miércoles, 28 de marzo de 2012

Campaña Mundial contra el decreto 54

Vos el Soberano

Al Presidente del Congreso Juan Orlando Hernández:
Como ciudadanos comprometidos, le pedimos que no criminalicen el uso de los anticonceptivos. El Decreto 54 haría de Honduras el único país del mundo que castigue el uso o venta de las pastillas anticonceptivas de emergencia (PAE) con penas de prisión hasta de seis años. Le pedimos que rechace esta ley extremista y que respete los derechos fundamentales de las mujeres.
Firmas: http://www.avaaz.org/es/no_prison_for_contraception/?fp

Contra Siria todo vale


Rebelión

Por Andrés Martínez Lorca

No hay colmillo de jabalí que tal navajada dé como la pluma
Quevedo, Sentencias


Como el Consejo de Seguridad de la ONU no se pliega al dictado neocolonial de las potencias occidentales gracias a la firmeza de Rusia y China, y como los mercenarios y alzados en armas han sido expulsados por el ejército sirio de los bastiones que ocupaban en algunas ciudades, la campaña de guerra mediática contra el país de los omeyas cobra tintes histéricos, semejantes en su tono a los desplegados antes de la invasión de Iraq y en los meses previos al ataque de la OTAN contra Libia. El método es el mismo (cegar con mentiras la realidad), el objetivo idéntico (volver a dominar Siria, aislar al movimiento patriótico libanés y estrangular la resistencia palestina) y la estrategia la misma (acabar imponiendo el dictado imperialista a través de la ONU para así legitimar la destrucción del país, con invasión militar en caso necesario, y controlar Irán como fin último).
Vicente Romano ha explicado magistralmente en su último libro La violencia mediática cómo mediante lo que él llama “las técnicas del engaño” se oculta la realidad social y se secuestra el conocimiento. Un claro ejemplo de ello lo encontramos en la crónica que desde Jerusalén escribe Enric González en El País: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/03/15/actualidad/1331809096_566013.html). Veámoslo en detalle.

La línea argumental consiste en criticar al “régimen” sirio porque ha restablecido el orden en las ciudades de Homs e Idlib donde actuaban las bandas armadas. (Ya sabemos que, según el descubrimiento reciente de los apologetas del imperio, sólo tienen régimen político los países no dominados por los Estados Unidos. Esto significa un gran adelanto para esas naciones porque desde los griegos se llamaba politeía a tal estructura política). Ni una palabra en la crónica del reciente Referendum constitucional que consagra el pluralismo politico y que, pese a las llamadas al boicot por parte de la oposición, ha obtenido un resultado bastante positivo: votaron 8.376.447 ciudadanos, lo que representa el 57,4% del electorado, votos a favor 89,42% y votos en contra 8,99%: 
http://es.wikipedia.org/wiki/Refer%C3%A9ndum_constitucional_de_Siria_de_2012.

Tras ambos acontecimientos, civil y militar, era previsible una explosión de apoyo popular al proceso de cambios que culminará pronto en unas elecciones generales. Periodistas extranjeros acreditados en Siria han confirmado una participación masiva en las manifestaciones de las principales ciudades. Sin embargo, ésta es la versión tendenciosa del corresponsal de El País: “Las manifestaciones de ayer en Damasco y otras ciudades fueron cuidadosamente organizadas por el Gobierno y se advirtió a todos los empleados públicos que debían acudir a ellas con sus familias, bajo amenaza de represalias”. Es decir, que carecían de valor por ser teledirigidas y forzadas. ¿Sólo eso? No exactamente, al parecer: “Pero fueron muchos quienes participaron con sinceridad en las marchas (…) ”, añade. ¿Cómo sabe distinguir Enric González a unos de otros desde Jerusalén? ¿Quizá con algún ingenio electrónico de fabricación israelí o estadounidense, o basado en simples conjeturas de quien adivina a distancia el motivo personal de los que coreaban en masa ”Hemos ganado”? 

Mezclando siniestramente medias verdades (las manifestaciones populares) con grandes mentiras (las cifras de muertos y las torturas de las que culpan al gobierno las bandas armadas y que con total desenvoltura reconoce que proceden de “fuentes no verificables de la oposición”), el periodista pontifica su verdad, es decir, su insostenible toma de posición, con una lapidaria frase de doble filo que le vale tanto para anular al presidente Bashar al-Assad como para despreciar al pueblo sirio: “Millones de sirios odian a El Assad y el país se ha convertido en un paria dentro del mundo árabe”. Con este epitafio la crónica ha cumplido la tarea encomendada y sí, esta vez teledirigida.

El único análisis que permiten los estrategas del Departamento de Estado y del Pentágono para encubrir la realidad económica y la lucha por la hegemonía política es reducir los conflictos árabes a problemas religiosos, a lo que ellos llaman conflictos sectarios. Así, vimos justificar la invasión de Iraq como un apoyo a la mayoría chií discriminada por la minoría sunní, se nos vendió la heroica lucha contra los invasores llevada a cabo por las ciudades de Baquba, Faluya, Ramadi y Samarra como producto del llamado “Triángulo sunní” (un nuevo invento anglosajón: la geometría religiosa) y ahora se intenta justificar la agresión contra un país árabe e impedir la convivencia pacífica con la misma consigna encubridora. 

Volvamos al texto de la crónica. En ella se acusa al gobierno sirio del “estímulo de las tensiones sectarias”, lo que justificaría curiosamente que la oposición empezara a armarse. Cuál es entonces el fondo del conflicto en Siria, ¿la injusticia social, la falta de democracia, el paro? Nada de eso. Éste es el cuadro apocalíptico que traza E.G.: “La cuestión sectaria, que enfrenta barrio contra barrio y calle contra calle” y que junto a la proliferación de armas “hacen improbable la pacificación del país en un futuro previsible”. Tenemos, por tanto, que el problema que desgarra Siria sería de tipo religioso y que el culpable de atizarlo sería el gobierno. En una nueva pirueta, se introduce otra variable, más realista, que anularía lo anterior: “También hay quienes siguen valorando la estabilidad y la tolerancia religiosa que la dinastía El Assad ha procurado a Siria durante más de 40 años”. ¿En qué quedamos? Así que el conflicto no es de raíz sectaria y la tolerancia religiosa ha caracterizado la vida política siria durante 40 años… 
Los medios de masas repiten, pues, como loros los pseudoanálisis USA, las frases hechas y hasta los epítetos denigrantes contra al-Assad («carnicero», «sátrapa», «tirano»). El diario global, siendo tan global, no iba a ser una excepción entre los sumisos medios. Para no extrañarnos de ello, tengamos en cuenta la naturaleza de tales medios de comunicación. Como escribió Vicente Romano, “la realidad es que estos medios de masas no son de las masas, sino de unos pocos, cada vez menos, ni las masas se comunican a través de ellos”.

La crónica caótica acaba con un chiste. Se afirma en ella que Rusia vende armas y combustible a Siria (no parece que ello viole el derecho internacional) mientras que “EEUU, Reino Unido y Francia se niegan en cambio a proporcionar armas a los rebeldes”. ¡Qué seráficos son estos adalides de la OTAN, en contra de las apariencias! Parece que E.G. está no en Jerusalén sino en la higuera. Ya que no lee los cables de Wikileaks que su periódico ha filtrado, que al menos dé un vistazo a la prensa anglosajona, por ejemplo, al diario británico The Guardian.

En conclusión, entre palos de ciego, consignas trasatlánticas y ecos reales de la sociedad siria, lo que parece molestar al cronista no es la existencia de un conflicto civil y las consecuencias negativas que de él se derivan para el mundo árabe en su conjunto sino lo que, a regañadientes, reconoce el titular del periódico: “El régimen muestra su fuerza en Siria”. Así, es, en efecto. El país de los omeyas (la dinastía que más tiempo ha gobernado en España) se le atraganta una vez más al neocolonialismo occidental. 

El río que no cesa

Rebelión

Por Gorka Larrabeiti

Cuesta lo suyo abordar la riada de argumentos que se ha precipitado a raíz de la publicación del informe sobre sexismo y visibilidad de la mujer escrito por el académico Ignacio Bosque y publicado con gran bombo en El País. La mayoría de los comentarios que desde la izquierda se han hecho son críticos. Los argumentos que más se han repetido son el autoritarismo, conservadurismo, arrogancia corporativa y la falta de sensibilidad que demuestra la rancia RAE. Viendo el asunto contracorriente, cabe pensar que el sexismo en el español es materia en la que confluyen, al menos, lo gramaticalmente insostenible, lo éticamente justo, lo simbólicamente injusto, lo políticamente correcto y lo poéticamente bello. 

Bosque aborda el sexismo en el lenguaje desde un punto de vista lingüístico. Denuncia que propuestas de lenguaje no sexista “conculcan aspectos gramaticales o léxicos firmemente asentados en nuestro sistema lingüístico”. Responde con argumentos lingüísticos a normas lingüísticas, y se ve con derecho y autoridad para hacerlo. Es lógico y normal. Rechazar el masculino como morfema que engloba a ambos géneros supone una revolución de un sistema gramatical cuyos orígenes se remontan al indoeuropeo, y que luego pasando por el latín y las lenguas romances ha surcado siglos de historia. En español tenemos cinco categorías variables al género (artículo, adjetivo, pronombre, nombre): se salvan el verbo (salvo el participio), el adverbio, la preposición, la conjunción, la interjección. La mitad del caudal de palabras del español se verían afectadas por una renuncia al masculino como morfema genérico, y Bosque afirma que esta revolución es gramaticalmente insostenible. Es cierto: Bosque es un conservador cuya quijotesca misión es conservar un río, que, siéndolo, nunca es el mismo. Si a un especialista en hidrografía fluvial le dijeran que de ahora en adelante la mitad de las aguas de un río tomarán otro cauce, lo vería, lógicamente, como algo antinatural y alertaría del cataclismo en ciernes.

Sin embargo, y bien lo saben los académicos, la lengua no es sólo cuestión gramatical. También es materia de la sociología, la psicología o la política. Desde hace tiempo se ve que ese morfema masculino genérico está produciendo una erosión en el lecho del río, pues ciertos usuarios sienten que ese morfema crecido se desborda continuamente, que con su arbitrariedad les inunda sus campos. De ahí que levanten muros de contención para protegerse de una inundación agresiva y protesten cuando la Academia finalmente se expone y defiende insensible el cauce de siempre. Es verdad que la Academia ha tardado demasiado en afrontar la cuestión, y que la tardanza en la respuesta de unos académicos incapaces de seguir la velocidad de las corrientes aguas de la lengua cuestiona también la utilidad de la institución en materia normativa. Alfonso Sastre recuperaba ayer un artículo que escribió en 1994 -sí, hace 18 años- en el que alertaba del verdadero problema que crea el rechazo del masculino como género no marcado: “la solución que se le está dando en el habla y en la escritura de ciertos medios progresistas no es literariamente buena”.

Leyendo las críticas que se han hecho al informe de la RAE, se advierte una hipersensibilidad morfológica que nace de una visión de la realidad que ya no acepta sin más el androcentrismo ni en lo simbólico o ni en lo arbitrario. Dicen: "El lenguaje sirve de apoyo al sistema, no podría haberse desarrollado el patriarcado a lo largo de todos estos siglos sin contar con la herramienta del lenguaje que está ahí sustentándola". De lo que se deduce que cambiando el lenguaje, se podría cambiar la realidad hasta incluso acabar con el patriarcado. Creo que el cambio es al revés: primero, ha de cambiar la sociedad, y luego, como consecuencia de ello, el lenguaje. Pero supongamos que tengan razón los que piensan lo contrario. Me pregunto: ¿es el sistema léxico y gramatical el mejor campo de batalla en el terreno simbólico o antropológico? ¿No sería mejor antes apear de sus pedestales a los dioses para recuperar a las diosas? Y dudo: ¿esta hipersensibilidad morfológica no está concentrando demasiada atención habiendo batallas más cruciales como la discriminación laboral o antropológica -por ejemplo, las mujeres objeto en televisión o publicidad- que son injusticias que siguen cometiendo segundo a segundo y que están lejos de estar controladas? Y dudo aún: ¿qué hacemos cuándo se escuchan términos como “maricomplejinismo”, “feminiprogres” o “feminazis” para atacar a quienes defienden un nuevo modo de usar el lenguaje? ¿Defendemos cómodamente esos desdoblamientos políticamente correctos como en ese artículo de la Constitución de Venezuela que recoge Bosque en su informe? ¿No hacemos nada?

Hay que luchar por la igualdad, sí. Hagámoslo primero en el terreno social y político. Adentrémonos en lo simbólico y antropológico, pero empezando por lo más alto, y terminando en los morfemas, pobres signos arbitrarios que poca culpa y menos ideología tienen. Y quienes no lo soporten porque en ellos ven el brazo fuerte del patriarcado, den respuestas gramaticalmente sostenibles y poéticamente bellas y subversivas. Lxs signxs ortográficxs libertarixs y la arroba de “ querid@s compañer@s" son subversivos sólo ortográficamente pero no afectan al sistema morfológico. Si uno los lee en voz alta, o dice “queridos”, o dice “queridas”. No nos convencen los desdoblamientos, pues funcionan bien en los vocativos (“Señoras y señores”, “ciudadanas y ciudadanos”, “niños y niñas”), pero no en los artículos (“los y las”) ni en el resto de concordancias de género. Admitamos la necesidad sistémica de morfemas genéricos no marcados. Implantar en el sistema un morfema no marcado revolucionariamente nuevo es un juego de niños. Podremos decir “lis compañeris están preocupadis” o “les compañeres estén preocupades”, pero seremos tan cómicos como cuando decimos "canda Farnanda sáptama asaba pantalán". 
Así que sólo queda una posibilidad. Luis Martín Cabrera apostaba en su Respuesta histérica a Don Ignacio Bosque por el uso provocador del femenino: "Uno de los legados más impresionantes del 15 M es el cambio de lenguaje que se ha operado en las plazas y en las asambleas (seguro que Bosque no se ha dado un paseo por ellas para escuchar cómo se habla). En las plazas y en los parques la gente se refiere a menudo a los bancos, el Estado, los políticos y los medios como ELLOS y a la ciudadanía como NOSOTRAS".

En eso estamos de acuerdo: quienes se sientan incómodas en las turbulentas aguas del masculino englobador, hagan uso del femenino como género no marcado. Rómpase la norma a posta con ánimo subversivo. Eso sí es poético: cuesta, sacude y enseña. No lo hará Bosque, que es un especialista que estudia y cuida de un río. Háganlo quienes se sientan "compañeras". Pero, por favor, evítense esas esclusas de artículos y morfemas redoblados que bifurcan la belleza del idioma. El río fluye. Que el río fluya.
Nota:
1.- Busqué esta cita de Ignacio M. Roca en el Boletín de la Real Academia Española (tomo 89, 2009, pág. 78) que recoge este fragmento de la Constitución de Venezuela.

«Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento y sin otra nacionalidad podrán ejercer los cargos de Presidente o Presidenta de la República, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, Presidente o Presidenta y Vicepresidentes o Vicepresidentas de la Asamblea Nacional, magistrados o magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, Presidente o Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Procurador o Procuradora General de la República, Contralor o Contralora General de la República, Fiscal General de la República, Defensor o Defensora del Pueblo, Ministros o Ministras de los despachos relacionados con la seguridad de la Nación, finanzas, energía y minas, educación; Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de los Estados y Municipios fronterizos y de aquellos contemplados en la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional.»

martes, 27 de marzo de 2012

Alternativa relacional y socialismo democrático versus machismo politiquero


Vos el Soberano 


Dra. Phil. Irma Becerra
Conferencia Magistral y Discurso Político
Marzo 22 de 2012
A mi papá Longino Vidal Becerra y a Compay Segundo
Casa de Francisco Morazán Quesada

1.- Definiciones sobre Machismo Politiquero
Atraso y Provocación
Estimados Compañeros del Frente Nacional de Resistencia Popular:
¡Ha llegado la hora que tanto hemos esperado de encabezar el proyecto de la revolución social y política en Honduras, nuestro gran país de origen! ¡Ha llegado la hora de la construcción del socialismo democrático progresivo que debe acelerar la historia de nuestro país hacia la liberación total del pueblo pero no como una construcción imaginaria de la conciencia sino como una forma de vida materialmente realizada! ¡En consecuencia, ha llegado la hora de quebrar y neutralizar a todos los traidores que han convertido la lucha de los comunistas verdaderos en mentira y provocación! ¡Compañeros! Como señaló el camarada comunista alemán, Ernst Thälmann: “Se nos ha dado la vida sólo una vez y es lo más valioso que tenemos, por eso, a la hora de nuestra muerte tenemos que ser capaces de decir que toda nuestra vida y toda nuestra fuerza la hemos dedicado a la liberación de la humanidad”. ¡Amigos! ¡Ay de aquél que no pueda decir eso a la hora de su muerte! ¡Ay de aquellos que maldigan la hora de su inmersión en los proyectos del país que han dejado abandonado por seguir incondicionalmente a los que contribuyen con la opresión y la barbarie! ¡Su hora ha llegado! El pueblo se ha cansado de esperar por su progreso y exige los cambios urgentes para llevar una vida digna y respetuosa! ¡El pueblo ha hablado por su salud y su libertad!

¡Compañeros! Se vuelve imprescindible tarea acelerar la historia para vencer las hordas imperiales que intentan entorpecer y dividir al movimiento popular. Es necesario organizar a cada familia, movilizar cada conciencia para impregnar de sentido la vida de los hondureños y las hondureñas a los cuales se les intenta quitar la fe y la esperanza. Debemos estar muy claros acerca de lo que la politiquería barata desea e intenta realizar en nuestro territorio: ocupándolo para seguir manteniendo en silencio y sujeta las voluntades de todas las familias que componen nuestra sociedad, las voluntades y las conciencias de todos nuestros compañeros, especialmente de las mujeres obreras, campesinas, intelectuales y revolucionarias. ¡Ha llegado el momento histórico de ordenar este país y de potenciar y fortalecer a esta sociedad para que pueda librarse de las cadenas que mantienen secuestrado al Estado y que impiden que las familias se unan en la transformación democrático-hondureñista de su historia, es decir, la transformación de su destino en un proceso irreversible de progreso social con características organizativas propias! Como ha señalado el compañero marxista Radek, es hora de terminar con el sufrimiento. Así, señala: “La transición del capitalismo al socialismo empieza cuando la sociedad capitalista ha producido tales sufrimientos en el pueblo que éste rompe con el tranquilo tran tran de la vida y se levanta contra el dominio del capitalismo, cuando las masas ya no pueden soportar por más tiempo las relaciones creadas por la economía capitalista” (Radek citado relacionalmente por Kelsen, 1982: 317).

La politiquería del machismo tanto de varones como de mujeres radicales, aprueba el engaño patriarcal y matriarcal que predica la soberbia y el engreimiento de aquellos que maltratan y se vanaglorian de su propia violencia, queriendo someter a los demás con su “táctica del hielo”. Son todos y todas aquellos que se aprovechan de la inocencia y la bondad de las otras personas para intentar manipularlas con mentiras sumiéndolas en la medida en que las hacen víctimas de la ignorancia de sus hechos y actos. Estos individuos, en su mayoría varones, provocan la ira del pueblo. ¡Ay de los que no la tomen en serio! ¡Su vida está condenada al ostracismo y aislamiento porque implican el atraso de las familias y su retroceso en la historia que se ve atropellada con su violencia verbal y física. Por eso, ¡camaradas y compañeras! ¡Su hora ha llegado! ¡Se acabaron las provocaciones sin consecuencias y sin asumir responsabilidades! ¡Se acabó la violencia machista que usa la inseguridad, las drogas y alcohol aprovechándose de la inteligencia y cree que ha podido engañarlas y comprometerlas en su delirio de grandeza! Vamos hacia un camino de conciencia y seriedad patrióticas, de estudio, de fortalecimiento de los serios y las personas serias y de investigación científica racional que dejará muy atrás la instrumentalización mediática y perversa de la moral y la fuerza social de las comunidades con todos sus integrantes. Vamos hacia el relacionismo femenino comprensivo de las relaciones humanas, políticas y sociales para elevar a los hombres y mujeres a un nuevo puesto del poder histórico de limpieza cultural, mental y sicológica que les sitúe en la adquisición de valores como defensa del carácter estético del hombre natural y transparente que tanto necesitamos.

Ya el brillante sociólogo alemán, Niklas Luhmann, advirtió sobre la dominación que tienen en el poder patriarcal los padres, los sacerdotes, los dueños de propiedad y los educadores para influenciar la ejecución de las funciones del poder social y politizarlo para que sostenga al poder político por lo que “ninguna oposición política se puede desarrollar a partir de la interdependencia de las actividades pero precisamente ése es el problema” (Luhmann,1995: 2). Como vemos, Luhmann parte de una estructura patriarcal absoluta que controla todas las interdependencias que existen complementarias al poder político que necesariamente se politiza porque sino tiende a hacerse socialmente obsoleto. Sin embargo, reconoce que esta misma situación está sujeta al cambio social (Luhmann, 1995: 2). Prácticamente el sociólogo y politólogo alemán nos está diciendo que en esa estructura patriarcal no hay hombres buenos y que no existen ni la razón ni el razonamiento, ni la inteligencia porque todo se reduce a un sistema. Nosotros decimos que sí es posible influenciar el poder social del patriarcado para que se transforme en un poder político de nuevo tipo, y genere los cambios necesarios para la liberación definitiva de la sociedad, para lo cual necesitamos alternativas relacionales, porque sí existen los hombres buenos. En este sentido, no nos encontramos en ningún dilema pues obedecemos al imperativo “pienso pues existo, y existo pues pienso”.

2.- ¿Para qué son las alternativas relacionales?
Las alternativas relacionales son aquellas interacciones humanas de despolitización del poder social para crear y generar poder político basado en el respeto mutuo y la consideración de los seres humanos, los cuales se estudian en todas las situaciones, conflictos y posibilidades mutuas. Se utilizan y aprovechan entonces para cambiar la mentalidad destructiva por una que construya paz y libertades individuales en pro de la sociedad y la comunidad.

De ahí que basaremos nuestros principios en los siguientes fundamentos primarios relacionales 1:

1.- Un Partido de Base Popular: El Partido LIBRE es una organización popular política que expresa las ideas y aspiraciones de amplios sectores del pueblo hondureño sin limitación de clases, y por ende, pluriclasista, compuesto de campesinos, obreros, intelectuales, estudiantes, profesionales, pequeños y medianos productores, empresarios democráticos, mujeres, ancianos y jóvenes conscientes, desempleados y subempleados y en fin, de todos los hondureños que aspiran a realizar un programa de transformaciones sociales, económicas, culturales y políticas que asegure a las grandes masas populares los beneficios de su trabajo y de las riquezas naturales, dentro de un marco de independencia, emancipación, justicia, igualdad, dignidad y libertad.

2.- Una Organización Democrática: dotada de un Programa acorde a los intereses populares. El Partido LIBRE debe en esencia organizar los diferentes sectores de la sociedad hondureña a partir de un programa coherente con los intereses, ideales, proyectos, sueños y anhelos de las grandes mayorías.

3.- Definición clara de los Objetivos Doctrinarios y Estrategia: Con tales fines, es ineludible que el Partido defina con claridad, a la luz de una visión general y científica de la realidad nacional e internacional del pasado y del presente, los principios que sustenta y los objetivos que persigue su actividad, así como los lineamientos en que basa su estrategia relacional para llegar al poder y utilizarlo en función de esos objetivos.

4.- Tareas Cumplidas y Compromiso Actual del Partido LIBRE: El Partido LIBRE es continuador de la tradición política progresista hondureña determinada por la lucha del pueblo a lo largo de toda su historia, especialmente la lucha contra la intervención extranjera, la vigencia de los derechos humanos y la existencia misma de un Estado de Derecho en Honduras, comprometidos ahora entre el pueblo en base a sus valores y principios, para propiciar cambios orientados hacia el logro de una verdadera democracia política participativa, económica y social en el marco de un socialismo progresivo social.

5.- Misión Histórica del Partido LIBRE: El Partido LIBRE, auténtica representación de todas las capas sociales del pueblo hondureño, está llamado a organizar a las grandes masas populares para alcanzar la determinación institucional del hombre natural, espontáneo y transparente en nuestro país, y con este poder establecer un orden social en el cual no sólo se garantice el pleno ejercicio de los derechos individuales y las libertades públicas, sino el desarrollo económico y social sostenido del pueblo hondureño, su autodeterminación, la redistribución de la riqueza y el aprovechamiento racional de los recursos nacionales. Es decir, queremos el poder para transformar la relación humana y social de cada familia al integrarla hacia el poder popular participativo. Para ello, socializaremos los bancos y el excedente de la producción.

6.- Diversidad de Orígenes, Unidad Socio-Cultural y Aptitud Básica del Pueblo Hondureño: El pueblo hondureño es una sociedad constituida por diversos grupos étnicos, cuyas raíces culturales, indígenas, europeas y africanas, se han ido diversificando aún más a lo largo de los años con millares de inmigrantes provenientes de Europa, Oriente, Arabia, El Caribe y América Continental. No obstante, en la actualidad constituye una comunidad sociocultural homogénea, provista de identidad nacional y capaz de construir en su diversidad paralela un esfuerzo conjunto de futuro común promisorio al consumir y producir preferentemente lo nuestro.

7.- Vocación Internacionalista: El pueblo hondureño, como parte de una comunidad centroamericana, y de los países del resto de los continentes, debe asumir sus responsabilidades en el concierto de las naciones que buscan activamente un mejor destino a partir del principio de autodeterminación nacional, así como los de cooperación y solidaridad y relativización relacional ante el resto de las demás naciones del mundo.

8.- Tradición Progresista: El pueblo hondureño ha desarrollado en el curso de cinco siglos de historia, una tradición de lucha contra la opresión, la injerencia extranjera, el nacismo, el fascismo, el militarismo, los mafiosos, el narcotráfico, el imperialismo depredador y las desigualdades socioeconómicas, que es una fuente de inspiración para quienes hoy en día plantear cambios progresistas en la sociedad.

9.- Potenciaremos las fuerzas del campo y a los campesinos para que tengan su justa Reforma Agraria y venzan a la burguesía intermediaria que domina el país: “La burguesía intermediaria es el sector que se dedica fundamentalmente al comercio importador o al empleo predominante del capital de préstamo en la explotación de algunas ramas privilegiadas de la industria. Se trata, pues, de un sector dependiente, sin una fuerza propia que pueda permitirle desarrollarse como clase y dominar por sí misma toda la estructura social. Esa debilidad congénita de la burguesía intermediaria la obliga a la conciliación, es decir, al liberalismo como doctrina. Por eso, en vez de llevar a cabo la lucha contra las reminiscencias feudales y las fuerzas que la representan, más bien hace alianza con ellas; y, en vez de enfrentarse a la dominación de los monopolios extranjeros para desarrollarse como fuerza autónoma, más bien se vincula a los mismos en un claro entendimiento con ellos. Tal es lo que demuestra el caso concreto de nuestro país” (Becerra Alvarado, 2004: 144).

10.- Potencialidades del País como Bildung o Batallones en Formación: Nuestro País tiene una posición privilegiada desde los puntos de vista de sus riquezas naturales, la facilidad de sus comunicaciones tanto nacionales como internacionales, su clima poco riguroso, y sobre todo, de la generosidad y capacidad de sacrificio de su pueblo. Todo lo cual permite alcanzar un desarrollo económico y social sostenido, con la ayuda de una adecuada planificación y regulación de sus actividades sociales, especialmente la defensa de nuestros niños/niñas y adolescentes del turismo sexual que los vuelve esclavos sin porvenir. Para ello el Partido LIBRE promoverá las relaciones humanas y sexuales basadas en la fidelidad mutua elevando el consentimiento sexual a los 20 años, y exigiendo de las Iglesias el que puedan casarse los sacerdotes o practicar el autoerotismo. Para ello educaremos en valores y principios de resistencia civil 2. Expulsaremos a todos los agentes religiosos o de sectas que infiltran nuestro movimiento popular inculcándonos antivalores de las sociedades industriales y falsas formas de vida anti-educativas.

11.- Por unas Relaciones Humanas de Nuevo Tipo Para Protección de Cada Familia en Mayoría de Edad o Mündigkeit: El Partido LIBRE realizará una política social y familiar de protección de las relaciones humanas para basarlas en el cariño y respeto mutuo, la sensibilidad y las relaciones sexuales sanas que sean de afecto, autoaceptación y no dañen la autoestima de las personas; además de condenar severamente la paternidad irresponsable y el embarazo de menores de edad. Para ello levantaremos los cimientos de una cooperación intrafamiliar y vecinal en cada barrio, aldea y colonia de todo el país apuntalando la comunicación entre todos los miembros de la sociedad. Esto también significa la protección de los animalitos y el cese a su maltrato, abandono y muerte.

12.- Por un Gobierno Socialista-Democrático: El Estado Hondureño, bajo la inspiración y dirección del Partido LIBRE y del sistema del Socialismo Democrático, deberá ser agente de la construcción de una nueva sociedad donde predominen la libertad, el bienestar, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la disciplina, el orden, la esperanza, la alegría y la constancia entre las personas, en base a la autodeterminación popular, la coparticipación, el respeto mutuo, la paz, el trabajo, la honestidad y la elevación de la mujer a un lugar especial en el corazón de todos los sectores sociales.

13.- Por la relevancia de la mujer en todos los campos de la sociedad: El Partido LIBRE se compromete a investigar cada femicidio y a que éstos hechos no queden más impunes. Asimismo se compromete a eliminar toda forma de maltrato y discriminación verbal, física y emocional que produce la violencia doméstica contra las mujeres, los hombres y los niños. Se crearán, para ello, en cada barrio y colonia las Autodefensas Femeninas Amables y Civilizadas. No discriminaremos a nadie enfermo, especialmente con SIDA, pero programaremos el uso de protección en las relaciones sexuales entre adultos. También eliminaremos todos los crímenes de odio contra la comunidad homosexual pero no inculcaremos estas alternativas en los niños y niñas.

14.- Se eliminará toda forma de criminalización de la familia y la sociedad creándose de ese modo la “cuarta vía” al socialismo: No consideraremos como hacen los neoliberales que los trastornos familiares dan lugar a un comportamiento antisocial y a la criminalidad, por lo tanto, la cuarta vía al socialismo sugiere que es posible combinar la solidaridad social con una economía dinámica, meta que deberá ser alcanzada de forma inevitable por los comunistas sinceros y serios.

15.- Los derechos humanos no deben reducirse a meros principios o enunciados de carácter programático retóricamente insertos en los textos constitucionales: Tampoco basta con su reconocimiento legal ―desarrollado jurídicamente a través de las correspondientes leyes complementarias de la Constitución―. En palabras de Elías Díaz: “no basta, en efecto, con un derecho “igual” si se está tratando con individuos social y económicamente desiguales. Lo que el Derecho debe buscar es la igualdad real, superando esas desigualdades realmente existentes. El Derecho actual deberá ser igual en lo que se refiere al fundamental respeto a la libertad y la seguridad personal, pero deberá ser desigual para lograr la igualdad, para superar la necesidad. Es decir, será un Derecho desigual en favor del explotado, en lo que se refiere a los factores económicos, sociales y culturales que impiden o dificultan la igualdad. Sobre estas bases, lo determinante será la creación de tales condiciones sociales y económicas que ―acabando con la propiedad privada de los grandes medios de producción― hagan de verdad posible la satisfacción de las reales necesidades de todos los hombres, y con ella la igualdad (objetivo base), así como la efectiva realización de los derechos humanos” (Díaz citado por Laso Prieto, 1979: 91-92).

16.- Promoveremos una Ética Civil para la Juventud y para toda la población: “...una ética desvinculada de la vida no sirve para nada. La ética surge y continúa siendo una ciencia que busca ayudar al hombre a vivir. Si no logra ese propósito, entonces pierde su razón de ser. Pero ¿a qué vida debe estar vinculada estrechamente la ética para tener validez? La vida del momento y del lugar donde transcurre el hombre como ser. Los problemas de ese hombre, ya constituido como tal, provienen del tiempo y de la realidad donde actúa, por lo que si el hombre actúa mal, recibe las consecuencias de la ética” (Becerra Alvarado, 2009: 9).

17.- Mejoraremos el transporte urbano público aplicando la fórmula de los 60 grados y protegiendo a la población de accidentes al mejorar todas las carreteras del país.

Haremos que los grandes empresarios transnacionales y locales cumplan con el pago de impuestos.
Sabotearemos a todos aquellos que discriminen a las mujeres en las peluquerías, a las trabajadoras domésticas, tiendas, restaurantes, farmacias, hospitales, etc.
20. Llevaremos a cabo la gran revolución histórica hondureña pacífica pero firme, muy inteligente, creativa y valiente, pensando especialmente en las mujeres, por lo que limpiaremos a todos los médicos, doctores/ras, enfermeras y enfermeros que no atiendan bien los partos y hagan sufrir a las mujeres embarazadas y al feto especialmente en los hospitales públicos.

3.- ¡Auf, Auf, Zum Kampf!

El compromiso por la justicia social es la lucha indetenible bajo los principios civiles y éticos que controlan la distribución de la riqueza económica en la sociedad. Como señaló Proudhon la sociedad actual debe transformarse según las leyes de su propio desenvolvimiento económico y según los preceptos de la justicia (Proudhon corregido por Kelsen, 1982: 178-179). En este sentido, Marx y Engels asumieron la justicia social como el principio del estado futuro necesario a la humanidad bajo la organización de cualquier sociedad socialista mientras superase al socialismo meramente constructivista: “El ordenamiento socialista de la sociedad no puede construirse sobre la base de un plan prefabricado, sino desarrollarse a partir de la sociedad capitalista de acuerdo con las fuerzas productivas que actúan; pues se trata de un ideal que debe perseguirse por motivos éticos, y es el producto que resulta necesariamente de un proceso social que se desarrolla de una manera acorde con las leyes” (Marx/Engels corregidamente citados por Kelsen, 1982: 179).

Como ha señalado correctamente el doctor Luis Villoro Toranzo, en una serie de conferencias impartidas en el marco de la Cátedra Alfonso Reyes del Instituto Tecnológicos y de Estudios Superiores de Monterrey, “la equidad es el signo de la justicia social, puesto que consiste en dar un trato semejante a todos, de manera que todos puedan realizar por igual su propio plan de vida. Es por tanto un fin del Estado, el cual en un modelo de asociación no únicamente garantiza libertades negativas (es decir, las no prohibidas por la ley), ni sólo libertades positivas (es decir, que permiten la participación en la elaboración de las leyes y en la elección de los goberantes), sino también lo que él llama libertades de realización (es decir, oportunidades para poder realizar el propio plan de vida por parte de todos y cada uno de los miembros de esa sociedad sin excepción), por lo que no puede admitir las desigualdades que impidan la equidad. Por el contrario, debe promover la supresión al máximo de ellas y al mismo tiempo rectificar aquellas que crea la competencia entre los miembros y grupos de la asociación” (Villoro Toranzo, citado por Concha Malo, 2003: 32-33).

Como el mismo autor continúa señalando para que la justicia social pueda realizarse en la sociedad verdaderamente justa el Estado debe garantizar la ciudadanía:”...El Estado debe ser garante de la equidad y de la justicia social. Si éste no cumple con su deber central para con la sociedad, abandonaría gravemente sus funciones, que no son otras que garantizar la realización de los derechos de ciudadanía de todos, y, por lo mismo la igualdad de oportunidades...El Estado debe ser el impulsor de la igualdad de oportunidades y el garante de que se satisfagan las necesidades básicas de todos sus ciudadanos, pues la igualdad de oportunidades debe procurar a todos iguales puntos de llegada y de resultados, en cuanto a sus posibilidades de realización personal dentro de su propia cultura. Debemos rechazar su uso clientelar, demagógico y meramente discursivo por parte de los gobiernos. Cada ciudadano tiene derecho a satisfacer sus necesidades, a disfrutar de sus libertades básicas, a tener las mismas oportunidades que el resto, así como derecho a un voto consciente y voluntario para elegir a sus autoridades. En la base de sus derechos está el derecho a tener derechos, es decir, el derecho a tener oportunidades y a gozar de sus libertades. Es así como se configura una democracia de las oportunidades como entramado institucional para proporcionar “iguales puntos sociales de llegada y de resultado”. Por lo tanto, la responsabilidad del Estado frente a los derechos económicos, sociales y culturales se relaciona con el combate a toda forma de discriminación” (Concha Malo corregido, 2003: 36).

Para lograr desarrollar y promover la justicia social en la nueva sociedad resulta imprescindible identificar la corrupción y lo corrupto. A continuación los rasgos más característicos del perfil de un individuo o de una sociedad que ha sido corrompida por élites desviadas:

“Comportarse al margen de la ley (democráticamente establecida) o transgredirla.
No comportarse según los principios morales o normas socialmente establecidas.
Utilización del puesto de trabajo (ya sea un puesto político o no) para beneficio propio, de los amigos, de los familiares, etc.
Ruptura o traición, para beneficio propio, de la confianza que otras personas han depositado en uno.
La manifestación de una enfermedad social que deteriora las relaciones interpersonales.
Utilización del poder que un ciudadano pueda tener para beneficio propio, de los familiares, amigos, etc.
“Robar” de forma más o menos descarada a otros, aunque en ocasiones pueda ser “legal”.
Falta de honestidad en las relaciones interpersonales, al considerar a éstas como fuente de beneficios.
“Traicionar”, a quien sea, siempre teniendo en cuenta el beneficio propio, de los familiares, amigos, etc.
Utilización en beneficio propio de información privilegiada.
Abandono de los deberes, que como ciudadano debería cumplir, para la obtención de beneficios personales.
Ruptura de las reglas del juego de la organización social.
Dejarse llevar por una ambición personal desmedida
Dejación de las responsabilidades individuales y colectivas como ciudadano.
Quebrantamiento de los ideales de equidad y justicia.
Actuar de mala fe para la obtención de beneficios personales.
Comportamiento que pone de manifiesto un deterioro subyacente de los valores sociales.
Un defecto de la naturaleza humana” (Montero Tirado, 2006: 4).

En este sentido, el autor Concha Malo afirma acertadamente que no es suficiente con el combate a la pobreza a la que se achaca ser causa de la corrupción, sino que es preciso establecer los derechos socioeconómicos primero para garantizar la estabilidad social que controla por sí misma los hechos corruptos que pudieran surgir. Sobre esto dice lo siguiente: “En nuestra concepción de política social, el combate a la pobreza es una pieza fundamental de la justicia social, pero en ningún momento puede sustituirla. Es decir, si la política social se reduce al combate a la pobreza, el Estado está muy lejos de resolver no sólo este problema, sino de atender de manera integral a la población y de cumplir con su cometido. Desde nuestra perspectiva el problema de la pobreza es multidimensional. Compartimos las concepciones de que implica no sólo la privación de recursos, sino también de posibilidades, de opciones, de poder, y de que es en sí misma una negación de los derechos humanos (civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, ambientales). Este enfoque central de la pobreza como negación de derechos nos permite también ubicar respuestas y propuestas para combatirla, apelando a las obligaciones estatales de respetar, proteger y promover los derechos humanos” (Concha Malo, 2003: 37-38).

Para la construcción real debida del socialismo democrático debemos inculcar en la mentalidad hondureña los siguientes valores:

ser responsables y cumplir con las obligaciones y compromisos asumidos materialmente y a conciencia.
Ser consecuentes en los actos y acciones.
Ser respetuosos especialmente con los demás y de sí mismo.
Aceptarse a uno mismo y ser tolerante con los demás sin ser condescendiente o voluntarioso, en otras palabras ser estable emocional, intelectual y sicológicamente.
No ser caprichosos y creer que todo se obtiene fácil y sin esfuerzo.
Concentrarse en las actividades y tareas nobles y necesarias a la sociedad como son el estudio y el trabajo.
No perder el tiempo sino aprovechar el tiempo porque el tiempo “tiene dos caras: puede ser un enemigo a vencer o un aliado. Todo dependerá de cómo lo percibamos y organicemos. No se puede comprar...No se puede atrapar, detener o regresar, pero si se puede gozar, aprovechar, optimizar” (Texto de Internet, 1996: pág. 1).

En este sentido es importante traer a colación las palabras del filósofo chino Confucio para quien el gobierno significaba “cada cosa en su justo lugar” y decía por eso: “No enseñaré a quien no sienta ganas de aprender y no explicaré nada a quien no se esfuerce en aclarar las cosas por su cuenta. Y si explico un cuarto de la verdad, y el alumno, pensando y reflexionando él solo, no deduce los otros tres cuartos, no pienso seguir instruyéndolo” (Confucio, 2012: 1). Es importante, además, rescatar la educación y formación del socialismo democrático que va más allá del liberalismo y conforma la nueva conciencia morazánica ya establecida por Ramón Rosa como sigue: “yo que casi desde niño estoy afiliado al partido liberal: pero no al pseudo partido que falsifica las ideas y es imprevisor e inconsecuente; yo, que no he buscado, ni busco empleos, influencias ni aplausos, que más bien he desechado en observancia del deber; yo que cuento con tales circunstancias, creo tener algunas condiciones para escribir imparcialmente la historia del héroe de Gualcho” (Rosa citado por Becerra Alvarado, 2007: 163).

4.- Estructura y Organización del Nuevo Socialismo de Nuestro Tiempo
El socialismo, como ha señalado el compañero filósofo hondureño-mexicano Longino Becerra, “no es una forma particular de Estado, como, por ejemplo, el Estado liberal, el Estado fascista, el Estado republicano o el Estado monárquico. El socialismo es una forma de vida y, por tanto, puede haber socialismo o antisocialismo en cualquiera de los sistemas políticos organizados por el hombre, no importan las modalidades que dichos sistemas adopten y los objetivos que persigan...El socialismo no se construye de manera meramente lógica u formal. Si el socialismo no es una estructura política definida o un aparato estatal concreto, sino una forma de vida, ello quiere decir que no puede construirse como si fuera un edificio o una máquina: ladrillo a ladrillo, pieza a pieza hasta llegar al final de la obra. El socialismo no tiene principio ni tampoco tiene fin. El socialismo nació con el hombre y morirá con el hombre, de modo que siendo éste de perfectibilidad infinita también el socialismo es de perfectibilidad infinita porque forma parte de la esencia misma del ser humano” (Becerra Alvarado, 1996: 143-144).

Del mismo autor escuchamos la tesis importante de que el proceso de hominización del hombre, es decir, el proceso de socialización de sus raíces y virtudes es la base fundamental de la evolución histórica hacia el socialismo: “El hombre es una criatura sujeta a procesos indefinidos de hominización y jamás llegará a un punto muerto, donde, por haberse colmado su perfectibilidad natural, se ponga los brazos bajo la nuca para disfrutar de lo hecho consigo mismo...La socialización es el mecanismo confirmador de lo humano en cuanto evidencia atributos cada vez más altos de los sujetos participantes en ella. Sin socialización no pudo surgir jamás el hombre y sin la existencia permanente de este proceso el ser humano estaría imposibilitado de continuar avanzando hacia formas de ser progresivamente elevadas” (Becerra Alvarado, 1991: 12).

Desde esta perspectiva natural de la evolución histórica del mundo, el nuevo socialismo progresivo democrático como “cuarta vía” tiene su raíz histórica y política en la superación del constitucionalismo simplemente liberal con su concepción reformista del capitalismo desordenado y depredador, por la constitución del constitucionalismo contundentemente popular socialista unido que hace decidir al pueblo a través de la democracia participativa real del pueblo. ¿Qué significa esto? Pues, como sabiamente ha señalado Claudio Katz, implica fundamentalmente dos cosas nuevas: “Al sustraer los derechos esenciales (educación, salud, alimentación, ingreso básico) de las reglas del mercado, una transformación socialista permitirá mejorar el nivel de vida y reducir drásticamente la desigualdad. La paulatina socialización del proceso productivo aportará a la población los recursos, el tiempo y las calificaciones necesarias para participar, deliberar y decidir los destinos de la sociedad” por lo tanto:

“Estos cambios favorecerán la expansión de la democracia a todas las áreas de la vida social. Formas de gestión mayoritarias serían introducidas en la economía (fábricas, bancos, servicios), el estado (administración, ejército, justicia) y la actividad pública (educación, salud, medios de comunicación). La mera rotación de funcionarios al servicio de las clases dominantes quedará sustituida por una efectiva presencia de los exponentes de la opinión popular. De esta forma cesaría la separación entre esferas políticas -formalmente sometidas al voto ciudadano- y áreas económicas exceptuadas de ese principio. Desaparecería la fractura que ha permitido a los capitalistas dominar, sin transparentar la supremacía que ejercen en la sociedad actual.
La democracia socialista generalizará todas las iniciativas que favorecen la intervención masiva. La deliberación popular, las audiencias públicas y las consultas periódicas ya no serán episodios pasajeros. Conformarán la norma usual de un sistema regido por la autoadministración y sostenido en mecanismos de participación, representación y control colectivo” (Katz, 2007: 1).

Nuestra lucha no se trata de una mera elección estrecha entre opciones electorales dentro del actual régimen, sino de apostar por formas de organización económica y espiritual, cualitativamente superiores a la civilización burguesa, donde se garantiza la emancipación del proletariado y la democracia real. Es la lucha popular por la conquista de la civilización socialista, partiendo del estudio científico de las bases materiales que lo posibilitan y con el objetivo último del comunismo.

El nuevo socialismo democrático se basa, entonces, en una complementación de la vida social por la individualidad y personalidad de cada ciudadano que aporta así con sus ideas, conceptos, conclusiones, sugerencias, proyectos, acciones, ideales, sueños, etc. los que se recopilan en un gran proyecto de país inculcado desde la niñez para la diferenciación cultural y política de los integrantes de la sociedad y los partidos. Por eso citamos las palabras de una internauta sobre el nuevo aspecto democrático del socialismo del siglo XXI que no debe convertirse en simple retórica para impulsar a un solo dirigente o a una sola familia: “Para que la vida de un individuo sea democrática, éste debería poder decidir sobre todo lo que lo rodea: su barrio, su trabajo, su educación, salud, etc. Para eso es necesario crear formas directas de participación. Si para el capitalismo la democracia requiere que el individuo esté desinformado, sea inculto y no participe en política, para el comunismo se requiere lo contrario: un individuo formado, informado y debe contar con mecanismos de participación directa porque sí se puede” (Internauta, 2012).

Recordemos, entonces, las gloriosas palabras de la compañera alemano-polaca Rosa Luxemburgo:

«”¡El orden reina en Tegucigalpa, La Ceiba y San Pedro Sula!” ¡Estúpidos secuaces! Vuestro “orden” está construido sobre la arena. Mañana la revolución se levantará vibrante y anunciará con su fanfarria, para terror vuestro: ¡Yo fui, yo soy y yo seré!»

5.- Conclusiones Finales

El pueblo luchará por la combinación femenina y masculina de la conformación de las relaciones humanas sin caer en radicalismos feministas ni machistas.
El pueblo estará contra toda forma de radicalismo y extremismo políticos, así como contra el terrorismo de Estado y el terrorismo agresivo de grupos particularistas con su violencia e impunidad.
Se organizará y protegerá a las mujeres y jovencita de la venganza injusta de los obcecados y envidiosos que no entienden cuando éstas les dicen: “no me gustas”.
Se organizará al pueblo contra la extralimitación de la lucha callejera que promueve que “solo en las calles está el poder”, o, que “la participación en las elecciones es la muerte del movimiento social” por tanto se neutralizará todo culto a la muerte.
El pueblo luchará por sus derechos humanos pero estará en contra de la utilización de los derechos humanos como legitimación del poder de grupos particulares.
La población estará organizada efectivamente contra la extralimitación corrupta anti-cívica y antimoral y la negación del autogobierno y el autocontrol ya que en la vida todo es relativo pero existe la certeza absoluta de que todas las personas nacen, desnudas, buenas, inocentes e iguales.
El pueblo luchará contra toda forma de extralimitación negativa patriarcalista o matriarcalista del poder social para fines de politización del poder político.
El pueblo anulará a todo aquél o aquella que no deseen debatir las ideas o sus ideas o responder al debate, los que no quieran dialogar o definirse con el conjunto de la población, y pretenda vanagloriarse en las nubes.
El pueblo estará siempre rescatando la figura del General Francisco Morazán Quesada, quien era un iluminista revolucionario 3, al controlar toda forma de extralimitación desequilibrada del poder político, armado y religioso y su politización porque no somos ninguna sociedad fallida.
Se respetará la regulación del desarrollo superior de la sociedad humana y su consecución en formaciones socioeconómicas y político-morales cualitativamente diferentes, reestableciéndose la dialéctica social e histórica uno, en el surgimiento y desarrollo histórico del producto excedente; dos, en los dependientes de la producción del trabajo social que determinan el cambio histórico de esa plusvalía y tres, en las formas directamente determinadas por ésta última de la unificación de los trabajadores y los medios de producción en la producción misma 4.

Bibliografía
Becerra Monterroso, Irmita. 2014. Conferencias Todas Inéditas y Teoría Relacional de la Cultura. Tegucigalpa: Editorial Baktún.
Becerra Monterroso, Irma. 2007. Formación en Valores de Resistencia Civil. Tegucigalpa: Editorial Baktún.
Becerra, Alvarado, Longino Vidal. 1991. Marxismo y Realidad Nacional Hoy. Tegucigalpa: Editorial Baktún.
Becerra, Alvarado, Longino Vidal. 2009. Ética Pará Jóvenes. Tegucigalpa: Editorial Baktún. Décimo cuarta edición.
Becerra, Alvarado, Longino Vidal. 2007. Morazán Revolucionario. El liberalismo como negación del Iluminismo. Tegucigalpa: Editorial Baktún.
Becerra, Alvarado, Longino Vidal. 1996. El Poder Político. Tegucigalpa: Editorial Baktún. Tomo II.
Becerra, Alvarado, Longino Vidal. 2004. Evolución Histórica de Honduras. Tegucigalpa: Editorial Baktún. Decimonovena edición.
Confucio. 2012. www.portalplanetasedna.com
Concha Malo, Miguel. 2003. “El compromiso por la justicia social, una exigencia de la ética cívica y política”, en: Revista Contaduría y Administración, No. 211, octubre-diciembre 2003. Págs. 31-38.
Declaración de Principios. Partido Revolucionario Dominicano. Disponible en la siguiente dirección de Internet: http://www.prd.partidos.com/principios/(09/21/06)
Grundlagen und Wiederaufführung des Historischen Materialismus. 1977. Berlin: Dietz Verlag.
Katz, Claudio. 2007. “La democracia socialista del siglo XXI”. Disponible en la dirección siguiente: http://katz.lahaine.org
Kelsen, Hans. 1982. Socialismo y Estado. Una investigación sobre la teoría política del marxismo. México: Siglo Veintiuno Editores.
Laso Prieto, José María. 1979. “Derecho y Socialismo Democrático” en: El Basilisco, número 7, mayo-junio, Oviedo. www.fgbueno.es
Luhmann, Niklas. 1995. “Poder social y Poder Político”, en: Poder. Madrid: Editorial Anthropos.
Montero Tirado, J. 2006. “Ética Hoy: Educación contra la corrupción”, en: Propuesta programática para su realización. Texto disponible en la siguiente dirección de Internet: http://foro.eticahoy.com/2006/12/21/httpwwwinfoccsssacrrescvalrv0018htm.aspx
17. Texto de Internet. 1996. “El proceso de planeación. ¿Cómo administrar nuestro tiempo?. Disponible en la siguiente dirección:
http://finanzaspracticas.com.mx

José Nicasio: la hora de los afrodescendientes

La Jornada

Por Luis Hernández Navarro


A José Nicasio Morales sus amigos y sus enemigos le dicen El Negro. Unos lo hacen con cariño, otros con desprecio. Afrodescendiente nacido en el municipio de Juchitán, Guerrero, alto y fornido, José no reniega del color de su piel ni de su cultura. Por el contrario, desde hace muchos años se ha dedicado a combatir la discriminación. Incluso se da el lujo de hacer con frecuencia bromas sobre el color de su piel.

Nicasio emigró a la ciudad de México en 1968, a la edad de 19 años. Hijo de campesinos, dotado de gran inteligencia, abierto al mundo, se volvió inmediatamente un autodidacto que aprende todos los días de la experiencia, y terminó el bachillerato.

En 1972 entró a laborar en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) como trabajador a lista de raya. Un año después encabezó un amplio movimiento en busca de la basificación. Durante meses se reunió en secreto con un pequeño grupo de compañeros suyos que se dedicaron a organizar, con paciencia y discreción, a todos los eventuales. En 1976, luego de tres años de actividad sindical secreta, lograron que se otorgara la base a quienes no la tenían.

Sindicalista democrático dentro de las filas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), José coordinó su labor con las delegaciones del INAH, de Bellas Artes, de Culturas Populares y otras más, con quienes fundó el Bloque de Delegaciones Democráticas de la Sección 11. Participó en 1979 en la fundación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Nicasio siempre se destacó por su arrojo y valentía en los momentos difíciles. Donde algunos de sus compañeros hablaban, él actuaba. Era (es) echado para adelante; no se le arruga el cuero. El 1º de mayo de 1983 estuvo al frente del contingente de maestros democráticos que conquistaron su derecho a manifestarse en el Zócalo, a pesar del intento de los golpeadores del sindicato por impedirlo.

En 1983 ganó a los charros de Vanguardia Revolucionaria la delegación sindical D-III-27 del IPN, que agrupa a 4 mil trabajadores. Para que se les reconociera el triunfo, los empleados democráticos tuvieron que tomar el local sindical abriendo un hueco en el muro en el edificio.

Encarrerado, encabezó en 1985 otro gran movimiento que logró alcanzar mejores prestaciones salariales en el IPN. Dos años más tarde, en alianza con el movimiento estudiantil del IPN, logró la expulsión de grupos porriles de la Unidad Superior de Zacatenco. También en 1987, con sus compañeros basificados en 1976, condujo la lucha contra el Issste, que logró el reconocimiento de la antigüedad, evitó cobros injustos y favoreció sus jubilaciones.

Su compromiso sindical nació tanto de la lucha por la defensa de sus intereses inmediatos como por la conciencia socialista en la que se formó. A su manera, José se volvió un revolucionario y como tal acompañó luchas campesinas y urbano-populares en diversas partes del país.

Ligado a su tierra, mantuvo siempre vínculos estrechos con sus paisanos. Cada vez que pudo, ayudó a muchos jóvenes con los trámites y gestiones para el ingreso a las escuelas del Politécnico, e intervino para apoyar los cambios de maestros que querían regresar a la Costa Chica guerrerense.

Siempre le pesó la pobreza y la marginación de su tierra. Cuando en 1992 el cólera se extendía por la Costa Chica, logró que el IPN y la regencia de la ciudad de México se involucraran en campañas sanitarias para erradicarlo.

Nicasio participó activamente en la lucha de los juchitecos guerrerenses para que se les reconociera su municipio. Dependiente administrativa y políticamente de Marquelia, las autoridades municipales ignoraban las necesidades de las comunidades. Ni siquiera permitían que el asfalto llegara hasta La Barra, el último poblado de esta zona. En 2004 se le reconoció como municipio, separándose de Azoyú. El papel de José fue clave en esta lucha.

Juchitán tiene poco más de 6 mil habitantes, en su mayoría afrodescendientes como José. Más de mil 200 son analfabetos. Casi la tercera parte de las casas del municipio tienen piso de tierra y la quinta parte son de sólo un cuarto.

Nicasio ha buscado por todos lados que su pueblo prospere. No le ha sido nada fácil. Ha adquirido sementales finos que presta a sus vecinos para que mejoren la raza de sus animales. Ha tratado de comercializar el ganado directamente en la ciudad de México, pero ha chocado con los intereses de los introductores y los empleados de los rastros.

En 2011 donó 100 metros cuadrados de terreno de su casa para la construcción de un pozo profundo que permitirá la distribución del agua potable a todo Juchitán. También cedió dos lotes de vivienda en beneficio del campo de aviación.

En marzo de 2007, los pueblos negros de Oaxaca y Guerrero se reunieron en Juchitán en el undécimo Encuentro de Pueblos Negros. La reunión fue una estación más en el camino de una reivindicación identitaria que poco a poco se abre paso en México.

“Los Pueblos Negros de México -resolvieron en el encuentro- padecemos todavía distintos niveles de marginación e invisibilidad, producto de la trata esclavista, de la herencia colonial, y de un desarrollo económico, social y cultural desigual, lo que nos ha colocado en una situación vulnerable y de exclusión, basada principalmente en el facciones raciales, a pesar de nuestra contribución a la construcción cultural, económica, social y política de la nación mexicana”. Exigieron nuestra inclusión en las políticas públicas estatales diferenciadas y adecuadas a nuestra historia, contexto cultural, económico y social, de acuerdo con la distribución espacial y demográfica que tenemos en el territorio nacional.

Orgulloso de su negritud, José Nicasio Morales, El Negro, ha acompañado el despertar de la lucha de los afrodescendientes por su reconocimiento. De muchas maneras, su propia biografía ejemplifica esta ruta por la reivindicación de la identidad.

COPINH rechaza construcción de represas en el Rio Chinacla y el Rio Guarajambala

Vos el Soberano

Declaración de Santo Domingo Colomocagua en rechazo a la pretensión de construir represas en el Rio Chinacla y el Rio Guarajambala.

Nosotras y nosotros habitantes de Santo Domingo y demás comunidades del municipio de Colomoncagua, Concepción y San Marcos de la Sierra convocadas y convocados por nuestra gran organización el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, COPINH, durante los días 16 y 17 de marzo del 2012, declaramos:

1.- Que por consenso comunitario rechazamos la pretensión de construir represas sobre el RíoChinacla y el Río Negro, por cuantolas mismas agreden nuestros títulos comunitarios en dominio pleno, nuestro derecho histórico y ancestral de ocupar estos territorios, así como el Convenio 169 de la OIT, la Declaración Universal de Los Derechos de los Pueblos Indígenas y otros instrumentos jurídicos.

2.- Nuestra denuncia pública a los Alcaldes de San Marcos de la Sierra y Colomoncagua ya que ellos están empecinados en la venta de los bienes de la naturaleza y promover estas represas que privatizan el agua, territorios, energía y vidas.

3.- Que si continúan violentando nuestros títulos procederemos a la captura de los invasores que pretenden despojarnos de nuestros bienesde la naturaleza y nuestros derechos, particularmenteel agua y los ríos.

4.- Nuestras voluntad de luchar hasta las últimas consecuencias en defensa de nuestros derechos territoriales ya que aquí nacimos, aquí vivimos y aquí moriremos.

5.- Que los invasores de las empresas oligárquicas y extranjeras se han metido de manera encubierta a violentar nuestros títulos por lo que hemos asignado patrullas comunitarias de protección a nuestros territorios.

6.- Que nuestra organización representativa es el Consejo Indígena Lenca Comunal de Santo Domingo, Colomoncagua, organizado en el COPINH.

7.- Nuestra alegría por la lucha de otras comunidades que hoy nos han visitado como los Amates de San Marcos de la Sierra;San Antonio Vados, Matazano, Llano Grande, La Pintal, Pueblo Viejo, Picacho, Colomocagua Centro;Lajitas, Rodeo y Agua Salada del municipio de Concepción que están en esta lucha del Pueblo Lenca.

Ríos para la vida y no para la muerte, dado en Santo Domingo a los 17 días del mes de marzo del 2012.

Rumbo a la reforma agraria

Alainet

Por Frei Betto

Cayó otro ministro, el de Desarrollo Agrario. Y ya fue nombrado el sustituto: Pepe Vargas (del PT-RS), que fue gobernador de Caixas do Sul por dos períodos y que mantiene buenas relaciones con el MST.

La esperanza es que la presidenta Dilma Rousseff haya dado el primero de los tres pasos urgentes para que el Brasil no quede mal en la foto del ‘concierto de las naciones’, como diría el asesor Acacio. Los otros dos son: el veto al Código Forestal propuesto por el Senado y una nueva política ambiental y agrícola que prepare al país para acoger en junio la reunión Rio+20.

La cuestión agrícola en el Brasil es la peor mancha de la nación. Nunca ha habido una reforma agraria. O mejor, ha habido una única, cuyo modelo insiste en conservar la clase latifundista: cuando la Corte portuguesa dividió nuestras tierras en capitanías hereditarias.

Desde el 2008 el Brasil rebasó a los EE.UU. al volverse campeón mundial del consumo de agrotóxicos. Según la ONU vienen a parar al Brasil la mayoría de los agrotóxicos prohibidos en otros países. Aquí son utilizados para incrementar la producción de commodities.

Basta con decir que el 50 % de esos productos químicos son aplicados en el cultivo de soya, cuya producción es exportada como pienso para animales. Y lo más grave: desde 1997 el gobierno concede un 60 % de descuento en el ICMS de los agrotóxicos. Y el Seguro que aguante con sus efectos… en los trabajadores del campo y en todos nosotros que consumimos productos envenenados.

Los agrotóxicos no sólo contaminan los alimentos. También degradan el suelo y perjudican la biodiversidad. Afectan a la calidad del aire, del agua y de la tierra. Y todo ello gracias a la luz verde dada por tres ministerios, en los cuales son analizados antes de llegar al mercado: de Salud, de Agricultura y del Ambiente.

Es una falacia el afirmar que los agrotóxicos contribuyen a la seguridad alimentaria. El aumento en el consumo de los mismos no hace disminuir nada el hambre en el mundo, tal como indican las estadísticas.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) intenta mantener el control sobre la calidad de los agrotóxicos y sus efectos. Pero cuando son vetados, no siempre logra vencer las presiones de la bancada ruralista sobre otros órganos del gobierno, y en especial sobre el Judicial.

La Cúpula Mundial del Medio Ambiente, en África del Sur en el 2002, emitió un comunicado en que afirma que la producción mundial de alimentos aumentó en volumen y precio (debido al uso de agrotóxicos y de semillas transgénicas). A costa de la devastación de los suelos, contaminación y desperdicio de agua, destrucción de la biodiversidad, invasión de áreas ocupadas por comunidades tradicionales (indígenas, tribus, pequeños agricultores, etc.). Por tanto queda bien claro que la llamada ‘revolución verde’ fracasó.

Hoy somos siete mil millones de bocas en el planeta. En el 2050 seremos nueve mil millones. Si no se toman medidas urgentes se agravará la sustentabilidad de la producción agrícola. Ante esa luz amarilla el documento recomienda: reducir la degradación de la tierra; mejorar la conservación, el manejo y la distribución del agua; proteger la biodiversidad; promover el uso sustentable de los bosques; y ampliar las informaciones sobre los impactos de los cambios climáticos.

En cuanto a los asuntos primero y tercero especialmente, el Brasil marcha a contrapelo: cada vez se amplían más las áreas de producción extensiva para monocultivo, destruyendo la biodiversidad, lo que favorece la multiplicación de plagas. Como las plagas no encuentran enemigos naturales, el recurso es envenenar el suelo y el agua con agrotóxicos. Y con frecuencia tal práctica no da resultado. En el estado de Ceará, una gran plantación de piña fracasó, a pesar del uso de 18 diferentes ‘defensores agrícolas’.

Ojalá que el ministro Pepe Vargas consiga establecer una articulación interministerial para librar al Brasil de la condición de ‘casa abierta’ para las multinacionales de la insustentabilidad y de la degradación de nuestro patrimonio ambiental. Y acelere el asentamiento de las familias sin tierra acampadas a las orillas de las autopistas, así como la expropiación, por motivo social, de tierras ociosas y de aquellas que utilizan mano de obra esclava.

El gobierno es por su naturaleza la expresión de la voluntad popular. Y a ella debe servir. Lo cual significa mantener interlocución permanente con los movimientos sociales interesados en las cuestiones ambiental y agrícola, hermanas siamesas que no pueden ser separadas jamás.

* Frei Betto es escritor, autor de “Conversación sobre la fe y la ciencia”, junto con Marcelo Gleiser, entre otros libros. http://www.freibetto.org/ twitter:@freibetto
(Traducción de J.L.Burguet)

¿Qué nos dicen realmente las estadísticas del Banco Mundial sobre la pobreza?


Por Robin Broad * y John Cavanagh **

Un titular del New York Times suena como algo que habría que celebrar: “Un informe revela: La pobreza extrema cae a pesar de la recesión global”. Se trata de un informe del Banco Mundial, de seis páginas, anunciado en un comunicado de prensa con el título: “Nuevos cálculos revelan una caída de la pobreza extrema entre 2005 y 2010”. The Economist se hace eco: “Por primera vez en la historia, la cantidad de gente pobre disminuye por doquier”.

Ojalá fuera tan fácil. Miremos lo que dice realmente el informe del Banco Mundial y formulemos dos preguntas: ¿Muestran realmente las estadísticas una caída de la pobreza extrema en todo el mundo? ¿Y qué políticas subyacen en el cambio de las cifras de la pobreza? 

Lo que dicen y lo que no dicen las cifras: 

Las cifras no dicen nada del impacto de la recesión: Los datos reales cubren de 1981 a 2008; unas cifras que acaban en 2008 probablemente no pueden decir nada del impacto de una recesión que comenzó en EE.UU. a finales de ese mismo año. El informe alude a “cálculos preliminares” para 2010; basado en ellos, el Banco se atreve a afirmar que el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la pobreza (definida como 1,25 dólares diarios) de 1990 se logró en 2010. Pero los cálculos preliminares solo son eso, cálculos preliminares. Se extrapolan de muestras significativamente más pequeñas. Por lo tanto los datos no pueden respaldar la confiada afirmación del Banco porque, de nuevo, los datos reales terminan en 2008. Hemos estado siguiendo las proyecciones y cálculos del Banco Mundial durante décadas y hemos establecido que son muy poco fiables y típicamente exageradamente optimistas. 

Si uno se basa en el período 1981-2008, China es la clave. Entre 1981 y 2008, toda la rebaja de la cantidad de gente que vive en “extrema pobreza”, es decir los que viven con menos de 1,25 dólares diarios, está representada por China, donde la cantidad de personas extremadamente pobres bajó 662 millones. Durante este período, la cantidad de gente que vive con menos de 1,25 dólares diarios fuera de China realmente subió 13 millones y se estableció en cerca de 1.100 millones de personas durante ese período. Más personas cayeron en la pobreza en el Sur de Asia durante ese período (interesante, en vista del rápido crecimiento de India durante la última década) y en África subsahariana. Así, un título más exacto habría sido: “La pobreza bajó en China durante las últimas tres décadas, de 1981 a 2008, mientras aumentó en el resto del mundo”. 

Para ampliar este último punto: Como hemos argumentado en otros sitios, en países como Sudáfrica, donde las prestaciones gubernamentales son generosas, 1,25 dólar por día va más lejos que, digamos, en Haití. Además, como las naciones crecen rápidamente, como China e India durante los últimos 15 años, la cantidad de dinero en efectivo que necesita la gente para mantener un nivel de vida decente también aumenta. En cuanto a los que subsisten en áreas rurales con menos de 1,25 dólares por día, muchos consumen gran parte de lo que producen. 

También muchos viven en casas construidas por ellos mismos y dependen de medicinas tradicionales. Aunque su pobreza puede ser “extrema” según la medida monetaria del Banco, su calidad de vida puede ser mucho mejor que la de sus contrapartes urbanas, aunque sus ingresos frecuentemente sean inferiores. 

En relación con esto, nuestra experiencia al vivir con familias pobres en áreas rurales sugiere que lo que a menudo conduce a la verdadera pobreza es la apertura de sus recursos naturales a la agroindustria global, las flotas de pesca industrial y los intereses corporativos. En las últimas generaciones millones de personas han sido expulsadas de sus tierras hacia suburbios urbanos pobres donde viven en la miseria aunque reciban varios dólares diarios. En resumen, las estadísticas en las que se basan la mayoría de las estrategias de eliminación de la pobreza son muy engañosas y a menudo llevan a los expertos a conclusiones erróneas.

Eso suscita la pregunta siguiente, qué políticas hay detrás de las cifras: 

Neoliberalismo y pobreza: ¿Qué hay detrás de los datos que muestran el aumento de pobres fuera de China en la mayoría de las regiones entre 1981 y 2005? Este período coincidió con el apogeo de las políticas neoliberales favorables a las corporaciones en la mayoría de los países. Por lo tanto los datos podrían interpretarse como una confirmación de lo que han estado diciendo los críticos del neoliberalismo: la ola de fundamentalismo del mercado contribuyó a aumentar la cantidad de personas que viven en la pobreza. Esos datos también revelan que en una región, el África subsahariana, el porcentaje de personas que viven bajo el umbral de la pobreza también aumentó en ese período. No es necesario que subrayemos que en el único país en el que bajó la pobreza –China– los dirigentes no se empeñaron en un neoliberalismo ciego, sino que combinaron la dirección estatal de gran parte de la economía con aperturas al mercado en sectores seleccionados. 

 ¿Y si hablamos del período subsiguiente, de 2005 a 2008, una fase en la que los datos revelan una baja de las cifras y tasas de pobreza en todas las regiones del mundo? A diferencia de 1981-2005, fue un período de ampliación de las grietas en el neoliberal Consenso de Washington. Fue también un período de aumento de los precios de los productos básicos y de aumento de los superávit de las balanzas de pagos en muchos países del Sur. Como resultado muchos países del Sur pudieron pagar al FMI y al Banco Mundial y así alejarse de los préstamos de esas entidades y de las condiciones neoliberales. 

Por lo tanto las nuevas cifras de pobreza del Banco Mundial pueden mostrar una historia muy diferente de la que se ha sugerido: Las cifras de la pobreza fuera de China aumentaron durante el apogeo de las políticas neoliberales y comenzaron a caer en cuando la sujeción a esas políticas se redujo desde 2005. 

 © 2012 Institute for Policy Studies 
* La doctora Robin Broad es profesora de desarrollo internacional en American University. Imparte cursos sobre globalización y desarrollo económico, así como medioambiente y desarrollo, concentrados en la responsabilización social, ecológica y económica. 
** John Cavanagh ha sido director del Institute for Policy Studies de Washington desde 1998. IPS ha publicado recientemente el nuevo informe: Barely Making the Grade: Obama’s First Year. 

lunes, 26 de marzo de 2012

Así es la policía del país más violento del mundo, Honduras


SalaNegra

Texto y fotos: Daniel Valencia Caravantes

Tuvieron que morir asesinados dos jóvenes universitarios ligados a una figura pública para que la sociedad hondureña reaccionara con determinación en contra de una Policía abrumadoramente corrupta. Y mientras la promesa de una una profunda depuración sigue siendo promesa, el narcotráfico, los secuestros, los robos y el sicariato ahora son los apellidos de la Policía Nacional de Honduras.

"Ayer las víctimas fueron los enemigos políticos o ideológicos.


Si no corregimos esto a tiempo, hoy los motivos podrían ser distintos


y los dramáticos resultados serían los mismos".


Leo Valladares Lanza, comisionado nacional de Protección de los Derechos Humanos.


Informe preliminar sobre los desaparecidos en Honduras.


Diciembre de 1993.


1.- El asesinato de Alejandro y Carlos David
Probablemente acordaron que lo mejor era acelerar. O tal vez solo Alejandro percibió el peligro y por eso pisó el acelerador. Quién sabe. Lo cierto es que el carro en el que iban los universitarios pasó a toda prisa frente a la cámara de seguridad. Dos segundos después, la cámara grabó al pick up en el que iban sus cuatro asesinos.

Alejandro Vargas y Carlos David Pineda murieron ejecutados en las afueras de la ciudad de Tegucigalpa en la madrugada del 22 de octubre de 2011. Julieta Castellanos, la madre de Alejandro, no supo nada de lo ocurrido hasta bien entrada la mañana. Por eso esta historia empieza con otra madre, la del muchacho asesinado junto al hijo de la rectora.
* * *

Faltaban 15 minutos para las 2 de la mañana cuando Aurora Rodríguez escuchó unos disparos, como de metralletas, cerca de su casa. La inercia le abrió los párpados, la arrancó de la cama y la arrastró al pie de la ventana. Sin quererlo, imaginó a una silueta sin rostro disparando a otra silueta sin rostro sobre la calle principal de la colonia, de clase media alta y ubicada en las afueras de la ciudad. Escrutó el vecindario desde detrás de las persianas, pero afuera no había nadie y eran pocas las luces encendidas. En la lejanía, escuchó ladrar a unos perros.

Nunca -ella lo repite: "¡nunca!"- Aurora Rodríguez imaginó que el gatillo lo había apretado un agente de la Policía Nacional de Honduras ni que una de las víctimas era su hijo de 23 años. Hasta ese momento, en su cabeza, por más rumores e historias de terror que hubiera escuchado, los policías no hacían eso.

- ¡Los policías no hacían eso! Es que como se escuchaba, pero nunca se comprobaba nada… nunca fue cierto -dice Aurora Rodríguez.

Ni siquiera cuando le dejó la última de las 12 llamadas perdidas a su hijo imaginó que unos policías lo habían retenido contra su voluntad para después asesinarlo. Su corazón, sin embargo, presintió algo malo y por eso ella ya no pudo dormir.


* * *

La posta policial de La Granja es un edificio viejo, con pilares azules en la fachada y paredes de un verde aceitoso en su interior. Es la tarde del viernes 13 de enero y a La Granja entra un grupo de jóvenes policías. Llevan uniforme nuevo y casi se podría jurar que lo están estrenando.

Tres meses antes, el grupo de fiscales que llegó a La Granja para recabar pruebas en contra de los policías involucrados en el asesinato de Alejandro y Carlos David fue recibido por 100 agentes encapuchados. Los fiscales cruzaron en medio de aquella muralla de miradas desafiantes con más pena que gloria. Aquel fue un recibimiento hostil.

Ahora ya no hay nadie encapuchado y se ve a muchos policías jóvenes. Incluso más jóvenes que los que asesinaron a los estudiantes, aunque el mayor no pasaba de los 25 años. Son nuevos agentes, que relevaron a muchos de los de miradas desafiantes, depurados por sospechas de corrupción en el último medio año. A estos nuevos agentes les llaman "los rapiditos", porque se graduaron en cuestión de tres meses. La depuración policial ha permitido el nacimiento de policías prematuros.

Las denuncias hoy 13 de enero, según un agente rapidito que habla desde el anonimato, han estado movidas. "Llevamos cinco, por robo todas. Hay días que no viene nadie", dice. Que pocos denuncien tal vez tenga que ver con el hecho de que desde aquí, desde esta posta policial, hasta hace unas semanas operó una banda criminal dedicada al secuestro, la extorsión y el sicariato. Quizá por eso La Granja y sus policías lo último que inspiran es confianza. Esta delegación es el símbolo de la corrupción policial en Honduras. Días después del asesinato de los estudiantes, con la velocidad de un rayo, salieron a la luz viejos informes de inteligencia policial que destapaban esa estructura. "Cártel de La Granja", la llamaron los principales periódicos de Honduras. Los policías robaban vehículos y los vendían hasta por 50 mil lempiras (alrededor de 2,600 dólares) a hueseras de la zona, que los desarmaban y luego vendían las piezas. También secuestraban o asesinaban a sueldo en sus días libres. Durante sus operaciones, sintonizaban la frecuencia policial para moverse fuera del radio de patrullaje de sus compañeros. Pero esos informes gubernamentales nunca revelaron el nombre de los cabecillas de la banda ni fueron ocupados para desarticular ni enjuiciar a nadie.
* * *

La Dirección Nacional de Investigación Criminal de Honduras, la DNIC, es la unidad que se encarga de investigar todo o casi todo de lo que acontece en el mundo criminal hondureño. Desde homicidios hasta robos de motocicletas. Como en todas las policías aquí hay división de tránsito, preventiva, fronteras, y en Honduras incluso una policía penitenciaria que dirige y controla los penales. Pero sobre quienes recae el peso de las investigaciones es sobre los hombres y mujeres de la DNIC. Son los que manejan la mejor información.

El 26 de julio de 2011, el director de la DNIC, el general Marco Tulio Palma Rivera, tuvo que improvisar una conferencia, porque su oficina rebalsaba de periodistas. Ese mediodía dos policías de La Granja fueron detenidos por el secuestro de un profesor universitario, y para las 2 de la tarde la prensa hondureña quería una reacción. Palma es un militar que se quitó el uniforme verde olivo del ejército para vestir el azul policial a inicios de los años 90, cuando las dos instituciones se separaron en Honduras. La doctrina militar le inculcó a Palma el hábito de pedir disculpas cuando se irrespetan los horarios. "Disculpe", me dijo Palma, cuando el último de los periodistas hondureños abandonó su oficina 30 minutos después de la hora que habíamos programado para la entrevista. "Yo cuando digo a una hora, siempre la cumplo. Así me lo enseñaron. Pero pasó esto y había que atender a la prensa nacional".

En aquella cita, Palma Rivera dijo que lo de esos policías eran un caso aislado, parte de un problema que se da en todo cuerpo, donde no siempre todas las partes caminan en la misma dirección. "En toda institución hay malos elementos, pero en la Policía Nacional de Honduras son los menos. Eso es un caso aislado. La gran mayoría de los policías de Honduras actuamos a favor de la población, no en contra", dijo. Se supone que Palma Rivera era la persona indicada para saber eso. En ese momento, él era quien manejaba la principal oficina de investigación criminal de la Policía.

Tres meses después, cuando un grupo de policías asesinó a Alejandro Vargas y Carlos David Pineda, Palma Rivera no solo era el director de investigaciones sino también el subdirector de la Policía. La suerte judicial de los ocho agentes que participaron en el crimen estuvo en sus manos; en las del director, José Luis Muñoz Licona; y en las del jefe de la región metropolitana, José Balarraga. Sin embargo, ninguno ordenó el arresto de los agentes una vez se confirmó que habían ejecutado a los universitarios. Por el contrario, aun conociendo el nombre de los asesinos, una semana después del crimen dejaron que se fueran de fin de semana libre. Cuatro de ellos usaron ese permiso para fugarse.

Palma, Muñoz Licona y Balarraga fueron los primeros en ser suspendidos cuando a los pocos días en los medios de comunicación se desató el escándalo, junto a todos los policías encapuchados de la delegación de La Granja.

Los investigadores de la DNIC investigan narcotráfico, homicidios, robos y hasta denuncias por maltrato intrafamiliar. La Ceiba, Atlántida.
* * *

Alejandro Vargas y Carlos David Pineda departieron toda la noche en la casa de una amiga. A la 1:20 de la mañana se fueron a la casa de los Pineda, ubicada en las afueras de la ciudad. En un pequeño estudio invadido por un sofá cama, una batería y un armario abarrotado de libros, iban a desvelarse retocando la historia de Frank Mason, un héroe que acaba con los malos mientras persigue los súper poderes que por alguna razón la vida le negó. El drama de Frank Mason es que es un héroe sin los poderes que tenían su padre y su abuelo.

Alejandro, estudiante de sicología en la universidad que dirige su madre, la Universidad Autónoma de Honduras, la UNAH, era el guionista. Carlos David, un futuro abogado, baterista de Orión, una banda del undergorund rockero de Tegucigalpa, y líder juvenil en una iglesia, era el editor. Los dibujos los hacía un tercer colaborador. Se suponía que esa madrugada retocarían las últimas páginas de un cómic en el que los buenos siempre ganan a los malos, aun sin súper poderes.

Cuando los policías los interceptaron, estaban a una cuadra de la casa de Carlos David, y si no hubiera sido porque uno de los agentes sacó medio cuerpo por una de las ventanas laterales del pick up y disparó una ráfaga de ametralladora, probablemente los muchachos la hubieran librado. Una de las balas atravesó la espalda de Alejandro y le obligó a detener el vehículo cerca de una iglesia.

Entre el "¡bájense, hijos de puta!" que gritó uno de los policías y los lamentos de Alejandro, Carlos David clamó, alterado:

— ¡Mi amigo está herido, llévenlo al hospital! ¡Es el hijo de la rectora!

En ese momento, los policías supieron que se les había complicado todo.
* * *

En Honduras, dos jóvenes asesinados más hubieran significado poca cosa. Este país tiene bellas islas, una pujante selección de fútbol que se clasificó para el Mundial de Sudáfrica y una fuerte tradición garífuna, pero también destaca por su propensión a los golpes de Estado y sus altos niveles de violencia, corrupción y narcotráfico. Honduras tiene la tasa de homicidios más alta del mundo (82 por cada 100 mil habitantes), una policía dramáticamente corrupta y es un puente histórico para los narcos.

En el último año incluso ha conseguido que su capital comercial, San Pedro Sula, desplace a Ciudad Juárez como la ciudad más violenta del mundo, según la investigación de una oenegé mexicana. Las autoridades se resisten a dar las cifras oficiales de homicidios de 2011 "para no entrar en polémicas con ese dato", según el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla.

Esa es la Honduras en la que Alejandro y Carlos David fueron asesinados. Si hubieran sido otros estudiantes, la historia quizá sería distinta. Quizá otras víctimas hubieran ganado segundos en los telediarios y una página en los periódicos. Quizá la Fiscalía hubiera gastado papel en un expediente que no se resolvería, y posiblemente alguna organización de derechos humanos hubiera reseñado el caso en sus informes anuales. Como en la gran mayoría de casos, lo más seguro es que el asesinato de dos estudiantes universitarios hubiera sido otro crimen impune.

Sin embargo, una de las víctimas no era cualquier víctima. Era el hijo de la rectora de la UNAH, Julieta Castellanos.

— ¡¿Cuál rectora, hijos de puta!? -dijo uno de los policías, cuando escuchó a Carlos David intentando que la casta de su amigo consiguiera la misericordia de sus captores.

No tardaría mucho la banda en reflexionarlo. No es lo mismo herir a Juan Pueblo que herir al hijo de una mujer con contactos políticos y presencia mediática, una intelectual que trabajó para las Naciones Unidas, una de las caras más activas en la Comisión de la Verdad que denunció los atropellos cometidos en Honduras después del golpe de Estado de 2009.

No está claro qué sucedió exactamente esa noche, pero lo cierto es que Alejandro Vargas no murió donde lo balearon ni tampoco terminó en un hospital. Entre los balazos que detuvieron a los estudiantes y los balazos que los mataron, se interpusieron minutos en los que, se sospecha, los policías pidieron consejo a alguien. A quien solo ellos saben, pero las cosas que ocurrirían en los días siguientes llevaron a que toda la cúpula policial, recién nombrada apenas mes y medio antes, fuera removida de sus cargos; y a que saliera a la luz el informe sobre el cártel de La Granja. Ese informe que no menciona cabecillas.

Hoy sí, la sangre del hijo de una figura pública hizo despertar a un país en el que siempre hubo quienes advirtieron sobre el cáncer que estaba devorando a la Policía. El Departamento de Estado de los Estados Unidos, en sus informes de derechos humanos de hace una década, ya advertía sobre el incremento de la corrupción policial, sobre los nexos de la autoridad con el crimen organizado y el narcotráfico.
* * *

Otra patrulla llegó a la primera escena del crimen, donde Alejandro se desangraba. Los policías ya habían tomado una decisión: ninguno quedaría con vida.

El cuerpo de Alejandro viajó en la cama de uno de los dos pick ups; a Carlos David se lo llevaron en el vehículo que conducía Alejandro. La comitiva se alejó un par de kilómetros, se apartó de la carretera y se introdujo en una hondonada.

Luego, dos de los ejecutores retaron a uno de sus compañeros para ver si tenía el valor de matar a sangre fría. Lo sabe Aurora Rodríguez.

— ¡Vaya, estrenate, pues! Así le dijeron a uno de los policías que se entregó semanas después -cuenta.

Con Alejandro Vargas ya muerto con un tiro en la cabeza, tres en el pecho y uno en la espalda, Carlos David Pineda decidió que era preferible vivir algún tiempo en la cárcel que morir en medio de una hondonada. Carlos David ofreció a sus captores el silencio eterno a cambio de unas rejas, porque ellos tenían el poder para inculparle de cualquier delito, para lavarse en él y justificar las balas de esa noche. Cualquier cosa era preferible a morir asesinado así, de esa manera tan impune, por unos policías. Pero los policías no aceptaron su oferta.
* * *

El hombre no tardó mucho en examinar la foto de Carlos David colocada sobre el féretro. A los muchachos los asesinaron con balas capaces de perforar chalecos antibalas, y la familia del chico decidió no dejar que los invitados al funeral vieran su cuerpo, porque sus asesinos le habían desfigurado el rostro.

Cuando aquel hombre sintió que todos lo observaban a él -un extraño en medio del duelo, un extraño que llevaba recogido en la frente un gorro navarone-, se dio la vuelta y desanduvo su camino a toda prisa. Se subió a un carro viejo y sin placas y partió con rumbo desconocido.

Aurora Rodríguez todavía se sobresalta cuando recuerda esa escena ocurrida el domingo 22 de octubre, en el velorio de su hijo. No recuerda bien su rostro, pero sospecha que era uno de los asesinos que llegó para cerciorarse de que el muerto era el mismo chico al que él había matado.

— O para intimidar. ¿Qué más iba a hacer ahí un extraño? Eso solo habla de lo poderosos que se sienten.

Aquella no fue la única vez en la que la piel entera se le erizó a Aurora Rodríguez frente a un desconocido, al punto de provocarle vómitos.
* * *

La oficina de la DNIC está en un edificio contiguo al Estado Mayor del Ejército, en un barrio maltrecho de Comayagüela, la llamada ciudad gemela de Tegucigalpa. Su ubicación geográfica responde a su historia. La DNIC, antes División Nacional de Investigación, era uno de los brazos de inteligencia contrainsurgente que utilizó el ejército hondureño para aplacar disidentes en los años ochentas, cuando en Honduras la seguridad pública era regida por militares.

Hubo una vez en Honduras un grupo de hombres que intentó separar a la policía del ejército y lo consiguió. De ese grupo uno ya falleció, otro sigue dando misas e incluso, en 2005, estuvo a punto de convertirse en Papa (es el cardenal Andrés Rodríguez Maradiaga); uno más fue asesinado por unos sicarios en diciembre de 2011, dos meses después del crimen de los estudiantes, y un cuarto es un anciano con manos adornadas por gruesas venas. Este último, a los 66 años, vive su primera diputación en el Congreso hondureño. Su nombre es German Leitzelar.

Hace 27 años, el abogado Leitzelar arriesgó su vida defendiendo derechos humanos y terminó, a principios de 1990, en una comisión de modernización que administró la transición de la policía militar a una policía fuera de la milicia. Leitzelar estuvo en el génesis de lo que hoy es hoy la Policía hondureña. "No pudimos llamarla policía civil como en El Salvador o Guatemala, porque aquí esa conversión no llegó a tanto", se lamenta.

En los ochenta, como muchos otros, fue perseguido e intimidado por el brazo más radical del ejército hondureño, y como pocos, tuvo la suerte de sobrevivir para contarlo.
Una noche de un día y de un mes que ya no recuerda, al arrancar su vehículo, Leitzelar escuchó tras el asiento del copiloto el chinchín de unas esposas y el chasquido que escupe una pistola cuando es cargada. Miró por el retrovisor y se encontró con una sombra que hablaba con voz ronca. Su secuestrador no se identificó, pero sí le presentó la boquilla de una 9 milímetros y se la puso en la nuca. "Conducí", le dijo. Leitzelar recorrió toda Tegucigalpa durante tres horas. Sintió que iba a morir. De hecho, recuerda haber resucitado hasta que su captor se bajó del vehículo. "¿Sabes que por lo que andas haciendo podés perder la vida, verdad?", le preguntó aquel hombre, antes de despedirse.
La lucha de Leitzelar y de muchos otros tuvo frutos y en 1990 se rompió oficialmente el cordón umbilical entre el ejército y la Policía. En el génesis de la policía hondureña, los policías nacidos bajo la autoridad militar saltaron a la nueva institución y se llevaron consigo todo lo aprendido, incluido lo mal hecho.

No hubo mutación sino que camuflaje. Si el narcotráfico, el crimen organizado y el tráfico de armas prosperaron en Honduras gracias a que los militares que custodiaban al país lo permitieron todo en la década de los ochenta (presencia militar de Estados Unidos, campamentos para la Contra de Nicaragua, y hasta la incursión en territorio hondureño de los ejércitos regulares de El Salvador y Guatemala para reprimir a sus guerrillas en los puntos fronterizos); cuando la Policía se separó del ejército, a inicios de los noventa, la cosa no varió mucho. Los militares que se cambiaron el uniforme y se reinventaron como policías se quedaron con las llaves para abrir y cerrar las puertas del país.

La Policía hondureña de hoy es lo que es porque nunca se depuró. Lo dice Leitzelar, que creyó, como sus compañeros intelectuales en la comisión, que iban a lograr separar y depurar. Lo primero lo hicieron con éxito; pero lo segundo, cuando empezaron a gestionarlo…

— La clase política disolvió la comisión. Es un error histórico que ahora estamos pagando con creces -se lamenta.

Hoy el diputado se ha metido en una nueva aventura, inspirado por Julieta Castellanos, la madre de Alejandro Vargas, para intentar, de nuevo, aquello que no logró hace más de 20 años.

Debido a la crisis en la Policía, el Congreso hondureño facultó al Ejército para que realice patrullajes, capturas, allanamientos y acciones de fuerza contra la ciudadanía que altere la ley y el orden público.
* * *

— Imagínese que usted es un atleta que siempre quiso competir en una carrera de relevos, y puso todo su empeño para ganarse un puesto en alguno de los tramos de la carrera porque sabe que eso le dará no solo prestigio sino que también riqueza. Pues eso pasó aquí. Todos en esta Policía quisieron estar en algún punto de esa carrera, para recibir la estafeta.

Estamos en la terraza de una casa encumbrada de Tegucigalpa. Allá abajo, en la ciudad, pareciera que no pasa nada. Que no pasó nada en los años del génesis de la Policía. Pero este exfiscal asegura que pasó mucho, y lo dibuja con esa carrera de relevos. Él, que intentó sin éxito depurar a los malos policías, llevarlos a juicio, conseguir condenas, ahora habla desde el anonimato. La experiencia lo dejó con miedo a sus adversarios.

"Cultura de la corrupción", la llama este exfiscal a lo que germina dentro de la Policía. Muchos policías aprendieron a aliarse con el enemigo; otros a recibir sobornos; otros a aliarse con el enemigo del enemigo para luego repartirse el botín de la droga...

Esto último es lo que ocurre en el departamento de la Atlántida, el cordón umbilical entre las inhóspitas zonas al oriente de Honduras, donde se descarga la droga que luego alguien llevará hasta las fronteras con Guatemala. En Atlántida hay policías preventivos y de tránsito que se alían con bandas criminales locales para hacer "pongas" (tumbes) de la carga o de los pagos en efectivo de los narcotraficantes.

— Con el tiempo las postas policiales se convirtieron en feudos en los que se aprendió a negociar con los ladrones, los narcomenudistas, los pandilleros…

— ¿Cómo interpreta el caso de La Granja, que se destapó tras el crimen de los estudiantes?

— El caso del hijo de la rectora ha sacado a la luz pública que en ciertos negocios los policías decidieron meterse de lleno, convirtiéndose ellos mismos en los autores materiales del secuestro, el asesinato o el robo de vehículos.

El Ministerio Público hizo -ha hecho- muy poco para frenar a la Policía. No fue creado sino hasta finales de los años noventa, y todavía hoy depende de la Policía para todo. Tiene bajo presupuesto y depende de las investigaciones policiales debido su escaso recurso humano. Hay casos en los que los fiscales incluso son intimidados, cuando el muro que intentan escalar cobra vida y se siente amenazado. Como le ocurrió a una de las fiscales que participó en la recolección de pruebas en el lugar en donde fueron interceptados los estudiantes. "¡¿Y cómo tienen valor de andar investigando esto!? Pero ni nosotros, que somos hombres, nos metemos, porque es demasiado peligroso", le dijo un policía de La Granja que "patrullaba" en ese sector. Para la fiscal, que en una visita a la posta de La Granja sintió la presión que ejercen 100 pares de miradas desafiantes, escondidas detrás de unos pasamontañas, el comentario del policía fue otra amenaza velada.

Han pasado muchos años desde que el exfiscal con el que hablo intentó encausar a altos mandos policiales. Él comprobó que era imposible escalar el muro. Dice que había un punto en el que todo se estancaba, en que ya nadie quería investigar, en el que sus colegas se corrompían o sucumbían ante las amenazas. Y si se lograba presentar un caso sólido, los jueces se encargaban de derribarlo todo.

El ex fiscal no da razones para ningún optimismo.
* * *

Aurora Rodríguez sintió que iba a desmayarse cuando el martes 24 de octubre de 2011, en la oficina del jefe de investigadores de la DNIC, le confirmaron que a su hijo y al amigo de su hijo los habían matado unos policías preventivos.

Pidió disculpas, le dijo a su marido que no soportaba estar ahí y salió espantada del lugar. Quería gritar, quería vomitar, quería golpear a cada uno de los oficiales que se le cruzaban por los pasillos, en el parqueo, en la salida de la delegación. Le temblaban las piernas. Sintió miedo.

Cuando el taxi se puso en marcha, Aurora Rodríguez intentó armar de nuevo sus ideas. Fue entonces cuando entendió que el enemigo no era el delincuente común de la calle, sino otro más grande, que usa armas reglamentarias y carga un chaleco antibalas. Entendió lo que entendió su hijo antes de morir: los policías son capaces de hacer cualquier cosa. Ese día decidió que nunca más recibiría a los investigadores del caso.

Camino a su casa, Aurora Rodríguez lloró porque estaba furiosa. Hoy lo recuerda y en su rostro aflora una mueca. Mueve la cabeza de un lado al otro. El gesto es un "Ironías de la vida, ¿puede creerlo?" que no acaba de salir de su boca.

Hace más de tres décadas ella estuvo a punto de convertirse en policía.

2.- La comisionada Borjas y los fusiles AK-47
María Luisa Borjas supo que algo andaba mal cuando descubrió encendidas, a esa hora de la noche, las luces de la bodega de armamento. Esa bodega -lo sabía muy bien, porque trabajó mucho tiempo en el cuartel general de Casamata, ubicado en una curva empinada del centro de Tegucigalpa- cerraba a las 5 de la tarde. Sin embargo, las luces estaban encendidas a las 8 de la noche. Su instinto le dijo que algo raro pasaba. En ese momento, María Luisa Borjas era la jefa de Asuntos Internos de la Policía Nacional de Honduras, y ahí estaban guardadas las evidencias de su caso más importante.

En la bodega había seis fusiles AK-47 que en teoría involucraban a un grupo de oficiales en una red de sicariato y de exterminio de pandilleros en San Pedro Sula. Y esa noche alguien estaba ahí, en el cuarto donde estaban los fusiles, con las luces encendidas y las puertas cerradas.

Borjas rápido armó conjeturas.

Ese mismo día, 20 de agosto de 2002, el entonces fiscal especial contra el crimen organizado, Mario Enrique Chinchilla, envió una nota al ministro de Seguridad Óscar Álvarez. Le avisó que al día siguiente llegaría a requisar seis fusiles AK-47 como parte de una investigación sobre violaciones de derechos humanos iniciada en San Pedro Sula. María Luisa Borjas recibió una copia de esa carta.

El caso, de no haber sido por una fuga de información, se hubiera amarrado un mes antes. El 31 de julio, la Fiscalía allanó una casa de seguridad de la Policía en San Pedro Sula en la que se encontraron pruebas relacionadas con más de 50 asesinatos. Media docena de las víctimas estaban involucradas en bandas de robacarros, y en la casa había varios de los vehículos, sin placas, que varios testigos relacionaban con los policías. Pero Borjas esperaba encontrar una evidencia más que incriminara a los oficiales que operaban desde esa casa de seguridad: investigadores de San Pedro Sula le habían informado que los oficiales de la Unidad Antisecuestro escondían armas antirreglamentarias en esa casa. Unos AK-47. La casa, los carros, los policías, las balas de AK-47 en las escenas de los crímenes… Todo cuadraba con las denuncias de los testigos. Solo faltaban los fusiles.
Cuando los investigadores allanaron la casa, encontraron municiones para AK-47, pero no las armas.

En realidad, mientras los policías bajo el mando de Borjas abrían cajones vacíos, revisaban en el techo y debajo de las camas, las armas ya estaban bajo custodia policial e iban rumbo a Tegucigalpa. Habían sido enviadas allí por el subcomisionado Salomón de Jesús Escoto Salinas, entonces subdirector de Información y Análisis de la Policía en San Pedro Sula, a la supervisora general de la Policía Preventiva, inspectora Mirna Suazo. Las armas fueron ingresadas al inventario y permanecieron ocultas en una bodega en Casamata durante 20 días.

Cuando Borjas se enteró del paradero de las armas, porque consiguió el acta de remisión firmada por Escoto Salinas, informó al fiscal contra el Crimen Organizado y este le respondió con la copia de la carta dirigida al ministro Óscar Álvarez.

María Luisa Borjas interpretó esa carta al ministro como una voz de alerta dirigida a los sospechosos. Les estaba dando tiempo para destruir las pruebas.
Consciente de lo que estaba ocurriendo, Borjas se acercó al portón de la bodega, clavó la oreja y escuchó ruidos y murmullos. Tocó una vez y nadie contestó. Asomó de nuevo la oreja y los murmullos habían cesado. Luego tocó una vez más. Abrieron. Entró.

En la bodega estaban la inspectora Mirna Suazo, el jefe de almacén de armas Pedro Alemán, un armero del ejército y un cuarto hombre: Juan Manuel Aguilar Godoy, jefe de manejo de crisis del Ministerio de Seguridad, uno de los más cercanos asesores del ministro Óscar Álvarez.

Borjas ató todos los cabos y sintió que una cosquilla incómoda le subía por la espalda. Dos más dos da el mismo resultado siempre y por eso, 10 años después de aquel episodio, sigue sosteniendo que en Honduras, entre 2002 y 2004, se ejecutó una política de limpieza social, ordenada desde la Presidencia de la República que entonces ocupaba Ricardo Maduro, supervisada por el Ministerio de Seguridad y la dirección de la Policía, y ejecutada por agentes de esa misma Policía. La prueba para enjuiciar a algunos de los involucrados eran, según Borjas, esos seis fusiles AK-47.

Aquella noche, adentro de la bodega, mientras el asesor del ministro y el jefe de la bodega se deshacían en excusas para justificar su presencia allí, la comisionada Borjas entendió que había llegado tarde. Miró al armero, que se escondía detrás de una estantería, y supo que había sido llevado allí para manipular las armas, desarmarlas y lijarlas a fin de que las pruebas de balística no las vincularan con aquel medio centenar de asesinatos en San Pedro Sula.

La comisionada Borjas supo entonces que el caso que tenía entre manos, su caso estrella, era un caso perdido.
* * *

La comisionada María Luisa Borjas fue de las primeras que se atrevió a denunciar la corrupción policial cuando fungió como jefa de Asuntos Internos, en 2002. Duró menos de un año en el cargo, y fue despedida por los jefes a quienes denunció.

En la mesa hay galletas de chocolate en una bandeja y refresco de limón en dos vasos de vidrio. Es la primera vez que María Luisa Borjas habla conmigo desenfadada, en voz alta, sin mirar a cada instante a través del rabillo del ojo. Nos hemos reunido otras veces y es la primera vez que se siente cómoda. Al final de cuentas está en su casa, resguardada por cámaras de vigilancia que, dice, están escondidas en algún punto de la cuadra.

La primera vez que nos vimos fue en una oenegé de su confianza en la que no trabaja, pero en cuya sede recibe a los invitados desconocidos. "Es que ella no trabaja aquí, pero si aquí lo citó, espérela, no hay problema", dijo aquella vez la recepcionista de la oenegé. Faltaban dos meses para que Alejandro Vargas y Carlos David Pineda fueran asesinados.

Apareció 40 minutos después de lo previsto, vestida de civil. María Luisa Borjas lleva más de nueve años sin ponerse el uniforme policial. Fue despedida luego de acusar a la directora Coralia Rivera, a la inspectora Mirna Suazo, y al asesor Aguilar Godoy, de destrucción de evidencia policial. Por esa y otras acusaciones más, sus jefes acabaron con sus 25 años de carrera con la rapidez de un chasquido de dedos. Desde 2003, se dedica a colaborar con oenegés en materia de seguridad pública.

— ¿Por qué no los apresó a todos, ahí en la bodega? ¿No tenía esa facultad?

— Mire, estaba yo sola, y ellos eran tres. ¿Qué iba a hacer? Y aunque me hubiera ido a traer a unos investigadores de la DNIC, ¿usted cree que ellos iban a tener el valor de arrestar al asesor directo del ministro Óscar Álvarez? ¿A la directora Coralia Rivera? ¡Ja, ja, ja! Más bien a mí me hubieran arrestado. ¡Ja, ja, ja!

— ¿Qué hizo entonces?

— Ni bruta ni perezosa me fui a la comandancia de guardia para ver quién había autorizado la entrada de ese armero.

La comisionada descubrió que la había autorizado personalmente la inspectora Mirna Suazo. Siguió con las conjeturas y concluyó que Mirna Suazo solo pudo haber actuado bajo órdenes de la directora Coralia Rivera, la única que en Casamata sabía que los fiscales irían al día siguiente por esas armas. Y fuera de Casamata solo había tres personas más que conocían esa información: la misma Borjas, el fiscal contra el Crimen Organizado y el ministro Álvarez.

— ¿Quién avisó a Coralia Rivera? Siga la pista de la cadena de mando. Dudo mucho que el fiscal le haya avisado. Él lo que hizo fue avisarle al jefe de la directora. Así que lo único que me quedó fue sacarle copia a esa orden, pedir a los fiscales que llegaran, por gusto, porque no llegaron, y me fui a mi casa.

Al día siguiente los fiscales confirmaron que las armas habían sido manipuladas, y armaron un caso por destrucción de evidencia. Un caso que Borjas también perdería.

Dos años después, en el juicio, la directora Coralia Rivera declaró a los medios de comunicación que nunca supo que esas pruebas eran evidencia policial. "Se nos ha querido involucrar en acciones administrativas propias (…) que yo giré órdenes en su momento oportuno (…) después las quisieron relacionar con casos que se investigaban y todo eso es producto de las locuras de María Luisa Borjas", publicó La Tribuna, el 18 de febrero de 2004.

Pese a las pruebas documentales y a la confesión del jefe de la bodega y del armero -quienes aceptaron recibir órdenes para destruir seis AK-47-, Rivera, Suazo y el asesor del ministro Álvarez fueron absueltos de todos los cargos por un juez penal.

Cinco años después de aquel juicio, Salomón de Jesús Escoto Salinas, el oficial que envió las armas desde San Pedro Sula hacia Tegucigalpa, fue juramentado como director general de la Policía en el último año de gobierno de Manuel Zelaya. Cuando lo nombraron, inmediatamente surgió la protesta de los organismos pro derechos humanos. Escoto Salinas fue miembro del 3-16, el batallón del ejército encargado de torturar y desaparecer a disidentes políticos en la década de los ochenta.
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Después del episodio de los fusiles AK-47, a María Luisa Borjas le quitaron sus principales investigadores. Luego le quitaron la dotación de gasolina, los carros y por último el acceso a su propia oficina.

Sus jefes habían descubierto que la comisionada no se había quedado de brazos cruzados y seguía investigando otro caso que tenía relación con la misma estructura que se deshizo de los AK-47. Una estructura a la que puso el nombre de "Los Magníficos". La Comisionada Borjas quería una revancha.

Los fusiles AK-47 no solo estaban involucrados en el asesinato de robacarros supuestos pandilleros, sino que según Borjas también en el asesinato del diputado y ex ministro de Economía Reginaldo Panting. O al menos a eso la llevaban sus pistas. Secuestrado el 18 de mayo de 2002, Panting apareció muerto 15 días después, luego de que la familia pagara, en vano, un millonario rescate.

Para la comisionada Borjas, había una relación entre los secuestradores y un grupo de policías de San Pedro Sula, entre los que figuraba Juan Carlos Bonilla o "El Tigre" Bonilla, como le conocen en Honduras. Solo eso explicaba que, según las investigaciones de Borjas, Bonilla, otros dos comisarios y un inspector hubieran asesinado, en junio de 2002, a Jorge Luis Cáceres, uno de los líderes de la banda que secuestró y asesinó a Panting. Querían eliminar testigos, según Borjas.

— ¿Qué la hizo concluir eso?

— Ellos como autoridad tenían la obligación de apresarlo. Pero lo que hicieron fue intentar deshacerse de la conexión que tenían con los secuestradores.

Cuando la policía encontró el cuerpo de Cáceres, este había sido incinerado y tenía rastros de haber sido acribillado a balazos.

Como parte de la investigación del caso, Borjas interrogó a Bonilla. A la salida de aquel encuentro, la comisionada aseguró a la prensa hondureña que este le había respondido con una frase que confirmaba todas sus sospechas.

— Si a mí me quieren mandar a los tribunales como chivo expiatorio, esta Policía va a retumbar, porque yo le puedo decir al propio ministro de Seguridad en su cara que yo lo único que hice fue cumplir con sus instrucciones -fue, según Borja, la frase de Bonilla.

Se refería al ministro Óscar Álvarez.

Borjas se enfrentaba a una estructura compleja, en la que los distintos implicados se protegían entre sí y en la que, según asegura, los oficiales a los que ella procesaba, o a los que intentó procesar, cumplían órdenes de más arriba.

— Por eso la que salió procesada y depurada fui yo, ja, ja, ja...
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Juan Carlos "El Tigre" Bonilla fue exonerado de los cargos en su contra y con el paso del tiempo subió escalones en la estructura policial. Hasta septiembre de 2011 fue jefe regional de tres departamentos que hacen frontera con Guatemala y El Salvador. Una frontera dominada por los señores de la droga del norte de Honduras.

Hasta septiembre, porque en septiembre de 2011 el presidente Porfirio Lobo destituyó al ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, que en 2010 había regresado al cargo en medio de vítores. Días antes de su destitución, Álvarez dijo que revelaría los nombres de una veintena de oficiales que alertaban a las narcoavionetas que aterrizan en territorio hondureño, y anunció una depuración en la Policía.

El anuncio de depuración hecho por Álvarez causó un terremoto en la institución policial. Lobo le había llevado al Ministerio tomando en cuenta que fue Álvarez quien 10 años atrás, durante el gobierno de Maduro, había impulsado el plan mano dura en Honduras y había logrado reducir los índices delincuenciales del primero lustro del nuevo siglo. Pero Óscar Álvarez era, también, un político perseguido por una larga sombra.

Hace mucho tiempo Álvarez fue militar, de las fuerzas especiales del ejército. En una entrevista concedida en 1995 al Baltimore Sun, para un reportaje en el que se denunciaba que el gobierno estadounidense, a través de la CIA, patrocinó y entrenó a los cuerpos contrainsurgentes del ejército hondureño, Álvarez dijo: "Los argentinos vinieron primero y ellos nos enseñaron cómo desaparecer gente. Los Estados Unidos eficientaron todo".

Óscar Álvarez es el sobrino de uno de los fundadores del Batallón 3-16, el general Gustavo Álvarez. Jefe del estado mayor del ejército entre 1981 y 1983, fue asesinado en 1989, acribillado presuntamente por un comando guerrillero. En sus últimas declaraciones a la prensa había dicho que se arrepentía de las violaciones a los derechos humanos en la década de los ochenta, y que él había cumplido órdenes superiores.

21 años más tarde, su sobrino vería terminar su carrera en el gabinete de Seguridad de Honduras luego de advertir que denunciaría a los corruptos: "Era más fácil que me fuera yo que los policías corruptos", dijo Óscar Álvarez, hoy diputado del Congreso hondureño refugiado en Houston, Texas.
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Hace 10 años, en su primer periodo al frente de la cartera de Seguridad, Óscar Álvarez lideró el plan antipandillas del gobierno hondureño y la sombra de su pasado militar lo alcanzó en tres episodios concretos.

La denuncia que Borjas hace en su contra cuando le coloca al mando de estructuras dedicadas a la limpieza social en 2003 y 2004 es solo una de las muchas que oficial o extraoficialmente pesan sobre él en las calles de San Pedro Sula y La Ceiba, la ciudad costera con el mejor índice de desarrollo de todo el país.

En esas dos ciudades, en 2003 y 2004 ardieron dos centros penales dirigidos por jefes policiales ligados a Álvarez. En total hubo más de 200 víctimas, la gran mayoría de ellas pandilleros del Barrio 18. Reos a los que los custodios -agentes de Policía- no quisieron evacuar durante los incendios. El caso de La Ceiba se investiga actualmente en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, porque en Honduras nunca se dedujo responsabilidades.

Durante aquella primera época de Óscar Álvarez al frente de la Seguridad de Honduras, las madres de decenas de pandilleros denunciaron la desaparición de sus hijos, pero no lograron su atención. Cofadhe, una organización nacida para denunciar a los desaparecidos a manos del ejército durante los años ochentas, atribuyó la mayoría de esas desapariciones a la Policía. El Centro para la Prevención contra la Tortura, CPTR, hizo públicas denuncias por abusos de autoridad, corrupción y asesinatos sistemáticos en los centros penales del país. Casa Alianza, una organización que intenta salvar a niños huérfanos, huelepegas y niñas explotadas sexualmente, no solo denunció el maltrato de la Policía contra esos niños en las calles malolientes y desvencijadas del centro de Tegucigalpa, sino que denunció internacionalmente los casos de jóvenes que aparecían muertos en lo que parecían ejecuciones extrajudiciales, similares a las que se veían en los ochenta.

El gobierno de Maduro tuvo que ceder a la presión no de esas organizaciones, sino de la comunidad internacional, y creó una oficina de investigación de muertes de menores, que para 2012 tiene un fiscal saturado de trabajo, porque el equipo lo conforman solo él, su alma y la ayuda de dos abogados que no son fiscales. Un fiscal que está harto de escuchar el término "ejecuciones extrajudiciales", porque asegura que de eso no hay nada, o que eso no es lo que arrojan sus investigaciones. Investigaciones que elabora para él una unidad de la Policía hondureña.

En el ínterin entre la salida de Álvarez de su primer mandato en 2006 y su regreso triunfal en 2010, los hombres que él había puesto al frente de la Policía en San Pedo Sula y La Ceiba ascendieron y estuvieron a cargo de varias direcciones generales de la Policía. Es el caso de Salomón de Jesús Escoto Salinas, quien salió de San Pedro Sula luego del escándalo de los AK-47 para ocupar el puesto que dejó Coralia Rivera al frente de la Policía Preventiva. Luego, en 2009, ascendió a director general, en el último año del gobierno de Manuel Zelaya.

La salida de Álvarez tampoco supuso el fin de la violencia ejercida por la Policía o bajo su responsabilidad. En las calles de salida de las cárceles hondureñas fueron asesinados reos que recién habían recobrado la libertad, y en el penal de Támara, el más grande del país, un grupo de pandilleros fue asesinado cuando las autoridades los metieron en sectores dominados por sus enemigos, los reos comunes, aun sabiendo que esos pandilleros tenían que estar aislados para garantizar su seguridad. En ese mismo penal, en marzo de 2009, los custodios también dejaron entrar una granada que luego fue lanzada por encima de un muro, y mató a tres pandilleros retirados que vivían en una zona de aislamiento.

Y su regreso a la cartera de Seguridad no alteró ese rumbo. Bajo la onda expansiva del golpe de Estado, en Honduras se han producido entre 2009 y 2011 el asesinato y desaparición de una veintena de periodistas, de líderes de la Resistencia Nacional -que se opuso al golpe y al gobierno de Roberto Micheletti-, de maestros, abogados, obreros, sindicalistas, universitarios, madres, padres, hijos, hijas... En 2010, la cifra de homicidios llegó a 6,236.

Ahora hay personas con nombres y apellidos, como Katy López, Gladys Villalta o Nubia Carvajal, que denuncian que sus hermanos, hijos o esposo han desaparecido, presuntamente a manos de la Policía, o que la Policía de San Pedro Sula no ha investigado sus casos. Estas mujeres, que hace un año no eran escuchadas, ahora forman un frente único junto a Julieta Castellanos y Aurora Rodríguez. El impacto generado por el caso de los universitarios asesinados les ha devuelto el orgullo, un orgullo cargado de rabia: "Al menos ahora sí creen que la Policía es capaz de hacer cualquier cosa. ¡Ahora sí nos creen!", grita Katy López, hermana de Óscar López, secuestrado hace más de siete meses por presuntos policías de la DNIC en un barrio pobre de San Pedro Sula.

Llanto, dolor, sangre, muerte, cadáveres quemados, cadáveres baleados, cadáveres amarrados, cuerpos no encontrados, cuerpos sin justicia. Miles de hondureños sin justicia, porque la impunidad empieza con casos no resueltos y termina con unos policías capaces de matar a sangre fría. Esta era Honduras cuando Óscar Álvarez anunció en septiembre de 2011 un plan de depuración de la Policía. Para muchos, la gran pregunta era con qué legitimidad iba a hacerlo, y por dónde iba a empezar.

Policía de Honduras. Foto Daniel Valencia
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La destitución de Óscar Álvarez ocurrió un mes y medio antes del asesinato de los estudiantes universitarios, y quienes conocen cómo opera la institución policial -ex asesores del gabinete de Seguridad y ex funcionarios que hablan desde el anonimato- dicen que su salida fue un reacomodo, un cambio de timón exigido por una parte de la Policía que se sintió amenazada por la posible depuración que iba a impulsar Álvarez. En la carrera de relevos que describía aquel exfiscal, fue un simple traslado de estafeta.

— Lo normal es que donde mande capitán no mande marinero. Y aquí en Honduras, con la salida de Álvarez, quedó comprobado que quien pone al ministro no es el presidente de la República, sino alguno de los bandos adentro de la Policía -dice un exfuncionario del gabinete de Seguridad.

Para cuando mataron a los estudiantes, los oficiales a los que Álvarez, en su segundo mandato, había puesto en los puestos más altos de la Policía, ya habían sido relegados a cargos sin importancia. Ya no tenían poder. Entre estos estaban Juan Carlos "El Tigre" Bonilla y otro oficial considerado uno de los más importantes asesores de Óscar Álvarez: el subdirector de la Policía, René Maradiaga Panchamé, otro ex comandante del 3-16. Según la Comisionada Borjas, Maradiaga Panchamé era otro de los líderes en "Los Magníficos".
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Quizá no exista otro lugar en el que los policías o los fiscales repartan informes confidenciales como si se tratara de hojas volantes en medio de una campaña política. A inicios de noviembre de 2011, al informe que reveló al cartel de La Granja, se sumó otro informe dado a conocer nada menos que por Juan Carlos "El Tigre" Bonilla, recién relegado de su jefatura regional tras la destitución de Álvarez.

Las semanas posteriores al crimen, hubo periodistas hondureños que diseccionaron más de 200 páginas de informes recientes que hasta ese momento se presumían confidenciales y que nunca derivaron en una orden de captura contra nadie.

El informe de Bonilla iba en contra de un oficial ascendido por la cúpula que tomó el poder en la Policía tras la renuncia de Álvarez. En el informe, José Balarraga, jefe de la región metropolitana de la Policía, aparecía señalado por supuestos nexos con el narcotráfico en Copán, la zona que Bonilla custodiaba. Según El Tigre Bonilla, ese informe se lo había solicitado personalmente el exministro Álvarez en 2010.

Cuando apareció este informe, Balarraga ya había sido suspendido, junto al director de la Policía, Josué Luis Muñoz Licona, y el subdirector (y jefe de la DNIC), Marco Tulio Palma Rivera, por haber permitido que los policías involucrados en el asesinato de los estudiantes se dieran a la fuga.

— En parte fue por eso. Solo en parte -dijo a El Faro el actual ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla.

De los policías a los que se les permitió irse de fin semana libre, una semana después del asesinato de Alejandro y Carlos David, cuatro fueron capturados cuando se presentaron a trabajar el lunes. Eran los que ayudaron a encubrir el asesinato, los de la segunda patrulla. De los autores materiales, los que los detuvieron a balazos y luego mataron con tiros de gracia a los universitarios, en medio de una hondonada, solo una ha reaparecido. No porque la Policía lo encontrara, sino porque él se entregó y aceptó confesar los detalles del crimen a cambio de protección y con la esperanza de recibir un trato preferencial en un eventual juicio.
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María Luisa Borjas, cuando conduce por Tegucigalpa, siempre da varias vueltas antes de llegar a su destino. La comisionada hoy anda con más precauciones.

Desde que la despidieron en 2002, su voz siempre tuvo peso en la opinión pública. Cada policía que actuaba como delincuente era una invitación directa para que la prensa le metiera grabadora a la experta en corrupción policial.

Intentaron amedrentarla, callarla. En 2003, agentes de Policía arrestaron a sus dos hijos en dos operativos llenos de irregularidades. A uno lo acusaron de entrar a la casa de su novia "de manera violenta", y al otro solo esperaron que cumpliera 18 años para celebrárselos en una posta policial. Cuando los medios de comunicación preguntaron por qué habían apresado al segundo, los policías dijeron que no lo habían apresado, sino que estaban queriendo "darle consejos de civilidad".

Pero lo que los enemigos de Borjas lograron con estos episodios fue darle más notoriedad. A ojos de la opinión pública, se convirtió en una mujer que luchaba sola contra un sistema policial que olía mal.

Aun así, tuvieron que pasar 10 años y morir dos jóvenes universitarios para que todo el país se volcara contra la Policía, exigiendo una depuración total. Y es paradójicamente ahora que todos corean sus denuncias cuando la comisionada Borjas, por primera vez, dice que está midiendo sus palabras. Cree tener razones para hacerlo. El 7 de diciembre de 2011, dos sicarios en una motocicleta acribillaron a Alfredo Landaverde, un ex asesor de la secretaría de Seguridad y reconocido líder de la lucha contra el narcotráfico y a favor de la depuración policial. Landaverde compartió oficina con el diputado German Leitzelar en la comisión que a inicios de los noventa lideró el génesis de la nueva Policía. Landaverde era un María Luisa Borjas.

Días antes de morir, Landaverde dijo en un programa de televisión que tenía una lista, con nombres y apellidos, de oficiales hondureños ligados al crimen organizado y al narcotráfico. Esa, al parecer, fue su sentencia de muerte.

La noticia de su asesinato fue una segunda estocada para un país que todavía no se recuperaba del golpe producido con el caso de los estudiantes universitarios. El crimen de Landaverde sobrecogió porque demostraba poder e impunidad de sus asesinos, porque en Honduras los malos también pueden hacer cualquier cosa. Que policías estuvieron detrás de su asesinato es rumor recurrente en Tegucigalpa, pero no hay ninguna prueba que lo confirme.

Borjas teme por su vida. Por eso, a petición de su familia, ha armado un plan de contingencia y está lista para huir del país ante la menor provocación.

— Hace unos días puse una denuncia ante la fiscalía de Derechos Humanos porque dos sujetos estaban chequeando mis entradas y salidas de la colonia. Los tenemos en vídeo -dice.

En la mesa, junto a las galletas, ahora hay un dossier de copias de informes con sellos oficiales y recortes de periódicos viejos. Son los recuerdos de sus casos. Esos por los que la desterraron de las filas de la Policía. Llama la atención que uno de esos papeles sea un diploma fechado en 2010, y firmado y sellado por el entonces jefe de la Unidad de Asuntos Internos. Es un reconocimiento a su trabajo en esa oficina. Para Borjas no es más que un papel arrugado que le entregaron con un año de retraso.

— Es que mire, hasta para eso. ¿Sabe cuándo me lo mandaron?

Se lo mandaron a finales de 2011.

3.- El ministro, la viceministra y el director de gafas oscuras
Aurora Rodríguez siempre quiso ser policía. Corría 1977, ya había alcanzado la mayoría de edad y quería ser policía. Solo debía aprobar todos los exámenes, ganar a 499 jóvenes como ella y sería una de las primeras cuatro mujeres policía de Honduras, que estaba a punto de crear la policía femenina. Las cuatro elegidas iban a ser enviadas a estudiar a Chile, a la escuela de los Carabineros, una élite de las policías latinoamericanas.

Una de sus compañeras en esos exámenes fue María Luisa Borjas. También fue compañera de Mirna Suazo.

Aurora Rodríguez siempre quiso ser policía, pero cuando lo tenía todo -la plaza con una de las mejores notas, el boleto a Chile, el permiso de sus padres- decidió hacerse a un lado. Muy joven, muy crédula, se dejó convencer por unos amigos militares que le dijeron que la carrera policial no era para mujeres como ella, que era un mundo demasiado peligroso.

Aurora Rodríguez se quedó, hasta que ocurrió el asesinato de su hijo, con las ganas de ser policía. Antes del crimen todavía miraba CSI en la televisión y se emocionaba.
No está nada claro cómo ocurrió, porque ni Aurora Rodríguez ni María Luisa Borjas recuerdan que Coralia Rivera participara en el concurso por una de esas cuatro plazas. Lo cierto es que la plaza y el boleto de avión que eran de Aurora Rodríguez los ocupó la mujer que, 31 años después de viajar a Chile para iniciar su carrera policial, 9 después de la destrucción de seis fusiles AK-47 que supuestamente incriminaban a policías en grupos de exterminio, ahora es la segunda al mando en el ministerio de Seguridad de Honduras.
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Al mediodía del 13 de enero de 2012, la conmemoración del 130o. aniversario de la Policía hondureña se vio sacudida por las declaraciones del ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla. "Está demostrado que atravesamos la peor crisis de la institución policial en toda su historia", dijo.

Luego lo repitió, como para que no quedaran dudas en la cúpula policial ni en los suboficiales y agentes que hacían formación: "Esta es, hoy por hoy, la peor crisis en la historia de la policía hondureña".

Hasta ahí llegaron los lamentos. Luego vendrían las condecoraciones a las familias de los oficiales caídos en cumplimiento de su deber, y un mensaje de esperanza de Bonilla para sus jefes policiales: "Estoy seguro de que estos hombres y mujeres están comprometidos en sacar adelante a esta Policía. Con su ayuda y el de toda la sociedad hondureña estoy seguro de que lo lograremos".

En primera fila, aplaudían la viceministra Coralia Rivera, y el director de Tránsito, un hombre grande que escondía la mirada detrás de uno lentes profundamente oscuros.
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Luego del asesinato de Alejandro Vargas y Carlos David Pineda, el ministro Pompeyo Bonilla -un militar retirado, exdiputado, amigo del presidente Porfirio Lobo- tomó el protagonismo oficial en la campaña de depuración, promovida desde la sociedad por la rectora Julieta Castellanos, apoyada por el diputado German Leitzelar, familiares de desaparecidos y organismos de derechos humanos.

— ¿Hasta dónde llega la depuración, ministro?

— Es total, en toda la estructura. La depuración es total.

— ¿No le parece que se manda un mal mensaje si como segunda al frente de esa depuración está una funcionaria cuestionada por encubrir delitos, hace más de nueve años? Le hablo de la viceministra Rivera.

— No se puede estar diciendo que las personas no están en condiciones de estar en posiciones, porque en un momento se les hizo una investigación que no dio… porque tal vez era algo que no era correcto por lo cual los estaban denunciando.

— ¿Usted mete las manos al fuego por la probidad y honestidad de su gabinete de seguridad, de su cúpula policial?

— Mire, mi amigo, yo no meto las manos al fuego por nadie, pero soy hombre de acción y superviso todas las acciones que se están haciendo en la Policía. Tengo confianza en que todos están con la mejor intención de reivindicar a la institución. Aquí es el fortalecimiento institucional el que nos dará la salida para recuperar la confianza con el pueblo hondureño.
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En 2004, el mismo año en el que salió absuelta de la acusación por la eliminación de evidencia policial, en un caso investigado por Asuntos Internos, Coralia Rivera confirmó a la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico que tenía una investigación abierta contra un comisario llamado Randolfo Pagoaga Medina.

El 25 de febrero de 2004, en una carta dirigida al entonces director de la Oficina de Lucha Contra el Narcotráfico, el general Julián González Irías, Coralia Rivera informó que a Randolfo Pagoaga Medina había sido relevado de la unidad que comandaba para facilitar las investigaciones en su contra.

Ocho años después, el informe que narra la investigación contra Pagoaga Medina y su esposa, es un archivo que está en manos de la Oficina de Lucha Contra el Narcotráfico, del ministro Pompeyo Bonilla, y de periodistas. Ese archivo, compuesto por 221 páginas, fue otro de los informes filtrados a la prensa después del crimen de los estudiantes universitarios. En esas páginas se narran seguimientos a los movimientos bancarios de Pagoaga Medina, sus viajes al extranjero, sus inversiones inmobiliarias y comerciales desde 2003 hasta 2010. El informe habla de los nexos del policía con el narcotraficante Manuel Antonio Durón Avilés, capturado en Colombia en septiembre de 2002 y posteriormente extraditado a Estados Unidos. En las publicaciones periodísticas que a finales de 2011 se hicieron de este caso en Honduras el nombre de Pagoaga Medina fue censurado.

El informe inicia narrando una transacción de cocaína en Santa Rosa de Copán:

El domingo 03 de agosto en horas de la noche y en casa de la señora Tania Tabora en la aldea El Derrumbo de Santa Rosa de Copán el comisario Randolfo Pagoaga le estaba entregando una cantidad de coca y heroína a unos hombres que andaban en un carro con placas de Guatemala…

En aquella época Pagoaga Medina tenía un rango menor. Ahora tiene más años, es grande, y gusta usar lentes muy oscuros en todos los actos públicos a los que asiste. Pagoaga Medina es el director de Tránsito de la Policía Hondureña y el 13 de enero aplaudía el discurso de Bonilla, sentado muy cerca de Coralia Rivera.

Con lentes oscuros, el director de Tránsito Randolfo Pagoada Medina, investigado entre 2003 y 2010 por posibles nexos con el narcotráfico. Coralia Rivera, la viceministra de Seguridad, al fondo, de lentes claros, fue quien inició la investigación en 2003.
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— Ministro, en la cúpula policial hay un director que ha sido denunciado…

El ministro Pompeyo Bonilla no dejó terminar la pregunta.

— El 60%, 70% de los policías tiene denuncias, porque como están expuestos a solucionar problemas entre diferentes personas de la sociedad, el que cree que la Policía lo ha afectado los denunciará.

El ministro Pompeyo Bonilla se subió a su vehículo, escoltado por sus guardaespaldas.
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El 14 de febrero de 2012, en Comayagua, una ciudad ubicada a 90 kilómetros al noreste de Tegucigalpa, ocurrió la peor tragedia en el sistema carcelario no solo de Honduras, sino de toda Latinoamérica. 361 personas murieron calcinadas, adentro de unas celdas donde ningún policía penitenciario llegó a prestar auxilio. Y ningún policía llegó a prestar auxilio porque se giró una orden para no dejar salir a nadie de la prisión, porque era preferible eso a una fuga.

El ministro de Seguridad, esta vez, no era Óscar Álvarez, sino Pompeyo Bonilla.

4.- La mujer que se enfrentó al monstruo

Retrato de la comisionada María Luisa Borjas, pintado antes de que la destituyeran luego de denunciar a jefes policiales ligados a una estructura de limpieza social de supuestos delincuentes.

Luego de lo que le pasó, hay quienes en Honduras se atreven a profetizar que la rectora Julieta Castellanos, sin quererlo, producto de la circunstancia, se está labrando un camino al estrellato político. Denunció el crimen de Alejandro y de Carlos David, exigió depuración y lideró la construcción de un proyecto de reforma que está en manos del Congreso. Si ya era conocida en Honduras, su imagen se proyectó exponencialmente en los medios en los últimos cinco meses. El país la ve como una heroína.

Ella, sin embargo, todavía llora cuando se le pregunta por el crimen de Alejandro y Carlos David.

Julieta Castellanos recién ha despedido a un delegado de una universidad española que llegó a ratificar un convenio de cooperación. Ya es de noche. La rectora canceló una reunión con su equipo de trabajo porque había prometido dar una entrevista más. Sobre la chaqueta, en el pecho, lleva colgados dos pines. En uno está la imagen de Alejandro, que sonríe. En el otro aparece su hijo abrazado con Carlos David.

— Ellos deben darse cuenta de que voy a luchar, tienen que estar claros de que voy a luchar. Porque lo que me hicieron es todo. No hay algo más que le puedan hacer a una madre -dice Castellanos.

En esta oficina, amplia, brillosa, cómoda, recibió a un equipo de investigadores de la Policía en la mañana del sábado 22 de octubre, cuando se dio cuenta de que su hijo y Carlos David estaban desaparecidos. La rectora se enteró de la desaparición a las 10 de la mañana, cuando uno de los amigos de su hijo le habló para preguntarle si Alejandro y Carlos David estaban en su casa. Inmediatamente movió sus influencias, que llegaban hasta el propio presidente. Lobo la pasó con el ministro Pompeyo Bonilla, y Pompeyo Bonilla mandó unos investigadores a esta oficina. Los policías que llegaron le dijeron que podía tratarse de un secuestro.

— Creo que ellos a esas alturas ya sabían lo que había pasado. Era imposible que no lo supieran -dice la rectora.

Para el mediodía, Julieta Castellanos y Aurora Rodríguez ya sabían que sus hijos habían sido asesinados. Pero Julieta Castellanos tampoco sospechó que a su hijo lo hubieran matado unos policías.

— Uno sabe que en la Policía puede haber gente metida a drogas, y que entre ellos pueden ajustar cuentas... pero uno no los ve en un ataque de la Policía hacia la ciudadanía, en un afán de asesinarlos de esa manera. Es muy difícil que uno los crea capaces de asesinar a sangre fría.
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Alguna vez Julieta Castellanos fue funcionaria de las Naciones Unidas en Honduras. Dirigió una oficina de prevención de la violencia y creó un observatorio de la violencia que a la fecha sigue funcionando. El observatorio ahora opera desde la UNAH. Por todos los contactos que hizo cuando dirigió ese programa, y por los contactos que tiene como rectora con los médicos graduados de la universidad, Castellanos fue rodeada por un grupo de voluntarios que la ayudaron a resolver el caso del asesinato de su hijo Alejandro. Los forenses se pusieron a la orden para encontrar evidencias en los cuerpos de los jóvenes, y después de los análisis en los cuerpos y en la escena del crimen le dijeron que el patrón respondía a un ajusticiamiento cometido por policías.

Otro equipo de la universidad hizo el recorrido que habían hecho los dos universitarios y detectó las cámaras de seguridad. El éxito de la investigación, para Castellanos, es que los forenses y su grupo impidieron que la Policía tomara el control de la investigación. Todas las pruebas que encontraron, todas, las remitieron a la Fiscalía.
Los policías que participaron en el crimen habían recogido todos los casquillos, abandonaron el vehículo que conducía Alejandro Vargas cerca de la hondonada en donde quedaron los cuerpos; y lavaron las patrullas, tratando de eliminar los rastros de sangre.

No limpiaron bien. Una semana después del asesinato, el viernes 28 de octubre, las pruebas de ADN determinaron que la sangre encontrada en una de las patrullas era la del hijo de la rectora.
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La Tribuna, miércoles 11 de enero de 2012: ¡Ajaá! Y por acá te estoy viendo unas "manchas" más grandes…

En la imagen, un tigre rayado, visiblemente enojado, se sostiene la quijada con la pata izquierda mientras las patas traseras le cuelgan en el aire. Le cuelgan en el aire, porque la caricatura de Julieta Castellanos le ha levantado la cola, y le ausculta las rayas con una lupa.

En una caricatura más añeja, del 6 de noviembre de 2011, Julieta Castellanos carga una vara en su hombro derecho. Al final de la vara hay un tigre que cuelga, amarrado de las patas. "Creo que así nos ayudan mejor", dice la rectora al tigre, que tiene cara de asustado.

— Ja, ja, ja. Esos de los periódicos… Mire, no es la demanda por justicia en el caso de mi hijo lo que resuelve el problema. Tal vez eso puede resolverlo en el ámbito personal, ¿pero en el ámbito de país? El problema del funcionamiento institucional queda. Y esa claridad es lo que hace centrar la demanda en el núcleo, que es la depuración policial.

— ¿Se está depurando a la Policía?

— No como nosotros quisiéramos. Están suspendiendo oficiales pero hace falta investigación, judicialización, condenas.
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El 1 de marzo de 2012, 90 días después de haber sido nombrado en el cargo, el director de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial, una unidad creada en noviembre de 2011 para sustituir a la unidad de Asuntos Internos, renunció a su cargo. El abogado Óscar Arita alegó pretextos personales para justificar su salida. Con anterioridad, él había dicho que la dirección recién creada carecía de recursos y apoyos para lograr la depuración policial.