lunes, 29 de julio de 2013

Acción Urgente: Defensores internacionales de Derechos Humanos raptados por sicarios en Honduras



El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras con extrema preocupación condenamos y repudiamos el rapto, amenazas a muerte y torturas psicológicas en contra de dos defensores del Proyecto de Acompañamiento Honduras PROAH , hechos que ocurren en un  contexto caracterizado por la intolerancia al trabajo de los y las Defensoras de Derechos Humanos que confluye en ataques sistemáticos y selectivos en su contra.

El  25 de julio de 2013, los defensores Daniel Langmeier (25), de nacionalidad suiza y Orlane Vidal (26), francesa, se encontraban en la vivienda de Concepción Gutiérrez en la comunidad atlántica de Nueva Esperanza, donde habían llegado el día anterior para acompañar a las comunidades de Nueva esperanza y el Zapote que enfrentan amenaza de desplazamiento y destrucción de sus recursos naturales, por la empresa Minerales Victoria.

Desde las ocho y media de la mañana comenzaron a escuchar detonaciones de disparos y media hora más tarde, 10 hombres, aparentemente sicarios, fuertemente armados con armas de grueso calibre y vistiendo una capa café, reforzados por treinta trabajadores de la empresa Minerales Victoria, armados de machetes rodearon la humilde residencia de Concepción Gutiérrez.

En ese momento, escucharon que estaban disparando hacia donde se encontraba don Antonio, el esposo de Concepción Gutiérrez y dueño de la casa, mientras lo buscando en el monte. Afortunadamente Antonio logró alcanzar la vivienda, donde se quedó impotente observando el secuestro.

Después de haber sido retenidos en la vivienda por espacio de una hora, donde en todo momento los sicarios les amenazaban apuntándoles con armas de fuego, obligaron a Yolanda y Daniel a salir de la casa y encañonados los llevaron hasta la comunidad donde los obligaron a borrar las fotos que tenían en sus cámaras y luego a abordar un vehículo negro, tipo pickup, doble cabina, sin placas. Sacándolos bajo amenazas de que si hablaban y denunciaban esos hechos se las arreglarían con la gente de la comunidad, de igual forma les exigieron no regresar al lugar.

En el vehículo viajaban cinco hombres, un ingeniero de la empresa minera conduciendo y el líder de los trabajadores a su lado, portando un machete (arma blanca), entre ambos llevaban un arma de fuego larga y pesada, mientras tres sicarios viajaban en la paila del carro apuntando con sus armas hacia la cabina, conduciéndolos hacia la salida de la comunidad.

En el transcurso del hecho, Orlane fue intimidada con frases sexuales, era la única mujer en medio de más de 40 hombres armados.

A pesar que los defensores, el día anterior habían informado en la posta policial sobre su presencia y su labor como observadores de derechos humanos, misteriosamente, durante sucedieron los hechos que aterrorizaron a la comunidad, la posta policial permanecía cerrada.

Por presión de la comunidad y las acciones del COFADEH y PROAH, que denunciaron y solicitaron la intervención inmediata a las altas autoridades de seguridad del país sobre lo que ocurría, fueron liberados tres horas después en la comunidad de Nueva Florida.

Estos hechos no son aislados, defensores de los recursos naturales de Nueva Esperanza han sido hostigados y amenazados desde el año 2011, cuando ingresó a la zona la empresa Minerales Victoria, propiedad de Lenir Pérez, irónicamente Premio Sello FUNDAHRSE 2009, por Responsabilidad Social Empresarial.

El 3 de junio 2013, habitantes de la comunidad Nueva Esperanza fueron agredidos, amenazados de muerte, intimidados y violentados por la policía.

El 6 de junio, los habitantes también recibieron mensajes de amenazas de muerte e intimidación por parte de hombres fuertemente armados que se mantienen en el área, desplazándose desde la comunidad de Nueva Vista.  Sacerdotes y líderes regionales que les apoyan han sido amenazados a muerte y con ser criminalizados.

En este caso se conocen los autores intelectuales y materiales, el hecho es conocido por las más altas autoridades de seguridad del país, por lo tanto demandamos y exigimos que no se deje transcurrir el tiempo, debieron actuar en el término de las 24 horas.

El COFADEH solicita a la comunidad internacional y nacional, instar a las autoridades de Honduras a:
    Llevar a cabo una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre los hechos denunciados, solicitando que los resultados se hagan públicos y que los responsables intelectuales y materiales comparezcan ante la justicia.
    Desmantelar estos grupos armados que actúan al margen de la ley, pero con la aparente aquiescencia del Estado.
    Exigir la protección de las comunidades que son víctimas permanentes, por defender sus territorios y recursos naturales que sufren la explotación y abuso por parte de las empresas nacionales y transnacionales que en absoluto abuso de poder pretenden someter a la población.
    Tomar medidas urgentes para implementar la Declaración sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente reconocidos, adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 9 de Diciembre de 1998.
    Asegurar la aplicación de lo dispuesto en dicha Declaración en particular en lo referente a la protección del derecho de toda persona "…individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales, en los planos nacional e internacional”.
    Tomar las medidas necesarias para que cese el hostigamiento y amenazas contra todos los miembros de la comunidad de Nueva Esperanza en particular proteger a la señora Concepción Gutiérrez y su Familia.  
Tegucigalpa, M.D.C., 26 de julio de 2013
De los Hechos y de los Hechores, 
Ni Olvido Ni Perdón

Hacer llamamientos a las siguientes autoridades.
Jorge Alberto Rivera Avilés
Presidente de La Corte Suprema de Justicia
Tel (504) 269-3000  269-3069

Junta Interventora del Ministerio Público
Fax (504) 221-5667
Tel (504) 221-5670  221-3099

Abogada Ana Pineda
Secretaría de Justicia y Derechos Humanos

Señor Arturo Corrales Álvarez
Ministro de Seguridad
Dirección: Secretaría de Estado en el Despacho de Seguridad Cuartel General de Casamata, subida al Picacho, Tegucigalpa, M.D.C, Honduras, Centro América
Teléfonos: (504) 2220-4298 y (504) 2220-4299
Fax: (504) 2220-1711

Y copia a:
Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH)
Barrio La Plazuela, Avenida Cervantes, Casa No. 1301
Apartado Postal 1243
Tegucigalpa, Honduras
Fax:+504 220 5280 (solicite: "tono de fax")

Proyecto  Internacional  de Acompañamiento en Honduras
Marine Pezet
Jennifer Atlee
Coordinación PROAH

“El terror que vivimos durante dos horas es la trágica cotidianidad de este pueblo”, dice observadora secuestrada

LINyM

Por Giorgio Trucchi 
En la imagen se observa como los sicarios armadon hacen "rondas" por la comunidad
Orlane y Daniel, de nacionalidad francesa y suiza respectivamente, son observadores internacionales del Proyecto de acompañamiento en Honduras (Proah) ¹.

El miércoles pasado, se desplazaron hacia la comunidad de La Nueva Esperanza, departamento de Atlántida, para cumplir con su misión de observadores de derechos humanos, en medio de un grave conflicto que se ha originado a raíz de la implementación de un nuevo proyecto de explotación minera ².

Aún no habían pasado ni  24 horas desde su llegada, que los dos observadores fueron rodeados por matones armados al servicio del empresario minero. Fueron amenazados, escoltados y montados en un vehículo que los fue a dejar en otra comunidad.

“Estaban nerviosos, con los ojos rojos, apuntándonos con sus fusiles, diciéndonos que nada teníamos que hacer ahí, y preguntándonos si éramos comunistas. Pensé que en cualquier momento nos iban a disparar”, contó Orlane Vidal a la LINyM.

Para ella, lo más preocupante en esta Honduras secuestrada y aterrorizada es que, el horror que les tocó vivir a ellos por más de dos horas, representa la trágica cotidianidad que viven miles y miles de personas, que en este país defienden sus tierras y recursos naturales de las garras sedientas de unos pocos empresarios.

LINyM: ¿Qué ocurrió exactamente el día de ayer, 25 de julio?
Orlane Vidal: Llegamos a la Nueva Esperanza el miércoles por la tarde y pasamos la noche en casa de una señora que se llama Concepción, quien vive como a media hora de camino de la comunidad. Ella acababa de denunciar el acoso y las constantes amenazas de parte de la empresa minera para convencerla a vender su terreno.
La mañana siguiente, la señora salió temprano y regresó como a las 8.30, advirtiéndonos que había hombres armados en la comunidad y que posiblemente eran guardias de seguridad de la empresa Minerales Victoria. Tratamos de tranquilizarla diciéndole que íbamos a hablar con ellos para ver qué querían.
Media hora después llegaron 10 hombres armados con rifles y con el rostro bastante alterado, ojos rojos, como drogados, acompañados por unos 12 o 13 trabajadores de la empresa minera con sus machetes, y rodearon la casa.
Daniel y yo salimos, y los hombres nos apuntaron con los fusiles y comenzaron a decirnos que nada teníamos que hacer ahí, que estábamos obstaculizando el trabajo en la mina. Nos preguntaron varias veces pórque tratábamos de ocultarnos y si éramos comunistas.
Les explicamos nuestra función de observadores en Honduras y en la comunidad Nueva Esperanza, pero los hombres se ponían cada vez más nerviosos, hasta que de repente se escucharon unas ráfagas, y ellos cargaron sus fusiles, siempre apuntándonos.

LINyM: ¿Qué pasó después?
OV: De repente aparecieron otros trabajadores de la empresa quienes, aparentemente, andaban persiguiendo al esposo de la señora Concepción, quien llegó corriendo, asustado, hasta donde estábamos nosotros. En este momento nos dimos cuenta que ya la casa estaba rodeada por más de 40 hombres armados con fusiles y machetes.
Pasamos casi una hora tratando de calmar la situación, sin embargo los supuestos guardias de seguridad se pusieron aún más nerviosos y se acercaron más, diciéndonos que debíamos dejar el lugar y que nos fuéramos con ellos. En este momento tuve miedo por lo que nos podía pasar.
Finalmente, recogimos nuestras cosas y nos hicieron caminar una media hora en un camino de tierra, hasta llegar donde nos estaba esperando un vehículo. Los trabajadores trataron de ser amables con nosotros, mientras que los guardias seguían apuntándonos con sus armas.

LINyM: ¿Quiénes estaban en el vehículo?
OV: Era un vehículo de la empresa. Adentro estaba una persona, que podía ser un ingeniero de la misma empresa, y también se montó Wilfredo Funes, un miembro de la comunidad que siempre ha apoyado el proyecto minero. En la parte de atrás se montaron varios hombres armados.
Arrancaron el vehículo y comenzaron a decirnos que no regresáramos a la comunidad porque nos podía pasar algo malo. Tratamos de hablar con ellos y les preguntamos quién había enviado a estos hombres armados. Ellos, de manera indirecta, nos hicieron entender que fue el empresario Lenir Pérez.
Cuando aún estábamos en la casa hasta llegó una llamada y Wilfredo Funes nos dijo: “El mero jefe quiere hablar con ustedes”. Cuando le contestamos: “¿Quién? ¿Lenir Pérez?” y se dieron cuenta que ya lo conocíamos, la persona colgó.
Finalmente nos fueron a dejar en la comunidad Nueva Florida y ahí, con el apoyo del Cofadeh y del Proah, logramos regresar hasta Tegucigalpa.

LINyN: ¿En algún momento pensaste que tu vida estaba en peligro?
OV: Los hombres armados estaban fuera de control y muy alterados, nerviosos, como si no les importara nada de lo que estaba pasando, ni de nuestras vidas. Después escuchamos las ráfagas. En este momento pensé que nos iban a disparar y que podía haber una matanza en la comunidad.
Sin embargo, lo que más me preocupa es lo que está viviendo la gente de la comunidad. Para nosotros fueron dos horas de terror, pero para la gente de allá es algo que no termina nunca, es su cotidianidad.
En este sentido, hay que aprovechar lo que ha pasado para denunciar nacional e internacionalmente lo que se está viviendo en esta zona. Tengo adentro una gran rabia y esto nos va a dar la fuerza para seguir haciendo nuestro trabajo.

Notas:
1 El Proyecto de acompañamiento en Honduras, Proah, es un proyecto de la organización estadounidense Oficina de Amistad de las Américas (Friendship Office of the Americas), que inició inmediatamente después del golpe de Estado de 2009. Está integrado por observadores internacionales quienes brindan un acompañamiento físico a defensores y defensoras de derechos humanos, incluyendo a personas u organizaciones de los movimientos sociales y comunitarios
2 Minerales Victoria, la empresa de Lenir Pérez, yerno del terrateniente Miguel Facussé, quien opera a través de su compañía Alutech, que forma parte de Inversiones EMCO, obtuvo una concesión de 1000 hectáreas. El terreno concesionado incluye 16 comunidades que, por ser su economía basada en la ganadería, perderían su fuente de sustento a través del agotamiento o de la contaminación de las quebradas y de los manantiales. Por eso, están firmes en manifestar su oposición al ingreso de la empresa en su territorio, lo cual ha generado amenazas y presiones para que vendan sus parcelas (más informaciones aquí)
Fuente:

Gracias a la rápida intervención de organismos de DDHH, ante la alerta de los pobladores de la comunidad, se pudo impedir que el secuestro se prolongara y e incluso lograr, luego de una prolongada tensiòn,  la liberación de los observadores en horas tempranas de la tarde.

Esta es una muestra mas del nivel de barbarie que impera en el país y de la impunidad absoluta con que opera el empresariado asesino encabezado por Facusse y su familia, en colusión con el aparato represor del Estado y la cúpula gubernamental.



la comunidad en el momento del secuesto.







PROAH


El Proyecto de Acompañamiento en Honduras (PROAH) es un proyecto de la ONG estadounidense Oficina de Amistad de las Américas (Friendship Office of the Americas). Está integrado por observadores internacionales quienes brindan un acompañamiento físico a defensores y defensoras de derechos humanos de Honduras desde el mes de julio de 2009.

Mandato del Proyecto de Acompañamiento internacional en Honduras:

Brindar acompañamiento internacional a defensores de derechos humanos, incluyendo personas u organizaciones del movimiento social y de derechos humanos que se encuentran bajo amenaza u hostigamiento debido a su trabajo a favor de los derechos humanos individuales y colectivos, en un ambiente de represión y persecución política.

Principios: El acompañamiento se basa en los principios de la no-violencia, la no injerencia, y la independencia política; no puede estar vinculado a actividades ilegales de ningún tipo. 

Actividades:

Disuadir: Ofrecer un acompañamiento físico a defensoras/es de derechos humanos, incluyendo comunidades, organizaciones de derechos humanos, y miembros de movimientos sociales, con la intención de disuadir a potenciales agresores de intentar ataques.

Documentar: Ser testigos y apoyar al proceso de documentación sobre la situación y las violaciones a los derechos humanos.

Difundir: Brindar información y análisis consistente y fiable a la comunidad internacional. Junto con redes internacionales de apoyo, participar en acciones de incidencia ante el cuerpo diplomático.

Hoy en día se está acompañando a defensores y defensoras de derechos humanos que luchan por la justicia y contra la impunidad, así como por la defensa del territorio y de los recursos naturales. Los voluntarios de PROAH acompañan a defensores en distintas regiones del país.

Estructura del proyecto: PROAH es un proyecto del Friendship Office, una ONG con sede en los EEUU. Está basado en Tegucigalpa, donde un/a coordinador/a supervisa el equipo de acompañantes internacionales y es apoyada por una coordinadora del FOA. Actualmente dos organizaciones colaboran con PROAH, auspiciando voluntarios: Peace Watch Switzerland y SOA Watch (School of Americas Watch).

La situación en Nueva Esperanza y el acompañamiento internacional

La tensión local ha ido creciendo en los últimos meses. Para impedir el paso de vehículos de la empresa, la comunidad puso en febrero una cadena con candado cerca de la vivienda de don Enrique, el anciano emblemático de la resistencia en la comunidad. Sin embargo, en la noche del 13 del mismo mes, agentes policiales rompieron la cadena por medio de disparos, destruyendo el candado. Los policías involucrados en los hechos andaban sin identificación. En respuesta a la denuncia puesta ante el Ministerio Público (MP) por los habitantes de la comunidad, las autoridades reconocieron de manera pública su acción ilegal en el departamento de Atlántida. A pesar de esto, los policías siguen llegando a la comunidad sin identificación, una práctica que despierta las dudas de los pobladores en cuanto a su verdadera identidad. Hay sospechas de que los hombres, aunque uniformados, sean en realidad miembros de la vigilancia privada de la empresa propiedad de Lenir Pérez. Desde entonces, los intentos de impulsar un diálogo entre los habitantes opuestos al proyecto minero y los empresarios no ha llegado a ningún resultado. Al contrario, la situación de amenaza a la comunidad sigue intensificándose.

Por ejemplo, el sábado 25 de mayo, aprovechando el desfile del carnaval de La Ceiba, trabajadores de la empresa intentaron ingresar a la concesión con dos camiones cargados de maquinarias y acompañados por policías. Sin embargo, los pobladores, presentes en su comunidad para celebrar un cumpleaños, con un esfuerzo colectivo, impidieron la entrada de los camiones, Después de este episodio, que se denunció en la Radio Progreso, el domingo 26 de mayo hubo una asamblea en la orilla de la quebrada que separa la comunidad de La Nueva Esperanza y el terreno concesionado para planear, ante la falta de respuestas de la empresa, acciones de protesta con relevancia nacional.

Pese a la firmeza del rechazo de la comunidad, los hostigamientos y amenazas se han multiplicado en los últimos días. El pasado lunes 3 de junio, un grupo de policías ingresó a la comunidad, acercándose a la zona concesionada y frente a las protestas de los pobladores, dispararon sus armas de fuego, sin provocar heridos. Esa misma noche también se escucharon disparos. Luego, en la noche del 5 de junio, un grupo de aproximadamente 20 hombres civiles no identificados y fuertemente armados, penetraron a la comunidad, con el propósito de sembrar el terror entre los habitantes a través de amenazas de muerte reiteradas. Frente a esta situación de peligro, los pobladores están sufriendo un “estado de sitio” que sigue vigente, obligándoles a quedarse encerrados en sus viviendas por seguridad. El maestro de la comunidad decidió suspender las clases, mientras que las condiciones de seguridad de la aldea son cada vez más difíciles.

Las piedras acumuladas para impedir el paso de los camiones de la empresa

Fue ante la gravedad de los hechos y el riesgo de agravamiento de la violencia en la comunidad de La Nueva Esperanza, que el 7 de junio pasado los pobladores, respaldados por el MADJ, denunciaron y condenaron las amenazas constantes por parte de los empresarios, en el comunicado ya mencionado, en donde se hace un llamamiento a las autoridades locales y nacionales, así como a la sociedades civil nacional e internacional, para que intervengan y demanden un cese de la violencia relacionada al proyecto minero. La comunidad reiteró su rechazo frente al desarrollo de explotación extractiva en su territorio, y pidió el paro de las actividades y la salida definitiva de la empresa.

Sin embargo, los hostigamientos siguen.  El 14 de junio, tres hombres de la comunidad estaban en una casa cuando recibieron una llamada telefónica advirtiéndoles que varios hombres armados iban allí.  Los tres decidieron huir, pero fueron perseguidos por los hombres armados quienes empezaron a disparar.  

La cumbre el 17 de junio

Los tres, salieron afortunadamente ilesos, pero se vieron obligados a esconderse hasta que los hombres armados se fueran (Denuncia No. CEIN-PROV-0101-2013-04187).  Voluntarias de PROAH, cuando asistieron a la misa en la comunidad el 19 de junio, vieron a dos hombres armados con escopetas cerca de la iglesia, uno de ellos tratando de esconderse.

La cumbre el 29 de mayo

Mientras tanto, hay cada vez más daño al medio ambiente de la comunidad por las operaciones supuestamente de “exploración”. Los trabajadores de Minerales Victoria están abriendo carreteras ilegales, rompiendo cercos privados sin permiso de los dueños y botando árboles de la orilla de la calle que son patrimonio de la comunidad. Un golpe particularmente doloroso para la comunidad ha sido la destrucción del Manguito, un árbol de mango ubicado a mitad de la cuesta entre Nueva Esperanza y El Carmen, una aldea más arriba, donde todos los viajeros tomaban un tiempo para descansar y luego continuar el viaje, disfrutando la brisa y la frescura de su sombra. Además, ya se empieza a ver los efectos de las operaciones sobre las fuentes de agua: una quebrada que antes corría clara se ha vuelto lodosa, contaminada por la tierra excavada para abrir las carreteras y para otras obras.

Sicarios vinculados a Facusse secuestran a observadores europeos de DDHH en Nueva Esperanza



En la asediada comunidad de Nueva Esperanza, Tela, cuyos territorios han sido concesionados por el gobierno entreguista Lobo-Hernández a la empresa minera Victoria, para la explotación de depósitos de hierro, y cuyo dueño es Lenir Pérez (yerno del terrateniente Miguel Facussé) fueron secuestrados dos observadores internacionales de derechos humanos, una ciudadana francesa y un ciudadano suizo, quienes se encontraban brindando acompañamiento a los pobladores de la comunidad de Nueva Esperanza, ante las continuas amenazas del empresario y sus sicarios.

Según denuncia de la comunidad, la casa en la que se encontraban alojados los observadores fue rodeada por los sicarios, fuertemente equipados con armas de grueso calibre, quienes por espacio de más de una hora hicieron acciones intimidatorias, para posteriormente irrumpir y llevar por la fuerza a los observadores internacionales, mediante  amenazas armadas, en un vehículo propiedad de la empresa con rumbo desconocido

La Resistencia en Honduras y la indignación en España



"Nos matan. Pareciera que lo que buscan es acorralarnos para que recurramos a la lucha armada. 

Y luego nos caerían los militares o los gringos y ahí diríamos adiós a la ilusión de las elecciones” 

(Hondureña en Resistencia)

1.- Golpe de Estado y Organización por el Poder Político 

Desde el golpe de Estado de 2009, Honduras es un estado frágil. Su permanencia en las Naciones Unidas está condicionada. Como país tiene mayor número de asesinatos per cápita que Somalia o cualquier rincón, por belicoso y miserable que una imagine, de este mundo.

No es que antes de 2009 estuvieran mucho mejor, pero ahora los asesinatos de periodistas y disidentes tienen records planetarios y la vida civil está militarizada. Tras el golpe también han conseguido otra singularidad mundial, la posibilidad legal de vender trozos de país a multinacionales para la creación de ciudades estado privadas. Y al narco. Porque si un día Honduras dio nombre a la expresión “república bananera” (porque dos grandes compañías de frutas ponían y quitaban presidentes inaugurando el juego del bipartidismo), tras el golpe de estado, es la representación viva de un “narcoestado”. Los cuarteles están coptados por cárteles y muchos policías son esbirros o mercenarios. Como dicen los disidentes de la resistencia “el crimen organizado está con el gobierno de turno”.

El golpe de Estado de 2009 fue un golpe de la oligarquía, formada en su mayoría por familias de comerciantes emigrados del mediterráneo oriental. Manejan su vida social con endogamia y sus negocios atravesando alfiles en el parlamento de Tegucigalpa.

Fueron los que sacaron al presidente a Costa Rica en pijama. Se cree que porque la sociedad civil organizada, los indios, los pobres, comenzaban a tener influencia en la casa presidencial. Porque se quería seguir la estela antiimperial de otros países del Alba, una geopolítica latinoamericana que empieza a poner en valor el activo local frente a la sanguijuela extranjera.

El golpe de estado produjo un estallido de la resistencia civil especialmente notable, con una organización y movilización sin precedentes, y que amenaza hoy, cuatro años después, con dar un vuelco al país. Porque la resistencia hondureña se ha conformado en un partido, el LibRe, y encabeza todas las encuestas de intención de voto para las próximas elecciones presidenciales de Noviembre. Su principal objetivo: promover una asamblea constituyente que saque a la oligarquía del parlamento.

Sin duda la situación de un país como Honduras es diametralmente diferente a un país como España. Además, la resistencia hondureña está a punto de hacerse con el poder en aquella república postbananera, mientras la indignación española está cada vez más diluida en esta monarquía postfranquista.

Sin embargo, quiero resaltar algunos paralelismos: Como que en España también confundimos por momentos el parlamentarismo con la democracia. Y sufrimos o evidenciamos un golpe de estado de la democracia representativa, del bipartidismo, auspiciado con argumentos legalistas o constitucionalistas. Que como ciudadanía despertamos, nos dimos cuenta y salimos a la calle. Tanto en Honduras como en España surgió un movimiento que se identificó como un “despertar civil”. Y a pesar de la represión, de incomparable beligerancia en Honduras pero también existente en España, en ambos países la disidencia fue pacífica y no violenta.

Sin embargo, y aquí se acaba el paralelismo y comienzan las diferencias, las que pueden poner de relieve el camino del éxito: la resistencia hondureña no fue una primavera, sino un movimiento no estacional, constante, y con una ambición clara de poder.

El “despertar hondureño” tuvo bien claro desde el principio la necesidad de la toma del poder político. El exilio y la gran cantidad de asesinatos impidieron a su población infravalorar al enemigo.

Infravaloración que probablemente se dio en los comienzos de la indignación española, cuando se creía que bastaba la presión ciudadana para cambiar las cosas, a suerte de revolución naranja.

En España la disidencia hizo una apuesta transversal, se quería fortalecer a la sociedad civil, transformar la democracia haciéndola más participativa; pero no fue hasta muy tarde, cuando ya se habían quemado muchos de los cartuchos, cuando la indignación española se dio cuenta de la necesidad de conquistar el poder para propiciar un cambio constitucional que permita mecanismos para hacer efectiva esa democracia real.

2.- La formación de un Frente Amplio 

Desde los inicios de la resistencia hondureña siempre hubo una consigna: Frente Amplio. Se escuchaba en las reuniones políticas de los pueblos, en las manifestaciones, en los sindicatos universitarios. Era una ambición que estaba en el aire. No muchos accedían a las redes y había un bloqueo mediático más férreo que el español. Sin embargo, “el frente amplio” era un sueño colectivo, que estaba en el imaginario popular y que todo “hondureño en resistencia” tenía en mente.

Y en efecto, en 4 años, lo han cumplido. Han reunido a casi todos los movimientos sociales para la conformación de un frente amplio político y social: campesinos en lucha, feministas, indigenistas, sindicalistas, todo el pueblo en resistencia se ha unido en LibRe, una fuerza alternativa en la lucha por el poder político.

Aunque no es oro todo lo que reluce... En el LibRe también se han hecho coaliciones con personas sospechosas de corrupción como Edras Amado López, empresario de la comunicación. Se han gestado alianzas con elementos que aún mantienen vínculos con el bipartidismo y con populistas varios. Y sobre todo, se ha abusado del caudillismo carismático del presidente depuesto Manuel Zelaya, proponiendo a su esposa Xiomara, como candidata presidencial.

Sin embargo, se ha mantenido intacta la piedra angular del programa colectivo, la necesidad de un cambio constitucional, de una refundación del estado que saque a la oligarquía y otras mafias de su omnipotencia y asegure un estado social. Teniendo bien clara esta parte de su programa han conseguido que en esta heterogénea unión de fuerzas no diluyera o deslegitimara la propuesta.

3.- Patriotismo 

En la Honduras de los conservadores, del bipartidismo, siempre se ha intentado convencer desde el miedo al cambio. Con un falso discurso a favor de la estabilidad, han acabado desestabilizando el país colocándolo al borde del estado fallido. El narco, la coptación de las fuerzas armadas, lo errático de las políticas públicas ajenas al interés general, la ausencia de justicia y la epidemia de violencia, conducen al país hacia una desestabilización completa. Para colmo, Ricardo Álvarez, alcalde de la capital, ha amenazado que correrá sangre si gana LIBRE, el partido de la resistencia.

El LibRe, por el contrario, apela al pacifismo y la estabilidad.

Ya en 2009 cuando algunos estados ofrecieron al presidente depuesto Manuel Zelaya, lider carismático de la resistencia, entrenamiento y armas, él se negó a verter sangre hondureña y abogó por la reconciliación.

Su mujer, Xiomara de Castro, también opone un discurso conciliador a la beligerancia del bipartidismo. “Los que apoyaron el golpe de Estado, la ruptura constitucional, la destrucción del Estado de derecho, la aniquilación de la democracia acusándonos de comunistas e izquierdas radicales . Son los únicos interesados en polarizar ideológicamente la campaña electoral son precisamente son los radicales . Nosotros, desde las filas de LibRe, representamos exactamente lo contrario: la fraternidad, la reconciliación y el entendimiento colectivo de todos los hondureños.” (Xiomara Zelaya, candidata presidencial LibRe)

Hoy los conservadores representan la ruptura, y los disidentes la concordia. LibRe enarbola la bandera del sueño colectivo, de lo que les pareció perder aunque nunca tuvieron.

En España, de igual manera, siempre se han propuesto las opciones políticas más conservadoras como las garantes de la estabilidad, de la conciliación entre las Españas y de la cohesión del Estado. Incluso los pactos PPSOE se amparan bajo el mismo discurso. Aunque cada vez se hace más obvio que el bipartidismo supone lo contrario: el saqueo y la entrega del país a intereses bancarios, empresariales y extranjeros.

Sin embargo, aún no ha fraguado en la disidencia española la bandera de un sueño colectivo.

En el 15M se ensayó un discurso de cohesión social que ha tenido cierta llegada (99%, los de abajo), pero, al menos de momento, no ha generado una identificación colectiva que motive a un cambio radical. Además, se ha confundido en ocasiones con un discurso de uniformidad o unificación social cercano a posiciones protofalangistas, provocando el disgusto de los sectores de izquierdas movilizados y la escisión del movimiento.

Por otro lado, la izquierda disidente tradicional, sigue sin un discurso que cale en ese sentido. Muchos, en un materialismo exacerbado, abominan de toda representación colectiva que no sea en función de intereses de clase. Y actualmente se presentan como ineficaces para crear u orientar un discurso de cohesión social.

Mientras, en Honduras, los marxistas gritan “hagamos patria”

4.- Reforma y Revolución

La dificultad española para crear un frente amplio a manera del LibRe hondureño es un tema controvertido. Especialmente por la dicotomía entre reforma y revolución.

Muchos revolucionarios españoles se asustarían ante partidos como el LibRe, que incluyen caudillismos, intereses variados, y un discurso socialdemócrata.

Y sin embargo, hay revoluciones que van más allá del discurso de una formación política. Porque la sola llegada de esa formación al poder ya será en sí un acto revolucionario. Supondrá que no se jugará con las mismas cartas, sino que se cambiará de baraja. Un cambio cualitativo de las esferas de poder. De una constitución escrita por la oligarquía se pasará a un texto refundacional escrito por las clases populares organizadas: un cambio de paradigma que aunque no cambie de manera sustancial la propiedad de los medios de producción, abrirá las vías para ello.

Para decidir a quien votar, hay quien somete a estas tres pruebas a los políticos: La prueba de Marx, el test de Luxemburgo y el Chequeo del Che.

1.- En Honduras, hoy y de entre los partidos existentes, ¿a cuál votaría Marx? ¿Desde una perspectiva dialéctica, cuál supondría un avance en la lucha de clases?

2.- Al discurso reformista del partido LibRe también podríamos someterle al test Luxemburgo:

¿Las reformas que proponen contribuyen a la permanencia en el paradigma neoliberal o al cambio del mismo?, ¿contribuyen a una revolución a medio-largo plazo o van en menoscabo de la misma?

3.- Y el chequeo del Che: ¿Está la opción LibRe en la esfera del antiimperialismo?

Entre las personas que militan en LibRe hay multitud de intelectuales marxistas que se definen como humanistas: lideran al pueblo desde lo que es no desde lo que ellos creen que debe ser. Esos marxistas humanistas han vencido el miedo a la muerte durante cuatro años seguidos. Algunos han muerto. En noviembre, si como se prevé, ganan las elecciones, le ganarán una batalla al fascismo que será trascendental para toda América Latina. Y será obligatorio que todos los movimientos mundiales se pregunten por el secreto de su éxito:

¿Será el miedo a la muerte el que les ha curado del neuroticismo, de la autocrítica constante?

¿Será el miedo a la muerte el que les ha despojado de dogmas y les ha dotado de impulsividad y compromiso?

¿Será el miedo a la muerte lo que les ha permitido correr el riesgo de equivocarse?

“Hay que cambiar Honduras desde una visión estructural”


Rebelión

Por Juan Manuel Karg *

- La última encuesta de CID/Gallup la ubica en primer lugar en intención de voto, a la vez que refleja una caída porcentual de Juan Hernandez, candidato del oficialista Partido Nacional. ¿Por qué cree que la intención de voto a LibRe se encuentra en ascenso –de 25 a 28%, según Gallup-, y cae el candidato de Porfirio Lobo –de 23 a 18%, según la misma fuente-? ¿Qué factores de la coyuntura política hondureña pueden ayudar a explicar ambas tendencias?

-Existen muchos factores que determinan este fenómeno en las encuestas. Encontramos en ellas tendencias claras que se marcan cada vez más debido esencialmente a las políticas impopulares que sigue imponiendo el gobierno de Honduras desde el Congreso: así como la percepción de que nada de lo que se legisla tiene más propósito que la campaña electoral del oficialismo. Mientras nuestro argumento, concreto, apunta de forma clara a la necesidad de cambiar Honduras desde una visión estructural.

Además, es evidente el vínculo indisoluble entre Juan Orlando Hernández y Mauricio Villeda (este último del Partido Liberal golpista) con el golpe de Estado, las violaciones a los derechos humanos y la calamidad económica, social y de seguridad en que ha entrado el país en los últimos 4 años. Para finalizar este apretado resumen, deberíamos incluir la falta de transparencia de todos los que se beneficiaron del Golpe de Estado Militar, algo que podemos afirmar ha minado seriamente la credibilidad en el tradicionalismo político hondureño.

- Relacionado con lo anterior, tanto usted como Mel Zelaya –su pareja y ex presidente de Honduras antes del Golpe de Estado de 2009- vienen exigiendo la implementación del sistema de voto electrónico de cara a las próximas elecciones, algo que ha recibido la negativa de Lobo. A su vez, ustedes están exigiendo que organizaciones y movimientos de todo el continente puedan participar como veedores de la elección. ¿Teme un enrarecimiento del clima electoral de acá en más? ¿Cómo se evita un posible fraude contra LibRe en las elecciones de noviembre?

-En general nosotros no nos detenemos a hablar de fraude; han sido los propios miembros de los partidos tradicionales, en especial el de Lobo, quienes han denunciado un “fraude colosal” en las elecciones internas y primarias de 2012. Cierto es que el sistema electoral hondureño es poco confiable y, en aras de hacer un proceso creíble para toda nuestra sociedad, hemos pedido y apoyado iniciativas para implementar mejoras en la manipulación de los resultados. Pero somos conscientes de que las posibilidades de que esto suceda son remotas, ya que todo el andamiaje del estado opera en la más absoluta impunidad desde el Golpe de Estado Militar de 2009.

Estamos convencidos de que estas elecciones serán las más vigiladas de nuestra historia; por eso es importante contar con todo el acompañamiento y la observación internacional posibles; no debemos olvidar que en este proceso se juegan la estabilidad de la democracia en el continente. Nosotros estamos haciendo nuestra tarea, y ya hemos organizado más de veinte mil colectivos a nivel nacional, y posiblemente alcancemos los treinta mil en el proceso de vigilancia militante y defensa del voto. Será complicadísimo para ellos sustentar un fraude, a pesar de contar con cientos de millones de dólares para ese fin.

- En el plano interno, ¿Cuáles son las principales medidas que tiene previsto desplegar de cara a la situación económica que vive el país, tras una fuerte caída en el ingreso de divisas por exportaciones? ¿Tiene pensado fortalecer la inversión pública en ámbitos como la salud, la educación y la vivienda? ¿Cómo se sale de la actual situación económica que vive Honduras?

- Este es un problema central: Honduras, en el aspecto económico, es un país muy pobre, con problemas de país rico. La aplicación irracional de medidas de profundización neoliberal en el país ha tenido resultados funestos. Hoy, la deuda pública tiene postrado al país, y ya es una amenaza terrible para el nuevo gobierno. La deuda interna ha sido contratada a corto plazo y a intereses comerciales, por lo que muchos acreedores estarán prestos a exigir pago del nuevo gobierno.

Por otro lado, el deterioro en el aspecto social es dramático; según sus propias cifras, para finales de 2012 la pobreza había aumentado en 10%. Es decir, destruyeron todo lo que habíamos avanzado en la administración del presidente Zelaya. Ahora estamos en la obligación de adoptar medidas claras y contundentes para echar la economía a andar, enfocarnos en la producción, que ha de generar muchos empleos, y legislar de tal manera que la aceleración del proceso productivo genere beneficios directos a la población, mientras el estado establece mecanismos de apoyo que alivien las desventajas que se encuentran en el bajo poder adquisitivo de nuestro pueblo.

Tenemos, sobre todo, el desafío de que los sectores empresariales acepten el reto de invertir en Honduras, de trabajar junto a nosotros, el pueblo, en la resolución de problemas inmediatos como la soberanía alimentaria, la construcción de un sistema educativo público de primer nivel y un sistema de salud de alta calidad que dé cobertura a todos los hondureños. Desarrollaremos sistemas de economía social, que posibiliten la salida paulatina de la pobreza de millones de personas, que deben incorporarse a la vida económica del país. Nuestro principal reto radica en la construcción de soluciones realistas y viables basadas en la nuestra realidad nacional. Ya no debemos copiar modelos, ni aceptar la imposición desde fuera, eso solo nos sometería al desmembramiento total de nuestra nación.

- Tras el golpe de Estado de 2009, Honduras salió de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA). De ese tiempo a esta parte, además, UNASUR y CELAC tomaron gran dimensión en términos regionales. ¿De llegar a la presidencia de Honduras, cuál va a ser la política internacional que piensa desplegar?  

- Nuestro planteamiento en política exterior ha sido muy coherente y claro para todo el mundo. Nosotros somos un país soberano y así ha de ser nuestra política exterior, fiel al respeto del principio de autodeterminación de los pueblos y a las leyes internacionales. Rechazamos con vehemencia la guerra, pues somos el producto de un proceso revolucionario pacifico, sin manchas, por eso condenamos la agresión o la injerencia extranjera contra cualquier nación del mundo.

Nuestra postura a favor de la integración de la América Latina y el Caribe es inclaudicable e irrenunciable. Planteamos el fortalecimiento del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), y aportaremos toda nuestra energía y empeño para la consolidación de la CELAC. En el tema del ALBA, es una decisión acertada para aquel momento que ya había tomado el presidente Zelaya, y que el gobierno de facto denunció rompiendo el tratado: ahora Honduras esta fuera del ALBA.

Apoyamos todas las formas regionales de integración, siempre que estas no tengan la intención de aislar a alguno de nosotros del resto de países. Apoyamos firmemente a UNASUR, al MERCOSUR y a la región económica propuesta por PETROCARIBE, iniciativa nuestra, que sigue siendo de nuestro pueblo, por mucho que otros imposten y engañen para aprovecharse cínicamente de la solidaridad de nuestros hermanos, misma que muchas veces atacaron con furia demencial.

* Juan Manuel Karg es Licenciado en Ciencia Política, Universidad de Buenos Aires

La estrategia del Moncada


Por Fidel Castro Ruz

En 1977, el Comandante en Jefe Fidel Castro realizó un recorrido con periodistas de la Televisión Sueca por las zonas orientales del país donde tuvieron lugar los hechos fundamentales de la lucha revolucionaria. En el antiguo cuartel Moncada, la playa Las Coloradas, las regiones serranas del Pico Turquino y La Plata, Fidel habló extensamente con los periodistas suecos que le acompañaban, los que filmaron para la televisión de su país el diálogo, cuyos fragmentos referidos a los hechos del 26 de julio reproducimos para los lectores de Cubadebate en ocasión del Aniversario 60 del Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

I.- Los Orígenes 
La Conciencia del Hombre se puede elevar por encima de su Origen de Clase 

Periodista: Comandante, Usted ayer en la Granja Siboney nos habló de su formación ideológica, de su evolución ideológica y política en tiempos de la Universidad. Yo quería hacerle una pregunta un poco anterior a eso, es decir, ¿cómo ha pasado de ese tipo de educación que usted recibió en ese tipo de familia hasta esa evolución ideológica, porque en ese discurso a los intelectuales que usted hizo, usted utilizó una imagen muy fuerte, muy viva, que decía que la educación burguesa era como un molino de piedra, que casi lo podía triturar a uno mentalmente para siempre? Eso me llamó mucho la atención, queríamos preguntarle algo sobre eso.

Fidel: En realidad, mi procedencia… Yo nazco en el seno de una familia de terratenientes, pero no tenía una estirpe de terratenientes. ¿Qué quiere decir esto? Mi padre era un campesino español de familia muy modesta, que viene a Cuba a principios de siglo como emigrante español.

Comienza a trabajar en condiciones difíciles. Era un hombre emprendedor, se fue destacando, llegó a ocupar cierta posición dirigente en los trabajos de principios de siglo. Fue acumulando algún dinero y fue adquiriendo algunas tierras. Es decir, tuvo éxito en los negocios y llegó a ser propietario de unas cantidades de tierra, si mal no recuerdo alrededor de mil hectáreas. Cosa no muy difícil en los primeros tiempos de la República. Después arrendó otras tierras. Y cuando yo nazco, realmente nazco en el seno de una familia que pudiéramos llamar terrateniente.

Ahora, por otro lado, mi madre era una campesina muy humilde, muy pobre. Por eso no existían las tradiciones de lo que pudiéramos llamar una oligarquía en el seno de mi familia. Pero no obstante, objetivamente, la posición social nuestra en ese momento era de una familia que tenía recursos económicos relativamente abundantes. Era propietaria de tierra y tenía todas las comodidades -pudiéramos decir- y los privilegios propios de una familia terrateniente en nuestro país.

La educación mía en los primeros años, los primeros meses casi pudiéramos decir… Yo aprendo a leer y a escribir en la escuela pública del lugar donde nací, en pleno campo. Después me llevaron a Santiago de Cuba cuando apenas tenía 5 ó 6 años. Pasé trabajo, pasé hambre; pasé hambre a pesar de que mi familia remuneraba la pensión donde yo estaba en Santiago de Cuba, pero por una serie de circunstancias, éramos un grupo relativamente numeroso de muchachos allí, pasamos bastante trabajo en ese período.

Periodista: Es decir, que no tuvo una infancia privilegiada realmente.

Fidel: Cuando estaba en mi casa sí, cuando me trasladaron a Santiago no. Puedo decir así que pasé hambre, que me quedé prácticamente descalzo, que tenía yo mismo que coser mis zapatos cuando se me rompían.

Periodista: Eso explica muchas cosas.

Fidel: Y estuve en esa situación algo más de un año. Se puede decir que en esa ocasión conocí la pobreza. ¿Puede haber influido eso en mí? Realmente no sé, no puedo asegurarlo. Después de eso ingresé… Me enviaron a una escuela privada de Santiago de Cuba que era regida por una orden religiosa, los Hermanos La Salle. Ahí estuve aproximadamente cinco grados. Después me mandaron a una escuela de los jesuitas. Y así hice la enseñanza primaria, y toda, la enseñanza preuniversitaria en escuelas de ese tipo. Eran escuelas de familias relativamente privilegiadas. Ahora, ciertos factores contribuyeron a desarrollar en mí un cierto espíritu de rebeldía. Pudiéramos decir que me rebelé en primer término contra las condiciones injustas en la casa de la familia donde me llevaron a los 5 años. En las propias escuelas a donde me enviaron sentí también un impulso de rebeldía contra ciertas injusticias en la escuela. Podemos decir que durante el período de mi infancia, aproximadamente tres veces sentí la sensación de cosas que me parecían injustas y que estimularon en mí un sentimiento de rebeldía. Esos factores pudieron haber contribuido a desarrollar un carácter relativamente rebelde. Ese espíritu de rebeldía puede haberse manifestado también después en mi vida ulterior.

Mis relaciones sociales de muchacho, en las vacaciones en la escuela, eran con los niños muy pobres del lugar donde yo vivía.

Periodista: Comandante, ¿usted que-ría desarrollar más ese punto?

Fidel: Puedo decir que a pesar de la situación económica de mi familia, siempre -en el campo donde yo nací me relacioné con los hijos de las familias más humildes, porque no había una tradición aristocrática en mi familia. Tercero, que el proceso de mi niñez y mi adolescencia me llevó más de una vez a adoptar una actitud de oposición y de rebeldía contra cosas que creía que eran injustas.

Aunque recibimos esa educación propia de esos colegios particulares, también hubo en la formación nuestra, la preeminencia de ciertos principios de rectitud.

Ahora, en toda esa fase de mi vida tal vez se fue desarrollando un carácter, se fue desarrollando un espíritu, pero no adquirí ninguna conciencia política. La conciencia política que me ayudó a interpre¬tar la vida, me ayudó a interpretar el mundo, me ayudó a interpretar la sociedad y me ayudó a interpretar la historia, la adquirí como estudiante universitario. Principalmente, cuando entré en contacto con la literatura marxista, que ejerció en mí una extraordinaria influencia, y me ayudó a comprender las cosas que de otra forma no habría comprendido jamás.

De modo que, yo puedo decir que la conciencia política mía la adquirí por estudio, por análisis, por observación; no por origen de clase. Pero no creo de ninguna manera que el origen de clase sea un factor insuperable, creo que la conciencia del hombre se puede elevar por encima de su origen de clase.

II.- El Moncada

Del Cuartel a la Montaña: Escogimos este lugar, porque nosotros teníamos que buscar un punto donde concentrar el personal antes del ataque del Moncada, entonces estudiamos las distintas direcciones. Y buscando, encontramos esta casa, con una pequeña parcela de terreno, que la alquilaban. Y entonces, analizados todos los factores, decidimos escoger esta casa, que estaba a unos cuantos kilómetros del cuartel por una carretera, bastante directo.

Se alquiló la casa, pero teníamos que buscar algún elemento para disfrazar esto. El plan que hicimos fue simular una granja avícola, por eso ustedes ven algunas de estas instalaciones, que parecen instalaciones para la avicultura, pero que en realidad servirían para esconder los automóviles. Entonces algunos meses antes alquilamos esta casa. Se preparó con algunas cosas adicionales bajo el pretexto de que era una granja avícola.

Periodista: Tengo entendido que estaba cerca la casa de uno de los militares batistianos, que eso disminuía, de cierta manera, la sospecha.

Fidel: Es posible. Pero no fue ese el factor principal: el factor principal es que estaba aislada, que estaba en esta carretera que conducía directamente a las proximidades del cuartel, y era uno de los lugares disponibles, porque no era fácil encontrar una casa.

Entonces, esta casa sirvió, primero, para concentrar las armas, y por último, para concentrar el personal. Esto había que hacerlo en condiciones de clandestinidad. Por eso había que tomar todas las medidas. Incluso había un vecino que vivía ahí, frente a esta casa, un campesino. Se hizo amistad con él y todo, pero él nunca sospechó que esta casa tenía un propósito revolucionario. Había un compañero del Movimiento que vivía en Santiago de Cuba, era el único de Santiago de Cuba, porque no queríamos reclutar personal de Santiago para disminuir los riesgos de que pudiera haber alguna indiscreción. Por eso, en Santiago sólo teníamos un cuadro que ayudó en el alquiler de esta casa; después para esta casa vino uno de los jefes del Movimiento, y se instaló aquí en Santiago de Cuba. Y durante varias semanas estuvimos concentrando las armas aquí.

Periodista: Pero ninguno de los asaltantes sabía realmente el objetivo hasta el último momento.

Fidel: No. La Dirección del Movimiento sí, un grupo de tres compañeros, que era una especie de ejecutivo de la Dirección del Movimiento. Y el compañero de Santiago también tenía idea del objetivo, puesto que a él se le dieron instrucciones de observar el cuartel, de hacer una exploración sobre el cuartel.

Periodista: De ahí fue de donde partieron los vehículos que fueron a atacar el cuartel.

Fidel: Desde aquí, sí. Aquí se concentraron las armas. El 26 de julio era domingo, y desde el sábado por la noche se fueron concentrando aquí en esta casa.

Periodista: ¿Y el recorrido es más o menos el mismo?

Fidel: El recorrido es varios kilómetros no recuerdo exactamente ahora cuántas. Esta carretera sale a una avenida, la avenida al cuartel, y tácticamente era el lugar mejor para esa operación. Y aquí se disimulaba esto con el pretexto de que se estaba fundando una granja avícola en este lugar. Y realmente todo el mundo creyó que había una granja avícola, por lo menos los pocos vecinos que estaban enfrente. Por ahí todavía vive el vecino que estaba frente a esta casa en aquellos tiempos.

Tenía algunas matas de mango… Yo no sé si después han sembrado algunas; pero en general era este el ambiente de la casa.

Periodista: Pero aquí no se hizo ningún entrenamiento; aquí sólo se hizo la concentración.

Fidel: Aquí no se podía hacer entrenamiento porque era muy arriesgado; el entrenamiento lo hicimos en La Habana. Aquí sólo se fueron acumulando las armas y había una sola persona en Santiago de Cuba que conocía de esta casa. A pesar de que Santiago de Cuba era una ciudad muy rebelde, muy revolucionaria, nosotros, para guardar la discreción del plan, pues no reclutamos a nadie de Santiago para el asalto.

Periodista: A pesar de todo eso una de las cosas más admirables del Movimiento, que ahora refleja la historia, fue cómo se pudo mantener esa organización clandestina bajo un régimen de tal represión, una organización tan amplia.

Fidel: Era muy difícil, realmente era difícil, puesto que en aquella época los revolucionarios no tenían organización, no tenían experiencia militar.

Periodista: Pera el 26 sí la tenía.

Fidel: Bueno, nosotros… Había mucha gente organizándose en aquel período. El grupo nuestro yo creo que en aquella época reclutó más combatientes que todas las demás organizaciones. Además, era un grupo muy discreto; pero, además, no sólo era discreta par la calidad de la gente sino por el método de organización que teníamos. Estábamos organizados en células. Nadie tenía contacto, unas células con otras. El grupo de dirección era de mucha confianza, y seguíamos las reglas de la clandestinidad. Porque en aquella época había muchas elementos revolucionarios y hablaban y conversaban. Eran indiscretos. Casi todo lo que se hacía en aquella época contra Batista se sabía.

Periodista: Y toda esa importación de armas de la gente de Prío y todo eso que se iba haciendo…

Fidel: Sí. Porque la gente de Prío tenía dinero y nosotros no teníamos dinero; ellos tenían armas y nosotros no teníamos armas. Por lo tanto, nosotros teníamos que hacer las cosas con mucho cuidado. Ellos hacían propagandas con las armas. Pudiéramos decir que hacían política con las armas.

Periodista: ¿Y no pudieron conseguir de aquellas armas ustedes?

Fidel: En realidad, tratamos de conseguir un poco. Y nosotros les habíamos infiltrado la organización de ellos. Teníamos 360 hombres infiltrados en la organización de ellos, con el objetivo de tratar de tomar las armas. Pero parece que fue demasiado ambicioso nuestro plan, y en un momento dado ellos sospecharon de aquella gente un poco.

Periodista: Pero todos los hallazgos de armas que iba haciendo la policía de Batista por esa época eran…

Fidel: Eran armas de ellos, del antigua gobierno, que tenía mucho dinero porque había robado mucho.

Periodista: Pero eran armas sembradas por ellos mismos en algunas ocasiones, por la policía, paquetes con…

Fidel: No, yo creo que no. Los dirigentes de los partidos políticos tradicionales y del gobierno que estaba en el poder, que había sido desalojado por Batista, tenían mucho dinero. Y compraron armas y pudieron introducirlas en el país por distintos procedimientos bastante ingeniosos, y las trajeron. Ellos no tenían masa, ellos no tenían combatientes; tenían dinero, tenían armas, pero no tenían hombres. Y ellos trataban de hacer un esfuerzo por reclutar gente del pueblo. Y en ese período nosotros tratamos de filtrarles algunas gentes en la organización de ellos, con el objetivo de ocupar las armas.

Periodista: Pero el Movimiento sí tenía bastantes efectivos ya en aquella época…

Fidel: Bueno, nosotros llegamos a entrenar más de mil hombres. En esa época nosotros teníamos alrededor de mil 200 hombres. 

Periodista: Pero aparte de los entrenados, ¿la organización era bastante amplia?

Fidel: No era tan amplia, no era muy amplia, aunque su base sí era la base de aposición y de odio al régimen de Batista. Pero los militantes, los hombres organizados y entrenados llegaron a ser alrededor de mil 200 hombres, porque había una oposición bastante generalizada al gobierno de Batista. Muchos de ellos eran de origen ortodoxo, muchos de los combatientes del Moncada, pero eran ya gente de extracción muy humilde; es decir, era una organización al margen de aquellos partidos políticos. Yo seleccioné la gente principalmente entre los sectores humildes del pueblo. Nuestra gente fue seleccionada en sectores humildes del pueblo, de entre los que tenían una actitud de oposición a Batista.

Periodista: Pero muchos militantes del Movimiento, tenía entendido que eran provenientes de la ortodoxia…

Fidel: Eran provenientes de la ortodoxia porque era un partido popular con bastante ascendencia en el pueblo, pero un poco heterogéneo. El Partido Ortodoxo se componía principalmente de gentes humildes, obreros, campesinos y gente de pequeña burguesía. En aquella época la alta dirección de ese partido estaba en manos de gente ya de la clase dominante, realmente.

Periodista: Y la juventud del partido donde usted militaba…

Fidel: Había una juventud combativa, pero los líderes oficiales del partido ya estaban más o menos comprometidos, no voy a decir con una posición de clase sino que estaban ya adaptándose al sistema, podemos decir. Yo organizo a la juventud de ese partido, pero aparte de la… oficial. Yo hice un trabajo en la base con los jóvenes principalmente de extracción humilde del pueblo. No había dirigentes oficiales de ese partido en la organización nuestra.

Periodista: Fue un trabajo político, ideológico, ya que se hizo…

Fidel: Sí, fue un trabajo político-ideológico.

Periodista: Pero todavía no se hablaba de ideas socialistas en esa época.

Fidel: Todavía no se hablaba de socialista en esa época. En esa época pudiéramos decir que el objetivo principal del pueblo era el derrocamiento de Batista. Pero ya la extracción social de todas aquellas gentes que nosotros reclutamos propiciaba el adoctrinamiento político.

Por lo menos el grupo, el pequeño grupo que trabajó en la organización del Movimiento era gente de ideas muy avanzadas. Nosotros teníamos cursos de marxismo. Y el grupo de Dirección, durante todo aquel período, estudiamos marxismo. Y pudiéramos decir que los principales dirigentes de la organización eran marxistas ya.

Dentro de una Concepción Marxista  

Periodista: Después de la muerte o el suicidio de Chibás se fue agudizando, digamos, la diferencia entre la dirección del partido y la juventud…

Fidel: Yo puedo decir lo siguiente: Chibás era un líder carismático, de mucho apoyo popular, pero no se caracterizaba por un programa de reformas sociales profundas. Digamos que su programa en aquella época se circunscribía a algunas medidas de tipo nacionalista frente a los monopolios yanquis, y principalmente medidas contra la corrupción administrativa, contra el robo. Era un programa constitucionalista, y luchaba a favor del adecentamiento público. El programa de Chibás estaba lejos de ser un programa socialista. Podíamos señalar que en aquella época ese programa respondía a las ansias de la pequeña burguesía, que ya tenía contradicciones con el imperialismo, que se resentía del exceso de explotación de los monopolios existentes en el país, y su bandera principal era la lucha contra la corrupción pública, contra el robo, contra la malversación. Pero ya dentro de la masa de ese partido había una izquierda. Podríamos decir que nosotros éramos la izquierda de ese partido. No era muy numeroso tampoco, pero estaba integrada por compañeros procedentes de la Universidad, que en la Universidad habían podido tener contacto con las ideas socialistas, con el marxismo-leninismo, y habíamos adquirido ya una conciencia política mucho más avanzada. De modo que cuando se produce la muerte de Chibás existía un gran partido de masas sin dirección. Y la dirección era una dirección reformista. Y dentro de esa masa había ya un grupo que teníamos ideas mucho más avanzadas. En dos palabras: yo en aquella época, al final de mis estudios universitarios, ya tenía una concepción marxista de la política. En el tiempo de la Universidad, mis contactos con las ideas marxistas fueron los que me hicieron adquirir a mí una conciencia revolucionaria. Ya a partir de ese momento toda la estrategia que yo elaboré políticamente estaba dentro de una concepción marxista. Cuando se produce el golpe de Estado del 10 de marzo, ya yo tenía una formación marxista. Pero nos encontramos con la situación de un país donde se produce un golpe de Estado, donde el partido que tenía más base popular era un partido que estaba mal dirigido, sin orientación. Yo tenía ya idea revolucionaria práctica, concreta, desde antes del golpe del 10 de marzo.

Periodista: Y el PSP, el Partido Socialista Popular, ¿tenía alguna estrategia elaborada?

Fidel: El Partido Socialista era pequeño, relativamente pequeño; para la América Latina era un partido grande, pero estaba muy aislado. En aquellas circunstancias, toda la época del macartismo, del anticomunismo había logrado, digamos, bloquear al Partido Comunista. Yo no era un militante del Partido Comunista, porque por mi educación, mi origen de clase… Yo llego, a la Universidad y es en la Universidad que yo adquiero ya una conciencia revolucionaria. Adquiero una conciencia revolucionaria, pero por ese período estaba ubicado ya dentro de un partido que no era un partido marxista, sino un partido populista, podemos decir. Pero yo veo que aquel partido tiene una gran fuerza política de masas, y entonces empiezo a elaborar una estrategia para llevar a esas masas hacia una posición revolucionaria, desde antes del golpe de Estado del 10 de marzo. Ya yo tengo la idea clara de que la Revolución hay que hacerla tomando el poder y hay que tomar el poder revolucionariamente. Ya en aquella época, antes del golpe de Estado, yo adquiero esa convicción. Desde luego que antes del golpe de Estado la estrategia que personalmente yo elaboraba era una estrategia de acuerdo con aquellas circunstancias. Era una época política, parlamentaria. Entonces yo estoy ya dentro de ese movimiento. Las primeras ideas de una Revolución yo las concibo incluso desde el Parlamento, pero no para hacerla a través del Parlamento. Yo pensaba utilizar el Parlamento para proponer un programa revolucionario.

Periodista: ¿Por eso se postuló usted?

Fidel: Pensaba precisamente utilizar el Parlamento para proponer un programa revolucionario, y alrededor de ese programa movilizar las masas y marchar hacia la toma revolucionaria del poder. Desde de entonces, desde entonces, ya yo ni estoy pensando en los caminos convencionales, en los caminos constitucionales desde antes del 10 de marzo. Cuando se produce el 10 de marzo, fue necesario cambiar toda aquella estrategia. Ya no había necesidad de utilizar los caminos constitucionales.

Periodista: ¿Pero el 10 de marzo se produce no tanto para impedir una revolución, sino para impedir que tomara el poder el reformismo en Cuba, o un partido más o menos progresista, o … ?

Fidel: Me parece a mí que en realidad el 10 de marzo se produce para impedir el triunfo de un partido progresista en Cuba, no para impedir el triunfo de un partido revolucionario. Esa es la realidad. Ellos tratan de impedir un movimiento progresista, pero podemos decir que históricamente crearon las condiciones para producir un movimiento revolucionario. Pero en las condiciones de Cuba, yo creo que era posible incluso promover una Revolución aun antes del 10 de marzo. Antes del 10 de marzo ya yo era comunista, pero el pueblo todavía no en comunista, la gran masa todavía no respondía a un pensamiento político radical, la gran masa en esa época respondía a un pensamiento político progresista, reformista, pero no era todavía un pensamiento comunista.

Periodista: Además, en eso influía también todo el problema del anticomunismo, del macarthismo.

Fidel: Mucho, mucho, porque nosotros éramos una colonia económica y además ideológica de Estados Unidos. Pero yo adquirí esa conciencia como estudiante universitario.

Armas a Crédito

Periodista: Comandante, ¿es de ese lugar exactamente de dónde se montaron aquí en los carros y en los autos que fueron?

Fidel: Por ahí hay un pozo donde guardamos las armas, porque las armas nuestras las conseguimos en las armerías, eran armas de caza: fusiles 22, calibre 22, y fusiles escopetas de caza, para cazar patos, para cazar palomas. Pero no eran armas inofensivas, puesto que nosotros compramos un gran número de escopetas automáticas, para las cuales adquirimos cartuchos no para cazar patos, sino para cazar venados y para cazar jabalíes. Es decir que, como armas, no eran armas inofensivas realmente. Pero Batista se sentía tan seguro que en aquella época funcionaban las armerías y las tiendas de armas. Ellos se sentían muy seguros dentro de su poder militar.

Periodista: Pero armas de guerra no había.

Fidel: No, no había armas de guerra. No, pero nosotros por lo menos algunas armas eficientes podíamos adquirir, y las adquirimos legalmente, legalmente adquirimos las armas nuestras. Nosotros teníamos unos compañeros que estaban disfrazados de cazadores y de gente burguesa, y entonces tenían sus carnés, y ellos compraron en las armerías. Hay que decir que fue tan eficiente el trabajo que conseguimos que las armerías nos dieran crédito, y las últimas armas las compramos a crédito casi todas.

Periodista: Y luego las metieron en un pozo aquí.

Fidel: La mayor parte vinieron el día antes aquí el viernes, víspera del 26 de Julio, compramos la mayor parte de las armas, y se trasladaron en ómnibus, en tren, para acá. Armas de guerra propiamente, teníamos unos 3 ó 4 fusiles. Nuestras armas eran fusiles calibre 22, o calibre 12; escopetas automáticas, una sola ametralladora, que teníamos un M-3, que se utilizaba de entrenamiento en la Universidad, porque nosotros utilizamos mucho la Universidad para entrenar a la gente.

Periodista: Pero luego tuvieron que salir de ahí llegado el momento no entendí.

Fidel: En esa época había muchas rivalidades entre las organizaciones juveniles. Los estudiantes en aquella época, muchos de ellos, pensaban que ellos eran los herederos de las tradiciones revolucionarias; pero nuestro movimiento había conquistado el apoyo de unos cuantos cuadros universitarios, y ellos nos facilitaron la Universidad para el entrenamiento de nuestra gente. Es decir, nuestro movimiento era popular, no era universi-tario; pero algunos compañeros en la Universidad, principalmente Pedrito Miret; que hoy es del Buró Político, que era el responsable de entrenamiento en la Universidad… Ellos entrenaban a todo el mundo, pero entonces nosotros logramos la adhesión de algunos de esos compañeros que trabajaban allí, esencialmente Pedrito Miret, y utilizamos la Universidad para entrenar a nuestra gente, que era de extracción popular, no universitaria.

Periodista: Comandante, ¿y entonces de aquí salieron?

Fidel: Aquí concentramos las armas y aquí concentramos el personal que iba a atacar el cuartel Moncada. Ciento treinta y cinco hombres se reunieron aquí en la madrugada del día 26 de julio, mientras otro grupo estaba en la zona de Bayamo. Porque militarmente nosotros pensábamos tomar el Moncada y Bayamo, para tener una vanguardia organizada en la dirección principal del contraataque posible de Batista.

Periodista: Comandante, ¿pero la estrategia del Moncada era tomar ese campamento para armar luego al pueblo y seguir una guerra?

Fidel: Nosotros pensábamos ocupar las armas del campamento, pensábamos hacer un llamamiento a la huelga general de todo el pueblo, partiendo de la situación de descontento y de odio hacia Batista, y pensábamos utilizar las estaciones nacionales de radio para un llamamiento a la huelga general. Si no se lograba la paralización del país, el objetivo nuestro era después ir hacia las montañas para librar una guerra irregular en las montañas.

Los Azares de la Historia 

Periodista: Así que el plan de la guerrilla ya lo tenía elaborado.

Fidel: Tenía dos variantes. Una, tratar de provocar un levantamiento nacional para el derrocamiento de Batista. Caso de no lograrse el levantamiento nacional, o en el caso de que Batista pudiera reaccionar con fuerzas superiores y atacarnos aquí en Santiago de Cuba, la idea nuestra era, con las armas del cuartel Moncada, marchar a las montañas y librar la guerra irregular en las montañas. Fue exactamente lo que hicimos tres años después. La estrategia que elaboramos para el Moncada fue la misma que nos condujo después a la victoria, sólo que en la segunda ocasión no comenzamos por el Moncada, sino comenzamos por la Sierra. Hicimos la guerra en la Sierra, y al final liquidamos a Batista con esa misma estrategia en esencia. De modo que la estrategia del Moncada fue la estrategia que seguimos -en rasgos generales- después, y con la cual derrocamos a Batista. Pero no fue en ese momento. Ahora, estoy convencido de que si hubiéramos podido tomar el cuartel y ocu-par las armas, y hubiéramos iniciado en ese entonces la guerra contra Batista, habríamos liquidado a Batista antes. Ahora, habría que ver si la correlación de fuerzas en 1953… Yo pienso que si hubiéramos liquidado a Batista en 1953, el imperialismo nos habría aplastado; porque entre 1953 y 1959 se produjo en el mundo un cambio en la correlación de fuerzas muy importante.

Periodista: La guerra fría estaba todavía en pleno auge.

Fidel: Y el estado soviético era todavía relativamente débil en esa época. Y hay que ver que a nosotros nos ayudó decisivamente el Estado soviético, que en 1953 no lo habría podido hacer. Esa es mi opinión. Es decir, un triunfo en 1953 posiblemente habría sido frustrado después por el imperialismo. Pero seis años más tarde, era el momento preciso, muy ajustado, en que un cambio en la correlación de fuerzas del mundo nos permitía a nosotros sobrevivir. Tal vez en 1953 no habríamos sobrevivido, si hubiésemos triunfado.

Periodista: Se hubiesen radicalizado y…

Fidel: Pero habiendo triunfado en 1959, hubo una oportunidad de sobrevivir. Esa es mi apreciación.

Periodista: Una oportunidad.

Fidel: Sí, sí, una oportunidad.

Periodista: Eso es significativo, que usted diga una oportunidad; porque realmente fue bastante estrecha para… 

Fidel: ¿Qué habríamos podido hacer en 1953? Habríamos triunfado, habríamos llevado a cabo el programa revolucionario que entonces habíamos concebido, ese programa habría desatado la agresión imperialista, y nos habrían aplastado. De modo que si la Revolución triunfa en 1953 no habría podido sobrevivir. Esos son los azares de la historia.

Elemento Sorpresa

Periodista: Bien, Comandante, ¿podemos seguir con usted?

Fidel: Hacemos lo que ustedes quieran. ¿Quiere que le enseñe las armas aquí? Venga. Ese es el único fusil M-1 que teníamos, la única arma de guerra. Esta es una selección del grupo de armas que nosotros utilizamos. Esta es la única arma de guerra que había, un fusil M-1, que era de la Universidad. Entrenábamos allí en la Universidad con ese fusil. De este fusil teníamos 3, pero este es un fusil de la época de Buffalo BiIl más o menos, un fusil 44. El grueso de nuestras armas eran de este tipo de escopetas, calibre 12, calibre 16 y fusiles de 22 milímetros. Con estas armas… Estas las compramos en armerías todas. Pero yo diría que eran armas eficientes, eran fusiles automáticos, y éstos también eran automáticos, que tenían cartuchos especiales que había comprado. Y pienso que son armas eficientes, aún hoy pienso que son armas eficientes. Claro, no teníamos ninguna bazooka, ningún cañón antitanque, ningún mortero. Habría sido mucho mejor todo eso. Pero en aquella época teníamos esas armas, y esas fueron las armas con las cuales nosotros organizamos el ataque al cuartel Moncada. Otro hecho: nosotros habíamos adqui-rido uniformes del Ejército, todos nuestros uniformes eran uniformes del Ejército, que los habíamos adquirido a través de un compañero nuestro que estaba en el Ejército de Batista, y entonces los 135 hombres tenían uniformes militares. El elemento sorpresa era el factor decisivo de la operación, con estas armas y con estos uniformes del Ejército. Al Ejército de Batista íbamos a tomarle la segunda fortaleza militar del país, que tenía más de mil hombres. Y se habría podido tomar. Aún hoy, pienso que el plan no era un mal plan; era un buen plan.

Periodista: El problema fue el desvío de la otra fuerza.

Fidel: El problema fundamental es que con motivo de los carnavales, que nosotros habíamos planificado nuestra acción en el carnaval, durante el carnaval, para poder movilizar más fácilmente a nuestras fuerzas, en esos días precisamente ellos redoblaron la guardia, y establecieron una posta cosaca alrededor del Regimiento. Y lo que complicó la situación definitivamente fue el choque nuestro con la guardia casaca, una guardia cosaca que pusieron a todo alrededor del cuartel y por la calle principal por donde íbamos nosotros. Y origina un combate fuera del cuartel. De lo contrario, nosotros habríamos podido tomar el cuartel perfectamente bien.

Periodista: Se puede sacar una foto ahí.

Fidel: En este pozo escondimos las armas, y sobre este pozo Abel Santamaría, que era el compañero responsable de esta casa y dirigente del movimiento, colocó esta tinaja. En esa tinaja echó tierra y sembró un árbol. Así que nuestras armas estaban debajo de un árbol que se sembró aquí. Y así estaba todo hasta el día 26 de julio, que quitamos el árbol, quitamos la tinaja y sacamos las armas. (La entrevista continúa mientras Fidel conduce el Jeep, rumbo al cuartel Moncada).

Periodista: ¿Cuántos carros eran en total?

Fidel: Eran, en total… Primero salieron los carros que iban a tomar el Hospital Civil; eran tres. Después, los carros que iban a tomar la Audiencia; eran dos y después conmigo iban los carros que iban a tomar el cuartel, que eran alrededor de 14 carros los que iban conmigo. Yo llevaba alrededor de 90 hombres para tomar el cuartel.

Periodista: ¿Entonces el total eran asignados a otros objetivos?

Fidel: Sí, había 35 destinados a tomar el Hospital Civil y la Audiencia, para rodear el cuartel.

Periodista: ¿Su hermano Raúl, Comandante, qué misión tuvo?

Fidel: Raúl iba a tomar el Hospital Civil, el Hospital Civil no, la Audiencia de Santiago de Cuba, que rodea el cuartel. Y Abel iba al Hospital Civil. Yo a los compañeros responsables, al segundo jefe del Movimiento, que era Abel, lo mandé al Hospital Civil por si me mataban a mí en el cuartel, ¿comprende?, que no fuera a quedar el grupo sin dirección. Y Raúl iba a la Audiencia. Nosotros tomábamos los edificios alrededor del cuartel simultáneamente con el ataque al cuartel. Ya se imaginará que íbamos tensos por aquí, por este camino; pero en realidad muy decididos. Ciertamente no teníamos ninguna duda del éxito. Lo más difícil hasta este momento se había logrado: organizar los hombres, entrenarlos, adquirir las armas y preparar el ataque.

Periodista: Claro, sin caer en la represión.

Fidel: Claro.

Periodista: ¿Y esta montaña, al frente, es la Gran Piedra, a donde fueron después?

Fidel: Después nosotros regresamos aquí a la casa, para tratar de reorganizar a la gente, y con un grupo de 10 ó 12 hombres fuimos a las montañas. Pero nuestras armas, que eran buenas para luchar en el cuartel, no eran buenas para luchar en las montañas.

Periodista: ¿No eran de largo alcance?

Fidel: Eran de muy corto alcance.

Periodista: Me imagino que el panorama era un poco distinto, porque no había tales pastoreos allí.

Fidel: No, esto es nuevo todo. Si quieren, pueden guardar material para cuando lleguemos allá, ¿eh?

Periodista: Sí, sí, hay.

Fidel: Era por este puente. El único incidente de importancia es que este puente es de una sola vía, y cuando íbamos por allí venía un carro por el frente, y tuvimos que esperar que cruzara, y entonces seguimos por aquí. Como usted ve, la casa estaba cerca del cuartel. Aquí doblamos para entrar en el cuartel.

Periodista: ¿En ocasión del asalto siguieron derecho?

Fidel: Por aquí, por aquí, por aquí seguimos. (Fidel y los periodistas arriban al cuartel Moncada, donde prosigue el relato). Entonces le voy a decir dónde se produce la crisis; la crisis se produce aquí. ¿Por qué? Porque la posta cosaca venía en esta dirección hacia acá, y nos la encontramos aquí; pero un carro había pasado delante de nosotros, que es el que tenía que desarmar la posta, y el carro llegó llevaba 100 metros delante de nosotros- y desarmó la posta. Pero la posta cosaca vio pasar el primer carro y se quedó mirando; y cuando vio que el carro desarmó a la posta allí, se puso en actitud de guardia, de alerta.

Entonces me quedaba a mí aquí al lado la posta cosaca, y yo estaba sacando la pistola para hacer prisionera a la posta cosaca. Y en ese momento, la posta cosaca se da cuenta de que nosotros estamos al lado, y hace un ademán de disparar y yo le tiro el carro a la posta cosaca arriba. Aquí mismo fue, en este lugar, más o menos. Entonces la posta cosaca se retira para allá, yo me bajo…. Porque yo estuve haciendo tres movimientos: con esto por aquí, manejando por aquí, la pistola por acá. Entonces, cuando yo me paro, los carros que vienen detrás piensan que están dentro del cuartel y se bajan y asaltan este lugar aquí. Entonces yo tengo que bajar a sacar a la gente de este edificio para continuar el ataque; pero invierto como 5 ó 6 minutos en eso. Cuando ya nosotros montamos otra vez en el carro, monto otra vez en el carro, un carro avanzó y retrocedió y chocó con el mío. El resultado fue que el combate se empieza a desarrollar fuera del cuartel, y el combate tenía que desarrollarse dentro del cuartel…

Periodista: Entonces se movilizó el cuartel.

Fidel: Entonces se movilizó el Regimiento, y entonces organizó la defensa. Eso fue lo que impide… Porque realmente la posta cosaca era una cosa nueva, que la habían puesto con motivo de los carnavales. El plan realmente… Le voy a decir… Yo no sé si se podrá caminar por aquí, pero ahí no había árboles creo yo en esta época. Entonces el asalto empezaba allí, allí.

Periodista: Allí tenía que empezar.

Fidel: Allí tenía que empezar todo cuando nos franqueara la posta. Pero resulta el encuentro con la posta cosaca, que en realidad yo tuve dos intenciones: uno, proteger la gente que había tomado la posta; segundo, quitarle las armas a la posta cosaca. Yo creo que si hubiéramos seguido de largo sin hacerle caso a la posta los otros carros, habríamos tomado el cuartel.

Periodista: En esos momentos.

Fidel: Sí, sí, lo hubiéramos sorprendido; porque él hubiera visto un carro delante, otro detrás, otro detrás, y la posta cosaca no habría tirado. Hoy me doy cuenta de eso, pero en aquel momento yo traté de proteger la gente que tomó la posta y quitarle las armas a la posta cosaca. Y como resultado de eso se produce el combate fuera del cuartel; y la gente que no conocía bien el cuartel, asalta todos aquellos lugares. Y yo tengo entonces que dedicarme a reorganizar a la gente para el encuentro… Cuando vamos a penetrar en el cuartel, se produce un accidente de un carro que choca con el carro mío.

Periodista: Porque la gente suya no conocía a Santiago realmente.

Fidel: La gente no conocía, la gente tenía que pararse donde yo me parara. Pero realmente en ese momento, cuando yo veo que la posta cosaca va a tirarle a la gente nuestra en el cuartel, traté de protegerlos y fui a arrestar la posta cosaca. Entonces la posta nos descubre, va a tirar, yo le tiro el carro arriba a la posta cosaca, y en ese momento se empieza a armar el tiroteo. Pero el tiroteo se arma fuera del cuartel.

Periodista: Entonces ese incidente fue el más grave.

Fidel: Ese fue el más grave. Si no. llega a ocurrir el incidente de la pasta cosaca, nosotros tomamos el cuartel, porque la sorpresa era total. El plan era un buen plan. Y si fuera necesario hacer un plan ahora, con la experiencia que ya tenemos, haríamos un plan más o menos igual. El plan era bueno. Es decir que se produce un incidente, una cosa accidental, que dio al traste con todo el plan; esa es la realidad. El fracaso de la toma del cuartel fue el encuentro con la pasta cosaca, que en realidad debimos haber seguido de largo.

Periodista: ¿Por qué le llamaban posta cosaca?

Fidel: Porque le llaman así a la posta que hace recorrida alrededor del cuartel, y ésta iba de aquí hasta la avenida, y volvía. Y la pusieron con motivo de los carnavales, es decir que eso no estaba previsto, la posta. Parece que con motivo de los carnavales, quizás para prevenir incidentes de menar importancia, pusieron la posta cosaca; porque ellas no tenían la menor sospecha de que se iba a atacar el cuartel, pero la posta la pusieron con motivo de los carnavales de Santiago; anteriormente no tenían esa pasta, la pusieran esos días.

Periodista: Por otro lado, los carnavales eran un elemento favorable.

Fidel: Nos ayudaban, porque facilitaban el movimiento con menos sospecha. Es decir, el carnaval nos favoreció, pero por otro lado el carnaval originó que ellos pusieran una pasta extra que no ponían normalmente, y esa posta tiene el choque con nosotros allí, a 80 metros de la entrada del cuartel. Pero de lo contrario, de los carros se habría bajado aquí todo el mundo y habrían tomado el cuartel, lo habrían tomado. Y estábamos vestidos de soldados además. Y si se toma la posta, se atrincheran aquí, porque el problema es que ellos movilizan al Regimiento; de lo contrario, nosotros hubiéramos agarrado al Regimiento dormido y lo habríamos cercada, porque teníamos tomado el edificio de la Audiencia, los edificios que rodean, los edificios principales los habíamos tomado ya, las que rodean el cuartel. Entonces nosotros habríamos tomado esta parte y los habríamos puesto para el patio a ellos. Claro, habría sido una carnicería; porque lo que se demostró allí cuando chocamos con la posta cosaca, empezó el tiroteo violento, muy violento… Yo pienso que como la gente nuestra todavía no tenía mucha disciplina de fuego, al llegar aquí habría disparado también, y habría sido una carnicería. No. dudo eso. 

Periodista: ¿Y ahora en este cuartel existe una escuela? Se ven pioneros… 

Fidel: Sí, una escuela. Quitamos los muros y todo eso. Pero algunos critican eso, porque dicen que mejor se hubiera quedado como lugar histórica; pero en los primeros tiempos de la Revolución no teníamos muchas escuelas y no estábamos pensando en la historia, y entonces tumbamos los muros e hicimos una escuela.

Periodista: Pero es un lugar histórico.

Fidel: Pero queda ahora un pequeño museo aquí, es lo que hay. Quizás algún día sea mejor reconstruir los muros y dejarlo como estaba originalmente. 

Trabajamos para la Victoria

Periodista: Comandante, yo, como le mencioné, quería pasar a otro punto antes de hablar de cosas políticas más generales. Una cuestión que ha impresionado bastante a cualquiera que conozca la historia de Cuba un poquito, fue ese proceso de su aislamiento después de la derrota del Moncada, con la tragedia de tantos compañeros muertos. Una derrota, claramente… ¿Cómo en ese aislamiento., esa celda de aislamiento, usted no se perdió de ánimos, no abandonó la lucha; siguió pensando, siguió preparando la Historia me Absolverá, hizo un documento político que fue la base de la continuación de la lucha y el programa de la Revolución?

Fidel: En realidad nosotros trabajamos para la victoria, no para la derrota, y sufrimos un revés muy duro. Pera además, ese revés había costado el sacrificio de muchos compañeros. Si antes del ataque al Moncada me sentía obligado con el país, después del ataque me sentí mucho más obligado. Yo creo que dadas nuestras intenciones, nuestros propósitos, no podía reaccionar de otra forma que como reaccioné, todavía con más decisión, más espíritu de lucha. Nadie sabía cómo podía terminar todo aquello. No sabíamos, incluso, si nos iban a asesinar. Pero, desde luego, teníamos que defender nuestras ideas, teníamos que defender nuestra verdad. Puede decirse que en circunstancias como esas, el hombre tiene mucho más estímulo que en circunstancias normales y, de esas dificultades saca fuerzas para enfrentarse a los problemas. Pero la más esencial de todo es que nosotros estábamos absolutamente convencidos de que teníamos la razón. Y ese factor nos daba fuerzas para enfrentarnos a aquellas momentos tan difíciles, profundizar más, exponer ante el pueblo los objetivos de nuestra lucha, enfrentarnos a la campaña de calumnias del gobierno y crear las condiciones para que si nuestra generación no podía realizar esas tareas, las pudiera realizar otra generación. Es decir, sembrar la semilla y ofrecer el ejemplo, que ya no era el ejemplo personal mío sino era el ejemplo de todos los compañeros que habían luchado y se habían sacrificado. Teníamos el deber de hacer el máximo esfuerzo para que ese sacrificio no fuera inútil.

Periodista: En ese momento tan tremendo, usted se inspiró mucho en Martí, ¿verdad, Comandante?

Fidel: En realidad, siempre, todos nosotros y toda nuestra generación recibió una gran influencia de Martí, y una gran influencia de las tradiciones históricas de nuestra Patria, que habían sido tradiciones de lucha muy duras por su independencia, y tradiciones realmente muy heroicas, que ejercían una gran influencia en todos nosotros. Yo en ese momento tenía una doble influencia, que la sigo teniendo hoy: una influencia de la historia de nuestra patria, de sus tradiciones, del pensamiento de Martí, y de la formación marxista-leninista que habíamos adquirido ya en nuestra vida universitaria.

Siempre esa combinación de las dos influencias: la influencia del movimiento progresista cubana, del movimiento revolucionario cubano, del pensamiento martiano y del pensamiento marxista-leninista, estuvo muy presente en todos nosotros. No se puede separar una cosa de la otra en la historia de nuestro país. Porque Martí en su época cumplió la tarea que le correspondía y fue exponente del pensamiento más revolucionario de aquella época. Pudiéramos decir, que para nosotros la vinculación de ese pensamiento patriótico, de ese pensamiento revolucionario con el pensamiento revolucionario más moderno, con el marxismo-Ieninismo; la combinación de ésa fueron los elementos que más influyeron en nosotros y que más, realmente, nos inspiraron. Y que no podía ser de otra forma, porque en países como Cuba la liberación nacional y la liberación social están estrechamente unidas.

Martí significó el pensamiento de nuestra saciedad, de nuestro pueblo en la lucha por la liberación nacional. Marx, Engels y Lenin, significaban el pensamiento revolucionario en la lucha por la revolución social. En nuestra patria, liberación nacional y revolución social se unieron como las banderas de la lucha de nuestra generación.

Periodista: Comandante, pasando un poco más adelante, el compañero Alcaide nos habló mucha del procesa dentro de Isla de Pinas y nos explicó bien cómo allí se fortaleció ideológicamente el grupo dirigente, y lo que yo le quería preguntar a usted: ¿Usted tuvo siempre confianza de que se pudiera llegar a través del trabajo político del movimiento y de otra fuerza política, a la amnistía o había pensado en la posibilidad de una evasión para seguir la lucha? Seguro usted no pensó quedarse ahí 15 años.

Fidel: No. Realmente yo no pensaba estar allí 15 años, pero comprendía muy bien la situación política del país. Había un odio contra Batista muy generalizado y Batista era víctima de sus propias contradicciones; trataba de legalizar el régimen, trataba de crear condiciones para unas elecciones que aunque fuesen fraudulentas por lo menos servirían como cobertura de la dictadura batistiana.

Y nosotros sabíamos que, dado el estado de ánimo de la opinión pública, no podía haber ningún intento de solución legal de la situación de Cuba sin la amnistía de los presos políticos. Nosotros sabíamos que la amnistía tendría que producirse más tarde o más temprano como consecuencia de la presión de las masas y de las propias contradicciones del régimen. En realidad, pensar en la evasión en Isla de Pinos era sumamente difícil. Nosotros estábamos sometidos a una prisión muy severa, a una vigilancia my rigurosa, en una Isla donde era, en la práctica, muy difícil elaborar una evasión. Por eso, nosotros confiábamos en el movimiento de masas y en el movimiento político, que presionara suficientemente al régimen para obligarlo a la amnistía de los presos políticos. Además, nosotros calculábamos que Batista se sentía fuerte, se sentía seguro, que subestimaba a la revolución y subestimaba a los revolucionarios, y que en un momento dado, como parte de su juego político, se vería en la obligación de promover la amnistía. Nosotros tratábamos…

Primero manteníamos una actitud muy firme, muy rebelde, muy digna en las prisiones, y desde luego, alentábamos la lucha de las masas por la amnistía. Pero ya desde entonces trabajábamos en la organización del movimiento y elaborábamos los planes ulteriores, para cuando el gobierno se viera en la necesidad de decretar la amnistía. Y sucedió así exactamente.

Cuando nosotros salimos de la prisión, ya teníamos toda una estrategia de lucha elaborada. Pero lo más importante a nuestro juicio en aquel instante era demostrar que no había solución política, es decir, solución pacífica del problema de Cuba con Batista, pero teníamos que demostrar eso ante la opinión pública, ya que si el país se veía forzado a la violencia revolucionaria no era culpa de los revolucionarios, sino culpa del régimen. Entonces planteábamos que estábamos en disposición de aceptar una solución pacífica del problema mediante determinadas condiciones, condiciones que sabíamos que no se producirían nunca. Y bastaron algunas semanas para demostrar ante la opinión pública de que esas posibilidades de solución pacífica de los problemas de Cuba con Batista no existían. Siempre estuvimos muy preocupados y en eso influía también la tradición martiana- de que la guerra es el último de los recursos. Y Martí durante las luchas por la independencia se empeñó mucho en demostrar que si se veían necesitados de acudir a la guerra es porque no existía ningún otro recurso. Eso estaba en la tradición política de nuestra historia. Nosotros, de la misma forma, tratamos de demostrar que no había solución pacífica con Batista. Una vez que -a nuestro juicio- eso estaba demostrado, iniciamos de nuevo la preparación para la lucha armada.

Fuente Original: Revista Cuba Internacional 1978