran el Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Honduras, han demandado a las autoridades judiciales la pronta liberación de las 21 personas detenidas en el marco de la crisis post electoral.
El Comité por la Liberación denuncia la falta de pruebas fehacientes y la parcialidad de los jueces que llevan los juicios contra los presos políticos.
Las acusaciones contra Lourdes, Jonathan y las 19 personas carecen de pruebas que les vinculen a los hechos imputados, por tanto los expedientes judiciales deben cerrarse, indica Mery Agurcia, abogada del Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Honduras: “el Estado no tiene pruebas suficientes, sin embargo mantiene a los presos en cárceles de máxima seguridad y sus casos son conocidos por juzgados de competencia territorial lo cual es totalmente inviable e inadmisible porque el catálogo de delitos no forman parte de los de esos juzgados”.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos denuncia que las 21 personas privadas de libertad se encuentran en condiciones infrahumanas de hacinamiento sin acceso a la salud y agua potable en los centros penales y cárceles de máxima seguridad.
De acuerdo al informe de la Oficina del Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH), unas mil 351 personas fueron detenidas entre el 1 y 5 de diciembre de 2017, acusadas de violar el toque de queda impuesto por la administración nacionalista para evitar las manifestaciones ciudadanas que denunciaban el fraude electoral.
Una llamada de indignación que busca cambios a un sistema obsoleto
El ring ring del teléfono despegó a los periodistas de su redacción. Ese lunes la llamada recibida en la sala de prensa de Radio Progreso no fue similar, tuvo particulares, veía del centro penal. Automáticamente la operadora comenzó a contar los minutos que duraría la llamada.
María, como llamaremos a la privada libertad que se comunicó, sabía que tenía el tiempo justo para hacer la denuncia. “Necesitamos sacar nuestras voces de estos muros, necesitamos denunciar las condiciones en que vivimos en estas rejas, son condiciones infrahumanas”, sentenció.
El Centro de Adaptación Femenina, es la única cárcel de mujeres existente de Honduras. Tiene una capacidad para albergar unas 300 mujeres, en la actualidad hay más de 700, más 72 niños y niñas que nacieron en las rejas. La cárcel tiene una sobrepoblación del 100 por ciento, una fotografía de todas las prisiones en el país.
El sistema penitenciario hondureño es uno de los más precarios del mundo, ha sido denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por tragedias como el incendio en el que murieron 108 privados de libertad, tragedias que se repiten. En la actualidad están en vigencia la Nueva Ley Penitenciaria que su enfoque ha sido mantener cárceles de máxima seguridad, los denominados Pozos I y II.
Indignación
María fue firme al decir que llamó porque le indigna la situación que enfrentan como mujeres en las cárceles: “Aquí vivimos de las sobras de la cárcel de hombres en Tamara, y ellos viven de las migajas de las nuevas cárceles de máxima seguridad. Este sistema nos desecha, no permite que tengamos una rehabilitación, que podamos estudiar, cambiar nuestra vida al terminar nuestra pena”.
La llamada puedo extenderse algunos minutos porque entre varias privadas de libertad realizaron una colecta, la compra de la recarga telefónica fue comunitaria, muchas esa semana no hablaron con sus familias porque ese fondo lo invirtieron en una llamada de auxilio, un grito para denunciar, una oportunidad para reclamar a un Estado que las mantiene en el olvido.
María sigue con rabia denunciando, de fondo se escuchan sus compañeras confirmado cada palabra que pronuncia. “Sabe en la reciente crisis que se presentó luego de las elecciones generales, no tuvimos comida, con suerte algo de frijoles o arroz, muchas sufrimos hambre o tuvimos que comprar golosinas para poder pasar esos días. Aquí enfrente tengo a la cocinera, ella no me deja mentir”, decía María con rabia en sus palabras.
Además de la alimentación, otro de los problemas que la privada de libertad denunció fue los vinculados a la prestación del servicio de salud. “Aquí no contamos con lo necesario para atender las enfermedades básicas de las privadas, y si tenemos citas en el hospital las perdemos porque no hay carro para trasladarse, yo misma fue testigo cuando dos mujeres murieron al llegar al hospital por descuido. Hasta para ir a los juzgados tenemos problemas”.
Dime cuándo tiene, te diré cuánto vales
Hace varias semanas, la tranquilidad de las privadas de libertad fue invadida por los medios, una nueva inquilina trajo las cámaras y grabadoras. Rosa Elena de Lobo, esposa del ex presidente Porfirio Lobo Sosa está recluida en dicha cárcel, acusada por asociación ilícita y malversación de caudales públicos. Allí la cárcel de mujeres volvió nuevamente hacer noticia.
La ex primera tiene trato especial, no está en uno de los módulos donde María duerme junto a más de 100 privadas de libertad, a ella le dieron una celda especial, cerca de la oficina administrativa. “Ella está en el área VIP, incluso le construirán su propia celda, Rosa Elena es tratada distinto, bien dice el dicho: dime cuánto tiene, te diré cuánto vales”, apuntó.
---Aquí hay mujeres que llevan años durmiendo en el suelo, nunca han podido pagar para contar con un colchón peor con una cama. Aquí las mujeres estamos muriendo del abandono gubernamental, hay enfermas, gente pobre que jamás han recibido una visita, mujeres que perdieron su vida a pesar que están pagando su delito, son las mujeres del olvido—
Otra de las denuncias que María hizo, antes que la operadora dijera que su tiempo se había agotado, fue la situación de más de 8 privadas de libertad que tienen tuberculosis, ellas no están recibiendo atención médica, además no hay procedimiento para evitar que la enfermedad continúe reproduciéndose producto del hacinamiento extraño, “en módulos de 60 personas hay hasta 130, eso hace que los contagien sean cosa de todos los días”.
En respuesta a esta denuncia, el subdirector del Instituto Nacional Penitenciario, Germán McNiel aseguró que los casos están controlados, que se recibe atención médica para evitar que la enfermedad continúe. Además, que la alimentación que se da en los centros penales es suficiente para la nutrición de los internos.
De repente la operadora interrumpió a María: Le quedan 30 segundos, tiempo justo para agradecer que mínimamente su voz se vaya escuchando, casi implorando dijo: pongan la entrevista no vayan a olvidarse de nosotras, somos humanas, no nos abandonen como el Estado lo hace ahora. Llegó el fin de la llamada.
Las nuevas dictaduras latinoamericanas
Rebelión
Por Jorge Beinstein
El ascenso autoritario
La radicalización reaccionaria de los gobiernos de países como Paraguay, Argentina, Brasil, México u Honduras comienza a generar la polémica en torno de su caracterización.
Ninguno de esos regímenes ha sido el resultado de golpes de estado militares, en los casos de Brasil, Honduras o Paraguay la destitución de los presidentes fue realizada (parodia constitucional mediante) por el poder legislativo en combinación más o menos fuerte con los poderes judicial y mediático. En Brasil la Presidencia pasó a ser ejercida por el vicepresidente Temer (ungido por un golpe parlamentario) cuyo nivel de aceptación popular según diversas encuestas rondaría apenas el 3 % de los ciudadanos. En Paraguay ocurrió lo mismo, y el presidente destituido fue remplazado por el vicepresidente a través de un procedimiento parlamentario express y luego fueron realizada elecciones presidenciales que consagraron a Horacio Cartes un personaje de ultraderecha claramente vinculado al narcotráfico.
En Honduras se realizaron elecciones presidenciales en noviembre 20171, la “Alianza de Oposición contra la Dictadura” había ganado claramente pero el gobierno haciendo honor al calificativo con que lo había marcado la oposición consumó un fraude escandaloso afirmando así la continuidad del dictador Juan Orlando Hernandez.
Un caso por demás curioso es el de Argentina donde se realizaron en 2015 elecciones presidenciales en medio de una avalancha mediática, económica y judicial sin precedentes contra el gobierno y favorable al candidato derechista Maurizio Macrì. El resultado fue la victoria de Macrì por escaso margen quien apenas asumió la presidencia avanzó sobre los otros poderes del estado logrando al poco tiempo de hecho la suma del poder público. Si a esa concentración de poder le agregamos el control de los medios de comunicación y del poder económico nos encontramos ante una pequeña camarilla con una capacidad de control propia de una dictadura. Completa el panorama el comportamiento cada vez más represivo del gobierno que por primera vez desde el fin de la dictadura militar en 1983 ha decidido la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos mediante la constitución de una “fuerza militar de despliegue rápido” integrada por efectivos del Ejército, la Marina y la Aeronáutica y la conformación de una fuerza operativa conjunta con la DEA utilizando la excusa de la “lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”2. De ese modo Argentina se incorpora a una tendencia regional impuesta por los Estados Unidos de reconversión convergente de las Fuerzas Armadas convencionales, las policías y otras estructuras de seguridad en policias-militares capaces de “controlar” a las poblaciones de esos países. No siguiendo el viejo estilo conservador-cuartelario inspirado en la “doctrina de seguridad nacional” sino estableciendo espacios sociales caóticos inmersos en el desastre, precisamente atravesados por el narcotráfico (promovido, manipulado desde arriba) y otras formas de criminalidad disociadora siguiendo la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación.
En México como sabemos se suceden los gobiernos fraudulentos inmersos en una creciente ola de barbarie y en Colombia la abstención electoral tradicionalmente mayoritaria llegó recientemente a cerca de dos tercios del padrón electoral3 adornada por un muy publicitado “proceso de paz” que logró la rendición de las FARC asegurando al mismo tiempo la preservación de la dinámica de saqueos, asesinatos y concentración de ingresos que caracteriza tradicionalmente a ese sistema. En estos dos casos no nos encontramos ante algo “nuevo” sino frente a regímenes relativamente viejos que fueron evolucionando hasta llegar hoy a constituir verdaderos ejemplos exitosos de aplicación de las técnicas más avanzadas de desintegración social. La tragedia de esos países muestra el futuro que aguarda a los recién llegados al infierno.
El panorama queda completado con las tentativas de restauración reaccionaria en Bolivia y Venezuela. En el caso venezolano la intervención directa de Estados Unidos busca recuperar (recolonizar) la mayor reserva petrolera del mundo en momentos en que el reinado del petro-dolar (fundamento de la hegemonía financiera global del Imperio) entra en declinación rápida ante el ascenso de China (el mayor comprador internacional de petróleo) que busca imponer su propia moneda respaldada por oro (el petro-yuan-oro) en alianza presisamente con Venezuela y otros gigantes del sector energético como Rusia e Irán.
En Bolivia el aparato de inteligencia imperial realiza una de sus manipulaciones de manual inspirada en la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación. Pone en acción sus apéndices mediáticos locales y globales intentando desplegar la histeria (en este caso racista) de franjas importantes de las clases medias blancas y mestizas contra el presidente indio. Aquí no solo se trata de barrer a un gobierno progresista sino de apropiarse de las reservas de litio, las mayores del mundo (según distintas prospecciones Bolivia contaría con aproximadamente el 50 % de las reservas de litio del planeta), pieza clave en la futura reconversión energética global.
Principales características
Las actuales dictaduras tienen todas la característica de presentar una imagen civil con apariencia de respeto a los preceptos constitucionales, manteniendo un calendario electoral con pluralidad de partidos y demás rasgos de un régimen democrático de acuerdo a las reglas occidentales. Por otra parte no nos encontramos ante mecanismos explícitos de censura y aunque marginales o en posiciones muy secundarias se escuchan algunas voces divergentes. Los prisioneros políticos pasan casi siempre por los juzgados donde los jueces los condenan de manera arbitraria pero aparentando apoyarse en las normas legales vigentes. Los asesinatos de opositores son minimizados u ocultados por los medios de comunicación y quedan por lo general envueltos por mantos de confusión que diluyen las culpas estatales amalgamando de manera sistemática los crímenes políticos con las violencias policiales contra pobres y pequeños delincuentes sociales y represiones a las protestas populares
Esa máscara democrática, prolijamente desprolija, resulta ser lo que es: una máscara, cuando constatamos que los medios de comunicación convertidos en un instrumento de manipulación total de la población están controlados por monopolios como el grupo Clarín en Argentina, O Globo en Brasil o Televisa en México cuyos propietarios forman parte del estrecho círculo del Poder. O cuando llegamos a la conclusión de que el sistema judicial está completamente controlado por ese círculo del que participan los principales intereses económicos (transnacionalizados) manejando a discreción al aparato policial-militar. Y que en consecuencia los partidos políticos significativos, los medios de comunicación, las grandes estructuras sindicales y otros espacios de potencial expresión de la sociedad civil están estratégicamente controlados (más allá de ciertos descontroles tácticos) mediante una embrollada maraña de represiones, chantajes, crímenes selectivos, abusos judiciales, bombardeos mediáticos apabullantes disociadores o disciplinadores y fraude electoral más o menos descarado según el problema concreto a resolver.
El nuevo panorama ha provocado una notable crisis de percepción donde la realidad choca con principios ideológicos, conceptualizaciones y otras componentes de un “sentido común” heredado del pasado. No somos víctimas de un rígido encuadramiento de la población con pretensiones totalitarias explícitas anulando toda posibilidad de disenso, buscando integrar al conjunto de la sociedad a un simple esquema militar, sino ante sistemas flexibles, en realidad embrollados, que no intentan disciplinar a todos sino más bien desarticular, degradar a la sociedad civil convirtiéndola en una víctima inofensiva, apabullada por la tragedia.
No se presentan proyectos nacionales desmesurados, propios de los militares “salvadores de la patria” de otros tiempos o imágenes siniestras como la de Pinochet, ni siquiera discursos hiper optimistas como el de los globalistas neoliberales de los años 1990 o personajes cómicos como Carlos Menem, sino presidentes sin carisma, por lo general torpes, aburridos repetidores de frases banales preparadas por los asesores de imagen que conforman una red regional globalizada de “formadores de opinión” made in USA.
En suma, las dictaduras blindadas y triunfalistas del pasado parecen haber sido reemplazadas por dictaduras o protodictaduras grises que ofrecen poco y nada montadas sobre aplanadoras mediáticas embrutecedoras. Siempre por detrás (en realidad por encima) de estos fenómenos se encuentran el aparato de inteligencia de los Estados Unidos y los de algunos de sus aliados. La CIA, la DEA, el MOSSAD, el M16 según los casos manipulan los ministerios de seguridad o de defensa, los de relaciones exteriores, las grandes estructuras policiales de esos regímenes vasallos y diseñan estrategias electorales fraudulentas y represiones puntuales.
Capitalismo de desintegración
Se forjan así articulaciones complejas, sistemas de dominación donde convergen élites locales (mediáticas, políticas, empresarias, policial-militares, etc.) con aparatos externos integrantes del sistema de poder de los Estados Unidos.
Estas fuerzas dominan sociedades marcadas por lo que podría ser calificado como “capitalismo de desintegración” basado en el saqueo de recursos naturales y la especulación financiera, y la creciente marginación de población, radicalmente diferente de los viejos capitalismos subdesarrollados estructurados en torno de actividades productivas (agrarias, mineras, industriales). No es que en los viejos sistemas no existiera el saqueo de recursos ni el bandidaje financiero, en algunos momentos y países ocupaban el centro de la escena pero en el largo plazo y en la mayor parte de los casos quedaban en un segundo plano. La superexplotación de la mano de obra y el acaparamiento de las ganancias productivas aparecían como los principales objetivos económicos directos de aquellas dictaduras.
Tampoco es cierto que ahora las élites dominantes se desinteresen de los salarios o de la propiedad de la tierra, por el contrario desarrollan una amplio abanico de estratagemas destinadas a reducir los salarios reales y adueñarse de territorios, ya que si en los viejos capitalismos no existía solamente producción sino también especulación y saqueo, en los actuales la base productiva, en retracción a causa del pillaje desmesurado, sigue siendo una fuente importantisima de beneficios. Sin embargo su preservación, su reproducción en el largo plazo no está en el centro de las preocupaciones cotidianas de las élites atrapadas psicológicamente por la dinámica parasitaria de la especulación financiera y su entorno de negocios turbios.
Entre otras cosas porque en el actual imaginario burgués ha desaparecido el largo plazo, sus operaciones más importantes están regidos por el corto plazo lumpecapitalista. En el saqueo de recursos naturales a través de la megaminería a cielo abierto, de la extracción de gas y petróleo de esquisto o de la agricultura basada en transgénicos, se utilizan tecnologías orientadas por la velocidad del ritmo financiero al servicio de gente que no tiene tiempo ni interés para dedicarse a temas tales como la salud de la población afectada, el equilibrio ambiental y otras áreas impactadas por los “daños colaterales” del éxito empresario (financierización del cambio tecnológico, la cultura técnica dominante como auxiliar del saqueo).
Estos capitalismos de desintegración son conducidos por élites que pueden ser caracterizadas como lumpenburguesías, burguesías principalmente parasitarias, transnacionalizadas, financierizadas, oscilando entre lo legal y lo ilegal, crecientemente alejadas de la producción. Son inestables no por accidentes de la coyuntura sino por su esencia decadente. Por encima de ellas se encuentran las grandes potencias y sus élites embarcadas desde hace tiempo en el camino de la degradación, en un planeta donde los productos financieros derivados representaban a fines de 2017 unas siete veces el Producto Bruto Global, donde la deuda global total (pública más privada) era de casi tres veces el Producto Bruto Global, donde solo cinco grandes bancos estadounidenses disponían de “activos financieros derivados” por unos 250 billones de dólares (13 veces el Producto Bruto Interno de los Estados Unidos), donde sumadas las ocho personas más ricas del mundo disponen de una riqueza equivalente al 50 % de la población mundial (los más pobres).
La formación y encumbramiento de esas élites latinoamericanas son el resultado de prolongados procesos de decadencia estructural y cultural, de un subdesarrollo que incluyó hace ya varias décadas componentes parasitarias que se fueron adueñando del sistema, lo fueron carcomiendo, envenenando, pudriendo, siguiendo la lógica sobredeterminante del capitalismo global, no de manera mecánica sino imponiendo especificidades nacionales propias de cada degeneración social.
Por debajo de esas élites aparecen poblaciones fragmentadas, con trabajadores integrados desde el punto de vista de las normas laborales vigentes separados de los trabajadores informales, precarios. Con masas crecientes de marginales urbanos, de pobres e indigentes estigmatizados por los medios de comunicación, despreciados por buena parte de las clases integradas que se van achicando en la medida en que avanzan los procesos de concentración económica y pillaje de riquezas.
No se trata entonces de espacios sociales estancados, segmentados de manera estable sino de sociedades sometidas a la reproducción ampliada de la rapiña elitista transnacionalizada, a la sucesión interminable de transferencias de ingresos de abajo hacia arriba y hacia el exterior, a la degradación ascendente de la calidad de vida de las clases bajas pero también de porciones crecientes de las capas medias.
Algunos autores se refieren al fenómeno calificándolo de “neoliberalismo tardío”4, algo así como un regreso a los paradigmas ideológicos neoliberales que tuvieron su auge en los años 1990 pero en un contexto global desfavorable a ese retorno (ascenso del proteccionismo comercial, declinación de la unipolaridad en torno de los Estados Unidos, etc.). Nos encontraríamos entonces frente a una aberración histórica, un contrasentido económico y geopolítico protagonizado por círculos dirigentes empecinados en su subordinación al Imperio norteamericano, interrumpiendo la marcha normal, racional, progresista y despolarizante que predominaba en América Latina. Las derechas latinoamericanas se encontrarían embarcadas en un proyecto a contramano de la evolución del mundo.
Pero ocurre que el mundo no se encamina hacia una nueva armonía, un nuevo ciclo productivo, sino hacia la profundización de una crisis de larga duración, iniciada hace casi medio siglo. La misma se caracteriza entre otras cosas por la declinación tendencial de las tasas de crecimiento de las economías capitalistas centrales tradicionales y la hipertrofia financiera (financierización de la economía global) impulsando el quiebre de normas, legitimidades institucionales y equilibrios socioculturales que aseguraban la reproducción de la civilización burguesa más allá de las turbulencias políticas o económicas. La mutación parasitaria-depredadora del capitalismo tiene como centro a Occidente articulado en torno del Imperio norteamericano pero envuelve al conjunto de la periferia y también afecta a potencias emergentes como China o Rusia muy dependientes de sus exportaciones donde los mercados de Europa, Estados Unidos y Japón cumplen un papel decisivo. Así es como la tasas de crecimiento del Producto Bruto Interno de China se vienen desacelerando y la economía rusa oscila entre la recesión, el estancamiento y el crecimiento anémico.
Un aspecto esencial de la nueva situación global es el carácter abiertamente devastador de las dinámicas agrarias, mineras e industriales motorizadas tanto por la potencias tradicionales como por las emergentes, cuyos efectos han dejado de ser una borrosa amenaza futura para convertirse en un desastre presente que se va amplificando año tras año.
Todo ello nos debería llevar a la conclusión de que los regímenes reaccionarios de América Latina no tienen nada de tardío, de desactualizado, de desubicación histórica sino que son la expresión de la podredumbre radical de sus élites, de su mutación parasitaria enlazada con un fenómeno global que las incluye. Lo que nos permite descubrir no solo la fragilidad histórica, la inestabilidad de esas burguesías, tan prepotentes y voraces como enfermas, sino también las vanas ilusiones progresistas negadoras de la realidad, que al calificar de tardío al lumpencapitalismo dominante lo marcan como anormal, anómalo, a destiempo, alentando la esperanza del retorno a la “normalidad” de un nuevo ciclo de prosperidad en la región, más o menos keynesiano, más o menos productivo, más o menos democrático, más o menos razonable, ni muy derechista ni muy izquierdista, ni tan elitista ni tan populista. El sujeto burgués de ese horizonte burgués fantasioso solo está en su imaginación, la marcha real del mundo lo ha convertido en un habitante fantasmagórico de la memoria. Mientras tanto los grandes “empresarios”, los círculos concretos de poder, participan de cuerpo y alma en la orgía de la devastación, tan desinteresados en el largo plazo y el desastre social y ambiental como en la racionalidad progresista (a la que consideran un estorbo, una traba populista al libre funcionamiento del “mercado”).
Reacciones populares y profundización de la crisis
La gran incognita es la que se refiere al futuro comportamiento de las grandes mayorías populares que fueron afectadas tanto desde el punto de vista económico como cultural por la decadencia del sistema. Las élites pudieron aprovechar la desestructuración, las irracionalidades sociales generadas por un fenómeno perverso que atravesó tanto las etapas derechistas como las progresistas. Durante los períodos de gobiernos de derecha civiles o militares promoviendo y garantizando privilegios y abusos de todo tipo, afirmando un “sentido común“ egoísta, disociador, subestimador de identidades culturales solidarias. Pero cuando llegaron las experiencias progresistas esas élites utilizaron la degradación social existente, la fragmentación neoliberal heredada (enlazada en algunos casos con tradiciones de marginación muy enraizadas) impulsando irrupciones racistas, neofascistas de las capas medias extendidas a veces hasta espacios medio-bajos donde se mezclan el pequeño comerciante con el asalariado integrado (en consecuencia por encima del marginado, del precario).
Vimos así en Brasil, Argentina, Bolivia o Venezuela movilizaciones histéricas de clases medias urbanas neofascistas exigiendo las cabezas de los gobernantes “populistas”, manipuladas por los medios de comunicación y los poderes económicos que el progresismo había respetado como parte de su pertenencia al sistema (admitida abiertamente, silenciada o negada de manera superficial o insuficiente).
Ahora las llamadas restauraciones conservadoras o derechistas no están restaurando el pasado neoliberal sino instaurando esquemas de devastación nunca antes vistos. Pudieron triunfar gracias a las limitaciones y desinfles de progresismos acorralados por las crisis de sistemas que ellos pretendían mejorar, reformar o en algunos casos superar de manera indolora, gradual, “civilizada”.
Pero las crisis nacionales no se detienen, por el contrario son incentivadas por los comportamientos saqueadores de las derechas gobernantes que siguen practicando sus tácticas disociadoras, de embrutecimiento colectivo, buscando generar odio social hacia los pobres. Los medios de comunicación trabajan a pleno detrás de esos objetivos y como la declinación económica avanza empujada por las políticas oficiales y por la marcha de la crisis global, las manipulaciones mediáticas comienzan a demostrarse impotentes ante la marea ascendente de protestas populares. La virtualidad del marketing neofascista empieza a ser desbordado por la materialidad de las penurias no solo de los pobres sino también de capas medias que se van empobreciendo. Males materiales que al amplificarse les abren la puerta a la rebeldía de quienes nunca fueron engañados y de los que han sido embaucados. Es así como en Brasil el repudio popular al gobierno de Temer es abrumador o en Argentina la imagen edulcorada de Macri se va diluyendo velozmente mientras se extienden las protestas populares.
La represión, la militarización de los gobiernos de derecha aparece entonces como alternativa de gobernabilidad, las dinámicas dictatoriales de esos regímenes van engendrando dispositivos policial-militares con la esperanza de controlar a los de abajo, van funcionando con cada vez mayor intensidad los mecanismos de “cooperación hemisférica”: operaciones conjuntas con la DEA, suministro de armamento y capacitación para el control de protestas sociales, multiplicación de estructuras represivas nacionales y regionales monitoreadas desde los Estados Unidos.
Se trata de un combate con final abierto entre fuerzas sociales que buscan sobrevivir y que al hacerlo pueden llegar a engendrar vastos movimientos de regeneración nacional, radicalmente antisistémicos y élites degradadas e inestables, dependientes del amo imperial (que se reserva el derecho a la intervención directa, si las circunstancias lo requieren y permiten), animadas por un nihilismo portador de pulsiones tanáticas.
Notas:
1 Hugo Noé Pino, “Cronología del fraude electoral en Honduras”, Criterio.hn. Diciembre 8 de 2017, http://criterio.hn/2017/12/08/cronologia-del-fraude-electoral-honduras/
2 Manuel Gaggero, “Argentina. La historia se repite… como tragedia”, http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/02/11/argentina-la-historia-se-repitecomo-tragedia/
3 Ana Patricia Torres Espinosa, “Abstención electoral en Colombia. Desafección política, violencia política y conflicto armado”, Cuadernos de Investigación, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, http://politicasysociologia.ucm.es/data/cont/docs/21-2016-12-21-CI12_W_Ana%20Patricia%20Torres.pdf
Miguel García Sanchez, “Sobre la baja participación electoral en Colombia”, Semana, 2016-10-18, http://www.semana.com/opinion/articulo/miguel-garcia-sanchez-sobre-la-baja-participacion-electoral-de-colombia/499388
4 “El neoliberalismo tardío. Teoría y praxis. Documento de Trabajo nº 5”, Daniel García Delgado y Agustina Gradin (compiladores), FLACSO, Argentina 2017.
América Latina retrocede cien años
Rebelión
Por Ilka Oliva Corado
Marco Rubio, senador republicano de origen cubano, escribió en su cuenta de twitter en días pasados: "El mundo apoyaría a las Fuerzas Armadas en Venezuela si decidieran proteger a su pueblo y restaurar la democracia sacando al dictador (del poder)". Nada le pide el cuerpo.
Ahora imaginemos que un personaje como Diosdado Cabello escribiera algo similar pero referente a Estados Unidos, o el mismo Nicolás Maduro, ¿cómo creen que reaccionaría Estados Unidos?
Aquí va otro ejemplo aprovechando el viaje: Tood Robinson, ex embajador en Guatemala, que metía su cuchara hasta en las reuniones de alcaldes departamentales, ahora encargado de negocios de los Estados Unidos en Venezuela, dijo en la recepción del jueves 9 de febrero en la embajada estadounidense en Caracas: “Los EEUU junto a la comunidad internacional están listos para brindar ‘ayuda humanitaria’ en estos momentos (…) También estamos preparados para darles una mano en materia de formación y compartiendo nuestra experiencia tan pronto se restablezca la democracia en el país”. “El pueblo venezolano está siendo victimizado mediante la creación de ‘entes ilegítimos’ y el ‘secuestro de los electores’ a través de la comida y los medicamentos”.
Bueno, el señor Robinson seguramente ha vivido tan poco tiempo en su país de origen que desconoce la miseria que viven 40 millones de estadounidenses, ¿qué tal si voltea hacia casa en lugar de andar urgando en casa ajena? Para no ir tan lejos, ¿humanidad, dice?, bueno, ¿qué tal que sea el propulsor de la Reforma Migratoria Integral que saque de las sombras a por lo menos 25 millones de indocumentados en Estados Unidos? Si qué hacer en su país hay, ¡y hasta de sobra!
Algunas preguntas lanzadas al aire: ¿tiene que ver con la planificación de la invasión a Venezuela la llegada de 415 miembros de la fuerza aérea estadounidense a Panamá, en un acuerdo de ambos gobiernos denominado como Nuevos Horizontes? O como lo llaman las organizaciones sociales: es una invasión silenciosa. Ahí nomás, a la par está Colombia, que hemos visto el descaro de Juan Manuel Santos, en el tema de migrantes venezolanos y la frontera entre Colombia y Venezuela. Su sed porque su nombre quede estampado en la historia como uno de los impulsores de la invasión a Venezuela y el derrocamiento de Maduro.
Mientras adentro, en su país, su gobierno sigue asesinando guerrilleros y población civil a manos de paramilitares, con el Plan Colombia a tope. Colombia es una carnecería, ¿qué dicen los gobiernos “humanitarios” que exigen la invasión a Venezuela? Y yéndonos al norte del continente, México.
Cien años ha retrocedido Ecuador, con la traición colosal de Lenín Moreno. Una puñala por la espalda no solo a Rafael Correa, pero al pueblo ecuatoriano que se dispuso a defender la Revolución Ciudadana en las urnas. ¿Pero, ganó el sí? No, ganó Rafael Correa que sigue teniendo el apoyo de los ciudadanos que durante 10 años defendieron la Revolución Ciudadana. El sí, viene de la unidad de la izquierda ecuatoriana que siempre ha sido afín a la derecha, y de los diferentes cabecillas de las mafias oligárquicas derechistas, que en plan maquiavélico se unieron contra Rafael, utilizando a Lenín que cuando ya no les sirva le darán una patada en el culo, como buen traidor. Uno por uno jamás hubieran podido contra Rafael y la Revolución Ciudadana.
Otra de las traiciones más grandes de la historia contemporánea, es la de Temer y el sistema de justicia brasileño que ha sido cooptado por bandas de criminales que tienen el poder de quitar y poner a su antojo. Como en Guatemala y el triángulo norte de Centroamérica.
Brasil que en tiempos de Dilma tuvo un avance en materia de derechos de personas de la comunidad LGBTI, ahora vemos la persecución que ha emprendido el gobierno contra ellas. Lo mismo con organizaciones sociales, comunitarias, defensores de derechos humanos y del medio ambiente. Limpiezas sociales en las favelas que en tiempos de Lula y Dilma fueron dignificadas.
Brasil ahora habla de fronteras y de militarizarlas junto con Colombia, en una forma de cercar a Venezuela para acelerar la invasión militar en la que sin duda quieren formar parte, como la Argentina en tiempos de Macri. Balas de goma, balas de acero, torturas, desapariciones forzadas, asesinatos, eliminación de derechos laborales, despidos masivos, retroceso en derechos humanos, impunidad, libertad a los culpables de crímenes de lesa humanidad, ecocidios, y una propuesta para nada nueva de la pena de muerte para parias; la elevación al cuadrado de las limpiezas sociales.
Perú por su parte, libera a Fujimori. Pablo Kuczynski, un derechista servidor de las oligarquías y de Estados Unidos, ha liberado a un personaje dantesco en materia de impunidad y abuso. Kuczynski, dice que es un indulto humanitario, mismo que acompañado con un “derecho de gracia” anula cualquier otro intento de enjuiciar al dictador Fujimori. Sin embargo, los abusos que tal personaje cometió durante su tiempo de presidente, quedan en el olvido total de las autoridades, también cooptadas por los acuerdos de sobornos tan comunes en la América Latina de las post dictaduras y del neoliberalismo rimbombante. Eso por mencionar algo, lo de las licencias para las empresas transnacionales y la explotación de los ecosistemas peruanos, lo hablamos en otro viaje.
Honduras, pueblo que le dijo no a la dictadura de Juan Orlando Hernández, el rufián dio un golpe de Estado y reprime a su pueblo con las Fuerzas Armadas. Pero el pícaro no está solo, tiene con él a las bandas oligárquicas y el apoyo de Estados Unidos. Se juegan tantas cosas en este momento en Honduras, decirle no a Juan Orlando Hernández ha demostrado la dignidad del pueblo hondureño y la fuerza de su resistencia. El mundo debería estar con Honduras, denunciando las atrocidades del dictador y alimentando la garra de los que se niegan a solapar la estafa y la corrupción del bribón.
Guatemala, con su pacto de corruptos anda por la calle de la amargura, país pequeñito allá en el ombligo de Centroamérica, del que se habla poco en los medios de comunicación internacionales, como El Salvador, que mientras no se trate de la Mara Salvatrucha, no existe.
La dictadura en Guatemala se fortificó con la firma de La Paz, digamos que se legalizó, tiene sus sellos y sus firmas de autorización. No se conformó con colocar a un genocida de presidente y fue por más y escogió a Jimmy Morales, ¡el acabose!, un pelele en toda la extensión de la palabra. Un pelele que representa al centavo a quienes votaron por él: corrupto, misógino, machista, cachureco, cínico, ladrón y conspirador. Casi nada.
Un Congreso usurpado por contrabandistas que se pasan la ley y la Constitución por el arco del triunfo. Promotores de la inseguridad pública, la miseria, los feminicidios, las limpiezas sociales, las ejecuciones extrajudiciales y la impunidad: así, bajita la mano. Guatemala y Honduras son el ejemplo del triunfo del las bandas criminales en los gobiernos cooptados por estas.
Y no podemos dejar atrás a Costa Rica, país que durante décadas ha galanteado con ser el más estable económicamente de Centro América (pero, ¡oh, dolor! Es Nicaragua) y también jactancioso de una población que en su mayoría ha terminado la educación superior. Y bueno, con esa educación superior que no les ha servido para nada, el pueblo costarricense decidió ponerse la soga al cuello colocando en el despunte a un candidato misógino, machista, patriarcal, clasista y racista como lo es Fabricio Alvarado. Una copia en calco de Jimmy Morales, que se baña en aguas de pureza y se presentan como los ungidos (con agua de calcetín) por la gracia del Espíritu Santo.
Es un retroceso el solo hecho de una segunda vuelta con un candidato como Fabricio Alvarado. ¿Qué le está pasando a la inteligencia del pueblo costarricense? Lo que le pasa a todos los pueblos que han sido manipulador por las religiones y la fe. Costa Rica es el ejemplo en el continente, de una educación superior que ha trabajado con el sistema, al servicio del sistema, un sistema que también está manoseado por la religión.
Como vemos, sin tanto detalle, América Latina vive una embestida neoliberal, como continuidad de un plan que se echó a andar con las dictaduras y que viene como sello, como amarre o marchamo de una era que busca arrancar de raíz toda resistencia de los pueblos.
Las injerencias existirán siempre, y no será solamente Estados Unidos y sus embajadores, ni los infiltrados de otros países, aquí la responsabilidad absoluta es de los traidores que venden a su pueblo al mejor postor. Y es a los traidores a los que se les debe enjuiciar y que se pudran en las mazmorras y sean arrancados de la memoria colectiva y padezcan en soledad, el olvido de su pueblo.
Pero no será ahora que nos fulminarán, aquí llevamos más de 500 años de resistencia y ante todo ataque no han podido destrozarnos. Son tiempos difíciles, pero nos entreteje un hilar de una memoria colectiva y una raíz milenaria que dignifica a las generaciones que enfrentan el tiempo que les tocó vivir. Lo mejor no es pasado, lo mejor de nosotros no lo mataron, lo mejor de nosotros está por nacer.
Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com/2018/02/11/america-latina-retrocede-cien-anos/
* Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado contacto@cronicasdeunainquilina.com
La política del espectáculo
Por Barbara Ester *
La utilización de nuevas tecnologías digitales en la vida cotidiana ha trastocado los escenarios de la comunicación política. Algunos autores van más lejos aún, afirmando que asistimos impávidos a un cambio de régimen mediático caracterizado por la intensificación del politainment (info-entretenimiento) y del simulacro político. La lógica del entretenimiento ha reconvertido el campo político en un espacio escenificado que cuenta con actores, roles, mitos, recursos expresivos, hechos principales y secundarios. En lugar de informar, nos seducen y entretienen.
Este nuevo ethos digital se destaca por el debilitamiento de las líneas que separaban a los productores de los consumidores de información; una frontera difusa entre hechos y opiniones, público y privado, e información y entretenimiento [1]. En el último caso, afecta tanto a la incorporación de la lógica del entretenimiento en las noticias políticas -generando elevadas dosis de espectacularización- como al incremento del contenido político relevante en los espacios de entretenimiento.
La disolución de las fronteras entre información y entretenimiento genera diversos efectos sobre la democracia. Por un lado, impulsa un cambio en la atribución de la relevancia política por parte del público. En el contexto digital se reduce la confianza de los ciudadanos hacia las fuentes tradicionales utilizadas para obtener información política, como los noticiarios, puesto que la mezcla entre información y entretenimiento provoca nuevas formas de consumo de los contenidos políticos. Los ciudadanos otorgan más importancia y credibilidad a los programas de info-sátira, a los espacios de info-entretenimiento político, a los magazines políticos o a los programas de debate político que a los informativos convencionales.
El fin de la separación entre información y entretenimiento está vinculado a la disolución de la línea que divide lo público de lo privado, ya que ambas producen una espectacularización de la política. La revelación de datos relacionados con la vida íntima de los actores políticos en las noticias se ha incrementado a nivel global. Las consecuencias para la democracia de la aparición de la vida privada de los actores políticos en las noticias son diversas. Por un lado, la humanización de los políticos les permite establecer vínculos de proximidad con la ciudadanía que pueden derivar en la creación de lazos afectivos de carácter emocional. La canalización de la atención para dominar la agenda mediática utilizando la intimidad como moneda de cambio, por otro, puede contribuir al deterioro de la democracia [2].
Espectacularización de la Justicia
La cobertura periodística de prensa brasileña durante el caso Lava Jato ha levantado críticas de investigadores especializados en ética periodística por prácticas como alimentar rumores sin la debida verificación, promover filtraciones selectivas y “condenar” a los acusados antes incluso de la sentencia judicial. La preeminencia del poder Judicial como actor político tuvo un antecedente previo en el caso Mensalão (Mesada) de 2005. La espectacularización de la Justicia asignó roles que se repetirían: la figura del juez ‘salvador de la patria’, Joaquim Barbosa, y su repetición como farsa en Sergio Moro, juez de primera instancia, que más de una vez optó por condenar sin pruebas [3]. En Ecuador, la acusación y posterior encarcelación del vicepresidente Jorge Glas seguiría el mismo camino.
En Argentina, muchos jueces dictan la prisión preventiva como vía para castigar y, de paso, extorsionar a los acusados aunque finalmente sean liberados ante la falta de pruebas o al probar su inocencia. El juez Claudio Bonadío pidió la prisión preventiva y desafuero de la expresidenta argentina y senadora electa Cristina Fernández, con una acusación débil: “traición a la Patria” por el supuesto encubrimiento de ciudadanos iraníes acusados por el atentado ocurrido en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 – causa que ya fue desestimada dos veces-. Paradójicamente el propio juez que ha procesado a CFK, Claudio Bonadío, fue apartado de la causa AMIA por colaborar con el encubrimiento a los responsables del atentado a la mutual, lo que no es replicado en los medios. Esto ocurrió precisamente días después de su jura como senadora.
Juez y acusado no son adversarios en una investigación. Si un juez asume un papel a priori condenatorio, sin embargo, reproducir la lógica confrontacional es más útil al rating mediático. Estos desvíos éticos han creado las antinomias Cristina Fernández de Kirchner-Bonadío o Lula-Moro.
Difuminando los límites entre lo público y lo privado
En Bolivia, el referendo por la reelección de 2016 estuvo signado por la presunta paternidad de Evo Morales. Una mujer, ex pareja del presidente boliviano, hizo aparecer en cámara un presunto hijo de ambos al tiempo que alegó recibir favores del poder. Posteriormente se descubrió que ni el hijo ni la corrupción existieron, cuando el No ya había obtenido la victoria.
En el caso de Paraguay, los hijos no reconocidos de Fernando Lugo ayudaron a deslegitimar su imagen. El espectáculo de los hijos del expresidente y obispo paraguayo concluirían en el golpe desde el poder Legislativo. Federico Franco, quien era el vicepresidente de Lugo, fue el que asumió ilegalmente la presidencia de la República tras el golpe parlamentario. De este modo accedió como primer mandatario su vicepresidente, reinaugurando un estilo de Gobierno que sería profundizado por el actual presidente, Horacio Cartes.
El ascenso: de la fama a la política
La espectacularización de la política, se asocia y refuerza junto a otros fenómenos como la campaña permanente y la simplificación de la democracia: la sustitución del contenido por la forma, el desplazamiento de lo real a lo simbólico y el pasaje de lo racional a lo puramente emocional. Es por ello que triunfan personajes como Trump (quien había protagonizado un reality show y era considerado un candidato con declaraciones polémicas). En el mismo sentido, el actual presidente guatemalteco, Jimmy Morales, llegó a la política luego de una trayectoria como actor, escritor, productor y director, resultando electo en la segunda vuelta electoral del 2015. Así en la actualidad se evidencia la estrechez de los lazos entre el entretenimiento y la política.
Consideraciones finales
El hecho que los medios de comunicación se hayan convertido en una de las principales fuentes de información de la política provoca que el conocimiento político -y, por lo tanto, la participación democrática de los ciudadanos- dependa en gran medida de los contenidos mediáticos, en los que información y entretenimiento se han convertido en ambas caras de Jano. Si los rasgos de la información sobre política disponible cambian, también lo hace el conocimiento político adquirido por los ciudadanos. En este sentido, la espectacularización implica la apuesta por nuevas narrativas y estéticas basadas en el protagonismo de las emociones o el predominio del conflicto y los escándalos.
Los defensores del info-entretenimiento sostienen que, en tiempos de crisis y apatía política, la espectacularización es la única vía para acercar el mensaje a quienes consumen cultura popular y no se interesan por la política. Por otro lado, las voces críticas hablan de una degradación de la información política y de una erosión de la salud democrática. La frivolización y simplificación de las cuestiones complejas que atañen a la política impide que los ciudadanos puedan configurar opiniones fundamentadas y parciales, y toman sus decisiones políticas guiados por pulsiones emocionales orquestadas en complicidad entre el campo político y el mediático. Lo cierto es que la banalización de la ideología en la forma de culebrones televisivos y una sociedad cada vez más interpelada en su individualidad desde redes sociales suponen nuevos desafíos a la democracia.
[1] Delli Carpini, M. X. y Williams, B. A. (2011). After broadcasting news. Nueva York: Cambridge.
- Bárbara Ester, @barbaraestereo, investigadora CELAG.
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