viernes, 28 de julio de 2017

¿Qué seremos? ¿Patio trasero o casa propia?



Por Padre Melo *

Estados Unidos está hoy omnipresente en Honduras con varios programas: limpieza del narcotráfico, comunidades seguras, lucha contra la corrupción, profesionalización del ejército, formación de nuevos liderazgos políticos… Tantas preocupaciones por nuestro país son preocupaciones que nacen de sus propios intereses. Y ésa es la gran paradoja: Cuanto más grande es la presencia y las inversiones de Estados Unidos en Honduras más es Honduras para los americanos y menos es Honduras para los hondureños.
Restan cuatro años para que se cumplan dos siglos de la firma, por las élites criollas, del Acta de Independencia de Centroamérica de la Corona española, que en su artículo introductorio dice que se mande a publicar el acta “para prevenir las consecuencias, que serían temibles, en el caso de que la proclamase de hecho el mismo pueblo”.

Cumpliremos así 200 años de una política de “prevención” ordenada por las élites políticas, temerosas de “las consecuencias” que podría haber si fuera el pueblo el que proclamara algo distinto de lo que ellas decidieron para nuestros países.

La raíz de una identidad histórica 

De este temor nació la “identidad” de las élites hondureñas y centroamericanas, que a lo largo de dos siglos han desconfiado de los sectores populares, a quienes siempre han visto y tratado como subalternos, comportándose igualmente serviles ante los poderes externos, a quienes siempre han visto y tratado como “mayores”.

Restan seis años para que se cumplan dos siglos del discurso del Presidente estadounidense, James Monroe, en el que dejó establecido lo que sería el futuro de la relación de Estados Unidos con los países latinoamericanos y caribeños. “América para los americanos” dijo en 1823, formulando la Doctrina Monroe, que establece que si un país del continente amenaza los intereses, los derechos o el patrimonio de ciudadanos o empresas de Estados Unidos, Washington tiene el derecho de intervenir en ese país para garantizar su patrimonio, derechos e intereses.

Control y dominación serán desde entonces las características de una relación bicentenaria entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, variando las modalidades según varían las coyunturas, las estabilidades o las amenazas. Emplearán “el gran garrote” o la política “de buena vecindad”. Algunas veces usarán cañones y bases militares, otras veces “alianzas para el progreso” o “alianzas para la prosperidad”. Algunas veces organizarán golpes de Estado, otras veces promoverán una democracia tutelada o un autoritarismo controlado.

Somos su “Backyard”

En Centroamérica, y particularmente en Honduras, estamos en el umbral de arribar a 200 años de relaciones definidas por la ausencia de decisiones soberanas internas en sociedades manejadas por reducidas élites económicas y políticas, subordinadas a las políticas de Estados Unidos, que nos tratan desde hace 194 años como su “backyard”, su “patio trasero”.

De acuerdo al diccionario de Oxford, “patio trasero” es una zona cercana a donde uno habita, o también el territorio próximo a un determinado país que considera ese espacio como de su propiedad. Eso es justamente lo que ha significado Centroamérica, y particularmente Honduras, para Estados Unidos durante estos dos siglos. Aún antes de Donald Trump, se nos recordó cómo nos miraban en el Norte cuando en un discurso pronunciado en abril de 2013 ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, el entonces Secretario de Estado de Barack Obama, John Kerry, lo dijo sin disimulo: “Tenemos que acercarnos a América Latina de manera vigorosa porque se trata de nuestro patio trasero”.

Honduras se les escapó de las manos 

¿Cómo ha sido el “acercamiento vigoroso” en Honduras? ¿Cómo se expresa hoy en nuestro país la Doctrina Monroe? ¿Qué significa hoy para Honduras ser “patio trasero”? ¿Cómo se comportan las élites hondureñas para “prevenir consecuencias” en caso de que el pueblo construya su propia propuesta de soberanía? ¿Cómo se combina en la actualidad la Doctrina Monroe con la concepción racista de las élites hacia las mayorías hondureñas?

El gobierno de Estados Unidos -voy a llamarlo a partir de ahora con el genérico nombre de “la Embajada”- se convenció, hace al menos una década, de que Honduras se le escapó de las manos. A pesar de todos los instrumentos de su inteligencia no percibió en qué momento perdió el control de los hilos que siempre había manejado con total dominio. Y siendo Honduras su “patio trasero”, su tendedero, ha visto que el terreno del patio está no sólo descuidado, sino que se ha convertido en una arena movediza y han entrado por la puerta de atrás gentes que han adquirido el mismo o aún más poder que la Embajada. 

A más violencia, más desconfianza

La pérdida del control de Honduras se expresa en muchísima violencia diseminada en diversos sectores del país, que tienen una autonomía y poderes instalados. Se expresa en una criminalidad organizada que maneja tantos hilos que no se sabe si la madeja comienza y termina en territorio nacional o si tiene su origen fuera del país o si se extiende hacia otros países y hacia cuáles. Se expresa en un narcotráfico muy activo con corredores de la droga que se alimentan de lo que les llega al sur del continente, sin que se hayan identificado todas sus ramificaciones dentro del país ni sus vinculaciones con las pandillas y con el trasiego de armamento de alto calibre.

La pérdida de control se expresa también en cómo las diversas mafias se distribuyen armoniosamente el territorio para el tráfico de droga, el tráfico de armas, el tráfico de bienes naturales, el robo de vehículos, el tráfico de personas y documentos y el tráfico de órganos humanos. Se expresa en los vínculos que existen entre los corredores ilegales y subterráneos de la delincuencia con los corredores legales de los poderes públicos y privados. Y se expresa en los vínculos estrechos que mantienen los liderazgos políticos y los liderazgos empresariales con los de las diversas mafias.

La pérdida del control de Honduras está íntimamente asociada a un dato muy significativo y de gran preocupación para la Embajada: la desconfianza que ha llegado a tener hacia sus estratégicos y tradicionales aliados entre los líderes políticos y empresariales. Esa desconfianza está acompañada de la constatación -igualmente preocupante- de no haber forjado nuevos aliados en quienes depositar la confianza perdida. 

Constatar todo esto en el patio trasero es lo que explica la decisión de la Embajada de acrecentar cada vez más una presencia directa y activa en los diversos ámbitos de la realidad hondureña. Si Honduras se le ha ido de las manos, recuperarla explica una presencia intervencionista en los asuntos internos del país, tan evidente y decisoria como solo la hubo en el primer cuarto del siglo 20, en los años en que se consolidó el país como un enclave bananero y el patio trasero adquirió otro membrete: “banana republic”.

5 Programas de Estados Unidos en el patio 

Aunque durante más de un siglo la Embajada ha configurado la realidad hondureña a partir de un modelo de desarrollo exógeno y con una política de seguridad que ha condicionado toda la vida política hasta enajenar cualquier rasgo de soberanía nacional, en esta última década la presencia ha sido mucho mayor. La DEA, la USAID, el Comando Sur, diversas instancias del Departamento de Estado, del Departamento de Justicia y muchos otros organismos dependientes de instancias oficiales o paraoficiales de Estados Unidos llegan a Honduras.

Cada uno llega para realizar un proyecto que desde distintos cauces desembocan todos en un único objetivo: recuperar el control de la política y de la seguridad del país. Logramos identificar cinco de estos programas intervencionistas, aun cuando los nombres no responden a la nomenclatura que usa la Embajada. Son éstos: 1) Programa de limpieza de grupos criminales organizados.2) Programa de depuración, lucha contra la corrupción y adecentamiento del sistema de justicia. 3) Programa de profesionalización y recuperación del liderazgo de las Fuerzas Armadas. 4) Programa de prevención de la violencia. 5) Programa de nuevos liderazgos para una nueva gobernabilidad.

La prioridad: Limpiar el patio

El Programa de limpieza de forajidos líderes del crimen organizado responde a la idea de que lograr una nueva institucionalidad comienza por limpiar el patio. El éxito de todo el proceso destinado a recuperar el control del país depende del éxito de este programa. 

Las prioridades del programa han sido la investigación, la captura y el enjuiciamiento de varios líderes de la narcoactividad, aunque no sólo de los forajidos o mafiosos de pura cepa, sino de todos los que, enmascarados en otras actividades, han acabado integrando la criminalidad organizada. 

Relatos van y vienen, rumores vienen y van, todos relacionados con esa omnipresencia de la Embajada en la vida nacional orientada a limpiar la casa de los criminales más reconocidos para lograr control sobre los hasta ahora incontrolables corredores de la droga. 

Un 11 de mayo de 2012 la DEA organizó un operativo en la Mosquitia hondureña para aniquilar a un grupo de narcotraficantes. Se basaban en informaciones precisas. La orden era implacable: acabar con todas las personas de una lancha que se conducía por el río Patuca en el municipio de Ahuas. El objetivo se cumplió: de las 16 personas que iban en la lancha, mataron a 4 y 7 quedaron heridas. Pero se equivocaron en un detalle: los muertos eran una familia que nada tenía que ver ni con el narcotráfico ni con ningún delito. Su desgracia fue ir por la misma ruta que llevaría la lancha a fulminar. Un trágico “daño colateral” de la DEA. El operativo fallido se conoció por la denuncia internacional, pero como ése se cuentan centenares de otros operativos que erraron el tiro, tanto en la zona atlántica como en el noroccidente.

Hay que incluir en este programa priorizado algunos éxitos. Decenas han sido los líderes del narcotráfico investigados, menos los capturados y menos aún los extraditados. Entre ellos, los más conocidos son los capos del famoso cártel de Los Cachiros, que se entregaron ellos mismos a la DEA después de haber colaborado con la agencia por más de un año; y los hermanos Valle, del occidente hondureño. Hay otros. Han ido a parar a cárceles de alta seguridad en Estados Unidos y algunos han comenzado a declarar en la Corte, con las consabidas consecuencias para políticos, militares, policías y empresarios hondureños. 

La limpieza será prolongada

Para llevar a cabo este programa de limpieza las instancias estadounidenses han intervenido en el país en paralelo a las instituciones hondureñas de justicia, aunque sin suplantarlas. Todas las investigaciones, capturas, operativos de exterminio, incluso el proceso final de extradición, han sido conducidos por investigadores, fiscales, policías, militares y jueces hondureños debidamente entrenados por estructuras de seguridad de la Embajada.

También ha habido operativos conjuntos. En no pocos, las autoridades hondureñas no han tenido toda la información y se han enterado de todo hasta que la operación concluye. Al menos en alguno de los operativos considerados por la Embajada de mayor riesgo, han quedado excluidas de información en esta metodología discrecional las más altas autoridades del país, incluyendo al propio Presidente de la República.

Por ser tanto lo que hay que limpiar, este programa de limpieza se ha convertido en una tarea muy prolongada, casi permanente desde hace un tiempo. Se ha centrado en el objetivo de desarticular las principales bandas de mafiosos. Pero al descubrir la estrecha relación de complicidad y de colaboración que han logrado estos grupos con personajes de la vida empresarial y política, el campo de acción se amplió. Y así como se puso en marcha el plan que condujo a la captura de mafiosos como el Negro Lobo o los hermanos Valle, también se decidió desarticular el poder de empresarios como los Rosenthal y el de otros personajes de la política y de la empresa privada. Los nombres de algunos ya han sido mencionados en los juicios que se les siguen a los mafiosos en tribunales de Nueva York. Muchos más siguen en lista de espera, así que el programa de limpieza tiene larga vida para mucho tiempo.

En los meses de las antorchas indignadas 

Veamos ahora algo sobre el segundo programa, el de lucha contra la corrupción y la impunidad y por el adecentamiento del sistema de justicia nacional. Un viernes de junio de 2015, en una de las más apasionadas movilizaciones de los indignados que portaban antorchas pidiendo la renuncia del Presidente Juan Orlando Hernández, al grito de “¡Fuera JOH!”, la gente no se dirigió ni a Casa Presidencial ni al Congreso Nacional. Llegó a la sede de la Embajada. Los dirigentes juveniles de la movilización no llevaban, ni por asomo, la decisión de protestar contra la intervención estadounidense en el país. Al contrario, su propósito era hacer un reconocimiento al embajador por su apoyo a la indignación que simbolizaban las antorchas encendidas y pedirle que continuara respaldándola.

Esta inédita decisión y una acción tan inusual despertaron, obviamente, preguntas y dudas sobre la naturaleza de las movilizaciones indignadas, y aunque el embajador quiso tomar distancia, expresando que el gobierno de Estados Unidos respetaba el orden democrático y a las autoridades legalmente elegidas, las preguntas y las dudas no se esfumaron. Unos días después, en la recepción ofrecida por la Embajada por el 4 de Julio, mientras el embajador departía con el Presidente de la República, unas antorchas similares a las que se encendieron todos los viernes de aquellos meses del segundo semestre de 2015 adornaban la fiesta en la residencia del embajador...

Una conciencia ambivalente

Relatos van y vienen, rumores vienen y van. Todos conducen a la avasalladora presencia de la Embajada en todos los ámbitos relacionados con la lucha contra la corrupción y la impunidad. Para la Embajada es insostenible respaldar un gobierno con instituciones y funcionarios salpicados por la corrupción, usando y abusando de los bienes públicos y ocupando cargos desde los que hacen de los recursos públicos su botín personal. La Embajada conoce perfectamente hasta donde se ha degradado el servicio público y cuánta es la corrupción de los dirigentes de los partidos políticos que ocupan cargos públicos.

Sin embargo, es en este aspecto en donde se experimenta con más claridad la ambivalencia de la política de la Embajada. Mientras respaldaba, como vimos aquella tarde de junio, los esfuerzos y las demandas de los indignados y de las organizaciones de sociedad civil para que se investigara y enjuiciara a los corruptos, ha mantenido cercanía con los sospechosos y con los denunciados. Aunque desconfía de ellos como aliados, siguen siendo sus aliados. Pero como desconfía invierte recursos en investigar sus actos de corrupción.

La MACCIH de la OEA tiene dientes 

El respaldo activo o velado a las movilizaciones de las antorchas del año 2015 que demandaron investigación, juicio y castigo, especialmente de los saqueadores del Instituto Hondureño del Seguro Social, acabó expresándose un año después en la decisión de la Embajada de instalar la Misión de Apoyo a la lucha Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), bajo responsabilidad de la OEA, aunque los indignados exigían con las antorchas encendidas que fuera una instancia como la CICIG de Guatemala, bajo responsabilidad de la ONU.

Para la Embajada las demandas populares contra la corrupción fueron una oportunidad para darle a la OEA la posibilidad de recuperar su perdido y devaluado liderazgo. No sólo impulsó la instalación de la MACCIH, sino que es su mayor financiador y está dando pasos para garantizarle independencia del gobierno hondureño, y particularmente del Presidente de la República.

La Embajada ha sido eficazmente exigente para que el Fiscal General, Óscar Chinchilla, tan cercano y condescendiente con el Presidente, haya avanzado a posiciones de franca colaboración con las peticiones que hacen los miembros de la MACCIH, pagando el precio de distanciarse de Juan Orlando Hernández.

Bajo presión de la Embajada, Juan Orlando Hernández tuvo también que convocar a espacios de diálogo, que resultaron insustanciales, hasta que tuvo que terminar aceptando que en el país se instalara la MACCIH, exigiendo con arrogancia que quedara subordinada al Ejecutivo. A pesar de todo, la Embajada se encargó de darle a la MACCIH los dientes necesarios para morder líneas específicas de corrupción, comenzando por la del saqueo al Seguro Social, razón de ser de las marchas de las antorchas.

Una presión similar ha ejercido la Embajada para la depuración de la Policía, aliándose con sectores de sociedad civil críticos del gobierno, aunque cercanos a las posiciones políticas de la Embajada. Las medidas de depuración que condujeron a apartar de la Policía a oficiales comprometidos con el negocio de la droga se decidieron en la Embajada.

Recuperar el liderazgo del Ejército 

Veamos ahora algo del programa de profesionalización de las Fuerzas Armadas. En marzo de 2010 un alto funcionario del Departamento de Estado declaró en una plática privada que el gobierno de Obama estaba preocupado por el golpe de Estado ocurrido en Honduras en 2009 contra Manuel Zelaya y que, en consecuencia, estaba comprometido a crear las condiciones para impedir que en Honduras y en otros países de América latina y el Caribe se repitiera este tipo de atentado a la democracia y al Estado de Derecho.

Para lograrlo, el gobierno de Estados Unidos impulsaría -dijo el alto funcionario-, un proyecto de profesionalización del Ejército de Honduras “al modo como su gobierno lo había impulsado exitosamente en Colombia. Lo que necesitamos en Honduras es contribuir a que las Fuerzas Armadas se fortalezcan como un apoyo firme a la democracia. Así tendremos un modelo de democracia autoritaria”.

El componente militar es uno de los más cruciales en la estrategia de seguridad de la Embajada para Honduras. Y no tanto porque Honduras y su gente, su presente y su futuro, interesen al gobierno de Estados Unidos, cuanto por el interés primordial que adquiere la ubicación geográfica de nuestro territorio. Secundariamente, por la riqueza de biodiversidad que existe en nuestro país. Para la Embajada recuperar el control de Honduras pasa por recuperar el liderazgo del Ejército, el principal aliado estratégico con el que han contado en los últimos cincuenta años, de mayor confiabilidad que todos los políticos y toda la élite empresarial.

Invertir en las Fuerzas Armadas es la más rentable inversión en seguridad que puede hacer la Embajada porque los políticos van y vienen y porque los empresarios juegan con frecuencia con intereses que no siempre coinciden con los de la geopolítica estadounidense. Los militares son más seguros y haber perdido su control en los últimos treinta años, invirtiendo más en la modernización del Estado y en alianzas con civiles, ha sido uno de los factores que más le explica a la Embajada que Honduras se le haya escapado de las manos.

Este programa se vincula a la lucha contra el narcotráfico y exige presencia territorial para salvaguardar intereses geoestratégicos de la Embajada, tanto en la costa atlántica como en la costa pacífica. Exige también una vinculación estratégica entre los ejércitos centroamericanos para enfrentar peligros en las fronteras de grupos irregulares violentos. Recuperar el liderazgo de las fuerzas armadas para que disuadan a los políticos de sus abusos es para la Embajada condición esencial para recuperar el control del país.

En Alianza con los Evangélicos

La prevención de la violencia y la apuesta por la justicia y los derechos humanos es otro programa en marcha. En centenares de muros de las principales ciudades del país se leen, en letras enormes, mensajes que en tono cristiano hacen llamados a la paz, a fortalecer la familia, a tener un buen comportamiento moral y al temor a Dios. Estos mensajes, y otros muchos, son una de las mayores inversiones de la Embajada para contrarrestar la violencia en barrios y colonias, esperando que impacten en adolescentes y jóvenes, también en padres y madres de familia.

Las campañas con mensajes cristianos por la paz tienen en su base una alianza entre la Embajada, el Ministerio de Seguridad y sectores de iglesias, principalmente evangélicas. La Embajada sabe muy bien que las familias de barrios y colonias populares y marginales de las ciudades son mayoritariamente evangélicas pentecostales, y que con mensajes simples y de corte fundamentalista tienen más capacidad de influir en esas familias. Esto explica por qué la alianza se busca más con denominaciones pentecostales que con la iglesia católica, lo que no obsta para que la Embajada busque también acercamiento y alianzas con parroquias y organismos católicos para impulsar en otros ámbitos y con otros mensajes el programa de prevención de la violencia.

El programa de comunidades

Para la Embajada la seguridad se logra cuando la ciudadanía asume responsabilidades para lograrla. Por eso, este programa invierte en proyectos de formación en justicia y en derechos humanos, que se imparten tanto a funcionarios del Poder Judicial y de la Policía como a sectores no gubernamentales, de la sociedad civil y a miembros de las comunidades. La Embajada sabe que sólo si funciona la justicia funcionará la economía y la productividad. Y hacia ese propósito conducen los proyectos en los que invierte la USAID en municipios y comunidades, en alianza con diversos organismos de sociedad civil.

De qué vale -diría la Embajada-que se aprueben en las altas esferas leyes o mecanismos para reducir la violencia y proteger los derechos humanos, para reducir los asesinatos, si en la colonia o en el barrio la señora de cualquier casa sigue siendo extorsionada y si los jóvenes no pueden jugar fútbol libremente en un espacio público. La inversión que hace la Embajada en lograr comunidades seguras para lo que desarrolla alianzas entre la Policía, las organizaciones comunitarias, la Fiscalía y las iglesias, es seguramente la que logra una presencia más directa de la Embajada en muchos rincones del país.

Este programa tiene en la formación y en la divulgación de valores su principal base. Por eso, el componente de comunicación y apoyo a medios de comunicación, tanto tradicionales como digitales, es esencial al programa. La Embajada es crítica de los medios de comunicación masivos y del control que sobre ellos ejercen los políticos y la gran empresa privada. Considera que en ese control reside la falta de una auténtica libertad de expresión. Y crece su interés en apoyar diversos esfuerzos de medios comunitarios por crecer en red y aumentar su cobertura. El apoyo a esos medios es política de la Embajada para la implementación de este programa.

En quiénes ya no confía la Embajada

También está empeñada la Embajada en un programa de gobernabilidad y apoyo a la conformación de una generación de nuevos políticos. Por perder la confianza en los políticos tradicionales, la Embajada anda detrás de muchos de ellos para que sean investigados, enjuiciados y condenados por corrupción, impunidad, abuso de autoridad, vínculos con el narcotráfico, lavado de activos y muchos otros delitos derivados de su privilegiada relación con el Estado.

La Embajada sospecha de los líderes de los partidos Nacional y Liberal, no ve con ojos confiados a líderes como Salvador Nasralla, tiene relación de bajo perfil con veteranos líderes de algunos partidos pequeños que perdieron su capacidad para incidir en las políticas públicas, como es el caso de los dirigentes del PINU, de la Democracia Cristiana o del Partido Unificación Democrática. La Embajada no invierte energías en ninguno de ellos.

De lo que parece estar más clara la Embajada es de distanciarse totalmente del liderazgo de Manuel Zelaya Rosales. La Embajada lo tiene marcado con la señal de la desconfianza porque ya lo conoció en el ejercicio del poder y ya lo ha conocido como líder de la oposición. Su personalidad sólo despierta incertidumbres y rechazos en la Embajada.

El temor a un gobierno controlado por Zelaya Rosales y la falta de líderes confiables son las razones principales por la que la Embajada acaba dando avales a líderes tan oscuros y sospechosos como lo es Juan Orlando Hernández y su equipo de cercanos colaboradores.

Un semillero aún sin frutos 

La Embajada anima y promueve el surgimiento de nuevos liderazgos que puedan irrumpir en la vida pública con nuevos valores éticos y rompan así con la política tradicional corrompida y corruptora.

La inversión y apoyo a escuelas de formación política con una estrecha relación con organismos no gubernamentales, incluso eclesiásticos, es una de las prioridades de este programa, que busca nuevos talentos políticos. Hasta ahora es un semillero en el que no acaban de verse despuntar brotes, pero en el que la Embajada riega y riega con grandes esperanzas de lograrlo.

Si la Embajada contara con un buen número de nuevos políticos, sin duda hubiese sido mucho más crítica y se hubiera opuesto decididamente al continuismo que representa la reelección de Juan Orlando Hernández. Sería aún más severa en el programa de limpieza y desde él haría tambalearse más eficazmente los corruptos liderazgos de los partidos.

Hasta ahora son reducidos los líderes que actualmente se expresan a través de organismos de la llamada sociedad civil con sede en la capital. Juegan un papel importante impulsando la lucha contra la corrupción y la impunidad en alianza con la Embajada y con sus recursos.

Habría que esperar hasta el proceso electoral de 2022 para que estos nuevos y primeros líderes de la escuela “made in la Embajada” puedan presentarse como candidatos a ocupar cargos en el engranaje estatal. Quedan aún cuatro años para que esta primera oleada de líderes se fogueen y adquieran reconocimiento social y político.

Mucho hacen por su patio...

Mucho es lo que hace la Embajada por Honduras, sin duda el país en el que más invierte para lograr una nueva institucionalidad y para construir dinamismos que reduzcan la violencia, la delincuencia, la corrupción y la impunidad.

Es muy grande su preocupación por generar nuevos empleos que disminuyan la migración al Norte y los desplazamientos forzados, porque crezca un ambiente económico que dé confianza a la pequeña y microempresa y surja una nueva camada de políticos que puedan adecentar y prestigiar la institucionalidad de un Estado de derecho.

Sin duda que existen no pocos funcionarios de la Embajada comprometidos honestamente con hacer de Honduras un Estado y una sociedad viable, así como existen decenas de miles de estadounidenses con una gran sensibilidad y compromiso de solidaridad con nuestro país. El asesinato de Berta Cáceres y el repudio y la exigencia de justicia que este crimen despertó son una de las muestras más recientes y significativas. La visita del embajador a la casa de Berta el día de su velorio no sólo puede interpretarse como fruto de un cuidado cálculo político. También supuso una expresión de sensibilidad, de repudio a lo ocurrido y de compromiso con el esclarecimiento del crimen.

Y es considerando todos estos gestos y preocupaciones donde está la gran paradoja: cuanto más grande es la presencia de la Embajada y sus inversiones en Honduras, más crece el peligro de que Honduras sea menos país.

El dilema de la dignidad 

La presencia de la Embajada adolece de un problema estructural: trata a Honduras y a su gente a partir de sus intereses y viéndonos como su patio trasero. Esto hace que la relación con Honduras sea siempre la que dictó la Doctrina Monroe: Honduras para los americanos y nunca Honduras para los hondureños. Ésa es la lógica que hilvana investigaciones, capturas y extradiciones de líderes del narcotráfico. Es la lógica que mueve a la USAID, con la mejor voluntad, a invertir en comunidades más seguras o a desembolsar fondos de la Alianza para la Prosperidad.

Cuanto mayor sea la inversión en Honduras, más aumentará el ser menos nuestros y más de los americanos. Cuanto más nos den, menos hondureños seremos. Está probado: la dignidad más se pierde cuanto más presencia estadounidense existe en el país, aunque crezca la seguridad y la estabilidad económica. La dignidad aumenta en la medida en que menos presencia estadounidense existe en el país. Quizás habrá carencias y pobrezas, pero habrá más dignidad.

He aquí el dilema del presente y del futuro de Honduras. O hay una ruptura de la dependencia y el sometimiento a las decisiones de la Embajada, aceptando pasar por un hondo período de crisis, que impulsará inevitablemente al desafío de construir soberanía. O se sigue aceptando el control avasallador de las reducidas élites nacionales apoyadas en la presencia creciente de Estados Unidos, y tendremos una “paz americana” y “prosperidad” con cada vez menos dignidad y con la aceptación de seguir siendo, al menos por los próximos dos siglos sólo un “patio trasero” de otros y no una “casa propia”.

Sólo hay dos caminos. O seguir como hasta ahora, conformados con ser el patio trasero. O apostar por la construcción de un país con soberanía e identidad y a partir de la casa propia que construyamos establecer relaciones justas y de complementariedad con Estados Unidos o con cualquier otra nación. No se puede transitar por ambos caminos. No se queda bien con Dios y con el diablo y siempre hay que elegir entre Dios y el dinero.



Por atentado contra defensor, Redehsur solicita información al MP



Por Sandra Rodríguez

La Red de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos del Sur del País (REDEHSUR), solicitó este día información sobre los hechos ocurridos contra su compañero Hareth Portillo, atacado por hombres vestidos de militar la noche del 12 de marzo en el municipio de Apacilagua, Choluteca.

Cabe mencionar, que al presentarse los procuradores y procuradora de derechos humanos, Allan Cruz, José Rivera y Ethels Corea, ante las oficinas del Ministerio Público de Choluteca, zona sur de Honduras, quien los atendió pareció desconocer el caso.

Lo anterior lo denunciaron los miembros de la REDEHSUR, quienes dan seguimiento, acompañamiento y documentan el ataque que dejó daños en la salud de Porrillo, un joven de 24 años de edad y líder político del Partido Liberal en el municipio de Morolica, para dónde se conducía esa noche, horas antes de las elecciones primarías recientes.

La REDEHSUR es acompañada desde su inicio en el año 2012,  por el Comité de Familiares de Detenidos Desparecidos en Honduras (COFADEH), con el apoyo de HEKS.

Mañana realizará un foro público en la ciudad de Choluteca,  donde se expondrá la situación de violaciones a los derechos humamos en la región, que abarca el tema de militarismo, criminalización, ataques, seguimiento, explotación de los bienes comunes de la naturaleza, entre otros.

Pronunciamiento ante la condena de defensores de la tierra


Defensores en Línea

La Red de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos del Sur de Honduras (REDEHSUR) nos pronunciamos ante el  Comisionado Nacional de Derechos Humanos  (CONADEH), Organizaciones Sociales y Comunidad Internacional, nos pronunciamos en el caso de los compañeros campesinos y defensores por el acceso a la tierra, Abel Antonino Pérez y Santos Hernandez, en los siguientes puntos:

1. Abel y Santos se fueron citados a Audiencia de Pena Concreta,  para hoy lunes 24 de julio de 2017 en el Tribunal de Sentencia de Choluteca, a las 3:00 p.m. tras ser condenados por los delitos de Usurpación, Daños y Amenazas, en una acusación desde el 2015.

2. Abel Pérez es miembro de la REDEHSUR  y comunicador de la radio comunitaria La Voz de Zacate Grande; Santos Hernández y Abel, son  campesinos de la comunidad de Playa Blanca, caserío en la península de Zacate Grande, ambos miembros de la Asociación para el Desarrollo de la Península de Zacate Grande (ADEPZA), consideramos que están siendo criminalizados por su lucha al el derecho a la tierra.

3. Condenamos la sentencia dictada por el Tribunal de Sentencia de Choluteca y Valle, departamentos al sur del país, que declaró culpables en perjuicio de Jorge Luis Cassis Leiva, dueño del predio que los campesinos utilizaron como parqueo provisional en ma Semana Santa del 2015, para uso de los veraneantes, y que por décadas es utilizado como camino de paso por la población.

4. Exigimos que quede sin valor cualquier decisión tomada o dictada por este Tribunal, ese día de la audiencia contra los compañeros Abel Perez y Santos Hernandez.

5. Mostrar nuestra solidaridad a los compañeros decirles que no están solos, pues cómo  REDEHSUR cuentan con nuestro apoyo.

Dado en la península de Zacate Grande a los 22 días del mes de julio del 2017

Red de Defensores y Defensoras de DDHH del Sur de Honduras.
REDEHSUR- acompañado con el COFADEH

Soldaditos: Imágenes en guerra ("new age")


Por Sebastián Russo

El celebrado retorno de los desfiles policíaco-militares, en las calles, en las pantallas; de las tropas de élite, con la selva en sus cascos, los narcos en sus visores, hacen volver lo que nunca se fue. El soldado/niño que duerme en nosotros. Y que de repente saltó de la cama, re-habilitado, espectacularizado, con presupuesto ampliado y licencia para matar. Aval estatal (despacito, protocolarmente), aval popular (denles pa que tengan).

El soldado me mira. Tieso. Gris. Plástico. En plena acción detenida: momento paradigmático de su praxis bélica, instante preciso, pura potencia, subyugante. Me mira. E invoca tiempos de ajetreo. Con sus compañeros, los otros, los verdes, y los tanquecitos, las camionetas, las banderitas, alemanas, yanquis. Es el único sobreviviente de mi ejército de juguete. Ayer, erótica lúdica de niño común. Hoy, parte del cúmulo de objetos rememorantes. Todos jugamos a los soldaditos (o a las muñecas; todxs jugamos a lo mismo: a enfatizar roles productivos para la máquina represora/reproductiva del capitalismo) Y el niño sigue vivo. De hecho es lo mejor de nosotros, lo dice la publicidad. Sacá el niño. El que tenés adentro. Que como el perro, el gato, el niño, lo aniñado, es lo mejor de este mundo corrupto.

Los allanamientos, las represiones, las persecuciones excitan, divierten, distraen. Los super policías, los gendarmes armados hasta los dientes, nos hacen vivir como queremos: en una película, una de tiros, de esas para no pensar (para amarga está la vida). El retorno de los desfiles militares, en las calles, en las pantallas. De las tropas de élite, con la selva en sus cascos, los narcos en sus visores, hacen volver lo que nunca se fue. El soldado/niño que duerme en nosotros. Y que de repente saltó de la cama, re-habilitado, espectacularizado, con presupuesto ampliado y licencia para matar. Aval estatal (despacito, protocolarmente), aval popular (dénles pa que tengan)

De las invisibles y aburridas guerras contra Al Qaeda, a las luminosas y picantes en nuestras villas, avenidas empiquetadas, gremios incómodos. Factura argentina. Filmadas en HD, a varias cámaras y montaje vertiginoso. Allanamientos high definition. Policías en acción en prime time. Con movimientos estudiados, exhibición de armas, poses cinematográficas, cuerpos disciplinados, disciplinantes, voces de mando: para/por la tv. Violencia estatal de serie yanqui. Los personajes se indistinguen. Quien especta, quien actúa, quien golpea, quien recibe. Hay que matarlos a todos. Repriman, clama la platea. Qué esperan, cagones. Correctivo ejemplificador.

Vida de película. Filmaciones sucias para operativos idem. Caras tapadas legitimadas. Rambos posmodernos. Los pobres no evolucionaron, las fuerzas armadas sí. Israel el modelo. Sin tierras para sembrar un poroto, sus láser detectan una carie antes de salir, un chorro antes de nacer. Juegos serios, de guerra. De Irak a la 1-11-14, el ojo-máquina es el mismo: escrutador, escrachante, atento, blindado.

El macrismo despliega su máquina mediático/represora para detener lo incontenible de su plan PRO-buitre. Amparado por, y reconfigurando el imaginario bélico-policial de la industria cultural. Con discursividad PROgresista: enyoicida (en todo estás vos), enyoguizada con armonil (ocultando la angustia-rivotril) y conformada por tips envenenados del marketing buena onda y latiguillos lacerantes de culpabilidad exenta. Y con el aditamento neoliberal post-multicultural por excelencia: negro chico (tiene hambre) nada vale. Cuerpo experimentable, disponible, a la intemperie.

Los pibitos entran al ciber. Cúmulo de monedas arrancadas a la indiferencia, el hastío, el asco en mano. Piden máquinas por dos horas. Juegan a matar, a matarse. Gritan, gozan, se acaba el tiempo, volver a la mierda. Me la diste. Ya vas a ver gato.

Relámpagos. Ensayos crónicos en un instante de peligro. Selección y producción de textos: Negra Mala Testa Fotografías: M.A.F.I.A. (Movimiento Argentino de Fotógrafxs Independientes Autoconvocadxs).

América Latina contra el pensamiento único



Por Emir Sader

Hay que borrar las políticas que han caracterizado a cierto número de países de América Latina, porque ellas desmienten el pensamiento único. Hay que borrar de la consciencia de la gente que es posible hacer políticas distintas a las que todavía dominan el mundo.

Hay que hacer que las personas olviden que no se debe naturalizar el mercado, que los derechos deben ser garantizados, si queremos sociedades menos injustas, con menos exclusión social, miseria y pobreza. Para ello hay que hacer como si Argentina no hubiera superado la peor crisis de su historia, a comienzos del siglo XXI, no haciendo que el peso de la crisis recayera sobre la gran masa del pueblo. Como si Brasil –hasta hace poco el país más desigual del continente, del mundo– no solamente haya dejado ese puesto, como ha salido, por primera vez en su historia, del mapa del hambre. Como si Bolivia no hubiera pasado de ser una de las naciones más pobres de América Latina a ser la más ejemplar en desarrollo económico, social, político, étnico y cultural. Y todo lo que ha pasado también en países como Ecuador, Uruguay y Venezuela.

Hay que hacer como que América Latina –o al menos algunas naciones del continente– deja de ser punto fuera de la curva y vuelve a su rol de países injustos, endeudados, humillados y ofendidos. Que no tengan soberanía externa y tampoco estados fuertes y legitimados por el voto democrático del pueblo.

Me dí cuenta recientemente, cuando participé en un seminario sobre políticas de inclusion, en el cual, para mi espanto, de que las políticas sociales de los gobiernos progresistas de América Latina han estado ausentes, aun si el seminario tenía 17 conferencias. Pero una sola sobre América Latina, sobre la exclusión social en algunas naciones del continente.

Hasta hace poco las políticas sociales brasileñas, bolivianas, venezolanas, uruguayas, agentinas y ecuatorianas eran el centro de cualquier evento o debate sobre cualquier aspecto social del mundo contemporáneo. Como ejemplos que contrastan con lo que pasa en Europa, Estados Unidos, Asia, África y países de América Latina. Eran ejemplos concretos de cómo es posible, aun en un mundo dominado por el neoliberalismo, remar contra la corriente y disminuir la desigualdad, la injusticia, el hambre, la miseria y la pobreza. Eran malos ejemplos para el pensamiento dominante. Habría que derrotar a esos gobiernos y borrar de la consciencia de los pueblos de esas naciones y de los otros esas políticas. Habría que destruir las imágenes de los líderes de esas políticas. Campañas feroces de ataques personales se desarrollan en contra de Luiz Inácio Lula da Silva, Evo Morales, Cristina Fernández, Pepe Mujica y Rafael Correa, entre otros, para complementar el cierre de un capítulo que debería pasar a la historia como un breve paréntesis populista, de locura política contra la indefectible lógica económica.

Largas exposiciones sobre la exclusión y la pobreza en el mundo y en todas sus regiones no se complementan con alternativas sociales concretas, resultado de gobiernos populares y democráticos. Todo, como se ha hecho siempre: en eventos sobre cuestiones de carácter social. Pero ahora se trata de mantener el debate a nivel teórico, en constataciones sobre la concentración de la renta, la exclusión social, etcétera, pero sin desembocar en alternativas concretas. Todo se queda envuelto en un escenario desalentador, en el que el mundo va para lo peor, caso inevitable porque no se mencionan opciones concretas de superación de esos problemas.

Es que el cuestionamiento de la supuesta condenación de la humanidad al pensamiento único había dejado de ser un tema teórico para residir en el plano concreto de países determinados, que ha hecho la opción de atacar las raíces de esos problemas –el modelo neoliberal.

Es un mal ejemplo para el sistema financiero internacional, para los ideólogos del fin de la historia, para los adeptos del Consenso de Washington, para los que –en particular, economistas– creen todavía en el pensamiento único como política económica dictada por los mercados. Un mal ejemplo que hay que eliminar como gobiernos, como políticas, como derechos y como memoria de la cabeza de los pueblos.

La historia no ha terminado. El pensamiento nunca es único. Consensos sólo hay impuestos por Washington. La historia es siempre un proceso abierto, en el que la consciencia y la organización de los pueblos definen los caminos hacia una dirección u otra. Nunca la historia de la humanidad ha estado tan abierta, tan indefinida. Ni siquiera la globalización neoliberal es un camino sin vuelta. En América Latina es donde esa disputa está más abierta que nunca. Elecciones en los próximos dos años en países como Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, México, Honduras, Paraguay y Venezuela, entre otros, van a definir futuros en el continente, en el que las luchas populares y por ideales son los escenarios que preparan los futuros, siempre abiertos, del continente. América Latina puede dar nuevos pasos definitivos para enterrar definitivamente las ilusiones del pensamiento único.


jueves, 27 de julio de 2017

Heridos y desmayados deja violento desalojo en la UNAH



Estudiantes heridos y desmayados fue el resultado del violento desalojo que hizo la fuerza de seguridad del Estado contra un grupo de universitarios que paralizó el tráfico a la altura de la máxima casa de estudio.

Los universitarios, que desde hace meses tienen una lucha por las mejoras académicas, trataban de poner obstáculos en el bulevar Suyapa a la altura de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) para impedir el tráfico vehicular, cuando fueron atacados por un buen número de policías y militares con bombas lacrimógenas.

Los miembros de la fuerza de seguridad que atacaron a los estudiantes para desalojarlos de forma violenta, que iban cubiertos con chalecos antibalas, escudos y máscaras antigás, eran escoltados por una tanqueta de agua y un comando.

Al ser atacados, los estudiantes que estaban reunidos en la plaza de las banderas, donde se encuentra un monumento de la virgen de Suyapa tuvieron que correr hacia el interior de la Universidad para resguardarse de los efectos de las bombas lacrimógenas.

Los policías, que parecían fueras de si, no paraban en atacar al estudiantado, quienes en respuestas comenzaron a lanzar piedras, para evitar que la fuerza opresora intentara ingresar a los predios del alma máter.

Por los efectos de los gases y el lanzamiento de objetos contundentes de ambas partes, al menos tres estudiantes resultaron desmayados, cuatro heridos, e incluso un fotógrafo de un medio de comunicación escrito que daba cobertura al violento desalojo.

Defensores de derechos humanos llegaron al lugar para mediar en la situación, con el fin de evitar que los hechos llegaran más allá, pero los opresores que estaban como energúmenos, no les importó y lanzó bombas lacrimógenas sobre el grupo de defensores.

Con la actitud de la fuerza de seguridad contra los defensores fue señal que estos no querían dialogar sino que seguir atacando a los protestantes.

Además los estudiantes descubrieron a tres infiltrados de la Dirección de Investigación Criminal (DPI), quienes estuvieron en el interior de la UNAH junto a un grupo de universitarios haciendo pintas. Estos al ser descubiertos abandonaron en motocicletas el interior de la UNAH y se unieron a los policías y militares que tacaban a los estudiantes.

Desde hace meses los universitarios realizan tomas permanentes en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, exigiendo mejores condiciones académicas y la renuncia de la rectora Julieta Castellanos.

Hasta una huelga de hambre se ha montado por un grupo de estudiantes como medida de presión para solucionar el conflicto entre las autoridades universitarias y los estudiantes, pero al parecer el conflicto cada día más se agudiza.

Asesinatos en contra de la comunidad LGTBI en el país siguen igual



Para exponer la situación que viven las personas de la comunidad lésbico, gay, bisexual y trans (LGBTI), dirigencia de este sector se reunió este lunes con una misión de la comunidad Vasca de derechos humanos que tienen una semana de estar en el país, reuniéndose con varios sectores de la sociedad hondureña y autoridades gubernamentales.

En la reunión, realizada en la sede del Cofadeh, se dio cuenta de la situación de derechos humanos que viven las personas LGBTI en el país, donde se denunció que solo en lo que va del mes de julio cuatro chicas lésbicas fueron asesinadas por su orientación sexual y de esos crímenes no ha habido respuestas de las autoridades de investigación.

La mujer trans es la que vive más discriminación, tanto físico, psicológico como laboral. Son violadas y son amenazadas que si hacen la denuncian  la pasaran peor. Además lamentaron que muchas de estas violaciones se da con el consentimiento familiar.

También hicieron conocimiento a la misión Vasca que cada día aumenta la criminalización y los crímenes contra la comunidad LGTBI y que todos los casos están en la impunidad. Es decir, estos crímenes, no dan lugar a ninguna investigación o son objeto de investigaciones viciadas, guiadas por estereotipos y prejuicios.

Además denunciaron que hay varias personas de esta comunidad desaparecidas, de las cuales las autoridades no dan una respuesta clara de las denuncias interpuestas por su desaparecimiento.

Indicaron que es falso que estos crímenes sean pasionales e identificaron que quienes más abusan de ellos son los agentes de seguridad, como es la policía y los militares, por lo es cuando interponen la desuncías en las postas policiales u otro ente justicia.

Cuando son víctimas y acuden a las autoridades policiales a denunciar los hechos, estas no son tomadas y más bien son objetos de burlas de quienes se encuentran en las postas policiales.

Reconocieron que como comunidad LGTBI es difícil sobrevivir en Honduras porque todas las puertas de oportunidades se les cierran, pero sostienen que no abandonaran su país y que seguirán luchando por los derechos que les corresponden.

“En Honduras se sobre vive con miedo, ya que la inseguridad es incontrolable en el país y es una pena que las autoridades del gobierno acudan internacionalmente a decir que la situación en país ha cambiado, que los índices de muerte han bajado, cuando es mentira”, expresaron los líderes de la comunidad LGTBI y a la misión Vasca.

Informaron que en el mes de junio hubo en el país 32 mujeres asesinadas y que de esos crímenes no se sabe nada del móvil y de los hechores y eso es preocupante porque están quedando en la impunidad las muertes violentas de las mujeres.

Además señalaron que en las últimas dos semanas de lo que va de julio, ya se registran no menos de 16 mujeres asesinadas en circunstancias aún no establecidas por las autoridades de investigación.

Indicaron que desde el Golpe de estado de 2009 para acá, los crímenes de odio han aumentado contra la comunidad LGTBI. En Honduras más de 298 miembros de la diversidad sexual fueron asesinados en los últimos nueve años.

De acuerdos a informes publicados a nivel de organizaciones nacionales e internacionales, de los homicidios registrados en Honduras contra la comunidad LGTBI, solamente un mínimo porcentaje (42) han sido judicializados, pero no resueltos satisfactoriamente.

Las distintas asociaciones de la comunidad LGTBI reclaman mayor protección por parte del Estado por ser un sector vulnerable ante el resto de la sociedad debido a la discriminación de género que sufren.

Para investigar los crímenes contra esta comunidad, se creó la Fuerza de Tarea de Investigación de Delitos contra la Vida, adscrita a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), pero las personas de enlace se hacen oídos sordos ante las llamadas de emergencia que reciben por parte de la comunidad LGTBI para denunciar algunos hechos de los que son víctimas criminales.

En la reunión los asistentes pusieron de conocimiento a la misión Vasca que la comunidad LGTBI ha venido denunciando este tipo de situaciones de vulnerabilidad que tienen a nivel de Estado, pero que no han encontrado respuestas efectivas a sus solicitudes.

Sectores poderosos obstaculizan investigaciones de la MACCIH


Rebelión

Por Ronnie Huete Salgado *

Diputado del Parlamento europeo emite su alta preocupación a través de una carta que envió al Secretario General de la OEA, en relación a los obstáculos que sectores internos en Honduras pretenden imponer a la MACCIH-OEA, en las investigaciones del asesinato de Berta Cáceres.
El asesinato de la líder indígena y defensora de los recursos naturales de Honduras, Berta Cáceres, se mantiene impune, puesto que aún se desconocen los actores intelectuales del homicidio.

Este caso trascendió las fronteras internacionales y situó a Honduras como una nación sumamente peligrosa.

A 16 meses del asesinato de Berta Cáceres, la Misión de Apoyo Contra la Impunidad y Contra la Corrupción en Honduras (MACCIH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), asumió el compromiso histórico de participar en las investigaciones en torno al brutal asesinato de Berta Cáceres.

Sin embargo, ante este hecho, existen presiones internas de Honduras, que se oponen a que la MACCIH se desempeñe en sus funciones en tal sentido de investigar este asesinato.

Ante este obstáculo el eurodiputado Miguel Urbán Crespo, miembro de la “Misión Internacional Justicia para Berta Cáceres” hizo entrever su preocupación a través de una carta que envió al Secretario General de la OEA, Luis Almagro.

La “Misión Internacional Justicia para Berta Cáceres”, está integrada por parlamentarios, juristas y representantes de organizaciones y redes de derechos humanos, sindicales y populares del mundo entero.

Está misión realizó una visita oficial a Honduras entre el 17 y 21 de marzo de 2016 para investigar y verificar el contexto en el cual se produjo en el asesinato, según lo describe una carta que envió el eurodiputado Miguel Urbán Crespo al Secretario General de la OEA.

El diputado Urban Crespo describe en la carta su agrado en la decisión de la MACCIH de investigar el asesinato de Berta Cáceres.

“Valoramos los esfuerzos de la MACCIH para poner fin a la cultura de impunidad que afecta desproporcionadamente a los defensores y defensoras de derechos humanos en Honduras, por lo que causan preocupación, los pronunciamientos y ataques contra su vocero, desde que anuncio la decisión de participar en la investigación del asesinato de Berta Cáceres, mismos que podrían gestarse en sectores poderosos potencialmente afectados por sus resultados” menciona en su petición el eurodiputado Crespo al Secretario General de la OEA, Luis Almagro.

La preocupación del Eurodiputado se incrementa, al recibir informaciones procedentes de Washington DC, que señalan la intención de disminuir las facultades de la MACCIH como respuesta a las presiones originadas por la decisión de participar en las investigaciones relacionadas con este crimen.

“El costo político y social de ceder a presiones en torno a esas investigaciones es muy elevado para el pueblo de Honduras y sería injustificable ante la comunidad internacional. Las condiciones de impunidad en Honduras no soportarían una interrupción de las mismas, ni un cambio en la orientación de la MACCIH” afirmó en la carta el eurodiputado Miguel Urbán Crespo.

La “Misión Internacional Justicia para Berta Cáceres”, presento sus principales conclusiones y recomendaciones, y destacó: “la precariedad del Estado de derecho, la vulneración de libertades fundamentales y la violación flagrante de derechos humanos, incluyendo constantes violaciones al derecho y la jurisprudencia regional en materia de derecho de los pueblos indígenas”.

Frente a este panorama el Parlamento Europeo en una resolución del 14 de abril de 2016, pidió al Estado de Honduras, “que, con carácter de urgencia, que se lleven a cabo investigaciones inmediatas, independientes, objetiva y exhaustivas sobre estos y otros asesinatos registrados anteriormente, con el fin de llevar a sus autores intelectuales y materiales ante la justicia y poner fin a la impunidad”.

* Ronnie Huete Salgado. Periodista y defensor de derechos humanos.

Resuenan en el Parlamento Europeo ataques contra la MACCIH en caso Berta Cáceres



Miguel Urbán Crespo, Miembro del Parlamento Europeo por PODEMOS, envió una carta al secretario general de la OEA, Luis Almagro, reconociendo los esfuerzos de la MACCIH para poner  fin a la cultura de impunidad que afecta a Honduras y también expresa su preocupación por los  pronunciamientos  y ataques en contra  del portavoz  de la MACClH, Juan Jiménez, desde que anunció  que la misión de la Organización  de Estados Americanos (OEA) y la Fiscalía Especial de Etnias y Patrimonio de Honduras han Iniciado las diligencias sobre “aspectos de corrupción   vinculados a los contratos  y concesiones”  otorgados  al proyecto  hidroeléctrico Agua Zarca.

El pasado 13 de julio, mediante una conferencia de prensa, la Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) anunció que investigará el caso de la ambientalista Berta Cáceres, pero no por asesinato sino por corrupción y la relación que podrían tener altos funcionarios del Estado y de la empresa Desarrollo Energético S.A. (DESA), en lo que podrían ser hechos ilegales y delictivos que requieren ser investigados.

El asesinato de Berta Cáceres fue un hecho de impacto nacional e internacional, la líder indígena y ambientalista fue asesinada en circunstancias que en este momento están en investigación por el Ministerio Público.

Las autoridades de investigación han detenido a 8 personas: Mariano Díaz Chávez Chávez Mayor del ejército (activo); Douglas Yovani Bustillo Teniente del Ejército (retirado); Henry Hernández Rodríguez miembro del Ejército (retirado); Sergio Ramos Rodríguez Orellana Gerente Social y ambiental de la empresa DESA; Atilio Duarte Meza; Emerson Eusebio Duarte Meza; Evelin Heriberto Rápalo Orellana y Oscar Torres Velásquez.

En la conferencia de prensa el portavoz de la MACCIH describió que los hechos que los conducen a investigar el caso por corrupción es que la empresa DESA se constituyó el 25 de mayo del 2009 con un capital social de 25 mil Lempiras y desde su creación a febrero del 2014 pasó de 25 mil lempiras a 381 millones de Lempiras de capital social, es decir más de 15 mil veces de lo iniciado.

En su carta, el Parlamentario Europeo, le expresa a Luis Almagro que la situación de impunidad   por  los abusos y las violaciones  de los Derechos  Humanos en Honduras no soportaría una   interrupción o el debilitamiento de las diligencias emprendidas  por la “Misión  de Apoyo  Contra la Corrupción  y la Impunidad  en Honduras”,  ni un cambio en la orientación de su trabajo.

A continuación publicamos la carta que Miguel  Urbán Crespo, Miembro  del Parlamento  Europeo por PODEMOS, le envió al secretario general de la OEA, Luis Almagro.



El Banco Interamericano de Desarrollo y su apoyo inconsulto al proyecto neocolonial de las ZEDE


OFRANEH
Rebelión

Recientemente apareció en el portal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la información sobre el proyecto HO-L1191, denominado Apoyo a la Creación de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDES), el que describen como “esta operación apoyará al Gobierno de Honduras en la conceptualización y preparación de estudios técnicos y diseños para el establecimiento de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDEs) que buscan: (i) el incremento de la inversión en sectores intensivos de empleo; (ii) la creación de empleos formales; y (iii) la reducción del desempleo y el empleo informal”.
La iniciativa de las ZEDE, conocidas como ciudades modelo, surgen con el gobierno de Porfirio Lobo, el que promovió una serie de reformas constitucionales para la creación de la Ley de Regiones Especiales para el Desarrollo (RED); idea “original” del economista estadounidense Paul Romer, el que asoció con Marc Ravalomana, presidente de Madagascar para ceder en nombre de las ciudades modelo, 1,3 millones de hectáreas a la empresa DAEWOO, filial de la compañía coreana POSCO. El pueblo de Madagascar reaccionó en febrero de 2009 ante la concesión, derrocando a Ravalomana y finiquitando la entrega del territorio insular. Un año después reaparece Romer en la Honduras post golpe, asesorando al Lobo y su gabinete, en relación a la creación de las ciudades modelo Honduras, tomando como punto de partida de dicho proyecto, la costa Garífuna y promoviendo la construcción de dicho proyecto entre la Bahía de Trujillo y el río Sico, abarcando más de 24 comunidades Garífunas. 
El pueblo reaccionó ante las características neocolonialistas del proyecto, el que replicaba la república bananera impuesta casualmente en 1911, con el golpe de estado de Manuel Bonilla -fundador del Partido Nacional- financiado por San Zemurray. En octubre de 2012, la Corte Constitucional declaró inconstitucional la Ley de RED, teniendo como consecuencia un golpe del poder legislativo al judicial, acontecido el 12 de diciembre del mismo año. Para junio del 2013, fue maquillada la Ley RED y convertida en la Ley de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, la que fue aprobada sin mayor oposición en el Congreso. 
Con las elecciones en noviembre de 2013, se ratificó la condición de estado fallido y la enorme influencia del crimen organizado en el proceso electoral, el presidente del Congreso Nacional, pasó a controlar el ejecutivo, ratificando las ciudades modelo como uno de los pilares económicos de su administración. 
El profeta de las ciudades modelo, Paul Romer -nombrado en el 2016 economista en jefe del Banco Mundial- retiró su apoyo a las ciudades modelo en Honduras tras percatarse de la realidad política del país. Paul Romer en una [http://romer%20https//paulromer.net/interview-on-urbanization-charter-cities-and-growth-threory/]entrevista alojada en su blog personal indicó que “dejé de trabajar en un proyecto en Honduras porque un grupo de personas está tratando de crear un sistema que establezca un tipo de aristocracia que nunca estará sujeto al control electoral local. Ellos están haciendo esto mediante el establecimiento de una junta gubernamental que volverá a nombrar a sus propios miembros. No estará sujeto al control político de la población de la zona, ni de los ciudadanos de Honduras, ni siquiera de los votantes de otros lugares, como sucedió en Hong Kong. Están tratando de crear una verdadera aristocracia en un pequeño grupo de veinte personas, que nombrarán sus propios reemplazos y que siempre estarán a cargo”. 
Hasta la fecha, las ZEDE no han logrado captar inversionistas dispuestos a apoyar la iniciativa. En su momento los libertarios de derecha Peter Thiel y Patri Friedman contemplaron la construcción de una ciudad flotante en el golfo de Fonseca. Para junio de 2015 Juan Orlando Hernandez planificó participar en una conferencia promovida por Seasteaders -compañía impulsora de las ciudades flotantes- en la ciudad de San Francisco, denominada “Disrumpiendo la Democracia: elección de gobernanzas en Honduras”. Hernández a última hora canceló su asistencia aduciendo la crisis por la cual atravesaba el país. Posteriormente las ZEDE publicaron un comunicado en su pagina de internet donde se negaban cualquier vinculación con los experimentos “libertarios” en materia de gobernanza. 
El proyecto que pretende financiar el BID, en ningún momento ha sido consultado con las comunidades Garífunas dentro del área de influencias de las ZEDE, que en cinco potenciales zonas de implementación de las ciudades modelo, abarcan 20 comunidades Garífunas. El BID en su Política Operativa sobre pueblos indígenas señala la importancia de “mecanismos de consulta previa para salvaguardar la integridad física, cultural y económica de los pueblos afectados y la sostenibilidad de las áreas o recursos naturales protegidas”. 
La rapiña territorial que se ha desatado en la Bahía de Trujillo, a manos de empresarios canadienses, es consecuencia en cierta medida de la implementación de las ciudades modelo. El Informe de la Delegación Investigativa del Gremio Nacional de Abogados sobre las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico en Honduras señala que “Dado el ambiente político y el actual estado de documentación de tierras Honduras, se sabe con certeza que tierras pertenecientes a los Garífunas y otros pueblos indígenas no se han titulado de forma correcta, y que incluso sus tierras tituladas están en peligro de perderse ante las ZEDEs u otros intereses de desarrollo sin la consulta previa o indemnización exigidas por la ley”. 
El proceder del BID es un indicador del apoyo a la actual cuestionada administración gubernamental y un respaldo a las ciudades modelo, específicamente a la tercerización de justicia, seguridad y nuevas formas de gobernanza, elementos que diferencian a las ZEDE de las Zonas Económicas Especiales, las cuales se originaron en China y ahora pululan por todo el planeta. La catastrófica situación que atraviesa Honduras en cuanto a la aplicación de justicia, la inequidad económica, y las violaciones a los derechos humanos, no se resolverán con la creación de estados cuasi independientes, especialmente si se tiene en consideración la simbiosis existente entre gobierno y crimen organizado. 
Exigimos al BID el respeto al Convenio 169 de la OIT y la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos indígenas, ante el apoyo económico que pretende otorgar a un proyecto altamente cuestionado por el pueblo Hondureño y que ha dado lugar a un enorme retroceso en materia de aplicación de justicia como se puede deducir de la defenestración de la Corte Constitucional por haber declaró ilegal las ciudades modelos. 
Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH